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El caldero ahora viene de hierro y de aluminio, la olla ya viene de aluminio, y todo viene de aluminio.

Entonces nosotros teníamos antes caldero de barro, olla de barro, la tinaja de barro, ahora ya se compra nevera, ya no se compra tinaja, por eso es que se está perdiendo la tradición, por la tecnología. Ates eso era un comercio tan grandísimo, que contar es un uno y el ver es otro. Por ejemplo, todos los sábados salían a vender olla y tinajas, todos los sábados. Eso era un trabajo tradicional y favorable para la familia. ¿Por qué? Porque trabajábamos la semana, salían los sábados al mercado, vendían su producto y lógico que traían la comida. Pero ahora no, porque ahora esta tradición se está perdiendo, ¿por qué? Porque ya no le están dando el mismo uso que le daban antes a la cazuela, la olla, la chocha, pero como antes alcanzamos a comer en eso, había valor tanto para la familia como para el que la compraba, porque se le daba el uso. Por ejemplo, la tinaja, ya la tinaja no la compran, mejor compran una nevera. Ya esas piezas las están comprando para decorar casa, por lujo y eso. Ya no era como antes, que había que comprarla para el uso, echar el agua y tomar, ahora uno compra la nevera y está lista. Mi abuela era artesana, tan buena artesana que ella misma comercializaba. Tomás Reyes Argumedo, artesano tradicional de San Sebastián.

SEGUNDO INFORME SOBRE LA RECOPILACIÓN DE LAS TÉCNICAS Y TRADICIONES ASOCIADAS A LA PRÁCTICA DE LA ALFARERÍA ENTRE LOS ARTESANOS DE SAN SEBASTIÁN DE URABÁ, CÓRDOBA.

Obligaciones contractuales realizadas: 1. Entrevistas personalizadas con los maestros alfareros basados en el uso de técnicas, descripción y elementos utilizados para la fabricación de piezas y figuras de barro. 2. Visitas de campo a las vetas de barro para la descripción

Fecha: del 24 de abril al 31 de mayo Informe presentado a: ASOAPIALISAN Informe presentado por: Antropóloga Ritzy Katherine Medina Cuentas 2013

1. Entrevistas personalizadas con los maestros alfareros basados en el uso de técnicas, descripción y elementos utilizados para la fabricación de piezas y figuras de barro. Tarde del jueves 16 de mayo, re- inicio del trabajo de campo con entrevistas. Espero a Inés en casa de la señora Emilda para continuar las visitas a la casa de los artesanos y continuar entrevistas. Cristina Hernández Reyes, 73 años. Lleva 35 años siendo artesana. Y su hijo Javier Correa Hernández, 46 años, el cual lleva 20 años siendo artesano. “todos mis hijos crecieron con el barro”. Afirma Cristina.

¿Desde qué edad empezó usted a hacer piezas de barro? Bueno, yo exactamente, desde que comencé a hacer barro, que he seguido haciéndolo, fue desde 35 años. ¿Por qué se le dio por hacer barro? Porque me gustó trabajar en el barro, primeramente porque de ahí hacia yo para el sustento de mis hijos, comprarle sus cositas que necesitaban ellos la escuela, primeramente, luego ya el colegio. Y ellos comenzaron a trabajar conmigo, al verme a mí, Ronald, que fue el último de los varones, el comenzó a trabajar y hacía de toda cosita y entonces fue vendiendo y vendiendo y los muchachos mayores al ver todo eso, pues ellos también comenzaron a trabajar y ahí seguimos. Sus estudios fueron con el barro. Ellos estudiando, venían, descansaban, se comían su comidita y ya luego se ponían a trabajar y así sucesivamente, hasta que el que pudo graduarse se gradúo. Y que no, pues no se graduaron. ¿Su mamá era artesana? Mi mamá, ella hacía, pero ella no siguió, y como a los 60 años, después de verme a mí, ella también se ponía a trabajar, pero ella también sabía hacer sus cositas. O sea, que en su familia ¿usted fue la primera que empezó con eso?

Sí, yo fui la primera. ¿Y sus abuelos? Mis abuelos sí trabajaban, la mamá de mi papá sí trabajaba con el barro, hacía chócoros grandes, ella no hacía figuritas, pero hacía de todo, tinaja, ollas, múcuras, y ahí hasta que tuvo su fin, haciendo sus chócoros. ¿Dónde consigue usted el barro? El barro se consigue por la ciénaga, o en la carretera. ¿Cómo lo va a buscar? Ahorita lo compro, pero anteriormente mis hijos iban a sacarlo, lo traían, lo almacenábamos, ahí, pilas de barro y trabajábamos todo el invierno. ¿Y por qué ese cambio? Porque ya ellos se casaron, cada cual cogió su rumbo, entonces yo necesitaba mi barro y mandaba a sacarlo, lo mando a sacar. ¿A cómo lo compra? Ahora estoy sacándolo medio saquito, a 3 en $5.000, compro la arena ¿Y si le sale bueno el barro? Sí sale bueno, porque ese muchacho es un experto en sacar el barro, no a cualquiera se le manda a comprar el barro, esos que sacan un barro feo que viene hasta con piedra, que ese barro no sirve. ¿Y cómo se llama la persona que le va a sacar el barro? Se llama Luis Pitalua Meza, con el es que yo mando a sacar el barro, mando a sacar la arena, a veces me pisa el barro, cuando él puede me vende tres sacos por $3.500 pesos. ¿Y él le cobra por la pisada? Si ¿Cuánto le cobra por la pisada? Cobra $2.000 por pisar una pila de barro. Listo señora Cristina, ya usted tiene aquí el barro y la arena. ¿Qué sigue?

Bueno, ya después que mi barro está pisado… ¿Qué es eso de pisar el barro? Lo pisan…mira, cuelan la arena, la abren en el suelo, echan el barro, y ahí comienzan a pisarlo con los pies, y ahí se va pisando, se amontona, otra vez vuelven a pisar, y así lo hacen hasta por cuatro veces, y luego ya queda el barro listo. A punto para trabajar. ¿Cuándo sabe uno qué el barro ya está listo? Porque uno coge el pedacito de barro y lo entra a amasar en los dedos y no se pega, y también que no se pegue en los pies cuando lo están pisando, ya queda en su punto. Él también pisa (haciendo referencia a su hijo Javier, quien en ese momento decide intervenir en la conversación, pues estaba un poco reacio a participar) Yo lo pisaba, y todos lo hacíamos, pero ya después, en vista de que yo me he enfermado, ya yo no puedo pisar el barro, por eso busco quien me lo pise ¿Qué hace usted? Bueno, yo hacía de todo, mejor dicho. ¿Qué es de todo? Las bandejas de los fruteros, de toda clase de chocorito, figuritas. ¿Y tinajas, múcuras, y ollas también? Ya de eso no, no me encargue de eso, más hacia con las figuritas, porque la tinaja y eso son muy demorado para coger la plata, eso se demora uno en ese proceso, mientras uno hace chócoro, luego para raspar, luego para secar, eso se demora mucho. Y eso la comida que uno tiene que conseguir todos los días de días, tiene que adelantar acá con la figura acá. ¿Entonces qué es lo que más hace? Actualmente estoy haciendo las fruteras, porque como muchos no hacen las fruteras, como supongamos los hijos míos hacen eso (miniaturas). “Figuras de lujo”, afirma Javier, quien ahora participa de la entrevista. Continua Cristina: ellos hacen una cosa y yo hago otras. Bueno, ¿qué es lo primero que usted hace cuando hace un frutero?

Bueno, lo primero que yo hago son las piñas, que son las más difíciles de hacer. ¿Por qué? Porque tengo que hacer el chocorito, para luego hacer el cogollo, el cogollo es donde van las hojitas. ¿Cómo cocina usted esa piña? ¿Cómo quema usted? Yo migo la moñinga, el estiércol de ganado. ¿Dónde consigue usted eso? En las pajas, por ahí, que las mando a sacar también, en el verano. Ya para ésta época no se pueden agarrar, porque se mojan y ya no se pueden quemar con ellas, porque están mojadas. Yo tengo unos sacos ahí almacenados para cuando vaya a quemar. Yo parto varias, las pongo en el suelo, las riego y ahí pongo las piñas, ahí, acomodaditas, después las tapo con boñiga, le pongo alrededor, arriba, y le pongo candela y se quema. Después de quemado, ¿Qué viene? Después de quemado viene la pintura, yo utilizo pintura de agua, como hay veces viene muy dura le echo un poquitico de agua para poder pintar, voy combinando los colores para buscar un colorcito así como el de la piña. ¿Qué hace además de fruteros? Actualmente hago alcancías, hago chonchos, gallos, gallinas, (risas), cocas. Bueno. Entonces hábleme de sus herramientas de trabajo… Palillo o espátula sirve para formar detalles, buscarles los ojos a las figuras, o se sacan las alas de los animalitos, las piedras de alisar, esas piedras de alisar son una reliquia (comenta Javier, y sacan más de 10 piedras de alisar), la cuchara de totumo para limarla figura, para hacer las bandejas (de los fruteros).

