El Sueño Lúcido

Estamos hechos de la misma sustancia que los sueños, y también con un sueño concluye nuestra vida. William Shakespeare

Desde la más remota antigüedad, los sueños han sido considerados como una fuente de inspiración que nos transmite mensajes misteriosos. Los chamanes, por ejemplo, veían confirmada su vocación sagrada en el transcurso de un sueño mientras que para los profetas de Israel, por su parte, los sueños eran portadores de mensajes divinos. Recordemos, por ejemplo, aquel pasaje de la Biblia que dice: «Escucha mis palabras: si hubiera un profeta entre vosotros, Yo, el Señor, me presentaría ante él en una visión y le hablaría a través de un sueño». Las antiguas culturas mediterráneas afirmaban que los sueños eran una fuente de curación y esta creencia congregaba en el templo del dios Esculapio a numerosas personas que trataban de incubar sueños terapéuticos. Más recientemente, la psicología ha declarado que los sueños constituyen «el camino real al inconsciente» (Freud) y que “son mensajes de curación y conocimiento intuitivo procedentes del inconsciente” (Jung). De la misma manera, la psicología transpersonal también presta una gran importancia a los sueños. Pero sea cual fuere nuestra interpretación, los sueños constituyen un milagro nocturno que abre nuestra visión a un universo poblado de personajes, lugares y criaturas que parecen sólidos, independientes y «reales». Además, durante el sueño nuestra propia persona parece dotada de un cuerpo sólido y «real» que parece ser el origen y el sostén de nuestra existencia, de nuestros placeres y de nuestros dolores, un cuerpo dotado de ojos y oídos que nos proporcionan mensajes sensoriales y cuya muerte supone también nuestra propia muerte. En suma, este mundo y este cuerpo onírico parecen crearnos y controlarnos, aunque el universo aparentemente objetivo es una creación de nuestra propia mente, un producto transitorio y subjetivo que se halla, en última instancia, sometido a nuestro control. A veces, cuando despertamos pensamos que lo que acaba de ocurrir es irreal y decimos: «No era más que un sueño». Pero de este modo incurrimos en el error - que la filosofía hindú denomina «subrogar» - de menospreciar el estado de sueño; es decir, concederle, desde el estado de vigilia, menor validez ontológica. No obstante, sea cual fuere la conclusión a la que arribemos cuando estamos despiertos, noche tras noche, una y otra vez, seguimos soñando y creyendo sin lugar a dudas en la «realidad» de nuestros sueños, y es por ello que luchamos y huimos, reímos y lloramos, maldecimos y disfrutamos. Es posible que la mayoría de nosotros hayamos tenido, en alguna ocasión, la experiencia de darnos cuenta repentinamente de que «no es más que un sueño» mientras estábamos inmersos en una dramática aventura o bajo una pesadilla onírica. En ese momento nos tornamos «lúcidos»; estamos soñando y, al mismo tiempo, nos damos cuenta de que estamos soñando, y ese reconocimiento puede proporcionarnos una sensación de alivio, placer, asombro y libertad. Entonces somos libres para enfrentarnos

una pregunta que ha sido contestada afirmativamente por muchas tradiciones contemplativas y por todos los investigadores del sueño. Por vez primera en la historia. si existe algún método que nos permita desarrollar la capacidad para despertar a voluntad en medio del sueño. de ese modo.han confirmado también la posibilidad de desarrollar el sueño lúcido. Resulta interesante constatar que.mediante ciertos movimientos oculares . los medios más confiables para inducirlos y su potencial para la curación y la investigación transpersonal. para satisfacer nuestros deseos o para tratar de descubrir nuestras aspiraciones más elevadas sabiendo que no somos las víctimas sino los creadores de nuestra propia experiencia. alguien había podido mandar un mensaje desde el mundo de los sueños mientras estaba durmiendo. Mientras tanto. LaBerge no pudo publicar los datos recogidos en su trabajo porque no existía ningún editor que creyera siquiera en la posibilidad del sueño lúcido. El sueño lúcido ha inspirado también numerosas reflexiones sobre las implicaciones filosóficas.a nuestros monstruos. el budismo tibetano desarrolló un sofisticado sistema de yoga onírico. A partir de ese momento. Cabría preguntarnos. su