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María Clara Lucchetti Bingemer

Identidad, vocación y misión de los laicos

Identidad crística

Parte I - La identidad del laico
I - DE LA TEOLOGIA DEL LAICADO A LA TEOLOGIA DEL BAUTISMO
La complejidad y la extensión del tema sobre la vocación y la misión del cristiano laico presentan un enorme desafío, que la reflexión teológica está lejos de cubrir satisfactoriamente. Este texto quiere ser una modesta contribución al esfuerzo conjunto de reflexión realizado en los diversos niveles y sectores de la comunidad eclesial a este respecto. No pretendemos solucionar cuestiones espinosas ni hacer afirmaciones definitivas; procuraremos, ante todo, llegar a algunas constataciones y abrir algunos caminos. Primeramente, después de lanzar una rápida mirada a la historia de la organización laical en el catolicismo brasileño, procuramos levantar algunos problemas que nos parecen más mordientes e inquietantes desde el punto de vista de la pastoral de la Iglesia en Brasil: el proceso de ascensión y caída de la Acción Católica en los años «60 y el vacío de ahí resultante; el florecimiento de los movimientos de clase media, y el nuevo tipo de laico y de laicado que surge a partir de la experiencia de las CEBs. Enseguida nos detenemos brevemente en las principales tendencias de la teología actual en relación a los temas del laico y del laicado. El principal foco de estas tendencias se sitúa, a nuestro modo de ver, en la tentativa de superar la doble contraposición ya existente en la teología conciliar -clero versus laicado, y religiosos versus no-religiosos- en dirección a

una eclesiología más integradora y totalizante que privilegie el eje comunidad - ministerios. Reflexionamos sobre esta tendencia, procurando ver sus puntos positivos y también lo que nos perecen ser sus puntos vulnerables. Finalmente, procuramos destacar algunas pistas nuevas que hoy se abren para la vida y la reflexión teológico-eclesial. Esas pistas no pretenden recoger y solucionar los problemas, cuestiones y desafíos levantados anteriormente, sino simplemente abrir brechas en terrenos todavía poco explorados por la teología. Ellos son: el redescubrimiento de la centralidad del concepto eclesiológico de Pueblo de Dios a partir del hecho histórico-salvífico de la elección; la urgencia de redefinir el lugar de la espiritualidad en lo que toca a la vida de los llamados laicos; el fenómeno del surgimiento creciente de teólogo/as laico/as que van dando un nuevo rostro a la reflexión y a la comunidad teológica; y el evento de proporciones universales y de importancia central del surgimiento y afirmación de la mujer como sujeto eclesiológico activo. Después de este discontinuo y fragmentado anuncio, procuramos desarrollar como conclusión una perspectiva y un punto de partida que preste un servicio tanto más útil cuanto más real sea la abertura de un camino por el que otros laicos y laicas como nosotros, bautizados como tantos y humanos como todos puedan caminar en busca de su identidad, vocación y misión en el mundo y en la Iglesia. 1. Los desafíos que presenta la pastoral La pastoral y la vida concreta de la comunidad eclesial siempre fueron el terreno donde las diferentes instancias del Pueblo de Dios se movieron y organizaron, donde las nuevas tendencias y las formas de ser eclesialmente diferentes se concretaron antes de ser oficialmente asumidas, y donde apareció realmente, en las diversas épocas, el verdadero rostro de la Iglesia. Con los laicos y el laicado no es diferente. Si quisiéramos tener una idea del perfil del laicado en el Brasil, tendríamos que volver la mirada hacia los diversos tipos de organización que esos laicos fueron creando y formando a lo largo de nuestros escasos cuatro siglos de historia. Tendríamos también que fijarnos en los tipos de organización y de estructuras eclesiales que ellos crearon, o que les fueron presentados por otros sectores de la Iglesia, y a los cuales se adhirieron o en los que se insertaron. Los tres primeros siglos de la historia del Brasil, marcados por la dependencia colonial de Portugal, se caracterizaron por la implantación de una Iglesia que se podría encuadrar en los padrones medievales de una Iglesia de Cristiandad, con una estrecha unión entre el poder político y el eclesiástico. Como resultado, entre tanto, se formaron dos vertientes en el catolicismo brasileño: - el catolicismo tradicional: cuyo verdadero líder era el rey de Portugal, siendo el clero en general (con excepción de la Compañía de Jesús) una especie de cuerpo de funcionarios públicos que se ocupaban de la burocracia eclesiástica al servicio de la Corona y eran pagados por la Hacienda real; - el catolicismo popular: surgido dentro del amplio cuadro del catolicismo tradicional, pero dotado de cierta autonomía en cuanto a la dimensión devocional. Esta forma de vivencia de la fe católica en el Brasil colonial nos interesa particularmente en este trabajo por el

hecho de ser administrada "de modo especial por los laicos, que traen de Portugal sus santos y prácticas de devoción y continúan en la colonia las devociones de tradición familiar". En este tipo de catolicismo, el pueblo católico laico se organiza para expresar su devoción, centrada principalmente en el culto a los santos, las procesiones, las romerías, las promesas y los exvotos. Las casas, las capillas y los santuarios eran los templos de este tipo de catolicismo, que una copla popular describe así: "Mucho santo, poco padre, mucho rezo y poca Misa" . Al lado de esos laicos de las camadas populares, a veces hasta confundidos y yuxtapuestos, hay también otros laicos del catolicismo tradicional, organizados en cofradías y hermandades, instituciones que aunque empobrecidas, persisten hasta hoy. La organización del catolicismo brasileño en los primeros tiempos de su historia es, por tanto, marcadamente laical; se vuelve más clerical en la Cuestión Religiosa y en el inicio de la Primera República. Solamente a partir de ahí es que los laicos pasan, en su gran mayoría, a vivir su fe y sus expresiones religiosas bajo la dirección y formación del clero y de la jerarquía. El catolicismo popular pasa a ser incorporado al modelo de la Iglesia tridentina que comienza a implantarse. Entre tanto, a partir de la época imperial, un significativo grupo de clase media en formación, siempre más entusiasmada por la cultura europea y más alejada de la Iglesia, se va organizando en dos modelos eclesiológicos: a) predominando en la conciencia del católico medio hasta el siglo XX y el Concilio Vaticano II, el primer modelo asume con relación al mundo una función apologética de llamado a la conversión y de indicación a los caminos de salvación; b) constituido en términos de reconciliación con las realidades terrestres, el segundo modelo desemboca en el Concilio y notablemente encuentra su expresión privilegiada en la constitución Gaudium et Spes. La organización laical brasileña en el siglo XX es, por lo tanto, heredera, por un lado de la tradición remota de muchos siglos de un catolicismo marcadamente laico y, por otro, de la tradición reciente de un proceso de romanización siempre más clerical en que los laicos fueron pasando progresivamente a una posición más dirigida y apagada. Es as“ que, a partir de la década del 40, surgen en el Brasil los primeros movimientos que permiten una mayor participación del laicado en la vida de la Iglesia. Merecen destacarse el movimiento litúrgico y, sobre todo, la Acción Católica. Este último, consolidado y refrendado más efectivamente en los años «60, con la celebración del Vaticano II, es uno de los principales responsables de la renovación de la Iglesia en el Brasil que, identificada con las necesidades y anhelos de la población brasileña, asume una postura crítica ante la situación del gobierno y se dispone a defender los derechos de los pobres y marginados.

a) la Acción Católica No es posible, por tanto, hablar hoy de los laicos en la Iglesia del Brasil sin dar una significativa importancia a la Acción Católica. Ese movimiento, con su rigurosa y eficaz formación de cuadros y su "garra" apostólica, todavía no ha encontrado un sustituto equivalente en calidad e importancia en las dos últimas décadas. Recibiendo "mandato" de la

jerarquía, los laicos de la Acción Católica -en su mayoría de los medios estudiantil, obrero y profesional- eran su "brazo largo" en el mundo. Eso les proporcionaba, para su acción y posición en el mundo, un reconocimiento oficial. Cuando hablaba el laico hablaba la Iglesia. El melancólico y desintegrador desmoronamiento que conoció el movimiento al final de la década del «60, con el desbaratamiento de los liderazgos, la formación de la Acción Popular y la consiguiente retirada de apoyo por parte de la jerarquía, trajo grandes cuestiones para la reflexión teológica y pastoral sobre el laicado de hoy día. Parece que la memoria histórica de la Acción Católica todavía no ha sido seriamente recuperada . La Iglesia todavía no se ha descubierto sobre el pasado del movimiento con la preocupación y la disposición de volver a tomar y evaluar en serio el alcance que tuvo dicho movimiento para la vida eclesial basileña. Sería eso un síntoma de temma de temor de resucitar un cadáver que parece dar todavía señales de vida? Se teme, acaso, la repetición del conflicto que explotó en los años 60, cuando la Acción Católica decidió -como laicado organizado- dar un paso que comprometía a la Iglesia en opciones serias e irreversibles? Por otro lado, no es menos real el peligro nostálgico de querer reeditar la experiencia de la Acción Católica. Sobre todo porque la configuración de esa experiencia trae no pocos problemas eclesiológicos reales para la reflexión teológica. La cuestión del "mandato" es uno de ellos. Si, por un lado, el "mandato" fue importante para legitimar acciones y hacerlas aceptables, confiriendo credibilidad a la actuación del laicado, por otro, no puede ser considerado un mecanismo a disposición de la Jerarquía en momentos críticos, para controlar y limitar el ensanchamiento de las fronteras de la actuación del laicado? La cuestión del tipo de laico que la experiencia de la Acción Católica puso en el proscenio eclesial también es importante. ¿En el Brasil actual, después de 20 años de dictadura militar y del consiguiente vaciamiento de liderazgos, se puede pretender todavía una organización del laicado como la de la Acción Católica? Por otro lado, ¿qué puede aprender la militancia laical actual de esa importante y dolorosa experiencia en términos de organización, errores y aciertos? ¿Hasta qué punto los laicos militantes de hoy -muchos de ellos con explícito compromiso político-partidario- tienen derecho de reivindicar para sí y para su actuación el apoyo abierto de la Iglesia jerárquica? b) Los movimientos de clase media El momento postconciliar en el Brasil, juntamente con la ascensión y la caída de la Acción Católica, trajo todavía otro componente importante para la reflexión sobre el laico: el gran florecimiento de los movimientos laicos de clase media . Nacidos y formados en otro contexto distinto del brasileño y aún del latinoamericano, con una estructura y espiritualidad centrada en los laicos, esos movimientos presentan una filiación, vinculación e identidad que se podría llamar "transnacional". Los laicos que componen esos movimientos no tienen una formación militante e intelectualmente tan refinada como los de la Acción Católica. Son laicos -simple y pasivamente- porque no pertenecen al clero. Buscan los movimientos como un "lugar eclesial" que les tranquilice su conciencia y les haga sentirse bien con derecho de ciudadanía dentro de la Iglesia.

abandonar y dejar de lado a esos movimientos. que crece con diferentes denominaciones. sea visto con extrema benevolencia y venga a ser incluso objeto de especiales privilegios y favores por parte de la más alta jerarquía de la Iglesia. el hecho de dar a los laicos redes de organización y coordinación en un espacio en que pueden hablar un mismo idioma sin sentirse inferiores con respecto al clero. que ese nuevo dato para la Iglesia. que la opción por los pobres penetre en otros y cada vez en más espacios en los que. encarado por ellos. o como la Acción Católica y las antiguas . la presencia creciente de esos movimientos levanta. A pesar de presentar algunos puntos positivos explícitos como. sin esa clase. no penetraría: el mundo intelectual. para muchos sacerdotes y religiosos de ambos sexos que andaban perdidos en lo que respecta a su identidad personal y al sentido de su consagración. con su alegre disponibilidad y su simpático entusiasmo asumieron encargos de las parroquias y diócesis y la coordinación de diversas pastorales. por lo tanto. cuestiones cruciales para la reflexión sobre la Iglesia hoy. se les abrió un nuevo espacio de trabajo y. ¿podrá darse dicha transformación sin el concurso de la clase media? c) las CEBs Hay todavía un tercer grupo de cuestiones levantadas por el nuevo hecho pastoral y eclesiológico de las CEBs . Llamadas por Puebla como hecho eclesial relevante y "esperanza de la Iglesia" (P. sobre todo. esta terrible cuestión tiene otro aspecto y otra cara: debería entonces la Iglesia -esa Iglesia que quiere caminar en la línea de la opción por los pobres. el mundo profesional. se creó un clima afectivo que les proporcionó un nuevo vigor y redoblado fervor para la vivencia de su vocación. dejando así todo ese inmenso contingente al margen de un anuncio y una propuesta liberadores? ¿Volver el problema al revés ya es resolverlo? Dejar de lado al laicado de la clase media no es impedir. las CEBs tienen una naturaleza totalmente particular. o por lo menos dificultar. Si esos movimientos de clase media ganasen cada vez más laicos de clase media urbana. a nivel de juventud y de adultos.Para el clero. La realidad de las CEBs es hoy día esencialmente constitutiva para la Iglesia latinoamericana. 629). el hecho de ser la única puerta de entrada del catolicismo en la nueva y desevangelizada clase media urbana. ¿Qué es lo que esos movimientos pueden ofrecer en términos de repuesta y compromiso pastoral efectivo y real a los 80% de brasileños y latinoamericanos que constituyen el estrato pobre de la sociedad? Además. además de los ya citados. Es comprensible. La mayoría de esas cuestiones se refieren a la opción preferencial que la Iglesia latinoamericana asumió en Medellín y Puebla: la opción por los pobres. Además de lo dicho. No se trata de un movimiento como los que describimos anteriormente. por su parte. renunciar al trabajo con la clase media. serían esos laicos perdidos para la causa de la liberación de los pobres y al compromiso en la lucha por la justicia? Aun cuando la real transformación de la realidad tenga que surgir de las clases populares. etc. los movimientos a su vez vinieron a rellenar algunas lagunas: el vacío de cuadros dejado por el desmoronamiento y dispersión de los liderazgos de la Acción Católica comenzó a ser rellenado por los miembros de los movimientos que. los religiosos y los obispos.

Dicen relación también a la categoría de "laicidad". 648). como también reclama nuevas perspectivas de reflexión para la cuestión tan crucial de los ministerios laicales y de los nuevos ministerios en general. apta para pensar en la globalidad de la teología. hecha a partir de nuevas balizas y presupuestos. y en las grandes sistematizaciones europeas (Congar. etc. obispos. visitadores de enfermos y consoladores de afligidos. Goiás. sin embargo. . como LG. etc. 2. y el Magisterio de la Iglesia asume una teología del laicado que ya venía siendo sistematizada por grandes teólogos europeos. haciéndose hermanos en el seguimiento de Jesús y buscando.son anotadas también por el documento de Puebla como "ambientes propicios para el surgimiento de nuevos servicios laicales" (P. Cuestiones sobre las que reflexiona la teología Con el Concilio Vaticano II se da el "boom" oficial de la emergencia del laicado. una nueva sistematización teológica. se vio llamada a decir alguna palabra nueva sobre la cuestión.comenzaron a surgir ministros de la Palabra. Viviendo un momento inmediatamente posterior a su IX Encuentro Intereclesial. las CEBs -realidad que surgió. Por otra parte -sobre todo donde escaseaban los ministerios ordenados. toda una gama de servicios que el amor y la caridad creativa del Espíritu inventan y hacen abrir. Esta novedad irradiante de promesas trae. cofradías. realizado en julio de 1997. etc. pues. Estas cuestiones y problemas. Schillebeckx. evangelizadores y cantadores del Evangelio. completamente diferente del que se encuentra en los movimientos y en las parroquias tradicionales. Es también. El modelo de Iglesia que las CEBs traen a la luz acarrea un nuevo tipo de organización eclesial. 98. Reclama. Los documentos conciliares son pródigos en reflexiones sobre los laicos y en posicionamientos con relación a su importancia para la Iglesia de hoy.).hermandades. en Trinidad. algunas serias e importantes cuestiones: el modelo de laico que despunta de las CEBs es nuevo y original. en el espacio teológico de hoy. la propia Iglesia en la base del pueblo. Sobre esas cuestiones nos decidimos a seguir. AA. religiosos y laicos entran juntos en la caminata. hombro a hombro. Existen. Ellas dicen relación al concepto de laico y a su ciudadanía. Pero a más de 30 años de distancia del gran evento conciliar. delinean algunos trazos del perfil del laico en el Brasil actual y lanzan un desafío a la reflexión teológica que. además de las que ya hemos levantado en este trabajo. se imponen algunas cuestiones sobre la visión del laico y las interpelaciones que lanza a la teología. a partir de laicos de clases populares que se reúnen en torno al Evangelio para vivir su fe y luchar. antes de aventurarnos a anunciar lo que nos perecen ser pistas nuevas y abiertas para una teología del laico en el tiempo y el espacio en que vivimos. a las puertas del Sínodo de 1987. 641. 630. por eso. Se trata de algo más fundamental: un nuevo modo de ser Iglesia. la voluntad del Padre y la fuerza del Espíritu para la lucha común. sacerdotes.. un modelo de laico que cuestiona profundamente al laico de la concepción conciliar expresada en las grandes constituciones y documentos. en fin. recientemente pensada y desarrollada por algunas corrientes teológicas europeas como categoría totalizante. 261-3. otras específicamente teológico-sistemáticas. en su gran mayoría. al lado de estas cuestiones propiamente prácticas y pastorales. En ella.

IV de la L.G. Cuestiónase si ellas no serían empobrecedoras o aun reductoras del espíritu de la eclesiología conciliar basada en la categoría totalizante de Pueblo de Dios. a la cual se añade otra: religiosos vs. del espíritu de las bienaventuranzas. en la cual los carismas son recibidos y los ministerios ejercidos como servicios en vista de aquello que toda la Iglesia debe ser y hacer. con base a una dicotomía y contraposición central: la contraposición clero vs. con el Espíritu Santo actuando sobre toda la comunidad y suscitando los diferentes carismas para edificar el Cuerpo de Cristo. Aunque la segunda se haya impuesto sobre la primera. la "ministerialidad" es el estatuto de toda la Iglesia. Esta definición de laico estructura a la Iglesia. temporal o sagrado vs. laicado. de las estructuras sociales. en el sentido de que la categoría de Pueblo de Dios es la categoría central. una vocación o un ministerio especial. En el cap. profano . en su composición y formación. un carisma. y dar testimonio. Ya el clero y los religiosos se ocupan de las cosas del espíritu. O sea. Se percibe cada vez más. las propias categorías de laico y laicado son superadas.. A la luz de esas nuevas tecnologías (?) . y no solamente de alguno de sus estamentos. De esta doble contraposición resulta una tercera. La primera contraposición se refiere a la diferencia de esencia (no de grado) entre el sacerdocio común de los fieles y el sacerdocio jerárquico. Así la Iglesia redescubre su vocación de comunidad bautismal englobante. Tienen como función realiar. y que tiene a su favor "apenas" el Bautismo. a excepción de los miembros que han recibido un orden sagrado y los que están en estado religioso reconocido por la Iglesia". Esta última divide a la primera en dos bloques funcionales: a los laicos cabe cuidar de la esfera temporal. no de contraposición. no-religiosos. en la Iglesia. en el mundo. el hecho de que ambas coexistan tiene marcada influencia sobre los otros temas eclesiológicos conexos con el del laicado y la definición y función de los laicos en la Iglesia. En esa perspectiva. administrar y distribuir los sacramentos y los diversos bienes simbólicos de que vive y se alimenta la comunidad. a quien no le fue dado. el Santo Sínodo "entiende por el nombre de laicos todos los fieles cristianos. la tentativa de superar esas contraposiciones.que pretenden rescatar el verdadero espíritu del Concilio y aun la misma letra de sus documentos. en vista a la santidad universal de los fieles. sino de tensión dialéctica: el eje comunidad <--> carismas-ministerios. el que no es religioso. nº 31. de la cual todos los cristianos participan en igualdad y comunión. La segunda se refiere a la estructura en la Iglesia y se fundamenta en un estado de vida diferente. de lo sagrado. pasando a ser una mera abstracción negativa que empobrece el dinamismo de la vida eclesial.es llevado a las últimas consecuencias el primado dado a la ontología de la gracia sobre cualquier otra ulterior distinción que pueda acontecer en su interior.coexisten dos eclesiologías: una jurídica y otra de comunión. el laico es aquí definido jurídicamente y en forma negativa: el que no es clérigo. Esas teologías proponen la superación de las citadas contraposiciones por medio de un nuevo eje. La dimensión neumatológica de la Iglesia es puesta en primer plano. de la política Este es su campo propio.En los documentos conciliares -especialmente en la constitución dogmática Lumen Gentium. sobre todo en algunas tendencias teológicas recientes. más relativa a la división de papeles dentro del cuerpo eclesial: la contraposición entre sagrado vs. .

entonces. Por detrás de la seducción y positividad que trae esa teoría. tal como es descrita en el N. y la laicidad pasa a ser asumida como dimensión de toda la Iglesia presente en la historia. por detrás de esa tendencia. Se trata. que representa la incómoda situación del hecho representado por la todavía existente división entre Iglesia docente e Iglesia discente? No tenemos la pretensión de responder ni proponer soluciones. en que el diluir lo específico laical puede significar la tentativa de camuflar y dejar intocada la espinosa y delicada cuestión del poder en la Iglesia? En suma.Las nuevas tendencias teológicas que se han dedicado a pensar sobre el tema del laico parecen sugerir una progresiva eliminación de esa palabra y categoría en favor de una eclesiología más totalizante y global. a las herencias más antiguas y primitivas. entre tanto. perdiendo la razón de ser y existir. paulatinamente y a mediano plazo. No se trata de inventar algo diferente.T.. surge una sospecha: abolir la palabra no es eludir el problema? No habría. no parece presentar trazos de lo que hoy categorizamos y definimos como laico. Las palabras laico y laicado irían. de volver. cuan.. y ver dónde se sitúan las líneas maestras de lo que la comunidad eclesial está llamada a ser.T.do se aboca a la realidad del laico.En los primeros siglos de la experiencia cristiana. Algunas pistas abiertas a) El laico es el centro de la Iglesia La primera pista de reflexión mirando a una nueva teología del laicado sería un redescubrimiento radical de aquello que constituyó el centro de la Iglesia.T.T.. sí. Todo este itinerario de reflexión teológica sobre el tema del laico a partir del Vaticano II levanta hoy día para la teología algunas cuestiones inquietantes: . el peligro de un nuevo tipo de clericalización. La distinción existente no era tanto entre "especialistas del espíritu" y "cristianos dedicados a los asuntos temporales". La Iglesia de la primera hora. en los límites de este texto. sino entre la novedad cristiana común a todos los bautizados y la sociedad (el mundo) que debía ser evangelizada. a todas estas cuestiones. no significará querer llegar a la síntesis sin haber sufrido y asimilado la antítesis. 3. ¿no tendría algo fundamental que aprender de la Iglesia de los orígenes? . pues. suscitada por el Espíritu Santo. simplemente por el gusto o la pasión por la novedad. Podemos. tampoco de una realidad cualquiera que se pudiese transportar y colocar en correspondencia con el hecho del laico contemporáneo. la Iglesia en su totalidad era vista como una propuesta y alternativa para el mundo. A continuación. intentaremos apenas dejar algunas pistas abiertas para que la reflexión pueda proseguir y traer nuevas luces al tema. ministerial. gana nuevo aspecto y nueva fuerza con el N. humilde y fielmente. volviendo para atrás en la tradición y en el tiempo hasta el A. afirmar que para nosotros es urgente volver a las fuentes para redescubrir las raíces de lo que hoy llamamos laico y laicado? La teología hoy. nos encontramos siempre con el concepto-clave de Pueblo de Dios que atraviesa el A. sin dicotomías ni contraposiciones. a las fuentes.Emerge de ahí una eclesiología total. problemas y desafíos que presentan la pastoral y la teología. es asumido por la comunidad y recientemente es . Haciendo así. de acuerdo con esa teología.

es extremadamente importante el cuidado por no quemar etapas y abolir apresuradamente las palabras y los conceptos. en ese láos elegido y amado por Dios. pero nosotros -la Iglesia como un todo. pues. denomina Ekklesía. pasivamente ejecutando órdenes y aprendiendo lecciones. En ese hacer y practicar. por tanto. Por tanto. y que el N. El desarrollo de la reflexión postconciliar muestra cómo la fidelidad al "viraje copernicano" obrado por el Concilio exige hoy una superación del propio Concilio. en ella. En esa constitución de Pueblo de Dios. La convocación del pueblo es la espina dorsal de la historia salvífica en razón de la elección divina que lo escoge. b) Una espiritualidad para los laicos La segunda pista que se impone es la que desea y busca las balizas más precisas de una espiritualidad adecuada para los laicos de nuestro tiempo. No depende. en el texto conciliar y en la organización eclesial postconciliar. El centro de la Iglesia.T. procurando hacer acontecer ahí el proyecto de Dios y ahí enfrentando las oposiciones a ese proyecto. no dando lugar a ningún tipo de rigidez institucional o endurecimiento jerárquico.no llevamos hasta las últimas consecuencias la profundidad de esa gran iluminación. Así no debería haber. por lo tanto. que el A. noreligiosos. forma y hace alianza con él. y religiosos vs. lo designa -láos. sino de la palabra del propio Espíritu. en la que los diferentes servicios y ministerios son asumidos en vistas a la utilidad del bien y del crecimiento común. identifica como el Qahal Yahweh reunido al pie del Sinaí.T. Hay que reconocer que el Concilio intuyó esto con audacia y creatividad admirables. El término griego con que el N. una parte de la comunidad subordinada a otra. Todavía permanecen. el hecho simplemente humano de ser compuesto de personas que recibieron una convocación.da bien su nota característica: la secularidad. el "especialista del espíritu" . con las consecuencias directas que podría tener para el concepto y la categoría de laico y laicado todavía está por ser hecha y practicada.redescubierto por la Iglesia del Vaticano II. apasionadamente buscado en el diálogo y el discernimiento. es ese pueblo de convocados y elegidos que se unen en torno a una fe común y de un proyecto histórico-escatológico. El pueblo es elegido en su totalidad y. la elección es un elemento de absoluta centralidad. esto acontecerá posteriormente debido a las necesidades organizacionales. los binomios jerarquía vs. elegido en su totalidad. en una Iglesia de esta manera concebida. El monje -como el que se retiraba del "golfo del siglo". Todos serían plenos participantes de una comunidad ministerial. que han sido objeto de una elección y a ella respondieron de todo corazón. El concepto de espiritualidad en la Iglesia casi siempre ha tenido contornos monacales. pensando que así se superan los problemas. que es llamado a estar a la escucha del Espíritu para organizarse. la teología del Pueblo de Dios.T. Es más: el lugar de este pueblo elegido es el mundo. actuar. Ese pueblo es. de tal o cual jefe. está en el pueblo.tenía el . laicado. sin distinción ni jerarquía de cargos y papeles. La reunión de aquellos que creen en el Dios verdadero. sino que todos deberían ser activos y corresponsales edificadores de un mismo proyecto. la soberanía es sólo de Dios. llama. soportando las persecuciones y llegando hasta el don de la vida y el derramamiento de sangre. hablar y decidir.

Evidentemente no tenemos ni pretendemos tener una respuesta ni una solución para un problema tan complejo y delicado como este. Por lo que se refiere a los laicos. Porque. en el Brasil y en la América Latina de hoy. la celebración litúrgica. para asumir más plenamente su realidad cotidiana y allí encontrar el Misterio y vivir el desafío de la santidad. y por otra. en su cap. algo que no le aliene de ninguna dimensión de su ser. sin compromiso social y político en todos los niveles. dejando a la libertad del Espíritu Santo. Esta preocupante constatación constituye hoy día uno de los grandes focos de convergencia de la teología y la pastoral latinoamericana. sin más distinciones.monopolio de la espiritualidad.debe ser algo profundamente integrador. en este momento. por lo que respecta a la propuesta espiritual de la Compañía de Jesús. existe un problema más: el hecho de que el cristiano laico perdió la fe en su vocación a la santidad.libera para servir mejor y más concretamente a los otros. la espiritualidad corre el riesgo de transformarse en anestesia que los críticos de la religión denunciaron como el "opio del pueblo. y por eso se angustian. La Iglesia ve con doloroso pesar que muchos de sus más dedicados militantes se apartaron de sus comunidades y abandonaron la caminata eclesial a partir del momento en que ingresaron de cuerpo y alma en la militancia sindical o en la lucha partidaria. No obstante todas las reiteradas afirmaciones de la LG. en relación con los llamados laicos queda una pregunta: ¿se puede hablar legítimamente de una espiritualidad laical? ¿Sería ésta una espiritualidad vivida por laicos. parecen no encontrar más tiempo ni ver como prioridad la reflexión sobre la Palabra de Dios. el hecho cristiano se reduce a una mera y empobrecedora ideología. sobre todo. siempre más exigidos por la actividad política. Los mayores teólogos del continente. es verdad que sin la experiencia de lo trascendente y de la relación inmediata con Dios en Jesucristo. ¿se debe simplemente hablar de una espiritualidad cristiana. que la cuestión surja y con mordiente. la oración. Muchos de esos cristianos. esos laicos militantes parecen haber olvidado la gratuidad de la relación personal y amorosa con Dios. por un lado. sintiéndose amenazados y hasta devorados por una praxis que ve a unos pocos agotarse su motivación más trascendente. hecha de una síntesis entre contemplación y acción." La espiritualidad de cualquier cristiano -laico o no. uniendo la comunión más profunda con el Misterio con las actividades realizadas en medio de la vida corriente. el cuidado y la creatividad de ir depositando sus inscripciones como mejor le parezca en las tablas de carne que son los corazones humanos? Por otro lado. Cargando sobre sus hombros el peso del compromiso y el desafío de la eficacia. V de que la vocación a la santidad es universal y común a todo el Pueblo de . donde la lucha por la justicia y el compromiso socio-político ocupan una importancia central en la vida cristiana y en las preocupaciones eclesiales. en el siglo XVI. La modernidad y las reformas de las órdenes religiosas introducirán algunas modificaciones en este concepto. viendo en ello una cuestión decisiva. Entre tanto. por el contrario. esa cuestión crece y se vuelve cada vez más compleja. Debe ser algo que -en la acepción más profunda de la palabra. que sopla donde quiere. pero que al mismo tiempo no le manipule en la dirección de ninguna ideología. o una manera laica de vivir la espiritualidad? O. piensan y escriben sobre el tema. Esto no impide. sin embargo.

