Planificación patrimonial

La planificación de la sucesión En algún momento de su vida las personas deben pensar en su testamento y en legado que quieren dejar a sus herederos. Un tramite que no conviene olvidar, ya que la transmisión de un patrimonio puede ser una operación compleja y a menudo costosa fiscalmente. Aunque no se puede saber el “cuando”, si es posible planificar el “como”. La planificación evitará tramites legales, desavenencias entre los herederos y costes fiscales. Si el patrimonio a transmitir es una Empresa, al empresario le preocupa además que “su obra”, la empresa, le sobreviva y siga en manos de sus herederos, continuando como su fuente de ingresos para el futuro. El numero de empresas familiares que consigue superar en España el paso con éxito (sucesión en la dirección y en la propiedad) de la primera a la segunda generación es, según Amat, entre un 10 – 15%. De la segunda a la tercera el 50%. Transmitir la empresa a los herederos El empresario tiene básicamente dos opciones: transmitir la empresa en vida o transmitirla después del fallecimiento. Si la transmite en vida puede hacerlo de una vez o paulatinamente. En ambos casos puede hacerlo por negocios onerosos (compraventa) o gratuitos (donación). Transmitir en vida La transmisión por compraventa al futuro heredero es frecuentemente impracticable porque éste no puede pagar el precio. Por otra parte, si la venta fuera ficticia, nos encontraríamos con dos problemas: la posibilidad de que los acreedores u otros herederos pidan la revocación y, en el ámbito fiscal, las ganancias patrimoniales no justificadas. La transmisión por donación tiene unos limites: nadie puede donar o recibir por donación más de lo que puede dar o recibir por testamento. Por ejemplo, las donaciones excesivas son revocables a instancia de los herederos. Por otra parte, el tratamiento fiscal en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones y en el IRPF es desfavorable: por un lado, los tipos impositivos en el Impuesto de sucesiones son altos, por otra, la donación puede producir una ganancia patrimonial gravable por el IRPF en el donante. Una posible alternativa es transmitir el usufructo de las participaciones sociales, reservándose el transmitente la nuda propiedad. El usufructo confiere derecho al dividendo pero no derechos políticos. Se facilita así la transmisión gradual 1

Acudir los sucesores a las ampliaciones de capital permite su incorporación de forma progresiva. Se debe prestar atención a los efectos fiscales de la renuncia a los derechos de suscripción (disminuyen el coste de adquisición). Otra posible vía es crear y transmitir acciones sin voto que permiten transferir únicamente el valor económico de la acción con exclusión de sus derechos políticos. En las Sociedades Limitadas se puede romper la ecuación propiedad-dividendo, haciendo que unas participaciones tengan distintos derechos económicos que otras. Se pueden transmitir participaciones que tengan unos determinados derechos y reservarse participaciones con otros derechos distintos. Transmitir después del fallecimiento El empresario se encuentra a menudo con que tiene que conciliar intereses contrapuestos: por un lado, dar continuidad a la empresa, por otro, garantizar la igualdad de trato a los herederos. La igualdad de trato puede suponer la división de la propiedad que es con frecuencia incompatible con la unidad de dirección que la empresa requiere, pues los intereses de los distintos propietarios pueden ser tan diversos que se haga imposible la toma de decisiones. Además, tiene que decidir entre proteger al cónyuge viudo y proteger a los hijos. El sistema de legitimas y reparto proporcional propio del Código Civil es contrario, como veremos, al mantenimiento de la unidad de la propiedad de la empresa. Es, en expresión de algunos, una auténtica “trituradora” de empresas. Líneas básicas del sistema sucesorio del Código civil En primer lugar, rige la libre voluntad del testador manifestada en testamento. Se dice que la voluntad del testador es ley. Sin embargo, una persona sólo tiene libertad de testar cuando no tiene cónyuge, ni ascendientes o descendientes. En efecto, la libre voluntad tiene un sistema de freno a favor de los parientes más próximos (las legítimas). La ley fija que una parte de la herencia debe destinarse a esos parientes En segundo lugar, si no hay testamento, existe una sucesión legal supletoria basada en las relaciones familiares. En ausencia de testamento la ley supone que la voluntad del testador fue dejarle sus bienes a su familia por orden de proximidad de parentesco. En tercer lugar, existe un Impuesto de Sucesiones progresivo en función de la adquisición hereditaria, el grado de parentesco y el patrimonio preexistente del heredero. Conveniencia de otorgar testamento La existencia de un testamento permite que la adquisición de los bienes sea más rápida y no requiere la necesidad de tramitaciones judiciales o notariales posteriores, salvo que exista conflicto entre los 2

herederos. Cuando se hace testamento se logran evitar conflictos tanto de tipo jurídico como familiar. Se facilita la tramitación y la distribución de los bienes y se resuelven buena parte de los posibles problemas que puedan surgir entre los herederos. El testamento del uno para el otro En el testamento del uno para el otro, normalmente, los cónyuges hacen testamentos idénticos, se instituyen herederos el uno al otro de forma que queden protegidos al máximo. Luego veremos los medios que existen para la protección del cónyuge viudo. Los legitimarios Los legitimarios parientes que tienen derecho a una parte de la herencia: los descendientes, ascendientes y cónyuge. El cónyuge concurre con todos ellos pero los descendientes excluyen a los ascendientes. Las legitimas son aquella porción de bienes de que el testador no puede disponer por reservarla la ley a determinadas personas. La protección del cónyuge viudo Es frecuente que los cónyuges usen la expresión: “si uno de los dos muere, queremos que las cosas sigan como si viviéramos los dos”. Se trata en definitiva de la pretensión que los derechos del difunto pasen directamente al viudo, ya que se piensa que “una madre puede alimentar a diez hijos, pero diez hijos no pueden alimentar a una madre” Las soluciones que pueden arbitrarse para instrumentar esta protección adicional al viudo son: • • • Aumentar los gananciales. De este modo, cuando se haga la liquidación le corresponderá al viudo una mayor parte. Dejarle al viudo el tercio de libre disposición. Hacer un seguro de vida. Los contratos de seguro pueden hacerse con total libertad y no están sujetos a las limitaciones de la legítima. El beneficiario esta a cubierto de las posibles reclamaciones de herederos y acreedores del difunto, si bien podrán exigirle el dinero que el asegurado hubiera pagado en vida en concepto de primas, siempre que se considere –lo cual es problemático- que estos pagos lesionaban sus derechos. Los herederos pueden conmutar el usufructo del viudo por una renta vitalicia a su favor. La cautela Socini. Esta cláusula testamentaria consiste básicamente en dejar a el cónyuge viudo el usufructo y a los hijos la nuda propiedad de toda la herencia. Para los hijos consientan en ello se establece la condición de que, si no lo 3

• •

hacen, heredarán sólo la legítima estricta. De este modo, los hijos deben escoger entre recibir ahora su legítima estricta o esperar al fallecimiento del viudo y recibir entonces su parte de toda la herencia.

La sucesión con testamento 
Ventajas – decide el testador, no la Ley – permite una adquisición más rápida – no requiere tramitación judicial – se evitan conflictos jurídicos y familiares – es barato

El testamento requiere una adecuada preparación El testamento requiere una adecuada preparación y su coordinación con el resto de instrumentos y su coordinación con el resto de instrumentos jurídicos. jurídicos.

4