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III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia

Los barrios de indios de la ciudad de Puebla novohispana
José Ariel González Bustillos

Introducción:
Para fundar la “puebla” de los Ángeles en 1531, el asentamiento de los indígenas en la
traza española no estaba planeado, resultaba contradictorio con el objetivo político de
crear una ciudad para españoles, pero, dado que eran indispensables como
trabajadores para construir el nuevo poblamiento y para cultivar las tierras concedidas a
los colonos, inicialmente, su desplazamiento fue forzado.
Las autoridades virreinales, toleraron los asentamientos que los naturales habían
creado en la periferia de la ciudad. De conformidad con la política de segregación racial,
se dispuso la separación física entre los barrios de indios y la traza en donde residían
los españoles. Les otorgaron merced de solares para hacer casas y heredades (cultivar
el terreno), con restricciones en la posesión de la tierra, pues el cabildo se reservó el
derecho de poder trasladar los asientos indígenas.
Paulatinamente,

las

autoridades

españolas

le

reconocieron

a

los

indios

el

nombramiento de representantes y funcionarios, hasta que formaron su “República” que
conjuntamente con la Iglesia, les permitieron reelaborar sus referentes culturales para
insertarse en el proyecto urbano español: la Puebla.
Las actividades urbanas son predominantes en los barrios de indios, pero coexiste la
agricultura; el acceso a un solar posibilitaba contar con un lugar para habitar y cultivar
(el traspatio) como práctica común, además, cultivar los terrenos colectivos otorgados
por las autoridades virreinales a los barrios les posibilitó crear organizaciones
corporativas para “cumplir” con su República y sus “cofradías”. Así, cultivar la tierra es
una estrategia de sobreviviencia, que con la prestación de sus servicios personales,
conforman las bases económicas de su participación en la vida urbana colonial.
La coexistencia por relaciones de trabajo o sociabilidad, dio paso al proceso de
mestizaje étnico y cultural, siendo la pobreza lo que se unifica en los barrios. Éstos se

Profesor del Departamento de Investigaciones Arquitectónicas y Urbanísticas – Universidad Autónoma
de Puebla / Doctorante Urbanismo UNAM, arielglzb@hotmail.com.

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constituyeron en el principal asiento de la fuerza de trabajo para las actividades
citadinas (incluyendo las agrícolas), la especialización de los usos del suelo en la
ciudad y la propiedad de éste, fueron las características que heredó la configuración de
la ciudad novohispana.
El presente trabajo tiene como objetivo estudiar la inserción de los indios en el proyecto
urbano español y considerar la práctica de la agricultura en los barrios como una
estrategia de supervivencia. Por ello, se expone primero el proceso de la fundación de
la ciudad y la forma como se administró su jurisdicción. Posteriormente, se señala la
conformación de los barrios indígenas, sus organizaciones civiles y religiosas, el
mestizaje y las actividades agrícolas en los barrios, para comprender de esta forma, la
relación entre los barrios de indios y sus actividades agrícolas.

La fundación de la ciudad española y sus artífices (los indios):
La fundación de la Puebla de los Ángeles, entendida como una voluntad política,
contempla claros objetivos estratégicos: crear un punto de control en los densos valles
cholulteca-tlaxcalteca y constituirlo como baluarte en el camino de la ciudad de México
al puerto de Veracruz, cuyo fundamento económico es el fomento de la actividad
agropecuaria, reforzada con exenciones de pago de tributos y privilegios como el
control monopólico de determinados productos y el título de ciudad a la localidad, que
generaron la prosperidad comercial y luego manufacturera, engarzada al desarrollo de
un sistema financiero y crediticio en el que la Iglesia llegaría a tener un papel
relevante 1.
Esta economía agrícola es la base que posibilita el desarrollo y diversificación de
actividades artesanales y manufactureras; estimula la expansión de la agricultura y
ganadería en estancias y ranchos cada vez de mayor magnitud, abarca los territorios de
los valles aledaños, articula en la región a los poblados indígenas aprovechando sus
recursos, y se consolida como centro hegemónico de la nueva población. En corto

1

Julia Hirschberg, “La fundación de Puebla de los Ángeles. Mito y realidad”, pp. 53-89, Guadalupe Albi
Romero. “La sociedad de Puebla de los Ángeles en el siglo XVI”, pp.127-206 y María de las Mecedes
Gantes Tréllez, “Aspectos socio económicos de Puebla de los Ángeles (1624-1650)”, pp.207-317. En
Carlos Contreras Cruz y Miguel Ángel Cuenya Mateos editores. Ángeles y constructores. BUAP,
Ayuntamiento de Puebla, 2ª edición 2006.

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era que no se fuera encomendero. Puebla. Pero desde el momento de la primera fundación en 1531. En Contreras y Cuenya editores.III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia tiempo se convierte en la segunda ciudad más importante del virreinato. Orígenes. El segundo sitio de población se eligió con un río. 3 ISBN: 978-607-9348-03-8 96 . Fideicomiso Historia de las Américas. pero que sobrevive al adaptarse al rejuego de los intereses de los diversos actores que intervienen. con campos y montes. gran parte de los primeros pobladores abandonaron el sitio primigenio a causa de las torrenciales lluvias que desbastaron el asentamiento español. Cit. 2001. en donde podía haber edificios de molinos y batanes. México. Op. que se desvirtúa al contraponerlo a la realidad. dotándose a cada vecino de una y media a dos caballerías5. Op. 4 François Chevalier. el esfuerzo de tal proyecto recayó en el trabajo de los naturales. El requisito para ser vecino del proyecto de “la puebla” (literalmente como acción de poblar). 34. Se buscaba asentar a la población española pobre que vagabundeaba por la provincia de Tlaxcala. 5 François Chevalier. para criar ganados dado que había muchos pastos. Los frailes consiguieron la asistencia de indios de la comarca para que trabajaran tanto en la construcción de habitaciones en los solares que les fueron dotados a los colonos. pp. Cit. p. esto es. UAP. partió de un modelo ideal. “Significación social de la fundación de la Puebla de los Ángeles”. 56. Julia Hirschberg. 37. El Colegio de México. 2006. Cit. p. Si bien se consideró que el auxilio de los indios era una medida temporal. el deseo de garantizar el éxito del asentamiento fue prolongando el empleo de mano de obra de los naturales. de las Mecedes Gantes. En el mismo año de fundación. Op. argumentado que “se les hielan los panes (trigo) y que no podrán permanecer si no les dan pueblos en repartimiento y grandes” 6. y se volvió a requerir la 2 Julia Hirschberg. 2006. del Golfo al Pacífico 2. Op. no poseer títulos que dieran derecho a recibir tributo y servicios de algún pueblo de indios 4. Guadalupe Albi y Ma. Ángeles y constructores. 6 Fausto Marín Tamayo. como en el desmonte y preparación de los campos de cultivo. Breve historia de Puebla. DIAU. 29-52. con un área de influencia que controlaba un territorio que cruzaba el país. Puebla de los Ángeles. esto es. Fondo de Cultura Económica. p. gobierno y división racial. ya que se pretendía que con su propio esfuerzo se dedicaran al cultivo de la tierra como se practicaba en el viejo mundo. cometiendo atropellos contra la población indígena 3. ubicada y replanteada. 1989. y Leonardo Lomelí Vanegas. Cit. La Puebla de los Ángeles fue planeada.