Pregunto a los dos: ¿Cualquier piedra de alisar me sirve para alisar cualquier cosa? Cristina: las piedras de alisar con esas, pero ya cualquier piedra no se puede. Javier: si el chócoro es pequeño, uno agarra una piedra de alisa pequeña, por ejemplo, hay partes donde no entra una piedra tan gruesa, entonces uno agarra una más sencilla, y la lleva al lugar donde se va a alisar, como esa delgadita. (Muestra piedra de alisar pequeña). ¿Dónde consiguen las piedras de alisar? Javier: a veces cuando vienen las crecientes fuertes, ella las trae del Sinú. Cristiana: y a veces consiguen en la playa Javier: en la ciénaga encuentra uno ¿Cómo saben que es una piedra de alisar? Por su contextura, por el material ya uno sabe que es una piedra de alisar. Y la forma… ¿En qué momento se alisa? Bueno, este, uno, cuando ya tiene tres días de hecha la figura, se ve que ya se puede alisar, y si se seca mucho ya uno tiene que utilizar agua, le soba agua para ablandarla más, para que la piedra corra, y ahí la alisa uno. Póngale año a esas piedras que usted me mostró… Esas piedras tienen añales, más de 50 años. Bueno Javier, cuéntanos de ti… ¿Hace cuánto hace figuras en barro? Bueno nosotros casi como 25 años atrás. No se había interesado uno en lo que es la artesanía, pero a medida de que ella era la que hacia (Cristina), hacía palomas, gallos, ella no había entrado a lo que es el frutero, entonces la persona se va perfeccionando, buscando otras cosas que hacer, y así se perfecciona lo que la persona quiere hacer. ¿Bueno, y de adonde viene eso de hacer figuras con barro? las

Cristina: cuando yo tuve uso de razón, ya mis tías trabajaban el barro, pequeña, y entonces yo al verlas a ellas trabajando, me ponía yo a hacer, tenía yo edad como de 10 años. Yo hacía palomitas, cositas pequeñas, y ellas las quemaban junto con sus chócoros de ellas. Iban a vender a Lorica, y me llevaban esos chocoritos allá y me los vendían. ¿Cómo transportaban?... En canoa… Ya no… ¿por qué? Porque la ciénaga ya se secó, y ya no pudieron llevar en canoa, y por lo más fácil, ¡en carro! Hay veces, para llegar a Lorica, el río allí en Lorica es como caudaloso, el que viene de allá de montería para acá, ya eso tiene corriente, a veces a la gente hasta se le perdían los chócoros, se le volteaban las canoas. Y por lo más fácil, el carro llega a la misma parte donde van a bajar las ollas, en cambio, yendo en canoa tenían que llegar al puerto y de ahí arriar para el mercado, y eso era más difícil. Javier, ¿Qué es lo que más te gusta hacer a ti? A mí me gusta hacer figuras de lujo. Uno se ha interesado más en estas cositas (muestra sus figuras en miniatura). Llaman más la atención. Y también por el tamaño, por ejemplo, si uno hace un chócoro grande, va a gastar más material ahí, a un precio casi del mismo que de las grandes. Yo he visto cocadas grandecitas por $2.000, y yo vendo figuritas hasta por $4.000. Le conviene a uno más haciendo figuras de lujo. Cristina: ¿Cuántas figuras no sacan uno de una tinaja que haga? Sacan un poco de figuras. Y las vende hasta de $2.000 para arriba, y salen más rápido que esas tinajas. Tarde del jueves 16 de mayo, Plácida Rosa Castro, 16 años. E hijo Felipe de Jesús Alegría Castro, 32 años. ¿Señora Plácida, cómo fue tu proceso de volverte alfarera?

Yo en mi juventud no era alfarera, trabajaba en máquina, hacía bollos, arranca muela, turrón, menos la artesanía. Cuando ya me casé, al año de casada, fue cuando yo comencé a trabajar, porque él (su marido) se iba para Venezuela y quedaba yo sola aquí con mis pelaos pequeños, entonces yo comencé…como desde los 26 años. ¿Cómo aprendiste? Aprendí mirando a la suegra y a una con-cuñada, ahí aprendí. Me puse sola, como vivía sola, me puse a hacer y a hacer. Comencé con los pitos, o corcovaos. Después comencé con las masetas, después ya hice jarrón, tinajita, olla, de todo… Y ahora rematé con todo lo que usted ve en artesanías. Después de que me casé fue que aprendí a hacer artesanía. ¿Qué es lo primero que se necesita para hacer una figura de barro? Lo primero que se necesita es tener el barro y la arena. ¿De dónde saca usted el barro y la arena? De ciénaga. ¿Cómo lo saca? Bueno, antes lo compraba, a cualquier muchacho le decía que me fuera a buscar el barro, no todo es barro es bueno, hay un barro especial para eso, ese es el que se covar, y traer acá a la casa. ¿Usted cómo sabe que es el barro especial? Porque ya uno como conoce el barro, un barro que está como una plastilina, cede para donde uno lo agarra y lo dobla, el barro está fino. Ya está el barro aquí y la arena, ¿qué viene? Después de eso, cuando barro ya está aquí, lo pisa con esa arena que recoge en la calle, la cuela y después echa ese barro ahí, desmenuzaito. ¿Cómo se pisa? Con los pies, ahí se va mezclando, se va mezclando, se va volteando, la arena en el piso, y se va mezclando, cuando ya uno ve que está listo, en su punto de arena, ¿Cómo sabe uno que ya está listo? Porque ya se siente arenoso, ya no está liso como antes

¿Cómo se monta la figura? Después que ese barro ya está listo, lo amasa uno aquí en la tabla de la mesa, de cosa que pierda el brote de la arena, cuando ya ese barro está bien amasadito, que pierda ese brote que se le ve, cuando ya está lisito, entonces uno arma cualquier pieza que uno quiera armar. Entonces se hace la tinaja, la olla, el choncho, que ya la tinaja esté raspadita… ¿Cómo así que raspadita? Cuando ya uno hace la tinaja en un platón, que uno dice asentadero, entonces cuando ya está seca, que ya está dura, la voltea y raspa el fondo con las espátulas o pedazos de champeta que uno tiene, y la pule con cuchara de totumo. ¿Cuáles son sus herramientas de trabajo? Las chucharas de plástico son para pulir por fuera, las de totumo son para darle esponjamiento y pulimiento para la parte de adentro, el asentadero (primera imagen de izquierda a derecha en la foto) donde hago las piezas pequeñas. ¿Dónde ha conseguido sus piedras de alisar? Las he conseguido por las corrientes en los arroyos ¿Quién se las trae? A veces yo misma, a veces los pelaos. A veces el señor (esposo). ¿Depende de qué las utiliza? Para cosas pequeñas, en miniatura, se necesitan las pequeñas. Si se va a hacer una tinaja, se utilizan las grandes. Para los jarroncitos pequeños, todas las que son pequeñas. Para las piezas grandes, las piedras grandes.

¿Cómo quema usted? Cuando necesito una pieza que sea un encarguito, que sea rápido, que sean cositas pequeñas, quemo al aire libre con boñiga vaca. Pero cuando necesito quemar con horno de leña, quemo en horno de leña. ¿Cómo salen las piezas en el uno y en el otro? En el horno le da un solo color, y con boñiga siempre me salen manchaditas, con un color plomo o rojitas. ¿Felipe aprendió, cómo? Felipe aprendió con nosotros aquí, viéndonos…pero él sabe más ahora que nosotros. Hace cosas más auténticas, las figuras humanas las hace perfectas. A lo contrario que yo, que esa figuras no las hago, y él, sí. ¿Qué más hace Felipe? De todo… ¿Cuál es tu especialidad, Felipe? Actualmente la artesanía. ¿Qué tipo de figuras haces? De todas, empecé haciendo tigres y elefantes a la edad de 8 o 9 años. ¿Cómo aprendiste? Aprendí porque nací aquí en una familia de artesanos, de ahí empecé a trabajar la artesanía y a innovarla también, a hacer cosas nuevas, diseño, y a aplicarle otra metodología al trabajo. ¿Qué haces? Anteriormente utilizaba alto relieve, actualmente elaboro lo que son rosas más reales, son en alto relieve pero más originales ¿Qué otros apliques manejas?

