MANUAL PEDAGÓGICO

DEL CUENTO
“CLARA Y SU SOMBRA”

Elisenda Pascual i Martí
Bienvenidx al manual pedagógico del cuento “Clara y su sombra”. Las páginas que siguen
pretenden ser un recurso complementario al propio cuento para que lxs adultxs dispongamos de
más herramientas sobre cómo explicárselo a lxs niñxs. Además de proveerte de ejemplos prácticos
y específicos sobre qué preguntar y cómo es más claro contar el cuento, este manual introduce
varios conceptos y reflexiones basados en la crianza respetuosa, que plantean una nueva manera
de vincularse con lxs más pequeñxs ya desde sus primeros momentos de Vida.

La prevención del abuso sexual infantil es un compromiso que las personas adultas deberíamos
tomar para con aquellxs que son más indefensos y disponen de menos habilidades para lidiar con
ello. Trabajar para prevenir este tipo de sucesos en sus vidas, requiere de una revisión completa de
cómo nos relacionamos con lxs niñxs desde su llegada a nuestras Vidas, ya des de su concepción,
gestación, así como a lo largo de su desarrollo vital.

Este cuento está recomendado para niñxs a partir de los 3 años, siempre que sea con un buen
acompañamiento. Es importante que en edades tempranas se presente el libro una vez lxs
adultxs lo hemos leído y trabajado antes con ayuda de este material.

En esta página web encontrarás herramientas que te van a ayudar en el acompañamiento de su
lectura. Si todo y esto sientes que te faltan recursos, o que la historia mueve tus sombras internas,
dispones de una dirección de correo electrónico para pedir información sobre los talleres que
ofrecemos.
HABLAR DEL ABUSO

Clara y su sombra pretende mostrar en forma de cuento la realidad que viven tantos niños y niñas
actualmente. El tema del abuso sexual infantil es a menudo relegado al ámbito de los profesionales
de la salud y judicial –en última instancia-. Hablar de ello acostumbra a ser incómodo y difícil por
parte de una sociedad que tiende a esconder aquello que le molesta. Por decirlo de otra forma, es
poco común que sea un tema de sobremesa, y esto favorece su sincretismo y la dificultad para que
los casos de abuso salgan a la luz. Este proyecto pretende visibilizar esta temática, sobre todo para
lxs más pequeñxs, dando a conocer que existen situaciones que no son sanas ni respetuosas, que
deben nombrarse para poder pararlas.

En primer lugar, es indispensable definir qué entendemos por abuso sexual infantil, para poder
detectarlo con criterio y saber diferenciarlo de conductas que no son patológicas. Vamos a tomar la
definición del libro de Pau1:

“Es aquella situación en la cual un niño o adolescente participa en actividades sexuales que
violan los tabúes sociales y legales de la sociedad, que él no comprende o para los cuales no está
preparado de acuerdo con su desarrollo y que, por tanto, no puede dar consentimiento.”

La mayor parte de los autores utilizan como criterio que la edad máxima de la víctima esté entre los
15 y los 17 años. Por encima de estas edades sería más correcto hablar de violación o abuso sexual.
El agresor tendría que tener en el 5 y 10 años más que la víctima: 5 años en el
caso de niños menores de 12 años2, y 10 a partir de esta edad. En todo caso habría que hablar de
abusadores cuando éstos tuvieran más de 15 años3.

El abuso sexual infantil contempla dos criterios4 a tener en cuenta:

 Coerción: En cualquiera de sus manifestaciones (fuerza, presión o engaño) debe ser
considerado como criterio suficiente.
 Asimetría de edad: Impide la verdadera libertad de decisión, ya que supone en sí misma
un poder que acaba con toda posibilidad de relación igualitaria.

Hay factores intrínsecos5 al abuso sexual que contribuyen a este sincretismo y a la falta de datos
más específicos en relación a su prevalencia.

 El abuso se da mayoritariamente (80-85%) dentro del seno familiar y de relaciones más
próximas. Aunque también existe en el ámbito extra familiar.
 La sexualidad forma parte del ámbito privado de las personas y no es común en nuestra
cultura expresarlo de manera abierta.

1
Generalitat de Catalunya (1997) El llibre d’en Pau. Departamento de Sanidad y Seguridad Social.
Barcelona
2
Existen indicios del aumento de abusos cometidos por jóvenes o adolescentes. Estudios afirman que el
20% de violaciones son perpetradas por menores de edad.
3
“¡Eh!¡No te despistes!”. Guía pedagógica para la prevención del abuso y otros malos tratos infantiles.
4
Idem que 3
5
Extraído del Manual del abuso sexual, Save the Children.
 Cuando el abuso sexual se da en la infancia, estamos delante de personas no adultas que
no tienen las herramientas para defenderse, pronunciarse y llegar a distinguir que esa
conducta adulta no es sana.
 Las denuncias generalmente generan miedo, en gran medida, por el desconocimiento y
secretismo que hay entorno esta temática.
 Hay una carencia de estudios y recursos por parte de las administraciones para llegar a
conocer la situación actual en referencia del abuso.

A la larga hay estudios que hacen hincapié en las alteraciones y dificultades que experimentan las
personas que lo han sufrido. Varios de ellos relacionan patologías mentales y dificultades
relacionales a estas vivencias traumáticas tempranas. Por poner un ejemplo, el abuso en la infancia
(físico, sexual y emocional) puede alterar la percepción de lo que representa la sexualidad y puede
influenciar negativamente en la percepción y el desarrollo de relaciones íntimas y de confianza,
constituyendo un factor que predispone a relaciones sexuales precoces y a errores en el uso de la
contracepción6.

Este cuento está enfocado tanto a la prevención como a una posible detección temprana.
También ofrece un recurso pedagógico para todas las edades: a lxs adultxs nos facilita una
herramienta con la que enfocar un tema tan delicado de tratar, a la vez que nos permite resonar
con posibles vivencias de nuestra infancia, reflexionar sobre cómo las abordamos en ese momento
y qué patrones hemos adquirido en relación a nuestros límites. A lxs más pequeñxs, les facilita un
encuadre concreto sobre el que poder hablar de todo aquello que le sucede a Clara –y puede que
les esté pasando a ellxs también-. En la etapa infantil (hasta los 7 años aproximadamente) lxs niñxs
necesitan imágenes concretas sobre las que poder elaborar los conceptos abstractos que subyacen
los aprendizajes. El personaje de Clara, con sus múltiples caras, expresiones, comentarios,
reflexiones y decisiones es un elemento cercano a esxs peques que escuchan –o hojean-
atentamente el libro. Las situaciones que vive Clara facilitan la comprensión de sus vivencias, a la
vez que permiten construir un relato coherente y claro a esas edades tempranas.

6
Citado de “Abus sexual en la infància i l’adolescència: relació amb la salut sexual i reproductiva i les
relacions sexuals i afectives de les dones adultes”.
CLARA
Clara es una niña común. Tiene a su familia, sus amigos y amigas, sus sueños y sus anhelos. Pero de
repente, un mal día, todo esto empieza a hacerse borroso en su interior. Ese día, una sombra
grande, oscura y pegajosa empieza a perseguirla por todos lados.

Clara es una niña común. Es esa niña que te cruzas por la calle, que se sienta en la mesa de al lado
del restaurante con su familia, que ves salir del colegio con su merienda en la mano, o la que juega
a esconderse entre los árboles del parque.

Clara son todxs lxs niñxs que algún día sienten vulnerada su intimidad y tratan de tirar adelante con
esa sombra que las invade por dentro.

Clara puedes ser tú o yo.

Hay muchas Claras sueltas que no recuerdan de dónde vienen sus angustias, que no recuerdan lo
que les sucedió pero que, un día, una sombra apareció en sus vidas y la siguen arrastrando en su
edad adulta. Los abusos sexuales en muchas ocasiones se olvidan, pasan a un rincón de la memoria
donde sólo tiene acceso una parte subconsciente de nuestra mente. Por “suerte”, los seres
humanos, disponemos de un gran aliado que nos ayuda a recordar que existen rincones internos
donde se ocultan sombras no deseadas: nuestro cuerpo.

“El cuerpo habla”, habréis escuchado varias veces. Pero, ¿qué quiere decir esto? El cuerpo tiene su
propio lenguaje, su código personal. A veces, en sesiones individuales o talleres donde hablamos y
trabajamos sobre la sexualidad infantil, personas -y más a menudo sucede en mujeres- recuerdan
abusos antiguos. Cuando la mente se relaja gracias a la visualización o la meditación guiada, el
lenguaje de lo inconsciente puede aflorar más fácilmente. Nuestra memoria corporal aprovecha
este “despiste” mental para emerger en forma de imagen o de recuerdo. Nos habla usando este
lenguaje más visual, con el que estamos más familiarizadxs, para ayudarnos a ubicar aquello que
nos dolió y que habíamos encerrado en el cuarto oscuro de nuestra memoria. Por qué no teníamos
otra opción. Éramos niñxs y seguramente nadie nos facilitó los recursos que necesitábamos para
poder hablarlo, ni siquiera para saber que aquello que vivíamos no era sano y no tenía por qué
gustarnos, aunque las voces adultas nos dijeran que era bueno.

Todas las personas adultas llevamos en nuestro interior a nuestrx niñx interno. Me gusta
visualizarlo como a una de esas muñecas matrioskas. Abres la grande, y dentro siempre hay una de
más pequeña. Pues la de menor tamaño, es nuestrx propix niñx internx. Esta parte personal es el
producto de nuestra infancia: de nuestras vivencias, de los mensajes parentales que recibimos, el
cómo fuimos concebidas, gestadas, paridas, amamantadas y criadas durante los primeros años de
nuestra Vida. Es la memoria de nuestra historia vital infantil, y claro, con el paso de los años no es
adaptativo recordarlo todo, por eso nuestra mente selecciona lo que más le gusta -o lo que más
necesita- para tirar adelante. Cuando el abuso sexual se da en etapas pre-verbales -antes de los 2
años- o incluso cuando el lenguaje ya está establecido pero poco maduro, la memoria consigue
borrar el recuerdo, pero el cuerpo no. El cuerpo lo recuerda todo y lo almacena en su receptáculo
físico. Y nos habla, ¡cada día además!, pero, en la gran mayoría, no comprendemos este lenguaje. A
este lenguaje corporal le llamamos síntoma, y queremos, a toda costa, deshacernos de él sin
contemplar la posibilidad que tenga algo interesante que contarnos. Los dolores de tripa, picores
injustificados, cuerpo poco elástico, dientes que no salen, o se pudren con caries, o se retrasan en
caer, menstruaciones dolorosas, desórdenes alimentarios, eneuresis, migrañas, etc. pueden estar
ocultando algún tipo de información que subyace a nuestra memoria. No significa que tener uno de
estos síntomas sea consecuencia de haber sufrido un abuso sexual en etapa infantil, sólo ser
consciente que detrás de cada uno de ellos puede abrirse un mundo de información y de
posibilidades personales que tienen mucho que aportarnos.

Existen también síntomas de índole más psicológica o comportamental7 como el miedo excesivo e
injustificado, pérdida de la alegría vital, trastornos del sueño y/o pesadillas, irritabilidad,
hipervigilancia y sobresalto, agitación, ansiedad, evitación de lugares/personas/situaciones, etc.
que cuando lxs niñxs los sufren, deben dar qué pensar a lxs adultxs que lxs acompañamos. La
observación activa en la crianza y en el desarrollo vital de lxs niñxs, es una tarea básica para el
bienestar infantil. Este estado de observación implica estar presente en el día a día, comprender
que muchas veces lxs niñxs viven situaciones que no comprenden y que puede que se les hagan
difíciles de sostener, aunque para lxs adultxs sean sucesos totalmente triviales. ¿Recordáis que
antes hablábamos de las matrioskas? Bien, pues lxs niñxs no disponen de sus propias muñecas
exteriores para que les protejan y les cobijen. Todavía están en proceso de empezar a
desarrollarse. Su membrana de apoyo somos nosotrxs: lxs adultxs que les acompañamos en su
camino de Vida. Estamos a su lado para aportarles seguridad y protección, para ofrecerles amor,
sustento y comprensión.

