El Cometa Halley

Reinaldo Arenas
Para Miguel Ordoqui «Nadie puede conocer su fin» Federico García Lorca: La casa de Bernarda Alba

Reinaldo Arenas nació en Holguin, Cuba, en el año 1943. Su infancia se desarrolló en el seno de una familia campesina y su preco adolescencia se !io marcada por su manifies"o enfren"amien"o al r#gimen de $a"is"a. Colaboró con la re!olución cas"ris"a %as"a &ue el de!enir del "iempo le demos"ró lo inoperan"e e in'us"a &ue #s"a se manifes"aba. Su presencia p(blica e in"elec"ual le gran'eo las suficien"es an"ipa")as en las m*s al"as ins"ancias de +s"ado, lo cual unido a su ser %omose,ual, pro!ocó una implacable y %orrenda persecución del poe"a. -ero realmen"e Reinaldo Arenas, e,&uisi"o y sensual poe"a, no fue perseguido por su "endencia %omose,ual. Realmen"e Reinaldo Arenas fue perseguido por su "o uda y loable oposición sis"em*"ica a un r#gimen opresor y canalla, &ue ampar*ndose en la "ris"e y cruel cor"ada de la .des!iación se,ual de un %i'o de la pa"ria. y sus pre"endidas per!ersiones se,uales, amargó la e,is"encia de una persona &ue debia ser e,pulsado de la .res. p(blica cundo no e,"erminado en su sen"ido m*s li"eral. Coe"*neo y seguidor de /e ama /ima y 0irgilio -iñera, ambos %omose,uales, fue encarcelado y "or"urado llegando a confesar lo inconfesable y a renegar de si mismo. +llo pro!ocó en la sensible personalidad del escri"or un arrepen"imien"o &ue fue m*s all* de los muros de la prisión de +l 1orro 21934 419356, calando "an %ondo en su cora ón &ue acabó por odiar "odo cuan"o le rodeaba, "odo a&uello &ue presum)a de aspec"o y fondo %umano. 7dió cual&uier forma de poder e&uiparable a "oda forma de represión y "iran)a. +scapó de la opresión cas"ris"a en 1989 y desplegó desde es"e momen"o y en el e,ilio nunca acep"ado de :ue!a ;or< "oda una !isión in"elec"ual de la e,is"encia enmarcada en"re la poes)a m*s %ermosa y la m*s amarga derro"a del desencan"o. +n nues"ros d)as Reinaldo Arenas cobra ac"ualidad gracias a .an"es de &ue anoc%e ca., pel)cula &ue sobre su libro au"obiogr*fico %a dirigido =ulian Sc%nabel e in"erpre"ado =a!ier $ardem. An"es &ue anoc%e ca es una obra dura y &ue clama dolor en el ocaso pre!is"o y conocido de &uien se sabe presa de la muer"e a la &ue prefirió doblegarse an"es &ue ser !encido por la pes"e de nues"ro siglo> el sida. +l 3 de diciembre de 1999 el escri"or cubano Reinaldo Arenas se suicidaba en :ue!a ;or<. Entre sus novelas destacamos: Celestino antes del Alba

El mundo Alucinante El Palacio de las Blanquísimas mofetas La loma del Angel Otra vez el mar El portero Via e a la !abana Arturo la estrella m"s brillante amen de Antes de que anoc#ezca$$ Entre sus cuentos se%alamos: Con los o os cerrados & 'ermina el desfile$ (u fuerza po)tica recae sobre El Central* o Voluntad de vivir$

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Aquella madrugada de verano de +,-+ .sí* de +,-+/ en que Pepe el 0omano #u&e con la virginidad de Adela* mas no con su cuerpo* todo parece #aber terminado de una manera sumamente tr"gica para las cinco #i as de Bernarda Alba: Adela* la amante de Pepe* colgando de la viga de su cuarto de soltera* Angustias con sus cuarenta a%os de castidad intactos* & el resto de las #ermanas* 1agdalena* Amelia & 1artirio* tambi)n condenadas a la soltería & al claustro$ 2o sucedieron las cosas* sin embargo* de esa manera$ 3 si 4arcía Lorca de 5 la #istoria trunca & confusa* lo ustificamos$ A6n m"s arrebatado 7& con raz5n7 que sus propios persona es* se fue detr"s de Pepe el 0omano* 8ese gigante con algo de centauro que respiraba como si fuera un le5n9$$$ Pocas semanas despu)s .pero )sa es otra #istoria/ el pobre :ederico perecía a manos de aquel espl)ndido tru#"n* quien luego de desvali arlo* a&* & sin siquiera primero satisfacerlo .#ombre cruelísimo/* le cort5 la garganta$ Pues bien* mientras Bernarda Alba disponía* con implacable austeridad* los funerales de su #i a* las cuatro #ermanas* a&udadas por la Poncia* descolgaron a Adela & entre bofetadas* gritos & reproc#es la resucitaron o* sencillamente* la #icieron volver de su desma&o$ 3a la voz de Bernarda Alba conminaba a las cinco mu eres a que abrieran la puerta* cuando* todas a una* decidieron que* antes de seguir viviendo ba o la )gida de aquella vie a temible* era mil veces preferible darse a la fuga$ A&udadas por la Poncia* las cinco #ermanas saltaron por la ventana de la casa* saltaron tambi)n la tapia & el establo & &a en pleno descampado .ba o una luna 7#a& que reconocerlo7 espl)ndidamente lorquiana/ el #ec#o de que se sintieran por primera vez libres aboli5 moment"neamente sus recíprocos rencores$ Las cinco #ermanas se abrazaron llorando de alegría & no s5lo uraron abandonar aquella casa & aquel pueblo* sino toda Andalucía & toda Espa%a$ ;n tramo despu)s las alcanz5 la Poncia* a pesar de su c5lera* & con un 6bilo que tenía por origen no la felicidad de las se%oritas sino la caída de Bernarda Alba* les entreg5 todas las o&as de la casa* sus propios a#orros & #asta la dote reservada para la boda de Angustias$ Las muc#ac#as le rogaron que las acompa%ara$ Pero su sitio 7respondi5 ella7 no estaba del otro lado del mar* sino unto a la #abitaci5n de Bernarda Alba* cu&os gritos de rabia la arrullarían 7así di o7 me or que el mismísimo oc)ano$ (e fueron$ 1ientras :ederico e<piraba insatisfec#o* ellas* cantando a veces los versos del poeta moribundo* atravesaron infinitos campos de girasoles* abandonaron C5rdoba & (evilla* se internaron en la (ierra 1orena & &a en C"diz sacaron un pasa e para La !abana* donde llegaron un mes despu)s todavía euf5ricas & como re uvenecidas$

