SOBERANIA ALIMENTARIA ES POSIBLE VOLVER A NUESTRAS RAÍCES AUTOR: MARIANA ROSERO LÓPEZ

INTRODUCCIÓN Con el presente texto se espera realizar un análisis sobre las consecuencias que implica desarrollar de manera práctica los conceptos de soberanía alimentaria y seguridad alimentaria: en el primer instante de este trabajo, se procede a relacionar como la presencia de gobiernos que han aplicado de manera radical las “recetas” impuestas por organismos financieros internacionales con quienes han prevalecido las diferentes políticas neoliberales, como Firmas de tratados de comercio que han debilitado el agro lo que se ha evidenciado a simple vista, manifestándose en el abandono de las tierras por parte de los campesino, trayendo varias consecuencias negativas la migración de las personas del campo hacia la ciudad incrementando el porcentaje de pobreza en la misma, conjuntamente con la migración se produce como consecuencia un déficit de productos de primera necesidad por lo cual el precio en dicha demanda supera los establecidos, encareciendo cada vez más la canasta familiar para las personas que se encuentran dentro de la urbe, además nuestros agricultores, son bombardeados por alimentos traídos de otros países como frutas, leguminosas, tubérculos entre otros; a menor precio, lo que obliga al productor local a disminuir el precio final del producto. En los últimos años, las relaciones económicas internacionales se han intensificado. Las empresas, los gobiernos y los organismos internacionales actúan cada vez más bajo la perspectiva de un mercado mundial y de una economía globalizada, pretendiendo que los países de américa firmen tratados donde van a tener que regirse según sus normativas establecidas para poder realizar exportaciones de los agrícolas y pecuarios. Como segundo momento tenemos las políticas de desarrollo agrícola en las cuales se fundamentan en lo que es la soberanía y seguridad alimentaria en el Ecuador. “La soberanía alimentaria es un concepto ciudadano que concierne al conjunto de la sociedad, por eso, el diálogo social debe abrirse a todos los sectores sociales implicados", declaró en La Habana, el Foro Mundial sobre soberanía alimentaria realizado allí en reconocimiento a un país pobre, que a pesar de sufrir por más de 40 años un bloqueo económico, ha sido capaz de garantizar con una política de Estado coherente, la alimentación de su población.

DESARRROLLO Los países industrializados desde hace varios años atrás han querido vendernos la idea del beneficio de los tratados de libre comercio colocando como solución a los problemática alimenticia de la cada vez más creciente población mundial, hecho que tiene como único objetivo la debilitación del agro nacional, desembocando en dificultades más grandes que se evidencia a simple vista cuando el campesino ha abandonado el campo, esas tierras que con las estrategias necesarias realmente se convertirían en el granero de nuestro país e incluso de algunos pueblos de la querida América. El proceso de un nuevo neocolonialismo puede estar en marcha, hay voces que incesantemente hacen llamadas a ser parte de la globalización por parte de las grandes empresas multinacionales, que ingresan a los países pequeños para compra tierras destinadas a la producción de alimentos o para biocombustibles creándose la pregunta ¿Los alimentos deben encaminarse para los seres humanos o para las máquinas? Obviamente hay un hecho evidente, estas empresas están pensando en el crecimiento de sus cuentas bancarias y no trabajar a favor de la ciudadanía. Aquí se puede detectar otro inconveniente, que es una situación vital para la humanidad, las fuentes de agua ¿se puede cultivar alimentos sin agua?, claro que no, es por eso que la producción está ligada con la administración eficiente de este recurso. El presidente de la multinacional alimentaria Nestlé, Peter Brabeckh Letmathe, dice “con la tierra viene el derecho de extraer el agua ligada a ella; en muchos países, es esencialmente una ganga, que en forma creciente puede llegar a ser la parte más valiosa del negocio”. Sirva como ejemplo, que Nestlé es el líder mundial del agua embotellada (el negocio más lucrativo del mundo) que tiene marcas como Pure Life, Perrier, S Pellegrino y otras. Nestlé ha sido acusada de extracción ilegal y de destrucción de aguas subterráneas, obteniendo miles de millones de dólares de ganancias con aguas a bajo costo, mientras que los desastres ecológicos y sociales que genera lo sufren las comunidades indígenas. Los economistas neoliberales argumentan, que el comercio internacional de productos agrícolas es la manera más eficiente de ahorrar agua, pues dicen que los cultivos pueden crecer en los lugares donde los requerimientos de agua son menores, porque llueve mucho. Esta es una teoría errónea, porque sería un lugar el que se encargaría de producir estos bienes lo que con los años llevaría al desplazamiento de las comunidades el abandono del campo y las tierras bajen de valor y sea más fácil que las empresas alimenticias compren a precios irrisorios y puedan explotar todos los recursos y así veremos pasar los alimentos por nuestras narices y sin poder consumirlas. Esta ideología destructiva esta en boga vemos ya en práctica al acercarnos al mercado y cosas que podíamos conseguir en otrora producidos en nuestro país baratos y en grandes cantidades hoy en día en su gran mayoría son extranjeros, caros y pocos, hecho que deja como única consecuencia hambre y desesperación en los hogares. Las sociedades nos encontramos frente a una realidad muy notable la carestía de los alimentos producto de la escases en los mercados y la imposibilidad de que sean estos asequible por todos quienes conformamos un estado, lo que buscan los países es dar soluciones a la interrogante ¿cómo alimentar a sus pobladores? Respuestas que quieren dar en la práctica con la importación de víveres que ha dejado como efecto que el campesino migre a centros urbanos incrementando los cinturones de miseria que más tarde se convertirán en fuente de proliferación de la delincuencia.

La globalización es un problema a nivel mundial las grandes empresas están a la cacería de tierras en los países llamados pobres en donde manifiestan que en estos sectores el negocio agrario es rendidor, para explicar este planteamiento explicamos cómo se maneja en uno de los sectores más deprimidos económicamente como lo es África, se dice que ahí el agua es abundante y prácticamente gratis. Parten del principio de que los recursos hídricos africanos están considerablemente subutilizados y dispuestos a ser explotados por megaproyectos de regadíos para la producción de alimentos destinados a la exportación, sin que los africanos los disfruten. Ven pasar por sus narices los alimentos mientras ellos se mueren de hambre. En estas tierras lo que se plantea es una agricultura industrial a gran escala, sin la preocupación de la afección al medio, los niveles de consumo de agua se elevan no importa nada más que y además crece la contaminación, debido al empleo de grandes cantidades de productos químicos, lo cual crea un fuerte perjuicio a las poblaciones autóctonas que no se ven beneficiadas de estos proyectos. Una investigación del canadiense Devlin Kuyel plantea, que la inversión en África forma parte de la nueva política de alimentación de los países ricos, dice “los países ricos están mirando a África como una póliza de seguros. La escasez de alimentos y los disturbios en 26 países en el año 2008, la disminución del agua en el mundo, el cambio climático y el enorme crecimiento demográfico han hecho atractivas estas tierras. Y en África en comparación con otros continentes es barata”. Se calcula, que ya se han vendido en los últimos cinco años más de 50 millones de hectáreas, suponiendo más del doble del territorio de Gran Bretaña. Esta fiebre se ha provocado por la debilidad de alimentos en el mundo a partir de 2008, la creciente escasez de agua y la insistencia de la Unión Europea de conseguir un 10% de su consumo energético a través de los biocombustibles para el transporte. Esta política sobre los agrocombustibles es uno de los errores más graves que ha cometido la Unión Europea y conllevará graves consecuencias medioambientales y sobre todo agotará el agua. A ello hay, que unirle los costes sociales en los países pobres. El Fondo de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, con sede en Roma, declaró: "una séptima parte de la población mundial, 800 millones de personas, padece hambre, de esta cantidad, una cuarta parte son niños", de esto estos datos se desprende que han existido o aun están presentes políticas que no han priorizado el desarrollo de metodologías alimenticias para que la población pueda mantener satisfecha sus necesidades alimenticias, que viene a ser un factor preponderante en el avance de la sociedad. En la actualidad, se dice que hay trescientos millones de africanos, que pasan hambre. Las hambrunas africanas son una realidad del día a día, que pretende ser silenciada ocultada en el sótano de las billeteras engrosadas con el dolor de la gente África un ejemplo de malas decisiones gubernamentales donde se tienen muchísimas dificultades para acceder a los alimentos. Las hambrunas tienen sus causas y sus responsabilidades políticas. No se puede cultivar sin agua. En África, una de tres personas sufren escasez de agua y el cambio climático empeorará la situación. A pesar de la poca información sobre la afección de la liberación de la importación de bienes agrícolas, algunos datos pueden entregarnos evidencias de cómo pueden estos tratados afectar a los sectores rurales, principalmente en los productos tradicionales que