EEG (electroencefalograma) mostraba el típico patrón de ondas MOR (movimientos oculares rápidos) característico del sueño.a los observadores externos que estaban soñando sino también que sabían que estaban soñando. Estos investigadores permanecían monitorizados electrofisiológicamente en un laboratorio del sueño y no sólo podían comunicar . las señales proporcionadas por los movimientos de los ojos y los registros electrofisiológicos han permitido que los investigadores pudieran estudiar variables tales como la frecuencia y la duración de los sueños lúcidos. las características psicológicas de quienes los experimentan. Como dijera el filósofo Nietzsche: «Quizás exista alguien que. dos investigadores que trabajando aisladamente y sin saber nada el uno del otro aportaron evidencia experimental sobre la existencia del sueño lúcido y aprendieron a provocar deliberadamente este fenómeno. Cuatro siglos después. . En el siglo XII. afirmaba que «una persona también debe controlar sus pensamientos durante el sueño. Pero este tipo de sueños son excepcionales y solemos carecer de la capacidad para inducirlos. Patanjali recomendaba en su clásico texto sobre el yoga: «Ser testigos de los procesos del sueño y del sueño profundo». los investigadores occidentales habían desdeñado estos informes como simples quimeras pero. Ya en el siglo IV. Todos deberíamos esmerarnos en tratar de desarrollar esta valiosa capacidad». Estamos refiriéndonos al trabajo de Alan Worsey en Gran Bretaña y de Stephen LaBerge en California. al igual que yo. el místico sufi Ibn El-Arabi. la investigación y la comprensión del estado onírico ha sufrido un cambio radical. El adiestramiento en este tipo de atención puede proporcionar grandes beneficios. a lo largo de la década de los setenta. durante cierto tiempo. la veracidad de sus afirmaciones. un genio filosófico y religioso conocido en el mundo árabe como «el más grande de los maestros». sus efectos fisiológicos sobre el cerebro y sobre el cuerpo. pues. recuerde haber proclamado victoriosamente en medio de los terrores y los peligros de un sueño: "¡Esto es solamente un sueño y quiero seguir soñándolo!"». Más recientemente. ratificando. A partir de ese momento. diversos investigadores y maestros espirituales . Durante muchas décadas. tuvo lugar uno de los hitos más relevantes de la historia de la investigación sobre los sueños. transpersonales y prácticas del sueño y de la lucidez.desde Sri Aurobindo hasta Rudolf Steiner .

lo que vemos al despertar no es sino otra forma del mismo mundo que contemplamos en los sueños. inmaterial y dependiente de su propia mente. Según Schopenhauer. en realidad. una enseñanza contemporánea cristiana afirma que: “Los sueños nos enseñan que tenemos la posibilidad de construir el mundo tal y como lo deseamos y que es este deseo. D. el hecho de que ningún filósofo haya podido demostrar la existencia del mundo exterior no constituye ninguna sorpresa para los idealistas.Una de las principales consecuencias filosóficas tiene que ver con la naturaleza del estado de vigilia. el sueño se desvanece. Después de todo. en definitiva.. a pesar de no gozar de demasiada popularidad en estos tiempos materialistas. material e independiente es. Cuando estamos soñando solemos creer que nuestro estado de consciencia es claro y distinto y que estamos viendo las cosas «como realmente son». ¿no podría ocurrir lo mismo con el mundo y con el cuerpo vigílicos? ¿Cómo podemos. de considerar que se trata de acontecimientos «reales» que existen más allá de nuestra mente.T. Hegel. esta perspectiva es una forma del idealismo filosófico metafísico según el cual lo que consideramos como realidad externa no es más que una creación de nuestra propia mente. Suzuki. que nuestro deseo de construir un mundo diferente al mundo real persiste. Así pues. pues. y el gran erudito del zen. con este despertar. Lo único que ocurre es que los sueños vigílicos y los sueños oniricos nos parecen diferentes. objetivo. empiezan a preguntarse si el estado de vigilia no debería también ser considerado como una especie de sueño y comienzan a vislumbrar el sentido de la afirmación de Nietzsche de que «inventamos la mayor parte de lo que experimentamos y somos mucho más artistas de lo que suponemos». Hay quienes ponen entonces