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VESTIGIOS DE ÉPOCA ROMANA EN CÓRDOBA1

Por el año 206 a.C. Corduba fue conquistada por los romanos, sirviendo de emplazamiento
estratégico a las tropas, como campamento de invierno junto al poblado ibérico originario
(localizado en el actual Parque Cruz Conde). Pero su fundación como ciudad por el pretor Marco
Claudio Marcelo no se produciría hasta mediados del siglo II a.C., convirtiéndose en una colonia
latina que perduró como tal hasta fines de la República. Pocos son los vestigios que nos quedan
de esta primera ciudad, que fue arrasada tras tomar parte por el bando perdedor en las guerras
civiles entre César y Pompeyo (siglo I a.C.). Esta recesión conocería su final al ganarse Corduba
el favor del emperador Augusto, que la confirma como Colonia y eleva su rango al de Patricia,
consagrándose en la etapa imperial como la capital de la Provincia Hispania Ulterior Baetica, lo
que habría de traducirse en un importante programa de monumentalización y ampliación de la
ciudad y de sus servicios. La curia municipal era la más floreciente de Andalucía, existían escuelas
de gran nivel, brillando intelectuales de la talla de Séneca o su sobrino Lucano. De Córdoba
partían los correos oficiales y albergaba los archivos administrativos con los censos provinciales.
El comercio del aceite y los minerales adquirió una gran pujanza y a ello contribuyó también la
construcción de la Vía Augusta que pasaba por el puente romano del río Betis, luego llamado
Guadalquivir. El recinto urbano se expande hacia el río, creándose zonas residenciales fuera del
recinto amurallado, se reorganiza la red viaria y se construye el primer acueducto. A la
consolidación y transformación de los principales espacios públicos como el foro se suman
construcciones emblemáticas como el teatro o el templo de la calle Claudio Marcelo, sin olvidar
las estatuas que las nuevas élites coloniales erigen por toda la ciudad. Esta época dorada se
extenderá hasta el tránsito del siglo III al IV d.C. (fecha de construcción del complejo de
Cercadilla), cuando se inicia el declive, desplazándose la capitalidad a Hispalis (Sevilla) y
coincidiendo con la expansión de cristianismo y las invasiones bárbaras (siglos V-VI).2

Este pequeño trabajo es una guía para orientar al alumnado del Instituto de Enseñanza
Secundaria El Tablero (Córdoba) en el recorrido previsto. Se trata de una breve
aportación para que conozcan las diferentes estructuras visibles en la ciudad de
Córdoba.
2
Plano de la ruta Séneca, turismodecordoba.org
1

1

1. ESTRUCTURA DE HORMIGÓN EN LA AVENIDA PEDRO LAVIRGEN
Se trata de estructuras de opus caementicum, hormigón romano, una doble alineación mural,
en forma circular, o ábside; fueron descubiertas en la obras de acondicionamiento de los
Jardines de Las Moreras en marzo del 2002; se fecharían fechados en época tardorromana y
actualmente están integrados en la plaza. Se ha planteado la posibilidad de que formasen parte
de un edificio religioso; también puede interpretarse como un ninfeo monumental, relacionado
a una villa extramuros romana, bien con el acueducto Aqua Augusta, que discurre
inmediatamente al Norte.3
2. FONTIS AUREAE ACUEDUCTUS4
Las obras públicas de ingeniería fueron uno de los legados más importantes que Roma dejó en
Corduba. De todas ellas destaca especialmente el diseño de la red de abastecimiento de aguas
tras la refundación augustea de la ciudad, y que hoy es posible conocer gracias a los restos del
acueducto integrados en la nueva Estación de Autobuses. Entre los siglos II y III d.C. la
urbanización de una zona residencial a poniente de la zona amurallada, donde previsiblemente
se encontraría, entre otras construcciones, el palacio de Maximiano Hercúleo, hizo necesaria la
construcción de un tercer acueducto para su abastecimiento, cuyo nombre original se
desconoce por falta de testimonios epigráficos. No obstante, algunos textos árabes de los siglos
VIII y X se refieren a él como Fontis Aureae Acueductus o acueducto que abastecía a la fuente
dorada.
Poco se conoce acerca de esta conducción y de la zona donde captaba sus aguas, ya que sólo se
ha investigado un tramo de unos 100 mts., descubierto durante la construcción de la Estación
de Autobuses. Se trata de un canal similar al Aqua Nova Domitiana en sus dimensiones y técnica
de construcción, fabricado con opus caementicium impermeabilizado interiormente con una
capa de estuco. Sus paredes miden unos 40 cm de espesor y la sección del canal es de 90x45 cm.
Según parece al principio discurría superficialmente, pero más tarde fue cubierto con losas
rectangulares. Por sus dimensiones se calcula que el caudal suministrado oscilaría entre los
10.000 y los 20.000 m3/día.
En relación con este acueducto hay que destacar dos aspectos:
1) La magnífica conservación del castellum divisorium o cabeza de sifón donde las aguas
pasaban a ser conducidas a presión mediante dos tuberías de plomo de gran calibre,
para su distribución mediante ramificaciones posteriores a los distintos consumidores.
Este castellum divisorium, construido con sillares y recubierto de plomo interiormente,
tenía una capacidad aproximada de 2,5 m3 y recibía por un lado el agua del acueducto
MURILLO, J.F. y otros: La almunia y el arrabal de al-Rusafa, en el Yanib al-Garbi de
Madinat Qurtuba, El Anfiteatro Romano de Córdoba y su entorno urbano. Análisis
Arqueológico (ss. I-XIII d.C.). II, (Monografías de Arqueología Cordobesa, nº 19),
Córdoba, 2010, pp. 586, 608; Restos de una estructura con forma de ábside. Córdoba,
wikimapia.org.
4 Acueducto Aqua Fontis Aureae, cordobapedia.es; VAQUERIZO GIL, D. (Coord.); Guía
arqueológica de Córdoba, Plurabelle, Córdoba, 2003, p. ¿?
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mientras que en el lado opuesto tenía dos orificios cuadrados de 16 cm. de lado en los
que encajaban unos cálices de bronce, uno de los cuales se ha recuperado, a los que se
conectaban las tuberías de plomo. El descubrimiento de esta serie de elementos ha
permitido ampliar conocimientos sobre el funcionamiento de los acueductos romanos.
2) El buen estado de conservación y el mantenimiento de su funcionalidad a pesar de su
antigüedad, ya que la investigación arqueológica ha permitido constatar que se
mantuvo en funcionamiento abasteciendo de agua a las fuentes públicas de los
arrabales de la Qurtuba islámica hasta mediados del siglo X, siendo restaurado por el
califa Al-Hakam II en el año 967, modificando su trazado para abastecer a las salas de
abluciones de la mezquita Aljama. Posteriormente, tras la conquista cristiana de 1236 el
canal fue restaurado y modificado de nuevo para abastecer de agua a las propiedades
del Cabildo Catedralicio en el barrio de la Judería y a los surtidores de la Mezquita
Catedral, conociéndose entonces con el nombre de Aguas de la Fábrica de la Catedral.
3. PALACIO DE MAXIMIANO HERCÚLEO
El denominado palacio de Maximiano Hercúleo está situado dentro del yacimiento arqueológico
de Cercadilla en Córdoba. Tradicionalmente se ha considerado fue construido por el emperador
Maximiano en la época de la tetrarquía (entre el año 293 y 305), creyéndose que su construcción
pudo ser originada como fruto de la dispersión de los centros de poder del imperio romano, por
un lado, y debido a las incursiones de piratería franca en la zona del estrecho de Gibraltar, por
otro. Sin embargo, existen discrepancias en esta atribución. Entre otros, el profesor Ramón
Corzo Sánchez y el arqueólogo Pedro Marfil creen que no se trata de un palacio ni tuvo nada
que ver con el emperador, sino que se trató de un gran edificio mandado construir por el obispo
Osio en honor de San Acisclo. Entre otras razones, se argumenta que el edificio está construido
utilizándose una unidad de 80 cm, que es una medida de arqueología cristiana, no siendo por
tanto probable que se hiciera bajo el mandato del emperador Maximiano Hercúleo.5
El edificio se situó en el ángulo noroccidental de la ciudad de Corduba. Las dimensiones del
conjunto superan los 400 metros de largo por 200 de ancho, articulándose a partir de un
criptopórtico semicircular con un diámetro de 108 metros. Este criptopórtico, de 150 metros de
recorrido, tiene 4 metros de alto y 4,5 de ancho. Entre los diferentes edificios que formaban el
conjunto palaciego podemos destacar: tres aulas basilicales, una más grande e importante
donde celebraba audiencias el emperador, y las dos de menor importancia para otros
destacados cargos de la corte o la administración; hay otras dos salas más pequeñas, una a cada
lado del criptopórtico, para audiencias y funcionarios menos importantes; unas pequeñas
termas para el emperador y sus acompañantes más escogidos; dos salas de banquete a cada
lado del gran aula imperial; lo que parece ser un ninfeo; y los apartamentos imperiales, la zona
residencial y privada del emperador, algo más alejada de todo el conjunto hacia el Oeste.
La importancia del edificio recae en su singularidad, ya que no hay ningún otro similar en todo
lo que fue el Imperio Romano, habiendo sido el palacio del emperador Maximiano Hercúleo
5