se transforman en menos ingresos para los agricultores, la liberalización del comercio, después de todo, forma parte de una serie más amplia de reformas a las políticas, los principales productos agrícolas que se considera y para la economía rural. Los cultivos son: cebada, maíz, sorgo, soya y trigo el segundo grupo de productos lo conforman las verduras y las frutas de mayor exportación, la mayoría de los productores comerciales de granos y oleaginosas aún no tienen las condiciones para producirlos competitivamente o para sustituirlos por cultivos de exportación; para ello requieren del cambio tecnológico, reducir sus costos y tener acceso al crédito, o de los subsidios gubernamentales. El problema con lo último es que la permanencia o crecimiento de los apoyos del gobierno enfrenta restricciones presupuestales, magnificadas por los gastos públicos necesarios para que este cumpla con sus propósitos de combatir la pobreza y de invertir en educación y en ciencia y tecnología, y limitadas por la ausencia de una reforma fiscal. Paralelamente, las familias de los productores de cultivos básicos son las más pobres de de las regiones, y una de las opciones para que salgan de ella es que encuentren empleo remunerativo fuera del sector agropecuario. Los fenómenos de la globalización y del neoliberalismo aparecen en el mundo para convertirse en protagonistas de los últimos años del siglo, siendo estos argumentos impuestos por los países “más desarrollados”, que intentaron y lograron durante muchas décadas que ese era el camino a seguir si los países “tercermundistas “querían progresar De esta manera la globalización busca desarrollar un nuevo proceso dentro del interior de la economía mundial, mediante la universalización de los medios de comunicación, de algunos valores culturales, siempre enfocados hacia ellos. De esta forma el neoliberalismo es un programa de reformas económicas que pretende hacer que algunos países no se rezaguen en su proceso de acoplamiento y resurgimiento al mundo globalizado, pretendiendo que todos los países logren la estabilidad y beneficio económico tan buscado para sus exportaciones, viéndose esto reflejado en un mayor ingreso per cápita. El proyecto del neoliberalismo nace en los años ochenta en Estados Unidos, en donde se crea un nuevo modelo económico, apoyados por profesionales de la economía, el mismo que terminaría por extenderse al mundo Luego de crisis que sufrió Europa cerca de la década de los ochenta, y con el surgimiento del proyecto neoliberal, la anterior quedo entredicho. Al parecer este nuevo sistema implementado es el nuevo paradigma que los Estados Unidos planteando, siendo esta la mejor alternativa para lograr un crecimiento económico. Este nuevo proyecto era visto o mejor dicho fue vendido como el salvador de todos los problemas económicos de los países, sin embargo, los problemas aparecen al descubrirse que no todos los países tienen capacidad para competir de igual manera en el mundo globalizado, como al principio parecía, los países tercermundistas denominados así por ellos se encontraban dentro de una jerarquía que se encontraban ampliamente marcadas. Sumado a ello se evidencio que este proyecto salvador, pretendía excluir al Estado de la participación y del control sobre el mercado, ya que de lo contrario no podrían llevarse a cabo los siguientes puntos: Dany R. Dufour (Le Divin Marché, 2007) dice que el neoliberalismo es un nuevo orden económico mundial que se ha manifestado drásticamente en las últimas décadas, aunque

comenzó a gestarse con la Revolución Industrial. Se rige por una lógica cuya premisa básica es El máximo beneficio económico para unos cuantos al mínimo costo, en perjuicio de millones de personas. El orden socio-económico nacional y mundial pareciera no tomarse mucho en cuenta cuando se trata de considerar el sufrimiento de las personas desde una perspectiva psicológica. Como si fuera un asunto sólo de su historia, de su familia, o de su actitud ante la adversidad. Pero hoy en día la complejidad de este orden mundial que es llamado “neoliberalismo” ha producido nuevas manifestaciones psicológicas a gran escala, que son visibles por todas partes Es así que podemos analizar que lo que realmente busca el neoliberalismo es encontrar el camino para que las naciones con menos posibilidades de exportación y con una capacidad mínima de participación en el mercado no sufran tanto en el proceso de acoplamiento al mundo globalizado; algo justo verdad?, sin embargo, hoy en día, el problema al cual se enfrenta este modelo continua, ya que no es un secreto que la mayoría del capital que circula en el mundo queda en manos de las potencias mundiales como son. Estados Unidos o de algunos países europeos. Pero ni Centro américa ni sur América están en condiciones para competir con grandes potencias por lo tanto nos volvemos nuevamente dependientes y pedidoras de limosnas de las grandes potencias, la misma que nos impondrá una economía aplastante con sus propias reglas que solo beneficia a las grandes potencias. Una evidencia más, miremos el caso de México en donde es sorprendente pensar que era el país más desarrollado de Latinoamérica, y que en los últimos años se ha visto rebasado por la economía de Chile, de Brasil y hasta de Colombia, donde privatizaron más de 200 empresas y E.E. U:U continua manejando su economía a su antojo, entonces cabe la pregunta realmente el neoliberalismo y la globalización son el único camino adecuado para poder surgir?, claro que no, pues queda evidenciado que no ha existido progreso alguno progreso alguno, al contrario, ha habido un estancamiento de las condiciones de vida, esto podría ser nuestra sentencia de muerte en pocos años, si no rompemos dicho paradigma impuesto. La políticas neoliberales También tienen injerencia sobre la soberanía y seguridad alimentaria en los países siendo ellos los que nos indique que consumir, realizando manipulaciones genéticas a los productos de primera necesidad, desencadenando una serie de conflictos dentro de los países.