en tela de juicio sus antiguos puntos de vista. subjetiva. Por consiguiente. ha sido sustentado por algunos de los principales filósofos orientales y occidentales. Hay muchos filósofos y tradiciones místicas que coinciden en esta apreciación. el que nos lleva a creer sin ningún género de dudas en la realidad de lo que vemos. el universo es «un gran sueño soñado por un único ser en el que todos los personajes también están soñando». El soñador lúcido experimenta con inquietante claridad que lo que parecía un mundo incuestionablemente externo. es decir. Creemos despertar y que. afirmaba que «el espíritu es la única Realidad. por ejemplo.” Obviamente. Así pues. Eso es todo. Este hecho tiene importantes implicaciones teóricas y prácticas que afectan muy directamente a nuestro estado de vigilia. cuando despertamos o alcanzamos cierto grado de lucidez . decía: «Mientras sigamos soñando jamás podremos comprender que estamos soñando». sin embargo. por ejemplo. la substancia interna del mundo». en el interior de nuestra mente existe un mundo que también parece ser externo. Sin embargo. un punto de vista que. estar seguros de que el estado de vigilia no es también una especie de sueño? Como advierte el budismo tibetano: «El estado de vigilia no presenta ninguna característica que nos permita diferenciarlo claramente de la experiencia onírica». En la misma línea. una creación interna.. estamos soñando de continuo. si noche tras noche cometemos el error de creer en la objetividad del mundo y del cuerpo onírico. pero somos incapaces de reconocer que lo que dio origen al sueño permanece presente. Quienes han aprendido a desarrollar la lucidez en sus sueños comprenden en profundidad cuán convincente y objetivo puede resultar el mundo onírico y cuán dramático puede resultar el despertar personal.

¿Es posible clarificar. ¿existe algún modo de despertar y ser más conscientes de nuestra vida cotidiana? A lo largo de los siglos. aún más si cabe. el primer estadio de la iluminación se alcanza cuando la consciencia-testigo persiste de manera continua e ininterrumpida. Pero nuevamente se nos plantean aquí un par de cuestiones adicionales acerca del estado de lucidez. a su vez.subrogamos la conciencia onírica y reconocemos sus distorsiones. por tanto. sin embargo. el estado de lucidez y aplicarlo tanto al sueño sin ensueños como al estado de vigilia? ¿Podemos cultivar ciertos estados superiores de consciencia mientras estamos soñando y. Por una parte. hay que buscar activamente una experiencia espiritual dentro del mismo sueño. será necesario utilizar tres estrategias diferentes. las grandes tradiciones religiosas han afirmado que nuestro estado habitual de consciencia se halla distorsionado y también han insistido. de ese modo.e incluso mientras se hallan en el sueño profundo . podemos comenzar a buscar determinadas experiencias transpersonales y utilizar el sueño como una técnica transpersonal. por sí mismos. en la posibilidad de despertar. una satisfacción definitiva. la lucidez parece conducir espontáneamente a los meditadores a este punto. el yoga y la meditación pueden provocar el sueño lúcido y éste. acaso. de un maestro o de una deidad. Estas personas parecen redescubrir. Finalmente. Los practicantes avezados señalan que finalmente desaparece incluso hasta la misma emoción de satisfacer repetidamente un deseo y el soñador comienza a buscar algo más significativo y profundo que sumirse en una nueva fantasía sensual. sin ningún género de dudas. deberemos emprender una práctica meditativa o yóguica mientras nos . sabios de la talla de Aurobindo y Rudolf Steiner y ciertos practicantes avanzados de meditación han señalado la posibilidad de mantener una lucidez continua a lo largo de la mayor parte de la noche no sólo durante el sueño con ensueños sino también durante el sueño profundo. En realidad.permanecen identificados con la consciencia pura y pueden. si eso fuera así. esta observación ecuánime puede extenderse a la vida vigílica cotidiana. Según la tradición védica de la MT. Para ello. ¿No podría. ya sea bajo la forma de un símbolo. de ese modo. Algunos practicantes avanzados de MT (meditación transcendental) han constatado también esta experiencia y han sido capaces de mantener una especie de «conscienciatestigo» durante