Está el decorado en alto relieve, calado, incisiones y tallada. Explícame cada uno… El alto relieve son las aplicaciones que van encima de la vasija, a la pieza, que sobre salen a la superficie. Las incisiones son los dibujos a punta de espátula, o sea, las rayas, las figuras geométricas, y el calado es el que hacemos con la navaja, que es sacarle el bocadito a la pieza, dando figuras de flores, el tallado es la misma operación, pero no que traspase como el calado, sino sacando el bocadito, como tallar la madera. En el calado se perfora. El tallado lo elaboro más que todo en lo que es jarrones. El calado si va en todo, jarrones, floreros, de cualquier figura. ¿Qué herramientas utilizas para cada aplique? Para cada aplique utiliza espátula de madera, una con punta plana otra con punta filosa, pedazos de segueta, cuchillo, cáscaras de lapicero para hacer las figuritas. ¿Tienes todas esas herramientas? ¿Nos las puedes mostrar? (Foto, de izquierda a derecha) puntillas para calar, cortar y raspar, las espátulas para decorar, pulir, segueta para raspar y dar textura, las cáscaras de lapicero, que las utilizamos como espátula o saca bocado para tallado, para pulir y marcar los círculos que traen las figuras. Ese mismo día, antes de caer la noche tuvimos la entrevista con Ronald de Jesús Correa Hernández, 40 años. Quien es artesano desde los 10 años. Lo primero que llama la atención del taller-patio de Ronald es su

horno de tierra.

Cuéntanos sobre tu experiencia como artesano… como mirar hacia atrás y ver toda tu historia… Bueno, el inicio de esta charla podría describirse de la siguiente manera: Surgió de mi mamá, de todas maneras ella como madre…para criarnos a nosotros, comenzó haciendo figuras, lo que eran ollitas de barro, entonces yo al mirarla, comencé con la idea de hacer figuritas, animalitos. Y ahí empecé, desde muy temprano, pienso que a la edad de unos 8 o 9 años. ¿Y cómo fue? ¿Qué fue lo primero que hiciste? ¿Cómo lo hacías? Empecé haciendo unas garcitas, figuras de aves. Hicoteíta. ¿Por qué aves? Pues la gente hace mucho acá animalitos, hacían garzas muchas personas; y también las mirarlas en las ciénagas. ¿Cuáles son tus herramientas de trabajo? Uso espátulas hechas de madera de guayacán, y algunas cuchillas que uso, las hago también de segueta, hojas de segueta. La piedra de alisar la utilizo más que todo para piedras grandes, a veces hago jarrones, pero pequeños. Uso pinceles para pulir también. Hay veces utilizo lija, para pulir ciertas cosas rústicas. Cuando son figuras humanas, utilizo pinceles, o cuando el dedo no entra en partes muy pequeñas, utilizo pinceles. Digamos las alitas de los periquitos. ¿Qué diseños haces tú? ¿En las figuras? (vuelve a preguntar Ronald) O sea tu no haces, por ejemplo, tinajas? Tinajas, ¡no! Entonces dime tú más bien ¿que NO haces? ¿Qué no hago? No hago tinajas, materas, ollas de barro, todo lo que se refiere a la alfarería completamente,

Explícame esa diferencia entonces… Bueno, se entiende como alfarería todo lo que corresponde, todo lo que es vasijas grandes, jarrones, ollas, y ya todo lo que enfaticé a la cerámica tiene que ver con figuras: aves, personas, figuritas así chiquiticas, adorno más que todo. O cosas utilitarias pequeñas, Por ejemplo… algo utilitario pequeño… Por ejemplo, yo hacía antes cenicero, veleros, por ejemplo. ¿Por qué dejaste de hacer ceniceros? Dejé de hacerlos… ¿O sea que no se puede hacer un cenicero? Si puedo hacer un cenicero, también se hacen servilleteros, veleros, portalápiz. Esto de la diferencia entre la alfarería y la cerámica está muy interesante… entonces que pasará con los artesanos que dicen que son alfareros pero que no hacen tinajas, ni ollas… o eso ¿depende de qué? Yo soy cristiano y en la biblia encuentro el texto que dice: el alfarero. Ese que dice que, bíblicamente, Dios envió un poeta a casa de un alfarero para mirarlo como él hacía un vasija, en el torno de ésa época, y de ahí parte la historia de que él estaba haciendo una vasija y se le dañó la vasija. ¿Qué hizo el alfarero? Cogió el mismo barro, lo amasó, y volvió a hacer una vasija mejor que la primera. Entonces Dios nos da el ejemplo de que así somos nosotros los seres humanos. A veces nuestra vida se puede dañar y Dios, de nuestra esencia, nos vuelve a hacer de nuevo. Y por el uso y las costumbres que yo he mirado, las vasijas, las tinajas grandes y todo eso, las costumbres de antes, ¿Qué ha pasado con eso Ronald? Algunas personas conservan todavía la cultura y la tradición de hacer vasijas, como por ejemplo, tinajas grandes, ollas. Incluso las ollas que se hace actualmente se utilizan para hacer lo que es la conserva, es un dulce hecho a base de plátano y panela y otras cosas, y otros ingredientes. También para hacer las chichas, que hacen en época de semana santa. Entonces sólo en algunos casos se mantiene esa tradición. Yo podría hacer una tinaja pequeña, para hacerla grande se me dificulta más

¿Por qué? Porque me demoro más tiempo. ¿Y por qué el tiempo se convierte en un enemigo? Porque no es mi…Porque no estoy ejercitado en esa área Si no estás ejercitado en esa área, quiere decir entonces que estás ejercitado en otra…en miniaturas… Si, hasta el punto de hacer una figura humana, hacerla lo más definida que yo pueda realizar: los ojos, la nariz, los dedos…requiere más tiempo. Pero fíjate, es contradictorio, porque la tinaja también exige mucho esfuerzo, pero…te gusta más la figura humana… Porque me incline más por esa parte… Ahora vamos a tratar de hacer una descripción de todos los pasos…desde el momento en que vas a buscar el barro hasta que ya esté la tortuga hecha… Bueno, en primer lugar para hacer una pieza en arcilla, hay que conseguir el material, la materia prima, que es la arcilla. ¿Qué es la arcilla? La arcilla se define como un material parecido a la plastilina, maleable, que se puede manejar, sin que la figura pierda su forma. Es diferente al material que llama porcelanicron, yo hago una figura y la figura se deforma realmente. En cambio la arcilla es más plástica, es como parecida a la plastilina. Bueno. Íbamos en que el barro se va a buscar… Por acá vive un señor que se llama Jaime, se le pide permiso para extraer el barro, o la arcilla. ¿A cuánto de acá? Más o menos medio kilómetro. Yo creo que se podrían emplear 40 minutos. Yendo y viviendo por ahí una hora. ¿Tú mismo vas a buscar el barro? A veces lo voy a buscar o a veces lo compro.

Cuando lo compras, ¿por qué lo compras? Primero porque a veces por la ocupación… porque de pronto se le da la oportunidad a otras personas. Pero yo he ido a sacar. En concreto, yo voy y me llevo un covador y un pico, hay que quitarle los terrones de arriba, los sucios que están encima. Se comienza a sacar las primeras piedras, los primeros terrones, hasta una profundidad aproximada de un metro. Comenzamos a palpar el barro, se siente plástico, bastante viscoso, y se extrae por pedacitos. Hay casos donde se encuentra blandito, se extrae, se echa en una caneca, en triciclo o canoa, se echa en sacos, o en vasijas de plástico. Acá se desmenuza un poco más, en la vasija, le echo agua, por varios días. Si la necesidad es urgente, procuro de pisarlo al siguiente día. Pero por lo general yo lo dejo almacenado. ¿Por qué lo dejas por varios días? Cuando la arcilla se deja mucho tiempo, se dice que se añeja, se pudre o se pone más plástica. ¿Sirve más? Sí. ¿Qué sigue después?… Hay que conseguir arena, de la más delgada posible. Yo uso la más delgada. ¿Dónde la consigues? En los caminos…digamos por aquí hay una placita donde uno consigue arena, en suelo destapado. Hay que distinguirla, porque muchas veces se confunde con el polvo. La arena siempre es muy granulosa. Hay que colarla, se usan unos anjeos, hay que colarla dos veces, por lo general, para sacarle bien el sucio y salga purificada. De ahí, extiendo una capa de arena y comienzo a echarle la arcilla, la que quedo bien blandita. ¿Hay alguna diferencia entre arcilla y barro? Por lo general, se usan las dos palabras aquí, como algo común. Arcilla y barro lo utilizan como algo común, es como un sinónimo acá. Ajá… Se comienza a pisar, para mezclarla con la arena.