viñas y huertas. el servicio obligatorio de los indígenas. 8 ISBN: 978-607-9348-03-8 97 . las tierras estaban mostrencas y los españoles recibieron de una a una y media caballerías.79 y 64. p. Op. a cambio de no pagar tributos durante el tiempo que prestaran sus servicios. en 42.79 hectáreas por caballería. sin especificar el tiempo en que se darían por concluidas dichas faenas. De esta forma. 9 Prem. Cit. 10 Chavelier señala que para los años 1536-37. mil hombres y de Cholula. equivalentes a entre 42. civiles y religiosas. Tenencia de la tierra indígena y española en la cuenca del Alto Atoyac. Op. Se acordó con los caciques que proveyeran un determinado número de indios de servicio por semana: de Tlaxcala. CIESAS. quinientos o seiscientos hombres. François Chavelier 7 menciona que el oidor Juan de Salmerón. Huejotzingo y Tepeaca “para comprometer a los indígenas a laborar en las obras materiales. 1978. cuyo clima cálido la hacía propicia para el cultivo del trigo. Cit. refiriéndose a los trabajos urbanos.III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia asistencia de los indígenas. integrante de la segunda audiencia gobernadora. Marín señala. entonces se podría retirar a los habitantes de la puebla. 7 François Chavelier. México (1520-1650). Puebla. el virrey unificó la medida de las caballerías en toda la Nueva España. Hanns J. Cholula. 39. sin perjuicio de los indígenas”. 37. Fausto Marín.18 hectáreas. Se acordó distribuir entre los treinta y cuatro vecinos presentes las porciones de tierras necesarias “para que sean suyas y de su patrimonio para siempre” con extensiones en el valle de Huaquechula la vieja y en la comarca de Atlixco. cuando las casas estuvieran construidas y las tierras roturadas y cuando los indios se hubieren habituado a la forma de cultivo de los españoles. esperaba que en unos seis o diez años. (1988) Milpa y hacienda. que Salmerón convocó a los caciques de la región y a los guardianes de los conventos de Tlaxcala. p. a cualquier costa. y de otros veinte servidores destinados a preparar los campos de cultivo. cada vecino pudo disponer de treinta y dos indios para levantar sus casas en un plazo de tres meses. a los colonos”. en este caso. Fausto Marín 8 refiere que Salmerón trataba de aumentar los incentivos al favorecer a los vecinos “otorgándoseles tierras labrantías. Se trataba del repartimiento temporal que Salmerón consideró necesario conceder ante la urgencia de retener. Hanns Prem 9 calcula que fue repartida a 33 españoles una superficie total de 1.840 hectáreas 10.

primero forzándoles y después con una escasa compensación. de los carpinteros. para las obras de construcción en la ciudad. en la misma fecha. recibiendo el indígena un salario cualquiera (12 maravedís). 98. 11 12 François Chavelier.500 familias. barrio de los panaderos. había artesanos y otros hombres que podían proporcionar servicios a los habitantes de la “ciudad castellana”: Analco. en 1570 a unos 800 y para 1600 reunía a unas 1. Xanenetla. Todos con la práctica común de cultivar la tierra. lugar donde se produjo una diversificación y especialización de actividades.’ tomándoseles a cuenta en traer la fuente de agua a la plaza” 11. los indígenas se fueron habituando a prestar sus servicios a los españoles y con ello. en 1551. los habitantes de Puebla aún tenían a su disposición trabajadores indios dependientes de la corona. el alimento y el regreso a su casa 12. ISBN: 978-607-9348-03-8 98 .III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia Para 1538. De forma similar. Op. de los ladrilleros o Santiago. deberían recibir como indemnización ciertos tributos ‘en cambio de los indios de servicio que había costumbre de darles. aunque ya reducidos en número por mandato del virrey. Cit. desyerbar y cosechar. p. p. y Fausto Marín Op. para 1543 ya sólo disponían de dos a seis indios de servicio. 46. para el caso de los “labradores” de Atlixco. ya sea para completar las condiciones de sobrevivencia. para las épocas de sembrar. en 1547 llegaba a 300 vecinos casados. Así. La jurisdicción y la administración de la periferia urbana: La prosperidad de la ciudad de Puebla se puede vislumbrar con su crecimiento demográfico: en el año de 1534 contaba con 81 cabezas de familia. Op. a habitar marginalmente en la periferia de su proyecto urbano: en los barrios indígenas. 45. p. obligando así a los indios a alquilarse en el cultivo y recolección del trigo. En 1554. “los habitantes de Puebla (Diego de Ordaz y Antonio de Almaguer. el corregidor de Puebla reglamenta un servicio regular de trabajo en favor de los agricultores. Cit. ambos encomenderos). Sin embargo. el virrey ordenaba a los corregidores de la región que proporcionaran indios “por vía de arrendamiento” a favor de quienes se lamentaran de pérdida de trigo por falta de mano de obra. François Chavelier. participar en la vida comunitaria del barrio o como trabajadores del entorno agrario de la ciudad. Cit.

