Licenciatura en lengua y literatura

Literatura moderna
Francisco Ramírez

El dominio de la razón en “La tempestad” de Shakespeare
Las siguientes páginas exponen algunas consideraciones teóricas sobre una
posible lectura de “La tempestad”, obra dramática del inglés William Shakespeare,
presentada por primera vez ante una corte en 1611. Entenderemos el escrito como una
muestra de la consolidación del humanismo en occidente, específicamente, en cuanto a
la relación entre civilización y barbarie.
Advertimos un arranque motivado por la venganza de Próspero, el legítimo
duque de Milán, cuyo trono ha sido usurpado por su hermano Antonio. Próspero, desde
el exilio, desencadena una tempestad con ayuda de espíritus nativos de la isla en que
reside junto a su hija Miranda. De esta forma se produce el naufragio del navío de la
corte real que, entre otros, portaba al traidor Antonio, a Alonso (rey de Nápoles) y su
hijo Fernando. En el transcurso del relato se esbozan los planes y artificios mágicos que
Próspero adquiere y utiliza en contra de sus enemigos luego de liberar a Ariel (espíritu
del viento) del yugo de la bruja Sícorax, madre del indígena Calibán. Ambos personajes,
Ariel y Calibán, están sometidos y a disposición de Próspero; Ariel según una alianza
estratégica de la cuál obtendrá su libertad definitiva y Calibán como un esclavo que,
desde la asimilación cultural del auto proclamado rey de la isla, ejercerá cierta
resistencia. Finalmente, estos elementos y medios utilizados por Próspero para
consumar su cólera, culminan en su sorpresiva reconciliación con el poder soberano.

pondría un cartel. el bufón: Trínculo: (…) pero. en torno al uso de la misma. La asociación entre racionalidad y naturaleza funciona también como instrumento político. Esto último. echa un olor rancio. esto es. da cuenta de una carencia de “humanidad” en Calibán que debe ser corregida a través del conocimiento. apunta a la hegemonía de la razón como un eje en la condición humana. justamente. un gobernante abocado a sus libros que ejerce un dominio sobrenatural. la figura de Próspero funciona como la representación misma del espíritu renacentista. En este marco. el monstruo retratado por la desproporción. huele a pescado. en contraste a las ideas de la tragedia antigua donde el héroe actúa en base a una voluntad externa (Auerbach. pues bien. el paso de una sociedad teocéntrica a una antropocéntrica. El elemento corporal. el protagonista parece obtener los fines más diversos para la construcción de sí mismo. ¡Qué pez más raro! Si estuviera en Inglaterra. esta diferencia entrega indicios del mundo que Shakespeare construye en la obra. y no habría tonto de feria que no diera plata por verlo (41).Podríamos enmarcar la obra como perteneciente al género “Trágico”. Recordemos la descripción que de él hace Trínculo. Vemos que. en efecto. esta nueva forma de representación plantea al hombre como un activo constructor de su propio destino. sin embargo. Un ejemplo de aquello es su actitud respecto a Calibán. Como afirma Auerbach. como ya estuve. encontramos una serie de diferencias en lo referente al teatro isabelino. sumado a las connotaciones de salvajismo y barbarie atribuidas al indígena. ¿qué veo aquí? ¿Un hombre o un pez? ¿Vivo o muerto? Es un pez. 298). De ahí el afán por implantar el lenguaje en este personaje: . A lo largo del relato Próspero utiliza dicho artificio para legitimar su posición dominante. a salazón no muy fresca.

el final de la obra puede considerarse como un éxito colonizador: Calibán está listo para ser un ciudadano (Ortega. lo haré. Así. Calibán: Sí. funciona como el instrumento predominante en las relaciones de poder que la obra presenta. déjala bien arreglada. Esta discusión es resuelta con la transformación de Calibán en la otredad de su propia isla. yo te daba las palabras para expresar las ideas (20). Podemos vislumbrarlo en su último diálogo: “Próspero: (…) Tú {Calibán}. una asimilación cultural que.Miranda: ¡Odioso esclavo. Si esperas mi perdón. y pediré clemencia (…)” (82). Este planteamiento tiene directa relación con el imaginario occidental que propicia el teatro isabelino. Calibán encuentra su redención en la “sensatez” del buen salvaje. cuando tú no sabías lo que pensabas y balbucías como un bruto. creemos que la relación entre civilización y barbarie planteada en la obra se dirige a una legitimación del influjo europeo frente al espacio desconocido. en el influjo racional que el humanismo ejerce a lo largo del siglo XVI frente a los vaivenes ideológicos que presenta el Nuevo Mundo. suscita cierta tensión entre las ideas del Nuevo Mundo y del hombre original. . 146). en quien no deja marca la bondad y cabe todo lo malo! Me dabas lástima. El debate entre civilización y barbarie. De esta suerte. abandonará la justificación divina para aplicarse desde la razón humana. El uso de la razón en “La tempestad” de Shakespeare. En efecto. Y seré más sensato. ya señaladas por Montaigne en su famoso ensayo “De los caníbales”. vete a mi celda y llévate a tus compinches. Salvaje. me esforcé en enseñarte a hablar y cada hora te enseñaba algo nuevo. para efectos del pensamiento moderno. principalmente.

Ortega. 3 de abril de 2013.Bibliografía Auerbach. Mímesis.ar .com.infotematica. Nº 1 (2004). Shakespeare. “La isla de Calibán”. Infotematica. Anuario de estudios americanos Vol. . Págs. Julio.http://www. 1950. 61. William. La representación de la realidad en la literatura occidental. La tempestad. México: Fondo de Cultura Económica. 141-159. Erich.