Uno de los desafíos no solo teóricos, sino de coherencia de la estrategia de desarrollo y compromiso político, no debe estar centrado con las poblaciones indígenas sino con toda la sociedad, para dar respuestas y de alguna manera alternativas para terminar con la problemática más antigua que aqueja a la humidad, como el hambre, la desigualdad, la concentración de la riqueza, la explotación de la naturaleza. En resumen, todo va de mal en peor, la tesis del neoliberalismo están quedando sin legitimidad con los pueblos, y el hecho de que las instituciones financieras internacionales están mostrando su incapacidad de administrar la crisis, sin embargo, como toda crisis, genera oportunidades., esta es una de ellas para los movimientos sociales; creando la oportunidad para eliminarlos y construir otras instituciones de regulación de la economía global que sirven otros intereses, el régimen mundial de alimentos controlados por las empresas transnacionales, no son capaces de alimentar a la gran masa de personas en

esta planeta, mientras que la soberanía alimentara basada en la agricultura campesina local es más imperioso que nunca. Políticas de desarrollo agrícola En nuestro país se legisló con un solo objetivo que es el precautelar la alimentación en todas las esferas de nuestra sociedad, al ser la alimentación uno de los derechos fundamentales del ser humano manifestado en la constitución art. 281, 282, al ser este un proceso que asiente dos momentos para el ser humano: en primer lugar la regulación y el mantenimiento de las funciones metabólicas de las personas lo que le permite gozar de buena salud, y en segunda parte ayuda a mantener un nivel psicológico al brindar satisfacción emocional. Es así que los países a través de sus gobiernos son los llamados a desarrollar políticas como objetivo central que puedan garantizar suministros para sus ciudadanos, esto no como una asistencia para ellos, sino como un derecho de los pueblos de contar con alimentos de calidad y nutritivos. El Art. 281 de la Constitución de la República señala: “La soberanía alimentaria constituye un objetivo estratégico y una obligación del Estado para garantizar que las personas (…) alcancen la autosuficiencia de alimentos sanos y culturalmente apropiados de forma permanente”. No cabe duda que el régimen alimentario de nuestros antepasados era más sostenible y de gran contenido vitamínico ya que provenían de suelos fertilizados orgánicamente y sus resultados alcanzaban elevados niveles de vida entre 70, 80, y 110 años de edad; ¿por qué? simple y llanamente porque sus productos aún no conocían la inserción de químicos durante la siembra, deshierba de plantas y la cosecha. El artículo 282, en cambio, faculta al Estado normar el uso y acceso a la tierra bajo principios sociales y ambientales; prohíbe el latifundio y la concentración de la tierra, así como el acaparamiento o privatización del agua y sus fuentes. (Constitución, Ecuador 2008) "La soberanía alimentaria es un concepto ciudadano que concierne al conjunto de la sociedad, por eso, el diálogo social debe abrirse a todos los sectores sociales implicados", declaró en La Habana, el Foro Mundial sobre soberanía alimentaria realizado allí en reconocimiento a un país pobre, que a pesar de sufrir por más de 40 años un bloqueo económico, ha sido capaz de garantizar con una política de Estado coherente, la alimentación de su población. La soberanía alimentaria, juega un papel principal en el desarrollo de las sociedades es así como en los países ricos como es USA a la alimentación la ha tomado parte de la seguridad nacional Según las declaraciones de George W. Bush, entonces Presidente de los Estados Unidos, la soberanía de las naciones depende de la capacidad de cada país para producir los alimentos que satisfagan la demanda de su población. Posteriormente, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) desarrolló ampliamente los conceptos de seguridad alimentaria y derecho a la alimentación, a fin de combatir el hambre y la desnutrición en el mundo El nombre de soberanía alimentaria fue introducido a Ecuador por las organizaciones campesinas indígenas y algunas ONG de desarrollo social en el primer quinquenio del 2000. La seguridad alimentaria ha sido enfocada desde la disponibilidad de alimentos en un país determinado, pero también desde el acceso, consumo y educación nutricional. Por su parte, las organizaciones campesinas e indígenas de Centro América desarrollaron en la

segunda mitad de los años 90, su propuesta de política de soberanía alimentaria como respuesta a los impactos desarticuladores de las economías campesinas a consecuencia de la ayuda internacional de alimentos dada con ocasión de los desastres naturales (huracanes, terremotos, etc.) Esta noción de seguridad alimentaria fue procesada por las organizaciones campesinas e indígenas de los tres continentes americanos, articuladas en el proyecto regional Vía Campesina, y apoyada por algunas ONG de desarrollo y redes internacionales como Agricultura Campesina y Mundialización, una alianza apoyada por la Fundación Charles Léopold Maye. Finalmente, su concepto fue acuñado en el Foro Mundial de Soberanía Alimentaria reunido en La Habana en el año 2001. “Soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos a definir sus propias políticas y estrategias sustentables de producción, distribución y consumo de alimentos, capaces de garantizar el derecho a la alimentación para toda la población, en base a la pequeña y mediana producción, con respeto a sus propias culturas y a la diversidad de los modos de producción agropecuaria, de comercialización y de gestión de los espacios rurales de campesinos, pescadores e indígenas, en los cuales la mujer desempeña un papel fundamental… La soberanía alimentaria es la vía para erradicar el hambre y la desnutrición, y garantizar la seguridad alimentaria duradera y sustentable para todos los pueblos”. Seguridad Alimentaria: Existe seguridad alimentaria "Cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico, social y económico a los alimentos suficientes, inocuos y nutritivos que satisfagan sus necesidades energéticas diarias y preferencias alimentarias para llevar una vida sana y activa". De esta manera podemos conocer, una amplia literatura con conceptos relacionados al derecho a la alimentación, seguridad alimentaria, soberanía alimentaria y nutricional. Porque topamos este último, ya que la desnutrición es resultado del hambre oculta, y que ésta es, a su vez, producto del desarrollo inequitativo, es decir, una construcción social perfectamente evitable. Dentro de esta perspectiva todo va quedando solo en palabras bien estructuradas para realizar un concepto; el desarrollo inequitativo no es culpa de los pueblos sino de las políticas y las medidas que adoptan los gobiernos, desconociendo que la alimentación es un derecho que tiene toda persona desde el momento que nace, o será que los gobiernos de turnos se encuentran tan enmarcados dentro de ese paradigma en la cual debe existir la diferenciación de las clases sociales, siendo el valor monetario el que rija la seguridad, nutrición y soberanía alimentaria de cada familia, es decir entre más dinero posea puedo elegir como y con que alimentarme, siendo siempre los estratos más pobres los que son afectados y cambiado la palabra derecho por clamor. El fracaso Neoliberal hizo posible que el paradigma se fragmente en varios países de Latinoamérica, y en este caso Ecuador, mediante el acceso al poder de otra tendencia política, nuevos actores sociales, se dejó de ver a la agricultura tradicionalmente enfocada desde el desarrollo agrícola, el desarrollo rural integral y el fomento de las exportaciones, mas no desde la soberanía nacional Uno de los desafíos no solo teóricos, sino de coherencia de la estrategia de desarrollo y compromiso político, no debe estar centrado con las poblaciones indígenas sino con toda la sociedad, para dar respuestas y de alguna manera alternativas para terminar con la problemática más antigua que aqueja a la humidad, como el hambre, la desigualdad, la concentración de la riqueza, la explotación de la naturaleza.

