You are on page 1of 11

F.C.A.F.E.

TEORÍA Y PRÁCTICA DEL CURRÍCULUM


Profesor: José Devís Devís

“EL TENIS EN LA ESCUELA”

Alumnos:
Laura Contelles Benlloch
Mª Victoria Contelles Benlloch
Rafael Martínez Gallego
Sandra Roig Castellar
- ÍNDICE –

1. INTRODUCCIÓN.......................................Pág. 3
2. EL TENIS COMO CONTENIDO DE LA EDUCACIÓN
FÍSICA ESCOLAR......................................Pág. 3
2.1. Argumentación educativa...............................Pág. 3
2.2. Justificación curricular...................................Pág. 4
2.3. Justificación práctica......................................Pág.5

3. LA ENSEÑANZA DEL TENIS EN LA EDUCACIÓN


FÍSICA ESCOLAR......................................Pág. 6
3.1. La enseñanza tradicional del tenis...................Pág. 6
3.2. La enseñanza del tenis en la escuela................Pág. 7
3.2.1. El tenis adaptado en infantes y adolescentes................................Pág. 7

3.2.2. Metodología, actividades y organización......................................Pág. 8

4. CONCLUSIONES.......................................Pág. 9
5. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS............Pág. 10

2
1. INTRODUCCIÓN
El tenis ha sido considerado a lo largo de muchos años como un deporte
practicado únicamente por las clases altas de la sociedad (Carrasco, Delgado,
Torres y Median, 1999), y en contextos muy determinados como pueden ser los
clubes de tenis. Además, la mayoría de las publicaciones referidas a la enseñanza
del tenis van enfocadas a contextos como clubes o patronatos municipales de
deportes, donde la enseñanza se plantea de una forma específica, es decir, con
pistas reglamentarias y material específico (raquetas y pelotas de tenis) (Torres,
Ferragut y Alacid, 2006).

Esta situación ha llevado a que, a pesar de que el tenis es un deporte con


multitud de posibilidades educativas y de una gran riqueza motriz, existan muy
pocos profesionales de la enseñanza que incluyan este deporte como contenido
de sus programaciones de educación física. Además, la mayoría de estudiantes de
Ciencias de la actividad Física y el Deporte, afirman que tampoco incluirían el
tenis en su propio currículum (Roig, Martínez, Over y Crespo, 2009; Martínez,
Roig, Crespo y Over, 2009) lo que hace presagiar que la situación actual se
mantendrá a lo largo de los próximos años.

Mediante el presente trabajo, se pretende mostrar el tenis como un deporte


que se puede adaptar perfectamente al contexto escolar y a los planteamientos de
las leyes actuales de educación, exponiendo además una serie de aspectos
educativos que el tenis permitirá desarrollar. A continuación, se analiza la
enseñanza tradicional del tenis, para posteriormente plantear una metodología de
enseñanza dentro del contexto escolar.

2. EL TENIS COMO CONTENIDO DE LA EDUCACIÓN


FÍSICA ESCOLAR
2.1. Argumentación educativa

Según Sanz (2005), el tratamiento educativo de la actividad física en las


edades escolares no es exclusivo de ningún contexto, espacio, ni tiempo
pedagógico, pudiendo encontrar su máxima expresión en cualquiera de ellos. Este
hecho depende básicamente del tratamiento didáctico que se haga de cada uno de
los contenidos.

A este respecto, este autor argumenta que “para que el área de educación
física alcance su máxima expresión dentro del currículo escolar, debe
proporcionar al individuo el mayor número de experiencias educativas
gratificantes en torno a la idea de posibilitar una autoconciencia y aceptación
corporal, a la vez que disfrutar con las diferentes posibilidades del carácter
multifuncional del movimiento y con el desarrollo del gusto por la educación
física” (en Sanz, 2005, pp.26-27).

En este sentido, el tenis puede proporcionar multitud situaciones motrices


que, unidas a otros contenidos, hagan que la educación física alcance esa máxima
expresión a la que hace referencia Sanz.