11. todo el Pueblo de Dios está llamado a tener una vez más "en los pobres sus maestros. no se atreve a creer en la posibilidad de "ser santo como Dios es santo" (Cfr. 1. 16). que sopla donde y como quiere. Y también -¿por qué no?. también y sobre todo. al mismo tiempo que crece en la comunión íntima con el Señor. en el canto de los cantores que cantan a la vida. pasión y muerte del Señor. incorporado por su Bautismo al Misterio de la muerte y resurrección de Jesús. de que el llamado a la perfección -y. por lo tanto. Por más compro. maravillas e injusticias. en sus santuarios y procesiones. el gozo inefable de la experiencia inmediata. en la vida dura de la fábrica. superarla. Todo cristiano que. Redescubrir. un constante redescubrimiento de que todo -el dolor y la alegría. 44. nos parece que una vez más ahí la dicotomía sagrado vs. 1Ped. eclesiales y sacramentales. y en los humildes sus doctores". de que las vocaciones difieren entre sí y que esto constituye la riqueza del Pueblo de Dios.todo es gracia. en el idealismo y en las nubes de tiza de las salas de clase. El campo en que esta vida en el espíritu puede darse no es otro sino el mundo. promesas y frustraciones. Pretender confinar la plenitud de la vida en el Espíritu. llamadas y exigencias. una persona "espiritual" porque está penetrada del Espíritu en todas las dimensiones de su corporeidad. por tanto. Eucaristía. a nuestro modo de ver. una permanente epifanía. en los juegos de los niños.Dios. Una espiritualidad así debería redescubrir constantemente sus fuentes bíblicas. la espiritualidad cristiana no estaría más reducida a ser el privilegio de unos pocos elegidos. las maravillas que el Espíritu hace en medio de los pobres. en el sueño de los artistas y en la boca de los poetas. Sin querer ignorar el hecho de que hay diferentes carismas en la Iglesia. todo también puede ser acción de gracias. directa e inebriante de Dios a un sólo grupo dentro de la Iglesia equivale. a la muerte y al amor. de su vida. el laico en general -con algunas honrosas excepciones. la exigencia de la vivencia profunda del Espíritu. como Jesús lo fue. la angustia y la esperanza. en su sed inagotable de oración y en la creativa espontaneidad con que viven sus momentos litúrgicos más fuertes. Y de que. urgentemente. Esto estaba reservado a aquellos y aquellas llamados a una vocación especial que los retiraba de las preocupaciones del común de los mortales. La opacidad y el juego de luces y sobras de que está hecha la historia humana pasan a ser. sino la exigencia de vida de todo bautizado. Así.no se restringe a las personas que optaron por la vida sacerdotal y religiosa. para todo el que camina según el Espíritu en el seguimiento de Jesús buscando hacer la voluntad del Padre.metido que fuera.sus fuentes "laicas": aquello que el Espíritu anda soplando en el deslumbramiento apasionado de los enamorados. de todo el Pueblo de Dios que. para dedicarse a tiempo completo a las cosas del Espíritu. . al Santísimo Sacramento y tantos otros. de su mente. en su inmensa devoción a los misterios de la vida. a aprisionar y manipular a ese mismo Espíritu Santo. Lv. la historia. Y para que el laico reencuentre el camino de la vida en el Espíritu era preciso. profano desempeñó un importante y nefasto papel. en sus fiestas y romerías. es llamado a seguir de cerca a ese mismo Jesús es un santo en potencia.se habituó a creer que esto no era para él. avanza en la lucha por una sociedad y un mundo más justo y más fraterno. En la pista abierta en busca de la "espiritualidad perdida". con sus conflictos y contradicciones.

que su presencia se haga sentir en diferentes sectores y niveles de la comunidad eclesial. en proporciones cada vez más considerables -tanto del punto de vista cuantitativo como cualitativo. en la parroquia. a la luz de cotidianas y siempre sorprendentes situaciones. por ser última no es menos importante. sin el respaldo institucional directo de una congregación religiosa o de una diócesis. La teología no puede dejar de llevar en consideración esta nueva presencia.c) Teólogo(a)s laico(a)s Una tercera pista abierta en este momento en que toda la Iglesia se aboca al tema del laico es el surgimiento. Perteneciendo necesariamente al laicado por el hecho de estar a priori excluida del ministerio ordenado. entonces. pleiteando y obteniendo grados académicos. buscando los cursos y las facultades de teología. al cual respondemos empeñando lo mejor de nuestras energías. El/la teólogo/a laico/a trae para sus compañeros sacerdotes y religiosos un profundo cuestionamiento sobre la secular afirmación de la opción por la vida sacerdotal o religiosa como opción de "mayor dedicación al servicio del Reino". En primer lugar. que hacemos mucho más que una opción profesional. Hacemos una opción de vida. sino también y sobre todo. la mujer. . pues constituye algo de extrema relevancia a lo cual se dirige la atención de la comunidad eclesial en este momento de la reflexión sobre el hecho laico cristiano. Se trata de la emergencia de la mujer como sujeto eclesiológico. Sabemos todos nosotros a quienes nos fue dado el carisma de la teología. En la comunidad de base. produciendo textos. profundos cuestionamientos. enfrenta diariamente el desafío de mantenerse a sí mismo y a la familia que por ventura habrá constituido. Por todo esto y más aún. interpela a toda la Iglesia y a la comunidad teológica específicamente respecto a la "división de papeles" que todavía subyace a la eclesiología conciliar y que destina a los laicos al campo de lo temporal y de las realidades terrestres. Esta presencia trae. la figura del teólogo/a laico/a hoy es una pieza fundamental en la reflexión de la Iglesia. la posibilidad de ejercer el ministerio para el cual ha sido investido por el Espíritu en favor del Pueblo de Dios y con el cual quiere estar en dinémica y creativa comunión. tiempo y esfuerzos.a eventuales sanciones canónicas que corten de la noche a la mañana no sólo el medio de vida. asesorando diócesis. catequista. participando en congresos nacionales e internacionales haciendo. allá está ella: coordinadora. en la escuela. a partir de diferentes experiencias de vida. en fin. carga sobre sus hombros una buena parte del peso del trabajo concreto y efectivo en la Iglesia. d) La mujer en la Iglesia Falta todavía una última pista abierta que. comienza a descubrir y desvelar ángulos insospechados del Misterio sobre el cual reflexiona y discurre. y al clero y a los religiosos al campo de lo sagrado. esta otra palabra de laicos y laicas que. Ser teólogo/a laico/a hoy es ser concretamente alguien que. con los pobres las inseguridades del mañana. El/la teólogo/a comienza a aparecer con mayor frecuencia en la Iglesia. en los movimientos y en las pastorales. por lo tanto. Es vivir y compartir. sin embargo. Es estar sujeto -aunque sea menos directamente que el clero y los religio.de teólogo(a)s.sos. muchas veces.

reconociendo en ella -al lado del varón. en los mercados y en las calles. sus entrañas. el hecho de ser todos.28). de la dueña de casa Marta en cuyos labios es puesta la confesión de fe idéntica a la de Pedro (Jn. de esa comunidad de hombres y mujeres que se aman de una nueva manera. dando lo mejor de sí misma. dentro de espíritu de los documentos conciliares y. Escuchando a la mujer. que se mantuvo viva en sus subterráneos. cuestiones y pistas? A continuación trataremos de mostrar lo que nos parece ser un locus theologicus fecundo y adecuado. 20). La opción por uno u otro estado de vida.. viene después. afirmando su liderazgo incontestable en las CEBs. Un Sínodo sobre los laicos no puede dejar en segundo plano esta eclosión de la mujer. recientemente en el campo de la producción teológica y de la espiritualidad (predicando retiros. Su emergencia trae de vuelta al seno de la Iglesia una palabra que pertenece a las raíces del Evangelio: la palabra de la samaritana que descubre al Mesías (Jn. sofocada y casi proscrita de la esfera visible de la Iglesia. 21-28). entrando. al fin. que Jesús de Nazaret posibilitó dentro de la historia..). Adelaide Molinaro y tantas otras. Después de traer a luz estas pistas abiertas. Una Iglesia que incorpore e integre lo femenino en todos sus encantos y dimensiones tendrá ciertamente más chances de ser universal. sepultados como Él en su muerte para que. Todo paso dado hacia una mayor igualdad y respeto con la mujer resultará ciertamente en beneficio de todo el Pueblo de Dios. su cariño. como Cristo fue . la mujer va conquistando duramente su espacio. sus fuerzas. por medio del Bautismo. marcando presencia en los movimientos populares. su vida y aun su sangre como Margarita. En la Iglesia y en la sociedad. de la cananea que fuerza a desencadenar el anuncio de la Buena Nueva a los gentiles (Mt. ahora cada vez más se hace oír de nuevo sobre los tejados. que hacen juntos que se realice el sueño de Dios. alguna nueva perspectiva capaz de integrar todos esos desafíos. religiosa o laica. Antes que nada está el hecho de "ser todos bautizados en Cristo Jesús. nos preguntamos finalmente si habría un punto de unificación para toda esa compleja problemática. para el cual "en Cristo no hay hombre ni mujer" (Gal.agente.su ser de legítima portavoz. pues. 4. la primera radical exigencia que surge en la vida de una persona ante el Misterio de la Revelación de Dios en Jesucristo. El Bautismo es. 3. concretamente en América Latina. que acontece en los campos y en las ciudades. etc. 4). en las Conferencias de Medellín. su tiempo. el existir cristiano. llevando adelante la casi totalidad del importante trabajo catequístico. Esa palabra que fue paulatina y secularmente silenciada. Puebla y Santo Domingo.. el primer compromiso. ¿Existirá algún ángulo nuevo. introducidos en un modo nuevo de existir. Por una teología del existir cristiano Lo que hay en común entre laicos. 15. la Iglesia redescubre hoy una dimensión casi perdida y olvidada de su vocación: la de ser señal del Reino. por este o aquel ministerio o servicio en la Iglesia es posterior. de la discípula que oye su nombre en el jardín y se transforma en primerísima testigo de la resurrección (Jn. clérigos y religiosos es el hecho eclesiológico de ser todos bautizados. 11). en las casas y en los templos. O sea.

además de lo dicho. de su vocación. que dentro de la Iglesia. una ruptura radical con el pasado y sus viejas alianzas. tortura. para Dios y para los otros (cfr. fracaso. Para Jesús. sin conflictos. muerte. por lo que no es. como Jesús lo hizo. los desafíos que presenta la pastoral y las cuestiones sobre las que reflexiona la teología. sino de todo cristiano. sin suprimirlas y sin jerarquizarlas. esto implica asumir un destino semejante al suyo. pero también -y no menos. el crecimiento del número de laicos. la laicidad y otros temas teológicos conexos. Vivir para Dios significa comenzar a comportarse en el mundo como Jesús se comportó. Existir no más para sí.La identidad del laico: una identidad crística En nuestros días la identidad del cristiano laico carga un serio problema de definición. y del modo nuevo de existir que él inaugura. así también nosotros vivamos una vida nueva" (Rom. o sea.. en el decir de San Pablo. por una resurrección también semejante a la suya. sino también y sobre todo. Implica a estar dispuesto a dar la vida. 3-4). II . a un mismo tiempo. Esa ruptura se da. paz. Es de ese misterio pascual del Bautismo. sino para "fuera de sí". solidaridad. Implica dejar atrás apoyos y seguridades para compartir con Jesús las situaciones humanas límites que puntualizaron su existir: incomprensión. hombres y mujeres. de los ministerios. existe la tendencia a que el simple fiel sea reconocido en la comunidad eclesial por lo negativo. sea cada vez más una teología del existir cristiano que integre. asumen servicios y ministerios ejercidos anteriormente sólo por sacerdotes y religiosas. Ese modo nuevo de existir no se da. amor. inseguridad. sufrimiento. para que la teología del laicado. "por una muerte semejante a la suya . soledad. 5-11). hace entrar en crisis algunas "imposibilidades" intelectuales o hermenéuticas cuando se habla de laicos. etc. el único punto de arranque adecuado para que prosiga la reflexión sobre las pistas abiertas que hemos intentado levantar en la tercera parte de este artículo. entre tanto. a fin de que. que debe brotar hoy. 6. Es también. persecución. 6. sus secretos compromisos con la iniquidad. el conflicto desembocó en la cruz. a nuestro modo de ver. Por que es esa la única perspectiva que tiene condición y posibilidad de iluminar e integrar. 2Cor. . sino vivir para Dios" (Rom. resurrección y exaltación. Por un lado. Para los bautizados que siguen a Jesús. Por el otro lado.amistad.. 15). Primero. comunión. cualquier reflexión sobre el laico y el laicado. alegría. podamos no servir más al pecado. las enriquecedoras diferencias de los carismas y ministerios con que el Espíritu Santo agracia sin cesar al Pueblo de Dios. de los estados de vida. 5. haciendo un paralelo entre el cristiano y Jesucristo. Una teología del Bautismo seria y sólidamente fundamentada puede ayudar no sólo a esclarecer los problemas que enfrenta la pastoral del Bautismo en las parroquias y comunidades.resucitado de entre los muertos por la Gloria del Padre. Ahí está el sentido de la existencia no sólo del laico. a sufrir y morir por el pueblo. identidad y misión.

El mismo Jesús no aparece como sacerdote en la perspectiva de muchos textos neotestamentarios. a pesar de esa comunidad estructurada jerárquicamente y de los servicios repartidos organizadamente. El origen de los laicos La cuestión de la identidad del cristiano laico en el inicio de la Iglesia trae consigo justamente una falta de definición específica que lo coloque dentro del Pueblo de Dios. El Nuevo Testamento no pone delante de nuestros ojos el concepto de "laico". para las Iglesias del NT todo el Pueblo de Dios ( laós) es consagrado y sacerdotal. 1Cor 12). todo cristiano es ungido con la unción del Espíritu. y trae una carga un tanto peyorativa. pero sin la constatación de la ausencia de este concepto. y la idea de "Iglesia" sublima este enfoque como elemento congregacional y convocatorio de la comunidad de los creyentes. pero participa de la común dignidad cristiana. subrayando que uno solo es el Espíritu. En este sentido. área en el pensar teológico a partir de la cual se piensa que hoy es posible y fecundo pensar en la Iglesia la cuestión del cristiano laico: su vocación. Por otro lado. parece claro para las primeras comunidades que el grupo de los Doce es especialmente importante para Jesús (Hch 1. o sea.Este texto parte de la toma de conciencia de este nebuloso estado en el hoy eclesial. con privilegios especiales. y no sólo algunos en pequeños grupos. Sin embargo. cristianos. el ministro continúa siendo un bautizado y un discípulo de Jesús. en el sentido de persona no cultivada. Al mencionar los carismas y servicios del Pueblo de Dios. profetas. maestros. analfabeta. doctores. aunque tiene funciones específicas propias de su ministerio. y menos aun en el sentido de no-ordenados. ¿Cómo distinguir entonces a los unos de los otros? Tal vez el examen de la palabra y la categoría de "laico" en su uso precristiano pueda iluminar nuestra reflexión. Él es lo que hoy llamaríamos "secular". ayudar a reflexionar sobre el tema. Y esa realidad nunca ha sido cuestionada por los cristianos. un grupo aparte. se constata que la diversidad de ministerios existe desde el principio. modestamente. pero son varios los carismas y los ministerios que proceden de él (cfr. el texto neotestamentario menciona apóstoles. sin distinguirlos como laicos. rescatando en primer lugar la repercusión histórica de la categoría de "laico" dentro de la Teología. En la cultura grecorromano laós significa el pueblo. fieles. y busca. Después busca ajustar elementos para lo que sería una teología del Bautismo. Recorriendo las páginas del NT. es claro que no todos son ministros. Pero aunque todos sean cristianos y sea verdad que Dios tiene un solo pueblo. identidad y misión. En este conjunto eclesial. alguien no instituido por la religión oficial con algún tipo de poder o ministerio específico. ruda. con sus pares.21-22) y que él lo trata de forma diferente al resto del grupo de discípulos. El laico . santos. la plebe. o algo equivalente al concepto de laico contemporáneo. El texto neotestamentario habla de discípulos. electos. No forma. creyentes. primitiva. Pensamos que a partir de una reflexión más seria y profunda acerca del Bautismo y sus consecuencias es desde donde se puede conversar sobre la identidad del laico como una identidad crística.

espiritual versus carnal.es. que lleva a una equivalencia malsana. Esta última concepción se va a desarrollar y afirmarse sobre todo en la Edad Media. como el cristiano sin adjetivos. que colabora para una visión separatista. el que es enseñado y liderado por los que saben. Las consecuencias teológicas y eclesiales de este estado de cosas son: • Descualificación del sacerdocio común de los fieles. Y. el plebeyo profano e iletrado. heredado del AT. Esto acarrea la dificultad de mantener la conciencia de la dignidad común cristiana. mayores versus menores. Pues. Esta concepción tiene como resultado la visión de un cristianismo penetrado por un dualismo no cristiano.. que identifica al laico con el no-ministro. el concepto judaico. ángeles versus demonios. aunque con funciones diferentes. el que no lee las Escrituras. todos están consagrados a Dios. pues participan del sacerdocio único de Cristo. a partir de los siglos II y III. en dos dimensiones: teológicamente. ni tiene poder de decisión en la Iglesia. alma versus cuerpo. cristamente. El concepto de laico como opuesto al de sacerdote aparecerá en esta cultura como concepto diferenciado y relacional. • Comprensión distorsionada. Esto confirma los binomios dualistas cielo versus tierra. hacen y gobiernan (los sacerdotes). todos son sacerdotes. lo instruido. como el cristiano no-ministro. que precede y da sentido a la consagración del Orden Sacerdotal y de los votos religiosos. el que no pertenece al círculo de los levitas.era laico. La Reforma protestante en el siglo XVI acentuó el . La evolución de la palabra y del concepto conduce a ver al laico. Así también como la cultura grecorromana. tanto los que son como los que no son ministros. con toda la Iglesia. Estas ambigüedades conceptuales han caminado en la dirección de la "confusión" que tenemos hoy día: a) Por un lado. • Rebaja de la dignidad de los cristianos en general ante los ministros ordenados. en la que la cultura se vuelve un monopolio del clero. además de una minimización de la importancia del Bautismo como consagración a Dios. de acuerdo con el NT. de la que participan igualmente. Ningún cristiano tiene una vida que se pueda llamar "profana". que identifica el clero con lo letrado. y todo lo que no estaba consagrado -inclusive las cosas y los objetos. profano. un profano. el concepto teológico que identifica al laós como el conjunto del Pueblo de Dios. • Marco de subordinación y pasividad de los cristianos bautizados con relación a la responsabilidad por la construcción de la Iglesia y la participación en las tareas eclesiales comunes a todos. En cristiano común con relación a los ministerios recibe una connotación de subordinación y pasividad: él es el que se deja conducir. y al laico con lo iletrado. sociológicamente. cuando los laicos tuvieron más acceso a la cultura. Apenas en el siglo XIII presenciamos el comienzo del cambio de esta situación. lo idiota. por consiguiente. afirmando que sólo los sacerdotes eran consagrados. b) Por otro lado. el que no está consagrado a Dios. Las dicotomías que aparecen posteriormente en el tejido eclesial llevan a dualismos externos a la experiencia cristiana primitiva y auténtica.

Congar afirma que la palabra laós es anterior al vocabulario religioso cristiano y extraña su empleo específico en el texto griego del NT. avanza también la separación entre el ágape festivo y el marco más rígido y normatizado de la eucaristía. y a sí mismos se autodesignan dominus (señores). igualmente. nunca lo hace como señal de señorío. lo ordinario. la comunidad pierde su protagonismo. Ez 22. corre el riesgo de perturbar más que ayudar a vivir el binomio neotestamentario comunidad-ministerios. los cuales hasta el siglo IV participaban inclusive en los nombramientos de obispos y . parece encontrar sus raíces en un concepto más judío que cristiano. y.sacerdocio común de los fieles. la palabra hermano es la primera que se aplica a todos los cristianos. lo no específicamente consagrado a Dios (1Sam 21.C.19). La participación de los laicos en la vida de la Iglesia Cuanto más avanza el proceso de clericalización. en fin. Los ministros llaman a los laicos "hijos".. en el protagonista casi exclusivo de la acción litúrgica. Son conocidos los innumerables textos paulinos en los que todos son llamados hermanos.15). Y en la medida en que avanza la separación entre la comida y el sacramento. ese término (hermano) es usado frecuentemente entre ministros y monjes.16. Sin embargo. La celebración se vuelve cada vez más ritual y centralizada en el papel de los ministros. Por otro lado.5-6. como estamento puesto a parte por Dios. Las eucaristías domésticas pasan a ser autónomas. Así la Iglesia va perdiendo algo de su carácter primero de fraternidad. en la lengua cultual griega para designar a los no iniciados. una progresiva disminución del papel de los laicos. Pero en la Iglesia católica persistirá la desvalorización de los laicos con respecto a los ministros ordenados. La palabra clero. En las estructuras de la Iglesia hay. celebradas en lugares públicos. a partir de finales del siglo III. pero rara vez entre laicos. Las ambigüedades terminológicas y sus consecuencias Y. en papiros e inscripciones. una fraternidad. en el siglo II a. que también se impone a partir del siglo III. mientras tanto. Pero esta palabra no se encuentra en el NT. dejando claro que la pertenencia a Jesucristo y a la Iglesia crea. en las traducciones judías de la Biblia en griego. Y si el mismo Pablo habla de una paternidad espiritual respecto a los miembros de las comunidades (Gál 4. la libre lectura de la Escritura y la competencia laical en la teología. 48. No siendo originario del acontecimiento cristiano. Se pasa de un modelo de Iglesia entendido como un colectivo en el que cada uno tiene su carisma y es coheredero de Cristo. antes que nada.12-20). más disminuye el papel del laico en la Iglesia. separadas del banquete en las casas o las cenas comunitarias. en los inicios del cristianismo. significando escogidos o elegidos de Dios. ligado a la institución de los levitas en Israel. aplicadas a las cosas para denotar a lo profano. en el que Cristo es el hermano primogénito y todos en él encuentran su identidad de hermanos. una hermandad. El clero se va convirtiendo. sino como servicio (Gál 4. a un grupo interno que se entiende como porción elegida dentro de la Iglesia.C. Esta palabra podía ser encontrada en el siglo III a.

Los laicos son excluidos de la vida interna de la Iglesia. dejando lo sagrado a los cuidados del clero y de los religiosos. importante teólogo elaborador de las grandes líneas de la teología del laicado. es casi inevitable la equiparación de la Iglesia con el clero y el episcopado (siglos IX-XI). a pesar de defender. contrastando la eclesiología que propone con las eclesiologías verticalistas y jerarquizantes. San Roberto Belarmino. en el que todos son miembros plenos. teológica y cronológicamente. carismas y ministerios. por consiguiente. con la resultante pérdida de la influencia de los laicos. La vida laical pasa a ser vista como una concesión a la flaqueza humana. Con ese estado de cosas. El Concilio de Trento. permanece la cuestión de fondo. que debe ocuparse de las cosas seculares y temporales. y los sínodos supralocales se imponen a los locales. como Pueblo de Dios. El laico es el hombre y la mujer del mundo. en cuanto la función específica de los ministros es el culto divino. en la que todos participaban en los asuntos internos de la Iglesia. • Proclama y consagra una definición de Iglesia. al buscar explicitar una identidad del laico. Toda la comunidad es ministerial. con el catecismo romano. gran teólogo de la época. el Concilio: • Busca superar la definición de laico por el lado negativo (el que no es sacerdote. muy activos en las décadas anteriores al Concilio. Los clérigos detentan el monopolio del culto divino. se centra en su secularidad. • Revaloriza a la comunidad. el que no es monje. Los cristianos "mejores" son los que viven una vocación radical y renuncian al mundo.en su aprobación. llamadas por Yves Congar.C. Se pasa de una eclesiología de comunión de Iglesias locales a una eclesiología universalista y centralizada. pero a partir del Concilio de Nicea (325 d. dieron a los padres conciliares un material importante e inspirador para varias superaciones en dirección a una eclesiología más integrada y comunitaria. con autonomía amplia de cada Iglesia local. de forma que nos hace preguntar: ¿Será que una fidelidad al Concilio. construyendo la ciudad de los hombres y encargándose de lo que es profano. una división dualista de tareas: los clérigos se ocupan de la Iglesia. El Concilio Vaticano II y la revalorización de los laicos El Concilio Vaticano II habla mucho y bien de los laicos. y los laicos se ocupan de los asuntos de la sociedad. La condición cristiana común es anterior. en la constitución dogmática Lumen Gentium. Comienza a afirmarse. reafirma la diferencia entre clero y laicos en clave funcional. sublima el hecho de que los laicos no tienen ninguna función eclesial. El Concilio. Los movimientos laicos apostólicos. no obliga a la teología a ir más allá de él? La eclesiología de comunión presente en los documentos . En este sentido. la importancia del sacerdocio común de los fieles junto con el ministerial. de jerarcologías. a la diversidad de funciones.) los laicos son excluidos de los sínodos. apostólica. En la Iglesia antigua había una eclesiología de comunión. el que no es religioso). carismática y profética. después de treinta años. A pesar del enorme y positivo avance que trajo el Concilio para una correcta comprensión del lugar del laico dentro de la Iglesia.

6. Se trata. Para ello contribuyen el crecimiento del cristianismo y la generalización del Bautismo incluso para los niños. La teología hoy se siente desafiada a responder a estas nuevas cuestiones. más bien parece un fatalismo sociológico.20). La enseñanza tradicional de los catecismos clásicos acerca del Bautismo apenas destaca en general un aspecto de su rico contenido teológico: la relación con el pecado original. por tanto. En el NT la consagración bautismal es lo determinante de toda la vida cristiana. El significado más profundo del bautismo cristiano es el de la muerte y nueva vida. recuperar la concepción bautismal neotestamentaria con toda su fuerza y radicalidad. al orden establecido como fundamento de la vida del hombre. en un momento en el que "el protagonismo de los laicos" parece ser una exigencia primordial de la Iglesia del nuevo milenio. por consiguiente. 2Cor 5. un miembro del Pueblo de Dios. Y puesto que el Bautismo tiene prioridad teológica y cronológica sobre todos los otros sacramentos.14-15). más que realmente una comunidad de los que creen en el Evangelio de Jesucristo. El morir con Cristo que sucede en el Bautismo significa morir al mundo. Además de eso. el laico es. de una ruptura radical y de una entrega a una nueva forma de vivir y proceder. a nuestro modo de ver. cuya "mancha" la limpia el sacramento. Presentamos algunas pistas de reflexión que. la base dogmática y teologal del laicado va a ser la identidad cristiana sem acréscimos. Una teología del laicado hoy exige. haciendo que todos y cada uno se sienta responsable en la construcción y crecimiento de esa misma comunidad. Así el cristianismo corre el riesgo de volverse una cultura o una fuerza civilizadora. sin haber realizado una opción existencial profunda. a la vida egoísta (Gál 6.12). en los llamados países cristianos el Bautismo es administrado a casi la totalidad de los niños. por lo tanto. Rom 7. un bautizado. por consiguiente. A partir del siglo IV esta teología pierde su fuerza. dejando el resto de la comunidad a braços con las cosas consideradas del mundo. Rom 6. Esto tiene como consecuencia la entrada en el seno de la Iglesia de casi toda la población. al que pertenece al Pueblo de Dios del que no pertenece (cfr.conciliares ¿no implicaría superar la sutil discriminación escondida detrás de una comprensión eclesiológica que delega el cuidado de las cosas de Dios apenas a una pequeña parte de la comunidad eclesial. el laico es simplemente un cristiano. La centralidad del Bautismo En verdad. Cristiano sin adjetivos. O sea. totalmente centrada y enraizada en Jesucristo.3-5. a la vida en pecado. . Esto permite que el cristiano bautizado encuentre una nueva llave de interpretación para su ciudadanía eclesial. miembro pleno de una comunidad en la que el Espíritu distribuye sus carismas con creatividad siempre sorprendente. 1Pe 2. morir a los poderes que esclavizan. 1Cor 10.14. pueden ayudar a "recuperar" la historia perdida del Pueblo de Dios a lo largo de estos veinte siglos de cristianismo. ciudadano pleno del Pueblo de Dios. de un cambio radical de vida y en la vida (cfr. y la única diferencia radical reside. en lo que distingue al cristiano del pagano.

