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Historia del español

• ANIMACIÓN: Mapa de las lenguas romances


• EXTRA: Número de hispanohablantes por países
El español es una lengua romance, es decir, derivada del latín, pero en la actualidad
también conservamos rasgos de las lenguas que se hablaban en la Península antes de la
conquista romana. Además, muchas otras lenguas han influido en el desarrollo del
español desde que el castellano apareció en la Edad Media.

Las lenguas romances


La romanización de Hispania y los pueblos germánicos
La conquista y colonización de Hispania (desde el 218 a. C.) originó la pérdida de las
lenguas prerromanas ?salvo el vasco? y su sustitución por el latín vulgar, que era una
modalidad hablada distinta de la que encontramos en los textos literarios.
En el siglo V los pueblos germánicos invadieron la península Ibérica, pero no alteraron
el mapa lingüístico, puesto que estaban romanizados. No obstante, palabras de origen
germánico, como albergue, tregua, guardián, quedaron incorporadas a la lengua.
Origen del castellano
El castellano es el resultado de la evolución que experimento el latín en un pequeño
territorio del alto Ebro, en el sudeste de Cantabria y el norte de León.
El castellano mostró un carácter innovador respecto al resto de los dialectos romances
debido a que la región en que se formo había sido poco romanizada, era zona de
hombres de armas y donde la alta cultura -expresada en latín¡- tenia escasa presencia.
Los rasgos que diferencian al castellano son:
• La f- inicial latina, conservada en los demás dialectos, en castellano se
transformo en h aspirada y finalmente se dejo de pronunciar: farina ⇒ harina.
• Las vocales latinas e y o breves y tónicas pasaron a ser diptongos en castellano:
ventu ⇒ viento; focu ⇒ fuego.
• Los grupos iniciales latinos pl-, cl-, fl-, evolucionaron a ll-: plorare ⇒ llorar,
clamare ⇒ llamar, flamma ⇒ llama.
• La silaba latina cul detras de una sílaba tónica acabó convirtiendose en j:
speculu ⇒ espejo.
• El grupo consonántico latino -ct- evolucionó a ch: factu ⇒ hecho; nocte ⇒
noche
Expansión del castellano en la Edad Media
En su expansión, el castellano se impuso a otros dialectos, como las hablas mozárabes
del sur de la Península, al avanzar la Reconquista, o el leonés y el aragonés, al unirse
Castilla a los reinos de León y de Aragón.
A medida que avanzaban las conquistas, se iban desplazando hacia el Sur ?a Burgos y
luego a Toledo? los centros de influencia del castellano, a la vez que se difundían los
cambios que habían comenzado a tener lugar en el español norteño.
El español de los Siglos de Oro
Durante los siglos XVI y XVII la lengua se fue puliendo y fijando hasta adquirir una
configuración muy parecida a la que tiene hoy día. La imprenta contribuyó de un modo
decisivo a la uniformación gráfica, léxica y sintáctica de la norma culta del español.
La fonética se regularizó, quedando prácticamente asentados los actuales sistemas
vocálicos y consonánticos, al tiempo que se definieron muchas vacilaciones
morfosintácticas.
La norma lingüística de la época variaba entre la de Toledo, donde estaba la Corte; la
de Burgos, cuyos usos lingüísticos se consideraban anticuados; y la de Sevilla, que era
la capital del comercio ultramarino. Finalmente, se adoptó como modelo la discreción
(?buen gusto?) de los escritores y gente culta, al margen de su procedencia geográfica.
La Ilustración
En 1713 se fundó la Real Academia Española, bajo el lema «Limpia, fija y da
esplendor», con la finalidad de dotar al castellano de una norma definitiva y evitar
malos usos y elementos extraños que pudiesen adulterar el idioma.
Para desempeñar su labor, la Real Academia redactó un Diccionario de Autoridades
(1726-1739), una Ortografía (1741) y una Gramática (1771). La escritura que
utilizamos actualmente procede, con ligeras variaciones, de la que adoptó la Real
Academia en el siglo XVIII y se caracteriza, a diferencia de otras lenguas, por ser
fonética, es decir, por tratar de representar las palabras tal como se pronuncian.

