La Isla Frente al Espejo

Defender la soberanía alimentaría
Hecmilio Arístides Galván Cruz

Congreso Internacional Sobre Economía Solidaria Email: triunfaremos@gmail.com

³Digo la verdad: no es Dios que abandona al hombre, es el hombre el que abandona la tierra y recibe su castigo: la sequía, la miseria y la desolación´.
Jacques Roumain. Gobernadores del rocío (1944)

La alarma 

En enero del 2008, cables de prensa internacionales nos alertaban de una dramática situación: en los barrios pobres de Haití, la tierra arcillosa que cubre el centro del país (zona de Hincha) se ha convertido en una valiosa mercancía que se recolecta y se vende en los mercados locales.

La alarma 

Miles de personas se lanzaron a las calles para protestar contra el alza de precios, incendiando negocios y oficinas. La tendencia alcista de los precios internacionales de las materias primas, sobretodo de los alimentos, se refleja automáticamente en Haití, sin que las autoridades puedan hacer mucho para evitarlo. 

La alarma 

La producción alimentaria local, diezmada por las importaciones es incapaz, no sólo de responder positivamente ante el aumento de los precios internacionales, sino también de reducir el impacto negativo de la crisis mundial. Los precios de los alimentos suben y los ya alarmantes niveles de hambre y desnutrición tienden a crecer. 

La alarma 

La falta de soberanía alimentaría de la República de Haití, producto de las políticas de liberalización comercial acelerada, por un lado, y del abandono del campo por otro, le impide al país caribeño enfrentar la escalada alcista de los precios de los alimentos en el mercado internacional, y tener un ³colchón´ alimentario para protegerse de la inestabilidad en los mercados internacionales y garantizar la alimentación de la población.

"La división del trabajo entre las naciones consiste en que unas se especializan en ganar y otras en perder".
Eduardo Galeano, 1989

Haití: el alumno ejemplar 

Las últimas tres décadas han sido decisivas para la desarticulación productiva de la economía haitiana y el aumento escalonado de la pobreza y las iniquidades sociales. Porque el empobrecimiento haitiano no ha sido fortuito, diversos factores se han unido para ocasionar que la bella y productiva tierra haitiana deje de parir el alimento de su pueblo. 

Haití: el alumno ejemplar 

La destrucción de la producción, está vinculada a la agudización de sus limitaciones estructurales gracias a una liberalización comercial acelerada e irresponsable, y a un abandono sistemático del sector en la política pública pública.

La liberalización de la mano del Banco Mundial 

Con la llegada de Jean Claude Duvalier (Baby Doc) al poder en 1971, la política económica proteccionista comienza gradualmente a ser sustituida. La visión modernizante de la economía hacia la exportación de productos no tradicionales y el sector terciario se iba imponiendo en todo el Continente. En poco tiempo, y siendo un país adelantado en la región, Haití comenzó a aplicar reformas neoliberales fundamentalmente vinculadas a la liberalización comercial.  

La liberalización de la mano del Banco Mundial 

La liberalización económica emprendida en Haití en 1981, que incluyó la apertura de los puertos provinciales, y la reducción arancelaria (que pasan de 30% al 10%), la eliminación de los impuestos a la exportación y licencias de importaciones, una ley especial que elimina las medidas previas de protección de la producción nacional, se inicia a instancias del Banco Mundial (BM) y la Agencia Desarrollo de los Estados Unidos USAID, quienes para esa época iniciaron una publicitada ³estrategia de desarrollo conjunta´ para Haití, que auguraba la conversión de la economía haitiana en el ³Taiwán´ del Caribe. La historia ha sido diametralmente diferente. Este proceso de liberalización económica se afianza y continúa con ciertos altibajos después de 1986 con la pérdida del poder de Duvalier. Repitiendo el modelo chileno fueron enviados economistas neoliberales a Haití para ³reformar y modernizar su economía´. Era el periodo de la ³crisis de la deuda´, ³los cambios estructurales´ y las insurrecciones populares en todo el continente. 