todas las fases del sueño. tendremos que adoptar una actitud más receptiva y dejar el control de nuestro sueño en manos de un «poder superior». Evidentemente. las disciplinas contemplativas nos instan a reconocer las limitaciones del estado de consciencia ordinario y nos proporcionan métodos prácticos para despertar a ese estado no distorsionado conocido con el nombre de iluminación. A continuación. En primer lugar. el Yo Superior o la Divinidad. ocurrir lo mismo con nuestro estado de consciencia vigílico? Y. la vieja idea de que los placeres sensoriales no pueden proporcionar. dedicarse simplemente a contemplar los personajes y las situaciones oníricas sin verse afectados por ellas. Ello significa que mientras sueñan . desarrollar lo que Charles Tart denomina «sueños superiores»? Tanto los informes personales como la reciente investigación sobre el sueño parecen responder afirmativamente a ambas preguntas. En ese punto. puede ser utilizado como un tipo de meditación. Por otra parte. un poder que puede ser concebido como un guía interior. En realidad.

apenas nos despertemos. permaneciendo así conscientes durante las veinticuatro horas del día. es decir. en la bienaventuranza del nirvana. Éste debería ser nuestro primer pensamiento cada vez que nos despertáramos. en ocasiones. no son sino diferentes contenidos de este Sueño Supremo. la técnica de este tipo que haya alcanzado mayor popularidad. las horas de vigilia se ocupan también de cultivar la consciencia de que su experiencia vigílica es también un sueño. la gota de rocío se sumerge en el océano resplandeciente. no suelen recordarlos. es muy importante . los sólidos. los yoguis tibetanos aprenden a desarrollar la lucidez tanto en los sueños como en el sueño profundo. Un método infalible para aumentar la capacidad de recordar los sueños consiste en habituarnos a preguntarnos «¿Qué es lo que he soñado?» cada vez que nos despertemos. Los sueños son reales mientras duran. la Misma Realidad. Un modo eficaz de fortalecer esta decisión consiste en tener un diario de sueños sobre la mesa velador e ir anotando en él. Cuantos más sueños apuntemos. el frío. el aprendizaje de la capacidad para recordar los sueños constituye un proceso. sin renunciar ante la primera tentativa sino permaneciendo totalmente inmóviles y concentrados. quienes quieren recordar sus sueños pueden hacerlo y aquellos que. etcétera -. perseverando pacientemente en el intento hasta lograr recordar el sueño. el logro de la «Gran Realización». A ciertas personas les basta simplemente con tener la intención de recordar y con ser plenamente conscientes de esta intención antes de acostarse. más fácil nos será recordarlos. Según el Dalai Lama.hallamos todavía en el sueño. El «yoga del sueño». en última instancia. conocedora de todo lo cognoscible. la sensación de que toda experiencia no es más que un sueño y. los elementos atómicos. El paso final que conduce a la Gran Realización consiste en comprender que todo lo que está en el samsara (la existencia) es tan irreal como un sueño. el calor. los diferentes tipos de energía. El resultado ideal de este tipo de práctica es un estado de consciencia ininterrumpido. la radiación. propio del milenario budismo tibetano. la lectura de este diario puede procurarnos el beneficio adicional de ayudarnos a comprender la verdadera naturaleza de nuestros sueños y contribuir. lento. todos los fenómenos orgánicos e inorgánicos. por el contrario. la forma y la materia en sus innumerables aspectos físicos . Además. creadora de toda creación. ¿Podemos decir acaso otra cosa de la vida? Havelock Ellis El Aprendizaje del Sueño Lúcido Hablando en términos generales. La Creación Universal. con sus múltiples esferas de existencia. Debido a ello.los gases. en la Unidad poseedora de todas las posesiones. la Mente única. todos los pormenores que podamos recordar de nuestro sueño. Como ocurre con cualquier otro proceso. de este modo. no desean hacerlo. Con la emergencia de esta sabiduría divina. a reconocerlos con más facilidad en el mismo momento en que están aconteciendo. es. el aspecto microcósmico del macrocosmos despierta plenamente. desde las formas inferiores hasta los más elevados paraísos búdicos y todo lo que se halla incluido en ella. Por otra parte. posiblemente. los colores.

