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EL BINOMIO FANTÁSTICO

G Gianni Rodari, escritor maestro y
pedagogo italiano(Omegna, 23 de
i Octubre de 1920- Roma, 14 de Abril
a de 1980), Premio Hans Christian
Andersen en 1970. Su principal obra
n teórica es Gramática de la fantasía,
n una recopilación de charlas en la
i que expone un concepto
fundamental en la literatura infantil
y juvenil del siglo XX: el binomio
R fantástico. En su obra literaria
destacan a la par el impulso de
o reforma social, con una atención
d destacada por los más pobres y una
a sátira humorística, pero inflexible,
contra la alta burguesia italiana; y la
r combinación fantástica de imágenes
i sorprendentes, con las que o bien
Se considera que es una de las técnicas de Gianni
para el desarrollo de la creatividad, escrito y la
expresión oral y dramática.

Se le pide a los participantes que realicen
individualmente una lluvia de ideas en una hoja en sucio,
solamente podrán escribir sustantivos, serán al menos unas
cincuenta palabras en tres minutos.
Este rito preparatorio crea un clima de espera y atención.

Cada participante escogerá dos palabras claramente
desvinculadas entre si. Hay que tener en cuenta que para que el
juego surta efecto tiene que haber una cierta distancia entre las
dos palabras. Así por ejemplo: Caballo-perro no es en realidad un
binomio fantástico Si ocurriera esto, convendría cambiar el
binomio.
Los ejemplos de Rodari son:
Ladrillo-canción, Caperucita-helicóptero, Luz-
zapatos,
Perro-armario.
La forma de trabajar con este binomio puede ser:
1- Narrar libremente historias que contengan las dos
palabras.
2- Establecer relaciones entre las palabras colocando
preposiciones:
El perro con el armario
El armario del perro
El perro sobre el armario
El perro en el armario...
Una vez elegidos los dos sustantivos, comenzamos a
desarrollar nuestros binomios cargados de creatividad e
imaginación.
Los trabajos obtenidos este curso 2008-2009 con
segundo de bachillerato son los siguientes:
Maria Molina Simarro

Un caballo llamado Trueno vivía en una casa en lo alto de la montaña. Le
gustaba mucho cabalgar por los prados verdes. Trueno era el más rápido
del lugar, aunque su verdadero sueño era competir en carreras de coches.
Un día una liebre, que era representante de una escudería de fórmula
uno, le dijo que si quería ir a la gran ciudad para competir con un
auténtico coche de fórmula uno. El joven caballo aceptó y a la semana
siguiente ya estaba en la gran ciudad con su propio coche de fórmula uno,
un casco, un auténtico mono, etc. Estaba muy feliz porque se estaba
cumpliendo su sueño. No había nadie que ganara a Trueno. Pero su sueño
pasaría a una pesadilla. El caballo era muy popular y tenía mucha fama,
derrochaba su dinero y estaba empezando a ir mal en las carreras. Los
representantes de la escudería decidieron que Trueno ya había acabado
su carrera de piloto y lo despidieron.
El caballo intentó volver a su casa de la montaña, pero llevaba tanto
tiempo conduciendo coches, que ya no sabía cabalgar y como los coches
no podían llegar hasta la montaña, no pudo volver.
Maria Molina Felipe

Había una vez una niña la cual coleccionaba todo clase de botellas,
las tenia de plástico y de cristal, cientos de ellas. Un día caminaba
por la calle y encontró una botella, nunca la había visto igual, era
grande, gris, contenía un liquido muy raro y oscuro, sin más la niña
la recogió y la colocó en su habitación. Pasaban los días y aquella
botella parecía tener vida propia, unas veces era mas grande otras
mas pequeña, pero no le dio importancia, hasta que un día salió a
dar un paseo y se la llevó, pasó por el mismo sitio donde la
encontró y se dio cuenta de que cuando la dejó junto a la farola la
botella parecía descansar, volver a ser un objeto. Desde entonces la
chica todas las tardes volvía al mismo lugar para descubrir lo que
sucedía, como no se daba cuenta, decidió colocar una pequeña
cámara en su interior y dejarla en su lugar, junto a la farola. Al ver
lo que ocurrió aquella noche observó que aquella farola, no era una
farola, sino que era un extra terrestre que tenía el poder de
camuflarse en lo que quisiera y que ese liquido de la botella si
hubiera salido, hubieran desaparecido todos los extra terrestres, ya
que aquel liquido era sus vida, sus almas, sus almas embotelladas.
Ester Campillo

Ensalada y ciudad
 Acababa de salir del colegio cuando su amiga de toda la vida le
invitó a comer a su casa. Mientras comían, decidió contar lo que
le había pasado aquel verano. Tenía el billete de avión para ir a
Egipto. Después de cinco horas de avión, llegó a su destino.
Cuando bajaron, no podía creer lo que estaban viendo: coches
con forma de pepino, edificios que eran zanahorias y tomates, y
como sol, un trozo de zanahoria. Pero lo que mas le sorprendió
fue que cada día que pasaba era una estación distinta. No
podían quedarse parados ante aquella maravillosa pero a la vez
extraña ciudad, a si que continuaron mas allá de lo que
alcanzaban sus ojos. Al final, después de una tarde en la que
visitaron el museo tomate y después de comprarse un
paraguas escarola para protegerse de la lluvia de maíz ( aquel
día era otoño ), vislumbraron a lo lejos un cartel con el nombre
de aquella extraña ciudad: “ENSALADA CUATRO ESTACIONES”.
María Pilar

