Acta del XVI Encuentro IRES. 20, 21, 22 de mayo de 2016.

Temática: Ejemplos de Recursos educativos dinamizadores del cambio social.
Experiencias en los diferentes niveles y contextos.
Asistentes:
Nico, Rafa, Inma, Bárbara Balconi, José Luis, Xabi, José Antonio, Tere, Jose, Encarna,
Vicky, Jorge, Juanfran, Manuela, Isa, Marta, Paco López, Mari Luz, Paco García, Iker,
Ana, Elisa, Eduardo, Alejandro, María José, Fátima, Carolina, José Antonio Pineda,
Mario, Marta Fernández, Pepa.

Conforme van llegando los distintos grupos, se comparte el trabajo y la situación actual
de cada uno de ellos.

Se presenta por parte de la coordinación el orden el día, previamente aprobado a
través de la lista interna de correo de la Red IRES, así como las temáticas de trabajo
que se abordarán en cada uno de los momentos.

VIERNES 20

SÁBADO 21

DOMINGO 22

Hasta las 12 Llegada de los
grupos

10-12 Trabajo Problemática
III

Visita Exposición Tonucci
Parque de las Ciencias

12-12:30 Almuerzo
12-14 Puesta en Común de
grupos

12:30-14:30
Problemática IV

14:30-16:30 Comida

14:30-16:30 Comida

16:30-18
Problemática I

Trabajo

18-18:30 Merienda
18:30-20:30
Problemática II

Trabajo

16:30-18 Conclusiones para
el Documento Marco IRES
18-18:30 Merienda

Trabajo

18:30-20:30
1. Preparación del VIII
Encuentro Iberoamericano
en
México
en
2017.
2. Resolución de cuestiones

organizativas.

20:30-… CENA Y ACTIVIDADES VARIAS

Primer grupo de problemas: Otra escuela… ¿en qué escenario? Cambio
social… ¿hacia dónde? ¿Qué problemas socioambientales son
prioritarios?
Eduardo comienza haciendo una breve presentación del documento marco enviado
para su discusión durante este encuentro. Se plantea la necesidad que tenemos, como
colectivo comprometido desde el punto de vista educativo y social, a manifestarnos
ante los distintos grupos de problemas que se describen en el documento y que
constituirán el eje conductor de nuestras discusiones.

Ante el panorama de crisis sistémica en el que nos encontramos, todo el colectivo se
manifiesta de acuerdo con este diagnóstico y con la necesidad de que estas
cuestiones se aborden en nuestros espacios escolares y educativos.

Segundo grupo de problemas: ¿Qué supone adoptar en educación una
perspectiva decrecentista?

Establecemos que para trabajar estos problemas sociales y ambientales es
sumamente importante tener en cuenta el contexto en el que trabajamos, la necesidad
de conocer aquello que nos rodea para resolver cualquier problema. Y de este modo,
debemos intentar eliminar todas aquellas respuestas que hacen que demos
determinadas explicaciones occidentales, basadas en cuestiones de pensamiento
mítico meramente, a los fenómenos que ocurren. Sin embargo, para poder mantener
ese espíritu crítico antidogmático, que está impregnado en la filosofía del IRES,
también debemos de ser capaces de respetar que hay distintas formas de entender el
mundo, que no todas son racionales (pues algunas tienen que ver con el pensamiento
mítico) pero que también nos permiten comprender lo que ocurre a nuestro alrededor.
Por tanto, nos planteamos que para poder alcanzar ese espíritu crítico, para poder
educar a los niños y niñas para que se adapten a la situación de crisis decrecentista
que vivimos, es preciso:

1. Una dialéctica entre las dos perspectivas, pensamiento mítico y pensamiento
racional, donde la ciencia esté a nuestro servicio para educar en la responsabilidad,
evitando la tan extendida visión de “esto no me va a pillar a mí”, buscando la forma de
resolver los problemas que la misma ciencia ha generado.
2. Una educación basada en la resiliencia, con un importante cambio de mentalidad y
visión del mundo por nuestra parte como docentes.
3. Ser consciente de la complejidad que genera la comprensión de la situación, pues
se trata de un problema complejo que precisa de muchas estrategias para entenderlo.
Nuestra misión debe ser facilitar esa comprensión a toda la población. Para ello
deberemos desarrollar estrategias que fomenten el pensamiento crítico (donde ciencia
y pensamiento mítico nos ayudarán dependiendo de los casos), pues nuestra misión
principal ha de ser la de adaptarnos a los distintos niveles de conocimiento de las
personas para fomentar su propio avance personal.
4. Identificamos el capitalismo como el principal problema y planteamos dos marcos
para el cambio: un marco más personal, vinculado a mi contexto más cercano, donde
cada uno de nosotros influye y actúa; y un marco más estructural y amplio donde nos
debemos de plantear cambios a nivel político para poder romper la hegemonía del
capitalismo.
5. Para poder trabajar desde este plano político será necesario un compromiso ético
con la situación, dejar de lado el planteamiento “a mí no me va a tocar” y adoptar una
perspectiva humanista de compromiso con las generaciones futuras, compromiso con
nosotros mismos y con los otros, compatible con una visión de la ciencia responsable.