Era una ciudad que crecía en población y consolidaba su extensión. p.III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia refiriendo a la población española 13. Por ello.000 a 61. el arrendamiento de éstas superficies de la periferia urbana permitió al cabildo subsanar el déficit en sus finanzas. En varios momentos. 16 Miguel Ángel Cuenya Mateos “Fiestas y Virreyes en la Puebla” (1989). Tesis de Maestría en Historia. BUAP. 52. 15 Miguel Ángel Cuenya Mateos (1999) Inventarios de bandos. Esta zona deshabitada entre el pueblo y la ciudad se convirtió en campo de pastura para el uso común de los colonos”15. en 1548. Entre el damero y el altépetl. leyes del Ayuntamiento de Puebla. así lo presenta Cuenya cuando explica: “Los propios se componían de rentas provenientes de casas. a siete leguas de distancia. Cit. El límite también llegaba hasta Totimehuacán. Puebla. 52. va de 50. cabezas y dehesas. La administración del suelo representó para el cabildo una importante fuente de recursos para sus arcas. ISBN: 978-607-9348-03-8 99 . cuando “el ayuntamiento había empeñado sus rentas y tierras 13 La población de la ciudad. antes de la crisis económica y las mortíferas epidemias).700 hectáreas. p. cuyo territorio corre al levante hasta limitar con el de la provincia de Tepeaca. se extendían a los montes del Zempoaxochitl y Metlalcueye –Malinche-. la Corona señaló la jurisdicción del cabildo poblano: la cual hizo merced a Puebla de ejidos. 14 Fausto Marín. “cosa de doscientas cincuenta caballerías de tierra” 14 equivalente a unas 10. p. ICSyH. A poco más de esta se halla la de Iztocan a la parte sur.000 habitantes (Cuenya (1987) calcula que en 1678. garantizándose de esta manera un ingreso seguro” (para el ayuntamiento)16. entre 1746 a 1821.000 habitantes. citado por Leticia Villalobos Sampayo. casi al poniente la de Cholula a legua y media de distancia y a cuatro leguas la de Huexutzingo casi al noreste”. San Baltasar Campeche. Estas propiedades eran rematadas por un periodo de 5 o 7 años. como en 1688. Salmerón “mandó que los totimehuacanos cedieran los terrenos yermos que a ellos no les podían hacer provecho ninguno. Op. tiendas dispersas dentro de la traza urbana y enormes terrenos que se extendían fuera de la ciudad. 2007. citado por Leticia Villalobos. Los términos de la ciudad. llegó a tener 90. 45. Miguel Ángel Cuenya describe que “A la ciudad se le otorgó una amplia jurisdicción: limitada al norte en la ciudad de Tlaxcala. cuya cabecera y ciudad le cae [a Puebla] en sureste en distancia como de nueve leguas. Op Cit.

p. figuraban las cercanas al poblado indígena de San Baltasar Huexotitla. dado que las estancias implicaban la concentración de grandes extensiones de suelo. Por ello. 97. De ellas. fueron incorporadas a la ciudad. p. 53. Hay que puntualizar que desde 1542. por el perjuicio que por ello se podría seguir” 20. en la periferia de la ciudad se restringió su creación. La administración que llevó a cabo el cabildo de la ciudad sobre su jurisdicción privilegió los intereses de los propios funcionarios. “Huexotitla” cita Leticia Villalobos. una franja se conservó como propios y comunal. el resto se repartió entre algunos vecinos. sirvió como fuente de recursos para la administración. 19 Fausto Marín. pasaban a depender de las autoridades del centro hegemónico que representaba Puebla. Sobre la forma y el área en que el cabildo administraba el territorio circundante. se asignó a la Alcaldía Mayor de Puebla de los Ángeles la jurisdicción de Amozoc. pero fue permitiendo el acceso al suelo a la población indígena para mantener cierto equilibrio político y social que el funcionamiento de la ciudad requería. Totimehuacan y Cuatinchan con todos los pueblos comprendidos en esos curatos. Ibid. Para 1755. por lo que solicitó al virrey le concediera facultades para arrendar las cabezadas de los ejidos. conocidas comúnmente como los llanos de Amatlán”19. por lo cual. 54. p. Op Cit. Leticia Villalobos. para pagar los réditos” 17. 20 Fausto Marín Op. Cit. se dispuso “quitar las estancias de ganados que tienen junto a dicha ciudad (de Puebla). La demarcación que llegó a administrar el cabildo poblano se fue ampliando. 46. en los ejidos de ella. entre las tierras señaladas. p. se observa que no existió ninguna estancia de ganado entre el Río Atoyac y hasta el Río Alseseca ni entre la ciudad y la unión de los ríos San Francisco y Atoyac. propiedad y administrada por el ayuntamiento con la denominación de propios” 18. Leticia Villalobos refiere que “se dispuso el asiento de los barrios indígenas y el de las tierras dedicadas al cultivo y al pastoreo. delimitando que “las tierras que cruzan los riachuelos de San Francisco y Alseseca. Cit. Creación de los barrios indígenas: 17 Fausto Marín Op. Estas localidades eran importantes asentamientos de origen prehispánico que por su proximidad a la ciudad. 18 ISBN: 978-607-9348-03-8 100 .III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia comunales.

Felipe Castro Gutiérrez (coord. p. 61. de este modo se improvisaron habitaciones en los caminos que llevaban al lugar de origen de los diversos grupos de naturales que fueron obligados a otorgar servicio personal. 61-62. En 1550. ISBN: 978-607-9348-03-8 101 . 22 Fausto Marín Op. Al año siguiente se conceden mercedes de un cuarto de solar a diferentes grupos de indios en los barrios. informalmente se les tolera ubicándolos en las afueras del trazado en damero (las calles. el asentamiento de los indígenas no se tenía previsto para la fundación de la ciudad. 23 Fausto Marín. fueron identificados por los españoles como barrios. Posteriormente. dichas mercedes no tuvieran carácter perpetuas. De esta forma. p. México.III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia Como ya se mencionó. en Los indios y las ciudades de Nueva España. San Sebastián y San Francisco. manzanas y solares proyectados para los españoles). así en los barrios de San Pablo y Santiago. los diversos grupos de naturales fueron creando arrabales (tlaxicallis) que conforme crecieron. pero es hasta 1545 cuando se otorga la primera merced a un indio para que se asentara en “donde residen los indios” en el barrio de San Pablo que ya contaba con una iglesia “de los naturales” 21. previo requisito de calidad de vecindad. conservando el ayuntamiento de derecho de poder trasladar los asientos indígenas a los lugares que señalasen posteriormente”.). el cabildo español dicta la primera norma y reconoce explícitamente los asentamientos de indios. cuando acuerda señalar que los indígenas deberán estar “apartados y divididos de la traza”. Cit. en los sitios de solares que se les proveyeren. 178. a los de la parte de Cholula. sino únicamente por tiempo limitado. 2010. pero al ser vitales para la construcción de las edificaciones y el cultivo de la tierra. el cabildo resolvió que “por cuanto esta ciudad ha proveído y ha de proveer algunos cuartos de solares a los indios de la comarca que están poblados y se poblaren junto a esta ciudad. el cabildo solicitaba a la Corona autorización para otorgar mercedes de solares a los indios. adelante del matadero y “en que del dicho matadero hacia esta ciudad no se les pueda dar ninguna parte de solar” 22. Y después demandó “a todos los indios de los barrios de esta ciudad que presenten los título y facultad que tienen de los solares y casas que poseen y ocupan” 23. siglo XVII”. y ante una situación de hecho. UNAM. “Las fiscalías en la ciudad de los Ángeles. por ejemplo. pp. Ocho años después de la fundación de la ciudad. Ibid. ahí fue 21 Gómez García Lidia E.

