“La Ancestrología es el Arte de sanación del árbol familiar.

Se basa en
que somos fruto de nuestros antepasados y ellos se reflejan en
nosotros entregándonos la información necesaria para vivir en
armonía. La Ancestrología integra la visión del alma tribal ancestral y
el campo cuántico, de forma creativa, a través de rituales y
performance, ayudándonos a descubrir aquello negativo que
heredamos inconscientemente, sanando y reparando lazos de amor
interrumpidos para que cada uno pueda desarrollar la mejor versión
de sí mismo y se inserte en su sistema desde el corazón, re-tomando
la fuerza de sus ancestros y trayendo armonía y bienestar”. Gloria
Liberman.
Desde tiempos inmemoriales, distintas culturas le han dado gran
importancia a sus orígenes, a la historia de sus ancestros. Las
primeras terapias inventadas por el hombre lo muestran. En “Mis
antepasados me duelen”, P. Van Eersel y C. Maillard plantean, que la
medicina china o africana, a diferencia de la medicina occidental
contemplan la enfermedad dentro de un contexto familiar
genealógico. Por ejemplo frente a la hepatitis, la respuesta de la
medicina occidental es “por un virus y una mala alimentación”. Los
curanderos chinos o yorubas ofrecen unas explicaciones que
restablecen el orden en el mundo, ya sea por un demonio que nos
quiere mortificar, o porque hemos perturbado el orden cósmico
ocupando un lugar que no nos correspondía, habiéndonos olvidado de
honrar a nuestros antepasados.
El estudio de nuestro árbol se vuelve esencial para conocer nuestra
propia historia, es necesario recordar que nuestro árbol vive en
nosotros. Conocer los nombres de nuestros antepasados, fechas de
nacimiento y defunción, su oficio o profesión, enfermedades
relevantes, causas de muerte, repeticiones, accidentes, abortos o
pérdidas, migraciones, estafas, abusos, adicciones, asesinatos; nos
permitirá a través de la aceptación hacernos consientes de estas
situaciones, para no implicarnos con ellas y así no volver a repetirlas.
En definitiva honrar nuestra historia.
El árbol posee una conciencia o alma familiar, por lo que conocer
nuestro árbol ampliará el conocimiento que tenemos de nosotros
mismos. Mirar nuestro árbol desde la aceptación, nos permite
reencontrarnos con nuestra historia con amor, el honrar nuestra
historia nos permitirá ser más libres. No debe verse los hechos del
pasado como buenos o malos, no se conoce para juzgar, sino para
sanar.
Las lealtades familiares nos explican, que lo que una generación deja
sin resolver, será la siguiente la que, inocente e inconscientemente,
trate de resolverlo; así queda atrapada en temas o asuntos que no son
en
realidad
su
responsabilidad.
Existe
una
transmisión

En todas las familias existen personas de las cuales no se habla o se omiten. (Spark G. 2013) La ancestrología nos invita.transgeneracional de los problemas familiares que a veces crean una cadena de destinos difíciles o trágicos. para reconocerlo y honrarlo.. por ser considerados malos ejemplos o haber realizado actos no aprobados por el resto del clan. al dejarlos fuera el árbol busca encontrar un equilibrio a esta “ausencia obligada”. sino con las personas que han sido excluidas en nuestro sistema familiar. invitándoles a darle un lugar en su árbol. Boszormeny-Nagy I. Comprender y liberar el pasado Las vicisitudes de nuestra Alma Familiar Repetición de las dinámicas familiares La sutileza de la conciencia de pertenencia a través de la atracción de lo anterior Fluir con el alma familiar . con lo cual se perpetúa su historia en alguno de sus descendientes. buscando recordarles a esta persona excluida. no solo a reconciliarnos con nuestro pasado. Sin embargo. Es por eso que necesitamos trabajar en.