Interview with Alejandro Bovo Theiler – Spanish Transcription A.B.T.

: Primero les voy a contar dónde estamos, vamos a empezar por el stage: Estamos en la sala de exposiciones, de muestras, de Laguanaca azul, en San Telmo en Defensa 677. Yo soy Alejandro Bovo Theiler, artista plástico, de La Falda, Córdoba. Aquí hoy inauguramos esta muestra que se llama Chi commanda?, que en italiano significa “Quién manda?” Así que si quieren la podemos recorrer y podemos reflexionar un poco sobre la obra, el sentido, el modo de producción, me interesaría que intercambiáramos. P: Todos estos personajes, están desafiando la autoridad o están, de alguna manera, planteando otra cosa? R: No, no, no. El único desafío tiene que ver con la reflexión, no hay un sentido de pensar la autoridad desde la rebeldía, para nada, sino es pensar, reflexionar qué, cómo se origina, qué es la autoridad. Y yo parto de algunos conceptos que creo, que pienso que llevo a la práctica día a día. Pero me interesa no cerrar el concepto y abrirlo desde la pregunta. La pregunta “Quién manda?”, como digo en el texto del catálogo, me parece que fuerza, curva un espacio y genera un cuerpo donde podemos habitar con esa vivencia y no dar un concepto cerrado, que en general es lo que me interesa de la plástica, que la obra no sólo se construya en la sala de montaje, sino que empieza a ser obra cuando el otro la lee. P: Termina entonces preguntando, no tanto por la acción de mandar, sino por la acción de ser. R: Sí, porque no está propuesto como una incógnita, a ver quién manda, sino pensar el sentido de la autoridad a partir de una pregunta que puede ser anecdótica. “Manda Fulano o manda mengano” no sería la respuesta. P: Terminás preguntando más por la identidad… R: Como respuesta a esa pregunta me interesa más otra pregunta: Quién no manda? Y por eso trabajo con esta idea donde aparece el Yo y el Nosotros como lenguaje alfabético. El Yo en este personaje y el Nosotros en un objeto que aparece en

el centro de la sala, que es un sillón. Cuando trabajo con este Yo y este Nosotros, busco que dos cosas sean literales: que hay un Yo y un Nosotros que no son escindidos, son diversos porque aparecen diferentes distancias, pero son lo mismo en el sentido de retroalimentación. Antes me preguntaba un yo creo que, en líneas esta sociedad es poder posible de vincularse, colega con qué filosofía, qué autores, generales el paradigma de evolución de pensar la otredad como la única forma real.

P: Sabemos que la muñeca es siempre un fetiche, la plata es un fetiche… R: Primero, yo le recomiendo a cualquier persona, que, si ve esta entrevista, que vea primero la muestra. Porque seguramente las lecturas que yo estoy haciendo de mi propio trabajo son pobres. Creo que el trabajo siempre es más rico que la lectura que hace, sobre todo el autor. Creo que el autor hace una lectura emergente, una lectura condicionada y una lectura disfrazada de objetividad y absolutamente condicionada. Por eso digo que la obra empieza a ser obra cuando el otro la ve, porque literalmente la lectura pone eso en un plano de realidad. El plano de realidad vital de significados y refuerza la ambigüedad que tiene que tener una obra para ser leída. Bueno, en este caso, pensando (bueno, sí, pensando). En este año como país celebramos una fecha políticamente importante como es pensar el Bicenteneario, la fundación de una nación. Acá la moneda puede aparecer como un dato de eso, puede hacer como una reflexión social, pero también puede aparecer como la resignificación de un objeto corriente y cotidiano y, a su vez, muchas otras cosas, pero me gusta esa ambigüedad. La verdad es que si yo hubiese sentido, al producirlo, que realmente estoy diciendo una sola cosa… P: No te hubiera interesado hacerlo. R: No funciona porque bloquea el proceso. P: Seguro.

R: El proceso está abierto cuando mantiene un grado, por lo menos, de ambigüedad. Me parece que cuando el espectador está potenciado en su capacidad de desplazarse, lo que está quieto también se desplaza. Me parece que ése es uno de los puntos donde la plástica es irremplazable. A la gente le preguntaría Chi Commanda? y, bueno, dando la garantía de que no hay ninguna respuesta a Chi commanda?, sino simplemente hay nuevas preguntas que hacen que, como dicen algunos sabios, son mejores las preguntas que las respuestas. Por supuesto que está bueno que la plástica sirva para la reflexión. A mí me parece que una cosa es respetar la ambigüedad de la construcción para abrir los significados, pero también está bueno sentarse y charlar sobre lo que está para ver. Porque esto hace que la plástica tenga un objetivo social, pero no sólo social, un objetivo afectivo, político, profundamente político, que es poder escuchar. Y poder no discutir la escucha del otro, sino recepcionarla. Espero que puedan visitar la muestra, necesito que visiten la muestra para desarrollar mi trabajo en todo sentido. Me interesa que vengan y que les resulte nutricio. Muchas gracias.