Palacio de Maximiano Hércúleo, wikipedia.org,

3

durante los años de su residencia en España (296 d. de C a 297 d. de C.). Es la época de la
Tetrarquía, el gobierno de Roma se divide entre dos "Augustos" (Diocleciano y Maximiano) y dos
"Césares" (César y Constancio), subordinados los segundos a los primeros y estando previsto el
cese de los Augustos en un plazo de 20 años en que serían sucedidos por los Césares quienes, a
su vez, nombrarán nuevos Césares. Por tanto, se puede decir que durante los años que
Maximiano pasó en Córdoba, esta ciudad fue la capital occidental del Imperio Romano.6
A partir del siglo VI, parte del antiguo palacio se utilizará como templo cristiano, existiendo la
opinión entre algunos arqueólogos de que podría tratarse de la Basílica de San Acisclo, donde
según la tradición cristiana se enterraron a los hermanos Acisclo y Victoria, martirizados y
asesinados por los romanos. Quizás la misma iglesia donde se refugiaron el gobernador y los 400
hombres de la guarnición de Córdoba que resistieron durante varios meses, hasta quedarse sin
agua, a los conquistadores musulmanes, quienes los mataron tras su rendición. Alrededor de
este templo, se creó una necrópolis cristiana que seguirá en uso durante parte de la dominación
árabe y en la que se han encontrado, durante las excavaciones, la lápida de Lampadio, obispo
de Córdoba entre 532 y 549, y el anillo-sello del también obispo Samsón, de los que se
desconocía su existencia.7
La zona siguió ocupada por los cristianos durante la ocupación árabe hasta el siglo X, momento
en que el crecimiento de la ciudad termina por absorber la zona, siendo abandonada en el siglo
XI debido a la guerra civil cordobesa. De esta época, han aparecido restos arqueológicos de
viviendas, una mezquita y un zoco. En el siguiente siglo, se construyen en el lugar una alquería37
para la obtención de aceite y un horno quizás para la producción de cerámica. Posteriormente,
se utilizó como huerta hasta que, en 1991, las obras de la estación del tren de alta velocidad
(AVE), descubrieron la existencia de este importante yacimiento en la misma zona donde ya
habían aparecido algunos restos arqueológicos a principios y mediados del siglo XX.
4. ANFITEATRO8
El hallazgo del anfiteatro romano es bastante reciente, a partir de las intervenciones
arqueológicas destinadas a la documentación de solares adyacentes a la antigua Facultad de
Veterinaria que fueron llevadas a cabo a partir del año 2002. Tras haberse planteado distintas
hipótesis respecto a su ubicación, por ejemplo en el entorno de san Pablo donde finalmente se
detecta la presencia del circo, o bien en las cercanías del teatro tras hallarse éste y analizar la
trama viaria circundante, los trabajos realizados por la Gerencia de Urbanismo y la UCO
documentan su construcción a unos doscientos metros, extramuros, de la antigua puerta
romana existente en la actual Puerta Gallegos.
Todo parece indicar que su origen y plasmación son coetáneos al teatro, es decir, fechados en
los primeros años del siglo I d. C. dentro del ambicioso programa de reconstrucción de Corduba
6

MORALES FARFÁN, L.: Córdoba
unaventanadesdemadrid.com, 2011.
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MORALES FARFÁN, L.: Córdoba
unaventanadesdemadrid.com, 2011.