Pantalón y ardilla
Un buen día de verano, una ardilla llamada Sueña que vivía en
una aldea aislada del centro decidió trasladarse a la gran ciudad
para ampliar sus relaciones. Para conocer a gente decidió
apuntarse a un gimnasio llamado Sin Grasas y allí conoció a una
farola y a una rana. Cada vez fueron conociéndose más hasta
llegar a ser muy buenas amigas, para pasar el tiempo por las
tardes se iban de tiendas.
Una tarde se fueron de compras a un centro comercial, allí
entraron a muchas tiendas de ropa, pero en una les llamó la
atención un único pantalón de cuadros, así que decidieron
probárselos, pero cual fue su sorpresa que a las tres les
quedaban bien. Por lo tanto decidieron comprarlos entre las tres.
Así que ese pantalón sería para las tres su amuleto de la suerte y
que nunca las separaría.
Patrycja Chwolka

Pirámide y chocolate.
Erase una vez un chico joven que se apasionaba por los viajes,
sobre todo le gustaba visitar los sitios excelentes. Un día había
decidido ver a los pirámides, no todo había estado como el
pequeño se lo imaginaba, porque en vez de visitar las tumbas de
faraones, encontró un jardín botánico con el lago lleno de
chocolate, dónde nadaba! al final todo era un sueño!

Adela

Era una ratita a la que le encantaba llevar pendientes, tenía una
gran colección, cada día se ponía unos diferentes. Tenía
pendientes de plata, de oro, de todas las formas y colores, unos
más redonditos que otros, de piedras preciosas, de cristales...
pero sus preferidos eran unos pequeñitos en forma de estrellita.
Un día a la ratita se le perdió uno de sus pendientes, y se puso
muy triste, lloró y lloró. Busco su estrellita, pero no aparecía,
una noche estaba la ratita sentada en su cama, cuando miró por
la ventana y vio una lluvia de estrellas, pidió que su estrellita
volviera con ella y de pronto vio algo que brillaba en su ventana
y descubrió que su estrellita había vuelto con ella.
Manuel Fernandez

Perro, reloj. 
Recuerdo que de pequeño, jugaba en la buhardilla de nuestra
antigua casa, allí pasaba las horas sentado, jugando con mis
juguetes, y las horas del reloj pasaban muy rápido.
Toreaba a mi perro, kuky, soñaba con volar, montaba en
bicicleta; no necesitaba a nadie ni nada para divertirme y
disfrutar, cuando de repente el reloj de pared se abrió. Me
quedé quieto, no era capaz de mover ni un solo músculo, mi
perro se asustó mucho y empezó a ladrar mirando al reloj. Las
agujas empezaron a girar muy deprisa. Me dio miedo y baje
corriendo las escaleras, se lo dije a mi abuela y ella me dijo
que en la buhardilla pasaban cosas extrañas. Subí con ella
otra vez, para ver que era lo que había pasado y cuando
llegamos todos estaba tranquilo. Llame a mi perro, pero no
estaba, lo estuve buscando toda la tarde, pero nunca mas lo
volví a ver, no se que pasaría con él.
Ajla

Nos situamos en la edad media con un personaje muy propio de aquella
época, un juglar llamado Sosia. Aunque estaba sumido en la pobreza y solo
podía vivir el día a día de lo que le daban y recibía era feliz, hacía lo que le
gustaba.
Recitaba poemas , su preferido era la historia del Cid que siempre narraba,
cantaba y hacía malabares. Su vida era envidiada, hacía lo que quería,
conocía a mucha gente porque no paraba de viajar, y hacia malabares que
había aprendido de pequeño practicando con su padre. Pero un día
desapareció y nada se supo de Sosia hasta nuestros días.
¿ Nunca se han parado a pensar en lo que hay dentro de catedrales de
ciudades Españolas? Nosotros vamos paseando por Barcelona y nos
encontramos con la Sagrada Familia , la vemos desde fuera y la visitamos
,pero por las noches Sosia resucitado sigue haciendo malabares y recitando
sus poemas para él ,no sabe donde está, ni quién es pero sigue haciendo lo
que le gusta, únicamente cuando se aburre va por los bosques para que
nadie lo vea y llega a la catedral de Salamanca .
Quizás ahora está resucitado porque no ha acabado de terminar su vida y la
hora de su muerte no era el momento de dejar el mundo en el que vivía y
ahora tiene que recuperar el tiempo perdido.
Que no te pase lo que a él y disfruta tu momento porque puede que mañana
no estés al igual que le paso al personaje de esta historia y ya sabes si algún
día estás en Salamanca o Barcelona espera a que caiga la noche y no te
olvides de intentar encontrar a Sosia.

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