LA GLASNOST
Durante el XXVII Congreso del PCUS en febrero de 1986, un recién llegado a la
secretaría general Mijaíl Gorbachov, lanzó la consigna de Glasnost ("transparencia" o
"apertura"). A partir de la primavera de ese año, la censura soviética fue relajándose. La
revolución de libertad que sacudió a los medios de comunicación soviéticos tuvo una
enorme repercusión en el devenir de la URSS y en su final desintegración.
Problemas del momento como la corrupción, la "herida sangrante" de la guerra de
Afganistán, la catástrofe nuclear de Chernobil, la profunda crisis económica... fueron
puestos al libre examen de un atónito y, muchas veces indignado, ciudadano soviético.
Hubo un aspecto que tuvo a la larga una extraordinaria repercusión política: la
investigación histórica sobre los crímenes del stalinismo y el régimen soviético. Veamos
algunos ejemplos de ello:
En 1988-89 se hizo evidente que la matanza de decenas de miles de oficiales
polacos en Katyn, en marzo de 1940, no fue obra de los nazis alemanes sino un
frío asesinato en masa llevado a cabo por las tropas soviéticas.
Las investigaciones sobre la "Gran Hambre" que asoló a Ucrania durante el
proceso de colectivización de la agricultura en los años treinta alentaron el
sentimiento nacionalista en este país.
Algo similar ocurrió con el pacto Molotov-Ribbentrop de 1939 y sus inmediatas
víctimas: Polonia repartida y Estonia, Letonia y Lituania anexionadas a la URSS.
Las deportaciones masivas de pueblos enteros sospechosos de colaborar con el
nazismo durante la guerra mundial (chechenos ente ellos) despertó el sentimiento
de agravio histórico y el sentimiento de desvinculación de la historia soviética.
En definitiva, la libertad de expresión que trajo la glasnost desencadenó un proceso que
finalmente se le fue de las manos a Gorbachov y terminó por hacer perder toda su
legitimidad al sistema nacido de la revolución de octubre de 1917 y al propio estado
soviético.
Glasnost (en ruso, ‘apertura’ o ‘transparencia’), política llevada a cabo junto a la
perestroika por Mijaíl Gorbachov, dirigente de la Unión de Repúblicas Socialistas
Soviéticas (URSS) desde 1985 hasta 1991. Mientras que la perestroika se ocupaba de la
reestructuración económica de la Unión Soviética, la glasnost pretendía atenuar las
políticas restrictivas que impedían la libertad de expresión y la libre circulación de las
ideas. Permitió el debate público sobre cuestiones políticas, alentando por tanto las
críticas a la política y a la sociedad soviéticas. Los medios de comunicación obtuvieron
mayor libertad para expresar opiniones que antes hubiesen sido condenadas. Permitió
conocer tanto los errores del gobierno soviético, como el accidente nuclear de 1986 en
Chernóbil.
Gorbachov también autorizó la liberación de cierto número de prisioneros políticos y la
emigración de algunos refuseniks (disidentes). El objetivo de la glasnost era crear un
debate interno entre los ciudadanos soviéticos, y alentar una actitud positiva y el
entusiasmo por las reformas en la Unión Soviética. Sin embargo, la política se mantuvo
por su propia inercia al empezar la gente a hablar con más confianza justo cuando los
problemas de la sociedad soviética se hicieron evidentes y el programa de reformas
económicas empezó a fallar. En 1991, tras un golpe de Estado fallido, Gorbachov
abandonó el poder y, una vez disuelta la URSS, Borís Yeltsin se convirtió en el máximo
dirigente de la Federación Rusa. Las libertades de prensa y de discusión en Rusia en la
actualidad son mucho mayores que bajo el comunismo, pero el futuro a largo plazo de los
medios de comunicación y de la opinión pública sigue siendo incierto.
Consideraciones de los Mensajes Políticos
Entre 1986 y 1991, cuando la URSS intentó reformarse, glasnost se vinculó con
frecuencia con otros conceptos generalizados, como perestroika (literalmente:
reestructuración o reagrupación) y “demokratizatsiya”(democratización). Gorbachov a
menudo apeló a la glasnost cuando promovía políticas dirigidas a reducir la corrupción en
la cima del Partido Comunista y el gobierno soviético, y moderaba el abuso del poder
administrativo en el Comité Central.
La ambigüedad de la “glasnost” define el período distintivo de cinco años (1986–1991) al
final de la existencia de la URSS. Hubo una disminución de la censura previa y posterior a
la publicación y mayor libertad de información.
La “Era de Glasnost” experimentó un mayor contacto entre los ciudadanos soviéticos y el
mundo occidental, particularmente los Estados Unidos: las restricciones a los viajes se
aflojaron para muchos, lo que permitió un mayor intercambio comercial y cultural.
La Perestroika y la Glasnost (Historia)
Desde 1985 hasta 1990, Mijaíl Gorbachov intentó reformar la sociedad soviética
introduciendo la perestroika (en ruso, ‘reestructuración’) de la economía y la glasnost (en
ruso, ‘transparencia’) en asuntos políticos y culturales. Su reforma incluyó la
democratización interna del PCUS, así como la pretensión de la modificación
constitucional que permitiera el multipartidismo y la conversión del país en una república
presidencialista. En política exterior, retiró las tropas soviéticas de Afganistán (1988-
1989), normalizó las relaciones con China, firmó una serie de acuerdos sobre el control de
armas con los presidentes estadounidenses Ronald Reagan y George Bush y cooperó en
el esfuerzo dirigido por Estados Unidos para expulsar a Irak (durante mucho tiempo aliado
soviético) de Kuwait durante la guerra del Golfo Pérsico. Por su colaboración en la
conclusión de la Guerra fría, permitiendo que antiguos países de Europa Oriental
pertenecientes al bloque soviético abandonaran sus regímenes comunistas, así como por
su intervención en la unificación de Alemania (que aceptó en el Tratado de Moscú de
septiembre de 1990), le fue concedido el Premio Nobel de la Paz en octubre de 1990. En
marzo de 1989, el Congreso de Diputados del Pueblo (salido de las primeras elecciones
libres desde 1917) le había nombrado presidente de la URSS.
En 1991, a medida que se deterioraba la economía soviética, Gorbachov se enfrentó a las
presiones de los comunistas de la línea dura, de los reformistas y de las fuerzas
nacionalistas y secesionistas que buscaban la independencia de sus repúblicas. Los
seguidores de la rígida aplicación de los principios soviéticos, entre los que se
encontraban muchos altos cargos gubernamentales, llevaron a cabo un golpe de Estado
en agosto que puso a Gorbachov bajo arresto domiciliario. No obstante, tres días más
tarde, los reformistas (cuya máxima figura era el futuro presidente ruso Borís Yeltsin)
restauraron a Gorbachov en el poder. Inmediatamente dimitió como secretario general del
PCUS y suspendió las actividades del partido. Después de permitir que Estonia, Letonia y
Lituania se convirtieran en repúblicas independientes, en septiembre de 1991, las fuerzas
nacionalistas se hicieron más fuertes en otras repúblicas. El Congreso de Diputados del
Pueblo votó la disolución de la URSS el 26 de diciembre de 1991, un día después de que
Gorbachov dimitiera como presidente.