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Negocio familiar, ¿Una fortuna basada en la miopía?

El negocio familiar representa una base para el PIB del país pues abarca el 50% de este al ser más de la mitad de empresas ecuatorianas son negocios familiares. Estas entidades son el pilar de muchas sociedades pues son ellas las que abren gran número de plazas de trabajo.

Entre los aspectos positivos que se puede destacar con respecto a lo que el texto nos señala, las empresas familiares son una cuna de emprendimiento, ideas y sueños convertidos en realidad que se hacen palpables con el desarrollo de una idea en una empresa que busca viabilidad y progreso.

En Ecuador el 77% de las empresas son negocios familiares y aportan con el 51% del PIB aproximadamente, por lo cual son unos de los motores fundamentales para nuestro país, los emprendedores dueños de estas empresas son constructores de riquezas y ejemplo de superación personal.

Es buena la iniciativa que tienen los padres al proteger a sus hijos dándoles un puesto de trabajo seguro y bien remunerado para su vida profesional pero es necesario dejar a un lado el paternalismo porque al momento de ver el trabajo de los hijos desde un ámbito laboral y profesional se suele confundir con las emociones de amor de familia y no se observa con claridad el desenvolvimiento de tal en la empresa.

Un punto negativo en esta cadena, es la imposición de ideas desde el punto de vista de los padres, no todos los hijos o hijas tienen la vocación de seguir en el camino de emprendimiento y no comparten en totalidad la visión de los padres ni sus ideales concretos, por tales motivos estas empresas no perduran y mantienen los resultados que tenían en sus primeros años de vida.

Algo que representa una carga y un perjuicio para toda empresa de este tipo es el subsistema de la familia contra el subsistema empresarial debido a que la familia siempre será un factor y una razón que gane en importancia al momento de tomar una decisión, la cual al no ser vista desde el lado empresarial puede afectar al negocio en una forma irreversible y negativa.

Como la lectura nos dice, una buena forma de enseñar a los hijos es dejarlos abrir su paso por el mundo, permitir que se equivoquen y que busquen por cuenta propia como solucionar sus problemas porque el dinero no cae del cielo y la vida no es fácil, todo tiene su lado duro y difícil, y por ello lo mejor que los padres pueden hacer es brindar la libertad necesaria a sus hijos y dejar que por cuenta propia conozcan el valor del dinero y el esfuerzo que requiere para ganarlo.

La familia y los negocios son como el agua y el aceite, uno pesa más que el otro puesto que la empresa ayuda a sustentar los gastos de la familia y para un padre siempre su familia, sus hijos e hijas serán más importantes que otras cosas como generar ganancias, capacitar a los empleados o realizar mejoras para el desenvolvimiento de la empresa.

Para que un negocio familiar no caiga en la decadencia es necesario evitar obligar a los miembros de la familia ser parte de ella pues si no es su vocación las metas que la empresa propone solo serán simples lineamientos para ellos y llegaran a ser solo una piedra para que la empresa progrese y tome vuelo para llegar a sus metas.

En conclusión puedo decir que los negocios familiares sufren de una miopía grave y eso afecta mucho en el desenvolvimiento de la misma, por tal razón lo mejor que un empresario puede hacer es incentivar a sus familiares a buscar la superación personal y a su vez el tomar las decisiones más oportunas para el beneficio de su empresa y el crecimiento de sus empleados más destacados y capacitados sin tener la presión de personas con vínculos familiares que generen esta miopía entre tanta fortuna.