(I):

Corduba,

capital

de

la

Hispania

Ulterior,

(I):

Corduba,

capital

de

la

Hispania

Ulterior,

Los edificios de espectáculos de Corduba Colonia Patricia (2ª parte): el Anfiteatro,
ArtenCordoba.com, 29 de septiembre de 2014.
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durante el reinado de César Augusto y compartiendo ambos edificios técnica constructiva y
dimensiones colosales. Con forma elíptica y ocupando un gran área en el entorno de la Avda. de
Medina Azahara, el anfiteatro se construye en base a formidables estructuras radiales realizadas
con sillares de calcarenita que soportan la estructura del graderío o cavea. Un edificio macizo,
salvo vomitoria y ambulacra -corredores interiores en sentido radial y perimetral
respectivamente- que presenta unas dimensiones poco comunes. Con un eje mayor de 178
metros, por 147 en el menor, se presenta como el mayor edificio construido en su época en todo
el mundo romano siguiendo esta tipología maciza. Sólo será superado en dimensiones tiempo
después, cuando la ingeniería romana desarrolle edificios “huecos”, como el Coliseo de Roma,
realizados en base a bóvedas hechas en opus caementicium que permiten aligerar las
estructuras. Se trata pues del edificio destinado a espectáculos más grande que tuvo Hispania.
Como bien sabemos el anfiteatro acogía en su arena luchas entre gladiadores o munera, así
como torneos de caza. Es probable que se produjeran igualmente otra serie de espectáculos,
como es conocido en otros ejemplos hispanos, consistentes en el martirio a miembros de las
primeras comunidades cristianas cordobesas. La elevación de Corduba a estatus de Colonia
Patricia propicia la elaboración de todo un programa festivo que atrae a gran cantidad de
espectadores venidos de toda la provincia Ulterior, después llamada Baetica. De hecho se calcula
su capacidad entre 30.000 y 50.000 espectadores, alojados en una grada que alcanzaba veinte
metros de altura.
Al igual que ocurriera con el teatro, el anfiteatro fue abandonado a comienzos del siglo IV d.C.,
comenzando un largo periodo de expolio y reutilización de sus materiales. Se produce además
en el siglo X la construcción de un arrabal islámico que ocupa toda la zona. A pesar de ello se ha
podido documentar una sección completa del graderío desde su fachada exterior hasta el
podium -muro que separaba grada y arena- y que ha conservado parte de sus estructuras hasta
una altura de cuatro metros.
5. MAUSOLEO DE PUERTA DE GALLEGOS9
También han llegado a nuestros días restos de dos de las construcciones más importantes que
se han conservado en Córdoba relacionadas con el enterramiento en esta época: se trata de los
Mausoleos Romanos de Puerta Gallegos, sito en los Jardines de la Victoria. Construidos en el
segundo cuarto del siglo I d. de C., lo más probable es que se hicieran para albergar los restos
de algunas familias acomodadas debido a su forma cilíndrica, a su gran tamaño (13 metros de
diámetro) y a estar ubicados a la entrada de la ciudad por aquel entonces. Este tipo de
monumentos funerarios no son habituales en la Península, por lo que se piensa que pudieron
ser diseñados por un arquitecto italiano inspirado en las formas de otros mausoleos de Roma.
Sí se mantiene la tradición de realizar los enterramientos en las afueras de las ciudades y a los
lados de una vía de comunicación; en este caso, en la principal vía que unía Corduba con Hispalis
y que salía de la ciudad por la puerta occidental, también llamada "Porta Principales Sinistra",
conocida hoy día como Puerta de Gallegos.

MORALES FARFÁN, L.: Córdoba
unaventanadesdemadrid.com, 2011.
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(I):

Corduba,

capital

de

la

Hispania

Ulterior,

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En cuanto a la estructura, se trata de una construcción en forma de cilindro que contiene en su
interior un núcleo de hormigón revestido con sillares. Sin embargo, se edificaron para tener
funciones distintas: uno de ellos, el mejor conservado, se alzó respetando el enterramiento
anterior, por lo que pudo haber una relación familiar entre los enterrados en ambos túmulos, y
estaba destinado a una sola persona; el otro, en cambio, dado el mayor tamaño de la cámara
funeraria, podría haber sido levantado para varias personas, posiblemente todos ellos miembros
de una misma familia relacionada con el del otro mausoleo.
Los restos que hoy contemplamos fueron descubiertos en el año 1993. En la actualidad, uno de
ellos está reconstruido completamente y acoge el Centro de Interpretación del Mundo
Funerario. El otro, lo está de manera parcial y está integrado en un mirador desde el que
podemos contemplar una vista más general del Mausoleo reconstruido. Dentro, guarda la
cámara funeraria que albergaba la urna con las cenizas. Se han conservado además restos del
basamento, de las cornisas y del pretil almenado.
6. RESTOS HIDRÁULICOS DE LA AVENIDA CONDE DE VALLELLANO
Entre los jardines que bordean la Avenida del Conde de Vallellano, hay sendos restos
arqueológicos romanos. En los situados al Este de la Avenida, es decir, más cerca del río y al lado
de un parque infantil, encontraremos lo que podrían ser diferentes elementos de conducción
hidráulica, tales como un posible pozo rectangular y los restos de una tubería que se dirige o
parte de una pequeña caseta.10
Al Oeste de estos jardines, en la otra margen de la calzada, tenemos dos Cisternas Romanas.
Una de ellas, popularmente considerada una tumba, fue localizada casualmente durante los
trabajos de apertura de la avenida y excavada por Samuel de los Santos Gener. Situada muy
cerca de donde se ubica la Corduba prerromana, a unos 400 m. del lienzo occidental de las
murallas cordobesas, es una construcción de planta rectangular de 4,40 x 2,90 m. con muros de
50 cm. de espesor formados por sillares de piedra calcarenita. Su profundidad es de 2 m. y la
altura total de la construcción es de 3,40 m. Antiguamente estuvo completamente soterrada y
actualmente sólo sobresale la bóveda de medio cañón, formada por trece dovelas del mismo
tipo de piedra y con un orificio de unos 20 cm. de diámetro en su centro. En una de sus esquinas
tiene un segundo orificio que debió utilizarse para acceder a su interior, ya que bajo él hay ocho
mechinales o huecos rectangulares tallados en las paredes y enfrentados dos a dos que
permitían la colocación de los peldaños de una escalera. Por los restos hallados en la excavación
de “El Aljibe” de Espejo, similar a este, su construcción puede datarse en la segunda mitad del
siglo I a.C.11
A escasos metros de la anterior, al borde mismo de la calzada, se encuentra otra construcción
descubierta al mismo tiempo. Se trata de un depósito construido en “opus caementicium”, de
planta rectangular de 4.40 x 2,70 m., cubierto con una bóveda del mismo material y con una

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MORALES FARFÁN, L.: Córdoba
unaventanadesdemadrid.com, 2011.
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(I):

Corduba,

capital

de

la

Hispania

Ulterior,

Jardines de Vallellano, cordobapedia.

