Poemas por Diana Rosasazules

Nota de la autora y aclaraciones legales La siguiente obra está bajo licencia Creative Commons cuyo carácter es irrevocable, no permitiendo trabajos derivados ni uso comercial del mismo, pero sí la copia , para ello se debe reconocer mi autoría avisándome previamente por mail a la dirección especificada en el blog o realizando un trackback al mismo : http://rosasazules.wordpress.com. Trabajos bajo seudónimo realizados desde Enero del 2008 hasta Marzo del 2009.

AGRADECIMIENTOS ESPECIALES Agradezco a todos aquellos quienes han estimulado mi obra de difrentes formas y me han instado a publicarla o seguirla, enseñádome, aléntandome, dándome el material necesario y de vaya a saber cuántos otros modos posibles. No voy a poner sus nombres aquí ya que son demasiados. Son muchas las personas que contribuyen a esto de manera directa o no, que lo han hecho quizá hasta sin saberlo, que algunos no están aquí para decírselos personalmente, así que no excluiré a nadie a pesar de la distancia. A todos mis más sicneros agradecimientos y mis mejores deseos. La Autora

A mi Musa, aunque las palabras no basten.

¿Y si pudieras saber? ¿Y si pudieras saber...? Que en las noches solitarias, mi alma busca refugio en tus brazos... y en mi mirada cual un espejo se refleja tu rostro, ausente en este instante... Rompes las barreras de lo posible en una inquietud que carece, de cura conocida, por sabios repletos de libros y soluciones vacías... ¡Ah, y si pudiera...! Flotar en tus palabras, ser la dueña de tus besos y escuchar tus pasos... acercándose... Si pudieras saber cuántas ideas locas nacen en mi cabeza, ¡posarme en tu ventana y recitarte un poema! O sumergirme y descubrir por qué pareces, a veces tan cercano, y otras tan distante... perdido en la niebla de las nostalgias. Que te invitan a derramar un lágrima ¡Dios no quiera! Me conmuevo y llora contigo, mi existencia toda enternece. ¡Cuánto daría yo! Por tomar tus penas y arrojarlas a la nada...

¿Y si pudieras saber...? Que esta boca muere por decir q que todo mi ser te ama... ¡Dios no permita que tengas que partir! Y no pueda estrecharte, contra mi cuerpo, d devolverte el aliento. L Lo que podría hacer Podría llegar a tu mirada, todas las veces que quisiera, fundirme en tu mar insondable, n no es azul, no es celeste, ni tampoco verde. No refleja...el color de la negra noche en que intenté alcanzar tu sonrisa y...era sueño...como una estrella q que rodeaba mi felicidad... En medio de tanta belleza, extender mis manos, v volar y sumergirme... ¿ ¿Podría encontrarme alguna vez? En el cielo interminable... de estar contigo sin que me invadan preguntas irresolubles, sin que puedas cuestionar ¿por qué? ¡ ¡Ya tengo demasiado con mis interrogantes! ¿Podrían mis suspiros incesantes e entrar a tu corazón? Pero el amor se marchita si respondes lo inquietante he decido que será mejor ¡del misterio encerrado e en tu armoniosa dulzura ser amante! E Encuentro casual Caminaba sin entender el por qué. O al menos simulaba un encuentro casual. Algo había en su forma de mirar que me hacía querer acercármele. Supongo que en ese entonces no lo entendía entre tanta confusión. Demasiada para un solo segundo. La verdad, es que mi mente fingía no comprender.

Hasta que sucedió. Me encontré allí frente a frente. Tal y como lo anhelaba, ¿iba a seguir engañándome a mí misma? ¡Claro! ¡Si así habían sido las cosas siempre! Tartamudeé cosas que parecían ocultables (a mi entender, debían serlo) Y vi cómo la sonrisa se dibujaba en ese rostro, en una expresión casi irreconcible, una t ternura infinita, que jamás he visto en otros labios... D Descubrimiento Soñé. Viví. Desperté. Allí morí. En medio de la inmensidad infranqueable, sólo lágrimas parecía haber para mí. Cristalinas, límpidas, perlaban mi rostro. La multitud seguía de largo en un día que parecía tener toda la luz del Sol y sin embargo...era tan... Mudo.Quieto.Gris. Silencio y sonido, bullicio que no tenía la menor importancia. Mis tristezas y la acechante melancolía rodeaban mi ser. Eran todo. Como lo que acababa de perder. Se quiso ir, cuánto desconcierto se apoderó de mi sentir. Y lentamente, las espinas. Dolor. Un rostro que creía conocer se acercó. Y simplemente fue lo que decía su mirada.Tal vez era lo que estaba presente en ese abrazo. O tal vez, aprendí a ver en profundidad lo que estaba oculto tras esa imagen...un rostro, un ser compasivo, en medio del vacío...le daba un nuevo tinte a la vida. Un color que jamás había alcanzado a percibir en su totalidad. Y la indiferencia y el no saber cosas del pasado. A Así lo empecé a amar...cuando lo entendí. C Cruzar el firmamento Vestida de estrellas que se me pegaban a los brazos al cabello, al vestido blanco... crucé el firmamento y aterricé sobre un suelo extraño. Cuán raro ese momento... visité la casa de quien añoro y dejé en su ventana una rosa para decirle cuanto adoro la roja risa de su boca. Y sus besos que en un instante, son capaces de decirlo todo... es el misterio de sus ojos y la sensación al sentirme abrazada. Lo que me hace en dicha estar extasiada. Su corazón me abre las puertas a un nuevo mundo, que podría decirse maravilloso. Su pureza me hace pensar que nació de un sueño que quería ser real. Mi alma desbocada quiere alcanzarlo, para decirle las frases que nadie podrá decir por ella.

Por otros labios pronunciadas, no serían lo mismo. Lo sé mejor que cualquiera. Ya no soy la que era. Mi amor me hace llevar el valor en la mirada, y la verdad en la palabra. No jugaré mis cartas en vano. No otra vez . Sé que la sonrisa jugará en su ser, haciendome ver que entiende todo cuanto anhelo y lo sabe ...no descansaré hasta descubrir el paraíso de su compañía. Al abrigo de la duda constante. Travesura fugaz Sobre mis dudas una travesura fugaz se posa. Entraré por tu ventana y contemplaré tu dulce boca. Me llenaré de la ilusión que te cubre en ensueño,tus párpados cerrados parecen imaginar un mundo más allá, del que pueda escribir en versos. Un manto cubre como esperanza para que el frío cruel de la noche no te aceche. Y sin embargo tanta calidez en tu habitación. Quizás algún sueño... Quizás algún momento que estés reviviendo. Algo hace que esa sonrisa juegue en tus labios. Yo querría que me vieras, pero sin romper el encanto. O mejor aún,hacer un viaje onírico. Aguardándote...no sé qué es pero me fascina tanto. Pensar que podría esperarte,que llegarás, que estás dormido, pero despertarás... Me da miedo y me cautiva la sola idea de volver a perderme en tus ojos. Desbocándose mi corazón palpita y ante tu respiración quieta que parece cambiar repentina, un sobresalto. ¿Habrás escuchado...latidos? Mi ser se paraliza...lo sé. Ya no podré hacer nada cuando me mires y tomes mi mano para que no me vaya...y tu sonrisa inocente, soñada...anhelada me conquistará. Tengo que irme. Ya raya el alba y no deseo creer que pueda morir aquí mismo. Sin embargo todo parece tan normal, tan igual. Vacío como un eco. Por primera vez feliz en la soledad aparente. Entonces me doy cuenta que no debo perder la oportunidad...¡no debo! Entre mis manos tu rostro y en tus labios un beso. Ahora sí. Si quieres puedes pedirme que me marche... Corazón incierto Todo lo que alguna vez estuvo cerca, pero que nunca fue mío, acaba de desvanecerse. Todo lo que tengo es efímero. Son lágrimas, que también se van de mí, fugaces, pareciendo saber algo más que aunque intente descubrir, no podré. Es un día inusual. No hace falta que me lo digan las nubes en el cielo. Un día distinto, oscuro, que se escapa de mis manos. Y no logro cambiarlo. No digas nada, ¿para qué?

Tengo que marcharme, dejar este lugar. Olvidarte, de mi mente borrarte. Dolerá, ¿quién piensa que no?. Apurarme. Contenerme. Desaparecer...correr hasta cansarme. Salir de este espacio que parece no tener respuesta a las preguntas que causan mi tristeza. No importa lo que hayas querido. No lo sabré, pero prefiero irme antes que morir. Mira, allá lejos hay otro horizonte, déjame cruzar el sendero. No me detengas, no te metas en mis recuerdos. No te adueñes. Simplemente libérame. Y olvida si es que no lo has hecho aún. O si puedes. Yo abriré mis alas, y mi corazón será de nuevo incierto, como siempre lo ha sido, sin saber qué esperar. No quiero dejar en la nieve solitaria lo que me mantiene viva, no está bien. No vuelvas, será en vano. No hay motivo. Ya no estaré aquí. Me voy sin vacilar, nada podrás hacer ya. Quisiera haberte entendido, quisiera no tener que hacer esto. Quisiera sentir lo mismo que ayer. Pero algo me hace dar cuenta. Quisiera no tener que soltarme de todo lo que alguna vez amé. Quisiera no tener que despedirme. Quisiera no tener que ver este final. No presenciar lo que nunca fue mi intención. Yo no quise. De verdad. Yo no quise. Tal vez sea mejor así, ¿quién sabe lo que mañana vendrá? Quisiera que la rosa de lo que fue mi amor, exista eternamente. Quisiera que comprendas, quisiera dibujar una sonrisa o un adiós lleno de paz en tus labios. Y sin embargo ya no es posible. E En las noches Mi alma te busca sin consuelo. Mis ojos no se cansan de contemplar la luna. Sobre mi ser se posa el amor en duda, sin final. Y tu sonrisa que siempre recordaré, lo llena todo de dulzura. Qué extraño éste sentir que me hace querer tenerte. Romper los muros entre nosotros y alcanzarte.Sólo quiero amarte como nunca nadie podrá hacerlo. Sólo quiero estar a tu lado y cruzar los cielos si fuera necesario. Hundirme en los mares, recorrer tortuosos caminos, pero llegar a pesar de todo. Quiero a mi lado tu esencia cálida, no importa si tengo que caer de mis sueños para estar junto a ti realmente. Renunciaría a todo lo malo que hay en mí. Mira, esa estrella lejana será para tí. Seré tus alas, te llevaré al paraíso de un dulce amor. Seré un lago para reflejar la belleza d de tu alma. Seré recuerdo vivo, eterno, para estar en tu corazón. No puedo imaginarme de otra manera la situación. Yo no querría ahogarme en mis dudas. Mis manos, mis pies se han cansado, pero siguen el camino. Bajo la lluvia retoza mi lamento y no puedo quitarlo a menos que sepa cómo llamarte. Mis labios ya

no tienen deseos de pronunciar otro nombre, porque sólo están hechos para el tuyo. Tampoco a otro entregarán sus besos. Por tí las penas dejaría en el olvido, y sé que lo haré. Por tí un nuevo mundo descubriré. No es necesario que vengas, yo estaré. Sólo si quieres en la puerta te verás esperándome, pero no me niegues tu amor. Bello acontecer Ella está sola la Luna divisa sus pies en el muelle y su faz atravesada por una risa. Sus cabellos los ondea el viento nada importa más que este momento. El espíritu incontenible, le sube a los rojos labios. Las anheladas manos en sus días de soledad le acarician el rostro y perciben la impaciencia Dos manos entrelazadas y en cruce de miradas la verdad. Acércose él con serenidad. Ella no podía dar crédito a lo que veía Pero decidió arriesgarse... a su cariño abandonarse. Sus ojos se detienen y cierran para captar mejor cada momento en este dorado otoño... En un instante la dicha, en un instante la nada, de vacío, de tristeza el aroma amoroso llena todo. Sobre las estrellas su sueño, felicidad y empeño en dulce secreto. Y marca en el alma armonía calma, del primer beso. Y si descubrieras mis versos...

Suéñame y te traeré rosas a tu ventana. Suéñame y pronto un amor será el aroma de cada mañana. Mírame, y dime si no crees ser mi musa, mi eterno pensamiento. Dime si no crees que si pudiera escribiría tu nombre en las estrellas. Dime si no crees que sin que lo pidieras te doy mi alma toda. Ríete, si osas, de mis sentimientos ahora, sobre mis mejillas el rubor se posa. La dulce entrega se dibuja en tus labios, y la situación muda se torna hermosa un suspiro de mi ser se escapa sin poder contenerlo. Mi corazón se detiene y mi respiración se muere con que sólo te acerques cuando hago algo producto de la inspiración que me das sin saberlo tú. Y si descubrieras, estos versos yo llegaría a irme lejos para no sufrir por no tener mi secreto. Y mi nostalgia se reflejaría en el mar. Aún no bastaría, me encontrarías, yo misma me delataría... ¡Lo haría, volvería a decírtelo de frente, de frente si todavía no te convencieras! ¿Las ves? Todas esas frases, esas fantasías no ciertas... ese amor desbocado,esa luz que describo, sin saberlo eres tú. Pero déjame, no importa si te burlas o no,correré y sin que sepas el por qué. Tal vez regresaré, ilusión mía, tal vez lo haré. Para mi sorpresa me detienes, para mi sorpresa a mi vienes,

para mi sorpresa no he huido, no sé lo que ha sucedido. Escuchas mi corazón enamorado, que a voces apenas perceptibles te repite te llama, te evoca, te imagina, te adora y buscando tus huellas en el camino... siempre te añora. No juzgas mi emoción como poca y con la mayor ternura dejas un beso en mi boca. ¿Dónde están, hermosas, con sus pétalos y espinas, las preciosas? Me miras con dulzura, sin saber cuán hondo llega. Te ríes, ignorando cuán feliz me hace escuchar tu alegría. Das un beso, sin saber cuánto representa... Llegas al abrazo, con una sencillez infinita. Tengo que hacerte saber lo que mi corazón grita. Quita, si puedes, el sello de mi boca. Si quieres,inténtalo, hoy ya no puedo privarte de que lo sepas, mira cómo de mil modos busco hallarte y al fin hablarte. Mil rosas coronan el camino, de un amor eterno y sin vacíos. ¿Dónde están, hermosas con sus pétalos y espinas las preciosas? Bajo los ojos y ahueco la mano, en mis labios amor de florido ramo, en mi palma lo que has visto latir con furia dentro mío. ¡Cuán conmovidos tus ojos ante el gesto tierno! ¡Cuánta dicha la de mi alma, sentir el silencio y la calma! En mi vasta imaginación reina la emoción,

¡En tu rojo corazón, la anhelada comprensión! Mariposas de colores Yo quisiera llenarte de besos y vaciar mi impaciencia en versos. Yo quisiera ser la flor que en tus manos se deshoja y no ver que mi corazón en el vacío se pierde Yo quisiera ser esa alma poeta, soñadora y no tener que contar hasta la última hora... Arrancando las sonrisas del recuerdo para traerle tu miel a mis noches. Deseando que las agujas corran más rápido haciendo caso a mi voluntad incesante. De estar en un encuentro dichoso eternamente... ¡Ah! Y si pudiera... rescatar las frases de la nada cazarlas al vuelo, y soltarlas en el viento... como mariposas de colores que dejan estela de magia y ternura en tu ser. Tus ojos se iluminan ante idea tan loca De abrazar tu vida en un instante y para siempre de no dejar que el tiempo se lleve lo que hay en mí. Un desgarro en mi coraza Sólo quisiera saber que es lo que me acecha, un desgarro en mi coraza cuando llegas. Lo reconozco, cuando me ves... mi ser se hace pequeño. Una sombra podría buscar por todos lados, una huella...sin éxito. Y sin embargo, tengo miedo. De que el corazón se me salga, cuando te acerques... de que cuando plantes un beso en mi mejilla se queme. No sé de dónde saliste, pero tengo terror,atroz... No claves tu mirar en mí, por favor... tengo un abismo en el alma. Yo sé que tus manos podrían repararlo, pero... ¿qué tal si me equivoco? Las estrellas cambian de lugar en el firmamento, pero no tan rápido como mis ideas... tengo que irme... no puedo resistirlo, alejarme... Pero mis pies no me hacen caso, ya han dejado de responder hace tiempo. Como mi habla. De qué vale lengua que sabe mil palabras. No puedo pronunciar ninguna, es como si las hubiera olvidado. ¡Ah, te ríes! Un desgarro en mi coraza y me arrancas la confianza, no, no. Un desgarro en mi coraza... en mi cabeza, no hay lugar para otra cosa. La sangre fluye hacia arriba, queriendo estar en el aire...llenándolo de todo de rojos desconocidos. Te quedas con lo que cae, se entrega y lo envuelves, recojo apresurada y atónitamente los

restos. Mi escudo no sirve. Quiero emprender la marcha.. Evitarte... ¡es imposible! Y mi cuerpo tiembla, pero no pareces notarlo. Tus dedos rozan los míos, me tienes encadenada. Encandilada...¿qué hay más allá? No lo sabré, ni ahora ni nunca...aprisionada...absurdamente... sentirse nada. Dices un par de frases, pero no logro entenderlas. Tus labios jugando,y yo sin comprender... sigues acercándote... un gesto que debiera devolverme al mundanal ruido me extasia y ensoñece... Te vas...y yo sólo atino al acto reflejo de tocarme la cara suavemente...en aquel costado. ¿Vienes...? Si yo te amara como tú me amas se habrían puesto a mis pies las estrellas del cielo. Sin embargo a ti se rindieron porque habitan en tu mirada. Si yo sonriera con la dulzura con que lo haces tú, hasta los corazones endulzados caerían en ensueño. Pero eso es imposible, porque a ti cae mi corazón enterneciéndose. Si yo te abrazara como tú lo haces, tu alma desbocada me buscaría No puedo, porque sólo tú haces que desespere... Si yo reiría con la misma confianza que demuestras mis dudas y miedos habrían terminado. Es impretendible porque tu alegría es la única que despoja a mi ser de absurdos temores. Si tú vieras lo hermoso de mis sueños, se encandilaría tu mirada, se volvería eterna tu sonrisa, más irreal la sensación que me da tu abrazo, más imperante la decisión de unir tu esencia con la mía... Tu risa sería la música que acompañe mi vida... ¡Y sin embargo qué idea extravagante! Invitarte a mis sueños... Complacida tu espera, No habrá más demora... ¿Vienes? Quiero partir Sobrevolar un espacio desconocido y amado, llenarlo de besos suaves como pétalos. No esperar un segundo más para partir. Inundar tus oídos de dulces frases. Abrir mis alas y en un instante, mi corazón frágil quedará al descubierto ¡Cuán hondos los misterios en una mirada que se añora! Mi alma vagará en tu busca, no importa que secretos no pueda develar ni entender siempre se entregará a tu amor.

Y cristales rotos en el vacío serán mis lágrimas olvidadas en un pesar que es parte de mi pasado. Cuando pueda redescubrir en aquel abrazo que hoy repetiría, ¡cuánta belleza me negaba! Oh, si oyeras mis palabras desesperadas, perdiéndose en la nada, ¿qué creerías? Ansias de verte carcomen mi duda, en las noches son motivo de mi dulce desvelo. Ah, yo quisiera no sentir esta soledad que se disfraza de buena y me mata por dentro, pero sé que si no te extrañara, perdido estaría mi ser. Sólo está hecho para amarte, ¡ ¡no puede más que resignarse y deleitarse en lo inevitable! E El arquero El valiente arquero, no se cansa de marchar preparado siempre para dar tiro certero, s su voz revela un alegre cantar. Con serena sonrisa recorre los caminos llenos de árboles, de pinos. C Con paso seguro, un destino incierto pisa. A lo lejos una doncella que diríase no la más bella A su amor esperaba y soñadora suspiraba. Aguarda y no teme un negro final, la decisión en su alma listo el carcaj, una salva e el bosque no atraviesa... Se acerca a la escena y una lágrima se escapa su alma se hunde en pena a sus esperanzas el horror las tapa. Inmolada la muchacha no pierde su encanto infortunada belleza ¡ ¡a quién no habría sorprendido el espanto! Sus ojos la divisan, su corazón la atesora, pero sus dudas no inician a aunque ha llegado la hora.

Se acerca y teme que la vida ella haya perdido luz extinguida ¿ ¿qué mal ha cometido? Plateada saeta que como propia reconoce en eterna pose r rompe el sueño de un poeta. Extraño acontecer, sus labios vio sonreír la vida parece volver a vestirla con sagrado elixir. Cubierto de asombro ella lo percibe pone la cabeza en su hombro y sin seña de dolor murmura: ¡soy quien por ti vive y muere de amor! A Aroma soñado Despejaría los adioses con la mano, volvería a la tierra de tus abrazos. Desearía cubrir de esperanzas y sueños tu camino, tu canto en el viento. De tus noches hacer más largas las dichosas y tan sólo algo fugaz las tristes. Ah, cubrirlo todo de estrellas para iluminar tus pasos. Y librar mis frases amorosas, como pájaros de mi boca con voz melodiosa. Saber que la duda ya es parte del olvido y que tengas por seguro lo que no pueda cambiar nunca, grabado en alma y mente. Escucha, a fuego escritas tus palabras dulces quedan en mí. Y tal vez puedas entender, por eso quiero mostrarte que mi imaginación no tiene fronteras, que el vacío sólo es tu ausencia. Que mi asombro no tiene límites, salida de negra costumbre...tu esencia llenándolo todo, tu risa acabando con mi soledad. Y así es como vuelo, para comenzar de nuevo. Aquí ves hoy y siempre, mi corazón a ti abierto. Mira, esta sonrisa que no puedo quitarme, está tan roja... de lejos reconoces mi ser cautivo... y tu mirada se posa en mí. Inmenso sentir. Descubro que te vas. Otra vez silencio...otra vez, la nada. Y sin embargo sigo siendo feliz...aroma soñado en el aire. Otoño

Otoño, su dorado paisaje, frío y triste, anuncia la llegada del invierno pronto. Las hojas bañadas de sol, no resisten tanta luz y caen. Caen. Como una lágrima. En soledad. El viento parece decirme que no volverás. Quién sabe, prefiero tomar ese abrazo como tierna promesa. De que podré verte otra vez. No quiero que sepas lo que he llorado, Otoño, devuélveme su risa perdida en el aire. Otoño, que me recuerdas su mirar con los amarronados tonos. Otoño que impulsas al plateado rocío de mis ojos. Otoño, trae de nuevo a mi amor. Déjame de nuevo respirar, ser feliz y en libertad. Soy una paloma herida, en agonía. Soy una mariposa, descolorida. Ante la incertidumbre, desconocida. O Otoño, trae de nuevo a mi amor. L Lo que has sido – Visión de un sueño feliz Percibí mundos nuevos para mí. Alcancé las estrellas y te ví. Tu mano tomé... sin embargo no quise nada. De aquel mundo de encanto, de tus ojos en los que me perdí. Q Quise saber sólo lo que siente ser amada. Quise vagar por mundos de ensueño, quise besar la dulzura de tus labios q quise refugiarme en tus brazos... Quise ser un flor errabunda que te deleitase con su fragancia quise ser quien esté c cuando te abandone tu última esperanza. Quise ser el aire que te hiciera existir, q quise ser una noche feliz. Fui las letras de tu olvido

f fui una música de fondo. Y sin embargo... f fui tu sonrisa. F Floral Hoy florezco entre tus ramas, entre la tierra y el mar bellezas de mí comienzan a brotar. Ramos son mis manos de hermosas orquídeas, mi cuello abrazado por suave perfume, mis brazos coronados de blancos jazmines, mis ojos atestados de coloridos pétalos, mi rostro humedecido de mágico rocío, mis labios inundados de jóvenes rosales, de los que emanan divinas fragancias. Notas en palabras, las espinas danzan al compás del olvido en el cantar del viento. Que juega pícaro en los girasoles dorados de mi cabello. las violetas de mi cintura se abren en capullos, las hojas y los tallos son mis piernas. Un grupo de caléndulas pequeñas, mis pies. Una mariposa que lleva grabadas las flores, me llama y deposita en mí el suspiro que escapa lentamente. Mi alma es de eterna primavera, mi risa son pájaros que flotan en el aire. Un azul inmenso, como el de las alas que emergen de tu espalda i invade mi corazón. R Recuerdo y olvido Una foto, una imagen en mi mente Frío, mis manos se entumecen en el triste y níveo recuerdo. Un destello de agua, parece a punto de salir. M Mis ojos bajos, esperando de la nada una señal. Y en el viento que carcome mis esperanzas, nostalgias de lluvia, nostalgias de invierno. Aquella vez que tímidamente junté valor de quién sabe dónde, hoy ya es recuerdo q que quiero borrar... Si rompí mis noches de cristal, y el valor de tu cariño, transformándolo en confusa niebla, hoy no queda más que rogar al cielo...

Que no me veas llorar, que no estés aquí cuando las lágrimas d de mí comiencen a brotar. En mis manos la rosa azul, ya marchita, ya descuidada ya olvidada tal vez por tí. Sé que no ha sido tu intención congelada mi alma, en el acto de ver tus ojos nuevamente y en tan sincero cruce desplomarse, destruirse, quebrantarse e en un cantar de penas. Aquello que siempre supiste darme consuelo no sé si será. No quiero que me encuentres e en melancólico andar. Sanaré mis heridas, ya lo verás, pero no puedo p pedirte alas para volar. Ya demasiado has dado, no tienes por qué preocupar tu ser distraído, con mis dudas q que jamás me llevaron a ninguna parte. Sé que te importo, no de esa forma, no la flor de tus amores. no soy nadie q que aborrezcas. Me llevas dentro de tu ser y fuera d de tus sueños. A Aunque no quiera Sonríe al mundo y pasa de largo, olvida, olvida lo que te amé. En este verano solitario, el calor de tu caricia se esfumó. Mira estos ojos, lluvia hay. Nadie me espera en el mar, la suerte quién sabe si por allí andará.

Sin respuestas, sed y ansiedad mi angustia no va a callar. Vete, no esperes más. El sol se ha ido ya, y en mis sueños te has de quedar aunque no quiera, no quiera recordar. Por eso aguardo el final, hundirme en mares de coral y la luna llamándome... A lo lejos estás, soy sirena en azul, perdida en dudar. Una luz apagada que insiste en brillar. La espuma me cuenta, los secretos del agua... nada calma mi necesidad. Nado tan sólo, sin saber qué aguardar comienza a marchar, aléjate de este lugar. Se moja mi alegría, las gotas en tempestad y la llama comienza a serenar. M Me preguntas, ¿cómo son tus versos? Quiero quedarme en tus brazos por siempre y susurrarte al oído lo que mi corazón siente. Que los adioses no existan, que el verte sea el despertar de mis días, el fin de mis tristezas. Acabaría con mis nostalgias, si fuera tan fácil tener un amanecer en las manos, lleno de rojos como tus besos… Ansío esperarte dulcemente a cada llegada, y sumergirme en la luz de tu mirada. Soñarte como si ya no importase más nada, es un martirio. Con toda mi alma, anhelarte como si no existiese nadie…aparte de tí… Me encuentro solitaria en el abismo de mis pensamientos, pegando un salto al vacío de las dudas. Entonces es cuando apareces y mi alma regresa, con decir a tu lado dichosa no basta…todo se detiene con tu dulzura, llegando lentamente a lo más hondo de mi ser. Se transforma mi mundo, sin embargo sigo tan frágil y pequeña como si un cruel viento pudiese arrancarme la vida. No sé si lo entiendes, si lo has sentido alguna vez. Mi corazón empieza a latir emocionado, queriendo salirse. Las palabras no alcanzan a liberarse y me quedo paralizada como si me atrapases… con tus gestos, encandilada como si tu voz fuera una nueva melodía cada vez más renovada y pura. Gritarle al mundo lo que llevo dentro, ¡qué utopía!.Será que por eso estás tan lejos, me acostumbré a perseguir imposibles. Extendí la mano para tomar la tuya. Y me sorprendí grabando tu nombre en una estrella… cantando continuamente amores y penas, sintiéndome incompleta con tu ausencia. Si vieras como iluminas mi día con tu sonrisa, si supieras qué tan distinta es ahora mi vida, y cómo los suspiros se escapan…¡ensoñación no contenida! Pareces una musa intocable, una pena, una huella imborrable. Me preguntas, “¿cómo son tus versos?”… “Diversiones que apenas sostengo, con ilusiones que alimento”…respondo con profunda melancolía. Y cuando te veo partir, mi ser respira… una tristeza tan negra como la resignación de saberte inalcanzable.

Y ahora me preguntas, ¿y cómo es tu musa? Vive en mi cabeza su recuerdo cuando lo veo acercarse, una sonrisa surca mi rostro. Inevitable, ¿cómo resistirme ante aquella mirada tan esperada, tan soñada? ¿cómo vivir sin sus palabras? ¿cómo vivir sin su risa? Su presencia inesperada me inspira. Dos estrellas habitan en sus ojos, las más luminosas que he visto alguna vez ¡Y cómo me acostumbré a tanta belleza que soy presa de la impaciencia! Cuando he de aguardarlo, con los brazos abiertos plagada de decires que de dulce llevan mucho y también de ciertos. ¡Cómo soñé con sus besos llegando a mis tímidos labios! ¡Cómo soñé con que nunca leyera estos versos! ¡Cómo quise dejar de soñar en vano! (y es hasta el día de hoy que aún lo hago) Y ahora más no quiero, ¡que verlo, que decirle que no puedo!, porque borrarlo de mi mente atroz sería. Quiero inspirarme, ser feliz ser de nuevo, ser yo sin vivir atada a un hermoso imposible Quiero que entienda no hay mayor castigo que intentar dejarlo abandonarlo en mil sentidos como deshacer lo hecho … no hay peor desconsuelo que olvidarlo. Mi musa es canto y vida, verso y palabra todo en uno pero también es tristeza y alegría Hoy dormiré y se meterá en mis pensamientos Hoy idearé y estará en el medio Hoy despejaré mi mente tan sólo un momento y al rato y por siempre volverá de nuevo…

Todo sin saberlo, c con ese aire despreocupado en el alma.