11. 4. 1Tes 1. 1Cor 8.31. El Bautismo cristiano no es sólo en agua.20.14). Implicará. morir con Cristo y resucitar con él (Rom 6. Gál 3.tiene que ser la misma del Mesías (Rom 13.7.12.8-10.27). sino también en el Espíritu (Mt 3.19.10. muerte y resurrección de Jesucristo. 2Cor 5. entrega y servicio concreto y efectivo a los otros (Rom 2. cuando el Pueblo de Dios con mano fuerte es sacado por el Señor de la esclavitud y del cautiverio de Egipto hacia la liberación de la tierra prometida. La ley del creyente es el amor (Rom 13. y da sentido a todo.8-10.17-23. Para el cristiano bautizado la experiencia del Espíritu implica. por lo tanto.1-14).17. El bautizado es. el propio Dios.15-17. cualquiera que sea su estado de vida. recibir alegre y agradecidamente la promesa del Reino de Dios (Jn 3. vivir insertado hasta las últimas consecuencias en el misterio de la encarnación.21. O sea. 2Cor 13. hasta a las situaciones más negativas. Lc 12. 11. 22. 13. produce la liberación de la esclavitud del pecado (Rom 6. Lc 3. -cualquiera que sea su estado de vida.11.5). del Mesías. otro efecto fundamental del Bautismo es incorporarlo a una comunidad eclesial (1Cor 12.15.36. o sea. 10.30.21-22).3. Rom 14. El simbolismo del agua en el Bautismo recuerda el pasaje del mar Rojo.11.5.12.13). 1Cor 12. vida.8). la liberación de la ley para vivir en el amor ofrecido. estar indisolublemente vinculado al Mesías (Gál 3. Las características de esta identidad son: 1) Estar revestido de Cristo. vivir hasta el fondo una experiencia de amor (Rom 5.14. la conducta del cristiano.24. 2) Sentirse habitado por el Espíritu Santo. 19.13. Jn 1.17.13).3-5. El Bautismo. Hch 1. Gál 5. con su efecto de vinculación al Mesías. de una amor que no termina con la muerte. Col 3.13. .47. que es el Espíritu de Cristo. inclusive la propia muerte.a aquel o aquella que pasa por él. Mc 1.Ser bautizado significa.38. Ef 4. el Bautismo es el sacramento que configura a la Iglesia. llevándolo a anunciar con libertad y audacia (parrésia) el mensaje de Jesús (Hch 4. Gál 3.6.12). sino por efecto de la acción de Dios (Mc 13. 15. 7. es el amor efectivo a Dios y a los otros hasta las últimas consecuencias. 3) Vivir en su vida la experiencia de ser liberado. Por eso. Esto significa que el comportamiento. pertenecer al cuerpo de Cristo que es la Iglesia (1Cor 12.16. 12. que lo llena de alegría y libertad y lo impulsa a dar testimonio hasta lo confines del mundo (Hch 1.33.52. hablar y actuar no por iniciativa propia. Mt 10. Una Iglesia de bautizados (laós de Dios) Además de incorporar al hombre a Cristo. además de traer una nueva identidad -la identidad crística. además. Hch 9. 6.27).8.6-10.8): vivir para los otros. Gál 3.5.6) que es el Espíritu de Dios. La experiencia fundamental del cristiano.13.16). hecho de salida de sí mismo.21. Implica ser impulsado por una fuerza mayor (Lc 10.3.27. Ef 2.22). una persona animada por una fuerza mística. por lo tanto. y para el que ama no existe la ley. 1Tes 5. ser perdonado y purificado de los propios pecados (Hch 2. Rom 6.1ss). sobreabundante.31). por consiguiente. Significa asumir una identidad que es suya: una identidad crística.10. 11. 13.14.

esa primordial consagración lo transforma en un instrumento sacerdotal de Cristo. A partir de ahí se organiza la Iglesia. los ministros son los servidores de la comunidad y los religiosos son señales y testimonios de los valores escatológicos para todos. que no es menor o menos radical que la vivida por cualquier otro segmento del Pueblo de Dios. Por la unción del Espíritu se establece una correspondencia entre la vida del cristiano y la de Cristo.7-8). un bautizado.laicos no dejan de vivir una consagración.consiste en su personalidad humana. guiados e inspirados por el Espíritu Santo de Dios. liberados para vivir la libertad del amor hasta las últimas consecuencias. participante activo. al servicio de la Iglesia y del mundo. conducidos. y manos aún de una Iglesia eivada de divisiones de clases. en la cual el Espíritu es el consagrante y el cristiano el consagrado. la cultura y los tiempos actuales. Por consiguiente. Se trata. . Conclusión: Una identidad crística para tiempos modernos La identidad y misión del laico en estos tiempos eclesiales viene siendo. y todo cristiano que haya pasado por sus aguas es otro Cristo. de los que son bautizados. de forma creativa y adecuada a la personalidad de cada uno. La consagración bautismal instaura. como miembro pleno del Pueblo de Dios. asumida en Cristo y re-concretizada por el Espíritu. nunca fue. una correlación entre Cristo y el discípulo.20.El modelo de Iglesia que surge a partir del Bautismo es el de una comunidad de los que asumieron un destino en la vida: vivir y morir para los otros. o sea. Se trata. ciudadano de segunda categoría en la Iglesia. Y los llamados -un tanto inadecuadamente. representante o vicario de Cristo en el mundo. asumiendo sus criterios y actitudes. Es la comunidad de aquellos y aquellas que fueron revestidos de Cristo y se comportan en la vida como él se portó. su condición de cristiano bautizado. cada vez más. apenas consumidor de los bienes espirituales y eclesiales. volver a vivir hoy y siempre la historia de Jesús de Nazaret. Siendo el laico. Rom 8. En una Iglesia configurada así. La vida de Cristo es el ejemplo precursor y generador de un estilo de vida. Él no es. sí. de una Iglesia masificada y amorfa. receptor de un servicio y un ministerio que lo hace actuar en la persona de Cristo (Gál 2. antes que nada.10-11. sino ciudadano pleno. o sea. de servicio y dedicación a los demás en la construcción del Reino. de la gran comunidad de los que viven el Bautismo. asumiendo en su vida la vocación y la misión de ser otros Cristos: hombres y mujeres para los demás. de hacer de la propia vida un sacrificio que sea agradable a Dios. El Bautismo es. por lo tanto. de los que fueron mergulhados en la muerte de Cristo y han renacido a una vida nueva. ni será. todo lo que hace el laico es parte de esa su consagración primordial del Bautismo. la consagración cristiana por excelencia. 13. y por lo tanto un consagrado. La identidad del laico -identidad crística. de una consagración existencial. para el cristiano bautizado. Al cristiano sólo le importa recibir su Espíritu. por lo tanto. seguirlo en su vida. por consiguiente. No se trata.

muchas sorpresas. en ocasión de la redacción del documento de trabajo. Siendo el protagonista el personaje principal de una pieza dramática. le dan horizonte y futuro para lo que puede y debe suceder en su medio como acontecimiento de nueva evangelización que abre camino al proyecto de Jesús llamado Reino de Dios. comenzaremos a preguntarnos sobre la pertinencia de esa expresión e intentaremos ir hasta las raíces de su fundamentación bíblica e histórica. bautizados y miembros del Pueblo de Dios que están en nuestro continente. Son estas – con sabor de nuevo que surge en medio a lo que se temió dar connotación de retroceso o inercia – las que llevan al Pueblo de Dios a alegrarse y encontrar fuerzas para seguir adelante en la búsqueda del deseo de Dios para “su aquí y su ahora”. 1: ESTAR EN EL MUNDO SIN SER DEL MUNDO (Vida en el Espíritu. procuraremos seguir el trayecto que esa opción prioritaria por los laicos siguió desde antes de la Asamblea. También. es importante reflexionar sobre lo que implica para los cristianos laicos. Primeramente. constatada la afirmación – del documento de conclusiones – de que el incentivo y crecimiento de una espiritualidad laical es parte integrante del desenvolvimiento de un protagonismo de los laicos. A partir de ahí. ver y sentir esas expectativas colocadas sobre sus hombros. (1) En este texto. . procuraremos reflexionar sobre la primera prioridad pastoral consignada en el documento de las conclusiones de la Asamblea de Santo Domingo. la persona que desempeña u ocupa el primer lugar en un acontecimiento. como despiertan la esperanza. veremos como se configura en el documento de las conclusiones propiamente dicho. expresada en términos de un protagonismo de los laicos. santidad y protagonismo de los laicos después de Santo Domingo) El documento de las conclusiones de tan esperada como controvertida IV Asamblea del Episcopado Latinoamericano en Santo Domingo trajo.Parte II: ESTAR EN EL MUNDO SIN SER DEL MUNDO: La vida en el Espíritu al alcance de los cristianos laicos. junto con algunas decepciones y pocos entusiasmos. Seguidamente.

94 Grifo nosso. tienen la osadía de aceptar la invitación al seguimiento de Jesucristo y a la aventura de la santidad. buscando percibir sus posibles dimensiones. asumiendo la formación de los laicos como línea pastoral prioritaria. a retomar el sentido de un protagonismo de los laicos hoy. Algunas conclusiones sinceras pretenderán llevarnos. destacando algunos elementos recurrentes que la configuran y la hacen identificable tanto hoy como ayer. El compromiso que toda la Iglesia de América Latina asume de una nueva evangelización. La nueva evangelización. .Luego. 1 2 Cf. 4 Idem 5 N. 103. Finalmente. “. según el entender del documento solo podrá ser llevado a buen termino por medio de un laicado bien estructurado con una formación permanente. Para eso está dispuesta a poner los medios. solo será llevada efectiva y seriamente a cabo “ si los laicos. maduro y comprometido4. 103 etc.una línea prioritaria de nuestra pastoral. Parece claro. podrían ayudar a los cristianos bautizados que. Protagonismo de los laicos: el trayecto de una opción El documento de trabajo para la conferencia ya traía como la primera de las nuevas opciones que se delineaban en el escenario de las expectativas para Santo Domingo la opción por los laicos. reflexionaremos sobre el contenido esencial de la espiritualidad cristiana. debe ser la de una Iglesia en la cual los fieles cristianos laicos sean protagonistas”3. Más adelante es el documento de conclusiones que proclama: al definir a los laicos como línea pastoral prioritaria. según nuestro modo de ver. al afirmar claramente en su n. 3 N. entonces. considerándolos “tejido vital del Cuerpo de Cristo Resucitado” 1 El documento de conclusiones parece seguir en la senda del referido documento de trabajo. 6 Cf nn. 42. fruto de esta IV Conferencia. respondieran al llamado de Cristo a que se conviertan en protagonistas de la nueva evangelización”5. según los obispos reunidos en santo Domingo. de la promoción humana y de la cultura cristiana”2.. por lo tanto. Documento de trabalho (DT 642-655) Grifo nosso. sacaremos algunas pistas espirituales y pastorales que. 97.97 que: “Las urgencias del momento presente en América Latina y el Caribe reclaman que todos los laicos sean protagonistas de la nueva evangelización. 101. que la Iglesia de América Latina no desea más centralizar sus fuerzas formadoras y pastorales apenas o principalmente en el clero y en los religiosos. conscientes de su Bautismo. confiándoles ministerios y servicios dentro del cuerpo eclesial y promoviéndolos constantemente 6. que constituye la gran mayoría de sus miembros. en nuestro aquí y ahora. en este momento de la historia y de la vida eclesial de su continente.. mas tiende a invertir con entusiasmo y fuerza en la formación del laicado.

Se habla claramente en el documento de “ laicos no siempre adecuadamente acompañados por los Pastores”. p. 96-97. Los pastores se sienten responsables por estos últimos. A Igreja ícone da Trindade. mas recientemente. Breve eclesiologia. esa afirmación permite ver y concebir la Iglesia. 12 N. en: Concilium 1 (1965). 144. según aquello que es común a todos los fieles.31. “La chiesa come popolo di Dio”. “los pastores buscarán los medios adecuados que favorezcan a los laicos una auténtica experiencia de Dios ”. 99. gradual y permanente de los laicos” 8. Grifo nosso . Se originan. citado en B. al contrario. 9 Cf. Se ubica como línea pastoral principal “incentivar una formación integral. op. 11 N. B. Forte. esa santidad no llega sin una profunda espiritualidad. sino también.. 144. considerado en el plano de la dignidad de la existencia cristiana”10 Más todavía: esa eclesiología nueva y total inaugura una convicción profunda de que ese llamado mayor y primordial a todo un pueblo es inseparable de la posibilidad de asumir y desarrollar el inmenso desafío eclesial de una nueva evangelización. la Iglesia está dispuesta a reconocer las lagunas y faltas que pueda haber tenido en la formación de estos mismos laicos a través de estos años. nn. 1987. 99. Todas esas afirmaciones no se originan.30. 95.7 Al mismo tiempo se afirma que “ los fieles laicos comprometidos manifiestan una sentida necesidad de formación y de espiritualidad ”. del oportunismo de una institución que se asusta con el bajo nivel de formación de sus cuadros y con la posible disminución cuantitativa de sus efectivos. San Pablo. el documento de Santo Domingo afirma que es preciso “procurar que en todos los planos de pastoral la dimensión contemplativa y la santidad sean prioridades. Forte. 10 Y. “deficiente formación” etc. Afirmada enfáticamente no solo por la Sagrada Escritura. p. sino es asimilada por la revelación del propio Dios: de que todo el Pueblo de Dios recibe del propio Señor el llamado a la santidad. en el sentido de ayudarlos a desarrollar su vida de fe hasta abrirse en la plenitud de una autentica santidad cristiana. nn. especialmente en la constitución Lumen gentium.Además de eso. a fin de que la Iglesia pueda hacerse presencia de Dios en el hombre contemporáneo. Y todavía: “Ofrecerán también publicaciones especificas de espiritualidad laical”12 7 8 Cf. en su totalidad. que tiene tanta sed de él ”11. dice que “ la santidad es un llamado a todos los cristianos ” y que “los pastores buscaran los medios adecuados que favorezcan a los laicos una autentica experiencia de Dios” . Congar. p. Loyola. Ahora. por el Concilio Vaticano II.cit. 9 La intención del Concilio es “mostrar lo que es común a todos los miembros del Pueblo de Dios. de una constatación de base que no proviene de la lógica humana. Cf. Al referirse a los laicos. antes que cualquier distinción oficio o de estado particular. Al afirmar la búsqueda de la santidad como línea pastoral. y que en elle están incluidos también los fieles laicos.30.

48.T.2. nuestra búsqueda no será muy fructífera. “Laîc et laicat”. Ya el A. Podía ser encontrada en el siglo III a. 2Rs 19.) En el N. 3ss etc. Sin embargo. cit.15). en fin en las traducciones judaicas de la Biblia en griego.). si nos empeñamos en mirar algunas nociones de base de la identidad del llamado “laico” en el seno de la Iglesia y para el sentido de la vida en el Espíritu desde los tiempos más antiguos en la historia del cristianismo. 14. 18. hermanos) (cf. 16. op. .). 22. B. 79. en Dictionnaire de Spiritualité (DSp) IX. aplicada a las cosas para significar profano. en unión e incorporación a Jesucristo.T. 6..3. a saber. 5-6. a todos los cristianos de “santos”. c. verb. Espiritualidad laical o espiritualidad cristiana? Si buscamos en el texto bíblico. dice que la palabra laos existía antes incluso del vocabulario religioso cristiano y resalta su empleo especifico en el texto griego del A.25..27. Dt.6 etc. declara que todo el pueblo es santo.. Rm 1. 12. 16.9 etc. 16. usando este denominativo casi tan frecuentemente como otros (por ejemplo. en la lengua cultural griega para designar a los no iniciados. 15.2. la “clerical” o la religiosa”? Puede o debe hablarse de una espiritualidad dirigida específicamente para los laicos. todos los cristianos están llamados a vivir “en Cristo”. S1 34. p. a vivir una vida santa. como prioridad pastoral de la Iglesia latinoamericana a partir de Santo Domingo. posibilitada por el Espíritu Santo. no especialmente consagrado a Dios (1 Sm 21. 7..). Y el apóstol Pablo llama. al mismo tiempo en que afirma que solo Dios es santo (cf. Ez 22. ordinario. nos parece importante reflexionar ahora sobre la identidad de la llamada “espiritualidad laical” y sobre la pertinencia del término que así la califica. En la Sagrada Escritura no solo no se hace referencia a esa espiritualidad sino tampoco se habla de “laicos”14. Mesías. 2Cor 3.34.7.Teniéndose. veremos que la cuestión es menos simple de lo que parece. en los papiros e inscripciones. 2. tanto antiguo como nuevo testamento. 6. sin dudar. en la vida según el Espíritu como alternativa propuesta a toda criatura humana? 13 Estas preguntas podrán parecer superfluas y sus respuestas obvias.T. Is 12. 13 Cf.13.31 14 Y. o sea. porque está llamado a la santidad (cf.2.T. Que sería o en qué consistiría la “espiritualidad laical”? Cómo se distinguiría de otros tipos de espiritualidad. 7. por lo tanto. 8. Señor y Santo de Dios (Rm 6.19. C. 1ss. Congar.14. 26.. en el siglo II a. col.1 etc. diferente de la vivida por otros segmentos de la Iglesia? Será compatible con la concepción de la Iglesia revisada por el Concilio. 1Cor 6. 89.3. 1Sm 2. Forte. una fundamentación de la “espiritualidad laical” o de “los laicos”. S1 22. que restituyó a la misma Iglesia el primado de la ontología de gracia sobre toda articulación y delimitación particular y que resalta la antropología cristiana. Pero el término no se encuentra en el A. 7.

el cristiano sin calificativos. Le Centurion. una espiritualidad propia de “los laicos”. Paulinas. Al mismo tiempo. op. no nos dá noticia de alguna categoría de cristianos que podamos colocar en directa correspondencia con lo que hoy entendemos por “laicos”.31. la Iglesia existe en cada crsitiano. Finalmente. en la asamblea. que le abre espacio para tener parte en los bienes celestiales. 15 La Iglesia primitiva. Tambien B. así.A. cuyo perfil está descrito en los textos neotestamentarios. cit. mediante el Bautismo.17 Este estado de cosas permanece en la época patristica. espiritualidad cristiana tan solamente) consistiría entonces.que genera una espiritualidad adecuada – es el de que todos los bautizados son Iglesia. el estado monástico es exaltado y alabado.Estrada Diaz. Congar. cit. Congar. 81. La espiritualidad de los laicos (En verdad. “comunidad de Dios”. sino en una mistica y una mistagogia que los introduce siempre mas plenamente en los misterios de la fe y en la celebracion liturgica. por lo tanto. no obstante se afirma bien claramente que un laico puede ir mucho más allá que un monje en lo que dice con respecto a la santidad. 80. op. La sprimeras generaciones de cristinaos se llamaban entre sí con los terminos de “discipulos”. sea plenamente vivido el amor a Dios y al projimo según Dios. El bautizado.. 1989. sea cual fuere el carisma recibido y el ministerio que ejerce.. En: Perspectiva teológica 47 (1987). Y. Paris. Todos los cristianos son formados no en devociones. 39. sobre esto. 19 La referencia de la vivencia de esa espiritualidad cristiana es siempre escatológica y divina. en cualquier estado de vida.117. 19 Cf. Si existe una paternidad de los ministros del Evanhgelio. p. escatológicos. 18 Idem. El sentimiento dominante . lo importante es que. No existiría. 17 Cf. mi artículo “Da teologia do laicato ateologia de Batismo. 18 Por otro lado. 82. son toatalmente Iglesia y constituyen. . fue.La originalidad y lo típicamente cristiano. incorporado a Cristo y ungido por el Espíritu y. 1984. Uma reflexao em vista do sínodo de 1987”. constituido miembro pleno del Pueblo de Dios. Madrid. Esta – la Iglesia – es el “nuestro” del cristiano. ella no produce hijos. en participar activamente en el misterio y en la vida de la Iglesia. p. el sujeto litúrgico total. que son llamados simplemente a vivir la vida “en Cristo” y “en el Espiritu” como todos los cristianos. Faivre Lesa laics aux origines de l’ Eglise.. es que todos están consagrados a Dios y no hay ningún cristiano que tenga una vida “profana”. La identidad de los laicos. y asi es vivida. Forte. Vea tambien J. p. asi como los ministros ordenados. pues. sin otros adjetivos que no sea su pertenencia a Cristo por el Bautismo. “santos”. ejerciendo cada cual su carisma y teniendo presencia e inclusive voz en las decisiones. “hermanos”. 16 Ver A. a partir de esa fundamentación. Ensayo de eclesiología. col. ibidem. 20 Y. col. El termino hermanos designa una condicion comun a todos los que comparten la misma fe y practican el mismo culto cristiano. según esta concepcion. pero si hermanos.16 El laico es. ibid. col. Los laicos. 20 15 Idem.

La tendencia de equiparar el concepto biblico de “carne” y “carnal” al “cuerpo. En el fondo. 22 En los medios monásticos. A. Congar. También B.Importa resaltar que. cit. Además de eso. p. Estrada Diaz op. la vocación monástica no se erige en oposición a la vocación bautismal o mismo laical. “corporal” y “terreno”. op. Paris 1983 25 Cf. Congar y lo que sobre eso dice H. sino como alguien similar a los carnales. en su inicio. Legrand.42. por tanto opuesto a “espiritual”. muy clara en los siglos VIII Y IX. pero sintiéndose heredero de la tradición carismática de los profetas y mártires. inclusive el casamiento y la vida conyugal. El ideal cristiano propuesto y vivido por los laicos a partitr de ahí es exigente y laborioso. lleva a una desvalorización del estado de vida laico como verdadero y pleno estado cristiano y a una autonimización del clerigo con relación al resto del Pueblo de Dios. Hay que tener en cuenta que la propia sacerdotalización del monacato. “la tendencia a descalificar religiosamente los laicos”. identificado como inculto. Congar. 37. hecho con abnegación de sí mismo y de mortificación. El monje busca vivir plenamente la condición cristiana. col 85.21 Es mas en el periodo de la Edad Media que comienza a haber cierto desprecio del laico. op. escapando de las dignidades eclesiásticas y de los ministerios y no incorporándose a la jerarquía ministerial. 146 – 147.. Ver también Y. da lugar a una antropología y una espiruitualuidad hostil al cuerpo. pp. . citando San Juan Crisóstomo. cuando pasa a reforzarse la imagen del monje como ideal de persona “espiritual” y “perfecta”. Estrada Díaz. Y. Todo eso tiene. es ejemplo y testimonio de la vocación común que todos los cristianos deben realizar. ibid. con amplias repercusiones en la necesidad de una negación de la propia sexualidad como único camino para vivir la vida en el Espiritu y la unión con Dios. el laico pasa a ser visto no como un miembro de pleno derecho del Pueblo de Dios. contribuyó para ese proceso. cit. 22 Cf. 24 La Alta Edad Media trajo el reconocimiento de la posibilidad de santidad tambien por el ejercicio cristiano de las actividades seculares. cit. que se destaca entre los Padres de la Iglesia como el gran teólogo que subraya la continuidad entre la vocación monacal y la de los laicos.. col. evidentemente. 24 Cf.. basándose esa espiritualidad y perfección en el desapego de los bienes terrestres. op. Y. 93.23 La concepción de la espiritualidad vivida por los laicos es ciertamente afectada por ese estado de cosas. en: B. una seria repercusión en la manera de concebir el marimonio y vivir la espiritualidad de ella decorrente. pp. 23 Cf. cit.. que colocan los elementos de la doctrina y de la espiritualidad al alcance de todo el pueblo cristiano. 147-148. Lauret y F. la Reforma que trajo de nuevo la espiritualidad laica al cristianismo puro y simplke así como la coinsiguiente Contra – Reforma catolica darán lugar a una divulgación mayor de la spracticas espirituales y de la doctrina cristiana com los catecismos. 25 En la Edad Moderna. ya que ambos tienen las mismas exigencias y dignidad. a los mundanos. resañltando la practica 21 J. J. p. A.. Forte. Refoulé “Initiation a la pratique de la théologie”.

una contraposición entre el laicado y los ministerios ordenados y la vida consagrada. todavía permanece. el Concilio Vaticano Iipresenta una vision ecelesial marcada no solo por la concepción de la Iglesia como comunión de relaciones entre pastores y fieles (cf. Loyola. Legrand. por su estado. cit. 40-41. Spinsanti. 273.). Secondini (orgs. LG 31. el lugar del laico.27 Además de eso. 28 Sin embargo. B. 13. Sáo Paulo. la religiosa. mas tambien por la valoraizaciuon de lo terrestre y de lo temporal.. pp. 30 26 27. la constitución Lumen Gentium. como miembro pleno e iontegrante del Pueblo de Dios. a constituiçáo Gaudium et Spes e todo o otimismo secular que ela carrega e que tanto marcou a visáo pastoral conciliar. AA 10. 33. por rigor. centrada en la acción eclesial en vista de la salvación.continuadad de oración y de dirección espiritual como medios para llegar a la perfección en el estado de vida en que se está. 18. en B. la laica. que ellos ordenan según Dios. LG 32). aunque algunas veces pueden ocuparse de asuntos seculares. AG 15). 32. expresda en el empeño de una vida de perfección. Además de eso. Ver el resumen histórico y el comentario sobre la artificialidad y esterilidad de esa distinçion. uno de los mas importantes documentos conciliares. al sagrado ministerio. Forte.La noción de estado de vida desempeñó un papel importante en la consideración sistemática de la vida espiritual. Cf LG cap. Goffi e B. sino postivamente. el Concilio descentraliza los clerigos de si mismos y los centraliza en los fieles. El redescubrimiento del primado de la eclesiología total facilita la superacipón del trinomio clerigos – religiosos – laicos y permite evidenciar la bvocacion comun de todos los buatizados a la santidad. 4. en razon de su vocacion particular destínanse. según nuestro modo de ver. Por ejemplo. p. "Os estados de vida: velhas e novas perspectivas". Y los religiosos. La triple subdivisión de corte mas jurídico asumida por la espiritualidad cristiana de ese periodo lleva a suponer que se pueda hablar de tres espiritualidades difenrentes: “la clerical. 27 Cf.26 En nuestros días. 29 30 Cf. por la diversidad de carismas y ministerios (LG 4. polarizada por la animación de orden temporal”.. Problemas e perspectinns de espiritualidade. S. definiendolo no por lo negativo (aquel que no es clerigo ni religioso). 28 Cf. procura ofrecer una vision positiva del laico. op. em: T. op. Luego los que recibieron el orden sacro. Ver también lo que dice sobre eso H. cit.193.. principalmente y ex-profeso. 7. 12. afirma: "La vocación propia de los laicos consiste en procurar el Reino de Dios precisamente por medio de la gerencia de las cosas temporales. Ellos viven en medio del século" 29 Y todavía: “La índole secular caracteriza especialmente a los laicos. dan brillante y exímio testimonio de que no es posible transfigurar el mundo y ofrecerlo a Dios ejerciendo funciones temporales y ordenandolas según Dios”. cit. 22. Forte. p. donde sería. ejerciendo hasta profesion secular. p. . 1992. op.

ya que nadie es neutral frente a los desafios históricos a los que está expuesto.32 Y todavia el riesgo de ignorar que todas las condiciones de vida. Dehoniane. 32 Cf.Aún reconociendo todo el avance que ese documento y el Concilio en general trajeron a la Iglesia y más concretamente para los laicos cristianos. sociopolítica. en especial en Lumen Gentium. esa optimista y entusiasta valorizacion de lo terrestre y de lo temporal puede traer algunos riesgos para la propia concepcion de la espiritualidad: el obscurecimiento de una especificidad de lo religioso y el desconocimiento de la realidad de un aspecto del "mundo" que no lleva a Dios. La pretendida neutralidad en relacion a lo real cuando se trata de las cosas del Espíritu está bien próxima al enmascaramiento . Mas todavia: independientemente del problema específico de los laicos.31 En lo que dice respecto a un avance posible para una espiritualidad adecuada a los laicos. 102. Y. 1975. . A.aquel o aquella que no tienen en la Iglesia un carisma o misterio específico.. consecuentemente.. Boloña. Esto deja claro que aún en los tan positivos documentos conciliares..) PARTE III "LAS MODIFICACIONES PROFUNDAS EN EL ROL Y EN LA IDENTIDAD FEMENINAS A RAIZ DE SU 31 Cf. Congar. representado publicamente por los votos religiosos o por la ordenacion sacerdotal. p. op. Ese modo de proceder hizo que la comunidad eclesial se estructurase sobre una base de contraposiciones que no ayudan a la comunion del pueblo de Dios. político-sociales. el riesgo de menospreciar la validez y la pertinencia de toda una tradicion ascética cristiana en la busqueda de la union con Dios.voluntario o involuntario . declarandolo no apto para ocuparse de las cosas propiamente "sagradas" o "de Dios". Due ecclesiologie: ecclesiologia giuridica ed eccleslologia di comunione nella LG. tienen una dimension mundana. no se puede dejar de admitir que hoy. todavia se hace presente la coexistencia de dos tipos de eclesiologia: una mas jurídica y otra de comunion. con la distancia histórica que tenemos del evento. según nuestro modo de ver. implicando una respuesta hecha de resonancias igualmente mundanas. Por lo tanto. una dificultad y una discrimincion sutiles. nos está permitido identificar algunas limitaciones: el laico todavia es definido juridicamente y por lo negativo . la posicion conciliar todavia trajo. inclusive en el interior de la Iglesia. cit. confinando al laico al campo de lo secular y de lo profano y. que ahora parecería descartada como démodé o fuera de lugar. Acerbi.de ideologias y de (Falta.

pues. liderazgo y organización. Cerca del 80% de ellas pertenecen a un estrato social.con una toma de conciencia de esas mujeres respecto de su papel en la historia y en las estructuras de la sociedad y con un efectivo asumir de ese papel en el seno de alguna instancia de alcance propiamente político. en el trabajo y en la sociedad ellas todavía son extremadamente oprimidas y marginadas. El campo religioso cristiano brasileño tiene como actores. movimientos populares y partidos políticos. permitió a muchas mujeres expresar sus capacidades y potencialidades de coordinación. La experiencia y el comportamiento religioso de las mujeres de los medios populares brasileños y su participación mayoritaria en los distintos servicios eclesiales son. sujetas a distintas formas de opresión. de baja renta. en el cual los servicios permanecían excesivamente concentrados en la mano del sacerdote.en mayor o menor escala . Rescate de una trayectoria Importa. en muchas de sus diócesis. el pasaje por la experiencia religiosa y eclesial cristiana se ha mostrado una constante y auténtica vía de acceso a la emancipación y a la recuperación de la dignidad humana de muchas de esas mujeres. mujeres. y viven en la pobreza. su participación efectiva en el universo religioso y eclesial es una posibilidad real y original de acceso a una mayor participación en sindicatos. El hecho de que la Iglesia de Brasil. . rescatar la trayectoria religiosa y eclesial de las mujeres en el proceso de comprensión de su compromiso y de su sentido de pertenencia a la institución religiosa como tal. asociaciones de barrios. haber adoptado el modelo eclesial de las CEBs (Comunidades Eclesiales de Base) al lado y además del tradicional modelo de la parroquia. muchas veces.PARTICIPACION EN LA VIDA Y EN EL ESPIRITU DE LAS COMUNIDADES ECLESIALES" CAPITULO 1 La mujer en la década de los 80: de lo doméstico a lo público La historia reciente de las religiones e Iglesias cristianas en la América Latina y especialmente en Brasil ha mostrado una nueva y distinta dinámica del lugar y del papel de la mujer en la sociedad y en la Iglesia. Ahora. en su gran mayoría. el único modo de tener un lugar de presencia y actuación fuera de los limites domésticos y del cuidado de la familia. en un primer momento. Es importante también percibir si y cómo ese proceso está en conexión . Si en la familia.

