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Despedida salita de 4 .

AMPI

Hay etapas que se van…el tiempo las arrastra como la impetuosa corriente de
un río

Estoy viendo un libro, sus tapas son de color verde, los autores…unos cuantos,
sus nombres me resultan familiares. Al primer capítulo ya lo leí, transcurrió en
2014 cuando unos chiquitos tímidos e inseguros, con sus pintorcitos a cuadrillé
llegaron a la salita de tres. Costó adaptarse, algunos demoraron más que otros,
recorrieron el año de la mano de la seño Moni y llegaron a diciembre con
sonrisas en los labios y miradas abiertas al mundo. Disfrazados de animalitos le
decían “hasta el año próximo” a su Jardín.

Este capítulo dice “Salita de 4”. Cuenta que los protagonistas ingresaron al
reino de la emoción, con sonrisas sinceras y miradas ávidas buscando a sus
compañeritos. Que se ubicaron con ellos en las mesitas que más les gustaban
y que en ese entorno desarrollaron sus actividades.

Mientras, afuera, los grandes resolvían sus problemas, hacían trámites,
discutían o perdían la paciencia, ellos encontraron la felicidad en las pequeñas
cosas de todos los días, porque la felicidad humana no se alcanza con grandes
golpes de suerte, sino con esas pequeñas cosas que sólo los niños pueden
reconocer.

Al llegar y levantar la vista para saludar encontraron siempre a quien los guió,
los acompañó y los ayudó a poner los pies en la tierra para poder avanzar, la
seño Ali. Con sus palabras, con sus silencios, con su mansedumbre, con su
firmeza, con su comprensión, con su cariño, con sus caricias los acompañó en
esta fantástica aventura del crecer y del compartir. Ella consoló angustias y
ayudó a dominar sus torpezas, les enseñó a dibujar, pintar y garabatear con
infinita paciencia, pero, además les inculcó actitudes que se conservan para
toda la vida, rezar, decir siempre la verdad, aquietar las impaciencias,
respetar a los demás, ayudar a quien lo necesita, amar a la naturaleza. Todas
esas pequeñeces que hacen grande a una persona y que germinan sólo si la
semilla fue bien plantada.

En su pasión por enseñar, acompañada por ……………………. y en un ambiente
armónico repartió sonrisas a manos llenas para que la fibra inocente de los
chicos cobre fuerza y en sus pensamientos se enciendan las lucesitas que
iluminarán el camino que ya sin ella deban seguir andando.

Este capítulo se está terminando, sólo quedan unos pocos renglones, espío y
veo uno próximo con las hojas en blanco, e imagino que esas hojas impecables

ellos sabrán volar y llenar las páginas vacías. En este lugar les dieron alas.pronto están llenas de aventuras maravillosas que vivirán chiquitos de guardapolvo verde. Gracias a todos .