En el caso de los abusos sexuales infantiles, las víctimas sienten esta membrana de protección muy
débil, puesto que es, mayormente, un adulto de su confianza quien los perpetra. En las ocasiones
más favorables, esxs niñxs tienen otro entorno cercano que les proporciona una referencia de
amor sano. Es probable que, así, puedan llegar a hablarlo y compartirlo en algún momento de su
Vida porqué se dan cuenta que aquello que vivieron no fue correcto. A veces, todo y tener un
entorno amoroso, esxs niñxs nunca llegarán a explicarlo; ya sea por qué lxs adultxs que les rodean
no disponen de recursos para poder hablar de ello, o por qué lxs niñxs no acaban de ubicar esa
incomodidad que sienten como causa directa del abuso que sufren por parte de esa persona de
confianza. Acostumbra a suceder que tampoco lo verbalizan cuando alcanzan la adultez, bien sea
por qué lo han olvidado, o porqué les dan miedo las consecuencias que esto pueda causar en su
entorno. En los casos más desestructurados, esxs niñxs tienen un entorno familiar y social que no
los sostienen ni lo miran. Es en estos casos, cuando la tarea de reestablecer el vínculo sano de amor
y respeto, pasa por las manos de profesionales de la salud. Su función de acompañamiento tiene
como finalidad que esx niñx pueda comprender que existen lugares seguros en la Vida, y así, se
permitan utilizar el potencial que poseen para su máximo desarrollo.

7
Manual del abuso sexual. Save the Children.
Las heridas de nuestrxs niñxs internxs se guardan en nuestra psique y conforman la base sobre la
que construimos la personalidad adulta. En el caso de los abusos sexuales infantiles es
indispensable acompañarles a sanar su herida y reestablecer la confianza con la Vida. Sólo así se
convertirán en adultxs con capacidad de amar. Cuando existe una ruptura tan grande en nuestra
inocencia infantil, es probable que reproduzcamos en otrxs el dolor que vivimos, o nos pasemos
el resto de la Vida con síntomas e insatisfacciones crónicas. El dolor que podemos llegar a infligir
es proporcional al dolor que hemos recibido. Tomar conciencia del daño sufrido en la propia
infancia es la única manera de poder parar la compulsión a hacer lo mismo a lxs niñxs que nos
siguen y, por tanto, parar la autodestrucción de la humanidad8.

Es con esta mirada puesta en el desarrollo sano de la infancia que nace este cuento y su manual.

Deseo que te sirva.

8
“Abattre le mur du silence”, Alice Miller.
TEMÁTICAS QUE ABARCA EL CUENTO

1ª ilustración: LA SOMBRA

En el cuento, la sombra juega un papel muy importante. Ya se introduce el concepto en el título, y
es en la primera ilustración donde ésta se deja ver y empieza a tomar forma. El concepto de la
sombra puede ser un tanto abstracto para niños y niñas en etapa infantil. De toda manera, a partir
de los 3 años, ellxs ya tienen referencias sobre lo oscuro, lo escondido, los miedos, etc. Lo más
probable es que ya hayan experimentado algún episodio de terrores nocturnos, pesadillas o
miedos a media noche. En este apartado vas a encontrar recursos para poder hablar de todo esto
con tus hijxs.

La sombra es una de las protagonistas del cuento junto con Clara. Representa todas aquellas cosas
que a Clara no le gustan, y más en concreto, los tocamientos que sufre por parte de ese amigo
tan amigo de su familia. La sombra ha aparecido desde que juega con él, y esto es algo que
debemos matizar cuando les contamos el cuento a lxs niñxs. Sugiero que hagáis preguntas del
tipo:

Para lxs más pequeños podemos dar información más explícita y basarnos en preguntas de “si/no”:

Desde que Clara juega con ese señor tan amigo de su familia, esta sombra (señalando el dibujo de
la sombra de la primera ilustración) la persigue por todos lados y la asusta. ¿Te asusta a ti esta
sombra?

Fíjate qué cara que pone Clara cuando la sombra la asusta por la noche (señala la cara de Clara en
la cama tumbada). ¿Cuando algo te asusta, tú qué cara pones? ¿Crees que esto significa que a Clara
le gusta jugar con este señor? ¿O que no le gusta?
Cuando ya son más mayores (a partir de 6 años) podemos hacer preguntas que tengan una
respuesta más abierta:

¿Crees que Clara ha tenido siempre esta sombra tan pegajosa? ¿Cuándo aparece esta sombra al
lado de Clara? ¿qué juego pueden estar jugando que a Clara no le gusta? ¿Crees que ese amigo tan
amigo de su familia es un niño o es un señor? (aquí es importante dejar bien claro que ese amigo
es mucho más mayor que Clara)

Es básico observar las respuestas de lxs niñxs en este momento inicial. Pueden darnos información
importante acerca de ellxs mismos. Recuerda que el hecho de tener un cuento y un personaje –
Clara- con el que identificarse, puede ayudarles a expresar aquello que necesitan compartir y que
tal vez nunca han tenido la oportunidad para hacerlo. Es importante que tu actitud sea de
apertura y comprensión para que ellxs así lo reciban.

Podemos explicarles que todas aquellas cosas que a Clara le cuestan asumir, se le hacen difíciles de
procesar, no le gustan y le inquietan, se materializan en su sombra. Además, ésta no es una
cualquiera: es grande, oscura y pegajosa, atributos que la hacen presente y molesta en su Vida. Es
prácticamente seguro que todxs lxs niñxs tengan recuerdos de experiencias y situaciones en las que
haya pasado algo que no les ha gustado. Te invito a que aproveches este primer momento para
preguntarles si a ellxs también hay algo que les asusta, o que no les deja dormir por la noche. No
supongas que es una sombra como la de Clara. Déjales a ellxs que decidan a qué se parecen sus
disgutos. Lxs niñxs son muy creativxs e imaginativxs y seguro que te sorprenden con sus
explicaciones.

A Clara y a sus amiguitos les pasan cosas que no les gustan ¿A ti te pasa como a ellos? ¿Hay cosas
que no te gustan? ¿Me puedes decir alguna cosa que te ha pasado que no te haya gustado?

(si le cuesta, puedes ayudarle con ejemplos personales que sean comprensibles para él/ella del
tipo: “pues el otro día yo quería coger la bicicleta para dar una vuelta y mi amiga no me la dejó.
¡Esto no me gustó!”, o algo más cercano a la temática del cuento: “ayer Javi me tocó mi tripa y yo
no quería. ¡A mí esto no me gustó!”, etc.)

¿Tienes miedo por la noche? ¿A veces hay una sombra por la noche que te molesta como a Clara?
¿O te molesta por el día? ¿Es una sombra o se parece a otra cosa? ¿Qué forma tiene? ¿Me la
dibujas?

Si tienes la oportunidad de tener un espacio plástico en el que lxs niñxs dispongan de materiales
varios, puede ser un buen espacio para proponer un ejercicio de materializar su sombra o sus
miedos. Un rincón con variedad de propuestas materiales9 donde se sientan a gusto y puedan
plasmar sus vivencias. Es muy importante que sea un espacio no dirigido, es decir, que lxs adultxs
debemos respetar sus creaciones sin intervenir, ni valorar, ni juzgar. Sólo de esta forma sus
trabajos serán totalmente propios y sinceros. Piensa que lxs niñxs desean la mirada y la
aprobación de lxs adultxs, sobre todo si eres su padre o su madre. Para lograrlo, pueden dejar de

9
Materiales como barro, pinturas de dedos, pinturas plásticas, pegamento, material de collage (puede
ser reciclado: papeles de distintas texturas, tapones de corcho, cartón, telas, tronquitos, piedritas, hojas
de árboles, etc.), cartulinas, tijeras, pegamento, plastelina, etc. Deja volar tu creatividad y llena el
espacio con todo lo que creas que puede servir. Seguro que ellxs te ayudan a buscar materiales que les
permitan crear con toda libertad.
realizar lo que desean si perciben que no te gusta o te molesta. Así que respira hondo y mantén
la atención puesta en su actividad y no en tu juicio interno. ¡Todo un reto!
2ª ilustración: SEXUALIDAD INFANTIL

En la segunda ilustración Clara nos cuenta que la sombra crece y crece cuando ese señor amigo de
su familiar la toca. Una vez llegadxs aquí ya sabemos todxs que el amigo de la familia es un señor o
alguien mucho más mayor que Clara. En este pasaje aparece el elemento más claro del cuento
para poder diferenciar entre abuso infantil y sexualidad infantil: la diferencia de edad.

¿Qué entiendes por sexualidad infantil? ¿Habías escuchado alguna vez este término?

Hay quienes opinan que la sexualidad infantil es un oxímoron puesto que la sexualidad sólo
aparece cuando el ser humano es suficientemente maduro como para reproducirse. Relacionan la
sexualidad con el proceso hormonal de la pubertad y les parece fuera de lugar hablar de procesos
sexuales antes de esa etapa vital.

Des de aquí, consideraremos que existe sexualidad infantil cuando lxs niñxs entran en la fase de
su desarrollo donde la energía corporal se desplaza hacia su zona genital y se les despierta el
deseo de diferenciarse de lxs demás en función de su anatomía y de su género. Esto ocurre
alrededor de los 3 años de edad. La genitalidad o diferenciación anatómica según sus
características sexuales primarias, es un concepto fisiológico y observable – lxs niñxs ven sus
cuerpos desnudos cada día- que viene antes que el género, puesto que éste es una construcción
social abstracta que depende de muchos más factores10. De toda manera, son dos conceptos que
van muy ligados.

10
Para más información sobre este tema os remito al libro “Dibujando el género” de Gerard Coll-Planas.
A continuación, aparecen una lista11 de las manifestaciones sanas de la sexualidad infantil12 en sus
etapas según la Asociación Americana de Educación Sexual (SIECUS).

 Del nacimiento a los dos años
 Exploran las diferentes partes del cuerpo, incluso los genitales.
 Desarrollan una actitud positiva o negativa respecto al propio cuerpo.
 Placer genital. Desde el nacimiento los niños tienen erecciones y las niñas
lubricación vaginal.
 Son animados por la familia y el entorno para que desarrollen su identidad
masculina o femenina.
 Aprenden algunas conductas que se consideran para los niños y las niñas.

 Tercer y cuarto año de vida
 Son conscientes y muy curiosos respecto a las diferencias corporales de género.
 Se acarician y aprender a masturbarse.
 Juegan a los médicos, imitan actividades u otros juegos sexuales con los amigos y
hermanos.
 Adquieren una creencia firme respecto a la identidad sexual: ser hombre o
mujer.
 Imitan la conducta sexual de los adultos.
 Dicen tacos.
 Hacen preguntas sobre el otro sexo.
 Tienen curiosidad por su origen y nacimiento.

 Quinto y sexto año de vida
 Siguen con los juegos y actividades sexuales, así como con la masturbación.
 Manifiestan curiosidad por el embarazo y nacimiento.
 Manifiestan relaciones de amistad con otros niños del mismo sexo.
 Manifiestan un gran interés por el rol de género.
 Tienen una orientación sexual básica.
 Adquieren una nueva forma de valorar a los adultos que tienen autoridad.
 Comparan su situación con la de sus iguales.
 Con el grupo de iguales crean una determinada forma de hablar y vestirse.
 Hacen bromas respecto a la sexualidad.

 Entre los nueve y los doce años
 Comienza la pubertad.
 Se hacen más reservados y manifiestan deseos de tener vida privada.
 Se producen cambios emocionales fuertes: alegría y tristeza.
 Tienen sentimientos muy fuertes de enamoramiento o amistad con sus amigos, con
otros adolescentes, con artistas o profesores, entre otros.
 Mantienen un apego importante con los amigos del mismo sexo.
 Se sienten incómodos.
 Se masturban hasta llegar al orgasmo.
 Están muy influidos por el grupo de iguales.
 Tienen fantasías sexuales y románticas.

