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Ponen al descubierto el arte de

mentir
En la PGJDF los agentes son entrenados en las técnicas para detectar a
mentirosos.



Infografía Luis Roberto Ramírez La Razón
Su nombre científico es quinésica. Y para los agentes de la Procuraduría de Justicia capitalina
(PGJDF) es algo básico. Si la saben aplicar es muy probable que descubran si la persona a la
que están interrogando les miente.
Son todos los movimientos corporales que, en ocasiones, dicen más de lo que alguien
asegura con palabras.
“El 70 por ciento del lenguaje no verbal, te permite detectar si la persona con la que hablas te
está diciendo alguna mentira”, según explica el director del Instituto de Formación Profesional
(IFP) de la PGJDF, Juan José Olea.
El funcionario asegura que para eso son entrenadas las nuevas generaciones de agentes. “No
para obtener una confesión, sino información sobre los hechos que se investigan”, dice.
El director Académico y de Postgrado del mismo Instituto, Mauricio Abizaid Pérez, da algunos
ejemplos de esos movimientos corporales que desnudan al entrevistado.
Cuando la persona te responde algo, al tiempo en que dirige su mirada hacia arriba y a la
izquierda es muy probable que esté mintiendo. “Cuando estás construyendo una acción en tu
mente; es decir estás inventando algo que no sucedió, la reacción corporal suele llevar la
mirada hacia arriba y a la izquierda”, explica Abizaid.
En cambio, responder una pregunta mientras la mirada va hacia arriba y a la derecha es un
signo de estar recordando algo que sucedió.
El director del IFP, Juan José Olea añade otros ejemplos. “Si al estar contando algo el
entrevistado se toca frecuentemente la nariz, es muy probable que esté diciendo cosas que no
son reales…” “Son rasgos característicos de la mentira”, enfatiza.

El encargado de la capacitación de los funcionarios de la PGJDF explica también que una
persona que no hace contacto visual con quien platica es probable que esté mintiendo.
“Pero también se debe tener cuidado, pues hay quien al conocer estas técnicas las aplican
con el fin de engañar. Te mira demasiado, o marca mucho el movimiento de los ojos cuando
levanta la mirada hacia la derecha o izquierda…
“Para eso también entrenamos a nuestros agentes, para detectar a estas personas”, comenta
Olea.
Los labios resecos son otro signo de que el entrevistado está faltando a la verdad. Observar a
la puerta, o mirar el reloj, es síntoma de una persona que busca que la entrevista termine ya.
El sudor en las manos es una muestra casi inequívoca de nerviosismo. Lo mismo que alguien
que muestra tener frío, a pesar de que el clima no lo amerita.
Mauricio Abizaid Pérez explica que los agentes tienen infinidad de prácticas para aprender a
entrevistar y detectar mentiras o verdades. Al final lo que buscan, insiste, es obtener datos que
lleven a saber la verdad.

Pertenece a la categoría de los paralenguajes, que describen todas las formas de
comunicación humana no verbal. Esto incluye los movimientos más sutiles e inconscientes.

Qué es la Kinésica o Quinésica
La kinésica o quinésica estudia el significado expresivo, apelativo o comunicativo de los
movimientos corporales y de los gestos aprendidos o somatogénicos, no orales, de percepción
visual, auditiva o táctil, solos o en relación con la estructura lingüística y paralingüística y con
la situación comunicativa. También es conocida con el nombre de comportamiento kinésico o
lenguaje corporal.
Asimismo puede definirse como el término amplio usado para las formas de comunicación en
las que se intervienen movimientos corporales y gestos, en vez de (o además de) los sonidos,
el lenguaje verbal u otras formas de comunicación.
Junto con la proxémica y la paralingüística, forma parte de los tres aspectos más
sobresalientes de la comunicación no verbal.
Los movimientos corporales que aportan significados especiales a la palabra oral, durante un
evento comunicativo, a veces pueden tener una intención o no tenerla.