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UNIVERSIDAD FERMIN TORO

MAESTRÍA EN EDUCACIÓN MENCIÓN DOCENCIA UNIVERSITARIA
ASIGNATURA PROBLEMÁTICA DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN
VENEZUELA

Título:
ENSAYO ALDEA GLOBAL

Realizado por:
Diana Marcela Villamizar Olarte

Junio del 2015

El presente ensayo plantea una revisión integral sobre los conceptos de
transdiciplinareidad y aldea global aplicados al sistema educativo superior
latinoamericano y venezolano. Si bien la universidad va en camino de una revisión
curricular y didáctica, como hace 40 años atrás, con miras a mejorar el proceso de
enseñanza-aprendizaje e inter-aprendizaje, así como a fortalecer la integración de
las nuevas tecnologías y los medios de comunicación.
Para dar inicio a este ensayo es importante señalar que desde que el ser humano
habita sobre la faz de la tierra ha sentido la necesidad de transformar el mundo
que le rodea, de mejorar su condición existencial haciéndolo más habitable, más
seguro y también más confortable para sus semejantes. Al comenzar esta
reflexión, es necesario contextualizar qué son los medios sociales. Estos son
considerados como plataformas interactivas de comunicación que permiten a las
personas colaborar entre ellas, generar contenidos, compartir información y
conocimiento, y participar a través de herramientas tecnológicas de la web 2.0 o
web social; este último concepto por revisión sistematica cito a Tim O’Reilly año
2004, el cual surgió en una lluvia de ideas durante la conferencia entre O’Reilly y
MediaLive International en la que ejemplificaron, por medio de una lista, las
aplicaciones y aproximaciones que diferenciaban la web 1.0 de la web 2.0
(O’Reilly, 2007). Si bien los medios sociales se definen “por la convergencia de
individuos en redes sociales, el uso de nuevos medios y la sindicación o enlaces
de ideas, escritos y otros contenidos informativos y de opinión” (Rojas, Alonso,
Antúnez, Orihuela y Varela, 2006, p. 103). Sobre la base de estas contribuciones,
los medios sociales están siendo contemplados como canales de enseñanza y de
aprendizaje en las aulas de clase, principalmente en educación superior.
Desde este contexto, el gurú Marshall McLuhan (2005), considerado un visionario
de la sociedad de la información, fue quien estableció la necesidad de conformar
la “aldea global”, la configuración de una sola comunidad que intercambie
información a través de los medios masivos de comunicación y exista una
interrelación con las esferas públicas y privadas.

La transdisciplinariedad conduce a la ineludible imbricación cognitiva, en la cual se
resaltan los temas vinculados con el ser humano y la madre naturaleza, la ciencia
y la vida preconizadas por Jahr y Potter al concebir el término bioética, y la
biopolítica.
Para poder llevar a cabo dicho entreverado conceptual, Morin ofrece una
aproximación metodológica, por medio del pensamiento complejo, para alcanzar
los siete saberes necesarios para la educación del futuro. De allí, que sólo
mediante la educación y la investigación e innovación, se podría construir nuevos
significados, más humanos y acordes con las exigencias del tercer milenio, en
medio de la era de las tecnologías de información y biomedicina. Así, y con el
apoyo de eminentes educadores e investigadores, se vienen planificando diversos
cursos de acción en Educación, con miras a la mejor concepción del hombre y la
mujer, como seres humanos, amantes de la vida y la ciencia. Lo anterior, debería
propiciar un mejor diálogo bioetipolítico multidimensional, por medio de una lógica
generativa, soportada por un proceso sistémico y dialéctico de pensamiento.
Pudiéramos, entonces, proponer una definición de la transdisciplinariedad como la
siguiente: la transdisciplinariedad sería un conocimiento superior emergente, fruto
de un movimiento dialéctico de retro- y pro-alimentación del pensamiento a través
de la práctica, que nos permite cruzar los linderos de diferentes áreas del
conocimiento disciplinar y crear imágenes de la realidad más completas, más
integradas y, por consiguiente, también más verdaderas, ya que se adapta de una
manera más eficiente a la realidad social del contexto.
Desde el punto de vista social, si tomamos la idea de sociedad, entendida como
un espacio vital en el que conviven individuos que se hallan unidos bajo unas
mismas siglas de identidad, y lo ampliamos a escala planetaria, obtenemos como
resultado el concepto de “Aldea Global” como “Sociedad Humana”, en cuyo tejido
pluricultural se mezclan tanto igualdades como diferencias. En este sentido,
podríamos decir que el sensor instantáneo que mejor refleja el flujo y reflujo de
comunicación e intercambio de información en todo el planeta es sin duda la Red
de Internet.