¿Cómo la pisas? Extiendo primeramente la arena colada, echo el barro y le echo encima arena, y comienzo a pisar como si fuéramos a hacer una empanada, o una arepa grande. Después se enrolla nuevamente, se le echa arena, se enrolla y nuevamente se empieza a pisar. Hay que pisarlo aproximadamente, por lo general yo piso como 4 o 5 veces. Si veo que le falta, le echo más arena. Es decir, en la medida en que se vaya pisando, que quede como en forma de arepa, se le echa nuevamente arena, y se enrolla, y se vuelve a pisar. Yo la pruebo con el tacto, realmente, ¿Cómo? Al sobarlo se siente la arenita, ya no se siente el barro tan liso, ya no se pega a la mano. No se pega a los pies. Bueno, ¿qué viene después? Después se guarda en bolsas plásticas, o en canecas que esté bien cerrada y sobre la caneca una bolsa plástica, que la cubra para que no se endurezca. Si voy a trabajarla ya, la figura, la pieza, tomo un poco de lo que ya he pisado y comienzo a amasarla, para que quede bien mezclada con la arena que le queda de encima. Que quede bien amasado en barro. Amasado en forma de rollo, yo lo hago de esa manera, en forma de rollo, y vuelvo y lo doblo, para sacarle lo que es el aire, porque si yo trabajo una arcilla y a la figura le queda aire, en el momento de quemarla, se puede romper, porque el aire al estar encerrado, se dilata por el calor y se rompe la figura. Ok. Cuando ya está la pieza hecha, ¿qué tipo de pintura utilizas tú? Yo utilizo vinilos ¿Pinceles? Utilizo pinceles de diferentes tamaños, grandes, pequeños. Uso pinceles marca china, esos chinos que son ordinarios, y otros más suaves, para lo que es la decoración, y delinear ¿Qué tipo de decoración haces tú? Uso la que es la normal. ¿Cuál es la normal?

Cuando no uso el compresor, uno una mezcla de colores, a veces utilizo el sombreado o pintura esfumada, es como cuando se va perdiendo, se funde un color con el otro. Que con el compresor se hace más fácil, y un aerógrafo. ¿Trabajas apliques? Uso otro tipo de decoración… Ajá, ¡cuéntame! Para pared utilizo figuras de aves, a veces puedo hacer cuadros también, se pueden hacer paisajes, o por ejemplo utilitarias, se pueden hacer para la pared, lo que es cucharones. ¿Piensas seguir trabajando en esto el resto de tu vida? Como arte es bueno conservarlo, se puede seguir…porque se puede hacer como representación de muchas cosas: de la naturaleza, del ser humano. Es un arte porque, primero, es una tradición de acá del pueblo de San Sebastián. Es un medio de sustento también. Tú crees que entre un medio de sustento y una tradición, ¿Cuál pesa más? o sea, la gente sigue haciendo esto, ¿porque es una tradición o porque es un sustento? Yo pienso que porque es un sustento, yo pienso que es la principal base. ¿Qué crees que ha pasado? Bueno, yo creo que la tradición se ha perdido mucho, primero porque hay personas que no encuentran como que un medio de sustento satisfactorio, y buscan otras alternativas. ¿Cuáles? Negocios. Me estás diciendo entonces que ¿hay otro tipo de trabajos aquí que dan más plato que esto?

Sí…por lo menos a mí me gusta este tipo de arte, el de la arcilla. Si te llegan con otro negocio… ¡Hay que negociar! Ahora Ronald nos muestra su horno… Bueno, para realizar un horno así, es llamado horno de tierra, es como una mezcla entre barro ordinario, tierra, piedra. Hay que cavar o hacer un hueco cuadrado, de un metro de profundidad, aproximadamente. Y hay que hacer, lateralmente, otro hueco que se va a utilizar de entrada para colocar la leña. Al horno propiamente dicho, que colocarle unas varillas metálicas, gruesas, en forma de rejillas. Ahí se colocan las piezas de barro crudo. También utilizamos lo que llamamos unas tejas, colocamos unas tejas sobre las rejillas, para que el fuego no suba directamente sobre la pieza, porque la podría dañar o partir. Después de que hemos colocado la pieza, colocamos encimas de ellas otras tejas, para cubrirlas, para que el calor se conserve internamente, y a la vez para que el humo pueda salir fácilmente, y no se ahúmen las piezas. Un horno así como éste, yo utilizo aproximadamente…me gasto $2500 en leña, unos 20 palos, astillas. ¿Cómo sabemos de que el horno ya está listo? Porque la pieza está bien quemada, cuando encima del horno esté un color rojizo, yo creo que la pieza ya está quemada, horneada, alrededor del horno, queda rojo. Algo que hay que tener en cuenta es mantener el calor, que no se disminuya en este proceso de cocción. Siempre permanecer metiéndole leña, hasta que se vea la señal de que el horno está rojo alrededor, como color de ladrillo. Pero este horno sólo lo han hecho unas personas por acá, parecido, algunos artesanos aquí en el pueblo. ¿Sí? ¿Quiénes? Neo Capitaloi hizo uno, pero no lo utilizó mucho. Acá utilizando mucho lo que es la boñiga, que es más fácil quemar, por lo que no se demora mucho. En cambio, quemar uno en horno, hay que dejarlo que se repose, si es un horno más grande, eso lo dejan de un día para otro. A nivel de la calidad de la pieza, ¿qué horno es mejor? La pieza queda mejor quemada en horno. ¿Por qué?

Porque el calor se concentra más, y no interviene lo que es la corriente del aire. Si una pieza está falla de arena, si la llevamos al aire libre, con boñiga, con la corriente de aire se puede romper, con el horno, porque no recibe corriente de aire, entonces el calor es más concentrado. 17 de mayo 2013. Barrio Santropel. Candelaria Del Carmen Pérez Argumedo, 42 años. Es artesana desde los 14 años, empezó a hacer sus primeras figuras con su tía y su papá. ¿Por qué se llama Santropel éste barrio? Que yo no tengo ni idea Yo tampoco tengo ni idea… Inés (co-investigadora): esto se llama Santropel porque cuando invadieron esto había una novela que se llama Santropel, entonces todo el mundo veía esa novela, y aquí la gente invadió y dijo “vamos a ponernos Santropel”. ¿Cómo así que la gente lo invadieron? Inés: Esto era de un rico allá, y esto es invasión, aquí se metió la gente y vamos a cerrar todo esto, y todo el mundo fue cogiendo su casa. ¿Por qué? Inés: Porque esto lo tenían abandonado desde allá del centro, y la gente vino lo invadieron. ¿Cuántas años tiene este barrio de fundado? Como 20 años. ¿Cuál es tu nombre completo? Yo me llamo Candelaria del Carmen Pérez Argumedo ¿Y hace cuántos años eres alfarera? Yo más o menos empecé como a los 14 años a hacer figuras con mi tío Marco, un tío que ya falleció, y mi mamá. ¿Cómo te volviste alfarera? Prácticamente aquí en San Sebastián se vive de dos culturas, de la pesca y de la alfarería, entonces en esa época, por ejemplo mi mamá era negociante de pescado, y ella vendía

sus pescaditos, y como nosotras nos quedábamos, mi mamá también es alfarera, hace barro, entonces yo aprendí a hacer las ollitas que ella hacía, tinajas, y cuando ella no estaba y se iba a vender los peces, yo me iba para donde un tío mío, y allá aprendí a hacer lo que es cocaita, figuritas pequeñas. ¿Por qué te gusta hacer esas figuritas? Porque yo veía que los fruteritos se vendían más, las cositas pequeñas llamaban más la atención, se vendían más que las tinajonas grandes, que las ollas grandes, por eso yo me inspire de hacer figuritas pequeñas, porque yo veía que la venta era más rápida, salía más rápida la mercancía. Pero ahora en estos años no sé si será el plástico que ha aplastado al barro, que ya poco se vende, para mí ha sido el plástico que reemplazó al barro, porque ya no se venden, tiene poca venta, por eso la gente poco se ha esmerado en seguir adelante, a hacer alfarero, a hacer las figuras, porque como ya no tiene venta no se ha afanado la gente a hacer las figuras, no se han procurado. Y la juventud ahora no sabe prácticamente, de alfarería no sabe. Aquí la niña, cuando yo me pongo a hacer y yo le doy un pedazo para que haga algo, le digo mira aprende para que sepas, ella hace. Los otros dos no tienen conocimiento, porque de pronto no tuve en mí de ponerlos a hacer las figuras, ellas no prestaron como mucha atención. Pero ahora que tengo aquí lleva dándole ahí más o menos. Bueno, ahora sí cuéntanos cómo se lleva a la figura… Se cova el barro al otro lado, en la ciénaga, está ese pozo donde uno entra a covar ese barro, después de que se cova se trae aquí a la casa, de aquí tiene un proceso, uno lo desmiga directamente con las manos, después que lo desmiga pasa uno a colar la arena, después de que se cuela la arena, se echa el barro, entonces se pisa, que es como lo llama, entonces entra uno a pisarlo, para que mezcle la arena con el barro. Después de pisado se toma con las manos amasándolo, como si uno estuviera amasando masa de bollo o cualquier masa, se amasa, se amasa. Después ya vienen los rollitos, y hacer la figurita, la cual depende de lo que una quiera hacer, una manzana, una matera, lo que uno pueda hacerla, la hace, porque el barro está precisamente para eso, la figura se la da es uno. ¿Cómo montas la pieza? Por rollos, de rollito en rollito. ¿Cuándo ya está la figura hecha, qué viene? Ya viene a moldearlo uno, a buscarle la figurita, a moldearlo

¿Con qué moldeas tú? Con la espátula. ¿Cuáles son tus herramientas de trabajo? Espátula, cucharas de totumo, porque las cucharas se hacen prácticamente es de totumo, así se pule, y luego viene la piedra para alisarla. Después de eso viene la quemada, cuando las figuritas se queman en el horno, pero cuando son maceticas, con leña o con el popo de las vacas. ¿Cómo quemas con boñiga? Se pone primero una capa de boñiga de vaca, se ponen las figuras y después se tapan, y se prende de abajo hacia arriba. ¿Y con horno? Con horno es con leña, ese se atiza como cuando se atiza un fogón, se mete la leña por donde tiene para meterse la leña. Yo puedo quemar con fogón de leña, pero figuritas pequeñas. ¿Por qué cubres el barro cuando lo guardas? Porque la brisa lo endurece, lo pone duro. Por eso se cubre así de esa forma.