Por tanto, si asumimos que nos encontramos dentro de un límite biofísico donde
cualquier decisión que tomemos puede tener un valor de supervivencia, de adaptación
o no, no hablamos sólo de una cuestión ideológica, sino pragmática, donde un
condicionante externo implica que los seres humanos debemos de adaptarnos. ¿Y qué
podemos hacer para ello?
- Buscar formas de organización social que den respuestas y soluciones a estas
cuestiones, desde una perspectiva ética.
- Trabajar otros tipos de contenidos en la escuela que permitan simular situaciones
para preparar a los jóvenes para ese contexto futuro y ver cómo van a resolver esos
problemas. Simular situaciones de supervivencia con nuestros estudiantes con
criterios de selección de contenido basados en la utilidad. La cuestión es prepararnos
para cuando llegue el momento en que debamos de actuar desde otras perspectivas
sociales.

Sin embargo, se aborda la cuestión de afrontar un problema que es difícil de percibir,
sobre todo para nuestros estudiantes, y el hecho de que no puedan verlo como tal
entraña una importante complejidad a la hora de trabajarlo en el aula, pues como
hemos manifestado en otras ocasiones, es necesario partir de problemas reales y
cercanos a los estudiantes para que adquieran significatividad en el proceso de
enseñanza-aprendizaje.

Surge entonces la cuestión, ¿qué hacemos para trabajar la crisis sistémica como
problema en el aula? Y ofrecemos algunas ideas:
- El profesorado debe tener claro que quiere trabajar este problema en su aula.
- Plantear en el sistema escolar trabajar estas cuestiones desde un plano vivencial.
- Asumir que el problema de la crisis sistémica y la educación en el decrecimiento no
puede plantearse así, ni en las aulas ni en la política, por lo que deberemos definir
objetivos de trabajo cortos, asumibles e identificables con las personas a las que nos
dirigimos.
- Considerar que quizás no será necesario explicar la visión decrecentista como tal,
entendiendo que quizás no sea comprensible por todo el mundo, pero plantear
medidas e ideas que fomenten y deriven en esa perspectiva de trabajo.

Tercer grupo de problemas: ¿Es posible aprovechar la crisis sistémica como una
oportunidad de cambio social? ¿Lo estamos haciendo o continuamos anclados
en la idea de “normalidad” (no de emergencia)? En el caso de asumir esta
perspectiva ¿En qué medida puede el IRES actuar con eficacia integrando
distintos planos (aula, centro, comunidad, etc.)?

Partiendo de la premisa de que la población se encuentra muy alejada de estos
planteamientos de trabajar desde una perspectiva decrecentista, debemos plantear la
gradualidad como eje sobre el que abordar estos problemas con los estudiantes,
partiendo de realidades cercanas a los alumnos y haciendo que vayan adquiriendo
una perspectiva más global.

Se plantean, por tanto, estrategias que ya están ocurriendo a nivel micro y meso. Por
ejemplo, en el País Vasco, donde estudiantes del Grado de Educación Primaria
trabajan desde un espíritu de recuperación del barrio; las actividades que se
desarrollan por parte de Huerto Alegre; o el trabajo que venimos haciendo sobre
huertos escolares o comunitarios.

Se esgrimen así diversos problemas a los que hemos hecho referencia con
anterioridad, como es la lejanía de las cuestiones problemáticas a trabajar y la escasa
conciencia de los estudiantes de la poca repercusión de estos problemas en su día a
día, impidiendo esto un cambio en sus actitudes; la dificultad de eliminar un sistema
capitalista muy afianzado y que requiere de un importante cambio social para que sea
resquebrajado; la necesidad que el docente tiene de comprender el problema, de
concienciarse con él, de asumir el cambio de paradigma para poder trabajarlo en el
aula; la necesidad de educar a los alumnos en y para la participación, la cooperación,
dándoles la oportunidad de actuar en el ámbito educativo.

