Sobre Mil Mesetas, de Gilles Deleuze y Felix Guattari.

(Antonio Negri)
PDF I. Es en El Ser y el Tiempo donde Heidegger decreta el fin del Geisteswissenschaften y su tradición (Iluminismo y Hegelianismo), cuando, al comentar acerca del Briefwechsel (intercambio epistolar) entre Dilthey y Yorck von Wartenburg, rinde homenaje a este último por su “acabada comprensión del carácter fundamental de la historia como virtualidad […] (lo que es) debido a su conocimiento del carácter del propio Dasein humano”. En consecuencia, prosigue Heidegger, “el interés de entender históricamente” se enfrenta al desafío de elaborar “la diferencia genérica entre lo óntico y lo histórico”. Pero se alejará de Yorck cuando éste, tras establecer claramente esa diferencia, se desplaza de la virtualidad al misticismo. Si, por otro lado, una vez separada de lo óntico, “la cuestión de la historicidad se muestra a sí misma como cuestión ontológica que investiga acerca de la constitución del ser del ser histórico”, es entonces cuando debemos volvernos una vez más hacia Dilthey, pese a su confuso vitalismo. Heidegger efectúa dos operaciones simultáneamente. Por un lado, expulsa al Geisteswissenschaften de la posición que ocupaba en el centro de la metafísica, como heredero del Iluminismo y consecuencia del Hegelianismo. Por otro lado, completa el trabajo crítico que mostró su valor precisamente en el historicismo de Dilthey (a pesar de las limitaciones que ha señalado Yorck)- trabajo acrítico que despliega la búsqueda del sentido de la historicidad y nos permite desplazarnos desde la teoría de la objetividad hacia la de la expresión, desde el reconocimiento de la historiografía en el contexto de la crítica de la cognición hacia su definición en el centro del esquematismo trascendental. La historicidad es entonces posicionada como una dimensión ontológica, y sólo deja su residuo óntico para la historiografía. Es interesante observar que aquí Heidegger rompe (y este fenómeno vuelve a suceder con frecuencia en él) “con ambigüedad” el ritmo “de destino” de su crítica de lo moderno, mientras paradójicamente traza “otro” significado de él – el que retorna a aquella otra visión de la modernidad que, desde Maquiavelo hasta Spinoza y Nietzche, ha entendido a la historicidad como virtualidad absoluta, y al ser como el poder de Ser-allí. Es precisamente en esa dimensión donde habita la virtud de Maquiavelo. Pero es fundamentalmente en el Tractatus Theologico-Politicus de Spinoza donde el sentido de la historia es visto como la realización de una facultad: la imaginación. Nacida de la confusión del primer tipo de conocimiento, es disuelta creativamente en el segundo tipo, y presenta a la absoluta potencialidad de la
August 10th, 2008 at 11:06 pm (>> TOTAL, Guattari, Félix, Deleuze, Gilles, Negri, Antonio)

la que Heidegger adopta y acomoda “con ambigüedad”. a la aguda conciencia en Erlebnis und Dichtung del hecho de que “la historia no es en ningún modo susceptible de constituir la suprema ciencia acabada. El auto-advenimiento del mismo tiempo está en acción aquí: es una relación con la historia que consiste en una redención. Que el tiempo no retroceda. sólo eso podría ser. extremadamente crítica del carácter “castrado” de la objetividad histórica. Es especialmente en su obra donde el trabajo de comprensión histórica busca identificar su terreno constitutivo. amigos míos. y es su más solitaria aflicción. Desde las posturas positivistas de su “Lección Inaugural”.construcción ética del ser. Es ese “puede mover” lo que contiene todo el significado de la historicidad. por lo tanto. esa definición absolutamente inmanente de un significado de la historia. Así habló Zarathustra: “Redimir la muerte y recrear cada “era” en un “lo quiero así”. ese es el nombre que hace rechinar los dientes a la voluntad. eso es lo que lo irrita. eso es lo que les he enseñado. ese es el nombre del liberador y de lo que nos trae alegría. tal el nombre de la piedra que no puede mover”. Querer es libertar: ¿pero cual es el nombre de aquello que coloca al mismo liberador en grilletes? “Era”. durante toda su investigación. allí está la más secreta aflicción de la voluntad […]. “era”. . haciéndolo el corazón de una teoría del ser intemporal. por así decirlo. cavó la tumba de los historicismos y demando la apertura de la historicidad. virtual y creativo. para mí. Dilthey. Obsesionado con el problema de la subjetividad histórica. el cual. etc. desde el trabajo kantiano del Einleitug en Die Geisteswissenschaften. Nietzche comprendió sin ninguna ambigüedad este punto crítico fundamental que. Pero aprendan también esto: que la misma voluntad es prisionera. Voluntad. hablando aproximadamente. incluso si uno fuera a garantizarle un máximo grado de cientificidad”. es percibir. efectúa el inventario de todas las formas posibles mediante las cuales la ciencia histórica puede abrirse a la historicidad. Pero retornemos a Dilthey. La voluntad no puede valerse hacia atrás: no puede interrumpir al tiempo y su avidez. contenido entre la afirmación del Uno mismo “”la cuestión. ha definido a veces como filosofía de vida. no como culto del pasado sino como conciencia de que sólo la tensión entre presente y futuro es la trama de lo posible. llamado redención. psicología comprensiva. un poder de decisión ontológica. Impotente en referencia a todo lo que ya ha tenido lugar. al mismo tiempo. capaz de dar cuenta para un juego dado de fenómenos de las causas concomitantes. Es efectivamente en su obra que las tensiones entre la investigación histórica y el requerimiento de una renovación del cuestionamiento sobre el significado de la historicidad se hallan más plenamente articuladas. contempla al pasado con ira. Es ese impulso del ser como la apertura de la historia.