El español contemporáneo
A partir del XIX, diversos factores han influido definitivamente en la nivelación de la
lengua oficial sobre los dialectos, como, la mejora de las comunicaciones o la
implantación de la escuela obligatoria. Esta nivelación se reforzó desde principios del
siglo XX a causa de la radio y, en la actualidad, de la televisión.
La desaparición de las hablas rurales tradicionales se ha debido a las sucesivas
oleadas de emigración del campo a las ciudades en los dos últimos siglos. Esto ha
llevado al abandono de un tipo de vida tradicional y al olvido de una serie de palabras
que la caracterizaban, como trillar, encalar, badila, que a muchas personas les resultan
ya anticuadas.
«« Semántica
Variedades del español »»
Las lenguas anteriores
La situación lingüística de la península Ibérica anterior a la invasión de los romanos era
la siguiente:
• Al Oeste y en el centro se hablaban idiomas indoeuropeos (célticos), los cuales
dejaron préstamos en el latín que luego han pasado a nuestra lengua, como
berro, brezo, légamo.
• Al Este se hablaban lenguas no indoeuropeas: el ibérico (que ha desaparecido) y
el vasco. De este último proceden voces como cencerro, chistera, izquierdo.

Glosa emilianense. Los monjes realizaban anotaciones en lengua vulgar en los márgenes
de los manuscritos latinos.

Los primeros textos romances


Al principio, el romance no se consideraba lengua apta para ser escrita, pues sólo se
escribía el latín. No obstante, ya en los siglos X y XI tenemos muestras de romance
dispersas entre los textos latinos, generalmente como explicación (glosa) de los mismos.
Pero hay que esperar al siglo XII para que el castellano conviva con el latín como
lengua escrita.

Las huellas del árabe en el castellano


El adelanto científico de AlÁndalus originó que las lenguas romances adoptaran una
serie de términos de la filosofía, la aritmética, arquitectura o la geografía; y los
contactos que se establecían entre cristianos y musulmanes propiciaron la adopción de
palabras árabes de uso cotidiano que aún duran, como cifra, algodón, alforja, albañil,
azul. Casi un 20% del léxico español actual procede del árabe.
Préstamos lingüísticos en los Siglos de Oro
El vocabulario de esta época se enriqueció con numerosas voces tomadas del latín, pero
también con términos de origen italiano (bisoño, escopeta, piloto, centinela, terceto,
novela...), francés (servilleta, trinchera, bayeta, corcel, batallón...). A estas palabras se
sumaron las procedentes de las lenguas indígenas del nuevo continente: patata,
chocolate, tabaco, canoa, huracán, tiburón, etcétera.

Préstamos lingüísticos en el español moderno


Los siglos XVIII, XIX y XX son épocas de importantes avances materiales y
científicos, lo cual creó una gran demanda de términos para denominar los nuevos
conceptos y realidades; algunos se acuñaron utilizando los recursos de la propia lengua,
pero otros muchos fueron préstamos que se tomaron del francés, en los siglos XVIII y
XIX, y del inglés, en el siglo XX.