Reivindicando algo que pertenece esencialmente a la esfera de lo privado. emergieron políticamente con contenidos nuevos. dueño del espacio público. pariendo la redención a partir del dolor inconsolable de la pérdida de los hijos. Abordando la cuestión en términos más teológicos. lo más elocuente. Con mucho más razón las mujeres de los medios populares que. en este momento de la historia. Moviéndose por otras razones – entendidas como “privadas” -. crearon el hecho político de mayor resonancia. no fueron moldeadas por la sociedad masculina como tal y tienen. mostrando en la cara y bajo las ventanas de la dictadura nada menos que el derecho a su maternidad. durante los anos sangrientos de la dictadura. todavía lo es más entre las mujeres de las clases populares. lo más entendido en aquellos años tenebrosos de su país y de su continente. percibimos que ese movimiento y ese camino son para la mujer una verdadera recreación.Para alcanzar ese objetivo tenemos como trasfondo el gran cuadro antropológico que atraviesa toda la cuestión de la presencia de la mujer en los espacios privado y público y se expresa: - en la cuestión de las relaciones de género. su campo es otro. La teología que . Darcy de Oliveira. que es el de las mujeres a las cuales nos referimos. su forma de leer el mundo es otra. R. la chance de inventar algo nuevo en su camino en dirección a la libertad y a la participación. como también de todo el conjunto del proceso de modernización de la sociedad. de donde nunca les fue permitido salir. por lo tanto. en Buenos Aires. La mujer. visto como es profundo el descubrimiento que ella hace de sí misma en el devenir de tal proceso. solo ahora empiezan a ser por el afectadas y a hacer síntesis distintas de sus compadreas intelectuales o profesionales. no desea reproducir el modo de lucha del hombre. pone eso en evidencia al referirse al ejemplo de las madres y abuelas que. confinadas más que ninguna al espacio de lo privado. con buen nivel cultural y socioeconómico sería ya discutible tomar como básico el tema de la igualdad. que. paseaban la orfandad de los hijos y nietos desaparecidos. en la cuestión del cuadro sociopolíticocultural. Su modo de actuar es otro. Si bien entre las mujeres de clase media. por lo tanto. en la Plaza de Mayo. Lo que primordialmente nos ha llamado la atención como punto de reflexión teórica es la desmitificación que la literatura feminista más reciente producida en Brasil o en la América Latina viene haciendo de la lucha por la igualdad como objetivo central de los reclamos y aspiraciones de la mujer. al margen no solo de ese movimiento.

sobretodo las de los medios populares. según los últimos avances de la teología. como el presbiterio* y otros ministerios ordenados. a un proceso de “exogenia” o de “éxodo“ del lugar que les había sido impuesto secularmente. las mujeres. enviándolas al espacio público para que sean agentes constructoras del Reino de Dios. con perspectivas altamente renovadoras. por lo menos pasibles de “rescate” en una nueva hermenéutica. Cómo las recrea a partir de su realidad y las lleva a su reconocimiento como Mesías e Hijo de Dios. que se encuentran organizadas y articuladas en círculos bíblicos. y como las conduce. en clubes de madres y comunidades eclesiales de base. Esa nueva subjetividad no se expresa necesariamente como desarrollo del espacio institucional dentro de la Iglesia. a partir de la “diferencia” reafirmada como precioso e importante elemento de todo el proceso. Más que eso. La confrontación con la Biblia va a ayudar en eso. en una re-invención inclusive de los propios conceptos de “público” y “privado”. las mujeres ya no pueden ser consideradas dentro de la Iglesia – si se mira con atención y fidelidad los datos del Nuevo Testamento y los textos fundadores del cristianismo – subalternas o inferiores. por ejemplo. Concretamente en la América Latina y en Brasil. Que esta experiencia sea vía de pasaje a una nuevo realidad. Por ejemplo: Génesis 3 y el relato de la caída – ya acá mencionada – ha sido recientemente trabajado por mujeres. O sea. Eso ciertamente las vuelve nuevos sujetos eclesiológicos. que es la construcción del espacio público y el ejercicio de la ciudadanía de una nueva manera. pero con un respeto extremo de la diferencia de cada uno e instaurando nuevas relaciones de reciprocidad. es posible aspirar a espacios y otros hechos que no los ya realizados hasta ahora. es lo que parece revelarse al observar a las mujeres. sobre todo las de los medios populares. están pudiendo experimentar ese “nuevo papel” que viene de una nueva manera de estar juntas. y de un nuevo contacto y posibilidad de interpretación de la Biblia y de la palabra del Evangelio.que también es texto fundamental para el cristianismo – se pueden encontrar textos si no explícitos en favor de la mujer. amigas y agentes del Reino de Dios. ni trae como reivindicaciones primordiales.recientemente se ha inclinado sobre la cuestión de la mujer va procurando examinarla a partir de textos bíblicos. cuál es la práctica de Jesús respecto de las mujeres concretas que a él se acercan. una nueva realidad está en curso y es posible para ella mirarse nueva y distinta. sino compañeras. Los estudios teóricos realizados en las últimas décadas nos dan el panorama necesario para que el material venido de la realidad encuentre sostén y pueda ser elaborado no como datos . Cuando la mujer – principalmente la del medio popular – se une a otras que le devuelven su rostro multiplicado y plural. pero pasa por una experiencia humana y religiosa que abre caminos y crea nuevas posibilidades. De la misma forma. así. las investigaciones y estudios realizados sobre el NT vienen mostrando. de los evangelios y de la práctica de la Iglesia. Todo eso es así. dándole fundamento. la conquista de ministerios hasta entonces negados a la mujer. Desde el AT . compartiendo sus problemas y esperanzas.

sino como un texto vivo. Cada vez más se ven mujeres al frente de las comunidades. En esa comunidad mayor. del cuidado de las Iglesias y casas parroquiales y otros. agentes de pastoral comprometidas y respondiendo por un grupo de personas. organizando sus deseos y procurando articular del mejor modo posible su acceso a los bienes eclesiológicos. acompañamiento espiritual de personas y producción de material que ayude a organizar positivamente la oración y la liturgia en sus más distintos niveles. fueron mostrando un rostro colectivo de mujeres comprometidas con la construcción del Reino de Dios. en progresión reveladora y fecunda. . Laicas o religiosas. Los eventos que marcaron la década de los 80 En Brasil. con quienes comparten en pie de igualdad un mismo servicio calificado al pueblo de Dios. 2. dada por el Otro. Esa solidaridad se volvió más fuerte a partir del momento en que las teólogas se percibieron servidoras y portavoces de las mujeres de los medios populares.fríos. viva ella también. Ÿ la mujer rompió el silencio”. y tal vez. Los servicios que la mujer pasa a prestar también dan testimonio del lo nuevo que se procesa en ella y a partir de ella. “Mujer: en busca de su identidad” . Los temas de los encuentros – que acontecen en nivel nacional y latino americano . la ruptura del silencio y el acceso a la visibilidad y audibilidad en el espacio eclesial y en la comunidad teológica. En primer lugar. Es notable el fruto que producen esas maestras espirituales. su misión es organizar y articular el discurso que sale en estado bruto de las manos y bocas de las compañeras que están en la base y en su día a día traban una lucha sin cuartel por el adviento del Reino. son incontables hoy en Brasil las mujeres que se dedican a la predicación de retiros. la solidaridad y la pluralidad cómplices en el saber y en el hacer teológicos. la década d los 80 fue marcada. por varios acontecimientos importantes protagonizados por la mujer: 1. En el campo de la espiritualidad. en nivel eclesial. Las mujeres ya no son vistas en la Iglesia apenas realizando los tradicionales ministerios de catequesis. sobretodo. de las agentes de pastoral de base. que constituye la referencia de la esperanza de esas mujeres.dan testimonio de este progresar de aglutinación y organización que fue haciendo de la comunidad teológica y pastoral femenina un sujeto activo en la comunidad eclesial: “Mujer: aquella que aprendió a desconocer su lugar”. la presencia de mujeres también creció de modo notable. que dialoga con la Palabra de Dios. debemos nombrar los encuentros de mujeres teólogas y pastoralistas que. el descubrimiento de una nueva identidad. Ellos fueron seguidos por muchos otros que mantuvieron los puntos clave de estos primeros pasos: la ocupación de un lugar que no era el suyo desde el inicio. “Haciendo teología en lo femenino plural”.

Trátase de la cuestión de los ministerios. además del propio tema de la identidad de la mujer y de todos los temas teológicos y bíblicos pensados a partir de su óptica de mujer. Todas las mujeres involucradas en un servicio eclesial sienten cotidianamente en su piel que es urgente una reflexión y una práctica que respondan a los deseos del Pueblo de Dios en ese particular. las mujeres teólogas. para ensanchar el espectro de las conquistas posibles y llenas de promesas que irán haciendo siempre más para que la mujer cristiana encuentre un camino que pasa por dentro del espacio eclesial para hacer su transición de lo doméstico a lo público. luego de pasar por momentos mencionados arriba. Entre los temas caros a las mujeres que actúan en la Iglesia más intensamente a partir de la década del 80. Si faltaran ellas. Finalmente. . que son de descubrimiento de sí mismas y de su papel en la comunidad teológica. destacaríamos. aunque no siempre fáciles. y el inicio de su abordaje por parte de las mujeres cristianas en la década de los 80 fue tímido y cauteloso.que ayudan a muchos hombres y mujeres. Son estos puntos centrales que se insinúan al comienzo de la década del 90 y que ya promediando la misma se perfilan como los temas principales del fin del milenio. sobretodo a las mujeres teólogas. un soplo único que solo ellas pueden dar a los temas tan antiguos. En la década de los 80. encamínanse cada vez más por la producción teológica que ahora no se centraliza apenas o principalmente en el tema de la mujer. que ganó nueva fuerza y tonificados elementos. por su importancia y centralidad. El otro tema está más relacionado al área de la eclesiología. pero. sobretodo para las teólogas católicas. hay otros dos que nos parecen especialmente relevantes. las mujeres teólogas hoy ya permiten decir que la teología de Brasil sería impensable sin su contribución. La década del 90 continúa profundizando esa pista abierta y buscando caminos fecundos. un abordaje fundamental de los problemas a reflexionar. Ellas lo hacen con coraje y esperanza. con la reciente encíclica del Papa “Evangelium Vitae “. las mujeres empezaron efectivamente a responder a esa situación. Estos dos temas son polémicos y delicados – eclesialmente hablando -. su sexualidad y su fecundidad a la luz de la Revelación cristiana y en diálogo con el Magisterio de la Iglesia es una misión a la cual no se pueden negar. del misterio cristiano. El primer tema refiérese al área de la Etica y de la Moral. faltaría una parte importante de la reflexión teológica. según su propio sentir de Dios y su experiencia del Espíritu marcado por su modo femenino de ser. asumiendo varios ministerios en las comunidades. 3. vistos y trabajados bajo su perspectiva y su óptica femenina. fueron ganando fuerza y entraron en la década del 90 como grandes desafíos a la teología elaborada por la mujer. Hay todo un continente a ser explorado. Profesoras y escritoras. investigadoras e intelectuales de peso y profundidad. Desde la década del 80 se está volviendo evidente para las mujeres que el desafío de pensar su corporeidad. pero siempre nuevos. que trata de los derechos de la reproducción y de la sexualidad. sino en todos los temas de teología.

aunque muchas veces no accedan ni lleguen a lo que entendemos por espacio público propiamente dicho. Lo público podría ser . Las mujeres se muestran bastante conscientes de su condición de plenas . por lo tanto. primeramente. muchas veces lo único posible para la mayoría de las mujeres. Espacio. el comunitario. con las compañeras. sindicatos. pero que no necesariamente toma la forma de las instituciones políticas entendidas como tales. de socialización: compartir con los otros miembros de la familia. Es necesario aprender a sospechar de la certeza del concepto de lo público relacionado a la actividad más directamente vinculada a las estructuras organizadas: partidos. La Iglesia es lugar de expresión de su fe. En tercer lugar. de vivencia concreta de la solidaridad. asociaciones de distintos tipos. la que dice respecto a la propia distinción entre los conceptos de doméstico y público. presentamos.Apuntando algunas pistas de futuro A la guisa de pistas para reflexionar en un futuro próximo. Las mujeres. Mientras para algunas mujeres son claras y pesadas las dimensiones negativas de este tipo de trabajo. se impone la desmitificación de la convicción de que para la mujer en general el espacio y el trabajo doméstico es un pesado fardo y un cautiverio a ser penosamente cargado a lo largo de la vida. de la convivencia. en fin. O sea. En segundo lugar. los agrupamientos aunque informales que las hace inter-actuar con la alteridad de los otros y otras que les devuelven lo cotidiano bajo forma de interpelación. del compartir – valores fundamentales para lo que entendemos por ejercicio de ciudadanía. solidario. en esa clave de comprensión. lo que sería entendido como público es lo que va más allá y transciende el puramente doméstico y familiar. no están por eso impedidas o bloqueadas en su vivencia de la solidaridad. los grupos de madres. gratificación y posibilidad de crecimiento. para muchas – y tal vez para la gran mayoría – el trabajo doméstico puede ser lugar de creatividad y ciertamente de participación. Para las mujeres. como ser pensante. pero muchas veces también de su aprendizaje como ser humano. es evidente que la Iglesia parece como el espacio alternativo al hogar. no se puede afirmar que exista un trasfondo de frustración generalizado con la inserción de las mujeres en el espacio privado. compasivo.

que les trae no solo pistas y condiciones para una mayor autoayuda. que es mayor y más profundo del que podrían verse tal vez en muchas participaciones en otros tipos de organizaciones. No obstante. transmitida. es una fe que. la inserción en el mercado de trabajo se dio y se da mucho más por la necesidad básica de aumentar la renta familiar y contribuir a alimentar los hijos y sobrevivir. que era apenas más que la alteridad familiar. o sea. etc. como la lucha por la igualdad salarial . también es verdad que la persona de Jesús y las palabras del Evangelio asumen lugar de extrema centralidad e importancia para ellas. Para esas mujeres. Mientras las mujeres de la clase media hacen un análisis del propio proceso de emancipación. a punto de influir y pautar su vida. aunque aparezca como una fe más devocional que propiamente alimentada por el contacto vivo con la Palabra de Dios y la Escritura. y por eso. La Palabra de Dios. las mujeres de los medios populares ya comienzan su proceso con ese pasaje hecho. . que por cuestiones ideológicas. Por eso es algo enriquecedor. no camina en paralelo con una búsqueda de igualdad con el hombre como tema primordial. Para gran parte de las mujeres brasileñas.. Se puede respirar en muchas mujeres ese sentimiento de pertenencia. sino también condiciones de crecimiento en la vida de fe y en la profundización de la experiencia espiritual cristiana. consignada en la Sagrada Escritura. Ciertamente la vía que las hizo y las hace pasar de lo doméstico a lo público. el proceso de emancipación y descubrimiento de la propia identidad y el asumir de un actuar político e influyente en la sociedad no pasa por el llamado movimiento feminista. la Iglesia abre para ellas el espacio de la alteridad.. expresado no más en términos de la búsqueda de una igualdad con los hombres. tiene un lugar preponderante en la vida de las mujeres. hizo su camino y encontró tierra fértil en sus mentes y corazones. sobretodo las de los medios populares. La inserción en la comunidad eclesial trae. Si es verdad que la presencia de María es algo fundamental en sus vidas. y pasando por la lucha por los derechos a la diferencia. La motivación que allí las lleva y allí las mantiene transciende a ellas mismas. tiene fuerza suficiente para ayudarlas a enfrentar los obstáculos y las dificultades que se presentan a cada momento. como mujer-tipo que las hace entender y aspirar a ir a las raíces de su ser mujer.ciudadanas eclesiales. del confinamiento en el espacio del hogar. En el fondo. innegablemente para esas mujeres una mayor conciencia social y vuelve más visible para ellas la necesidad de la responsabilidad histórica y política de transformación de la realidad. privado al ejercicio público de la profesión y de la ciudadanía. Esa fe profunda y enraizada hasta lo íntimo de sus personas está con ellas y puebla sus vidas desde su infancia.

De tal modo es profunda e importante la experiencia de fe como potencializadora de su deseo y de sus posibilidades como seres humanos, que las hace incluso superar limitaciones bastante elementales que traban su proceso de crecimiento, como la dificultad o la imposibilidad de la lectura, los obstáculos familiares y la oposición del marido, el conflicto con los compañeros etc. Las actividades y la vivencia comunitaria de carácter religioso atraen tanto o más a las mujeres que las actividades y agremiaciones político-partidarias. Es por medio del encuentro en torno de la Biblia, de la meditación y reflexión sobre la Palabra de Dios que muchas veces para ellas la luz va surgiendo en las cuestiones personales, comunitarias o sociales. Si sucede algún pasaje del doméstico a lo público en la vida de esas mujeres, ese pasaje es poblado por los rostros y por los nombres del pueblo de Israel, y el ritmo es el de su saga y su lucha que hace pasar del cautiverio a la liberación. La crítica – velada o explícita – al machismo que está comprendido en el contexto patriarcal en lo cual fueron escritos los textos de la Escritura les trae también motivaciones positivas para percibir que la Palabra de Dios es libertadora y no esclavizadora. Por lo tanto, libertadora también para ellas en sus intentos de descubrirse más como mujeres y seres libres e ir, en la medida que eso fuera necesario, más allá de aquello que el espacio doméstico, con su carga de haceres diarios , pueda tener de confinamiento y esclavitud para ellas que en él pasan el mayor tiempo de sus vidas. La identificación de muchas mujeres con María de Nazaret se da no sólo por la necesidad de protección, aproximación y acogida, sino también por el ejemplo que la personalidad fuerte de la Madre de Jesús da en los escasos textos evangélicos que la mencionan explícitamente. En fin, hay algo característico que no puede ser ignorado. Esas mujeres son, a pesar de su vida cotidiana muchas veces dura y aplastante, llenas de esperanza y confianza. Para ellas, la vida y el mundo no se presentan amenazadores y destructivos, sino cargados de posibilidades de vivir y construir algo que es más grande y mejor que aquello que fue y es vivido hasta ahora. En ese sentido, ya emerge en ellas la conciencia, aunque muchas veces algo oscura, de que la opresión de la cual son víctimas en casa y en la sociedad no es la voluntad de Dios. Dios para ellas es Alguien positivamente experimentado, Alguien que quiere transformarlas y, en realidad, las transforma profundamente. Apoyadas en la fe en ese Dios – muchas veces su único apoyo y su única chance de futuro – es lo que ellas van abriendo, de manera propia y original, no totalmente comprensible para nosotros y para otros observadores de su lucha y su coraje, su difícil y fascinante pasaje del doméstico a lo público.

CAPITULO 2 “La familia como Iglesia doméstica: agente de nueva evangelización”

La religión, en el momento actual, parece volver al escenario y situarse nuevamente bajo los reflectores del interés de la sociedad. Con la crisis de la modernidad, ella que parecía exiliada de los terrenos del interés del mundo occidental y no parecía poder influir en los valores y patrones de comportamiento emerge con nueva e inusitada fuerza. Ese fenómeno constátase no sólo en Brasil, sino también en el mundo entero. Los estudios más recientes realizados por las varias ciencias sociales y humanas apuntan en dirección de una revitalización de lo religioso, a lo cual se ha buscado llamar – propia o impropiamente – de “retorno a lo sagrado” o “reavivamiento de la fe”. Entretanto, una de las características del estado de cosas arriba descrito parece poner en riesgo las tranquilas certezas en el adviento definitivo de la secularización y las categóricas afirmaciones sobre lo que se llamó la “muerte de Dios”. Trátase del hecho de que lo religioso, en este momento, emerge bajo "otra” forma. Osaríamos decir, una forma distintamente estructurada, institucionalizada de otra manera. Al lado de las iglesias y tradiciones religiosas históricas que cargan en si elementos de composición suficientes para definirlas como instituciones , aparecen y crecen con fuerza y vigor los llamados nuevos movimientos religiosos, que desdoblan delante de nuestros ojos modernamente asustados un 'sagrado' y un 'religioso' distintos de aquellos por nosotros hasta entonces conocidos. No pretendemos acá detenernos en las características, raíces y consecuencias de ese fenómeno. Otros y nosotros mismos ya procuramos hacerlo en otro lugar y de forma más extensa y completa de lo que nos permite el límite de este texto. Nuestro interés ahora es procurar percibir – a partir de un punto de vista muy particular, el de la teología – cuál es l la incidencia y las implicaciones que la institución religiosa católica , en este momento de la historia, podría tener en otra institución social de primera importancia: la familia. La interpelación con la cual damos inicio a nuestra reflexión es, pues: Hasta que punto la Iglesia de la cual somos miembros y a la cual pertenecemos, espacio donde vivimos nuestra fe, tiene real posibilidad de, con sus valores, sus normas, su moral, tener alguna influencia sobre la vida y el crecimiento de la familia? Hasta que punto el proceso de modernización vivido por la sociedad no disminuyó sensiblemente la fuerza configuradora del rostro de la familia por parte de la institución eclesial católica? En síntesis, hasta qué punto la vivencia de la fe cristiana católica hoy podría ser todavía determinante para la estructuración y la vivencia de las relaciones familiares? Si el Concilio Vaticano II recomienda a los católicos que hagan de sus familias una “Iglesia doméstica”, hasta que punto esta puede resplandecer en el medio del mundo como fruto de la nueva evangelización y colocarse efectivamente a su servicio?

Un poco de historia

En el intento de situar nuestra reflexión, cumple decir que, al hablar en familia, en el umbral de una reflexión que se desea sistemática, entendemos tratarse, en el caso, de la llamada familia moderna. Entran en esa clasificación las familias que se caracterizan por cierto conjunto de valores, tales como el amor conyugal, la valorización de la maternidad, la centralidad del bienestar y de la educación de los hijos, y por un confinamiento siempre mayor en el área doméstica privada, en oposición al área pública, sentida como hostil y amenazadora. Pero, al tratarse de ese tipo de familia, se tiene constantemente en cuenta las profundas, aunque graduales, transformaciones que ella viene sufriendo en la sociedad brasileña a lo largo del proceso de industrialización y modernización. Transformaciones económicas, sociales y políticas que van a alterar el patrón arriba descrito, debilitando paulatinamente las características que constituyen el soporte y la trama del núcleo familiar. Cabe advertir que la familia urbana como tal con certeza no entraría unívoca y generalizadamente en este parámetro descriptivo, a pesar de poder encontrarlo en algunos segmentos sociales. Hay que tener en cuenta que, en las clases populares y en los segmentos medios de nuestra sociedad, la inmensa y plural realidad de las familias incompletas, de las familias con núcleo en “desagregación”, de las familias con mujeres jefes de hogar – en que el hombre se vuelve apenas una figura emblemática, cuando no inexistente - , de las familias cuyos polos de aglutinación sobrepasan las fronteras del núcleo familiar, son cada vez más numerosas y constituyen interpelante realidad no solo para las ciencias sociales, como también para la Iglesia y para la teología. En medio de esas transformaciones del grupo familiar, son muchos los factores que pueden remiternos a sus causas. Entre ellos, ciertamente los medios de comunicación social, bajo sus varias formas, son los más importantes, vehiculando otros modelos que invaden el área privada en que la familia moderna se había confinado, transformando mentalidades, alterando expectativas, introduciendo nuevos estímulos y motivaciones. Los mismos medios de comunicación hacen circular, igualmente, interpelaciones sobre la familia que reflejan las preocupaciones de una institución como la Iglesia católica. En reciente articulo en el Jornal do Brasil, el editorialista Luiz Paulo Horta escribe, comentando la película Pequeño diccionario amoroso: “Casamientos duraderos están quedando, evidentemente, muy raros; y la propia Iglesia católica, mientras organiza un congreso sobre la familia con la presencia del Papa, se tomó el cuidado de explicar que personas separadas y casadas de nuevo no dejan de ser parte del rebaño. Pero hay en eso todo una disonancia medio perturbadora, una diferencia de visión que puede transformarse en un muro de incomprensión.

Delante de este cuadro y de este proceso por el cual pasa la familia, cabría, entonces, la pregunta: Cuál es el lugar y la real importancia de la institución religiosa cristiana y, específicamente, de la Iglesia católica cuando se trata de reflexionar sobre la familia? Una sociedad modernizada – aunque se desigualmente – caracterizase por no ser más centralizada en la visión sacra del mundo. La religión, allí, pasa por un proceso de “vaciamiento funcional” en el sentido de perder algo de su influencia como configuradora de valores, aunque substituya parcial o integralmente las funciones antes ejercidas por otras instancias. ¿A partir de donde se estaría dando hoy, por lo tanto, la relación entre la familia y la Iglesia Católica ?

La familia: célula primera de evangelización La Iglesia Católica siempre vio en la familia una de sus grandes esperanzas para la evangelización y formación de personas y mentalidades. Llamada “Iglesia doméstica” y lugar primogénito de evangelización, la Iglesia encuentra posición prominente en los documentos oficiales de la Iglesia, que en ella depositan gran parte de sus expectativas de difusión del mensaje del Evangelio, de formación de las futuras generaciones de católicos y de transformación de las estructuras injustas de la sociedad. También, y no menos, de posibilidad de ser el granero de las vocaciones sacerdotales y religiosas, o sea, cuna de la formación de personas que irán dedicar integralmente sus vidas y lo mejor de sus fuerzas y energías al anuncio del Evangelio y al servicio de la propia institución eclesial.

La Lumen Gentium, constitución dogmática sobre la Iglesia del Concilio Vaticano II, en su párrafo 11, usa y explicita la expresión “Iglesia doméstica” como feliz definición de familia: “...los esposos cristianos, en virtud del sacramento del matrimonio, por el cual manifiestan y participan del ministerio de la unidad y del amor fecundo entre Cristo y la Iglesia (Ef 5,32), se ayudan mutuamente a santificarse en la vida conyugal y en la procreación y educación de los hijos, y por lo tanto, tienen en su condición y estado de vida su propia gracia en el pueblo de Dios (cf. 1Cor 7,7). Pues de esta unión conyugal procede la familia, en la cual nacen los nuevos ciudadanos de la sociedad humana, que por la gracia del Espíritu Santo quedan constituidos por el Bautismo en hijos de Dios para perpetuar el Pueblo de Dios en el transcurrir de los siglos. En esta, como “Iglesia doméstica” serán los padres para con sus hijos los primeros predicadores de la fe con su palabra y ejemplo, y deben fomentar la vocación propia de cada uno, y con cuidado especial a la vocación sagrada. Es comprensible, por lo tanto, que la familia sea objeto de especial atención pastoral por parte de la Iglesia. E igualmente, objeto de su gran preocupación, al percibir la misma Iglesia que el proceso de secularización y modernización lanza los fieles a un estado de

Esto exige de la Iglesia una rearticulación permanente. medios y fines. para que su mensaje tenga en cuenta las contingencias de los tiempos yendo al encuentro de los cambios que marcan la historia y abarcando a la vez la conducta de las personas en su experiencia vital concreta. como fin secundario. que “sólo la intención de procrear es la que legitima las relaciones sexuales”. permaneciendo el placer sexual. alejándolos de la influencia directa de la parroquia y de la comunidad eclesial y exponiéndolos. consecuentemente. incluso los regidos por los patrones cristianos y católicos. no distinguiendo entre sagrado y profano.confusión y mezcla de planes y niveles. componente indispensable de la relación conyugal y. perenne y transitorio. se liberaban de las antiguas normas morales y ganaban los hogares más sanos. dentro de las cuales ciertamente las más potentes son la crisis de la ética y el avasallador poder de los medios masivos de comunicación. Etica cristiana y sociedad moderna Uno de los puntos más problemáticos para una interacción armónica entre la familia y la Iglesia Católica en los tiempos modernos ciertamente se refiere a la sexualidad. a las más variadas agresiones. catolicidad) eclesial cubre. sobre la cual la Iglesia siempre afirmó. la Iglesia se . que en el Concilio Vaticano II buscó las bases y las condiciones para un dialogo más fecundo y abierto con el mundo moderno y la consecuente valoración de las llamadas “realidades terrestres”. proponiéndose como válido para todas las realidades que la universalidad (literalmente. Fue con ese discurso que la Iglesia enfrentó todo el adviento de la revolución o liberación sexual que barrió el occidente en este siglo. principalmente a partir de los años 60. La dificultad es reforzada por el hecho de que el discurso oficial de la Iglesia debe ser pronunciado en términos y dimensiones universales. La tradición posterior recobra esta máxima agustiniana – elaborada en un contexto de valoración de la fecundidad y contraposición a los maniqueos – y la reafirma. por fuerza de uso y de la divulgación de los nuevos métodos anticonceptivos. con inevitables incidencias en la institución familiar. Veamos lo que sucede con respeto a la finalidad del matrimonio. Aunque haya habido un serio y real esfuerzo de aggiornamento y actualización por parte de la Iglesia. con base en San Agustín. aún así hay puntos vitales para la Iglesia Católica como tal – en lo que se refiere a su propia identidad y misión – que no pueden ser eludidos y que entran en choque con las nuevas exigencias que la sociedad impone al seguimiento familiar. En el momento en que las relaciones sexuales. valores y costumbres. indefensos. la expresión conyugal del amor de los esposos. por ejemplo.

separados o también divorciados que contraen nueva unión). Al contrario. sobre valores y comportamiento. deja entrever solicitud y preocupación pastoral con lo que llama “algunas situaciones irregulares” (el matrimonio de experiencia. revolucionado y con mentalidades reestructuradas. La encíclica deja de hablar de “pecado grave” cuando da coraje a los esposos cristianos a esforzarse por cumplir la doctrina del Magisterio (n. de Juan Pablo II. interpeladas por un nuevo estado de cosas. Por otro lado. basados en la Buena Nueva del Evangelio. no incitando a los confesores a inquirir e investigar las conciencias de los penitentes respeto de la vivencia de su sexualidad. y por lo tanto.veía desafiada a encontrar nuevas palabras para dialogar con un mundo convulso. la Iglesia viene mostrando atención y solicitud maternales diferenciadas a los casos problemáticos. también no se puede ignorar que. la Iglesia viene respondiendo siempre firmemente. Reafirmando sus principios. modifican el rostro de la familia moderna. exhorta a los pastores a ser comprensivos con las dificultades de los cónyuges en el ejercicio de su vida conyugal. uniones libres. introduce un elemento nuevo. viendo la fecundidad de manera más amplia y abarcadora. posibilitando así apertura para el diálogo entre generaciones y creando las condiciones para el acontecimiento de la tan esperada Iglesia doméstica. las cuales dan franco testimonio de esa apertura. dolorosos y difíciles que muchas veces se volvieron verdaderos escollos en la vida de los cónyuges al pleno ejercicio de su sexualidad. de 1981. Al movimiento de control de la natalidad. Ogino Knaus. Otras transformaciones sociales. en su constitución Gaudium et Spes. Los documentos y pronunciamientos oficiales de la Iglesia afirman y reafirman una visión de la ética sexual que ve las expresiones del amor apenas en el matrimonio y en los limites del cuadro mayor de la fecundidad. católicos unidos sólo en matrimonio civil. ya bastante intenso en la primera mitad de este siglo. Billings) de limitación de la natalidad como camino para el ejercicio de una paternidad o maternidad responsables. mientras reafirma los mismos principios y la misma visión de base. 26). a la estabilidad y armonía de su unión. la Iglesia no ha dejado de buscar el diálogo con las nuevas generaciones. enfatizando a los católicos la legitimidad apenas de los métodos naturales (abstención. que afectan profundamente el tejido social. . tomando a los cónyuges como parte del plano global de Dios Creador y Autor de la vida. pastoralmente. Es justo en Humanae Vitae – normalmente encarada como un documento rígido que retrocedió en los pasos dados por el Concilio Vaticano II en lo que dice respeto a la apertura de visión de la sexualidad cristiana – que se encuentran orientaciones pastorales sobre el día a día de los cristianos. La Familiaris Consortio. insta a los sacerdotes para que ayuden a los cónyuges a “jamás dejarse desanimar” por las dificultades de su matrimonio. El concilio Vaticano II. al presentar el amor entre los cónyuges como categoría central ( y no más como fin secundario) del matrimonio.