y de descubrir allí el poder de Erlebnis (tanto como vitalidad como conexión. La indecisión de Dilthey. la soberanía del significado”. todos los intentos de reafirmación del Uno mismo (en oposición a la objetividad histórica) como persona moral. y es sólo refinando y permitiendo al polvo depositarse en estas operaciones como la decisión ontológica Heideggeriana. por último. tal como Dilthey. psicológica o biológica. cualquiera pueda ser el caso. ese modo de volverse un psicólogo o filósofo de la vida. que siempre lo condujo más allá de cualquier postura filosófica que adoptase. vitalistas de la comprensión de lo histórico real y transfigurado en un nuevo punto de vista: el de la presencia del . ilumina la intensidad del desgastamiento ontológico que realiza. Foucault siguió. adquiere todo su sentido. que nos guía al borde del descubrimiento de un nuevo significado de la historicidad. a la construcción de tipologías históricas. las experimentaciones psicologizantes. que intenta dar una consistencia dinámica y productiva al sujeto histórico. pasó por algunas fases extremadamente ambiguas en el curso de su experiencia científica. devolver su carácter de evento al discurso. “Cuestionar nuestra voluntad de verdad. como crisis. Cuando Foucault anuncia este programa en su “Lectura Inaugural”. desde el retorno a la psicología en el Ideen. Y Foucault. durante todo este inventario.sin permitirse atarse a prejuicios. y una expresión ontológica inmediata. finalmente y definitivamente confrontó el tema de la historicidad como disposición el marco queda ya armado – la historia es producción de subjetividad. ¿Por qué es tan importante este procedimiento Diltheyano? Porque mientras anticipa las conclusiones de Heidegger. a las últimas posturas vitalistas en las que el núcleo psicológico se abre a la función expresiva y se determina en una presencia que constituye su apertura ética: pues bien. como expresión y determinación objetiva). cuidado de ser a ser. culturales. y todos los caminos críticos están abiertos a la problemática de la historicidad que aún no ha podido definirse. y luego los de la “antropología pragmática” de Kant. Igual que en Dilthey. el Geisteswissenschaften es concebido. el significado de la historicidad como virtualidad. determinar qué naturaleza e historia se relacionan con esa vida interior”) y una concepción del mismo Uno mismo que en lo sucesivo está segmentado. en sus trabajo maduros. comenzando desde dicha realidad. como propuesta metodológica de codiciosa universalidad y singularidad al mismo tiempo. que fue constituida como conocimiento filosófico entre Dilthey y Heidegger. pero más que en Dilthey. remover. él también se halla en el límite de la crítica de la historiografía y del Geisteswissenschaften en general. Desde sus estudios iniciales de Ludwig Binswanger hasta los de Weizäcker. Cuando. y. también explora pot completo otros caminos. y agotó. la realidad de la vida interior. él también expresa la apertura en la virtualidad de la historia. fractal y difuminado (”el individuo singular es el punto de conexión de una pluralidad de sistemas”).

y las singularidades. donde la acción histórica se torna la única perspectiva según la cual puede interpretarse al ser. nos han llevado a las delicias del “pensamiento débil”. que ciertamente no puede haber sobrevivido al prolongado proceso crítico que va de Nietzche a Heidegger y de Dilthey a Foucault. Somos testigos de un extraño fenómeno: este Geisteswissenschaften. esta perspectiva fue devuelta hacia atrás. por así decirlo. El fin del Geisteswissenschaften es la renovación de la ontología. neutralizados dentro de nuevas disciplinas. De hecho. reclamando precisamente ser las herederas del pensamiento Diltheyano y Foucaltiano. esto es. una vez que esta visión “desde abajo” fue adquirida. la que ahora reaparece: el historicismo es otra vez el ganador. Desde el fin del historicismo. nuevos conceptos de experiencia y un nuevo clima filosófico que se ha tornado crecientemente relativista y escéptico. nuevas distribuciones del conocimiento. turgente pero siempre trágico. a través de estos sucesivos avances con problemas análogos y discursos ocultos. la renovación crítica de la investigación sobre la historicidad desde un punto de vista constitutivo y el descubrimiento del poder del ser han sido. negado totalmente fue.mundo como la trama del ser. permitiendo al sujeto histórico determinar disposiciones ontológicas. por esa misma razón. Este grandioso proyecto aún no ha tenido todo el éxito en la historia del pensamiento contemporáneo. reducidas al encanto de la mera particularidad. Es la misma objetividad “castrada”. al “fin de la historia”. una vez que el Hegelianismo fue abandonado con todas sus entusiastas resurgencias de brutal eficacia y sus dialécticas en todos sus subterfugios. imperceptible pero seguramente. Históricamente el ser abierto se ha vuelto el ser charlante. por decirlo así. El fin del Geisteswissenschaften se ha transformado a sí mismo en el triunfo del discurso ocioso. elevado nuevamente y ubicado en el verdadero lugar de la invención de la historicidad. Es en este camino. no ha dejado atrás ningún cadáver. reducido a la precariedad. Al igual que en Dilthey. pero con la apariencia de una enciclopedia del conocimiento para uso de los medios. pues bien. contra la cual se alzaron las críticas del Geisteswissenschaften. pasamos así. El significado de la complejidad de los procesos que emanan de los sujetos históricos se ha vuelto un pretexto para repudiar el carácter ontológicamente fuerte de su emergencia. para abrirse nuevamente en la historicidad. . El movimiento de constitución. Una vez que el objetivamente “castrado” punto de vista historiográfico fue derribado. a las dimensiones y el horizonte del relativismo y el escepticismo. Las diferentes escuelas hermenéuticas que se han sucedido. que debe atravesarse. Un tenue y superficial vitalismo bloquea a aquel otro vitalismo. que iba de la historiografía al ser. después de que una conciencia de esto fuera establecida por la perspectiva nietzcheana. que es creado en todo momento. el pasaje es hecho en Foucault desde una teoría de la historia a una apercepción fundamental de la historicidad – después de Heidegger. que Dilthey es.