11
La lista anterior es muy genérica e intenta abarcar lo que la mayoría de lxs niñxs de esas edades
experimenta. De todas maneras, es importante comprender que cada niñx tiene su tempo de desarrollo
e intereses propios. Por lo que se refiere al descubrimiento del género es todo un tanto más complejo
que esto, puesto que lxs adultxs tenemos mucho que ver con la adquisición de sus valores. Desconozco
si esta lista se ha elaborado teniendo en cuenta todxs aquellxs niñxs que nacen con genitales no
definidos XX o XY, o aquellxs que sienten su género no se identifica con el que la sociedad otorga a sus
genitales.
12
Manual del abuso sexual. Save the Children.
 Toman decisiones sobre la actividad sexual o el uso de las drogas.

La sexualidad es inherente al desarrollo humano sano. Cuando nuestro parto es vaginal, nacemos
en un acto de sexualidad absoluta: salimos por el mismo conducto que permitió que una parte de
nosotrxs se reuniera con la otra. Los genitales del hombre y de la mujer -en especial su útero como
elemento contenedor de la Vida y receptáculo de creatividad- tienen un papel protagonista en los
momentos iniciales de concepción y gestación de la Vida. Cuando el bebé está maduro a nivel
pulmonar e inicia el parto, la vagina se activa borrando el cuello del útero y dilatándose para poder
facilitarle el tránsito. Posteriormente, una vez este bebé está fuera del seno materno, los pechos de
la mujer se activan para proporcionar alimento físico y emocional a esa Vida que acoge. Vemos que
gestación, parto y lactancia son tres etapas de un continuum sexual-maternal en la mujer. Así pues,
la sexualidad infantil es un concepto que toma forma desde sus inicios. Antes de la era patriarcal, el
parto y la crianza después del parto eran funciones inducidas por el deseo y realizadas con la
gratificación del placer13. El sistema actual ha creado estrategias de separación de la díada madre-
hijx, generando así una escisión en el contacto sexual entre ambos; sexualidad que está bien
alejada de lo que concebimos como sexualidad adulta y coital, pero que abarca el ámbito del placer
corporal y las activaciones hormonales en ambos cuerpos14. De esta manera, se crea un tabú
entorno al concepto de sexualidad infantil, siendo nuestra propia cultura judeo-cristiana la que ha
contribuido también su represión.

La sexualidad infantil forma parte del desarrollo sano de lxs niñxs desde su nacimiento. A medida
que estxs crecen, la sexualidad se va adaptando y transformando en función de su maduración
biológica y psicológica. Hemos visto en la tabla anterior como toma distintas formas de expresión
naturales. Y muchas veces, este descubrimiento se hace a través del compartir con iguales -puesto
que los seres humanos somos seres sociales, que nos construimos por la interacción con el medio-.
Estas experiencias con lxs otrxs deben ser deseadas por todxs y satisfactorias. Si no se da de esta
manera, las vivencias no son adecuadas ni sanas para quienes no las gozan (ya sabemos que la
coerción es uno de los criterios que pueden llegar a inducir al abuso sexual, aunque las edades de
lxs participantes sean similares). Cuando el juego es querido por todas las partes genera un campo
de experimentación adecuado a sus necesidades auténticas de diferenciación, de conexión con el
placer y de privacidad (muchas veces estos juegos se juegan en lugares donde la mirada adulta no
pueda acceder).

Es importante que revisemos cuánto permitimos este tipo de experimentación con lxs niñxs. Es
posible que no hayamos sido acompañadxs de la misma manera cuando éramos pequeñxs, y ahora
nos van a faltar herramientas y recursos para enfrentarnos a este reto. Encontrar unx buen
profesional que te asesore en temas de acompañamiento respetuoso será de gran ayuda.

Un tema central en el cuento son los tocamientos. En esta segunda ilustración Clara hace
referencia a los juegos con iguales. Aprovecha este momento para hablar con los peques sobre ello.

Puedes preguntarles si les gusta cuando sus amigxs les tocan; quién le gusta que le toque, etc.

13
Groddeck y Merelo-Barberá.
14
Para profundizar en los deseos maternales ligados a la crianza, remito al libro “La represión del deseo
materno” de Caslida Rodrigáñez y Ana Cachafeiro.
Los juegos de exploración genital son muy comunes entre los 3 y los 6 años, a la vez que necesarios
para su sano desarrollo. Es importante distinguir cuando el juego se da con personas con quienes
no les apetece. Aquí puedes directamente preguntar:

¿hay alguien que te toca y no te gusta?

Si aquí hay una repuesta afirmativa te invito a que –manteniendo la calma para no alertar al niño y
no generar hipótesis tempranas- indagues un poco más con preguntas del tipo:

¿Y cuándo te toca esta persona? ¿Cómo te toca? A ver, ¿me tocas a mi igual? ¿Qué parte de tu
cuerpo te gusta menos que te toque? ¿Y la que más?, etc.

Cuando sus respuestas hacen referencia a unx adultx o unx niñx mayor que él/ella, o haya
señales de coerción y/o de abuso de poder, es importante que hables con una persona experta
para que pueda asesorarte y explorar más la situación.

También puedes aprovechar esta charla para explicarles a lxs niñxs que:

Hay personas mayores que se acercan a lxs niñxs para hacerles cosas que a ellos no les gustan.
Como tocarlos en sus partes íntimas o pedirles que los toquen a ellxs. ¡Eso no está bien! Y es
importante que lo expliquen lo antes posible para poderles acompañar a solucionarlo.

“Lxs niñxs son niñxs” y, al decir esto, nos remitimos a la metáfora de las matrioskas de la que
hablábamos en la introducción de este manual. Como ellxs no tienen desarrollada esa membrana
de protección para salir al mundo -matrioska externa-, es obvio pensar que no tienen la capacidad
para distinguir lo que es sano de lo que no lo es en algunos ámbitos (especialmente cuando el
abuso es perpetrado por un adultx de confianza) porque su concepción de la moralidad todavía
está en sus etapas preliminares de desarrollo. Esto es distinto de diferenciar lo que les gusta de lo
que no. Clara, en el cuento, sabe que jugar con ese amigo de su familia no le gusta, pero no tiene la
capacidad para comprender que ese comportamiento no es sano y la está dañando más allá de lo
que ella puede imaginar. Cuando creamos un clima de confianza y complicidad con lxs niñxs, les
dejamos ver que pueden hablar con nosotrxs, y así posibilitamos una abertura real para que
puedan compartir, si así lo deciden, aquello que no les gusta. Llegado a este momento, seremos
nosotrxs quienes podremos explicarles que aquello que no les gusta no tiene por qué gustarles,
que no está bien hacerles este tipo de cosas a lxs niñxs y que no tienen por qué tolerarlo.

Me ha parecido importante incluir aquí la lista de calificación de conductas sexuales15 -según se
consideran naturales o necesarias de intervención- dentro de cada fase del desarrollo. Esto puede
proporcionar un indicativo para una pronta detección de posibles situaciones de abuso (tanto de
recibirlo como de perpetrarlo).

Es importante matizar que las conductas sexuales normalizadas son susceptibles de variar
dependiendo de los intereses y la idiosincrasia de cada niñx. De la misma manera, existen
conductas que aquí se listan como problemáticas que, antes de categorizarlas como tal, sería
importante estudiar bien el entorno de cada niñx para saber si lo son o no, como por ejemplo la
problematización del coito poligámico en contrapartida de la normalización del coito monogámico
estable. Cabe la posibilidad que los post-púberes que se relacionan desde este lugar hayan
desarrollado un sentido crítico en referencia a los convencionalismos sociales en referencia a la
pareja.

15
Artículo de G. Ryan.
A continuación la lista:

Prepúberes (0–12 años)

Conductas sexuales normales:

 Conversaciones sobre los genitales o la reproducción con niños de la misma edad.
 “Enséñame y te enseño” con niños de la misma edad.
 Jugar a médicos.
 Masturbación ocasional sin penetración.
 Comportamientos imitando la seducción.
 Uso de tacos dentro de la pandilla o grupo de iguales.

Conductas que requieren una respuesta de los adultos:

 Preocupación por los temas sexuales (especialmente por la agresividad sexual).
 Intentos de exponer a otros los genitales (por ejemplo, bajarle los pantalones a un niño
o levantarle la falda a una niña).
 Conversaciones explícitamente sexuales con otros niños.
 Grafitis sexuales.
 Ridiculización sexual de otros niños.
 Conocimiento sexual precoz.
 Recurrir en solitario a la pornografía, la exhibición u otro tipo de intereses similares.
 Preocupación por la masturbación.
 Masturbación en pareja o en grupo.
 Simulación de juegos sexuales con muñecas o iguales.

Conductas que requieren corrección:

 Conversaciones explícitamente sexuales con niños de edad significativamente mayor.
 Tocamiento de los genitales de otro sin su permiso.
 Humillación o degradación de sí mismo o de otros por razones sexuales.
 Inducción de miedo o de amenazas.
 Proposiciones sexuales o amenazas incluso con notas escritas.
 Repetido acceso a la pornografía, exhibicionismo o similares.
 Masturbación compulsiva.
 Masturbación que conlleva penetración anal o vaginal.
 Simulación de coito con muñecas, perros, animales o otros niños con ropa puesta.

Conductas problemáticas siempre requiriendo una intervención profesional:

 Penetración oral, vaginal o anal de muñecas, niños o animales.
 Se fuerza la exposición de genitales de otros.
 Simulación del coito con otros niños desnudos.
 Cualquier herida genital que no se explique por una accidente casual.

Pospúberes (13-18 años)

Conductas sexuales normales:

 Conversaciones sexuales explícitas con compañeros.
 Juegos o bromas con la pandilla o grupo de iguales.
 Cortejo o flirteo sexual.
 Masturbación en solitario.
 Interés en contenidos eróticos.
 Besos, abrazos o ir de la mano.
 Comportamientos sexuales explícitos.
 Masturbación mutua.
 Coito monógamo estable o seriado.

Conductas que requieren una respuesta de los adultos:

 Ansiedad o preocupaciones sexuales que interfieren en el comportamiento diario.
 Interés por la pornografía.
 Coitos poligámicos o promiscuidad.
 Interés por temas o personas agresivamente sexuales.
 Grafitis sexuales.
 Humillación de otros por motivos sexuales.
 Violación del espacio corporal de otro, empujando, tocando.
 Episodios sueltos de tocamientos, exhibicionismo con compañeros conocidos.
 Posturas obscenas.

Conductas que requieren corrección:

 Masturbación compulsiva, especialmente si es crónica o en público.
 Degradación o humillación de sí mismo o de otros por razones sexuales.
 Intento de exposición de los genitales de otro.
 Interés crónico por la pornografía sádica.
 Conversaciones sexualmente explícitas con niños mucho más pequeños.
 Tocamiento de los genitales de otro sin su permiso.
 Amenazas explícitamente sexuales, verbales o escritas.

Conductas ilegales definidas por la ley que requieren intervención inmediata:

 Llamadas obscenas, voyerismo, exhibicionismo, frotamientos.
 Contactos sexuales con niños significativamente más pequeños.
 Contactos sexual forzados.
 Penetraciones sexuales forzadas, violación.
 Contactos sexuales con animales.
 Provocación de heridas genitales a otros.

En base a esta enumeración de conductas sexuales podemos hacernos una idea de qué tipo de niñx
estamos acompañando. Reiterar que la observación activa -para poder detectar comportamientos,
reacciones e interacciones que no sean necesidades auténticas- puede favorecer una detección
temprana de algo que no está funcionando bien, o algún aspecto no nombrado de su historia vital.
Es probable que unx niñx o adolescente que manifiesta conductas dañinas en relación a su
sexualidad carezca de una sana construcción de este ámbito de su Vida des de la etapa genital. Es
por esto que estar atentxs a los comportamientos de lxs niñxs puede aportarnos mucha
información sobre su programación interna. El acompañamiento que podemos dar des de la
familia, escuela o profesionales de la salud es determinante para sostener y transformar aquello
que les costó vivir e integrar. La educación, acompañamiento y crianza centradas en el amor y el
respeto son las únicas herramientas eficaces para sanar las heridas de Vida y facilitar una
comunión de lxs niñxs y jóvenes con su parte sana y bondadosa.
3ª ilustración: ACOMPAÑAMIENTO RESPETUOSO / SECRETOS

 ACOMPAÑAMIENTO RESPETUOSO

Clara es valiente. Un día está cansada que la sombra la siga por todas partes y decide tomar
partido. Este es un punto de inflexión en el cuento: el momento en que la niña se da cuenta que
tiene el poder de hacer algo para descubrir el secreto de la sombra. ¿De dónde sale este poder?