La organización política y religiosa de los barrios indios: El gobierno de los indios se creó gradualmente. que primero huían de los encomenderos y después de los hacendados que se apropiaron de sus mejores tierras agrícolas. San Sebastián. En Francisco Javier Cervantes Bello (Coord. San Jerónimo Caleras. El Alto de San Francisco. El caso de la ciudad de Puebla. Migración y movilidad espacial en el siglo XVIII. Para vigilar el 24 Cuenya Mateos. en donde se ubican los mejores terrenos para cultivo. p. se nombra a un intérprete “alguacil de tianguis”. Físicamente. En la parte poniente y norte por los barrios de Santiago. la delimitación de los cuadrilongos fue menos regular. así. Marín describe cómo se fueron dictando sucesivas medidas para resolver los problemas de gobernabilidad. o por las diversas medidas puestas en práctica por los latifundistas para reclutar a los indígenas. BUAP. ISBN: 978-607-9348-03-8 102 . Cuenya señala que el poblamiento de estos barrios quedó asegurado no sólo por la fractura social de las comunidades indígenas.III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia donde los frailes impartieron doctrina. ubicados hacia los cerros de Loreto y Belén. y al norte San Pablo y San Aparicio. aparecen como pueblos San Baltasar Campeche. se estableció un “tecpan” o casa de comunidad. Otros asentamientos. al oriente y nororiente por los barrios de San Juan del Río. para luego dar paso. con excepción de la parte sur. 2001. son arrabales que se incorporan más tardíamente al conjunto urbano. en esta parte la adaptación se dio por la topografía. previa solicitud de merced de solares. Ya con mayor distancia. Miguel Ángel. 56. a la creación de diversas ermitas e iglesias. con cierta continuidad del trazado central. En 1537. al norponiente. conformando una sociedad jerárquica y corporativa. en la medida que se consolidan los barrios y la interacción de la convivencia cotidiana obliga a las autoridades españolas a reconocer a los indígenas y normar su avecinamiento hasta instituir su organización política en una “República de Indios”. Puebla. San Pablo y San Antonio. Los Remedios y San Ángel en Analco. Santa Ana. San Miguel.) Las dimensiones sociales del espacio en la historia de Puebla (XVII-XIX). Xanenetla y Xonacatepec. la ciudad representó la posibilidad de intentar sobrevivir en la nueva sociedad. la ciudad española quedó rodeada por barrios indígenas. para vigilar las actividades comerciales y evitar daños y robos. Puebla recibió un constante flujo de población de origen rural 24. al sur.

a los indígenas se les asignó su propia organización eclesiástica a cargo de las órdenes regulares. éstos ya habían erigido su iglesia. 74. se crea el cargo de alguacil del caño de agua (para abasto) y el virrey concede licencia para que “haya cárcel particular” en el barrio de San Francisco. cobrar tributos. de acuerdo a la separación racial. sea alcalde ordinario de los naturales. de la integración del cabildo de indios (República) en 1601. locus de encuentro e interacción social. 74. se incrementó del número de alcaldes indios26. porque. en 1551 se designan alguaciles. 26 ISBN: 978-607-9348-03-8 103 . Cit. y ello imprimía el rasgo de identidad a los barrios con la figura del santo local. en 1561. en ciertos barrios. En la organización de los barrios de indios. contribuyen a la “regularización de los arrabales” al convertir en entidades políticas a los barrios con la erección de su propia ermita o iglesia. además del atrio de cada capilla existía una explanada. p.III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia orden en los barrios. a pesar de su obligada subordinación al cabildo español27. la Audiencia Real y el virrey. Op. 27 Fausto Marín. Ibid. “pugnando por conservar su relativa autonomía”. se acuerda el nombramiento de un indio que. para regular así la vida pública de la comunidad indígena. Lidia Gómez señala que antes de convertir en permanentes los asentamientos de los indios. impartir justicia y representarla ante el ayuntamiento de la ciudad. para que observe lo dispuesto por el alcalde mayor (español) y que vivan como cristianos y en policía. Descarta como factores principales el apego a la tenencia de tierra o el lugar 25 Fausto Marín. pp. y con ello. resultando ello en el nombramiento de alguaciles de barrio 25. se reconoce que existen ocho barrios en la ciudad y dado que son muchos los indios. en 1562. Todas estas medidas y prácticas resultaron en el nombramiento de gobernador (topil) en el año de 1596. de celebración de ritos. lugar de tianguis. quienes señalaron la división parroquial. En 1558. con aprobación del alcalde mayor (español). es decir. Fausto Marín. recabar servicios personales. rotando el cargo anualmente entre los barrios y asignándole un sueldo que se cubre con el dinero de la caja de la comunidad de los propios indios. Ibid. administrar. Tres años después. la iglesia jugó un importante papel. Para 1563. el virrey exhorta al principal de Cholula (indígena) que visite y ponga en orden a los indios que están ‘poblados’ junto a esta ciudad (Puebla). para pagar tributos. Al año siguiente. pp. 72-74.

