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INDICE Prefacio: Seftas de identidad . Panre Peiwena CIENCIA CON CONSCIENCIA POR LA CIENCIA 1. LAcHENcIAPROBLEMA Ellado malo Una era histérica - Una doble tarea ciega TL, LaVERDApDeLACIENCIA : La incertidumbrelcertidumbre Larregla del juego AENOOUNAREVOLUCION CIENTIFICA? Lacrisis del principio clisico de explicacion Por un principio de complejidad IV. PROPUESTASPARALAINVESTICACION Un sistema inoptimizable Proteger Ia desviacion Los dos dioses ¢SE PUEDE CONCEBIR UNA CIENCIA DELACIENCIA? Laaportacién decisiva de la epistemologia mo- derna La inseripeién dela ciencia es cultural, social, historiea Lareintroduccion del sujeto en el conocimiento ciemtifico cee LA IDEA DE PROGRESO DEL CONOCIMIENTO Conocer el conocimiento El problema del conocimiento cientifieo EPISTEMOLOGIA DE LA TECNOLOGIA . LA RESPONSABILIDAD DEL INVESTIGADOR ANTE LA SOCIEDAD Y EL HOMBRE... Laausencia de responsabilidad cientifica y de cienciade la responsabilidad La cienciasin consciencia Erica del conocimiento y ética de la responsa- bilidad: soluciones no, vias : Panre Secunps LOS INGREDIENTES DE LA COMPLESIDAD ORDEN, DESORDEN, COMPLESIDAD MAS ALLA DEL DETERMINISMO: EL DIALOGO. DELORDEN Y DEL DESORDEN Lacabatia vacia del tio Thom De la simplicidad del determinismo a lacom- plejidad del orden pane Del desorden . Laoposicién ontologicaimetafisica ya proble- matica metodolégica El didlogo del orden y éel desorden 87 a7 89 9 07 i 13 ns 7 120 124 Scienza nuova ‘Un conocimiento que deberia conocer su ig ELRETORNO DELEVENTO : L. ELRETORNODELEVENTO 5 Physisy Cosmos ......- Lavida Antropologia| 5 1. Lahistoria y las sociedades 2. Laintegracién de los eventos, 3. Lahistoria autoheterogenerada 4. Lareaccion anti-evenencial y la verdad es: tructuralista 5. Entre el geneticismo yel esiructuralismo Marx y Freud woes U. LaNociox pe EvENTO Lanocién de evento es relativa Hacia una ciencia del devenir Coneuision . EL EVENTO-ESFINGE . 1. LAATERNATIAASUPaiAR Eldeterminismo Elorigende la vida Los sisreMAS EVENENCIALZADOS ‘Qué eventos? 1. El tiempo - 7 2. Ladesviacién en relacién ala norma 3. Enrelacion a los objetos o sistemas a los que afecta a Los eventos sistémicos El doble principio de la relacién ecosistémica El desarrollo ontogenético .. 1. Elevento programado 2. Eleventoefectuador 3. Elaprendizaje ITT, LaouceotaEvENENCIAL 148 15 134 154 155 158 160 161 162 165 168 168 168 169 169 170 2 174 14 175 178 180 Lainexplicable y comprensible creacion La evolucién con dos rostros Hacia la historia y la sociologia IV. Chosescoswos: EL SISTEMA, PARADIGMA O'Y TEORIA [EL DoMINIODEL CONCEFTODESISTEMA . 1. ELPaRADioMastSTEMA A. Eltodeno.es un saco roto B. El macro-concepto Sistema Organizacién Interséciones ©. Elcarécter psicofisico del paradigma sis temico D. Elparadigma de complejidad T, LASTEORIAS sISTEMIZADAS. ‘Conctusiones {SE PUEDE CONCEBIR UNA CIENCIA DELAAUTONOMIA? ALGUNASIDEAS COMO CONCLUSION LACOMPLESIDAD BIOLOGICA ‘OAUTO-ORGANIZACION : ‘Complejidad y organizacion de la diversidad Laextrafia fabrica automatica El autématon natural: generatividad y desor- den sVivie de muerte, morie de vidas « Un principio de desarrollo. ‘Complejidad de la complejidad LLas multiples vias de la complejizacion La complejidad desigual en el seno de un mis ‘mo sistema . 18 188 190 191 196 196 198 198 204 209 2n 213 214 217 229 232 232 234 235 241 244 247 248 2s1 SLY AUTOS .... 1. Auto(geno feno) organizacion . 2. Laautoorganizacion comunicacional/ com- putacional 3. Elparassi y el autocentrismo . ‘COMPUTO ERGO SUM (LA NOCION DE SUJETO) EL ERROR DE SUBESTIMAR EL EKROR Elerror esta unido a la vida y por tanto alamuerte Lamayor fuente de error reside en la idea de verdad El juego del error y de la verdad {Donde est la verdad de laciencia? Error yevolucién historica Q Verdad, vagabundeoe itinerancia anre Tencena POREL PENSAMIENTO COMPLEJO POR UNA RAZOXABIERTA ..... 1, BL RACIONALISMOGASICO YSU NEGACION TH. LASAMBIGUEDADES DE LARACIONALIDADY BELA [RACIONALIZACION ENE SENO DEL RACIONALISHO La deshumanizacién de la razon Laracionalizacin industrial La autodestruccién de la razén La particularidad occidental dela razon uni- versal IIL, LAcIENCIACOMTEMPORANEAY LA RACIONALIDAD - TV, PoRUNARAZON aBLERTA Larazénes evolutiva ..- 253 287 259 261 267 273 PENSAMENTD CRITIOO/ PENSAMINTO UTOPICO Dirigida por José M-* Ortega La colecidn PENSAMIENTO CRITICO/PENSA- NIENTO UTOPICO se inicia en ef mareo del pen- samiento ilustra y dela Teoria Critica acudiendo aa taicion permanente, aunque no siempre reali ada, dela funcién propia del pensamiento: la de asumir la experiencia y la conciencia bistérea y Vigente, y desde ahi, realizar su erica como posii- lidad siempre presente a partir del hombre y la coletvidad aca, [La conciencia dela propia stuacinhistérca, es el principio indispensable de libertad del hombre de las servidumbres dela razén actual, y de la justi ‘aciones antropoldgicas del orden existente Este momento eritice y utbpico del individuo es patrimonio genuino dl pensamiento,y por tanto de todos. Todo lo que et indviduo eo es en su exstencia ‘concreta dentro. del proceso histrioosocal, el ‘ual fa la vez soporte y producto, El inividuo es inteigible en la medida en que sea incligible e proceso social en que se deseavuelve su existencia ‘Cuanto mas dfana y racinal sea la sociedad, mis dlidfan, libre y consciente Sera la existencia del Individuo, Este es el empeio de la Teoria Critea: ‘que el proceso social sea cada vex més racional para que de este modo el hombre vaya conguistando ims libertad y mis felicidad. Silo a eso aspira el pensamiento critic, &5 7 PREFACIO: SENAS DE IDENTIDAD Cuando entré en la Universidad, no pensaba en el fu turo, sinoen la guerra que acababa de estallar. Tampoco tenia futuro cuando sobrevino la Ocupacion. Cursé estu: dios universitarios por curiosidad: queria conocer la so- ciedad, la economia, la historia, las filosofias politicas. | mismo tiempo que seguia cursos de ciencias poli tucas yfilosofia (moral y sociologia,filosofia general), ob- tuve dos licenciaturas separadas por las barreras insti- tucionales (historia y derecho), para aprender la evolu- cidn de las sociedades y la ciencia econémica, En 1942, la Resistencia me convirtié en un universi- tario incompleto, aunque me hizo entrar en la escuela de la vida y de la muerte Después de la Liberacién, la dificultad para adaptar: ‘me de nuevo a la vida normal me hizo aprovechar la oca- sién de unirme al estado mayor del Primer Ejército, que habia penetrado en Alemania, La guerra terminé con el hhundimiento vathalesco del Reich hitletiano. El agujero negro de una Alemania acéfala, decapitada, destruida, desmembrada, despedazada, me incit6 a escribir mi pri- 7 mer libro, Lian zéo de VAllemagne-¥ ahi aparece un ras 2 due marca mis empresas socioligicss! todas se han desencadenado debido aun evento singular, imprevisto © inaudlto que, alterando el orden de las coma, altera el frden de nuestro esprit leabliga a volver a pensar. ‘Después de ese ensayo Inspirado por las cireunstan cias, antes de mi entrada en el CNRS, Olga Wormser ‘me pidi un libro sobre un tema de mi elecelén, para s4 coleccion «Dans Thistoinen que ella habia ereado en Ia ‘lilorial Corea, Tuve la idea de tratar la muerte desde tin punto de vista atropologico, social historia y biol tlcba lave} es deci, considera muerte como «un fe hiémeno humano total, utlizndo la expresiin de MAF. fe) Mauss. Bsribs El hombre y Ta muerte entre 1988 ¥ 1950, ebro apareco en 1981. En este trabajo rebaso doblemente la concepeiin de Homo sapiens yfaber (que aan perdra) para conecbiral mismo tiempo, «por aba. Jon al hombre bioligicoy, «por arriba al hombre mito Topica, Descubro que la muerte, Fenbmeno totalmente Biologico, ex al mismo tiempo, desde la prehistora, uh fenomeno human totainente cultural (ns creencias en Ja supervivenca on el renacimitnto, los ritos Tuner fon) Se me Impone la dea de que en toda. realidad bu tana es precio integar la realidad biologics y la reali dad mitolgics.¥ To que me interesa no e Ia muerie en ‘3 pues la este excapa a toda abrehension fuera desu relacién con lo visiente, sino el hombre sujeto de la tnuerte 9, por ello miso, su consclencisinconsclencla dela muccte Tuve que buscar mis fuentes de informa ‘nen dverans disciplinasseparadas ctnografia, hate fia de las religiones historia dels chilizaciones, hist Fia de la ideas, sciologia y también biology, para po- der interpretar,no sol cave que ampliar mi concepto Imarsiano ide Ja histori, sind que lo relacioné con aguello que los psicoanliss me ensetaban (Freud Sug, Rank, Ferenc Lacan sin olvidar a Bachelard). 8 anttopotcogte sre ea chp ld ona Beni 951 3 Sb oy ane homies mle. pologia del cine), abro de nuevo ia investigacién antropo- pecolipcomen: merigaen ee eee Tos fu rechaad laser Fora ag eee J orn comunidad canis ncoceedcborguesay ‘orn es nn deer dE lvtos madris assur 5D Con Ea ee ini scone haa a sotogl oe rs icmpos moderns tan acs doi técnicoindustrial como en su mitologia especifica (EL espirity del tiempo, 1962) Por tanto, aunque me expresara plenamente, tanto El cine (1956), como Las stars (1957) y El espiritu del tiempo (1962) eonstituyeron rodeos dentro de un mismo recorri- do y no mi puorio de partida. No parti de una sociologia cespecializada (el cine, los media) para llegar a El Método. Dobe verse en elfo ef zigzag de quien se somete al alea al ‘mismo tiempo que realiza su camino, en el que todo lo {que le desvia de una trayectoria rectilinea contribuye, de fhecho, a una andadura en espiral en torno a un mismo nucleo, Pero ya en 1957, aflo en que con algunos amigos fur: dé Arguments, senti la necesidad de una revisién general de las concepciones de! mundo (y no sélo del marxismo) ¥y, sobre todo, la necesidad fundamental de reformar nuestras estructuras de pensamiento. La primera inten: ign de Arguments era, efectivamente: «Revisar sin nin- gun limite las ideas recibidas y Jas ideologias en curso; ejercer una critica radical, sin dogmas ni prokibiciones, de la realidad y el pensamiento dominantes o pretendi- damente revolucionarios; cuestionar todos los aspectos del mundo contemporaneo —sociales, politicos, huma: ngs, literarios y artisticos, cientificos y filoséficos— pa- ra que surjan sus problemas ysus crisis» ‘Al mismo tiempo que mantenia la legitimidad de los imerrogantes globales, la crisis que vivi de Ia gran con- cepcién lotalizante que es ef marxismo me llev6 ala idea, desde entonces clave para mi, dela «dislocacién de la to talidads o «crisis de la totalidad» (cfr. n.° 14, «Revisons le révisionnisnees: n° 15, «Que faire?) Incorporo para siempre la frase de Adorno: «la totalidad e3 la no- verdads. Subrayo que «cada uno se halla reducido a los saberes particulates y alos lugares comunes generales», ¥ afirmo que en estas condiciones es como debemos tra- tar de pensarnos a nosotros mismos, pensar nuestra hu- 10 manidad, nuesics sociedad, nuestro mundo. Esto, reir- mado desde 1957, no cesara de trabajar en mi hasta El ‘Método. Puede verse, Pues, que nunca he penado labo rar una nueva vision total 6 tnitaria, Por el contrari, desde esta epoca plantco la nevesidad de un pensatlen. fo. cuestionante, multidimensional, inevtablemente fragmentari, pero sin abandonar jamais por ello las ceuestiones fundamentalesy globaes. El El hombre y la muerte 00 pude considerar fa angroposociologia como una ciencia cerrada, En Argue ‘ments siento la necesidad, desde el punto de vista antro- Posocioldgico, de reflesionar sere las grandes revolu, comes que afectan a nuestro conocimiento del universe sco biolgico. En 1960, escribi (Fragments d'une anthropologie» Arguments, 18, «Lhomme probleme). Actualmente fa antropoogia na puede rescind de una reflexion sobre: Pe 1 Elprinipi de restividadeinsteniano, El principio de indeterminacion de Hessenberg, El descubrimentadelsantimeteria Laclbemmétic, a teors dele informacion. Laguimica olbgice Eleoncepto de realidad Eo In ium époc, me causan una gran impresisn las ese Lipascovobre alga J ot aap loge eleva a complsaar mi concept gens ladialéctica). nits Peete ‘Al mismo tiempo, me resfrmo nel recurso una no cion de, durante vinte os, va er condoned one abscena, obottay etapa nocion de sujet Antes, ya habia considera la muerte com proble tna del hombresjeo 951, En 880 plontereinanes teel principio fundamental gue va onemar aie een u fuerzo, desde Autocritica hasta El Método, pasando por Lamétamorphose de Plodémet:* ‘Sentimos una profunda instisfacion ante valquer ob Scrveion que ho este en movimiento y que nose observe {Sina uni pram gino arnt ss fas ‘conradiccionesenmascare las. contac Erones deo real, ualgvierfilosfin que se redurca # Po Inbras claves) nose cacstione as sma, cualgter Pa Iara particular gues alse del Geveni mandi (A ment) En Autocritica escribo: “Todo escrito quiere ser sol. Como Amén-Rs, juzza alos vivos ya los muertos. gPodré acaso romper el sistema de Prolomeo que cada uno forma alrededor de su espiritu? Indudablemente no, y en este sentido el lector malinten- cionado tendré la lucider que me falta. Pero, por lo me nos, debo intentar el esfuerza de desdoblarme en obser vadoriobservado Yen Argumtents(n.