Variedades del español


El español no es una lengua uniforme, sino que presenta distintas variedades dialectales.
Por un lado, las hablas septentrionales, fundamentalmente castellanas, que se extienden
por los dominios que habían ocupado en el pasado las antiguas lenguas leonesa y
aragonesa. Por otro, están las hablas meridionales, entre las que se encuentran el
andaluz, el extremeño, el murciano, el manchego y, como modalidades ultramarinas, el
canario y el español de América (ver t39).
Castellano
Ocupa la zona en la que nació el castellano o por la que se extendió en los primeros
siglos de su expansión. Entre los usos vulgares más extendidos en esta región destacan
los siguientes:
• La acentuación del posesivo antepuesto al nombre: mí libro, tú casa.
• La pronunciación de la -d final de la palabra como una -z: verdaz, Madriz, igual
que la c del grupo -ct-: aztor, reztor, pazto.
• La introducción de una -s en la segunda persona del singular del perfecto simple:
salistes, vinistes.
• El empleo de le (leísmo) para el complemento directo referido a una cosa (este
piso le vi ayer), e incluso lo o la por le (loísmo y laísmo).
• El uso de la forma de infinitivo para la segunda persona del plural del
imperativo: ¡Anda, ser buenos y traerme un regalo!
Aragonés
Se mantiene el aragonés –con rasgos castellanos– al nordeste de Huesca y en la
Ribagorza. De los rasgos característicos de las hablas aragonesas destacan:
• La j ante e, i, perdida en castellano, se ha conservado pronunciada como una ch:
chelar por ‘helar’.
• En el norte de Huesca aparece el diptongo uá donde el castellano tiene ué:
buano, ‘bueno’; cuallu, ‘cuello’.
• Otros rasgos propios del aragonés, que se mantienen en distinta medida en estas
hablas están representados en los siguientes ejemplos: feito, ’hecho’; liapre,
‘liebre’, ayutar, ‘ayudar’; flama, ‘llama’.
Astur-leonés
De la antigua lengua astur-leonesa pervive el asturiano, al que desde el siglo pasado se
le ha llamado bable, que agrupa diversas hablas locales:
• En los dialectos orientales aparece una aspiración en palabras que tenían en
latín una f- inicial: hiu, ‘hijo’; hacer, ‘hacer’.
• Los dialectos centrales son los menos arcaizantes. Su rasgo característico es el
plural femenino en -es: casa/ cases, ‘casas’.
• Los dialectos de occidente son los más vivos. Mantienen los diptongos ei y ou
(cantei, cantou). La ll se pronuncia con un sonido que tiene algún parecido con
una ts («vatse», ‘valle’). Conservan la f- inicial latina que ha perdido el
castellano: farina, fiyo.
Rasgos comunes de las hablas meridionales
El español meridional ha adoptado, en general, soluciones más avanzadas que el
norteño. Todas las hablas sureñas comparten ciertos rasgos, entre los que destacan dos:
• La relajación de la pronunciación de -s y -z en posición final de sílaba, que lleva
a distintas formas de pronunciación: la aspiración (avihpa); la asimilación a la
consonante siguiente (avippa); o la pérdida (avipa).
• La confusión de -r y -l en situación final de sílaba: cuelpo, mujel, peol.