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torreta cuadrada en su extremo con un orificio de 65 cm de diámetro que, por la existencia de
mechinales en su interior hace pensar que fuese un pozo de acceso al interior. Se desconoce su
funcionalidad por encontrarse el interior colmatado aunque se supone que se trata de una
cisterna relacionada con la anterior y pertenecientes ambas a un ambiente doméstico.12
Estos restos de una construcción hidráulica que, según A. Ventura, pudo ser una piscina limaria,
para decantar el agua traída por el acueducto de Valdepuentes, o una cabeza de sifón, desde
donde el agua sería conducida al interior de la ciudad.13
7. MAUSOLEO DEL CAMINO VIEJO DE ALMODÓVAR
En la actualidad, se encuentra frente a la Puerta de Sevilla, a la altura del cruce de las avenidas
del Conde de Vallellano y de los Custodios. Esta tumba romana fue hallada en el año 1931
durante una excavaciones efectuadas por Enrique Romero de Torres, director del Museo de
Bellas Artes de Córdoba entre 1917 y 1941, en la zona de la ciudad conocida como Ciudad Jardín,
en particular en el cruce de las calles Infanta Doña María y Antonio Maura, en las inmediaciones
del Camino Viejo de Almodóvar. Es de planta cuadrada, bóveda de cañón y un arco de medio
punto en la puerta de acceso que se cree que, por las muescas encontradas en ella, se cerraría
mediante una reja de hierro. Con unas dimensiones de aproximadamente 3,70 metros de lado
por 4 metros de alto, para su construcción se utilizó opus quadratum con piedra caliza local.
Según la hipótesis de Samuel de los Santos Gener, director del Museo Arqueológico de Córdoba
entre 1926 y 1958, se trata de un hipogeo monumental que presentaba al exterior una forma
de torre. A pesar de haber sido saqueada en la antigüedad, en su interior se encontró diverso
ajuar que se depositó en el Museo Municipal, aunque sin seguir criterio de documentación
arqueológico alguno. En su relleno, se encontraron dos urnas cinerarias sin asas y con sus
respectivas tapas, diversas piezas de cerámica de tipo terra sigillata y un punzón estriado
realizado en hueso. Con estos datos, se ha podido llegar a la conclusión de que los
enterramientos que se realizaban en ella eran exclusivamente de las cenizas que quedan tras la
cremación de los cuerpos, fechándose su construcción en el siglo I d. de C. Tras su hallazgo, se
decidió trasladarlo al Museo Arqueológico Provincial, habiendo sido necesario desmontarlo para
ello; en agosto de 1960, volvió a cambiar de ubicación, instalándose en el lugar donde hoy
podemos verlo, en el exterior de la Puerta de Sevilla.14
8. PUENTE
Uno de los lugares más emblemáticos de Córdoba es el Puente Romano, construido en el siglo I
a. de C. A lo largo del tiempo ha sido reconstruido en varias ocasiones, siendo la estructura
principal de época medieval y habiendo sido remodelado nuevamente en 1876, por lo que del
original Puente Romano sólo quedan algunos sillares y, quizás, algún arco. En otra de las
reformas recientes, se cubrió con cemento parte del aparejo musulmán. Con una longitud
aproximada de 270 metros de largo por unos 7 de ancho, cuenta con 16 arcos, cuatro apuntados
12
13
14

Jardines de Vallellano, cordobapedia.
Programa Córdoba en bici, Concejalía de Medio Ambiente. Ayuntamiento de Córdoba.

MORALES FARFÁN, L.: Córdoba
unaventanadesdemadrid.com, 2011.

(I):

Corduba,

capital

de

la

Hispania

Ulterior,

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y los demás de medio punto, estando el número 17 soterrado justo delante de donde vemos la
Puerta del Puente, construida durante el reinado de Felipe II. Cuando en época del emperador
Tiberio se amplía la muralla romana, se construye una puerta a través de la cual se accedía a la
ciudad. A raíz de intervenciones arqueológicas, se ha constatado que dicha puerta estaría
formada por tres vanos, conduciendo uno de ellos a la ribera del río bajando por una escalinata.
Tras la puerta, se edificó una plaza rodeada por un pórtico; de ella, se ha encontrado una parte
de los cimientos, así como un conducto de agua que corresponde a una cloaca secundaria.
En 1651, se colocó una escultura del Arcángel San Rafael en la mitad del puente, obra del
escultor Bernabé Gómez del Río. En el año 2004, se cerró al tráfico y en 2008, se terminó la
última gran reforma que se ha llevado a cabo en los últimos años dirigida por el arquitecto Juan
Cuenca Montilla. En ella, se mostraron los sillares originales y se cambiaron los adoquines por
un suelo de granito.
Ese puente fue parte fundamental de la red viaria que comunicaba Corduba con las principales
ciudades de Hispania, constituyéndose como la auténtica entrada de la Vía Augusta (diseñada
para unir Roma con el resto de ciudades del Imperio) en la Colonia Patricia. Una vía que coincide
en la actualidad con el trazado de la carretera Nacional IV, uniendo Corduba con Gades (Cádiz).
No es, sin embargo, esa vía la única que ha mantenido su uso hasta la actualidad. La red de
comunicaciones diseñada por Roma para facilitar el transporte de mercancías mineras desde la
sierra y ganaderas desde la campiña continúa, en su diseño, prácticamente igual en la
actualidad. Corduba contó con dos vías principales: una hacia Malaca, actual Málaga (la actual
carretera nacional 231) y otra hacia Emérita Augusta, actual Mérita (la nacional 432).15
9. PUERTO FLUVIAL
Córdoba fue uno de los principales puertos fluviales del Imperio Romano y su condición de
capital de la Bética hizo que la ciudad contara con un incesante trasiego de mercancías, que
entraban y salían de la ciudad por el Foro Portuario situado en el entorno de lo que hoy es la
Puerta del Puente. Las evidencias de la existencia del Foro Portuario son conocidas desde hace
años. La actual puerta de época moderna está más o menos levantada sobre la antigua entrada,
también de carácter monumental, a la ciudad en época romana por el puerto fluvial. Esta puerta
constaba de tres vanos, de los que el central era más amplio y coincidía con el tablero del Puente
Romano. A los lados, aparecían otras dos entradas de menor importancia. Tras la puerta
monumental de época romana había una gran plaza porticada y en todo el flanco de la Ribera
que va de la Puerta del Puente hacia la Cruz del Rastro se pudieron disponerse edificios de
registro, aduanas, tabernas y almacenes y plantas de transformación de todos los elementos del
comercio de la época. A toda esta zona comercial e institucional se accedía desde las barcazas
que llegaban aguas arriba desde Sevilla por unos arrecifes que están documentados y de los que
hay evidencias en las fotografías antiguas de la Ribera, que realizaron antes de que los sotos
tomaran la dimensión actual. De los arrecifes se pasaba a unas escalinatas que subían a las
puertas laterales de la puerta monumental romana y de ahí se accedía al foro. En Hispania, sólo
había un puerto de estas características: el de Zaragoza. En esta ciudad se han estudiado a fondo