° 16, «Que faire?, 1960): Alconfesar nuestra subjetividad, nuestras debilidades e incertidumbres, sebemos que nos hallamos mas cerca de “Objetividad que quienes creen que sus palabras rele janelorden delay cosas, Una hospitalizacion en el Mount Sinai Hospital de ‘Nueva York (1962), y luego una larga convalecencia en el Mediodia francés (1963), me hicieron romper con agita- clones y dispersiones para volver a mis interrogantes esenciales. El texto que escribi entonces, en 1962-63 (publicado en 1969 bajo el tituke Le vif du sujet), prosigue 1. Chr. La métamorphose de Plodémet, Paris, Fayard. 1967, pp 283 ys RB la reflexion sobre las cuestiones que me planteaba en Ar uments: El tema central dela meditacin es la antropo cosmologia: «Todo lo cosmolégico concierne esencial: mente al hombre, odo To antropoldgico concierne esen cialmente al cosmos» (p. 327), La antropocosmologia es tuna perspectiva que intenta «confrontar y aclarar re- ciprocamente las ciencias del hombre y las ciencias dela naturaleza>. No propongo una «nueva alianzas, sino que intento una dialéctica que se sitwaria ven la unién y la brecha entre antropologia y eosmologia» (p. 328). Esta antropocosmologia desemboca en la idea de la natural za cadtica del mundo y en Ia idea de la naturaleza hister Ga del hombre. Cito este texto de 1962 para que quede bien claro que si Morin se nutre de miltiples afluentes, también hay que buscar la fuente de Morin en Morin El orden reina ea el mundo. Los planetas y los astros ccumplen sus ciclos en el cielo: pero, al mismo tiempo, el imunvdo es arrastrado por el soplo de una conflagracion, con explosiones deestrellas y choques de galaxias El orden reina en la materia, pero en el vertiginoso Interior del sistema solar del atom, las estructura logi> cas se deshacen y dejan aparecer la contradiccién, Iain determinacion la incertidumbre "El orden reina en la vida, sistema cibernético perfec: to: pero el sistema no obedece mis que aun principio de regulacion, animado por un frenest proliferant, parasi {ari en el que los seres vivientes se devoran ent si, vi ven unos de otros. {Qué nombre dar a este mundo en el que el primer principio nunca es totalmente uno, sino que siempre se presenta desdoblado en cierto modo, donde no existe un ser que no esté dislocado, que no sea cavernoso, frag rmentario; este mundo en el que el logos, discurso cake 2. Lieve ln drecein de Arguments desde st nacimiento hasta su araqui B 4 ente, x incapa de constitu por s mismo la realidad, Tee Cute un vncul orginario entre reglasiony Sroterecion destrccionyereacion? "Come denominariocon tro nombre quenoseal de 32 palabra caos noes un plabra clave, puesto que so eapesa un pinepto dona sino todo fom un Paacino mari. No se eaa de un nombre spre: creeps Conran un nombre de nivel elemental del Siete contractor, contrapuestoy mint de os ee sats cleniny eonsttvos de toda realidad. Lapa TabracassotTumia: site! nleo central del mundo, (Marca del orden y sll del dsorden, mas all dela Jadosimas acd del gersa la veren lo ieracionaliabley lo Tacionalenlaprolteracionyenla egulacion to) Sito podemos concbir este mundo como uno si 10 conesbinon ble yconaditorio. Es imposible nom eebiseinta sero inacabado y descompusto, kta Sein inmenca catétofe [yal mismo tempo hallar 3 eis germenes, su impulso, sv esperanea, st +e posibe no conebir una enfermedad mortal ue sertsul nucmcnto, una gran muerte fuente dl orge SAsLeNenacimicnto fuente de las metamorfoss La arp et rercia en algunos plantas todos, lepro- ree ere Miter como una metastasis, ura erupcion de TERR y an progress en Ta lucha conte ela un renacimieno "FeThombre, mlrcosmos perio, vanguara reaayade, poncedor > iugador,aresano y artista, tn Tea Reduce continga, ita y remed Te daeeeecdestrucion del mundo. Separa y revel si seer a ierea Sopra: separ y rans sin SEEEEGtce do eal yl desordendeloimaginario. el SeaTac socedadesy el desorden de a historia, or qeericis persona y lo dsordenes de las paiones. Esl oer Mncriceyprictico de un nuevo mundo c6tico erahanguo orden catico desu veo plane aque sustt 1a. El hombre febril,iluminado,trabaja y suena sin des ‘anso, trabaja Sus sues, suena su trabajo. El anthro- pos embrionario, histridn, altivo al tiempo que perpetia Yy renueva el caos, imaging, suefa, piensa que cura. o ‘completa el mundo, que el mundo supera su caos, Su ‘pensamiento sustituye el eaos por el orden o la armonta Racionaliza el caos con principios, casas, tiempos, es ppacios, valor, ser, Dios (Le vif disuiet, pp. 384-359) E] manuscrito de 1962-63 contenia una parte que publiqué en 1965, «Introduction & une politique de hommes, de la que aqui cito un fragmento que muestra al lector que antes de 1965 relacionaba conjuntamente la necesidad de recurrir a la ciencia y la necesidad de una reflexin critica sobre la ciencia. Siaclenciaesel stor de a vida humana donde odo se fallen vevolctn tbe exel sector que puede reve Naconar oda avi huana, Eto sto que lima mene el marxismo ciando se dela sociales Ebro. Acualmente nos vers induce» plnteat ¢lproblema da clencia de Incomacencn Ante odo, tro qu la clecia no leva la consclencinem sur entre fan Esta cabeva Indagadora que no sabe logue buses ni Iocue la mueve Sin embargo srrasia tras de al pla: nla, puesto que entra la gran verdaderarevelucin eos empos modernosytea a chlzacion een La reveacion cence nocnrana sn embargo sin san progreso humane aunque todo svance inti sea frogrot. Puede cnscitdar los pdcrcs con mayor facil Gad que fovorscer lat emancipaciones. La revolucin Sietlia es dbilen su radicaldad- Los sabosaticos Som omnipotent desvaldon ya clencia simagen dees ta dil ommipotenca, svancaisbeando, us propre $2 dislocan yshogan eel sumulo del nd, Loge o> ‘inarel mundo, pers al ism tempo creel eng de aniquilarlo y aniquilarse asi misma. / 15 Deena _ Laciencia yaes capac de aniquila, pero sigue stendo sayrollacontinuamente a cotacn dalética de devenir sncthas de reformar.Revoluionaria asia, genial (am modern. tree a clega,titubeante. Se nesesita, pues: una “En ese sentido, tiende no solo a determinar cadaver ee eer olucionaria que pueds domesticar & 18 mds el sentido de ta humanidad, sino a confundise con \ Ree pe, cetprocamente, gulls debe entrar en lsermismo dela humanidad. clencia: Be glciencia, no solo ullzando sts metodos de Gl te gr de verfcacion, no slo dominando el Ta ciencia comienza hoy a desvelar sus verdaderos 7 rede mattiforme del cienci, sino también busean- rostros. Noes la diosa bienhechora que glorficaba el am seoete elena el apoyo que podria ser decisive para }a Uiguo clentifcisme, nie! ido clego que denunciaban los \ revolucion ‘doradores de antigus idolos. La ciencia noes mi diosa tee a ciencia? Por una parte es una de ls amas mi ldoto vende aconfundirse cada vez mds con la aventi del Subaniento que soo difiere dels demas Formas de rau de la gue ha surgido del pemigtepor su modo de opliccion en el carpe ‘Se puede enter 3 proponer un nuevo clentifcismo, *) Fay su manera hipoteicoveriicadora de de diferente tanto del antiguo ciensieismo como de las / i ee por otra, eatafucnte dela téenica mecdnicay francs religiones ortodoxas de la que el nia cient | saree fora, raionlizadora maser, ye Cero Ficiamo era enemigo ypariente, pero pronimo sin embar- Grsopreg la infrarextura dela sociedad toa la aspiracion religiosa que es Ia apertr el impulso see ec ae he convertidoe” ta infatexturd de Ws Sel agente de union hacia Ia humanidad, la vida, emu infeicturs, Anand, se ega060 [a nfraestrl do, lo invisible. Bl antiguo cientificlamo era el heredero ia ca, eta la tecnica en movimiento; anand. delas grandes religionesortodoxas en el sentido de que ead Ta tecnica un moviient, est le Invest Preteniia levaren a la verdad sobre el ser del mundo, sete: animando ls nvestigacioneieniica <3t8 pretendia ser Ia via de salvacion,gloificaba al hombre Seon animand la svencion a nicton oS ‘ono reylegin del cose Fae cl pe de lo imaginari animaado 10 rena pique, animando'e sigue est a dale Fl neocientificismo cuestiona la verdad, la material [eel tera, tnide ala diate dad, la logic ¥ al hombre mismo. Hijo menor dea cult. Ube de le sociedad, aimads a su vez por 13s ince Tompe con la idea clave de la cultura, que es Ia om Ficba eae: Deeste oslo embuelamos el circu. Pract servacion dela idea de hombre. Sige aia cienca en el Sai una Totacion que pasa por 1 maginario, que es la Sento de que continda lo que de mas radical y més re car are cuura que tiuyede profundkdades mas profun- ‘olucionario hay en Ia cultura Sigue a iencia cuando seers us ntracatractrs sociales. As en el A nt ia corroe todas es Viejas visiones del mundo, eves ta dere la clenci,encontraros, unidas 3 antagon tiona lo queeniste, se hace ala verritcs, mil autocr. mo tee sr nestruciuras, una, [a pique y el sueBo, 18 tica inventiva, poetics, consteuelva SEASSTacarelloeemico yecoaomico, Aqui se impone El neocientficismo critica, prolonga y vuelve a abrir tare son de Froud y Marx para planear wna tea lafilosfla: pone en cuestin tan radicalmente al mundo dean ifracstructura, comunicante ¥ rotate: Lt yal hombre como ala metaisia,y ibera para siempre, § islet de Tas inracstructaras conoce evidentemente isola forma hipotetic, al pensamientoespeculativo. ‘etoe logueos, perono terminos. El neocietiicismo vuelve a abrit Ia poesia, al abit ae tar pucs, la nueva infrasentura que de toinauiita, lodesconacido 16 ” El problema de la complejidad, por su parte, no esta ni coneebiga ni formulado en mis estritos anteriores a Toy0 Pero lo que sin cesar me horroriza es el pensamien- to dieyuntivo, reductor, unidimensional, mutilante Cada ver que estudio un ferdmeno social, siento su coeiptejidad y trato de traducirla. En Le vif du suet, 308, digo: ‘Trato de expresar las mil dimensiones del fenomeno, de Thinel andlisis que lo descompone a la estructuracion te Ie sntetiza, de indicar los vinculose interacctones wOa los demas fendmentos, de plantear sus ambivalen- Clas, sus multiples sents: quiero darletransparenci Getcctando al inismo tempo Ia 2una.de sombra, el mle Secure, Necesariamente tengo que expresar en Srases Su eeeivae Ia simultaneidad, en frases separadas las inter 3c ssohen plantear en el mismo movimiento de escritura los lantagonismos, et. oN una crisis en los mismos trasfondos culturales de Tas s ciedades occidentales, y en este sentido investigo los mo- vimientos juveniles o estudiantiles de los afios sesenta, Mayo del 68 me encontré dispuesto a sumergirme en el evento, ciertamente no como actor, sino como observa: dor apasionado, y me arriesgué jntelectualmente a reali rar, antes incluso de que terminase, un doble estudio en. caliente‘trio del hecho. “Mayo del 68 es para mi un nuevo comienzo. El prime: ro habia sido el enfrentamiento bio-antropokigico de El hombre y la muerte, en 1950, £1 segundo fue el enfrenta- ‘miento antropocosmologico de 1962 (publicado en Le vif du sujet). El tercero recoge este doble enfrentamiento, que se convierte en el enfrentamiento cosmo-bio- antropolégico, pero esta ver voy a situarme permanente mente al nivel del problema de la estructura del pensa niemo. Desde entonces, ris preocupaciones confluyen ali. Lo que me Hleva a «El Método» es conjuntamente la necesidad de un pensamiento politicogue no se engane V que no engafe, y la necesidad de un pensamiento capaz de concebir la complejidad de lo real. En el prologo de El Método, digo: Este libro parte de la crisis de nuestra siglo y vuelve sobre ella, La radicalidad de la crisis de la sociedad, la radicalidad de la crisis de la humanidad, me han impul sad investiga® el nivel radical de la teoria. Sé que fa, hhumanidad necesita wna politica. Que esta politica nece- | sita una antroposoctologia, Que la ansroposocilogia ne cesitaarticularse en la ciencia de Ia naturalera, que ta articulacign requiere una reorganizacion en cadena de la esteuctura del saber (p.37, De este modo, se desencadend un proceso en cadena ‘que atin no se ha detenido. Volvi a encontrar mis proble- mas fundamentales, pero hallé medios conceptuales ‘nuevos, una.queva informacién y un nuevo conocimiento, 19 EE para tratarlos, Encontré sobre ru eracias 3! le atayo, el coraje y el ardor para intentar 2 neces posible viajeltrip en busca del Método, En e) plane aroeneial, Mayo del 68 me ensehd a no renunciat 4m: ‘a mi mismo, a no resignarme, tonces aceptar la posibilidad testudiante, tanto en el Bru “a no abandonar. Pude en fe volver a Ser plenamente ipo de los diez» (1968-75) co deere] Salk Institute for Biological Studies, de Sap Daeg 1969.70, y segui siendo estudiante ent period fen que animé el CIEBAI Fa propologiques et d’Anthropologie Fondaments, ee hasta et eologuio «Unité de THormmes, en cl due FF (Centre International d'Etudes eA se convirtié en el Centre Reyaumont pour une Science de Homme. ‘Me siento atrai (biologia molecular, genética, mas, lacibernética, [a teor inamica y 10s problemas epis io al mismo tiempo por la biologis ‘crologia), la teorfa de siste ‘je a iaformacién, la terme ernologicos de ta comple | dad. Comprendo entonces au Ia organcacien debe ~ Eonvertirse en Ia columna vertebral se etaa. los seres y los existentes, En 1971, despues tas cerfeulo sobre Monod y Jacob, Atlan me abre Troblemitica de la autoorganizacion y unida 3 ella, J de toda teoria sobre de ta la problemen a partir de ruidor. Esto me evo a cone /Tarclacton ordendesordeniorgsnizacion, et [8 Ve lejos ( Guntstituirel orden-rey por el desorden soberane, P20 < de ontg inextricable complejidad que une estas nosionn wwen era parte antagonistas. Durante este period, Po flos de von Foerster ‘en comiin desde que dejara de ser el terrorificorgrotesco | sumo sacerdote del marxismo maoista en las ciencias, Me condené