La liberalización de la mano del Banco Mundial 

La segunda oleada neoliberal ocurre en Haití después del período del Golpe de Estado a Aristide (1991-1994). El arancel promedio en Haití pasa en 20 años, entre 1982 y 2002, de 27.7% en 1982, a 2.9% en 2002; El sector agrícola es el más protegido con un tipo de protección medio es del 4.5%. Actualmente el arancel promedio de Haití es el más bajo de la región y uno de los más bajos del mundo A partir de 1986, los aranceles para el arroz y el azúcar pasaron de 50 a 3%; en el trigo de 100 a 50%, en pollo de 40 a 5%. La producción de azúcar desapareció a consecuencia del aumento las importaciones desde el 1995 al 2003. (Yves Pierre, Ráphael, 2006)  

La liberalización de la mano del Banco Mundial 

Pero, la liberalización generalizada del comercio en Haití se afianzó y desarrolla en el marco de un ³Programa de ajuste estructural´ de los que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) impusieron a los países subdesarrollados a raíz de la Crisis de la Deuda de principios de los 80´s y como una condicionalidad para el financiamiento. Haití sobresale como alumno modelo del FMI y del Banco Mundial. Es el país más pobre del continente, pero, llegó a ser en 1986 uno de los pocos países del mundo que alcanzaron el elevado estatus de economía totalmente abierta, con una clasificación de 1, según el indicador IRC del Fondo Monetario Internacional. (OXFAM 2002) 

Las consecuencias de la liberalización acelerada. 

Según el informe de Politicas de la OMC, la desintegración del sistema productivo haitiano, ³se debe, en parte, a una liberalización demasiado rápida del comercio exterior, que ha beneficiado en mayor medida a las importaciones´. En varias ramas de actividad, determinadas industrias de sustitución y otras, cuya producción se basaba en las materias primas locales no han sido capaces de hacer frente a la situación. Muchas de ellas han desaparecido o se han convertido en empresas comerciales e importadoras, por ejemplo en los sectores agroindustrial, siderúrgico, harinero, azucarero y de artículos de aluminio.´ (OMC, 2003). Desde 1995, Haití tiene un 2.8% de arancel promedio, el cual no sólo es el más bajo de la región, si no, uno de los aranceles promedio más bajos del mundo, significando esto que la economía haitiana ha sido la más abierta de toda América Latina. Haití posee un arancel aplicado promedio más bajo, incluso, que países como Chile, la Comunidad Económica Europea y los Estados Unidos, los cuales se suponen países líderes en materia de libre comercio.  

Cuadro 1: Arancel (NMF) promedio aplicado (2005)
País Haití Comunidad Europea Estados Unidos Guatemala Honduras Chile República Dominicana Arancel promedio 2.8 3.4 3.5 5.6 5.6 6.0 8.5

Fuente: elaborado por el autor con datos de la OMC

Haití: el ejemplo del arroz

Haití: el ejemplo del arroz 

Las reforma a la política comercial desarrollada en los años 80¶s y 90¶s por Haití permitió importaciones masivas de arroz hacia mercado haitiano, que compitieron y desplazaron parcialmente a la producción local. De 200 toneladas métricas importadas para el período 1961-1966, las importaciones 1961pasaron a mil trescientos millones para el período 1997-2002 1997- 

Producción e Importación de Arroz en Haití 1961-2002
1400000 1200000 1000000 Cantidad 800000 600000 400000 200000 0 1961-1966 1973-1978 1985-1990 Años Importaciones Producción 1991-1996 1997-2002

Fuente: FAO (FAOSTAT) citado por Bonny, Jean Baptiste, elaborado por el autor

¿Quien se beneficio de la destrucción de la producción arrocera? 