3
Sanz (2005) justifica la inclusión de este deporte en el contexto escolar
mediante una serie de aspectos:
Las relaciones de oposición1 han sido y son muy frecuentes en cualquier
contexto, espacio o tiempo pedagógicos. Por tanto el tenis es una buena forma de
acercarnos a la vida cotidiana del niño, intentando hacer que reflexionen sobre la
propia práctica.
La propia naturaleza de este deporte propicia el establecer una
organización preventiva, en la que se creen una serie de rutinas, que facilitarán el
desarrollo de hábitos relacionados con la salud, y se establezcan unas normas de
comportamiento apropiadas dentro del contexto escolar. Además las tareas son de
una intensidad media-alta de tal forma que permitirán intercalar entre tarea y
tarea procesos de reflexión o de incorporación de nuevas reglas que harán que se
esté controlando intencionadamente el compromiso fisiológico del alumnado.

Además de estos aspectos, Julián, Cervelló, Ramos y Del Villar (2001) en


Sanz (2005), mediante los resultados de sus estudios, concluyen que se puede
potenciar la socialización, ya que al pertenecer activamente a un grupo y
participar en actividades colectivas hace falta respetar las normas, respetar a los
iguales y cuidar el material.

2.2. Justificación curricular


Desde la implantación en 1990 de la Ley Orgánica General del Sistema
Educativo (L.O.G.S.E.) y las posteriores reformas educativas como son la Ley
Orgánica Constitucional de Enseñanza (L.O.C.E. del 2002) y la Ley Orgánica de
Educación (L.O.E. del 2006), en nuestro país se plantea un currículum abierto que
dota de una mayor autonomía al profesorado, permitiendo la integración de
nuevos deportes o juegos que anteriormente difícilmente podían ser incluidos
dentro del currículum de la Educación Física.

En este sentido, Carrasco et al. (1999) expresan, que llama poderosamente


la atención que en esta nueva etapa que se ha abierto en la asignatura de E.F, no
aparezca el tenis con la misma fuerza que otros contenidos, ya que el tenis es un
deporte que se adapta perfectamente a los planteamientos que presenta la ley de
enseñanza vigente sobre la asignatura de E.F.

Si nos remitimos a los objetivos generales que enuncia la L.O.E. para las
distintas etapas educativas, podemos comprobar como el tenis puede contribuir
de forma muy positiva a la consecución de dichos objetivos.

El Real Decreto 1631/2006 que establece las enseñanza mínimas


correspondientes a la Educación Secundaria Obligatoria, permite enmarcar el
tenis dentro de los contenidos del bloque de “Juegos y Deportes” y a partir de aquí
plantear a que objetivos propios de la Educación Física puede contribuir
directamente el deporte del tenis. Estos son:

1. Conocer los rasgos que definen una actividad física saludable y los efectos
beneficiosos que esta tiene para la salud individual y colectiva.
1
Según la clasificación de las prácticas motrices propuesta por Parlebás (1997) (en Lavega, 2000), las
situaciones de oposición son aquellas en las que la interacción se realiza ante al menos un adversario que se
opone a las acciones motrices de los demás. Esta oposición puede ser corporal (p.e. judo o karate) o puede
ser instrumental, es decir la oposición se realiza mediante algún objeto extracorporal (p.e. bádminton, tenis,
esgrima, indiaca).

4
2. Valorar la práctica habitual y sistemática de actividades físicas como
medio para mejorar las condiciones de salud y calidad de vida.

3. Realizar tareas dirigidas al incremento de las posibilidades de


rendimiento motor, a la mejora de la condición física para la salud y al
perfeccionamiento de las funciones de ajuste, dominio y control corporal,
adoptando una actitud de autoexigencia en su ejecución contribuyendo a su
conservación.

7. Conocer y realizar actividades deportivas y recreativas individuales,


colectivas y de adversario, aplicando los fundamentos reglamentarios
técnicos y tácticos en situaciones de juego, con progresiva autonomía en su
ejecución.

8. Mostrar habilidades y actitudes sociales de respeto, trabajo en equipo y


deportividad en la participación en actividades, juegos y deportes,
independientemente de las diferencias culturales, sociales y de habilidad.

Existen múltiples alternativas mediante las cuales se pueden trabajar


contenidos interdisciplinares, en este sentido, Aguilar (2003), propone intentar
desarrollar un trabajo interdisciplinar con el departamento de tecnología, de tal
forma que los alumnos puedan fabricar sus propias raquetas durante las clases de
esta asignatura. Además, el elevado número de términos en inglés que se emplean
en este deporte hacen que pueda reforzarse esta asignatura.

