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REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACION U.

E GONZALO RINCON GUTIERREZ

Integrantes: Genesis Baez Rebeca Lisboa Roxana Soto Jower Chavez Jhoselyn Arrieta Raimary Molina Carlos Simanca

FLORA DEL LAGO DE MARACAIBO El Lago de Maracaibo, su cuenca y estuario es el más grande de Suramérica. En el lago desembocan 135 ríos que conforman su cuenca, en ella se asientan importantes actividades económicas: piscícolas, agropecuarias y petroleras. Cerca de siete millones de personas viven y desarrollan sus actividades en esa zona: 19 municipios del estado Zulia y porciones de los estados Táchira, Mérida, Trujillo, Lara y Falcón y Norte de Santander (Colombia). La explotación de los recursos naturales del lago de Maracaibo ha carecido históricamente de una política efectiva de regulación y protección, lo que ha conllevado su contaminación y la muerte de vida en el centro del lago. La preservación de este recurso natural está seriamente amenazada. Es necesario inculcar a nuestros niños el sentido de pertenencia, a través del proceso de enseñanza de las características de su entorno, que gira en nuestro caso alrededor del Lago de Maracaibo. Enseñarles los valores naturales del lago, su flora, la fauna y los valores culturales, su influencia como eje cultural en el acontecer histórico de la región para crear conciencia de la necesidad de la conservación para las generaciones futuras del patrimonio natural y cultural del Lago de Maracaibo como fuente de vida y riqueza: Los manglares constituyen un ecosistema irremplazable y único, que alberga a una increíble biodiversidad por lo que se les considera como una de las cinco unidades ecológicas más productivas del mundo. Los manglares constituyen un ecosistema irremplazable y único, que alberga a una increíble biodiversidad por lo que se les considera como una de las cinco unidades ecológicas más productivas del mundo. En Venezuela los bosques de mangle ocupan 1.100 kilómetros de los 4.006 kilómetros de extensión litoral con que cuenta el país y se extienden desde la laguna de Cocinetas en la península de la Guajira, estado Zulia, hasta el delta del río Orinoco, estado Delta Amacuro. En la actualidad la Universidad del Zulia, junto a otras instituciones de la región, desarrolla un proyecto que tiene como principal objetivo crear un modelo de crecimiento para obtener muchos ejemplares de las plantas existentes del llamado Mangle Botoncillo de la especie Conacarpus erectus, con el fin de impulsar un proceso de reforestación de zonas ecológicas en riesgo. La investigación la encabeza la bióloga Flora Barboza, profesora de la Facultad Experimental de Ciencias, adscrita al Departamento de Biología, quien tiene más de 10 años trabajando con los tipos de mangle que existen en el sistema del lago de Maracaibo. El proyecto tiene por nombre Estudio ecológico del Mangle Botoncillo Conacarpus erectus, orientado hacia su utilización en áreas costeras degradadas y aprovechamiento por comunidades locales del sistema lagunar del Gran Eneal, municipio Páez. Este proyecto tiene una duración de tres años y el financiamiento de Bs.F. 300 mil se obtuvo a partir del fallo de un caso a cargo de la Fiscalía del Misterio Público por el derrame petrolero registrado en