La liberalización comercial rápida en Haití (acompañada del contrabando) tuvo como resultado la entrada de volúmenes importantes de arroz americano y una caída relativa de los precios al productor y su salida del mercado. Los principales beneficiarios del proceso de liberalización comercial en Haití fueron incuestionablemente los productores de Estados Unidos, convirtiendo a Haití en uno de los cinco primeros importadores de arroz americano en el mundo. Según el Departamento de Agricultura de EEUU (El USDA, por sus siglas en ingles) Haití pasó del sexto lugar en 19961997, al cuarto lugar en el año siguiente (1997-1998), y finalmente terminó ocupando desde 2001 a 2004 la tercera posición, cayendo a la cuarta posición en el Ranking de importadores de arroz americano en el 2005 mostrando una tendencia concluyente, y siendo sustituido ese año nada mas que por Iraq.  

Cuadro 3: Lista de los 10 primeros en la exportación total de arroz americano
1996-1997 1997-1998 1999-2000 2001-2002 2002-2003 2003-2004 2004-2005 2005200 6 1-Mexico 785. 8) 2-Japan (387 .5) 3-Iraq (385 .2 4-Canadá (235.9) 5-Nicaragua (182.4) 6-Costa Rica (178.2) 4-Haití (350 . 5) 5-Canadá (245 .2) 6-Cuba (186 .5) 1-México (263.8) 2-Turquía (226.9) 3-Japón (220.2) 4-Canadá (161.8) 5-Arabia Saudí (160.3) 6-Haití (146.4) 1-México (318.9 ) 2-Japón (267.4 ) 3-Colombia (207.1 ) 4-Haití (178.7 ) 5-Canadá (172.8 ) 6-Arabia Saudí (121.3 ) 1-México (373.0) 2-Japón (281.8) 3-Turquía (212.8) 4-Haití (200.2) 5-Canadá (180.4) 6-Indonesia (174.2) 1-México (471.9) 2-Japón (359.2) 3-Haití (256.0) 4-Canadá (175.8) 5-Nicaragua (133.6) 6-Turquía (120.8) 1-México (471.9) 2-Japón (359.2) 3-Haití (256.0) 4-Canadá (175.8) 5-Nicaragua (133.6) 6-Turquía (120.8) 1-Mexico (739.3) 2-Japan (379.7) 3-Haití (273. 1) 4-Brazil (215.6) 5-Canadá (206) 6-Cuba (181.7) 1-Mexico (707.7) 2-Japan (352.7) 3-Haití (266. 6)

Fuente: USDA

Cuadro 4: Clasificación de los diez grandes países importadores de arroz de Estados Unidos según la cantidad de kilogramos de arroz importado por habitante.
1996-1997 1997-1998 1999-2000 2001-2002
2003-2004 2004-2005 2005-2006

1-Jordania (19.81 ), 2-Haití (19.54 ),

1-Haití (23.37 ), 2-Rep. Domin icana (13.17 ), 3-Ecuador (9.25) , 4-Arabia Saudí (5.85) , 5-Canadá (5.70) ,

1-Haití (25.15 ),). 2-Arabia Saudí (7.44) , 3-Canadá (5.86) , 4-Ghana (4.15) , 5-México (3.81) ,

1-Haití (30.89 ), 2-Nicaragua (25.01 ),

1-Costa Rica (38.53 ) 2-Haití (32.93 )

1-Costa Rica (44.32 ) 2-Nicaragua (34.16 )

1-Haití (42.23 ) 2-Nicaragua (34.36 )

3-Suiza (11.23 ), 4-Arabia Saudí (7.98) , 5-Canadá (5.39) ,

3-Salvador (17.0) , 4-Honduras (16.96 ), 5-Canadá (5.61) ,

3-Nicaragua (20.23 ) 4-Honduras (19.32 ) 5-Cuba (15.94 )

3-Haití (32.15 ) 4-Honduras (20.4)

3-Costa Rica (31.37 ) 4-Honduras (22.33 ) 5-Cuba (16.36 )

5-Cuba (10.98 )

Fuente: USDA.