Durante el primer año y medio de mi investigación solía utilizar la autosugestión para tratar de inducir sueños lúcidos pero. Una vez que descubrí que la memoria es la clave del sueño lúcido. Existe un método alternativo para lograr la lucidez – que suele resultar más accesible para muchas personas .cuando digamos. La inducción mnemónica del sueño lúcido (MILD) «Inducción mnemónica del sueño lúcido» (MILD.y que consiste en familiarizarnos con nuestros sueños. Obviamente. Según Tholey. etc. el simple hecho de repetirnos que deseamos tener un sueño lúcido es suficiente como para proporcionarnos un punto de partida que nos permita provocar deliberadamente el sueño lúcido. especialmente después de haber despertado de un sueño. En ocasiones. Esta clarificación de intenciones resultó decisiva para aumentar de inmediato la frecuencia de mis sueños lúcidos. el mero intento de reconocer que estamos soñando basta para incrementar la frecuencia de los sueños lúcidos. dos: estoy soñando.no desalentarnos en el caso de que las primeras tentativas no se vean coronadas por el éxito. al menos cuatro o cinco veces al día y en cada situación que se nos aparezca como un sueño. la auto observación me llevó a tomar consciencia de que existía un segundo factor psicológico extraordinariamente importante: la intención de recordar que debemos conservar nuestra lucidez en el siguiente sueño. quien persiste en la práctica termina obteniendo resultados evidentes. A la larga. Mnemonic Induction of Lucid Dreams). un método sumamente eficaz para desarrollar la capacidad de tener sueños lúcidos consiste en mantener una «actitud crítico-reflexiva» hacia nuestro estado de consciencia preguntándonos si estamos despiertos o dormidos mientras nos hallamos en vigilia. Ello supone que no debemos tratar de tener sueños lúcidos al comienzo del ciclo del sueño sino más bien en la última parte de la noche. gradualmente. llegar a saber que son sueños e intentar reconocerlos mientras están teniendo lugar. El psicólogo alemán Paul Tholey ha descrito recientemente diversas técnicas para inducir el sueño lúcido. la práctica y el perfeccionamiento metodológico me permitieron alcanzar mi objetivo: un método fiable para ayudamos a lograr la lucidez onírica. la mayor parte de las personas han logrado tener sueños lúcidos antes de un mes de iniciar esta práctica y hay incluso quienes lo han logrado la primera noche en que lo intentan.». El resultado es que en algún punto . he desarrollado una técnica sencilla para mantener la consciencia despierta durante la transición de la vigilia al sueño. «cuarenta y ocho: estoy soñando». También es muy recomendable hacernos esta misma pregunta cada vez que nos acostemos.¡terminaremos descubriendo que estamos soñando! Un factor decisivo en el logro de resultados con la aplicación de esta técnica es el momento. Por mi parte. Según Tholey. manteniendo cierto grado de alerta mientras nos sumergimos en el sueño. se basa en algo tan poco complejo y esotérico como la aptitud para recordar . por ejemplo. Tholey subraya la importancia de preguntarnos si estamos dormidos o despiertos con tanta frecuencia como sea posible. cerca de la madrugada. Se trata de un método que consiste en contar «uno: estoy soñando.