Así pues, la “Aldea Global” es un término recientemente acuñado por los
sociólogos de vanguardia para definir la realidad pluricultural que vivimos hoy los
millones de seres humanos que habitamos el planeta tierra. Un término que tiene
connotaciones sociales, políticas, económicas, científicas, filosóficas y espirituales,
y que adquirirá, posiblemente, una mayor relevancia en el ámbito de la educación,
a medida que avance el S. XXI. Una integración temática de ambos conceptos nos
plantea un sistema educativo mas accesible y menos restringido en aras de una
universalización sin dejar de lado la calidad academica.
“Una Nueva Ética” que sea capaz de armonizar en su seno las distintas
necesidades sociales, políticas, económicas, científicas, culturales y espirituales
de nuestro tiempo. Una ética sin fronteras que trace con claridad el eje
deontológico de una “Nueva Educación” mucho más humana que sepa inculcar en
las generaciones del mañana el valor de la cooperación, la solidaridad, la empatía,
el trabajo en equipo, la integración, la tolerancia y el respeto a las diferencias.
En ese sentido, cada vez que hablamos de nobles valores y de elevados
principios, porque sin duda muchos de nosotros creemos en ellos, estamos
dibujando de alguna manera un “Ideal de Excelencia Educativa”. Pero en
esa Sagrada

Ciencia que

es ”La

Educación”,

hay

algo

que

los

líderes

responsables de Instituciones Docentes y Centros Educativos, y los profesionales
de la enseñanza general, no podemos ni debemos olvidar, aunque ello conlleve
aparejado un gran esfuerzo por nuestra parte, y es el “Ejemplo Moral” como
columna fundamental de la enseñanza.
Si bien mediante la revisión de estos preceptos nos encontramos con una
situación bastante peculiar, escasas experiencias, en este ámbito, son conocidas
en materia interdisciplinaria, particularmente entre la pedagogía y las ciencias
básicas en las universidades venezolanas, y la ausencia de vínculos entre ellas es
notorio.
Sumado a lo anterior, encontramos las culturas de cada disciplina y la posición
que ciertas áreas del conocimiento han creado en las instituciones de educación

superior; por ejemplo, no tiene la misma relevancia, en nuestra sociedad
venezolana, el referirse a un médico, a un ingeniero, a un arquitecto, que
mencionar a un educador, a un filósofo o a un historiador. Vislumbramos que del
mismo seno de la academia ha nacido y se ha sostenido el prestigio de ciertas
disciplinas del conocimiento.
La finalidad de la pluri y de la interdisciplinariedad es siempre la investigación
disciplinaria. Si la transdisciplinariedad es con frecuencia confundida con la
interdisciplinariedad

y

la

pluridisciplinariedad

(como

por

otra

parte,

la

interdisciplinariedad es frecuentemente confundida con la pluridisciplinariedad)
esos se explican en parte por el hecho de que las tres desbordan las disciplinas.
Esta

confusión

aproximaciones.

oculta

las

diferentes finalidades de

Absolutizar

el

carácter

estas tres

radicalmente

distinto

nuevas
de

la

transdisciplinariedad en relación con la disciplinariedad, la pluridisciplinariedad y la
interdisciplinariedad, es extremadamente peligroso ya que la transdisciplinariedad
sería vaciada de todo su contenido y su eficacia en la acción, reducida a la nada.
El carácter complementario de las diversas aproximaciones, la disciplinaria, la
pluridisciplinaria, interdisciplinaria y transdisciplinaria se pone en evidencia de una
manera clara. A pesar de todo ello en Venezuela no existe un modelo
transdisciplinario a cabal ya que existen limitaciones desde el punto de vista
tecnológico y de currículo dadas las circunstancias actuales.
Sin embargo, a lo largo de los últimos cinco años se han generado fructíferas
experiencias en el área de la alimentación, sus implicaciones sociales, históricas y
culturales, la sexualidad, la gastronomía como práctica cultural, las prácticas
educativas y el abordaje del estudio de la Historia desde múltiples vertientes,
todas las anteriores llevadas a cabo sistemáticamente a través de una sólida
fundamentación

teórica, como

esta

representado

en

el

trabajo

titulado

EXPERIENCIAS TRANSDISCIPLINARIAS EN VENEZUELA: UNA VALORACIÓN
A

SUS

RESULTADOS

María

Elena

Del

Valle

Mejías

(Universidad

MetropolitanaVenezuela), siendo pertinente señalar que aunque se ven indicios

aun no existe en Venezuela una corriente transdiciplinaria plenamente
desarrollada, solamente se ejecuta de forma muy fragmentada.
No obstante, la sensación de cambio radical frente al pasado que hemos
experimentado en estos últimos años, y que produce esta sensación de vivir en un
mundo sin fronteras, se debe principalmente al fenómeno de la hípertecnología y
la híperinformación, venida de la telefonía celular, la televisión satelital y el
Internet, y muy recientemente de la interrelación de todos estos. Para finalizar
deseo citar a Javier Gafo Fernández quien enuncio lo siguiente al respecto de todo
este componente citado en mi ensayo; “Ya no es posible una ética meramente
interpersonal, sino que se hacen ineludibles las perspectivas de una globalidad; la
convicción de que la vida del hombre está profundamente entrelazada con la de
los restantes seres vivos y que ya no puede ser meramente antropocéntrico, sino
que necesita una dimensión biocéntrica”.

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