El poder interno de las personas se construye a base de experimentar la Vida, de superar retos,
alcanzar metas y creer en unx mismx. Para lxs niñxs, este poder personal empieza des de que
están en el vientre materno: si han sido deseadxs, bañados con amor en su líquido amniótico, si la
mamá ha estado feliz en el embarazo, etc. Una vez el desarrollo dentro de este seno uterino
concluye, el bebé maduro decide nacer. El parto es un acto de poder personal absoluto, tanto por
parte de la madre como del bebé. No es la finalidad de este manual hablar en detalle del
embarazo y del parto, para ello os remito a los libros de Michel Odent16, Casilda Rodrigáñez17 y
Laura Gutman18 para entrar en más detalle. Sí que cabe remarcar que el estado de
empoderamiento empieza a muy temprana edad, y que como adultxs, debemos tenerlo en cuenta.
Poner consciencia en la forma como acompañamos a lxs niñxs puede facilitarles la capacidad de
desarrollar su potencial o, por el contrario, anclarlos en un espacio de pseudo-autonomía19 y baja
autoestima. Su personalidad les va a servir para lidiar con sus experiencias vitales, entre ellas,
posibles situaciones de abuso sexual que puedan encontrarse.

Desear que nuestrxs hijxs sean fuertes y poderosxs es muy lícito. Sabemos que esto les permitirá
parar situaciones incómodas en la Vida. Pero ello requiere que respetemos su poder de decisión
y su fuerza. Y hemos de poder aceptarlo aun cuando esta fuerza interna que tiene no nos guste, o
la expresan en momentos poco adecuados, como, por ejemplo, cuando no quieren comerse todo el

16
“El bebé es un mamífero”, “La cesárea”, “Nacimiento Renacido”.
17
“Pariremos con placer”, Casilda Rodrigáñez Bustos
18
“La revolución de las madres”, “Mujeres visibles, madres invisibles”
19
“La autonomía infantil en el acompañamiento respetuoso”, www.acompanyamentfamiliar.com
plato de verduras por qué no tienen hambre, o no quieren ponerse la chaqueta para salir a la calle
porqué seguramente todavía no han comprendido que dentro hace calor y fuera hace frío. Insisto
en relacionarnos con lxs niñxs con una mirada abierta y dispuesta al cuestionamiento propio. Sus
necesidades auténticas son fruto de su desarrollo madurativo, y nada tienen que ver con un anhelo
de molestarnos o arruinarnos el día. Lxs niñxs necesitan llevar a cabo sus deseos de una manera
impulsiva, sobretodo en la etapa infantil, cuando la parte cerebral que regula sus impulsos no está
madura. Para poner un ejemplo, es como decirle a un bebé de 9 meses que se aguante el pipí. ¡Es
imposible! Su cerebro pre-frontal está en los inicios de su maduración y no tiene las conexiones
cerebrales listas para mandar la orden al esfínter para que no suelte el líquido. Este bebé se rige
por la polaridad placer-displacer, y todo lo demás le queda lejos todavía. Va a necesitar vivir
muchas experiencias hasta llegar a identificar la capacidad de sostener la orina. De la misma
manera, esx niñx que no quiere ponerse la chaqueta para salir a la calle debe vivenciar muchas
veces que, aunque la casa esté calentita cuando es invierno, en la calle hace frío. Algo tan baladí
para lxs adultxs es fruto de un largo camino de experiencias personales para lxs niñxs.

Cuanto más respetemos las necesidades auténticas de lxs niñxs, más conectadxs estarán con
ellas y podrán distinguir aquello que les hace bien, de aquello que no. Confiar en su capacidad
autopoiética20 significa entender el potencial humano y a pulsión de vida que yace en ellxs.

En las últimas frases de esta ilustración del cuento, aparece una palabra en negrita: “siempre”,
dentro del contexto “los adutos SIEMPRE tienen razón”. Ésta es una frase crucial en el cuento y
enfatiza en todo lo expuesto anteriormente. Cuando educamos a lxs niñxs para que integren que
lxs adultxs son los que tenemos razón en lo que refiere a sus deseos y necesidades, es muy fácil
que después se confundan en el momento de diferenciar aquello que les gusta de lo que no en
una situación de abuso sexual. Por eso es indispensable que revisemos nuestra forma de
acompañar su autonomía, sus deseos y su capacidad de afirmarse en sus necesidades y
preferencias. No significa que debamos dejarles hacer todo lo que quieran. Existe una enorme
diferencia entre la libertad y el libertinaje21. De lo que se trata es de escucharlxs con atención
validando sus opiniones, aunque las acabemos limitando si consideramos que no son necesidades
auténticas, o que causan algún daño.

Cuando a lxs niñxs les respondemos con un “porqué lo digo yo que soy adulto”, o “¿qué vas a saber
tú si eres pequeño?”, etc. les dejamos ver que no tienen la capacidad para decidir en aspectos que
tal vez sólo les atañen a ellxs, como el frío que sienten, su hambre, el deseo de darle un beso a
alguien, o -y en último extremo- poner un límite ante un caso de abuso. Propiciar situaciones
donde sean ellxs quienes puedan decidir qué les gusta hacer y qué no, fortalece la conexión con sus
propios deseos y con su cuido personal. Debemos comprender que sus Vidas son muy cortitas y
que recién están aprendiendo conceptos como tener hambre, pasar frío, el significado de recibir un
golpe o propiciarlo. Lxs niñxs no son malos, sencillamente van integrando experiencias vitales para
ir configurando su propio mundo y su propia realidad, y en este proceso requieren de su propio
tempo. Lxs adultxs tenemos mucha más experiencia vital y esto nos da más sabiduría en ciertos
ámbitos. Pero no tenemos el don de introducirnos dentro de sus cuerpecitos y saber qué les pasa,
qué necesitan y qué no. Esto les atañe a ellxs mismxs, y nuestra tarea es sencillamente estar
atentxs a escuchar lo que nos transmiten. Sí que debemos ofrecerles el cuidado, protección y
sostén de los límites amorosos, y ponerlos amorosamente cuando sus necesidades no cuiden la

20
La autopoiesis es un término acunado por H. Maturana y F. Varela que hace referencia a la capacidad
de todos los seres vivos de producirse y hacerse a sí mismos.
21
Remito a la lectura del libro “Libertad y límites” de Rebeca Wild.
Vida (la suya o la ajena). Reitero la gran importancia de establecer esta manera de ver a la
infancia desde temprana edad para que se establezca el poder personal interno del que hablaba
anteriormente. Sin ello, lxs niñxs crecerán en jóvenes insegurxs, dependientes emocionalmente y
con pocos recursos para la escucha interna: características que les hacen más vulnerables ante
abusos de cualquier tipo.

Siguiendo con la ilustración podemos acompañar la lectura haciendo las siguientes reflexiones:

¿Tú crees que lxs adultxs siempre tenemos razón en todo? A veces, lxs adultxs nos equivocamos en
cosas también. Puede ser que pensemos que hay algo que os gusta, y a lo mejor no es así. Mira, si
te digo que te acabes toda la sopa del plato porqué sé que tienes hambre y tú no tienes, ¿te va a
gustar? ¡Ves! Me puedo equivocar y soy adulta. ¿Conoces algún adultx que se equivoque?

Aunque lxs más pequeñxs pueden seguir con la dinámica de hablar de cosas distintas a las que
estamos preguntando, puedes ahondar en el tema poniendo ejemplos en los que creas que como
adultx no les has respetado. Reconocer tu “equivocación” con ellxs, será el mejor ejemplo que
puedan tener al respecto.

Como ves, esta tercera ilustración del cuento incide en la revisión interna acerca del tipo de
acompañamiento que estamos ofreciendo para que lxs niñxs desarrollen una autonomía real y
una buena autoestima. Esta parte invita a una reflexión profunda hacia nosotrxs mismxs22.

 SECRETO

En esta ilustración también aparece un concepto transversal en los casos de abuso sexual: el
secreto.

Como lxs adultxs que perpetran el abuso son conscientes que es algo prohibido y penado, usan la
estrategia del secreto para atraer la inocencia infantil. Hemos visto que el gran porcentaje de
abusadores son del ámbito familiar (85%), y que un 95% son personas conocidas y cercanas a lxs
niñxs. Cuando escuchamos a personas víctimas de abusos sexuales en etapa infantil, es común
encontrar en sus relatos una progresiva toma de confianza por parte de lxs abusadorxs. Primero les
atraen con juegos, trucos, actividades que les gustan, etc. y una vez ganada su confianza, esxs
adultxs la utilizan para perpetrar el abuso23.

Es muy importante que hablemos sobre los secretos con nuestrxs niñxs. Explicarles que los
secretos son divertidos siempre que nos hacen bien, pero que dejan de serlo cuando sentimos
que nos dañan. Para tratar este tema con los más pequeños, aconsejo enunciar preguntas de
respuesta básica si/no. Para niñxs mayores de 7 años ya podemos tratar el tema de forma más
compleja y elaborada. Por ejemplo:

22
Si et interesa indagar más sobre la crianza y la educación respetuosa, te invito a que me contactes:
www.acompanyamentfamiliar.com
23
Recomiendo leer el libro “Intrumental”, de James Rhodes, quien relata con una crudeza
impresionante su historia de abusos sufrida en su etapa infantil por parte de un profesor de la escuela.
(niñxs de 3 a 6 años)

¿Tú tienes algún secreto que no le cuentes a nadie? (a veces el sólo hecho de enunciar esta
pregunta ya predispone a que lxs más pequeñxs nos cuenten directamente su secreto, dejando
entrever que todavía tienen poco control para mantener algo a boca cerrada)

Los secretos entre amigxs son divertidos a veces, ¿verdad? Pero los secretos que no nos gustan
debemos contarlos, porqué sino nos hacen daño. Guardarnos cosas que no queremos guardar,
aunque alguien nos lo pida, no es bueno. Mira la cara de Clara. ¿Crees que le gusta guardar el
secreto de ese señor con quién juega? ¿Quieres contarme algún secreto que no te gusta?

Puede suceder que al abrir este tipo de charla con los más pequeñxs acabemos hablando de cosas
que no les gustan que no tienen que ver con los secretos propiamente. De toda manera, trata de
no forzar el tema. Si él/ella quiere -y a medida que vaya comprendiendo de qué se tratan los
secretos-, sabe que contigo puede expresarse en este tema.

(niñxs mayores de 6 años)

Clara tiene un secreto con ese señor amigo de su familia. ¿Crees que a ella le gusta tener este
secreto? Fíjate que cara que pone. ¿Qué tipo de secreto imaginas que puede ser?

¿Tú tienes secretos? ¿Te gusta guardarlos todos? Porqué es importante que sepas que los secretos
sólo son buenos cuando nos divierte guardarlos. Si un día alguien te pide que le guardes un secreto
que tu no quieres guardar, puedes decirle que no, o puedes contárselo a unx adultx. A veces, hay
niñxs o adultxs que nos piden guardar secretos que no queremos. ¿Crees que podrás contárselo a
alguien si no te gusta? ¡Contarle a alguien el secreto que no te gusta no es chivarte! Si a ti no te
gusta y te molesta guardarlo tienes que decirlo. A eso se le llama cuidarse, y es importante que
conozcas la diferencia.

En esta etapa lxs niñxs están totalmente interesadxs en el grupo de iguales y el miedo que les
etiqueten de chivatxs es grande. Hay que invertir tiempo en explicarles la diferencia para que
tengan la conciencia tranquila y puedan respetarse llegados el punto de tener que compartir un
secreto nocivo.
4ª ilustración: AUTOESTIMA

El primer paso para salir de un abuso es reconocerlo y reconocerse como víctima. Cuando Clara se
mira al espejo esa mañana, se da cuenta que la sombra que tanto le atemoriza se parece a ella.
Este es un gran momento en su camino de escalada hacia la luz: identificarse con las vivencias de
miedo que proyecta en forma de sombra.