Hablas andaluzas
El área andaluza es la más diferenciada de las hablas meridionales y la que muestra un
mayor sentido de autoafirmación. Tiene algunos rasgos propios como el seseo y el
ceceo, y la pérdida de la -d- intervocálica.
• Con excepción de una franja situada al norte de Andalucía, en el resto del
territorio no se distinguen los sonidos que se representan por medio de las letras
s, c y z (seseo y ceceo). Así, se pronuncian igual casa y caza.
• La pérdida de la -d- intervocálica no se limita a las terminaciones de participio, y
puede oírse en graná, ‘granada’ o asaúra, ‘asadura’.
En el andaluz pueden distinguirse dos grandes áreas:
• En la zona occidental (Huelva, Cádiz, Sevilla, Málaga y Córdoba) se aspira la h
inicial de las palabras que tenían una f inicial, como harto. Por otro lado, se
prefiere el uso de ustedes (ustedes hacen o ustedes hacéis) sobre vosotros.
• Es oriental la abertura que experimentan las vocales seguidas de una s final de
sílaba, que se ha perdido: así, sordos se pronuncia sordO; y pesos, pesO.
Hablas canarias
El punto de partida del español canario y del americano es el andaluz, por lo que las
hablas canarias participan de los rasgos del español meridional.
La importancia que tuvo Sevilla en la expansión atlántica hace que aparezcan en
Canarias muchos de los rasgos que se consideran sevillanos, como el seseo o la forma
ustedes hacen.
El archipiélago canario ha servido de mediador entre el español americano y el
peninsular. Por esto han penetrado allí los americanismos con más fuerza que en la
Península, como ha ocurrido, por ejemplo, con papa, ‘patata’; guagua, ‘autobús
urbano’, etcétera.
Junto a los rasgos que comparte con el andaluz o los tomados del español americano, el
canario ofrece muchas particularidades, como las diferentes pronunciaciones que se
dan a la ch, tan distintas a la castellana, y, sobre todo, un vocabulario propio donde se
manifiesta más claramente su peculiaridad.
«« Historia del español
El español de América y las lenguas de España »»
Dialectos y hablas
Los dialectos proceden de las diferencias que experimenta una lengua al extenderse por
el espacio y el tiempo.Tienen condición de dialecto respecto al español el andaluz, el
canario o el castellano de Castilla-León.
El término habla se usa como sinónimo de dialecto, pero refiriéndose particularmente a
aquellas variedades en que es menor la diferenciación con respecto a la lengua por ser
su extensión más limitada y presentar menos cohesión que el dialecto.

Isoglosa
Llamamos isoglosa a la línea imaginaria que abarca en un mapa el territorio en que se
da un determinado fenómeno lingüístico.

Las hablas extremeñas


La variedad dialectal extremeña presenta rasgos característicos, como los siguientes:
· La aspiración de la h inicial en algunas palabras que en latín comenzaban por f-, como
hacha. Esta misma pronunciación se da en Extremadura a la j del español: maho,
‘majo’.
· Restos del leonés como el diminutivo en -ino (chiquinino).
· Palabras características de Extremadura, como bicio, ‘estiércol’; herrete, ‘aguijón’,
etcétera.

Las hablas murcianas


En las hablas murcianas pueden destacarse particularidades como éstas:
· La existencia de seseo en algunos lugares, especialmente en el área de Cartagena.
· El uso del sufijo diminutivo
-ico.
· Hay palabras características de distintos lugares de Murcia, como asobinado,
‘apoyado, recostado’; corvilla, ‘hoz’, etcétera.

Judeoespañol
El judeoespañol o sefardí es la variedad que procede del español hablado por los judíos
expulsados de España en 1492. Conserva algunos rasgos propios de la lengua del siglo
XV, junto a las evoluciones particulares que ha sufrido este dialecto.
En la actualidad existen pequeñas comunidades de habla sefardí en Marruecos, Israel y
Estambul.

El español de América y las lenguas de


España
Aunque es mucho lo que asemeja en el nivel culto al español americano con el de
España, también existen importantes diferencias entre ambos a medida que nos alejamos
del registro formal del habla y de la lengua oficial. Por otro lado, la convivencia entre el
español y las restantes lenguas españolas hace que en un espacio importante de nuestro
país exista una situación de bilingüismo, de tal forma que los hablantes alternan para
comunicarse el español con el catalán, el gallego o el vasco.
Rasgos del español americano
• Léxico:
Existen palabras usadas en todo el territorio del español americano, como
liviano, ?ligero?; saco, ?chaqueta?; plata, ?dinero?; o no más, acá, ahorita, etc.,
que no se usan en España.
• Plano fonológico:
El español americano dispone de un sistema que cuenta ?igual que la mayor
parte de Andalucía y Canarias (ver t38)? con un fonema menos que el sistema
propio de Castilla: los fonemas |s| y |z| castellanos equivalen al fonema |s| en
América.
• Plano morfosintáctico:
Destaca la carencia del pronombre personal vosotros, pues ustedes ?y las formas
verbales correspondientes? se utiliza para todos los casos que en Castilla se
reparten vosotros y ustedes.
• Reglas de conversación:
En la iniciación del diálogo y en el cierre, el saludo y la despedida ocupan mayor
espacio que en España. Se emplea mucho más el diminutivo en la conversación.
Abundan también los circunloquios, pues se busca que los juicios sean menos
tajantes e impositivos.
Lenguas amerindias
Los americanismos son las palabras que el español tomó prestadas desde el comienzo
de la conquista americana, como canoa, maíz, tabaco, chocolate, etcétera.
La hispanización fue un largo proceso que condujo a la expansión del español por el
nuevo mundo a costa de las lenguas americanas.
Las principales lenguas americanas conservadas en la actualidad son:
• El maya, que se conserva en México y Guatemala. Los mayas vivían en Yucatán
y Centroamérica y llegaron a desarrollar un sistema de escritura.
• El náhuatl, propia de los pueblos aztecas, que se conserva hoy en México.
• El quechua es la lengua americana con mayor número de hablantes (unos cuatro
millones), y se extiende por los territorios de la civilización inca, en las actuales
repúblicas de Ecuador, Perú y Bolivia.
• El guaraní, en Paraguay.

