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El hombre en busca de su Dios1

Siguiendo a Cencini, mostraremos a continuación las fases de la experiencia de Dios que él presenta como un itinerario de crecimiento en la vida espiritual, en el cual no tiene como pretensión establecer leyes fi as, sino indicar los diversos momentos de una !nica experiencia"

 #ase desestructurante$ muerte del hombre vie o"
En esta primera fase, el acento est% puesto en la necesidad de estar dispuestos a una “obra de desmantelamiento”2, a “deshacer los fundamentos” 3 , llevando a cabo una intervención radical como condición de una auténtica experiencia de Dios, donde es necesaria la totalidad del hombre$ cora&ón' mente'voluntad" (or ello, se)ala el autor, dos condiciones como necesarias$ *a armon+a estructural interna, ,como experiencia unitaria del hombre y sus dinamismos ps+quicos-, y la profundidad de la experiencia misma, ,amando a Dios con el compromiso radical de la vida-." Estas dos condiciones est%n ligadas entre s+ con una relación de rec+proca causalidad, provocando un doble movimiento en extensión y en profundidad, pero dentro del mismo proceso" Cuando uno de ellos se bloquea afecta al otro" Es all+, cuando surgen las ilusiones acerca de Dios, que el autor presenta como “veleidosa pretensión de tener una experiencia de él”5. Estas ilusiones son la sentimental, la moral y la intelectual/ seg!n se acent!e un aspecto$ el afectivo, la voluntad o la mente" *uego de la descripción de estas ilusiones y de sus consecuencias negativas, Cencini muestra que el paso obligado para llegar a la verdadera experiencia de Dios es la conversión. 0 la define de la siguiente manera$ “(Conversión es ese proceso lento ! discreto "ue tiene lu#ar en la vida de a"uel "ue encuentra a $ios, lo va descubriendo cada ve% m&s como una realidad trascendente ! se de'a transformar radicalmente por él”(. 1o lo entiende, por lo tanto, como un momento aislado y limitado en el tiempo, sino como una actitud de vida, como un camino" Se)ala, en este mismo sentido, que la conversión si bien concierne a todos se caracteri&a de modo diverso para quien hi&o de Dios la ra&ón principal de su vida" De estos, menciona la tentación de querer ubicarse r%pidamente entre los ustos y no tan necesitados de penitencia y conversión" (or !ltimo, marca algunas fases y componentes que hacen a la conversión verdadera$ el

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CENCINI, Amedeo, “Amarás al Señor tu Dios. Psicología del Encuentro con Dios”. Segunda Parte: El hombre en busca de Dios. Ed. Paulinas, Bs. As., 1995. Pág. 70-133. 2 CENCINI, Amedeo, “Amarás al Señor tu Dios...”. O Ci!. Pág. 71. 3 Idem. " Op Cit. Pág. 72. 5 Idem. # Op Cit. Pág. 77.

y se advierte que hay que estar preparados para enfrentar las pruebas del camino" . 3la se. donde se expone la necesidad de clarificarse a uno mismo las expectativas. de la tendencia de hacerse intérprete !nico de la voluntad de Dios en su vida.1-. Pág. Cencini dice que si bien es dif+cil explicarlo es m%s dif+cil a!n vivirlo bien" Consiste en atreverse a superar los umbrales puestos. se le revela inesperadamente con proposiciones y mensa es que sacuden su vida" . es frecuente la tentación de saltarla o abreviarla/ por ello también marca puntos claves a tener en cuenta en este itinerario$ . espont%neamente. para lue#o devolvernos mucho m&s de cuanto nos ha pedido”/0.1.-" Cuando el hombre se encuentra ya en una conciencia m%s verdadera y real de s+ mismo. Pág. cuando se pide amar m%s de cuanto am%s se amó" Es la manera de actuar de Dios$ “nos pide el holocausto de un amor importante. . Pág. 9l lo busca. 10 Idem.rep&rate para la prueba” (Eclo 6. 9 Idem. cuando las ilusiones caen y se hace silencio.El sacri icio del hijo.“Lo seduciré. en medio de dificultades y sin saber muy bien a dónde se dirigen. en el camino espiritual hacia una auténtica experiencia de Dios" 0 explicita. Idem. como un 3 caminante buscador de $ios. “entrar en la fase sub)liminal "uiere decir sufrir esa #ran purificación "ue es necesaria para ir al encuentro de $ios ! no se#uir a falsos dioses”*.68-" Es de Dios la iniciativa de 3experimentar4 al hombre. abierto cada d+a a sus sorpresas45" .al "ue a!uda a reencontrar la pista en el desierto”-" .. en la situación de incertidumbre. Pág. 0 agrega que en esta fase intermedia.. similar al largo via e del pueblo de 2srael por el desierto/ de la esclavitud a la liberación.La humildad de dejarse guiar. $1.descubrimiento de la trascendencia de Dios y el relativismo de todo aquello que no es él"  #ase sub'liminal$ a través del desierto" De esta fase. $". lo arranca de sus c%lculos y costumbres. desde la madure& de las dificultades y pruebas del desierto" .“. cuando surgir% un verdadero conocimiento de Dios nacido desde el camino de purificación y de despo o. 7 $ Op Cit. $3. $9.El coraje de caminar en la oscuridad. lo mismo que a nuestros padres” (7dt 5.“Dios nos somete a prueba. como un nómada de fe. la vo& del Se)or resuena con mayor claridad" Es all+ cuando se gustar% de su intimidad. y le hablaré a su corazón” (:s 6. hasta llegar a sentir la necesidad de una mediación iluminadora. Es este el momento central en esta fase del itinerario" <istoria que se repetir% en cualquiera que desee de verdad hacer la experiencia del amor de Dios" Es aqu+ cuando Dios pide el sacrificio de todo aquello m%s significativo para la persona/ aqu+. desconfiando de las propias interpretaciones sub etivas. interlocutora entre la fase negativa y la positiva. le sale al encuentro y para superar esta distancia infinita.