Los recursos obtenidos no eran fiscalizados. estipuló la separación racial creando la ciudad dual. 179. creando tejido social tanto hacia el exterior como hacia el interior de las comunidades. no la acató: para inicios del siglo XVI. alrededor del cual se generaron los espacios de poder locales. En suma. fue por medio de las “fiscalías”.III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia de origen. pp. p. en obrajes y panaderías con sus 28 29 Gómez García Lidia E. alterno al cabildo indio y con cierta independencia del control eclesiástico. favoreció el uso del símbolo de la iglesia como referente de identidad. El proceso de mestizaje y la heterogeneidad de la unidad urbana: La visión idealizada de la Corona. Gómez García Lidia E. Gómez indica que una forma en que los indios operaron los cargos religiosos. las autoridades indígenas. los barrios de indios expresan su adecuación e inserción en la ciudad española. y provista de autoridad suficiente 29. eran instituciones corporativas de ayuda mutua. 173 -195. denunciaron al virrey que “muchos tributarios (indios) se van a vivir entre españoles. Cit. dado que convivían en un mismo barrio grupos de diferentes pueblos y étnias 28. Op. Otra organización religiosa fueron las “cofradías”. de vida equidistante entre españoles e indios. Ibid. con identidad y. dado que las transacciones se realizaban en presencia de toda la gente del pueblo. como organización de carácter político religioso. Gómez concluye su estudio en que a la carencia de una República de Indios durante el siglo XVI. reservando el centro para los españoles y la periferia para los naturales. También. al construir jerárquica y corporativamente su sociedad. que alternan actividades religiosas y de seguridad social. ISBN: 978-607-9348-03-8 104 . se vincularon a grupos económicos y con vínculos de influencia con los círculos de poder.. como las fiscalías con una actuación dual en el orden civil y la práctica religiosa. en base a las instituciones religiosas y civiles.. en otras ocasiones se rentaban las tierras. administraban recursos propios. estaba el obtener fondos con el cultivo de las tierras de la iglesia. Entre sus funciones para el sostenimiento del culto. cohesión social y política. pero la amalgama social. la administración de las faenas de trabajo y la distribución del trabajo comunitario.

por clases socio-económicas similares. dejando de acudir a sus iglesias y sin cumplir con los servicios de su república”. sociabilidad. pero por pobreza. donde las castas producto de éste. fue ordenar al alcalde mayor (de Puebla) que obligara a los indios a vivir en las casas y barrios donde estaban empadronados y que de ahí acudieran a servir a quien quisieren. Los españoles y criollos alojaban a sus sirvientes domésticos (indios) y esclavos (normalmente negros) en sus propias viviendas. ISBN: 978-607-9348-03-8 105 . a pesar de se les coacciona a “vivir como cristianos y en policía”. intercambiando valores hasta con los malos ejemplos “que con su modo de vivir les causan” negros. las autoridades indígenas y las españolas alentaban a mantener la separación racial por medio de los exhortos. dando por resultado el gran crecimiento de las clases mestizas. la especialización en el uso del suelo y la segregación social territorial. es la condición social de pobreza. mulatos y negros en los barrios de los indios. lo que se unifica en los barrios. Así. se convirtieron en el sector mayoritario de la población. esto es. mulatos o chinos. el cambio de lugar de residencia ya era algo muy común para finales de la colonia. Al mismo tiempo. Cit. Además. ya que ponían mal ejemplo con su modo de vivir e intervenían con agravios y burlas en las juntas o cabildos (de los indios) 30. molinos y panaderías para asegurar la mano de obra. pero éstos se enfrentaban a los diversos intereses se manifestarían como procesos urbanos. los españoles procedieron a arrendar habitaciones a los indígenas y otras castas. la separación racial se fue desvaneciendo. se fomentó el proceso de mestizaje (biológico y cultural). Con el auge económico de Puebla durante los dos primeros siglos de la colonia. se recalcaban las prohibiciones para que no vivieran mestizos. 62-63. Periódicamente. con cierta ubicuidad homogénea.III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia mujeres e hijos y que dejaban sus casas y tierras yermas. La respuesta del virrey. La coexistencia se propició por las relaciones de trabajo. parentesco vía matrimonio o “amancebamiento”. 30 Fausto Marín. entrando y saliendo (de la traza) como lo hacían los demás (indígenas). pp. Diversificando habilidades y conocimientos en ocupaciones y oficios. o bien los alojaban en los obrajes. en las casonas convertidas en vecindades en la traza. Op.

En Francisco Javier Cervantes Bello (Coord. las trasladaron a los barrios. 2001. por ser más económicos y por la especialización del uso del suelo. por dos razones. actividades como tocinerías. Ibid. donde cinco tocineros concentraban las casas: “los cerdos entraban a la ciudad procedentes de las haciendas (de San Juan de los Llanos). las cuales tenían en exclusividad los españoles para expender el vino. etc. zahúrdas y tocinerías. pp. en medida que progresaba su posición económica y social. 31 En los barrios se permitió la explotación de las tabernas. político y religioso. cuyos costos eran más módicos. refleja el entorno físico-natural. hornos de pan. El oriente es representado en la parte superior. lugar que podía aprovechar cualquier persona para el mismo fin. p. para explotar diversas industrias que se fueron restringiendo en el centro. determinaron su ubicación. pero. Rosalva Loreto describe la relación en la periferia. El plano de 1698 33 (ver anexo). reubicaron sus viviendas buscando lugares en torno a la plaza principal. Así. ISBN: 978-607-9348-03-8 106 . “Calles. en función de sus recursos y la condescendencia. por lo cual. Actividades agrícolas en los solares de los barrios y los terrenos anexos: Se recurre a la cartografía de la época para hacer una lectura sobre la ocupación del suelo de la ciudad y su entorno agrícola inmediato. incluyendo a quienes lo hacían de forma clandestina. entre el barrio y el llano (dehesa). la ocupación y apropiación del suelo. Un ejemplo de integración urbana en la Puebla de los Ángeles del siglo XVIII”. 32 Rosalva Loreto. transitando por la garita (de Amozoc). Puebla. consolidando la centralidad como lugar preestablecido para el poder. 33 Titulado: “Planta de la ciudad de los Ángeles de la Nueva España”. económico. símbolo de prestigio y lugar de los mejores comercios. 143-170. pastaban en los llanos (de Los Remedios) para recuperar su peso antes de introducirse dentro de la traza donde sólo podía permanecer tres días antes de ser sacrificados” 32 . se asentaron en los barrios indígenas. A los castellanos les interesó ubicarse en los barrios indígenas por haber “espacios disponibles”.III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia Muchos españoles que inmigraron para finales del siglo XVI. autoría de Cristóbal de Guadalajara. 31 Rosalva Loreto López. 153. tenerías. mesones. y el poblamiento español e indígena. tiendas. BUAP. en el sector de San Pedro a Tepetlapa (La Luz). conservando la venta del pulque para que lo despacharan únicamente los indios.) Las dimensiones sociales del espacio en la historia de Puebla (XVII-XIX).

