Medea y el precio de la libertad

Cristián Díaz O’Ryan
Realizada como una adaptación de un guion de Carl Theodor Dreyer, Medea (1988) de Lars von
Trier no pretende ser la concreción de las ideas pensadas por el maestro danés, sino más bien,
mediante una adaptación Preben Thomsen, busca realizar una obra original en homenaje al
reconocido director. Podría resultar un poco pretencioso afirmar si el autor consigue su cometido en
el inicio de la crítica, pero si es importante destacar la intención del realizador por partir desde las
afinidades para así permitir el nacimiento de la diferencia.
El guion de Dreyer se basa en la tragedia de la mítica Medea escrita por Eurípides. No es difícil ver
en la obra de Dreyer, su simpatía por las historias de mujeres que se relacionan con la persecución,
brujería y la muerte, sólo basta mencionar filmes como La Passion de Jeanne d'Arc (1928) y Dies
Irae (1943). De esta manera, el relato de Medea resultaba perfecto para un proyecto que,
lamentablemente, no pudo ser realizado. Lars von Trier parece compartir esta premisa, no sólo por
los rumbos que tomarán los personajes femeninos en sus obras posteriores, sino por su intención de
hacer presente al director dentro de los elementos de la película. La iluminación, travellings,
primeros planos, los vestuarios o los ángulos de la cámara hacen vibrar la reminiscencia de Dreyer,
que sin embargo, será transfigurada en algo diferente. Es así como los recursos cinematográficos
mencionados se anuncian constantemente como un acto reflexionante del cine, que ayudará a
constituir el eje fundamental para la significación del filme.
En la historia, Medea quien traicionó y abandonó su hogar por amor a Jasón, se ve ahora
abandonada y traicionada junto a sus hijos, ya que su amado, en un acto de egoísmo, ha llegado a un
acuerdo con el rey para casarse con su hija. Este hecho repercute en la venganza, Jasón deberá
enfrentar la muerte de todo lo que podría tener valor para él. Sin embargo, a pesar de las primeras
impresiones, esta tragedia oculta un hecho más profundo: la lucha existencial de una mujer por
liberarse de las cadenas que la atan al mundo consuetudinario de la sociedad patriarcal. Ante esto no
quisiera limitarme a una lectura meramente política o de género, sino a una interpretación
mitológica de esta tragedia como un camino de liberación espiritual representada en la alegoría de
la caverna de Platón.
Como bien sabemos, este mito relata el pesar de un conjunto de esclavos, que al estar encadenados
en el interior de una caverna, se ven sometidos a observar un desfile de sombras como proyección
engañosa de la verdad. Sus características han establecido una relación cercana con el cine, debido
que para muchos, contiene las primeras bases del fenómeno cinematográfico al manifestar la
proyección de sombras móviles como simulacro de la realidad.
De regreso al filme, existen varios elementos espaciales y cinematográficos que nos pueden llegar a
confirmar esta idea. Primero, de forma evidente, la importancia que se le asigna a la caverna. Esta
aparece de forma explícita en la caminata del rey al encuentro con Jason; o de forma alegórica, en
los espacios cerrados o pantanosos que se desenvuelve Medea. Pero además, podemos ver como se
alude constantemente a un espacio aislado y cavernoso mediante la utilización del sonido y falso
raccord que alteran una distinción clara entre lo subjetivo y lo objetivo. Quizás esto puede sonar
algo forzado, pero cobra sentido al pensar que la cueva, mitológicamente, posee un alto sentido
simbólico como espacio originario, es decir, un espacio intrauterino donde se produce la succión y
fundición con el todo; un locus místico donde sujeto y objeto no se diferencian. Si a esto sumamos
el hecho de la persistente aparición del agua, como elemento donde Medea se sumerge, refleja y
oculta; hace relacionar nuevamente la significación mística unificadora que se le da

mientras Medea se eleva en el bote que la llevará fuera de ese mundo cavernoso. capturada en plano cenital. . Es como si el destino de ambos se encontrara unido por su historia anterior. en el final. y ella. en la secuencia de la playa se utiliza el efecto de retroproyección para hacer evidente el simulacro y la oposición de los personajes. ahora. mostrando que el dolor de sus actos y la muerte de sus hijos serán algo que nunca podrá olvidar ni superar. ayudando a su madre en el fatídico momento de la revelación. se libera de su último voto hacia Jason. encarna al esclavo que vive la desilusión de vivir en un mundo de sombras. sin embargo. de igual manera. la protagonista de Lars von Trier debe matar lo que más ama para salir de la cueva de la ignorancia. sino por medio de la luz hará visible una verdad que nunca quiso ver. Tal como vemos cuando Glauce se proyecta como sombra tanto a las palabras de su padre. que tras la su encuentro con Aegeus. se vuelca en un tortuoso camino donde la venganza es sólo un paso para desprenderse de los vínculos consuetudinarios patriarcales. Caverna y agua. deba enfrentar el dolor que se revela en el contacto de la verdad. está presente en la utilización de recursos alegóricos donde se manifiesta y refuerza la reflexividad del cine. Por ello decide deshacerse de todos rastros de las cadenas que la atan a ese mundo. Sólo Medea. Ella. Finalmente. Mediante este recurso se evidencia que el cine es una caverna repleto sombras. hace que el que debía ser rey se vea atrapado en la soledad de sus mentiras. como en el mito de Platón. hacia un más allá donde brilla la verdad. se encuentra desesperada sobre la arena esperando su muerte. El segundo punto del mito. La persecución y castigo sobre una mujer desilusionada de un mundo de cadenas. unos serán esclavos y los otros esclavizan pero ambos viven entre sombras. o mediante telas en su himeneo con Jason. La liberación. ninguno de los personajes que habitan en esta tierra se encuentran libres en la caverna. ve la posibilidad de salir del encierro. Es así que decide revelar las mentiras que rodean a Jason mediante la muerte de su deseo y sus afectos. este proceso no deja de ser doloroso ya que la mujer debe cargar con la muerte de sus hijos sobre sus hombros. Lleno de detalles y vestigios de los que las presentes palabras sólo acotan una pequeña suma. podemos decir que desde los gestos de Dreyer. Si en el inicio es la protagonista quien. cuando Medea se enfrenta a al héroe lo hace a través de tejidos o recursos cinematográficos. Sin embargo. desenmascara la cobardía de este falso héroe. quien viene del exterior. he ahí la tragedia de Medea. La venganza.mitológicamente al elemento acuático. que siempre huye a enfrentar su realidad y a su vez la libera de los vínculos que la esclavizan. Lars von Tier es capaz de completar un homenaje sumamente logrado. Como ejemplo de lo anterior. el hijo mayor lo sabe. la proyección de sombras como simulacro de la realidad. Acá se produce un hecho interesante. se manifiestan como el lugar donde la presencia femenina se encuentra encadenada por el hombre. no será la realización de la felicidad. Tras su actuar. se ve por primera su rojiza cabellera de Medea. Quizás es por esto. Frente a este tema resalta algo importante. Por lo que mientras Jason está cada vez más atrapado en un encuadre lo captura desde las alturas. Pero ese rostro también revela la desesperación. mujer sabia y hechicera. que visibilizándose su rostro que se encontraba oculto por vela de la embarcación. en este gesto. Por esta razón la muerte de sus hijos es un hecho necesario. se invierten los roles de Medea y Jason. La salida de la cueva. y al igual que Juana de Arco debe arder en la hoguera para resistir las mentiras de los hombres que la alejan de Dios. se paga con el escarmiento y la muerte. es Jason quien se encuentra atrapado en la revelación de sus actos.