La emergencia de la mujer en la esfera pública Uno de los pilares de la concepción tradicional católica de la familia reposaba ciertamente en la presencia y en el desempeño de la mujer. En este momento de la historia de la Iglesia. no renunciar ni perjudicar su insustituible papel de esposas y madres. al cuidado de los hijos. En un momento en que las mujeres ganan cada vez más el mercado de trabajo y ya comienzan a madurar una reflexión sobre el ejercicio de la diferencia que les es propia en el asumir la igualdad de derechos en todos los niveles con los hombres. . da un paso adelante. Aunque después de reconocimiento. en régimen de tiempo integral. en los limites de la casa y del hogar. por un lado. La dedicación a la casa. parecen volver a reafirmar la especificidad de la mujer inseparable de su ligazón a área doméstica. primeramente de su vida doméstica. El Concilio Vaticano II. los pronunciamientos más recientes. materna. sin los cuales la humanidad quedaría irremediablemente empobrecida. con Juan XXIII. con León XIII. continuaron las restricciones al trabajo fuera del hogar para la mujer casada. sino también del ideal femenino con el cual la mujer católica era llamada a reconocerse e identificarse. teniéndose siempre en cuenta el sexo y la edad”. desestabilizó ese modelo de familia y cuestionó el discurso oficial de la Iglesia Católica. característica que marcó este siglo XX. Entretanto. protagonistas de la Iglesia doméstica que será el terreno fecundo de las futuras generaciones cristianas. las mujeres católicas se sienten interpeladas a asumir el difícil desafío de. d tal manera que las funciones doméstica y materna parecen entrar en colisión con las tareas públicas y todas las demás profesiones. sobretodo en lo que se refiere a la madre de familia. garantía del equilibrio familiar. pero. el discurso de la Iglesia todavía parece enfatizar una imagen de mujer en la cual muchas de las mujeres cristianas católicas no se reconocen. era punto pacífico de aceptación por parte de la Iglesia y contribuía para la edificación de todo un modelo no sólo de familia. La emergencia de la mujer como sujeto público y no sólo privado. como influyente en la esfera política y competitiva en el mercado de trabajo. traer para la esfera pública el discurso y la practica resultantes de su especificidad femenina. especialmente los del pontificado de Juan Pablo II. por parte del Magisterio de la Iglesia. por otro lado. a las tareas domésticas. reproductora y no productiva. de la igual dignidad del hombre y de la mujer. afirmando que “el conjunto del proceso de producción debe adecuarse a las necesidades de la persona y a las modalidades de su vida.

ritual. Las generaciones siguientes a los años 60. Pero no llega a tocar su ethos. el color de piel y el nivel social. por dónde pasarían hoy los caminos de interacción de la familia con la Iglesia Católica. van percibiendo también (todavía más. sentidas como abrumadoras por algunos. ha llevado la tensión y el conflicto dentro de un sin numero de hogares católicos. ética y actuación en el mundo? ¿Cuál sería la brecha por la cual la Iglesia podría hacer llegar a las familias el alto y sublime ideal de ser y tornarse una Iglesia doméstica. en un sincretismo en una síntesis satisfactoria. sus valores más profundos. que los obligarían a andar en sentido contrario a la corriente que lleva el mundo y la sociedad. ¿El diálogo entre esas dos instituciones que es de tan gran importancia en la sociedad podría todavía ser recobrado sin que fuera necesario transigir con la identidad de ambas? Por dónde estaría la vía por la cual la institución religiosa eclesial podría nuevamente ir al encuentro de la vida de las familias. que en muchos casos. sus patrones de comportamiento y actitudes concretas delante de situaciones vitales. en su totalidad o en algunos de sus miembros. Frecuentemente. muchos católicos abandonan directamente la Iglesia o tal vez “combinan” su pertenencia eclesial con elementos e incursiones en otras comunidades religiosas. influyendo y teniendo una palabra de peso que decir para su formación. con el acento en la ética sexual y la liberación de la mujer.Familia e Iglesia: la vuelta a la novedad evangélica Las dificultades apuntadas en la interacción de la familia con la institución religiosa católica. al final de esta exposición. Trátase de propuestas que alcanzan la dimensión afectiva de los individuos. sin traer exigencias fuertes. al servicio de la nueva evangelización que todos deseamos? . Delante del cuadro descripto. no más herederas de un cristianismo sociológico recibido de la familia juntamente con el apellido. podemos preguntarnos. nos hace percibir los problemas que hoy se presentan para un desarrollo armónico del diálogo entre estas dos instituciones: familia e Iglesia. Así se explicaría también la creciente influencia que los nuevos movimientos religiosos – no tradicionalmente institucionalizados – ejercen sobre las familias. muchas veces ni siquiera lo perciben) que su vida y sus valores se desarrollan resistiendo a las orientaciones del discurso de la institución eclesial católica. celebrativa. ya nacidas bajo la marca de la liberación sexual. regidas mucho más fuertemente por otras influencias: medios de comunicación. Sintiéndose satisfechos y saciados en su sed afectivo-espiritual con esas nuevas propuestas. partidos políticos etc. su relación con la institución se da en términos de pertenencia comunitaria. nuevas propuestas místicas o religiosas de todo tipo.

entonces. recibirá mucho más y la vida eterna”(Mt 19. Según la lógica del Evangelio. además de divinos. un posible punto de partida para un diálogo . el corazón de la institución que pretende ser en el mundo la depositaria de esa originalidad: el Evangelio de Jesús Cristo. instaurando una dicotomía enferma entre lo privado del hogar y la dimensión pública del mundo y de la sociedad. Y aquel que ama hijo o hija más que a mí. La propuesta y la llamada al Evangelio – que pretenden ser. deseando y efectivamente formando una familia. el centro de la propuesta evangélica es la salida de si. por lo tanto. intimista y subjetivo. No obstante los lazos afectivos y la convivencia relacional sean fundamentales para el crecimiento personal. plenamente humanos – no son válidos. comprenden que ella no es un fin en sí misma. sino también humana. incluso de los propios lazos familiares. entonces. el equilibrio emocional y la realización de las plenas potencialidades de los miembros del núcleo familiar.Aquí sería importante recobrar un fundamental lema del Concilio Vaticano II que nos parece haber sido dejado un poco a la sombra en los últimos tiempos : la vuelta a las fuentes. lo que abarcaría las relaciones entre sus miembros. hijos o tierras por causa de mi Nombre. Son válidos también para los que. Volver a aquello que es lo más original del cristianismo y constituye. optando por la vida sacerdotal o religiosa. que parecen anti-familiares. en buena parte idealizada.29). haciendo que la misma familia permanezca centrada en sus propios límites. solamente para aquellos y aquellas que no constituyen familia. la familia no existe para sí misma o para construirse y complacerse en su propia excelencia comunitaria. nos parece estar o que debería estar el centro del diálogo entre la Iglesia y la familia en el mundo contemporáneo. Y estando atenta a las necesidades y prioridades de este mundo y de esta sociedad es que ella debe desarrollar su identidad y sus prioridades formativas y activas. de sus propios intereses.37). con repercusión en el ámbito de la familia. de tan radical exigencia y que lleva a romper con el actual modelo familiar. adherir a esta propuesta. si sucumbe a la tentación del modelo burgués. para el servicio al otro. A aquellos y a aquellas que desean seguir o tomar parte en su proyecto. Jesús de Nazaret propone el abandono de todo. pero que en realidad son apenas apologías de la primacía del Reino de Dios sobre cualquier cosa y cualquier realidad. En estos textos. ¿Quién sabe no estaría allí. toda la familia estará fracasando en su vocación no sólo cristiana. sólo es posible a partir de convicciones de tal manera profundas que sean capaces de sumergir los más enraizados hábitos y cuestionar los más establecidos e inamovibles patrones de una supuesta “normalidad”. hermanos. La familia existe en el mundo y para el mundo. con palabras tan radicales cuanto chocantes: “Aquel que ama padre o madre más que a mí no es digno de mí. hermanas. Padre y madre. El núcleo. “Todo aquel que ha dejado casas. Mientras tanto. Este no acentuaría mucho en la repetición de normas morales. sino existe para que el mundo sea mejor y más humano.. nos es digno de mí”(Mt 10. confinado a la esfera de lo privado. cerrado en sí mismo.

¿no sería más eficaz centrar la atención en aquello que sería el corazón de la propuesta evangélica. que a lo largo de veinte siglos ha dado sentido a la vida humana. un privilegio casi terrible que exige. responsabilidades terribles. 3 La formación de intelectuales cristianos en el Brasil de hoy Nos gustaría comenzar esta reflexión con una frase de Simone Weil – filósofa y pensadora francesa de este siglo – en una carta al amigo Gustave Thibon: “Pienso que la cultura intelectual. ante el panorama que nos presenta la familia en la sociedad contemporánea – tan polémico y distante del ideal armonioso y bien constituido que parece poblar la mayoría de los documentos eclesiales .23): la caridad evangélica. lejos de dar derecho a privilegios.. sino inclinarse más sobre la cuestión de la misión de la familia en el mundo. con la fascinación de su persona y su mensaje en lo que poseen de más nuclear y constitutivo – o sea. Pero.fecundo entre la Iglesia y la familia? ¿Quién sabe no valdría la pena no detenerse tanto – como sucedió hasta ahora – en cuestiones que dicen respecto de la organización y el convivir intrafamiliar. testimonio y todas las otras formas inventadas por aquello que San Pablo afirmó ser “un camino que sobrepasa a todos”(1Cor 12. . en contrapartida. la inspiración para transformarse en realidad viva y palpitante. de la abertura del núcleo familiar en dirección a las relaciones sociales y políticas? Evidentemente. Gl 5. presentada de forma nueva. también el ideal de la familia como Iglesia doméstica encontraría en ese amor. fuente de la cual podría brotar la vida en abundancia para todos. una dimensión no existe sin la otra. lucha por la justicia. que es válida para todos . CAP.31) y contra el cual “no existe ley”(cf. atrayente y consistente. podrá tener distintos nombres: fidelidad. sería más eficaz para influir en las familias a buscaren un ejercicio – afectivo y efectivo del amor a que son llamadas a vivir. independientemente del estado civil o condición familiar en que se encuentren en determinado momento? Tal vez el redescubrimiento de la propuesta de Jesús Cristo. el amor y el servicio a los demás como motivación y sentido central de la vida . es en sí misma. No es posible una presencia efectiva y positiva en el seno de la sociedad de un grupo humano que se encuentre desagregado y carenciado en todos los niveles. solidaridad.. que delante de las más variadas situaciones. Así como para todo lo que derive y/o encuentre su nacimiento en la novedad evangélica.. Amor. dedicación. socialización.

Por ejemplo – padecen de un riesgo grave y evidente: pueden conducir a una reducción unilateral de la complejidad y consecuente deformación de la trama polifónica del real. que pensamos desarrollar esta reflexión. Pero¿ será que. debido a la inmensa responsabilidad que él implica. una de las grandes carencias de nuestro mundo y de nuestro país es la carencia de un marco ético de referencia que pueda organizar y direccionar la formación y la vivencia de los lideres cristianos situados en los medios intelectuales y académicos que hoy se preguntan sobre las responsabilidades derivadas de su fe en este espacio y en este tiempo. asumiendo la inmensa responsabilidad que implica haber sido dotado sea de recursos materiales que dan acceso al consumo desenfrenado y a los beneficios de la sociedad neoliberal de este fin de siglo. influir y prevalecer sobre las grandes masas anónimas que tienen como único recurso la fuerza de sus cuerpos y manos para el trabajo. país que se encuentra de un lado del mundo que sufre las consecuencias de ser víctima fabricada por el proceso moderno – no parecen haber ayudado a solucionar muchas cosas. de la cultura. hay dos maneras de tener poder: poseer recursos materiales (dinero. creciente y siempre más vigorosamente pluralista. por el hecho de que se sitúan en el fenómeno llamado crisis de modernidad. en este momento de la historia de Brasil y de la vida de la Iglesia. que nos pueda proporcionar una base mínima de valores bien fundados que ayude a conducir a una respuesta positiva a la cuestión de una actitud ética mundial. de la palabra organizada que permitan articular la reflexión y el discurso. Para eso. a cierto medio social. tener cierto nivel de escolaridad y de formación y cultura intelectual es un privilegio terrible. abordándolos desde una perspectiva monográfica – en términos sociológicos o culturales. De muchos lados y por intermedio de muchos voceros. En un país como el nuestro. Pertenecer hoy. sea del terrible privilegio de la cultura y de los recursos del saber para el bien común y el crecimiento del Reino de Dios en el medio del mundo. en nuestro caso. poder adquisitivo y todos sus derivados: influencia etc. tener algo del dominio del pensamiento. a partir del contexto moderno y secular.) y tener acceso al saber. aquí y ahora. por lo tanto se siente y es proclamada la necesidad de un suelo ético común y global . se puede pretender encontrar algunas constantes. Los diagnósticos de la crisis en que nos encontramos sumergidos como mundo occidental – y.Fue con la convicción de que ese pensar y sentir de Simone debe ser también el nuestro. en el cual se asiste hoy a un desmoronar de los paradigmas y utopías que por tanto tiempo fueron fuente de referencia y sustentación universal. La mayor parte de los estudios científicos sobre el contexto en que hoy vivimos. que puedan identificarse como componentes de un marco ético universal? . aunque sean pocas. Pero existe sólo una manera de tratar cristianamente con cualquiera de esas vías de poder: transformar el poder en servicio. tienen como característica sectorizar y fragmentar los hechos y los síntomas. como Brasil. liderar personas y grupos.

sino que se consolidan. Queremos justamente. los modelos convencionales no sólo no desaparecen. o se hace presente de otra manera y con distinta síntesis de los países llamados modernos. Esa civilización. Parécenos que la ética cristiana nos proporciona más elementos para trazar el perfil. fue exportada por los proyectos coloniales expansionistas a variados puntos del planeta.Sin duda los modelos éticos convencionales. Y. también recupera hábitos chocantes de rigidez e intolerancia. encuentran en realidad muchas veces un polifacetismo que los lleva. en situaciones concretas. frecuentemente. por otro lado. con todas sus constantes. nuestro papel aquí no sería detenernos en profundizarlo. ocasionó – nos parece – cierta “nebulosidad ética” en la cual se mueven personas y grupos en este final de milenio. por obligar a la pregunta: ¿el peso histórico del cristianismo en el occidente fue o no ético y humanizador? Y más: ¿puédese encontrar elementos para una ética global y universal a partir del hecho cristiano? ¿El cristianismo todavía hoy tiene chances de proponer modelos éticos para el hombre pasado por los cedazos subsecuentes de la modernidad o de la – mal o bien llamada – postmodernidad? . que encuentren su configuración en lo personal y apuntan a situaciones concretas e identificables. preguntarnos sobre la posibilidad de volver a encontrar un marco ético universal. Delante de este cuadro. Y eso termina aumentando la problematicidad de la cuestión señalada. en los ámbitos socioculturales en que se implantó e impera la modernidad o en aquellos en que esta intenta implantarse. el proceso a que asistimos hoy de cambio de utopías y paradigmas. aunque sea incompleto. El cristiano fue un factor relevante en la historia de la civilización occidental.. Parécenos todavía que la Iglesia como tal tiene una responsabilidad inamovible en la transmisión y comunicación de los principios y del contenido de esa ética a aquellos y a aquellas que en la sociedad de hoy detienen el privilegio del saber y de la cultura y pueden llegar a ser constructores de una nueva sociedad. tienden a desaparecer al menos relativamente. a un debilitamiento moral y a una inseguridad e indeterminación que acaban por conducirlos a una actitud que. sin duda. de esa eventualidad prevista en su formulación. al mismo tiempo en que alardea total libertad delante de la moral convencional. Más: pretendemos afirmar y justificar nuestra afirmación de que ese marco puede ser encontrado. de la existencia de seres humanos que viven una radicalidad absoluta de la ética a partir de o motivados por una experiencia de fe. o también en los países y lugares de los cuales parece retirarse. La falta de modelos de referencia claros y delimitados. Perdidos en busca de un referente que les dé solidez al suelo por donde caminan y consistencia a la identificación que desesperadamente desean. mientras ella se presentó como “civilización cristiana”. los hombres de hoy se encuentran como encadenados dentro de un ethos débil que pierde madurez en vez de ganarla. lo cual trae consigo la desmitificación del paradigma colectivo que la propuesta socialista real parecía traer consigo. lleva a repensar la pertinencia de la vuelta a un modelo ético que resalte lo personal y las situaciones particulares. En su desesperado intento de liberarse de parámetros antes establecidos. Por otro lado donde la modernidad no se hizo presente.

el Sentido último y radical del hombre a lo cual llamamos Dios. la forma que adquiere su expresión y su oblación y su fin último. Tratase de un amor en lo cual se destacan la generosidad desinteresada y oblativa. porque Dios es amor”). en ese sentido. en el caso de tener que asumir para si normas morales absolutas : fundar la incondicionalidad y universalidad de una norma ética. su origen. Siendo así. sino le abre la posibilidad de una verdadera libertad y responsabilidad personal. iremos fácilmente enfrentarnos con una palabra peculiar: ágape = amor. hacemos una lista de algunas constantes de ese principio ético que deberá configurar el cristianismo en sus pobres y no siempre bien sucedidos intentos de. La razón por la que alguien siente que debe someterse a determinados valores y pautar su conducta por ellos mismos aunque todos no lo hagan y aunque eso vaya contra sus intereses inmediatos no parece así tan evidente. 1Jo 4. por otro lado hay algo que ese hombre no puede conseguir. El otro. por medio de la experiencia de una teonomía. delante del cual todo adquiere su real proporción de medio y de relativo. nos colocamos en el alcance de aquello que pueda constituir el principio ético del Cristianismo. Ese vínculo con el infinito. entonces. pero creyendo poder extender la afirmación también al Judaísmo y al Islamismo – afirma que ese sentido radical no constituye de modo alguno para el hombre una heteronomía. proporciona al hombre libertad y relatividad delante de todo el finito. el Cristianismo y el Islamismo. Si es verdad que un hombre sin religión puede llevar una vida verdaderamente humana y. a lo largo de estos veinte siglos. lo que puede fundar la incondicionalidad y universalidad de las exigencias éticas es el Incondicional que se revela y hace presente en todo el condicionado. una vida normal como expresión de su autonomía intramundana. Y encuentra su fundamento radical y último en la fe en un Dios que se revela y es percibido y adorado como amor Él mismo (cf. Para las religiones proféticas y monoteístas. amor. proporcionándole la conciencia y la vivencia del único absoluto. Y la ética cristiana es – o deberá ser – una ética del amor entendido en la clave del ágape neotestamentario.8: “Quién no ama. objeto e interlocutor constante de ese amor. ser fiel a la propuesta recibida por parte del propio Jesús de Nazaret en el cual reconoce y confiesa el Cristo de Dios: .El amor: principio ético por excelencia La primera cuestión que se impone al intentar lanzar las bases de una ética a partir del cristianismo supone la pregunta de si aquello que es humanamente condicionado puede obligar incondicionalmente. sin cualquier otro interés o posibilidad de gozo y satisfacción de lo que el propio hecho de ejercer y colocarse en movimiento en dirección al otro. como el Judaísmo. es que determina su punto de partida. La fe – hablando aquí específicamente de la fe cristiana. antes que nada. no descubrió a Dios. Si con esos criterios metodológicos. El amor cristiano es por lo tanto.

pero. aquellos afectados por cualquier tipo de debilidad o excluidos. como “libremente encadenado” en un imperativo más que categórico que no le deja otra opción sino amar.14-25). encontrando en el medio del sufrimiento ajeno el lugar de su paz. incluyen en su abrazo mismo los que son ocasión y causa de toda violencia. _ Aquí llegamos al tercer componente de la ética cristiana. el cristiano es incesante y elocuentemente llamado a colocarse decididamente al lado de las víctimas. ya que en su loco afán de impregnar de amor y reconciliación todas las cosas y todos los recintos más ensombrecidos de la realidad. mar efectivamente. que al mismo tiempo que le permite conocer el bien que desea. En esa amplitud universal que a todo abarca. Así. Y los destinatarios de su parcialidad agápica son sobretodo los pobres. en cualquier nivel. de toda rotura de amor y de solidaridad. en el llegar a experimentarse como rehén de la pobreza y del dolor ajeno y tomar el lugar de aquel que sufre. lo que hace el pasaje de esa experiencia de ser pecador. disminuida. De ese amor no puede estar excluido nadie que necesite de ayuda y llame a la inclinación del cuerpo y del corazón. en fin la experiencia de ser capaz de amar se . los marginados. hacer bien a los que nos odian. del pleno derecho a la existencia y en los cuales la vida que es el don supremo de Dios se encuentra. los agresores. llevando su solidaridad con ellas hasta donde la creatividad del amor lo lleve. _ Al lado de esa universalidad está una sorprendente parcialidad. el desconcertante mandato del Sermón de la Montaña de amar al enemigo._ la primera sería su universalidad. o sea. El amor cristiano no puede ni es llamado a hacer acepción de personas cuando se trata de vivir el ejercicio de aquello que le es propio. bendecir y rezar por los que nos persiguen. son ricamente recíprocos y complementales: la experiencia del pecado y del propio pactar con él y la experiencia de la redención que lo torna capaz de amor. por cualquier motivo. la ética cristiana da testimonio de una parcialidad clara y declarada. Entonces. llévalo a hacer y cometer el mal que no desea (cf. Aunque sea llamado a no responder violentamente a las agresiones de los que en el mundo instauran los mecanismos de opresión. y a cada momento – que explota los limites del mismo humano donde hace su morada. Son bien conocidas las exigentes palabras evangélicas a ese respecto que transforman la ética cristiana en la más subversiva y revolucionaria de todas. en la dedicación. ofrecer la otra faz cuando se es físicamente agredido van cerrando el cerco amoroso alrededor del cristiano que va a percibirse. capaz de ágape. agredida. que sería el hecho de no encontrar limites dentro de lo humano. Rm 7. los enfermos. que en realidad. el principio ético del ágape experimenta – dolorosa y alegremente. en el compartir de la vida y de los problemas. en un misterioso proceso de sustitución que la fe y el paradigma crístico le revelan como redentor. A partir de la experiencia de la fe cristiana el ser humano se mueve entre dos polos aparentemente inconciliables. entonces. y los crueles pueden no encontrar lugar en el campo no delimitado del ágape cristiano. en el asumir las condiciones de vida y también de muerte. para ser coherente con su fe. Ni aún los enemigos. No obstante profundamente enraizado en lo humano y en lo creado y no encontrando lugar fuera de él. de experimentar dentro de sí mismo la conflictividad de una doble ley.

parte integrante del principio ético del ágape cristiano. que son. Eso es al mismo tiempo la exclusión de todo el optimismo fácil para el cristianismo y la posibilidad que torna la ética cristiana desprovista de limites. la poca coherencia de nuestras vidas. Para aquel o aquella. La cruz. en suma. Cristianos de clase media abandonados por sectores de la Iglesia que se creían apenas comprometidos con la formación de las bases populares. los privilegiados del Reino. sí. sin desistir y sin edulcorar sus terribles exigencias. No puede haber límites.hace por medio de la Cruz. No hay límites para un amor que encuentra su fundamento y su condición de posibilidad en el despojo de un Dios que asume la vulnerabilidad y la mortandad de la carne humana hasta las últimas consecuencias. hace del cristianismo un testimonio clamoroso de la conflictividad de la existencia humana. por la violencia y por el mal y permanecer en el amor. intelectuales. que se propone amar en el interior de un mundo marcado y atravesado por la injusticia. pero que. Queremos participar de el en alianza con los pobres. resultante del proceso y condenación a la muerte de Jesús de Nazaret. por lo tanto. Somos herederos – sobretodo. nosotros. para aquel o aquella que se propone vivir ese amor en fidelidad a su paradigma y a su referencial mayor. la fragilidad y la poca estabilidad de nuestras opciones. Pasivos y consumidores de los bienes eclesiológicos. Hay en el proceso que abre y conduce el principio ético del amor cristiano a la donación de una vida humana hasta la muerte y muerte de cruz. Conocemos bien. sobretodo en la medida en que nos volvemos más viejos. de que el radicalismo de la vivencia cristiana también es una llamada dirigida a nosotros y no sólo a los sacerdotes y religiosos. Y vivir ese principio ético es descubrirse atraído en el epicentro de esa conflictividad. La enormidad de ese desafío puede llevar muchas veces al desánimo de empezarla. sólo recientemente comenzó a llegar a nuestros oídos esa verdad de que la santidad también es nuestra vocación. cristianos laicos. nosotros pasamos a creer que también queremos y deseamos participar del proceso de liberación global que el Evangelio llama de Reino de Dios. Fue igualmente hace muy poco tiempo que llegamos a percibir que tenemos el derecho de exigir de esa Iglesia a la cual amamos como madre una formación tan cuidadosa cuanto la que la jerarquía y las ordenes religiosas proporcionan a sus miembros. ayudados por la modesta contribución que podemos dar. podrán tal vez llegar más lejos en su lucha y en su combate. el débil coraje que anima nuestra intervención en el mundo y en la historia. no pudiendo encontrar fuera de ella su ambiente y su morada. . que ejercemos alguna influencia en la construcción y transformación del mundo y de la sociedad – de una experiencia eclesial que nos hizo creer que el protagonismo no era para nosotros. Algunas pistas para el futuro Intentando concluir nuestra reflexión sobre la contribución que la Iglesia puede y es llamada a dar en la formación de los cristianos intelectuales y constructores de la sociedad.