Volvemos entonces a determinar la importancia que tiene la formulación de los
problemas que queremos trabajar, asumiendo que estamos poco acostumbrados
como docentes a abordar estas cuestiones. Por tanto, la elección y formulación del
problema objeto de aprendizaje se convierte en un elemento esencial. El aprendizaje
ocurre con la reformulación de problemas, con una hipótesis de progresión entre estos
problemas, donde quizás no se llegue al gran problema, pues este necesita de
soluciones en ámbitos mucho más generales (políticos, sociales, culturales). Sin
embargo, es nuestra función ir centrando los problemas que podemos trabajar con los
alumnos para, progresivamente, ir acercándolos al macro problema. La idea es que las
personas no tengan reacciones negativas ante el problema porque no es evidente en
su vida cotidiana, sino que seamos capaces de ofrecerles herramientas útiles para
afrontarlo.

Por tanto, profundizamos sobre la idea de trabajar en torno a problemas en tres
aspectos: dirigiendo los problemas para trabajar la crisis; estableciendo grupos de
problemas que funcionen con escalas flexibles, atendiendo a los obstáculos que se
pueden ir encontrando las personas en su compresión; adquirir un compromiso de
acción con las soluciones que demos a los problemas, buscando la implicación
comunitaria y de extrapolación entre lo que enseñamos y se aprende, con la acción.

Se insiste en la estructura que debe tener la red de problemas y en los distintos
niveles de formulación de los problemas (de lo simple a lo complejo). Pero por delante
de cualquier problema que se trabaje en el aula debemos contemplar una fase de
sensibilización, que permite activar a nuestros estudiantes. Por tanto, podemos
determinar que nuestro trabajo a través de problemas debería de ser en 3 escalas:
sensibilización con el problema, trabajo con el problema para darle una solución y
propuestas de acción y participación para implementar las soluciones e intentar
resolver el problema en la realidad.

Así, debemos contextualizar los problemas, siendo tarea nuestra el trabajo
epistemológico para unir conceptos clave con problemas, pero también la integración
de los valores y actitudes que queremos promover a través de ese problema.
Hablamos de conectar los problemas con la vida de los estudiantes, promoverlos entre
nuestros compañeros fomentando el cambio de su cosmovisión de la realidad, no
buscando tanto que den una solución definitiva al problema, que es importante, sino
que sigan planteándose problemas y haciéndose preguntas.

¿Qué recursos, y qué forma de trabajarlos en la escuela, son los que van a
permitir a las personas adaptarse a estos cambios, comprender la complejidad
del problema?

Una vez que hemos planteado la necesidad de concebir los contenidos como ámbitos
de investigación, basados en cuestiones útiles para afrontar el decrecimiento,
aportamos recursos específicos que nos pueden ayudar a plantear esas
problemáticas:
- Recursos como el huerto nos permiten conectar los 3 planos (micro, meso y macro) y
se convierten en una herramienta muy potente para crear comunidad.
- La actualidad como hilo conductor de los problemas que se planteen, estableciendo
relaciones entre ellos y entendiendo que habrá problemas que se trabajen en niveles
micro, otras veces meso y otras macro.
- El trabajo con problemas socioambientales que acaben en la acción, no solamente
desde la perspectiva decrecentista, que únicamente es una parte.

Cuarto grupo de problemas: ¿Cómo utilizar la escuela como instrumento de
cambio si es actualmente un instrumento de reproducción del sistema (sería el
declive del sistema un elemento facilitador)?

Planteamos distintas estrategias para utilizar la escuela como instrumento de cambio:
- Definir qué competencias debemos (y queremos) educar en las personas para poder
resolver los problemas que estamos planteando, pero unas competencias que superen
la visión conductista (de abordar sólo pequeñas cuestiones) y apostar por unas
competencias entendidas desde la funcionalidad social que han de tener, pensando
para qué sirve lo que enseñamos a nuestros estudiantes.