Es importante hablar de las emociones con lxs niñxs. Para lxs más pequeños sirve centrarse en las
emociones básicas que son 4: la rabia, el miedo, la tristeza y la alegría24, para - a medida que se
hacen mayores- ir profundizando en todos los estados emocionales que derivan de estas cuatro.
Usar juegos que permitan expresar cada una de ellas y nombrarlas, permite un contacto de base
con el mundo emocional interno. Si lxs adultxs abrimos la posibilidad que expresen la emoción que
sienten -sea la que sea-, estamos generando un permiso interno para que las usen acorde a sus
necesidades. Cuando en un seno familiar existen emociones que no se permiten o son censuradas,
éstas pasan a formar parte de las emociones prohibidas en esx niñx. Como el sentimiento interno
se activa igualmente delante de las situaciones que vivimos -porqué somos seres sintientes y
nuestra activación nerviosa y sensitiva es totalmente incontrolable-, éste no encuentra un camino
de salida hacia la emoción que le correspondería -porqué está prohibida-. De esta manera, esa
energía sensitiva tiene que encontrar otra vía de escape. Es entonces cuando se “parasita” una
emoción, es decir, el camino de salida de nuestros sentimientos se desvía hacia otro lugar.

Voy a poner un ejemplo para que quede más claro: en la familia de Clara, supongamos que no se
tolera muy bien la emoción de la rabia. A sus padres les molesta que se grite en casa, que se juegue
a tirar cosas fuertes, a dar patadas y golpes en los cojines, etc., en definitiva: a expresar la emoción

24
Hay autores que se refieren a una quinta que sería el amor. Otros, como en la película “Inside out”
hablan del asco. Los últimos estudios de la Glasgow University concluyen que existen cuatro emociones
básicas. La observación se basaba en el movimiento de los músculos faciales implicados en cada
emoción. De esta manera se concluyó que no eran seis -como Paul Ekman había definido- sino cuatro,
puesto que el miedo y la sorpresa comparten una movilidad facial inicial, y el asco y la rabia también.
de rabia, aunque sea con un juego. Clara ha aprendido -aunque de manera inconsciente- que la
rabia es una emoción prohibida en su casa. Como Clara es una niña, necesita de la mirada de
aprobación de sus padres para sentir que pertenece a un hogar. Es una estrategia adpatativa que
nos lleva a complacer a quienes necesitamos para sobrevivir, en el caso de lxs niñxs, son sus padres
o las personas que cumplan ese rol en su Vida. Pero, aunque no pueda expresar esta emoción por
fidelidad a sus padres para que la miren con aprobación, la sensación en su cuerpo existe y no
puede hacer nada para eliminarla. De esta manera, debe encontrar cómo darle salida a esto que
siente por dentro y es entonces cuando parasita otra emoción que sea más tolerada en su casa,
como puede ser, por ejemplo, la tristeza. Así pues, el deseo energético de Clara de ir hacia afuera
en un acto de expresar su emoción de rabia -tan útil en la Vida para llegar a defenderse- es
castrada por un entorno que no la tolera y se vuelve prohibida, parasitando así la tristeza y el
llanto, como una salida más aceptada y adaptativa en su afán de pertenecer.

Hablar con lxs niñxs sobre las emociones que sienten les posibilita tener más conocimiento de sí
mismxs y de las posibles reacciones que pueden generar las experiencias vitales con las que se
van a ir encontrando. Revisarnos como adultxs para poder descifrar qué emociones tenemos más
disponibles y cuáles menos también nos va a aportar información sobre cómo pueden estar
sintiéndose esxs niñxs en nuestra presencia -sobre todo si somos su entorno familiar, ya que es el
medio educativo primario-.

En el cuento, Clara consigue identificar la sombra con ella misma y así desarrollar su capacidad de
resiliencia25 para hacer frente a sus miedos e incomodidades. Pero, ¿cómo podemos conseguir que
lxs niñxs desarrollen esta capacidad?

Si has leído hasta aquí, en las páginas que preceden a ésta ya tienes mucha información y pautas
para trabajar la crianza y/o educación basadas en el respeto a las personas. Esta ilustración puede
servir para hacer hincapié en la autoestima aprovechando el elemento del espejo. Puedes indagar
en lo qué ven lxs niñxs cuando se miran en el espejo y así obtener información de aquello que
sienten delante de su imagen.

Clara, en la ilustración, se mira al espejo. Puedes empezar preguntándoles:

“¿Crees que a Clara le gusta lo que ve en el espejo?” “¿Pone cara de contenta o de triste?”

“¡Mira qué valiente es Clara que ve la sombra en el espejo y no se asusta! ¿Tú te asustarías? Vamos
a ver qué vemos nosotrxs en el espejo, ¿queréis jugar a un juego divertido?”

Te invito a que coloques un espejo de cuerpo entero en la sala y podáis jugar un rato delante de él.
Podéis bailar, imitaros, pintaros la cara, etc. Aprovecha el momento en que lxs niñxs hayan entrado
en la actividad libre con el espejo para jugar al juego del “espejito espejito”. Empiezas haciendo
una pregunta:

“¿qué te gusta hacer cuando te miras a un espejo? ¿qué cosas ves cuando te miras?”

(a lxs más pequeños tendrás que ayudarles un poco con tu ejemplo: veo una nariz -mientras te la
señalas-, veo como mis piernas se mueven si bailo, veo el color de mis ojos, etc.).

25
La resiliencia es la capacidad que posee un individuo frente a las adversidades, para mantenerse en
pie de lucha, con dosis de perseverancia, tenacidad, actitud positiva y acciones, que permiten avanzar
en contra de la corriente y superarlas. E. Chávez y E. Yturralde (2006)
¿Hay cosas que no te gustan cuando te miras?

Tómate un momento para que esxs niñxs se miren bien, explicándoles que se miren de arriba abajo
y que te digan si hay algo que cambiarían de sus cuerpos. Estate atentx a las respuestas. Llegadxs
aquí, proponles algo muy divertido: con un rotulador especial para cristales les acercas al espejo y
les dibujas su silueta. Cuando se separen, les facilitas colores especiales para cristal y les invitas a
que se dibujen como quieren ser. Si hay algunas partes de su cuerpo que no les gustan y las
cambian, al finalizar su dibujo las puedes describir sin juzgar:

“Veo que has cambiado tu pelo de color. A mí me gusta tu pelo como está. ¡Es un pelo único porqué
es tuyo y nadie más lo tiene igual! Espero que algún día lo veas tan maravilloso como lo veo yo”.

Reforzar su autoestima es una necesidad básica para la prevención y tratamiento del abuso
sexual infantil, ya que restablece una conexión interna que -en casos de niñxs abusadxs- se ha
roto: el amor hacia sí mismxs y hacia su cuerpo tal y como es.
5ª, 6ª y 7ª ilustraciones: EL JUEGO SIMBÓLICO

Las tres ilustraciones que siguen van juntas porqué ahondan en el mismo aspecto del abuso sexual
infantil: los tocamientos corporales y la invasión de la intimidad.

En las tres situaciones, Clara juega a lo que ese amigo tan amigo de su familia le ha enseñado. Bien
sabido es que lxs niñxs, mediante el juego simbólico, reproducen las situaciones de su vida
cotidiana. La terapia más eficaz con lxs niñxs -sobre todo con lxs más pequeñxs debido a su
limitación con el lenguaje- es el juego. Usando herramientas lúdicas que lxs profesionales
preparamos con finalidades específicas, lxs niñxs nos muestran aquellas cosas que les gustan, o lo
que les molesta y nos facilitan información acerca de la relaciones y el clima en su hogar, en la
escuela, con sus amigxs, etc. Es un buen detector de todo aquello que les sucede.

Cuando unx niñx está sufriendo abusos sexuales puede llegar a reproducir mediante el juego
aquello que vive con el abusador. Igual que Clara hace con su sombra. Ahora que se ha dado
cuenta que se parece a ella, ¡ya sabe dónde buscar el tesoro! Mediante la imitación del juego que
le desagrada, Clara nos muestra claramente lo que ese amigo de su familia le hace. No es baladí
que haya tres ilustraciones dedicadas al juego simbólico.

Podemos explicarles a lxs niñxs la importancia de jugar, y lo mágico que es cuando en el juego
podemos escoger el personaje que más nos gusta.

Veo que Clara en el cuento juega mucho con la sombra que ha visto en el espejo. ¿Te has dado
cuenta que ahora la sombra se parece a Clara? Mira, tiene el mismo pelo, las mismas piernas, el
mismo vestido. Y Clara juega con ella al juego que ese señor amigo de su familiar le ha enseñado. A
ella no le gusta mucho jugar con él, ¿recuerdas? Pero ahora Clara toca a la sombra de la misma
manera que ese señor la toca a ella. ¿Tú crees que a la sombra le va a gustar ese juego? Mira la
cara que pone Clara; ¿crees que le gusta tocar a la sombra?

Vamos a permitir que surjan las respuestas del tipo que sean. Podemos preguntar más acerca del
juego de Clara e ir observando qué es lo que lxs niñxs van comprendiendo. Seguro que cada vez
que expliquéis el cuento van a ir interiorizando más y más la información. Incluso puede que
lleguen a integrar a Clara como un personaje conocido y familiar que les puede decir cosas de ellxs
mismxs. No se trata que las primeras veces que contáis el cuento lxs niñxs se abran a compartir
muchas cosas; a veces sucede, otras no. Está bien, no hay que presionarles, porqué si detectan la
más mínima intención detrás de explicarles esta historia, puede que se cierren de lado y no
quieran oír hablar más del cuento. Dale su tiempo. Lo más importante es que disfrutéis de un
rato compartido y de las propuestas que ofrece este manual. Olvídate por un rato que detrás de
todo esto hay un tema duro y que te asusta. Trata de centrarte en el placer de compartir la
historia de Clara con lxs niñxs y así permitirás que ellxs se relajen y se abran, poco a poco, a
trabajar situaciones que -no lo olvides- también les cuestan en caso de estar viviéndolas.

Clara sigue explorando y llega un momento en que ya no es tan divertido el juego. Se da cuenta
que no logra encontrar el tesoro que ese amigo tan amigo de la familia le ha dicho que esconde.

Una de las características del abuso sexual infantil es la creencia que el abusador impone sobre lxs
niñxs: les convence en que el juego y la relación que tienen lxs dos es mágica, divertida y secreta.
“Buscar un tesoro” forma parte de ese mecanismo de seducción que puede darse en los abusos.
Clara, como es una niñx y como tal le fascina la magia26, siente un anhelo de seguir jugando con ese
señor amigo de su familiar para ver si algún día, aparece ese tesoro anhelado. Por eso es que
reproduce con ahínco esta parte del juego con su sombra. Y cuando no encuentra el tesoro, ella se
desespera.

Observad que para encontrar el tesoro, las manos van resiguiendo todo su cuerpo por debajo de la
ropa. Y esto es un aspecto muy relevante para compartir con lxs niñxs. Deben entender que su
cuerpo es suyo y sólo puede tocarlo aquellas personas que ellxs elijan. Su cuerpo no es de su
padre, ni de su madre, ni de nadie más que ellxs mismxs.