Alquilaron casa en la calle del Obispo* cerca del mar$ 3 esperaron .demasiado seguras/ el arribo de los futuros amantes$ Pero con e<cepci5n de Adela* ninguna de las otras #ermanas parecía tener suerte con los #ombres$ Angustias se pasaba día & noc#e unto a la re a de la ventana* pero en vano$ 1agdalena* larga & treintona* paseaba todas las tardes por El Prado* logrando s5lo que un 'eniente de =ragones la atropellase con el caballo adem"s de insultarla por obstruir el tr"fico$ Amelia* con su oroba* no recogía m"s que burlas & una que otra pedrada propinada por alg6n negrito del 1anglar .por cierto que una noc#e* varios

ovencitos del cuerpo de Voluntarios Espa%oles intentaron tirarla a los fosos del Castillo de la :uerza* acus"ndola de bru a & de #aberle faltado el respeto a los soldados del 0e&/$ En cuanto a 1artirio* tal vez con la esperanza de que algo se le pegara* no le perdía pie ni pisada a Adela* cu&o vientre aumentaba por días al igual que el n6mero de sus amantes$ Pero aunque las dem"s #ermanas sabían* & se resentían* de la vida amorosa que con tantos )<itos llevaba Adela en La !abana* el esc"ndalo & la condena un"nime s5lo estallaron cuando ella dio a luz$ Veinticinco #ombres rotundos .entre ellos seis negros* cuatro mulatos & un c#ino/ reclamaron la paternidad del ni%o* alegando que el mismo era sietemesino$ Las cuatro #ermanas* que vieron en el rostro del reci)n nacido la imagen de Pepe el 0omano* no pudieron tolerar aquella ofensa 7aquel triunfo7 de Adela$ La declararon maldita & decidieron abandonarla$ 'ambi)n decretaron que el ni%o no era digno de vivir con una madre tan disoluta* por lo que se lo llevaron* no sin antes bautizarlo en la Catedral con el nombre de >os) de Alba$ Adela llor5 con sinceridad* pero allí estaban sus veinticinco pretendientes para consolarla$ Angustias* 1agdalena* Amelia & 1artirio decidieron establecerse cerca del mar* en un pueblo retirado$ Luego de #acer numerosas indagaciones optaron por instalarse en C"rdenas$ El pueblo .a#ora lo llaman ciudad/ era min6sculo* absolutamente provinciano & aburrido* tan diferente de la calle del Obispo* siempre llena de pregones* carrua es* olores* mu eres* caballos & #ombres$ Cosas todas que de alg6n modo las desesperaban* oblig"ndolas a ponerse el me or tra e* las me ores prendas* el me or perfume* & salir a la calle$$$ Pero en C"rdenas nada de eso era necesario$ Las vecinas no se oían* & en cuanto a los #ombres* siempre estaban le os* pescando o traba ando en la tierra$ 72acer mu er es el ma&or de los castigos7 di o en voz alta Angustias cuando terminaron de instalarse en la nueva vivienda$ 3* t"citamente* desde ese mismo instante las cuatro #ermanas se prometieron de ar de ser mu er$ 3 lo lograron$ La casa se llen5 de cortinas oscuras$ Ellas mismas se vistieron de negro &* a la manera de su tierra* se encasquetaron cofias grises que no se quitaban ni en los peores días de verano* verano que aquí es infinito$ Los cuerpos* sin aspiraciones* se abandonaron al sopor & a la desmesura del tr5pico* perdiendo las pocas formas que a6n tenían$ 'odas se dedicaron* con pasi5n bovina & reglamentaria* a la educaci5n del sobrino$ =esde luego* en aquella casa am"s se mencion5 el nombre de Adela ni por equivocaci5n$ >os)* o Pepe* era para ellas* & aun para )l* el sobrino traído de Espa%a luego de la muerte en parto de la madre$ La #istoria era tan verosímil como cualquier otra* & como era adem"s pat)tica* todos* #asta ellas mismas* terminaron cre&)ndola$ 'ambi)n con el tiempo 7& &a #abían pasado diecioc#o a%os de su llegada a la isla7 #asta ellas mismas se olvidaron no s5lo de la #istoria de Adela* sino de la misma Adela$ Por lo dem"s* las nuevas calamidades que #ubieron de enfrentar unidas les fueron creando nuevos recuerdos o pesadillas: la guerra de independencia* que a ellas las discriminaba* la #ambruna del -?* el nacimiento de una rep6blica que* en lugar de instaurar el fin de la guerra* parecía m"s bien desencadenar incesantes rebeliones$ 3 como si todo aquello fuera poco* una suerte de insolente populac#o 7la morralla* lo llamaban ellas7 se #abía instalado por todos los sitios* & de