Según Sanz (2005), el tenis “es un contenido que posibilita trabajar


aspectos relacionados con los temas transversales como:

1. Educación para la paz (Busquets, M. y otros, 1993), haciendo hincapié en e


respeto de las normas, respeto hacia el igual etc.
2. Educación para la igualdad de oportunidades (Vázquez, B. y otros, 1996).
Según los datos aportados por López (2001), el tenis no está sujeto a
ningún estereotipo sexual, lo que facilita el acercamiento a su práctica tanto
de chicos como de chicas desde una postura equivalente.” (p. 29).

El tenis, además puede contribuir a la adquisición de competencias básicas,


como la competencia en interacción con el mundo físico, mediante la percepción y
la interacción del propio cuerpo con los objetos y los compañeros; la competencia
social y ciudadana planteando situaciones de juego colectivas y actividades
basadas en la competición; sobre la autonomía e iniciativa personal puede ayudar
mediante situaciones motoras en las que se haya que manifestar autosuperación, y
mediante la organización de las propia actividad; la competencia lingüística puede
verse reforzada mediante el vocabulario específico del deporte del tenis.

2.3. Justificación práctica.

Una de las principales razones por las que no se desarrolla el tenis en la


asignatura de educación física es la gran cantidad de material necesario específico
y nada económico, necesario para desarrollar las clases (Aguilar, 2003), además

5
de la creencia por parte de muchos de los profesionales de la enseñanza de que es
imprescindible una pista reglamentaria para impartir esta disciplina.

Para solucionar los problemas de la pista, Carrasco y cols. (1999) señalan


que no es necesaria una pista de tenis reglamentaria, siendo adecuado cualquier
espacio que sea plano, una pista polideportiva del centro educativo sería un claro
ejemplo. Además, la red es un elemento necesario para este deporte ya que es el
elemento que hay que sobrepasar, pero tampoco supone ningún impedimento ya
que una cinta de plástico, una cuerda, sillas o una simple línea pintada en el suelo
nos pueden servir como obstáculo.

Por lo que respecta al material, estos mismos autores proponen utilizar


materiales alternativos. La raqueta podría ser sustituida por palas de tenis de
mesa, palas de madera, la propia mano, materiales de gomaespuma etc.…, y como
pelotas podrían utilizarse infinidad de móviles como pelotas de espuma, indiacas,
volantes de bádminton, pelotas de playa, pelotas de plástico etc.…, además existe
la posibilidad de utilizar pelotas deshechadas por escuelas de tenis que podrían
ser útiles a pesar de estar rotas o no tener presión.

3. LA ENSEÑANZA DEL TENIS EN LA EDUCACIÓN


FÍSICA ESCOLAR
3.1. La enseñanza tradicional del tenis.

A lo largo de la historia moderna del tenis se observa una interesante evolución


en su metodología de enseñanza. En general, se puede afirmar que los antiguos
métodos utilizados por los entrenadores han dado paso a nuevos enfoques que
intentan mejorar la enseñanza y que están centrados en principios que hacen del
tenis algo más sencillo y divertido de aprender (Crespo, 1999).

Según Crespo y Miranda (1999), a lo largo de la historia, podemos diferenciar


claramente tres etapas.

La primera abarca desde los inicios hasta los años cuarenta, la segunda desde
los años cincuenta hasta los ochenta y por último, la enseñanza en la actualidad
(esta última etapa se tratará en el siguiente apartado).

En la primera etapa, la idea central de los métodos de enseñanza se basaba en


el principio comúnmente aceptado de que el tenis es un deporte muy técnico. Por
esta razón esta dificultad hizo que la enseñanza se centrara exclusivamente en el
trabajo técnico. El entrenador utilizaba estrategias globales en las que él mismo
demostraba el golpe en su totalidad para que de esta forma el alumno tuviera que
imitar el patrón de movimiento. Así pues, la organización de las clases era acorde
con la enseñanza: un profesor con un alumno.