en el primer punto de este proceso. debemos repetirnos: «Dentro de un rato voy a tener un sueño y quiero recordar que estoy soñando».Visualizarnos regresando al sueño que acabamos de tener y vernos a nosotros mismos dándonos cuenta del hecho de que estamos soñando. generalmente trato de generar este tipo de intención inmediatamente después de despertar de un período MOR o tras un período de plena vigilia. los informes que nos proporcionan diversos investigadores indican que las personas que son capaces de inducir cierto grado de lucidez consiguen liberarse de los sueños desagradables y de las pesadillas recurrentes. 2. Resumamos ahora. La verbalización que suelo utilizar para dar forma a mi esfuerzo intencional en esta dirección es: «Dentro de poco. puede ser capaz de crear sueños menos ansiosos y más gratificantes e incluso puede aprovechar el sueño para tratar de crecer interiormente mientras está soñando. el procedimiento a seguir: 1. Si todo va bien. el sueño lúcido también nos permite programar las experiencias placenteras y satisfacer plenamente deseos que en la vida cotidiana estarían prohibidos o serían imposibles de satisfacer. Es importante no limitarnos a recitar mecánicamente la frase sino que realmente debemos intentar tener un sueño lúcido. pude llegar a experimentar hasta cuatro sueños lúcidos en una misma noche y también parecía que podía ser capaz de lograr la misma lucidez todas las noches que me lo propusiera. insistamos en la importancia de la «madrugada» para la aplicación de la técnica se debe a que este tipo de sueños tienden a ocurrir durante la última parte de la noche. 4. Además.las acciones que deseamos realizar en el futuro.. Por otro lado. Tal como explico a continuación. La inducción mnemónica del sueño lúcido parece estar especialmente indicada para aquellas personas que se sienten altamente motivadas y desean recordar sus sueños. cada vez que nos despertemos de un sueño. 3. paso a paso. debo recordar que quiero darme cuenta de que estoy soñando».En la madrugada..Repetir los pasos 2 y 3 tantas veces como sea necesario. Stephen LaBerge Los Beneficios del Sueño Lúcido Cuando el soñador se torna consciente de las implicaciones que conlleva el hecho de tomar consciencia de que está soñando. Una vez que aprendí a utilizar este proceso de inducción mnemónica de la lucidez onírica. . debemos tratar de recordarlo tantas veces como sea necesario. mientras permanecemos todavía en la cama.Luego. En esta práctica.. el «cuándo» y el «qué» de la acción que pretendemos llevar a cabo deben ser claramente especificados. en breve tiempo terminaremos descubriendo que somos conscientes de que estamos soñando. El motivo de que.. cuando esté soñando.

En los niveles superiores. por ejemplo. De este modo. debido a su subjetividad. por ejemplo. Es por ello que el sueño lúcido puede convertirse en un instrumento idóneo para propiciar «experiencias emocionales correctivas» que transformen la personalidad. en menor medida. emprender aventuras oníricas o descubrir imágenes que luego pueden ser utilizadas y reproducidas mediante la actividad literaria o la producción artística. La investigación debe confirmar todavía si los sueños lúcidos pueden provocar cambios realmente constructivos en nuestra personalidad. la posibilidad de acceder a los «procesos autónomos» y un poderoso impacto emocional. en suma. La lucidez incrementa nuestra consciencia de los aspectos auto reflexivos del entorno onírico y. Asimismo. el desarrollo de este tipo de investigación parece ahora mucho más factible. mediante la comprensión de que somos los co-creadores de un mundo de experiencia que nos refleja a nosotros mismos y que. La lucidez. nos permite acceder conscientemente a la creatividad onírica y llevar a cabo experimentos para verificar el poder de nuestra imaginación. El sueño lúcido también puede ser muy adecuado para la desensibilización de las fobias y para el ensayo de conductas más apropiadas. me pregunto por las posibles aplicaciones médicas del sueño lúcido combinado con las técnicas de visualización que suelen utilizarse para combatir determinadas enfermedades. Él sugirió que los pacientes podían buscar en sus sueños lúcidos una especie de «ayudante». no es sino una entre muchas realidades posibles. En este sentido. en este sentido. Judith Malamud Más Allá de la Lucidez: . la experiencia vigílica puede verse fortalecida mediante la toma de consciencia de las