M Me hubiera gustado decir que no Mi carta. Mi olvido. Mi lágrima. Y una rosa. Abandonada. Deshojada En el abismo, la nada... de mis adentros... vive la nostalgia d de mis versos. Y empieza a acariciarme, la soledad... tu mirada distante es realidad y en verdad no sé... Tantas palabras dejé en el tintero de mi boca, que apenas recuerda la sonrisa e en lo hondo de mis ojos, se ve, lo verías. Si contemplaras mi figura, sola, desvanecida, oculta e en la oscuridad... Quién sabe si una frase compasiva... abrigaría mis sueños, quién sabe si vuelve l la calidez perdida de tus brazos. Hoy ausente está la esencia q que todo tuvo alguna vez. Me hubiera gustado decir que no, que no era cierto, que nunca lo fue... que yo no era p presa de tu amor. De tu voluntad, tu capricho, de verme o no, de llegar o dejar en el aire que respiraba e esa sensación que desgarraba. O de esperar complacido mi palabra cuando no la tuve, o de tus frases,

esas que tú solo s sabes decir tan dulcemente. Me quiebra, me fragmenta soy cristal, roto en lluvia s soy llanto... te quise. Me quisiste. Te amé. O quizás sólo te quise por demás y no te pregunté si me amabas. C Condena Dichosas las frases que rozan tu boca, infinito el suspiro que la mía lanza. Dichoso el aliento que de ti emerge, la sonrisa que en tu boca se desliza y juega. Irrealizable la infinita añoranza de besarla... Dulce ternura de tus labios retozando en mis sueños, para siempre las ansias de hacerla mía. ¿Cómo es que los rubíes llegaron hasta allí? ¿Cómo es que sin palabras...me conquistas así? ¿Cómo es que aún permanezco adorándote en silencio, cuándo ya debería haberte hablado hace tiempo? Será que con sólo oírte me vuelvo muda, será que los amores no mueren... será que la alegría conmigo puede, cuando te veo no resisto... y una risa quiere escaparse sin lograrlo... Será que soy vulnerable a tu bendito capricho de hipnotizarme en esa mirada... s será que estoy condenada a vivir enamorada. D Desconcierto No eres un ángel. Pero caído del cielo pareces. Sueño intocable, continua causa de mi involuntario desvelo. Mi corazón agita su latir enamorado con sólo evocarte. Y perdida en tu selva, las mieles de tus ojos, el rojo ocaso de tu boca. Te contemplo, pensando un verso que se amolde, te describa…

y no, no lo encuentro. Si pudiera cerrar los ojos, atrapar el preciso instante en que lentamente te adueñas de mi corazón. Poco a poco ya no lo tengo ¡y he perdido la razón! Mas parece que tu alma lo ignora, por algo sigue acechándome tu recuerdo inevitable. Tomas las riendas de mi cabeza, no puedo pensar en otra cosa aquella sonrisa que tanto fascina… fragmentas mi alma y vuelves a unirla cuando quieres juegas con las palabras de tu voz. Tan dulces los besos de tus labios, que no sabes cómo los espero… Pero eso no es lo que más importa sino que sepas que no es un juego lo mío. Es tan impretendible el olvido… te vas y me dejas en soledad d de nuevo levantas mi ser sobre la nada. S Súplica Llévate mi mundo, llévate mi vida pero no mi corazón… llévate lo que quieras pero eso por favor no, llévate mis versos y mi memoria, llévate hasta el último suspiro y cada uno de los besos de mi boca. Llévate mi luna, llévate mis sueños, llévate la luz, lo que desees, los latidos no, no sea que muera de vuelta sin saber a dónde estar. Quítame la alegría, las lágrimas y cada una de las letras de mi nombre, ¿por qué aún tienes en tus manos, a mi rojo sol? Haz cuanto te plazca, róbame la risa y hasta la respiración… róbame las mentiras, o todo aquello que no fingí. Llévate todo cuanto te dí. P Pero no quien sabe mostrar mi emoción. Tu boca Tu boca, musa mía es mi tentación, mi tesoro imposible

de alguna vez llegar a ella ¡cuán feliz sería! Roce de amor en tus dulces labios, sueño intocable, delirio alocado… un ocaso que es sonrisa y palabra Cómo calla mi decir y mi cantar, la tentación de hundir mi amor en tí. Profunda caricia, sutil gesto que es rey de mis fantasías. Y cuando ríes… tu alegría se convierte en mi brújula de poesía. Cuando me hablas contestarte pretendo, pero pareciera que me cerrara las comisuras alguno de tus besos… ¿Y por qué mis suspiros no miman tus labios? ¿Por qué las palabras se atreven a deslizarse en divino tesoro? Ay… muero por dibujar tu sonrisa… frases digo a toda prisa… ¿cómo consigo callar el silencio? ¿Cómo consigo dejar de pensarlo? Con cada juego de tu diálogo más te acercas… Y mi corazón de un hilo tenso queda colgando en suspenso… ahí es cuando pierdo la noción de que quizás nunca… e entiendas mi amor. Q Que nunca fue ¿ ¿Por qué? Aparecí en la nada… caí en tu red, me acogiste y pensé… que nada volvería a ser igual. No me equivoqué. Cada minuto a tu lado fue amor, yo sé.Más te alejabas, quise alcanzarte. Más no estabas, más quise verte. Más te callabas, más quise entenderte. No pude. Mis dedos se aferraron a lo no real. Cómo acepté ciertas cosas… creo que esas veces en que me escuchaste…lo valoré. Hiciste tanto por mí. Cuando yo no hacía más que desahogarme en penas. Transitar entre amores que jamás llegaron a ser verdad. Y me dijiste… que no llorara en vano. Y así aprendí que del “amor” al Olvido… ese viejo compañero de mis tardes en silencio, hay muy poca distancia. Ausencia, dolor… presencia y un nuevo sol.Surcan en mi mente las ideas confusas… ya no comprendo.Y el cielo se cae… en tus ojos me rindo.Se hace pedazos todo lo demás- no importa, en verdad- es en vano correr, si no voy a llegar. Tenía que admitirlo alguna vez, te convertiste de pronto y como si nada en todo lo que anhelé, lo que deseé alguna vez. Igual e inalcanzable que siempre, o cada vez más. Yo persistí en mi delirio, te escuché, me contuve. Creí en tus promesas y despejé tus tristezas…

al menos intenté deshacerme de todo lo malo que te pesaba. En mi locura, en mi locura te vi…sonriente y soñante mi ser no despertó. Mi cara se pone roja y sin embargo aunque el temblor me domina por intensos instantes… aunque el corazón me late a punto de estallar, confieso todo aquello que en mil veces me tenté de hacerte saber, de revelarte. De gritar cuando más no daba de ocultarlo. Dices que todo está bien a pesar de mis nervios indomables, dices que crimen no es, pero sigo temiendo. Por lazos rotos, más que por mí en verdad. Entonces me demuestras que algo intentas enseñarme… preguntas si estoy bien. Lamenté con el alma tener que mentirte, afirmar y fundirme en tu calor nuevamente. Una vez más intento refugiarme en tus brazos, una vez más se agolpan las lágrimas en mí. De nuevo el silencio de mi garganta, pero no el de mi mirar… te dejo sin que comprendas nada. Nuestros ojos se cruzan en medio del abismo. Y el reloj sigue…sigue agotando mis horas, las del recuerdo, las de la nostalgia, las de la añoranza y el verso. Hasta que un día me sentí sola, despiadadamente abandonada en el vacío de la soledad. Culpa no tienes… soy yo misma la que se aprisiona, derribando castillos de aire que a reconstruirse no volverán. Suéltame, imagen soñada, hoy fugitiva mi figura se desliza en cielos distintos, para poder dejarte atrás. Sin embargo mi corazón sigue latiendo por tí. Mi musa eres tú, eres quien me hace recobrar el aliento y la risa, cuando ya no los tengo. Sigues siendo la causa de mis preocupaciones y mi llanto, aunque no valga la pena derramar tristeza alguna por nadie… (eso dicen). Sigues, sigues siendo todo para mí. Sigues ahí aunque lo niegue, aunque no quiera, sigues presente ahí. Eres dueño de mi cabeza y mi conciencia, de mi actuar y mi presencia en los mundos de la risa y la pena, del existir… Saber que tengo que partir, hoy es un fatal desenlace para mí. No tienes idea de lo que te quise y te quiero, porque no te sumergiste en la profundidad de mi sentir. A pesar de todo lo que supiste de mí, no bastó para que pudieras armar las piezas de mi realidad, porque tú eres el centro de ella. No crees que sin tí no puedo vivir, desconoces la inmensidad de la herida en mi pecho, palabras pronto el viento deshará. Pero a mí no te traerá. Me pregunto porque tantas sonrisas en vano, si supe desde el principio que nunca fue mío tu querer. Y aunque nunca fuiste mío, como mío te quise y te quiero, me preocupe como si mío fueras… me dediqué a tí. Renuncié a lo peor de mí… me olvidé de mí. Tanto, tanto dejaste en mí… No importa, créeme…dormiré mi alma, dormiré mi emoción,para que no pueda entender que te vas. Que jamás tuvo sentido mi espera, que verte aquí… no va a suceder nada de lo que imaginé. Que sólo en mis sueños tu boca besó la mía … o que logré no tener que sufrir… abandonándome a ti. Que nunca fue…que nunca fue… Me has besado en los labios

Dime que no es cierto, ¡dime que sueño! ¿qué es este sabor a miel de amor en mi boca? ¡Ay! Pregunta algo pregunta mi nombre, no es que no lo recuerde… Sliencio, silencio Inmediato y feliz silencio. ¡El habla me has robado!… Yo esperaba tu llegada y sonreíste… tomaste mi mano y dijiste… “¿cuánto has esperado?” Dulcemente en tus manos mi rostro tenías que se encendió de rojos temores. Y tus suaves labios, fueron caricia soñada… para los míos. Mis ojos se abrieron de par en par… Apenas podía crédito dar a lo sucedido. Te marchaste y saludaste… Grité de alegría… salté. Y corrí en tu busca… Fue cuando te retuve en el alma l la frase más bella… H Hoy gritaré en silencio Gritaré en silencio, mirando fijo al cielo. Bordando constelaciones, evocando sensaciones. Gritaré sin voz alguna,será un desliz de mi amor.Gritaré tan intensamente callada mi deseo más profundo para que lo sepas sólo tú. Dicen que no soy la misma, que me pierdo en las palabras (y están equivocados: ¡las he perdido!), que ya nada puedo recordar, que me oyen suspirar, que escribo versos sin parar, sin motivo sin razón. ¡Que es un delirio entregarte mi corazón! Ah, yo lo gritaré a los cuatro vientos, pero sin sonidos… para que lo oigas tú. Mis sueños añorados serán las palabras. Yo esperaré, impaciente. Si vienes, sé que vendrás, te mostraré. Aguardando,vacilando sin saber por qué, te veré llegar y moriré. De ensueño, de locura, de risa, de torpeza… me habrás ganado otra vez. Y en tu mano llevarás, lo que sin medir te regalé. Números no necesito… ¿para qué, para q qué? Desconozco la entrada a tu alma, esa que tantas veces me encandiló.Esa que me inundó con besos del mayor dulzor… esa que me hizo presa de tu amor. Hizo que tu dolor fuera el mío. Que te necesitara de una forma que desconoces, mi refugio son tus brazos. Mi consuelo tus frases tiernas , mi esperanza el contemplarte, mi musa el soñarte, mi pena y mi orgullo, ¡amarte!.

Mi mente acepta un no, pero mi corazón... Llámalo locura, falta de cordura. Te veo y se derrumban mis ideas, de dejarte en el pasado, dejarte olvidado. No existen unidades de medida, no existen cantidades precisas para determinar mi amor. No intentes que se apague esta llama, no intentes que mi alma se extinga ilusionada. No creas que mis sueños hoy no valen nada. No creas que en el vacío he perdido mi mirada, así te has llevado mi esencia enamorada. Y es tanto el temor, es tanto el dolor. Que en verdad no sé por qué no renuncio a esta espina que me hiere aquí… sangrante la noche de mi corazón. Y sigo contando estrellas en cada oración, pidiéndole a Dios un minuto de calma, un minuto de silencio… uno de paz…como los que tengo cuando tú estas. Sigo conteniendo las lágrimas, sigo resistiendo las embestidas. Sigo tropezando…en el intento de alcanzarte. Renazco si me miras. Siento que estoy viva, cuando me regalas una sonrisa. Creo en tus palabras, aunque estén tan lejanas las que anhelo oír. Cada caricia que me has dado, ya sea un beso o un abrazo me ha transformado, llevo muy dentro tu dulzura…será que no merezco tanta hermosura. Me ha desesperado saber que tengo la necesidad de quererte y hacértelo saber siempre. Con el brillo de mis ojos y las frases de mi boca, con las caricias de mis labios, con el gesto de mis brazos. Pero cómo te lo explico si a veces me olvido las palabras… que puedan acercate a lo hondo de mi sentir. Deseo que sepas… que más allá de que nunca tenga la oportunidad de ser tu dicha, que tú sabes ser la mía. Tu risa, musa Ah yo sé, que eres el dueño de mis silencios. Yo lo sé. Y también sé cuando tu mirada se pierde en la nada. Intento rescatarte de ese profundo abismo, y mi mano no puede alcanzarte. Estamos a un paso, y sin embargo siento que es muy lejos… muy lejos. Cuando estás perdido en tus sueños, que habitan en el firmamento, yo debajo me encuentro. En la tierra suspirando. Cuando tus tristezas están perceptibles, me pierdo en oscuridades para encontrarme a tus ojos, brillan como vidrios desplegados de luces. Pregunto entonces. Vuelves a tener en tus manos mi permanencia muda, y me acerco… dulce, como queriendo grabar en tu alma mi amor. Pero no puedo. Porque ríes de mentira, para que yo no crea en mis sospechas. Eres alma libre y así es bueno que seas, eres alma dueña y duele que lo seas. ¡Ay! Acercarme a tu figura, desvanecida en la multitud, refugiada y abrigada por la pena, me arranca el corazón. No quieres herirme con las viejas melancolías secretas que muy dentro llevas… ¿qué daño tendría alguna vez comprender tu llanto, comprender lo negro que es el más hondo de tus pesares…? ¿…comprender que también lloras, que eres ser real y no de cuento, sueño amanecido en mis ocasos, en mis

días de soledad? No alcanzo a terminar de entenderte. ¡Y qué congoja a mi vida, saber de tus lágrimas! ¿Qué explico con palabras que se llenan en el vacío de mis adentros, cuando tu sentir lo siento mío? Quiero comprenderte, ayudarte. Quiero darte consuelo en mis brazos, para devolverte lo que has perdido, quiero que sientas la calidez de mi emoción… ay, cuánto daría por hacer tu sueño realidad, aunque yo no esté en él. Es que todo esto no se trata de mí, no. Si de mí sabes y revelas cosas que no creía que existieran aquí, dentro de este corazón que no se cansa de amarte… si es que tu compañía es mi tesoro, no… mío no tengo nada, ni el alma, ni la razón… El delirio de buscarte cuando ya no estás… enferma mi soledad, la acecha y en melancolía nostálgica… desenvuelvo suspiros al azar. Y me pregunto si tal vez pienses en mí. O soy una estrella lejana, un punto en la nada que jamás te has complacido en hacer brillar. Pero qué importa si para mí siempre has de estar primero, mostrarte mis andanzas en vano no quiero, sino demsotrarte que puedo disolver tus pesares en la nada, aunque el propio peso de lo que me agobia esté a punto de destruirme. Daría mi felicidad por saber de la tuya. Deseo volver a dibujar tu risa, musa mía… Desesperación Sueño que me sueñas, que realmente estás aquí conmigo. Qué puedo hacer más que llenarme de dicha con verte y se me atascan las palabras, se me acelera el corazón. Un suspiro al aire de mi imaginación…cuando sonríes me embargas de emoción. No puedo contener las ganas de darte mi amor, en mis versos, en mis besos, tal vez una caricia de mis brazos, o una luna dulce recostada en el rojo espacio de mis labios. Tu voz es la melodía, el consuelo, la alegría, de mis días. Cada instante en que pueda perderme en tus ojos es un tierno milagro. Cómo quiero poder decirte esto sin temblar y sentir que mi mundo vacila ante vos, quiero la valentía que nunca alcancé…desesperada por necesitarte de una forma sin igual… susurra mi alma declarando mi devoción, musa mía ¡eres mi razón de vivir! Espero, musa… y mis horas se agotan, mis días, pero no mis ansias de vivir junto a tu dulzura que no puedo resistir. Aún en la más solitaria noche, aún sin lágrimas en mi rostro. Aún sin rastros de haber sido desgarrada por el silencio, te espero…y quizás deba ser yo quién se adelante, cuántas veces quise deshacerme de todos y cada uno de los minutos que perdí en callar, en no decir… tantas frases que recurren a mi memoria, aferrándose a lo último que les queda.

Y en las calles contengo mi desesperación buscando una señal, entre el gris que no deja contemplar nada y mis mundos poéticos que se destrozan con tu ausencia. Cómo lograr decir lo que mis palabras ya no pueden. Vivo de angustias y de sueños, vivo de añoranzas y anhelos. Ahogada entre el miedo del silencio y el riesgo de la frase, sigo pensando en el modo exacto… si quieres que me marche, está bien he de preguntarme para qué, pero preferiría no saber más. A veces me pregunto si mi sentimiento, si mi obsesión, si mi desvarío tiene razón de ser. Qué importa si no llego a nada, qué importa. Qué importa si mis pasos son en círculos y sólo consigo herirme más. Y a veces digo, qué tal si me equivoco, si mi futuro no es tan negro… Todo lo que sé es que cada vez me enamoras más y ya no hay final… el regreso no existe para mí. Mi amor es como un reloj Como un reloj pulsante, insistente. Monótono y diferente… Que no para con las lágrimas. Que vuelve a ponerse en marcha con la esperanza Ah, rutinaria alarma suspirante… incrementada en tu ausencia. Energía incesante ocasionada por tu presencia. Agujas que vigilan y sanan el corazón. Agujas que resisten el dolor. y quién sabe si hasta el temor. Horas marcadas por tu entrada en mi vida, minutos de recuerdo que parecen eternos. Y mi horario cambia adelantándose con tus besos Mis segundos se enlentecen cuando el adiós es cierto. Números no casuales que se encuentran en un orden imperfecto… en tu dulzura se derriten y corren. La prisionera Ojos que cautivan el alma entera. Esta es la historia de la prisionera. Sus rejas estaban hechas de nada. Y así vivía ella encarcelada. Pasaba él con aire divertido, en mirada risueña, pronto se habrá ido. Ella esperaba, sin embargo aguardaba ese segundo donde su alma entregaba.

Sus tobillos estaban atrapados por otro poco de vacíos encontrados. El corazón se le poblaba de ilusiones y de los labios brotaban canciones. Resistía y emanaban gotas de su rostro tristes y plateadas notas, cuando ganaba la ausencia y en el aire flotaba su esencia. ¿Cuál era la verdad? Era que todo hubiese dado por acabar su soledad. El día que él se fuese Y todo cambiara, se rompiese ella no lo permitiría. Hablaría. Todo lo que sus labios callaron en sonrisas y besos manifestaron. Quería liberarse de la reja, mas a ella la condenaba una pena que parecía añeja. Pensaba cuántos días más aguantaría, ni siquiera sabía si lo lograría. Que te quiero Te quiero. Y escribo esta carta sin sentido. Sabiendo que no vas a verla. Porque no quiero. Simplemente no lo deseo. Algo en mi interior reprime la expresión de mi angustia para que la percibas. Es extraño. Repito mis pasos sobre la nada. Y te encuentro. Eco distante de mis sueños, yo intento alcanzar tu mano. Y ahí estás despidiéndote. Esta carta es un producto de la sinrazón. Un presentimiento me dice que debo desecharla. Si de todos modos, ya estás lejos… nada va a hacer que te acerques. Quizás ese fue mi error. Yo no debí esperar. “¡Pero, arráncame el alma de una vez!”, pensé. “Házme pedazos. Dime que no me quieres. “Destrózame rápido.” , desesperé y elaboré sin meditarlo. Qué ibas a pensarlo, qué ibas siquiera a concebir tal idea. “¿Cómo pasó esto?”, ahora es mi decir recurrente. Y me respondo. “Lo quisiste. Sabías bien. Sabías bien”. ¿Saber qué? Esa muchacha que apenas te conocía, te regalaba sonrisas a millares y tímidamente esbozaba el gesto de alzar los ojos… no quería perderse en los tuyos. Cada beso recibido le animaba elcorazón. Y dormía en un castillo de aire, dormía en una ilusión. Cada abrazo era una caricia que le endulzaba el alma tan intensamente, que no sabes cómo los esperaba. A veces, la vergüenza podía con ella y le ordenaba marcharse… tanto miedo le daba. Tanto le fascinaba encontrarse en esa situación, que cada vez más impaciente se mostraba. Y la mirada se le iluminaba como si centellares de estrellas se le reflejasen en las pupilas.

Cuanto más te aproximabas a ella, temía que escuches los latidos de su corazón… de tan alocado que parecía galopar. Y ¡ay!, detenías sin saberlo su respiración, cuando estabas frente a frente, casi sin distancia y en silencio, acariciándole dulcemente los hombros. También eras la fuente de sus interminables suspiros y fantasías en poemas. Eras todo cuanto ella quería ver. Sólo para sentirse mejor. Sentir que no estaba sola, sino que una d dicha inmensa podía invadirle el ser entero, sólo con tu presencia. Pero ahora, eres recuerdo permanente, eres musa. Eres risa incontenible. Eres pena y alegría. Eres lágrima. Eres causa de mis desvaríos. Eres motivo de mi felicidad. Porque sólo puedo ser feliz si sé que puedo quererte y procurar aliviar tu dolor, tu tristeza… S Simplemente quiero que entiendas que te quiero. Que te quiero. E El muchacho de la diadema Un día cruzó la puerta de mi alma, el muchacho de la diadema. Hermosa y reluciente, preciosa gema. Poca atención presté a la joya en cuestión, admirada en tanta belleza. Ensoñecida contemplé, de aquel rostro la pureza. Ensortijaba mis pensamientos, De sólo querer oír su risa, de sólo ver sus ojos mis suspiros de los que ya parecía adueñarse el viento. Ah… el muchacho de la corona resplandeciente, Yo creía saber su nombre. No sé por qué creía conocer, la voz de ese hombre… ¡Ay!… ¿lo has visto? Tenía una mirada que ahogaba a quien osase ahondar en ella, tenía una sonrisa, que de mostrarla su dulzura afloraba y mi corazón atrapaba. ¿Lo conoces? Es él, el muchacho del reinado que nadie sabe dónde está porque el castillo de su poderío, e está donde él ha conquistado. E Esperando Esperaría por tí toda la vida. Estoy ligada a los imposibles, ellos me buscan. Yo los encuentro y les doy cabida, de una manera completamente absurda y nueva, quizás demasiado como para que alcances a entender. Ah, en qué crees que pienso, cuando detenida mi respiración por tu presencia, la sangre me sube al rostro. Qué crees que pienso si te digo que temo que de lejos escuches los latidos

de mi corazón que parece salírseme al verte. Qué crees qué pienso justo en el preciso instante en que muestro esa inevitable sonrisa. Te apoderas de todas y cada una de mis reacciones, estoy bajo tu control. ¿Y ahí ves? Es perceptible mi acción inaudible, bajo la mirada sin querer y sabiendo el por qué. De forma que cuando te vas deja de existir toda la inspiración para mí. Pero también esa dicha incontenible que parece hacerme estallar. Yo suspiro por la nada, o esos sueños que jamás serán. ¿Cómo hacerte entender que me carcome por la noches esa ansiedad, mientras pienso en la forma de hacerte saber que esto ya no es un mero capricho? ¿Y para qué dar vueltas sobre la duda innegable, para qué?. Si al final siempre acabas ganando, sigues sin comprender de qué hablo. Soy un juguete del destino, que se desliza en tu busca. Todo en vano. Qué importa las millones de frases de amor que puedan salir de esta boca, si nunca pueden hacerlo. Ojalá deje de tentarme la ilusión con tu mirada, que parece ver más allá que ninguna, aparenta descubrirlo todo de mí. Qué hacer, desquitarse en versos no parece ser la solución, hablarte está lejos de hacer posible la expresión que lo diga todo de una vez. Siento que doy mi amor y no es suficiente, como si siempre tuviera miedo de revelarme tal cual soy. Yo recuerdo que una vez me eché a tus brazos y no dejé de llorar, no te hizo captar mi dolor. Ese que poco a poco me mata sin razón. ¿Qué he hecho? ¿Por qué ahora no puedo sacarte de mi mente? Ah ,yo vi tu rostro sorprendido cuando intentaste descubrir el motivo, pero las palabras destrozadas estaban ya. Y seguía en ese llanto cruel que me arrancaba la vida, q que a pesar de querer aferrarme a tus brazos, me alejaba de tu calidez. Sentí la dominante necesidad de quedarme ahí para siempre, en tus brazos, sabía de todos modos que eso no resultaría. Tu caricia en mi espalda pretendía aliviarme, pero tan d desgarrada estaba yo. Se abre mi pecho de punzante dolor. ¿Puedes notarlo? Quise demostrarte … quise escaparme y permanecer al mismo tiempo, quise no haberlo hecho…quiseocultarte mis lágrimas, de verdad. No resistí, no resisití. Soy una frágil c crisálida que se abre y en su interior, sólo puede estar tu amor. Soy una gota de agua sin dueño, soy un viento sin rumbo. Y lo sentí más aquella vez, como si la felicidad dependiera de tu permanencia junto a mí. Yo busque refugio en tí, sólo porque no quise caer… no quise caer. Ya estaba derrumbada, cómo hago para hacerte entender. La razón que es invisible… esencial…y habita en lo profundo de mi alma. R Razones Te quiero porque nunca me verán así tus ojos, Te quiero, porque me está vedada tu boca. Yo te quiero por razones que me acompañan y pesan en el alma. Si vieras el reflejo de mi mirada, en aquellos hondos suspiros frente al débil haz de luz del sol que nada calma. Se oculta para que no le llame, las nubes lo cubren de niebla difusa y así ando yo, confusa… Rondando por lugares desconocidos en medio de la búsqueda

y lentamente quisiera acercarme… ¡revelarte mi secreto con voz queda! Que mi semblante lo diga todo, sin pretextos, sin nerviosismos… sin aguas que jamás podré cruzar o esos intocables abismos todo daría para llegar ante tu presencia, y ver cuando sonríes la divina esencia que emana tu dulzura rebosante. Y te quiero, porque tus brazos jamás serán caricia, mi consuelo. Y así batallo entre el querer y el no queriendo… este duelo. Te quiero porque eres maravilloso y distante me alejo si pienso que perderé el desafío. Te quiero porque tu risa es intrigante al mismo tiempo creo conocerlo todo.. siento como si ya de antes… hubieras podido enamorarme. Te quiero porque acabas con lo que más duele ¿y si digo que eres el motivo por el que mi razón cesa? Mis mundos poéticos emergen tan sólo con tu imagen. Paseándose por mi mente como suele y sabe hacerlo. Cuando tu ternura besa mi piel yo apenas siento el resto del mundo… T Te veré distante No llamaré mía tu boca, no serán míos tus ojos. No estará mi refugio en tus brazos, ni tampoco creeré que estás cerca, Te contemplaré como de lejos, te veré distante como un sueño. Es duradera mi dicha, tanto como tu presencia, te veré llevarme tras tus pasos, a mundos como ecos, y en mí dejarás la huella de uno de tus besos. Ni siquiera intentaré adueñarme de un verso. que escriba de mis manos… ¡si eres tú mi musa!. Mi desvelo imprevisto mi razón predecible, de un profundo desvarío. Mi locura contenida, impulso indomable, d de mi corazón entero. T Tu mirada Dicen mis ojos más que las palabras lo que el corazón siente como flecha inevitable. Sabe como vulnerarme, sabe como invadirme

tomarme por sorpresa… cada uno de tus gestos. Sabe como maravillarme esa mirada tan tuya… sabe cómo llegar a lo más profundo de mí sin tener más que contemplarme en silencio. Llega dulcemente a hacerme olvidar todo hasta la existencia del olvido mismo. Increíblemente ya no me resisto, a caer presa de tus pupilas. Cuando se apaguen las estrellas cuando no quede más señal de luz aún persistirá la tuya. Me perderé en ese mar avellana de misterios. Se dibujará una sonrisa en mi boca, la angustia amante en mi alma. Penderá mi corazón de un hilo y no respiraré, simplemente perderé el aliento… c cuando me regales la dicha de observar el reflejo de tu amor. R Río Río. Tú, complaciente, llevas las riendas de mi sentir. Río. Tú, desesperante, me conduces al agua. Cascada. De mi risa interminable. Cascada. De mis lágrimas inacabables. Agua. Nado en la nada de mis sueños. Agua. De tus palabras dulces. Mar. De mis dudas. Mar. Soñado y dorado, de tus ojos. Arroyo… de mis caricias sin rumbo. Arroyo, de mis besos sin dueño… Corriente, de mis suspiros enamorados… Corriente, de la incertidumbre que sin pensarlo posas en mí. Ocaso, de tu mirar profundo. Ocaso, de mis días sin soñar despierta… Sol, lejano y distante de tu amor Sol. Iluminando mis pasos… Nubes de poesía Nubes frágiles de ilusiones que alimentan el alma Viento imposible. Viento que lleva tu voz y me inspira. Sin que tengas que estar aquí… S Sentido Versos sin sentido, agotando mi fuerza. Versos sin razón de ser y mi alma desangrándose en el papel. Agonizan las palabras en el silencio inagotable, que está acabando conmigo. I Incluso el tiempo pareciera haber dejado de correr.

Pero quién sabe… la cascada de mis palabras ya no agrieta la roca de mi angustia. Es impensable el hecho de querer salir de aquí. esta soledad, este vacío me persigue. Hasta q que tu presencia le pone freno. Hay un mapa de estrellas en tu mirada, y un puñado de ocasos en tu boca. Tu sencillez me obliga a querer levantar los ojos sin lograrlo. Y sigue mi viaje en tu busca, hasta el r recuerdo me atemoriza. El recuerdo de la lejanía. Hay un camino de caricias que regalan tus brazos pero yo no puedo llegar, hay un susurro dulce de tus labios que mis ansias jamás oirán. Entonces me esfuerzo y dibujo una sonrisa, e en el vacío de mi mar. Me acuesto pensando si las horas de esta noche pasarán, o quedarán eternamente en suspenso, como un sonido que no puede liberarse de la prisión de mis dudas. Sabes que cada suspiro lo guardaría si pudiese, sabes que mi amor no podría medirlo por más que q quiera. Me pongo a pensar si este camino que tomé me conduce a algún final. A veces parece que estás tan cerca de mí y juegas a evitarme. A veces juegas a llevarme a mundos que nacen de s sueños y no me puedo liberar. Por ti muero Mirando el cielo. Quiero tomar cada sueño en mis manos, esparcirlo por el aire y hacerlo realidad. Quiero entregar cada beso que he guardado y plantarlo en aquellos rojos labios que siempre han sido mi tentación. O quizás enseñarle a tu cuerpo las caricias de mi amor. Que se han negado a salir cuando me invadían la duda y el temor, de mis silencios que podrías haber descifrado. En los silencios aprendí a amarte. Porque mi alma, muda te contempló. Hasta que supo por tus ojos la maravilla y el dulzor de tu esencia que invadía l los atisbos de un dolor. Los deshacía tan rápidamente que yo apenas era consciente, de que despertaba de un sueño para volver a vivir en otro, que yo sentiría con una indescriptible intensidad. Te descubrí, m musa oculta. Te descubrí, misterio infranqueable. Mirada indomable que mis secretos profanaba sin dificultad. Ay, te descubrí. Cuando me sorprendí con el corazón golpeando la puerta de mi pecho, para salir y entregarse a tí. Cuando me encontré suspirando por tu ternura, cuando deseé me regalaras una de esas sonrisas, que sabían haber sido mi consuelo.Cuando d desesperadamente mi impulso indomable me llamó a extrañar tus brazos. Desde entonces ansié como nunca tu presencia junto a mí. Desde entonces amé cada minuto atesorándolo en lo hondo de mi ser. Intentando acercarme a la frontera de tus enigmas. Avanzando con miedo. Una timidez impensable que me controla y hace feliz. Cerré los ojos para que los tuyos no supieran mi secreto. Aunque moría por hacértelo s saber.

Muero por cada gesto de tus labios, que acaricie mi piel. Muero por cada parpadeo como si te fuera a perder. Si regreso es porque evito jugar a olvidar. Porque no tiene sentido, no lo volveré a idear. Si estás en mi cabeza como nadie lo ha estado jamás. Si te he pedido p permiso y no te he podido sacar. Muero por cada paso cuando te alejas. Cuando te acercas. Y por cada sonrisa que al azar me dejas. Muero por mil motivos que me desgarran entera. Muero por las palabras que no podré decirte. Muero por tu dulzura reflejada en mí. Muero por las tristezas de las que suelo vivir. Muero de alegría al saberte aquí. Muero al dejarte ir. Muero al amarte. Vivo al s soñarte. Vivo y muero por culpa de mi propia imaginación. Vivo y muero de mi poética inspiración. Muero al suspirarte, muero al nombrarte. Muero al sonrerírte, muero si me abrazas… S Simplemente por ti muero. P Planta Su tallo es boca. La tierra toca. Roja. Y el par de pétalos, hoja. Crece la rosa en tus labios se posa. Pequeño tacto sutil en sueño de color añil. Al rubí, de lejos subí. A la flor… de color… que en tu sonrisa nació. Belleza que nadie jamás percibió. Hasta hoy, ya me voy. Sobre la melodía de tu voz… que esperaba, que aguardaba con impaciencia atroz. Deja el perfume de tu beso. Nadie verá tal suceso… néctar imposible, miel intocable. Tentación interminable. Escarlata… con sabor a sueño ¡ ¡de la planta de mi amor serás dueño! N Noche ¿Vendrás a buscarme? ¿O la luna te ha adormilado hasta que tus párpados se cerraron como hechizado por un ensueño?.