En Brasil. hoy. se esconden varias cuestiones de extrema importancia: por un lado.apuntamos algunas pistas que tal vez ayuden a proseguir la reflexión y las cuestiones a ser suscitadas: 1. En ese sentido. La conciencia de vivir en un mundo religiosamente plural: La formación de un cristiano hoy debe llevar en cuenta . puede ser enfrentada como una manera o un intento de recuperar el Cristianismo inicial y místico. hacerlo caer en la cuenta – que no es más miembro de una religión hegemónica. va una velada crítica a las Iglesias históricas tradicionales. Es el fenómeno de las llamadas “sectas” o grupos religiosos alternativos. una formación que se preocupe por ofrecer una real y profunda experiencia de Dios. la fuerza que viene tomando en el seno del propio Cristianismo institucionalizado el uso de técnicas de las tradiciones orientales como ayuda en la vivencia de la espiritualidad.o mejor. sea Él nombrado como Dios. Por lo tanto. así como en muchas otras partes del mundo occidental moderno. 2. explota de nuevo. misterioso. identificada con el Sagrado o el Santo. o ético transformador de la realidad. las ciencias Sociales y los” bien-pensantes”. asustando e intrigando las Iglesias históricas tradicionales. cada vez más. des-reprimido e incontrolable. trae consigo nuevas exigencias para la formación de la vida cristiana inmersa en el mundo: el desafío de la santificación de la vida . Una formación que ayude en el discernimiento de las situaciones de crisis: El mundo moderno. se encuentra cercado por una multitud de propuestas religiosas y neo-religiosas que van a obligarlos a estar constantemente preparado a “dar razón de su esperanza”. que ayude a ponerse al mismo tiempo con una clara conciencia de su identidad y una amplia abertura al diálogo con las otras religiones parécenos un componente indispensable en la formación de un cristiano esclarecido hoy. permaneciendo. que pueblan el campo religioso con nuevas y desconcertantes formas de expresión. casi solamente caracterizadas por su aspecto institucional . Oxalá o el Santo Daime. con intensa fuerza. que tendrían perdido buena parte de su carácter inicial. Es un hecho constatado que millones de brasileños entran en transe diariamente.articulador de la comunidad. El cristiano. son arrebatados en su potencial deseante y afectivo por alguna experiencia de lo Transcendente. En el fondo de esa explosión religiosa compleja y plural. que se consideraba libre de la opresión y del “opio” de la religión. la seducción de lo Sagrado y de lo Divino. en su complejidad y pluralidad. o sea.

por ser la Fuente de la cual procede y brota todo pensar y saber sobre Si mismo. quién posibilita al hombre conocerlo. Esta es la condición. 2Cor 4.común. “otro” que el conocimiento puramente racional que es su campo de trabajo. por lo tanto. al oírlo hablar con un conocimiento y un “saber” distinto del “saber” de los filósofos y teólogos (o sea. el desafío de la respuesta a la vocación divina en medio a las limitaciones del tiempo. El proyecto caro a todo intelectual es el de pensar y elaborar un discurso determinando sus propios presupuestos. busca conocer por la inteligencia y expresar por medio del lenguaje. la precariedad de sus conquistas.6. es una exigencia en la formación de los intelectuales cristianos hoy. después de experimentar en la fe. tal conflicto y tal cuestión pueden encontrar su pro-vocación inicial en una pregunta evangélica: la que los contemporáneos de Jesús hicieron sobre él mismo. inseparable de su . que es el lugar donde la Palabra puede verificarse.9-12. Pide una respuesta. la vivencia de la fe implica reconocerse sustentado en un cierto presupuesto: confesarse oyente de una Palabra que se desea escuchar porque se supone que ella tiene sentido y que vale la pena intentar sondearla. Es Dios mismo. Tal tema.19. Pensar y saber que el hombre. Una formación que permita encontrar a Dios en todas las cosas La experiencia de fe purifica la razón. discernida en medio de las situaciones de conflicto y ambigüedad inherentes a la vida en el medio de la sociedad y de la historia. libertad. Por otro lado. vale decir. sería incapaz de alcanzar (Rm 1. del discernimiento: un verdadero conocimiento de Dios dado por el propio Dios. memoria. que se revela al hombre en su totalidad – inteligencia. es Él quien posibilita y constituye ese conocimiento y ese lenguaje. Aquel que el hombre.3-4). entregado a su propias fuerzas. Implica todavía presuponer que el examen de esa Palabra puede acompañar y conducir la transposición del texto para la vida. global y finalmente. 1Tm 2. Ser formado para ese conocimiento. voluntad . que es llamada a ser discreta.. en el interior mismo de su actividad rigurosa y teórica. por lo tanto. en el sentido de que le muestra. sensibilidad. 1Cor 13. de aquello que es comúnmente considerado “profano”. Tratándose del intelectual cristiano llamado a vivir la situación arriba descripta – a la cual trae consigo la urgencia del discernimiento – estamos trayendo de vuelta la vieja cuestión de la posibilidad de poner en diálogo fe y razón. de los intelectuales) de la época: los escribas y fariseos.

ya que su actividad y su trabajo derivan primordialmente del campo de la razón y de la inteligencia. no directamente. hoy más que nunca. Conocido por ese Otro que es el fundamento mismo de la razón que le permite hacer ciencia y pensar. Conclusión: Las terribles responsabilidades del intelectual cristiano Al intelectual cristiano cabe el derecho a pedir de su Iglesia una formación cualificada. Ese camino le va mostrando y revelando su saber y posibilitándole hacer ciencia como gusto y sabor de verdad. sino por medio del lento y continuo desvelarse del Dios que nunca nadie vio. el propio discurso elaborado por la ciencia y comunicación a los otros es una intervención de lo divino en la historia. Una vez recibido ese Saber. En ese sentido. porque encuentra su origen en el “otro” Saber o en el saber del Otro. Por otro lado. Esa Palabra es pronunciada y acogida en el seno de una historia y de una tradición. La experiencia de fe va a permitir al intelectual aventurarse por el verdadero conocer y por el verdadero saber que no depende apenas de la razón. sino también la gran pregunta . entretanto. tan carenciada de guías y de maestros. su horizonte ya no será apenas el de las respuestas de la razón. Debe tomar a serio la razón y sus implicaciones. de teoría contemplada y por el “apropiada” en el rigor del método. al mismo tiempo que le va confirmando la experiencia de fe como pasión por la verdad. el intelectual deberá experimentar el sabor de “ser conocido” antes de conocer. sino el del sabio. Es en el medio de la trama de esa historia que el intelectual es invitado a transmitir una interpretación que encuentra su fuente también en la inspiración del propio Dios presente en la misma historia y manifestado en todas las cosas y no apenas en la que la razón instrumental bendice. trabajando con competencia. en el desafío de ser plenamente persona de razón. rigurosas. En este camino experimenta. pero se inscribe en un conocimiento que es inseparable del amor y es – según vimos anteriormente – principio ético por excelencia del Cristianismo. se constituye para él o para ella. que sabe lo más importante y tal vez pueda dar a su época. alguien que tiene verdaderamente la razón como “medio” por excelencia de trabajo. rigor. y caminar en dirección al acto del conocer profundo. verdad que no se rinde plenamente al esfuerzo de la ciencia. como camino. como instrumental. Es responsabilidad esencial del intelectual cristiano auxiliar a toda la comunidad en ese proceso de “desvelarse” del Misterio manifestado y revelado en la historia y en la carne.dignidad. sino que muestra Su rostro y se deja encontrar en todas las cosas. pero siempre limitadas de la ciencia. no sólo respuestas precisas. austeridad. no mágicamente. el sabor agridulce de la fe. sin concesiones en la búsqueda de la verdad.

que ambas pueden tener lugar simultáneamente. tal como la entendió cierta teología reciente de nuestro continente. ¿Crisis de la modernidad y del paradigma de la política? El paradigma moderno – aunque le sobre fuerza y vigor por algunos lados – da claros signos de. Muchos temen que se trate. pueden incluso ser espacio y alimento para una auténtica experiencia mística. La ideología del progreso encuéntrase profundamente cuestionada. políticos y económicos que sobre ella lanzaron lo mejor de sus recursos y energías no parecen haber llegado a muy buen . de mística y acción transformadora es posible. en realidad. desencantado por las caídas de los paradigmas – incluso políticos – que observa a su alrededor y cansado de derrotas en ese mismo tiempo. la misma hecha sobre Jesús de Nazaret. es llamada entonces a investir y contribuir en la formación de personas que sean. Creemos que el entrelazamiento de mística y política. por lo menos. en su tarea y misión de formar los cristianos líderes de la sociedad y protagonistas del saber intelectual. por sus contemporáneos: “De donde viene el saber?” Es a partir de la búsqueda humilde y paciente por la respuesta a esa pregunta que emergerán caminos por donde la humanidad pueda caminar con más libertad. auténticamente. desde que encuentren su correcto punto de intersección. amparada por un ethos correspondiente a su dignidad. parcial debilitamiento. La Iglesia. Sólo así estos cristianos podrán enfrentar las “responsabilidades terribles” que son las suyas y que la figura profética de Simone Weil proclama a mediados del siglo XX. Los sistemas sociales. “amigos de Dios y amigos de la vida”.existencial que constituye la puerta estrecha de ingreso a la vida y a la verdad. Creemos aún. La praxis social y política. de crisis. de que el peligro de la alienación vuelva a rondar el cristianismo. temiendo que se trate de un abandono del primado que la praxis transformadora de la realidad había propuesto como compromiso entrañado en la historia. CAPITULO 4 Nuevos horizontes y expectativas de la mística y de la política Muchos se amedrentan con la vuelta de la mística al escenario teológico.

En otras palabras. afirmar que la mística puede encontrar su origen y su ambiente en la interpelación hecha por la realidad en la cual vivimos. Presencia auténtica. por lo tanto. sobre si ese estado de cosas. por lo menos en lo que se trata de grandes preguntas sobre el sentido de la existencia y la finalidad de la vida. en nueva dimensión. ¿Resacralización de un mundo “encantado”? La resacralización del mismo mundo del cual la razón moderna se apuró a proclamar el desencantamiento y la secularidad complejiza las preguntas señaladas más arriba. en la realidad social. de lo sagrado. Réstanos preguntarnos si una cosa es consecuencia de la otra. y el surgir de la sed por el misterio y por la mística en distintas formas después de la “exclusión” ensayada por la secularización denotan una vuelta ( o una permanencia) de la necesidad contemplativa. del aparentemente nuevo emerger de valores como la gratuidad. ¿Será posible. comprometida. El resurgimiento – más que vuelta – de lo religioso. Capaz de una alianza con la sociedad y la cultura modernas.puerto. Cabe la pregunta. O viceversa. por lo tanto. por la pobreza del otro y por el movimiento de compasión que ella origina? Todo ese movimiento – creemos – no es apenas ético. que continúan agitando los corazones humanos. el sentimiento y el redescubrimiento. llamado a levantarse como una de las instancias críticas a esa misma modernidad. razonamientos. modelos políticos y otras cosas sería la razón principal de que el tema místico esté en "alta” y polarice lo mejor de las atenciones de distintas instancias. monasterios o de otras modalidades de organizaciones religiosas comunitarias explícitamente contemplativas. una vez que en la revelación bíblica y en el cristianismo ambas cosas no se disocian. sin dejar de ser crítica. de la eficacia transformadora. Recusando a la cómoda posición de distancia utópica de la crisis en que se encuentran sumergidos su tiempo y su civilización. si para entrar a fondo en el mundo de la mística es necesario renunciar a la política o lo político. el deseo. política y cultural. y fiel a la lógica de la encarnación que lo preside. y al mismo tiempo lúcida. de la intervención consciente y articulada en la realidad esté en ”baja” o haya perdido su interés. en la ciudad secular es necesario volver las espaldas a la mística que estaría destinada a tornarse asunto de algunos pocos especialistas. sino también místico. en el mundo. de la naturaleza y de la relación del hombre con el planeta. . esa especie de “desorientación” más o menos generalizada de utopías. si para optar por la vida en la polis. el cristianismo también es. el cristianismo debe asumir presencia en el mundo. habitantes de los claustros. O si para que la mística y la contemplación estén ”en alta” y se vuelvan temas de primera magnitud es necesario que todo lo que forma el mundo del hacer y del actuar.

que los libera de la opresión. 20-26). La esperanza en el Día de Yahveh es esperanza en el reino escatológico de Dios. por su responsabilidad por los demás y en la historia. O sea. no se da por los méritos de los pobres. El hombre se define siempre más por su responsabilidad por la alteridad que lo interpela y que se manifiesta en el rostro del pobre.6-10). Esto sólo es posible en el intento de hacer acontecer el Reino de ese Dios. A partir de esas constataciones. Ese rostro de Dios que se revela a Israel como transformador de la historia continua revelándose con el Verbo Encarnado. El proyecto del Reino de Dios: proyecto de intervención en la ciudad de los hombres La fe cristiana es la fe en un Dios que es Padre. que actúa sobre el hombre y la realidad. El es el Rey de Israel y protector (go’ el) de los pobres y de los débiles. Is 611. se muestra como Palabra actuante y eficaz. y yo también trabajo” (Jo 5. que “trabaja” incesantemente en la creación. 2-4. Una nueva experiencia humana fundamental .17). Ex 22. en un humanismo solidario. Es el Dios de los pobres y de los oprimidos. Jesús de Nazaret. que en el Evangelio afirma: “Mi Padre trabaja siempre. El hombre se define. Dios es el Dios que liberó a Israel de Egipto. que hace referencia a un Dios solidario.1-3).El Dios de Israel y la transformación de la historia Comenzamos y encontramos los fundamentos en el propio Dios que. Yahveh escucha el clamor de los oprimidos (Ex 3. del carenciado. se vuelve posible presentar algunos pasos de la concepción de Dios y del proyecto de su Reino hoy: 1. gratuita. La justicia de Yahveh es real. por lo tanto. un nuevo humanismo. El Dios de la fe cristiana es Alguien que no cesa de trabajar y obrar. Servir a los pobres es conducta exigida al hombre porque es la conducta del propio Dios (Is 58.7-10) y manda actuar igualmente con los otros (Lv 25. Su práxis tiene como destinatario el ser humano que a su vez. 35-38. El Rey Mesiánico debe ser el vicario de Yahveh (Sl 72. recibe y coopera activamente con esa práxis divina que “acontece” en el mundo. del sufrido. . a un Dios solidaridad. que hace lo que dice y hace hacer. con el único intento de traerla de vuelta a su comunión de amor. Hijo y Espíritu Santo. en la revelación al Pueblo de Israel.12-14.

3.Ese nuevo humanismo se da en una nueva experiencia colectiva. nos llevarán a la afirmación fundamental de que Dios es el Dios de los pobres! El Dios que parcialmente eligió y proclamó los pobres de este mundo como hijos predilectos. de servicio as los pobres. un Dios colectivo. 2. 3. Hijo y Espíritu Santo . Adorar a Dios implica una ruptura con la injusticia. con énfasis en lo comunitario y en el ser pueblo. de creer? Esas y otras cuestiones sobre la realidad. 2. de construcción del Reino. de Isaac y de Jacob. ese mismo misterio de encarnación. Servir al Reino de Dios y al Dios del Reino es la vía de acceso al verdadero Dios. La injusticia que asola el continente latinoamericano y otras partes del mundo no puede ser deseada por Dios. La consecuencia de esa situación de nuestro continente para la experiencia y la praxis que pretenden ser vía de acceso al discurso teológico cristiano sobre Dios es el hecho de que ellas son permanentemente juzgadas: 1. en el testimonio y en la realización de la justicia. Tener presente la carne pobre y sufrida de Jesús. que es escándalo desde los orígenes del cristianismo. en que aparece. El Dios invocado para legitimar la injusticia no es el Dios de Abraham. El pensar y el hablar sobre Dios deben. invoca a un Dios comunidad. va a ser dolorosa y desafiadora piedra de tropiezo en el trayecto del proceso de cualquier diálogo que se pretenda interdisciplinar e inter-religioso. Mirando la dura y sufrida vida de los pobres. jugadas por la palabra de Dios. por el conocimiento de Dios Padre. implica realizar gestos proféticos. que crece con la práxis del amor y el proceso de liberación . por la emergencia de rostros pobres y carenciados . Un asombro radical. en una teología practicante. 4. y también con la confrontación con la invocación a Dios en otras experiencias y otras culturas. de transformación de la realidad. 4. de esperar. comprometerse en el anuncio. es exigencia indudable. Una indignación ética: Ante la injusticia es necesario sacar a Dios de la connivencia secularmente atribuida a El con ese estado de cosas. Así también. por lo tanto. ni el de Jesús Cristo. Esa “comunitaridad”. partir de ese presupuesto fundamental. clara y sin sombras de dudas. somos llevados a cuestionar: Cómo viven? Cómo sobreviven? Cuál el secreto de su capacidad de luchar. por su vez. por la revelación de Dios en Jesús Cristo . Una exigencia indudable. que procuran por justicia. un Dios sociedad. la emergencia de los pobres como sujetos de la historia. . en la cual está la última palabra de Dios sobre el hombre y sobre sí propio. por la práxis de seguimiento de Jesús.

pero lo vuelve partícipe de su vida. Hijo y Espíritu Santo. la práxis social y política no huiría a esa regla. ciertamente. un zambullirse en el otro. y muchas veces. útil? Se experimento Dios. y con eso. Vale sólo lo que es eficaz. ¿puedo constatar que eso me lleva a una práxis y a un modo de actuar? ¿Puedo percibir una práxis transformadora de Dios en la realidad a mi alrededor? Ahora. sistematizando la realidad de Dios en el intento de hacer acontecer su Reino. con exactitud. los éxtasis de los místicos reconocidos por la religión oficial no son. la práxis política puede ser. El hombre tiene una tarea histórica y es llamado a una práxis transformadora. conocer es inseparable de amar. si toda práxis humana es resultante y proviene de la práxis divina. Ahora. El mundo moderno tomó la práxis como su categoría central y la convirtió en pragmatismo. Y entonces. también es transformado. lo que es útil. La alteridad del otro como Epifanía . Igualmente para el conocimiento y el saber: vale sólo lo que puede ser practicado. El sujeto no se apropia del objeto.La praxis humana: actividad y pasividad en la relación con la realidad La práxis presenta como lugar de autocomprensión del hombre la historia. La teología entonces es llamada a ser practicante. la gratuidad y la receptividad no tan eficaces encuentran su lugar. indicativos de su mayor o menor autenticidad. la alabanza. en el cristianismo. efectivamente es misterio de una salida de si que no deja de ser un éxtasis. ciertamente sometida a algunos criterios. por otro las obras concretas que acompañan y/o se siguen a ese éxtasis son. Si. Conocimiento. resaltados como los más importantes criterios para el reconocimiento de la autenticidad de sus experiencias. La verdad es ”practicable”. por un lado. por lo tanto. integradora del gratuito y participante del y en Dios que es Padre. generando una práxis de dominación y señorío. es poder apropiarse de objetos. La práxis es el lugar de verificación de la experiencia y sobretodo de la teoría. son necesarios algunos cuestionamentos a esas afirmaciones. Lo que no se convierte en acto no tiene valor. Como toda práxis humana.¿ Dios es una verdad “practicable”? ¿Empíricamente verificable. Cuando el objeto de que se habla es Dios. La práxis de participación y fraternidad propia del cristianismo es indisolublemente ligada a la experiencia.

sino también de un misterio de responsabilidad en el cual unos son responsables por otros. La teología de la liberación. es posible experimentar su presencia inefable. que lo inspira y lo llena de gozo y encanto. antes que nada y al cabo de todo.Es sabido que el tema de la espiritualidad de liberación. la mística. La vida del místico es. “La espiritualidad. Pues. Y eso dentro de su condición de profano y secular. desarrolla. un éxodo permanente en dirección a la alteridad de Dios. entonces el actuar humano en este mundo está definitivamente “consagrado” y es parte integrante de la esfera del lo sagrado y de lo divino. claman por justicia y compasión. La practica que de allí resulta pasa a tener como único objetivo la construcción del Reino d Dios. nace de una experiencia espiritual: el encuentro con el Señor en el rostro del pobre. Experimentado en su misterio. siendo entendida como una forma concreta. trátase no apenas del misterio de alteridad. está presente desde el comienzo en la teología de la liberación. movida por el Espíritu. y en dirección a la alteridad del prójimo. a quién sirve siempre más. Esa practica. alimenta y hace crecer esa misma experiencia en la medida en que se hace presente en el mundo. según su fundador. si en el mundo. que brilla desde el fondo de la realidad al mismo tiempo en que transciende. por lo tanto. y si la experiencia mística significa. Al contrario. La experiencia de Dios está lejos de ser un fluir impune de las maravillas de la contemplación de los misterios eternos. además de originarse de la más auténtica experiencia mística. se deja encontrar en todas las cosas. bajo la inspiración de ese mismo Dios. Si la mística es unión con el misterio divino. es adentrándonos más profundamente en las cosas. en todas las cosas. ese Dios suscitará en el hombre un actuar que no será . en este mundo tal como es. experiencia de intimidad con el misterio. si Dios. la transcendencia que deseamos y de la cual tenemos sed. de vivir el Evangelio. envío al mundo y un asumir de la propia responsabilidad para con aquellos y aquellas que. Si la palabra “mística” encuentra su raíz en misterio. Manera precisa de vivir “delante del Señor” en solidaridad con todos los hombres”. y experimentan en su carne las consecuencias y el peso de un mal que no practican y son gratuitamente transformados en cooperadores de la economía de una redención que no inventaron y a la cual no presiden. que nos sobrepasa y al mismo tiempo se hace próxima a partir del seno de la realidad. en suma. no abdicando o escapando de ella. Es allí que mística y política muestran más claramente su posibilidad de intersección. del seno de la realidad desfigurada e injusta. es central para la teología de la liberación. para el cristianismo – y también para otras religiones – ciertamente ese divino no se encuentra “fuera” de las cosas de este mundo. el sujeto mayor de la mística. que podremos encontrar el misterio de nuestra creación. íntimamente relacionado con el tema mística y política. con el libro ya clásico y pionero de Gustavo Gutiérrez. El Dios que actúa y trabaja en el mundo es condición y “resorte propulsor” de la práxis del hombre. pero es.

en el medio de todas las cosas. para la mística cristiana.más de el. Es Espíritu que. con Su “práxis” va labrando y tallando en la realidad creatural una nueva realidad. Conclusión: El bien común como misterio de solidaridad El ser humano es el destinatario de esa práxis. El Dios de la fe cristiana es Alguien que trabaja. Encontrar a Dios. No en tablas de piedra. a la luz de la teología cristiana. experiencia de Dios de las más profundas y auténticas. ese trabajo incesante que pretende conducir de nuevo todas las cosas a la deseada y soñada comunión con el Creador.5-11). y contemplar a Dios será sinónimo de hacer acontecer en realidad. pero se despojó y fue encontrado como uno de tantos. en la medida de sus fuerzas y posibilidades. Fl 2. La experiencia de relación con Dios y de la unión con El en el rostro del pobre y la experiencia de padecer con aquel que sufre injusticia y opresión continúan siendo. será. Toda práxis humana sería.obediente hasta la muerte de cruz” (cf. débese tomar en serio lo que dice el místico Pablo de Tarso en los orígenes del cristianismo para responder a ese dilema: “Sos una carta de Cristo.. es no sólo esfuerzo ascético y voluntario. escrita no con tinta. sino en tablas de carne que son nuestros corazones”(2Cor 3. así. con esa práxis divina. sino también experiencia mística. pues. Es quien al mismo tiempo recibe pasivamente y coopera activamente. a alabar. Tomar sobre si el peso y el dolor de la realidad en el lugar del otro. encontrar al mismo tiempo el mundo y los demás. resultante de la práxis de Dios. La práxis política no escaparía de esta regla.. Por lo tanto. sino con el Espíritu Santo. el Reino de Dios. CAPITULO 5 La vejez en la Biblia: algunas pistas para hoy . reverenciar y servir al Dios de su fe. con todas sus ambigüedades y problemas. Hoy como ayer los cristianos que se encuentran sumergidos en las ambigüedades y en los conflictos de la ciudad secular son llamados allí. una nueva génesis: la génesis de la nueva creación. en solidaridad con el otro. Es la propia práxis divina aconteciendo en el mundo y en la realidad en la mediación de la carne del hombre. vía privilegiada de encuentro con Aquel que “no se aferró a su igualdad con Dios.3). y no apenas su reflejo. aunque en tiempos de nuevos paradigmas. sino indisolublemente entrelazado en un solo movimiento con el obrar de Dios.

creemos dejar claro cual es el objeto de nuestra reflexión. sino de respeto. la mente y la potencia.32:”. Es el propio Jesús que dice. reflexionó sobre esa experiencia tan fundamental y apuntó algunas pistas a partir de su fe. el hombre es llamado a crecer en madurez. madurez. constatar el decaer de las propias fuerzas y la consecuente aproximación de la muerte siempre fue un problema para el ser humano. a fuerza de agitarse.34. el hombre interior se renueva a cada día. La cultura judeocristiana. Los cabellos blancos del viejo no deben ser motivo de risa.. Nuestro objetivo no es lo que se ve. de aquel que vive de la vida nueva en Cristo”. ya que ella es un don del Creador. San Pablo resume magistralmente ese proceso paradojal que debe ser el cristiano. 1.10. 25. Tal como los otro pueblos de la Antigüedad. y hace sentir sus efectos sobre el cuerpo. Así dice Pr 20. Partiendo del presupuesto de que leemos el texto bíblico a partir de la fe cristiana y de la teología. mismo si en nosotros el hombre exterior camina para su ruina.25: ¿“Quien de ustedes puede. La razón de ese respeto es que el viejo es mediación para el temor que se debe tener al propio Dios. y. Son los dos sentidos en que el término casi siempre aparece en el AT. también el judaísmo profesa un gran respeto a los ancianos (cf. el decaimiento corpóreo. aparece claro que el hombre no tiene ningún poder o influencia sobre su edad física. sino lo que no se ve. los cabellos blancos son la honra de los viejos”.27 e Lc 12. en virtudes. entendido ahí como la vida espiritual de cada individuo y del cuerpo de Cristo. La edad entendida como etapa de la vida o como edad madura. en Mt 6. Trátase aquí no tanto de procurar descripciones de los procesos psicológicos y biológicos que caracterizan la marcha del envejecimiento humano y su experiencia. Lv 19.13).. Job 15. es consenso en Israel que los viejos poseen la sabiduría y la prudencia (cf. sin camuflar la dramaticidad del proceso de caducidad de las fuerzas del ser humano y el sentimiento de impotencia que se le sigue. en gracia y sabiduría hasta alcanzar la estatura (que en griego es designada por el mismo término que edad”) del propio Cristo (cf. Algunas culturas y civilizaciones enfrentaron esta situación de manera más tranquila.32: ”Levántate delante de los cabellos blancos y sed lleno de respeto por un viejo”). o sea. acrecentar un minuto que sea a la duración de su vida? ”Delante del tiempo que pasa. pues continua el mismo Lv 19.. sino de destacar algunas implicaciones éticas y religiosas recurrentes de ese proceso que el pueblo bíblico trajo a la luz e incorporó a su patrimonio de fe en el Dios de Israel. pues son un distintivo de honra. Por eso no es raro que siempre hayan desempeñado en el medio del pueblo una función de dirección y de aconsejar. Ecl 6. por lo tanto. lo ..4-6).así que tendrás el temor de tu Dios”. el exhorta los cristianos de Corinto a invertir en el crecimiento de su “hombre interior”.Percibirse envejecer.29: “La fuerza es el adorno de los jóvenes. Vale la pena transcribir sus palabras llenas de Espíritu: “He por que no perdemos coraje. En el NT. Ef 4. Además. Al mismo tiempo en que constata el envejecimiento físico.