Vasco
El vasco o euskera, que se habla en Comunidad Autónoma Vasca, en Navarra y en
Iparralde, es un idioma absolutamente distinto al resto de los europeos, al que no se le
conoce ningún pariente en el presente ni en el pasado.
Se trata de la única lengua prerromana de la península Ibérica que ha permanecido,
aunque tras sufrir un progresivo retroceso.
No empezó a escribirse hasta el siglo XVI y la falta de norma culta y literatura hicieron
que se fragmentara y retrocediera notablemente. Esta situación se agravó con la
dictadura franquista, pero ha cambiado con el advenimiento de la democracia.
En la actualidad es la lengua de más de quinientos mil hablantes, tanto de zonas rurales
y caseríos como de la población urbana.
Catalán
El catalán es una lengua románica perteneciente al mismo tronco que el castellano y el
francés. Dentro de España se habla en Cataluña, las islas Baleares y Valencia
(valenciano); fuera de España se habla en el Principado de Andorra, el sur de Francia y
El Alguer (Cerdeña).
El catalán contó con una importante literatura medieval, pero a partir del siglo XVI fue
abandonada progresivamente como lengua de cultura. Comienza a recuperarse a partir
del siglo XIX, gracias a la Renaixença, un movimiento cultural que buscaba la
recuperación de la lengua y la cultura catalanas.
El catalán es hoy una lengua prestigiosa hablada por casi seis millones de personas.
Gallego
El gallego es también una lengua románica, que tiene una lengua hermana o hija: el
portugués.
Cuenta con más de dos millones y medio de hablantes. La llegada de la democracia
propició un aumento de su uso, hasta entonces restringido prácticamente a las zonas
rurales.
«« Variedades del español
Variedades de la lengua. Las lenguas del mundo »»
Áreas originales del español de america

Lámina con escritura maya.


En la innovadora (las Antillas y la zona costera de Venezuela, Colombia y México),
colonizada más tempranamente, perviven rasgos andaluces.
En la conservadora , en las tierras altas del interior, se pudieron frenar los rasgos
caracterizadores de las hablas del sur de España.

La situación particular del guaraní


La mitad de los cinco millones de habitantes de Paraguay son bilingües, y sólo
trescientos mil hablan unicamente español. La población bilingüe habla español y
guaraní: el español es la lengua oficial y de uso escrito, mientras que el guaraní es la
lengua familiar de todas las clases sociales, si bien va ampliando paulatinamente sus
ámbitos formales de uso.

El castellano en dominios de lengua vasca


· La s tiene un tinte palatal, parecida a la ch francesa.
· Puede aparecer el seseo, si bien con un tipo de s castellana y no andaluza.
· Sustitución del imperfecto y pluscuamperfecto de subjuntivo por el condicional.
· El tuteo está mucho más extendido que en otros lugares del Estado Español.

