CONFLICTO DE APLICACIÓN ENTRE DISTINTOS INSTRUMENTOS NORMATIVOS.

Lex superior: La aplicación de este postulado es particularmente clara cuando se trata
de conflictos entre normas de distinta categoría. Normas de la Constitución, leyes
formales, normas de un Poder de ejecución y actos particulares. En tales casos, la
jerarquía de las normas se corresponde con la jerarquía del órgano que las dicta. En
detalle debemos tener en cuenta lo siguiente:
-Las normas en conflicto deben haber sido dictadas por un órgano con competencia
para ello y de acuerdo con el procedimiento previsto. Es decir, ambas normas deben
tener validez formal.
- Entre las normas dictadas por el Poder Nacional y las emanadas de los Estados y los
Municipios no existe una relación de jerarquía, sino que deben ser utilizadas las
normas que distribuyen la competencia entre tales niveles territoriales. Debe
prevalecer la dictada por el nivel territorial con competencia en la materia.
-Cuando no existe conflicto entre la norma superior y la norma inferior, la norma
inferior debe ser aplicada con preferencia. Ello deriva del deber de todo órgano deso
meterse a la ley inmediatamente superior, o principio de legalidad. La norma inferior es
generalmente más detallada y precisa.
lex posterior: Las normas dictadas con posterioridad derogan a las normas anteriores.
Tal derogatoria puede producirse por disposición expresa de la nueva ley, pero
también en forma tácita.
lex specialis: La relación de género a especie de dos normas es la de una norma que
abarca supuestos amplios, y una norma que regula un supuesto más concreto que
caben o pueden ser comprendidos por la norma general.
In dubio pro operario: Este principio jurídico implica que tanto el juez como el intérprete
de una norma debe, ante una duda de interpretación, optar por aquella que sea más
favorable al trabajador.
Las condiciones para poder aplicar esta regla son:
 Debe existir duda verdadera en cuanto al sentido o alcance de la norma legal.
 La interpretación no debe ser contraria a la voluntad del trabajador. Mas que la
interpretación literal debe preferirse la que tome en cuenta el ratio legis de la norma
Este criterio responde al sentido en sí mismo del derecho laboral, que difiere del
objetivo del derecho común, mientras que éste apunta a establecer igualdad entre los
contratantes, el derecho laboral apunta a proteger al trabajador, por ser la parte más
débil en cuanto a la negociación.
Principio pro homine: Parael destacado jurista peruano Edgar Carpio Marcos, el
principio por homine tiene dos variantes principales:
A) Preferencia interpretativa, según la cual el intérprete ha de preferir la
interpretación que más optimice un derecho fundamental (y que se plasma en
los subprincipios de favor libertatis, de protección a las víctimas o favor debilis,
de prohibición de aplicación por analogía de normas restrictivas de derechos,
de in dubio pro operario, de in dubio pro reo, de in dubio pro actione,)
B) Preferencia de normas, de acuerdo con la cual el intérprete, si puede aplicar
más de una norma al caso concreto, deberá preferir aquella que sea más
favorable a la persona, con independencia del lugar que ocupe dentro de la
jerarquía normativa. La preferencia de normas más favorables tiene su
fundamento en el artículo 55 de la Convención Americana de Derechos
Humanos.
Para el argentino Bidart Campos este principio indica que el intérprete ha de
seleccionar y aplicar la norma que en cada caso resulte más favorable para la
persona humana, para su libertad y sus derechos, cualquiera sea la fuente que
la suministre, ya sea interna o internacional. En efecto, se trata de un criterio
hermenéutico que informa todo el derecho de los derechos humanos, en virtud
del cual, se debe acudir a la norma más amplia, o interpretación más extensiva,
cuando se trate de reconocer derechos protegidos e, inversamente, a la norma o a la
interpretación más restringida cuando se trata de establecer restricciones permanentes
al ejercicio de los derechos o su suspensión extraordinaria. Este principio coincide con
el rasgo fundamental del derecho de los derechos humanos, eso es, estar siempre a
favor del hombre.
También llamado pro libertatis, tiene una clara función tuitiva dirigida a los derechos y
libertades de la persona humana frente a la conducta omisiva o comisiva del Estado,
de ello se colige que las personas jurídicas o ideales se encuentran excluidas, entre
ellas el propio Estado. Además este principio es oponible sólo contra el Estado porque
la aplicación entre personas particulares a favor de una parte implica un desmedro
para las libertades y derechos de la otra.