alguna forma .&a las llamaban despectivamente 8las mon as espa%olas9/ querían que ellas se integrasen a aquella suerte de bara#6nda no s5lo escandalosa sino tambi)n grotesca$ Pero las #ermanas Alba se amurallaron a6n m"s en su castidad & tambi)n en la pr5<ima ve ez* dedicando todos sus esfuerzos al cuidado de su sobrino* quien era &a un bello adolescente* tímido & de pelo ensorti ado .como su padre/* & que s5lo salía a la calle a vender las flores de papel & esperma o los te idos de punto que sus tías le entregaban$ A pesar de la envidia de algunos* la vida recogida & realmente intac#able de las cuatro #ermanas adquiri5 en toda C"rdenas una suerte de distante admiraci5n$ 8Las mon as espa%olas9 llegaron a ser las mu eres m"s respetadas del pueblo$ 3 cuando se quería elogiar en alguna mu er su moralidad* casi siempre se decía 8es tan casta como una de las #ermanitas Alba9$ El cura del pueblo .ellas iban siempre a misa acompa%adas por su sobrino/ las citaba como e emplo de 8tes5n & moralidad cristiana9$ La fama lleg5 a su apoteosis cuando el p"rroco las elogi5 en un serm5n un domingo de Pascua$ Cierto que Angustias #acía tambi)n a veces de sacristana del vie o cura &* acompa%ada por sus tres #ermanas* desempolvaba el altar* barría la iglesia & baldeaba el piso con tanta disciplina que tal parecía que el espíritu de Bernarda Alba la estuviese supervisando$ Pero #a& que reconocer que aquel traba o lo #acían ellas no por obligaci5n o por #ipocresía* sino por devoci5n$ Lo 6nico que interrumpía la mon5tona vida de las cuatro mu eres eran sus visitas dominicales a la orilla del mar$ Vestidas de negro #asta los tobillos con sus me ores tra es* con grandes sombrillas tambi)n negras* llegaban #asta la costa m"s bien desolada de C"rdenas & allí* de pie entre la arena & los pedernales* permanecían a veces m"s de una #ora* como e<tra%os & gigantescos cuervos a quienes el incesante batir del mar los #ec#izase$ Antes del oscurecer emprendían el regreso a la casa envueltas en esa luz ins5litamente violeta que es atributo e<clusivo de aquella regi5n$ Entonces parecía como si vinieran de una fiesta$ >os)* sentado en el portal* las esperaba con el producto de la venta que ese día* por ser domingo* era ma&or$ Ellas entraban en la casa no sin antes mirar con cierto discreto orgullo la peque%a placa .V@LLALBA :LO0E( 3 'E>@=O(/ que desde #acía a%os #abían colocado unto a la puerta$ 'odo parecía indicar que la vida de aquellas mu eres* cada día m"s devotas & silenciosas* iba a derivar #acia una beatería casi enfermiza donde todos sus movimientos estarían regidos por el toque de las campanas$ 'ambi)n es necesario tomar en cuenta el comportamiento del sobrino$ (olitario* tímido* correctamente vestido .esto es* asfi<i"ndose dentro de aquellos tra es negros/* no tenía m"s trato con el e<terior que el estrictamente necesario para realizar la venta de la mercancía de la cual vivían$ 'enía diecioc#o a%os* pero nadie le conocía novia o amiga alguna$ 'ampoco parecía que necesitase de otro cari%o que de aqu)l* maternal & a la vez distante* que sus tías le brindaban$ 3 ese cari%o compartido bastaba tambi)n para llenar la vida de las cuatro mu eres$ (í* ninguna de ellas se acordaba &a de #aber tenido 7las palabras son de la Poncia7 8una lagarti a entre los pec#os9$ 1uc#o menos de que alguna vez llevaran entre las piernas 7la e<presi5n es de 1artirio7 8una especie de llamarada9$ Cierto que nadie puede conocer su fin* pero el de las #ermanas Alba en C"rdenas parecía que iba a ser apacible o* al menos* mu& remoto de toda e<altaci5n o esc"ndalo$ Algo ins5lito tendría que ocurrir para sacar aquellas vidas* e<tasiadas en su propia renuncia* de sus sosegadas rutinas$ 3 así fue$ ;n acontecimiento fuera de lo com6n sucedi5 en aquella primavera de +-+A$ La tierra fue visitada por el cometa !alle&$

2o vamos a enumerar aquí las espeluznantes cat"strofes que* seg6n la prensa de aquella )poca* ocurrirían a la llegada del cometa$ Las bibliotecas conservan esos documentos$ Baste con decir que el m"s popular .& #o& ustamente olvidado/ de los escritores de aquel momento* el se%or 4arcía 1arBos .quien* naturalmente* tambi)n se consideraba astr5nomo/* autor de libros como Astrología para las damas & Lo que las se%oritas deben conocer de las estrellas* adem"s de El amor en los tiempos del v5mito ro o* dio a la publicidad una serie de artículos que en pocas semanas recorrieron el mundo & donde* con cierta verborrea seudocientífica* se e<plicaba que al entrar la cola del cometa en la atm5sfera terrestre* )sta se vería contaminada .8enrarecida9/ por un gas mortal que significaría el fin de la vida en todo nuestro planeta* pues* citamos* 8al combinarse el o<ígeno de la atm5sfera con el #idr5geno de la cola cometaria* la asfi<ia inmediata sería inevitable9$ Esta descabellada informaci5n .descabellada a#ora que #an pasado cuarenta a%os de su publicaci5n/* quiz"s por lo ins5lita & dram"tica fue tomada mu& en serio$ Por otra parte* como #ip5tesis no era f"cil de rebatir: el cometa* seg6n 4arcía 1arBos* se acercaba un poco m"s a la tierra cada vez que repetía su visita$ Ese a%o 7Cpor qu) noD7 podía llegar el fin$$$ 'ambi)n el seudocientífico afirmaba que* con untamente con el fin del mundo* nos azotaría una plaga de centauros* #ipogrifos* peces ígneos* e<tra%as aves viscosas* ballenas fosforescentes & 8otros monstruos estratosf)ricos9 que* producto de la colisi5n* caerían tambi)n sobre este mundo unto con una lluvia de aerolitos$ 3 todo eso fue tambi)n tomado al pie de la letra por la inmensa ma&oría$ 2o olvidemos que aqu)llos .como todos/ eran tiempos mediocres en los que la estupidez se confundía con la inocencia & la desmesura con la imaginaci5n$ El cura de C"rdenas acogi5 con fan"tico benepl"cito las predicciones apocalípticas del se%or 4arcía 1arBos & todos sus seguidores$ En un serm5n inspirado & fatalista vaticin5 abiertamente el fin del mundo$ ;n fin cl"sico* tal como lo anunciaba la Biblia* envuelto en llamas$ 3* naturalmente* ese fin se debía a que las incesantes cadenas de e<cesos e impiedades cometidos por el #ombre durante toda su tra&ectoria #abían colmado &a la c5lera divina$ El fin no s5lo era* pues* inminente* sino merecido$ Lo cual no impidi5* sin embargo* que muc#os de los #abitantes de C"rdenas .& seguramente de otros sitios/ se dedicaran a la construcci5n de refugios subterr"neos donde perentoriamente guarecerse #asta que el fatídico cometa se ale ase de nuestra 5rbita$ Es cierto que tambi)n algunos cardenenses* en vez de tomar precauciones contra el desastre* lo adelantaron quit"ndose la vida$ En el municipio se conservan cartas desesperadas de madres que antes que enfrentarse a la conflagraci5n universal prefirieron adelantarse a ella unto con toda su prole$ El cura* por supuesto* conden5 esos suicidios* así como tambi)n la construcci5n de albergues para evitar el fin$ Ambas acciones* declar5 en otro serm5n* eran actos soberbios* paganos & #asta ilegales* puesto que intentaban eludir la usticia divina$ Cuando Angustias* 1artirio* 1agdalena & Amelia volvían de escuc#ar el serm5n* encontraron a su sobrino en el ardín* donde acababa de construir un refugio con capacidad para cinco personas$ 7Vuelve a tapar ese #ueco 7orden5 Angustias con voz lenta pero imperturbable$ 3 como el sobrino protestara* las cuatro #ermanas volvieron a colocar la tierra en su sitio$ 'erminada la faena* 1artirio comenz5 a sembrar las plantas que Pepe #abía arrancado$ 71u er 7le llam5 la atenci5n 1agdalena7* no comprendes que todo eso &a es in6til$ 1artirio* que sostenía en alto unas posturas de azmines del Cabo* empez5 a llorar$