La agricultura haitiana actualmente

Cuadro 5: Importaciones de productos alimenticios, 1995-99 (En miles de dólares EE.UU.)
Productos habichuelas secas Maíz Arroz 1995 25.000 6.900 71.000 1996 10.000 630 70.000 138.990 1997 12.000 1.700 81.000 114.900 1998 15.000 1.200 72.000 148.280 1999 16.000 1.200 82.000 179.770

Otros productos 107.840 alimenticios

Total

210.740

219.620

209.600

236.480

278.970

Fuente: FAO e informaciones comunicadas por las autoridades haitianas, MARNDR.

Cuadro 7: Producción de ciertos cultivos alimentarios, 1997-2001 (En toneladas)
Cultivos Bananos 1997 540.000 1998 577.669 35.000 193.000 206.096 320.000 100.000 95.180 36.605 170.250 20.000 1999 580.000 35.000 195.000 215.000 325.000 105.000 96.000 38.500 172.000 21.000 2000 570.000 30.000 197.000 212.000 330.000 101.000 95.000 37.000 172.000 20.000 2001 315.000 28.000 .. 200.000 .. 100.000 93.0000 .. .. ..

Habichuelas (judías) 50.000 secas Ñame Maíz Mandioca Arroz Sorgo Frijoles secos Batatas (boniatos) maní con cáscara 240.000 230.000 280.000 110.000 100.000 35.000 160.000 25.000

Fuente: FAO (2001), e información facilitada por las autoridades haitianas. (OMC)

Caso Dominicano:

el ejemplo de la leche

Importación de Leche de Rep. Dominicana 2000-2007
180 160 140 120

Millones de US$

100 80 60 40 20 0 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007

Años
Fue n te : Ban co Ce n tral d e la Re pública Do min ican a

La agropecuaria dominicana hoy

Importaciones alimentarias de la República Dominicana 1997-2007
1.600,0 1.400,0 1.200,0 Millones RD$ 1.000,0 800,0 600,0 400,0 200,0 1997 1998 1999 2000 2001 2002 Años 2003 2004 2005 2006 2007
Fuen te: Ban co Cen tral de la R epública D o min ican a

Conclusiones

Conclusiones 

Sólo la garantía de la soberanía alimentaria permite a los Estados reducir los impactos negativos de la inestabilidad en los mercados internacionales. Un sector agropecuario desarrollado y estructuralmente sólido, funciona como un colchón que amortigua los efectos de un encarecimiento de los productos alimentarios a nivel internacional. Los países que no cuentan con un sector agropecuario desarrollado, no pueden proteger a su población de la agroinflación ni del hambre. La liberalización comercial profunda y acelerada en Haití, ocurrida durante las décadas de 1980 y 1990, contribuyó a agudizar las limitaciones estructurales del sector agrícola y, por tanto, contribuyó significativamente a la desarticulación productiva de ese sector, generando la desaparición de productos agropecuarios. Esta situación generó dependencia alimentaria, lo cual ha demostrado, ser muy peligroso para la sostenibilidad democrática de los países.   

Conclusiones 

La política comercial debe estar guiada por objetivos concretos de desarrollo, responder a una agenda nacional a largo plazo y no verse como un fin en sí misma. La apertura comercial, aunque puede ser positiva para algunos sectores, suele ser negativa para otros. La liberalización del comercio debe por tanto, responder a una agenda de desarrollo, bajo los criterios de: gradualidad, trato especial y diferenciado y protección de los sectores vulnerables. En ésta, como en toda política, el sector agropecuario debe ser reenfocado como sector de amplia repercusión social y ambientalmente vulnerable. Por tanto, es menester desarrollar políticas sectoriales activas que permitan el desarrollo rural y garanticen la soberanía alimentaría de los países, como única garantía para enfrentar las inestabilidades del mercado internacional definitivamente. La soberanía alimentaria es la única arma para proteger a la población dominicana del hambre.  

