1. Durante los últimos 15 años, la ciudad ha avanzado en la adopción de una cultura de convivencia y protección del recurso forestal.

Desde el punto de vista didáctico se han generado manuales y todo tipo de documentación que han apuntado a garantizar la visibilidad del componente arbóreo como pieza fundamental de la dinámica de crecimiento y bienestar de la ciudad. Desde el punto de vista operativo, se ha generado toda una estrategia de atención sobre el arbolado urbano que ha sido respaldado desde el punto de vista normativo por actos legislativos que definen tanto los alcances en la gestión y control de dicho componente por parte de la SDA como principal autoridad ambiental de la ciudad, y las competencias en el manejo del mismo por parte de diferente Entidades del Distrito que tienen constante relación con este recurso. Actualmente, el manejo y gestión del arbolado urbano se rige por el Decreto Distrital 531 de 2010. Un resultado importante derivado de la gestión del arbolado urbano lo constituyó el censo efectuado a todos los arboles ubicados en espacio público entre los años 2005 a 2007, arrojando una población de más de 1.175.000 individuos. Este resultado constituye una importante herramienta en la planificación de dicho componente de cara a la definición de nuevas áreas de siembra, idoneidad de especies para plantar e identificación del arbolado existente para propósitos de manejo. Sin embargo, la gestión de este recurso no ha sido ajena a las dificultades propias que emergen en su interacción con la ciudad. La caída de árboles que se presentan por efecto de causas intrínsecas o por factores exógenos constituye un reto en el manejo del arbolado urbano que está tratando de ser contrarrestando mediante la adopción de medidas que se anticipen a la ocurrencia de estos fenómenos. Se está empezando a incluir la gestión del riesgo como herramienta de gestión para evitar la incidencia de eventos calamitosos asociados a los arboles. Para tal efecto, no solo se efectúa atención a arboles declarados en riesgo inminente mediante el protocolo de emergencias establecido en el artículo 17 del Decreto 531 de 2010, sino también evaluación de tipo preventivo que busca atender con antelación árboles que puede representar una amenaza para la comunidad en general. Otro reto en el que se viene trabajando, es el degenerar conciencia ciudadana entorno al árbol como uno de los ejes articuladores de la política ambiental de la ciudad, lo cual implica hacer “visible” este componente para generar responsabilidades por parte de la ciudadanía entorno al manejo y cuidado del arbolado urbano. En lo que se refiere a las oportunidades, se están identificando las potencialidades que el componente forestal puede aportar como estrategia para la mitigación y adaptación al cambio climático, tratando de esta forma de garantizar la integralidad con las políticas distritales que se han venido generando entorno a dicha problemática. En este sentido es importante recordar que los arboles no solo cumplen una función básica como la fijación de CO2 atmosférico (mitigación), sino que también pueden promover la formación de microclimas locales que ayudan a disipar los efectos de las “islas térmicas” que se presentan en las grandes metrópolis del mundo. En este sentido, reducir las temperaturas locales mediante la siembra de nuevos árboles constituye un importante paso en la adaptación de la ciudad ante el desafío que representa el cambio climático global. 2. Dentro del Programa Plan de Desarrollo "Bogotá humana ambientalmente saludable", existe la meta "Aumentar el servicio ambiental ofertado por el arbolado urbano en un 40% del Distrito Capital", dentro de las actividades a desarrollar por la Secretaría Distrital de Ambiente, se encuentran la de evaluar 140.000 árboles en el Distrito Capital, con el fin de establecer la calidad física y sanitaria del arbolado, y así mismo identificar los árboles que son susceptibles de reemplazo, por alguna característica negativa que presenten.