implicaciones que se derivan del hecho de soñar. el sueño lúcido conlleva una serie de estados cognitivos auto reflexivos y una consciencia de libertad. responden a ciertas actividades oníricas de la misma manera en que lo hacen en vigilia. la toma de consciencia de que somos una fuente creativa nos obliga a asumir la responsabilidad que nos corresponde no sólo en lo que respecta a nuestras experiencias pasadas y presentes sino también en lo que tiene que ver con nuestra capacidad para crear la experiencia futura. Sin embargo. La simple comprensión intelectual de esta responsabilidad puede ayudarnos a «hacernos cargo» definitivamente de nuestra vida y contribuir a mantener una actitud abierta e investigadora ante nuestras motivaciones inconscientes y nuestra conducta cotidiana. que se entremezcla con una vívida experiencia perceptual. relata cómo los asistentes a un seminario sobre «sueño creativo» aprendieron a aplicar el principio de «afrontar y superar» las situaciones peligrosas que pudieran aparecer en sus sueños y que la mayor parte de ellos llegaron a experimentar la repercusión de este trabajo en su vida vigílica en forma de una conducta más asertiva y un aumento de la confianza en ellos mismos. el sueño lúcido puede conducirnos a entablar un diálogo con nuestras propias proyecciones bajo la forma de los diferentes personajes soñados. Garfield. es decir. La investigación que se ha llevado a cabo hasta el momento parece sugerir que el cerebro y. el cuerpo. seguridad y distanciamiento de las obligaciones de la vida cotidiana. teniendo en cuenta los recientes progresos en la inducción de la lucidez onírica.

relajado y sereno. Robert Cranson y Charles Alexander se ocuparon de registrar las respectivas experiencias oníricas de cinco grupos de practicantes de meditación trascendental y cuatro grupos de control. Consciencia-testigo en el sueño con sueños: «En ocasiones. Sueño lúcido: «Durante un sueño. cuándo. y ¿por qué debemos esforzamos en tratar de conseguirlo? La evolución de la consciencia de uno mismo no concluye en la lucidez sino que prosigue hasta un estado de consciencia más sosegado y ecuánime que parece carecer de límites y que ha recibido el nombre de testigo. me di cuenta súbitamente de que podía mantenerme separado del sueño. todos estos detalles comienzan a perfilarse con claridad y finalmente termino despertando». Poco a poco. gradualmente. sigo incluso atrapado en ellos pero la sensación de paz interior permanece».el Viaje hacia la Consciencia Pura Si es correcta la teoría de que el sueño lúcido no es más que un simple peldaño en el continuo de la consciencia humana. dónde. No . sin embargo. • El estado de ser testigo de un sueño sin ensueños se caracteriza por el hecho de experimentar un estado de consciencia. Los investigadores descubrieron que este tipo de fenómenos se presentaban con mayor frecuencia entre los meditadores que entre quienes formaban parte de los grupos de control (que no estaban comprometidos en ningún tipo de práctica meditativa). A veces. • Un sueño del que somos testigos es aquél en el que experimentamos un estado de consciencia interior tranquilo y relajado que se halla completamente desvinculado del contenido y del desarrollo de la experiencia onírica. Su objetivo era el de tratar de determinar las características distintivas del sueño lúcido y del hecho de ser testigo durante el sueño y durante el sueño sin ensueños. independientemente de los contenidos de mi sueño. voy tomando consciencia de mi personalidad pero ignoro todo lo relativo a quién. o de alerta. etcétera. Para explorar exhaustivamente este continuo . Veamos ahora algunos ejemplos relativos a cada uno de los tres casos proporcionados por practicantes de MT. Sus conclusiones fueron las siguientes: • Un sueño lúcido es aquél en el que podemos pensar activamente en el hecho de que estamos soñando. qué. Luego.que abarca de la lucidez hasta el testigo Gackenbach. Entonces comencé a manipular el argumento y los personajes para crear el tipo de situación que deseaba». En ese momento. soy consciente de que existo pero también de que carezco de una individualidad separada. Consciencia-testigo en el sueño profundo: «Es una sensación pura de gozo y de expansión infinita. mi consciencia se halla tan sosegada que termina distanciándose progresivamente de ellos. deberíamos entonces plantearnos al menos dos preguntas: ¿Qué es lo que viene después del sueño lúcido?.