¿Trabajas sola? Con la niña, la pongo ahí que vaya aprendiendo, porque ella no sabe. Y aquí es el esposo quien va a covar el barro. El esposo trae el barro y él lo pisa. El me colabora en eso. Ya yo me encargo de amasar y hacer la figura.

¿Utilizas la pintura? ¿Pintas?

Si, ya después que está la figura, pinto con vinilo o hay veces con aceite, depende. Pero pinto con brochita, pincel. ¿No te gusta dejarlas así sin pintar? Cuando hacen un encargo, y lo quiere así nada más cocido, se le lleva cocido. Cuando es para pintarlo, se pinta. Cuando yo los voy a vender los pinto, pero cuando mi tía me dice que necesita unas maceticas, yo se las entrego en bruto y ella verá cuando las pinta. ¿Qué es lo que más te gusta hacer? Para mí, para mí, lo que más me gusta hacer son los fruteros. ¿Por qué? No sé, me llaman más la atención. Me gusta bastante. Luego de la entrevista a Candelaria, estuvimos en casa de su hermana Luz Arneda Pérez Argumedo. … Yo no ha sido tan artesana, pero sí gracias a Dios, el me ha dado una inteligencia… ¿Por qué dices que no has sido tan artesana? Porque yo aquí siempre me la he pasado trabajando en casa de familia, y cuando llego a pasar mis temporadas aquí, me ponía a hacer figuras, a mí nadie me enseñó, yo sólo aquí en mi mente ha hecho mis figuras. Hacía primero que todo, masetas, ollas, tinajas, era lo que hacía anteriormente. Después me puse a hacer unos fruteros, y así me iba dejando seguir por mis pensamientos, yo a veces me quedaba así y encontraba cualquier muñequito acá yo me decía ese muñeco lo hago yo, y me decían mis hijas ¿mami usted hace eso? Y yo les decía: yo lo hago. Mami pero si usted no es artesana… ay mija pero para ser artesano no necesita uno de movilizar un pedazo de barro, o uno pensá que uno es artesano, uno tiene que ser lo que tiene en la mente, y yo me ponía a hacer todo lo que encontraba, todo lo hacía, pero no me puse fijamente artesano, porque una vez que me iba a meter en la artesanía me dijeron que yo no era artesana. Cuéntame sobre eso… Bueno, yo les dije: yo sé hacer eso. Pero mamá si usted no es artesana, si yo nunca te he visto con barro, pero yo lo sé hacer, les decía yo. Yo iba donde Blanca Castro, que ella sí es veterana en eso ya, y ella me decía a mí que…yo iba a verlos hacer barro, pero yo nunca me puse a hacer barro, le ayudaba a lavar, porque yo era así, caminante, a mi mamá yo me le escapaba haciendo mandao’ y me iba pa allá, donde ellos, en cualquier casa aquí yo

pisaba, yo soy muy conocida aquí en el pueblo por eso, porque yo caminaba mucho. Entonces yo los veía a ellos haciendo barro, pero con ellos no aprendí a hacer nada, sino en mi mente, Dios me dio un talento, yo por eso le dije el día que la conocí, que estuve en esa reunión: cada vez que cojo un pedazo de barro en mis manos yo no sé que voy a hacer pero hago lo que Dios me ponga en mi mente, y eso lo hago. Yo le dije a ella (vecina) yo vi un toro allá done la gorda, le dije a ella, lo voy a prestar porque voy a hacer un toro grande y me lo traje, lo hice y toda la gente quedó admirada. Después vi una yegua, la cara de una yegua en una biblia y me puse a hacer esa yegua. ¿Cuándo estás triste también haces figuras de barro? Si también, lo que pasa es que yo soy muy resistente a las cosas que me pasan o que le pasan a mis hijas, ellas me llaman y yo les digo que estoy haciendo una figura que ni se imaginan, y ellas me dicen: ¿verdad mami?, y yo: sí. ¿Cómo qué figuras mami? Y yo les digo: estoy haciendo un toro y estoy haciendo una yegua. Cuando me pongo a hacer el barro pueda que me entretenga por ratico, pero pienso en mis hijas y también que estoy sola, yo no tengo quien me ayude, yo no tengo una persona que responda por mí. ¿Con quién vives? Yo vivo con mi hijo Tu hijo ¿cuántos años tiene? Tiene 23 años, y mi hijo todavía no tiene experiencia, porque como todavía no es un pelao tan experto como lo fui yo, porque yo desde la edad de 11 años he salido a trabajar, del lado de mi papá, cuando mi papá vivía, como mi papá murió nuevo, nosotros nos

quedábamos criando a tres hermanos, a idesmo, al mono y a mi otra hermana Candelaria que vive allá. Y nosotros criando a nuestros hermanos que mi papá nos dejó muy pequeños. Bueno yo casi no estudie, para que se le voy a decir…porque nosotros vendíamos pescado, barbudo, tomate, vendíamos de todo para ayudar a nuestra madre y a nuestros hermanos, porque el hermano mayor de nosotros…mi papá fue que como lo crio así como bobo, como anteriormente uno era bobo, ahora no hay niño bobo, y él nunca se exigió de ayudar a mi mamá, nunca, sino nosotras dos, mi hermana mayor la que está en Venezuela y yo. Ellas sí me dicen que me vaya para allá, pero yo no me quiero ir, yo tengo un hijo aquí, entonces por eso no me quiero ir. Yo a veces le digo a él que hay veces me dan ganas de salir a trabajar, porque completamente yo no tengo quien me ayude, yo sola he adquirido lo poco que usted ve aquí en esta casa. Cuando dices que te dan ganas de ir a trabajar, yo me pregunto entonces ¿qué es esto que haces, un arte? Este es un arte, pero lo que pasa es que aquí en el pueblo no saben analizar muchas personas esto, pero si esto yo me pongo a venderlo, con esto me rebusco, porque yo lo he hecho. Carmen Narváez, la difunta, una señora que murió que era artesana, cuando yo me fui para Venezuela, le vendí casi trescientos y pico mil de pesos, para yo poderme ir hasta Cúcuta, eso se lo vendí yo a Carmen, y hay figuras hechas mías allá donde Carmen Narváez, que me decía: niña cuando tu vengas, yo quiero que tú te metas con un hijo mío. Porque yo tengo más de cinco años de estar sola, porque yo siempre he dicho que en vez de estar mal acompañado, mejor estoy sola, porque enamoraos si he tenido, ¡pa qué!, pero fijamente me fijo en mi vida que yo he vivido y viví una vida muy amarga tanto con mi madre tanto con el esposo que tuve, malo, malísimo, pero como nuestra familia siempre le da el lado a otras personas, porque a mí ni mi propia familia me da el lado, se lo digo porque eso lo siento, y uno tiene que decir lo que siente. Y le cuento que yo a veces he sido de mala, pero solamente Dios es el único que sabe las cosas. Pero sí, cuando cojo un pedazo de barro de esto en mis manos…yo me levanto tempranito, yo me levanto a las 5:00 o 6:00 de la mañana, ya yo a las 4:00 estoy afuera, a las 4 de la madrugada haciendo este barro, me pongo quietecita, que cuando el niño ya se quiera levantar a veces a mototaxiar. ¿A él no le gusta el barro?