el barrio de Los Remedios como prolongación del barrio de Santo Ángel (Analco) y más al sur. fundado en 1595 34. la división física entre la traza española y los barrios del oriente. sólo el de ermitas e iglesias. ubica importantes unidades productivas como los molinos. variando las fracciones en las partes periféricas. repartimiento que originariamente designó que en cada manzana se delimitaran ocho solares. Señala además. arroyos. el caserío o arrabal de San Baltasar. estancias (haciendas) y los pueblos. y el plano presenta cierta desproporción gráfica en la periferia. También. y los de Santa Anita y San Miguel. La representación manifiesta la intención de resaltar las manzanas y su división en solares. así se encuentra al norte y lindando con el Río de San Francisco el arrabal de San Antonio. ranchos. las huertas y el Río de San Francisco que son las referencias de la división espacial y racial de los barrios de indios y la periferia urbana. se estableció originariamente con huertas. “Efemérides del estado de Puebla y especialmente de su capital (1519-1699)”. batanes. pp. en Contreras y Cuenya. ríos. por lo que la representación de cada barrio es destacada por su iglesia. después de un rancho (El Mirador). En el lado poniente. al norte de la ciudad. las garitas para el cobro de los productos que se introducen y las guardias como lugares de vigilancia. Como se ha descrito. y al sur. se ubica el caserío del arrabal de Xanenetla. al oriente de éste el arrabal de Xonacatepec fundado en 1618. cerca del camino a Veracruz. Detalla la ubicación y uso de diversos predios. Op.III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia describe a la ciudad con la traza española. más hacia el poniente el barrio de San Pablo (de los Naturales). como parte del barrio (el Alto) de San Francisco con su límite el arroyo de Xonaca. después conocido como Xonaca. se ubica el barrio de San 34 José de Mendizábal. el medio físico. pero éstas se fueron ocupando conforme al crecimiento demográfico de la ciudad. Cit. Cerca del camino a México. pero conservando la proporción de las manzanas de 200 por 100 varas. 2006. la separación de la traza española con los barrios. luego el Calvario y San Juan del Río. es por la ribera del Río San Francisco. no representa todo el equipamiento edificado. puentes y caminos. cordilleras y cerros. las cajas de agua (manantiales) que por caños alimentan las fuentes de la ciudad. 319-335. ISBN: 978-607-9348-03-8 107 .

constituyen toda la riqueza del país [provincia]”. donde se distinguen huertas y solares destinados a 35 José de Mendizábal. en el medio 36 ISBN: 978-607-9348-03-8 108 . p. En la imagen. en localidades que califica como pueblos. quien realizó un grabado en perspectiva con leyenda de edificios. corresponde al lugar señalado como Calera y Baños de la Calera. con lo que se infiere que el cabildo se ocupó de administrar y otorgar su autorización para ocupar el suelo. se encuentra el barrio de Santiago.III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia Sebastián. cuya iglesia se edificó en 1545 por acuerdo del ayuntamiento 35. igual de relevante. se reconocer la ubicación de magueyales en los costados sur de los barrios de San Sebastián y en una mayor dimensión en el de Santiago. pero que se vincula a la actividad urbana por transformar productos consumidos en ella como la cal y los servicios como los baños. Otra fuente de información. los surcos producidos al arar la tierra. Ibid. representa un vista desde el norte de la ciudad. que como se subraya. 37 Titulado: “La Nobilísima y muy Leal Ciudad de Los Ángeles”. 322. En el caso de San Baltasar. el cronista José de Mendizábal 36 cita que en 1631 el cabildo fundó el pueblo de San Felipe Hueyotlipan en tierras del pueblo de San Jerónimo Tenextlatiloyan (Caleras). y señaló con un símbolo similar a la “v”. se aprecia el total de las tierras que conforman la localidad: la ermita construida en 1622. 329. Se puede leer que técnicamente. corresponde al pueblo de San Jerónimo (Caleras). como quien dice. y al suroeste. en áreas fuera de la traza urbana. Sobre el caso. José de Mendizábal. Medina. el autor representó las áreas destinadas al cultivo con puntos continuos. de igual forma. del autor: B. se distingue la ubicación de algunas chozas o jacales entre terrenos de cultivo. colindante con el camino a Cholula. en mayor cantidad en la parte posterior de la iglesia y al frente de su atrio. y donde las actividades rurales predominarían. Joseph Marianus a. es el plano que describe a la Ciudad de los Ángeles en 1754 37 (ver anexo). Otra localidad. en la que se distingue la existencia de cultivos de magueyes. de gran riqueza interpretativa por los detalles dibujados en el conjunto edificado. eran de explotación exclusiva de los indígenas. en cuyo borde se sembraron magueyes. los jacales dispersos entre sus sementeras y los límites de la comunidad. p. que en el plano que se estudia. Ibid. y cuyo valor económico fue reseñado por Humboldt (1991) como un cultivo muy apreciado: “Estos plantíos son los viñedos y. los terrenos sembrados de magueyes.