2005 en el lago de Maracaibo, donde obligó a la empresa responsable a otorgar financiamiento a proyectos de LUZ. Flora Barboza, profesora de las cátedras Botánica y Fundamentos de Biología y Ecología de manglares de la FEC-LUZ, dijo que desde octubre de 2007 se aprobaron los recursos y se comenzó la fase de ubicación del sitio de muestreo y del diseño experimental. "Los manglares son criaderos y viveros de fauna y el propósito del proyecto es la caracterización de la ecología vegetal, funcional del Mangle Botoncillo, del cual no hay estudios ni antecedentes". Estudio ecológico La zona del Gran Eneal está caracterizada por la predominancia de la especie Mangle Botoncillo (Conacarpus erectus), el cual "crece muy bien". En efecto decidieron hacer un estudio ecológico que les permita conocer la ecología funcional, estructura y crecimiento de la especie. La profesora Flora Barboza explicó que dentro del estudio aplicarán diferentes formas de crecimiento y propagación de la especie, por acodo o por semilla con varias técnicas. Según la investigadora se escogió trabajar con este tipo de especie de mangle porque se consigue en suelos arenosos para recuperar áreas costeras degradadas en la zona del Gran Eneal y el sistema del lago de Maracaibo. "Nos llamó la atención que dentro de la laguna existen isletas que no tienen plantas vivíparas". Resaltó que esta especie ha manifestado tener una variabilidad fenotípica, crece tanto en lagunas, entre rocas y en tierra firme. "Lo que se intenta además es encontrar la manera en que las comunidades se involucren en el cuidado del mangle para que queden cultivando las plantas en viveros y luego aplicar los procesos de reforestación". La profesora Barboza aclaró que existe un uso de las comunidades aledañas al Gran Eneal en el municipio Páez que usan la planta para hacer cercas, leña y madera. "Estos pobladores en su mayoría son paraujanos y wayúus. Trataremos de que el uso que le den a las plantas, no sea destructivo y sensibilizarlos a hacer un uso racional de ese ecosistema". El Gran Eneal Flora Barboza, profesora de Biología de la FEC-LUZ, señaló que la zona donde se hace el estudio -Gran Eneal en Páez- es una zona de duna, crece muy bien la especie. "Aun cuando se discute si es un mangle estricto o no, porque no tolera inundación y carece de lo que tienen la mayoría de las especies de mangles que son plantas vivípara, cuyo fruto germina estando en el árbol madre". El mangle Botoncillo Conacarpus erectus existente en la zona del Gran Eneal se caracteriza por crecer como arbolito o como arbusto, puede llegar a medir entre 4 o 5 metros de alto. En esta investigación que coordina la profesora Flora Barboza de la FECLUZ, participa un grupo multidisciplinario integrado por biólogos y estudiantes de Biología que vienen haciendo desde el año 1996 un estudio de los sistemas de mangle del lago de Maracaibo, entre ellos, el doctor Ernesto Medina del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), personal del Instituto para el Control y la Conservación de la Cuenca Hidrográfica del Lago de

Maracaibo (Iclam), de la Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt (Unermb), Licenciados y estudiantes de Biología de LUZ. Partiendo de que el objetivo principal de la investigación es crear un modelo de crecimiento para obtener muchos ejemplares con los cuales se pueden llevar un proceso de reforestación, Barboza explicó que en la etapa experimental se determinarán cuál es la forma de propagación más rápida que pueda aplicarse para obtener mayor cantidad de plantas. Esta etapa aún no se ha comenzado porque se está tramitando la compra de los equipos necesarios, entre ellos, una cámara de crecimiento para laboratorio, equipo de medición de temperatura, salinidad, PH y conductividad y un medidor de fotosíntesis para hacer la caracterización ambiental y determinar la relación suelo-agua-vegetación. También se va a ensayar las técnicas de crecimiento con otras especies como la planta de Icaco, presente en la zona del Gran Eneal, en este caso no en agua sino en tierra firme, la cual serviría para detener dunas y comercializar el fruto como beneficio para las comunidades. "Seria importante que podamos conseguir financiamiento para crear un vivero grande en la zona y entregárselo a las comunidades con asesoría de la Universidad del Zulia", dijo la profesora Flora Barboza. Otras zonas en estudio En la zona de mangle de Capitán Chico en Maracaibo y Punta de Palma municipio Miranda, desde octubre de 2007 se ha recogido data sobre la estructura e inventario de los manglares. Esta información es procesada en la actualidad. La parte de muestreo va desde la playa La Trinidad, al lado de Carbones del Guasare, municipio Mara, hasta Capitán Chico en Maracaibo, aproximadamente 24 kilómetros de costas, además de Punta de Palma en la Costa Oriental del Lago. La profesora Flora Barboza dijo que en este estudio se está haciendo la caracterización ecológica, la productividad, estructura, fenología y parte reproductiva de los manglares que se encuentran a lo largo de esa extensión.