mientras que es precisamente con la critica de lo óntico. Las Mil Mesetas se apropian de lo postmoderno y de las teorías de la débil hermenéutica: anticipan una nueva teoría de expresión. el movimiento circular de la experiencia y el entendimiento ya no se abre a la historicidad. En radical contraste con la actual deriva. y nos deja desarmados. de una finitud que. sustancialmente. los Thous y Plateaus reinventan las ciencias del espíritu (se entiende que. mientras cuidadosamente evita su percepción de la potencial base del ser que. revelar y dinamitar sus estructuras. Para su proyecto. excepto en el sentido de un condicionamiento histórico. Este proyecto no tiene nada de idealista: la fuerza creativa es un rizoma material. los hermenéuticos y los postmodernos susurran. en su dimensión ontológica y constitutiva. cambia a una piedad melosa y melancólica. son perfectamente perceptibles. los canales de perversión de la enseñanza crítica. Lo moderno y lo . II. con las armas de la apercepción ontológica como base de la crítica histórica.000 A. en una necesidad de sentido que corre alrededor de sí misma. lejos de abrir el punto de vista subjetivo a la constitutividad. aún cuando sea aplicado a la “debilidad” de lo cotidiano. Encontramos aquí un pensamiento fuerte. Esto. C. que es luego arrojado en la pila de polvo. uno toma de Heidegger la crítica de lo empírico. en la tradición en la que se colocan Deleuze y Guattari. y quien inconscientemente reproduce el Spinozismo de la imaginación. en una concepción pesimista y totalizante del ser. se cierra en una dispersión de tipoevento. ya en la reasunción de Yorck y la polémica contra su teologismo. como en los pequeños Rorty y Vattimo. La Historia ha terminado. al mismo tiempo máquina y espíritu. separada de la constitutividad del ser. y la historicidad del ser. naturaleza e individuo. la cuestión es tomar lo creado desde el punto de vista de la creación. En el gran Gadamer. desde el año 10. solo. de lo óntico. El descubrimiento de la historicidad se aflige con el desastroso sentimiento del fin de la historia. en donde Heidegger se muestra en su mejor nivel. frente al límite de una época. como al abrirse a la fecundidad de su experiencia. un nuevo punto de vista ontológico – un instrumento que les permite encargarse de la postmodernidad. desde Dilthey a Heidegger. como experiencia de la historicidad. al renovar el punto de vista de la historicidad. puede permitir la restauración del punto de vista Diltheyano de expresión y la creatividad de la historicidad. hasta hoy. Es el Heidegger que concientemente retoma al olvidado Nietzche. la que busca justificarse a sí misma en lo religioso pero sólo halla apoyo en la falta de misticismo o de democracia.En esta nueva síntesis de experiencia y comprensión sobre la que rigen las reglas “postmodernas”. Uno exalta en Dilyhey el movimiento circular de la experiencia y el entendimiento sin tomar la ruptura en la expresión de esa circularidad. “Geist” es el cerebro). singularidad y multiplicidad – y el escenario es la historia.

El segundo es la teoría de las “redes”. etc. en la imagen Bergsoniana del movimiento estructurante e inaugural. expresión más organización. los nuevos caminos seguidos por las ciencias naturales y por la tecnología científica en electrónica. mediante in rayo de luz de deseos o elementos maquínicos. El tercero es “nomadología”. mejor aún. lo más impresionante es la increíble capacidad de anticipación expresada allí. cuatro dimensiones que integran el trabajo de constitución de las nuevas ciencias del espíritu. y. como productos de una apertura de posibilidad. Pero la superficialidad del contexto en que la dramaturgia del futuro tiene lugar es de hecho ontológica – una dura e irreducible superficialidad que es precisamente ontológica y no trascendental. en ecología. La fuerza inicial es subjetiva y constructiva. e incluso una buena fenomenología Bergsoniana del espacio. pueden verse converger. definida por el Deleuze inicial como el término problemático fundamental de la filosofía. La singularidad. es disposición. ya sea individual o colectiva. pre-Socrático. constitutiva y no sistémica. El cuarto es la teoría ontológica de la superficie. y la determinación de la relación del actor con el evento son puestos en acción. El primero es la teoría de la expresión y la disposición. en biología. Este término significa. Cuatro puntos. el nuevo fenómeno de la sociedad de los medios y la interacción comunicativa. o. y reaparecen para ayudar a fertilizar una hermenéutica del futuro. El marco general parece inicialmente animista. Pero el vitalismo se . La historicidad es dada como presencia. Al releer Mil Mesetas diez años después. La haecceidad (haecceity). creativa y no liberal. El mundo es construido y reconstruido desde abajo. La fuerza de la expresión es ontológica.La teoría de la expresión y la disposición es la primera filosofía de Deleuze y Guattari. Hay por lo menos cuatro temas fundamentales que deseo tomar en Mil Mesetas. Esto significa que el punto de vista de la singularidad es conjugado inmediatamente con una definición de espacio en extensión. creativa y estructurada. hilozoísta.postmoderno son rumiados y digeridos. una concepción ética de la singularidad. no solamente son considerados sino tomados en cuenta como un horizonte epistemológico.. de la potencialidad del ser: A. extensión y movimiento. la liberación del deseo en sentido analítico como potencialidad universal. tanto una definición metafísica de movimiento. es originariamente activo y se despliega según las dimensiones del movimiento. en aquel sentido Spinoziano que tanto le agrada a Deleuze. En esa articulación. Es ser y la historia son concebidos como producción y producto de disposiciones sub activas. expresión organizada. El desarrollo de la ciencia de las computadoras y la automatización. al definir el plano en el que pueden desarrollarse. La crítica del psicoanálisis en Anti-Oedipus identifica ese plano de fuerza. por último. y no ya como un mero tejido fenomenológico en extraordinaria aceleración. o. fuerza organizada. abierta y singular.