Igualmente, se realizará el seguimiento a las actividades silviculturales autorizadas por parte de la Entidad, a las diferentes Entidades que realizan el manejo del árbolado urbano, así como también a los diferentes privados, actividades como podas, traslados y talas, además de las compensaciones generadas a partir de dichos permisos. Como parte del seguimiento silvicultural, también se realizará el control de las nuevas plantaciones realizadas por el jardín botánico y la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, esto para que se mantenga un estandar optimo en el árbolado joven y sean sembradas las especies adecuadas para la silvicultura urbana Finalmente, se realizará un control a las actividades silviculturales, tanto las permitidas como las que se realizan sin la debida autorización, con e fin de evitar que la comunidad realice actividades anti-técnicas sobre el árbolado y así mismo controlar la siembra de árboles en espacio público sin autorización ni técnica alguna. Esto unido con campañas de sensibilización con el fin de que la comunidad se apropie de los árboles y conozcan los beneficios ambientales que estos conllevan. 3. La media internacional de árboles por habitante es de uno a tres. Osea, un árbol por cada tres habitantes. Bogotá tiene uno por cada siete. Según el censo del arbolado urbano realizado por el Jardín Botánico José Celestino Mutis, en Bogotá hay 1´175.175, individuos arbóreos en espacio público, 0.15 árboles por habitante. Para cambiar y mejorar esta situación, se hace necesario, a partir de los planes locales de arborización urbana, plaus, encontrar la solución a este déficit, tomando la información generada con respecto a los sitios potenciales donde se pueda aumentar el número de árboles a establecer, sobre todo en las localidades de mayor carencia de vegetación arbórea, como son Ciudad Bolívar, Bosa y Mártires, donde el índice es de 0,1 árboles por cada tres habitantes. En las más pobladas, como Kennedy, Suba y Engativá, el promedio está entre 0,3 y 0,6. Solo las localidades de Teusaquillo y Santa Fe cumplen el estándar internacional. Así mismo, todas las obras de infraestructura deben presentar un diseño paisajístico donde se combine el desarrollo urbanístico con el enriquecimiento florístico y con la aplicación de la norma ambiental relacionada con la recuperación y compensación de zonas verdes cuando las obras soliciten su endurecimiento; tal como lo indica el decreto distrital 531 de 2010, que regula el manejo del arbolado urbano en la ciudad. Igualmente el Jardín Botánico José Celestino Mutis, en convenio con el Idu, quien debe apoyar a esa entidad en lo referente a la recuperación de las áreas donde se han ejecutado talas, con el fin de mantener los servicios ambientales de estas zonas con la siembra de nuevo arbolado. Es importante la educación ambiental generando conciencia ciudadana, tomando el árbol como eje fundamental para la generación de un ambiente sano y con la disminución de la contaminación generada por el desarrollo de las grandes ciudades, a partir de la información que haga visible este recurso y cree sentido de pertenencia de la comunidad hacia el arbolado. Lo anterior se logra con una política ambiental, desde la inyección del recurso económico al Jardín Botánico José Celestino Mutis, como entidad competente en el establecimiento y manejo del arbolado en la ciudad, que garantice de manera continua la siembra de arbolado nuevo y el mantenimiento del arbolado existente; hasta el aumento de zonas verdes con la recuperación de sitios que se encuentran invadidos por malezas o habitantes de la calle.

4. En lo referente al tema SIGAU, la SDA actualmente esta implementando el código único de identificación para los arboles que se encuentran en espacio público de uso, en los conceptos técnicos de evaluación silvicultural que son emitidos actualmente. Esta información de códigos e individuos es actualizada semanalmente en la SDA por medio de un servicio web. Para aportar en la actualización del SIGAU la SDA a corto plazo pretende retroalimentar la información existente en la base de datos del Jardín Botánico enviando por medio de un servicio web (que se encuentra en pruebas finales) parte de la información obtenida de las evaluaciones que realiza el grupo de silvicultura. Posteriormente a este servicio web de evaluación entrara en funcionamiento otro servicio web de podas y otro de seguimiento. De igual manera otras entidades como EAAB, IDU y Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos, están comprometidas a retroalimentar la información del SIGAU con la que cuenta el Jardín Botánico

5. La normatividad ambiental vigente, Decreto Distrital 531 de 2010, indica en su Capítulo IV, Artículo 9°.- Manejo silvicultural del arbolado urbano i. Personas naturales o jurídicas y entidades públicas o privadas que tengan a su cargo la administración mantenimiento o usufructo del espacio público serán las responsables de solicitar los permisos o autorizaciones ante la Secretaría Distrital de Ambiente y efectuar los tratamientos silviculturales de acuerdo a los lineamientos técnicos del Manual de Silvicultura, Zonas Verdes y Jardinería. De igual manera deberán cumplir con las compensación es que se establezcan en el acto administrativo. En el Capítulo V, Artículo 10°. Otorgamiento de permisos y autorizaciones. La Secretaría Distrital de Ambiente es la encargada de otorgar los permisos y autorizaciones para el manejo silvicultural en espacio público o privado…” Por lo anterior las intervenciones no autorizadas dan lugar al inicio de proceso sancionatorio, según lo expuesto en el Capítulo IX, Artículo 28°: Medidas preventivas y sanciones. “La Secretaría Distrital de Ambiente -SDA-hará el seguimiento y control a lo dispuesto en este Decreto, y en caso de incumplimiento impondrá las medidas preventivas y sanciones previstas por el procedimiento sancionatorio ambiental vigente, sin perjuicio de las acciones civiles, penales y policivas a que haya lugar.” Las causales (entre otras) son las siguientes: b. Tala, bloqueo y traslado del arbolado urbano sin el permiso otorgado por la Secretaría Distrital de Ambiente. h. Deterioro ó destrucción de los elementos vegetales que constituyen el área de jardín, zona verde o de arborización urbana. Respecto a la cantidad de sanciones generadas en lo corrido del año, no nos es posible indicarle un número preciso, debido a que solamente si se tiene identificación plena del presunto contraventor, se da inicio a un proceso sancionatorio, para lo cual se elabora un Concepto Técnico Contravencional que se remitido al Grupo Jurídico de la Subdirección, para que proceda desde su competencia y que en su momento, se notifica al representante legal, propietario del predio y/o presunto contraventor, para que presente los descargos a que haya lugar dentro del derecho al debido proceso.