7Entren 7orden5 Angustias empu ando a las #ermanas7$ C2o se dan cuenta de que est"n dando un espect"culoD CEu) dir"n los vecinosD 7C3 t6 no te das cuenta de que eso tampoco tiene &a ninguna importanciaD 7le di o entonces 1artirio sec"ndose las l"grimas$ Por un momento Angustias pareci5 dudar* pero enseguida di o: 7'al vez nuestros 6ltimos actos sean los que m"s se tomen en cuenta$ 3 las cuatro #ermanas entraron en la casa$ Oscurecía$ Llegaba* pues* la fatídica noc#e del ++ de abril de +-+A$ Para las primeras #oras de la madrugada estaba anunciada la con unci5n del !alle& con la tierra* &* por lo tanto* el fin del mundo$ Es de se%alarse que* a pesar de las apasionadas e incesantes pr)dicas del se%or cura* algunos cardenenses no las tomaron en consideraci5n$ Otros* aunque estaban convencidos de que esa noc#e sería el fin* no se dedicaron al arrepentimiento & la oraci5n* sino que* por el contrario* como eran &a las 6ltimas #oras que les quedaban en este mundo* decidieron disfrutarlas por lo grande$ =esde por la tarde empezaron a salir a la calle grupos de 5venes borrac#os* quienes* adem"s de provocar un barullo ins5lito para aquel pueblo* cantaban cosas atrevidísimas & usaban e<presiones no menos desvergonzadas$ A esos grupos se les unieron varias mu eres que #asta entonces llevaban una vida m"s o menos discreta$ =e modo que el barullo alteraba a veces #asta la letanía de las oraciones que* encabezada por Angustias* era repetida por sus #ermanas$ En medio de aquel esc"ndalo* o&eron el ruido de un carrua e que se detenía frente a la casa* & pocos segundos despu)s los golpes de alguien que tocaba a la puerta$ 7F2o abranG 7grit5 Angustias sin soltar el rosario$ Pero los golpes se #acían cada vez m"s fuertes* por lo que las cuatro #ermanas* escoltadas por >os) de Alba* decidieron asomarse al e<terior$ :rente a la puerta* que a#ora se acababa de abrir con innumerables precauciones* estaba Adela$ Vestía un #ermosísimo tra e de noc#e #ec#o de tafet"n verde con enca es ro os* guantes blancos* mantilla tambi)n ro a & espl)ndidos botines de fieltroH en las manos traía un bellísimo abanico #ec#o con plumas de pavo real & un bolso de lente uelas que tir5 al corredor para abrazar a sus #ermanas$ Pero )stas retrocedieron espantadas$ Adela* sin inmutarse* entr5 en la casa contone"ndose a la vez que le #acía una se%al al coc#ero para que ba ase el equipa e* un monumental ba6l con e<celentes vinos* copas de Baccarat* un gram5fono & un 5leo que era una reproducci5n ampliada del retrato de Pepe el 0omano$ 7Parece que la 6nica cristiana que #a& en esta familia so& &o 7di o avanzando por la sala7$ 1e #e acordado de ustedes en el momento e<tremo$ 3* adem"s* las perdono$ 7Pero nosotros no 7rec#az5 Angustias$

7C#ica 7respondi5 Adela* & &a se quitaba los zapatos7* entonces no s) cu"l es tu religi5n* si ni siquiera en un momento como )ste eres capaz de perdonar a tu propia #ermana$ 3 mir5 para el rosario que Angustias a6n sostenía entre los dedos & que en estos momentos le pareci5 un ob eto e<tra%o* casi un estorbo$ 7!ermanitas 7di o Adela emocionada & aprovec#ando la confusi5n que sus 6ltimas palabras #abían causado7* #e venido porque )sta es la 6ltima noc#e$ C2o se dan cuentaD FLa 6ltima noc#e que nos queda en el mundoG Al igual que nos escapamos untas de aquel mundo que nos pertenecía & aborrecíamos* tambi)n quisiera que nos fu)ramos untas de )ste donde de tan diferente manera #emos vivido* pero donde nunca* Fni un solo díaG* #e de ado de recordarlas$ 3 si algo m"s iba a agregar no pudo #acerlo$ (u cabeza se #undi5 entre los ro os tules de su falda & comenz5 a sollozar$ 1artirio fue la primera en acerc"rsele &* arrodill"ndose* le abraz5 las piernas$ Al momento llegaron Amelia & 1agdalena* tambi)n llorando$ Por 6ltimo Angustias le tom5 una mano & se%alando #acia >os) de Alba* le di o a Adela: 7Ise es tu #i o$ 2o creo que tengas &a muc#o tiempo para e<plicarle qui)n eres$ 72i es necesario 7contest5 Adela7$ Il &a es un #ombre & lo puede comprender todo$ ;n #ombre* era un #ombre* se di o para sí mismo con 6bilo >os) de Alba* & no pudo impedir que sus me illas se ruborizasen$ 7;n #ombre 7repiti5 Adela7$ 3 mu& guapo* como su padre$ 3 luego de decirle al coc#ero que atendiese los caballos* fue #asta el gran ba6l & comenz5 a desempacar$ Puso las copas & las botellas de vino sobre la mesa* sac5 el enorme retrato de Pepe el 0omano &* antes de que pudiera levantarse protesta alguna* colg5 el espl)ndido lienzo .era una obra de Landaluze/ en la pared de la sala$ Ante la vista de aquella imagen* las #ermanas Alba quedaron s6bitamente transformadas$ 7(í 7continu5 Adela* mirando arrobada al cuadro & luego a su #i o7* es el retrato de su padre* aunque m"s guapo$ 3 pensar que #e venido a conocerte precisamente cuando se acaba el mundo$ F;n sacacorc#osG 7CC5moD 7di o Angustias* asombrada ante esa transici5n en el discurso de Adela$ 7(í* c#ica* un sacacorc#os$ CO es que vamos a esperar el fin del mundo sin tomarnos una copaD Angustias fue a poner alguna ob eci5n$ Pero allí estaba 1artirio con un sacacorc#os$ 7C=e d5nde lo sacasteD 7interrog5 1agdalena asombrada7$ En esta casa eso nunca se #abía utilizado$ 72o lo utilizas t6 porque nunca #as cocinado$ Pero* Ccon qu) crees que se abren aquí las botellas de vinagreD