- Plantearnos educar en capacidades, pero también en el pensamiento complejo,
educar en la incertidumbre, en el conflicto como parte de la vida, en la capacidad de
análisis, en la investigación-acción. Generar actitudes de resolución de conflictos,
educando también en la comunidad y en la participación social, en los afectos, dando
valor a lo colectivo.
- Importancia de trabajar desde lo micro hacia lo macro, superando los miedos que el
sistema nos impone y asumiendo la idea de que para provocar cambios es necesario
desobedecer al sistema.
- Necesidad de adaptar el lenguaje legislativo a todo aquello que hacemos y asumir
que no estamos solos en esta guerra de resistencias, pues hay muchos grupos que
están trabajando en ello y necesitamos de estructuras que nos unan y nos hagan
fuertes.
- Utilizar el trabajo que hacemos en nuestros distintos ámbitos para trabajar con los
estudiantes no sólo la actividad que los proyecta hacia el futuro, hacia la meta, sino
también durante el camino. Y en estas actividades de trabajo con los estudiantes,
involucrar al resto de la comunidad educativa para que se vaya generando una cultura
de centro y de comunidad.
- Enganchar a redes que ya están creadas y están trabajando desde una perspectiva
de transformación social, introduciendo nuestra visión decrecentista y favoreciendo la
complementariedad como elemento esencial.
- Necesidad de que se modifiquen los espacios y los tiempos escolares, pues
encontramos centros que funcionan bien pero siempre dependiendo del tamaño y de
la organización de estos. Desde la perspectiva legislativa, en un cambio en el nivel
macro, precisamos que se limite el volumen de alumnos en los centros e incluir
elementos que nos permitan trabajar con otras modalidades de educación más
integral, pudiendo trabajar un eje desde una modelo decrecentista que abarque a
todos los aspectos de trabajo en un centro.
- Necesidad de influir en los equipos políticos municipales facilitando nuestras ideas y
nuestro trabajo.
- Convertir el cambio y la evolución de modelo docente en una estrategia educativa
donde el contenido se organice en torno a estas problemáticas para ir ascendiendo
desde planteamientos micro a otros más macro.
- Necesidad de combinar el desarrollo personal y el desarrollo colectivo, de forma que
el grupo clase sea visto como un grupo social que necesita reconocerse y compartir
para tomar conciencia de grupo.
- Desarrollar un banco de recursos común para que podamos compartir experiencias y
materiales didácticos.

- Detectar el proceso de bloqueo que ocurre al inicio y ser conscientes de la necesidad
de ofrecer estrategias para saber cómo empezar, ofreciendo apoyo externo. Las redes
que tenemos cumplen con importantes funcionalidades sociales: autonomía,
participación, cooperación, necesidad de redes horizontales, relaciones
complementarias. Desde el trabajo de estas redes se pueden integrar los 3 planos
(micro, meso, macro) de forma que los mismos actores estuviesen en los mismos
niveles, no personas distintas en cada nivel.
- Buscar mecanismos, factores, que nos permitan facilitar el asesoramiento que
permitan crear comunidades en las escuelas. Necesidad de que emerjan estas
realidades desde el propio aula con los alumnos y alumnas, poniendo especial
atención en los dinamizadores de esos procesos.
- Necesidad de trabajar el cambio como un problema que permite modificar la
estructura. Para ello deberemos de conocer cómo ha cambiado esa estructura (si es la
estructura la que cambia a las personas, o al revés) y ser capaces de elaborar
procesos de cambio que vayan conjugando los tres niveles de trabajo (micro, meso y
macro). Junto a ello, la necesidad de que sepamos vivir con la durabilidad de los
cambios, que no son inmediatos, y entender que el cambio es evolutivo y hemos de
vivir con ello para no provocar desilusiones.
- Recuperar el lema MENOS ES MÁS, desde un punto de vista cualitativo.

Pero encontramos dificultades para trabajar desde esta perspectiva:
- Resistencia desde el punto de vista de la comunidad, pues en Educación Primaria
parece que participan más las familias, pero en Educación Secundaria desaparecen.
- Resistencias por parte del profesorado, vinculado con un tema de cultura profesional.
Falta de motivación del profesorado que se traslada, en muchos casos, a los
estudiantes. Inseguridades, provocadas porque no tiene bien construida la relación
entre enseñanza-aprendizaje. Esta relación, concebida en muchos casos como una
relación causal no es así, o no debería ser así. Por tanto, los docentes se centran en la
enseñanza y se olvidan del aprendizaje. No se contempla que ellos también deben de
estar en una comunidad de aprendizaje y dedicar menos tiempo a las tareas
burocráticas para ganar más tiempo en autoformación. En qué tenemos que pararnos
cuando pensemos en la enseñanza: por ejemplo, estilos de aprendizaje que tenemos
en el aula para enfocar nuestra enseñanza, conocer las historias personales de
nuestros alumnos y alumnas, en el triángulo razón, emoción y vivencia.
- No podemos centrarnos sólo en el trabajo de los huertos escolares, pues seríamos
reduccionistas, sino que debemos de ser capaces de encontrar otros centros de
interés que también nos permitan trabajar esta perspectiva de cambio y evolución, por
ejemplo, el tema de la organización social, para qué sociedad nos preparamos y tomar
ese problema como elementos esencial de trabajo en las escuelas.