En nuestro país, el sistema agrícola es multifuncional a pequeña escala, con menos de dos hectáreas que da una mayor producción por unidad de superficie, Los sistemas agroecológicos son más resientes que los convencionales, que dependen casi en su totalidad de insumos externos, como los transgénicos que son costosos y dañinos para el ambiente y están controlados por un puñado de corporaciones a lo largo de toda la cadena alimentaria, lo que permite un modelo defectuoso, que no reduce la pobreza, limita la biodiversidad y degrada el ambiente, y no c ontribuye al efecto de la “soberanía alimentaria”. Un punto relevante de la Carta Magna es la regulación del Estado sobre el uso y manejo del agua de riego para la producción de alimentos bajo principios de equidad, eficiencia y sostenibilidad ambiental. Para la presidenta de la Conferencia Plurinacional e Intercultural de Soberanía Alimentaria, (Wilma Suárez). Al ser la soberanía y seguridad alimentaria un proceso que asiente dos momentos para el ser humano: en primer lugar la regulación y el mantenimiento de las funciones metabólicas de las personas lo que le permite gozar de buena salud, y en segunda parte ayuda a mantener un nivel psicológico al brindar satisfacción emocional. Es así que los países a través de sus gobiernos son los llamados a desarrollar políticas como objetivo central que puedan garantizar suministros para sus ciudadanos, esto no como una asistencia para ellos, sino como un derecho de los pueblos de contar con alimentos de calidad y nutritivos. Las políticas neoliberales y de globalización ha provocado que los productos sean tratados genéticamente en el laboratorio alterando su estructura de AD, produciendo la perdida de frutos, hortalizas y demás que antes eran propios de nuestras zonas Andina, costera, y amazónicas, además ello la introducción de productos que ingresan a nuestro país a un costo menor a producido en los campesinos un profundo sufrimiento, al ver que el esfuerzo de la cosecha no se encuentra reflejado, debido a la escasez de productos lo que las familias buscan es que al momento de comprar estas no afecten de gran manera al bolsillo de la familia prefiriendo de esta forma productos que son introducidos a precios inferíos, sin tomar en cuenta que nos encontramos desplazando la gran diversidad de productos con los que cuenta Ecuador, (Brack Egg, 1999) La pérdida y marginación de esta riqueza sería una de las tragedias de la humanidad y reduciría paulatinamente la seguridad alimentaria a unas pocas especies y a un marco empobrecido de recursos genéticos" Los procesos de domesticación, selección, adaptación y acumulación de conocimientos han permitido al ser humano utilizar una enorme diversidad de especies domesticadas, quizás más de siete mil plantas y decenas de animales, según la FAO (1996). Esta gran diversidad de especies y cultivos permitió el desarrollo de centenas de alimentos variados en diversas partes del mundo (Sthapit et ál., 2008). Más importante que esto, la seguridad alimentaria de la humanidad entera depende del cultivo de las plantas y la crianza de animales domesticados. La Soberanía y Seguridad Alimentaría que debería alcanzar un estado es mediante el desarrollo sustentable y sobre todo privilegiando la producción agropecuaria interna. La producción de alimentos es de interés nacional y fundamental para el desarrollo económico y social y emocional de la colectividad dentro de la nación, fomentando normativas, proyectos que puedan brindar al campesino la posibilidad de mejorar su producto mediante la transferencia de tecnologías apropiadas, la utilización de abonos orgánicos descartando de esta forma poco a poco la utilización de químicos que causan daños a la salud del productos y de las personas que lo consumen. Estas política

permiten que el agricultor valorice más lo que se encuentra haciendo y aprovechando todos los recursos que poseemos. La soberanía alimentaria mediante la agricultura campesina alimenta a los pueblos, mientras que el agro negocio produce productos de exportación y agro combustibles para alimentar a los automóviles en lugar de los seres humanos. Dentro de esta perspectiva podemos identificar que mediante la nuevas reformas que se realizaron en la constitución, en la cual garantiza a todos los ecuatorianos gozar del privilegio de tener seguridad alimentaria, soberanía alimentaria y el acceso a productos sanos e inocuos; Luego de varios años de tratar de perseguir el régimen impuesto por las grandes naciones el gobierno de la revolución ciudadana elaboró el plan del buen vivir. “El plan del Buen Vivir en los territorios rurales se sustenta en recuperar la producción nacional de alimentos, principalmente campesina, para garantizar la reproducción social de la población rural y articular el desarrollo rural equitativo al desarrollo nacional. Para llevar el desarrollo endógeno a los territorios rurales se debe avanzar hacia un modelo de agro-producción sobre la base de la asociatividad, mediante la identificación de unidades de producción agrícola óptimas para cada caso que permitan eficiencia económica de la producción agropecuaria incluyendo generación de empleo, ingresos y riqueza (valor agregado neto)” (Brassel, 2008: 11). Para que este modelo pueda prosperar se requiere de un contexto de soporte básico al desarrollo y el buen vivir en los territorios rurales que tiene que ver con: la democratización de los medios de producción, la promoción de cadenas cortas, la diversificación de la producción; la asociatividad; la disponibilidad de infraestructura de movilidad adecuados, entre otros. Cada territorio rural de cada provincia requiere de un análisis específico de sus potencialidades pro ductivas y de las condiciones estructurales en las cuales se ha desenvuelto la población rural, incluyendo las especificidades en cuanto a capacidades humanas, incentivos y apoyos. (Alberto Acosta 2008) define el Sumak Kawsay como „condición para alcanzar una verdadera calidad de vida, trascendiendola sobrevivencia, dejando a un lado la opulencia y el consumismo insaciable, del que, como es conocido, se aprovechan unos pocos… y que tiene como fundamento el respeto y el reconocimiento del otro. Sumak Kawsay / Buen vivir y cambios civilizatorios económica y productiva, en interacción con los derechos de la naturaleza, las personas y las colectividades, marca un hito sin precedentes para reorientar la relación del conjunto de la sociedad con la Pacha mama (Madre Tierra) y por ende para afianzar una visión holística de la tierra.
(Irene León) Se trata, entonces, de una reubicación integral de referentes, en una

coyuntura propicia al brote de profundas transformaciones socioeconómicas, de género, de los sentidos y proyectos colectivos. En esa perspectiva, resultan sustantivos: - la re significación de la tierra desde de una multiplicidad de interrelaciones vitales, diferentes de las signadas por la disputa en torno a su apropiación y usufructo -que llego incluso a acuñar en el periodo neoliberal el concepto de mercado de tierras; Todas esas formas de entender la vida, sin embargo, no son posibles sin la base de su origen: la Naturaleza - la re significación del campo como espacio sociocultural y de vida, que no se constriñe solo a lo productivo, ni solo a lo agrícola o a lo pecuario;

- la re significación del campo como una parte de la tierra, no como su única síntesis, y por ende también la re significación de lo urbano, que no puede más proyectarse solo desde el consumo. Quien pudiera imaginar que en una constitución de un país se nombre a la naturaleza, y , que esta se encuentre enmarcada dentro de lo legal con derechos, es por ello que es importante adoptar políticas que logren, que exista una congruencia con lo que se menciona en la constitución, convirtiéndonos en parte de la naturales y no en dueña de ella. Se trata entonces de visualizar más bien la reintegración de la tierra y no sus desmembraciones. Todos estos nuevos cambios que propone la constitución tienen que darse en directa armonía garantizando la sostenibilidad de la vida, generando cambios de visión y perspectivas sobre cómo debemos realizar la economía, que significa tener acceso a soberanía y seguridad alimentaria. Estos nuevos cambios de estructura no fáciles de llegar, debemos dejar a tras los fantasmas del neoliberalismo y de la globalización, sistemas capitalista que no funcionaron. (Constitución Art. 57pueblos y nacionalidades indígenas, y territorios intangibles, ahora Visibilizadas y reconocidas constitucionalmente como inalienables, inembargables e indivisibles, de adjudicación gratuita y de propiedad colectiva), cuya gestión depende de las distintas formas ancestrales de organización territorial (Constitución Art. 60). La apropiación colonial de la tierra, el latifundio postcolonial y la liberalización mercantil En el sistema del neoliberalismo, unas de las políticas primordiales era la apertura comercial y la agra exportación, de igual manera el manejo de la reforma agraria así conllevaron a una dependencia de las relaciones mercantiles, produciendo los desplazamientos migratorios del campo hacia la ciudad y a otros países, los latifundistas encontraron mayor apoyo en la utilización de tierras, desembocando todo esto en un aumento descontrolado de la pobreza; ante tal situación se hace imperiosa la necesidad de buscar nuevas vías de salida ante tanta crueldad, es así que: (Asamblea Nacional 2009) Se crea la Ley Orgánica del Régimen de Soberanía Alimentaria, que formula entre sus cometidos inmediatos el desarrollo de: - una política de redistribución de tierras y medios de producción; - mecanismos de financiamiento preferencial a pequeñas/os y medianas/os productores; - medidas para la preservación y recuperación de la agro biodiversidad y de los saberes ancestrales; - la conservación e intercambio libre de semillas. Ahora que “Se reconoce el derecho de la población a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, que garantice la sostenibilidad La diversificación de la producción agroalimentaria: soberana, sana, eficiente La producción primaria o rural deberá considerar tres principales mercados, en el siguiente orden: el consumo interno que permita garantizar la soberanía alimentaria, la producción para la industria nacional con miras a un encadena miento productivo, propendiendo la generación de empleo y valor agregado a la producción; y, la exportación considerando la inserción inteligente y soberana en el mundo mediante la ubicación de mercados alternativos de productos y destinos.