antes de leerme, lo que al mismo tiempo le * dispensé de hacerlo, Asi, él se imagina que vendo una pa- nacea universal, un elixir almibarado y euforico. Ahora bien, si Lévy-Leblond me hubiera leido, habria visto que €l principio de complejidad no Sl i Unificadora, sino que reconoce la imposibilidad de elim nar la contradiccion, la incertidumbre, lo irracional zable. «Parto de la necesidad de un principio de conoci miiento que reconozca y respete lo no idealizable, lo no racionalizable, lo fuera de norma, lo enorme. Necesita- mos un principio de cncimielo due mo sl epee sno ae revels seri delay cote (1 Mod, De igual modo, mis acuerdos con Michel Serres pare- cen iritarle mas que nuestros desacuerdos. Me pregun: to si no le arrebato el monopolio del que le gustaria disfrutar. Y sin embargo no le hago ninguna sombra a su cétedra. Mientras que estoy encantado de tener ideas en comiin con Michel Serres él 3e halla lejos de estalo de tompartir una idea conmigo- Qui piense que le he arre “batado sus ideas; que lea este prélogo para salir de su error. Y que considere asimismo nuestras diferencias: a ‘menudo le encuentro unilateral (asi, sustituye el orden 2B porel desorden)y para mi gusto es demasiado precios Tar demastad poetco, : Nit aoe Tidsofos,soctlogos cientiics, grat jer tefantunan tan pronto como se pronuneia ri rer ry alergia que tes inspira hace que no puedan sormergreacucharine Esto es fo que me duce: suse srreoy nla rtutacon, do que se me atague fron <1iments gu seme juegue por mis ideas y no por lo que dae fucran mis teas, y esto en todos Ios do- rina, en todos fs errenos Te ee eiee generale, oficiales, subofciales, cabos de tor nals dpi dg, compra ie «debe a os profaes tocar sus armarios, dossier, rretieae felonies, probetas,aseeradores. Comprendo ve nan lou unicos competentes en sas experiments ¥ SBeciaciones, Pero, goon que derecho van = prohibie darcy sus pensareentos, concedir sus conceptos, se rere Secuslones, eorzar sus tcoras, rabaar str je El eonocimiento eta hecho para ser conocido, «= devin reflexionado diseutido YY nat selemos a encontrarnos con el problema de laserelad, de Islucider, dela racionaidad, del rigor de eeeseaion En las esfrae clentifieas todavia impera cera que se ha extendio entre los crédulos pre aor (Gai cuyo anlisis nos revela que no muestra Ping igor de ensamint,inguna raionalidd ni re buen, retende que quienes practcan ls ciencias ae spenan wuperioresenel dominio del rigor de pen sige ractoaliad y de a logics, als repre serie de le ciencias umanas y. por supuesto, 2 los Frets, Asi'Rene Thom, en un texto asombrosamente ceeftureneta fen el que Kentfica Tos puntos de vista de Paes ood, Atlan y yo mismo, consierandolos Preeti rajanesplrificaciones del azar) habla dun «ei ontsionismo mental excusable en os autores de Tenmacion teraria, pero difieiimente perdonable en mu los sabios acostumbrados a los rigores de la racionali dad ciemtificas. ‘Ahora bien, Popper ha mostrado que la objetividad dela ciencia, asi como el rigor de las teorias cientificas, no es una caestion individual propia de los hombres de ciencia, sino una cuestién social que es resultado de su critica mutua, de la division del trabajo amistoso-hostil enire cientificos, de su colaboracion tanto como de su ri validad=. Las reglas det juego cientifico (posibilidad de decidir entre teorias opuestas a partir de las condiciones. de su verificacion y de su logica intrinseca) pueden jugar excelentemente en el campo de las ciencias exactas, mientras que en las ciencias humanas la conquista de la objetivacion es muy dificil, y la verificacion experimen- tal, imposible. Asi pues, nos dice Popper, un cientifico de las ciencias duras no es mas riguroso que un cientifico de las ciencias blandas: lo que es riguroso en las ciencias duras y no riguroso en las ciencias blandas es el juego de laverdad y del error. El ciemtfico de las ciencias exactas no tiene, pues, ninguna superioridad intelectual, no solo con respecto a los demas cientificos, sino también con respecto a los dems ciudadanos. Y por lo demas, pode- mos verificar esta proposicion remitigndonos a las declaraciones politicas, filosoficas, sociales de los pre- rmios Nobel y otros fisicos eminentes. Los juicios politi cos de Langevin 0 de JoliotCurie fueron de wna inge- nuidad y de una estupidez desarmantes. Releamos La Pensée, «revista del racionalismo moderno», editada por los cientificos comunistas antes y después de la Segunda Guerra Mundial: lectura desoladora, donde las mentiras ~) mas embrutecedoras del estalinismo son planteadas co- mo verdades primeras. Mas de un astrofisico eminente perdia fuera de Sirio todo su rigor de pensamiento cuan- do, en nombre del racionalismo, descalificaba a los trots- kistas 0 a Tito 'y participaba del culto a Stalin, Por su parte, el rigurosisimo fisico Lévy-Leblond no compren- 25 ia que Ia autocritica de un viejo profesor chino abu: cheado por los guardias rojos era fruto del miedo, y no de la «toma de consciencias. Dirfa incluso que el cientifico de las ciencias exactas, sino esta en guardia, tiende a ver la realidad politica y social de forma mutilada y simplificante, y esto es por: que toda su formacion cientifica tiende a reducir fo complejo a Ip simple, y no a afrontarlo, y porque la clausura de su especializacisn, impidiéndole reflexionar sobre los probiemas multidimensionales e intersolida- ios, le aboca a unas ideas generales huecas, abstractas y tontas. Un cientifico de las ciencias exactas, como indivi duo, no es ni mas inteligente ni mas riguroso que un in- vestigador de ciencias sociales. Este tiltimo puede tener eventualmente la ventaja de una aprehensién mas compleja de la realidad social que Nimbus » Cosinus. En cuanto a los literatos, dria, a riesgo de dejar es- tupefacto a maese Thom e/ alii, que son ellos quienes perciben distintamente y analizan perspicazmente, en hhuestro universo humano, lo que es vago, embrollado, invisible para las miradas de los demas. Desearia que los ‘batas blancas, cuando levanten la nariz de sus retortas, dispusieran de la cualidad perceptiva, descriptiva, analt tica de un Proust 0 de un Musil. Un gran escritor sabe ver porque sabe pensar, y sabe pensar porque sabe ver. ‘Como, por otra parte, el problema clave que se plan- teaalas de la naturaleza es el de su inscripeion cen la complejidad sociocultural, los cientificos de las cciencias, por la formaciénideformacion de la que he hhablado, no estan preparados, ni mucho menos, para comprender esta inscripeién, es decir, para comprender Porel contrario, el socidlogo, si dispone de una cultu ra que le haya hecho almacenar las aportaciones te6ri cas de Marx, Weber, Simmel, Mannheim, Durkheim, Mauss, Friedmann, Gurvitch, Aron y otros, y se interesa 26 por los problemas y trabajos de la Sociologia de Ja cien- cia, dispone de un emplazamiento més favorable para considerar los vastos y profundos problemas sociales que actualmente plantea el conocimiento cientifico, Pero no esta ni mis ni menos cualificado que otro pa: raafrontar los problemas de fondo cegados en el interior de cada disciplina, particularmente el problema del co: rnocimiento del conocimiento, No hay ningiin lugar privilegiado desde donde se pueda prejuzgar-a prior la exactitud de un pensamiento. No hay ningun tribunal supremo para juzgar la clativi dencia o la inteligencia, Si un espiritu se muesir2 ra tional y riguroso en el campo cerrado de su disciplina, rose le puede atribuir esta cualidad ni en el plano de las ideas generales, ni en el terreno de la vida intelectual, so- cial y politica. & él le corresponde manifestar en estos dominios la atencién a los datos, la critica de las fuentes, Ta pertinencia del diagndstico, la adecuacion de la teor zacién, la prudencia alli donde hace falta informacion, la audacia alli donde hay que ir contra la corriente. A cada uno le corresponde intentar evitar la ilusién y la arro- gancia, discernir lo que le engaia y quiénes le engafian, vivir plenamente lo que significa la palabra investiga cidn en el juego incierto de la verdad y del error. ¢Se comprende? No se trata aqui de oponer la expe riencia vivida a fa abstraccién teética, las ciencias so ciaies a las ciencias exactas, la reflexion filosofiea a la teoria cientifica. Se trata de enriquecer @ unas V a otras haciendo que se comuniquen. La experiencia politico: social puede ayudar a comprender la dificultad de pen: sar la complejidad de la vida politicosocial. La experien- cia de la investigacion historicosocial puede ayudar a ‘concebir la inscripcién compleja de todo conocimiento, segundo es el dios de la ética civica y humana. ' Elimite ala ect del conosinlento a nvsbe @ pris hemos anqucado snare ein teanrs Imi ald dn cualelcomainiemeapuria eae i errata ay dnl rl del cmscneo tl Tiago de derumbarse bajo ef poo de eee aplastando a Adan, a Eva y ala infeliz serpiente. fe 55 ¢SE PUEDE CONCEBIR UNA CIENCIA DELACIENCIA?* El titulo de esta exposicion debe justificar.en primer lugar, su legitimidad: cprecisa la ciencia de una ciencia {que la considere? Si la ciencia no es sino elucidacion, lo {que permite conocer de forma verificada, verificable, ob- |tiva por tanto, verdadera por tanto, el universo que nos Todea, na se ve por qué lo que elucida, que es elucidante en esencia, necesitaria ser elucidado; hay que suponer ‘que en el problema de la ciencia hay alguna oscuridad, La aportacién decisive de 1a epistemologia moderna Hoy pensamos quel problema del eoracietifiea tose dilae en la realidad a [a que remite y ereo que la Spistemologia moderna, al tener que responder a pre funtas corm cq es la ciencta?,o mas bien qué es la Smtficad, cout esto centifica yo mo cieniio?, nos halevado tomar conscencia may rapidamente dena Serie de ificultades. Para emperar, hemos perdido la iversed de Monteen, 220 1980 (pubic I, VI, 4 octubre 1980, posteriormente, en nvierso 198081, * Conferencinen do en Cherchowrs, Mo Prospetiveet Santé: 56 a : ilusion de que el conocimiento cientifico fuera un cono- cimiento acumsllativo de verdades que, apikindose unas sobre otras y provocando un aumento constante y simplemente cuantitativo de la ciencia misma, constity yeran lo que denominabamos el progreso. En los afios veinte declaraba Whitehead: «La ciencla es més cam- jante que la teologla», Incidia en una paradoja: aunque la teologia se funda en un mundo imaginario o mitologi co, tiene una estabilidad muy grande; en revancha, el co nocinlento clentifico que, és, se funda en a prueba yy Ia verificacion, evoluciona muy rapidamente, como bien lo revela por otra parte la historia de la ciencia desde fi nales del siglo XIX hasta hoy. Eneste estadio se sitia la aportacién definitiva de Karl Popper. Segin él, una te ria cientifica es cientifiea, no porque haya probads su verdad, sino porque ofrece a los observadores o experi- > mentadores la posibilidad de poder probar su falsedad. | En oposicion a un dogma teoldgico o religioso, o respec to. ana simple y pura mitologia, una teoria cientifica es \ una teoria que permite ser contestada. No es inatacable ppor la experiencia (el dogma es el inatacable), sino biodegradable. Diche de otro raado, el conocimiento cientifico progresa por eliminaciin de erreres, pero no por aumento de verdades. La vision que Popper a de la evolucién de la ciencia se acerca cada vez mas ala de * tuna seleccién natural de las teorias: las teorfas que per- ‘manecen son aquellas que resisten a los asaltos, pruebas ¥y conteaprucbas, Bn su teoria relativa a las revoluciones ‘ientificas, Kuhn aporta otra idea no menos importante: > nos muestra que la evolucién cientifica es una evolucion de la propia vision de las cosas o-de lo real, es decir, que la ciencia se desarrolla por revoluciones paradigmati cas. Los paradigmas son algunos principios que asocian © disocian las nociones fundamentales que rigen y controlan todo el discurso teérico. Una pequenisima mo- dificacién de paradigma, como, por ejemplo, el paso del 37 paradigm ptolemaico en el cual sol gira alrededor wee terra al paradigma galleano —que enuncia que te denna tia alrededor del sol lleva consigo clectiva Maree oensecuencias considerables en la propia vision BerMande y del lugar dela humanidad en el seno del de ance La pasta de relieve de esta idea de paradigms we Rekdsnentalen el pensamiento de Kuhn, Sepun est. GhetiAterro por encina de as teorias se encuentran, Stconcentesomisblselgus press fundamen ieee Contnolany rien, a menuto de manera oelts, sre tes Seno ciemifio, organizindole de tal 9 cual ina, stg prior no sooo sbi 90508 ory simplemente los principios dea logica Pure mente eleva el debate epstemologio @ mul tiplesinnsles, uno de Tos cuales coneierne ala propia ra cS dad de las core cientfias, Eneste punto, S€en- eimai en oposicin los puntos de vista de Lakatos ¥ se djetabend El primero defendala idea de ave a t= Se eolucion de las teorascietficas progresa la \Cracionalidad, lo que evidentemente lleva consigo una \fueva definicion de este concepto. Por el contrario, Fe: Srabend se situa, segun sus propio trios, en rane del canarqutsmo epstemplogico» ave Puede re ‘Slharec de cote modo: “Estate una pruralidad de teorias SConeepeiones! todas funcionan, todas pueden fur ~- Lonar:tinguna es verdadera, pero esomno tleneinguna importancia». Mas atin, el conocimiento cientifico no ha foido'y no padra enriquecerse mis que sk conserva ersono una snarquta epistemic Sl, por desgracia, in chela fers uniicada