FAUNA DEL LAGO DE MARACAIBO La fauna de este parque nacional, se llena de muchas aves, entre ellas las garzas y los patos de está especie llamada Cairina moschata. En la fotografía siguiente, podemos observar el fenómeno natural del relámpago del Catatumbo La fauna está representada mayormente por aves como son garzas migratorias, alcatraz Pelecanus occidentalis, el chicagüire Chauna chavaria especie endémica de esta zona, el pato real Cairina moschata, el playero cabezón Pluviales squatarola, el tigüi tigüi Tringa flavipes, la gaviota filico Sterna albifrons entre otros. Los mamíferos ocupan el segundo lugar en números de especies y entre ellos podemos citar el araguato Alouatta

seniculus, chigüires Hydrochaeris hydrochaeris, lapas Agouti paca. La tonina Inga geoffrensis; sus poblaciones se encuentran preservadas, gracias a la creencia religiosa de los pescadores del sitio, que la comparan con una virgen. El manatí Trichechus manatus; esta especie se encuentra en grave peligro de extinción, de los 75 animales reportados en el año 92, en la actualidad quedan 25 animales aproximadamente La especie de mayor captura en el Lago de Maracaibo para 1989 fue la Corvina (45,40%), seguido por la Lisa (43,39%), Manamana (12,30%) y Bocachica (6,78%). La Lisa es la especie que se captura en la mayoría de los municipios (63,64%) seguida por la Corvina (38,36%). La Cachama, Clossoma macropomun, se puede considerar como una especie no local para el cultivo en la zona Sur del Lago, ya que es una de las pocas especies de la cual se conocen las características bioecológicas y de cultivo. Convendría continuar e incrementar su cultivo (engorde ), en la Ceiba-Caús Pocó, Trujillo. La zona Sur del Lago presenta condiciones para el cultivo de especies ícticas de aguas cálidas: abundancia de especies locales; de ciénagas, caños, ríos y condiciones climáticas convenientes. La Piscicultura favorecería el desarrollo de la región y la cantidad disponible de proteínas para la alimentación. Es conveniente fomentar la piscicultura regional Sur del Lago en medios rurales aprovechando los medios hídricos ya existentes, como lagunas para riego, y zonas no utilizables para otros rubros. Las técnicas de drenaje o riego permiten diversificar las posibilidades de cultivo incluyendo la piscicultura. Al fomentar la piscicultura en la zona Sur del Lago se tendrán que considerar los lineamientos generales para el desarrollo de la piscicultura en Venezuela, establecidos por la División General Sectorial de Pesca (NAC-SARP A). Se deben considerar aspectos científicos, ecológicos, tecnológicos y económicos para obtener una producción y/o ganancia esperada en la explotación piscícola. Para proceder a realizar una explotación piscícola a nivel extensivo y/o intensivo se deben conocer todos los aspectos bioecológicos; para lo cual es conveniente realizar estudios a nivel de "granjas ensayos" en la zona Sur del Lago, seleccionando aquellas especies que presentan una mayor capacidad de adaptación, un crecimiento rápido y resistencia a altas densidades de población, al manejo ya las enfermedades. Hay que preferir aquellas con hábitos omnívoros, ya que su crecimiento es más rápido, son resistentes a condiciones extremas en cuanto a la calidad del agua, y se adaptan al alimento concentrado. Si se iniciara una explotación piscícola en la zona Sur del Lago habría que seleccionar los suelos con alto contenido de arcilla, especialmente mezclada con arena, con abundante aprovisionamiento de agua y buena oxigenación. Además, utilizar tanques de forma rectangular .