Cuando yo te espié, me di cuenta. Estás ahí, intocable, cubierto de mis suspiros, que yo no podía dejar dentro de mí. Acerqué mi rostro y me aproximé más aún en silencio. ¡Para qué hablar…! Si es maravilloso contemplar los diamantes que el cielo esbozó esta noche. ¿Qué mirarán tus ojos en los lejanos países de tus fantasías? ¿Por qué sonreirá tan tiernamente esa boca?¿De qué estará hecho el mundo que desconozco?. Ese que habita entre tus sábanas y al que llegas sólo con posarte durmiente sobre aquella almohada, ese que fabrica tu mente, arrojándose a un incierto firmamento del que desgarras puñados de estrellas. Yo lo siento, estás lanzando certeramente sobre mí cada una de tus flechas. Preguntas sin final que desconciertan. Cómo ilusiona a este corazón tu salva de amor. Quimera plateada de poemas entrelazada atrapando el alma… Lucirás mis utopías, tus alas de brisa, tu diadema de versos, tu camino de constelaciones… tu gracia de lluvia, infinita e imprescindible que jamás agota mi sed, ni llega a rozar mi piel. Dejo una dócil caricia sobre tu faz soñadora, me entrego en mil besos que recordarás como un dulce despertar de un mundo irreal. Abro mis anhelos, los deshilo completos… y los deposito sobre el aire, para que veas mi más secreta ilusión al amanecer… desatándose en mariposas azules… Aún te veo sonreír en el recuerdo Azul. Un pedazo de cielo. Un suspiro. Fragmento de consuelo. Notas y poemas por todos lados...cristalizados Trato de reconstruir mi rompecabezas Ese que llamo corazón a veces. Verdad es que late y se desboca En quimeras maravillosas O las alegrías que tu querer provoca. Son tantas las cosas que me quedan por decir Ocurre que no sé por dónde empezar. No tengo idea de cómo expresar todo esto sin Regresar y sentir que no te he dado suficiente amor. Es que no puedo, encontrarte sin que el habla se me vaya Imagínala perdida en lo más remoto de mi ser... Renazco nueva sin que sepas nada En capullo de estrella, Nítida visión de tu boca transformándose

Expresión de tus labios... La más roja pura y bella Risa que pedazos de luna pidió Eligiendo llegar al momento Crucial de mi sentir Una vez abrazada Esa sonrisa a mi mente Reconozco que no le dejaré ir. ¿Dónde crees habrán quedado mis Ojos que tan complacidos te vislumbraban? Tiempo Dicen que el tiempo todo lo cura, hasta la más ardiente locura. Dicen que él corre veloz y sus arenas se llevan hasta la voz del recuerdo. Y cuando pierdo... no sé si le gano a este amigo que pronto me hará ver lejano. El dolor... pero si no puedo evitarlo también el amor... Dicen que el reloj lleva agujas negras como sombreros de brujas para flechar al olvido. Otras son rosadas de amores que crecen habiendo sido una meta irrealizable, un sueño inalcanzable. No sirvo para negar amor Te quiero y no se rebela una sola emoción en negármelo, no puede negarte mi boca una verdad, una palabra, un beso, no… A pesar de todo mis brazos no pueden negarte una caricia; mis ojos una mirada tierna, una lágrima por tu dolor, otra por amor… No te niego nada, si soy mi propia delatora, pierdo ante tí, pierdo las ganas de olvidarte… de abandonar sueños que jamás serán. Creo no merecer tu pena, ni tu consuelo, creo no merecer tu lástima… creo que no puedo arrojarme a tus abrazos porque no quiero veas mis cadenas, las gotas me marcan el rostro y la nada parece burlarse de mí. Me pierdo, si tu calor aunque estés con tus manos sobre mí ya no lo siento. Necesito decirte todo. No puedo fingir, no. Un día estallaré sin más, sé que demuestro, sé que no resisto. No me dejes ir, ahora que puedes dejar tu ternura en mí…DARÍA TODO POR HACERTE ENTENDER, ¿sabes bien lo que haría para no alejarme de tí…? TE QUIERO TANTO QUE NINGUNA PALABRA SABE DECIRLO POR MÍ… NINGUNA… es mi temor el perderte, el decirte “ADIÓS”, es mi más hondo miedo, mi pesadilla… ENTIÉNDELO POR FAVOR... mi

amor desfallece de encantos ante tu presencia. Dame Dame tiempo para entender qué es lo que pasó. Dame tiempo para quererte y decirte adiós. Dame tiempo para renunciar a anhelarte más que a nadie, sólo por amor. Dame tiempo para comprenderte, para escucharte y reírme con vos. Dame tiempo para derramar una lágrima por tu dolor. Dame tiempo para decirte que no. No oirás mis penas, de nuevo no. Sólo quiero regalarte una sonrisa y de vez en cuando sabrás qué es lo que pasa por esta mente. Porque está dicho en el fondo de mis ojos. En ese grito atascado en la garganta que encadena y esclaviza. Dame tiempo para pensarlo mejor. Dame una caricia y decime que no. Que todo está bien, que voy bien, que es correcto sacarte de mí. No escribir más historias o sueños de enamorada con locura. Esos que no leías y yo me moría escribiéndolos por… nadie más que vos. Dame segundos para alejarme y sentir que ya no te necesito tanto, que puedo renunciar a mis ilusiones para no perderte. Decime si es verdad que puedo dejar de querer por amor mismo. Dame un momento de soledad para saber si puedo no sentir que te extraño sólo porque estás lejos de mí. Dame tiempo para escribirte el adiós de mi mente… el último poema, la última frase nacida de mi dolor. Dormía en un sueño y acabo de despertar. Verte no me haría llorar ya. No preguntes porque no te contaré. No quiero veas mi sufrimiento. Ya no soy nadie. No soy alma poeta. No creo necesites saber mis desventuras… Soy tu alma amiga y nada más. Sos quien sé valorar, por eso no voy a revelarte nada ya. Si sufrís por mi culpa, si le corto las alas a tu vuelo, no me lo perdonaré jamás. La palabra adiós Adiós. Así. Bien resaltada. Porque no he aprendido ni aprenderé a decirla alguna vez. Esa palabra impronunciable que uno no detesta, sino que es incapaz de decirla por todos los medios. Le es imposible despedirse, porque sabe que vendrá un vacío. Que no se sentirá nada ni nadie. Decirle adiós a una musa que uno ha querido, es un dolor indescriptible. En especial si le has dado un lugar muy grande en tí. Pero a pesar de ello, no lo creo insuperable. Parece un círculo vicioso la manía de escribir versos (más que parece, yo diría que lo es) Obviamente, creo que otras despedidas duelen

más que un desamor que alguien sentimentalista no toma como cosa cualquiera. Sólo se t trata de una reflexión acerca de lo poético y por qué no, de la vida. Y uno se guarda el arcón de los suspiros, de los besos, de las rimas, de las frases dulces, de esas miradas que le delataban, esas vergüenzas que para otro podrían carecer de sentido y las promesas de amor que tan tímidamente esbozó, que con dulzura intentó hacer saber. Sobre todo, lo más difícil sin duda es asimilar esos recuerdos tan insistentes que le marcan los minutos de pensar en otras cosas. Le marcan a uno cada minuto de reflexión, que podría pensar para intentar no confundirse y no entregarse tan dócilmente a las fantasías que nacen en la propia cabeza. Esas que nos ciegan y privan de cosas mejores. Ese autoflagelo permanente que después decimos haber extrañado. Y del que creo no podemos e escapar las almas inexpertas. Y como le preguntase a un amigo: “¿Por qué existe la palabra adiós?” N No hay respuesta aún… ¿Será para despedirse de lo malo que es vivir de la imaginación cuando nos traiciona? Decepción Era una noche oscura y me empecinaba en buscarte. El viento quería despedazarme pero no lo lograría. No mientras aún tuviera ese recuerdo casi poético de tí. Esa sonrisa que tantas veces me encegueció.Ese gesto tan tuyo que nadie podrá imitar. Yo esperé. Y te vi con ella. Sentí como cada segundo de ese beso que creía merecer me dejaba sin vida, sentí como se comprimía mi interior. Y mis puños se cerraban. En mis ojos ya no había cabida para las lágrimas. El dolor era tan fuerte que no bastaba simplemente echarse a llorar. El negro y el silencio se adueñaron de mí. Sentí la repentina necesidad de gritar. ¿Pero qué reclamar si supe que jamás fuiste mío? Me derrumbé. Acabé con nada. Como tantas otras veces. Y de mis manos se desvaneció tu amor. Cada gota de mi esencia, la tierra la absorbió. Fue así como con tu dulce aparición que me desgarraba más a cada minuto, desaparecí. Sabía que ella te lastimaría otra vez, cuando confiases en su risa nuevamente, ella atacaría por detrás. Me oculté sin saber por qué. Empecé a maldecir mi suerte y a golpear el suelo estruendosamente. Pero mis huellas no se grababan en aquella tierra… por alguna razón. Entonces lo comprendí. En tu mundo yo no era para tí. Yo no merecía tu cariño, yo no era nada ni nadie, ni jamás lo había sido. Simplemente fui alguien más que conociste por casualidad. Me confesé esta gran verdad después de aquel choque en que se desmoronaba masivamente todo aquello en lo que alguna vez creí. Quizás fueron delirios de grandeza el llegar a pensar, que alguna vez podía recibir tus b besos, que podía hallar refugio en tus brazos… T Tomarse un respiro

Digo no atreverme a desviar mi vista del suelo, cuando en verdad deseo perderme en lo profundo de tu mirada. Porque me embelesas y me extasias. Me ensoñeces y me atrapas. Digo tener miedo de besar tu boca, cuando en realidad quiero verla reír enamorada, quizás abandonando un suspiro a la nada, que yo pudiera describir ilusionada. Digo que está todo dicho, digo adiós aunque me quede tanto por decir… es increíble tenerte tan lejos y cerca a la vez. Vienes cuando quieres. Es igual. Pero eres tan distante a veces… No es igual extrañarte. Callarme. Amarte en silencio, porque lo que mi corazón grita es indecible cuando sé que en verdad deseas estar lejos a veces. O lo supongo…tal vez me equivoque, tal vez no sea cierto. Tal vez deba tomarme un respiro. Aunque para mí es complicado de entender y sentir Y te es tan sencillo cautivarme, hechizarme. Mi no-príncipe de cuento de hadas dueño de mis ansias regaladas. Por la espera. ¿Quién era? Aquella persona que se acercaba y con mil dudas me dejaba. En lo hondo de mi corazón ¡De pronto delató mi emoción! Un suspiro que de mis labios robaste tuyo hiciste en segundos, mi alma enamoraste. Sin razón aparente, te perseguí en mis fantasías perseguí cada instante en que tenías ocasión de estar a mi lado. Y así pronto escribí tu nombre grabado en lo profundo de aquella cómplice sonrisa. En la brisa, el perfume del amoroso aroma que mis emociones toma prisioneras rendidas en cruce de tu mirada fugaz derretidas… Puedo ser Sigo buscando esa sonrisa de ensueño en la nada, esos ojos tan hermosos que supieron ver en mí el dolor y quitarlo. Sigo esperando una respuesta que me diga que me quieres, que no es vano lo que hago. Que realmente vale la pena lo que estoy diciendo en este instante. No quiero saber nada de

ser alguien en tu vida. Prefiero ser un recuerdo. Porque duran más y puedes reír, puedes hermosearlo cuanto quieras… puedes tomarlo o dejarlo. Puedes hacer lo que te plazca con él. Puedes hasta olvidarlo. Pero prefiero ser tu risa, porque puedo salir y aliviarte las penas. Puedo ser sincera. Puedo dibujar la alegría en tu boca. O podría ser tu mirada que todo lo sabe y a veces derrama lágrimas. Que es compasiva y a veces enamorada. Otras tan tierna que no resisto a mirarla… otras tan distante que no tengo más que añorarla. Puedo ser un beso. Para que lo entregues o para vivir en tus labios dulcemente…para decirte lo que te quiero… Puedo ser un abrazo para hacerte saber que te extraño en un día como este… Puedo ser quien aguarde tus caricias con infantil impaciencia. Puedo ser quien desespere por tus palabras, esas que callas y suenan tan bien de aquella boca. Puedo ser… quien te ame en silencio. Quien no se atreva a gritar esto. Quien calle ante tu presencia. Quien más te extrañe ante la ausencia. Quien te espere. Quien se haya enamorado de ti sin saberlo. O reconocerlo… ¿Por qué? Preguntas a todo y esperas un por qué… Preguntas sin miedo, sólo con las ansias de saber. Preguntas con tu roja sonrisa de mí adueñándose o tus ojos desmesuradamente abriéndose. Preguntas ahora con una lágrima por tu rostro deslizándose ¿No sabes que que hay cosas que no tienen explicación? Mi suspiro resignado invade el aire… y en la tristeza flotante… sólo alcanzo a vislumbrarte. Sueño, no llores… sueño, no… que tu melancolía me destroza,

y tu nostalgia me toca… haciéndome sufrir. Recuerda anhelo mío, que cuando Dios cierra una puerta abre una ventana. Si me buscas... Si me buscas me encontrarás. Tengo la impresión de que me buscas, tengo la impresión de que algo intentas decirme. Déjame escucharte de una vez por todas. Yo quiero verte feliz. Yo no quiero hablarte y sentir que voy a llorar, culpa del dolor que tragas. Sé, que a veces me siento sola. Y que no soy quizás aquella persona que más quieras. La que sientes que necesitas a tu lado para siempre. Yo sé que tu sonrisa no es igual a la mía. Me llena el alma cuando tu sonríes. Y yo lo haría mil veces con tal de verte reír. Yo haría lo que fuera para verte reír de nuevo, para sanar tu dolor. No puedo. Lo sé. Pero sabes que lo intentaría, sabes que todo daría. Quiero plantar una sonrisa en tus labios. Quiero dejar la calidez de un abrazo en ti y sentir tu corazón. QUIERO VERTE REÍR… ¡QUIERO VERTE FELIZ, MUSA MÍA! Porque esos ojos lo son todo para mí. Porque esa risa es mi tesoro. Porque no tienes idea de cuánto amor te tengo. Podría escribir mil poemas y sentir que aún no he dicho todo. Podría seguir en silencio. Podría susurrar que te amo. Podría ir y besarte. Pero no. Tampoco serviría. Yo sé que aún no te he dado mi amor. Que no te he dado suficiente. Ven y encuéntrame. En tu busca voy. Quédate en mis brazos, no digas nada si no lo sientes. Pero necesito darte mi amor. Y hacerte saber cuánto espero un minuto a tu lado. Hacerte saber que no puedo… que me robas las palabras si te veo. Que mi alma no tiene otro dueño… Suspendida Enamorada.

Suspendida.Abandonada. Sobre el camino de las estrellas Sobre lo profundo de mis deseos. Y desperté entre tus brazos sin creerlo cierto. Y morí entre ese llanto que hizo de mi ilusión un desierto. A medida que tus caricias me revivían, yo renacía… de mi crisálida triste. A la libertad sometida de mi verdad oculta. En medio de la noche soñaba con amores, que escribían sus historias en la Luna Ella me enseñaba su reflejo enigmático. Ella me enseñó a extrañar esos ojos. Y esa niña que algunos llaman timidez se asomó inocente, desde mi ser… me enseñó a bajar la cabeza… a ruborizarme paralizada… encantada. Haciéndome sentir feliz más que una princesa de porcelana. Que sin coronas y con versos yo dichosa soy. Que con tus sonrisas y tus besos castillos para qué quiero yo. Cenicienta perdía los zapatos de cristal a las campanadas de las doce… Pero yo sin ser de realeza más contenta aún estoy. No he perdido el rosal, aún tengo la espina… ¡De tu invaluable amor! He visto... Yo he visto esos labios sonreír en mis sueños. También los he visto acercarse a los míos sin tocarlos. Yo los he visto, en muecas fingiendo. Y los he sentido en cada beso sobre mi piel. Yo he oído esa risa de veras, yo he oído aquella voz, lo sé. Hoy quiero oírla de nuevo porque no dejo de extrañarla. Yo he escuchado tus palabras, tus locuras, tus frases suaves… Tus gritos, mas no tus secretos… Y escuché también tus bromas, tus silencios. Tan bien posados sobre aquel rojo intenso

y soñado… del que envidaría otro roce que mío no fuese. Del que me gustaría dejarle un tierno sello de amor… promesa inquebrantable. Yo he visto esos labios en mis sueños. Y también los he visto ahora. Mientras te recordaba y me inspirabas con dulzura toda. Yo he visto como esos labios… me tentaron y a veces callaron sin réplicas a mis pretextos, para extenderse en un gesto que me deleita. Yo he visto esos labios… lo sé Yo he visto como esbozaban la expresión irónica, intrigante o tal vez irresistible ante mi desvarío poeta, locura incurable. Yo de verdad conozco aquellos labios, ¡Son los de tu boca…! Espinas Porque eres hermoso y tus besos tientan no sabes cómo… Porque tus palabras para mí son las que deseo oír… Tu voz me calma y encanta al mismo tiempo. Tu presencia es mi impaciencia y mi felicidad. Si te contase todo lo que he sufrido por culpa de este loco amor... Con sus idas y vueltas. ¡Cuántas veces lloré, cuántas lágrimas derramé! Es tu amor una rosa con espinas que se han quedado en mi corazón y que no quiero quitar. Es tu presencia inspiradora de mis versos. Es extraño… lo sé, te quiero a mi lado como nunca he querido a nadie. Si estás junto a mí me olvido hasta de que existo. Tus ojos son lo que atrae y abstrae… A mi alma de este mundo. Si yo fuese el viento Esparciría tu risa. Tu voz y tus palabras… Si pudiera, regalaría a tus oídos mis suspiros todos… A tus cantares los expandiría. A tus penas las llevaría lejos. Te traería el aroma de la flor más preciada. Te traería mis besos… Y mis palabras de consuelo Para cuando estés triste y solo. Si yo fuese aire, me gustaría hacerte vivir y llegar lento, ser tu aliento.

Ser una brisa fresca en verano. Y un aire cálido en invierno… A veces con picardía… flotar despeinando tus cabellos… Para cuando vuelva a verte... Dicen que la ausencia inspira Si es cierto no puedo saberlo. Yo sólo sé lo que tengo, para cuando vuelva a verte Tengo mi puñado de versos. Tengo mis frases de amores. Tengo mis suspiros de tenues y rosados colores. Para cuando vuelva a verte… tengo el brillo de mi mirada que aguardará la tuya. Tengo el más puro abrazo… la más tierna sonrisa que hayas visto de esta boca. Un beso frágil y suave que asomará de estos labios… La alegría que florecerá al instante… como por arte de magia… Y lo más importante que tengo mi corazón en las manos ¡para ser a ti entregado! Refugio Sueña. Salto al vacío. Milagro. Espera. Vacilación… y una mano que no detiene. Nieve. Lluvia. Frío ¿Olvido? Un sinsentido. Un correr sin saber a dónde ir. A algún sitio, lejos de todo esto. Sin brújulas, sin mapas. Ni guías de estrellas. A donde haya una brizna de primavera en medio del invierno. Mi consuelo. Florecen el retorno y las ansias. Mi refugio.Tus brazos. El corazón... -Lucha por lo que amas y lo conseguirás. -Sé razonable. -No puedo con tanta emoción.

-Sé libre. -No puedo quitarme el dolor. -Puedes olvidar. -Existe el recuerdo. -Puedes borrarlo cuanto quieras -Ya no puedo. -Estás sujeto a lo que quieres, pero no es lo correcto. -Estás equivocada, mente, es Necesidad… -¿Necesidad? ¿Amor por Necesidad? -Necesidad por Amor. Necesidad de Dar sin Esperar. -Pero eso no es lógico. -Yo soy el que siente -Y yo, el que piensa. -Ese no es mi trabajo sino el tuyo. Pero no me harás comprender. -No lo entiendes. No razonas. -No razono. Siento.Amo. No mido. -Pero… ¿qué hay de la relación Beneficio/Riesgo? ¿Amor/Desamor? ¿Felicidad/Rechazo? -Si esperara eso para amar… no estaría amando. ¡Vence a la razón…! Porque este mal no tiene cura... Por eso mi corazón siempre se rinde y pierde. Ante tu sola aparición. Porque es una enredadera de amores y desamores. De trenzas y flores azules en mi cabellera. De hermoso desvarío de ilusiones frágiles. Cristales en la noche

y risas de diamante… ¿por qué correría sino en medio de la nada? Asoma entre mis desvelos inciertos tu nombre no olvidado. ¡Si mis labios gustan pronunciarlo, si tus besos adoran grabarlo! Y tu nombre es castigo y ensueño. Suspiro y desconcierto. Sorpresa y cosa sabida. Todo y nada. Una palabra y la palabra. Qué importa si no me amaras… ojalá aún pueda recordar tu nombre. Tu sonrisa roja sobre el ocaso de mis tristezas todas. Estrella Quiero ser una estrella, para brillar en tus ojos. Para cumplir tus deseos. Para estar lejos en el cielo. Para ser una ilusión y no morir. Que no se apague mi fuego. Quiero ser luz en medio de la oscuridad. Quiero ser una brizna de esperanza en el silencio. Quiero ser un sueño. Improbable pero cierto. Del que no necesariamente debas vivir. Una posibilidad que puedas ver de lejos y traerla cuando quieras. Una risa sin sentido. Una pequeña porción de nada. Quizás sin lugar en tu Universo. Llenarme de constelaciones y traerte una lluvia de cometas. Navegar sobre el infinito y sentir la inmensidad… Ser un destello instantáneo… de tu amor eterno. Perdida Me encanta perderme entre miradas y palabras. Tus ojos y tu boca son la selva perfecta. El silencio de mi voz delata tu presencia sola que se esconde, sobresale entre multitudes. ¡Ay! Es cuando florece mi suspirar entero y el corazón se estremece en segundos el tiempo ya no existe… Se marchita el olvido renace el recuerdo. Tu sonrisa roja sobre el ocaso de los días. Sin alcanzar tu boca

Mi mundo se desmorona en tus ojos. Mi soledad en tu presencia. Sobre mi alma crece la angustia y en mis suspiros la espera. Mi Universo está en tus estrellas, la esperanza de mi constelación entera. Mi pedazo ilusorio de espejos y mi refugio lejano en tus brazos. Mi luna entera de versos, y mi trenza de besos. Que se despedaza sin alcanzar tu boca. =Si te dieras cuenta Suspiro incontenible de mi alma hipnotizada Impulso indomable de mirada encandilada Tremendo segundo interminable Encanto irresistible, dominación impensable. Deseo imposible Imaginación que tienta de forma increíble Enredo enamorado de amor con locura Rápidamente es la dócil trampa de dulzura Ágil entrada en un mal incurable Siempre duradera en sentir incansable Corazón rendido, extasiado Únicamente de emoción exaltado Encuentro fugaz de tu ternura Nuevamente sobre mí la tortura Tener el ser paralizado Atrapado por tu flechazo, inspirado.

Distancia Qué distancia habrá desde tus ojos a los míos, de mis lágrimas a tu risa, de tus pasos cuán lejos me encontraré. Del suspiro a la nada.Del Amor al Olvido. Rara vez me sentí cerca…realmente cerca. Siempre hubo un dolor, un abismo que no me atreví a cruzar. Un secreto, tu gesto, que dice mucho más de lo que parece ocultar. Si no fuera por las lejanías que me es imposible salvar, dejaría las millones de caricias abandonadas a vos y te daría toda la ternura que jamás regale: por timidez, por cobardía… aún siendo mi existencia y vocación (ilusión entera) el quererte. Me llamó tu dulzura a suspirarte, me llamó tu cordura sanar mi locura insaciable…me cambiaste, me inspiraste el alma, sólo que tu recuerdo incurable, cuando comencé a admirarte, me llamó a olvidarte. No sueño ya con otra cosa que el despojarme de lo que hiere mi memoria, flecha el corazón desesperado y decirte un adiós que nunca saldrá de mi boca. Me resisto a olvidarte, musa ¿O serás tú el que me juega la mala pasada, deslizando tu inconfundible ausencia en mi vida? Veo tus ojos brillar Vive la Erato mía, en algún país distante o en algún sueño imposible trae de vez en cuando una roja y dulce sonrisa posada en sus labios o a veces desliza en secreto un juego sobre mis amores orilla impensada del arquero salva de flechas certera brusquedad indomable recae en el corazón impregnándolo de amor llueve dulzura sobre mí logrando encantarme acercándome al inevitable recuerdo imborrable. ¡Enmusada totalmente! En tus ojos descubrí algo que No puede describirse

Mi ser se contiene pero Un brillo de amor asoma Saliendo a revelar mis secretos que Ahondan en el alma Dorados que mis suspiros se Atreve a robar en un instante Tu risa encandila, placer Onírico parece tu voz Te contemplo sin pensarlo Andando sobre mundos de Locuras fugaces que aumentan Mis ganas de tenerte aquí Espero el momento exacto Navegando sobre versos Tengo en mis manos El sentimiento exaltado. Tú... Tú. Tú solo eres el que me desespera… Tú. Sí, tú. Sorpréndete, abre los ojos. Finge que no sabes, ríete… ¿Que, no ves? Cuánto desvarío en esta cabeza. Tú eres el que me enloquece… y no me deja dormir. Tú, el que aparece por mi mente siempre que quiere. Quiero que sepas que eres tú. El que me derrite con sus besos y con su mirar consigue saberlo todo de mí. Callarme y enamorarme… Tú… te acercas y confundes mis emociones que saltan de alegría. Ah, tú… al que ansío recibir siempre… Que no me canso de verte… Que eres nuevo para mí… y a la vez conocido y recurrente. El que duerme mis miedos, y despierta mis dudas. Ay, tú el que desequilibra mi calma aparente y extravía mi razón… El que desencadena mis suspiros… y las frases más tiernas de mi boca… Soledad

Si te dijera lo agobiante que es esta soledad. Si te dijera que a mis ojos no les quedan fuerzas para llorar. ¿Entenderías? Si te digo que la espera me puede. Controla mis pensamientos sin que pueda evitarlo. Si te digo cuanto extraño tus besos, si te digo que a tus ojos quiero verlos, que tu sonrisa me encanta aunque no pueda poseerla. Si te digo que soy consciente de que tal vez no me veas como yo a tí nunca. Pero que a pesar de eso no me alejaré y seguiré a tu lado. Agradeciendo cada instante que me des, para ofrecerte mi amor sincero. Ese que siento que nunca termino de expresar del todo. ¿Entenderías? Escucha por favor los latidos de este corazón. Anhelo que deje de reinar el silencio de mi alma en esta oscura habitación. Salgo a caminar sin rumbo, pero viaja conmigo esta sensación. ¡Cómo pesa el dolor!. Y cómo pesa la ausencia de tu esencia preciada. Esos labios que sueltan de vez en cuando una palabra dulce. Como extraño la ternura tuya, en cada abrazo que estrecha mi cuerpo… Extraño esos brazos sobre mi piel… extraño de tu amor la dulce miel… extraño tus pasos llegando aquí. Agonía Ah, si supieras lo que esta boca dice lo que a veces por temor calla. Ah, si lo supieras lo que este corazón siente si pudiera decírtelo de frente. Si pudiera esperar un segundo más si pudiera aguantarme las ganas de llorar. Si pudiera salir de esta confusión tomar la perilla de la puerta y escapar. No sé, no sé a donde. Sé que allá afuera estás que esto no es la libertad. Que no hay nada que me acerque ni nada me alejará. Como si no tuviera nada ni nadie en este lugar. Desquiciado sueño que las noches absorbía. Ausencia por doquier por donde mirara. Palabras que rasgaban el alma. Y seguías ahí. Como si no sucediera cosa alguna. Mientras yo moría por tu mirada fija en mí.

Y las frases que aún me quedaban por decir. El aire se fugaba de mí… agonizaba el tiempo… Tal como ahora. Sin sentido o sin razón Sin sentido o sin razón Sin quererlo o sin saberlo Un susurro, un secreto Y un desliz a veces concreto. Otras desvarío inexplicable de horas enteras quebrando mis noches. Angustiando mis silencios y mis escapes en el momento justo. Necesito encontrarte y decirte todo esto Necesito hallarte necesito estar una vez más. Necesito correr para buscarte necesito desahogarme. Necesito morir en tus brazos necesito llegar a ese beso soñado… Y alejarme… de nuevo para que no logres alcanzarme Porque seguramente no me querrás después de esto. Porque no soy nadie. Marcharme y no volver aunque no entiendas. Marcharme y no volver. Sin soñarte rozando mi aire, sin contemplarte hasta que el mundo se acabe. Extrañándote… aunque no lo quiera. Necesito solucionar esto. Sacar este nudo de mi garganta… necesito asincerarme aunque no sea lo correcto Aunque la razón me dicte callarme yo ya no puedo… Seguir a tu lado en vano y siempre con el miedo. Porque... Por lejano y hermoso, Por único y dulce, por tierno e imperfecto,

por amoroso e imposible, por comprensivo y calmo, porque me dejas muda y me alientas, porque me sorpendes y cautivas,… Porque me rodeas y hechizas, por ser quien me acompaña en silencio. Por eso destacas… Por tus ojos amarronados, y tu boca sonriente… Por ser sueño en la realidad, por encantar mi alma… Por encandilarme sin sentido… Por hacerme feliz con sólo rozarme… Porque cambias el aire, porque me olvido de todo problema, Porque las tristezas a tu lado no existen, porque me haces sentir pequeña y dichosa, porque no sería lo mismo sin tí. Porque eres el dueño de mis suspiros, porque no puedo resistirme a tus besos… Porque renazco en la calidez de tus brazos porque no tengo más por qué, porque se agotan las razones, los pretextos y los olvidos… porque mis palabras no valen tanto como tus miradas. Porque el tiempo alimenta tu recuerdo en vez de llevárselo. Porque este amor no renuncia y no muere… Te doy hasta mis suspiros Te lo doy todo… Te doy mis poemas, mis horas perdidas pensando en nada, mis miradas enfocadas al recuerdo, mis sonrisas melancólicas, aquellas que tienen el gozo de mi alma… Mi resignación, mi tristeza, mi alegría, mi negación al olvido, mis lágrimas… Y mi permanencia en contemplar tus ojos. Mi silencio y mis palabras… mi angustia y mi espera. Mi voz, mi nombre, mis locuras mis secretos, mis gritos de ansiedad mis ganas de verte, mi calma… mi soledad, mis caricias todas. Mis latidos, mis besos, mis abrazos

mis respiros… Juego Una caricia más sobre aquella espalda ojalá pueda al fin dejar… Quizás un salto para volar y reflejarme en el mar… Mi sonrisa tal vez grabar llegar a tu boca sin hablar, y dejarla con sabor a sueño, singular. Un movimiento circular, una danza sin fin. Un juego interminable tal vez es más que desear… el milagro de amar… Mis ojos serán espejo y reflejo de tu querer… ese rostro soñado que volveré pronto a ver… Una promesa anhelada… una ternura admirada. El firmamento será testigo, la pureza de tus labios por los míos apreciada… ¡en un inolvidable instante! Lluvia fugaz estelar… Una gracia de perfume, tu jardín el sueño va por más… Magia Embruja tu mirada.Hechiza tu llegada.Hipnotiza tu sonrisa. Como sabes hacerlo encantas. Y guías mis pasos, por eso tropiezo. Estoy maldita de amor y no puedo arrancarme tu existencia de la memoria. No es un cuento de amor. No despierto. No se termina el tiempo a las doce. No hay campanadas. Es un control permanente y veo los hilos que enredan mi corazón y cómo te lo llevas, sin poder hacer nada…no existe la cura a este maleficio. No puedo combatir con tan buen conjuro, no hay poción de desamor. No… Es raro como llenas el aire de magia, como a mi cuerpo atrapas sin mover un dedo. Podrías vulnerarme, invadir mis pensamientos y llevártelos… es tu as bajo la manga esa forma de ser. Tu conejo de la galera, el amor que derramas, tu capa invisible…la calma que irradias…

Cuando el telón caiga, el show terminará… (si es que lo deseas alguna vez) descubrirás que todo está sometido a tu capricho, artificio infalible de verdad…pero tan hermoso que parece irreal. Tu alquimia irresistible, noche de plata… en pleno día. La sirena y el mar... Tu boca de coral, dulzura sin igual Yo soy la sirena y tú, el mar. Una ninfa sin dueño que se hunde en tus misterios y cae en la trampa de tu suelo lunar. Tú eres agua, y yo, el impulso. Tu color me llama, nadie me evoca. Dependo de tu marea, me adorna el sol, con su estela de luz. Me corona la brisa tuya y me transforma el alma de mito. Tu espuma se lleva mi corazón entre las algas. Suceso Grabé tu nombre en la Luna,con piedras de plata y jazmines; lo llené de estrellas y cometas al cielo entero para que caigan deshechos en versos…destellos de mi amor inexplicable. En el reflejo de aquel lago, esparciré constelaciones…y con la esperanza en la mirada, me asomaré a la ventana. Te daré mi diadema de soles…llenaré el jardín de rosas que nunca llegarán a ser rojas como tu boca…es que ellas palidecen para darle color a mis mejillas… y mientras vienes, el aire cambia de repente, mi faz se torna soñadora y sonriente. Dueño Cómo llegaron esas estrellas a ser tus ojos, cómo llegaron esas cerezas a ser tu boca, cómo puede habitar tanta dulzura dormida en un solo corazón. Cómo puede haber tanta miel en esos besos, cómo pueden gustarme tanto esas sonrisas. Como es posible que tus caricias me hayan derretido y tu calma, me haya domado. No entiendo cómo, ¿tan fácil te fue robarme mis suspiros…? Adueñarte de mis horas y mi

cabeza, de mis minutos y mi alma, de mis besos y mis respiros. Te apropiaste de mis noches, de la luna, de mis silencios, de cada hermoso instante de mi memoria, de mi congoja, de mi ilusión y cantar…mi inspiración toda. Sobre todo te has llevado lo más importante que tengo, sin permiso y sin recelo. Yo no te lo impedí. Fragmentada Pedazos de mi alma iluminada, se fragmentaban aún más de lo que ya estaban Era culpa de la espera, era culpa de la impaciencia compañera Y con cada minuto que se iba mi voluntad entera moría. Era silencio, era existencia muda mis ideas se sumergían en la duda De pronto descubrí de sólo escuchar sus pasos quise alcanzarlo, estrecharlo en mis brazos, que no importaba el tiempo que mis suspiros abandoné al viento… Viajaban sobre la suave brisa, que apenas percibí al ver tu sonrisa. == Alma vagabunda == Soy un alma vagabunda en busca de un corazón. Aquel que perdí cuando me lo robaste. En menos de un segundo ya no estaba ahí y mis miles de añoranzas fueron por encontrarte. En caminos que no conducían a ningún lugar. Me deshice en suspiros que no llegaban a tus oídos y, con el temor de que oyeras lo fuerte de mis latidos, contemplé y me guardé en el alma las sonrisas de tu boca… Deseaba con la vida entera que esos instantes dursen para siempre…tal como ahora. Anhelo decirte mi secreto, todo lo que he desplegado en poemas que no bastaban, ni lo harán para expresarte la inmensidad de mi amor. Dejo de ser mía Se fue mi alma entre los árboles se fue directo a la luna se mojó de oscuridad violeta y se iluminó con tu sonrisa. Se llenó de ilusiones sin sentido se refugió en mi mirar para sentirse cerca tuyo para nunca más volverse a alejar.