15

Guía de la Córdoba romana, p. 23.

8

las infraestructuras fluviales sobre el Ebro y las evidencias existentes hacen pensar que en
Córdoba había una estructura de similar importancia. Y es que por el puerto fluvial de Córdoba
salían importantes cantidades de aceite, de cereal y de minerales, que llevan desde las minas de
Sierra Morena por las calzadas de la época.16
10. TEATRO (Museo Arqueológico)17
Bajo el lugar en el que hoy día se encuentra ubicado el Museo Arqueológico y Etnológico de
Córdoba y bajo la Plaza de Jerónimo Páez, tenemos los restos de uno de los edificios
emblemáticos en una ciudad romana: el Teatro Romano, construido en el Sureste de la ciudad
dentro de los planes de ampliación del emperador Augusto y acabado, posiblemente, con
Tiberio. Con las obras de ampliación del Museo, los restos del teatro salieron a la luz. En la
actualidad, se conoce la cavea, o graderío, de la que se ha realizado una gran excavación gracias
a la cual podemos hacernos una idea del gran tamaño que tenía el edificio, con alrededor de
124,3 metros de diámetro, siendo así el mayor teatro de la Hispania romana del que se tenga
conocimiento. La cavea estaba dividida en tres partes, separadas unas de las otras por un pasillo
(praecinctio): las gradas inferiores (ima cavea), donde se sentaban los caballeros; las medias
(media cavea), para la plebe; y las superiores (summa cavea), para libertos y esclavos. A su vez,
las gradas estaban divididas en secciones con forma de cuña (cunei); ahí estaban los asientos, a
los cuales se podía acceder a través de las escaleras (scalaria). En los restos que se han hallado,
se pueden contemplar tres filas de asientos originales de mármol blanco. En cuanto a la
capacidad, podía ser de unos 15.000 espectadores. Su construcción se hizo con sillares, opus
caementicium y mármol.
Con su construcción también se tuvo que dar solución a los problemas que surgieron con la
evacuación de las aguas de lluvia. A esto, había que sumarle que el Teatro había sido construido
en el lugar por donde se eliminaban las aguas residuales de la ciudad, además de que en la zona
había varios manantiales. Teniendo en cuenta todo ello, los arquitectos construyeron un sistema
de canalizaciones y desagües que llevaban el agua a una enorme cloaca central, mientras que
ésta la trasladaría al exterior del edificio mediante canales que pasaban bajo la escena.
Cuando el Teatro deja de tener uso, tras quedar inservible debido a un terremoto en el siglo III
d. de C., se convierte en un edificio rodeado de plazas inservibles, las mismas que años atrás
habían sido creadas para dar acceso a las diferentes gradas del Teatro. Éstas se irán convirtiendo
en vertederos y el Teatro, en una cantera. Las columnas y sillares fueron empleados en otras
construcciones y el mármol que no se podía reutilizar se quemó en hornos como el que se puede
ver entre los restos para obtener de él cal pura. Con el paso del tiempo se fueron construyendo
otros edificios sobre él. Durante la segunda mitad del siglo XII y el primer tercio del XIII, en época
almohade, se levantaron viviendas. Como vestigio de esto, podremos observar una alberca de
una de estas casas construida sirviéndose de uno de los muros de contención del graderío de la
DOMÍNGUEZ, Francisco J.: Las obras de La Ribera permiten a los arqueólogos 'tocar'
el puerto romano, El Día de Córdoba, 7 de febrero de 2010, recogido en Noticias de
Arqueología, por Sergivs.
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MORALES FARFÁN, L.: Córdoba
unaventanadesdemadrid.com, 2011.

(I):