Actualmente, los puertos de la zona Sur del Lago no tienen las condiciones apropiadas como centros de acopio. Sería necesario y conveniente subsanar este problema. Puesto que la pesca se realiza de manera rudimentaria, se requiere también organizar y capacitar los pescadores para aumentar la producción y comercialización de pescado. Actualmente existen en la zona Sur del Lago cinco centros nodales de recepción y distribución al mercado nacional de los diferentes rubros agrícolas de la región. Estos centros son: La Fría, El Vigía, Nueva Bolivia, Caja Seca y Sabana de Mendoza. En el caso de desarrollar en la región la explotación piscícola, estos mismos centros podrían ser utilizados, sea como mercado local que como centros de distribución del producto obtenido . BIODIVERSIDAD EN EL LAGO DE MARACAIBO La entrada de agua salada al Lago está determinada por el comportamiento de las mareas que en el Golfo el mayor comportamiento es el semidiurno (6 horas). Enero, febrero y marzo son épocas de sequía y en ese momento la cuña salinizadora logra entrar con mayor fuerza al centro del Lago y se acumula la salinidad en el fondo. Pero cuando comienza la época de lluvia, principalmente de mayo a octubre (Rodríguez, G. 73:41) el agua de los ríos circula en el Lago alrededor del cono salino y lo va lavando. En el fondo del Lago, en la zona central, se acumulan con la sal los nutrientes (nitrógeno y fósforo), tóxicos, bacterias y virus producto de las descargas de las aguas servidas de 12.000 lts/seg. los municipios Maracaibo, San Francisco, Costa Oriental del Lago, de San Antonio, Ureña y Cúcuta vertidas en las riberas del río Táchira, afluente del Catatumbo en Colombia y Mérida sobre el río Chama. La cuña salina al pasar por el Estrecho de Maracaibo arrastra las aguas cloacales e industriales hacia el fondo del Lago, al hipolímneo (Parra Pardi, 86). Esta cúpula en el fondo del Lago como no tiene intercambio con las otras aguas circundantes se mueven en sentido contrario a las agujas del reloj, se consume el oxígeno y se produce un cono hipolimnético (fondo del Lago) anóxico (sin oxígeno) que actúa como una trampa de nutrientes que pasan de su forma orgánica en el caso del nitrógeno, a amonio N-NH4. Como se va lavando, con las aguas de los ríos en época de lluvia, los nutrientes ahí acumulados pasan a las capas superficiales y los microorganismos acuáticos presentes (fitoplancton) crecen rápidamente porque tienen mucho alimento. Esto produce los afloramientos de algas, alta rata de consumo de oxígeno y el desgaste y envejecimiento del Lago, su eutroficación. La zona anaeróbica no es algo reciente ni un artefacto antropogénico creado por la introducción de aguas de mayor densidad por el dragado del canal de navegación a partir de abril de 1953, es más bien, una cuenca anaeróbica natural y petrolífera, cuyos rasgos hidrobiológicos son: una alta producción primaria, un alto contenido de fosfato, una zona anaeróbica considerable y una salinidad en la base del hipolimnio de ½ a ? menor que el actual (Rodríguez, G: 01).

Por estas razones, no es la cuña salina lo que está matando al Lago de Maracaibo, sino la materia orgánica que arrastran los ríos, las aguas servidas de las ciudades que hoy se encuentran en las riberas del Lago y de sus ríos, así como, las industrias petroleras, y sus derrames, petroquímicas y minerocarboníferas, tenerías, frigoríficos y actividades agrícolas ubicadas en aguas abajo en un área aproximada de 78.180 Km² . Son miles los litros de metales y compuestos químicos que entran al Lago producto de los plaguicidas y herbicidas vertidos a diario en potreros y parcelas agrícolas cruzadas por las cuencas de los ríos Motatán, Chama, Escalante, Torondoy, Catatumbo, Santa Ana, Apón, Palmar, Limón, Pueblo Viejo, Machango, Misoa, entre otros (135 aproximadamente). La columna salina con su densidad al interior del cono colabora a mantener su no movimiento, pero al eliminarse, cerrando la boca del Lago, esto no quiere decir que las aguas del Lago servirán para uso de riego agrícola o para lavar la ropa, pues existen otras variables presentes que no lo permiten, es más: en la introducción del Plan de Manejo General para Puerto América presentado por los holandeses afirma que se dejará y mantendrá un dragado de 5 metros de profundidad (Alkyon, 00:23), por ello la presencia permanente de sal en las aguas del Lago, por lo menos en su parte norte.

CONTAMINACION DEL LAGO DE MARACAIBO Tras más de 25 derrames registrados en el Occidente del país, los expertos advierten que la industria petrolera no cuenta con el personal apto para evitar un impacto ambiental a gran escala. El daño no sólo perjudicaría los ecosistemas del Lago de Maracaibo, sino que llegaría hasta la cúspide de la cadena: el hombre. Cuando alguien piensa en el Lago de Maracaibo es fácil que aparezca en la mente la palabra petróleo. Y es que es indudable que existe una estrecha e importante relación entre el tan preciado oro negro y ese inmenso espejo de agua situado en el extremo occidental de Venezuela. Este vínculo ha hecho que para muchos el lago marabino se limite a eso: una fuente de donde emana nuestro pan de cada día. Sin embargo, su riqueza va más allá de los yacimientos petroleros, pues el Lago es la razón de ser de importantes ecosistemas como humedales y manglares, en los que conviven cientos de peces, crustáceos y hasta algunas especies de mamíferos acuáticos. Todo este estuario ecológico ha sufrido en los dos últimos meses las consecuencias de más de 25 accidentes en las operaciones petroleras. Aunque la Ministra del Ambiente Ana Elisa Osorio señaló que los eventos de derrame de petróleo no se pueden catalogar como desastres ecológicos, pues se trata de cantidades menores de crudo, las cuales no fueron derramadas por buques en carga o descarga, esta cifra está por encima de la frecuencia normal. Se ha denunciado que en Occidente se produjeron tres incendios y una fuga de cloro en las instalaciones del complejo El Tablazo. El 8 de enero el Buque