7F!ombreG Pero parece mentira 7interrumpi5 Adela llenando las copas de un e<celente vino ro o7H se acaba el mundo & ustedes discuten por un sacacorc#os$ 'omad las copas & vamos al ardín a ver el cometa$ 72o aparece #asta la medianoc#e 7di o Amelia$ 7(e ve que no est"s al día 7ob et5 Adela7$ A medianoc#e es cuando se acaba el mundo* pero desde que oscureci5 se puede ver el cometa$ CEs que no #an leído los diarios de La !abanaD 72unca leemos esas cosas 7protest5 Angustias$ 7;stedes se lo pierden 7di o Adela7* & &a sí que es demasiado tarde$ 3 tomando la mano de su #i o que la contemplaba embelesado* salieron al ardín$ Era una noc#e espl)ndida como s5lo en ciertos lugares del tr5pico* & específicamente en Cuba* suelen observarse$ =e la tierra & del mar brotaba una p"lida fosforescencia$ Cada "rbol parecía sobrecogerse sobre su propia aureola$ El cielo* en aquel peque%o pueblo donde a6n se desconocía la electricidad* resplandecía con la potencia de un ins5lito candelabro$ Allí estaban todas las constelaciones* las m"s le anas estrellas* lanzando una se%al* un mensa e tal vez complicado* tal vez simple* pero que &a ellos no podrían descifrar am"s$ La Cruz de 1a&o .aunque est"bamos en abril/ se dibu aba perfectamenteH Las (iete Cabrillas eran inconfundibles* Ori5n parpadeaba ro izo* le ano & a la vez familiar$ ;na luna de primavera se elevaba sobre el mar formando un camino que se perdía sobre las aguas$ (5lo un cuerpo como una serpiente celeste rompía la armonía de aquel cielo$ El cometa !alle& #acía su aparici5n en la tranquila & rutilante inmensidad de la b5veda austral$ Entonces* con voz remota* pero mu& clara* Adela empez5 a cantar$ Abrir puertas & ventanas las que vivís en el pueblo* el segador pide rosas para adornar su sombrero$ 3 s6bitamente* como si un poderoso impulso* por muc#os a%os contenido* se desatase* el resto de las #ermanas la corearon$ El segador pide rosas para adornar su sombrero$ Cantaban* & Adela* que #abía tenido la precauci5n de llevar una botella de vino* volvi5 a llenar las copas$ Abrir las puertas & ventanas las que vivís en el pueblo$ Vamos a casarnos a la orilla del mar$

A la orilla del mar$$$ 3 otra vez se vaciaron las copas$ Entonces Adela comenz5 a #ablar$ 7(í 7di o* se%alando para el cometa7$ Esa bola de fuego que a#ora cruza el cielo & que dentro de pocas #oras nos aniquilar"* es la bola de fuego que todas ustedes 7& se%al5 tambal)andose a sus cuatro #ermanas7 llevan entre las piernas & que* por no #aberla apagado en su momento oportuno* a#ora se remonta & solicita usta venganza 7aquí algunas intentaron protestar* pero Adela sigui5 #ablando a la vez que servía m"s vino7$ Esa bola de fuego es el carb5n encendido que Bernarda Alba quería ponerle en la vagina a la #i a de la Librada por #aber sido mu er$ F!ermanasG* esa bola de fuego son ustedes* que no quisieron apagar en vida sus deseos* como lo #ice &o* & a#ora van a arder durante toda la eternidad$ (í* es un castigo$ Pero no por lo que #emos #ec#o* sino por lo que #emos de ado de #acer$ FPero a6n #a& tiempoG FPero a6n #a& tiempoG 7grit5 Adela irgui)ndose en medio del ardín* mezclando su voz con las canciones que los borrac#os cantaban por las calles en espera del fin7$ A6n #a& tiempo* no de salvar nuestras vidas* pero sí de ganarnos el cielo$ C3 c5mo se gana el cieloD 7interrog5 &a ebria* unto a una de las matas de azmín del Cabo7$ CCon odio o con amorD CCon abstinencia o con placerD CCon sinceridad o con #ipocresíaD 7se tambale5* pero >os) de Alba* que &a se #abía transfigurado en la viva estampa de Pepe el 0omano* la su et5* & ella* en agradecimiento* le dio un beso en la boca7$F=os #orasG F2os quedan dos #orasG 7di o mirando su #ermosísimo relo de plata* regalo de un pretendiente #oland)s7$ Entremos en la casa & que nuestros 6ltimos minutos sean de verdadera comuni5n amorosa$ Las seis figuras entraron tambale"ndose en la sala$ El calor del tr5pico las #izo despo arse* con la a&uda de Adela* de casi todas las indumentarias$ Las cofias* los guantes* los sobretodos* las faldas & #asta las enaguas desaparecieron$ La misma Adela desprendi5 a su #i o del bombín* el saco* la corbata & #asta la camisa$ Así* semidesnudo* lo llev5 #asta el retrato de Pepe el 0omano & propuso un brindis general$ 'odos levantaron las copas$ 72o s) lo que va a pasar aquí 7di o Angustias* pero sin acento de protestaH & como se tambaleara* busc5 apo&o en el brazo de su sobrino$ 7;n momento7 di o Adela* & lleg"ndose #asta el ba6l e<tra o el gram5fono que coloc5 en la mesa de centro$ =e inmediato toda la casa se llen5 con la m6sica de un cupl) cantado por 0aquel 1eller$ 2o fue necesario organizar las pare as$ Angustias bailaba con Pepe* 1agdalena lo #acía con Amelia* & 1artirio conducía a Adela* quien en ese momento* desprendi)ndose de la blusa* confesaba que nunca se #abía acostumbrado al calor del tr5pico$ 72o fue por amor a Pepe el 0omano por lo que te delat) ante mam" 7le di o 1artirio a manera de respuesta7* sino por ti$ 7(iempre lo sospec#) 7le respondi5 Adela$ 3 ambas mu eres se abrazaron$ Como el clamor de los borrac#os en la calle era ensordecedor .s5lo faltaban una #ora & tres minutos para que se acabase el mundo/* decidieron cerrar las ventanas* correr las cortinas & poner el gram5fono a todo volumen$ Alguien* en uno de sus giros* apag5 las luces$ 3 toda la casa qued5 iluminada s5lo por las estrellas* la luna & el cometa !alle&$