En la segunda etapa, la llamada etapa analítica, se parte de la idea de que hay


que analizar el gesto técnico y dividirlo en etapas o secuencias. Es aquí donde se
inician las clases en grupo, lo cual significó un gran avance en la enseñanza. Por
contra, la disposición de los alumnos más habitual fue la de las filas.

6
Como conclusión de estas dos etapas, cabe mencionar que los métodos analíticos
solucionaron, en parte, la problemática existente en cuanto a la corrección de los
errores técnicos. (Carballo y Blasco, 1999).

3.2. La enseñanza del tenis en la escuela.


3.2.1. El tenis adaptado en infantes y adolescentes.

Las diferentes dificultades que plantea el tenis en sus inicios, se ven


intensificadas cuando los alumnos son de corta edad. Esto, junto con el hecho de
que cada vez, el interés por el tenis en los niños y niñas, se da en edades más
tempranas, hace fundamental la necesidad de establecer adaptaciones en
diferentes aspectos, con el fin de conseguir un aprendizaje más eficiente,
motivador y que tenga en cuenta las posibilidades y cualidades de los alumnos a
los que va dirigido.

Una buena alternativa para solventar estas situaciones consiste en recurrir a


la aplicación de los juegos modificados, recurriendo en nuestro particular caso al
mini-tenis. Este tipo de juegos según Thorpe, Bunker y Almond (citados en Devís
y Peiró 1997) se caracterizan por ser la ejemplificación de la esencia de uno o de
un grupo de juegos deportivos estándar (el mini-tenis es útil para iniciarse en
diferentes deportes de raqueta) y la abstracción global simplificada de naturaleza
problemática y contextual de un juego deportivo que exagera los principios
tácticos y/o reduce las exigencias o demandas técnicas de los grandes juegos
deportivos. Con esto, los juegos modificados permiten que puedan participar
todos los alumnos (más y menos hábiles) porque reducen las exigencias técnicas
del juego, integran a ambos sexos favoreciendo, a la vez, una participación
equitativa, utilizan material poco sofisticado y permiten la participación activa del
alumnado cediéndoles la capacidad de cambiar, añadir o descartar reglas. (Devís
en Devís y Peiró 1997).

Así pues, el mini-tenis, es una modalidad de juego derivada del tenis, cuyas
características lo convierten en una herramienta ventajosa para el inicio y
aprendizaje de cualquier deporte de raqueta así como, para su inclusión en el
currículum de Educación Física. Crespo, Andrade y Arranz, (citados en Aguilar
2003), definen el mini-tenis como un juego previo al tenis entendido como “el
tenis jugado en una pista corta, una red baja, una pelota lenta y una raqueta
pequeña de madera, plástico u otro material”. Por su parte, la Federación
Internacional de Tenis (FIT) (citado en Aguilar 2004-2005) considera que el
mini-tenis se juega en una pista pequeña, similar a la de bádminton; en una
superficie llana; utilizando cualquier tipo de raqueta que no sea demasiado pesada
o, con la empuñadura demasiado grande, pudiéndose utilizar pequeñas palas de
madera, raquetas de plástico, aluminio o madera.

Y es que, el mini-tenis, resulta útil para el inicio de la práctica del tenis (o


cualquier deporte de raqueta como se ha comentado anteriormente) tanto para
niños, como para adultos. Además, entre sus ventajas, hallamos que los
conocimientos que deben poseer los profesores a nivel técnico, no son muy
específicos ni solicitan un nivel alto de ejecución, por lo que suponen una gran
oportunidad para la introducción del tenis, y otros deportes de raqueta, en las
unidades didácticas del profesorado, con el fin de dar a conocer entre el

7
alumnado, disciplinas deportivas menos habituales y ofrecer una mayor variedad
en cuanto a los deportes a practicar en los centros escolares (Aguilar 2004-2005).