De Abraham. La mujer anciana no es más capaz de concebir. de aquel hombre que vivió según el corazón y el sueño de Dios... no me abandones”. hasta vuestro cabellos blancos soy yo quien los sustentaré. que no pasa y tiene la irradiación y la luz del propio Cristo Resucitado que ya no muere y vive para siempre. Lo que Pablo quiere describir aquí es la expresión de la mutación que se obra en el ser humano ordinario como consecuencia de la acción creadora de la presencia del Señor.4).26-18). La unidad de medida de la edad para el cristiano. que en Cristo es una nueva creatura y sobre quien la caducidad del tiempo kronos no tiene más poder. eso es decir. por lo tanto pasa por otros criterios que no son los que hacen al envejecimiento ser temido como conductor a la edad no deseada. cuando mis fuerzas declinan.8. por lo tanto. ella encuentra su vida justificada. en su trayecto vital. justo probado por la mano del Señor. Job. según San Pablo.. En el AT aún se percibe una visión positiva de la vejez como bendición. ahora que soy viejo. Lo que se ha dicho sobre la vejez humana en la Biblia encuentra un “matiz” especialmente delicado en el caso de la mujer. y mismo viejo el fructificará todavía. La vejez y el envejecimiento. Para Israel. Y fue reunido a los suyos”(Gn 25. no me abandones.9-18). dice que “murió en dichosa vejez (a los 175 años) edad avanzada y acumulada.A pesar de mi vejez y de mis cabellos blancos. . colma la vejez de frutos y transforma la edad avanzada en la más tierna juventud. Cuando. plenitud y cumplimiento lleno y fecundo de los objetivos de la vida.13-16).. 2.26). 3. Eso es verdad sobre todo con relación a la vejez del justo. Dios afirma: “Hasta vuestra vejez seré lo mismo. El tiempo no tiene dominio sobre El. Rodeada por los frutos de su vientre..que se ve es provisorio. En la fidelidad de su amor por Israel. y al justo hace participar de su vida que no muere. Dios (Sl 71.. ya que ese entró en una nueva orden: el kairos. o sea. Si la vejez es dramática para el hombre. el Dios de Israel es alabado como Aquel que “reclama tu vida del túmulo y la corona de fidelidad y ternura. permanecerá lleno de savia y de verdor proclamando el derecho del Señor. puede ahora vivir dignamente la esterilidad de su edad y condición. Y Dios promete.3-4). lleno de generosidad: “El justo crecerá como la palmera.”(Is 46. El anciano que siente sus fuerzas declinarse suplica: “No me rechaces. en la mujer se agrega un elemento de extrema seriedad para su auto-respeto como persona y para su integración en la sociedad y en la comunidad. ya en medio al sufrimiento que sobre el recae. pero lo que no se ve es eterno”(2Cor 4. sintiendo y experimentándose bendecida por Dios. pues es Señor también del tiempo. Él nutre de bienes tu vejez y tu rejuvenecer como el águila” (Sl 103. la mujer ya vivió la experiencia de la maternidad. no puede dar más hijos al pueblo y así volver concreta y real su pertenencia al mismo.8) recibe de Este la promesa: “Entrarás en el túmulo en robusta vejez”(Job 5.”(Sl 92. no deben ser problemas para el cristiano. y “presentando su causa delante de Dios”(Job 5. Dios no está sometido al desgaste físico del hombre en su vejez. Los Salmos están llenos de súplicas y promesas de Dios en relación a la vejez de los justos.

muestra su señorío donde la vida. El ángel del Señor aparece a Zacarías y le dice que su mujer. el Señor interviene en su vejez y la desorganiza con la promesa de la venida inesperada de un niño. que significa el Señor hace gracia . a quien el ángel del Señor aparece y anuncia que de su esterilidad será concebido un hijo. tu mujer. Benévolo es ese Dios que hace a Abraham encontrar nuevamente su potencia viril a los cien años de edad y a Sara reconocer el placer de hacer el amor y generar un hijo a los noventa años. el caso prototipo de la vejez fecundada por el Señor es el de Isabel. Nace Isaac. Su reacción fue una risa incrédula. humanamente. conocía el decaimiento de su cuerpo y era consciente de sus imposibilidades. Isabel. seré aún capaz de gozar y tener placer? Y mi Señor es tan viejo! (Gn 18.21). cuya oración es oída por el Señor. Demuestra que no hay nada demasiado prodigioso para Aquel que es el Señor de la vida y conoce los secretos de todas las generaciones. prima de María.24-1631).12). Su nombre será Sansón. antes mismo de su nacimiento. La Biblia habla sobre otros casos de mujeres ancianas y estériles que dan a luz. tendría un hijo. El no temía decir la verdad a reyes y sabía reconocer a Aquel que era más grande que el y de quien no era digno de desatar las sandalias. 1Sl 1. da bien la medida de la luz que fue. sonría. realista con las cosas y consigo misma. que significa “sol” en la derivación del término hebraico (Js 13. mujer de Abraham. Las señales que acompañarían el nacimiento del niño serían de alegría y cosas buenas para muchos. tendrá un hijo” (Gn 18. el hijo de la promesa. al cual ella lo consagra para siempre al Dios que eliminó la maldición de su esterilidad (cf. y no tenían hijos. Es así que de la vejez avergonzada de Isabel y Zacarías nace el gran Juan Bautista. Dice el Evangelio de Lucas que Zacarías e Isabel ya estaban viejos. sería imposible. en la edad avanzada de esa mujer marcada por la esterilidad.2-2. diciendo para si misma: “Vieja y gastada como estoy.habiendo cumplido su misión. En el Nuevo Testamento. cuyo nombre es un juego de palabras con la risa incrédula de Sara. La exclamación alegre y agradecida de Isabel. Pero. Sara. el más grande de los profetas. avanzados en edad. sea bondadoso. que le da un hijo. Sara. Sara. No obstante. y significa: Que Dios ría.10). era anciana. la llegada de es vida . madre de Samuel. Dios escucha la risa de Sara y cuestiona su incredulidad y la pregunta hecha por ella. Sara estaba en la puerta de la carpa cuando Dios dijo a Abraham: “He aquí. Fecundando el viejo vientre y estéril de Sara. pues el sería pleno de Espíritu Santo desde el seno de su madre. como Ana. trayendo muchos hijos de Israel de vuelta a su Dios. a nosotros reportada por el evangelista Lucas. madre de Jesús. la Biblia nos relata el caso de algunas mujeres que vivieron el drama de no tener hijos y darse cuenta de llegar a una edad en que ya no podrían generarlos. avanzada en años y no había generado hijos. Otro caso es lo de la mujer de Manoah. que será consagrado a Dios y salvará Israel de la mano de los filisteos. a quien sería dado el nombre de Juan.

para a partir de ellos hacer resonar en el mundo revelaciones mucho más asombrosas y revolucionarias que aquellas que suceden a partir de los que se encuentran en el vigor de la juventud. En esos tiempos.4).. de la belleza y del amor.nueva y bendecida: “He aquí lo que el Señor ha hecho por mí en el tiempo en el cual El lanzó la mirada sobre mí para poner fin a lo que hacia mi vergüenza delante de los hombres”(cf. 4. puede ver el Reino de Dios”. si en Cristo y en su Espíritu todos son nueva creatura. Luego de preguntar tres veces a Pedro si lo amaba y oír tres veces la respuesta positiva del apóstol. La vejez. a causa de sus muchos años (cf. ni siquiera para nacer. Por el contrario. por lo tanto. De lo contrario. A Nicodemo tal vez le haya costado entender que habían llegado los tiempos mesiánicos. de las mujeres ancianas y estériles. Nicodemo.. la vejez no es el tiempo en que la vida se recoge y no puede más brillar. Jn 3.25). No significa el fin de las potencialidades y de las perspectivas de placer. Las palabras del Cristo Resucitado a Pedro en el final del Evangelio de Juan pueden resumir y abrir perspectivas para todos nosotros a partir de esas reflexiones sobre la vejez. Es la gran revelación que espanta al incrédulo doctor de la Ley. que Dios finalmente inauguraba con la llegada de Jesús de Nazaret. vejez no es un impedimento para nada. 5. Sorprendiese con esta palabra dicha a quemarropa: “Nadie. El Dios de la Biblia no parece medir por criterios cronológicos. 28).”(Jl 2. considerados extintos. El parece complacerse en generar y hacer brotar los lideres de su pueblo de los vientres. y tiene de replicar: ¿“Como puede un hombre nacer siendo viejo?¿ Puede entrar una segunda vez en el seno de su madre y nacer?”(cf. en la visión de la Biblia y de la teología cristiana. Zc 8. “Vuestros ancianos tendrán sueños. que va a encontrar a Jesús en medio de la noche para preguntarle sobre las cosas de Dios. por los cuales el pueblo esperaba hacía tanto tiempo y que iban a hacer todas las cosas nuevas. de alegría y de fecundidad. Lc 1. Para El. sea siendo tomados por el “frenesí” y entusiasmo que los hacen soñar y delirar. sucedía lo que los profetas habían anunciado: ”Los ancianos y las ancianas se sentarán aún de nuevo en las plazas de Jerusalén. vuestros jóvenes tendrán visiones. si no nace del agua y del Espíritu. Según el Dios de la Biblia. Sea llegando en paz a una edad avanzada porque no habrá más dolor ni luto ni muerte prematura sobre la tierra. cada uno con su bastón en la mano. es de esperarse que muchas veces Dios elija ancianos y ancianas para en ellos hacer acontecer una fecundidad mucho más patente que en los jóvenes. los ancianos son tan importantes en los tiempos mesiánicos cuanto son los jóvenes. dejar señales y dar frutos visibles y maduros. . no es equiparada y comparada al apagar de la vida.3-4).

corresponde aclarar la perspectiva a partir de la cual hablamos. Al comenzar una reflexión sobre el dolor. Nuestra intención es. O sea.Jesús Cristo le dice estas misteriosas palabras: “Cuando eras joven. por fuerza de su trabajo y por su vocación. y otro te atará y te llevará a donde no quieras”(Jn. intentar delinear un horizonte más amplio y apuntar para un sentido en medio al sin . podrían tal vez. tal vez estas reflexiones puedan ayudar de alguna manera. CAPITULO 6 Reflexiones sobre el dolor. el sufrimiento y la muerte abarcando cuestiones de la ética y la practica médicas. definitivamente. para aquel que en todo momento. Si no pretenden disminuir la impotencia delante del drama del sufrimiento humano. hoy como siempre. que fueron hechos. modestamente y con el mayor respeto por la posición y pertenencia religiosa de cada uno. Para el médico. Vida en plenitud y vida que no se acaba. sorprendentes y maravillosas con aquellos para quienes la vida parece estar en declinación esté en la capacidad que ellos y ellas tengan de dejarse conducir por otro. por lo menos. Ese que se complace en confundir los plazos y expectativas de los hombres y genera líderes y libertadores para su pueblo entre los viejos y estériles vientres de mujeres que la sociedad ya había condenado a perpetua esterilidad es también capaz de hacer gemir de placer a hombres y mujeres. presentar algunas pistas de reflexión sobre cómo la fe bíblica cristiana enfrenta y trata ese problema tan humano (y al mismo tiempo sobrehumano) de la vulnerabilidad y mortalidad de ese cuerpo y vida creados por Dios.18). haciendo tener sueños a los ancianos y renacer cuando parecen estar en el momento de morirse. No tenemos autoridad ni capacitación para eso. recusarse a desempeñar el papel subalterno y despreciado que la sociedad moderna. Tal vez el secreto del enorme potencial que se esconde bajo la aparente impotencia y declinar de la vejez esté la posibilidad de los ancianos de hoy y de mañana de negarse a ceñirse a sí mismos. Pero cuando seas viejo. tú mismo te vestías e ibas a donde querías. en su mentalidad utilitaria e inmediatista. o sea. para la vida y no para la muerte. preparó y previó para ellos. extenderás tus brazos. No podemos ni deseamos traer aquí todas las contribuciones que la filosofía o la psicología puede proveer al tema. sufrimiento y muerte a la luz del cristianismo. por ese Otro que la revelación bíblica nos dice que es capaz de subvertir todas las categorías. 21. Trátase de la perspectiva de la fe y de la teología cristianas. Tal vez el secreto de comenzar a suceder cosas nuevas. y hacerlos volver a conocer el gozo mismo cuando alcanzan edad avanzada. Hacerlos comprender en fin. debe enfrentarse con los límites de la vida humana que desea ardientemente ser ilimitada.

al decir: “Dichoso aquel que piensa en el débil! En el día de la desgracia el Señor lo libera. también en el pensamiento veterotestamentario a convicción de que el ser humano encuentra dentro de si fuerzas para enfrentar la enfermedad y a ella resistir. o sea. por lo tanto. surge a los ojos del hombre público como salario y consecuencia del pecado y. Luego. aparecen como antinaturales y antihumanas. Espíritu de vida y no de muerte. primeramente buscaremos tejer algunas consideraciones sobre el sentido de la enfermedad.3 es elocuente en ese sentido. buscaremos dejar que el testimonio de algunos cristianos delante de esas realidades tan cotidianas hable más que nuestras reflexiones y palabras. ni . El Señor lo sostiene sobre el lecho de dolor. del sufrimiento y de la muerte en el Antiguo Testamento. pero. Por otro lado. cuando explicita la elecciones del pueblo . cuando llega a causa de enfermedades. pero que contradicen el destino y los fines últimos del hombre. el hombre bíblico se autocomprende como alguien hecho para la vida y no para la muerte. por ejemplo dice: ”El espíritu humano vence la enfermedad. como algo que no deriva de Dios. tan comunes en aquel tiempo. que conoces bien. El Salmo 41. una de las afirmaciones del propio Dios de Israel. pasa a ser para el pueblo de Israel una demostración de que Dios está con el.15). pero. La enfermedad allí aparece no sólo como un castigo de que el pueblo electo y querido es preservado. El deseo de vida es algo visceral en ese ser creado por el Dios de la vida y que tiene dentro de sí el Espíritu de Dios. Así. hablándole frecuentemente su cama de enfermo. tomo la forma de promesa de alejamiento de las enfermedades: “El Señor alejará de ti todas las enfermedades y todas las nefastas epidemias de Egipto. cuando éste visita el cuerpo y el corazón de las personas. Finalmente. El Libro de los Proverbios. El ser humano: hecho para la vida Desde el comienzo de la experiencia de la presencia de Dios en su historia. El no las infligirá a vos.1. La enfermedad y la muerte aparecen como realidades inevitables. y el las enviará para todos aquellos que te odian”(Dt 7.sentido que se instala juntamente con el dolor. sino que el hecho de verse libre de pestes y enfermedades colectivas. A tal punto que la muerte. cuando el pueblo electo o el justo amado por Dios es afectado por la enfermedad. Con este objetivo. reflexionaremos y veremos cómo el cristiano viene tratando este tema a lo largo de su historia. la presencia de Dios se hace sentir llevándole conforto y cariño durante el tiempo de la prueba de su enfermedad. por lo tanto. pero es fruto de la propia resistencia del hombre a someterse y colaborar con el plano de Dios. Aparece.

de su súplica a dios. sumergiendo el ser humano en un mar de dolores. pero sobre todo los médicos que tratan diariamente con la realidad de la enfermedad. aquí. lo redujo al estado en que se encuentra. de su dialogo con el Creador. comprometiéndose a preservarlas del dolor y del gemido (cf. simpatizar con el amigo Job y comprenderle la perplejidad. después de eso. Si. encontrarle un sentido y. delante del misterio de Dios. Por lo tanto reconoce que elevarse e interpelar a ese Dios no lo llevará muy lejos.ese espíritu está quebrado. el hombre nada sabe.3-5: “Despreciado. y tantas veces afectada por el dolor y por el sufrimiento. según el. 103. la promesa del rescate de todas sus enfermedades por parte de aquel que las toma sobre sí. no sólo desdoblando su poder y alejando las enfermedades que le amenazan la vida. pero asumiéndolas y tomándolas sobre sí. Tratase de la figura de alguien que participa de la vulnerabilidad y de la mortalidad humanas y cura las enfermedades del pueblo no eliminándolas. podrá confiar sus perplejidades. quien lo levantará?”(Pr 18. enfrentarla. al final. sobre todo. Creo que muchos de nosotros podemos. que todo cuida y mantiene en vida al universo tan complejo y tan inmenso.14). Sobrepasa nuestra comprensión y nuestra pobre naturaleza humana el infinito misterio de esa Providencia. o sabe muy poco. . como curando directamente las enfermedades que afligen sus creaturas (cf. tan constitutivamente vulnerable. hacer de ella materia de su oración. Job percibe que “abordó. Al hacer eso. Vale la pena recordar el fuerte e impresionante párrafo de Isaías 53. No se trata. Tal vez el caso más conocido de alguien afectado por toda especie de desgracias y enfermedades sea el de Job. pretender encontrar sola la solución para sus males? Entretanto. Y que finalmente. Más aún. ella se instala y hace su trabajo depredador y mortal. que no hesita en interpretar a Dios que. Sl 22. Is 51. desechado por los hombres. El sabroso y bello dialogo de Job con su Dios termina con el primero reconociendo que no encuentra en si derecho de pedir cuentas a Dios de algo de lo cual El es Señor absoluto: la vida y la salud.3) y que le resta. La enfermedad no tiene poderes ilimitados sobre el hombre. sin el saber. de la mano omnipotente de Dios que tiene poder para retirar la enfermedad del horizonte del hombre. en la figura del Siervo sufridor de Isaias.3). esa misteriosa figura es exaltada por Dios. único a quien. misterios que lo confunden”(Job 42. En esa infinidad ¿como puede nuestra vida frágil y amenazada. arrepentirse y retractarse sobre el polvo y la ceniza. a pesar de todos los silencios con los cuales prueba su fe. a pesar de todas las perplejidades en que deja inmersa a sus creaturas. Israel va a conocer. por otro es reconocido que el mismo hombre encuentra dentro de si recursos y fuerzas para tomar distancia de esa enfermedad.24. por un lado.11). es patente también en el texto bíblico que el Dios de Israel es la única esperanza de cura y salvación de la amenaza mortal que aplasta el hombre.

Los primeros cristianos vieron la encarnación de esa figura en Jesús de Nazaret. por ellos reconocido y proclamado como Hijo de Dios. que lo tuvimos por nada. Herido por Dios y humillado. Tan despreciado. Vemos entonces que la manera del NT encarar la . Per él soportaba nuestros sufrimientos Y cargaba con nuestras dolencias Y nosotros lo considerábamos golpeado. El fue traspasado por nuestras rebeldías Y triturado por nuestras iniquidades.Abrumado de dolores y habituado al sufrimiento. El castigo que nos da la paz recayó sobre él Y por sus heridas fuimos sanados. Como alguien ante quien se aparta el rostro.

Lc 7. la cura de las enfermedades que afligen los que lo buscan parece ser uno de los puntos centrales de su actuar. llora lágrimas de pena y compasión y realiza. Eso es rememorado por los Evangelistas. Jesús aparece reducido a la pasividad total y nada hace para de ella salir.18). al lado de esa característica de poder curador que no hesita en desdoblarse delante de los ojos maravillados de sus contemporáneos. Lc 7. muerto hacía cuatro días y ya olía mal. Al saber de la noticia de la enfermedad y. o aún ceguera de nacimiento (cf. Jesús de Nazaret es mostrado crudamente por los Evangelios como absolutamente impotente cuando se trata de su propio sufrimiento y de su propia muerte. en pleno proceso de putrefacción (cf. que baje ahora de la cruz y creeremos en el!”(Mt 7. de la muerte de su amigo Lázaro . del sufrimiento y del dolor entra en línea de continuidad con el AT. lo condenan y lo torturan. En el discurso pragmático proferido en la sinagoga de su ciudad natalicia.3.realidad de la enfermedad. Mt 12.11-17) o el caso ejemplar de Lázaro.Mc 1.25-34). Muestran eso los casos de la hija de Jairo( Cf.42). Jn 11). Jesucristo: poder de cura y servicio vicario Cuando Jesús inicia su ministerio en Nazaret de Galilea. del hijo de la viuda de Nain (cf. de todo tipo de enfermedad.12) hasta el flujo de sangre que atormentaba una pobre mujer tratada sin éxito por sin número de médicos desde hacia doce años (cf. desde la mortal. y no puede salvarse a sí mismo! El es el Rey de Israel. Revelando su corazón amoroso y compasivo delante de los males que afligen a los seres humanos. mano seca (cf. Mt 15. Jn 9). Mc 5. Lc 5.1-10). y al mismo tiempo perplejo: “A otros salvó.Lc 4. consecuentemente. Jesús muestra una especial sensibilidad al caso de la enfermedad. hombres y mujeres que van a su encuentro.21-28) o la del siervo del centurión romano (cf. Entretanto.. No reacciona. como la de la hija de la mujer cananea (cf. En las manos de aquellos que lo prenden. 10-13). discriminadora y tan temida lepra (cf. y su .10). pero trae también una novedad radical. no se resiste. de los gestos y de las palabras del Nazareno que liberan a las personas.. lo juzgan.”. delante de las hermanas perplejas. Ni la muerte aparece en lo Evangelios como obstáculo a la compasión sin limites y a la fuerza salvífica de Jesús.35-43). que ponen en la boca de aquellos que escarnecían y se burlaban de Jesús el comentario sarcástico. o enfermedades que el Evangelio no nombra ni describe. dejándose tocar y asediar por la multitud de enfermos de su tiempo que a él recurrían en busca de la cura para su males. sin posibilidad de enderezarse (Lc 13.42. Mt 8. Mc 5. el gesto que trae el muerto a la vida. y luego de eso los Evangelios son pródigos en describir el toque milagroso de las manos. encorvamiento perenne de la columna. ya se encuentra el elemento de la cura (“devolver la vista a los ciegos.

yendo más allá. con su proceso inaugurado por la experiencia luminosa de la resurrección. Por lo tanto. por lo tanto. confiriéndoles un sentido profundo que es. sino es Alguien que. si todavía no nos colocó. el sentido de la vida que no muere y del amor más fuerte que la muerte. comprendió que el Dios verdadero no demuestra su amor por el hombre apenas realizando gestos poderosos que anulan el efecto de las limitaciones y aflicciones humanas. por más dura y terrible que sea. la fe cristiana puede afirmar – y afirma! – que no hay nada de humano que no haya sido asumido y tocado por el propio Dios. Dios. el sufrimiento y la muerte. no hay ninguna situación humana. en su vida y en su muerte los trazos del siervo sufridor del que hablaba el profeta Isaías (“tomó sobre si nuestras enfermedades”). sino un Dios que conoce lo que es el dolor. no tenemos un Dios incapaz de compadecerse de nuestras debilidades y angustias por el hecho de desconocerlas. PARTE IV LAICOS Y JESUÍTAS: SERVIDORES DE LA MISION DE CRISTO CAPITULO 1 “Llegar a la perfección en cualquier estado de vida (EE 135) .poder de devolver la vida y la salud. pero. en ese sufrimiento y en esa muerte la fianza y la garantía de la salvación de todos los hombres de todos los tiempos. muerte y resurrección de Jesucristo. entra en la condición vulnerable y mortal de su creatura y comparte todas las dimensiones de su existencia. y por eso nos puede ayudar a partir del interior de esas situaciones en que nuestra debilidad. Así. aún las más dolorosas. que no esté redimida y asumida por el amor de Dios. no es para la fe neotestamentaria apenas el poder capaz de socorrer y rescatar el hombre de situaciones limite y de las garras de la enfermedad y de la muerte. en suma. A partir de la encarnación. usado abundantemente a favor de tantos. vida. movido por el amor y por la compasión. un día ciertamente nos pondrá. sino él mismo. Reconociendo en aquel hombre la encarnación de Dios y viendo al mismo tiempo en él. parece recogerse y encontrarse sin condiciones de ser empleado cuando quien sufre no son los otros. negativas y terribles. La fe cristiana. vio en ese dolor. entra en esas situaciones humanas y las sufre.

pericia. acabado. y si tradicionalmente en la Iglesia los que eligen un estado de vida que pueden llevarlos a esa perfección. irreprensible. ejecutado o fabricado de la mejor manera posible. el mayor grado de bondad o virtud a que puede alguien llegar. riguroso. total. único. primoroso. 4. 7. lo máximo de excelencia a que una cosa puede llegar. excelente. (gram. “terminado”. Que corresponde precisamente a un concepto o padrón ideal.La espiritualidad ignaciana al alcance de los laicos Vamos aquí a reflexionar juntos sobre hasta que punto los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola pueden y deben ser propuestos en su integridad y en toda su radicalidad a los laicos y laicas que tienen dentro de sí el deseo ardiente de la experiencia que ellos significan. Por otro lado. veamos cuál era la intención de San Ignacio al proponer sus Ejercicios como proceso pedagógico-espiritual que podría "ayudar a las almas”. 8. maestría. Pero. que alcanzó el más alto grado en una escala de valores. aún más. rematado. cabal. perfectu. El diccionario “Aurelio” ayuda nuestra investigación y nuestra reflexión para poder entender en qué consiste – al menos en la comprensión que tenemos hoy – la palabra “perfección”. Si buscamos en la vida y en la Obra de San Ignacio. lo que San Ignacio entiende por eso. completo. veamos lo que entendemos por “perfección” y. recibe las siguientes definiciones: 1. primor. el conjunto de todas las cualidades: la ausencia de cualquier defecto. 5. 8. “acabado”) que corresponde al sustantivo “perfección”. incomparable. esmero. refinado.) se dice del tiempo verbal que expresa acción o estado ya pasado en relación a cierta época. 6. impecable. sin defecto. 2. ejecución sin fallas. Él no sólo la desea vivamente para sí . que reúne todas las calidades concebibles. 4. 5. son los religiosos. óptimo. por el seguimiento de los consejos evangélicos. 3. Perfectione) tiene varios significados: 1. “hecho hasta el fin”. 7. La palabra “perfección”(del latín. 6. 2. lo más alto grado de belleza a que puede llegar alguien o algo. que no deja margen a dudas. veremos que la perfección y su vivencia es uno de sus intensos y constantes deseos. precisión. el adjetivo “perfecto”(del latín. antes que nada. Si los Ejercicios de San Ignacio proponen un camino “para llegar a la perfección”. pureza. 3. corrección. perfecta.

sino algo a ser dado apostólicamente los demás. tratando con los candidatos a la Compañía que desean disponer de sus bienes al entrar. al deseo y compromiso en la práctica de las virtudes perfectas. en sus cartas.mismo desde el inicio del itinerario de su conversión a Dios. la presenta como el objetivo más grande que todo jesuita debe perseguir. no es solamente algo a ser buscado para sí propio y para configurar la propia relación con Dios. cuando para el primero no sientan necesidad. los cuales habían sido enseñados por el propio Señor. al clero. reiterada y repetidamente. Vamos a ver ahora de qué modo San Ignacio concibe eses ejercicios como propuesta concreta de camino para “llegar a la perfección”. para él. Dice Ignacio que el fin último de la Compañía de Jesús es la “perfección de las almas” propias y ajenas y que el itinerario del jesuita deberá ser siempre buscar la perfección para sí y para los demás. sentir y entender. a religiosos de ambos sexos de su tiempo. El también la recomienda. una vez fundada la Compañía de Jesús. que. así como no es un ideal a ser perseguido a penas por sacerdotes y religiosos. “aconséjense o represéntenle lo más perfecto”. Otros que pueden ser provenientes de todos los tipos y estados de vida. incitando para eso constantemente en las Constituciones al amor a la perfección. diciendo que se trata de " todo aquello que de mejor yo en esta vida puedo pensar. son famosas sus palabras. aconsejando a todos los que están en la Compañía a que busquen constantemente exhortarse mutuamente a la perfección. sino también de atraer a otros a la vida de perfección. para Ignacio. sino por todas las personas que desean crecer en la unión con Dios y en el servicio a los hermanos. sin duda. no es apenas a los jesuitas que Ignacio desea y aconseja la búsqueda constante e incansable de la perfección en su relación con Dios y con los hermanos. Eso ya nos indica que la vida de perfección. de buscar vivir esa perfección y tener ánimo para en su vía caminar. ayudar y aprovechar a otros tantos. orientando los Rectores locales o Provinciales a que. ¿Ejercicios Espirituales:?¿ camino de perfección? Es sabido como san Ignacio tenía en alta estima a los Ejercicios Espirituales. son la escuela en que San Ignacio forma a las personas que cruzan su camino. verán sin proporción y estima cuanto los aprovecharán para el segundo”. En la conocida carta a Manuel Niona. No se trata solamente. . como también. Los Ejercicios Espirituales. trátase de un instrumento pedagógico que el santo utiliza incesantemente en su vida de apóstol para “ayudar a las almas”. Compuestos por él mismo a partir de su experiencia personal. tanto para el hombre poder aprovechar a si mismo como para poder fructificar. “como un maestro de escuela a un niño”. Entretanto.

superior de la Compañía en Ferrara. que nos aclara la relación entre los Ejercicios y la perfección cristiana tal como la entiende San Ignacio. Hay otra carta. disponiéndose el seguimiento de Jesucristo pobre y humilde. da orientaciones precisas y completas sobre el modo de proceder de los jesuitas con relación a los ministerios con los próximos. sino también ayudarla a entregarse enteramente a Dios. Nápoles y Módena. como camino de perfección. si los Ejercicios completos. son esencialmente. subentenderlas. sin forzar el texto. pudiendo dar la impresión de que los Ejercicios son preferentemente destinados a ese tipo de público. castidad y de otras perfecciones. ¿Cómo se debería interpretar. y el matrimonio no tanto como cualquiera de esas”. a partir del pensamiento y de la práctica de San Ignacio.Aunque no está presente allí la palabra “perfección”. o sea. Hay que hacer notar que. en la 4ª y en la 5ª reglas de las Reglas para sentir con la Iglesia. como el voto se refiere a cosas que se aproximan de la perfección . pobreza. dando enseguida instrucciones de cómo realizar la “atracción” a ese estado de vida configurado como de unión con Dios y servicio a los demás. o sobre todo. pues algo tan excelente San Ignacio no puede considerar menos que un camino de perfección. San Ignacio. a la vida religiosa o al estado de vida sacerdotal. a Pe. dice: “Alabar mucho a la vida religiosa. los Ejercicios completos. tal vez. Veamos lo que dice el propio santo sobre las personas “idóneas” y capacitadas a hacer la experiencia de los Ejercicios: “los ejercicios de la primer semana se pueden dar a muchos. Juan Pelletier. con algunas pequeños cantos. en la vida en que Dios Nuestro Señor de ella se quiera servir? Habría allí alguna determinación y/o restricción o mismo recomendación de “estado de vida” tomado o a ser tomado para personas que fueran aptas para las experiencias de los Ejercicios en todo su rigor y autenticidad? Hay varios pasajes de los Ejercicios en que parece que San Ignacio quiere referirse más. ese ”estado de perfección” mencionado por San Ignacio como condición para hacer los Ejercicios llamados de “elección”. creemos que se puede. Recomienda San Ignacio que se “debe procurar atraer a otros a la vida de perfección”. Juan Pelletier. allí. escribiendo a pe. No obstante enviada a Ferrara. para aquellos que desean tomar estado de vida sacerdotal o religioso o si se destinan igualmente a los laicos. ofreciéndose a El en una “ofrenda de más grande estima y momento”. pero los demás solamente a aquellos que se encuentran idóneos para el estado de perfección y se disponen a ayudarse muy verdaderamente”. por ejemplo. la virginidad y la continencia. que buscan no solamente llevar la persona a la conversión que la primer semana proporciona y facilita. O sino: “Alabar a los votos religiosos de obediencia. que es la reflexión sobre hasta dónde podemos deducir. Aquí entramos más profundamente en nuestro tema específico. Así. esa carta sirvió igualmente para las casas de Florencia.