bajo et bicvlo de una verdad, ‘icfecundided seria agotada rapidamente, Por ello, la Slenels wo progresa tanto.ni prineipalmente gracias al Stpimiente Je una gran teorlaunifcadora en wn mo- mento dade, Es innegable, sin embargo, ue la teoria Twtontana, la teorta de Maxwell que unifica el campo Clettromagnétic, el principio de Einstein que enuncia 58 la equivalencia masalenergia, la teoria de la universal dad el codigo genttico, han hecho que la cienca progr se. Perolas ruptoras, os debates yconlicos permaren tesde ideas tambien hacen quela ciencia avance.Enesle Contents se planta la cuestin: que es lo que se puede Calificar de cemttio sin ambiguedad? Como dstnguir to cienifico de lo no cientifico?Incluso despues de un tstuerzo proigioso, los epstemdlogos han sido incapa. es de esablecer un criterio rgurosoe inatacable para Ia cienifiidsd, De lo. que resulta quel centfico es To ave tiene el consenso dels sbatas blancasre# decir de Ios propio clentificos La inseripcidn de la ciencia es cultural, social, historica Asi la cientficidad ya no se aos muestra como a pu: ca ranaparenca de as eyes del aturalra:Descbr- tmos que lleva ens un universo de ieoras, de iden y de paradigms y que todo esto se hallainscrito en la cult. Parlahistoriay Ta sociedad. Resltanecsarioabordar la cuestion de la inscripeién social de la ciencia, cuestion’ Que principalmente han puesto de relieve Adorno y Ha Bermas. Estos autores exponen que el enraizamicnto del onocimientocientifico en una sovieded dada es ind pensable para concebir la ciencix. No esate la clencia pure hecho deencontrary probar as leyes de ineatw faleza no implica que el conoctmiento, los Conceptos) la Teoria que dan forma a esta les se vuelvan bras tment intemporalcsy universal. Los conceplos que pas recen mas evidentes hoy, como el de energta, han sido Producidos por un silo de reliesioneseinvestigaciones paride las nocones de fuera y trabajo, transplanta dans au vez dela experiencia scil y humana, La ener gis, que se convirtisen el concepto clave de laclenciaf Hea finales del siglo XIX, es inseparable de una histo. ria social, Exlste una estvecharelaion entre el de 59 corolla de a ermanamis, aera de as mains Se ragga el desarrollo de i industea, El progreso Toutdnco de in cilzacion industrial y de Ta cencia Ur incnegi no consye una pura omen, sto se cor at contrario, permite presagiar una inter eteninacton, Se debe concebir el conocimiento cient Aco cn su inscripcin tral, soil enti, ara Sinema porque Ta observacon misma, desde que ya to consi solamente en dbservar a simple vst, es t= Duala de los mirumentos de una sociedad de una 1 Por ejemplo la tecnica Spica va unida evident. ‘ent Ta observation yaa teora galleanas. Hoy Telescoplosy radiotelescopios modifian el campo de lo teal al ampiaro: pronto habré una, incluso varias esta ones cnpaciates eon telescopo, su situacion extra terrenre permitré que aparerean objets celesesinv= Siblesonsondables hasta cl present, portadores al vez de caracteres nuevos, El desarrollo del conocimiento ‘enufico ce inseparable de una teenlogi, a su vez un se SicESTy a una civacion ta produclon de tucvor medion de observacion 0 de experimentacion transforma sn cesa ls condiciones del conocimiento Loreal ben To sabemos, noes sera nunca agotado or ‘lespiitunumanoy por el conocimientocentfico Debemos consigerar asin que nos hellames en una Una cultura comporta una vision del mundo, un moo de ‘eortar perlbir= lo rea. El moda de stecortaty Pet Clbins dena iencia en una época dada no es eterno. As por ejemplo, durante dos silos el conocimiento ha intentade reduc lo complejo to simple, los objetos Compucstona las unidades Tundamentalesporlasque =- taban constituidos,yreconocer las leyes que regan es tos objeton Se puede imaginar otro modode concebir Io teal que excayera el aislamiento del objeto en reacion ST sujet otuacton tipiea dela disyuncionsujetotobjeto 60 propia de la ciencia clisica),y tambien el aistamiento del ‘bjeto en relacién a su entorno (situacién tipica del me todo experimental. Asi, la observacién de los primates y sus relaciones sociales en el seno de su entorno ha apor: tado conocimientos invisibles con el método de aisla- miento dela jaulay del laboratorio EI modo cientifico de aprehensin de los objetos de-> pende de una cultura: pero esta, actualmente, se ha vuel- to dependiente del modo cientifico de concebir la reali dad. No carece de interés comprender el tipo de relacion {ue se instaura entre la ciencia y la sociedad, En un prin: eipio, el conocimiento cientifico constituia una especie de islote marginal en el seno de la sociedad. La institu i6n cientifica no existia y los investigadores eran afi cionados en el sentido etimoléaico de la palabra. Des pues, ene curso del siglo XX, la ciencia se ha convertido én una institucién pesada subvencionada y alimentada a , la ver por la sociedad. ¥ en este momento se ha produc: do un muevo tipo de relacién circular entre ciencia, tec nica y sociedad. La teenologia producida por la ciencia transforma la sociedad, pero también, por retroaccién, la sociedad teenologizada transforma a la propia cien cia. Esta ltima es, ast, producida por una sociedad lo mismo que es productora de esta sociedad. Pero el cien: ‘ico, carente de medios para conocer la sociedad, no llega a situarse en su seno. ;Podria contribuir a resolver este problema la sociologia? Se estan llevando a cabo es tudios socioldgicos sobre la ciencia: se estudian las rela- ciones sociales en laboratorios: por ejemplo, estos est dios nos muestran (sin sorprendernos demasiado) que Jos investigadores se parecen a los dems hombres, que sucumben alas modas, al pret @ penser, enfin, que en cl eno de los laboratorios existen conflictos nacidos de la vanidad y de la busqueda de prestiio.. De esta forma, la actividad ciemtifica es reinsertada cen la sociedad por Ia via de la desacralizacién, Pero, ges 6 esto verdaderamente suficiente? No lo creo, pues Ia so Giolosla todavia es menos poderosa que la ciencia que Considera. No puede ser considerada, pues, como la seiencia de Ia ciencia», aunque desarrollandose pueda Contribuir a ella, Ademés, Ia ciencia de la ciencia no puede ser reducida a la sola dimensién sociologica. La Zoncepeion segin la cual la ciencia seria pura y simple: mente el producto ideologico de una sociedad o de una clase es una concepeién mutilada, mutilante. Por su mo- do de relacion con el mundo de los fendmenos y el tipo de intercambios y de verificaciones que mantiene con és te, la clencia supera esta concepcion determinada y pueril que hace de ella solamente una «superestructura Ideologicar. En cierto modo, las weorfas cientificas refle jan las ideologias en la medida en que estan unidas a vi Siones del mundo. Nos falta una cienca snooléias ave srmita ver emo se retinen, se encasenan, se armonizan, nas aotras, se autorregulan, se autodefienden, 86 auto- reproducen y se propagan las ideas. El problema de una Giencia de las cosas del espiritu, 0 «noologia», nos lleva, fademas, a considerar las condiciones bio-antropologicas. del conocimiento. Solo se puede comprender el mundo exterior sise tienen en cuenta las condiciones, las posibi Tidades y los limites que organizan el conocimiento. Este problema, filosofico y bio-antropolégico a la vez, le con- cierne ala ciencia de laciencia. La reintreduecién del sujeto en el conocimiento cientifico Una ciencia de la ciencia impone concebir el conoci- imiento de todo conocimiento en su enraizamiento a la ver cerebral, espititual, nool6gico, cultural, social e his: torico. Para realizar este enfoque, no s6lo necesitamos conocimientos mas amplios y més ricos que los que ponemos; debemos ser capaces también de asociar lo e {que nuestro modo de conocimiento tradicional pone en disyuncién, separa, aisla, Si enunciamos que todo conocimiento, por ejemplo fisico, esta inscrito en la so ciedad, le corresponde al fisico no s6lo estudiar los obje- t08 fisicos, sino tambien reflexionar sobre los caracteres culturales de los conceplos y teorias fisicas, asi como sobre su propio papel en la sociedad. Semejante esfuer- 20 supone la introdueci6n de la reflexividad consciente, {es decir, la reintroduccion del sujeto en el conocimiento ccientifico, Mucho se ha discutido sobre el sentido y el al- cance de las relaciones de incertidursbre de Heisenberg, Estas vienen a ser la admision de que, en un cierto nivel radical, el observador ya no puede disociarse de su ob- servacién; entra en dicha observacion y la perturba. En sociologia y en antropologia se plantea el mismo proble- ma a otra escala. El antropélogo se dice: «Pero cémo es ‘que yo, miembro de una cultura dada, portador incons- ciente de los valores de esta cultura, puedo juzgar una cultura extrafa que se comenzé por ealificar como pri- rmitiva y que ahora denominamos arcaica? ¢Nuestros criterios de racionalidad son validos para tal cultura?», © ‘Semejantes preguntas abren la via para una autocritica fundamental de la antropologia que comienza por la re lativizacion del observador. Este se pregunta entonces: egquién soy?, ¢donde estoy?s. El «yo» debe surgir, pero no se trata del yoorgulloso que pretende juzgarlo todo y que, en realidad, se refugia las més de las veces tras un falso anonimato («la ciencia habla por mi boc»). Del ‘yoo que se trata es del «yo» inquieto y modesto de quien piensa que su punto de vista es necesariamente parcial y relativo. La reintroduccién del yo no es otra cosa que la reintroduccién autorreflexiva y autocritica de! sujeto en el conocimiento. Este argumento es vilido también para la sociologia: zquién soy yo, que hablo de las clases so- ciales?, gcual es este trono desde lo alto del cual las con- sidero?; pues, en definitiva, nadie dispone de semejante 8 trono, ni siquierael titular de una cétedra universitaria ‘Asi, de todas partes surge la cuestién del swjeto y, en mi 'yanoes posible ocultarloo desposeerlo, falmente, queda la necesidad de una toma de cons- ciencia, a la vez, de los limites, las carencias y las temanchas ciegas* del conocimiento cientifico. Anado {que semejante toma de consciencia no conduce a una es pecie de desintegracion en una duda y un pesimismo ge- heralizados. Es, por el contrario, un logro positivo, pues Tas falsas claridades, las falsas transparencias, las falsas respuesias ¥ las pseudo respuestas deben ser necesa- tiamente desintegradas si se quiere encontrar por fin la verdadera via y Jas respuestas adecuadas. El descubri- Imiento de un limite, de una carencia en nuestro conoci- tiento constituye en si mismo un progreso fundamental de conocimiento, Abandonamos un falso infinito en el gue se tenia la ilusién de que el conocimiento iba a desplegarse de forma ilimitada y de que el mundo llega: ria a ser totalmente transparente para nuestro espiritu. Es cierto que el conocimiento de nuestros limites desem: boca en un mas all que quiza no s6lo sea impensado, s- ro también impensable; pero, por ello mismo, nos damos. cuenta de que el juego del conocimiento es un juego en las fronteras, en los limites de lo claro y de lo oscuro, de lo pensable y de lo impensable. Ahi reside el verdadero problema del conocimiento, En fin, por mi parte creo {ue vivimos una época histérica en la que tomamos cons- Ciencia de la ceguera caracteristica que acompatia al ‘aumento inaudito de los conocimientos. En tanto que el conocimiento cientifico siga siendo ciego respecto del papel que desempenia en a sociedad y el lugar que ocupa en la sociedad, continuard aportindole al poder medios de muerte y de presion, Aunque insuficiente, la cons- ‘iencia de este papel es necesaria para que fructifiquen ‘sus ventajas y sus posibilidades de liberacion. of e LAIDEA DE PROGRESO DEL CONOCIMIENTO* Antes de tratar el tema siguiente, «Problemas ligados al progreso del conocimiento», me resulta evidente que el primer obsticulo es el de Is problematica de la nocién de progreso y la problematica de la nocién de conoci- miento. Es decir: es verdaderamente progresista la no- ‘ion de progreso que utilizamos? ¢Es verdaderamente cognoscente el conocimiento de que hablamos? ¢Es ver- daderamente conocido? Es decir: gsabemos ‘de qué hhablames cuando hablamos de conocimiento? Esto me obliga en primer lugar a una breve introduccién, a una, breve tentativa de reflexién acerca de la idea de pro- reso. Hocer progresar la idea de progreso: el progreso es tung nocién que al parecer se cae de suyo; es acumulativo por naturaleza, lineal, s@ traduce de manera a la vez Cuantitativa (aumento) y cualitativa (es decir, por un mejor»). Durante decenios se ha vivido con la evidencia de que el crecimiento economico, por ejemplo, aporta * Ponencinen cl Forum europe Les lets de progres (Alpha, septiembre 1980). oe 6 desarrollo social y humano, aumenta la calidad de vida, yy que todo esto constituye ef progreso. Pero comenzamos Adarnos cuenta de que puede haber disociacién entre cantidad de bienes, de productos, por ejemplo, y calidad dde vida; vemos igualmente que, a partir de un cierto tumbral, el crecimiento puede producir més perjuicios {que bienestar, y que los subproductos tienden a conver- Hrse en los productos principales. Por tanto, este con- cepto de progreso no esta tan claro. En segundo lugar, estamos habituados a asociar a la idea de progreso la idea de racionalidad, la idea de orden y la idea de organizacion: para nosotros, lo que debe progresares el orden y no el desorden, es a organizacion no la