La Diversificación de la producción es un eje importante para asegurar las cadenas cortas y el retorno de los flujos de riqueza a los espacios rurales. Además de ello diversificar las fuentes de ingresos, haciendo que la economía local sea menos dependiente de flujos de mercados locales, nacionales e internacionales. Al mismo tiempo introduce conceptos de eficiencia que van más allá de la producción agrícola misma, incorporando todo el ciclo hasta el consumo porque reduce costos e impactos de transacciones, de transporte eliminando los intermediarios que son los que abarcan la mayor cantidad de ganancia en los productos. Finalmente, contribuye a un desarrollo sustentable y en armonía con la naturaleza porque utiliza un espacio de producción diversificada ocupando menos fertilizantes o pesticidas, y generando nuevas alternativas de producción controlando sus cultivos en base a prácticas agro-ecológicas, garantizando además de la gratitud con la naturales productos más sanos para el consumidor final, y valorizando sus prácticas agrícolas. Adicionalmente, desde los territorios rurales se generan las condiciones de base para la soberanía alimentaria, la misma que se sustenta en el reconocimiento del derecho a la alimentación suficiente, sana, nutritiva y culturalmente apropiada, para lo cual es necesario incidir tanto en las condiciones de producción, como de distribución y consumo de alimentos. El Programa Soberanía y Seguridad Alimentaría tiene como objetivo elevar el nivel de desarrollo científico-tecnológico para contribuir a aumentar la independencia del sector agrícola nacional, tanto en lo relativo a la producción de rubros básicos, como para el procesamiento, conservación y disponibilidad de alimentos que aseguren niveles óptimos de alimentación y nutrición de la población por medio de la transferencia de tecnologías a los agricultores. Fomentar mediante la investigación un esfuerzo sostenido de desarrollo de tecnologías para la producción y transformación de alimentos, haciendo énfasis en las nuevas tecnologías agrícolas y en esquemas de transferencia de tecnologías que garanticen que los resultados de tales investigaciones lleguen a los agricultores, viéndose reflejado en productos inocuos Para ello es necesario que el gobierno auspicie y genere la formación de talento humano asociado a líneas de investigación y desarrollo, aprovechando la capacidad endógena y las relaciones y convenios para el intercambio con centros de investigación y desarrollo de alto nivel mundial. Realzar y potenciar la capacidad científica y técnica de profesionales dentro de las instituciones que les permita explorar, conocer, investigar, valorar, conservar y desarrollar sosteniblemente los recursos naturales como un patrimonio altamente productivo en lo ecológico, social y económico. Consolidar un sistema institucional, que propicie un estilo de desarrollo tecnológico agrícola fundamentado en procesos de libre concurrencia, descentralización y participación social, con el fin de mejorar y transferir tecnología para el desarrollo del sector agrícola y en particular de los pequeños y medianos productores, en armonía y con criterios de sostenibilidad y equidad. Es decir todo lo contrario que se venía realizando en gobiernos anteriores. Sabiendo que un ser humano para producir y desarrollar sus capacidades físicas, mentales e intelectuales debe este consumir grandes recursos energéticos y estos solo se los puede obtener a través de una buena alimentación de los seres humanos. Los

alimentos son los portadores energéticos y de otros nutrientes necesarios para la vida. De este modo podremos obtener mejores resultados dentro de todos los ámbitos en los que queramos desarrollarnos. La Ley protege a las personas en el acceso a alimentos inocuos, es decir sin ningún riesgo nocivo para la salud, y de calidad, determinando parámetros y sistemas de rastreabilidad, con el fin de mejorar los procesos productivos y adecuarlos a las nuevas tecnologías. Uno de los pasos más importantes en la construcción del Sumak Kawsay propuesto en la Constitución de 2008, es alcanzar la Soberanía Alimentaria. Sin esta no puede haber Buen Vivir y, en este sentido, una política agropecuaria verdaderamente transformadora será una de nuestras prioridades de gobierno. Es inconcebible que en un país como Ecuador, el mismo que es considerado como uno de los países más megadiversos, que cuenta con tantos recursos naturales, con una tierra agrícola bendecida, con un clima único y con especies agrícola y pecuarias adaptadas a nuestra zona, y productos que garantizan un adecuada nutrición para nuestros niños; la prevalencia de desnutrición crónica supere el 30% en más de la mitad de las provincias del país (con 52.6% en Chimborazo). Una política real de soberanía alimentaria consiste en un apoyo real a la agricultura campesina y familiar, así como de los pequeños y medianos agricultores, que actualmente es el pilar sobre el cual reposa la soberanía alimentaria del país. Además, la soberanía alimentaria no se limita a producir más alimentos sino a producir alimentos sanos, culturalmente apropiados. (Alberto Acosta y Marcia Caicedo) El ecuador se encuentra atravesando uno de sus mayores retos, al romper con las prácticas tradicionales de los antiguos gobiernos y promover nuevas tendencias y paradigmas Esta visión antropológica sustentada en un análisis bajo el modelo de la ecología cultural bajo el contexto histórico nos destaca como el desarrollo natural y biológico en el que se desempeña y adapta el hombre dentro de la sociedad. Esta se convierte en un factor determinante e importante para la apropiada sustentabilidad, el detentar un equilibrio en un su hábitat o entorno, es esta una muestra de la salvedad e inteligencia del ser humano por sobrevivir y trascender a través del tiempo en su desarrollo y evolución como sociedad lo cual se ha convertido en algo característico de él. Sin embargo a través de los tiempos las fusiones y expansiones culturales en este caso el de nuestras culturas generaron que los criollos que no contaban con una identidad propia solo mantenían sus intereses económicos y privilegios basados en la tan repudiable explotación de los indígenas y de negros. Esto ocasiono el que los indios ya no contaran con una cultura propia y de tradición por lo cual se presentó como un grupo impotente para emerger en una alternancia a la corona española. Destaca en la historia que la conquista implantó instituciones, religión, monarquía y cultura por la fuerza en base a las transformaciones e intercambios, esta sinergia también trajo desequilibrios y enfermedades. Nuestro país Ecuador es uno de los primeros del mundo que incorporó en su texto constitucional el concepto “Soberanía Alimentaria”, La soberanía alimentaria no es más que el derecho de los pueblos a saber que consumimos en nuestras dietas diarias, desde luego, pero a medida que avanza la ”Globalización”, se va perdiendo el concepto de soberanía alimentaria, porque no es solo asegurar suficiente cantidad alimentaria, a