No. Pero yo le digo: niño mira ve ¿esto está bien así? Y él me dice: no mami, hágalo así, o como usted quiera ma. Yo le estuve diciendo al niño: voy a tener que decirle a mi tía Inés a ver si ésta señora me da una ayuda porque yo sola no puedo seguir adelante, o de no, me voy a trabajar, porque yo he visto personas aquí que de verdad el gobierno las ayuda, y uno de verdad necesita una ayuda, y a uno no se la dan, porque de verdad yo necesito una ayuda, no porque ustedes estén aquí, sino porque yo ha estado sola, toda la vida luchando yo sola con marido y sin marido, ¿oyó? . Entonces yo diría, bueno, yo le dije al niño, yo voy a hablar con ellos ahora que vengan o hablo con la doctora a ver qué me dice, porque o de no me voy a trabajar, porque de pronto coja un trabajo más balsito, y no tengo ésta vida que llevo. Voy a decirles a ellos que me colaboren con un mercado. ¿Usted cree que uno va a sentarse a veces a hacer figuras sin uno come, sin uno tener con que hacer una comida? No, nunca, porque uno no va a estar nunca sin comer, porque yo he batido el hambre desde que ha estado pequeña, yo ha sido guerrera desde pequeña, porque yo cuando pequeña que vivía con mis papás, alisaba con una tía que se llamaba Albertina Pitalua, yo alisaba pero en tinaja, yo me ganaba…cuando eso pagaba mi tía Alberto $500 o $1.000. $500 el día alisando olla y tinaja, eso tiene uno que tira mano y tira pulmón, para poder ayudar a mi mamá también. Entonces yo le estuve diciendo eso al papa, yo voy a hablar pa ver si la doctora pacha me dan un mercado, no sé, que me ayuden, porque yo estoy sola, porque yo teniendo marido, a mi me entra por otro lado la… entonces yo tengo que sostenerme, pero éste barro uno sin uno tener con qué defenderse. De pronto la moto se me dañó, busqué doscientos mil pesos, ya debía $100.000 de la moto, de un accidente que tuve… Estas figuras que están guardadas, ¿qué? A quemarlos, a ver qué puedo hacer con ellos… Por dentro de la figura, ¿es hueco? Hueco, sí. Todo lo que yo hago aquí es hueco, yo aquí no hago nada macizo, todo es hueco. Tienes preferencias por animales, evidentemente… los

Sí, yo todo animal que veo, todo animal que hago. No se me hace difícil, gracias a Dios. Nada, porque

yo lo que veo, yo lo hago. ¿Qué herramientas utilizas tú? Lapicero, marcador, busco de los tanques que se parten, lo limo, puro para limar, los palos para las patas de los animales. No tengo espátula. De herramientas de trabajo como lo tienen otros artesanos aquí: no tengo herramientas de trabajo. Yo siempre le digo a mi hijo que si yo tuviera herramientas de trabajo para yo trabajar, ¿cómo no serían mis trabajos?, yo busco cualquiera…la peineta, peinilla vieja que me encuentro para hacer los pelos de los caballos. ¿Dónde conseguiste tus piedras de alisar? Ésta las tengo hace tiempo, que las compre. Tengo aproximadamente con estas piedras unos 5 años, los niños me dicen: meca me encontré una piedra de las que usted tiene, y ellos me traen esas piedras. Todas mis piedras son de alisar. Las utilizo cuando ya las figuras están secas, dependiendo del tamaño de la figura, por ejemplo, éstas pequeñas las meto por las paticas de los animales.

Yo le comento a Luz que la idea de ésta entrevista es que salga un libro donde ustedes, todos los que he entrevistados, sean los autores del libro…. Le cuento que yo una vez salí en un libro de esos que el Brady trajo de Bogotá, cuando en eso yo hacía cocas de esas de alcancías de barro, yo las hacía…entonces la levantamos ese mismo día que, porque eso sí yo paro una alcancía, pero no soy como los otros artesanos veteranos, aquí los artesanos, artesanos, no le paran una figura grande de éstas el mismo día, ¡no se la paran!, duran dos o tres días, cuando yo en un día te paro dos o tres figuras de éstas, o una en un día porque me toque lava platos o me toque barre, o me toque lavar, me toca de hacer todo en esta casa, yo barro todo eso y encuentran todo eso

limpio, porque yo me levanto muy tempranito a hacer eso, me baño y me siento a hacer estas figuras. Tú ibas a decir algo con relación al libro…ajá… Bueno, ese libro lo trajeron de Bogotá… ¿Quién es el autor? No, no sé… Bueno, en este libro ustedes van a hacer los autores. Cuándo pintas… ¿Qué tipo de pintura utilizas tú? Cuando yo pintaba aquí, pintaba con pintura de agua. Yo misma pinto, yo misma calo, yo misma hago las calaciones de cualquiera columna. ¿Quién me enseñó? Desde arriba del cielo. ¿Qué es calar? Calar en el barro es sacarle los goticos de barro a la figura. Ya le voy a mostrar el caballo, para que usted sepa lo que es calar. Yo hago figuras que la gente a veces se queda…tengo una vaca pariendo también. ¿De dónde crees que venga ésta tradición del barro? De aquí del mismo pueblo, porque aquí es donde hacen ese barro, aquí. ¿Cómo quemas tú? Bueno, yo hago mis hornitos allí detrás del patio, pero ahorita a estas figuras sí le tengo que hacer un horno. No sé cómo, pero tengo que decirle a un hermano Ronald, que también está metido en eso, pa ve si e hace un horno, pa yo poderlas quemar en horno. Ya esto no lo puedo quemar en la tierra así. ¿Por qué?

Porque se me raja. ¿Tú donde consigues el barro? El barro lo consigo aquí cerca de la ciénaga, cuando no está anegado. Cuando se anega, lo cogemos de éste lado del cerro. ¿Tú misma vas a buscarlo? Yo misma voy a buscarlo. Ahí tengo uno que ya está desmigado, para pisarlo. Yo misma lo piso, a veces convido al niño. ¿Cómo es todo el proceso?… Yo traigo el barro acá, hay que echarle bastante agua para que ablande, que quede blandito, blanditico. Cuando el barro está blanditico, uno tiene que pisotearlo con el pie, darle uno tres ripias que dice uno, son tres pisadas bien dadas. Y después pedazo, por pedazo se va tendiendo. Tres veces el mismo pedacito se extiende, se recoge, se extiende, se recoge. ¿Lo mezclas? Con la arcilla, que es la arena que dice uno. ¿La arena donde la consigue? Ahí afuera en la calle. Entonces la cuelo y la repaso dos veces, porque como es para figura, porque cuando es pa chócoro de eso, olla, tinaja, no la puede repasar uno, la deja más que entera. Ajá…que sigue… Bueno, entonces luego él mismo le aviso a uno. El mismo barro le avisa a uno cuando ya está listo. Ya uno va pisando y él hace pu, pu. Si no se le pega en el pie, está bien pisado, pero si todavía se le queda pegao el barro a uno en el pie, está todavía que le hace falta arena.

Cuando ya está listo, lo amaso bien amasadito y lo dejo pal dia siguiente no se trabaja el mismo día por estar cansao uno. Entonces lo pongo en esa bolsa, abrí la bolsa porque muy blandito no se puede parar, se desmengua. Ajá… Lo meto en esa bolsa y de ahí me pongo a trabajarlo.

Esa es mierda de vaca, esa la busca uno en los corrales de ganado, que esté sequecita, porque mojá no sirve, ahúma el barro, lo pone negro. Y así no está bien quemado. Esos son sacos que mando a recoger con los muchachos (hijo y amigos), y le pago a los muchachos, para que saquen esa mierda de vaca. ¿Por qué tienes que pagar, y tu hijo? (Risas) Porque él a veces se va a mototaxiar, a veces no, todas las veces. El cómo que no nació para eso, ni pa baro ni pa mototaxeo, a ese tipo le gusta más es la mecánica, el suelta esa moto de aquí, la suelta.

2. Visitas a las vetas de barro para descripción de sus características

¿Cuáles son tus herramientas de trabajo para ir a covar? Un Covador o pico. ¿Para qué sirve el Covador? Primero, para limpiar la superficie y el suelo, luego procedemos a excavar el hueco. Aproximadamente un metro de

profundidad. El balde es para echar el barro, o a veces se utilizan sacos. ¿Y por qué fuimos con el balde? Para mayor comodidad, para que sea todo el barro. ¿Cuánto hay de tu casa hasta donde vamos a covar? Hay un promedio de casi 400 metros. El lugar donde vamos a realizar la excavación queda a orillas de la ciénaga, prácticamente cuando la ciénaga está muy llena de agua, eso se inunda, entonces el lugar es una finca de un señor llamado Jaime, el tiene una represa. ¿Y no te cobra, te deja entrar breve? No, el no me cobra. Hablo con él primeramente, pidiendo el permiso, para que no haya ningún inconveniente. Éste es el paisaje de la ciénaga grande, lugar donde Ronald, Inés, y yo fuimos a covar. Llegamos a busca al señor Jaime, no estaba. Pero Ronald habló con la mujer que estaba cuidando, y nos dejó pasar.

¿Por qué cogiste este lugar para covar? Porque se presta para sacar barro, por la humedad…es un lugar conocido, la gente viene acá a sacar el barro, digamos que una mina, una mina de barro. También se utiliza una pala.

