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PLAN NACIONAL DE GESTION DE LA BIODIVERSIDAD

Con la Constitución Política de 1991, el país elevó el manejo y protección de los recursos naturales y el medio ambiente, en otras palabras la biodiversidad, a la categoría de norma constitucional, mediante el reconocimiento de la obligación del Estado y de las personas de proteger las riquezas culturales y naturales de la Nación, del derecho de los colombianos a tener un ambiente sano y del desarrollo sostenible como el modelo que orienta el crecimiento económico, el mejoramiento de la calidad de vida y del bienestar social de la Nación, sin agotar la base de los recursos naturales renovables en que se sustenta, ni deteriorar el medio ambiente o el derecho de las generaciones futuras a utilizarlo para la satisfacción de sus propias necesidades. La Constitución es además clara en destacar el deber del Estado en torno a la necesidad de proteger la diversidad e integridad del ambiente, conservar las áreas de especial importancia ecológica, planificar el manejo y aprovechamiento de los recursos naturales para garantizar su desarrollo sostenible, su conservación, restauración o sustitución. De acuerdo con el Convenio sobre la Diversidad Biológica, la biodiversidad se define como la variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos, entre otras cosas, los ecosistemas terrestres y marinos y otros ecosistemas acuáticos y los complejos ecológicos de los que forman parte; comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y de los ecosistemas. Esta definición permite entender la biodiversidad como un sistema, territorialmente explícito, que se caracteriza no sólo por tener estructura, composición expresado en los diversos arreglos de los niveles de organización de la biodiversidad, desde los Genes hasta los ecosistemas y un funcionamiento entre estos niveles, sino que también tiene una relación estrecha e interdependiente con los sistemas humanos a través de un conjunto de procesos ecológicos que son percibidos como beneficios es decir servicios ecosistémicos para el desarrollo de los diferentes sistemas culturales humanos en todas sus dimensiones político, social, económico, tecnológico, simbólico, mítico y religioso. Este sistema interactúa y se mantiene en funcionamiento gracias a la existencia de la energía del sol, el ciclo global del agua y los ciclos geoquímicos, los cuales interactúan con la vida, produciendo la complejidad de relaciones y expresiones que constituyen la biodiversidad. La riqueza generalmente ha sido el indicador más común para referirse a la biodiversidad a través de la representación del número de especies presentes en un territorio determinado. Aunque en Colombia no existen inventarios biológicos detallados y completos para todo el territorio, los estimativos actuales ubican al país en los primeros lugares en cuanto a la diversidad de especies a nivel mundial. Colombia tiene el 12% de la riqueza vegetal del globo, entre la que se cuentan 927 especies de musgos, 840 especies de hepáticas, 1.515 especies de líquenes, 1.400 especies en helechos y plantas afines. Se destacan grupos como las orquídeas que representadas cerca de 3500 especies, de igual manera la riqueza de especies de aves corresponde al 19% del total mundial. Respecto a la diversidad de especies acuáticas, se registran cerca de 1.357 especies de peces dulceacuícolas agrupadas en 16 órdenes y 51 familias. En los ecosistemas costeros y marinos se calcula que hay alrededor de 2.500 especies de moluscos, 2.000 de peces. Aunque no se tiene un estimativo total, se considera que alrededor de 32 especies de mamíferos, 400 de anfibios, 66 de aves y una tercera parte de especies de plantas tienen presencia exclusivamente en Colombia.

Aunque en Colombia existan diversas clases de especies marinas, selváticas, y una diversidad enorme comparada con el mundo y siendo una nación rica en biodiversidad, el gobierno nacional a través de sus políticas ambientales asume un rol de cuidador del medio ambiente, fauna y flora, pero no se ha dado cuenta que es el mayor destructor de nuestra naturaleza a través de sus inversiones, explotaciones de yacimientos petroleros. Son ellos los que tienen el medio ambiente junto con sus habitantes desplazados y en vía de extinción, es donde nosotros como colombianos y poseedores, sabedores de esta riqueza que con la que contamos no hemos logrado asimilar el rol que tenemos que desempeñar en el cuidado del medio ambiente y conservación de este para el futuro de nuestros hijos y conciudadanos. Por ende es ahí donde entramos a tomar conciencia para poder ayudar a cuidar el medio natural que es lo único que tenemos como riqueza, conservándolo con políticas de responsabilidad social empresarial.

NILSON CARACAS ADMINISTRACION DE EMPRESAS