A medida que se van desarrollando, lxs niñxs ganan autonomía y empiezan a ser capaces de
manejar, entre muchas otras cosas, su gestión corporal. Lxs adultxs debemos confiar en sus
capacidades y permitirles que experimenten el lavarse sus genitales cuando van al baño, su cuerpo
al ducharse, que se vistan solxs, etc. Es probable que al principio les cueste ser hábiles, pero si hay
deseo de hacerlo, si vemos que es una necesidad auténtica en ellxs, debemos respirar y permitirles
esta exploración. Poco a poco van a ganar impecabilidad en la ejecución de sus quehaceres diarios,
y van a agradecer nuestra confianza y sostén por habérselo permitido. Los mensajes de cuido,
amor y respeto hacia su propio cuerpo deben ser periódicos:

26
Es muy interesante reflexionar sobre el tipo de magia que enseñamos a lxs niñxs. Por ejemplo:
 los “Reyes Magos”: tres Hombres desconocidos que traen regalos a un recién nacido. Además,
nos vigilan todo el rato si nos portamos bien, y tenemos que besarles el anillo para que nos den
un regalo que ellos deciden si merecemos.
 El “ratoncito Pérez” a quien tampoco conocemos, pero tiene el derecho de meterse de noche
en nuestra habitación y dejarnos regalos debajo de la almohada mientras se lleva nuestro
diente.
 “Papá Noël” con quien nos obligan a sentarnos en su regazo y darle un beso para tener un
regalo.
No estoy diciendo que la magia sea insana y debamos prohibirla. Tan sólo es importante que
pongamos atención en las posibles confusiones internas que pueden estar viviendo lxs niñxs si no
les explicamos las diferencias entre la magia que les gusta y la que les asusta. Obligarles a
relacionarse con seres que les dan miedo, por el mero hecho que poseen cualidades mágicas y
traen regalos, no favorece la construcción de su autonomía, su poder interno y por ende, la
prevención del abuso.
“Tú cuerpo es tuyo y sólo tú puedes decidir quién quieres que te lo toque. Yo voy a intentar
respetarte siempre que no estés haciendo algo que te pone en peligro o que te puede hacer daño. Si
haces algo que no te respeta, como por ejemplo no quieres dejar de comer galletas de chocolate, yo
te quitaré la mano de la caja, aunque te enfades.”

Antes de tocarles, debemos explicárselo, a no ser que corran peligro. En el caso de este ejemplo
de las galletas de chocolate, cuando se trata de poner un límite físico o de hacer una contención27,
siempre hay que avisarles antes. Incluso a los bebés, es muy importante advertirles que vamos a
quitarles el juguete de la mano, o a cambiarles el pañal, o que los vamos a coger en brazos, subir a
la sillita, etc. Obvio que no comprenden el lenguaje verbal, pero su capacidad de comprensión es
mucho más amplia. Poseen la capacidad de entender el lenguaje no verbal, más complejo y sincero
que lo que acabamos comunicando por la boca con palabras. Así, lxs bebés se van acostumbrando
a ser avisados y respetados, y es mucho más fácil que detecten cuando alguna cosa no les satisface.
Criar niñxs respetados es un acto de altruismo y generosidad. Es mucho más fácil y cómodo
educar para la sumisión, el miedo y el respeto autoritario. Es más sencillo saber que si lxs adultxs
pegamos un grito, ellxs van a callar porqué nos tienen miedo. De la otra forma, lxs niñxs cuando
son respetadxs comprenden que pueden decir lo que no les gusta o lo que no les apetece. Pueden
decirte “no me gusta que me grites” porqué han aprendido que tan válido es lo que ellos sienten
como lo que lxs adultxs sentimos. Es complejo dejar de actuar como lo hacemos, sí, pero es un
regalo de Vida para todxs.

Siguiendo con el cuento, aprovecha estas ilustraciones para hacer énfasis en los tocamientos, en
especial, los que se dan por debajo de la ropa. De nuevo debes matizar el acompañamiento verbal
que ofreces según la edad:

(niñxs de 3 a 6 años)

“Mira Clara como toca la sombra por debajo de la ropa. Este es el juego que le enseña ese señor
amigo de su familia y que no le gusta. ¿A ti te gusta que te toquen debajo de la ropa? ¿Quién te
gusta más que te toque? Recuerda que sólo es divertido jugar a esto si a ti te gusta, ¿verdad?, y si
no te gusta, puedes decirle a la persona “¡PARA! ¡No me gusta!”. Y si no para, puedes decírselo a
alguien para que te ayude.”

(niñxs de más de 6 años)

“Clara toca a la sombra por debajo de su ropa. ¿Quién crees que se lo hace a ella? ¿De dónde ha
aprendido este juego? ¿Recuerdas si le gustaba este juego a Clara?”

“¿A ti te gusta que te toquen debajo de tu ropa? ¿Quién te gusta más que te toque? Recuerda que
sólo es divertido jugar a esto si a ti te gusta, ¿verdad?, y si no te gusta, puedes decirle a la persona
“¡PARA! ¡No me gusta!”. Y si no para, puedes decírselo a alguien para que te ayude.”

Lxs niñxs deben aprender a desconfiar cuando una persona (sea unx adultx, unx niñx mayor u otrx
niñx de su edad que lx presiona) quiere tocarles su cuerpo por debajo de la ropa en un contexto
diferente al que se puede dar en un consultorio médico. No estoy diciendo aquí que no haya
médicos que no puedan infligir abuso sexual a menores (y/o mayores), pero el contexto médico
supone que debes dejarte explorar para poder detectar posibles problemas físicos cuando algo te
duele o toca una revisión. Normalmente lxs niñxs no entran (o no deberían entrar) solxs dentro de
un consultorio. Una de las características del abuso sexual infantil es que, en la mayoría de los

27
“Las rabietes”, articulo en www.acompanyamentfamiliar.com
casos, se da en solitario cuando unx adultx se queda con el/la niñx. Si tu hijx experimenta evitación
fuerte del médico, puedes hablar con él/ella y explicarle que tú estarás a su lado todo el rato, que
el médico debe tocarle el cuerpo por donde le duele. Debes aportar una presencia de amor y
compañía en los momentos en que ellxs no pueden elegir por quién ser tocadxs. Y explicarles la
diferencia. Con el tiempo serán capaces de comprenderlo, aunque no les guste. Forma parte de la
maduración humana.

Clara sueña que un día el tesoro que tanto busca ese amigo tan amigo de su familia va a aparecer, y
con él, la sombra se va a ir. Clara quiere que pare el juego que tiene con este señor, pero no sabe
cómo hacerlo. En el fondo, todxs lxs niñxs sienten que ese tipo de juegos con lxs adultxs no les
gustan. No tienen la madurez para comprender el porqué, pero saben que cuando el adultx
abusadorx juega con ellxs, algo interno se les rompe. No saben que esto afecta a su infancia, que
se ve alterada e interrumpida por una invasión que no pueden controlar.

Clara quiere que este juego se termine, y cuando sueña con ello, se pone feliz y su cara brilla.
Incluso visualiza las mariposas de colores saliendo de su cuerpo y volando cielo allá. Hay esperanza
en ella. Todavía no ha llegado al punto en que ha tirado la toalla y siente que, de esa sombra,
nunca podrá escapar. Realzar esta actitud de esperanza en lxs niñxs puede crear una referencia que
se acerque más a la resiliencia y a la capacidad de las personas para salir de estados desagradables
en los que a veces nos encontramos. Puedes decirles:

Veo que Clara tiene una cara contenta. Ella está convencida que un día la sombra se va a ir y las
mariposas ocuparán su lugar. ¿Las ves cómo son? ¡Hay muchas!

Cuando tú tienes miedo, ¿crees que te sientes mejor si imaginas que un día el
miedo/monstruo/sombra se transformará en mariposas? ¡Qué divertido sería! Yo creo, que tú
puedes lograrlo, y si necesitas que te ayude, ¡me lo puedes pedir!

Transmitir confianza y capacidad en sí mismxs les genera un estado interno de alta autoestima
que posibilita su movilización hacia la resolución de miedos, conflictos o incluso el poder
conectarse con la necesidad de pedir ayuda a alguien en quién confíen. No dejes de transmitirles
que estás aquí para lo que necesite, y que confías en su manera de gestionar las situaciones que
le dañan y no le gustan, eso sí, sin bajar la guardia en caso que observes que se quedan
enquistadxs en un problema determinado.
8ª ilustración: GENITALIDAD

Jugar tanto con la sombra evidencía que el tesoro no ha aparecido todavía, y es entonces cuando
Clara recuerda que hay una parte importante que no ha mirado. Ha estado buscando en vano,
aunque la confianza en que todo esto va a cambiar, hace que insista y persevere en su afán de
encontrar el tesoro soñado.

En esta ilustración se hace hincapié en un aspecto relevante del abuso sexual: la genitalidad.

En todas las conductas de abuso sexual, el motivo que impulsa al contacto desequilibrado entre
quien perpetra la conducta y quien la recibe, es una pulsión genital-sexual patológica. Ya hemos
hablado en ilustraciones anteriores de la necesidad de transitar por la etapa genital de una forma
sana y acompañada28. Alrededor de los 3 años, lxs niñxs sienten una activación energética
importante en la zona genital. Reich llama a esta etapa la primera pubertad puesto que el placer
genital que sienten es similar a la activación sexual que se da en etapas posteriores. Esta etapa
genera gran desconcierto en padres, madres y acompañantes debido al gran desconocimiento que
tenemos, a nivel cultural, de cómo gestionar de manera respetuosa y sana esta nueva exploración
de lxs niñxs. Como explica Evânia Reichert en su libro Infancia, la edad sagrada, vivimos en una
dualidad adulta que oscila entre el puritanismo y la pornografía, y que genera gran ansiedad ante
conductas sexuales infantiles que no sabemos cómo acompañar, puesto que las observamos desde
este prisma reduccionista y sesgado.

Muchas personas que acumulan tensiones y bloqueos en esta etapa, se convierten en adolescentes
y/o adultxs que, cuando existe una activación en su zona genital, no saben gestionar sus relaciones
con las demás personas de manera sana. El bloqueo en esta etapa infantil puede dar lugar a
conductas patológicas de toda clase29 y es importante tener en cuenta que muchas de las personas
que perpetran abusos a menores es porqué les falta una experimentación adecuada y un

28
Véase la segunda ilustración.
29
“Infancia, edad sagrada” Evânia Reichert
acompañamiento no confuso durante su propia fase genital. Con esto no pretendo eximir
responsabilidad alguna a quienes abusan de otrxs, sino mostrar cuán importante es el poder
transitar naturalmente por esta fase de activación genital.

La presencia de adultxs madurxs es crucial para transitar adecuadamente por la etapa genital.
Tan dañinas son las conductas castradoras de padres, madres y acompañantes, como las conductas
que incentivan una sexualidad adultizada, como por ejemplo cuando lxs adultxs respondemos
sexualmente a sus pulsiones sexuales con comentarios del tipo “tú eres la princesa de papá”, “eres
mi hombrecito querido”, “somos novios”, etc. Ante una necesidad de exploración sexual de lxs
niñxs, debemos redirigirles a experimentar con sus iguales explicándoles muy bien que deben
estar todxs de acuerdo en el juego que escojan jugar.

Esta fase se determina por la búsqueda de la diferenciación sexual entre genitales masculinos y
femeninos, así como en la búsqueda de la identidad sexual propia. La construcción del género es
algo muy importante y que requiere de nuestra más sincera comprensión en el caso que expresen
un sexo sentido distinto del sexo biológico. Pero esto ya se escapa del propósito de este manual.
Para mayores aclaraciones os invito a que os dirijáis a asociaciones donde se acompañe la
transexualidad infantil30.

La forma como lxs niñxs vean a sus adultxs referentes será determinante en el momento de
conformar su identidad de género, así cómo van a vivir su sexualidad. Recordad que lxs niñxs
hacen lo que ven, no lo que escuchan.

Otra de las características importantes de esta fase es la importancia que toma lo cognitivo y la sed
de conocimiento. Una vez lxs niñxs han atravesado las fases anteriores de su desarrollo y han sido
acompañados de una manera adecuada por parte de padres, madres y cuidadores atentxs y
amorosxs, llegan al momento en que sus habilidades motoras, su capacidad de comunicarse con el
lenguaje y la separación de la díada simbiótica madre-bebé les predispone a un descubrimiento del
mundo más complejo y amplio que va más allá del núcleo familiar y cercano. Niñxs en esta edad
son capaces de comprender mejor la separación durante un rato largo por parte de sus padres,
entendiendo que éstxs van a regresar. Las adaptaciones escolares son mucho más rápidas y
respetuosas porqué ya están preparadxs para explorar un mundo más vasto que el que
necesitaban hasta entonces, sobre todo si en las fases anteriores del desarrollo han alcanzado el
sentido de pertenencia, seguridad y autonomía. De la misma manera, aventurarse en su
exploración sexual promueve una diferenciación con el entorno y una comprensión de maneras de
actuar según el género con el que se sientan identificadxs, haciéndose cada vez más compleja su
manera de ver la Vida.