Según Crespo (1996 p. 42) “la clave del mini-tenis, como la de todos los
predeportes, es que adapta la modalidad a las características del practicante y no
al contrario”. Algunas de las principales adaptaciones con las que se intentan
solventar las dificultades del tenis en sus inicios, con el mini-tenis y su aplicación
en el ámbito escolar, son las siguientes:

- Ante la distancia cuerpo-pelota, utilizar raquetas más cortas (raquetas de


madera, palas de ping-pong…) (Crespo y cols., 1993, citados en Aguilar
2003).
- Ante velocidad y bote de la pelota, cambio a pelotas más lentas. (Pelotas de
espuma…) (Crespo, 1993).
- Ante fuerza del golpe y tamaño de la pista, reducción de las dimensiones y
sin altura. (Pista de bádminton, jugar sin red, dibujar una línea en el suelo…)
(FIT, 1991, citado en Aguilar 2004-2005 y Crespo, Caturla y Mota, 1989,
citados en Crespo 1993).
- Espacios e instalaciones: frontón, gimnasio, patio de un colegio, cualquier
superficie de rebote franco. (Aguilar, 2003).

Por tanto, las dificultades que imposibilitan la aplicación del tenis en la


escuela (y de otros deportes de raqueta), quedan resueltas a través de los juegos
modificados, en concreto, con el mini-tenis.

3.2.2. Metodología, actividades y organización.

La literatura relacionada con la metodología del mini-tenis para su aplicación


en el ámbito escolar, presenta varios tipos de técnicas de enseñanza, estilos de
enseñanza y estrategias de en la práctica.

La técnica de enseñanza hace referencia, según Aguilar (2004-2005), a la


actuación del profesor durante las clases, siendo ésta variable en función de los
objetivos, las actividades o las características del alumnado. Las técnicas de
enseñanza recomendadas para el mini-tenis son (Vanier y Fait, citados en Aguilar,
2003):

-La instrucción directa, una enseñanza por modelos en la que el profesor


proporciona al alumno la información necesaria para realizar los gestos deportivos
o ejercicios.
-La indagación o búsqueda, técnica en la que el profesor plantea problemas
motrices al alumnado para que encuentren la solución (cómo hacer) por ellos
mismos.

En Aguilar (2003), a consecuencia de la experiencia, la segunda técnica


(indagación o búsqueda) cuenta con un apoyo mayor porque promueve una mayor
participación del alumnado durante las clases.

Al hablar de estilos de enseñanza, Delgado (1991b y 1993) (citado en


Aguilar 2004-2005) los define como “forma peculiar de interacción con los
alumnos que se manifiesta en las decisiones preactivas, durante las decisiones

8
interactivas y también en las decisiones postactivas.” En Crespo (1996) los estilos
de enseñanza aconsejados para el mini-tenis son:

-Descubrimiento guiado, donde el profesor actúa como guía para el


alumnado, que debe encontrar la solución a los problemas.
-Resolución de problemas, donde el alumnado debe solucionar las diferentes
dificultades que se plantean respecto a la práctica deportiva.

Centrándonos en las estrategias en la práctica, si seguimos la


clasificación de Moston y Ashworth (1986) (citado en Crespo, 1996) el mini-tenis
se incluye en:

-Enseñanza global con modificación de la situación real, adaptando las


características del tenis a las cualidades del alumnado.
-Enseñanza mediante búsqueda o descubrimiento, donde el alumno aprende
por “ensayo-error”.

Dentro de la metodología, un factor importante es la organización del


alumnado, que puede contribuir a obtener un mayor control sobre la clase
favoreciendo así, el proceso de enseñanza-aprendizaje. Este aspecto cobra mayor
importancia en el ámbito escolar por el mayor número de alumnos y alumnas. Ya
que, en una clase de tenis difícilmente el entrenador se encuentra con más de diez
alumnos, mientras que, en centros escolares e institutos, un profesor puede se
puede encontrar hasta con 30 alumnos. En Aguilar (2003) se proponen formas de
organización para el desarrollo del mini-tenis en centros educativos consistiendo
en: “trabajo individual y masivo al inicio y al final de la sesión y, durante la misma
buscar situaciones de trabajo por parejas o grupos reducidos donde predomine la
participación motriz del alumnado”. Con el fin de promover el tiempo útil de
práctica, relaciones socio-afectivas entre alumnos y el trabajo transversal de la
coeducación”.

Para finalizar este punto, debemos comentar que para el desarrollo de


actividades en el ámbito escolar y conseguir la máxima adaptación a las
posibilidades y cualidades del alumnado, en Crespo (1996) se presentan
actividades en progresión para la utilización del espacio, de la raqueta, de la pelota
y para la introducción y enseñanza de los diferentes contenidos.