través de productos , puesto que para eliminar el hambre, no basta con aumentar la producción de alimentos; sino en la distribución equitativa de estos. Sin embargo, sostuvo que lo alcanzado en ese marco no es suficiente para concretar el proceso de “redistribución y de justicia que anhelamos”. Para el efecto, se refirió a la necesidad de contar con un mayor nivel de organización local, regional y nacional para vigilar que se cumplan los articulados de las leyes construidas participativamente con la ciudadanía y reforzar la soberanía alimentaria y el Buen Vivir. En su opinión, ese modelo es una pretensión viable, como respuesta al sistema de producción basada en la “revolución verde”, que trae una serie de problemas a la salud y el ambiente. Lo más grave –dijo- es que estamos perdiendo la biodiversidad de cultivos que conforman la dieta alimentaria de la población ecuatoriana. Suárez asegura que el tema exige a los Estados el establecimiento de políticas agrarias dirigidas a los pequeños y medianos agricultores, para asegurar la producción de alimentos destinados al autoabastecimiento. Por lo tanto, la soberanía alimentaria reconoce una agricultura con campesinos, indígenas y comunidades pesqueras, vinculada al territorio, prioritariamente, orientada a la satisfacción de las necesidades de los mercados locales, nacionales e internacionales; una agricultura que tome como preocupación central al ser humano que preserve, valore y fomente la multifuncionalidad de los modos campesinos e indígenas de producción y gestión del territorio rural; y valorice las ventajas económicas, sociales, ambientales y culturales para los países que cuentan con agriculturas en pequeña y mediana escala, sobre todo, las familiares, campesinas e indígenas. Por su parte, el derecho de los consumidores se sustenta en la decisión de qué es lo que ellos quieren consumir; enmarcado dentro de nuestra soberanía, los países, en cambio, a protegerse de las importaciones agrícolas; y, el pueblo, a participar en la definición de las políticas agrarias. Un año después de aprobada la Constitución, entró en vigencia la Ley Orgánica de Régimen y Soberanía Alimentaria (Lorsa) que reglamenta una producción sana, con inocuidad de los alimentos reforzando de esta forma la soberanía alimentaria, introduce la agroecología como nueva matriz tecnológica para el campo ecuatoriano y recupera la agro biodiversidad y las propias semillas, como clave para mejorar la producción alimenticia. Esto se ve reflejado cuando el estado invierte otorgando becas para que profesionales salgan fuera del país y vayan generando conocimiento científico y realizando investigaciones para poder realizar la transferencia de tecnología hacia los productores. La ley consagra la participación del Estado en la cadena de producción y calidad de alimentos. Se crea el Sistema Nacional de Comercialización y se establecen mecanismos de apoyo a la negociación directa entre productores y consumidores, este tipo de negociación disminuye a los intermediarios produciendo que el costo de la canasta familiar sea menor. Dentro de este escenario, los gobiernos autónomos descentralizados de cada provincia proveerán de la infraestructura necesaria para el intercambio y comercialización directa entre pequeños productores y consumidores, realizándose de este modo un mutuo beneficio, como una nueva relación de economía social y solidaria. Entre tanto, una adecuada sanidad e inocuidad alimentaria promoverán una adecuada nutrición y protección de la salud de las personas, al tiempo de prevenir, eliminar o reducir la incidencia de enfermedades que se puedan causar o agravar por el consumo de alimentos contaminados.

Las estrategias por buscar el rescate de productos propios se da con mayor fuerza promoviendo de esta manera la biodiversidad con productos ancestrales que no tienen la necesidad de ser manipulados genéticamente mediante laboratorio. Dentro de este contexto el estado participa con la entrega de crédito y políticas que incentivan el consumo de alimentos nutritivos, de preferencia, de origen agroecológico y orgánico. De igual forma, prohíbe la comercialización de productos con bajo valor nutricional en los establecimientos educativos, así como su distribución en programas de alimentación dirigidos a grupos de atención prioritaria. Siendo un primer paso el que se dio años atrás, cuando el Gobierno mediante decreto dispuso que los bares de los colegios, escuela, jardines, y pre quinder se releven de vender las tradicionales papas fritas y salchichas, las mismas que traían afectaciones a la salud de los niños, niñas y jóvenes, produciendo obesidad a la obesidad y diabetes, además de daños psicológicos. Luego de analizar las políticas sobre soberanía y seguridad alimentaria se quiere promover desde las aulas el cambio de dieta al que por décadas hemos estado consumiendo reemplazando las colaciones y dietas de nuestros niños de gaseosas y comida denominada chatarra por otras más saludables y que proporciones los nutrientes adecuados al organismo como chochos, tostado, galletas de soya, quinua, frutas y jugos naturales. En nuestro país, la mayor parte de la superficie de tierra cultivable se destina a pastos cultivados, seguido por los pastos naturales, los cultivos permanentes, y los transitorios y barcbecho. Un alto porcentaje del suelo corresponde a montes y bosques, tendencia presente en todas las regiones de la nación. Lo cual conlleva a otro problema de carácter social y natural, mediante la expansión de la frontera agrícola, donde los campesinos dejan sus tierras abandonadas y se expanden hacia los páramos y otros sitios protegidos; con la finalidad de encontrar tierras vírgenes que le garanticen que sus productos son de buena calidad, mediante la quema y tala de bosque disminuyendo de esta forma la diversidad de especies con la que contamos. No podemos culpar de esta expansión de la frontera agrícola a los campesinos sino a la mala distribución de las tierras y a las políticas que adoptaron gobiernos que se encontraban encaminados dentro del proceso neoliberal, ya que nuestros productores no contaban con créditos ni tecnología que les permitiera recuperar la tierra cultivada de una mejor manera, mediante prácticas sencillas como el abandono de los monocultivos y la producción química. Hugo Dután, diferenció lo que significa seguridad y soberanía alimentaria. La seguridad, dice, da cuenta de la cantidad necesaria de alimentos sanos e inocuos que requiere la población para alimentarse y nutrirse en un tiempo sustentable. En cambio, la soberanía se relaciona con el control de los factores que intervienen en el cadena de producción de los alimentos. Es decir según esta teoría, ella implica controlar los procesos tecnológicos, genéticos y las condiciones productivas. Para el personero, la soberanía no es solamente disponer de los bienes sino controlarlos. Puso como ejemplo el caso de semillas que, para poder producir, hay un nivel de dependencia que hace perder el concepto de soberanía. Lo mismo sucede con los equipos y maquinarias que se emplean para la mecanización agrícola. En un proceso social complejo y a la par realmente participativo, en Ecuador y Bolivia, los paradigmas del Buen Vivir y de la Soberanía Alimentaria, como ejes de un nuevo texto constitucional, se plantea el desafío de releer, reinterpretar, problemáticas estructurales agrarias dentro del país, lo que algunos autores también llaman “deudas históricas”, como el acceso, la propiedad, la distribución de los recursos naturales, entre ellos, la tierra,

