Cultura de consumo y posmodernismo

Mike Featherstone Ed. Amorrortu Año 2000. Buenos Aires, Argentina.

8. 185-210 Presenta: Marianela Fernández Islas 8° Semestre Sociología . Cultura de consumo y desorden global pp.

 Se plantea un disolución religiosa en los tiempos actuales. Rasgo notable de la sociología de la década de 1980 es in incremento del interés por la dimensión cultural de la vida social.  Además de una perdida de interés por la sociología de la religión.  Algunos sostienen que el paulatino debilitamiento de las influencias de la religión en la vida social ha causado una crisis característicamente moderna del significado o en la eficacia del vínculo social. que sólo podría apaciguarse mediante la creación o la aparición de un nuevo complejo de significados o una nueva moral. .

 La tendencia de las sociedades occidentales modernas lleva a que la religión se convertía en una actividad privada que se compra en el mercado. . El sentido de plenitud.  Se debe considerar en el momento actual a la religión con referencia a la cultura de consumo. felicidad y significado último de la vida de los individuos se sitúa ahora en la esfera privada.  La cultura de consumo tiene su iniciación en la modernidad. su cuerpo y sus dioses>>. su casa. también se debe especular acerca de su papel en una cultura posmoderna. pero muestra tendencias que apuntan hacia lo posmoderno. donde <<el hombre es libre de elegir y decidir por sí mismo qué hacer con su tiempo.

Francia y EUA. XIX clases trabajadoras de Gran Bretaña.  EUA durante el periodo entre guerras.  Algunos estudios apuntan a tres momentos distintos del surgimiento de la cultura consumista:  S.  S. el cultivo de estilos de vida expresivos. la búsqueda del placer aquí y ahora. el desarrollo de tipos de personalidad narcisista y egoístas. .  El movimiento hacia el consumo masivo se acompañó de una reorganización general de la producción simbólica y de las experiencias y prácticas cotidianas.La cultura de consumo y lo sagrado  Poe lo general se presenta a la cultura de consumo como destructora de la religión a causa del énfasis que ponen en el hedonismo. XVIII clases medias británicas.

. poseer y anhelar.  La superproducción de signos y la pérdida de referentes es una tendencia de la cultura de consumo .  Desestabilizar la noción original de uso o dignificado de los bienes y adherir a ellos nuevas imágenes y signos que pueden reunir toda un gama de deseos y sentimientos asociados.La cultura de consumo y lo sagrado  Una característica de la cultura de consumo es la disponibilidad de una amplia gama de mercancías. bienes y experiencias que la población general debe consumir.  Ese consumo está lejos de ser sólo el consumo dirigido a necesidades fijas.

 Las tendencias a la emulación. las prácticas y los estilos de consumo de los más poderosos. la igualación y la imitación y a la diferenciación han sido señaladas por Simmel como fundamentales en la dinámica de la moda. la cual es entendida como un compromiso entre la adhesión y la absorción en el grupo social. y la diferenciación y la distinción individuales respecto de los demás miembros del grupo. dentro de las limitaciones de la moda masiva.  La cultura de consumo se puede ver como parte de un proceso democratizador. que proponía la trascendencia de las leyes suntuarias y se acompañó de una mayor nivelación de los equilibrios de poder en la medida en que por primera vez los menos poderosos fueron capaces de amular.La cultura de consumo y lo sagrado  Uno de los cambios fundamentales en la formación de la identidad producidos con el tránsito a la cultura de consumo se dio con el paso de la proclamación de las virtudes del carácter a las de la personalidad. .

consumidores. . la moda y la cultura de consumo con diversos productores. audiencias. esquemas clasificatorios y prácticas de estilo de vida similares pese a la aparente búsqueda de individualidad y distinción que supuestamente alejaba a los artistas y sus estilos de vida de las ocupaciones más mundanas y comerciales del diseño y la venta al por menor. gustos. la metrópoli.La cultura de consumo y lo sagrado  Simmel considera que la moda está más estrechamente asociada a un estrato social determinado.  Existe una relación estrecha entre el arte. las clases medias. y a un lugar específico. transmisores e intermediarios de sectores de la clase media que desarrollaron disposiciones.

. sólo un renacimiento religioso es capaz de restablecer la continuidad de las generaciones y producir imágenes de orden cósmico.La cultura de consumo y lo sagrado  Para Daniel Bell el problema de la modernidad es el problema de la creencia.  Debemos indagar las formas específicas en que las creencias ha desempeñado un papel central en el mantenimiento de la unidad de la vida cotidiana.  Para comprender los cambio producidos en las creencias por la modernidad debemos analizar los procesos de largo plazo que condujeron a un cambio en el equilibrio de poder en detrimento de los especialistas en conocimiento religioso y a favor del crecimiento del conocimiento científico.  Se ha sobreestimado la importancia de los sistemas coherentes de creencias como guías pertinentes para la estructuración de las actividades de la vida cotidiana. humildad y solicitud. artístico e intelectual en diversas instituciones y en prácticas.