Tanque Pilín León tuvo un derrame de mil litros de gasolina cuando cargaba el combustible en la Refinería de Cardón. Estos y otros accidentes ocurridos durante los últimos meses ponen al Zulia en zona de alerta ambiental decretada por el gobernador Manuel Rosales. La amenaza de no contar con el personal adecuado para activar los planes de contingencia que siempre ha puesto en práctica la industria, preocupa a especialistas ambientales y petroleros, quienes aseguran que el daño se observará a largo plazo y no sólo será para la fauna y flora del Lago. No sólo hay oro negro El Lago de Maracaibo es el más grande de Suramérica, el mayor del mundo con salida al mar y presenta una serie de características que lo alejan de ser un lago convencional. Su nivel de salubridad aumenta a medida que se acerca al norte, y varía con la llegada de ríos como El Catatumbo, que viaja desde Colombia, y los que descienden de la Sierra de Perijá. Para el Ingeniero Ambiental Manuel Alejandro Prado, quien trabajó en PDVSA durante muchos años, este conjunto de condiciones ha creado la posibilidad de diferentes ecosistemas en cada una de las costas del lago, hasta formar un importante estuario ecológico, incluso cuando presenta zonas deterioradas. A pesar del impacto ambiental que ha ido aumentando desde mediados de los sesenta, el lago es uno de los principales ambientes para la cría de crustáceos y mariscos, pues como afirma Prado: "aún cuando tenga más de 10 mil kilómetros de tubería, produce una buena parte de los camarones y langostinos que consumimos en Venezuela". El golfo de Maracaibo es también la ruta de inmigración de muchas aves. Los efectos de que una mancha de crudo pesado caiga sobre el Lago sin control alguno son nefastos no sólo por su daño perecedero y a largo plazo, sino porque las especies afectadas podrían emigrar a otros ecosistemas y continuar la cadena del deterioro. "Un derrame a gran escala tendría consecuencias ecológicas impresionantes que requerirían un larguísimo período de recuperación. Una corocoro que viaja de Venezuela a Colombia con una mancha de hidrocarburo no necesita pasaporte. El ambiente no tiene fronteras y los daños llegarían a la cúspide de la cadena, afectando al hombre", advierte Prado. Gustavo Salazar, Licenciado en Estudios Ambientales y quien trabajaba con el Departamento de Seguridad, Higiene y Ambiente de la Costa Oriental del Lago, explica que un derrame de crudo pesado sobre el Lago va más allá de la contaminación del agua. "Cuando llega hasta los manglares no hay técnica posible para salvar la zona", advierte Salazar. Las actividades pesqueras también se ven afectadas por los derrames de hidrocarburo, ya que "cuando un crudo pesado cae sobre el agua, permanece y

se estanca en el fondo, afectando a los peces por muchas generaciones", afirma Salazar. Aumenta el riesgo A mediados de los setenta a nivel mundial surgió una nueva conducta humana basada en la obligación de regulaciones ambientales. La industria petrolera venezolana no quedó aislada de este compromiso y a partir de este período se crearon planes de contingencia que se renuevan con regularidad para evitar accidentes sobre el Lago. Sin embargo, actualmente esta situación ha cambiado. "Los procesos de control no están en su óptimo momento. Esto aumenta el riesgo de un desastre natural, advierte el ingeniero Manuel Alejandro Prado y agrega que "en materia de control en este momento existe un vacío en que aumentan los riesgos de desastres ambientales". Por su parte, Gustavo Salazar considera que una explosión en la producción del gas sería el accidente más peligroso: "todo sistema industrial por su complejidad lleva consigo un riesgo. A mi parecer, el mayor peligro se encuentra en los posibles accidentes en las plantas compresoras de gas, pues actualmente no se cuenta con el personal apto y necesario para manejar estos procedimientos". Frente a toda esta situación de alto riesgo, los actuales responsables de la industria petrolera deben prevenir futuras situaciones y llenar el vacío que existe en materia de control. Hay que tomar en cuenta que los daños no tienen límites y el riesgo no sólo lo corre el ecosistema, sino el hombre.