ya que no se presenta ni como una envoltura de lo real. un evento que. la relación entre hombre y máquina es siempre un evento singular. La relación entre hombre y máquina que caracteriza a la modernidad se torna contenido y forma de la disposición subjetiva. si se quiere. El evento es la producción de cuerpos. en este proceso. dentro de las sin embargo convergentes investigaciones de Dilthey. la producción histórica del juego [ensemble] de cuerpos y sus relaciones. produce subjetividad. la ontología puede ser devuelta a la instancia de la producción. sino como todos estos elementos al mismo tiempo. de su expansión [extensión] en acción y movimiento.encuentra a sí mismo invertido desde el primer momento en que es afirmado. la historicidad es la producción de cuerpos. El rizoma es una fuerza. ¿el gran libro sobre el cuerpo sin órganos (CsO) no puede ser la Ética?” Se explica que el CsO es el campo de la absolución del deseo. Las contradicciones que restan. Tras haber establecido la instancia de la producción en la fuerza del deseo y sus procesos maquínicos. y no se sigue la infinita tensión de la constitución. La producción de cuerpos es la reducción de la historicidad. a aquel momento de la expresión originaria. el plano de consistencia adecuado a la historicidad. puestos al servicio de la producción de singularidad. la singularidad se singulariza a sí misma cada vez más. La construcción del ser como tarea universal se encuentra de este modo considerada sobre la base de todo el proceso. las formas concretas según las cuales la vida se organiza a sí misma. el contexto de la vida se . Nietzche y Heidegger. Sin embargo. aferrando la materialidad. como procediendo tanto de eventos como de singularidades. ni como una concepción del mundo. En una página de Mil Mesetas hallamos esta pregunta fundamental: “Después de todo. un filum que se abre a un horizonte de desarbolante arborescencia – y. Lo que caracteriza al espacio es el rizoma. La matriz del mundo es cero mientras no se aferra el proceso de constitución de subjetividad. Al mismo tiempo. o sea. se disuelven aquí. Desde allí. B. y las conexiones materiales dentro de las cuales se produce la subjetividad. no son fantasmas de la modernidad tras los cuales la vida puede correr desprejuiciadamente – son. que es el de la teoría de las “redes”.Uno puede seguir el ritmo de constitución por un segundo enfoque. Deleuze-Guattari se desplazaron hacia el análisis de la extensión [etendue]. ni tampoco como una fuerza indistinta de la producción de lo real. Ordo et connexio rerum idem est ac ordo et connexio idearum. ya sea natural o histórico. Si el ser es historicidad. La cosmogonía atomística de Spinoza es reinterpretada y reformulada aquí a la luz de este vitalismo de la historicidad que nos han enseñado los grandes modernos. el mundo se transforma a sí mismo. por el contrario. en la riqueza de esta producción de singularidades. Las máquinas. de la emergencia de la singularidad. o. la realidad construida por el capitalismo. expresión y producción se abren a la materialidad de lo moderno.

sino que se repite continuamente a sí mismo. Es a partir de allí que las ciencias del espíritu pueden reorganizarse a sí mismas. La propia dimensión epistemológica debe ser hallada en un horizonte de guerra. C. que son las protagonistas. y por eso. sin dispersar la consistencia maquínica sino. Estamos entonces completamente insertados y sumergidos en un juego de sistemas productores de signos que se hallan en mutación permanente: he allí el objeto que concierne a las ciencias del espíritu.en el cual. Es la llegada de lo real y de la ciencia. renovándola en su enunciación. es la guerra que genera vida. y éste al estrato-análisis. o reducirse dentro del sistema. La perspectiva de la historicidad es no sólo constitutiva sino también conflictiva: como en Spinoza. o sea. Cada punto de la arborescencia maquínica o enunciativa es reabierto secuencialmente en otras arborescencias. cuando las tensiones rizomáticas y las disposiciones maquínicas aparecen como arreglos subjetivos de enunciación – las dinámicas constitutivas se desplazan desde la física del rizoma al régimen de los signos que caracteriza a la ciencia. tanto por arriba como por debajo. es el resultado de todos estos procesos. no hay individuos propietarios sino (en sentido Spinozista) singularidades deseantes productivas. Primeramente. Las ciencias del espíritu son por ello ciencias polemológicas. Esto significa que el horizonte de la guerra está limitado por poderes pragmáticos. Las redes constituyen ambiguas aberturas y disposiciones: se abren.presenta en un juego de interrelaciones-unidad y multiplicidad. es. lo rizomático se retrotrae al esquizo-análisis. la reapertura de escenas conflictivas. en algún sentido. de acuerdo con modalidades conflictivas. como la regla de la auto-constitución de redes reales. Por lo tanto existe una red de las ciencias del espíritu: allí. Lo rizomático se refiere a un mundo Hobbesiano. el conflicto saldrá de la orientación de sus ramas: un conflicto que no podrá superarse. conexiones y heterogeneidad. cierran y abren nuevamente. no autocentrados sino en expansión. mientras determinan conflictos.El pragmatismo y la micropolítica se constituyen en la nomadología. otras redes. La segmentación de los rasgos (expresivos) de enunciación es continua. La llegada es el innovador resultado en el magma de la expresión. Si el propio sistema constituye una arborescencia. sin embargo. la cuestión es ahora estudiar su relación con los otros puntos. ruptura y líneas de fuga son siempre invertidas según una cartografía renovada incesantemente. simplificarse. Ya hemos analizado la relación entre esquizo-análisis y rizomático en la parte A de esta sección. análisis de las redes de protagonistas que participan del conflicto y se constituyen allí a sí mismos – aceptan. El mundo . individuales o colectivas. el terreno del cuestionamiento Nietzcheano. al contrario. en lo concerniente al estrato-análisis: la ciencia se establece en el horizonte sistémico construido por la arborescencia del rizoma. y descubre su conflictualidad. la solución de la guerra. sin reservas. formando siempre nuevos sistemas. La superficie del mundo es organizada según regímenes de signos. y luego a lo pragmático y la micro-política.