desorganizaci6n. Dicho de otro modo: si el Uni Yerso se descompone, sila vida muere y sila humanidad se hunde en el caos, es evidente que la idea de progreso debe dejar lugar a la idea de regresin. Ahora bien, es ‘aqui donde se nos ha planteado desde hace més de un siglo un problema fisico sorprendente y que tenemos tendencia a descuidar en nuestro universo humano y so- ial. Este problema ha sido planteado por el segundo principio de la termodindmica, que es un principio de Uegradacién de la energia cuando ésta se transforma en calor. Ahora bien, todo trabajo produce calor, y de este modo la energia tiende a degradarse irreversiblemente El calor no es solo degradacion, como les parecié a Car- rot y Clausius: tambien se muestra, en su naturaleza misma, como agitacién, dispersion molecular y, con los trabajos estadisticos de Boltzmann, como desorden; es decir, que enel Universo fisico existe un principio de agi tacion, de dispersion, de degradacién, de desorden y ceventualmente de desorganizacion. Y nuesiro Universo thos plantea un problema notable por el hecho de que pa- rece haber sido producido, segiin la hipotesis admitida actualmente, por una deflagracién, es decir, por un fend- ‘meno calorifico de agitacién y de dispersion. No obstan- 66 te, desintegrindose, dispersindose, es como se organiza, Fragmentaria y localmente sin duda, pero con produe- cién de nicleos, de atomos, de astros, de moléculas. Dicho de oico modo, en el Universo fisico vemos un doble juego; su progreso en la organizacion y en el orden vva asociado al mismo tiempo, de manera inguietante, a ‘un proceso ininterrumpido de degradacion y de disper: sion. ¥ por lo demas, sabemos que incluso aquello que esta mejor organizado, nuestros astros, nuestros soles, ‘que pueden vivir miles de millones de afios, morira por explosion o por extincién; asi, nuestro Sol probablemen- se ha muerto tres o cuatro veces y se ha reconstituido por gravitacion, Sabemos también que la vida, fendmeno rogresivo y multiprogresivo, con su evolucion enmarar fiada en el reino animal y en el reino vegetal, conoce la muerte, es decir, que todos los seres vivientes mueren en. tun momento dado, y no solamente los individuos, sino tambien las especies: Ia historia de la vida es una heca: tombe de especies. De este modo, también alli, el progres so va acompatiado de su contrario. Lo que significa que alli donde hay progreso, éste no constituye toda la di- mension de la realidad; es un aspecto del devenir, pero noel tnico. Por otra parte, un progreso unilateral, como tun progreso de especializacion, puede reflejar_ insu: ficiencias que sabemos que son mortales. Asi, por ejemplo, especies animales que han logrado adaptarse de manera maravillosa a un medio dado, cuando se ha transformado este medio han sido incapaces de sobrevi- vir, y han desaparecido, Y también podemos decir —y es: {a es.una idea que ya he anunciado— que los subproduc- tos regresivos o destructores de un progreso pueden convertirse en los productos principales en un momento dado, y aniquilar el progreso. Y si esto es asi, si el progreso siempre va acompanado de su contrario en un vinculo completamente misterioso, ¢por qué nos nega: ‘mos a considerar esta complejidad del progreso cuando or consideramos las sociedad humana y undo consi vamos historia social? Por tenemos una vision Teratva tan pronto eulrca ex dct ue ere ene Sropevo automatic, indetinido natural yeni, o- Ino'fesint gue emis ue In decade radactn® (pole den: atoms vijos nos ha os, mtstendencla tenemos aver que aiededor de tonotro se degrada too, enpleando una expresion ct argot rane sonore comps) Hay que dent ademas que, on el wniverso isco, biotic’ socilégco antropologco existe una proble Tht complel del progres Dect complejidad igi Chaue a de, sau Inde Progreso, comporta Inert Shunbre-comporta su negctony su degraacion pen Gia y comporta al sno tiempo In Tucha contra Ta Segracin, Dcho de ato mod, hay que hacer un progres en aiden de Progreso. El progreto debe dejar Beer una nocionlnca'sinple segura, reversible pura tolverse complejo polemic. La mocion de Progrero debe comportarauiorieny rllenviad Conocerel conocimiento os palabras sobre el problema del conocimiento. El poeta Eliot decia: «¢Cual es el conocimiento que perde- ‘mos con la Informacion y cual es la sabiduria que perde- ‘mos con el Conocimiento?s, Queria decir con ello que el Conocimiento no es armonia; comporta niveles diferen: tes que pueden combatirse y contradecirse a si mismos. Conocer comporta «informacion», es decir, posibilidad de responder a las incertidumbres. Pero el conacimiento no se reduce a la informacién; el conocimiento aecesita cestructuras tedricas para poder dar sentido a lainforma- ‘cién; y nos damos cuenta entonces de que, si tenemos de- ‘masiada informacion y no las estructuras mentales sufi cientes, el exceso de informacion nos sumerge en una 68 cnube de dessonocimienton, cose que nos ceure con Seen te ee meses Feriddece Se he opoesto a menudo la concspclon del Mrundo del honesto hombre dal siglo XVII‘ adel Tombze modero: el honesto hombre de siglo XVII te m stock de lforinacion lniado sabre el und ta ids! Hombre’ tenia muchas posibilidade de aicuiar Suinformacion, san teoras ‘elope, roctonalisee, tscepias tena muchas posblidades de reflexion por gue tenia tiempo de rele y de mesitar. El honesto Rambre oo que quiser sec el ehonesto hombrer del Siglo XX, se ve enfentado a una catia de informa Fe aeeioe toe peel ese neoetvla cane Shao een CES ete ee erect eae ne cere pecializada existe una postbiidad de efenon ry de Tit povgue yo no hay Geno Hire ni deseo de ree Xonar Veros, pes, que se planta un problema: deme Sida informacion occuree el sonocinier, Per exice tito problema: demasiaa teria tambien fo oscurece. ) Geis Inala toria?4Y ln mala dovrina® Ev agua Ges ciera sobre st nema porque cree poser la eal dado la erdad Lorin ge eta a todo lo previsto de amerano, Esto se ve muy bien aller certonperl6dicos de paitdoe: eventos siempre confinan a ea pol tea del partido, cuando olaconfrman, nose abla de estos eventos icho de ore mode: i teria sabelotodo detente la realidad que la contradicey detest cl cone! Iento que la conteta De est modo ene Conocimie to tencinos lara ambigoedad fara compl” da queen aides de Progreso. demas, existe este otro problem: os conocimien tony el Gonociniento bose Lentiean. Hl progres de ios conocimicttos eopcialzndos que no se pueden co imnicarente a levaconsigo una Tegresion del conoct lento genera Ins eae generale ue queda son ideas 9 absolutamente vacias y abstractas; y se puede elegir tentre ideas especializadas, operacionales y precisas, pe: Fo que no nos informan para nada sobre el sentido de huestras vidas, © ideas absolutamente generales, pero que ya no tienen ningun contacto con Jo real. De este modo, el progreso de los conocimientos leva consigo luna dislocacién del conocimiento, Ia destruccién del conocimiento-sabiduria, es decir, de un conocimiento {que sea un alimento para nuestra vida y que contribuya. a bonificarnos a nosotros mismos. ‘Si ciega el resto de las dimensiones de la realidad, un conocimiento unidimensional puede, por lo mismo, aporiar ceguera, Dicho:de otro modo: una vision de la ‘Sociedad que no viera en la Sociedad mas que los fend menos econdmicos, por ejemplo, seria una vision uni mensional que olvidaria los demas problemas sociales, los problemas de clase, los problemas de Estado, los problemas psicolégicos y los problemas de los indivi- uos. Y, por otra parte, cexisten drdenes de conocimien- tos diferentes (iloséficos, poéticos, cientificos) oun solo conocimiento, un solo orden verdadero? Durante siglos, clorden verdadero del Conocimiento era la Teologia. Y actualmente el orden verdadero del Conocimiento se Il mma Ciencia; por lo demas, ésta es la razon de que toda vo- Juntad de monopolizar la Verdad pretenda detentar la sverdadera» ciencia, Elproblema del conocimiento cientifico LLlegamos ahora al problema del Conocimiento cien- tifico, Si consideramos este Conocimiento cientifico, es indudable que desde el siglo XVII hasta los siglos XVI, XIX y XX, ha realizado extraordinarios progresos, sia hablar —no hago un catalogo— de los progresos mas re- cientes en materia de microfisica, de astrofisica, y en materia de biologia con los descubrimientos de la genéti 0 «a, de Ia biologia molecular y de I eiologia, ¥ estos progresos elim vericados evidentemente por las ap clones tence, desde la energia stom alas man pulaciones genéticas, De este modo sabemos con cet Sumbre creciente la composicionfisicn y quimice de muestvo Universo, ls leyes de iteraccin que lo rgen, Conocemos nuestro. Inger. en este. Universo. fico Sriziamos eno tercer planeta dc un pequeno astro en tna galana de extrarradio~,conocemos cada ver melor in organivacon de nuestro So, sabemos stuarnos con precision cada vez mayor en ta evolucion que ha hecho {ue una rama primstia através de una evolucion muy iversificante haya producldo diferentes especies hom? nidae, entre sls, finalmente, la del Homo Hamada Piena, pore al mismo liempo due hemos adquirido esas Certidumbres, hemos perdido algunas certidumbres sm tiguas, algunas poeudo certilumbres,y hernos ganado tna incertidumbre fundamental hemos jada de creer nos en el seno de un Universo fio y cemmo, no sabemos de donde procede nuestro Universo, no sabemoss donde ‘a. nosabemos pot ue nacio, Alora sabemes que vida te organza en uncion de un cddigo pveico ue se en Cuentraenel dco desoiribonucteic. Pero, cde donde hanged esta informacion endfienda? Como ge ha pro ducido? geual es cl sentido de In evolucion ies que to tiene? Cus eel sentido de noesraenstoncla?(¥ cul ts lanaturalezadel espiriuconel que pensamos todo es: to? Dcho de tro modo! mismelempo que un progr so de los congcimientos, hay un progeso de las icer {idambres, dir que Inelso un progreso de In igo- Los fendimenos progresivosiegresivos, es decir, que hacen progresarelconocimientoy la ignorancia lave, conatituyen progresoe reales. quiero decir que, en ii ‘opinion, reconocer una ignorancia yuna inceridumbre corstituye un progreso. Pro tambidnsabemos queen la) 1 Ciencia las consecuencias de los progresos de conoct tmientos no son necesariamente progresivas. ¥ por lo de mas, este ¢s uno de los puntos establecidos desde hace ‘mucho tiempo, puesto que se dice: la Ciencia progresa ‘Como conocimiento, pero las consecuencias pueden ser fatroces, mortales (bomba atémica). Ahora bien, queria decir aqui que las potencialidades negativas o destructi- vas no slo se encuentran en el exterior del conocimien: to cientifico, es decir, en la Politica, en el Estado, en la Sociedad; también se encuentran en el interior. As rante raucho tiempo, el método fundamental de la Cien- cia ha sido el método experimental, que consistia en to- mar un objeto 0 un ser y ponerlo en condiciones art tales para intentar controlar las variaciones que se PrO- vocan en él, Ahora bien, la experitventacion, que ha set~ vido para alimentar los progresos del conocimient0, ha provocado un desarrollo de la manipulacion, es decir, de los dispositivos destinados a la experimentacidn, y est manipulacidn, de subproducto de la Ciencia, ha podido Convertirse en el producto principal en el universo de las ‘aplicaciones técnicas, donde finalmente se experiment para manipular (en lugar de manipular para experimen: tan. Dicho de otro modo: las potencialidades manipula- doras cuya utilizacién le reprochamos al Estado han si- do producidas por el desarrollo del propio Conocimientoy cientifico, es decir, que el Conocimiento cientifico tiene tun cardcter tragicamente ambivalente: progresivo/regre ‘He hablado de la especializacion. Quiero decir que comporta progreso, éfectivamenté, porque el prozreso reside en la organizacion del trabajo que permite el de- sarrollo de los conocimientos: pero también produice regresion, en el sentido de que los conocimientos frag- me ¥ no comunicantes que progresan significan al mismo tiempo el progreso de un conocimiento mutila: do; y un conocimiento mutilado siempre conduce a una due n practica mutilante. Se puede decir que el Progreso del Conocimiento ciemtico es inseparable de los progresos de la cuantificacién: esto es incontestable. Pero esto se convierte en regresién desde el momento en que se pro- duce lo que Sorokin Iamaba la cuantofrenia, es decir, tuna visién dnicamente cuantitativa donde desaparece to- da concepcién de las cualidades. Sabemos, como acabo de decir, que la experimentacién constituye un progreso, pero que al mismo tiempo, ademas del problema de la manipulacién del que acabo de hablar, la experimenta. clon puede conducir a una regresion del conocimiento cen la medida en que crea conocer un objeto abstrayéndo- lo de su entorno. Cada vex mas, deseubrimos que en lo ‘que a los seres vivientes superiores concierne, la obser- vacién es superior ala experimentacion. Come sabemos, se experimentaba con los animales, y particularmente con los monos y los chimpaneés, en laboratorio; es decir, ‘que eran animales aislados, encerrados en jaulas, a los que se les aplicaban tests. Pero estos tests eran incapa: ‘ces de revelar las aptitudes y cualidades que se manifies: tan en fa vida social, afectiva, practica, de los chimpan- ccés en libertad. Se ha realizado un progreso desde que se abandoné la experimentacién para estudiar a los chim: Pancés en su sociedad y en suentorno naturales. Y la pa- lente observacién de una ex