Entonces la distancia a la soledad trajo y mi alma corrió tras tus pasos. Inundó de preguntas el aire se quedó enamorada vivió enmusada por la alegría. Así fue como dejo de ser mía. Viaje (Con la colaboración de Loly) Amo amarte así en viaje a la deriva de un tiempo sin regreso. Un haz de luz llamado recuerdo me deja verte como si ya estuvieras lejos. Cuando estes dormido, volveré. Y besaré tus labios. Para cuando despiertes no estaré y habrás regresado. A la isla de mi memoria se acerca tu barco y yo trataré de escapar. Pero no podré, buscaré de nuevo tus brazos, tus caricias, tu calor, lo bello de tus ojos. Todo aquel tesoro que me ha sido negado. Yo puedo recuperarlo, al objeto que te has robado. Susurrarte lentamente cuánto te te amo sin que las lágrimas se adueñen y quedarme para siempre en algún lado. Donde me encuentre cerca, porque necesito saberte feliz, saber a qué sabe la miel de tu boca, saber si soy alguien para tí. Arte Pintaré de lluvia tus cabellos, de amaneceres tus ojos, y de ocasos tus labios… Pintaré de caricias tu cuerpo, a la sonrisa de tu rostro, le pintaré besos por doquier… del más dulce rojo. Pintaré tu figura en el lienzo de mi amor. Sobre el fondo añil de mi inspiración, dejarás tus huellas sin percibirlo y yo pintaré en mi arte tu abrazo Sobre el silencio pintaré yo… dibujaré mis deseos en el aire y tus sueños en mi corazón para realizarlos todos y librarlos del dolor. De un hilo

Con el alma pendiendo de un hilo así voy yo, entre tus dedos descubierta y así renace mi vivir. Das forma a mis ideas, a mi mismo existir. Soy aire, soy viento oscilante. De las melodías de tus labios, no temo, me acerco y fugazmente desaparezco. Sólo tengo una duda que alarga las horas de tu ausencia. Cuando tu recuerdo alegre me rodea toda melancolía desvanezco Pero si tus ojos tristes me miraran ¡cuánto pesar y desconcierto! Sin tener a qué palabra recurrir para salvar tus miedos. Así me doy cuenta que quiero embellecer tus días, no que sea mi presencia el motivo de tu sonrisa que moriría sino permaneciese en el recuerdo. ¿Quién puede contra Cupido? Yo no la quiero a la cura. No quiero privarme de tanta hermosura. Si te acercás vivo. Si te alejás, muero. Al menos quiero saber dónde estás para no tener que desesperar, aunque no pueda evitar el no dejarte de extrañar.No me deja un segundo de paz esta incontrolable ansiedad. Esta tristeza… aunque sé que no, no todo está mal. Empiezo a comprender la razón, te fuiste sin motivos y así quedé yo. Tus ojos a todos lados los busco, tus frases en todo momento las tengo en la cabeza. Extraño tu aroma de amor, esa dulzura que me hacía notar que estabas. Las lluvias me molestan, si todo me recuerda… a tu nombre, a tu alma, a tu risa y a tus lágrimas. Cómo poder olvidar si esa palabra no existe, sólo es un pretexto para decir que no importa más nada. Pero yo no estoy para eso. Porque no dejé de quererte nunca. Aunque el tiempo se haya muerto… yo te pienso, yo te pienso. Aunque de la forma más rara me dijiste que no. Si en las calles está el destino, a mí se me escapó. Yo sé muy bien que mi destino eras vos.

Y desgarra el verte a veces por ahí, sin saber muy bien qué decir. Me preocupa tener esta confusión. Creía merecerte, y deseaba hacerte feliz. Pero estabas disfrazada: eras la desilusión. Yo, ignorándolo, me abracé a tu calor. Me miraste, me dijiste: “hoy me quito el antifaz”. Corriste, de mí huiste y no volviste más. No sé si eran lágrimas. Sé que fue amor. Y un nudo en mi garganta se apareció. Sigo buscando una señal, de lo que ya pasó. Decime que todo está bien. Que esto fue un mal sueño, que estás a mi lado en cada despertar… decime lo que quiero oír. Quiero verte y no quiero verte. Quiero hablarte y ya no quiero. Bien podrías desarmarme, desorientarme… Y si fuera fácil Si fuera fácil renunciar a creer en vos lo hubiese hecho. Hubiera dejado todo de lado para volver a empezar. Si fuera tan sencillo como decir borrón y cuenta nueva. Desgraciadamente admito que no lo es, hay algo en vos… que me es distinto e intrigante, nuevo y atrayente. ¿Dejar de creer será un desafío? Renunciar le llaman -yo le llamo imposible- a eso le llaman renacer. Ser libre. Es una ironía si tengo en cuenta que ahora estoy extrañándote, y sólo pasaron unas horas.Me encuentro deambulando sin sentido entre las ideas. Es todo lo que sé y lo que importa, como si hubiera algo más… en verdad lo ignoro. Necesito una razón para dejar mi terquedad atrás y seguir. Algo que me haga entender, lo inalcanzable no es…¿posible? Tal vez es como los sueños. Juego a atrapar las estrellas del firmamento y ellas me abandonan. Dicen que ya no soy yo, dicen que tengo un alma oscura…que no saben por qué murmuro tu nombre por las noches. Y río de alegría mientras una lágrima de amargo llorar se desliza por mi rostro. Seré feliz en mi locura. Pero esta no es la solución ¿o sí? Tu risa me aventura a nuevos paisajes que no había imaginado jamás. Me tienta y desespera volver a pensar en eso. Me obsesiona la idea atroz … que carece de motivos. ¿Por qué alejarme, por qué desistir? Si no tengo nada que perder. No eres mío. Pero lo que tenía miedo de perder ya lo perdí. Mi memoria te la llevaste porque así lo he querido. Me pregunto en mi delirio, si en determinando momento, fui consciente de lo que arriesgué y ya no poseo, por desear tanto tu compañía…pero más que eso por desear mi eterno tesoro negado… TU AMOR… Si dijera

Si dijera adiós, sé que es porque volveré, nunca seré capaz de decirte hasta siempre, tengo la ansiedad de verte otra vez. Es una idea que me puede y me invade la mente con facilidad. Es un deseo intocable, inquebrantable que a veces sueles frustrar. Pero no importa, sigo queriendo encontrarte en algún sitio, tal vez el mismo de todas aquellas veces… Con una lágrima puedo decir más que con esta maraña de palabras que ni siquiera piensas leer. Pero no quiero tu lástima, ni tu tristeza…ni tus palabras de consuelo. Quiero que de una vez por todas entiendas mi amor. Quiero que entiendas: esta sonrisa sólo vive si estás aquí. Esta boca suspira con tu caminar cerca mío. Con tu sola presencia y con tu sola ausencia. Se regocija con pronunciar tu nombre… o frases dulces para tí. También muere cuando enmudeces o la callas, de asombro ante tu sencillez. Muere cuando quisiera darte un beso, cuando en verdad debe retener todo cuanto el corazón siente como si no fuera correcto. Y morir de espera. Así mueren mis brazos, mis ojos en cada parpadeo como si fueras a irte.Mi paciencia, mi alegría…y aunque el dolor hace nido en mi alma…sigo creyendo en la sinceridad de mi amor hacia tí. Que lo mereces, que alguna vez comprenderás. Que aunque parezca irrealizable puedo demostrarte esto. Curiosidad Por curiosidad caí en la trampa de tus ojos, por curiosidad caí desprevenida en la trampa de tu amor. Y no me arrepiento de eso, si eres mi salvación. Mi calma extraviada en las horas de locura que se espeja como una sensación de la que no puedo escapar, sólo rendirme… como si no pasara nada más… queen verdad cada vez más tengo la sensación que es así. Si tus ojos me abstraen de este mundo, su color y fulgor atrae… de una forma desconocida e imparable, yo podría pasarme horas sin cansarme, mirando esa mirada tan misteriosa y dulce para mí. Con ella podrías pedirlo y saberlo todo… Si tu boca, me tienta en cada gesto, beso, palabra y respiro, ¿cómo pretendes que no enmudezca y sonría por no tener más para reaccionar? Si mutila tu actitud mi osadía, me haces sentir tímida y distinta, ni siquiera puedo regalarte una expresión que esconda mi impulso de quererte así. Aire Un poco de aire, un minuto más. Un silencio, un destrozo de la voz delatora…una risa nerviosa cristalizada en mí. Y la luz de tu encanto justo ahí… donde no puedo decidir. La calma mía está rota, pero la tuya me inquieta y frena. Percibo apenas lo que me rodea si tu presencia es mi tentación: de sonreírte, de soñarte en plena realidad y que alguna vez

comprendas mi suspirar. No regreso hasta que te veo y te empiezo a extrañar como si hicieran tus pasos al irte una distancia más allá. Pero me gusta no volver y perederme en tu mirar, me gusta sorprenderme de tus sonrisas y tu sencillez. Me gusta que sin más logres cautivarme, ignorando la mutación de mi reacción. Me gusta que tus caricias me roben el aliento, tu dulzura puede con mi razón… y no me canso de vivirlo, de enloquecer por tu amor. ¿Qué valdría la pena sin una ilusión? Le das color a mis fantasías enteras, las moldeas a tu manera. Mi cabeza no logra entender, me puede cada gesto, cada segundo de tus besos, un silencio alegre mata mis miedos. Hasta el de perderte… que casi nunca abandono. No sabes No sabes, no sabes lo que pasa por esta cabeza. No tienes la menor idea, no conoces nada. Sólo una sonrisa que podrías creer simulada, un lado salvaje de mis palabras que asoma… una esperanza tímida que te acecha y vive en mí. Pero eso lo conoces a medias. ¿Qué hay del lado que te implora junto a mí? Que muere por cada segundo de tu ausencia, regalándote mis suspiros que no quiere hacerte oír por temor. Y mis poemas, ¿qué hay del lado que te cree mi musa? Que no aflora enfrente tuyo, por miedo. Miedo a perderte, miedo a alejarme, miedo al eterno rechazo en círculo que me prohibirá contemplarte. Y hasta debiera negarme los silencios, los momentos, tu mirar… las horas de mi recuerdo. La agonía traicionera de la soledad, de mis noches. Y el encanto que irradias haciéndome feliz. Porque no es suficiente, porque nunca basta decir que te quiero. Porque siempre hay algo más, que ha quedado atado a mi boca y que podrías desatar si quisieras. Pero tengo miedo… tengo miedo a esa palabra que se llama “no“. Tengo miedo a tener que distanciarme. Es mi lado oculto, el lado oculto de mi luna. Musa no quiero asustarte, ni olvidarte, pretendo…quererte… Timidez Y un silencio infranqueable. No es la primera vez.Me haces sentir niña que asoma los ojos al mundo. Tengo miedo y fascinación a la vez. Quiero acercarme. Pero tengo vértigo en la cuerda floja. Equilibrio me falta. Le llaman tenacidad, osadía. Otros, testarudez. No tengo paracaídas, no hay red. No estoy segura si tus brazos van a sujetarme, si esta acrobacia saldrá bien. Pero arriesgo ¿y por qué? Si te quiero y eso lo sé. Si de vos no se nada. Si tranquilamente podrías no ver, y la soga se tensa…mi garganta tiene el nudo ausente en la trenza del hilo roto… ¡Pero no! Si tu sonrisa esta allí, si estás vos…debería motivarme, envalentonarme…del otro lado podrías… soltarme la mano, podrías dejarme allí parada e irte mucho antes, cuando ya

esté por la mitad del trayecto, algo me dice que puedo confiar en vos… No tengo la certeza, porque la duda es compañera. Podrías ser un espejismo de mi corazón desesperado, podrías estar más lejos y yo continuar, pero no alcanzarte por estar distante como una estrella. Podrían ser mentiras que alimentan mi entusiasmo para reírse de mí allí abajo, cuando te lamentes por mí o marches sin haberlo notado. Podría estar cerca tuyo y con un soplido podrías precipitarme. Un parpadeo, una señal, de que te perderé al final. Y tengo timidez, pero también eres mi razón. ¡Ah, reíte, descarado! Esperame… ¿extenderás tu mano? Cuando llegue, por favor…regalame tu dulzura como bien sabés hacerlo vos. No quiero caer, no quiero confiarme, creer que lo lograré… sin oportunidad alguna. Necesito la templanza para encontrar el punto exacto… de verdad… Un sueño Sus cabellos parecían ser muy largos y suaves. Era, se decía, la más bella y su rostro denotaba hermosura. Esa cara frágil, aparentemente como esculpida por los dioses. Encandilaban sus ojos y de verdad tentaba esa boca, ella parecía consciente y se tomaba todo con la mayor frivolidad. Destacaba su andar petulante, que algunos calificaban fino. Ella estaba acostumbrada y no era de fiar. Había un brillo salvaje en esos ojos. Esa sonrisa confiada me hizo sospechar. Estaba lista para actuar y recurrir a sus sucias artimañas. Otro hombre más cayo en su perfecta trampa, suspiré resignada. Por cierto tomé lo que nadie se esforzaba en ocultar. Se revelaba en las miradas de las personas presentes allí. Le susurró algo a un muchacho del lugar…salieron. Y una puntada en mi estómago me hizo sentir lo repugnante de la situación. Algo me asfixiaba y me dejaba sin aire, mi garganta estaba oprimida. Salí fingiendo calma, aunque casi no podía respirar. Entonces la noche se cernía sobre mí, lo mismo que sobre los cuerpos de la pareja y los contornos de los edificios. miré los arbustos y los divisé a lo lejos. Entonces se acercaban y ella lo tomó del brazo. Casi a mis espaldas, ella comenzó a insinuarle que debían aproximarse más. Me alejé con el mayor disimulo posible. La vi coqueteando ridículamente y mi puño se cerró en acto reflejo. Entonces lo besó y yo corrí. No quería ver ese espectáculo denigrante, yo vi cómo ella buscaba seducir a cualquiera como si eso le otorgase algún poder. Observé tu silueta y ella lo notó en mí. Forzosamente debí abstenerme de correr a tus brazos. “¡Es tan misterioso el país de las lágrimas!”

-”El Principito” Antoine de Saint-Exúpery Vuelvo Si más allá de los puentes, se encuentra el abismo. Si descubro que del otro lado estás. Y si me doy cuenta que en ese instante todo puede cambiar. Si me doy vuelta y me turbo. Y ya no me puedo controlar. Y si tuviese algo de sentido regresar.¿No crees que lo haría? Yo esperé por la nada y el aire me rozaba. Sentí soledad esperándome. Nieve en la entrada de mis ojos, era extraño. Como si en verdad hubiese tenido la chance de hacerlo. Me di cuenta que estaba donde había querido estar. Y el silencio reinaba porque sí. El puente, el mar… las montañas… correr un poco más, destruyendo la distancia.Entonces, despedazando todo el temor en pequeñas partículas soltadas en el aire… la sonrisa relucía desde una lejanía próxima. Iba a plantar un beso en tu mejilla, como siempre lo había hecho. Pero lo pensé mejor…retrocedí dos pasos… En medio del puente un roce de tus manos, una sensación conocida que hubiera querido revivir así y redescubrir más aún. Un instante perfecto … cerré los ojos, tomaste mis manos y sentí el calor… de las tuyas…me acerqué para descansar mi cabeza sobre tu hombro, para sentirme tuya por ese momento, aunque sabía que no era verdad… quise hacerlo real… ¿por qué no? ¿qué había de malo en ello? Sintiendo tus hombros y la caricia de tus brazos… de repente toda aquella calidez se esfumó y me sorprendí…nostalgia de nuevo… ese lugar no existía, tampoco era real ese encuentro, no… Y no me cansaré de intentarlo de nuevo… Presa Creía entenderte, creía enloquecerme… fue tan sencillo vulnerame Creía comprenderlo y al mismo tiempo retenerlo a un sentimiento luminoso. Resistí los raros aires de tus palabras suaves, se hacía denso si no estabas… Creí en tus promesas ilusiones y franquezas me encontraron. Y me atraparon para siempre… para siempre… Susurro sin sentido apenas percibido

Un suspiro, fugitivo un día se soltó cayó en mi boca Y revivió… se escapó. Dormía mi alma sola hasta que la hallaste con sutileza la despertaste nunca supe si tu sonrisa fue tal vez fingida una mentira que vestías… Un espejismo roto una percepción falsa. Me encontré de nuevo sin respuestas a mis preguntas Y me hundí en lo desconocido de tus pupilas… Escalera de estrella Al otro lado de la luna. La sensación de mi luna oscura. La luz de tu vigilante de sueños y tu sonrisa, pedazos de luna, rubí y diamante, No creo que pueda alcanzarte, sé que estás ahí arriba sentado, es inútil extender mi mano. Pero tan hermoso saber que de vez en cuando alzas un brazo y me saludas desde lejos… tan hermoso saber que podría hacer una escalera de estrellas para llegar…¿quién sabe si realmente te sientes solo allí? Pero no creo, porque te he dado las alas de mi poesía para hacer que estuvieras en ese sitio, tan extraño y encantado…tan conocido y anhealdo. A veces viniste a visitarme, de formas irreconocibles, pero se percibía tu amor, quizás en el aire. Y mi mirar se extasiaba con tu recuerdo… yo sentí como tus dedos se deslizaron… rozando los míos… De verdad sentí tantas cosas gracias a aquel cielo, sé que es imposible llegar de un salto, por eso reúno constelaciones… para que me ayuden. ¿Y ves? Yo te percibí desde abajo, ahora puedo…tengo una esperanza de un reencuentro… dime que es cierto. Que no partes esta noche, que te quedas y que puedo verte de nuevo, aunque sea un minuto… el tiempo que quieras. Aún soy perseverante para subir y ya no vacilo en mis pasos… Despertar Cómo sería despertar de un beso de tus labios, cómo sería me pregunto, la caricia de tu sonrisa sobre mi boca. Cómo sería ese instante largamente anhelado y sin embargo imposible, cómo sería. Cómo se sentiría el rojo que me llama a rozarlo. No entiendes y te acercas igual, yo podría dejarte una sorpresa más. Que importa si escuchas mi suspirar o no, si tal vez es demasiado amor y debe ser expresado en silencio. Como si nunca se reflejase en mí, como si no tuviera la oportunidad de existir solo una vez.

Entonces ruego una luz, un camino para entender y ahí estás de nuevo atrapándome cuando parecía haber podido dejarte atrás. Es que no puedo, no puedo. Y cuando vuelva a verte será igual. O más profundo. De una vez en que estuve dudando me trajiste y fuiste capaz de robarme risas y silencios. Es extraño vacilar ahora cuando todo parece normal y sería preferible que las cosa sigan su curso, como si nada hubiese pasado, pero es impretendible pensar en algo así. No suelo olvidar, no . Cada detalle que le añades a mi vida queda grabado a fuego en mí. Como tus besos… así. Y se inunda de suave rojo mi memoria… se inunda de latidos que alguna oportunidad debieron tener de ser escuchados por ti y que tal vez murieron en el intento. Mis flores en un vuelo Vuelo sutil por el firmamento, yo me veo frágil y desde arriba contemplo tu alma de diamante Subo, bajo… Me voy, vuelvo… espero, me retengo y deseo. Sé que puedo hacerme añicos allí abajo, lo comprendo bien. Contemplo… me siento en el techo de las dudas las derribo como puedo Y vuelvo. Combato contra el vértigo y el miedo que afloran de mi cabeza me doy fuerza y me elevo… Descenso, los suspiros de mi boca. A tu ventana… mis poemas, mis geranios, ¡mis flores! Se deshojan con el viento y llegan a tus oídos… Sé que estás dormido ¡y pronto un suave recuerdo

en ti habrá nacido! Destino No comprendía los sortilegios que la envolvían poco a poco, esa ficción de amor que no valía. Hasta que llego a algún lugar que ella juzgó desconocido, aún no entendía la situación. Y las lágrimas descendían sin pausa, sin razón. Entonces encontró un lugar a donde llorar su pena, siempre pensó que la soledad le haría bien. Él se fue para no regresar, ella había sido la que hizo partícipe de un cuento escrito que pronto se esfumaría, a él. Era casi un amor imaginario, una fascinación, más que amor y ella empezó a saberlo, a redescubrirlo… a pensarlo en aquel lugar. Pensó que la vida le había jugado una mala pasada y que todo indicaba que ella se hundiría en su pesar. Pensó tantas veces en la traición del destino… tantas veces que creyó en vano el soñar que tanto le había cautivado otras veces. El Destino estaba enfrente de ella. Era una muchacha y no alcanzó a entender. El Destino le limpiaba las huellas del llanto y le sonreía. Ella se negaba a creer…él le explicaba que la vida es como un juego de ajedrez donde las personas deciden la táctica para afrontar las situaciones, vencer los miedos, problemas, hasta quizás planear una conquista de amor. O enamorarse imprevistamente… Las partidas perdidas son aquellos golpes de la vida de los que uno aprende, continuó…yo decido quién gana…quién pierde para luego volver…unas veces los ayudo y otras, también. No todo son triunfos, sino aprendizajes y experiencias. Quizás tengas las piezas para reconstruir tu camino, y tu corazón… tan cerca, que no las ves… Enséñame Enséñame aquel mundo que me está vedado, enséñame lo prohibido, lo tentador, lo imposible , lo improbable. Yo soy consciente de los riesgos, sólo pido que me lleves…ese centímetro que separa tu boca de la mía es un abismo por que mis besos muriesen en esa roja tierra ¿sabes qué daría? Es mi infierno, mi límite, mi locura y delirio… le llamo redención al calor de tus brazos, a la ternura de tus ojos, a la sonrisa de tus labios. Le llamo antídoto a lo impensable de tu cariño, porque la sencillez con que lo demuestras se abre paso entre barreras; yo trazo mil tramas para acabar en nada, si tiemblo ante tu voz… si confundo mis acciones y en la cercanía aparente, la felicidad corre por mis venas, un respiro interrumpido, yo siento poco a poco esa situación que me mata por dentro y me corta el aire… yo podría morir sonriendo.. ahí mismo donde sueño y realidad se entrelazan y lo único perceptible es el suave roce de tus dedos en mi mano, intentando salvarme consiguiendo extraviarme… Escrito Escribir un beso en tu boca.

Y que sea silencio de nuevo. Así como el giro del tiempo yo espero y fugaz vuelo. Me hundo en el suelo el mar se avecina y yo sólo te contemplo… Creo, empiezo, levanto la mirada es más, deshojo el destino por obra de los sueños. Y corro. Pero no me muevo… aguardo ese segundo de nuevo. No entiendo… tú tampoco, y así somos dos interrogantes no resueltos. Tú encajas perfecto en mis dudas uno de tus besos yo intento saber las tuyas y muero en versos. No puedo... Ni pensar en la lejanía. Ni pensar en que no lees poesías… Ni pensar en nada de eso que me desalienta. Ni pensar en las tristezas. Ni pensar en cuando te despides. Las despedidas no las pienso. No son nada. Y son mi problema. Ni pensar en el vacío. Ni siquiera en tu ausencia, si necesito tiempo para alargar tu presencia. No pensar en una estrategia tampoco. Pensar que así va bien. Nada cambia… Así está bien. Se congela todo en mi memoria y se borra. Ya está. No hay cosa más. Ni yo, ni tú… ni nadie.

Así está bien. Es perfecto. Lástima que… no puedo. Él dice Ella ve en mí… todo cuanto no hay. Ella ve amor en mi sinceridad. Ella quiere hablar no me queda más que aguardar. Ella me deforma y me amolda me cree ideal. Ella ríe… dice que la hago feliz… Cree en mí yo tiendo a desconfiar Tengo que callar. Seguro esto es una trampa. Ella dice que no. Que no quiere burlarse… que no hace más que pensarme ¿”quererme”…”esperarme”… “soñarme”…”suspirarme…”? esto comienza a desgastarme… Pero la aprecio. Verla llorar no pretendo. No cede… y a mí viene. Momento Puedo intentarlo un minuto más, sentirme tan cerca si fuera real, y el aire denso que me rodea no existe más. Ni las multitudes.Es tu Universo, firmamento de posibilidades infinitas… es el silencio tu reino conquistado. Es tu sonrisa el arma predilecta, victoriosa rompe los miedos y me hace pedazos las palabras,me cautiva y me calla… Tienes todas las chances para ganar, no perderías te lo puedo asegurar. Si fijas en menos de un instante tus pupilas, es suficiente para que puedas comprender; mi susurro quiebra y esconde tímido en su intención.Creo que sí te das cuenta, allí comienzo a caer. Y me desgarro si no estuvieses, y mis pulmones se cierran. El calor invade mi cuerpo, y todavía no alcanzas a percibir nada…yo desespero. No hay nada en esa risa salvaje, que

podrías creer un atisbo de locura. No hay nada… sólo hay los suspiros que no oyes, sólo hay los amores que provoques, desde dentro mío, mi cuerpo y alma llevan tu nombre… En este vacío yo soy feliz y tú no lo entiendes. Aún no me resigno…dócil, semi domada, extraviada, enajenada conmigo misma… he perdido todo cuanto me caracterizaba. Y se van esfumando mis respiros hasta que los detienes por completo…manipulas mi mundo, lo volteas de cabeza… Sensanción que hace arder intensas emociones…eres lo impredecible, lo inexplicable. ¿Para qué desarmarme en palabras si sé que puedes…comprender? Amor He vuelto a pensarte, casi sin darme cuenta, como un acto reflejo. Creí que mi pensamiento estaba enterrado en el recuerdo. Siempre creo eso, siempre fallo, siempre que lo intento… tu nombre está en todos lados. He pensado que quiero ser diferente y resistirme al amor. Él siempre me ha hecho sufrir. He pensado que desde que caí en su red no hecho más que equivocarme y tropezar . Hubiese tenido la oportunidad de deshacerme de él, si no me hubiese tentado por descubrirle -¡fatal error!-. Él me encierra y vulnera, me hace prisionera, me enrieda y juguetea conmigo hasta enloquecerme y decidir que es suficiente cuando ya estoy destrozada por el piso, sin aliento. Hace que cada centímetro de cercanía sea mi paraíso, siento el roce de tu respirar y desespero por una caricia, por consentir aquella boca con mis besos. Sé el límite. Pero me hubiera gustado ser diferente, no entregar mi cordura a promesas que él crea en mi cabeza…para que luego de un tiempo yo descubra que nada de cuanto he creído es cierto. No existen los cuentos de final feliz. ¡Y cuántos golpes me da! Y sigo queriéndole, me mata y creo ser la niña de sus ojos. Me hace verte de una forma tan maravillosa como sufriente.No creo en esa máscara, él se disfraza de bueno y distorsiona mi visión de tí. Por más que mientas, yo sigo creyéndote. Pero el más mentiroso es él, él sigue inventando fantasías y poemas…sacrificios de alma entera. Rituales que me hacen ser mi propia condena. Musas donde no hay más que personas que tan sólo intentan…¡vaya a saber uno qué! Él, el amor. El más grande tramposo, que pone rosa donde no lo hay. Me eleva y luego colapso hiriéndome… ¿Quieres devolverme a la realidad? No puedes.

Es su culpa, quítame esta sonrisa de la cara. Arráncame las ilusiones una a una , y haz con ellas lo que te plazca. Sácame de la mente este engaño malvado … no le creas a las frases bienintencionadas de mis labios. No le creas a mis besos. A mi más hondo suspiro, a mis poemas, a mis secretos… no creas en aquello que te enorgullece, y te hace sonreír… no creas en aquello que te llegue a conmover, no creas en mis frases que te invitan a quererme, no quiero seas víctima de tan cruel estafa, no creas en nada que parezca demasiado perfecto. Es un incontrolable frenesí. Una incurable enfermedad…no creas…bórrame de tu corazón cuando más próxima esté a ti. Y moriré. Lluvia La lluvia.Ella es mi única compañera esta noche. Nos conocemos desde hace tanto...ella sabe la causa de todas mis nostalgias y es tambien quien evoca mis más tristes recuerdos. Camino hasta un lugar apartado,buscando refugio. Ella, juguetona, sigue rozando mi cuerpo incesantemente.Dirijo mi mirada al cielo, mis ojos abiertos, mi figura es presa del agua. Entonces me pregunto por qué tu recuerdo me persigue de este modo.¿Acaso será que no puedo pedirle como he hecho incontables veces que no vuelva a mí? Él solo se ocupa de regresar en todo momento, quiere adueñarse de mi mente a cada segundo. Cuando se le figura que no te extraño, que parezco feliz sin tí, él empieza a mostrarme cuánto me haces falta, y la melancolía me puede. Una sensación ya conocida y demasiado, la del vacío, me cobija. Y reclama su lugar en mi pecho. No le dejaré llegar si tú estás aquí. Ya tantas veces le he abierto la puerta en soledad, pero es increíble como ayudas a arrancarla de mi alma. Aunque sea un breve instante. Nadie comprende. Ojalá fueras tu el que lo hiciera. Siempre añoré tu calor, ese que sabe fluir cuando estoy en tus brazos. Me hace sentir que al fin mi búsqueda concluye, entre aquella escena soñada y mi felicidad rebosante que parece estallar desde mi mirada para que no la confundas, grabada en mis pupilas... Mis palabras cambian, tímidas de tu voz, tiernas, dulces, nuevas. Y gota a gota tu sonrisa dibuja la mía.Entiende, que esto con frases expresarse es inútil e insuficiente, quiero cubrir tu espalda de caricias en este preciso instante, donde más te necesito, quiero enseñarle a tu rostro mis ojos, quiero enseñarle a tu boca mis besos... Y no tienes idea de cuánto puedo llegar a desear tu compañía, aunque sea en otro de esos absurdos silencios de mis labios, yo te admiro y oiría sin cansarme la melodía de tu voz...daría todo por oírla, ahora que no estás. Y haces lo que quieres, me tientas, te acercas, te alejas... vas y vuelves... sonríes, desdeñas...¡tu capricho es tu voluntad! Tú solo impones las reglas de este juego que me martiriza y renueva... "¡suena a delirio!", probablemente dirías, pero estoy convencida de que muy seguramente no llegarás a entenderlo. Sensaciones Quiero sentir mi alma estremecerse entre tus brazos. Cómo tiembla mi boca cuando teme y anhela que la beses.