Corduba,

capital

de

la

Hispania

Ulterior,

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zona inferior. Incluso fue la zona escogida para la construcción de un palacio, el de los Páez de
Castillejo, sede del Museo. Las últimas edificaciones que se levantaron en el lugar fueron unas
casas que, ya en estado ruinoso, fueron demolidas para construir la ampliación del Museo.
En la actualidad, aún quedan muchas cosas por conocer e investigar acerca del Teatro Romano
cordobés. Ejemplo de ello es el desconocimiento que se tiene sobre la localización y la forma del
frente de la escena, parte de suma importancia en los teatros romanos ya que se trata del cierre
del edificio, así como el hecho de ser el sitio donde se llevaban a cabo las representaciones
teatrales. Tampoco se tiene conocimiento del lugar de las habitaciones de los actores,
almacenes, etc. De la parte visible del Teatro, sí se ha conservado una escalera de acceso a la
cavea. Desde fuera, las puertas daban entrada a pasillos cubiertos con bóvedas (vomitorium),
en los cuales había unas escaleras que llevaban a las gradas. La que podemos ver aquí es la única
conservada gracias a que la bóveda del pasillo se derrumbó y la dejó sepultada. Las demás
fueron expoliadas.
11. ESTATUA TOGADA DE LA PLAZA DE SÉNECA
La escultura supuso una de las manifestaciones artísticas más relevantes en la historia de Roma.
La proliferación de estatuas en las ciudades de la República y del Imperio fueron uno de los ejes
fundamentales de su monumentalización y Corduba no fue ajena a ese proceso. Dioses,
emperadores y nobles ciudadanos decoraron sus calles y plazas, cumpliendo a la perfección con
su función propagandística. Hoy, la mayoría de esas estatuas están desaparecidas o conservadas
en el Museo Arqueológico, si bien existe un ejemplo a la vista del paseante que da una idea del
valor de la escultura en el mundo romano. Se trata de una escultura togada realizada en mármol
blanco y depositada sobre un pedestal de factura moderna en la plaza de Séneca, conocida
popularmente como El Descabezado. La indumentaria que porta el desconocido personaje (le
falta el rostro y carece de cualquier inscripción epigráfica que facilite su localización) es la misma
que solían utilizar los magistrados romanos y que en torno a finales del siglo I (fecha preferida
por los expertos para ubicar históricamente esta pieza) o principios del siglo II d.C. se hicieron
bastante comunes en Roma, produciéndose en serie y colocándose sobre ellas el busto del
personaje que se quisiera representar.18
12. TEMPLO DE CLAUDIO MARCELO19
Los restos de este templo fueron descubiertos en los años 1950 durante la ampliación del
ayuntamiento. Se encuentra situado en el ángulo formado por las calles Claudio Marcelo y
Capitulares. No es el único templo que tuvo la ciudad, pero sí fue posiblemente el más
importante de todos, así como el único conocido por excavación arqueológica.
El conjunto comenzó a construirse en época del emperador Claudio (41-54) aunque no se
culminaría hasta el reinado de Domiciano (81-96), momento en el que se le dota de agua. Sufrió
algunas modificaciones en el siglo II, reformas que parecen coincidir con el cambio de ubicación
Guía de la Córdoba romana, pp. 54-55.
Corduba. Centro de culto imperial, ArqueCórdoba.com; Templo romano de Córdoba,
wikipedia.org
18
19

10

del foro provincial que se traslada al entorno del actual Convento de Santa Ana. Era un templo
pseudoperíptero, hexástilo y de orden corintio de 32 metros de largo por 16 de ancho. El edificio
estaba situado sobre un pódium y estaba conformado por seis columnas en su fachada frontal
y por diez columnas en cada uno de los laterales. Los materiales empleados en su construcción
fueron variados, aunque predomina el uso del mármol, desde las columnas a los muros, pasando
por la cubierta y el entablamento. La calidad del mármol y la de la talla del mismo nos hablan de
que su construcción fue llevada a cabo por artesanos con altísima cualificación, situando el
resultado al nivel de los más bellos edificios del imperio.
Sobre una base de opus caemencium se dispusieron innumerables sillares de calcarenita local,
los elementos más sobresalientes como columnas y capiteles se labraron en mármol blanco, ya
mencionado, mientras que la plaza superior se pavimentó con caliza nodulosa de color violeta,
también de procedencia local. Es precisamente la terraza superior la mejor conocida y la que
podemos visitar, mientras que disponemos de una menor información sobre la configuración de
las otras dos plataformas o terrazas debido en buena medida a que en la actualidad se
encuentran bajo edificaciones modernas y contemporáneas. Lo más destacado del conjunto son
los cimientos: los que sustentaban el edificio propiamente dicho y los contrafuertes delanteros,
dispuestos en forma de abanico y apoyados en un muro (parte del cual es hoy visible en el
Ayuntamiento), los cuales creaban un soporte para evitar que se desplazase por el peso del
conjunto. Este tipo de sujección, llamada antérides, no era frecuente en el Imperio, lo cual
supone un valor añadido al conjunto cordobés. Las antérides junto a los masivos cimientos del
templo nos hablan de la magnitud que debió tener el templo, ampliamente visible desde la Vía
Augusta, principal vía de entrada por el este, que corría paralela al circo.
El templo se situó en el límite de la Colonia Patricia, en la zona donde se ubicaba parte del lienzo
oeste de la muralla. Las construcciones del interior, al igual que el lienzo de muralla, fueron
destruidos para levantar el templo. El terreno fue allanado, creándose una terraza artificial
donde se dispuso una plaza en medio de la cual se dispuso el templo. La plaza estaba cerrada en
tres de sus lados, el norte, este y sur (así lo indican los restos encontrados bajo el edificio situado
en la esquina de Claudio Marcelo con Diario Córdoba, mientras que la oeste quedaba abierta
para conectar visualmente con el circo. Algunos estudios sugieren que entre ambas zonas existía
una terraza intermedia que interconectaría ambos espacios.
Actualmente, los únicos restos que quedan del edificio son su cimentación, la escalera, el altar
y algunos fustes de columnas y capiteles. Las formas que se ven hoy día son el resultado del
proyecto de reconstrucción llevado a cabo a mediados del siglo XX, en los años cincuenta y
sesenta, tras el descubrimiento de los restos hallados durante la construcción del Ayuntamiento
de Córdoba. Lo que actualmente puede contemplarse se debe a las reconstrucciones llevadas a
cabo por el arqueólogo Antonio García Bellido y el arquitecto Félix Hernández. Tanto los pilares
como los fustes fueron levantados para la reconstrucción por Félix Hernández.
13. CIRCO
Las excavaciones arqueológicas realizadas por la Gerencia de Urbanismo en los años 90 del siglo
XX en el entorno del Palacio de Orive y su Huerto documentaron perfectamente la construcción
11