mecandgrafa, Janette Lawick-Godal, autora de un libro muy conecido sobre los chimpancés, ha sido més itil para el conociniento ciemtifico y ha revelado una complejidad de comporta: rmiento y de inteligencia que el método experimental era ineapaz de ver. Otro ejemplo: se puede decir que la formalizacion de las teorias cientificas constituye un progreso incontes- table, particularmente porque permite la desustanciali: zacion del Universo, es decir, que se deja de considerar que el Universo esti constituido por sustancias fijas, s- tables, y en su lugar se ven relaciones; pero, al mismo 3 tiempo, sila formalizacién se convierte en el unico modo de conocimiento, conlleva una regresién, pues legamos fa un mundo desencarnado que ya no esta constituido ‘mas que por las idealidades matematicas. Y, por una asombrosa paradoja, vemos que los ciemtificos vuelven muy ingenuamente a} platonismo, es decir, que para cellos la unica realidad son las ecuaciones que se apli- cean alo reai, pero, sobre todo, no lo real alo cual ellas se aptican La reduccion, la simplificacion, han sido métodos heuristicos. Asi, por ejemplo, ha sido preciso simpli car, es decir, poner entre paréntesis el problema del su- jeto para no ver mas que el objeto; ha sido preciso aislar ‘el objeto estudiade del sujeto que lo concibe y de su en toro. Hay que reconocer que esta simplificacién, esta reduccién, esta disyuncién, han conducido a progresos Fabulosos, puesto que la obsesion por lo Elemeatal, la ‘obsesin por la Ley Simple ha conducito al descubri: rmiento de la molécula, luego del atom, y luego de la particula, La bisqueda de una gran ley del Universo ha conducido 2 {a genial teoria newtoniana, y despues a la ‘ng menos genial teoria einsteiniana. Pero actualmente parece que esta simplificacion llega a un limite, es decir, {que la particula no es la entidad simple, que no hay una formula Gnica que detente la clave de todo el Universo, y llegamos a los problemas fundamentales de incerti ‘umbre, como en el caso de la microfisica y de la cosmo- logta. Por otra parte, por método y provisionalmente, po: demos aislar un objeto de su entorno, pero, por métado también, no es menos importante considerar que Jos ob- jetos, y sobre todo los seres vivientes, son sistemas abier- tos que slo pueden ser definidos ecologicamente, es de. cir, en sus interacciones con el entorno, que forma parte de ellos tanto como ellos mismos forman parte de él. Lo gue quiere decir que los efectos conjugados de la super: especializacién, de la reduccion y de la simplificaci 1" AY ‘que han producido progresos eientificos incontestables, conducen hoy a la dislocacién del conocimiento cientii- co en imperios aislados entre sf (Fisica, Biologia, Antro- pologia), los cuales s6lo pueden volverse a unir de forma mutilante por la reduccién de lo mas complejo a lo mas simple, y conducen a la incomunicabilidad de disciplina a disciplina, que en absoluto llegan a superar los pobres esfuerzos interdisciplinares. Hoy se da una ocultacion de todo lo que se encuentra entre las diseiplinas 9 gue no ‘es otra cosa que lo real, del mismo modo que no se alean- za a concebir en absoluto que los seres que nosotros so: ‘mos, ustedes y yo, son seres humanos espirituales, biol: sicos y fisicos; lo sabemos, pero no alcanzamos a hacer Ia articalacién porque esto cae entre las disciplinas. ¥ ciertos cientificos creen ingenuamente que lo que sus ltiles no pueden aprehender no existe; asi, dicen los bidlogos: «Estudiamos las moléculas, pero no sabemos nada de la vida, pues la vida es una nocién puramente ideal»; o bien se ha pensado que el Hombre no existia; puesto que se pensaba que sélo existfan las sociedades 0 las estructuras, podiamos ahorrarnos el concepto de Hombre. Pero, ¢por qué ahorrarse el concepto de Hom- bbremas que el conceptode rata oel de pulga? Lo extraordinario es que no nos demos cuenta de que el corte entre Ciencia y Filusofia que se realiz6 a partir del siglo XVII cor fa disociacién formulada por Descar. tes entre ef Yo pensante, el Ego cogitans, y la Cosa mate- la Res extensa, crea un problema tragico en la Cien- cia, es decir, que la Ciencia no se conoce a si misma, no dispone de capacidad autorreflexiva. Y este drama con- cierne, por lo demas, tambien a la Filosofia, puesto que sta, al dejar de ser alimentada empiricamente, ha sufri- do la agonia de la Natuyphilosophie y el fracaso de la Lehensphilosophie; hay tanta extralucidez. en Husserl ‘cuando diagnostica la crisis del Conocimiento cientifico, como ilusion metafisica, evasion estratosférica en su 8 idea del «ego transcendental». Asi la filosofia es impo- tente para fecundar a la ciencia, que a su vez es impoten- te para concebirse. Lo que quiero decir, para concluir, es que debemos comprender que los progresos del conocimiento no pueden ser identifieados con Ia eliminacién de la igno rancia. Deben ir unidos a un progreso de la ignorancia. [Nos hallamos en una nube de desconocimiento y de in- certidumbre, y esta nube la ha producido el conocimien- 10; se puede decir que la produccion de esta nube es uno de los elementos del Progreso a condicién de que se le re conozca. Dicho de otro modo: conacer es negociar, trabs- jar, discutir, pelearse con lo desconocido que se recons: tituye sin cesar, pues toda solucién a un problema pro- duce una nueva pregunta. Asi pues, debo detenerme en esta conclusion provi sional: e] Progreso de la Ciencia es una idea que compot- {a en si misma incertidumbre, conflieto y juego. No se puede plantear absolutamente 0 como alternativa Progreso y Regresion, Conocimiento e Ignorancia. Y, sobre todo, para que se dé un progrese nuevo y decisive en el conocimiento, debemos superar este tipo de alter: nativa y concebir con complejidad las nociones de Progreso y de Conocimiento, 16 snipe EPISTEMOLOGIA DE LA TECNOLOGIA* Si intento reflexionar sobre este titulo de Epistemo- ogi de la tecnologia, me pregunto, para comenzar, side hecho no estamos en un universo en el que laepistemolo- fa ya esté tecnologizada sin saberlo ella, al considerar este objeto abstracto: la tecnologia. Primera observa: lon: creo que desde el punto de vista epistemologico es imposible aislar Ia nocién de tecnologia o rechné, pues bien sabemos que hay un vinculo que va de la ciencia a la) técnica, de la técnica 3 la industria, de la industria ala } sociedad, de la sociedad a la ciencia, etc, ¥ la téenica ) aparece como un momento de este circuito. Este cir.” cuito, en e! que la ciencia produce a la técnica, la cual produce a la industria, Ia cual produce a la sociedad in. dustrial, es un circuito en el que efectivamente se da una tela, y cada termine retroacta sobre el precedente, es ) decir, que la industria retroactéia sobre la téenica y * Ponencia en el Cologsi internacional «Technologie et culture postindustilles, organizado por el Centre d'Etudes du XX Siecle y [2 Universidad de Niza, Niza, 12 majo 1978 publicado en Medanaly ses. Calis de recherches commoicationnelles 1,181) n la orienta, y la técnica retroactiia sobre la ciencia y ta orienta, Por tanto, yo diria que el primer problema, en el curso de nuestro discurso, consiste en evitar aislar el termina de techie, 0 sea, reificarlo y, dicia, idolatrarlo: F idolatrar la técnica no sélo es hacer de ella un objeto de ‘culto; también es considerarla como un idolo a abatir, a la manera de Moises, o incluso de Polieucto. Pienso en- tonces que este dificil debate comienza en el no aisle rmiento del término de técnica. Por el contrario, plantear cen térmings disyuntor y simplificador la técnica, que se convierte en una especie de entidad a la que se atraviesa de una estocada, es, creo, un debate equivoco. ‘Si no queremos aislar la tecnologia, debemos enton: cces unir el término en un macroconcepto que reagrupe fen constelacidn otros conceptos interdependientes. Ya no se puede separar el concepto tecnotogia del concepto ciencia, del concepto industria, y se trata de un concep- to circular, puesto que todo el mundo sabe que uno de los principales problemas de la civilizacion occidental es ‘que la sociedad, en el fondo, evoluciona y se transforma enestecircuito ciencia tecnologia + industria. eee: ‘Tengo la impresion de que el término de téenica, de rech ,polariza algoen este circuito: y lo que polariza en pri- mer lugar es la idea de manipulacién. De dénde procede esta manipulacién? La ciencia oc cidental se ha desarrollade como ciencia experimental y, para los experimentas, fa tenido que desarrollar pode- tes de manipulacion precisos y fiables, es decir, técnicas para verificar. Dicho de otro modo, la ciencia ha comen: zado como un proceso en el que se manipula para ver ‘ear, 0 sea, para encontrar el conocimiento verdadero, ob- jeto ideal de la ciencia. Pero la introduecion de este cir- 8 atssamacnstte cuito manipular + verificar en el universo social provo- EEE. ca por el contrario una inversion de finalidad, es decir, cada vez mas se verifica para manipular. En su universo \) cerrado, el cientifico esta persuadido de que manipula (experimenta) para la verdad, y manipula no ya solamen: te objetos, energias, electrones, ni solamente unicelula- res, bacterias, sino también ratas, perros, monos, per suadido de que atormenta y tortura por el ideal absolu: tamente puro del conocimiento. En realidad, también alimenta el circuito sociohistorico en ef que la experi ‘mentacign sirve a J2 eanipulacién. La manipulacion de los objeros naturales ha sido concebida como emancipa: cién humana por Ia ideologia humanista-racionalista, Hasta una época reciente, el dominio de la naturaleza se identificaba con el desarrollo de lo humano. Ahora bien, fen estos tltimos decenios se ha producido una toma de consciencia: el desarrollo de la téenica no s6lo provoca* procesos de emancipacién:; provoca también nuevos pro- | ceesos de manipulacion del hombre por el hombre, o de los individuos humanos por las entidades sociales. Digo «nuevos» porque desde la prehistoria se inventaron pro- ccesos de sometimiento o sojuzgamiento muy refinados, particularmente para con los animales domesticados. El sometimiento signilica que el sujeco sometido cree siempre trabajar para sus propios fines sin saber que en realidad crabaja para los fines de quien le somete. Bfecti vamente, de este modo el cabeza de rebafo, el carnero padre, cree que continia mandando el rebano que dirige, ‘cuando en realidad obedece al pastor y, en ultima instan- cia, ala ligica del matadero, Con la tecnologia hemos intentado modos de manipu: lacin nuevos y muy sutiles, mediante los cuales la mani: pulacion de las cosas necesita el sojuzgamiento de los hombres a las técnicas de manipulacidn. De este modo, se hacen méquinas al servicio del hombre y se pone a los, @ J hombres al servicio de estas maquina. Y seve muy bien 1 Cihimoinstanci como es manipula el hombre por pata la maquina que manipula las cosas afin debe rar, Situémonos ahora otro nive:entend Ia init cian de la tecnica ‘en Ia epistemologia de nuestra to Giedad y de nuestra cvilizacton en el sentido de qe To aque se apica cada ver masa nucstras vidas y a nsira tociedad esl logica dels maquinas artificial. Es ah, Justamente, donde resi Ta fuente dena nueva manip Tacion,Dicho de otro modo, no aplicamos los exquettas tccnologics solamente sobre el trabajo manual nchiso fr la maquina artificial, sino tambien sobre mustrag propias concepciones de Ia sociedad, de la vida ¥ del Rombre. Agu, pienso que la aparicion conjunta de a bermétcay dela teria de a Informacion tee na in portanci capital. Dela cibernetica hay que hablar como te tado gran sistema de pensamiento se presenta en dos verttenter se da fa verente en Ia que hay un mensaje huevo, una compleldad nueva, ue nos llevan a modi ary cnriquecer nuestra visi ye dala vertiente de a Feduccion de cualquier oo aspecto de loreal en Pro ‘echo del elemento: nusvo, que deja-de ser completo puesto quelo reduce odoa s La importancia de a tora de la mnformacion y de la cibemetica puede ser de una ran fecundidad para Ins clencias tacale, como To tertimonia la obra: de Abraham Moles, que seencuentrapreseme ag Asa etbernetica ha restaurado cenificarente al haceriacomplea la idea de finalidad: ha restaurado la idea de totaltdad, no en el sentido global, dso, vago o imperialist, sino en el sentido de organtzacion de unto toque no se reduce a In suma de ss partes: ha ent Guetido la eausalidad! con Taw idess de retoacedn ne paiva y posiiva, Esta es la verfenve fecunda, Pero es Eridenie gue en fs otra vertiene la cibernsia ha ser 80 ttc aineaeen vido para la reduccién de todo lo social, humano, biols: co, a la logics unidimensional de las miquinas aril Resumo hasta el extremo. ¢Cusles sor fos rasgos de esta légica de las miguinas artiliciales? Para empezar, ustedes sober, y estos loque von Neumann sacé ala luz asombrosamente desde los afos cincuenta, que en rela ion a las demas méquinas naturales, vivientes (entre éllas la sociedad humana), la maquina artificial es una Maquina que no puede integrar, tolerar el desorden. Ahora bien, el desorden tiene dos caras: por una parte es + Ja destruccién y por la otra es la libertad, la creatividad. Escierto que esta logica de orden acarrea en si misma la voluntad pretendidomente racional de liquidar todo de- | sorden como nefasto y coma disfuncional cs or ra parte las mguinas atfciales no tienen generatividad. Lo que sorprende en li T&S tiinima ‘bacteria es que es capaz de autorreproducirse, auto