incorporando los aportes de estos conceptos para definir nuevas propuestas de cambio para la ruralidad. Para Suárez, Ecuador es uno de los países con mayor índice de inequidad en el acceso a la tierra. Dicha situación “afecta al desarrollo nacional y condena a la pobreza y hambre a la mayoría de los campesinos pequeños y minifundistas”. Un tanto pesimista, la funcionaria señaló que el proceso de redistribución de tierras y agua, “probablemente, quiera ser bloqueado, a pesar de su prescripción constitucional”. A pesar de encontrarnos dentro del renacimiento de nuevos paradigmas, en el cual se busca el bienestar común y no el individual, existen ciudadanos que se reúsan a compartir lo que por años estuvo en sus manos sin merecerlo; aún pretenden verse como los dueños indiscutibles de la tierra, el agua e incluso de las personas. Esta tendencia se convierte en un desafío no solo teórico, también de la coherencia de la estrategia de desarrollo y del compromiso político, de y con, los movimientos campesinos e indígenas, e incluso más allá, con el conjunto de la sociedad para dar respuesta a problemáticas muy antiguas, como el hambre, la desigualdad, la concentración de la riqueza, la destrucción de la naturaleza, debajo de las cuales se encuentran estructuras terriblemente poderosas, que mantienen intactos estos problemas sociales. El reto de este gobierno es avanzar hacia transformaciones mucho más profundas, precisamente asumiendo perspectivas innovadoras como la soberanía alimentaria, el buen vivir y otros temas claves como plurinacionalidad e interculturalidad. Sin embargo los acontecimientos de esta primera década demuestran que las evoluciones que se demandan, no van “desde arriba”, sino que implican movilización social unida, y presión “desde abajo”. El problema alimentario en nuestro país es una punzante realidad consecuencia de un patrón pasando por las fases bananera y petrolera, tierra, apropiándose de los suelos con mayor producción a los mercados externos. amenaza de un futuro incierto, es una de acumulación primario exportador, ha ido concentrando a su favor la potencialidad agrícola, destinando su

Una resolución profunda del problema del hambre atraviesa por enfrentar al patrón de acumulación primario exportador, que organiza el desarrollo de agricultura en el sentido de la renta del gran capital, en lugar de orientar las evoluciones de la agricultura en el sentido de satisfacer las necesidades básicas del conjunto de la población, tanto urbana como rural. Por lo tanto la soberanía alimentaria propende a brindar nuevas guías para diseñar y emprender en políticas públicas con un nuevo sentido, más amplio que los clásicos de productividad o desarrollo rural. En este sentido tiene un horizonte más integral que el concepto de la seguridad alimentaria, cuyo foco es la provisión de alimentos para la población, pero ello no garantiza no la sustentabilidad de la población campesina y familiar, de sus territorios, y una alimentación sana del conjunto de una región y país. Por lo cual Ecuador, reinterpreta el concepto de la soberanía alimentaria, al colocarlo inserto en la visión de derechos y régimen de desarrollo, como eje principal para reconstruir un nuevo modelo de agricultura dentro de una propuesta de nuevo modelo de desarrollo, orientado hacia los seres humanos y ya enfocado al mercado.

Para poder analizar cómo se fue dando el proceso de la ruptura del paradigma, debemos recordar cuales fueron las reformas que tuvo Ecuador, queriendo realizar leyes para reformar la tenencia de tierras, con una distribución supuestamente más equitativa, empezando por la reforma agraria 1964 y 1973 que se produjeron en períodos de dictadura militar. Interviniendo directamente el Estado conjuntamente con los gremios de los grandes propietarios de la tierra, dejando a un lado la participación de los grupos campesinos. Desechando más tarde toda pretensión desarrollista, mediante la expedición de la Ley de Desarrollo Agrícola de 1994, fiel copia ecuatoriana de su homónima mexicana de 1992; en donde se incluyó la autorización de la venta de los terrenos comunales a particulares, y la creación de condiciones favorables para el agronegocio, destacando la agricultura por contrato mediante la cual los pequeños productores subsidian a los grandes. Varios años tuvieron que pasar para que la pobreza extrema que viven los pueblos de Ecuador y Latinoamérica haga cambiar de mentalidad a los gobernantes y, comience la creación de un nuevo paradigma, mediante la Elaboración de la Constitución de 2008 se produjo en un escenario diferente, caracterizado por la presencia de un gobierno comprometido con el cambio y en el espacio de la Asamblea Nacional Constituyente instalada en Montecristi en el 2007. Donde inicio el debate entre las propuestas de seguridad alimentaria y el nuevo paradigma de soberanía alimentaria Cuando hablamos o nos referimos a la soberanía alimentaria, nos enfocamos al papel del Estado Nacional, su responsabilidad como elaborador de las políticas públicas denominadas Políticas de Estado, en todo caso el gobierno es el brazo ejecutor de esas políticas. Dentro de todo lo que cubre soberanía alimentaria se encuentra priorizar la producción agrícola local para alimentar a la población, el acceso de los campesinos y campesinas a la tierra, al agua, a las semillas y al crédito. De ahí la necesidad de reformas agrarias, iniciando la lucha para garantizar el libre acceso a las semillas, y de mantener el agua en su calidad de bien público a repartir de una forma sostenible. El derecho que tienen los campesinos a producir alimentos y el derecho de los consumidores a poder decidir lo que quieren consumir, y cómo y quién se los produce. Una producción campesina sostenible y que controlen la producción en el mercado interno para evitar excedentes estructurales, Precios agrícolas ligados a los costos de producción; La participación de los pueblos en la definición de la política agraria. El reconocimiento de los derechos de las campesinas que desempeñan un papel esencial en la producción agrícola y en la alimentación. Las políticas neoliberales destruyen la soberanía alimentaria, ya que estas priorizan el comercio internacional ante la alimentación de los pueblos. Y esto se evidencia ya que no se a logrado la erradicación del hambre en el mundo. Al contrario, han incrementado la dependencia de los pueblos de las importaciones agrícolas, y han reforzado la industrialización de la agricultura, poniendo así en peligro el patrimonio genético, cultural y medioambiental del planeta, así como la salud de su población. Finalmente, han empujado a millones de campesinos y campesinas a abandonar sus prácticas agrícolas tradicionales, y a la emigración. Los pueblos al tener derecho a la alimentación, tienen derecho al acceso seguro y permanente a alimentos sanos, suficientes y nutritivos, preferentemente producidos a