nos sintiéramos completamente plenos y no tuviéramos el menor deseo de involucrarnos en el sueño. esta . puede ser considerado como un trampolín para acceder a otras experiencias. muy utilizado por los sujetos que habían experimentado la consciencia-testigo y que. Todos estos descubrimientos parecen confirmar la hipótesis de que realmente existe algún tipo de continuidad en nuestra consciencia durante la noche y que dicha continuidad se inicia con la lucidez. Otra diferencia importante tenía que ver con las emociones positivas. como dijo un meditador: «El sueño y yo somos dos realidades diferentes». Gackenbach. incluido el período de sueño profundo. Por otra parte. en el estado de la consciencia-testigo. jamás fue utilizado por quienes habían experimentado sueños lúcidos . Este descubrimiento apoya la hipótesis de que el sueño lúcido resulta de más fácil acceso independientemente del entrenamiento o de las habilidades personales y. Cranson y Alexander estudiaron a un grupo de meditadores avanzados. Para poder someter a examen los tres estados de conciencia onírica. prosigue con la consciencia-testigo durante el sueño y concluye en el estado de consciencia-testigo del sueño profundo. por el contrario.de la que nos hablan las religiones orientales. el sujeto retornaba rápidamente a un estado de silencio. No obstante. en primer lugar. Hay que decir. la «voluntad» . y una persona.un término. El sentimiento que acompaña a estos dos últimos estados nos recuerda la noción de «beatitud» . lo cierto es que aquellos otros en los que el sujeto era testigo del sueño eran todavía más positivos. por consiguiente. alerta y baja actividad fisiológica». su latido cardíaco y su ritmo respiratorio aumentaron en el mismo momento en que comenzaba a emitir señales a través de ciertos movimientos oculares . Es como si. durante la lucidez. que la sensación de separación era mucho más frecuente en los sueños en los que se manifestaba la consciencia-testigo que en los sueños lúcidos. por otra parte. Sin embargo. finalizada ésta. al igual que ocurre con otros soñadores lúcidos. que afirmaba permanecer en el estado de la conscienciatestigo en todo momento. Aunque los sueños lúcidos presentaban aspectos muy positivos.la capacidad volitiva de nuestro ego individual . Los investigadores llegaron a la conclusión de que «el estado de alerta relajada de la consciencia trascendental se interrumpía momentáneamente mientras el sujeto estaba ocupado en la tarea de señalización y que. ambos grupos aportaron más testimonios relativos a sueños lúcidos que al estado de consciencia-testigo (tanto en el sueño como en el sueño profundo). Por otra parte. Tal como se esperaba. éste fue un estudio realizado sobre un solo sujeto y sería necesario replicar el experimento con un grupo más nutrido de meditadores avanzados. estos signos de actividad física desaparecían súbitamente una vez que la señal ocular se había producido.pareciera controlar los pensamientos y los deseos mientras que. practicante avanzado de meditación trascendental. el posible control sobre los sueños es mucho más frecuente en los sueños lúcidos que en aquellos otros en los que se manifestaba la consciencia-testigo.obstante. esta persona era capaz de indicar que estaba soñando y. como si el hecho de ser testigo impusiera una distancia con respecto al sueño o. por el contrario. por ejemplo. a diferencia de otros soñadores lúcidos. Gackenbach y Alexander han diseñado (al mismo tiempo que otros investigadores) un experimento para comprobar si existe alguna diferencia fisiológica entre los sueños lúcidos estudiados por LaBerge.

la "consciencia cósmica" no es sino la capacidad para mantener la conciencia pura durante las veinticuatro horas del día a través de la vigilia. . Judith Malamud.» Haverlock Ellis. «Según el Maharishi .teoría de la continuidad de la consciencia concuerda perfectamente con la noción vedántica de que la consciencia pura constituye el fundamento del trabajo para el desarrollo de los estados superiores de consciencia y de la iluminación. el sueño y el sueño profundo.explica Alexander . Stephen LaBerge.

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