Cómo mi piel clama por tus caricias. Y son cristales de amor mis ojos admirados... De tu candidez infinita de tu figura traducida en hermosura. ¡Quiero oír tu voz lenta y suave, dulce y grave! Llamándome... Tus pasos, llegando a mí. Tu risa, tu aire tus labios, tus manos... Tu aroma... a recuerdo y sueño. ¡De mis desvelos dueño! ¡Sol de mis amaneceres! Pupilas hondas y negras como la noche... Invaden mis secretos los conocen sin esfuerzo ¡Luna de mis noches! Sonrisa audaz que se roba la mía. Celos Tengo celos del aire, porque él se permite rozar tu boca. Tengo celos de la brisa, que tu piel acaricia. Y tengo celos de las estrellas, a las que regalas tu mirada. Cuando en las noches las contemplas como a una ilusión lejana que de no ser por lo sucedido podría estar cerca. ¡Y tengo celos de lo que besas! de lo que añoras y puedes hacer tuyo. De lo que abrazas y le das tu calor... ¡Tengo celos de lo que quieres! Porque yo no soy ni puedo ser nada de eso... Envidia me despierta la luz

que te abriga e ilumina. ¡Por hacerte hermoso! Ah, tengo unos terribles celos de la lluvia que se atreve a mojarte, descarada... Y tengo celos de mis sueños porque ellos pueden aproximarse más de lo que jamás en verdad podría. Tengo celos de lo que te fascina por su belleza efímera. ¡Oh! Y de toda palabra que te hace sonreír. De mis ojos brota una lágrima ¡no puedo curar estos celos! Tengo celos de mis ansias que representas y escondes porque sólo ellas podrían tocarte. Primavera Recuerdo como si fuera ayer aquel mediodía veraniego, disfrazado de primavera. Tú, sonreías. Yo, te adoraba. Quería todo para tí.El sol te iluminaba con una luz preciosa.Pero más deslumbrantes eran tus ojos. ¡Ah, yo adoraba esa mirada amarronada que su valioso tiempo dedicaba a verme...sólo porque por un tiempo, no nos encontraríamos más! ¡Yo atontada quedaba con las sonrisas de tu boca! Parecía estar en silencio. Y me decías frases tan bellas que en vano intentaré recordar...tu voz llegaba a mis oídos, suave y profunda.... yo suspiraba para mis adentros y continuaba reteniendo mi aire. ¡Uno a uno, desatabas los nudos de mi alma! Yo, maravillada y tan inmóvil como si no existiese, casi lamentando el pasar del tiempo y mis parpadeos que me impedían verte por menos de un segundo, te escuchaba sin emitir palabra. Es que casi no podía pensar en la idea de que momentos después te irías...¡ah! quería disfrutar cada instante, quería quedarme... quería permanecer allí. Ah, quería pensar que no iba a extrañarte, que todo fue un engaño de mi mente, que no me harías falta en las noches de verano en que tantas veces evoqué tu recuerdo. Entonces dejaste de hablar. No me perdí un solo detalle de aquel abrazo, acariciando tu calor, tu hermosura. Una risa, que intentaba ocultar mi congoja, se quedó detenida en mi garganta. Y mis labios esbozaron el gesto, la palabra que repetiría tantas veces, para mis adentros. Pensé a cada instante de aquella despedida que se venía a mi mente... << ¡Te extraño! Y te admiro y te quiero. Y me encantan las noches en que duermo, porque me ayuda a pasar el tiempo, sin que sea consciente, de que él se aligera y falta menos para verte de nuevo. ¡Mi cielo! Son tus caricias de las que ahora tanto carezco...quiero tenerte junto a mí. Y así entonces... ¡Ay te añoro tanto! Pareces un lejano sueño del que he despertado y quiero volver a creerlo. Vacío en mi habitación.Soledad inagotable...¡ah, ríete,

háblame, llámame! ¡Dime que eres real y que permaneces allí! Que me echas de menos, que me recuerdas siquiera un poco. Alíviame las ganas que tengo de estrecharte otra vez contra mi alma... como aquella oportunidad que hoy se me aparece, distante...¡si la espera no durase tanto!>> Finalmente, aquel día se hizo realidad. Todo empezaba a vestirse de otoño, estaba casi preparado para recibirle. Pero la primavera de tu presencia llegó a mi corazón... Yo no quise Mi silencio acarició el vacío como poca cosa, queriendo realmente aprisionarlo.A lo lejos, percibí tus ojos en mí. Ibas a marcharte, ¿quién sabe si...? Supe todo el tiempo que volverías. A pesar de eso, no esperé tal cosa, no esperé tener que hacerlo. Mi garganta estaba oprimida, y la brisa intentaba calmarme. Tu semblante parecía querer arrancarme la frase, yo no sé. Pero algo hizo que la dijera. Ese "Gracias", en un abrazo que se traducía como un reflejo brilloso en los ojos...que verdaderamente fue "Adiós". Días y noches de distancia. Quizás un largo tiempo de nostalgia...¡si hoy pudiera negármelo! Ah, yo no quise...yo no quise y lo sé bien. Pero siempre tuve miedo. Un atroz e infinito temor, tan terrible que se aferraba a mis palabras y las deshacía, como a mis esperanzas. Florecimiento Encontré un pedazo de luna Que llevaba tu nombre Un poco de aire Que llevaba tu voz Una atadura en mi alma que grababa en mi piel el fuego y la miel de tus besos. Había, además una rosa que brotaba de mi corazón. Reconociéndola, tal vez sumida en el encanto, posé en ella mi atención. Y sensible a mis caricias... sus espinas escondió. y atravesándome... en mi espalda derramó su sangre, las semillas de tu amor... Mis ojos se inundaron de tu ternura. Mis labios no se cansaron de decirte cuanto te quiero Y sin fuerzas ya, para odiar nada más...

El sentimiento me colmaba. Era todo tan hermoso que me prometí no despertar. Ya estaba en tus brazos para cuando quise echarme a volar. Profundo Aún más misterioso que el proceder de mis versos es el secreto de tus ojos. Me enseñaron tal belleza que no pude apreciar, en otro mirar. Bailan destellos de luz, estrellas fugaces, cometas insaciables. Diminutos brillos, que encierran todo cuanto ignoro. En tu voz habita una melodía nueva si pudiera oírla, ¡cuán dichosa fuera...! Me contagiarías así tu alegría. Y tu encanto en una sonrisa. Me dejarías asombrada, tanto que hechizada volvería a buscar la forma de convencerle a tus labios para que se deslice en ellos tan tierno gesto. Ahora Precisamente ahora es donde reconozco la necesidad e imploro tu presencia. Me pregunto en qué estoy pensando. Si estoy soñando, si creo realmente que vendrás. Y descargo mis palabras sin tener un sentido de a dónde mandarlas. Un viaje inacabado en tu busca

quizás frustrado. No hay otra persona de la que esté más lejos. Y es en este instante donde tienes la absoluta libertad, de acecharme sin esfuerzo, de torturarme con tu recuerdo. De jugar y entrelazarte sin cesar a mi memoria. Avanzas sobre mis ideas y escondes tus escenas en mi cabeza. Tal vez es un segundo, tal vez es nada un gesto, una palabra. Y ya me tienes. Tristeza Silencio.Un eco.Otra vez. Déjala pasar, es ella. Penetra en la habitación con su inconfundible sensación de vacío. Y maldigo, sí. En mis ojos parece agolparse toda el agua del mundo. Mis labios callados. Mi figura inmóvil, vulnerable, pequeña. Ya se siente parte de mí. Ella, habita hasta en los más oscuros pensamientos, donde la luz no llega jamás. Vuelvo sobre lo mismo. No hay nadie. Desdoblo mis secretos, la tinta ya está emborronada, las lágrimas y el tiempo, las veces que he vuelto a leerlos, los han desgastado. Las veces que intentaron profanarlos, algunos por obra de curiosos, otra de ingratos que querían destruirlos. Y las menos de las oportunidades, donde yo les di rienda suelta porque no soportaba tenerlos encarcelados. Porque la ansiedad me pudo. El frío me abraza, con sus dedos me hace presa de su cuerpo. Él es hielo y yo rosa que estalla. En la tarde de agosto, ya nada se recuerda. Despezada sobre el suelo. Despiadadas imágenes recorren mi mente, ella me dibuja sus huellas en el cuerpo. Hace los nudos en mi garganta, pinta su retrato en mis ojos. Y por último, traza su mueca en mis labios. Anda, mira como ella me corona. Quédate ahí pero no hagas nada, es emocionante fingir que estoy sola. No rompas el clima, sé invisible como siempre lo has sido. Ahí tengo algo mío, mi reino, su poder. Me desvanezco en sus manos. Desdibuja poco a poco mis trozos de plenitud que subsisten y se aferran. Sólo quiero cerrar mis párpados… ella me enseña y sonríe como una madre. Dulce, si es que alguna vez puedo haberlo sido, me acaricia suavemente el pelo y besa mi frente…me deja allí y detiene el tiempo. Yo empiezo a inventar los sueños, pero ellos no tienen fuerzas ya. Me rendí. Las agujas cesan, mi terquedad también…ella contempla el cuarto, y libera mi desahogo.

Tiende una mano, a modo de burla, sabe que no puedo tomarla, que es en vano. Que no quiere salvarme…con malicia, me ordena humedecer de llanto mi viejo rosario de madera. Yo elevo mi plegaria. Ella, sin dejar de caminar de esa forma tan característica y suave, casi como si sus pies no tocasen el suelo, me dirige una última mirada. Ella ve el manantial calmo que fluye lentamente de mi vida…y a modo de un adiós, mientras pasa a través del umbral sin abrir la puerta, susurra casi inaudible… <<Buen viaje…>> Reflejo Soy yo, ahí estoy espejada en el agua. Puedo verlo. Mi cabello, semirizado mis ojos, marrones... con ese destello peculiar y los labios casi sonrientes. ¿Quién me ha dibujado en el agua? Me reconozco, mi piel de agua me invita a abrazarla... Qué extraño... baño plateado de ingreso a un mundo vedado. Exquisito, secreto. el lago sabe mi nombre, se oye el campanario y su eco. Me llama, el lago rozo los dedos de mi reflejo y en el pasar ondulado de mi mano la pierdo. Angel caído Yo lloro. Tú estás ahí. Me miras. Nada parece pasar. Me cobijas en tus brazos. Y yo me desahogo. Hasta que levanto los ojos y veo los tuyos, de un color curioso…

Un marrón muy claro y a la vez profundo me pierdo en tus pupilas. La sonrisa de tu boca me conquista y mientras tu calidez invade mi cuerpo yo olvido. Alas plateadas invisibles en tu espalda percibo la paz de mi alma en el encanto de la tuya… Encantamiento Falta menos Y aún así es mucho Pero falta menos y me alegro. Ah, pasa el tiempo y deja su arena en mí. Casi te vislumbro, en ese paisaje que se juzgaría de noche... y cuento las estrellas. De noche, te sueño te creo tan cerca... que soy feliz. De día despierta mi ilusión y pienso falta menos y aún así es mucho pero falta menos y me alegro por creer poder volver a verte. Hubiera querido Que me quisieras. Yo vi en tus ojos tu plenitud entera y mi alma se abrió a tu amor. ¡Pero no! Regalaste tus besos tus suaves caricias

a un ser que más bajo de lo que crees está. No reprocho que quisieras salvarle. No reprocho que tal vez le hayas amado. Sólo que no supiste ver mi sonrisa que te invitó a tenerme en tu corazón. Queríendote sin tenerte Haré a un lado los temores, haré a un lado todo lo que me impida amarte. Sé bien que tienes la cura a mi mal. Yo moriría por cada segundo en que tus ojos me revelasen la calma, la esperanza por la que mis labios claman. Si tengo que quererte en silencio, porque el destino no me llamó a tu lado, no me quejaré… simplemente aún con más intensidad intentaré ocultar. Aunque sea en vano, ¡ay! con todo mi dolor seguiré adorándote sin emitir palabra. Cuando me regales tu sonrisa, una lágrima muda querrá escapar de mí. No lloraré enfrente tuyo, sino a donde no puedas verme. Pero no es por orgullo, si mi garganta calla la pena de mi corazón. ¡Yo estoy hecha para amarte y deseo hacerlo! Sólo es imposible pretender, que mis palabras no se ahoguen en el pasado, que conozcan el aire y el deslizarse de mis labios para que las escuches. Alguna vez me diste tu hombro para descargar mi congoja, alguna vez el suave caudal de mis ojos cayó cuando enmudecía mi boca, alguna vez quise sentirme en tus brazos…me aferré tan desesperadamente a tu calor, como si otra cosa no tuviese la posibilidad de calmarme. Me rehice con tus frases, con tu dulzura, con la sonrisa que emanaba la ternura de tu alma. Ahora ando de nuevo, caminando en tu busca, pensando si te acordarás de mí, soñando que en el fondo sabes lo que significas para mí, delirando que puedas entender… que mis besos son para tí, que mis versos no hacen otra cosa que nombrarte cuando no estás, yo extraño tu mirar, anhelo lo que jamás será para mí. ¿Acaso decidió la suerte que no debas amarme? ¿Acaso fue un capricho de la vida el que sufra así? Queriéndote sin tenerte, esperándote sin que llegues, sonriéndote sin sentirme feliz más que cuando estoy contigo. ¿Acaso tiene explicación este querer? Dios me oiga y ojalá no la tenga, que no tenga motivo este impulso que me llama a dártelo todo, eres el dueño de mi imaginación y mi pensar. Quisiera poder detener el tiempo un instante, tan sólo como para deshacerme de toda esta angustia contenida, y extender mis brazos para abrazarte y sentir una vez más que no todo

está perdido…que no es inútil quererte, que las noches no son las que marcan mi soledad, sino un falso mal augurio, que nunca he estado lejos…que no voy a alejarme nunca…de tí. Rosal ¡Nada sé! Ni niego que quererte me duela, Que eres la espina de mi rosal ¡Ay! Mis dedos comienzan a sangrar lo mismo que la herida de mi pecho cuando contemplo tu belleza de cerca. La respiración se cierra y pierde sin encontrar el camino de regreso. Y yo sólo en el sonido detenido me quedo, articulas en mí uno de tus besos… y sólo me abstraigo del mundo entero. Porque tú eres lo que yo quiero Tus blancos brazos Yo soy la presa de tus blancos brazos ¡Sí, soy yo! Me asombra pensarlo Aún no puedo creerlo. Rendida ante tu calidez… mi cuerpo los extraña cuando lejos están de mí. Me desmayo y muero si me sorprendes fijándote en mi retina… Los suspiros se me escapan irremediablemente. Y no dejo de pensar. Yo soy la cautiva de tus blancos brazos encerrada en tu amor ya tan necesario para mi existir. Soy yo, la prisionera de tus blancos brazos tan fuertes y suaves, para deleitarme en caricias hábiles... Realidad Son tus ojos, portal infinito. Tentación y desesperación de mi imaginación... fascinación incomparable. Causa de recuerdos,

brillo de mis amaneceres. Es tu boca mezcla de palabras y besos dadora de sonrisas y silencios. Decepciones y pasiones... Y soy, derretida en todo aquello me vulnero, pero me siento plena, soy... Son tus secretos misterios insondables Es tu susurro, desconocido. Son tus abrazos, mi refugio. Es mi destino , un lugar incierto. Yo abrí las puertas, de par en par, para que tú pudieras a él marcar. La suerte me condiciona, cuando percibo que te alejas nada puedo hacer. No entiendo más nada soy deshecha en nostalgias. soy deshojada en olvido. No... no soy... sin tu amor. Diamond Nueva lengua salvaje de mi alocado corazón diamante rojo sangrante silencio y estupefacción… Algo más, ¿qué quieres que diga? Si las palabras se terminan como todo. Domina… enlaza hace viajes por verte. Y en tus ojos la nueva gema yo la miro… anhelante.

Serafín de mi alma Tus alas plateadas, brillan como estrellas de metal. Tu cuerpo se desliza y vislumbra por los cielos. Tus ojos atrapan al horizonte y lo hacen suyo. Piel por el sol respetada que se llevaría mis caricias de saberse adorada. Yo me lleno de absurdas timideces una risa, una actitud… tan de niña. Que temo me olvides y partas a otro lugar. Cada abrazo que entregas lo pierdo, porque cuando acabas ya no siento tu corazón tan cerca. Tu voz es la música de mis días. Recuerdo de mis ocasos. Mieles perdidas de tu intocable boca Anhelo profundo de mis frágiles besos. A mi sonrisa, la guardas a mis palabras las desgarras. Deshaces mis tristezas sin esfuerzo alguno. Luego te elevas, y yo espero tu regreso. Tu silencio es mío, y se me escapa de las manos. Tus besos se funden, suavemente, lentamente y para siempre. Tal vez crees que no sé atesorar lo que me des. ¿Por qué, sino remontas vuelo? Sobrenatural

Entre la niebla y la noche tus alas…de luna. En el sol, se desvanecen y se ocultan. Pero tu mirada aún abriga ese brillo que parece ajeno a lo habitual.. Yo contemplo tus ojos de estrellas, caballero de lo oscuro. Tu figura sobresale, y hermosea el silencio. Tus labios resplandecen rubíes del desierto. De tus cabellos débilmente, quiere apoderarse el viento. Avanzas sin el menor ruido, y lo inmenso es tu reino. En soledades tu espíritu, vagabundo, se engrandece enlazándose a mi alma. Casi como un susurro, se oye tu voz calma… Entonces es cuando pienso que de todas las formas que tienes para atormentarme, de dolor agobiarme, tenerme de rodillas… cansarme, a la vez no rendirme y verme sufrir… Escogiste la peor y la más dura la más fuerte y la más frágil nada puedo hacer contra ella porque pierdo y sólo consigo más aún lastimarme ¡enamorarme! Sí, suena raro pero así es Y las cosas que digo con intención de decirlas… son las que me arrepiento de haber dicho… No me canso de extrañarte… No me canso de recordarte… No me canso de nada. Simplemente te añoro. Suspiro hondamente y me pregunto Dónde estás y cómo estas.

Me desespera tu ausencia y tu tristeza. No puedo controlar mis ansias de hacer lo que sea por ti. A veces, luego de discutir mucho con mi mente digo que el corazón prevalece siempre. Son las horas, es su culpa, es del tiempo… ¿Por qué me desgarra? Es su culpa ni la malicia de tu sonreír… es responsable. Ni ese no-sé-qué que me cautiva y me pone a tus pies… Si soy impaciente, perdóname. Si ni siquiera puedo con mi propia locura. No pidas calma, ni un minuto de razón… y las palabras que te diga, pasa por alto cualquiera que tú quieras… llámame tonta, di que no estoy pensando… hasta puedes burlarte en mi propia cara. Hasta puedes pensar que me quedo colgada de la luz de tus ojos encantada… Llámame demente… llámame por cualquier nombre que no sea el mío. Y si no te acuerdas, tampoco importa Sabes que todo te lo perdono pero no olvides: QUE TE QUIERO. No hay más que decir No hay más que decir…¡sencillamente no poseo palabras! Que mis pupilas te lo digan, que mis ojos hablen, y en el silencio revelen la frase ¡Por Dios, que mi lengua calle! Corta el aire mi mirada amante, para posarse en tu alma de diamante. Arte pura. Causa de mis inspiraciones. Belleza en sí misma encierras. Musa, tu mirar da

rienda suelta a mi cautiverio. Soy víctima de tu encanto, ese brillo que baila y fascina. Y en mí quiebra tu cercanía, sintiéndote tan lejos… en vano mis dedos atrapan el aire que robas y haces tuyo… para soltarlo y maravillarme. Hay un señuelo, un misterio, mil respuestas que no puedo pretender saber. Algo sobrenatural, que invoca mis dudas. Tu boca, mi altar…házlo, dibuja en mí tus besos, arrastra en mí tus caricias.Esta piel es prisionera de la magia de tu roce… Si piensas volver Es este el lugar y sé que quizás no te sienta bien No es tu hogar pero, si te quedas y miras un poco más tal vez te llegue a gustar Sí, es este sitio deja tu huella aquí puedes permanecer no borres tu nombre no de este suelo, mi corazón… Tus ojos Son dos bellezas sobre el ocaso de mis pesares grises Son hábiles espejos de tu alma Son reflejo de un misterio que nunca sabré Son tu luz y mi fascinación Son mi desvelo y tu lucir brillo de amor Son… ¡tus ojos! Pink... is the love at first sight! Si hay un misterio en tus ojos, yo lo quiero saber. De tu corazón nunca me borres, porque ese día moriré, y tú sí que sabes dejar huella en el mío… está tu nombre ¿lo ves? Entiende… ya no es una mera manía de versos, ya no más. Tendría que explicarlo todo de una vez, pero difícilmente puedas comprender. Escúchame, tan sólo eso te pido. Quizás

estés harto o ni enterado y decidas marchar, pero ya es inaguantable. Vivo en un martirio enlazado a ti. Mis cadenas solas aparecen para recordarme que no estás junto a mí, como yo quisiera… ¿y qué? ¿Debo ser acaso muy diferente? Si es así, mejor no lo sepas, mi forma de ser es lo que me hace quererte. Tal vez, sí, tal vez pueda cambiar y convertirme en la chica que deseas pero por tenerte dejaría de quererte y eso no es una opción. Intento demostrarte de la mejor forma que sé, que te quiero, pero no resulta…cuánto costará que despiertes y lo sepas… cuanto costará abras los ojos y veas… que no encuentro el modo de hacerte saber, y me torturo día y noche, pensando en la palabra que al fin te haga …vislumbrar mi amor encerrado por culpa de mi dolor, mi dolor que me impide decirte todo lo que quisiera, me da miedo te alejes pensando que nada siento por tí, y que sólo trato de embaucarte con alguna mentira como las que ya te han hecho sufrir. Si piensas eso te advierto que te equivocas, que estoy al borde la locura por tu sonrisa, tu calma, el brillo de tu mirada y todo lo que debe permanecer junto a mi alma atesorada en lo profundo de mi pecho. No ves entonces que mi corazón se desvive por cada segundo a tu lado, creo que es en vano. Si no te expreso todo esto alguna vez ¿qué será de mí? Y cuando te enteres, ¿cómo reaccionarás? Sólo tú conoces eso, pero sé que sonreirás como si quisiera engañarte, como si fuera una ilusión vaga que busca tentarte sin lograrlo, pero no es así, no… Podría sospechar todo eso de tí, aún no teniendo motivos para hacerlo, pero ten por seguro que jamás lo haré. Ya no sé que pensar, qué hacer, qué decir, a dónde voy a llegar…sólo tú conoces lo que te hace pensar cada una de mis frases, si las tomas en serio o tan sólo como un juego que me complazco en crear para hacerte perder. Si vieras en lo hondo de mi mirada, que están grabadas las palabras, a fuego en la piel cada uno de tus abrazos y quizás de mi besos la calidez en mis labios… pero ellos quieren salir y darse a tí, liberarse… aún sabiendo que jamás les darás cabida, siguen esforzándose, reteniéndose hasta el día en que lleguen a tocarte, quiero recorrerte con mis pupilas, y no lo externo, sino la belleza de tu alma entera… porque ya no puedo figurarme como sería mi vida sin su presencia… Quiero desahogarme y no sentir que me falta el aire, cuando te acercas o te vas ya. Me desgarras completa.. la angustia se hace mi amiga, se me apega al cuerpo y no encuentro la salida…ya entenderás cuando recuerdes haberlo sentido, o me pregunto si habrás sido capaz de querer así a alguien, qué importa…¿verdad? Si tus secretos están vedados no me importa, igual si los supiera morirían en mí. Si yo te dijera los míos desparecerían al llegar a tus oídos, porque no sé qué es lo que sucede, si lo tomas como palabrerío o adulación, si como farsa o mentira, si como verdad o treta, o si realmente no existe nada mío, nada de lo que te he dado con tanta desesperación. Quiero sentirme en tus brazos por única vez y no sentir que ha terminado una sensación de que junto a tí seré feliz y podré hacerte feliz, porque eso es lo que más me interesa. Quizás

no soy la persona correcta, que sientas que realice todo eso que deseo tanto para tí. Ojalá no creas que lo mío no tiene sentido, que ha salido de la nada y es un capricho, que mejor sería para mí olvidar que alguna vez has sido alguien a quién he querido tanto… Quiero recordar tu nombre, quiero recordar la luz de mirada, lo bello de tu sonrisa, los besos de tu boca, el calor de tus caricias, quiero recordar la paz de tu voz y quiero recordar tu dulzura invadiéndome cada centímetro del corazón. Quiero recordar tus abrazos y tus palabras, quiero recordar tu cercanía y no como un sueño de nostalgia, quiero recordar tu aroma y tus manos, tu risa y todo lo que soy incapaz de describir (y que todavía no creo poder hacerlo en algún momento) y me fascina sin regreso. Quiero recordar, casi con lamento, que he derramado mil lágrimas por un amor que no ha podido ser, que me alegraba y emocionaba cada vez que te podía ver, que a veces me has dicho cuánto me querías, que supliqué por tu voz distinta, llamándome de maneras que siempre serán parte de mi imaginación, quiero recordar que me has devuelto la sonrisa cuando nadie podía hacerlo, quiero recordar todas las veces que has permanecido junto a mí a pesar de que somos tan diferentes… y que esas oportunidades fueron en las que trataste de escucharme y lo conseguiste, aunque en realidad millones de barreras pudieron interponerse luego… He podido, sin embargo, con mucho esfuerzo descubrir que en mí nacía este sentimiento tan conocido como nuevo, imprevisible como imaginable, retenible como incontrolable y tan paradójico que quiere mostrarse y ocultarse… originador de temores sin fundamento, suspiros que ya no cuento, nuevas formas de querer acercarme y no esperar nada de tí, porque ya no quise sólo recibir, sino también dar… Dar todo aquello que tú sí sabes, contagiarte mi serenidad imposible… porque hay algo en tí que me hace sentir que la pierdo, dibujarte mis sonrisas en el recuerdo, para cuando ya hayas olvidado lo hermosas que se ven las tuyas y necesites inventarlas de nuevo, darte todo cuanto no pensaste que podías tener y tendrías un mundo en tus manos, que no ignoras que desde siempre no puede pertenecerte, pero sí desconoces que es tuyo. Se deshoja, se deshace, cada vez que lo dejas solo y desapareces de él… SOY YO… Estoy llena de esta soledad que ya no sabe por dónde escapar y quiere adueñarse de mí sin preguntar, sólo tú puedes sanarla esta vez…¿me darás una oportunidad? Ilusiones Despertar en tus brazos refugiada, pegada a tu cuerpo como si en alguna noche que debió ser eterna nuestras almas se enredaron

para ser una en lugar de dos. Y mi piel cubierta de estrellas, del sabor de tus besos… se estremecía al más ligero roce de tus dedos… Ah, yo sonreía muda y dulce tus caricias derretidas me llenaban el ansia animal ¡no quiero más esta soledad! Tal vez era cierto, una mentira sin futuro, que se alimentó de mis ganas de vivir. Simplemente un sueño del que despierto pensando que tanto amor no es verdad… Qué ganas las del vacío desvelarme con el recuerdo de tu aroma quitándome las esperanzas una a una… ¡recordándome de mis ilusiones lo irreal! Y fue entonces cuando la vida me mostró el puñal, lo clavó en mi pecho… la luz era el brillo muerto de mis ojos que palpitaba aún sin mi vida… Acércandose podía leerse en mis pupilas tu nombre cada una de las frases tiernas soltadas por tí a mi oído colgaban del viento cuando tu memoria decidió olvidar que existí.

La Noche Reina Juegan mil luces en su cabeza. Ella es la noche reina, y la luna se muestra, radiante y blanca. Donde tú te encuentras, es la noche infinita, donde tus labios pronuncian mi nombre, la noche que nunca llega. La dama de lo oscuro, la señora de los sueños de todos, que desliza y elige con el dedo si los deja realizarse.Es la inmensidad entera, mi angustia y mi pena. Mi esperanza latente, mi inquietud permanente. Yo he salido en tu busca y vi su magnificencia, porque es la sombra que se expande y a los destellos no ciega. Ella deja vivir este amor sin fundamentos, esta aventura donde todo está en riesgo, donde tus ojos me encandilan, donde tus brazos me sujetan, donde el aire es tuyo y la respiración se cierra.

Hace posible que hoy me tiente de extrañarte sobremanera y trate de pensarlo más de dos veces antes de renunciar. Que me fascine como antaño, con cada idea que se cruce y me desoriente a nuevos lugares donde siempre he querido estar sin saberlo. Me ayuda a redescubrir el frenesí indomable que me hace querer ver tu mirar otra vez, en este instante preciso donde confundo todo menos lo que delante de mis ojos tengo como meta...y es ella la que insiste en deleitarme con el recuerdo: tu voz,tu sonrisa, esas caricias que jamás han sido o serán mías, tu nombre, mi suspirar ya no tan extraño, sino más bien conocido por los anhelos a los que aún sujetan gruesas cadenas... Ella es la noche monarca, que gobierna impasible y traicionera, pero su trono te deja. Hoy eres el rey de lo profundo, lo inalcanzable, eres dueño de mi admiración y mi silencio...ay, eres dueño de todo cuanto tengo, incluso mis secretos, porque tú habitas en ellos... Ella es la mujer que te encubre y esconde, enigmática... pasa desapercibida para tí, pero no para mí...ella me calma y desespera, oye mi latir convulsionado, es testigo de mis lágrimas...es ella la compañera en mi soledad. Sólo soñar ¿Cuánto cuesta para tí regalarme uno de tus besos? ¡Cuánto daría yo por la roja entrega! Que emerge de tus labios risueños Seguro no tienes idea de cómo el tiempo me maneja impacientándome aún más... Ah, deshojo en mis manos el destino que pudo haber sido. Y en mis ojos nace el que jamás será que no vive ni muere tan sólo es una imposibilidad. Es entonces cuando mi rostro espera y mi ser se detiene quizás el corazón sea el único sonido que puedas percibir... tu boca se cierne sobre la mía y tus brazos me dan su caricia para siempre el mundo deja de ser mi preocupación sólo tú eres mi exterior y mi interior... Sonríes y habitas mi mundo tal vez sin proponértelo ya has ganado de nuevo la batalla y mientras te alejas... te observo en silencio. Frases de amor

Ayer mil frases de amor murieron en mis labios. Desde lejos te adoraba sin emitir palabra; tu nombre surgió desde un imperio olvidado y en mis ojos nacieron fragmentos de lo que callo sin evitar ocultar en verdad, ¡por saber que mi secreto está en tus manos muero! Y palabras que decir no puedo se asoman entre mis labios, suspiros que se escapan, entre los lazos desde mi alma, susurro cuánto te quiero, sonrío soñadora, solamente pienso cuánto faltará para verte de nuevo…mi alma se desgarra en versos y palpita paulatinamente sin dejar de extrañarte Perdí Me atrapas, me sueltas, me desesperas sobremanera… soy presa, soy marioneta, vulnerable a la locura sin razón . Puesto que el corazón jamás oyó ni cedió ante ningún pretexto, sigue en la jaula de su libertad. Encerrado en tu libertad, que me hace cautiva. Un precipicio, sin aviso; un vuelo imprevisto de mi cordura, porque de rienda suelta goza la imaginación. Si puedo escuchar tu voz y perderme sin pensarlo ya, si puedo creer por una vez que no existe más mi límite, la barrera que me frena y aleja … entonces siento que estoy viva, que corre la alegría en mis venas y mi suspirar del aire se adueña … Cuerpo redibujado, cuando te abrí las puertas de mi alma sin dudarlo, tal vez la emoción entera desbordó y ahí fue cuando me perdí… Perdí mi cabeza, perdí mi corazón, te lo llevaste dejado en algún rincón, lo arrastraste de un hilo tal vez por eso no lo ves. Me cosiste una sonrisa en la boca que ya no puedo quitar de ninguna forma…ya no me encuentro como antes, en qué lugar estaré entonces, los temores más absurdos se abren paso en mi cabeza, y ahí me doy cuenta, dónde estoy que no me encuentro y que ya no me recuerdo como antes era. Me habrás cambiado y dicho que así todo está bien, pero no… yo no me recuerdo como antes era, yo no me recuerdo tan insegura y risueña, tan frágil e incompleta. Tan plena y extraña, quizás ya tan conocida para tí y no tan consciente de esta sensación…como yo… Ayúdame a buscarme, recomponerme y armar las piezas de mi rompecabezas, es probablemente tu juego el que me satura y enloquece, pero no. Sé que no lo haces de verdad, esto es tan sólo un capricho del azar… Impaciente Simplemente. Impaciente. Dependiente de volver a verte. Me enredas de locuras, me haces perder la cabeza. Tú y tu forma de mirar. Ese modo de mover los labios cuando hablas, esa sensación poco habitual cuando besas…ese desvanecerme en tus dedos apenas me rozas. Y me esperas, sí. Encuentras el momento exacto para vulnerarme, necesito entender… ¡Ah! ¿Acaso será tan fácil para tí conquistarme…? Da miedo pensarlo, creer que puedes

someterme a tus pies así de nada, tan sólo sonriéndome cuando se te da la gana. Y quedarte en silencio como si no supieras lo que ocurre. Desconoces que duele, pero tu nombre se graba en mi piel y tu mano puede alcanzar mi corazón sin esfuerzos, regálame un instante más, no sea cosa que me pierda. Ah, no resisto no, la miel de tus ojos, lo dulce de tus besos, no sé cómo es que lo haces… con algo como eso… quizás dispares una frase al viento y caiga encantada, muerta de amor. Así…en menos de un segundo te lo llevas todo, mi respirar que inútilmente intento recuperar, y la seguridad que parecía poseer…asesinan tus pupilas mis dudas y palabras, sólo un suspiro idiota que no oyes. Cuánto cuesta soportar, cuánto cuesta reflexionar, quizás que no me vuelvas a trastornar, suplico que mi consciencia no me traicione, no me abandone… es imposible al parecer, no hay algo que pueda hacer. Esto es demasiado…no sabes de qué se trata lo digo ¿verdad? Ya has olvidado cualquier cosa, y lo que más importa no puedes apenas asimilarlo, qué duro debe ser quererte, qué duro, a veces me maldigo y pregunto ¿por qué lo he hecho? Es como si todo en ti me cautivase y convenciera. Es así repentino, cambia tus maneras, así… desordena y confunde. Ah, desespero, al borde de la razón, porque nada puedo comprender, dame un momento… con lo indeciso y lo fugaz, quizás me mareen más… Que será Qué será de vos cuando no estoy allí, que será cuando no puedo ni siquiera imaginarte, como si querer así estuviera prohibido, que será de mí… Será que no es correcto quererte tanto y desear verte una vez más…es como si estuviera mal. A veces lo siento así, aunque digas que no es verdad. Será que evocar esa sensación en la que no puedo respirar me mata poco a poco y caigo de nuevo en el abismo de tus ojos. Será que no resisto y que no puedo, porque tú controlas mis impulsos más salvajes, los dominas y los sueltas como quieres… Y cómo creí cada una de las mentiras que inventé , por hermosearte, inventar un halo de luz que jamás existió, que te cubriese…por imaginarme un cuento y meterte en él… ruego me perdones, y me entiendas… hoy marcho a un nuevo rumbo… en busca de lo que quizás en ninguna parte encontraré, tal vez sólo este en mí… No voy a mentir, no voy a decir que todo está gris porque no estás tú. El día es maravilloso. Tan sólo estoy en el desafío de encontrarme lejos…de lo que fui. Ego Aprender de nuevo a volar. Es la frase exacta que buscaba ella esta vez. En los refugios de la memoria estaba todo cuanto ella quería olvidar.No conseguía hacerlo, porque las