Pág. ! si so! siervo es por"ue so! hi'o” /2.adre. prosigue el autor. pero "ue ahora nos pide todas las ener#+as mentales. ya sin ilusiones espirituales y desde la experiencia de la pasión de un Dios que no cesa de buscar al hombre" Es esta la verdadera conversión religiosa" En la misma l+nea. tendr% el cora e de hacer opciones coherentes. haber sido pensado como un don. 0a que haber recibido del (adre la vida no quiere decir solamente haber recibido un grande e inmerecido don. su hi'o. con alegr+a. . de las preocupaciones pa#anas.or tu $ios”. se tratar% principalmente de construir y reconstruir una relación con Dios. se)alada con respecto a las ilusiones. Pág. porque descubre que es lo "ue es desde lo m%s profundo de su ser" Dios es por lo tanto.adre. de la presunción de ser usto al reconocimiento de haber faltado a su amor gratuito. formadas también alrededor de %reas y actitudes bien precisas. para "ue se lleve a cabo en la vida”/3. Cencini se)ala aqu+ la necesidad de aprender a amar para poder acceder a una verdadera experiencia de Dios" =eflexiona esto en tres apartados tomando como base el primer mandamiento"  “3mar&s al 4e. encontrar la propia identidad en ser existencia que se dona" 0 que se dona porque es hi o. su dignidad y vocación existencial. y aprende a agradecer todas las intervenciones en su historia que descubre ahora como salv+fica" (or ello. Entonces. 91. Donde el autor retoma la conexión existente entre la conciencia de haber recibido un don y la exigencia de compartirlo. 103. >arca como pasos en este aprendi&a e$ 11 12 Idem. Se)or de su vida. como un tiempo de la construcción del hombre nuevo. Donde la experiencia de Dios conduce a descubrirse no como un simple hombre sino como un hi o. el hombre se descubrir% a s+ mismo. rompiendo definitivamente con la imagen ps+quica y la consiguiente ilusión moral" Se convertir% del miedo y de la inercia a la libertad del hi o. 3. o del nacimiento del yo. !on"ersión intelectual# siervos del . significativas y autotrascendentes reconociendo. ser siervos del Se)or quiere decir “liberarse de las cosas ! de s+ mismo. y avan&a en su reflexión estableciendo un nuevo nexo$ “si ser hi'o si#nifica ser don por lo tanto so! siervo (1 . 13 Idem. 99. En ella. que supone una “reor#ani%ación #eneral de la estructura portadora de la personalidad”//. a él se abandona y conf+a. una 2preocupación total2. en los mismos dinamismos intraps+quicos ya purificados por el largo camino del desierto" /. #ase nuevo" reestructurante$ nacimiento del hombre Cencini lo se)ala como una nueva fase del camino espiritual. para ser siervos de ese pro!ecto en el cual estamos involucrados. !on"ersión moral# hi'os del . por otra parte. espirituales o materiales. Pág. !on"ersión a ecti"a# amigos de Dios. que es siempre suya la iniciativa" 2. sino ser don. Idem. Cencini expone ahora tres conversiones como signos de un proyecto efica& de reestructuración. y por lo tanto.

hacia la reali&ación de su naturale&a. contempl%ndolo y am%ndolo se llega a ser libre para ser amigo de Dios y de los hombres"  “3mar&s al pró'imo como a ti mismo”.. sin condiciones ni reservas" Expresada y concretada en una relación central. Donde se hace hincapié en que quien pretenda llegar a una verdadera experiencia de Dios am%ndolo con todo su ser no puede olvidarse de quien tiene al lado" 0 plantea la necesidad de hacer simult%neos y convergentes los dos afectos.*a libertad para de arse amar en un nivel. En este !ltimo apartado. !nica y fiel"  “5l se#undo mandamiento es seme'ante al primero”.*a respuesta total al amor de Dios. hacia la verdad y hacia el Ser supremo" Esta misma experiencia personal llevar% a alcan&ar una usta estima del otro y a reconocer en él la misma belle&a a la que est% orientado y hacia el que. a Dios y al hombre. el autor plantea que “para amar a los dem&s es necesario primero amarse a s+ mismo” /6. luego de haber expuesto que no basta amar a Dios y amar al hombre como si fueran dos cosas separadas. . unific%ndolos en un mismo impulso de la voluntad" Encontrando finalmente a Dios en el hombre. Pág. primeramente. humano que permite captar luego la belle&a del de arse amar por Dios y lo abre a un modo de amar distinto y m%s grande para con todos" . que supone llegar a tener una adecuada estima de s+ mismo. 12#. convenciéndose de la carga de positividad radical y amabilidad ob etiva que se posee y descubriendo también la sana tensión que debe orientar hacia el bien. 0 lo se)ala como una tarea bastante dif+cil. como signo de estima y de amor. se querr% provocar para conducirlo a su verdadero bien" 1" Idem.