a mediados del S. I d.C. de un enorme circo romano, hipódromo donde se llevaron a cabo los
ludi circenses consistentes en carreras de caballos y cuádrigas que todos relacionamos con la
celebérrima Ben-Hur. Edificio muy alargado, donde la pista de tierra queda dividida por la spina
-a menudo decorada con estatuas y obeliscos- , rodeada por el graderío y todo ello orientado
Este-Oeste en paralelo a la calle San Pablo. Justo a los pies del Templo de la calle Claudio
Marcelo, formaba junto a éste y su gran pórtico todo un complejo dedicado al Culto Imperial
desarrollado tras la muerte de Augusto, un impresionante conjunto que destacaba y daba la
bienvenida a los viajeros que hicieran su entrada a la Colonia Patricia desde la Vía Augusta fosilizada en la citada calle San Pablo- y que mostraba así su condición capitalina,
monumentalizada y sede del Culto Imperial en la Bética con la construcción de éste que algunos
autores denominan Foro Imperial. Resulta interesante recordar cómo ya Samuel de los Santos
Gener había señalado la existencia aquí de un anfiteatro romano, apuntando además la
posibilidad de que el circo estuviera ubicado en una vaguada reflejada en planos topográficos a
la construcción de la Facultad de Veterinaria. Curiosamente justo al contrario, como la
Arqueología se ha encargado de evidenciar sólo recientemente. Pero su acertada intuición no
debió ser suficiente ante un panorama complejo y ciertamente desconocido hasta hace pocos
años, que incluso pudiera no haber quedado cerrado aun a pesar de la también reciente
localización del teatro. Y es que el proceso de documentación arqueológica llevado a cabo en el
circo de Orive ha permitido fechar su construcción a mediados del S. I d.C., entre los reinados
de Nerón y Domiciano, pero también su pronto desmantelamiento a mediados del siglo II
cuando bien conocemos, a través de documentos epigráficos que hablan de la celebración de
este tipo de juegos, que siguieron también celebrándose tiempo después, muy probablemente
en un circo de nueva construcción del que nada sabemos y donde se reaprovecharon materiales
constructivos del edificio anterior.20
14. FORO COLONIAL21
En el foro de la colonia tenía su sede los edificios que acogían los designios de los que
gobernaban la ciudad, solía disponerse en la confluencia del cardo y decumano máximo, tal y
como ocurre en el caso cordobés. Al contrario que el foro provincial, que fue trasladado desde
la calle Claudio Marcelo al entorno de la calle Blanco Belmonte, este foro parece que se mantuvo
durante toda la ocupación romana como referente de la estabilidad del poder local. Aparece
mencionado en las fuentes literarias en momento inmediatos a la fundación de la ciudad (112
a. C.), y estuvo en funcionamiento hasta, al menos, la primera mitad del siglo IV d. C.. Su
construcción se realizó en dos fases de datación inexacta, si bien dentro del periodo republicano.
Tras la destrucción de la ciudad por las tropas de Julio César debió sufrir grandes daños, que
serían reparados ya en época del emperador César Augusto. Su ubicación se extiende por la zona
central de la actual C/ Cruz Conde, Plaza de San Miguel, C/ Historiador Díaz del Moral, C/
Góngora y Ramírez de Arellano. Hay restos conservados del enlosado en diferentes sótanos de
la ciudad.

Los edificios de espectáculos de Corduba Colonia Patricia (3ª parte): el Circo,
ArtenCordoba.com, 6 de octubre de 2014
21 Corduba. Foro Colonial, ArqueoCordoba.com.
20

12

El foro colonial de Corduba es hoy por hoy poco conocido. Uno de los escasos elementos
documentados son las losas que pavimentaban la gran plaza que se extendía por una superficie,
que por los datos conocidos se aproxima a los 7.000 m2. En sus alrededores se localizaban la
basílica, de la que no hay datos definitivos, al menos un templo, que se cree bajo la actual iglesia
de San Miguel y varios edificios administrativos no localizados en ningún caso. El suelo del foro
estaba compuesto por losas de caliza gris y suponemos que fueron dispuestas en un momento
impreciso del siglo I a. C., por lo que conformarían la segunda fase de este foro, que creemos
construido con la fundación de la ciudad en el siglo II a. C. Estas losas muestran algunos canales
perimetrales que parecen indicar la presencia de pórticos en puntos concretos, mientras que
también hay huellas de pedestales y otros elementos.
15. MURALLAS. RONDA DE TEJARES, 1322
“Las murallas de Córdoba se configuran mediante un sistema de muro terraplén contenido por
otro muro interior de menor tamaño que hace las funciones de contención del agger, siguiendo
el esquema defensivo configurado por los Muros Servianos de Roma levantados en el año 278
a.C. posiblemente inspirados en las murallas de la ciudad etrusca de Veyes, que datan del siglo
V a.C. Este sistema constructivo se ha podido observar en diferentes excavaciones realizadas en
el solar cordobés, por ejemplo en Ronda de los Tejares 13 en el paseo de la Victoria 41 y 49 o en
el Templo de la calle Claudio Marcelo En estas intervenciones se ha documentado un doble
paramento de sillares de caliza, tanto en alzado como en cimentación que se encuentra
separado en sí unos 6 metros y presenta las siguientes características. El paramento exterior
tiene un grosor variable que oscila entre 1 y 2,70 metros. Está realizado con sillares de caliza,
ligeramente almohadillados, trabados en seco, alla manera romana, si bien en niveles de
cimentación se han documentado hiladas que alternan la soga con el tizón. El segundo muro es
de menor envergadura, tiene una anchura que ronda los 0,60 metros de espesor y está
realizado, al igual que el paramento externo en sillares de caliza. El espacio entre estos muros lo
ocupa un terraplén compuesto de capas alternas de arcillas compactas y estratos de caliza
originados como consecuencia del retalle de los sillares a pie de obra antes de su colocación
definitiva en la muralla, de este modo se evitará el uso de maquinaria de elevación de los
bloques de piedra. Este agger realizaría las funciones de camino de ronda.”
Este solar también contiene una torre cuadrangular y los restos de la casa romana, adjunta a la
propia muralla. La torre es de planta cuadrangular ligeramente proyectada al exterior, el
paramento externo de la muralla se entrega a la torre, hecho que nos indica que esta zona del
lienzo Septentrional se vio sometida a remodelaciones, tal vez tras la destrucción de parte de
las murallas tras el asalto cesariano. El lado conservado íntegro de la torre tiene una longitud de
6 metros y los sillares de caliza con los que está construido presentan orificios para su transporte
y colocación en su posición definitiva en la obra mediante garras metálicas. Estas marcas, que
no se aprecian en el paramento externo de la muralla republicana, también han sido

22

MOLINA MAHEDERO, J.A.-VALDIVIESO RAMOS, A.: “Aportaciones sobre la evolución de las

murallas de la Córdoba romana a partir de los datos arqueológicos”, Romula, 6, 2007, pp. 31-32,
37, 44, 46-47.