imágenes en su cerebro la torturaban con las visiones de lo que fue, de lo que pudo haber sido…y una lágrima se deslizaba por su rostro, percatándose de todo cuánto había hecho. Los momentos en que fue plenamente feliz, sólo en apariencia… le hieren como dagas. Las oportunidades donde lloró por mil y un motivos, que se resumían a uno solo. Donde ella se negó a ver y luego de observarlo bajo esta nueva luz que parecía abandonarla, se sintió tan egoísta…como si hubiera sido autora de algo realmente abominable. Sí, ella le quería. Pero nunca pensó cuánto le importaba en verdad, siempre creyó, ahora le era difícil tragarse sus propias ideas…la mayoría de las veces quiso creer que le importó tanto… y él apenas la registraba, pero quizás no fue así…era su turno de pedir perdón, marcharse… Encontrar un nuevo rumbo no le sería fácil, mucho menos expresarle todo cuanto pasaba por su mente en estos momentos…sintió miedo, un miedo atroz de perderle que jamás había experimentado antes, sin embargo, no lo analizó dos veces y corrió… dejando libre en el aire un frase de adiós… rompiendo las cadenas de su propia prisión. La Pared No entraré a tu corazón. No seré nadie. Quedaré fuera. Y todo lo que te he dado, conmigo. Iré a otra parte, qué importa a dónde. Algún lugar mejor debe haber. Sí, porque no puedo resolver nada aún y prefiero pensar que no vas a escucharme, ¿cuándo lo has hecho? Creía que tus palabras eran para mí, mas parece que la nada existe más que yo. Ella tiene nombre y puedes sentirla aunque no sea algo concreto. Sí, también puede ayudarme a olvidarte. Porque no fue tu intención meterme en este lío. Porque he sido yo sola. Me pierdo en el laberinto y no hay camino de retorno, será hora de seguir, será hora de asumir, que yo no quise ver la pared. Gran muro de cristal y piedra que mis noches absorbía, que jamás pudo ni podrá derrumbar un alma como la mía, para llegar a la tuya…cima del cerro que jamás alcancé… no fuiste, no eres y no serás. Por ende, yo tampoco. Y me haré una con la oscuridad, me desvaneceré en la niebla y si recuerdas de nuevo mi nombre, probablemente sea vacío lo que halles, para ese entonces ya te habré borrado de mí… Partiré a la caza de otros sueños, allí donde el mundo se termina y comienzan las infinitas posibilidades del horizonte…donde el tiempo no existe y las almas vuelan libres.. Detrás del muro está lo desconocido y en sus ladrillos quedará la marca de que intenté traspasar sin éxito … está tu sonrisa roja como jamás la he visto, invitando quizás a otro ser a pasar en mi lugar, porque yo no he podido, y no eres tú el que espera, sino yo… Sí, detrás del gran obstáculo está tu corazón, el secreto que jamás sabré. Tu cariño, el

verdadero, si es lo que lo hay, no asoma, esta allí…yo imploré para cruzarlo, yo supliqué suspirando tu nombre con tal de que me oyeras, yo escribí no sé cuántos poemas… escucha… yo no sé qué es lo que esperabas de mí, ruego que nada, ruego que nada para no haberte decepcionado, ni lastimado en forma alguna… por algo has decidido estar lejos de mí… Secreto Tengo un lugar secreto que nadie conoce. Sus puertas invisibles me invitan a pasar siempre que me encuentro en la soledad, siempre que las lágrimas me invaden los ojos. Un sitio que nadie se atreve a cruzar, que me fascina y me tiene atada a su misterio. Una frontera que sólo yo puedo pasar, se asoma en el fin del horizonte…nada de muros,pedazos de aire se entrelazan para llegar a ser míos. Un rumor lejano, una voz se aparece entre la luces, porque las sombras son desconocidas tanto como las pesadillas. Ese sitio no existe, pero yo le doy vida y él me da la suya. Una sonrisa se pega como marca de agua en el alma y la angustia se encuentra ahogada. La desesperación no tiene razón de ser. Es el silencio perfecto, el color del sol, el verde sobre los vidrios de mi retina. Cómo añoro aquel lugar con las estrellas estampadas en el firmamentos, vigilantes eternas, sueños inalcanzables, que se ciernen sobre el todo. Yo sé que en ese lugar las mentiras son ciertas, y tú me quieres como yo siempre te quise. Sé que allí están las frases que soñé oír de tu boca, que jamás salieron de tus labios, que yo nunca pude haber imaginado…ni podré hacerlo jamás. Un secreto, un susurro de tu voz quebrada en la noche, diciéndome que me amas… De la persona equivocada Enamorarse precisa y perdidamente de la persona equivocada, es un sortilegio de la vida.Un regalo que Dios nos da, para que no pudiendo recibir, sepamos dar.Sí, y benditos tus ojos que nunca me mirarán tan dulcemente como sueño. Y bendita tu boca que entre miles sonríe y es capaz de hacerme feliz estando triste. Porque nunca mereceré de ella un beso, ni pediré las frases que decirte quiero. Ah, y me olvidaba, no mencioné la magia de tus caricias, lo hermoso de tus silencios profundos, que se guardan en mi alma. Tampoco hablé de tu corazón, que tan negado me está, que vaya a saber yo por quién daría hasta su último latido… No hablaré de tu nombre, a estas alturas seguro que lo reconoces y sabes que eres tú… Cuando los días eran noches Cuando los días eran noches y el tiempo se te escapaba de las manos juro que perdía mis horas,

mis minutos de oro, pensándote. Y está bien, puedes no creerme, si te place…puedes hacer lo que quieras. Pero no afirmar que no te quiero porque estás equivocado. Cuando las rosas florecieron yo te amaba cuando se marchitaron, me despedí de su belleza y seguí amándote. Porque por más que supongas que te he olvidado Nunca podré. En cada tonada de cada vieja canción triste, esas de historias que no pudieron ser… se aparecen los días de mi existir, del tuyo, del que alcancé a ser un instante… Y yo no logro comprender, no ¿por qué, por qué, por qué? Aún sigo preguntándome… Por qué será que tus ojos no se fijan en mí y tal vez en algún momento me digas que sí… que aunque yo no lo esperaba junto a tí pueda ser feliz. Y sigo soñando, aunque no sea verdad y así la vida se me va… Ese lugar Más de lo que imaginas y más de lo que crees…más de lo que puedas pensar…porque nunca llegarás a saberlo del todo…por eso me empeñaré en hacértelo saber de mil maneras…te aseguro…que no podrás dudarlo ¡jamás! Ningún día de tu vida creerás que miento, pregúntale a mi corazón si es cierto… Si tuviera un lugar para quedarme por siempre, sería en tus ojos…porque allí mi recuerdo sobrevive y no muere, porque estoy viva si me miras y puedo fijarme en tus pupilas,grabas mi alma allí, aunque tú la borres, pero desde allí llegas a mis más hondos secretos sin esfuerzo y me regalas tu calma… Porque nada mío tengo porque cada latido lo daría por tí, e incluso respirar por mí, hace que el aire sea tuyo porque me lo robas, como el tiempo… tú sin preocupaciones, y yo pendiente…y tu premio está esperándote, aunque no, no merezca un solo beso de tu boca, no…yo sigo esperándote aquí como una testaruda que todo lo ha perdido, menos los sueños… Quererte de lejos

No es lo que yo quisiera. Tampoco parece tener propósito, pero ya me he acostumbrado. Aunque… a veces desespero, y me pregunto por qué avanzo y retrocedo sin fin. Me he tomado la manía de saberte bien, quizás estés un poco harto. Quizás es demasiado, y deba resignarme a la idea de que eres inalcanzable. Sin embargo me fascina tu voz al hablar, esa forma de mirar que en nadie más he podido encontrar y que me resulta vagamente familiar…eres más misterioso que cualquier persona que pudiera haber soñado, pero no me asusta eso. Tampoco creer que no me quieras, no me importaría, seguiría queriéndote tan obstinadamente como lo he hecho hasta hoy. Se pierde mi vista entre los pasillos del silencio, y qué significa para tí eso, no puedo conocerlo…no puedo ahondar en tus secretos, aunque sí puedas tú hacerlo en los míos… y qué, si no eres consciente de todo esto. Qué objeto tiene lo que escribo, si no te molestas ni siquiera en leerlo. Me vuelves loca, me conduces a la ruina, me haces infeliz, quizás más penas y más lágrimas que otra cosa, que todas las sonrisas, todas las demostraciones de afecto que me has dado. Ah, yo fui la idiota, y por mi culpa, tu nombre arde en mi memoria. No puedo salirme de estas cadenas, no pienso de otra manera, ya no hay pretexto para que no te tenga en el recuerdo más insignificante. Y Dios me libre de tus encantos…de tus frases, de tus labios, de tus besos y mi engaño. La luna es mi condena, las estrellas son mi castigo, llevan la luz que yo quiero en mis noches, pero distantes son…es mi debilidad tu dulzura sin igual… es mi vulnerabilidad y de pronto descubro que caigo, mis dedos resbalan de los sueños…el viento se lleva cada respiro y yo te espero, casi sin concebir un parpadeo. Lamento Llamé a tu puerta y no contestabas Me encontré muy cansada Hacia abajo llevé los brazos y las manos en mis rodillas. Mi alma se derritió a tus pies. Entonces mi voz murió, y te convertiste en el acerico de mis ojos, donde brilló una estrella y llovió el rocío por mis pestañas corrió. Entonces de entre el silencio alzaste tu mano hasta tocar mi rostro suavemente y sonriendo tan dulcemente, como antaño… plantaste un beso en mi mejilla, marchaste y yo presentía

que no volverías… Trofeo de guerra Me seducen tus palabras tus besos son el mejor arma con tus ojos has ganado la batalla entera Mi piel es tu territorio mi corazón tu prisionero tu trofeo de guerra Me enorgullezco de haber perdido y clamar tu victoria con mis suspiros todos y cada “te quiero" de mis labios con mis sueños perdidos y mi destino en tus manos. Te extraño Te extraño. Tanto, que apenas lo sospechas. Y muere tu nombre en mis labios… Miro a través de la ventana, sin que mis pupilas recuerdos entierren… Y la luna traicionera, se ríe al pasar. Se oculta la noche, muere mi anhelo. Los soles se duermen, se desperezan las estrellas, bailan los luceros, como la luz en tus ojos al soñar. Tu dicha no espera, tampoco cree, que me hace feliz. Y puedes tatuar tu alma en mi piel, tal vez del dolor me libre…tu dulzura empezando a crecer de tus dedos, de cabeza a pies, me invade el cuerpo y roba el corazón… en el aire pierdo la razón, con tu sola presencia ya bastó… y si levemente tu boca me besara, allí mismo caería desmayada. De cabeza a pies No se explica. Simplemente se siente. No quiero tener que pensar por qué . Es demasiado trabajo para mi alma cansada. Mis ojos te buscan en el vacío, sabiendo que te han perdido. Que cada suspirar es en vano. Y el tiempo se hace más largo, porque se encapricha y así lo desea. Él juega en una danza desconocida, me susurra los secretos que no sé descifrar, su lengua es la experiencia, creo que carezco de ella en gran medida. Sigo arrastrando las cadenas de este amor en solitario, a lo lejos oigo la burla de los sucesos, qué me importa, pienso… qué más da. Si te quiero y te da igual, pero a mí no. A mí no…Verte me reconstruye de cada pesar que sin piedad me derrumba, pero me rearmas de maneras nuevas, haces que muera, por tenerte cerca, o por lo menos por poder estar cerca, porque sé mejor que nadie que no eres mío… Veo en el viento la respuesta, en la soledad, en el aire mis ganas contenidas… que siguen presas y no serán libres a menos que…a menos que… pero ni siquiera tengo permitido pensarlo, es como si no hubiera hecho lo correcto.

Intentas convencerte de que no existo, cuando para mí eres lo único capaz de hacerme existir… es una rara sensación que inútilmente plasmo en estas palabras, pues hace mucho he descubierto, que el monólogo no es consuelo. Pero ¡qué dialogo… si puedes hacer que reine el silencio! Tantos momentos se hacen nido en mi cabeza, que jamás podré distinguir el método para sacarlos de mí…ha de ser nuevo, extravagante quizás, ver alguien con una sonrisa marcada de cabeza a pies, que te mira como si nada pudiese hacer… frente a tu sencillez tan común y deslumbrante, quizás es porque no la entiendo… Camino Quizás no significó demasiado. No fue nada cuando decidí marchar. Porque yo no vivía en tu mente, no. Así es como me dije, "voy a marchar”. Y a dónde y para qué… no sé dónde y no puedo decirte el motivo, aunque lo sé bien. Tal vez pueda explicártelo cuándo sepas entender mejor…camino por las calles sin saber, si hay un destino ahí afuera, tal vez… no hay nada para mí. Las estrellas me observan y yo les dirijo una mirada de adiós porque no voy a regresar. Así como tú me dejaste ir, yo espero poder hacerlo contigo. No podré dormir, volveré a las ciudades del pasado que me han visto por tí. Pero no volveré, voy a irme… a ese sitio sin paradero, quizás me aclare las ideas, quizás la última lágrima derramada me haga sufrir ¿y qué…? Ya bastante tengo sin tí. Cerca o lejos es igual. Sólo que no, no es el lugar, así que ya ves, me despido… ¿sabes? No me fue tan mal. Debo admitir que no me fue tan mal. La noche no se apiada de mi confusión y me hace buscarte en cada rincón de mi mente. Olvídalo, no tengo más para decir, y no voy a quedarme para que me veas así, lo he intentado todo…así , el amor es un engaño, un arma asesina que te carcome hasta los huesos y te desgarra el alma, no vas a querer saberlo, créeme, por más que lo intento, no vas a querer saberlo… Ni cartas de despedida, ni un “recuérdame”, ni un último deseo, quizás si me preguntas, te diría, “sólo el que seas feliz…”. No creo que entiendas nada en concreto, porque yo tampoco sé lo que estoy buscando, pero en serio creo que debo hacer esto, algo me dice que es lo correcto. Aunque mañana no pueda liberarme de esto, por más que nunca pueda… encuentro soledad a todas partes, tal y como cuando empecé a soñar que podía hacerte mío…no hay diferencias, fue lamentablemente un amor de vidrio que se rompió tras los muros de tu indiferencia…a ciegas y secreto, que hizo a mi corazón resbalar de los dedos sin tener en cuenta los riesgos y cuando debiste agarrarlo no estabas allí, nunca lo habías estado y no había sido tu culpa. Cada golpe es mas duro, cuando lo veo mejor , si busco en el pasado alguna garantía de

que no amé en vano, de que esperé por algo que pudo haber sido… es porque no pensaría más que en mí. No soy para tí, estoy segura que conmigo perderías…sería un mal partido, un mal partido… sería echar tus sentimientos a la basura, como hice ahora con los míos… tal como lo hice con los míos… Una forma Sólo puede haber una forma que desconozco y está fuera de mi alcance, de mis límites… y yo corro, nada encuentro. Te pierdo, me pierdo nos perdemos… y me encuentro de nuevo entre el silencio. Sola. Donde la ausencia y el vacío son uno y me convencen de lo único que pueden hacerme creer… Es verdad, es tal vez castigo es quizás prodigio, pero no… tengo la sensación de que ya no debe ser algo siquiera que sea capaz de olvidar. Gris…¿avellana y gris? Tus ojos resplandecen un instante que me saca de la monotonía absurda de mi rutinaria sinrazón. No debe ser algo que quiera luchar en vano por nadie… cuando más empiezo a apreciarlo me percato que ninguna barrera retiene mis sentimientos, yo descubro que te vas. Imposible Ella no le conocía muy bien. Sin embargo, no dudó de aquellos ojos, de aquella sonrisa que le concedía cuando ella lo necesitaba…de sus abrazos, que habían sabido darle consuelo. Al principio , ella supo engañarse a la perfección y prefirió creer que un sentimiento de gratitud le impulsaba a querer tenerlo a su lado, cada vez más, y aguardar con impaciencia su llegada.Incluso llegó a pasar por alto el latir desbocado de su propio corazón, mintiéndose. Se esforzó en creer que no podía volver a posar sus ojos en nadie, no después de lo que había pasado. Además, seguramente, él la decepcionaría, él se burlaría de ella, él no tendría en cuenta sus sentimientos, él se alejaría dejándola herida como los anteriores ya lo habían hecho.

Sí, hasta se había prometido no volver a creer en nada. Cuando se dio cuenta, ya era tarde y el nombre de él se le había aferrado a la sangre, las caricias habían traspasado la piel, porque ya no eran un simple gesto, su amabilidad era algo más que aliento que le ayudaba a seguir, su voz tranquila y suave era lo único que ella quería oír, aquella risa y su música tan peculiar, sus pupilas que la miraban de un modo que le resultaba vagamente familiar… ya necesitaba de ello para ser feliz. Y la confianza que ella le tenía se fue haciendo cada vez más grande, hasta descubrió que una especie de timidez se enredó en su consciencia y no le permitía liberarse de estas cadenas, ella pensaba mil y una veces, que su amor no podía ser y debía reprimirlo. Por eso empezó a extrañarle en las noches donde su presencia hubiera bastado, donde una sola mirada, le hubiera devuelto la paz. Hasta podía sonreírle sin que él pensara todo aquello que ella se tomaba el trabajo de disfrazar, por mero miedo. En su cabeza no había ni siquiera la posibilidad, aunque todos ya lo habían notado y la observaban con una expresión cómplice, cómo ella se calmaba en su presencia y se ruborizaba tanto, que era imposible ocultarlo, cómo bajaba la cabeza en una especie de vergüenza tan grande, que le quitaba el aire…como desesperada buscaba entre sus ideas alguna palabra, para que él no percibiera sus silencios donde ella se quedaba hipnotizada… como esperando que él se le acercase más… Se dio cuenta que él no lo notaba, de hecho sus amigas empezaron a tratar de convencerla para que le dijera, pero ella se negó. No podía destruir una amistad, lo que él había querido pasaba por encima de cualquiera de sus absurdas ambiciones que no eran más que sueños, ella no podía arruinarlo todo y lamentarse luego, porque si ya era lejano, nada iba a producir el efecto contrario. Si él era feliz así ya bastaba para ella, aunque en verdad muriese por dentro y toda esperanza se quemaba y resucitaba de las cenizas, enloqueciéndola. Era todo lo que le importaba, poder hacerle ver que él no tendría motivos para rehuirle y no volver, como si diera por sabido lo que ella con tanto recelo guardaba, aún así cuando él nunca supiera que ella lo quería tanto.

Algún día Algún día, cuando ya no pueda creer y no tenga ganas de volver, cuando el sol se empeñe en iluminarme y yo no confíe más en el amor. Ese día todo puede cambiar sin que me importe, porque seguiré tras tus pasos hacia el olvido mismo, ese día intentarás darme la mano, será demasiado tarde, me prometerás con la más dulce de las voces no dejarme, me prometerás estar allí. Yo querré cambiar y tomar un nuevo camino, aunque no pueda olvidarte, para empezar de nuevo, así yo me iré. Bien lejos, trataré de despejarme de todo recuerdo y no te veré, seguiré queriéndote como entonces y no volveré, porque será para mí irreal, tú no podrás quererme, tú no podrás extrañarme, ya te hartarás de buscarme y suplicarme, como yo lo estoy haciendo ahora. Te cansarás de amarme y con los ojos lastimosos vendrás a decirme todo lo que callaste, te fatigarás de recordarme, no podrás borrarte mi nombre, me echarás de menos, y buscarás

que te sonría como antes lo he hecho, plena de sueños, de esperanzas imposibles… Cruzo los dedos para no hacerte sufrir, pongo todo mi esfuerzo para alejarme… pero sé que lo haga o no…ese día no llegará jamás… Orilla El corazón me lo robó el agua, lo borró de la arena, porque no quisiste tenerlo ah, desdichada que en la orilla todo lo perdió. Tus huellas pasaron sin que hayas visto, el regalo que te hacía yo. Y desesperada mi alma se consumía, por buscar un poco de tu amor. Sobre la orilla moría toda mi ilusión… sobre el último suspiro tu nombre se oyó. La noche despojó a la sirena de su fulgor, su canto enamorado no se oiría más y se comenzó extrañar su canción de dolor. Tus ojos le daban vida, sola en la playa se esfumó. Su historia fallida escrita en la espuma, esperanza imposible que la marea ahogó. Musa Es, según los griegos antiguos, una deidad inspiradora, es según escépticos contiguos, un sueño de nuestra mente creadora. Y yo digo que no es nada de eso no saben ellos, no saben esto así yo lo expreso de amor es mi gesto… Musa, y sin pretender vanamente elogiarte, aunque la definición suene confusa, eres tú, de qué otra forma voy a explicarte. Si conocieras otra manera que mejor funcionara… mejor lo dijera, ¿cuál sería la palabra que mejor lo mostrara?… Recuerdos Ese lugar donde todo está intacto. A pesar de que no podemos creerlo, a pesar de que parezca lejano o irreal. Ese lugar donde llevo lo que más importa de todo aquello que me

ha pasado en esta vida. Aquellos momentos en los que mi risa se liberaba, aquellos otros donde todo lo sabía, donde todo lo ignoraba, mi juventud, mi inexperiencia, la curiosidad, la música de tu voz, el silencio de las noches, la luz perdida en la inmensidad. El agua que me rozaba y me hacía sentir yo, abrir los ojos bajo la profundidad y sentir la humedad que me acariciaba los sentidos, yo era una y pequeña, pero era. Eso sólo importaba. Nadie sabía, allí abajo me sentía yo, el mundo estaba bajo mis pies, nunca había sido mío, no era, no iba a ser. Simplemente se encontraba bajo mis pies, yo encontraba una forma de ser, en la plenitud, en la serenidad y la sinceridad de la límpida , líquida superficie que me cubría, yo era parte de todo eso… De ese misterio, de ese silencio perfecto que yo dominaba, donde la respiración debía controlarse a la perfección, donde mis brazos estaban harto fatigadas, donde mis párpados no resistían ya, donde mis piernas se rendían cansadas, pero me sentía como si hubiera conquistado los mares, ese pasado que no volverá, porque el dèja vu es tan sólo un espejismo, nada de lo pasado vuelve a pasar, todo es diferente, nada acontece dos veces, incluso las lágrimas por un mismo dolor…que en realidad jamás es igual. Yo abandono el flotar y me remonto a donde creía someterme ante el cielo, era como una mariposa tejiendo su propia crisálida, y el aire apenas lo sentía rozar por mi piel, apenas era consciente de los sonidos aunque sabía podía tomar lo que quisiera, no robármelo, no llevármelo, nada en este mundo es mío, ni será jamás, pero retenerlo en mi memoria, era una gran capacidad, sin lápidas como si las cosas fueran realmente eternas. Cuando realmente descubro la magnitud de lo que me marca, de lo que me hace ser yo, aunque no sé definirlo de manera alguna, me doy cuenta que es mi reacción hacia lo que pretende influir en mí me percate o no yo de ello, el ambiente influye en mí y yo en él. Así es como repasando las hojas incompletas, inconclusas de este libro, pienso en todos los momentos agradables o no, que tuve, incluso trato de traer de nuevo a aquellos que no podré recordar sino hasta que logre evocarlos . Me levanto caigo, vuelvo a levantarme y a caer un indefinido número de veces, vuelo, y tu presencia me corta las alas, de mi nostalgia, de mi filosofía, de mis sensaciones, de mis ideas de lo que quiero ser, de lo que fui, de lo que seré, de lo que creo que soy, de todo en general… y ahí me redescubo en tus ojos, y ahí me pierdo en la quietud. Besos Deja que los besos hablen en su idioma de caricias deja que rocen el aire soñando alcanzarte deja que al menos uno tenga la posibilidad de morir en tu piel… Insomnio Es el silencio lo que la trae a estar despierta esta noche. Es el insomnio alojado en las pupilas. Son las cadenas de pensamientos cuyos eslabones no se rompen…es una sensación

conocida y temible, la soledad aferrándose a su piel y sembrándose en ella, sin esfuerzo. Un haz de luz entra por su ventana y deja ver el rostro de la muchacha. Las estrellas parpadean sutilmente haciendo lo suyo, y adornan más a la Luna que ella quisiera olvidar. Le recuerda tantas cosas. Cree que es momento de levantarse y bajar la cortina, para no tener más la visión de ese firmamento inagotable, que pareciera contemplarla, al menos hasta que pueda librarse de esos pensamientos. Pero no se mueve de allí y decide girar la cabeza hacia otro lado, como si el ventanal no existiera. Aún así, no puede conciliar el sueño… Las ideas le martillean el cerebro, todas a la vez, destrozan su posibilidad de dormir, el sonido de las agujas del reloj resuena como eco, y se le graba en los oídos. Se reacomoda, como si eso pudiese sacudirle las malas impresiones, lo que anhela de verdad, quiere reprimir esas imágenes que no la dejan en paz. No puede tomar el rumbo correcto, las burbujas de sucesos no revientan jamás…y se agarra la frente, asoma la cara de entre las sábanas…suspira ese nombre que aún no ha desgastado sus labios… a pesar de que pudiera creerse lo contrario de tanto pronunciarlo. Teme ser esclava de este castigo en forma permanente, teme no poder pensar en otra cosa de nuevo, como si esto fuera una auténtica obsesión… está confundida y cree que no podrá hallar la salida. No es algo tan sencillo como buscar la manija de la puerta, tanteando en la oscuridad, pero una vez le dijeron que era algo similar, ella no le encuentra comparación, no piensa que sea la solución a su medida. Debe ser más difícil… ya que tan fuerte raíces ha sido capaz de echar una persona tan común y corriente como cualquiera en su pequeño corazón. Alma nueva Rastros de nada… ausentándose de mí para siempre. Encuentro casual y común las palabras no bastan mi boca tiene que estirarse en una sonrisa inevitable. El aire debe perderse… de mis pulmones. El calor empieza a invadir la sangre. Y mientras más pequeña me siento ante el silencio, te largas a reír, ah cómo adoro los besos de esos labios de rubí… Yo extasiada soñando… entonces me despiertas resurjo, soy yo. Con un alma nueva y pintada

de tu ingenua alegría. Locura Llamando a la cordura ¿alguien sabe dónde está? Desde que he visto esos ojos ya no la puedo encontrar. Derivando en locura ¿qué más podría pasar? Me acechan las sombras de tu mirar y en todas partes como si nada te tomas el lujo de merodear… Y qué dicha tus pasos inciertos aunque no pueda saber a dónde vas aunque nunca llegue a saber que hay detrás de tus caprichos, tus juegos, tus trucos lo que conozco y adoro y lo que me intriga por demás. Pedazos de noche, firmamento negro respuesta en algún lugar, yo sé que el silencio no la tiene y que pronto deberé hablar… Que me lleven los aires las palabras todas que me las destrocen en el viento que apague mi voz la duda yo te lo diré de todos modos. Llegaste Sutil lluvia se posaba en mis cabellos yo esperaba tu encuentro la dicha fue acto reflejo posada en tu mejilla… Y las luces de mis ojos, sólo acertaron a bailar intensamente recorriendo tu rostro tímidamente con la ilusión encarnada en cada fibra de mi cuerpo engarzada. Plateado milagro, triste goteo me pasó desapercibido. Natural belleza, común suceso no alcanza a romper mi gesto… dulce alegría de las mañanas. El saber que llegaste… Alma soñadora

Yo no sabía que tú eras así Que suplicaría por tu llegada que me enamoraría sin fin. No sospeché que tus ojos iluminarían los míos Desconocía que tu boca pudiera tentarme tanto de sonreírle, de besarla Ignoraba que alguna vez lograra no resistirme a quererte inevitablemente. Que sepas Yo sólo quiero que sepas todo cuanto siento, que en las noches yo te pienso, y que apenas audible como un susurro de amor, el recuerdo de tu voz me llama a soñarte aún más… Si soy feliz es porque puedes contagiarme tu alegría, lo bello de tu sonrisa, la serenidad de tu mirar. Y es extraña la forma en que desconoces la expresión contenta al verte, si no hice más que agotarla frente a tí, para demostrarte tantas cosas… Nunca Nunca digas que no conoces a quien te quiera No creas que está lejos, que te deja olvidado Porque ella teme pronunciar su nombre pero lo daría todo por tí. Porque ella quisiera quererte desde lo más hondo de su alma. Sabe que debe callar su amor como si no existiera. Y si quieres saber quién es ella sólo debes preguntar mirándome a los ojos y yo contestaré al instante desde el corazón. “Nunca lo dudes ahora que lo sabes, soy yo” Lo que quiero Me concediste mil deseos en uno lo más hermoso de mi vida fue escucharte y poder hacerlo ahora sería mi sueño…. quiero quererte y por quererte muero mi aire se fuga y mi boca se pierde mis parpadeos no cuentan

los segundos vuelan… y vos solo allá como si Dios te posara para tentarme… esperando quién sabe qué. Yo sé lo que quiero y no te quiero para mí. Quiero quererte pero ya hace mucho te perdí. Tiempo al tiempo de olvidar Tiempo al tiempo de despertar Yo no quiero dejar de soñar… dejar de ser, dejar de jugar porque sé que vivir es estar Así… Quiere y llora pero por sobre todo quiere… Que no has de recibir ni la mitad pero serás feliz… Otra vida Sólo quiero otra vida, para poder quererte más. Sólo quiero otra oportunidad, donde no fuera en vano quererte. Sólo quiero otra vida, y si la tuviera, sería para no perderte. Otra realidad, o como le llames otro sueño, imagina… otra situación. Donde sí pudiera adorarte y no en silencio, ocultándote lo que pienso… lo que siento, cuando te tengo cerca. Donde sí pudiera besarte y no morirme por dentro por decirte todo esto… por soñarte y creer que todo esto es incorrecto, Y no deba ni tenerte en mente hace mucho tiempo he decidido callar y no creo sea lo que debo. Entonces

¿qué hago ahora? Perdiéndome en mis propias palabras sin llegar a ninguna parte… Quiero otra chance, donde sí pueda quererte… Ya no soy yo Tengo muchas cosas que decirte.Las que quieras.Sólo me importa una.Tengo sólo una forma de recordarte y es soñarte, es también la única forma de hacerte mío aunque no sea verdad jamás,y tus caricias no pueda sentirlas al despertar. Tengo sólo una forma de sentirme dichosa e insegura de mí, pero segura de que sabes quererme y es esperar que descubras lo que mis ojos te dicen cada segundo de tu presencia y es mirarte así, tan singularmente como lo hago. Una sola manera de dejar de ver la vida sin color y la monotonía en cada segundo de un devastador silencio, que en lugar de serenarme, me angustia. Una sola manera y muchas que no servirían, de dejar de pensar en todo esto. Pero lo peor es que ese solo mecanismo en muchos, es tan ineficaz como los anteriores. Nada hace efecto. Ni el tiempo. Yo te espero y por dentro…dejo de existir… Tengo tantas ganas de no añorarte en este instante donde sé que lo más probable es que ni siquiera pienses en mí. Tengo tantas ansias por volver a abrazarte como no lo hago desde hace tiempo ya, de expresarte todo lo que te quiero. Qué suerte la mía, fijarme en ti justo en el momento, en que nada más miras que no vuelvan a defraudarte y hacerte pedazos. Maldita suerte que no me hace ver lo que deseas realmente, malintencionado juego de mi mente…cadena irrompible de mi propia cabeza. Infortunado destino el mío que quiero mostrarte todo lo que escondo y no puedo, y pareciera que no debo. Me he hartado de mis ideas, de buscarte si sé que no vendrás, me he cansado de las mentiras que creo para consolarme de que no estoy tan mal en verdad, me he agotado de poemas sin final, cuya raíz llego a comprender tan bien sin poder quitar. Y cuando pienso, es suficiente, al borde del llanto me encuentro…saco fuerza de mis flaquezas para continuar con mi obstinada obesión. El martirio que me hace feliz. Y todavía no he terminado de torturarme, veo tu mirada y se desliza una lágrima por mi rostro. Eres tú, lo sé. Es tu condenado recuerdo el que viene a molestarme, aunque suene a cuento de hadas. Ya he dejado hace tiempo de creer en el final feliz donde el príncipe azul encuentra a su princesa. Me he resignado a tenerte de huésped en mi cabeza, sin embargo, a veces, no resisto más e intento echar las imágenes y los olvidos por la ventana, extirpar la espina que llevo profundamente clavada en mi pecho y que poco a poco me quita la vida. Nadie viene a salvarme. Tu dulzura quebranta mis promesas en cuanto te apareces por ahí como por casualidad. Si algo debo admitir es que…he cambiado demasiado desde que te cruzaste en mi camino, ya no me reconozco. Me asustan las cosas que pienso, me atemoriza todo eso que antes no concebía, esa desesperación tan honda por quererte y nada más, como si nadie más existiese en este mundo, como si no hubiera preocupación alguna. Ya no soy yo. A veces pienso: ¡Qué mala pasada me juega ella! La soledad hace conmigo lo que quiere y me manipula, me obliga a desear que estuvieras aquí, me obliga a tener que esperar como

si los segundos ya no pasaran más. Volver En tus ojos perdida de nuevo Me pides que vuelva ¿Qué delirio es éste? Me consume Me derrito en tus dedos Sé que no lo percibes Ya creo que el tiempo carece de sentido sino puedo perderlo contigo. Y así es como sueño y persisto en deshacerme de todo temor de todo prejuicio y regreso a encerrarme en la conocida libertad tan hostil es ella conmigo. No me deja ser esclava de tu alma Y llegar a que entiendas que te quiero. Déjame Permíteme encontrar el camino, para llegar a tus pasos y caminar junto a ti...nos sentaremos en aquel viejo banco, cerca de la fuente, debajo de ese gran árbol y con mi orgullo por el piso y abandonado, te contaré todos mis secretos. Déjame quedarme a tu lado una sola noche que valga muchas, donde las estrellas espías griten destellos de luz con sus parpadeos, pero el único resplandor que quiera ver sea el de tu mirada. Déjame grabar un beso en tus labios, déjame susurrarte todo lo que te quiero con voz extasiada y queda, déjame decírtelo, déjame cantarte mi amor con las voces del silencio. Déjame abrazarme dócilmente a tu cuerpo y ser el suelo de tus caricias. Déjame ser la tierra de tu compañía, lo que puedas y mueras por tener. Déjame soñar despierta contigo, buscar tu sonrisa magnética y encontrarla, sí, serás el imán de mi delirio. Soltaré al aire los suspiros que no has oído mientras te esperé, mientras te perdí y recorrí medio mundo para estar frente a ti otra vez, no sabes por qué... Tu presencia me encanta tanto, me da igual la frontera que tan grande sea como para no traspasarla, con tal de tenerte de nuevo aquí. Solamente deseo que entiendas, deshojarme en tus manos simplemente revela lo feliz que soy contigo. Ya no hay más que expresar porque esto sólo podrías entenderlo cuando aflore mi actitud...y puedas ver a través de la luz de aquella conocida y caprichosa luna todo aquello que en vano te oculta mi timidez...no tiene sentido pero no dejo de pensarlo, que en los momentos difíciles... ya nada puedo hacer excepto buscar una salida de mi camino en círculos, ocurre que siempre estás tras esa puerta, también cuando podría morir de felicidad...