Tú vas haciendo y nos vas contando… Cuéntanos ¿Qué estás haciendo? Estoy limpiando la superficie del suelo, ya que hay mucha hierba verde, mucho sucio, mucha hojarasca. ¿Con qué fin hago esto? Con el fin de que el sucio no vuelva a caer sobre el hueco que estoy realizando, para que el barro no se ensucie. Comenzamos a realizar un hueco, de forma redonda. ¿Siempre vienes a covar solo? Anteriormente venía con mi hermano, en canoa, así es mejor, porque se saca más barro y es más fácil de llevar, de transportar a través de la ciénaga. Y de ahí se llega al puerto y se lleva en sacos. La primera capa de tierra con maleza se saca con la pala, y ésta está muy sucia de hierba (afirma Daniel Segura, presidente de la asociación de artesanos la piedra de alisar de San Sebastián). Entonces a medida que pasen las capas, entre más profundo va quedando más limpio. ¿Cuál es el barro bollo de plátano? Bollo de plátano es conocido como un barro mezclado entre color rojo, negro o amarillo, parecido al bollo de plátano que comúnmente conocemos. ¿Por qué es bueno? Primero porque es un barro bien plástico, y es manejable para hacer la pieza, es decir, que en el momento en que se hace la pieza, no pierde su forma, bastante maleable. El barro, ¿entre más cerca esté de la

ciénaga es mejor? Se mantiene más húmedo, más fácil de hacer el hueco y extraer. Para después desmenuzarla, echarlo en canecas o en bolsas plástico, para conservarlo. En ese momento ya se va viendo el barro bueno, asegura Inés Pérez Y Daniel Segura, acompañantes en el trabajo de campo de hoy. Todavía éste no es barro porque todavía se le siente la arena, hay que profundizar más, entonces Ronald sigue covando. Entonces ¿me puedes decir los tipos de barro? En este lugar sacamos barro de color negro, amarillo o rojo, y también mezclado, que es el llamado bollo de plátano, es un barro mezclado entre barro amarillo, rojo y negro. ¿Con cuál trabajas tu mejor? Yo utilizo con el que en el más tenga a la mano, y que sea bueno para trabajar, el que más uso, uso ambos, el negro y el bollo de plátano. Un hueco (asegura Daniel Segura) te puede dar los tres colores, o un solo color. Ronald interviene y dice: “Por ahí está un hueco por donde yo saqué barro, y ahí sale barro de ambos colores, negro y bollo de plátano. ¿Qué hay que hacer? Buscarlo”. Entonces se sigue covando el barro, afirma Ronald: Todavía le falta mucha profundidad al hueco, tiene mucha tierra y se siente con mucha arena. El barro bueno para trabajar tiene que estar bien liso, es decir que se sienta elástico, parecido a la plastilina. Ritzy, si se prepara el barro así como con bastante arcilla, que se le ve la piedrecilla, así con sucio y se prepara la pieza y se procede a quemar, se rompe. Uno le llama acá “se salta, saltarse es que le salga escarcha en la pieza, por los lados. Se oye el tiroteo, pa pa…está saltando, está reventando.

¿Eso que se ve brillantico dentro del hueco, qué es? Eso es agua que se filtra por la humedad, si caváramos más afuera, estaría más seco el terreno. Este hueco a la vuelta de dos o tres horas, ya está lleno de agua. Afirma Daniel Segura. Hay huecos donde uno se mete y eso no se ve, afirma Inés Pérez. En la foto se ve al lado izquierdo a Ronald Covando y al lado derecho al señor Daniel, mientras covan y responden a las preguntas de la entrevista. Un elemento clave en este ida a covar el barro es que Ronald, pensando en que su último hueco donde cobó la última vez aún está bueno, no lleva la pala, otro implemento clave en el momento de covar, entonces, después de algunos minutos de estar intentando barro sin pala, Inés Pérez, acompañante de la investigadora permanentemente a todas las vetas de trabajo o entrevistas, busca una pala. Mientras tanto, Inés también ayuda a covar con las manos. Entonces Inés manda a Daniel en su moto, a buscar una pala. Así, continua hablando Ronald: “Bueno, ¿le digo algo? Yo tenía aproximadamente varios años que no sacaba barro, sino que a veces lo

compraba y con el tiempo se va perdiendo la habilidad, el barro aquí está muy húmedo, muy blandito, si estuviéramos más alejados de la ciénaga, encontraríamos terrones de barro, pero como este está muy húmedo, hay que hacer el hueco un poco más profundo, para que no se filtre el agua. Este hueco a la vuelta de un par de horas, está nuevamente lleno de agua. Covando aquí, afirma Inés, los caciques, los viejos de nosotros, dejaron enterrados cosas aquí, se encontraban ollas, cuencas, cuando llueve salía a uno a buscar todo de eso en los canales. Ya no hay nada de eso, ¿cierto? Le pregunta Inés a Daniel, mientras Ronald terina de meter el barro al balde. ¿Para qué ampliamos el pozo? Para profundizarnos y ubicarnos mejor en el momento de extraer el barro. Afirma Daniel. Hay un proceso que se utiliza para el barro, para purificarlo, para quitarle las impurezas, las piedras, el sucio, consiste en que el barro es desmenuzado y metido en caneca, desmenuzarlo con agua, partido, y batido en forma de colada. Luego se cuela, y se deja en sol para que el agua salga a la superficie y se va secando. Luego se utilizan unas especies de telas, donde el barro es vaciado para que seque más rápido, y éste barro sale limpio, sale purificado. ¿Esto se pisarlo? hace antes de

Eso se hace antes de pisarlo de manera ordinaria, como se ve el barro aquí. Esto es lo más común que se utiliza, lo más tradicional. La forma más tradicional. Hay un barro que yo lo he sacado, en la balastera, allá en la orilla de la carretera, cuando llueve se forman unos pozos de agua, entonces se forma una especie de barro rojo, y en el momento en que se va secando, la superficie queda cubierta de esa barro rojo, bien limpio, parecido a la plastilina, pero tiene poca plasticidad, no se recomienda para hacer vasijas grandes porque se rompe. Se utiliza para realizar bases para ciertas figuras como de animales, para sostenerlas.

Yo lo utilizo mezclado, éste barro con el otro, para darle más consistencia. Algunos lo utilizan como almagre, ese barro que yo lo estoy diciendo. ¿Para alisar? Para alisar, correcto. Esta es la forma más tradicional de covar, se extrae el barro, se moja con agua, se mezcla con arena colada. Y se pisa. Otra etapa es la siguiente, después que el barro se mezcla con arena, pisándola, se

toman porciones para amasarlo bien.

Llegamos a la casa de Ronald y empezamos el proceso de pisado, no con el mismo barro que fuimos a covar. El barro no se puede pisar demasiado húmedo. ¿Por qué? Resulta muy difícil, se pega mucho de los pies, es como pisar lodo, muy difícil.

Rociamos encima del barro más arena, para que al pisarlo, no se nos pegue tanto a la planta de los pies. En la foto que vemos, está Ronald rociándole arena colada con su cernidor, a su lado, lo acompaña su esposa, quien está con él en todo el proceso. Este lugar es la entrada a su patio, y la superficie en la cual se pisa el barro debe estar limpia. Así, continua Ronald: Vamos agregando más arena, porque el barro está bastante húmedo, le damos la forma como cuando vamos a hacer una arepa, así, lo extendemos sobre la arena del piso, para que quede bastante delgado, y así absorba mejor la arena. Hay que extenderla bien.

La pisamos haciéndole presión a la arena, hay que extenderla bien para que quede bien plana, después que la tengamos bien extendida, la recogemos en forma de rollos. La enrollamos utilizando las manos, por supuesto, la vamos enrollando, la vamos mezclando con la arena, la recogemos, apilándola, nuevamente después de apilarla, procedemos a apilarla encima. Posteriormente, la extendemos en forma de arepa o de empanada.

Si vemos que el barro está muy blandito, hay que rociarle más arena. O sea que lo que está haciendo es… Secando el barro… Secarlo, mezclarlo, dejarlo que no quede tan pegajoso a la planta de los pies, es una medida, en el que el barro va tomando punto, cuando ya no se pegue casi a los pies. Esta es la segunda extendida que le hacemos, normalmente, se suelen hacer cuatro o cinco, según la necesidad. ¿Cómo probamos? Hay que tocarlo, palparlo, para mirar cómo se siente la textura, si está muy arenoso o está demasiado lisa, o si todavía le falta arena. Ronald, ¿de dónde crees que venga esa tradición de pisar el barro con los pies? Bueno, yo lo he visto de las personas de acá, antiguas, yo pienso que la cultura indígena, los indios lo hacían asi. ¿Por qué?