¿Pero qué es la revolución? Es hacer un evento por . volverse el objeto del pragmatismo. en este horizonte completamente inmanente. es decir. En realidad. las subjetividades se organizan mediante disposiciones maquínicas – como máquinas de guerra. incansable e incesante. y de las micro-políticas. ¿Pero qué es significado. como hostilidad frente a cualquier bloqueo del devenir. el flujo molecular es elusivo. se torna necesariamente en un contra-poder: sociedad contra el Estado. como discriminación vis a vis cualquier trascendencia. El pragmatismo en las micro-políticas. de Hegelianismo y su concepción de un espíritu objetivo denegándose a sí mismo en el Estado. centralizadora y castradora. las subjetividades son nómades. es diseñado desde una genealogía de moral. Las máquinas de guerra representan la trama molecular del universo humano. que permiten al deseo desplegarse y. Por otro lado. por definición. es el único punto de vista operativo de la historicidad: pragmatismo como praxis del deseo. es sólo desde un punto de vista pragmático que podemos aprehender y apreciar la subjetividad y el significado de la historicidad. Es la elección en la guerra la que determina el significado de la historicidad. mediante un movimiento permanente. pura y simplemente. Deleuze-Guattari reinventaron las ciencias del espíritu al atacar los últimos vestigios de historicismo. constituyen lo real. incesantemente recorrida y para ser recorrida indefinidamente. el obstáculo ontológico de lo molecular. la máquina de guerra se define a sí misma como positividad. Políticamente. constituido por geología en acción. en este escenario absolutamente no-teleológico? Es la expresión del deseo. en el sentido literal del término. y frente en particular al Estado del capitalismo maduro. Frente al Estado. una construcción de redes moleculares. el orden molecular organiza espontáneamente un aparato molar . Producidas por arborescencias conflictivas. La ética. micro-políticas como terreno de la subjetividad. Es así como la política se vuelve una puesta en marcha de micro-disposiciones. Esta alternancia de puntos de vista y esta convergencia de determinaciones constructivas no descansan nunca. la enunciación y organización del deseo como evento. la política y las ciencias del espíritu se vuelve una y la misma cosa aquí: máquinas de guerra interpretan su proyecto. contra cualquier máquina fija. busca perpetuamente molestar a los aparatos de bloqueo y abrir el camino a la historicidad. Ser nómade en el orden de la historia fija y producida significa producir permanentemente estas disposiciones maquínicas y disposiciones de enunciación. son libres y dinámicas. El punto de vista que sostiene la nomadología es una genuina “filosofía de la praxis”. que se abren en nuevas arborescencias rizomáticas. en el ritmo nomádico de sus apariciones. entre libertad y necesidad. porque se posiciona contra el Estado. Y estos son otra vez rizomas y arborescencias – pero dotados de significado. constituyen el mundo humano al afectar la discriminación entre deseo y anti-deseo. El objetivo del orden molar es absorber la fuerza del deseo y rehacer los aparatos con el único fin de bloquear el flujo pragmático de lo molecular: lo molar es. el conjunto de subjetividades deseantes y sus infinitas arborescencias. Como sabemos.histórico. y que. o mejor aún.