producirse y autorrepararse a medida que las moléculas Que la constituyen se degradan, mientras que la maquina artificial no puede regenerarse, no puede repifodutirse, ¥ por To demas esto no deja de tener refacion con el hhecho de que no tolere el desorden, De hecho, las mi saeoheria ls aparentesindeterminaciones oer {idumbees Perocsta mismo idea de un parametro oculto tats a Paracleto ocuto, el eelebre Dios oculto de muestra metafsienoceidental Patines precise decir que un mundo absolutamente deteninictay un mundo absoutament aleatorio exc ser buanente uno'y ctr, al expiitu humano que Tes Brera at que sin dua hay que intentar colocar en al sare preciso, pues, que mersiemas estos dos mounds aque sinembarg, se excuyen,sies que queremos on re stestra mundo, Su initeigble mercla es la coe thon de un relative intcipiblidad del universo Cera sent bay una contradiccin logicaen a asoetacion de den ydesorden, pero es menos absurda que [a pobre cele abandonado al dios azar, Digamos que orden y SeNden lus, asia, son metafisics, mientras que Juntos son isos. ‘i fuee. c= preciso que aprendamos @ pensar om juntamente orden y desoreen.Vitalmente sabemos Hea Smclavarr eb eso que se Hama la strates Est BeeEsSate hemos aprendido, de formas diverse, 3 ar on aes Hay uefa je, La ene raeaeesue estuera eneldilogo cada vez mas rio.con area oro para que este dilogo sea cada vez mas pro Funda aya saber que el orden es relative yrelacional pinueel desorden es ncierto. Ou uno y otro pueden ser see gins deun mismo fenormeno’ una explosion de eehellus esta determinada fisicamente ¥ obedece a as {Syen del orden fisicosgamico, pero, al mismo tempo, (iedatuye un aecidene, una deffagracion, una desi teracion, agitacion y dispersion: desorden, por ante 106 cee — Para establecer el didlogo entre orden y desorden ne. cesitamos algo mas que estas dos nociones: necesitamos asociarlas con otras nociones; de ahi la idea del tetra: ‘grama’ orden desoren a interaccion organizacin Ove auiere decir esto? Ouiee decir que necesita: mos coneebireluniverso a partir de una dialgica entre tetos terminos,que se requierenelunoalotro, que nece- Sitan cada uno dl otro para contituise, que son ada ting inseparable del otro, complementario del otro, al tmisme tempo que antagonisa del otro. Y este tetragra tha nos permite coneebir que th otden del wniverso se utoproduce al mismo tiempo que se atopraduce este tniversoa partir de las interacclones isicas que prod ten organisacin, ero ambien desorden. Este tctragra trace necesnrio para conccbir los otfogcnesis, pues las articulas, lo neleosy los asttesse han constituido en Testurbulencias yen la diaspora los dtomos se han cons tituido en i forts terrible de las estrellas, y el origen de la vida son remolinos, torbellinos y relampagos. El tetragrama nos permite concebir, pues, tas morfogéne sis pero también las transformaciones, ls complejica Clones, los desarolios, ts degradaciones, as destruc: Clones, ls decadenci. Pevoestetetragrama en absohe toes Ia clave sagrada: noc! el H.V.H.biblico, no nos 08 Ia clave del universo, ne es el ducho del universo, no mmanda nada; es simplemente una formula paradigms. aque nos permite concebir el juego de formaciones 9 transformaciones,¥ ave Nos permite que no olidemos Tacomplejidad del univers. Lejos de ser la clave de ui ters, esta formula moe permite dialogar cone mistevo cl universo, pues actualmente el orden ha dejedo de 107 aclarar todas las cosas: se ha convertido en un problem Tandon es tan misterioso como el desorden. Lo risrvo Geurrecn lo que ala vida concieme: nos qued&bamos es- {apefactos ante la muerte; hoy sabemos que la muerte ccfresponde ala normatidad de las interacciones fisieas Toque causa estupelaceion desde el punto de vista fsico {cue la organizacion viviente, que el orden viviente Paco muy répidamente sobre la necesidad de estable- cor una dialdgiea entre organizacion y entorto, objeto y Seto. ¥ voy al punto principal de mi preconclusion: es preciso que econorcamosel campo real del coneiimien {o. El campo real dl conocimiento no es el objeto puro Sino el objeto visto, perebide ¥ coproducido por no Soles. EL objeto del conacimiento no es el mundo, sino Ta comunidad nosotros mundo, porave nuestro mundo forma parte de muestra vision del mundo, la cual forma parte de nuestro mundo, Dicho de otto mod, el objeto {el conocimivnto es la fenomenologia y no la reatidad Gntolotica, Esta fenomenologia es nuestra realidad de eres en el mundo, Las observaciones hechas por Ios €s- piritus humanos comportan fa presencia ineliminable de Biden: de desarden y de organizacion en los fenémenos titolo, macrolsics, ssrlncs, bilgos, eco Topicos, antropolopicos, ete: Nuestro mundo reales el de lununiverso cuyo observador jams podré eliminar el de Morden y del eusljamas podra eliminarse ast mismo. Y Tego rapidamente a mi conclusion. Tl primer punto es que hay que invertir wna concep: cion del conoetmiento lentifivo que se impuso despues de Newton, Despucs de Newton el conocimiento cierto se convittioen eh abjeto de la ciencia. El conoctmieno Semifico se convertiaen busqueda de certidumbre. Aho- Sabien, actualmente la presencia de Ia dialogica entre el Srdeny el desarden nos muestra queel conocimiento de te intentar epociarconlaincertidumbre. Lo que quiere 108 ie decir al mismo tiempo que el fin del conocimiento no es ) descubrir el secreto del mundo, o la ecuacién clave, sino |= y dialogar con el mundo, Asi pues, primer mensaje: «Tra ‘baja con Ta incertidumbres. El trabajo con la incertie | dumbre turba @ muchos espiritus pero exalta a otros hos incita a pensar aventuradamente ya controlar ‘nuestro pensamiento. Nos incita a erticar el saber es: tablecido que, lst, se impone como cierto. Nos incita a auto-examinarnos ya intentar auiecriticarnos Contrariamente@ la apariencia, el wrabajo con lain certidumbre es una incitacion a la racionalidad’ un uni verso que no fuera mas que orden no seria un universo racional, seria un universo racionalizado, es decir, se su Ponda que obedece a los modelos igicos de nuestro es Piritu. Seria, en ese sentido, un universo totalmente idealist. Ahora bien, el universo no puede ser raciona: lizado totalmente —hay algo que es irracionalizable— 2Y qué es la racionalidad? Es lo contrario dela raciona fizacién, aunque proceda de la misma fuente: es el didlogo con lo iracionalizado, incluso con lo irracionalt zable. ‘Tercer punto: el trabajo con la incertidumbre ine ta al pensamiento complejo; la incompresibilidad para- digmatica de mi tetragrama (ordenidesordeninterac: cionlorganizacién} 90s muestra que no habré jamais una 7alabra clave una formula clave una idea clave que Hija el universo. ¥ la complejidad no es solo pensat lo uno y lo miltiple conjuntamente, es tambien pensar con juntamente lo incierto y lo cierto, lo logico + lo contra? dictorio, es la inclusion del observador en la observa Una dltima palabra, que serd una apertura al domi nio politico. Es cierto que no hay ninguna leccion directa {que sacar a partir de las nociones fisicas o bioligicas de orden y de desorden, en el dominio social, humano, his: \orico y politico. ¢Por qué? Porque en el nivel antropo- 109 social el deserden puede signficar la libertad o el eri wrchry porque la palabra desordee es isufiiente para blamed lo exomenes unanosde eatin ae Nie arden a puede signcarcosieiiento, po el aera satrreglacon, No obstant, no hay nngin eeantajedinecloqu sacar de logue acabo de decir sobre Uidearsden'y sobre el orden em la sociedad: ay, sn em sadge? ur nstacton indieca a romper con la mitoo vie idcologia del orden La itologia del orden noes wee snente en la iea reaceinara en la que toda Inne (ES toda novedad, signifies depradacion, peligro “Mhertéscoa tambien nla wopia dena sociedad trans parent, sin conflict sin desorden 110 sensing dees re: MAS ALLA DEL DETERMINISMO: EL. DIALOGO DELORDEN Y DEL DESORDEN* Elpasado ests fiado de una vex por todas, pero futuro, em una pra medida, es ire, fd. eX Tow Personalmene, no me gusta mucho ta vstin rmoneeiste del mundo. Preieo la vison pot Feta, infinitamente mas cerca de fa realidad. Se nda laidea de confit, sss lcual en Te real estn fanclonand principles formad resoinformadoresoponiendoseconstanteme tes Esta vision cx mucho mds facifra gue le (hn universo memotetsay racial en a gue {odo ead estaletdo dena vexpor todas RENE Tow Ninguin debate puede estar purificado de los humo: res, manias, obsesiones, acritudes incluso, propias de los debatientes, No puede haber debate «puro», es decir, va- ciado de toda subjetividad y afectividad. No obstante, en ‘ocasiones, el humor, la arrogancia, el espiritu de inquist- cidn (denuncia de los habitos perniciosos, perjudiciales), parasitan el debate, lo ahogan o lo transforman en cho- que de coraceros, y esto en el corazén mismo de la arena {ue los curiosos creen aseptizada y racionalizada: la del debate cient ico. Todavia mas asombrosa es la incapaci- + Publicadocn Le Diba, S novembre 198 m ime dei dad paraconceir el punto visa dl or: oo rare ener en la reseha del debate Chomsky Piaget cee yadda (Theor dled, sao a scans Ba dy eu, 1979, qe en thr ee campeones, bide de center as ypc peanecen cd 2 es oe eton ya anpomentacon el sm dda seria preciso, dondeuiera gus fle Soe 7 i 7 1e cierre el debate, es de- Hee cone renee Fe aac nda debate, ms duc wiser co pet alent stale ingens ode escondicones sie tt ea ct historicas, en las que emerge todo de- tas, cular Herel ieatades de Sl bates adem ts dei sobre todo Cu gece dos oe peraigmaticomente : Esta conscencia le ha flee ee a René _Esin.conseen a ine fanaonagones Thom, cuy0 la que etaia dedicad 31 le ee teeta ars esas apace ncn ln a gue eica Ta iene om ree Pergacion de las lees de la naturaleza, de la 8a promulgate um ma popular> Se adel del determine versal De hecho, vemos que el término popula sive para desipnaridenunciar una «mala» epistemologia en rela- fon la buena, que es ede raza», puesto que emana de la “taza de los verdaderos epistemdlogos». Thom, jupite- Fiano, excluye a Bachelard de los epistemélogos verda- Uerov/buenos, pero incluye a Popper y Kuhn (que, en st pluma, se comierten en los «productos... de la filos Giemtifica anglosajonas). De este modo, se instala en el tron epistemologico, convirtigndose en el representan- m2 poe le te Upico de esta epistemologia a Ia francesa, pueril y arrogante, cuya debilidad denuncia él mismo. Aqui, co mo en todas partes, la pretension ingenua y exclusiva de cientificidad es la mascara dela irracionalidad. Lacabana vacia del tio Thom ‘Thom inventa completamente un rasgo comiin funda- mental de las sfilosofias subyacentes» de Monod, A\lau Prigogine/Stengers, yo mismo: «Todas glorifican ultr jantemente el azar, el rsido, as fluctuaciones, todas ha- cen a lo aleatorio responsable bien sea del origen del ‘mundo [.. bien sea de la emergencia de la vida y del pen: samiento sobre la tierra». Ahora bien, cada uno de los autores referidos intenta concebir la asociacion y la cooperacion de lo aleatorio y del determinismo; cada uno a su manera pone de relieve la importancia de los factores de orden que intervienen en todo nacimiente, constancia y consistencia de organizacién. En lo que a mi concierne, escribo (diferencidndome de este modo de Michel Serres, que exclama aventuradamente: «Si el de: sorden precede al orden, y slo es real el primero» «Lo tinico que es real es la conjuncién del orden y del desor- dens, y digo que el problema de todo conocimiento mo: derno es concebir esta conjuncién (EI Merodo, tomo I, Barcelona, Ed. Catedra, 1981, p. 95). Se ve, pues, que la vision thomiana de lo que él cree que es el pensamiento de quienes él cree que son sus adversarios «procede de un cierto confusionismo mental, excusable en los auto- res de formacién literaria, pero dificilmente perdonable en sabios diestros en principio en los rigores de la ra ica (Thom, «Halte au hasard», Le Dé 1974.2 pare, 22. Entremos en el problema: Thom abre de forma parti: ccularmente curiosa un debate particularmente intere- sante: «Donde se encuentra hoy el problema del deter El ve en el determinismo una realidad evidente y no tuna categoria filoséfica, un concepto claro ¥ simple, ¥ no una nocion cuyas acepciones han sido variables y cu yo sentido ha evolucionado (cfr. para este tema el articu: lo «Determinismes, de Balibar y Macherey, en la Ency* clopaedia Universalis) desde el determinismo mecanico labsoluto de Laplace hasta el probabilismo moderno, En todo cuestionamiento del determinismo ve una debili- dad o un extravio incomprensibles, cuando el desarrollo de las ciencias fisicas y biologics esta provocando este _nuevo cuestionamiento desde hace un siglo. Como un tedlogo persuadide de que sin fe en Dios ya no hay mo- ral, Thom imagina que sin fe en el determinismo ya no hay voluntad cientilica de investigar. Ahora bien, si es cierto que el mito, del determinismo universal ha sido, ¥ teventualmente todavia puede demostrarse, heuristico, hho es menos cierto que su cuestionamiento, como en Bohr o Heisenberg, ha podido revelarse no menos hew ristico. Lo heuristico no es tinicamente una idea, es tambien el conflicto de ideas. Lo heuristico es el cues tionamiento, ineluido el cuestionarntento de un cuestio- namiento. “Ahora bien, se ve que Thom no se interesa par los problemas planteados por el encuentro entre las ideali- dades tearicas y los fendmenos empiricos, ni en las con: iciones dialogicas y conflictivas del