Cuando la 1eller cantaba :umando espero .& de acuerdo con los c"lculos s5lo faltaban cuarenta & cinco minutos para el fin del mundo/* Adela* entreabriendo la puerta* le #izo una se%al al coc#ero para que entrase$ Iste* un liberto estupendo del barrio de >es6s 1aría* #izo una aparici5n ubilosa* liber"ndose al momento de su librea* su c#aqueta & sus botas de cuero$ Antes de que se le acabase la cuerda al gram5fono* tanto >os) de Alba como el coc#ero #abían abrazado respectivamente a las cinco mu eres &a mu& ligeras de ropa$ Volvieron a llenarse las copas* & todos* &a desnudos* se entregaron al amor ba o el enorme retrato de Pepe el 0omano$ 72o vamos a esperar el fin del mundo dentro de estas cuatro paredes 7di o Adela7$ (algamos a la calle$ Las cinco #ermanas Alba salieron desnudas a la calle acompa%adas por >os)* que no se #abía quitado los calzoncillos* & por el coc#ero* quien s5lo llevaba puestas sus espuelas$ 2unca* mientras el cielo gire .& confiamos en que no cese de girar am"s/* se oir"n en las calles de C"rdenas alaridos tan descomunales como los que entonces se emitieron$ El coc#ero* instruido* usto es confesarlo* por Adela* poseía sucesivamente a las cinco mu eres* siendo sustituido de inmediato por >os) de Alba* quien debut5 con verdadera maestría$ Por 6ltimo* numerosos campesinos .8ga%anes9* seg6n palabras de la propia Angustias/ se unieron tambi)n a la cabalgata* pose&endo repetidamente a todas las mu eres* quienes al parecer no se daban por vencidas$ (5lo 1artirio aprovec#aba a veces la confusi5n para abandonar los brazos de alg6n rufi"n e irse #asta los pec#os de Adela$ !ubo un momento en que estas dos #ermanas .& &a s5lo faltaban quince minutos para el fin del mundo/ entraron en la casa* regresando al momento con el cuadro de Pepe el 0omano$ 7A#ora podemos continuar 7di o Adela* poniendo el 5leo de cara a las estrellas$ (5lo faltaban cinco minutos para que el cometa !alle& ocupase el centro del cielo$ 3 lo ocup5$ 3 sigui5 su tra&ectoria$ 3 desapareci5 por el #orizonte$ 3 amaneci5$ 3 al mediodía* cuando las #ermanas Alba despertaron* se sorprendieron* no por estar en el infierno o en el paraíso* sino en medio de la calle ma&or de C"rdenas completamente desnudas & abrazadas a varios campesinos* a un coc#ero & a >os) de Alba* cu&a uventud* inmune a tantos combates* emergía una vez m"s por entre los cuerpos sudorosos$ Lo 6nico que #abía desaparecido era el retrato de Pepe el 0omano* pero nadie lo ec#5 de menos$ 7Pues a la verdad que parece que no se acab5 el mundo 7di o medio dormida Adela* & desperez"ndose convenci5 a sus #ermanas de que lo me or que podían #acer era volver a la casa$ 4uiaba la procesi5n Angustias* cu&os cincuenta & oc#o a%os por primera vez recibían en pelotas la luz del solH la seguía 1agdalena del brazo del coc#eroH detr"s* Amelia* con alguien que decía ser carpintero sin empleo$ 3 remataba la comitiva la apretada trilogía formada por 1artirio* Adela & >os)$ Así cruzaron el ardín* siempre oloroso a azmines del Cabo* & entraron en la casa$ Pero antes de trasponer el corredor* Adela arranc5 la placa de la puerta* V@LLALBA :LO0E( 3 'E>@=O(* sustitu&)ndola esa misma tarde por otra m"s pintoresca & reluciente que ostentaba el nombre de EL CO1E'A !ALLE3$

El Cometa !alle& fue uno de los m"s famosos & prestigiosos prostíbulos de toda C"rdenas* e incluso de toda 1atanzas$ E<pertos en la materia afirman que podía competir con los de la misma !abana & aun con los de Barcelona & París$ =urante muc#os a%os fue espl)ndidamente atendido por sus fundadoras* las #ermanas Alba* educadas & generosas matronas como &a en esta )poca .+-JA/ no se encuentran$ Ellas congeniaban el amor con el inter)s* el goce con la sabiduría* la ternura con la lu uria$$$Pero aquí #acemos mutis* pues nuestra condici5n de respetables caballeros de la orden de la 2ueva 4ala<ia .sí* somos astr5nomos & condecorados por el municipio de >agKe& 4rande/ nos impide dar m"s detalles sobre la vida de esas se%oras$ (5lo podemos afirmar* & con amplio conocimiento de causa* que ninguna de ellas muri5 virgen$

LA

JIRIBILLA

ADIOS
Reinaldo Arenas

A
|

MANHATTAN
Miami

!ace &a mas de nueve a%os llegu) a 2ueva 3orB & escribí entonces una cr5nica apolog)tica sobre la ciudad* deslumbrado por su dinamismo & su esplendor$ 2o me arrepiento de #aber redactado ese te<toH como cr5nica refle aba el momento en que la misma se realizaba$ =esafortunadamente* las cosas en 1an#attan #an cambiado de una manera negativa & creo que es tambien un deber #ablar de esos cambios$ =os calamidades amenazan con convertir a la todavía llamada Lcapital del mundoL en un lugar in#abitable: la riqueza desmedida & la pobreza mas s5rdida$ ;na nueva ola de millonarios se #a abalanzado sobre 1an#attan* compr"ndolo pr"cticamente todo & e<pulsando* por lo mismo* a quienes no puedan estar a la altura de los e<orbitantes precios que ellos pueden pagar por un metro de tierra$ Esto conlleva* naturalmente* la fuga de la clase media* de muc#os intelectuales & de los traba adores que #an tenido que retirarse en masa a los suburbios de 2ueva >erse&* de Eueens o a lugares mas remotos$ Los vie os & acogedores edificios del Mest (ide son demolidos r"pidamente para dar paso a moles des#umanizadas e incosteables para quien no est) en las condiciones de desembolsillar cientos de miles de dolares$ Los peque%os comercios* las minusculas cafeterías* los rincones que podrían ofrecer un respiro* tambi)n van desapareciendo* dando paso a conglomerados monolíticos donde el aburrimiento es un"nime & los precios inabordables$ En medio de este panorama circundado por la demolici5n & el lu o* transita una ola de vagabundos* drogadictos* enfermos mentales* parias & traficantes a quienes los magnates no pueden e<pulsar puesto que no #abitan en ning6n sitio$ Caminar por 1an#attan &a no es un placer* sino un riesgo & una calamidad$ La ciudad* en perenne reconstrucci5n* no nos ofrece ni siquiera un peque%o recodo donde poder meditar$ 3 lo que es aun mas pat)tico* 1an#attan es &a una de las pocas ciudades del mundo donde resulta imposible arraigarse a un recuerdo o tener un pasado$ En un sitio donde todo esta en constante derrumbe & remodelaci5n* Cqu) se puede recordarD CEu) punto de referencia* a no ser las infatigables gr6as* puede iluminar nuestra memoriaD CC5mo vivir en una ciudad donde no se nos est) permitido recordarD Pues aquella esquina* aquel parque* aquel "rbol que pudieron nutrir nuestra memoria son sustituidos incesantemente por nuevos edificios o pro&ectos$