la enunciación del proyecto. podemos ahora retroceder y volver a examinar el marco ontológico general que nos ofrece Mil Mesetas. nuevamente cubierto de pliegues.Desde este conjunto de consideraciones que originan una visión constitutiva del mundo. Aquí se está describiendo un nuevo mundo. la producción de subjetividad: la disposición maquínica atravesando el conflicto. sólo una teleología: la creciente abstracción de las relaciones. A primera vista. el desarrollo de rizomas y la expansión de los conflictos. a huirle. que es propia de la complejidad de las arborescencias. Mil planos de una misma superficie. se proyecte siendo vivida. Es por esta razón que el mundo es un territorio que debe ser siempre territorializado. a evitarlo. Este nuevo territorio es siempre productivo. crecientemente cumple su obra. por un pragmatismo reinventado a cada instante. la única teleología que la inmanencia absoluta puede permitirse): el significado del proceso es el de la abstracción. en una determinación. reconstruido. Una superficie plena de hendiduras. producción de subjetividad. Una línea de fuga. una tensión que sólo puede satisfacer la intensidad de una acción creativa múltiple. rupturas. la realización del infinito en el evento. es global. Está caracterizada por el proceso que devuelve al mundo a la producción. hacia la historicidad en acto. La ciencia es constitutiva en tanto. en la que cualquier subjetividad y evento tienen a la genealogía como su trama. infinitamente productivo. la enunciación a la expresión. un nuevo territorio. La revolución es el evento ontológico de rechazo y la actualización de su infinita potencialidad. Si cada filosofía asume y determina su propia fenomenología. En esta visión. Sólo una dirección. D. El sujeto que produce el mundo. Y viceversa.fuera de este proceso infinito. organizada por la creatividad del deseo. a circunnavegarlo. La ciencia construye planos de consistencia ontológica cada vez que el juego de funciones de enunciación se vuelve el objeto del pragmatismo. Pero conocemos qué presupone la luminosidad de ese fuerte evento. ocupado. entre ciencia y ontología. La línea política de Mil Mesetas es la que lleva a los aparatos moleculares de los deseos a resistir al orden molar. el horizonte del . El poder del deseo se construye en la superficie de un territorio. una nueva fenomenología es enérgicamente afirmada aquí. También la subjetividad se presenta en la superficie. como pliegue de la superficie. Una abstracción que es ella misma un territorio. y la transformación se repite indefinidamente. para construirse. la expresión del deseo. complicaciones y reconstrucciones: un territorio permanentemente limitado y plegado. subjetividad al poder de deseo. yendo de la expresión subjetiva hacia la superficie del mundo. de nuevo. la relación entre máquina y enunciación. es decir. Es por dentro de la línea dibujada por el “viceversa”. por el infinito movimiento molecular de los sujetos. en la prolongada horizontalidad de sus proyecciones. sombras variadas y posibles alternativas. donde el sentido del proceso es revelado (o. habitado. o se realice nuevamente en el evento. el poder del deseo al sistema de enunciación.

entonces. se vuelve aquí una ilustración pedagógica. el ensayo pedagógico publicado por DeleuzeGuattari en 1991.mundo construido por Deleuze-Guattari parece ser animista. esboza el verdadero plano que Marx identificó tendenciosamente en el “Fragmento de las Máquinas” de los Grundrisse. deseo. en función de las nuevas dimensiones del desarrollo capitalista. pero pronto se evidencia que este animismo traduce la más alta abstracción. incapaz de determinar una valorización. se torna obsoleta. intelectuales y científicas sobre las que de ahora en adelante descansa exclusivamente la producción de riqueza y la reproducción de la sociedad. de rupturas y reconstrucciones. así como en el materialismo histórico. donde reina la más elevada abstracción. y desde donde el materialismo histórico puede y debe ser renovado. las funciones metodológicas. sociedad y capital. asalariado y cuantificable temporalmente. el cerebro humano intenta por sobre todo comprender su propia transformación. como apéndice a Mil Mesetas nos ilustra sobre este tema. incansablemente desplegada en Mil Mesetas. En este mundo de cavernas. ¿Qué es la filosofía? . y en el cual se reformulan hoy las luchas sociales. el contexto productivo en el que nos estamos moviendo. Esta sinergia de análisis sobre la ciencia. Pero esta abstracción es. uno halla la misma demanda ética y política por la liberación del poder humano. ¿Cuál es. una popularización de los mecanismos conceptuales que están en la base del proceso expositivo de Mil Mesetas. una base miserable de explotación frente a la nuevas fuerzas sociales. Creemos que es posible identificar aquí (En Mil Mesetas se ve mediante el ensayo pedagógico) los elementos fundamentales de la renovación del materialismo histórico. III Mil Mesetas asienta el terreno en el que el materialismo del siglo veintiuno es redefinido. nuevamente. la filosofía y el arte. En este ensayo popular. Mil Mesetas registra el cumplimiento de la tendencia analizada por Marx. teóricas y prácticas son circunscriptas con la máxima claridad. se ha vuelto tan estrecha que la explotación del trabajo material. al que definió como la sociedad del “General Intellect” Es este un plano en el cual la interacción de hombre y máquina. A través de la extensión y complejidad de los análisis que desarrolla. específicamente este plano de máxima abstracción (la “subsunción real” de la sociedad en el capital) al cual se dirige. y desarrolla el materialismo histórico dentro de esta nueva . de pliegues. El incesante proceso de las disposiciones maquínicas y subjetividades elevándose a una abstracción aún mayor. como base de las ciencias del espíritu? Mil Mesetas da una respuesta explícita a esta pregunta. más allá de la conflictividad. su propio desplazamiento. con una merecida exhuberancia en el tema ontológico tratado. Esto sin olvidar que en la filosofía de las ciencias del espíritu de Deleuze y Guattari.