13

documentadas en los restos de una torre de planta cuadrangular fechada por su excavadora en
el siglo II d.C en el transcurso de una intervención arqueológica realizada en la calle Alfonso XIII
Datos de la misma intervención en el número 13 de ronda de los Tejares sacaron a luz varias
estructuras domésticas de época romana entre los que destacan algunos pavimentos musivos
de factura realmente bella. Pero lo más interesante desde el punto de vista urbanístico es la
excavación de una cloaca que tiene una orientación Norte-Sur que podría corresponder a un
Kardo cuya prolongación hacia el Norte conduciría precisamente al punto donde se ubicaría la
hipotética torre. El entramado urbano de la ciudad debería estar organizado de modo que se
garantizara el rápido acceso de los defensores de la ciudad a las torres en caso de sufrir un
ataque y haciendo coincidir los kardines y decumani con torres se facilitaba una pronta defensa
en caso de necesidad.
16. MOSAICO DE EROS Y PSIQUE? EDIFICIO CAJASUR. RONDA DE TEJARES, 18-24
Extramuros de la ciudad fueron encontrados mosaicos en Reyes Católicos, en Fray Luis de
Granada, y en algunas calles adyacentes. Uno de ellos, el que trataremos, se puede visitar en la
sede de Cajasur/BBK, en el portal de la entrada que hace chaflán con la calleja de las cocheras,
en Ronda de los Tejares, 18-24. Eros esta presentado en una escena completamente diferente,
junto a Psyche, que se repite en otro pavimento de la domus descubierta bajo la Plaza de la
Corredera, en el área oriental –hoy en el Salón de los Mosaicos del Alcázar-. Como
personificaciones del amor y del alma, Eros y Psyche son representados en los dos mosaicos
alados y semidesnudos, con apenas unos paños transparentes, abrazándose y besándose, en el
instante de ascender al unísono en vuelo, según la iconografía más tradicional, de gran influencia
en el repertorio posterior de la Historia del Arte. Esta imagen, como escena característica del
triunfo del amor no refleja las numerosas vicisitudes que los citados amantes experimentaron
según la leyenda narrada con todo detalle por Apuleyo de Madaura en los libros de su célebre
obra La Metamorfosis, también llamada El Asno de oro, a finales del siglo II d. C. No obstante,
esta interpretación no está completamente verificada. Otros autores los mencionan como dos
amorcillos, o lo que es lo mismo Cupido, el dios romano del amor de niño. Hay coincidencia con
Cupido pero no se certifica la presencia de Psique. La representación es dudosa, referida al mito
de Eros y Psique, el único alado en la representación del mito debería ser Eros o Cupido, hijo de
la diosa Venus, pero es que en el mosaico se ven tres alas, la que puede ser la figura femenina
le ponen un manto, y la masculina, Cupido, enseña sus atributos. Tampoco lleva sus
pertenencias del amor; carcaj, flechas, rosas, palomas y una venda.23
17. MURALLAS. EDIFICIO CENTRAL CAJASUR. GRAN CAPITÁN.
La fortificación de Corduba fue una realidad desde su mismo nacimiento. Su privilegiada
situación en una zona estratégica del Guadalquivir obligó a sus fundadores a defenderla de
posibles ataques. En la actualidad, los investigadores han logrado descubrir el trazado tanto de
la muralla de la Corduba republicana, con algo más de dos kilómetros y medio de perímetro,

23

Luz NEIRA JIMÉNEZ, L.: Córdoba. El mito extramuros, Foros de Historia, 29 de mayor de 2015; MUÑOZ,

F.: Mosaico de Cajasur/BBK, Notas cordobesas, 2 de julio de 2011.

14

como su ampliación tras la refundación de la ciudad en época imperial, cuyo punto de inflexión
se encuentra la altura del número 59 de la actual Avenida de La Victoria. El perímetro
documentado coincide casi exactamente con la muralla que siempre ha tenido la ciudad. De
nuevo, las civilizaciones que siguieron a la romana aprovecharon la herencia de la colonia
patricia utilizando el diseño realizado por ésta para protegerse. El proceso de lo que los
arqueólogos llaman fosilización de la muralla es más que evidente en el actual trazado
urbanístico de la ciudad. Las avenidas de La Victoria y Ronda de los Tejares mantienen casi
intactos los lados oeste y norte, respectivamente de la muralla. Actualmente se pueden ver de
hecho los restos de ésta en una oficina bancaria de la segunda de las avenidas. Además, en su
lado sur, la muralla corrió paralela al río, en el actual Paseo de la Ribera, teniendo su entrada
principal junto al Puente Romano. Muy cerca, en el Alcázar de los Reyes Cristianos, se ha
documentado de hecho parte de la muralla de época imperial. El lado este es el menos visible
dada la elevada densidad de construcción de la zona y las continuas ampliaciones de la ciudad
visigoda, árabe y cristiana por esta zona de la ciudad, si bien aún se mantienen visibles restos de
la muralla original en la calle San Fernando. En el interior de la muralla, los investigadores han
logrado documentar un amplio trazado de calles y plazas que siguen, como en Roma, un
armónico esquema, cruzando la ciudad de Norte a Sur y de Este a Oeste (cardines y decumani,
respectivamente), y comunicando a través de ellas las principales puertas de la ciudad como
Puerta Osario, en el norte, la Puerta del Rincón, en la zona nororiental y la bautizada como
Puerta Gallegos y hasta la Edad Media conocida como Puerta de Roma, en el lado oriental, junto
al actual Ayuntamiento.24
18. CISTERNA DEL PALATIUM
En este lugar documentamos una cisterna del cuerpo de servicio del palacio –presumiblemente,
una piscina limaria o estanque de decantación, que formaba parte del circuito hidráulico que
abastecía el Palacio de Cercadilla y hasta ella llegaba el agua para ser limpiada o filtrada de
residuos sólidos antes de su posterior distribución. En 1992, antes de reanudar las obras de
construcción de la estación de ferrocarril, para evitar su destrucción, se decidió la extracción de
los restos de este elemento arquitectónico y su traslado al lugar que hoy ocupa, en los jardines
del Paseo de Córdoba. Se trata de una cisterna de grandes dimensiones, 33 m. de longitud por
3,6 m. de anchura, lo que permitía una gran capacidad de almacenamiento de agua. Fue
construida con opus caementicium, hormigón romano, y revestida con mortero
impermeabilizante, propio de las construcciones hidráulicas, conocido como opus signinum. En
el extremo superior, la estructura presenta un retranqueo cuyo objeto, probablemente, era la
colocación de una cubierta de madera para cerrar y ocultar el interior de depósito.25

24

Guía de la Córdoba romana, pp. 33-34.

25

Yacimiento arqueológico de Cercadilla, wikipedia.org; MORALES FARFÁN, L.: Córdoba (I).
Corduba, capital de la Hispania Ulterior, unaventanadesdemadrid.com, 2011.

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