El castellano en dominios de lengua catalana


· Velarización de la l en situación final de sílaba o palabra.
· La d final de palabra se oye como si se tratase de una t.
· Sonorización de la s intervocálica.
· Uso del artículo con los nombres de persona.
· Usos del tipo *Habían muchas personas.
· Préstamos léxicos del catalán.

El castellano en dominios de lengua gallega


· Cierre de las vocales átonas.
· Los grupos kt, pt y gn se pronuncian como t y n.
· Uso del pretérito imperfecto de subjuntivo con valor de pretérito pluscuamperfecto de
indicativo.
· Uso del pretérito perfecto simple con valor de pretérito perfecto compuesto.
· Cambio de algunas construcciones pronominales en no pronominales.
· Posposición de los pronombres átonos.
· Diminutivo en -iño.
· Préstamos léxicos del gallego.

Variedades de la lengua. Las lenguas del


mundo
Las lenguas no son uniformes, sino que presentan variedades distintas, como las
variedades históricas, geográficas, sociales y de registro. Todas las lenguas del mundo
comparten una serie de características comunes que permiten establecer las distintas
familias lingüísticas.
La norma
La norma es el conjunto de usos que la comunidad valora como modelo de
comportamiento lingüístico o de bien hablar. Cuando la lengua se ajusta a esta norma,
recibe el nombre de lengua estándar.
El desconocimiento de la norma origina las diversas incorrecciones a las que
denominamos vulgarismos, cuyo empleo tiene que ver, por tanto, con el bajo nivel
cultural de los hablantes. Este tipo de incorrecciones afecta a la pronunciación (*agüelo,
*amoto), la morfología (*andé), la sintaxis (*La dije eso) y el vocabulario (*Se le ha
infestado la herida).
Grupos sociales y variedad
Las variedades sociales se originan por la pertenencia de los hablantes a distintos
grupos. Las diferencias que existen entre las personas que forman esos grupos se
reflejan en su manera de hablar. La manera de hablar es, por tanto, un medio de
identificación social.
Factores de variación que dan lugar a variedades sociales:
Variedades
Factores de variación
sociales
Habla femenina, habla
Factores físicos SexoEdad masculina, lenguaje infantil,
jergas juveniles...
Factores relacionados con el lugar de Habla rural, habla urbana, lengua
Procedencia
origen y los movimientos migratorios propia de los inmigrantes...
Actividad Lenguajes específicos, jergas
profesional profesionales.
Factores socioprofesionales
Grupo social Argot.
Registros lingüísticos
El registro es la variedad de la lengua definida por el conjunto de las particularidades
lingüísticas que el hablante elige para adaptarse a la situación comunicativa en que se
encuentra.
El dominio de un mayor número de registros depende de la competencia
comunicativa, es decir, del conocimiento de las posibilidades de uso de la lengua en
distintas situaciones. Entre las clases de registros existen sólo diferencias de grado, en la
formalidad (registros formales e informales) y en la planificación (registros
planificados y espontáneos).