El texto no cuenta que la actividad científica está desarrollada por “observadores parciales” quienes ensamblan “funciones” en “planos de referencia”. también es explotada. tanto social como intelectual y científico. aún cuando permanezca en modo permanente. Por lo tanto. en el curso del desarrollo. intenta la construcción de ese nuevo sujeto que revela el poder del trabajo. la que en algún sentido era co-natural con la figura del explotador. implícitamente en la fenomenología de Mil Mesetas. siempre liberador e innovador. pero el antagonismo es llevado a su máximo nivel: actúa mediante una implicancia paradójica del sujeto explotado. que también es un cuerpo. Por ello. Llevado a su más alto grado. que sin embargo se unifica en el impulso constitutivo del nuevo ser. que es el pasaje del orden molecular al orden molar.sociedad. la interactividad social queda sujeta a la contradicción molar de la dominación. . En esta dislocación. la dominación. Es sobre esta base que el materialismo histórico se encuentra renovado. ¿Puede el materialismo histórico ser otra cosa más que lo que promueve el “punto de vista proletario” y hace la crítica de las contradicciones en el plano de referencia? ¿Algo más que el desplazamiento de un sujeto parcial dentro de una tendencia que traslada materialmente una grilla de lectura de lo real? ¿Y en el caso paradigmático. que-irresistiblemente. explícitamente en la metodología elaborada en ¿Qué es la filosofía? Antes que nada. Y viceversa. que es también fuerza productiva. en la sociedad disciplinaria y la forma-Estado. en este contexto. el antagonismo se ha vaciado a sí mismo. Si esta es la situación. en todas direcciones. de la completa sumisión de la sociedad al capital. el trabajo productivo del nuevo sujeto social es revolucionario desde el principio. el “comandante social” se ha vuelto inútil. El plano de referencia es el Umwelt del trabajo social y sus contradicciones. que es al que se refiere Mil Mesetas. un sujeto plural y diseminado. Hoy. El trabajo es el rizoma que produce lo real. en el pasaje de la esfera de explotación material directa a aquella de la dominación política (sobre la interacción social entre el desarrollo de la subjetividad colectiva y el poder de producción intelectual y científico). forma característica de la forma-Estado contemporánea. Confrontando al análisis Foucaldiano del poder. el control sobre la sociedad productiva es una mistificación desde el principio: ya ni siquiera posee la dignidad que la función de organización requería.pasa por la guerra y quien en la guerra define la liberación. un sujeto deseante. el materialismo histórico es una ciencia. un sujeto intelectual. es tan abstracta como parasitaria y vacía. el desarrollo capitalista como referente global del conjunto de contradicciones que determina en movimiento del trabajo abstracto? El plano de referencia es nuevamente el mundo de la subsunción real. que también es un sujeto ético. Un sujeto-máquina. Deleuze enfatiza el pasaje de la “sociedad disciplinaria” a la “sociedad de control”. Lo fundamental es aquí la dislocación total de la valorización de la producción.

debido a que es difuso en el espacio (una “multitud” Spinoziana. por la inoportunidad radical del contacto entre el orden molecular y el orden molar. como producción Utópica indomable. ¿Puede este carácter conceptual ser algo distinto de la nueva figura del proletariado. La política expresada aquí . efectuado mediante una revisión absoluta de lo real. el carácter conceptual duplica lo real. una nueva figura del proletariado. Mil Mesetas es el impulso de un cuerpo colectivo. lo hace aparecer en su dinamismo conflictivo. es debido (al igual que en el pensamiento equivalente marxista) a que sacan a la luz a un nuevo sujeto. El esquema didáctico de ¿Qué es la filosofía? Trae a la luz los hilos fenomenológicos construidos en la Dionisíaca Mil Mesetas. mediante la reexposición de aquellas casuísticas extraordinarias que sólo los episodios revolucionarios pueden proponer. enteramente máquina y enteramente sujeto.Mil Mesetas es el materialismo histórico en acto de nuestra época. ética. el carácter conceptual proletario efectúa una despiadada y permanente ruptura con todas las referencias materiales a las que está sujeto. Los años del deseo y del Erlebnisse de “cambiar la vida” que siguieron a 1968 son recogido allí. el “General Intellect” como subversión – o sea. Por otro lado. en el sentido literal del término)? La filosofía de Deleuze-Guattari imita a la nueva realidad del proletariado moderno. También constituye un experimento revolucionario. medio sujeto. por la actual inactualidad de la resistencia. cuyo mecanismo de formación no se ha completado aún. ¡y lo hace espléndidamente! Lo que quiero decir es que la ecuación de las dos obras no es una identificación. las que se acreditan a Mil Mesetas. y refiriéndolos siempre a la urgencia de la praxis. Por un lado. Si el texto nunca termina. política. que está toda reunificada como poder social e intelectual de producción. como si la última fuese sólo un capítulo de la primera. El “observador parcial” de la ciencia se vuelve aquí el “carácter conceptual” de la filosofía. en tanto ella es pragmática. presentándose a sí mismo como deseo. Por el contrario. A Mil Mesetas (a pesar de la reducción funcional que he hecho en mi demostración) no sólo le corresponde una fenomenología extraordinariamente rica del carácter conceptual del “General Intellect” – medio máquina. pero que ya ha adquirido consistencia en la pluralidad de micro y macro experimentos que se han cumplido: experimentos ético-políticos sin duda significativos. El “plano de inmanencia” que construye la filosofía es un proyecto insurreccional permanente. de mil cuerpos singulares. entonces. nunca se contenta con conclusiones definitivas.El lugar de la filosofía es allí. es el equivalente de Lucha de Clases en Alemania y Francia. y busca las figuras de su necesaria subversión. de un modo esencial: componiendo los diferentes plano del imaginario. la cuestión es aquí descubrir sus diferencias. Se ha dicho que ningún libro expuso al 1968: ¡eso es falso! Ese libro es Mil Mesetas. El Arte (porque también hay un arte del pensamiento revolucionario) colabora en esta dinámica de transformación y subversión del concepto. de Marx. y completando sus movimientos tendenciosos.