. que no dejan duda sobre cuáles deben ser las preferencias del ejercitante que llega a ese punto de su aventura espiritual. podamos lícita y meritoriamente inducir a todas las personas que presenten probable idoneidad a elegir continencia.. 344 etc.aún que. es especialmente el numero 135.. etc.”. entretanto. por ejemplo...evangélica. como de ser comerciante. 189. A su vez. Trátase del umbral de la elección. Por otro lado. de casarse.. es más conveniente y mucho mejor que. no se debe hacer voto de cosas que de ella se alejan.. hagan con éxito los Ejercicios completos. San Ignacio da señales de estar bien . sobre todo. la única cosa que realmente puede conducir el ser humano a lo que se pueda entender por estado de perfección. ¡El momento es solemne! Trátase de delinear una orientación que acompañará al ejercitante en todo el proceso de elección y reforma de vida. hecho la ofrenda del Reino y contemplado los misterios de la encarnación y de la infancia de Jesús. En ese día. O esta otra: “. en tales Ejercicios Espirituales. vida religiosa y todas las formas de perfección evangélica.. virginidad. pobreza y castidad. el o ella se enfrenta con las tan exigentes meditaciones de las Dos Banderas y de las Tres Clases de Hombres que abren las contemplaciones de la Vida Pública.. Ya allí encontramos la proverbial sabiduría del santo no queriendo presuponer ni indicar ninguna preferencia por cualquier estado de vida que pueda interferir en aquel que es lo principal. se dispone a hacer el llamado “Día Ignaciano”. los misterios de la Vida Pública deberán ser contemplados bajo la iluminación de la consideración radical de los Tres Grados de Humildad..el mismo Creador y Señor se comunique. en la Anotaciones.). Entretanto. seculares. es todavía necesario atender mucho a la peculiar condición de la persona y a cuanto auxilio o obstáculo podrá encontrar en cumplir lo quisiera prometer”. y que es. destacándose entre otros tantos (cf. Llegar a la perfección en cualquier vida o estado. y no obstante sea más meritoria la buena acción practicada con voto de la que la practicada sin él. afuera de los Ejercicios. Leamos con atención este párrafo situado en un momento crucial del proceso de los Ejercicios. ya habiendo pasado por el criba de la Primer Semana. entendiéndose hacer en el un voto de obediencia. hace algunas reservas de prudencia que ya nos dan otra perspectiva: “. que nos deja percibir una apertura que nos muestra con buen margen de seguridad que Ignacio cree en la posibilidad de que personas laicas.no obstante alguien pueda legítimamente inducir a otros a ingresar en el estado religioso. 15. no obstante exalte la excelencia de la vida religiosa. Es el momento en que el ejercitante.

hecha de dedicación al puro servicio de su Padre eterno. viviendo él en la obediencia a sus padres. y cómo nos debemos disponer para llegar a la perfección en cualquier estado o vida que Dios Nuestro Señor nos pueda dar a elegir”. que es el de la perfección evangélica. Enseguida. parece el santo contraponer “observancia de los mandamientos” y “perfección evangélica”. Al afirmar que el mismo Cristo vive en los dos estados ¿no deja San Ignacio una apertura para considerar que tanto uno como otro son cristificadores o crísticos y. generadores de perfección? San Ignacio continúa: no se trata apenas de “considerar” uno u otro “estado”. La primer parte del Preámbulo parece caminar en el sentido de valorar una opción de vida consagrada o. Y así. para dedicarse al puro servicio al Padre eterno. en el primer ejercicio la intención de Cristo Nuestro Señor y. que es el de la observancia de los mandamientos. O sea. obediencia a los padres etc. La indicación del santo es abierta y no reductora. Al contraponer “primero” y “segundo” estados de vida. dejando su padre adoptivo y su madre según la naturaleza.comenzar a investigar y a pedir en qué vida o estado se quiere servir a su Divina Majestad. por lo tanto. contemplando la vida de Cristo – que pasa por los dos “estados”.. de devota entrega integral en la totalidad del tiempo al servicio de Dios. No se trata de pedir con un bies predeterminado. y “vida consagrada”. es decir. veremos. al mismo tiempo que contemplar su vida. nuestra mirada se sorprende con el rumbo que toma la reflexión del santo.consciente de esa solemnidad. por el lenguaje y estilo que utiliza y por la materia que propone en este Preámbulo curiosamente denominado para considerar estados de vida. comenzaremos. cuando permaneció en el templo. sino de pedir dejando a la libertad creadora del Espíritu determinar en cual dirección o “estado” va a configurarse nuestra vida de servicio a Dios y a los demás. introduciéndonos en eso de algún modo. Vamos a detenernos por un momento en la lectura de este párrafo tan primordial en el proceso de los Ejercicios: “Considerando ya el ejemplo que Nuestro Señor Jesucristo nos dio para el primer estado. a investigar y a pedir en qué vida o estado quiere servirse de nosotros su divina Majestad. la del enemigo de la naturaleza humana. “vida laica”. sino de. de una vida según los consejos evangélicos. El ejemplo que usa para describir tanto uno como otro "estado” es Cristo Nuestro Señor. como también el ejemplo para el segundo estado. hecha de pertenencia familiar. por lo menos. . al contrario. luego.

entonces. la más sorprendente: como nos debemos disponer para llegar a la perfección en cualquier estado o vida que Dios Nuestro Señor nos dé a elegir. Los ejercicios Espirituales en un momento de protagonismo de los laicos De las constataciones que hicimos a partir de una lectura de algunos párrafos de los EE. comparados con otras citaciones de San Ignacio. Reciben allí una definitiva finalización todas las elucubraciones sobre un estado mejor o más perfecto que el otro. de juicios de valor! ¡Nada de restricciones empobrecedoras! Apenas la comunicación inmediata del Creador con la creatura. un laico no aguanta pasar tanto tiempo lejos de su casa y trabajo”. Sin discriminar ese o aquel estado. por lo tanto. Es necesario perder el miedo y superar el prejuicio que toma varias connotaciones y matices: “es una experiencia muy fuerte para un laico. hay creatividad. a la vida o estado en que más será servida. ¿Para quién será. Podemos igualmente verificar la extrema agudeza y flexibilidad de San Ignacio en la propuesta que hace en sus EE. siendo aún laico? ¿Y se los primeros a quien los dio fueron laicos? . “un laico está muy ocupado y. Ignacio destaca apenas la libertad que se ofrece a la Libertad Divina que actúa y conduce. compromisos profesionales etc. fuerza de voluntad y capacidad para arreglar las cosas a fin de que la experiencia sea posible. soberana y amorosa.jóvenes y adultos. eso no es para él”. padres de familia o no – en todo el mundo. al mencionar la “intención” de Cristo y la “intención” del enemigo. podemos notar la actualidad de los EE como instrumento de formación del laico o de la laica hoy. para introducir la exhortación final de este preámbulo que es de todas. u de una vida más de acuerdo con la voluntad de Dios que la otra. sin duda. del seguimiento de Cristo y del servicio a los hermanos. en la última parte del párrafo. y también acá en Brasil. de la Dos Banderas. Pero la experiencia ha demostrado que cuando hay el deseo. Las dificultades reales para que los laicos pasen por la experiencia de los EE completos son bastante evidentes: familia. que ya pasaron por esa experiencia confirman lo que acabo de decir. único camino capaz de llevar a cualquier persona – religioso o laico – a la perfecta comunión con Dios. en que el Reino más se hará realidad. por lo tanto. Los numerosos laicos y laicas -.Finalmente. Trátase simplemente de disponer el corazón en total indiferencia y libertad para que Dios pueda actuar con su Amor siempre creativo y nuevo. sin valorar más a uno que al otro. Tratase de dificultades propias del estado de vida laical. ¡Nada. el santo va aludir a la meditación siguiente. si San Ignacio vivió sus Ejercicios enseñados por el Señor. “como un maestro-escuela a un niño”.

Que nos confirme el texto de la Reforma de Vida. es la santidad.No puede haber en nuestras cabezas y corazones la barrera de las imposibilidades que dicen que las experiencias más exigentes de la Iglesia no son para los laicos. hombres y mujeres.189 de los Ejercicios. que invita el ejercitante a detenerse en detalles prácticos de la vida diaria. o sea. que se realiza en una concretud indisimulable. la caridad no encuentra su fuente en el hombre. Iluminado por las contemplaciones de la vida de Jesucristo. Las experiencias bien realizadas y llenas de frutos de muchos laicos y laicas. Ahora. sino en Dios. profesional. plena y sin búsqueda de sí mismo. en los días de hoy. Genuinamente cristianos e inspirados en el Evangelio. esta tiene su piedra de toque encontrada en el ejercicio de la caridad hasta el fin. debemos superar nuestros obstáculos interiores para creer que es así. la disposición de seguir a Jesucristo pobre y humilde y asumir todas las consecuencias que ese seguimiento implica. cuánto dinero debe guardar para sí y cuánto debe distribuir a los pobres etc. etc. sino que debe disponerse a recibirlos humildemente de las manos de Dios. derivada de los Ejercicios Espirituales. cómo debe gobernarlos. en muchos bautizados. sin sombra de dudas. Si el destino de todo cristiano. podría ser. viviendo en el mundo hicieron los Ejercicios de treinta días. Y eso él sólo podría lograrlo ejercitándose para crear dentro de sí una actitud de apertura. y no temer ser audaces y osados en proponer esa experiencia a los laicos y laicas que percibimos llenos de deseo y aptos para “llegar a la perfección”. cuántos empleados debe tener. pertenezca él al segmento eclesial que perteneciere. Si la vivencia de la espiritualidad hoy es percibida como teniendo tal importancia. el laico va a sentirse interpelado en la medida en que avanza en el trayecto de los Ejercicios Espirituales en todos lo sectores de la vida: familiar. la espiritualidad Ignaciana. de manera total. financiero. se revela especialmente adecuada para aquellos y aquellas que son llamados a vivir la consagración de su Bautismo en el mundo. . Llegar a la perfección plenamente en el mundo En medio a la enorme riqueza de escuelas y tendencias que forman el tejido espiritual cristiano. los Ejercicios proponen a los hombres y mujeres que los experimentan un camino de extrema radicalidad. porque se hace más aguda con conciencia de que el cristiano no tiene acceso a los frutos del Espíritu por su propia iniciativa. que. Para ser fieles al Espíritu de San Ignacio y adecuados a los tiempos que corren. Con más coraje que el Derecho Canónico. n. escucha y entrega de amor “oblativo”. tales como en qué tipo de casa debe vivir. nos dicen exactamente lo contrario. el Espíritu Santo continua suscitando. que no se satisfacen con menos de la santidad en su itinerario espiritual.

De esa alternativa radical ninguna categoría de cristiano está excluida. CAPITULO 2 El laico en la Iglesia: bautizado. El cristiano que desea caminar en la espiritualidad Ignaciana. a partir de ese conflicto. En medio a esa tentación. en fidelidad al espíritu de la 34ª Congregación General y con el objetivo siempre constante de buscar el más grande servicio y gloria de Dios. Mucho menos los laicos. viviendo como viven. que es movido por el Espíritu Santo. apóstol y protagonista Algunas reflexiones que surgen de cara a la colaboración en la misión de la Compañía de Jesús El sentido de esta reflexión pretende ser puramente introductorio. estarán ayudando a nosotros. según Ella.Es así que el servicio de caridad que sea prestado en el mundo por el cristiano bautizado se distinguirá de otros servicios. laicos y laicas de hoy. aún los más “materiales” para disponerse a encontrar allí la voluntad de Dios para sí mismo. el Santo de Dios. dar testimonio de Jesucristo. obediente hasta la muerte de cruz. Haciendo así. expuestos diariamente a las solicitaciones más variadas y debiendo. . en el seguir a Jesús. son camino adecuado y precioso para ayudarnos a alcanzar a esa meta tan ambiciosa y al mismo tiempo tan exigente. porque será efectivamente un servicio cristiano. el Cordero de Dios. a responder a la apelación que nos hace la Madre Iglesia. de ser protagonistas de la nueva evangelización. no sucederá sin nuestro concurso. los EE de Santo Ignacio lo/la ayudan a ordenar todos los aspectos de su vida. Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. No se trata de repetir lo que ya fue dicho por tantos en las últimas décadas sobre la identidad del laico. en la esfera y en la imitación del Servidor Yahveh. que . antes. que se entregó a sí mismo. que proponen “llegar a la perfección en cualquier vida o estado que nos dé a elegir Su Divina Majestad”. al encuentro de la voluntad del Padre manifestada hoy en el mundo y en la historia deberá siempre estar en tensión entre el deseo de plenitud que lo habita y cierta tentación que lo “arrastra” a una tempestad que puede ser demasiado carnal o puramente humano. de intentar levantar algunas pistas teológicas que iluminen el camino que – tantos laicos como jesuitas – tenemos procurado recorrer en los últimos años en busca de posibilidades de una colaboración más fecunda en la misión. Lo que está en juego cuando se habla de vida espiritual y santidad es la vida o la muerte. la salvación o la perdición. Tratase.

sus secretos compromisos con la iniquidad y sus comodidades con medias verdades. que debe brotar. el sentido de la existencia no sólo del laico. Es de ese pascual misterio del Bautismo y del nuevo modo de existir que él inaugura. “por una muerte semejante a la suya. consagrado por el bautismo. como todos sus hermanos clérigos y religiosos. vocación o estado de vida en el cual se encuentre. sino vivir para Dios”(Rm 6..5-11). el cristiano laico en la Iglesia es justamente lo que le es común con todos los otros segmentos del pueblo de Dios: el hecho eclesiológico de ser bautizado. su identidad? Luego nos vamos a detener en la historia más reciente del evento laico en la Iglesia. la primer y radical exigencia que surge en la vida de una persona delante del misterio de la Revelación de Dios en Jesucristo. todo el trayecto realizado por la Iglesia en los últimos años y a los nuevos desafíos que la 34ª Congregación General de los Jesuitas presenta para la ampliación y el refuerzo de un trabajo apostólico vivido en fraterna colaboración. pues. reflexionar juntos sobre la identidad del laico en la Iglesia: ¿Quién es este o esta que no tiene otra especificidad que su estado de vida eclesial además del Bautismo? ¿Cual es su estatuto. así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre. pues.. Ahí está. introducidos por el Bautismo en un modo nuevo de existir: el existir cristiano. no más servir al pecado..a fin de por una resurrección también ‘semejante a la suya’.. por este o aquel ministerio o servicio en la Iglesia es posterior. pues. El bautismo sería. viene después. resaltando algunos marcos que nos ayudarán a entender el momento que hoy vivimos. O sea.. así también nosotros vivamos vida nueva”(Rm 6. que lo asimila nada menos que al propio Cristo muerto en su misterio pascual. Por medio de esa ruptura. El laico: un bautizado sin adjetivos Lo que define. en el seguimiento de Jesucristo. movido por el Espíritu Santo.sepultados con él en su muerte para que. sino de todo cristiano en cualquier opción. su perfil.Primeramente buscaremos. el bautizado se vuelve semejante al Cristo – osaríamos decir que es “otro” Cristo . el compromiso primero.3-4). por así decir. laicos sintonizados con la espiritualidad ignaciana y la misión de la Compañía de Jesús en el Brasil de los días de hoy. Finalmente. el hecho de ser. llamado a vivir buscando la voluntad de Dios. Antes que nada está el hecho de que “somos todos bautizados en Cristo Jesús. . Esa novedad radical de la vida implica primeramente una rotura radical con el pasado y sus viejas alianzas. procuraremos presentar algunas pistas para percibir cómo y en que sentido se hace instigadora para nosotros. La opción por uno u otro estado de vida.

religiosos versus no-religiosos. evoca una Iglesia que es y si autocomprende como Pueblo de Dios. llegando a obtener grados académicos y recibiendo de la jerarquía la misión canónica para el magisterio y la inteligencia de la fe. Esa perspectiva pone justamente la reflexión sobre el laico y su identidad más profunda en el camino de una concepción integradora. Al contrario. que buscaron los curso de teología. suscita los carismas y de ellos hace derivar los ministerios. La emergencia del laicado en la reciente historia de la Iglesia En la LG. mientras los religiosos se ocuparían de las cosas del espíritu. en el mundo. las estructuras sociales. la entrada de los laicos se hizo de manera vigorosa y sorprendente. En el campo de la espiritualidad. que no se define por las contraposiciones que muchas veces rozan las definiciones eclesiásticas: clero versus laicado. a nuestro ver. en soberana libertad. administrar y distribuir los sacramentos y hacer vivir la comunidad inspirada por el Espíritu. A los laicos cabría cuidar la esfera temporal. con la consecuente y revitalizadora apertura que trajeron para la Iglesia. En ese campo. vamos a estar no inventando algo de inusitada novedad. Haciendo así y así direccionando nuestra reflexión sobre la identidad de los laicos. con toda su positividad con relación a los laicos. sobretodo en lo que es afirmado ser “propio” de los laicos o de aquellos que no lo son. el laicado y otros temas teológicos conexos. predican retiros. Surgieron con fuerza las vocaciones laicales para ejercer servicios y ministerios en la Iglesia. Se multiplicaron los laicos. los servicios que serán ejercidos en beneficio de todo el Pueblo de Dios. hombres y mujeres. la política. muchas veces un tanto pasivos. Es cada vez más grande el número de laicos y laicas que orientan espiritualmente a las personas. sino simplemente rescatando tesoros que pertenecen al evento cristiano desde sus origines más remotos. una comunidad de bautizados en que el Espíritu Santo. del espíritu de las bienaventuranzas (LG 31). cualquier reflexión sobre el laico. organizan celebraciones y liturgias y son referencia obligatoria cuando se trata de la vida espiritual de la comunidad. Las tres décadas que nos separan del Concilio. en que fueron siempre receptores. los laicos cada vez más . es importante constatar que todavía permanece algo de una perspectiva de contraposición. del sagrado. fueron haciendo suceder en el nivel pastoral la superación de esa contraposición. Tiene como función realizar.hoy. dando testimonio. que antes parecían estar restringidos al clero y a los religiosos.

. de 1996. la Conferencia de Santo Domingo. reconociéndolos como protagonistas de la nueva evangelización. que se inspiran en ese carisma.Otra consecuencia positiva podrá ser propiciar una sinergia más intensa entre personas consagradas y laicos apuntando a estudios de algunos aspectos del carisma. llegaron a la convicción de que ‘su carisma puede ser compartido con los laicos’. en su párrafo 54. La 34ª Congregación General de la Compañía de Jesús de 1995 declara en su documento sobre “Cooperación con los laicos en la misión” que “una lectura de las señales de los tiempos a partir del Concilio Vaticano II muestra sin lugar a dudas que la Iglesia del próximo milenio será llamada ‘Iglesia de los laicos'. en el párrafo 55: “Estos nuevos caminos de comunión y colaboración merecen ser estimulados por distintos motivos. dice que hoy “algunos Institutos. seña con la obligatoria participación de los fieles laicos en la misión universal de evangelización dada por el Señor a Su Iglesia. el laico puede ser – y efectivamente lo es – llamado a ejercer ministerios de índole espiritual. rico de esperanzas. frecuentemente por imposición de nuevas situaciones. ayudando el caminar de los hermanos en el profundizar de su experiencia espiritual. Aunque bastante fiel al espíritu conciliar y a la “división de tareas” que en el parece predominar. pueden ser llamados y convocados por el Señor a actuar en el nivel más propiamente eclesial. el documento Christifidelis Laici . en la historia de las relaciones entre las personas consagradas y el laicado”.superan “imposibilidades” y dan demostración calificadas de que. como una contribución significativa para hacer suceder el protagonismo que la Iglesia desea y como búsqueda de caminos de una mutua colaboración apostólica siempre más fecunda? . Y continúa. La Exhortación apostólica pos sinodal Vita Consacrata del Papa Juan Pablo II. Comenzó un nuevo capítulo. del Sínodo de 1987. asume la cuestión de los laicos como línea prioritaria. antes que nada. la irradiación de una fructífera espiritualidad más allá de las fronteras del Instituto. Siendo evangelizador. reavivando una interpretación más espiritual y conduciendo a extraer de allí indicaciones para nuevos dinamismos apostólicos. De allí podrá resultar. sin negar la inmensa importancia que puede llegar a tener su actuación en la esfera temporal transformando e influyendo en la realidad injusta. ocupándose de las “cosas del Espíritu” que antes parecían sólo limitadas a los ministerios ordenados o a los religiosos consagrados por los votos. cual sería la particularidad que el carisma Ignaciano tendría a decir? Que palabra distinta y propia cabría hoy a la Compañía de Jesús y a los laicos y/o asociaciones de laicos.. realizada en 1992. En la América Latina. En un momento en que toda la Iglesia se autoevalua con relación a la emergencia del laicado y su feliz protagonismo. Y así estos son invitados a participar más intensamente en la espiritualidad y en la misión.

que son los Ejercicios Espirituales. comunitaria e institucional. la espiritualidad ignaciana. tanto de laicos como de religiosos. reforzar el liderazgo laico en obras de la Compañía (n. El decreto n. a crear formas de cooperación (n.19). colaboradores. La frase final del documento afirma: “El Espíritu está llamándonos. sobre: El decreto propone fundamentalmente una colaboración entre jesuitas y laicos basada 1. seguida por otras tres (Voluntariado Jesuítico. Invita a los jesuitas a colocarse al servicio del ministerio de los laicos. en su experiencia fundamental. y crear una red apostólica ignaciana (n. Al hablar de oportunidades para el futuro. a compartir con ellos la misión. el decreto propone a toda la Compañía potenciar “la Iglesia del laicado” (n.21). además de la formación que los jesuitas pueden ofrecer a los laicos. el compartir de una herencia. 13 de la misma CG 34 dice que la colaboración con el laicado es al mismo tiempo un elemento constitutivo del modo de proceder de los jesuitas y una gracia que pide una renovación personal. una colaboración de “doble mano”: no sólo los laicos son llamados a trabajar en obras de la Compañía. 3. Creo que la expresión “compañerismo creativo” da muy bien la idea de lo que sería esa mutua colaboración y el futuro que podría tener. Una colaboración que se da por medio de asociaciones laicas promovidas por la Compañía. Por un lado. mientras ‘hombres para y con los demás. los Ejercicios. puede ser vivida igualmente por jesuitas y laicos. en su intuición original consignada por Ignacio para ayudar a otras . a compartir con los laicos lo que creemos.Colaboración jesuítas-laicos: el compartir de una herencia Parece claro en la CG 34 que la Compañía se siente llamada a compartir con los laicos toda la riqueza de la herencia recibida del carisma de Ignacio de Loyola. 26). formando lazos entre individuos. una formación que enseñe siempre mejor los jesuitas a trabajar con los laicos. lo que somos y lo que tenemos en espíritu de un compañerismo creativo para ‘ayuda de las almas y la mayor gloria de Dios”. 2. Prevé aún. Asociaciones de Antiguos Alumnos y Apostolado de la Oración). la CVX es mencionada en primer lugar. asociaciones y comunidades. El decreto prevé también la colaboración de los jesuitas con los laicos que trabajan en obras de la Compañía como también con los que trabajan en obras no jesuíticas. que encuentran en la experiencia de los Ejercicios Espirituales una base común de espiritualidad y de motivación apostólica (n. antiguos jesuitas.21). Aunque hayan sido propagados y difundidos por la naciente Compañía de Jesús. sino también los jesuitas pueden colaborar en iniciativas apostólicas de los laicos. Entre estas.20).

por la cual muchos de nosotros ya pasamos y que configuró de manera definitiva nuestras vidas. declara que la comunión eclesial encuentra una expresión específica en el obrar asociado de los fieles laicos. Por otro lado. En un mundo cada vez más fragmentado y secularizado como lo nuestro. La lectura de numerosas cartas de Ignacio a hombre y mujeres de su tiempo.personas. dan bien testimonio de la pertinencia de la afirmación de que la fuente y el instrumento de la espiritualidad ignaciana pueden y deben ser vividos y experimentados con buenos y abundantes frutos por los laicos. posee elementos comunes y recurrentes que permiten asociarse y formar un cuerpo apostólico. en su n. que hablan un lenguaje común y encuentran como motivación e empuje para su apostolado una experiencia de Dios que. una red de gran riqueza y más grande alcance. ya sería algo que permitiría a jesuitas y laicos mirarse verdaderamente como compañeros: compañeros de Jesús y compañeros unos de los otros. si eso es verdad con relación a cada individuo. en la acción solidaria que desarrollan al participar responsablemente en la vida y en la misión de la Iglesia. asaltado por la eclosión de nuevas formas religiosas que interpelan profundamente las instituciones eclesiales históricas. que encontremos nuestros compañeros jesuitas dispuestos y deseosos de compartir con nosotros todo lo que son y lo que tienen. Y. si en el pasado la Iglesia vivió momentos de gran fecundidad con las asociaciones de fieles que tanto marcaron su historia (por ejemplo. Esa experiencia. a cada cristiano que se acerca a la experiencia de los Ejercicios o lo bebe de la fuente de la espiritualidad ignaciana de cualquier otra manera (trabajando en una obra de la Compañía. Y fueron laicos los primeros a quien él – maestro espiritual refinado que era – los dio en todo su rigor y autenticidad. para nosotros. también es verdad que gana una fuerza inusitada cuando se da en términos asociados y comunitarios.29. laicos. en Brasil. En términos ignacianos. poniendo en practica el discernimiento en el día a día del apostolado). hombres y mujeres de su tiempo. las comunidades de vida cristiana (CVX) tal vez sean el ejemplo más actual e iluminador de una asociación de fieles laicos cuyos miembros pautan su vida por la . La posibilidad de sacar las consecuencias apostólicas y pastorales de ese compartir ciertamente es factor de esperanza e iluminación para todos nosotros. Por lo tanto. de todas los estratos sociales y de todos los estados eclesiales de vida. las varias formas asociativas que encuentran los cristianos para unirse y reunirse pueden representar para muchos una ayuda preciosa a favor de una vida cristiana coherente con las exigencias del Evangelio y de un compromiso misionero y apostólico. Ya la Christifidelis Laici. es muy grato. no obstante siempre única para cada uno y cada una. teniendo en común con ella criterios y valores que orientan el trabajo apostólico. la Acción Católica). es verdad también que hoy vivimos una nueva era en la incorporación de cristianos laicos. fueron vividos y elaborados mientras Ignacio era todavía laico. a buscar y encontrar la voluntad de Dios.

Fueron dados varios pasos concretos en el sentido de convertir en realidad un protagonismo de laicos que se exprese en una colaboración y en un compañerismo apostólico con los jesuitas. La Comisión para el apostolado laico : desde 1994 la Provincia tiene una comisión formada por cuatro laicos y tres jesuitas que debe asesorar el Provincial en todo lo que toca a la formación y la colaboración con el laicado. etc. procurando articularlas entre si. Los Centros Loyola y afines: creados para ser centros de formación de laicos y un espacio donde encuentren posibilidades de diálogo a fe y cultura. El objetivo de esto es potenciar más sensible y eficazmente el alcance apostólico de muchos esfuerzos todavía dispersos y aislados. a fin de buscar caminos para una integración de la presencia laical desde los primeros niveles de la formación. pastoral de juventud. 1. El gran sueño de una “red apostólica ignaciana” que integre todo ese inmenso potencial y haga acontecer más y mejor el Reino de Dios en nuestra tierra sería una “figura” apropiada para que hoy día se pudiera vivir con más verdad. en fecunda interacción. los Centros Loyola (Río de Janeiro. en el espacio eclesial ocupado por la familia ignaciana.espiritualidad ignaciana. En agosto de este año hubo una reunión con los responsables por la formación de la Compañía de Jesús. un campo de experimentación de . Entretanto no se detiene aquí las potencialidades del carisma ignaciano para inspirar nuevas formas de asociación y mutua colaboración. En estos cuatro años la comisión intentó levantar las iniciativas que existen en la provincia para la formación del laicado. los carismas crecen y los ministerios se entrecruzan. el enriquecimiento mutuo de la configuración presbiterial de la Compañía de Jesús y de la vivencia laica diversificada de hombre y mujeres que comparten con ella la herencia del fundador y se reúnen para servir más y mejor. de forma bastante pionera. que procede de la experiencia fundante de los Ejercicios Espirituales. 2. La Provincia de Brasil Central: una experiencia pionera Es a la luz de todos estos hechos que se puede leer la experiencia de la Provincia del Brasil Central. se suman y se soportan en el intento constante de volver la lucha por la justicia y la nueva evangelización. No apenas las CVX son las únicas formas de vivencia asociada del carisma de Ignacio de Loyola – siendo mencionadas por la propia CG 34 varias otras: los ex-alumnos. los voluntarios jesuitas. donde el Espíritu sopla. Belo Horizonte y Brasilia) son punto de referencia para la formación de cristianos laicos en Brasil. Son igualmente. el apostolado de la oración . la belleza de una Iglesia que es comunión abierta y participativa.como también hoy parece sentirse la llamada y el deseo por una asociación que propicie un fértil entrecruzarse de distintos carismas y ministerios eclesiales: una asociación que haga suceder. También abrió vías de diálogo con las obras de Provincia que tratan directamente con laicos: colegios.

en la vida diaria). Casi todos ellos son miembros de las CVX. Se comprometían a vivir con seriedad su vocación laical inspirada por la espiritualidad ignaciana y a trabajar apostólicamente en la formación de otros laicos. que allí comparten una misión común. 28 laicos hacían un compromiso delante de toda la comunidad reunida para la Eucaristía. que decide el proceso y la política del Centro. algunos proyectos sociales. responsables por decidir el cotidiano del Centro. Entre los proyectos apostólicos por ellos iniciados y/o potenciados están el trabajo con Ejercicios Espirituales. y hacerlo en grandes dimensiones. fuera de Rio de Janeiro. Núcleo de Bioética.la colaboración efectiva entre jesuitas y laicos. entretanto. buscar su camino. como miembros de una misma comunidad ignaciana. participando en proyectos apostólicos comunes. Hoy son más de sesenta los asociados a esa red. Laicos son los coordinadores de ambos centros y la mayoría de los miembros de su equipo central. a ser dóciles a las invitaciones del Señor. inventar y crear nuevos pasos y nuevas maneras de actuar y hacerse visible. gane cuerpo y vigor. con vistas a configurar un nuevo rostro de Iglesia para el tercer milenio. que tiene también miembros de otras ciudades. tales como Pastoral Penal. La creación de una home page podrá ayudar a multiplicar los contactos entre los miembros. tiene todavía que crecer. sin duda. espirituales y materiales – necesarios para continuar su formación y colaborar en proyectos apostólicos. Mirando para el futuro. Trabajo con ‘meninos de rua’. Estos años de trabajo conjunto se revelaron de un fecundo aprendizaje para la efectiva implantación de esa colaboración con vistas a un objetivo común. llevan adelante el trabajo de formación de los mismos que los centros se proponen. Por su lado. me parece que nos es permitido soñar y desear. Los Centros Loyola de Río de Janeiro y de Belo Horizonte son coordinados por laicos. Entre los planes para el futuro está la integración de núcleos formados a partir de congregaciones religiosas femeninas de inspiración ignaciana. Laicos también son los miembros del equipo administrativo. sea de iniciativa jesuítica. Núcleo de juventud. La experiencia que hoy se realiza entre laicos y jesuitas en Brasil es muy nueva. la Compañía en la Provincia brasileña central se comprometía también a ofrecer a esos laicos los recursos – humanos. 3. en colaboración con la Compañía de Jesús. secundando al Espíritu que no cesa de distribuir sus carismas y suscitar nuevos ministerios entre los cristianos laicos. La Red Apostólica Ignaciana: en 31 de julio de 1996. creando y desarrollando nuevos caminos de misión. en la fiesta de Santo Ignacio de Loyola. Como todo lo que es nuevo. Pero el equipo también es formado por jesuitas. en Rio de Janeiro. 30 días en etapas. Que esa Iglesia sea más de . a hacer gestos proféticos. que en colaboración con los laicos. Somos llamados. sea de iniciativa laica. así como el alcance de información de los proyectos apostólicos cubiertos por la Red con vistas a una más grande integración y ayuda mutua. Lo que tenían en común esos hombres y mujeres era haber hecho la experiencia completa de los Ejercicios Espirituales en alguna de sus modalidades (30 días. La escucha de lo que inspira el Espíritu en esa etapa es la condición de posibilidad de que esa experiencia tenga futuro.

visceralmente. “servidores de la misión de Cristo”. . no podemos dejar de agradecer al Señor por haber puesto en nuestro camino tantos jesuitas que son y han sido testimonios veraces y fieles. Mientras vivimos de esa esperanza. Con ellos nos sentimos llamados y unidos en una misión común.acuerdo al deseo del mismo Espíritu va a depender de nuestra capacidad de colocarnos a la escucha y de dar respuestas adecuadas y renovadas para tiempos nuevos. con ellos nos sentimos.