ISLA SIN ORILLAS Lo que le comunica encanto a una ciudad es su misterio & los sitios donde el ocio puede encontrar su usta e<pansi5n$ CE<iste alguna calle en 1an#attan donde uno pueda sentarse gratuitamente al aire libre cuando el tiempo* prodigiosamente* lo permiteD C:uera del Parque Central .nada recomendable/* #a& algun lugar donde el ser #umano pueda allí respirar & no pagar a precio de oro cada bocanada de aire* por otra parte contaminadoD CC5mo #abitar en una isla en la cual no se pueda llegar al aguaD Efectivamente* los ríos de 1an#attan* adem"s de estar literalmente podridos* no pos)en casi accesos para que los peatones puedan contemplar sus orillas* lo cual* por otra parte* no sería nada rom"ntico* pues el olor que despiden esas corrientes no es mu& estimulante$ Estruendosa f"brica sin ardines* fuentes ni paseos* 1an#attan es como un gran almacen .o despedidero/ que sobre las siete de la tarde se queda desierto o #abitado por los ta<is* los vagabundos & la basura$ 3 al #ablar de la basura debemos #acer un aparte$ La ciudad parece carecer de recursos para des#acerse de los desperdicios & escombros que produce* a tal punto que los #abitantes mas felices podrían ser &a las ratas$ Como si eso fuera poco* la isla esta circunvalada por grandes cargueros flotantes con basura que no pueden lanzar a sitio alguno$ Otra calamidad es el metro$ 'al vez el m"s deprimente del mundo$ Los trenes* malolientes & produciendo un ruido infernal* no parecen tener #orario alguno* &a que usted lo mismo puede esperarlos cinco minutos que media #ora$ En invierno la calefacci5n es ineficazH en el verano* el aire acondicionado falta en muc#os vagones$ (5lo una cosa progresa incesantemente* el precio del pasa e$ Apenas si me queda espacio para #ablar del índice de violencia de esa ciudad$ Baste decir que los tiroteos en los subNa&s son actos frecuentes & que los robos se realizan en los lugares mas c)ntricos & a cualquier #ora del día$ Por cierto* que el robo es como una actividad institucionalizada en casi toda la ciudad$ FCuidado con consumir algo por el precio de dos d5lares & pagar con un billete de veinteG Le devolver"n tres d5lares argumentando que usted solamente les dio un billete de cinco $ $ $ =e todos modos es bueno que lleve usted en los bolsillos algun menudo* pues la nube de mendigos que se cierne al salir del restaurante o de donde sea* podría ofenderse si usted los discrimina$ Por 6ltimo* c5mo olvidar los incesantes incendios que azotan la ciudad$ @ncendios muc#as veces provocados por el mismo propietario que quiere cobrar el seguro o ec#ar a un inquilino persistente$ TRAFICANTES DE LA MISERIA 'al vez ir de visita a 1an#attan pueda ser una aventura* aventura que puede costarnos la vida* pero vivir en ella es una pesadilla$ Lo mas irritante de todo esto es que muc#os de los millonarios que influ&en sobre la ciudad se #acen llamar LprogresistasL & LliberalesL & trafican con la miseria & la indignaci5n de los desamparados* adem"s de ser aliados de las dictaduras como las de Cuba & 2icaragua* donde el #ambre & la represi5n son un"nimes$ A#ora esto& en (aint 2azaire* :rancia$ Cierto que aqui no #a& ni grandes museos ni teatros* pero a6n #a& sitios por donde pasear nuestra soledad & por donde poder meditar

sobre nuestro desasogiego sin vernos apabullados por una muc#edumbre que parte en estampida #acia sus casas le anas con la implacable velocidad de un cron5metro$ Aun no s) si es )ste el sitio donde &o pueda vivir$ 'al vez para un desterrado OOcomo la palabra lo indica OO no #a&a sitio en la tierra$ (olo quisiera pedirle a este cielo resplandeciente & a este mar que por unos dias aun podr) contemplar que aco an mi terror$

LA

JIRIBILLA

EL
Reinaldo (fragmentos del capítulo homónimo del libro Antes que

E ILIO
Arenas anochezca)

.$$$/ Pen el e<ilio* si bien es cierto que encontr) toda una serie de oportunistas* #ip5critas & traficantes con el dolor de los cubanos* tambi)n encontr) personas #onestas & e<traordinarias* muc#as de las cuales me a&udaron$ El profesor 0einaldo ("nc#ez me invit5 a traba ar como profesor visitante en la ;niversidad @nternacional de la :lorida* donde prepar) e impartí un curso de poesía cubanaH conocí allí a estudiantes e<celentesH era como una forma de volver a lo cubano pero de una manera m"s profunda porque no est"bamos en nuestra tierra$ Adem"s* tuve la oportunidad de establecer relaciones con tres escritores* para mí fundamentales* de nuestra #istoria: L&dia Cabrera* Enrique Labrador 0uiz & Carlos 1ontenegro$ La sabiduría de L&dia me #acía sentirme otra vez unto a Lezama$(e #abía dado a la tarea de reconstruir la @sla* palabra por palabra* & allí estaba en un peque%o apartamento de 1iami* escribiendo sin cesar* padeciendo toda una serie de calamidades econ5micas* con una enorme cantidad de libros sin publicar & #abiendo tenido que costearse ella misma todos los que #abía logrado publicar en 1iami$ Otros escritores vivían en situaciones a6n m"s penosasH )se era el caso de Labrador 0uiz* uno de los grandes de la novela contempor"neaH vivía & vive todavía de los servicios sociales$ 'enía escritas sus memorias & no #abía encontrado nunca un editor$ Era parad5 ico c5mo aquellos grandes escritores que #abían salido de Cuba buscando libertad* a#ora se encontraban con la imposibilidad de publicar sus obras aquí$ En ese caso estaba tambi)n Carlos 1ontenegro* un novelista & cuentista de primera magnitud* viviendo tambi)n de los servicios p6blicos en un peque%o cuarto de un barrio pobre de 1iamiH )se era el precio que #abía que pagar por mantener la dignidad$ En realidad* al e<ilio cubano no le interesaba muc#o la literaturaH el escritor es mirado como algo e<tra%o* como alguien anormal$ Al llegar a 1iami me reuní con personas acaudaladas* due%os de bancos & comercios* & les propuse crear una editorial para publicar a los me ores escritores de la literatura cubana* que estaban &a casi todos en el e<ilio$ La respuesta de todos aquellos se%ores* todos ellos multimillonarios* fue ta anteH la literatura no da dinero* a casi nadie le interesa comprar un libro de Labrador 0uizH L&dia Cabrera puede venderse en 1iami* pero tampoco tantoH en fin* no resultaría$ 82os interesaría tal vez publicar un libro tu&o* porque t6 acabas de salir de Cuba & eres noticia9* me di eron$ 8Pero a esos autores nadie los va &a a comprar$9