Tabúes y eufemismos
Los tabúes son las palabras que hacen referencia a temas estigmatizados por una cultura
y que, por tanto, son consideradas soeces, vulgares y de mal gusto. Suelen referirse a
cuatro temas fundamentales: el sexo; lo escatológico; la muerte y la enfermedad; la
religión y lo sobrenatural.
Los eufemismos sustituyen a la palabra tabú por otro término que se relaciona más
difícilmente con ese problemático referente. Así, mucha gente utiliza los eufemismos
partes íntimas por órganos sexuales; hacer aguas mayores por defecar; pasar a mejor
vida por morir; o el maligno por el Diablo.
El contacto entre lenguas
Por circunstancias geográficas, históricas y sociales se producen contactos entre
diferentes lenguas, pero las situaciones en que esto ocurre son variadas.
Se habla de convivencia cuando en un mismo territorio coexisten numerosas lenguas,
emparentadas o no, y cada una cuenta con pocos hablantes. Es lo que ocurre en la
cuenca del Amazonas y en el desierto australiano.
Otras veces se mantienen unas fronteras más o menos estables entre lenguas distintas.
Es lo que ocurre, por ejemplo, entre España y Portugal.
Algunas lenguas minoritarias quedan aisladas por las lenguas nacionales más próximas,
como el eusquera en Francia y España.
Otras veces puede producirse una situación de contacto, consecuencia del movimiento
migratorio hacia el mundo industrializado de individuos procedentes de sociedades
poscoloniales del Tercer Mundo.
La situación opuesta es la de las lenguas internacionales, ampliamente extendidas por
el mundo (el inglés, el chino o el español), y las lenguas francas, utilizadas como
vehículo de comunicación entre hablantes que no la tienen como lengua materna: es el
caso del inglés, lengua franca por excelencia en todo el mundo.
Lenguas del mundo
• Lenguas de Europa y Asia
La principal familia de las lenguas de Europa y Asia es la indoeuropea, pero
también existen las familias altaica, urálica, caucásica, sino-tibetana (en la
que se engloban las distintas variedades del chino) y dravídica.
A la familia indoeuropea, que se extiende por Europa y el sur de Asia,
pertenecen el griego; el latín, origen de las lenguas románicas (francés, catalán,
español, gallego, etc.); el germánico, origen del inglés, alemán, etc.; las lenguas
celtas, lenguas balto-eslavas (lituano, ruso, checo, etc.); la lenguas indo-iranias
(hindí, farsí, etc.), el albanés y el armenio.
• Lenguas de América
La familia esquimal-aleutiana se extiende por el extremo norte del continente y
presenta elementos comunes con las lenguas asiáticas. El navajo es la lengua
más conocida de la familia na-dené, extendida por Alaska, Canadá y el suroeste
de Estados Unidos.
Las lenguas amerindias (ver t39) se extienden por gran parte de Norteamérica y
por toda América Central y del Sur.
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Ortografía de las letras »»
Variedades de la lengua
Variedades históricas, a las que ha dado lugar el paso del tiempo.
Variedades geográficas, originadas por la diferenciación de una lengua en las distintas
zonas del territorio por el que se extiende.
Variedades sociales, determinadas por factores característicos de los distintos grupos
sociales.
Variedades de registro, debidas a las distintas situaciones comunicativas a las que un
hablante ha de adaptar sus usos lingüísticos.

Rasgos característicos de la norma


· La norma determina lo que es correcto y lo que no lo es.
· No es única, sino que existen distintas subnormas para las variedades dialectales.
· Acepta usos de determinados grupos sociales cuando éstos se generalizan.
· Se difunde a través de la enseñanza y de los medios de comunicación, y se hace
explícita en gramáticas y diccionarios.

Creación de nuevas lenguas


Los sabires o pidgins son el resultado de la mezcla de dos lenguas, nacidas para
resolver ciertas necesidades de comunicación –comerciales, administrativas, etc.–, por
lo que su sistema lingüístico es muy restringido.
Cuando un pidgin se convierte en lengua materna de una comunidad se denomina
lengua criolla.

Lenguas de África y Oriente Próximo


De las mil trescientas lenguas que se hablan en África apenas sesenta y cinco tienen más
de un millón de hablantes, por lo que existen varias lenguas francas.
Las principales familias son las de las lenguas semíticas (árabe, hebreo y las
extinguidas lenguas mesopotámicas), la familia nilo-sahariana, la níger-congo y la
josiana.

Lenguas de Oceanía
No resulta fácil clasificar las lenguas aborígenes de las islas del Pacífico y Australia, ya
que gran parte de sus habitantes han sido exterminados a lo largo de los últimos siglos.
Los cuatro grupos en los que se han clasificado estas lenguas son el indo-pacífico, el
austronesio, el australiano y el austro-asiático.