4. CONCLUSIONES
Tradicionalmente se pensaba que el tenis era un deporte individual, elitista
y que sólo se podía practicar en una cancha reglamentaria. Tras la elaboración de
nuestro trabajo podemos afirmar que el tenis es un deporte que se puede adaptar
perfectamente al contexto escolar y a los planteamientos de las leyes actuales de
educación, favoreciendo además el desarrollo de multitud de aspectos educativos.

Por otro lado, se ha podido comprobar como los problemas que presenta a
priori este deporte, en su aplicación en el ámbito escolar, en cuanto a
instalaciones, materiales y organización se refiere, pueden ser solucionados
fácilmente con materiales alternativos e instalaciones no reglamentarias, opciones
que nos aporta el mini-tenis.

9
La evolución de la metodología empleada en este deporte, ha dado lugar a
un tipo de práctica en la que se pueden aplicar las técnicas ya empleadas
anteriormente en otros contenidos de la educación física.

5. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Aguilar, M.A. (2003). El tenis en la escuela: Problemas en su tratamiento, posibles
adaptaciones y propuesta de actividades y organización a través del mini-tenis. Retos:
nuevas tendencias en educación física, deporte y recreación, 5, 13-20. Obtenido el 20 de
Noviembre de 2009 desde http://dialnet.unirioja.es

Aguilar, M.A. (2004-2005). El tenis en el ámbito escolar a través de su versión mini: el


mini-tenis. Habilidad motriz: Revista de ciencias de la actividad física y del deporte, 23-
24, 57-65.

Carrasco, L., Delgado, M.A., Torres, G., y Median, J. (1999). La enseñanza del
Tenis en la Enseñanza Secundaria Obligatoria. Revista de educación física:
Renovar la teoría y práctica, 76, 27-32.

Carrasco, L., y Torres, G. (1998). La coordinación como factor principal en la enseñanza


del tenis: aplicación en la escuela. Habilidad Motriz: Revista de Ciencias de la Actividad
Física y el Deporte, 12, 41-46.

Crespo, M. (1996). Mini-tenis: un medio para el aprendizaje del tenis. Apunts: Educación
Física y Deportes, 44-45, 42-50.

Crespo, M. y Miley, D. (1999). ITF school tennis initiative: teacher’s manual. Canadá: ITF.

Crespo, M. Miranda, M. (S.f.) Evolución de la metodología del tenis. Extraído el 1 de


Febrero de 2010 desde http://www.tenisperu.com.pe/pdf/tecnica/Miranda/tres.pdf.

Devís, J. y Peiró C. (1997) Nuevas perspectivas curriculares en educación física: la salud


y los juegos modificados. Barcelona: Inde.

Lavega , P. (2000). “La clasificación de los juegos deportivos según la Praxiología.”.


extraído el 9 de Marzo de 2010 desde
http://www.praxiologiamotriz.inefc.es/PDF/CLASIFICACION_JUEGOS__DEPORTES.p
df.

Ley Orgánica de Educación. (2006, 3 de Mayo). Ministerio de Educación y Ciencia.


Boletín Oficial del Estado. Mayo 4, 2006.

Martínez, R., Roig, S., Crespo, M. y Over, S. (2009). Diferencias en la percepción del tenis
entre universitarios de centros públicos y privados. Trabajo presentado en la 16th ITF
Worldwide Coaches Conference, Octubre, Valencia.

Molina, J.P. y Antolín, L. (2008) Las competencias básicas en Educación Física: una
valoración crítica. Cultura, ciencia y deporte, 8(3), 81-86.

Roig, S., Martínez, R., Over, S. y Crespo, M. (2009). Percepción del tenis por estudiantes
de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Trabajo presentado en la 16th ITF
Worldwide Coaches Conference, Octubre, Valencia.

Sanz, D. (2005). El tenis en la escuela. Paidotribo: Barcelona.

10
Torres, G. y Carrasco, L. (2005) El tenis en la escuela. Barcelona: INDE.

Torres, G., Ferragut, C. y Alacid, F. (2006). Los sistemas de entrenamiento aplicados a la


enseñanza del tenis. Tándem: Didáctica de la educación física,
22, 93-101.

11