Yo creo que si continúa la tradición es porque ellos lo hacían asi, lo que nuestros ancestros que hecho. Bueno, ahora sí usamos los dos pies, para más rapidez, más movimiento. Hay veces las personas pisan el barro como si estuvieran danzando. ¿Nunca te ha pasado que te pasas de arena? Hay veces que sucede, como también lo contrario, tiene poca arena. ¿Qué ocurre? Que cuando se hornea al aire libre con leña o con boñiga, la pieza se rompe, se estalla por partes. Pero cuando le falta arena y la quemamos en un horno de ladrillo, o como de éste de tierra, sale bien la pieza. Es una ventaja entonces… Es una ventaja porque hace que el aire no reaccione sobre la pieza, porque está cerrada en el horno, en cambio cuando lo hacemos al aire libre…lo que pasa es que aire recibe cierta impureza sobre la figura, porque hay muchos cambios de temperatura en la atmósfera. En cambio en el horno, por lo general, hay que mantener siempre la temperatura, metiéndole leña para que se conserve y vaya subiendo el nivel de la pieza quede totalmente roja. Como este barrio es demasiado húmedo no es necesario remojarlo con agua, cuando el barro está durito, siempre hay que rociarle agua, porque en la medida en que se vaya pisando, la arena lo va secando. Pero en este caso está muy blandito, entonces se deja así. Nuevamente lo amontonamos, lo enrollamos, para luego volver a rociarle arena y extenderlo en forma de arepa. La idea es que quede el barro totalmente homogéneo, siempre hay que meterle arena al piso donde se pisa el barro siempre que queden espacios vacíos, y para que al momento de pisarlo, no se nos pegue al piso, también podemos utilizar la

misma arena con la que estamos pisando. Hay que golpearlo, para que quede más impactado el barro que se ha recogido, que se ha amontonado. En ese momento de la entrevista, Ronald me invita a pisar el barro nuevamente, por eso, él se queda con la cámara registrando y yo tomo la posición para pisar el barro y sigo sus instrucciones: Continúa Ronald: Bueno, se sube encima de la pila de barro, va aplanándola abiertamente, expandiéndola suavemente, si se queda pegado hay que echarle arena. ¿Por qué se pega? Porque todavía se siente muy liso el barro, le hace falta más arena. Vaya echándole arena… De esa manera, luego de pisar el barro, Ronald vuelve a coger el barro, y empieza decir: ¿Por qué lo vamos a compactar? Para que se desmenuza tanto.

Ésta es la quinta vez que pisamos el barro. Hay que palparlo. Entonces se va a buscar el barro, el segundo paso es desmenuzarlo, y mojarlo. La tercera es colar la arena, mínimo dos veces, se tira la arena sobre el piso o una superficie lisa, encima colocamos el barro húmedo, que no tenga terrones duros, pisamos aproximadamente cuatro o cinco veces, en la medida en que lo vamos tocando, palmando, y sintiéndolo suave, manejable, parecido a la plastilina. Cuando vamos

llegando al punto el barro no se pega a la planta de los pies. Lo vamos enrollando hacia el centro, ¿con qué propósito? De guardarlo. Estamos compactándolo. Que quede bien pegado.

De esa manera, enrollamos todo el barro y utilizamos una caneca cerrada y limpia, y vamos metiéndolo por pedazos. Y encima de la caneca se pone una bolsa plástica para que no se seque. El barro se conserva siempre y cuando quede bien tapado. Así, por último, se enrolla para guardarlo.

Si el barro va a durar varios meses, lo metemos en bolsas plásticas cerradas, y dura más tiempo. Ya el barro no se estaba pegando al piso. El barro cuando se mezcla siempre rinde más. Bueno, después que lo hemos almacenado, que lo hemos guardado, se rocía un poco de agua encima ¿Para qué? Se siente un podo duro. Hay veces que quede un poco blando después de haberlo pisado, lo dejamos así, no importa. Vamos entonces cerrándolo con el plástico alrededor de la caneca, para evitar que se endurezca y dure más tiempo fresco y húmedo. Nada de iré, siempre se coloca en la sombra, porque el sol lo seca rápido. Al sol se coloca cuando se va a

quemar, pero muy lentamente, porque si no se rompen. La arena que queda del pisado se recicla, se hace lo siguiente: se coge la escoba, la vamos amontonando, la arena que quedó mezclado con barro, lo que se hace es colarla, y posteriormente volverla aguardar y así volverla a utilizar. Se coge el cernidor y se cuela la arena que ha sobrado, porque está mezclado con barro, residuos de barro, por lo general el barro que resulta del residuo, yo lo boto. Finalmente, antes de abandonar la casa de Ronald y de agradecerle por su tiempo y por compartir su trabajo, él nos comenta acerca de un torno que hizo el mismo, que utiliza de la siguiente manera: ¿Cómo y por qué realizaste este torno? Bueno, para realizar este torno se me vino la idea a la cabeza dos círculos, utilicé entonces dos círculos grandes y dos pequeños, una masa de bicicleta delantera, una parte va atornillada y ajustada a una pieza metálica, así se le facilita al torno rodar mediante la masa de bicicleta porque trae una balinero, o sea, gira fácilmente, de una manera adecuada. ¿Qué es esa cosita azul? Lo azul es la masa de bicicleta, tomé la medida de la tuerca, sobre el círculo mayor de abajo, la perforé y la incrusté de esa manera, las dos tuercas se sujetan al círculo pequeño, la parte del círculo de abajo la reforcé con tornillos, para darle más estabilidad. La parte de arriba es más precisa, también le tomé la forma de la tuerca dentro del círculo grande de arriba, y atornillé una de las bases de la masa, ésta pieza metálica es para darle más fortaleza. ¿Por qué hiciste esto? Por varias razones, para pintar con el aerógrafo, una pieza que yo quiero mover, para evitar tanto movimiento, la coloco sobre el torno y la voy girando ¿Utilizas el torno para hacer piezas?

Últimamente sí lo estoy utilizando para hacer piezas, soporta un peso para hacer un jarrón de aproximadamente dos o tres kilos. ¿Tú sabías que había otras comunidades que usan torno o a ti se te ocurrió hacer uno? Bueno, en Bogotá utilizan tornos con círculos metálicos, algunos con balineras, o sea, la forma en que yo lo elaboré es diferente, porque estoy utilizando una balinera de bicicleta, una masa de bicicleta. ¿Y donde encontraste la masa de bicicleta? Reciclada. Porque se facilita más el movimiento, es más suave, y más preciso. ¿Qué otras razones tuviste para hacer tu torno? Bueno, yo tuve la oportunidad de trabajar en restauración de porcelana, allá usan tornos de éstos. ¿Allá en donde? En Bogotá. Allá restauran una figura tiene un proceso…y por último, lo que llamamos el lacado, cuando ya la figura es cubierta de laca para darle brillo. Y como aquí se utiliza mucho lo que son como especies de unas cazuelas, que usan para tornar la vasija, entonces en vez de utilizar es vasija, se utiliza el torno. ¿Cómo? Para decorarlo. ¿Piensas hacer otro torno? Yo pensé en hacer uno, mucho más elaborado, más reforzado, los círculos un poco más…porque estos círculos me quedaron un poco desnivelados. Entonces perfeccionar en eso. ¿Y seguir haciéndolo con materiales reciclables? Yo, comprarlo.

CONCLUSIONES ACERCA DE LA ETNOGRAFÍA DEL BARRO

La práctica y el mantenimiento de la alfarería permiten el vínculo en las relaciones afectivas de los núcleos familiares en el pueblo de San Sebastián, manteniendo la unidad y la solidaridad entre quienes aprenden el arte de la alfarería como de quienes lo enseñan. Las entrevistas (como en el caso de Luz Arneda Pérez) permiten que ellos expresen sus sentimientos sobre su vida como alfareras, y las dificultades de la crisis de la comercialización del barro. En la práctica de la alfarería en el pueblo de San Sebastián se manejan dos enfoques estilísticos, por un lado, los artesanos adultos mayores que hacen piezas tradicionales tales como tinajas, múcuras, ollas, masetas, y que han sido testigos de los cambios que ha producido el auge del plástico en pleno siglo XXI. Este enfoque tiene relación directa con los orígenes de la cerámica zenú en estos territorios del bajo Sinú, y por tanto, las conexiones históricas, míticas y rituales que los unen. El otro enfoque tiene que ver con las actualidades y contemporaneidades en la práctica de la alfarería, específicamente lo que tiene que ver con los estilos innovadores tales como los apliques, las piezas de animales de la ciénaga y de la naturaleza anfibia que rodea al pueblo de San Sebastián, todas ellas en miniatura. Éstas figuras son realizadas por artesanos jóvenes, de generaciones recientes, hijos y nietos de artesanos tradicionales, que muchas veces no hacen ya tinajas ni múcuras, (aunque las sepan hacer), sino figuras delicadas en miniatura. En este enfoque, los artesanos les sacan el máximo provecho a sus manifestaciones de creatividad, y la inspiración que les nace del medio donde habitan. Aún así, lo que llama la atención de ambos enfoques es la potencialidad de la mano como principal arte en la elaboración tanto de piezas como de figuras en barro. Es decir, pese a los cambios que se han generado en los últimos años con relación a la cerámica de San Sebastián, la mano sigue siendo el motor de realización de las mismas, y ente regulador de la autenticidad y ancestralidad de la práctica del barro. Hay otro detalle que llama la atención: el carácter ecológico que le impregnan los artesanos a sus figuras y piezas en barro. Es decir, la elaboración de las herramientas para el barro devienen de su medio: la cuchara de palo del totumo, las piedras de alisar de los arroyos, las puntillas de palos de guayacán, las espátulas de tubos de PBC reciclados, la arena de los arroyos y calles, la boñiga de fincas y el barro en ciénagas y fincas aledañas al pueblo. Estas caracterizaciones dan cuenta de que la cosmovisión de los artesanos pasa por el respeto, cuidado y preservación del medio ambiente en el que han vivido desde siempre.