Módulo2

Operaciones y
Contratos
Bancarios




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Introducción:

6.1 - Introducción:
Los bancos desarrollan una actividad que se concreta en una serie orgánica
de operaciones. De esta manera, cuando una persona entra en contacto
con alguna entidad se hace referencia a que opera con tal banco.
Ahora bien, esta operatoria no es otra cosa más que una relación jurídica y,
por tanto, un contrato. Los criterios de clasificación de las operaciones
pueden ser variados pero la más extendida y clásica es aquella que
segmenta en función a la significación económica que posee en el balance
del banco.
De este modo, las operaciones donde el banco figura como acreedor y que
se asientan en el haber son “activas”, como contrapartida cuando la
entidad financiera toma fondos de terceros, y por ende es deudor, dichas
operaciones son “pasivas”.
Aquellas operaciones que no reúnen ninguna de dichas condiciones son
“neutras” y comprende en general las operaciones de servicio.
Las operaciones activas más comunes son el préstamo o mutuo bancario, la
apertura de crédito, el descuento de documentos, etc.
Las pasivas son los depósitos a la vista, depósitos a plazo, emisión de
obligaciones, créditos recibidos de otras entidades, etc.
Son neutras, entre otras, los mandatos de cobro, mandatos de pago,
transferencias, etc.





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6.2/3/4 - Contratos
Bancarios:Concepto, objeto,
características y naturaleza jurídica:
Es todo acuerdo de voluntades que tenga por objeto constituir, regular o
extinguir una operación concertada por un banco.
Vale decir que el contrato es la vestidura jurídica de la operación, y lo que
le da el carácter bancario en la intervención de una entidad de esta
naturaleza.
En general, el crédito es la materia típica y genuina de la contratación
bancaria. En efecto toman a crédito aquello que ellos mismos reciben a
crédito.
Cuando se habla de crédito se lo hace en un sentido específico, esto es, en
la voluntad de devenir en acreedor de una obligación aplazada.
A su vez, utilizan como instrumento o herramientas para ello el dinero,
títulos de crédito, títulos valores o divisas.
Cuadra señalar que las relaciones jurídicas que emergen de las operaciones
bancarias se enmarcan dentro del derecho privado.
De esto se sigue que los contratos bancarios, si bien poseen sus
particularismos, empero no son una categoría jurídica distinta. Muchos son
una combinación de otros contratos clásicos y otros poseen su propia
naturaleza.
Son características corrientes en la contratación bancaria la adhesión, la
onerosidad y la formalidad.

6.5 - El consumidor bancario y su
protección:
El consumidor bancario, por lo general, se encuentra en una situación de
inferioridad frente a le entidad financiera.
Como sucede en las relaciones de consumo, la predisposición, la
estandarización y las condiciones generales se presentan justificadas en la
necesidad de atender a la masividad y dinámica del negocio.




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A su vez, la fuerte idea de protección de los bancos por la necesidad de
acotar el riesgo y la necesidad de recolectar el ahorro, conduce en los
hechos que la poca regulación que existe en materia bancaria posea un
contenido más beneficioso para los entidades que desarrollan la actividad.
Esta situación, como contrapartida, llevó también a la necesidad de
protección y tutela del consumidor o usuario bancario.
Durante mucho tiempo se discutió la aplicabilidad de la ley de defensa del
consumidor (24.240) a la contratación bancaria, aspecto que hoy se
encuentra superado por la apertura que le ha otorgado la jurisprudencia.
Esto ha sido de mucha utilidad y ha llevado a que los bancos adecuen su
operatoria a las condiciones que dicho régimen. Con lo cual el contenido y
modo de ejecutar las prestaciones se hallan sometidos a dicho régimen.
A su vez, desde lo instrumental los consumidores pueden someter los
contratos a control por ante la autoridad de aplicación de la ley.
Sin perjuicio de ello, es del caso destacar, que no se trata de un régimen
específico de la contratación bancaria, y aún cuando reporta alguna
utilidad, deja muchos flancos débiles libres.
La actividad bancaria contiene presupuestos de mayor complejidad que los
que presenta una operación normal de consumo lo que indudablemente
despierta la necesidad de elaborar un régimen particular que contemple
esta actividad, lo que aun sigue siendo una deuda pendiente, a la luz de las
últimas reformas.
Sobre el particular se sugiere ver: Castellano y D`Felice, Pág. 257 y ss.

6.6 - Secreto Bancario:
Lineamientos:
Consiste en la discrecionalidad que los bancos, sus órganos, empleados y
las personas relacionadas con éste deben mantener sobre los negocios
económicos, y personales de sus clientes y de terceros que lleguen a su
conocimiento en ejercicio de su función.
Los fundamentos del secreto encuentran su recepción dentro del derecho
privado en el secreto profesional y su fuente se halla en el derecho de cada
uno a la protección de su personalidad lo cual alcanza a todos los intereses
personales, en este caso al secreto de la vida privada (Art. 1071 CC).




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La esfera privada de orden económico merece protección y el patrimonio
debe ser objeto de un cuidado de discreción particular.
Por cierto que también pose fundamento en el contrato concluido entre
partes. El principio de la confianza es sustancial en esta relación
contractual siendo esencial el secreto considerándoselo una obligación
accesoria.
Este deber accesorio, fundado en la idea de confianza y buena fe esta en la
esencia del secreto y constituye una verdadera obligación cuya violación es
sancionada universalmente con indemnización patrimonial y persecución
penal.
El banquero es un profesional y como tal tiene las obligaciones inherentes
a su vida profesional. En materia contractual el banquero responde por lo
actuado por sus auxiliares y debe reparar el daño causado con motivo de la
revelación injustificada de cualquiera de los aspectos comprendidos dentro
del secreto.

Alcance:
En general se puede admitir que la obligación de discrecionalidad abarca a
todo lo que le es confiado, lo mismo que todo aquello que aprehende en el
ejercicio de su profesión, vale decir, todo aquello que tuvo conocimiento el
banco como consecuencia del vínculo sea que se lo aportó el mismo
cocontratante o un tercero pero relacionado a este.
No comprende hechos de notoriedad pública.
La tendencia mundial a revelar estas reservas profesionales como una
herramienta para luchar contra el crimen organizado.
En relación a las operaciones bancarias, originariamente se encontraban
todas amparadas en esta obligación de silencio, inclusive las de servicio.
La reforma de la ley 21.526, del año 1992 (24.144) modificó la estructura
del secreto circunscribiéndolo sólo a las operaciones pasivas, que
esencialmente comprende los depósitos bancarios.
Las operaciones activas al igual que las de servicio actualmente no tienen
protección y el sentido y espíritu de esto se asienta en la necesidad de
crear las centrales de riesgo a través de la cual se protege a los bancos con
el intercambio de información sobre deudores. Lo que se busca es proteger
el otorgamiento de los créditos evitando la incobrabilidad.





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Excepciones:
En cuanto a las excepciones contempladas por el actual régimen cabe
señalar:
 La información requerida por los jueces en causas judiciales.
 La información que requiera el BCRA en ejercicio de sus funciones.
 La información que requieran los organismos recaudadores de
impuestos nacionales, provinciales o municipales, en las siguientes
condiciones:
1.) Requerirlo sobre una persona determinada.
2.) Que se encuentre en curso un proceso de determinación.
3.) Haber sido requerido formal y previamente. La ley hace una distinción
sobre esto en el caso de la AFIP, a quién no le exige dichos recaudos.
 Las propias entidades entre si, para casos especiales y previa
autorización del BCRA.

6.7- Responsabilidad:
Se sugiere ver sobre el particular bibliografía básica Pág. 240.