Mi plan genial Porque todo es una sinfonía perfecta Cuando estoy contigo Sin que nadie lo sepa Te robaré el alma a besos Para hacerla mía, mía Y no importa si eso bastara o no La cubriré de caricias Para hacerla mía, mía Te robaré el corazón Como has hecho con el mío Te lo sacaré de imprevisto Igual que tú has hecho conmigo Y te amaré en silencio De la misma forma que lo hice siempre contigo. No tiene por qué saberlo el resto Será un dulce secreto Sonreír aparentemente ingenua En las eternas noches de luz Sabiendo que eres mío, mío. Exhausta Me cansé de no entenderme Y empezar por el final. Hoy yo quiero recordarte recordarte y nada más. Conozco bien el vacío de las veces en que no estás la sensación de este escalofrío que jamás se va. Tu sonrisa de vista y tus ojos hasta el cansancio… El sabor de tus besos en mi piel que quisieran conocer mis labios. Me harté de no escucharte y perderme para no volver. Me fatigué de mis pasos hacia atrás de mi cuenta regresiva que avanza en lugar de retroceder que me dice cuánto falta me haces… Mi garganta está agotada de suspirarte, yo lo sé muy bien Cuántas letras tiene tu nombre, cómo es tu voz también…

Tu silencio que me angustia y las caricias que me dejas al pasar de vez en cuando te acuerdas de mis miradas que no te dejan de buscar donde se les ocurre y si todo falla m me basta simular…que me quieres. M Marchar Comienza lo que acabaste acaba con él, sí, házme trizas con una mirada fría. Rómpeme el corazón a pedazos Y ríete como si nada de todas mis ilusiones. Desecha mis muestras de afecto dime que no me quieres Que ha sido una cruel mentira de mi cabeza… No me digas el camino que debo tomar ahora que he perdido… Muéstrame que sí puedo dejarte ir porque así lo deseo… No le hagas caso a mis lágrimas No vuelvas a compadecerte de mí y permíteme marchar. C Cuánto dura Mi suspiro en el aire. El tiempo cuando no estás. Lo imprevisto y lo que espero… impaciencia y lucidez. Demasiado reflejo sobre el silencio y para qué Palabras demás Si te olvidaste que te quise n no hay un por qué… A ciegas M Me alegro de haber vuelto a jugar. Me alegro de volver a estar. Y este no es un nuevo aire. Sino el que tanto he extrañado. Yo quiero volar de nuevo por acá. Y que nuestras almas se fundan a la par. Yo siento que el Universo es mi hogar, simplemente abandonarme por los cielos y resurgir en el mar. Tu alma de mito me envuelve

en silencio. Y tú me atraes en aura de luces. Cierro los ojos y te descubro, así a ciegas. Entre las puertas de la oscuridad que persiste aunque abra los párpados. Quiero sentirte así más seguido. De nuevo. Estoy lista para partir a lo desconocido. Sin rumbo fijo. Sin un lugar particular al que llegar. Conozco tus palabras, es preferible que las guardes antes de que el sueño acabe y despertemos vacíos, toma mi mano, quiero sentirte vivo. Tu sangre aflora roja en mis venas y yo cedo entre tus besos y mi piel. Entre el agua y la quietud de aquí arriba. Echémonos a la profundidad de vuelta. Hundámonos en las altitudes sólo por viajar de nuevo. No necesito explicaciones hace mucho tiempo que no las das y prefiero la plenitud del momento. Cielo y tierra Tú sabes que seguir el camino hasta aquí, no ha sido sencillo para mí. Pero no tienes idea de todo lo que he debido sufrir. Para que llegues y me digas así como así… que es mejor frenar aquí. El viento me ha roto la cara, se helaron mis manos por la nevada, y corro sin ti esta vez… y si llego a tu mundo que pasará. Debajo de tu luna, debe haber otro lugar, como el que no he visto jamás. El cielo puede ser otro. Pero no tú. Yo no quiero a alguien más. No te das cuenta de que te hablo a ti. Y no ha sido nada tener que viajar. Si intentar esperar no sirve, si intentar explicar algo que no puedo es lo peor. Las noches me dicen que ya me debo rendir. Ellas me cuentan las mentiras de esta gran ciudad, y como alimañas quieren llenarme la cabeza de laberintos. Yo escapo de la encrucijada porque la oscuridad sabe ser mi hogar. Lléname los oídos de tus palabras, de tus silencios… y vacía mi alma de tu indiferencia. Es que de tu indiferencia vaciaste mi alma. Y la llenaste de tu nada, que hiere y arde, congela al mismo tiempo. ¡Me pides que regrese! ¡Con las maravillas que he descubierto al pasar (tú eres la única que quiero conservar) y no lo entiendes! Te miro fijo como para buscar lo que está perdido en algún sitio. Tu esencia no ha de ser. Si yo te siento vivo, y tu respirar late cortando mi aire mismo. Seré yo la que está dejando de resistir…y prefiere caer. A cualquier lado donde estés tú. Atravieso las montañas, me deslizo por las aguas y vuelvo al viento, porque él me impulsa. Me confundo, me pides que me vaya, cuando he venido a verte… está bien. Ten por seguro que regresaré. Cuando yo espere, la marea me llevará. A tu orilla, a tus pies. Y yo entre el agua, mojaré tus pies, humedeceré tus raíces, para que sientas que el desierto, no está bien. Desde lejos se conoce todo lo que se ha dejado, y de cerca se descubre lo que se tendrá. Arena de cristal, pedazo blanco de lo que he de abandonar. Cielo y tierra son uno, porque hoy serás mi tierra y el cielo se llevará mis penas. Y me alejé Por eso deambulo por las calles extraña, como habiendo descubierto recién que no puedo merecerte. Que no eres para mí. Yo lo sabía. Lo sabía y lo sé desde que te conozco, como es natural, pero parece que este instante quería demorarse en llegar. Que este artificio quería hacerme feliz para clavarme la puñalada final y burlarse a mis espaldas.

No ha sido tu culpa. Sólo mía…sólo mía… Sí, y no vengas a consolarme, de ninguna manera. No tienes por qué, no eres nadie a quien yo le pueda importar… ni lo serás. Te alejaré para que yo ya no pueda hacerte daño. Me alejaré para no vivir más de un engaño. Y así, la distancia será lo mejor. Te desterraré de mis ambiciones, te despoblaré de mis ilusiones, te exiliaré de mis versos, ya no serás mi musa…¿contento? En otras palabras que sí puedas y quieras entender, ya no más… No voy a mentir y decir que no te he querido, ni que no lo hago ahora tampoco. Estaré ahí si es necesario para ti. Pero no lo creo, es entonces un buen momento para dejarlo todo atrás y recomenzar…es un buen momento y no voy a desperdiciarlo, me iré sin decir adiós si las palabras me faltasen y fuera preciso decirlo de esa forma, sin decirlo en realidad. Cuánto puede importarte…¿nada? ¿Estaré equivocándome de nuevo? Sea como sea, sólo hay una palabra grabada al fuego de las lágrimas que una sola vez escucharás de mi boca, que con una lágrima tonta te dirán mis ojos, que no borrarás de tu tierra, yo sí de la mía, que dolerá cuando creas que aún te adulo de esa forma idiota y veas que no es así. Te quiero pero explicarlo es demasiado, analizarlo es un reto más que imposible. Quédate sin entender, alguien sí lo hará. Alguien me hará feliz, alguien sabrá comprender entonces, cuando necesite ese abrazo, cuando se vaya la luz del sol y no quiera más la fría y solitaria oscuridad. Yo quería invitarte a ella, para que la destruyeras y las estrellas permaneciesen ahí para los dos. Que más da… Crazy (a lot) Sólo por tí… como si pudiera haber otra razón. Perdiendo una a una las piezas del sentido común es suficiente que estés tú. No importa si es de día o de noche Es como si vinieras del cielo y de todos lados me enseñaras el mundo a tu manera… Colores a mi vida dejas y por eso mis recuerdos son plenos y brillantes como una aurora. Le traes la serenidad

a mi alma. Y la elevas hacia las estrellas. En mi vida,nunca no, nunca, quise a nadie como tú. Para que alterase mi cabeza de esta forma… Hoy Voy a alejar todos los pensamientos que queman mi cerebro y aturden el corazón. Las llagas en mis dedos sanarán… la herida de mi pecho también. Hoy dejaré de nacer y volveré a ser…hoy volveré a decirlo todo por si no lo has oído. Pero será la última vez, sí… Y si no oyes, qué quieres que haga, de vez en cuando podrías escuchar una voz perdida allá a lo lejos y saber que hay alguien allí afuera que desea buscarte y que le hables. Entiéndelo de una vez. Hoy no voy a ser yo. Para ser como tú, para tí, sin cambiar porque se te antoje a tí, sólo porque se me ocurre, que no tiene que haber un mal final. Quizás no esté en lo cierto… Voy a cerrar los ojos de una vez, para que ninguna imagen me engañe, incluso las que ya conozco. Voy a aprender a percibir más allá de ti, más allá de lo que pueda ver de ti. Más allá de lo que eres y lo que será. Lo que siempre cambiará y a la vez será igual… De todo Y de nada un poco todo esto… se siente raro… un poco de infinito en las manos y las inmensidades en los ojos que nunca terminan de fluir y recorrerse… que siempre son y nunca mueren… Se reflejan porque ellas quieren y saben que soy su espejo. Prefiero ver tu reflejo más lejos… y mis sueños más… más cerca. Porque la ficción es tan dulce y adictiva una vez que la has probado. No te resistes a ella… porque es tan maravillosa. Es lo que quisiste desde lo más hondo y nunca tuviste.

O Otra vez A algo le llaman volver a intentarlo. Ella conoce bien esa sensación, pero ya le repele en algo esa palabra. ¿Cuánto se puede saber de la vida?. Ella persiguió su sonrisa toda la noche, esperando atraparla y hacerla suya. ¿Y qué consiguió? Nada…no le basta eso para renunciar, ni las mareas de palabras que los demás puedan lanzar al viento infame, ese que l le trae malos recuerdos. Si el camino es largo, no le interesa, ella se atreverá a cruzarlo. Todo es confuso, todo es su niebla y todo la aleja del destino que quiere proponerse. Porque no ha de ser real, tanta hermosura no ha de ser verdad. Será de ella que ya es demasiado obstinada, demasiado terca para verlo. Que más puede esperar, si le viven diciendo que sus ilusiones se alimentan de mentiras, que el destino no está ahí afuera, que la verdad ya no es cierta. Que ni a ella han de creerle, que la confianza no existe, que el amor se ha tornado vicio y desperdicio. No conoce lo que es resignarse, cree que todo está en sus manos. Un paso más y… falla de nuevo, pero aún así la vida es tremendamente larga como para rendirse por nada, como para detenerse ante el primer y gran obstáculo que pueda derribarte, y convencerte de que todo es al revés de como lo ves, que tus creencias, tus principios han de ser miseria, que aquello en lo que s sueñas va a derrumbarse. “ “No he perdido tiempo. Aún puedo soñar.” Y se perdió su figura en la inmensidad de la noche… E En el silencio Allí se mueren todas las frases que quiero decirte, allí dejan de ser. Allí se mueren las posibilidades de mis anhelos de tenerte y tu recuerdo se desvanece de mis dedos pero p permanece en mí. En el silencio busco las respuestas sin hallarlas, en lo negro de este silencio que me aniquila sin que pueda hacer nada. Y estoy exhausta hasta la última gota de mis miedos, de nombrarte, de esperarte, y de quererte… no sé donde puedas llegar a estar, desespero y me i inmoviliza el frío que hiela lo que hay a mi alrededor. B Bául Mis pensamientos son un baúl abierto por las manos de algún desastre. Dentro hay tantas cosas que algunas ya no las recuerdo. Otras se perdieron. Hay, curiosamente, varios nombres. Palabras que no alcanzo a contar y por qué no, algún chiste. Están también las lágrimas, las veces donde el abrazo de un/a amigo/a bastó. Los besos que recibí grabados cuando la piel se sentía rozada, las cosas que callé y las que decidí callar. Las que vendrán. El futuro incierto. Los silencios que desgarraban las posibilidades de saber. Mis aciertos, celebrados con una actitud casi infantil y vana. Mis infortunios, esos que me hicieron aprender y traigo de vuelta con un sonrisa triste… o confiada, porque ya los he superado… aquellos que aún me devuelven una ligera congoja, un suspiro melancólico agarrado al aire… Los momentos donde la risa lo fue todo, donde la alegría invadió mi ser entero, y

todavía me hacen estallar en dicha… Y aquellos, tan lejanos, otros tan cercanos, ahora tan insignificantes, indiferentes… Miedo Si pudiera adivinar a cada minuto que es lo que piensas de mí, en cada parpadeo que hace la distancia infinita, ten por seguro que me calmaría y de mil modos silenciosos que inventara te diría todo lo que eres en mi vida… Me verías renacer, mientras mis alas que nunca fueron se mueren marchitadas y yo despierto de un sueño, que es tu juego,y mis palabras qué… se van… se hacen aire, ese que tensa nuestros cuerpos intentando amarrarlos…ese que hace hasta lo imposible para fugarse y que me des el tuyo… y yo me pierda. A solas un silencio que se refugió en vos y yo . Y mis sonidos tenían miedo de salir, de que los escucharas…porque en el fondo temo de vos, temo de vos…de tus pasos, de tus ojos, de tu boca, de tus brazos, de tu trampa, de tu alma, de tu risa y tu calma, de todo y tanta confianza parezco tenerte… No es cierta esta ilusión, yo temo que un día vengas a buscar lo que creo te pertenece y me arranques la existencia a pedazos, yo temo que un día salgas sin avisar… de mi destino, de mis horas, del tiempo que me traiciona. No, no, sé que ese temor se hará realidad y no lo podré evitar. Porque eres mi peor pesadilla, la que involuntariamente me embauca y lastima, yo curo mis heridas y las abres a mares, alzas tu voz a la inmensidad en un susurro inaudible y resquebrajas mis vidrios…donde creía se hallaba mi entereza toda… Y soy en tus manos… soy en tus manos… Date cuenta De una sola vez de que te quiero de que no eres como nadie que haya visto antes de que te admiro de que no soy nada cuando no estás Y que se me olvida que tengo un alma porque se pierde buscándote De que soy feliz con sólo verte reír y que tus lágrimas quiebran todo vestigio de felicidad Que un beso o una sonrisa tuya es más que un gesto Que quiero morir en tus brazos del amor que jamás me darás

Before i go let me kiss you Antes de que me vaya déjame besarte Antes de que me vaya no me digas adiós Porque tú no eres mío, y yo no soy tuya Y no tenemos que hacerlo difícil No tenemos un pasado que abandonar que pueda herirnos de nuevo. ¿Cuánto cuesta olvidar cómo tú me haces sentir bien? ¿Por qué no decir que todo fue una mentira? Y no te preocupes No me verás llorar O regresar aquí Por un poco de tu amor Porque no tiene sentido Y no quiero causarte algún dolor… Viviré Un Instante Voy a dibujar la oscuridad, para encontrarte en ella. Voy a dibujar la luna, voy a fundir su sonrisa en el lago, yo seré quién decida que no volveré a desvelarme en vano, buscando sombras de un pasado, encerrándome en mis memorias, como si no hubiera ventanas para salir. Voy a destrozar la espera. Sí, y voy hacer brillar las estrellas que rodean tus pupilas, más que cualquiera del firmamento, voy a apagar todas y cada una de las luces del cielo. Voy a raptar todos los sonidos dentro del silencio. Veré morir el sol, y te traeré mi lado. La noche te llama, aventurero. Guarda tus miedos y olvídalos en el camino.Traéme una excusa para haberlos perdido. Te puedo asegurar que te creeré. Después, correré a tu encuentro, y bajo aquel árbol, reconoceré tu gesto, el de tu boca, ese que tanto me gusta…quiero apresar este instante, por más irreal que sea, voy a hacerlo mío. Tengo muy poco tiempo, pero voy a detenerlo, arrancaré cualquier maleficio que surja de la tierra, callaré las incesantes agujas. Voy a morir de felicidad en tus brazos, y me perderé de nuevo en los caminos de tu mirar. Te enseñaré la tierra de mis sueños, donde puedes quedarte conmigo. Te mostraré todo lo que no has sabido, jugaremos de mil y una maneras en la quietud infinita, volaremos entre los recuerdos, te quitaré mil prejuicios y las palabras de los labios. No las quiero. Callaré mi suspirar, seguro no querrás oírlo, si mi expresión lo dice todo. Y al final, sé que llegarás a saber, mi corazón obstruirá la calma perfecta de ese momento…en una de tus manos, una mano mía… y en la otra… entre tus dedos ese preciado tesoro de color rubí que lleva tu nombre… ¡para entonces sabrás que es tuyo! Distancia

Yo quisiera estar una vez más entre tus brazos cerrar mis ojos y sentir tu calor que llenes mi cuerpo de las constelaciones de tus caricias. Mientras la noche nos ampara te dibujaré un beso en los labios… Domada por el silencio me dormiría en tu refugio. Eterno altar tus ojos quién sabe por volver a verlos lo que yo daría. Parecen decirme misterios que ignoro dulces, sé que mi orgullo tiran al piso. Indomables, parecen sacarme mil verdades. Por rídiculo que suene… ellos atraviesan toda barrera. y me inspiran confianza sobremanera. Quisiera regalarte la sonrisa más pura de la que mi boca fuera capaz… susurrarte todo lo que te quiero. Mi corazón se frena, las palabras se quedan en la cima, en la divina barrera que ejerces con sólo habitar en mi recuerdo más insignificante… Y la sangre bulle gritando a voces tu presencia clamando en las veces de ausencia tu risa, tu nombre hasta el cansancio tu voz, tus manos…de nuevo sobre mí… Pero me quedo congelada ante una exaltación tan súbita y aunque por instante haya podido creer que volverías veo de vuelta las paredes de la distancia… y una lágrima que intento esconder como si realmente pudieras verla se desliza por mi rostro Tentación y misterio Cada vez que a tu boca Se le ocurre sonreír de esa forma A mis labios muerde la tentación de besar tanta hermosura… Y hacerla mía… Tengo el mal hábito de no poder ocultarlo

Más de mil veces pensarlo Pero es mejor permanecer quieto Esperar que la tormenta de impulsos cese No decir más nada Adormecer mis sentidos en lo profundo de tus ojos… Crear lazos entre tus mano y la mía y reflejarte como un espejo… Porque pareces ilusión óptica sueño entre despiertos… y prefiero dejarte con el suspenso ¿Qué habra detrás de aquellos cristales inmovilizados en menos de un segundo? ¿Y por qué late tan fuerte aquel corazón? Intenta descubrirlo… He aprendido Así fue como uno a uno mis pensamientos te pertenecieron y se hicieron tuyos, me sorprendí, amándote más que a cualquier cosa de la vida,parecías más hermoso que la luz misma, te refugiabas en los silencios y sus huecos, la sonrisa me la arrancabas de un sueño, tus labios eran de una ilusión misma y todo lo demás lo hubiera creído mentira. Será de esta forma mientras pueda amarte, seguiré por el bosque infinito en busca de tu corazón, te diré todo cuanto siento, correré todo riesgo,seguiré tu estela de besos, llegaré a tus brazos, dormiré en la quietud y entonces tus ojos van a sacarme mil verdades, suspiros detenidos en el aire… Que más puedo decirte, si las palabras me las robas todas, y haces de ellas lo que quieres, yo no sé cuando fue que me quitaste todo lo que se suponía era mío, los pensamientos, las esperanzas de ser feliz con otra cosa que no fuera tu presencia y la dulzura que emana de tu mirar. He aprendido a quererte como a nadie lo había haco jamás, he aprendido a llorarte, a esperarte y extrañarte de una forma increíble, he aprendido a adortarte en silencio contra mi voluntad… y a admirarte hasta que se me detiene el corazón… Verano De los veranos entre el silencio.Arena del agua y agua del arena.Las olas besan sin parar y por única vez a las orillas que no volverán a ver.Como una despedida una meláncolica melodía suspira el viento.Como huellas borradas del pasado como un cuento a medio terminar, ignorado el final, los silencios se deslizan sobre la eterna lágrima que no termina de caer y el recuerdo de tu mirada que tantas veces puedo traer aquí, hacer enlace con el recuerdo para tenerte aquí conmigo, puedo traerte siempre y estar en un instante de tu vida tan ilusoriamente bien hecho que parece tan real.. casi puedes oírme, casi pareciera que vas a decirme que el tiempo ha pasado y no está simplemente detenido en aquel momento donde descubrí el misterio interminable de quererte. Casi puedo sentir tus labios llamándome a sonreír de nuevo. Entonces es donde creo que la larga espera del verano ha terminado, todas esas noches divagando un sueño, todas las veces que arranqué el velo de dormir por suspirarte y como

si pudiera volver a verte, he sido presa del insomnio y la locura…aún sabiendo que ésta es un vil juego de la mente y de mis deseos,robé el aire en vano, por creer que aparecerías si recreaba el latir emocionado…quiero de nuevo verte, quiero de nuevo estar junto a ti, por más que no sea cierto, no sabes lo feliz que me haría eso… Azul Tus labios un carbunclo tu risa un rosal, tus ojos de miel, y tu piel blanquecina esa de tus manos en mil ilusiones. Me desmoroné de caricias enteras he quedado rendida mis párpados cerrados ¡te buscan en el aire! Y yo espero porque he muerto de tanto suspirarte… me quedo sentada frente al destino de tan sólo verte ¡el mundo se me hace chico! y las horas cortas pero tú eres lo único que me importa Mi alma se vuelve azul como el mar reflejado en el cielo de tu calma. La llave Vos tenés la llave eso y mucho más La risa que me encandila y las horas que arrastrás. El tiempo vuela cuando me pierdo y te mirás en mi mirada detenida como si viera un espejismo sin final. Vos tenés el secreto para dejarme colgada rogando por tu amor. Para sacarme el corazón a pedazos sin que nada pueda decirte yo. Para endulzarme por cada cada sonrisa que se te ocurre regalar a las perdidas

como si fuera tan poco… Y es que tanto me enternecés con tus gestos… ¡Maldita la hora en que pensé que tu alegría sea dádiva, que hace que yo no quiera ser feliz si vos no lo sos primero! También tenés el truco para encantarme así como así y dejarme con una tontera por horas. Tantas ideas en la cabeza que son la misma yo sé lo que te digo siempre la misma. Ella Silencio.No más.No parece verdad... a ella le gusta, se ríe y más dirá. Yo la espero... ella no quiere decir nada, ella no quiere emitir palabra. Ella no quiere darme el gusto, pero lo hace...mis dientes bajan... yo siento como mis dientes bajan hasta presionar mis labios...y te acercas... y la muestras a ella.¡Quiero esconderme! De tus ojos imposibles quiero refugiarme, esconder todo rastro, de mi rostro la expresión borrar por eso es que tímidamente bajo los ojos. Pero no puedo... es que ella es feliz ¡y a mí me gusta tanto saber que tú eres dichoso pero...! Sigues exhibiéndome a ella, que siempre me ha tentado tanto...y supo aparecer cuando yo lo deseaba o quizás ni siquiera lo esperaba. ¡No puedo creerlo! Ella es tan hermosa... y yo quiero correr pero no puedo, y yo quiero irme pero no lo consigo, yo quiero hacerlo también, quisiera también poder ser tan sutil y notoria al mismo tiempo, quisiera ser tan vistosa como ella, pero ¡es que nada puedo hacer salvo obnubilarme ante tu sonrisa! Puede ser Puede ser que hoy sea distinto. Qué raro, pensar eso a estas alturas, ¿no? Pueden pasar tantas cosas...puede ser que el extrañarte me haga creer en milagros.¿Extrañarte? ¡Y cómo! Desde las noches infinitas, desde los días eternos sin principio y sin fin. Sí, suena muy extravagante, quizás la vieja música de una ilusión enloquecedora. Quizás el viejo aroma de un recuerdo de julio que me abandonó a mi suerte. Bajo los árboles alzo la vista caminando a ninguna parte, todos conocen ese lugar y tienen diferentes concepciones de él, yo no sé por qué. Es tan frío para mí. Y vislumbro las formas del cielo, voces resuenan mi cabeza, ¿voces? ¡mis dedos han hecho trampa! ¡sólo la tuya! ¡sólo la tuya! Aunque también es probable hayas sido diferente y más encantador cada día, o... no sé bien cómo decirlo, quizás hayas sido más...auténtico, ¿no es lo mismo en realidad?

Una canción triste asalta mis labios, no tengo más remedio que silbarla...…de pronto me detengo y pienso ¿para qué tantas melancolías? Aunque te sienta en todas partes no vas a aparecerte por ahí como de casualidad. Y es una tontería pensarlo… Y así se nos pasa el tiempo ¡y la vida! Y nosotros mismos. Pasamos, nos vemos. Sin reconocernos del todo. Café Me recuerda tantas cosas. El sabor amargo que un momento se sintió gloria. Dulce aroma de los recuerdos de aquellos días de invierno. Y ese calor tan conocido… que se nos escurría de los dedos. Cómo me castañeteaben los dientes, apenas refugiándome entre la bufanda y el vapor. El silencio. Mis sonrisas tímidas. Las respuestas de tu boca. Tus ojos. Instinto No te acerques ni esperes no me mires. No creas en nada de lo que te diga el silencio mismo. No confíes en mi miedo para luego reírte. No me pienses tan débil no me supongas tan ingenua. No construyas tu castillo de arena sobre la incierta orilla. Pronto la costa podría llevárselo. La intuición es mala y a veces te engaña. El instinto te da fuerzas luego chocas y preguntas ¿por qué? Aprende a ver antes de juzgarme sin alma

solitaria, al viento, sin vuelo, frágil como vidrio, perdida, corazón sin vida, sin calor… Porque así podría ser después de que por última vez sonrías y te vayas. Narciso Podría perderme en la oscuridad infinita. Podría besar la quietud eterna, podría derramar las estrellas en el suelo. Me contento con mi reflejo, ni tales perlas como la Luna se le comparan, es tan hermoso…puedo adorar el silencio, pero se me hace horrible. Todo es tanta mentira, aunque parezca lleno de vida. Me han dicho que no es de verdad, pero mi reflejo es tan hermoso, y sin embargo no le hace falta destellar como los soles.Cuando queda atrapado entre mis pupilas, en los ojos de nadie habita. Es mío, es mío. Yo lo amo y he de enamorarme. Es tan sutilmente perfecto, es mío, es mío. Es la juventud solapada en el agua, le rozaré su destino, no vivirá encarcelado, no va ahogarse, le tenderé los brazos, al fin lo he hallado. Tan sublime y solo. Tan exquisito y anhelable, tan inocente y despreocupado, me devuelve cada gesto. Es parte de mi alma misma…yo he de adorarlo y suspirarle, escribirle y llamarle mío, es mi mitad separada por los tiempos y el destino mismo. Romperé el espejo del horizonte para traerle conmigo y lo refugiaré en mi pecho,lo haré mío. A voces gritaré su nombre, tan único porque es el mío. Alquimia perfecta Tu piel marfileña trae recuerdos como ninguna. Creo tal vez que el grabado de oro en tus ojos guarde algún secreto. Quizás los carbunclos de tus labios quemen de verdad, aunque yo no llegue a saberlo. De ninguna manera puedo develar que hay tras el color plateado de tu sonrisa. La alquimia perfecta escondida no espera y no demora en vulnerarme . ¿Malicia, astucia, ingenuo ingenio de tu subconsciente? Los símbolos no quieren ser descubiertos. Entre la transición de las lunas y el encuentro. Ocultan quién sabe qué en el transcurso de los días. About the muses (retrato)

Yo recuerdo esa actitud casi infantil, casi animada, casi risueña…mejor diría, casi picaresca, casi llegó a desvivirme, pero sé que logró desacomodarme las ideas y bueno, otras cosas también. La sonrisa como hecha a mano y estampada, contagiosa, tentadora o las oportunidades simuladas en que fingía sorprendido de mi actitud tan divino tesoro…los ojos con algo de tristes que no conocía yo hasta entonces, la luz que emanaban pronto se me volvió tan necesaria. La piel blanquecina, la voz ya algo grave, tan audaz y tímida al mismo tiempo, con esa calma que echó raíces en mi memoria. Con el paso del tiempo, admiré además sus pupilas brillantes y nuevas, los reflejos de luz entre el color y la forma de su mirada… y cada gesto, tan…rídiculamente archivado, observado por mí con la mayor atención. También, su risa roja y radiante como los ocasos, tan espontánea en algunos momentos que no disimulaba la broma, la suspicacia con que esperaba hacerme enojar para luego soltarla como cascada de pájaros salvajes a su indomable diversión. Y entre los olores del invierno, como el perfume del frío que nunca se me ausentaba, también estaba escondido y apenas descubierto, el calor de sus brazos. Conocí además el sonido de sus silencios y la música de sus ausencias, que jamás quise volver a oír, era tan desgarrador a mi alma…tan conocido y sin embargo, ya no lo quería conmigo, ya no lo quería más. Entonces empezó todo aquello, descubrí su distracción, su inocencia aparente, que fue de lo más enloquecedora para mí.Sin embargo, tomé en mis manos cada defecto, para dejarlo a un lado, para saberlo y no contarlo en una lista. El tiempo pasó y yo seguía desesperada intentando comprender todo esto. Salí hacia la puerta, sabiendo aquel secreto que quizás no debí develarle y deshojándolo sin sutileza por culpa de los nervios, como triturando hojas de papel…sentí como la vida se me detenía en ese único instante y el corazón se me salía a golpes del pecho.Así reducida, conseguí su posición compasiva, pero no era lo que buscaba. Ah, recuerdos que duelen en lo más hondo…y que quisiera no fueran nada…se marcan en q que me haces tanta falta.