En esta etapa la iniciativa que sienten para adquirir conocimiento nuevo es un imperativo. Cuando
el desarrollo se da de manera sana, se observa que la búsqueda de nuevos conceptos se da a la par
que su activación del placer genital. El placer del conocimiento, pues, va ligado también al
desarrollo sano y adecuado de esta fase. Hay investigaciones31 que demuestran que niñxs que
presentan bloqueos en esta fase genital, muestran índices más bajos de adquisición cognitiva en
etapa escolar. Así pues, la activación corporal de la zona genital tiene más motivos que los
puramente sexuales que se van a desarrollar llegadxs a la adolescencia. Comprender, como adultxs,
la importancia de su experimentación en estas edades tempranas nos predispone a poderles
acompañar con una mirada comprensiva y respetuosa, dejando de lado nuestra ambivalencia e

30
Recomiendo la asociación Chysallis: www.chrysallis.org.es
31
“La pasión de formar”, Maria Cecilia Pereira da Silva
incapacidad. Tener dudas de cómo hacerlo bien es normal, probablemente no hemos sido
acompañadxs de la manera que nos gustaría hacerlo ahora con nuestrxs peques, pero esto no nos
exime de la responsabilidad de revisarnos, reciclarnos y transformarnos. Muchas veces poder
acompañar a lxs niñxs de una manera amorosa en una etapa en la que nosotrxs fuimos castradxs,
puede ser un gran elixir de sanación de nuestras propias heridas.

En esta ilustración Clara se conecta con su placer genital. Clara está en una etapa de su desarrollo
donde tiene la energía genital despierta y activada. Los juegos entre iguales ayudan a explorar
estas sensaciones y a conectar con el placer del contacto. En los niños, la etapa genital despierta
placer en su pene; en las niñas, esta etapa despierta placer en su clítoris, -todavía no en la vagina,
que se da en la etapa sexual que llega en la adolescencia-. Así, Clara sabe que debajo de sus bragas
hay un mundo de placer increíble, por esto cuando piensa en ello, se estremece y se conecta con el
placer, explosionando como muestra esta flor de diente de león expandiéndose por toda la página.

Esta es una ilustración que genera mucha incomodidad a lxs adultxs que explican el cuento por no
saber bien cómo relacionar el placer de Clara con la situación de abuso que vive. Aquí es
importante explicarles a lxs niñxs la capacidad de sentir placer a partir de sus genitales como algo
sano, natural y necesario. Para ello, tienes que creértelo y haber ubicado esta capacidad de
conferirte placer a ti mismx. Explícales que el placer que tienen al tocar su pene o su vulva es sano
y reconocido por ti. Esto les va a proporcionar un clima de confianza para relacionarse con esta
parte de su cuerpo de una forma natural. Para ellxs sus genitales no son distintos del resto de su
cuerpo todavía, y el placer que experimentan es algo natural e inherente a su exploración de la
Vida. Igual que sentían placer introduciéndose objetos en su boca en fases anteriores -fase oral-,
ahora la energía va dirigida a una nueva parte de su anatomía. Lxs niñxs aprenden a relacionarse
con su genitalidad a través de las experiencias y acompañamiento que reciben del entorno. Van
aprendiendo que el placer genital es algo que normalmente mueve incomodidad en lxs adultxs y
genera confusión en su entorno. Todo esto lo reciben a copia de miradas incómodas y
comentarios castradores o incitadores por parte de adultxs no resueltos en su propia genitalidad.

Para protegerles de miradas indiscretas y situaciones desagradables, si es responsabilidad nuestra
el limitarles los espacios y/o momentos donde hacerlo. En la cultura en la que vivimos no es
aceptado (de hecho, es penado) que las personas mostremos nuestros genitales en público.
Aunque sean niñxs, ya están en una etapa en la que pueden comprender la existencia de normas
que van más allá de su necesidad egocéntrica. Lxs adultxs debemos transmitirles que tocarse y
desnudarse está bien, sólo que hay lugares en los que no está permitido y deben respetarlo.
Propiciando a lxs niños espacios seguros los vas a proteger de miradas punitivas y/o lascivas.

La sexualidad sigue siendo una temática controvertida por esa polaridad en la que la sociedad
actual se mueve. Tenemos ejemplos de represión y de libertinaje, pero nos falta transitar el camino
del medio de una manera saludable. El abuso sexual infantil cuestiona tanto la utilidad de la
represión -nótese los casos de abusos salidos a la luz los últimos años dentro del seno religioso-,
como la normalización de la falta de límites y la ausencia del contacto amoroso placentero -
adolescentes que experimentan sus contactos sexuales inspirados en la industria pornográfica
creyendo que es la forma aceptada de dar y recibir placer sexual, y aún más, creen que es la forma
de amar-. El abuso sexual infantil es una problemática social que cuestiona las bases del
acompañamiento sexual que recibimos las personas. Tal vez sea hora de transformar aquello que
nos daña.
El cuento te invita a que reflexiones sobre ello para poder acompañar a tus hijxs des de una mirada
amorosa y comprensiva de su etapa del desarrollo. A sentir que su genitalidad es algo natural y
saber que, gracias a ello, van a desarrollarse más íntegramente.

Mira, Clara está muy contenta aquí, ¿verdad? Le gusta recordar que debajo de sus braguitas hay su
vulva y su clítoris que le dan placer si los toca.

Clara dice que quiere bajarle las braguitas a la sombra para buscar el tesoro, ¿recuerdas? ¿Crees
que a la sombra le va a gustar? Y a Clara, ¿le gusta cuando ese señor amigo le baja las braguitas y
la toca? ¿a ti te gustaría si un señor mayor te baja las braguitas para tocarte tu vulva/pene? ¿y si lo
hiciera tu mejor amiguita? ¿y tu mejor amiguito cuando jugáis juntos?

La respuesta a las preguntas te puede ayudar a saber qué tipo de conocimiento ha adquirido sobre
el cuento. Si se encalla en alguna respuesta o no ha integrado el conocimiento hasta aquí, puedes
recordarle lo importante que es poner límites a personas adultas que le quieran bajar las
braguitas. Ayudarle a distinguir entre los juegos con iguales, sean niños o niñas, y recordarle que
sentir placer genital es algo maravilloso y natural.
9ª ilustración: LA LLAVE

En esta ilustración quiero remarcar la importancia de la simbología que la ilustradora, con mucha
perspicacia, nos muestra en forma de llave. Si te has fijado a lo largo del cuento, la llave aparece en
algunas ilustraciones como un elemento más de las escenas.

El primer momento en el que aparece es en la primera ilustración cuando la sombra acecha a Clara
por la noche. Estas dos ilustraciones son muy parecidas por qué representan el mismo escenario,
pero con una evolución dentro del cuento distinta: la primera marca el inicio, y ésta abre la puerta
al final. La llave, en la primera, remarca la puerta cerrada. La puerta de un mundo no accesible para
Clara. Ella está encerrada en el cuarto oscuro de su psique, donde las sombras de lo no expresado y
de lo que le causa dolor la persiguen cuando afloja su parte consciente, es decir, cuando se va a
dormir. Es sabido que, durante la noche, los sueños -en su gran mayoría- son integraciones de
vivencias cotidianas. Muchas veces, nuestra consciencia no capta todos los elementos de nuestro
día a día y la mente aprovecha la noche para darles lugar. En otros casos -como es el de Clara-,
vivencias difíciles que no son procesadas durante el día y que encerramos en lo más hondo de
nuestra conciencia, encuentran un camino de expresión cuando ésta se afloja y las ondas alfa
disminuyen su intensidad.

Alrededor de los tres años, lxs niñxs pueden sufrir lo que se conoce como pesadillas32. Cuando
éstas son fuertes y repetidas, se han asociado con un perfil de inseguridad por algún tema que

32
Se trata de uno de los trastornos más frecuentes en la infancia. Podemos definirlo como un sueño
largo muy elaborado, con riqueza de detalles y que provoca en el niño una fuerte sensación de
ansiedad, miedo o terror. El contenido de los mismos es muy variado, pero siempre existe un
componente de peligro para la integridad física del niño. Por lo general no hacen referencia a
situaciones reales (salvo en aquellos niños que han sufrido situaciones traumáticas).
El episodio suele terminar con el despertar del niño, volviendo éste a un estado de plena alerta y con la
sensación de miedo o ansiedad todavía presente. Para algunos autores las pesadillas constituyen una
expresión del proceso evolutivo de maduración del sistema psíquico y la puesta en marcha de
mecanismos defensivos.
afecte a lxs niñxs ya sea en el ámbito familiar (separaciones, abuso, abandono, maltrato, etc),
escolar (bullying, presión escolar, etc.) u otros. En este caso es importante acudir a alguna persona
especialista para que os acompañe, ya que lxs niñxs que sufren de pesadillas recurrentes -como
Clara- lo pasan muy mal.

El segundo momento en que aparece la llave es cuando Clara toma la decisión de hacer algo en
referencia a la sombra. La capacidad que ella muestra para salir de esta situación que la incomoda
y no quedarse de brazos cruzados; es una acción que la conecta con sus recursos internos para
hacer frente situaciones desagradables en la Vida. Su actitud valiente y desafiante le otorga la
capacidad de activarse hacia aquello que la puede ayudar a desvelar qué esconde la sombra. Aquí
la llave representa su propio recurso.

En esta ilustración, la llave simboliza algo más profundo: la apertura del cuarto oscuro para Clara; la
posibilidad de poner luz a sus miedos y a sus pesadillas recurrentes. Esta llave que la acompaña
desde el principio de contactar con su sombra es un guiño para niñxs más mayores e incluso para
adultxs que decidan usar el cuento como herramienta para acompañar su proceso de sanación del
abuso que sufrieron en su infancia. Es un símbolo que puede trabajarse cuando lxs niñxs con los
que nos relacionamos ya poseen una capacidad de abstracción mayor y pueden elaborar hipótesis
más complejas.

Para lxs niñxs menores de 6 años puede resultar difícil explicarles la simbología abstracta de la
llave. Si ellxs preguntan se les puede invitar a buscar otras llaves en el cuento y enfatizar que esta
llave es la que ayuda a Clara a abrir la puerta de su cuarto para que entre la luz.

Para niñxs mayores de 6 años, puede ser un reto que ellxs mismxs encuentren la respuesta a este
enigma. A estas edades les encanta lo sincrético y los misterios que pueden jugar a resolver.

Veo que hay una llave en esta puerta. ¿Recuerdas haber visto la llave antes en el cuento? ¿Dónde?
¿La buscamos?

¿Qué crees que representa para ti esta llave? ¿Qué enigma puede esconder?

Y deja que experimenten con su fantasía. No es una cuestión importante que comprendan el
sentido de la llave en edades tempranas. Sí que te puede ayudar a ti como adultx para enfatizar los
momentos cruciales donde aparecen los recursos, o cuando la llave representa esta opresión que
lxs niñxs abusados sienten de estar encerradxs con su propio enemigo en la habitación y no saber
cómo salir de ella. Cuanto más te impliques emocionalmente en la historia, más información vas
a poder transmitir con tus palabras. Recuerda que lxs niñxs captan mucho más la comunicación
no verbal que la verbal. Su lenguaje todavía es precoz y tanto tu tono, como tu mirada, tus gestos
y tu cara le van a propiciar muchísima más información.

Otro hecho a destacar de esta ilustración es la fusión de Clara y su sombra. Es la primera ilustración
donde no aparecen separadas sino juntas. Una vez recorrido el cuento y comprendidos los pasos
previos de reconocimiento en el espejo, de exploración del “cuerpo-sombra” (que representa el
cuerpo-dolor33) y de conexión con el propio placer genital a través de la sombra, ahora hemos

Cuando son muy frecuentes, sí que se ha asociado a niños con un perfil de inseguridad por algún motivo
familiar, escolar u otro.
33
Las personas acumulamos experiencias de vida dolorosas que, por veces, no encaramos plenamente
ni aceptamos en el momento en que aparecen. Este dolor emocional vive dentro nuestro y se crea una
especie de entidad emocional y energética a la que se conoce como “cuerpo dolor”.
llegado en el momento en que todo toma sentido: la sombra de Clara es ella misma. ¿Cómo
explicarles esto a lxs más pequeñxs?