ADENDUM

El Perdón de Clinton

EL OTRO TERREMOTO 

El ex presidente Bill Clinton, quien ahora es el enviado especial de la ONU para Haití, dijo el pasado 10 de marzo de 2010 al Comité de Relaciones Exteriores del Senado norteamericano, que reconocía que las medidas tomadas durante su Gobierno para promover la liberalización de la economía haitiana y la exportación de arroz al país caribeño, habían causado pobreza y hambre a este empobrecido pueblo. 

El ex Presidente pidió perdón públicamente por fomentar medidas que arruinaron la producción de arroz de Haití. Fueron las palabras de Clinton: ³Eso quizás fue bueno para algunos de mis agricultores en Arkansas, pero no ha funcionado. Fue un error´ y continuó diciendo ³Tengo que aceptar ³Tengo las consecuencias de la pérdida de capacidad para producir cultivos de arroz en Haití para alimentar a esa gente debido a lo que yo hice; nadie más´.  

El perdón que pidió Clinton es una acción trascendente, no porque pueda hacer volver el tiempo, si no, precisamente, porque implica un reconocimiento doloroso del fracaso del neoliberalismo que, por décadas, impulsó e impulsa Los Estados Unidos y los organismos en los cuales mantiene influencia.

El Perdón de Clinton 

Para pesar de todos, la apostasía al neoliberalismo y sus autores, que ya parecen caducos en la vorágine del pensamiento actual, no se traduce aun, en todos los lugares, en decisiones políticas en la perspectiva de revertir sus avances contra los trabajadores.

El Perdón no Basta 

Es por tales motivos que el perdón no basta; no es suficiente para reconstruir el tejido productivo que se afectó por la competencia desleal de aquellos años. Tampoco es suficiente para detener los efectos de las políticas neoliberales adoptadas hasta la fecha, muchas de las cuales están en vigencia. Por ejemplo, la liberalización comercial adoptada por una parte de los países de América Latina en el marco de los Tratados de Libre Comercio (TLCAN, DR-CAFTA, TLC Adino y EPA) sigue en pie, cumpliéndose los plazos fatales dados a los productores agrícolas en los países del Sur, mientras se diluyen las promesas de reducción en los subsidios en los países del Norte.  

El Perdón no Basta 

Se hace preciso iniciar un movimiento que permita revertir los procesos de liberalización irresponsable y recuperar los márgenes de maniobra y soberanía sobre la política comercial en nuestros países. Asumir seriamente la necesidad de rectificar los errores. Demostrar científicamente las fallas conceptuales y prácticas de los teóricos neoliberales; documentar bien sus fracasos en la realidad y, por supuesto, pasar a la acción: formular un conjunto de políticas públicas superadoras que permitan revertir los fracasos del neoliberalismo. El perdón simple no recuperará nuestras agriculturas devastadas, no devolverá el sustento a los trabajadores cesados, tampoco devolverá la calidad y cobertura de los servicios públicos, así como el orgullo nacional.  

El Perdón no Basta 

Por eso, más que esperar la imploración, de lo que se trata en este momento es de ³apoderarnos´ como sociedad, de construir las vías para un modelo de desarrollo económico distinto, basado en la producción y la sustentabilidad, que transite un camino propio. La agenda a seguir no puede estar más clara; Consiste en este momento en exigir a nuestros Estados que soliciten en conjunto la renegociación de los acuerdos de libre comercio firmados hasta la fecha, particularmente sus capítulos sobre agricultura. No debe ser una acción solitaria, debe ser una petición que involucre a los Estados firmantes que se enfrentan a las mismas amenazas. El movimiento por la renegociación de los acuerdos en Republica Dominicana tiene que iniciar cuanto antes, antes que sea tarde. Clinton, como todo el mundo, sabe bastante bien que es ³siempre mejor prevenir que lamentar´.  

Muchas Gracias

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