M Miel Soledad. Ella se esconde en todos los rincones de mi alma, ya somos viejas amigas, me sonríe y me invita tan falsamente, que presiento siempre que va a abandonarme. Yo la conozco, me defraudó tantas veces esa idea, que jamás debiera seguirla de nuevo, pero no puedo resistirme a aceptar su oferta. Yo veo sus ojos tristes y me conmuevo tan hondamente, será que somos hermanas, será que tenemos la melancolía en la sangre, será que es todo cuanto me pertenece en este mundo. Y quiero abrazarla… pero así no tengo nada, yo lo sé. Ojalá tuviera alguien a quien querer… Me siento junto a la ventana y recuerdo demasiado, quisiera olvidar de una vez y gritarle al mundo que no eres tan necesario ¡pero sería la mas horrenda de las mentiras!. Porque te quiero, porque es mi condena, pero me alegro de saber que los días poco a poco se van y que falta menos para verte. Moriría si no te viera, moriría si no te quisiera, moriría si no vivieras. Como te veo vivo,

como te quiero vivo, como vives, vivo. Y si eres feliz es todo lo que me importa, pero quiero tenerte cerca ¡para saber que puedes darme una sonrisa de vez en cuando! Tal vez es la más loca de mis fantasías, el más hondo de mis sueños,¡pero no es imposible! Anda, sé feliz y de vez en cuando puedes mirarme tan dulcemente como ayer, como sabes hacerlo…sólo vuelve a decirme con los ojos lo que tú sabes inspirarme, ese amor que nace del corazón y late en cada vena, tan sutil y dulce como la miel, esa alegría que contagias sin cesar… Ese día donde la angustia cese y pueda estrecharte en mis brazos llegará. Sólo queda esperar. Nenúfar Nenúfar Te quise. desde el agua y hacia el cielo. ¡Qué locura! ¿Desde cuando un nenúfar puede amar una estrella que ve caer desde el cielo? No tiene sentido. Y sin embargo ahí estaba yo… Sola. Esperándote. En el horizonte mismo parada. Sobre la ingravidez del agua. Como un nenúfar. olvidado y flotando… pequeño y olvidado. Soltado de tus manos. Privado de tu luz... De Amor y Muerte Voy a enfermarme de mirar esa puerta es más ya tengo un delirio que desarma mi razón. Me quita el aire, de versos desata la manía y de esperarte a cada segundo. ¡Como si fueras a aparecerte de la nada! Qué desgracia y locura la mía buscarte entre las palabras y si las pierdo es porque los recuerdos ya no ayudan en absoluto. Traicioneros traen la pena a lo hondo de mi pecho. Allí es cuando digo

¡Si tuvieras un segundo! Que no es mal de hechizo ni brujería que sane con ungüento ningún remedio me hará sentir bien de nuevo. ni cruces, ni cartas, ni señas o brebajes misteriosos. Yo sólo quiero saber por qué aún no has venido a verme, realmente quisiera conocer ¡a quién supiera quitar este dolor de amor y muerte! Sangre de Poesía Sólo un rayo de luna, podía calmarme esta noche, solo un imposible, un plateado sueño del que no pueda salir jamás. No sé si es la frase correcta, tampoco si es el momento. Dudo y reviso una y otra vez los papeles, pero no…¡no hay nada!¿Y dónde es que se esconden las palabras que yo antes escribía? Todo parece cubierto de una nostalgia serena y profunda al releer mis viejas estrofas, y a veces vuelve a sentirse una ligera brisa, el sol ardiente en el rostro, como antes, tu sonrisa, como antaño, tan sencilla y lo suficiente como para quebrar el sórdido silencio de la multitud. Pero no el de mi alma. ¡He muerto! De soledad he muerto y sin embargo, que tranquilidad inimaginable tras las sábanas, voy a abrir un poco esta vieja ventana y que el viento me traiga las almas del futuro, sangre de poesía y espina del rosal la angustia de no saber. Traer aquí todo aquello que es proveniente de un arcón insaciable, recuerdos que tuercen la voluntad a mares, no se logra entender, pero ¿quién ha de pensar que esto es razonado? Es el minuto, el impulso el que lo dicta todo, el que crea y destruye, el que agoniza y revive latente como el corazón de la Vida misma. Vanidad Tienes las estrellas a tu merced De eso estoy segura Tienes el cielo entero a tus pies. No sé como puede ser posible y cómo es que mis sentidos lo pueden creer. Es un poco extraño que ni siquiera vueles e inconscientemente ¡seas capaz de tal maravilla! Tus dedos rozan el aire y el sol besa tu piel. Así es como tienes toda la naturaleza tras de ti. Las flores te regalan su rocío

la lluvia su fuente de agua diríase inagotable. Todo lo que haces es no darte cuenta de ello. ¡Pobre de tu vanidad ciega y muerto tu orgullo será pronto! Cuando la luna te vea pequeño ya no tan extraordinario… ¡adiós a tus galas! A tu belleza impensada le será arrancada la vida como por cruel viento Gitana Diosa sobrenatural a veces tus encantos diríanse brujerías pero más creo yo que son de amor. Mágico andar de tus pies arrastra tras las sonajas y la guitarra miles de almas enamoradas. Y de vez en cuando sonríes asutamente al ver las llamas que nunca se apagan en los corazones cautivados. Tus manos de reina llenas de pulseras tu ansia viajera, tus cabellos enredan. suspiros extasiados que desde lejos llegan Y tu voz atrapa millares de ilusiones lo mismo que tu boca, pétalos de rosa. ¡Quién pudiera escapar de tu hechizo mago o insensible sería! En el fuego de tus ojos llevas el mundo de ingenio y suerte, de baile y gracia de hermosura inexplicable, inextinguible, inalcanzable. Azúcar rebelde Poema a un gato Tu melena de león asoma y sin embargo, en vez de darme miedo río, porque eres como un niño. Lloras con tus maullos por puro capricho.Te emocionas como si fuera la última ante cada caricia.No tienes paciencia alguna pues para la aventura no esperas y no dudas. Sales a la caza de pájaros imposibles, ¿no ves que el colibrí se burla de tus mañas?. No te frustres pequeñito, cántale a la luna y ella te concederá mil deseos, ¡mas a mí no me los pidas porque tampoco puedo! Corre por tu cuerpo el azúcar rebelde, la tiñes de ocasos, otoños y sus mieles entre el verde. Más veloz eres, más audacia aparente, tu ferocidad es compañera de tu voluntad nunca negada . Calculas cada astucia sin pensarlo dos veces, tu

pupilas ondulan y tus ojos de oro prometen…¡yo te estaré esperando para cuando regreses! A mi rey Poema a un gato Cabecita nívea y morena tus ojos brillan como monedas tu cuerpo negro resplandece y juega invadido por los diamantes Tigre de la noche y gato del día tu ternura me doblega como lo harías con cualquiera a quien hechizases con tu encanto. Y luego acabarás dormido, fingiendo olvidar la travesura. Pequeño ojos de sol y cuerpo de luna, refugiada en el mismo cielo. Escondes tu salvajía en espíritu de muñeco. Me Gustan Me gusta cuando respiras y pareces adueñarte del mundo. Te quedas en silencio mientras tu expresión perfecta, casi eterna se queda por un instante en la vida, que puedo traer cada vez que la necesito. Me gusta cuando enmudeces, porque puedo ver a través de tus ojos, y lo mismo da si bajo la mirada pues sé que al subirla, estarás allí sonriendo, franco y tierno, como te soñaba siempre, como te soñaba…caminas entre mis pasos ¡y ah!… yo no te percibía, yo no te percibía, como si fueras mentira . Pero si no fueras cierto ¡benditas las mentiras que me has enreadado en la cabeza, benditos tus besos falsos que tan hondo han llegado, bendita la ilusión de tu abrazo tan cálida y profunda! De las veces que me dejas sin aliento, no menos tengo para decir . Son tantas las oportunidades en que me has dejado hilar mis lágrimas sin saber, no lo hubieras querido, sé que no lo hubieras querido. De todas las tardes que he perdido…me gustan las que perdía contigo. Con final abierto A veces, la dicha le martilleaba las comisuras, otras la triteza resbalaba y traslucía a flor de piel. Nunca tuvo interés por aquellas historias que en su vecindario se complacían en oír. Siempre juzgó que todo era una gran mentira, una gran farsa para mantener al equilibrista sobre la soga, y como quien dice, soltarle los dedos para luego verlo caer y humillarlo. Aunque no ignoraba que la red estaba abajo.

Se la veía sola, hasta que de vez en cuando alguien se le acercaba. Sufría una transformación asombrosa, enlazaba una conversación fluida, pero nunca evitaba llenarla de recuerdos, era como un viaje al pasado. Su figura tenía algo nostálgico, los ojos ciegos como por culpa de un cristal, una familiar sonrisa melácolica y podía adivinarse que en sus soledades asomaban lágrimas. Era irónico pensar que tenía toda una vida sin contar y las más raras veces eran las que no rehuía. Era producto de su desdichada perspectiva la manía inagotable de las palabras, pero, sin embargo no le proporcionaba placer alguno el escribir: era como una pérdida de esencia, de sangre, y cada vez más consumida, más aislada en sí misma o en las ahogadas pasiones secretas que filtraban los versos. Esperaba cabizbaja, el viento parecía invitarla, de forma repentina se escuchó un murmullo de hojas entre los senderos, corrió al verde entorno y atravesó todo lo vivo. A puerta cerrada Odio que pretendas quererme cuando ya es tarde. No estoy. No me gustaría pensar siquiera que vas a tocar a mi puerta, ahora que está cerrada. ¿Y por cuánto tiempo estuvo abierta? No te acerques. No voy a creerte. Da igual. Ni lo pienses. Envuélvete en tu vieja atmósfera de ilusión. Haz lo que te plazca, pero vete. ¿No ves? Siempre has creído que era una trampa. No vengas por más. No busques donde ya no hay nada. Toda planta nace, florece y se marchita. No la has cuidado, ya ves. Y pobre de vos. ¿Sabés? Decidí que las cadenas no se me veían bien, el metal con el tiempo dejó de brillar, representó ligadura oxidada, antes hubieras creído una mentira todo lo que decía, ahora también. ¿De qué puede servirme eso? No, gracias. Morir Hoy puede morir mi piel en tus labios y puede acabarse el mundo lo mismo da. Feliz pereciera mi alma entera de saberse querida. Mi cuerpo inmóvil y tendido ya no necesitará más. Si alguien pudiera seguir vivo para ver mi dicha podría darse cuenta que ni dejando mi espíritu su carcasa, extinguiría la llama de mi mirar. Se escondiera el sol mismo o así dejará de brillar, brillará el ansia mía prisionera, destruida, y yo nada seré. Polvo al polvo y cumplida la voluntad preciada.

Cuando las estrellas comiencen a caer Siento como la música sale de los parlantes y trata de empaparme con su mensaje, me habla de melancolías, de intentos, de sentimientos, más allá de todo. Y trato de escribir algo y sin embargo no hay nada, es más nunca hubo. Algo está mal, algo está mal. En cuanto lo descubra volveré a intentar, pero las paredes se van derrumbando, las ideas se van muriendo solas. Quiero tomarles la mano, quiero que vengan como antes lo hacían, de una forma tan disparatada, que apenas era creíble, pero por algún motivo ya no lo consigo. No lo consigo, busque por donde busque, antes era todo tan perfecto las palabras parecían eslabones que podía armar y desarmar a gusto, parecían puentes entre quién sabe qué cosas de mi cabeza. Estoy llegando tarde quizás, y ya se habrá apàgado todas las estrellas del cielo, pero no importa, porque cuando ellas comiencen a caer, estaré ahí, y entobnces surgirán llenas de luz, surgirán las cosas que pude haber olvidado y no qusiieron soltarse de mí. Borrador inacabado Borrador inacabado cada una de mis frases, las tuyas quién sabe. Tan hermoso como la realidad te lo permite. Más que en mi sueño… En serio, aunque te cueste creerlo, más que todo aquello que puede crear mi mente, más alla de lo previsible y lo que sé que me gustará. Estás allá en la frontera, entre la realidad y el desconcierto. Porque rompes mis límites, desarmas mis murallas sin esfuerzo siquiera y finalmente puedo verte afuera…desarmando mis razones sin saberlo, ¿sin pretenderlo? Todo está bien, MUJER Se despertó con el rostro de aquel hombre entre los párpados, ya no podía pensar en otra cosa. Y aunque ya se había ido, seguía presente en aquella habitación. Recordó sus labios rojos, engarzados de pasiones pasadas, pronunciado esa palabra. “Todo está bien, MUJER”, había dicho. Mujer, mujer, mujer. Parecía como si fuera la primera vez que oía… como si su voz le hubiese dado un sonido nuevo a la palabra. Como si nunca hubiese existido antes, mejor dicho. Como si fuera la primera vez que le habían llamado así. No podía dejarlo ir. ¡No podía…! Es que todo había sido tan hermoso y resonaba en la cabeza esa sonrisa, y el mundo se le hacía chico, y su pecho, parecía a punto de reventar. Sintió la alegría más que nunca, cálida en sus venas, subiendo a todo galope como la sangre, y aunque no pudiera estrecharle en sus brazos precisamente ahora, seguía pensando en aquellas mieles, es que…dicha así, con ternura, casi como un suspiro, con un destello en los ojos,como un beso en la piel…¡mujer, mujer, mujer! Palabra tan nueva como el mundo y tan vieja que vuelve a renacer. Sombra Recuerdo cuando desesperadamente me negaba a creer que mi sombra me perseguía. Era tan fastidioso verla seguir mis pasos uno a uno, meticulosamente. Eso hizo que decidiera abandonarla. Es así como corría incansable, día tras día. No podía notar que era inútil. Sólo bastaba apagar la luz para que no me acechara más. Pero así la oscuridad, que era su

madre, me cubría, y anidaba en mi cabeza. Me veían con aquella actitud irracional, quizá fuera la única persona que no quería ese espejo opuesto, esa proyección de mí que desaparecía de a ratos y más estaba conmigo cuando deseaba que ya no existiera. Pensaba, que todo esto tenía que ser una locura. Un sueño. Es decir, ¿de qué otra forma iba a ser? ¿por qué ella permanecería junto a mí en silencio, en una especie de obsesión? A veces se alargaba y parecía querer despedirse, pero tan pronto como estaba a punto de suspirar para manifestar mi alivio, la veía regresar. Era tal vez una maldición, ¿qué podía yo tener de interesante para aquel fantasma sigiloso? Tenía la libertad y el regocijo de espiarme. Quizá fue más que nada una reacción paranoica, que no tenía explicación. Ni siquiera me molesté en recurrir a alguien que pudiera analizar mi situación. No era necesario, ni mucho menos. Lo entendía perfectamente. Por más que no la soportaba, tuve que convivir con ella y como no podía responderme, no causaba satisfacción alguna en mí el mascullar palabas entre dientes, expresándole mi cansancio (podría mejor haber dicho hartazgo). Acababa luego de esto muy frustrada, yo sabía que ella me observaba, y era decepcionante pensar que era una cadena lo que me tenía ligada a… este sometimiento que ya no podía aguantar. De cuando en cuando, humildemente parecía arrastrarse hacía mí, como buscando alguna palabra compasiva, pero ella no sabía que yo lo había perdido todo hace mucho tiempo. Apenas podía otorgarle el placer de que escuchase mi voz cada vez que alguien se me acercaba. Me había vuelto irreflexiva, encerrada en quién sabe qué cosas hasta para algunos rincones de mi alma y lo había perdido todo hace mucho tiempo. Aunque ella era mi compañera (si es que así puedo llamarla después de todo lo que la he rechazado) parecía ignorar mi remota y eterna soledad. Risa Macabra Entre las manos le tenía entre sus dedos estaba ella atrapada, asustada, engañada. Pequeña. Pero no se apiadó sino que con toda la malicia Mil saetas le clavó desde el cielo mismo hasta el centro del corazón. Con todas las astucias de las que era capaz la tentó y luego la dejó morir como a una flor que lentamente abandonada por el rocío… se marchitaba. Mientras agonizaba… solitaria murió. En el aire una risa macabra y enloquecida se soltó mente desquiciada

le quitó la vida. Suspiró con nostalgia su fragancia le había hecho feliz. Después vino el frío, la añoranza y después de tanto echarse las culpas olvidó. Alas Tengo todo listo. Puedo emprender este viaje. Puedo llevar las palabras en el viento puedo desenredar los recuerdos del alma y dejarlos volar por donde deseen a merced de las inclemencias de la lluvia y el sol se borrarán las sonrisas los sueños, lo mejor es que no quedará más nada para que me preocupe. El mundo será uno y yo seré uno con él. Mi nombre no es nada seguiré flotando en mi libertad… Porque algún día hay escapatoria a las cadenas, porque no hay cosa que desmorone la furia salvaje y racional del anhelo mismo. Si no se puede diagramar una ilusión si no puede sentirse en piel propia si las lágrimas no valieran más que agua. Si este rompecabezas no tuviera sentido y quisieras verlo, si se destruyera con sólo exponerlo… ¡es imposible que algo sea tan frágil! La salida está en algún lado alzaré mi cabeza a los cielos para encontrarla. ¿Qué sabes tú? Mis labios… suspiran por las palabras que de tu boca emergen

así de nada… como al aire tiradas. Pero no, pero no todavía no no parece que hubiera señal alguna que te hiciera dudar si lo que crees es cierto. ¿Qué sabes tú lo que hay tras estos ojos? ¿Qué sabes tú? Si tras esta sonrisa no hay más nada o si no llegaras que mi angustia cubre hasta el cielo mismo y yo quisiera que la lluvia fuera el viento de agua que te diga mis palabras. Cuando ya no pueda no tenga más fuerzas que para dejarme caer en tus brazos. Y si debo esperar ¿sabes acaso si para mí es tormento? ¿sabes acaso si no muero por oírte entre los sueños que son la realidad misma? ¿sabes si realmente me da igual cuando te vas? Tu gesto Yo no sé cómo fue todo. Podría decir una maravillosa tarde de esas que acaso volverán, te pusiste en cuclillas frente a mí, como para quedar a mi altura puesto que estaba sentada y siguiendo poco a poco mi mirada con tus ojos, demostraste ser capaz de transmitir mayor tenrnura de la que yo hubiera creído posible. Tal vez pude descifrar el lenguaje desconocido detrás de tus puilasm tal vez en el fondo el enigma me resultó sencillo. Todo lo que querías era verme sonreír de nuevo y lo lograbas. De vez en cuadno soltabas esas sonrisitas a medias que bien pudiera haberte reprochado, como si ignorase tu disgusto ante mi expresión, de no ser porque realmente me encandilaba con ese gesto tan tuyo, a pesar de su simpleza. De verdad parecías desconocer todo cuanto un único representaba para mí. Yo nunca supe si realmente era así. Tampoco importaba. Éramos felices, así lo creo hasta el día de hoy. Me bastaba amagar querer abrazarte para sentir que pronto te tendría en mis brazos. O al menos, sentir todo aquello que encerraba, esa pureza de un contacto que significaba para mí una especie de unión inquebrantable, de lugar imposible que se daba en forma espontánea donde la serenidad era el centro, donde sentía que ya más nada que pudiera pasar iba a causarme esa duradera sensación de fusión en sí misma. Baile

Cuando me quedo solitaria y en silencio y en mi boca baila esa sonrisa imposible, traída de otra verdad. Fantasía en la realidad. Cuando la lune irrumpe, y se marcha la dorada cabeza del sol, cuando las estrellas destellan reinándolo todo. Cuando se cruza ella en mí cuando mis ojos son la única luz en medio de la noche. Cuando todo cuanto se siente vivo soy yo. Cuando todo parece muerto y agoniza una voz de grillos, de autos alejándose, de bullicio a punto de callarse momentáneamente. Ahí es cuando te pienso. Juicio No tengo nada que declarar- sostuvo con la tranquilidad habitual que demostraba siempre. Algunos lo creían loco, otros que había sufrido lo bastante como para ya no volver a sentir ningún otro dolor. -¿Lo dices en serio?- le preguntó el hombre que estaba a su lado - Si no lo haces, no probarás tu inocencia. -Aún así no necesito probarla-. El hombre se le quedó mirando extrañado, tenía una serenidad que parecía de otro mundo. Empezó a pensar qué haría en su lugar. Estaría desesperado. Lo acusaban de un modo terrible, era algo que hubiera desarmado la voluntad de cualquiera. Y sin embargo, ese hombre seguía misteriosamente sereno. Hasta sonreía con la mayor paz y belleza estando en una situación que a él de seguro le habría hecho perder las esperanzas. -La verdad- pensó- jamás entenderé a ese sujeto - Es curioso, como no se altera por nada-. Se marchó lentamente cerrando la puerta. A la hora siguiente otro hombre acudió a indagarlo. -¿Te das cuenta, muchacho? Tu cara está en todos lados. Estoy trtando de ayudarte. Si no eres culpable, irás a casa. Pero mientras no podrás hacer más que estar aquí sometido a estos interrogatorios.¿Por qué te niegas a declarar? Todo había sido sumamente raro, allí estaba el hombre que había sorprendido a medio mundo sobre la escena de un crimen. Y no podían sacarle una palabra que lo incriminara o absolviera. Todos se preguntaron por qué tanta atrocidad. Pero también fue extravagante el método en que él había sido vinculado al hecho. Varios testigos aseguraban su presencia en el lugar en el momento en que sucedió todo, pero nadie podía asegurar que é l fuera realmente el culpable. Nadie podía. A todos les temblaba el pulso ante la presencia de

aquel hombre. Y cuando subían al estrado, podían percibir su serenidad irracional, clavada fijamente en ellos. Era un caso sumanete intrigante. Mientras tanto, en otra parte no muy alejada, una joven recién acababa de levantarse. Prendió la radio. Eran las diez. Escuchó atentamente al hombre que anunciaba el clima,se vistió y luego se preparó un café. Las noticias hablaban otra vez de aquel hombre. De repente, atacada por quién sabe qué sensación de pánico o tal vez de nerviosismo, apagó el aparato. Estaba tan enojada consigo misma. No podía soportar que encima eso fuera el centro de atención de los medios. Corrió y luego salió a comprar el diario, pero apenas leyó los titulares de la primera plana, arrojó el periódico al cesto. La gente comezó a mirarla, realmente extrañada por su actitud. Subió al colectivo que siempre tomaba y luego de pagar su viaje, tomó asiento al fondo. -Tengo que serenarme, antes de que todos sospechen algo- pensó. Suspiró lentamente y comenzó a respirar en forma calmada. Poco a poco, los curiosos apartaron su vista de ella, y se sientió más segura. No iba a hacerlo. Después de todo, ¿qué podía pasar? Se relajó a pesar de la tensión inicial que parecía invadirla en un principio y el molesto ruido del vehículo dejó de importarle. -Es muy posible que nada cambie- pensó con resignación. Miró la hora y algo turbada, los edificios. No estaba llegando tarde, pero algo parecía turbarla intensamente. Le pareció ver el rostro de él en todas partes, le pareció que estaría sometido a condenas terribles. Y que todo el mundo correría a acusarla a ella. Se apresuró y bajó las escaleras para llegar a la estación de subte. Esa sensación no dejaba de incomodarla a donde quiera que estuviera. Era realmente molesto. Toda aquella multitud. Creía ver que la detestaban. O que, peor aún, no les importaba en absoluto y que ella bien podía estar muerta, pues les daba lo mismo.Como hormigas atrapadas. Sin salida. Y él… sería el primero en caer. Ella no quería eso. No.Abordó el subte y se sento mientras por la ventana, las luces se veían como líneas blancas que destellaban en medio de la oscuridad, como tragadas por el túnel. A su lado había un hombre, que reconoció por un instante, aunque luego se desengañó la experiencia fue impactante. Por apenas unos pocos segundos, la misma boca, los mismos ojos, delatándole, quizás escondían alguna pena que para ella se convertiría en el martirio perfecto. Por algo era que aquel mirar le intimadaba de ese modo, pero no podía explicarlo. No aguantaba más, y de repente, cuando ella estaba a punto de gritar…el rostro cambió, se le borró la expresión triste, aunque no del todo y la piel tomó una morenez que nada tenía que ver con la persona a la que su mente evocó en un estado repentino de culpabilidad. Lágrimas le quedaron detenidas en las pestañas y cerró los ojos. Luego de poco rato volvió a abrirlos y descendió del subterráneo. Ya en la oficina, su mente no podía dejar de repasar los extraños sucesos del día y confundidad, pensó que ya no sabía que esperar. Con gran torpeza desempeñaba las tareas de su trabajo, una compañera suya lo advirtió y le quiso preguntar qué sucedía pero ella no respondió y salió corriendo. “No lo aguantó más” pensaba, “tengo que llegar allá”. Nuevamente el sospechoso en cuestión era conducido al estrado y los flashes de las cámaras, las preguntas de los periodistas eran incesantes. Él seguía tan calmo, casi como si no fuera consciente de ello. Una sonrisa, torcida, pícara, inexplicable le cruzabsa el rostro y de los ojos parecían salirle chispas. Como habitualmente hizo antes, seguía sin mediar palabra. Para ella toda esta presión a la que estaba sometida, era un infierno, casi estaba a punto de reventar. Sintió que no podía respirar, que el mundo se le venía encima, que la vista se le nublaba, que todo se tornaba silenciosamente amenazador a pesar de lo concurridas que estaban las calles, que el tiempo pasaba anormalmente veloz, que todo estaba perdido, que

él sería condenado.Eso no podía permitirlo. Sentado en el estrado, el joven esperaba, mirando la puerta como si realmente fuera a pasar algo, cuando el fiscal lo examinó, ni siquiera pudo emitir observación alguna. -¿Señor?¿Me está oyendo?-iniquirió, un gesto de gravedad surcaba el rostro del viejo fiscal, prestando atención a cada detalle que pudiera ser usado como revelación de la culpabilidad de ese hombre, que era apenas un sospechoso-Me temo, Su Señoría, que este hombre…- miró de soslayo al acusado y el juez observó el rostro del fiscal. En cuanto al hombre que permanecía sentado en el estrado, bajo la mirada de ciencuenta y ocho personas, esposado…segiía prisionero de aquella actitud anormal, calma, que inspiraba terror en demasía, ya que no parecía algo común par alguien que estaba siendo tan exhaustivamente interrogado, seguía con la mirada fija en la puerta. Ajeno a todo lo que pasaba, los murmullos del jurado, las miradas fijas en él, atemorizadas y otras encolerizadas, creyéndolo culpable a pesar de toda resolución que demostrase lo contrario. La mayor parte de las veces, miraba distraídamente al fiscal y no se percataba de las observaciones que eran comentadas por lo bajo, o al menos era como si simulara bastante bien ignorarlas. Sonreía con aquel, su modo sereno y feliz, en medio de una situación tan tensa.Seguía mirando la puerta como si eso pudiera aportarle alguna esperanza, pero no parecía angustiado. Más bien estaba demasiado tranquilo para ser verdad. A la media hora, el fiscal, luego de varais tentativas, presentó alguans evidencias que no causaron efecto alguno. Seguía embelesado en la forma del picaporte, percibia cada pequeña vibración de éste.Anulaba todos los demás sonidos, era un silencio artificial y bello en medio de tanto caos que de veras ocurría. Ella llegaba, casi llegaba a destino. No tenía fuerzas, casi apenas podía creer que alentaba aún. El asecensor tardaba y se había quedado atascada. Los escalones por los que trnsitó luego de haber desistido por el anterior medio no tenían fin. Abrió la puerta estruendosamente y para sorpresa del público, cayó de rodillas ante el juez. -¡He sido yo…!- gritó, quebrada entre lágrimas. Faded Life goes on, girl. Life goes on. Remember, everything seems to be worst, but soon the light will appear again. I told you girl, the world changes and your friend would be your enemy. Don’t be sad. The things changes everyday. Life goes on. A tear in the dark is the same, she don’t help you to feel better. Your hope is faded, but your sadness have to end. Anywhere you go, the shine of melancholy is in your eyes. Can you see better before you cried? Please, change the expression of your face. A smile isn’t much work, right? Well, now see around you. The world changes, the things changes and now, you have to go, and leave all you always loved. Don’t worry about that. Don’t worry about the future. The possibilities aren’t written. You can make your destiny. Poppy Corazón ardiendo a las inclemencias del viento, a las penas del cielo soportando sin rendirte. Tu esencia es única, fiel amapola. Recuerdo de sangre y gloria, como los labios de la más hermosa de las Musas, siempre firme y dócil. Gracia infinita en tus pétalos, eres

reina de las flores entre todas. Tu belleza infinita invade los campos enteros, resplandeces con el color que el ocaso te ha regalado. Eres la risa encarnada en flor. Boca roja que rubíes semejas. No se muere de amor Quién sabe. Las cartas olvidadas. Las palabras no dichas. Y aún afirmás que no se puede morir de amor. ¿Qué sabés de todo esto? Pensá dos veces lo que vas a decir. ¿Soy feliz?. No, que diga que sí, sería como esas sonrisas falsas que a veces larga uno, para congraciarse con el otro sin duda. Podés estar tranquilo de que no lo hice. No te mentí, quizás porque no tuve la intención, la chance para torcer mi voluntad de abrirme a vos. Muchas veces me pregunté qué sería de vos, cuando nadie se acuerda, cuando permanecés en esa actitud de buscarte el dolor. ¿Sabés? Ni siquiera creo que sea bueno pensar en ello. No creo que valga la pena. ¿No es bastante triste saber que te seguirás chocando contra ese odioso muro? ¿Y saber que no puedo hacer nada para evitarlo? No debería importarme, lo sé. Pero así soy yo. Y sí, sí me importa. Soy una cursi. Sí. Una ridícula. Me vas a decir que vaya a vivir mi vida. Que estás bien. Claro. ¿Por qué no creerte? Lamentablemente, no te creo. Y tengo varios motivos. ¿Decírtelos? Puedo, pero no. Siempre es lo mismo. ¿Qué objeto tiene, si siempre me pierdo en lo mismo? Puedo aconsejarte, claro, pero en realidad no debiera. No te conozco demasiado. No soy nadie para decirte lo que debas hacer. No espero que seas perfecto. No lo sos, No te reprocharía por eso. Creo que estás bien así. Me gustan todas tus imperfecciones de la primera a la última. Es demasiado pedirte que lo entiendas, tengo que dejar de lado todo esto, ¿es eso, verdad? Tranquilo, no me verás lloriquear por ahí, lo dicho dicho está y no me arrepentiré. Al fin y al cabo, lo diga o no, para vos es igual. Pero yo ya hice lo mío, y lo dije. Ahora sí, te dejo en paz. Y en la medida de lo posible… Sé feliz. Y te digo, que sí, sí se muere de amor. Ahora te debés haber dado cuenta, se muere y se renace. Lo que has hecho ¡Mira lo que has hecho! Yo era buena, y era feliz, lloraba y de vez en cuando reía, y... ¡Ahora nada! Ahora no tengo un sólo día. Donde el silencio no sea muerte,

donde la ausencia no sea lágrima, donde el miedo no sea quien me tenga, a su lado. ¿Tienes razón acaso? Pides que no me importe tu destino... Ahora no valgo nada ni tengo vida ni hay momento que no piense que te me has ido de las manos con lo que más me importaba con lo que más valía de mí. Mira todo lo que me has transformado ¿y para qué?, porque tu juego sólo lo ganas tú, y ¡qué ilusa he sido! Por pretenderte si ni siquiera podía llegar a tus pies. Maldita la gana de escribirte con agua de mi lluvia estos versos sin orden que se borronean y se deshacen. ¿Acaso valen algo? Condenadas mis ganas de verte perdí el tiempo y ahora ella... sin morirse por ti tendrá tus besos, sin temores se echará en tus brazos, sin que puedas confiar te tendrá y vas a sufrir... ¡Alégrate! Voy a hacer tu deseo realidad: para cuando me necesites, no vas a encontrarme. Oscuro Soy una ensordecedora y bulliciosa multitud. No tengo remedio y nadie está por venir. Es una pena que al tenerla en tus brazos, sólo sientas la tristeza de tener sólo a una, como un muñeco que puedes palpar a la perfección. ¿Por qué no tener muchas en una? La quietud y la locura de la noche, las pasiones de la risa, lo frágil de la tristeza que será lo que menos dure, lo dulce de sentir que a tu lado no quieras tener a nadie más. Podrás saber lo que es el silencio, lo tendrás con sólo pedirlo, las sonrisas y su magia, los besos y su calor…¿quién sabe qué más vayas a pedir? Todo lo tendrás, hasta un instante desvaneciéndose en el aire, y será tu culpa. Pero no creas que me enojaré por eso, al contrario, ojalá pudieras abstraerme de los miles de males y salvarme, como un héroe, que pudiera salvarme, rescatarme de en medio de la nada, con sólo estar allí, con sólo presenciar mi soledad y quebrarla. Y cuando digo todo: esto y

mucho más. Qué tal sentir como si fuera un amor eterno, y que antes de eso nada existiera, salvo nosotros mismos. Salvo un brillo en medio de lo oscuro. Dualidad Y si tus brazos pueden serlo junto a mi cuerpo. Si mi temperamento por demás loco puede serlo con tu actitud extraña. Si tu calor en las noches puede serlo con mi nostalgia. Si puede serlo tu sonrisa que siempre oculta algo más de lo que parece decir. ¿Qué tal si es cierto y es una dualidad? La sensualidad del silencio. Tus labios en lo oscuro y los míos apenas rozados por la luz de tus pupilas. Si se asoma a la ventana mi sueño, no demoraré en hacerlo realidad. Frágil Soy el vidrio que caerá soy frágil y peligrosa como la herida que te deja el filo sobre la piel. Corazón infrarrojo sin sangre, sin tiempo sin las ansias de amar. Yo te enseñaré que después respirarás con dificultad por las locuras que vas a hacer cuando te desvivas por quererme yo te demostraré, que darlo todo sin esperar es el más dulce tormento. Que puede írsete la vida de amor muriendo. Que no es cierto que mereces mucho menos. Que se te angustiará el pecho por cada palabra que no alcance yo a decir. Que no querrás ver en mi rostro una sola lágrima

No querrás dejarme ir que no querrás existir un segundo sin mí en tus brazos. Y yo, nacida de tu nueva ternura ¡te amaré como siempre he sabido hacerlo! Rosas azules Besé mis rosas azules Que dejaste en el olvido ¡Como si fueran tu piel! Lloré sobre ellas como si el rocío Pudiera tu rostro conmover. Y les di toda mi alma ¡como si me la fueras a devolver! Y descubrí la gracia de tu espina Y mi dolor encarnado La angustia de mi noche ¡mi suspiro abandonado! Mi alegría indómita Y el grito de mi pecho enamorado.