Veo que Clara está en la cama de su habitación, pero ya no veo a la sombra. ¿Dónde crees que
está?

Yo pienso que la sombra y Clara son la misma cosa. ¿Verdad que tú tienes una sombra que es tuya?
¿Y que cuando te mueves se mueve? ¿Y cuándo subes a la cama, sube contigo? Pues la sombra que
asustaba a Clara, ¡resulta que era su propia sombra! Y es la que esconde el secreto de aquello que
no le gusta. ¿Crees que podrá encontrarlo Clara?

Vamos a verlo…
10ª ilustración: EL CUIDO DE LA VIDA

Esta ilustración es el momento más bonito del cuento. Es el clímax, y emociona. Si has seguido la
historia hasta aquí te invito a que te fundas en este abrazo que Clara y su madre se propician; que
sientas la seguridad y protección de Clara al saberse comprendida por una adulta que la va a
ayudar.

¿Cuántxs niñxs son ignorados en su afán de comunicar lo que les sucede cuando abusan de ellxs?
Las estadísticas34 son espantosas: el abuso sexual infantil puede llegar a afectar a entre un 15 y
20% de la población, especialmente del sexo femenino, y a pesar de ser un «problema social
importante» suele mantenerse en secreto, ya que apenas se conoce un 2% de los casos. Las edades
donde se detecta mayor incidencia de abuso sexual son de los 6 a los 12 años.

¿Por qué hay tan pocas denuncias?

Al principio de este manual ya alertábamos que el abuso sexual infantil se da, mayoritariamente, en
el ámbito familiar y cercano de lxs niñxs. Cuando una familia detecta esta situación en su seno, se
mueve mucha incomodidad entre sus miembros. Descubrir que en la propia familia se dan este tipo
de situaciones abusivas cuestiona la confianza depositada en el perpetrador, a la vez que requiere
del coraje de romper con el statu quo familiar generado hasta entonces, sin romperse un mismx del
todo, para poder seguir apoyando a la víctima que es quien lo necesita.

Quienes más sufren del abuso sexual son las niñas35, debido a que el adulto perpetrador
acostumbra a ser un hombre36 heterosexual. Cuando una madre se entera que su hija está siendo
abusada por una persona cercana a ella, puede decidir actuar o silenciarlo. Las estadísticas hablan

34
Estos datos se recogen en el libro «Abusos sexuales en niños y adolescentes», de la doctora en
Psicología Maribel Martínez.
35
De 2 a 3 niñas por cada niño. Asimismo, las edades de más riesgo son entre seis a ocho años,
prioritariamente niñas, y también de once a trece años, en este caso, sobre todo, chicos en la pubertad.
36
El 90% de los abusadores son Hombres.
por sí solas: la gran mayoría de los abusos sexuales no acaban en denuncias y no pasan por el
juzgado. Otros muchos no proceden por falta de pruebas y acaban prescribiendo al paso de los
años.

¿Quién ampara a esxs niñxs entonces?

Los abusos sexuales producidos en la infancia provocan en la persona adulta «una existencia
angustiosa, depresiva y drogodependencias varias, con posibles problemas de personalidad y
frecuentes ataques fóbicos y de pánico»37. Es por esto que es indispensable contribuir en la
prevención, así como en la pronta detección y acompañamiento. En datos, un 70% de víctimas de
abuso sexual presenta secuelas a corto plazo, reduciendo esta cifra a un 50% si es a largo plazo,
pero la mayoría de los casos presentan cierta inestabilidad a lo largo de su vida.

Observar atentamente a nuestrxs niñxs puede aydar a detectar precozmente que alguna cosa está
sucediendo con ellxs. En la tabla38 que os presento a continuación encontraréis alguna
sintomatología que os puede ayudar a afinar la vista.

Emociones Pensamiento Conducta

A corto plazo (período inmediatamente después del abuso)

Tristeza y desamparo Baja en el rendimiento escolar Agresividad
Cambios bruscos estado de Dificultades atención y Rechazo a figuras de
ánimo concentración autoridad
Irritabilidad y rebeldía Desmotivación general Hostilidad y/o temor frente al
Temores diversos agresor
Vergüenza y culpa
Ansiedad

A mediano plazo (1-3 años referencialmente)

Depresión manifiesta o Fuga del hogar
enmascarada en diversos Deserción escolar
trastornos: Consumo de drogas y/o
Trast. ansiosos Trastornos del aprendizaje alcohol
Trast. del sueño Repitencia escolar Delincuencia
Terrores nocturnos Interés excesivo por juegos
Insomnio sexuales
Trast. alimenticios Masturbación compulsiva
Distorsión del desarrollo Conductas sexuales de riesgo
sexual
Intentos suicidio o ideas
suicidas

37
«Abusos sexuales en niños y adolescentes», de la doctora en Psicología Maribel Martínez.
38
Tabla extraída del manual “Abuso sexual. Estadísticas para la reflexión y pautas para la prevención”.
Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables de Perú.
Que no te de miedo pedir ayuda. Hay muchxs profesionales preparadxs para acompañarte en el
proceso de detectar si aquello que le pasa o aquello que explica tu hijx tiene que ver con un
abuso sexual. Dirígete a un centro especializado de tu comunidad y allí te asesorarán. Si tienes
dudas de dónde ir, te aconsejo que busques “apoyo al abuso sexual infantil” en tu zona geográfica.
Puedes usar internet o el teléfono informativo del ayuntamiento donde vives. Una vez encuentres
un lugar, ellxs te pondrán al corriente del protocolo a seguir en estos casos. Si observas evidencias
físicas claras, como una posible lesión genital, ropa interior manchada, etc., acude inmediatamente
a urgencias médicas. Allí expón tu caso y te atenderán de inmediato, a la vez que te asesorarán de
los pasos a seguir. Las exploraciones físicas son cruciales para una posible denuncia. En caso que
sea este tu caso, recuerda que esx niñx que acompañes estará asustadx y heridx, así que trata de
estar todo el rato a su lado dándole apoyo y sostén en estos momentos tan delicados.

En esta última ilustración cabe remarcar la presencia de la persona adulta como acompañante y
cómplice en el proceso del niñx de poder hablar de sus miedos y malestares. En ilustraciones
anteriores ya se hace hincapié en la importancia que lxs niñxs dispongan de referentes adultxs
con quien sientan absoluta confianza. Sería su entorno de apoyo y seguridad. En este cuento es la
madre, pero puede que esta figura no sea la que está más disponible en la Vida real de algunxs
niñxs. Te animo a que indagues si tienes este tipo de conexión con tus hijxs o lxs niñxs con quien
trabajas. De no ser así, recuerda que es algo imprescindible para ellxs y posibilítales este regalo.
Seguro que tú puedes acabar desarrollando un papel muy importante en su Vida, pero cada niñx
tiene unas preferencias y prioridades. Ellxs tienen poder de decidir en quién confían, y de nada va a
servir que les obligues a que seas tú. No te lo tomes personal. Al contrario: trata de averiguar qué
tipo de persona necesitan ellxs tener cerca e indaga qué atributos cumple. Ello te puede servir para
revisarte a ti mismx y encontrar información acerca de cómo ellxs te ven, y qué necesitan que les
aportes que no haces. Lxs niñxs nos hacen de espejo en muchas situaciones. Escucharles y
observarles puede ser una gran herramienta para una transformación personal.

Puedes acabar el cuento haciendo una reflexión con ellxs:

¿Has visto que abrazo tan fuerte se da Clara con su madre? ¿Crees que le gusta?

Mira, ¡aquí dice que la luz de la puerta hace que la sombra que la asustaba se transforme en
mariposas de luz! ¡Es lo que Clara buscaba todo el rato! ¿Recuerdas? ¡Por fin lo ha logrado! ¿Quién
la ha ayudado?

¿A ti, tu mamá te ayuda cuando tienes miedo? ¿Quién te ayuda? ¿A quién se lo pedirías si pudieras
elegir?

Clara ha encontrado la luz que viste de claridad a su sombra. Ella es unx de lxs niñxs afortunadxs de
ser escuchadxs y acompañadxs en el infierno que viven con sus abusadores. Este manual que
acabas de leer pretende ser una guía para facilitarte la lectura del cuento a lxs niñxs con quienes
te relacionas para proporcionarles herramientas para la prevención, a la vez que crean un marco
concreto con el que puedan identificarse en caso de estar (o haber estado) sufriendo abusos
sexuales.

Lxs niñxs tienen sus tempos. Si el cuento les molesta o no les gusta, no les fuerces. Tal vez lo que
les mueve sea demasiado para ellxs, o tal vez no tengan interés en la historia de Clara. Con esta
guía puedes encontrar otras muchas maneras de acercarte a ellxs que no sean solamente a través
de la lectura del cuento. Si ellxs se sienten presionadxs a escucharte, o a hablar de ello, puede que
se cierren en banda y eso será todavía peor para su acompañamiento. Es importante que generes
un clima de paciencia, relax y confianza para que sean ellxs quien acaben explicándote aquello
que les sucede.

¿Cómo acompañar unx niñx abusadx?

En primer lugar, lo que te diría es que ante una situación donde hayas detectado un posible caso
de abuso, te pongas en contacto con una persona especialista de tu comunidad que pueda
asesorarte de los pasos a seguir. En casos tan sensibles es importante que sientas que la persona a
quien le confías el acompañamiento de esx niñx merece tu mayor confianza. Si has dado con estx
profesional, te sabrá guiar en cómo actuar, tanto a nivel médico, emocional, sistémico, como legal.
Estos cuatro ejes son muy importantes de abordar en el tratamiento de un caso de abuso sexual
infantil. Tanto el informe delx médicx, cómo de lx psicólogx serán cruciales para un posible juicio o
acción legal.

Detectar un caso de abuso sexual infantil debería implicar denunciarlo ipso facto. Lxs niñxs, como
ya hemos visto, están totalmente indefensxs ante tales situaciones y es responsabilidad de lxs
adultxs que lo detectamos accionarnos hacia su cuido y protección. Es importante que te rodees de
personas que te comprendan y con quién puedas apoyarte en momentos difíciles. A menudo, los
abusos, implican roturas familiares y exclusión de entornos que, hasta el momento, habían sido
pilares en la Vida tanto de lxs adultxs como de lxs niñxs. Un buen acompañamiento para ambos es
indispensable para afrontarlo con herramientas y seguridad.

Recuerda que la víctima es esx niñx. Comprende que lo que ha vivido le ha robado la infancia y se
ha llevado por delante la capacidad de experimentar su genitalidad y sexualidad de una manera
sana y respetada, con quién él/ella hubiera elegido. Lxs niñxs que sufren abusos se rompen por
dentro, sobre todo cuando éste es perpetrado por personas de su gran confianza. No
comprenden por qué esas personas les causan estas heridas, cuando por otro lado les dicen que las
aman, que es un juego y que no pueden contárselo a nadie. Rompen su confianza con la Vida y les
causan dolores internos que, de no ser acompañados, generan una relación de defensa y
protección con una Vida que detectan hostil, así como la probabilidad de desarrollar patologías en
su adultez.

Sentir dolor genera la capacidad de propiciarlo fuera. Cuando un niño siente este dolor, la
emoción con la que vive se parece más al odio y al miedo, que al amor. Si queremos cambiar el
mundo y gestar un futuro de más cuido y respeto entre la especie humana debemos dejar de
infligir heridas al alma de lxs niñxs. Si les enseñamos a amar, serán adultxs que podrán darlo. Si
les propiciamos dolor y desconfianza, serán adultxs que transmitirán lo mismo.

Este manual pretende ser una propuesta para acercarnos más al mundo que deseamos ofrecerles a
las generaciones que nos siguen; un mundo mejor que el que nos hemos encontrado, para el
beneficio de todos los seres sintientes.

Mi deseo es que encuentres en estas páginas la luz que necesitas para transformar las sombras en
mariposas de luz.

Con aprecio,

Elisenda
Para contactar con la autora del manual puedes hacerlo a través de la web de su proyecto:

www.acompanyamentfamiliar.com

Collserola, Octubre del 2016