nivel local y en correspondencia con sus diversas culturas”, es parte sustancial de los derechos del buen vivir. He aquí uno de los desafíos: la articulación de la tierra y la propuesta de convivir mutuamente en armonía entre los seres humanos y la naturaleza, los propios pueblos originarios dieron ya algunas de las respuestas, la tierra concebida como base de la vida y de su reproducción, la madre tierra o pacha mama, individual, familiar y colectiva, integrando estos tres niveles de sociabilidad, siendo uno solo con la naturaleza; la tierra no es un objeto inerte a ser depredado, es un sujeto con vida y que sustenta la reproducción de los seres humanos y la naturaleza, no como entes separados, sino como una unidad en diversidad. Es decir la naturaleza no nos pertenece sino que nosotros somos parte de ella. Y al explotarla estamos devastándonos nosotros mismos Desde este concepto rescatamos el debate del buen vivir con las concepciones clásicas del desarrollo, los cuales adoptan como horizonte el capitalismo central y sus instituciones, el crecimiento material sin límites, el mercado como realizador del interés general, la economía reducida a una racionalidad de fines y medios. El planteamiento del Buen Vivir colocado en la Constitución se plantea como una oportunidad para construir otra sociedad, sustentada en una convivencia ciudadana en diversidad y armonía con la Naturaleza, a partir del reconocimiento de los diversos valores culturales existentes en el país y el mundo. El Buen Vivir resulta es un proyecto de futuro para el conjunto de la sociedad, en esa construcción de buen vivir como proyecto de nueva sociedad, sus debates contemporáneos se confrontan tanto con las antiguas tendencias neoliberales, con el nuevo socialismo. Dentro de este contexto que es lo que los ciudadanos buscamos un Ecuador distinto donde el acceso a la tierra sea la base para la equidad, que este repartida con equilibrio, sin los abismos actuales, para que todos quienes habitan la sociedad rural puedan sustentar su vida, en especial quienes no tienen tierra, o tan poca, que torna imposible vivir de lo que produce la tierra. Pero no solo hablamos de equidad sino también de democracia, que esos campesinos, indígenas, afro descendientes y mestizos sean actores sociales y políticos de ese nuevo modelo de la tierra en la agricultura y el desarrollo, que tengan voz y voto, peso real en las instancias que gobiernan la tierra a nivel local, regional y nacional, afirmando sus organizaciones de reivindicación social y política. Donde haya espacio para la reproducción y crecimiento de las economías populares, la inequidad solo se recuerde como un concepto que nunca debía haber sido habierta, que requieren la redistribución de la tierra para afirmar las agriculturas campesinas y familiares, en contextos de procesos de acumulación descentralizada y desconcentrada. El querer mirar un Ecuador distinto, del de años a tras el que, asuma esa diversidad que fue negada por el colonialismo, esto significa equiparar el acceso a la tierra con las demandas respecto de Plurinacionalidad e Interculturalidad de nuestro país lo cual nos va llevando hacia las relaciones entre tierra y territorios, no solo étnicos, sino también sociales, promoviendo su capacidad de participar en los proceso de gobierno, cultura y acceso a los recursos La agricultura campesina y prácticas tradicionales, que se realizaron hace cientos de años cuando el hombre formaba parte de la naturaleza, complementándose entre sí, por ello es preciso devolverle a la agricultura, de lo que fue despojada por el modelo de agricultura industrial. Dentro de esto, también es preciso, retomar el modelo de agricultura tradicional

fundado en el uso de abonos e insecticidas naturales, controles biológicos y rotación de cultivos dejando a un lado los monocultivos que tanto daño hicieron a la madre tierra. La historia se remota hace varios siglos a tras, donde a partir de ese momento, vendría a enmarcar todas las expresiones concernientes a la vida de todos los seres humanos. El misterio y fascinación, que tenían nuestros antepasados al profesar al sol, a las lluvias y al crecimiento y reproducción de los animales y las plantas, volcanes, la luna etc.; se fue pasando poco a poco, a una adecuación e interacción inevitable con el medio natural. Desde esta visión ancestral la agricultura debió, influir, en el inicio, de desarrollo y justificación, de todas las nociones mágicas-religiosas que los pueblos precolombinos fueron forjando y transmitiendo de generación a generación, a lo largo de todas sus civilizaciones. Podemos decir entonces que, la agricultura no se limitó a ser la base para cubrir las necesidades básicas relacionadas con la alimentación, la provisión de medicinas, combustibles, ornamentos y materiales de construcción; sino fue la base para fundamentar una cosmovisión religiosa. De ese modo, forjaron tanto en la agricultura como en la religión, a dos importantes legados culturales. La agricultura, que hizo posible adelantar explicaciones elementales mediante un conjunto de ceremonias, que evocaban a dioses que representaban al sol, la lluvia, la tierra, la fertilidad, los vientos y las cosechas. (Popol Vuh). Manifiesta toda esta cosmovisión religiosa que nació y se amparó en armónica relación con la naturaleza sustentándose con las prácticas y fines de la agricultura indígena, en épocas más recientes, ha ido desapareciendo y en su lugar se ha venido imponiendo, una agricultura, en donde se prioriza el mercado, para privatizar las semillas, los animales y las cosechas; consecutivamente a esto la destrucción de los recursos y las bases fundamentales que hacen posible la actividad agrícola; primando la satisfacción comerciales y lucrativas, antes que las necesidades humanas más apremiantes. Por efecto, en la actualidad la visión holística que se manejaba al principio, donde no veían ninguna separación entre lo natural y lo humano, asumiendo de esta manera la interacción hombre-naturaleza la agricultura que hoy impera en nuestro planeta se encuentra en conflicto con los mismos recursos de los que depende para su existencia. En el plano medioambiental las amenazas son palpaples; en el corto plazo se seguirán produciendo ciclos estacionales inestables (sequías, lluvias intensas), el despale indiscriminado y sus consecuencias (erosión acelerada de los suelos, traslado de agro tóxicos y otros contaminantes hacia los cuerpos de agua superficiales y subterráneos) y la permanencia de prácticas productivas agresivas (tumba-roza-quema) son entre otros algunos de los factores que limitarán en el futuro cercano las capacidades productivas del país. El consumo de alimentos han pasado de ser un derecho de todos y todas que desde que nacemos, a convertirse en una mercancía más. Tratando de homogenizar nuestras dietas en todo el mundo, mediante el consumo de alimentos que son malos para la salud, con precios fuera del alcance de la gente, y superando a las tradiciones culinarias de nuestros pueblos. Los diferentes argumentos sobre las crisis energéticas y climáticas han hecho que Los pueblos rurales y el medio ambiente hayan sido agredidos. Por varios cientos de años, La siembra de agro combustibles en grandes monocultivos industriales es parte de este despojo, es por ello que la misma crisis financiera y las crisis de alimentos están

vinculadas por la especulación que hace el capital financiero con los alimentos y la tierra, y lo más trágico de todo es el hambre en el mundo sigue su ritmo de crecimiento. Y nuevamente aparecen los mismos que fueron los causantes de este gran daño a querer salvarnos

No nos encontramos en contra del intercambio de productos, sino de la prioridad dada a las exportaciones. El acceso a los mercados internacionales no es una solución para los campesinos, cuyo problema viene desde mucho más abajo a la falta de acceso a sus propios mercados locales invadidos de productos importados a bajos precios, destruyendo la agricultura campesina tanto en el Norte como en el Sur. La soberanía alimentaria plantean un marco para la gobernanza de las políticas agrícolas y alimentarias que incorpora una amplia serie de temas, tales como la reforma agraria, el control del territorio, los mercados locales, la biodiversidad, la autonomía, la cooperación, la deuda, la salud, y otros relacionados con la capacidad de producir alimentos localmente.

CONCLUSIONES La soberanía alimentaria, encauza al papel que tienen los Estados, de tener su responsabilidad al elaborar las políticas de estado al tener que priorizar la producción agrícola suficiente para satisfacer a la población de manera segura, nutritiva y culturalmente apropiada, para lo cual es necesario incidir tanto en las condiciones de producción, como de distribución y consumo de alimentos, además que pueda ser asequible a toda la población, de igual manera las leyes deben garantizar a la gente que desee trabajar la tierra a su acceso, al agua, al crédito y a todos los insumos suficientes para producir. La producción de alimentos debe estar encaminada al consumo interno que permita garantizar la soberanía alimentaria, diversificando la producción para asegurar las cadenas cortas y el retorno de los flujos de riqueza a los espacios rurales, diversificando de esa manera las fuentes de ingresos, lo que logrará entregar una vida digna al campesinado, Los alimentos deben pasar a ser un derecho de todos y todas desde que nacemos, y no ser considerados como una mercancía más, de esta manera los alimentos deben estar a precios al alcance de la gente. La soberanía alimentaria rompe la dualidad de la agricultura a quien debe estar orientado a las personas o las máquinas, dejando la prioridad de la agricultura campesina para alimentas a los pueblos y no a los automóviles, lo que desemboca en El Buen Vivir

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