estratificado por las interrelaciones de sus múltiples elementos. la teoría de la expresión y la inmanencia absoluta son las bases de la reconstrucción de las ciencias del espíritu. del disciplinamiento de los insanos. La continuidad historiográfica de la historia de la filosofía se disuelve aquí junto con su teleología óptica – la historicidad filosófica es entonces tratada como historicidad tout court. dentro de la perspectiva de una teoría de la expresión y en el contexto de una historicidad que es al mismo tiempo el movimiento real del ser y el punto incidente del sujeto. sobre la base de un condicionamiento maquínico que ese mismo trabajo produce. y que solamente el trabajo viviente y real puede volver a valorizar. Las condiciones de la reconstrucción (Geisteswissenschaften). marginales.es la del comunismo de la “multitud” Spinoziana. impuntualidad. que son el resultado y residuo del pasado. y las hipótesis metodológicas desarrolladas allí. de un nuevo evento. sólo puede ser reconstruida como evento. aquella de la devastadora movilidad de sujetos en el recientemente constituido mercado mundial. dirigida como un arma contra el Estado. y que reinventan las nuevas máquinas de la subjetividad. ¿Qué nos . el rizoma del presente y de la creatividad se opone a los phylums maquínicos. jóvenes. entendida como una confrontación singular entre el pensamiento y la problemática actual del ser. La riqueza del movimiento compone el contexto en que el punto de vista científico y la construcción definitiva del concepto son posibles de aquí en adelante. Las determinaciones materiales. por lo tanto. Si el vitalismo revisado de este modo. Mil Mesetas es la teoría materialista del trabajo social. es incluso nuestra prisión. el concepto es un evento. Mil Mesetas se refiere explícitamente a las luchas sociales difusas y autónomas de mujeres. Si eso no tiene lugar. trabajadores. ¿Pero dónde está el pasado. del control del “General Intellect”. homosexuales. Un ejemplo será suficiente: el tratamiento brindado a la historia de la filosofía en Mil Mesetas y ¿Qué es la filosofía?. La misma historia de la filosofía sólo puede ser entendida. La filosofía es siempre un “scholium” Spinoziano del despliegue de lo real. o lo que se ha producido? En realidad. y el sistema de conceptos es la fractura de la geología de la acción a través de una genealogía de evento-deseo. incluidos los insanos). Pero la ciencia del espíritu nace allí donde dichos phylums maquínicos son consumidos en la determinación de una nueva creación. interdisciplinario. están dadas. inmigrantes…dentro de una perspectiva que es la de que todos los muros han caído. entendido como el evento creativo de mil sujetos abriéndose a la realidad presente. sus acumulaciones. el pasado está muerto. articulado en el evento. constituyen un agujero negro que sólo revive el trabajo viviente. Por esto. El esquema de las ciencias del espíritu será. la opaca profundidad del pasado. ese gran organizador de la explotación de los trabajadores. es aquella de la democracia más radical (la de todos los sujetos. “inactualidad” presente. siempre horizontal.

Por otra parte. sino considerar la construcción de ser omniabsoluto. podemos aún leer Mil Mesetas como una perfecta fenomenología operacional del presente. Empuja al procedimiento metafísico hacia un punto de arribo. no reafirmar a Dios. Diez años después. es el concepto de superficie. a partir del trabajo de la singularidad en acción en el trabajo humano. En Mil Mesetas. las disposiciones subjetivas que son cada vez más abstractas. Volvamos hacia atrás por un momento: cuando Heidegger instala la inversión de lo óntico en ontología. hundiendo sus raíces en la opción materialista. Una filosofía que. Ésta aguarda los eventos revolucionarios que lo verificarán. en una nueva percepción del ser –del ser abierto . Number 2. y el “cerebro” se ha vuelto (como previó Marx.. La operación Heideggeriana es equivalente a un bloqueo de la vida. que hacerlo. en homenaje al difunto Feliz Guattari. tomada como subjetividad presente. sino excluirlo definitivamente. en sentido Spinozista. Como son rizomáticas y centradas en el presente. Heidegger es Job. Traducción al español: Eduardo Sadier . contrariamente. las aproximaciones del evento. en este horizonte? Nada más lejos de Mil Mesetas que la tentación de absolutizar algunos elementos del proceso interno a fin de evitar extravíos relativistas. al ritmo de las crisis de la modernidad capitalista. las cargas éticas pasando a través de máquinas ontológicas. trascendentalista e idealista) General Intellect. No hay otro modo de considerar al ser. 1995. Hacheada de esta impresión y publicada por Korotonomedya en mayo del 2002. Traducido por Charles T. a un extremo. la filosofía y por ende los planes de consistencia. en el único sentido de lo existente. como inevitable. inmanentista de la modernidad. el rechazo del destino. de la historiografía en historicidad. no aferrar un absoluto. alternativa. Una versión previa de este ensayo apareció en Chimeres 17 (París. Y porque “Geist” es el cerebro. Mil Mesetas anuncia el renacimiento de un materialismo histórico digno de nuestra época. ontología abierta a la historicidad. las ciencias del hombre y por ende la convergencia de estos enfoques. ver a Dios. sugiere las bases que pueden permitir a las ciencias del espíritu ser reconstruidas. y la renovación del poder lógico y ético del materialismo. otoño de 1992). es efectuar otra vez la reversión ontológica de lo óntico a lo ontológico. al mismo tiempo hace lo opuesto: la ruptura lógica. Volume 18. quien ve a Dios y queda ciego. pero debe verse como la primera filosofía de lo postmoderno. Publicada en Graduate Faculty Philosophy Journal. Wolfe. las ciencias del hombre pueden ser reconstruidas: las ciencias y por ende los planes de referencia.previene de desviarnos hacia el escepticismo o alguna forma de lectura débil del valor. lo que posibilita el renacimiento de las ciencias del espíritu. más que serlo.

Febrero del 2003. .

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