 Si la religión se define como lo que proporciona el conjunto más coherente de respuestas a estas cuestiones existenciales fundamentales. es forzoso ver en su declinación una amenaza para la integración y el vínculo sociales. y este es el veredicto de Bell sobre la cultura del modernismo. o que querrían explicar la cultura de consumo en términos de una ética. es que tienden a apoyarse en una visión según la cual la sociedad necesita de creencias básicas o los individuos actúan a través de ellas.La cultura de consumo y lo sagrado  Featherstone pone objeción a los enfoques que entienden que la modernidad conlleva el remplazo de la religión por el arte para llenar un vacío de creencias. Su perspectiva debería tener en cuenta en qué medida la diversidad y el desorden culturales se produjeron tanto en las sociedades pre modernas como en las modernas. .

mercantilización. ¿por qué no los bienes <<profanos>> del capitalismo?  Es posible que los bienes de consumo mundanos pasen a ser posesiones veneradas.  La modernidad. secularización y desencantamiento. pese a sus procesos de racionalización. .  Si cualquier cosa puede volverse sagrada. pues aún cuando las religiones formales pueden declinar. no lleva al eclipse de los sentimientos religiosos. el consumo no es tanto un placer en sí mismo como un cumplimiento placentero de deberes sociales.La cultura de consumo y lo sagrado  Para los consumidores. las clasificaciones simbólicas y las prácticas rituales que encarnan las distinciones entre lo sagrado y lo profano continúan viviendo en el núcleo de los procesos sociales seculares.

. el la medida en que genera cohesión y adhesión a valores. el conflicto entre los valores sociales es como el conflicto entre lo sagrado y lo profano.  La cultura de consumo no produjo como resultado el eclipse de lo sagrado a causa de un materialismo degradado. o entre la sacralidad pura y la impura.  En las sociedades modernas los símbolos sociales son como símbolos sagrados en el sentido de que son poderosos y apremiantes. la interacción política es como la participación ritual.La cultura de consumo y lo sagrado  La sociedad moderna está lejos de ser un mundo material y secular simbólicamente empobrecido.

 Emplean el posmodernismo para interpretar y modelar un conjunto de prácticas cotidianas y artefactos y modalidades culturales. .Posmodernismo y desorden cultural  El término posmodernismo se empleó por primera vez en las décadas de 1960 y 1970 para aludir a un movimiento superador del modernismo literario y artístico.

El posmodernismo conlleva un ataque al arte autónomo. crítico y académico. el posmodernismo implica una crítica anti funcionalista de todas las meta narrativas. 2. institucionalizado. la filosofía. 3. literario. el humanismo. El posmodernismo desarrolla una estética de la sensación. En los campos. el marxismo u otros cuerpos sistemáticos de conocimiento. la religión. . un estética del cuerpo que subraya la inmediatez y la irreflexividad de los procesos. sea en la ciencia. para negar sus fundamentos y su objeto.Rasgos del posmodernismo 1.

La cultura cotidiana posmoderna es una cultura de la diversidad estilística . . El posmodernismo implica la trasformación de la realidad en imágenes y la fragmentación del tiempo en presentes perpetuos. 5.Rasgos del posmodernismo 4. de una sobrecarga de imaginería y simulacros que lleva a una pérdida del referente o del sentido de la realidad. El posmodernismo propicia una estetización del modo de percepción y la estetización de la vida cotidiana.

los académicos y los nuevos intermediarios culturales. los artistas.  Los sectores que más interesan son los intelectuales.  En los últimos años se ha creado un mercado más amplio de bienes intelectuales.Rasgos del posmodernismo  Esos rasgos no son en sí mismos históricamente nuevos o singulares de la fase que sucede a la década de 1960. lo cual es notorio en el incremento del número de especialistas de esas áreas afectados a la producción. la circulación y la transmisión de estos bienes a la nueva clase media. . culturales y simbólicos.

 Hay que comprender el posmodernismo sobre el trasfondo de un proceso de largo plazo que entraña el crecimiento de la cultura de consumo y la expansión de la cantidad de especialistas e intermediarios afectados a la producción y circulación de bienes simbólicos. . en realidad en la cultura de consumo lo sagrado puede sostenerse fuera de la religión organizada.  El posmodernismo se apoya en tendencias de la cultura de consumo que favorecen la estetización de la vida.  Esto no lleva necesariamente al fin de lo sagrado.

 El uso del término posmoderno puede orientarnos en las cambiantes circunstancias en las que el mundo es visto como un lugar en el que ocupan el primer plano imágenes del planeta diferentes y rivales.  Esto no es verdad porque en cada cultura se hace una lectura distinta de los signos que se supone se universalizarían. disolución. . y abre un espacio más allá de la conceptualización tan amplia de lo moderno. Se entiende que aquella está destinada a convertirse en una cultura universal que destruirá la cultura nacional de cada país. relativismo y fragmentación.  Es posible entender el posmodernismo como una imagen cultural. Suele suponerse que la cultura de consumo a escala global corre paralela a la expansión del poder de los Estados Unidos en el orden económico mundial. un concepto-talismán que incorpora imágenes de desorden.