deslinde y posesión de las tierras dadas a los naturales en los años de 1699 y 1757 por las autoridades virreinales y plano del Barrio de Santa María Xonacatepec (hoy Xonaca) 39. debido a los mismos procesos históricos de su conformación. Agustín Ruiz. aun así. pero que en las actividades rurales aún se ocupaban el 14. y en general. carbonero. etc. hilandero. El material está deteriorado y no bien ensamblado. Miguel Ángel y Carlos Contreras Cruz. el labrado de los sembradíos y la plantación de árboles frutales en los conventos y los magueyales en la proximidad de los barrios. 126. señalan que para mediados del siglo XVIII. Historia de una ciudad novohispana. las menos aún las renta el Ayuntamiento. y el 4. una gran actividad agrícola urbana. Los llanos y baldíos son residuos de los ejidos. La distribución de tierras entre los barrios fue muy heterogenia.78%. del 2 de octubre de 1931. En otra fuente de información se corroboran las posesiones de terrenos de cultivo: “Los vecinos de Xonaca expusieron que en el año de 1699 les dieron la posesión de las tierras en una faja limitada por el camino a Rementería hasta la barranca que hoy (1931) domina el Señor Pettersen y tierras que hoy ocupa parte del rancho de Oropeza y al poniente tierras que actualmente tiene el Sr.III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia los indios con sus tierras comunes. incluye las áreas donde se crearon los barrios indios que cultivan los terrenos que el propio Cabildo les proveyó. Gobierno Estado de Puebla y BUAP. 39 Periódico Oficial del Gobierno Estado de Puebla. como de la Iglesia. Para acreditar sus derechos de propiedad presentaron testimonio de las diligencias de reconocimiento. donde las actividades urbanas ocupaban al 80% de la población (panadero. presenta algunos errores respecto a templos y barrios exteriores. 38 Cuenya Mateos. pp. Se aprecia con mayor detalle. el barrio de Analco representaba el 10% de la población de la ciudad. cabezadas y dehesas de su jurisdicción.59% sin especificar 38. En el plano de 1698. Puebla. locero. aguador. Puebla de los Ángeles. Cuenya y Contreras (2007). 2007. se muestra que el barrio que tiene representada la mayor área de terrenos adjuntos con cultivos. es precisamente el de Analco. y que ello se reflejaba en su estructura ocupacional. Se hace hincapié en que la mayoría de las huertas eran propiedad tanto de particulares (españoles) ligados al Cabildo. nº 27. natural (ríos y cerros) y los terreno cultivados. con fuerte predominio indígena.). los barrios de indios obtuvieron mercedes virreinales en comodato. ISBN: 978-607-9348-03-8 109 .

considera que no fue una donación de Rodríguez Zapata porque en esas fechas aún no era dueño de la finca. cuando adquiere Rodríguez Zapata. desde el sitio del matadero en adelante”. y fue alcalde hasta 1616. La autora. Sin embargo. Haciendo referencia a que en 1687. considerando la autora que el asentamiento fue resultado de una negociación entre los indígenas y anteriores propietarios ya que en la escritura de 1616. les donó media caballería para que hicieran sus casillas y sembraran la tierra en 1595. dado que “éste concentraba la mano de obra indígena que coadyuvó a elevar el costo de la tierra”. que los terrenos del sur fueran los más cotizados y atractivos para los españoles y los indígenas. el Alcalde Mayor y dos Regidores. además de los terrenos. al hacer una revisión de los títulos de propiedad. ocupaban una superficie de caballería y cuarto (59. resultaba que en la propiedad de María de Herrero de ocho caballerías comprendía al pueblo de San Baltasar que ocupaba como una caballería. los terrenos situados por el rumbo de Cholula. 40 Periódico Oficial del Gobierno Estado de Puebla. analiza lo referido por Echeverría y Veitya (Cronista colonial) que señala que a los numerosos indios que trabajaban en el molino de La Teja. expresaron: “en atención de que en los testimonios de los naturales del barrio de Santiago no se les señala cantidad cierta. “los Regidores mandaron proveer a los naturales. ya como alcalde pudo haber pugnado por la consolidación del barrio. del 27 de agosto de 1940. luego cita que en juicio de deslinde en 1701. su dueño el capitán y regidor Rodríguez Zapata.III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia Otros vecinos que manifestaron haber tenido acceso a la tierra en tiempos de la colonia. fueron los del barrio de Santiago. al sur de la ciudad.90 hectáreas). pero que como escribano del cabildo si pudo haber intervenido para hacer cumplir la legislación real en la que se decretaba la entrega de solares (Acuerdo de 1550) y que por lo tanto. y que se fueron multiplicando y extendiendo sus “términos” sobre los ejidos de la ciudad y para 1775. El acceso al suelo en el caso de San Baltasar: Leticia Villalobos al estudiar la formación del barrio de San Baltasar. mandaban se les midieran sus tierras” 40. Siendo las condiciones agrícolas y su cercanía a la ciudad. nº 17. ISBN: 978-607-9348-03-8 110 . quienes declararon que en el año de 1540.

incultivadas. la pequeña huerta doméstica. alternando huertas. esto es. a mediados del siglo XVII. 42 ISBN: 978-607-9348-03-8 111 . eran las mujeres e hijos quienes atendían las tierras del traspatio. esto es. ofreciéndoles asignar “sitio a donde habían de vivir”. 62. que describe la queja del gobernador y alcaldes de indios ante el virrey. se volvía a insistir en que los indios salieran (de la traza) a vivir en los barrios. sobre que “muchos tributarios se van a vivir entre españoles con sus mujeres e hijos y dejan sus casas y tierras yermas”.55-62. incrementándose en la periferia. vinculado a los molinos.III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia edificios y aperos. así la venta incluyó las deudas de los indios41. p. con actividades agropecuarias y de servicios urbanos 42. con penas de azotes a quienes fueran inobedientes. p. el cabildo lo prohibió en esos lugares para retirarlos hacia el arroyo de Alseseca y los batanes (al sur). Op. Se pude concluir que existía una intensa y extensa actividad agrícola. se incluye a los indios de servicio que deben a los arrendadores de los molinos 944 pesos. 43 Fausto Marín. Una imagen de las actividades agropecuarias de San Baltasar. Leticia Villalobos. por lo que 41 Leticia Villalobos. la presenta Villalobos al describir que por la política higienista del cabildo y la magnitud de la actividad comercial de productos pecuarios. 55. pp. en especial al de Huexotitla. 1685. manzanas con cultivos colectivos y los primeros ranchos más próximos a la traza urbana. pasando la ermita de San Baltasar. Acceso a la tierra para vivir y cultivarla. pero a esto no se le dio cumplimiento. describiendo la autora su ubicación como “periferia media”. Op Cit. implica que en ausencia del jefe de familia. viviendas con sembradíos de traspatio. evadiendo el acudir a sus iglesias y aportar “a los servicios de república” 43. El acceso al suelo para vivir y cultivarlo se presenta como un binomio en las solicitudes de mercedes de los naturales. Ibid. Cit. desde el interior de la ciudad. que permitía asegurar algunos alimentos de la dieta familiar. especialmente de chivatos cuyos restos se abandonaban en las aproximaciones de los barrios de Analco y El Carmen. Años después. en la cita de las Actas de Cabildo y los Anales (crónicas indígenas) de 1606. ya como un asentamiento pequeño pero consolidado.