¿Tiene IRES capacidad de actuar desde la perspectiva macro?
- Podemos incorporar esta perspectiva decrecentista dentro de nuestros principios
como red y a la vez, podemos seguir ofreciendo nuestras ideas a los distintos partidos
políticos.
- Se plantea la posibilidad de realizar un pronunciamiento de la Red IRES donde
manifestemos la necesidad de un cambio de paradigma social desde el plano de vista
educativo. Este planteamiento podría establecerse en tres líneas argumentales: 1. La
situación de los problemas del mundo y la emergencia planetaria en la que nos
encontramos. 2. La obligación de plantear un escenario de decrecimiento superando al
paradigma del desarrollo sostenible. 3. Las implicaciones radicales de esto en
nuestras actuaciones sociales y educativas y nuestras propuestas de trabajo. Con
estas ideas, se plantea que de cara a las próximas elecciones podemos ofrecer
nuestras propuestas de cambio y mejora, utilizando el documento elaborado para la
nueva ley de educación impulsada por el Foro de Sevilla, junto con nuestro modelo
pedagógico de la escuela que queremos, añadiendo las conclusiones de este
encuentro.
Pero se plantea que quizás ese pronunciamiento, en este momento, sea demasiado
difícil de incorporar desde el punto de vista político y que, por tanto, y pese a que
como grupo ya asumimos dichas ideas, no se urgente realizarlo en este momento y
esperar a madurar nuestras ideas, surgidas del encuentro.

Quinto grupo de problemas: ¿Cómo conseguir una “vivenciación” del cambio
que integre conceptos, emociones, valores, actitudes, y prepare para la acción?
¿Cómo cuestionar el ideario dominante?

Entramos de lleno en la idea de conjugar, el pensamiento racional y el pensamiento
mítico con lo emotivo, las emociones, que son, a fin de cuentas, lo que
verdaderamente mueve a las personas. Por tanto, determinamos la importancia que
tiene el binomio racional-afectivo para afrontar la crisis. Sin embargo, se nos plantea la
problemática que como docentes tenemos en nuestra propia formación para trabajar
las emociones en el aula con nuestros alumnos y alumnas, más allá del conocimiento
racional y académico en el que somos expertos.

Sin embargo, consideramos sumamente importante darle importancia a otros
elementos, tales como los valores que necesitamos en la sociedad actual y para
afrontar el cambio de mundo que nos espera. Estos valores deben convertirse en
núcleos que nos van permitir formas de organización social diferentes y para ello es

necesario verlos y trabajarlos desde una perspectiva didáctica en la escuela. Para
trabajar los valores en la escuela es necesario vivenciarlos, trabajarlos desde una
perspectiva crítica, con recursos diversos, que permita que los alumnos y alumnas
valoren otras formas de trabajar y sientan el apoyo de una comunidad.

Por tanto, será necesario que integremos distintos ámbitos, donde podamos unir
distintos problemas que urgen desde el punto de vista social y provocar mecanismos
de participación en la escuela para reflexionar sobre los cambios que necesitamos.

Cuestiones organizativas:
1. Temática y fecha del próximo encuentro:
Se decide temática libre para el próximo encuentro.
Fecha: 19, 20, 21 mayo 2017. Lugar: Ermita Vieja.

2. Presupuesto:
Se fija en 10 euros la cuota del año.
Ana Rivero plantea la posibilidad de utilizar el nombre de la asociación IRES para la
petición de subvenciones con objeto de cubrir los gastos del próximo encuentro de
Didáctica de las Ciencias Experimentales, sin que la asociación vaya a hacer uso de
dicho presupuesto. Se da el visto bueno.

3. Coordinación de contenido:
Se mantienen como coordinadores de contenidos para el próximo encuentro a
Eduardo y Elisa. Desde la coordinación se pide que, para organizar el encuentro del
próximo curso, teniendo en cuenta que es de temática libre y requiere agrupamiento y
preparación del debate, se envíen las propuestas hasta el 14 de abril de 2017.
Así mismo, se mantiene a Diana como coordinadora del correo de la Red y a Mari Luz
como encargada de la coordinación logística del encuentro.

4. Compromisos:

Se recuerda la necesidad de realizar, al menos, dos entradas al año en la web para
hacerla más visible, así como en el resto de redes (Facebook y Twitter).
Se propone que hagamos un debate interno en la red para plantear las mejoras que
necesita la web.

5. Encuentro Iberoamericano de 2017:
Rafa informa del lugar de celebración, Morelia, Michuacán, México, así como de los
plazos de envíos de comunicaciones, que deberán primero remitirse a la coordinación
de la Red IRES y ésta las reenvía al comité organizador del encuentro.

Coordinadora del XVI Encuentro IRES

Eduardo García y Elisa Navarro
Foro por Otra Escuela-Red IRES Sevilla