1ontenegro muri5 al a%o siguiente en un #ospital p6blico* absolutamente olvidado$ Labrador agoniza en un peque%o cuarto de 1iami$ En cuando a L&dia* completamente ciega* sigue escribiendo & public"ndose ella misma sus libros en unas ediciones modestísimas que casi no circulan m"s all" del "mbito de 1iami$ ;na vez* fui a una presentaci5n de un libro de L&dia CabreraH #abía una anciana sentada deba o de una mata de mango* frente a una mesita* firmando sus librosH era L&dia Cabrera$ !abía de ado su enorme quinta en La !abana* su enorme biblioteca* todo su pasado* & a#ora vivía en 1iami en un modesto apartamento & firmaba a la intemperie* deba o de una mata de mango* sus propios libros que ella misma se publicaba$ Al verla allí 7ciega7 comprendí que representaba una grandeza & un espíritu de rebeldía que tal vez &a no e<istía en casi ning6n otro escritor* ni en Cuba ni en el e<ilio$ ;na de las mu eres m"s grandes de nuestra #istoria* completamente confinada & olvidadaH o rodeada por gente que no #abía leído ninguno de sus libros & que lo que buscaba era una figuraci5n periodística moment"nea ba o el fulgor de aquella anciana$ Era una especie de parado a &* a la vez* e emplo de las circunstancias tr"gicas que #an padecido todos los escritores cubanos* a trav)s de todos los tiemposH en la @sla )ramos condenados al silencio* al ostracismo* a la censura & a la prisi5nH en el e<ilio* al desprecio & al olvido por parte de los mismos e<iliados$ !a& como una especie de sentido de destrucci5n & de envidia en el cubanoH en general* la inmensa ma&oría no tolera la grandeza* no soporta que alguien destaque & quiere llevar a todos a la misma tabla rasa de la mediocridad generalH eso es imperdonable$ Lo m"s lamentable de 1iami es que allí pr"cticamente todo el mundo quiere ser poeta o escritor* pero sobre todo poetaH &o qued) sorprendido cuando vi una bibliografía de los poetas de 1iami* escrita tambi)n por otra poeta miamense que* desde luego* no se #acía llamar poeta* sino poetisaH #abía m"s de tres mil poetas en aquella bibliografía$ Ellos mismos se publicaban sus libros & se autonombraban poetas* & daban enormes tertulias a las que uno tenía que acudir porque si no quedaba como un apestado$ L&dia le llamaba a aquellas poetisas 8poetiesas9* & tampoco P2o llamaba a 1iami por su nombre sino 8El 1ierdal9$ L&dia me decía siempre que &o tenía que irme inmediatamente de 1iami a 2ueva 3orB* a París* a Espa%a* pero me decía que allí no me quedaraH ella nunca #a tenido cabida dentro de aquel conte<to c#ato* envidioso & mercantil*Q pero con oc#enta a%os* no tenía otro sitio donde meterse$ L&dia Cabrera pertenecía a una tradici5n m"s refinada* m"s profunda* m"s cultaH & estaba mu& le os de aquellas poetisas de mo%os batidos & de constantes cursilerías* donde lo que predominaba era la figuraci5n moment"nea* & quien pudiera publicar un libro en el e<tran ero* que alcanzara cierta resonancia* era considerado casi un traidor$ 1e di cuenta inmediatamente de que 1iami no era un sitio apropiado para quedarme a vivir$ Lo primero que me di o mi tío cuando llegu) a 1iami fue lo siguiente: 8A#ora te compras un saco* una corbata* te pelas bien corto & caminas de una manera correcta* derec#a* firmeH te #aces adem"s* una tar eta que diga tu nombre & que eres escritor9$ =esde luego* lo que quería decirme era que tenía que convertirme en todo un #ombrecito mac#ista$ La típica tradici5n mac#ista cubana en 1iami #a logrado una especie de erupci5n verdaderamente alarmante$ 3o no quise estar muc#o tiempo en aquel lugar* era como estar en la caricatura de CubaH de lo peor de Cuba: el dime que te dir)* el c#anc#ullo* la envidia$ 2o soportaba tampoco la c#atadura de un paisa e que no tenía siquiera la belleza insularH era como una especie de fantasma de la @slaH una península arenosa e infecta tratando de convertirse en el sue%o para un mill5n de e<iliados de tener una isla tropical* a)rea & ba%ada por el mar & la brisa$ En 1iami el sentido pr"ctico* la avidez por el dinero & el miedo a morirse de #ambre* #an sustituido a la vida &* sobre todo* al placer* a la aventura* a la irreverencia$

=urante los pocos meses que viví en 1iami no pude encontrar allí ni un poco de calmaH viví envuelto en incesantes c#ismes & bretes & por lo dem"s* en incesantes c5cteles* fiestas* invitacionesH uno era como una especie de e<tra%o e emplar que #abía que e<#ibir* que #abía que invitar* antes de que perdiese su brillo* antes de que llegase un nuevo persona e & uno fuese arrinconado$ 3o no tenía paz para traba ar allí & muc#o menos para escribir$ 'ambi)n la ciudad* que no es ciudad* sino una especie de caserío disuelto* un pueblo de vaqueros donde el caballo #a sido sustituido por el autom5vil* me aterraba$ 3o estaba acostumbrado a una ciudad con aceras & callesH una ciudad deteriorada* pero donde uno podía caminar & reconocer su misterio* disfrutarlo a veces$ A#ora estaba en un mundo pl"stico* carente de misterio & cu&a soledad resultaba* muc#as veces* m"s agresiva$ 2o tarde* desde luego* en sentir nostalgias de Cuba* de La !abana Vie a* pero mi memoria enfurecida fue m"s poderosa que cualquier nostalgia$ 3o sabía que en aquel sitio &o no podía vivir$ =esde luego diez a%os despu)s de aquello* me do& cuenta de que para un desterrado no #a& ning6n sitio donde se pueda vivirH que no e<iste sitio* porque aqu)l donde so%amos* donde descubrimos un paisa e* leímos el primer libro* tuvimos la primera aventura amorosa* sigue siento el lugar so%adoH en el e<ilio uno no es m"s que un fantasma* una sombra de alguien que nunca llega a alcanzar su completa realidadH &o no e<isto desde que llegu) al e<ilioH desde entonces comenc) a #uir de mí mismo$ .$$$/