las posesiones que obtuvieron los indios. o si los indios no tendrían otro título de propiedad que el de la pacífica posesión”. 235-236. 64.III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia volvieron a arrendar las casas de españoles 44. p. no todas alcanzaron el título de propiedad. alcaldes y principales como por otras personas” 46. considerando que solo contaban con una o dos pequeñas habitaciones.37 metros cuadrados. 46 María de las Mercedes Gantes Tréllez.500 varas cuadradas. No se puede precisar la forma de organización del trabajo agrícola. equivalente a 1. pero por las dimensiones de los terrenos de cultivo y las huertas familiares. o sea 3. p. cuando el cabildo de la ciudad a pesar de que se había reservado la propiedad de las mercedes de solares en los barrios de naturales. Ibid. en 1648 se leyó un memorial en la ciudad de Puebla que señala: “mandando que hagan sus “millpas” y sementeras a los tiempos necesarios de manera que cada natural siembre y beneficie una sementera de cincuenta brazas en cuadra y que los macehuales sean bien tratados por los caciques.756 metros cuadrados.512 metros cuadrados. esta referencia además de señalar el problema de falta de vivienda. se calcularía que cada manzana de 200 por 100 varas tendría una superficie de 20.987. 69. gobernadores. por lo que el regidor Juan Narváez “dio a los indios cien pesos” 45. destinaban el resto para producir. 45 ISBN: 978-607-9348-03-8 112 . Mercedes Gantes cita que por la preocupación para mejorar la vida del indio. pp. 44 Fausto Marín Ibid. unas 5. se hace un reconocimiento de sus “derechos”. Como se ha señalado. Op. Asumiendo la representación gráfica del plano de 1698.000 varas cuadradas y los solares tendrían aproximadamente unas 2. Cit.000 varas cuadradas. y los solares cultivados contarían con el doble. “acordó comprar a los indios de Cholula un pedazo de tierra que ellos tenían en la dehesa y términos de la ciudad. Fausto Marín. si se aplicó esta norma el cálculo sería que se propusieron terrenos de unos 6. también evidencia limitaciones para disponer de solares para asignar sitio para vivir con la práctica común de trabajar la tierra. si era en forma individual y/o colectivo en las manzanas que representan cultivos sin mostrar subdivisiones. se puede tener una noción de la magnitud de su producto. y no sé que conste si Puebla (el cabildo) lo donó o vendió. pero en 1630.

textiles y ropa. huevos. dado que ese era el fondo del memorial citado. productos de artesanías como la alfarería y jarcias: sombreros. canastos y cestos. legumbres. donde una práctica común es el acceso a la tierra para vivir y cultivarla. campesinos y mercado. carbón. se puede valorar el significado de contar con una sementera: considerando terrenos abonados con los desperdicios de la vivienda y el corral doméstico. 47 Ángel Palerm. 48 Juan Carlos Garavalia y Juan Carlos Grosso. El Colegio de México.III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia Aplicando las observaciones que hace Ángel Palerm 47 al cultivo de huertas en las zonas de barbecho de aproximadamente media hectárea.-dic. El Colegio de México. cabe la posibilidad de considerar que la huerta se convirtiera en la despensa de la casa y que sirviera para estabilizar y hacer permanente la habitación. 1952. donde los del oriente de la ciudad de Puebla. México. Las comunidades de los barrios que se beneficiaron de terrenos mercedados. La región de Puebla a finales del siglo XVIII. vol. Indios. durante el periodo colonial. con un mínimo de riego. Las diferentes fuentes consultadas permiten inferir que la producción agropecuaria en los barrios de indios era principalmente para el autoconsumo.). nº 2 (oct. pero forzando a completar el ingreso con otra fuente para poder subsistir. 1996. carne y grasa de cerdo. pero serán referentes para que las comunidades los reivindiquen como restitución en el reparto agrario del periodo posrevolucionario. XLVI. frutas. vol. pero que permiten plantear la relación entre lo urbano y lo rural en la periferia urbana. ISBN: 978-607-9348-03-8 113 .-dic. perderán la posesión de éstos a partir de la consumación de la Independencia. cooperaciones a cofradías y fiscalías y a su república. Los productos agropecuarios de los barrios.). En Historia Mexicana. pero también para el pago de diezmos. nº 2 (oct. petates. serían los más beneficiados. con el fin de recuperar el complemento para su subsistencia. en Historia Mexicana. todos estos productos eran los que intercambiaban en los mercados regionales los indios 48. en obrajes principalmente donde no era debidamente pagado. Para finalizar: En este trabajo se ha intentado construir alguna tesis que deberán profundizarse. asegurar el trabajo personal del indígena para el progreso de la economía poblana. además del pulque y maíz: pueden haber cubierto hortalizas. 2. miel. La civilización urbana. México.

ISBN: 978-607-9348-03-8 114 . Las condiciones en que entregó el cabildo los terrenos en la periferia urbana determinarán la disputa por la tierra por diversos agentes cuando se producen los cambios políticos y del modelo de desarrollo económico. la iglesia y su “república de indios”. les permitieron sostener sus actividades comunales. se fueron incorporando a la vida citadina en base a la reconstrucción de sus referentes culturales y estrategias de sobrevivencia: cultivar la tierra como una práctica común. la condición de pobreza y con ello.III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia La ciudad de Puebla logró su consolidación gracias a los excedentes agrícolas de un amplio territorio. a veces poco visible. Éstos fueron organizados jerárquica y corporativamente en función de las instituciones que les dieron identidad. con el pago a la iglesia y la “república”. El cabildo español tuvo que tolerar y acoger a la población indígena. Además el cultivo de los terrenos aledaños a sus barrios. Los testimonios que la cartografía nos ha aportado. permiten aseverar que la actividad agrícola en la ciudad era muy intensa. pero persistente. ser asiento de la fuerza de trabajo. reconociendo sus asentamientos: los barrios. las comunidades indígenas que inicialmente fueron forzadas a asentarse en la periferia del proyecto urbano español. El proceso de mestizaje cultural y biológico le imprimió otro matiz a las características de la población de los barrios. para algunos sectores de la población representaba un recurso en su dieta cotidiana y complemento de “un salario cualquiera” por la prestación de sus servicios.

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