desarrollo de los ‘conocimientos, sino en la soberania de la idealidad. Para €,el conocimiento cientifico se reduce y tiene su quint esencia en la formalizacién. El postulado subyacente de este «thomismo» es que todo lo real es algoritmizable. fectivamente, los descubrimientos mas admirables del pensamiento cientifico han sido formulaciones de algo: na inn aan he ritmos. Pero, ¢no podemos preguntarnos sien el univer: 0 real no existe lo no-algoritmizable, lo 0 reduetible, lo no unificable, es decir, lo incierto, lo impredictible, el ala, eldesorden, el antagonism? J ‘4 partir de ahora, eno se convierte el problema del conocimiento, no en expulsar y rechazar fuera de st reino lo incierto, lo impredictible el alea, el desorden, el antagonism, sino en buscar didlogo.eon ellos? De la simplicidad det determinismo a la complejidad del orden No olvidemos que el problema del determinismo se ha transformado en un siglo, La idea de determinisine se ha flexibilizado y enriquecido correlativamente. La idea de las leyes soberanas, anénimas, permanentes, que ¢gulan todas las cosas de la naturaleza, ha sido sustituida por Ia idea de las leyes de interacciones, es decir, depen: dientes de las interacciones entre cuerpos fisicos que de- penden de estas leyes. Asi, la gravitacién no rige a los ‘cuerpos materiales: rige las elaciones entre cuerpos ma- teriales, y, sin cuerpos fisicos, 0 con anterioridad a su constitucién.” no hay leyes gravitacionales. Aun més: el problema del determinismo se ha convertido en el del or: den del universo. E] orden significa que no sélo hay «le- ) yes» en nuestro universo, sino también constrenimien- ( tos, invariancias, constancias, regularidades. La idea de | orden es mas rica que la idea de leyes, y nos permite comprender que los constrenimientos, invariancias, constancias, regularidades, dependen de condiciones singulares o variables. De este modo, las condiciones sin gulares deta génesis de nuestro universo han determina: ddo constrefimientos, que a su vez han determinado la aparicion, Ia seleccion, ia estabilidad de ciertas particu- 2. Eadeci, en los hipetéticos primerisimos segundos del univecso. us las, a partir de lo cual se han constituido reglas o leyes de interaccion entre dichas particulas. Asi, la vision ho- mogeneizante ¥ anonima del antiguo determinismo ha si do sustituida por una vision diversificante y evolutiva de las dleterminaciones. Elorden del universo se autoprodu. ce al mismo tiempo que se autoproduce este universo a partir de las interacciones fisicas; asi, no podia haber ins teracciones electromagnéticas, gravitacionales, nuclea res, antes de la aparicion de las particulas. Pero a partir de ese momento, en y por estas interacciones, se consti tuyen las determinaciones organizacionales propias de las estructuras de tales 0 cuales sistemas (nicleos, at0- mos, molécwtas, astros, organizaciones vivientes), es de cir, que no existen fuera de estas organizaciones.” Mejor auin: vemos que el orden biologico, es decir, las invariancias, constancias, reglas, regularidades propias de los fenémenos vivientes, soto ha podido constituirse tras una larga y marginal evolucign fisico-quimica, y en condiciones de existencia temporales, locales y preca Fias, que son las de nuestro planeta. Este orden no es, pues, ni absoluto, ni eterno, ni incondicional Es et pro- ducto de una evolucion particular y desviante que se produce en ef seno de un pequefio planeta de un sol de extrarradio, y, si existe vida en otro planeta, sera igual- mente particular, marginal, provisional, ‘Vernos, pues, que el orden del universo no séio es productor (o mas bien, come veremos, coproductor) de Tenémenos organizacionales. Es, al mismo tiempo, pro- ducto de éstos, y aumenta, se desarrolla, con el de- sarrollo de las organizaciones. Verios que mas aca y mas alla de las «leyese de la naturaleza, estan sus condi 3. Estado va unicamente uni a a hipess, qe actual teesia mis plausible, de un unversosurgldo de una dflagracion ort finales vida para todo Universo que compote genesis, es decir evo" Jacion 9 no vemos come Sela paris reconeliar com un universe iam vilyetero. ne wepaee ciones de aparicion, de existencia, de continuacion. Ve- ‘mos que hay leyes que necesitan ser producidas y repro. ducidas sin cesar, y que ademas 6e desarrollan y modifi ean, como las que rigen el orden Viviente. Pero debemos ver también que si el orden se de sarrolla al mismo tiempo que las organizaciones, éstas (niicleos, dtomos, moléculas, soles, organizaciones vir vientes) se constituyen con Ia cooperacion del desorden {agitacién, encuentros aleatorios). ¥ este es el sentido del principio de von Foerster, caricaturizado y deformado por Thom, del «orden por el ruido», Von Foerster no ha. ev el elogio ultrajante del azar. Muestra que el encuentro enire algunos constrehimientos elementales y energias no direccionales produce formas nuevas de organiza cién,es decir, al mismo tiempo desarrolla orden, Del desorden Aqui, es preciso definir esta nocién de desorden que, » ‘en mi opinién, es mas rica que la de azar. De igual modo que el orden no se identifica con el determinismo de las eyeS generales que rigen la naturaleza, el desordea, aun. {que siempre lo comport, no se identifica con el alea o el azar. El desortien no es una nocién simetrica al orden. Es un macroconcepto* que, al mismo tiempo que con: tiene la idea de alea siempre, puede comprender bien sean las ideas de agitacién o de dispersion, bien fas de Perturbacionlaccidente (en relacién a un funcionamien. to, a una onganizacién), y, cuando se tata de una mé. Quina informacional/comunicacional (como la maquina viviente) las ideas de ruido y de error. Ahora bien, el desorden ha irrumpido en ef universo 4 Belin el smacroconceptos en Ef Método I La navuraleca dele eae: 436, 9 sobre feo I Mod a ida dele id "7 fisico con la termodinamica, en tanto que calor, es decir, dispersion, agitacién, degradacion (de la energia), y ha invadido el cosmos desde el momento en que se ha con- ccebido que éste habia surgido de una especie de acciden- televento térmico inictal. Mas radicalmente, el desorden se ha instalado en la individualidad mierafisica, no solo en los atomos 0 moléculas de un gas, sino en todas las particulas subatomicas, cuyo comportamiento es aleato- Tio, es decir, impredictible para un observador. El alea, observa justamente Thom, se define negati- vamente: «Es aleatorio un proceso que no puede ser si rmulado por ningin mecanismo, ni deserito por ningtin formalismor. Es, como dice Chaitin, «lo que es algorttmi- camente incompresible» (G.J. Chaitin, «Randomness and Mathematical Proof», Scientific American, 232, 1975, pp: 47-52). Ahora bien, para nosotros y volveré a este «para nosotross), el universo fisico, biolégico, humano, com- porta lo aleatorio, es decir, que ai el futuro biolégico, ni el futuro césmico, ni el futuro antroposocial pueden ser deducidos de algoritmos. Comporta agujeros, zomas de imprediecion, de indeterminacidn, y puede que de incon- cebilidad. Es cierto que el azar de los comportamientos indivi duales (particulas, seres vivientes, seres humanos) puede estar sumergido en una concepcién estadistica que abar- {que las poblaciones, y en la que no sélo se encuentren las, tradicionales «leyes de la naturaleza», sino que se const suyan nuevas «leyes del azar». Pero este azar no es anula- do por ello, En adelante, tenemos un conocimiento de doble entrada, alestoria una, determinista la otra Pero, desde el momento en que vemos que las formas, ‘nuevas, las innovaciones, las creaciones, aparecen en las desviaciones o fluctuaciones, desde el momento en que las transformaciones evolutivas dela vida no se hacen de forma frontal y masiva, sino que parten de individuos desviantes en relacién a la norma de la especie de la que us proceden, desde l momento en quel evento single Beeidentesel err» incluso, no pueden ser absorbldos tena descripcion del futuro, vemos entonces efectiva mente que el futuro no puede ser algoritmizado 10 que feconoce Thom en la bella Trasecitaa como exergo de tate aricul, pero que depende de un texto mas tereno Sue su llamoda al orden entrevista en Le Sauvage, a Planete de once Thoms, enero 1977) Ts cierto que se puede considerar,y sobre todo a ai- velde os fendmenos humanos que son ala ver ssos, bioldgicos, sociales, cultural, histricos, que msc ) hos de los azares no son otra cova que el encuentro de series caunles determinstas de orden eferente, pero Snionces esto supone reconocer que el encvento entre tstos determinismossecfectun ene desorden. Es cierto Que se puede considerar que la explosion de una estrella cota determinada fsicamente, pero esta explosion cons. fituye un devorden, a la ez accident, desinvegracion, ) teiacon,dispersdn. Es cierto que queda un orden cos. tnico constitu por el universo onganizado en estrellas J sistemas astrale, pero este orden ¥2 noes e rey del Sniversoces minoritario en relacign ata materia noorga: nizadaencl sono de una nube gigantesca, Este orden es- Ud undo, al mise vempo, a as organzaciones que constituyen los sistemas exthases Dcho de otro modo, ts tan necesaio ue haya orgonizacion para que hayan Teyes de la naturateva, como que hayan leyes dela nat raleza para que haya organzacion Resulta que el antiguo orden etermolabsolut de las leyeseoberanastunversalcs, esl antiguo determini: mo laplaceano que exluia odo ales, toda incertidumbre, toda bifureacion, enel pasado asl como ene futuro, han muerto, Pero noel orden tla determinacin, Al contra ia ides de orden y la Wea de determinacion se en Citniran enriqucidas, lexibilzadss, pluraizadas, Pero tate enriquecimientos efectdaasoclandoes dos Meas, ne Jn invisible una, reprimida la otra en la ciencia clisica: 1°, la idea de organizacion (que permite comprender la construccion, produccién, reproduccion de orden y de ‘ordenes diferentes); 2.°, la idea de desorden. En el universo hay produccién de orden a partir de los constreitimientos genésicos singulares propios de es te universo, a partir de los procesos organizadores que fen él se constituyen (formacién de nucleos, atomos, estrellas), pero estos procesos comportan desordenes {agitaciones, dispersiones, encuentros aleatorios, estalli dosirupturas en la nube originaria, a partir de los cuales van a actuar los procesos gravitacionales). La idea enri quecida de orden ya no puede expulsar a la idea de de- sorden, Debe abrir un dislogo ordenidesordeniorganiza: cin. A diferencia de la explicacion clasica que mandaba al infierno extracientifico todo lo que no podia depender Uinicamente de un paradigma de orden absoluto, la expli- cacion moderna recurre a un paradigma incompresible ordenidesorden/interaccionesiorganizacion. De este mo- do, el mito. del determinismo deja lugar a la problema: tica de un orden que se ha vuelto ineluctablemente complejo, es decir, que esté unido de manera no solo an: tagonista, sino también complementaria al desorden, el cual lanza su desafio —fecundo y mortal como todo desafio—al conocimiento cientifico. La oposicién ontologicaimetafisica y la problemética metodolégica Parece absurdo asociar orden y desorden y querer considerar su didlogo, en tanto se permanezca en la al: ternativa lamentable entre dos ontologias: por una par- te, un universo cuyo auténtico ser estaria tejido de or- den; por otra, un universo cuyo auténtico ser estaria tej do de desorden. Ontologicamente, hay un conflicto entre dos vi 120 del mundo, La primera postula un universo que obecede idealmente al calculo, idealmente algoritmizable, y que tun demonio neolaplaciano, si estuviera dotado de las fa cultades adecuadas, sabria deseribir en su pasado y pre. decir en su futuro; a partir de ai, todo el esfuerzo de la ciencia consistiria en aproximarse lo mas posible al puesto ya los poderes del demonic. La vision de un mundo abandonado al azar conduce a tun demonio antagonista del primero, Dios oculto cuyos caprichos imprevisibles gobiernan el universo. No obs- tante, cuando se considera de cerca, se ve que el azar plantea por si mismo un problema que excluye al deter ‘minismo en su principio: el de las relaciones entre el es piritu humano y la realidad del universo. Este problema es: la imposibilidad de eliminar el azar, eprocede de la debilidad de los medios y recursos del espiritu humano, de su ignorancia, que le impiden reconocer el determi niismo oculto que se encuentra tras los azares aparentes, el orden inmutable que se encuentra tras las perturba: clones del desorden? 0 bien traduce la insuficiencia de Inalgoritmizacién, de la formalizacion, de la logica, ante la riqueza compleja de lo real? Quizis existan todavia muchos determinismos ocultos bajo aparentes azares. Pero quiza también, en profundidad, el universo sea im. posible de idealizar y racionalizar totalmente. Seria més rico que elespiritu. De este modo, el azar no sélo nos aporta incerti- dumbre respecto de los procesos en que interviene, sino también incertidumbre sobre su propia naturaleza, es decir, incertidumbre sobre la naturaleza de la incerti: dumbre, ¢ incertidumbre sobre las posibilidades y limi: tes de nuestro espiritu, En este sentido, el azar nos apor ta lo que la pobre ontologia determinista oculta: el problema del espiritu humano ante los fenomenos que observalconcibe, Hay incertidumbre ontolégica sobre la naturaleza de la realidad porque hay incertidumbre 12 | sobre las posibilidades del espirits humano ante la rea {dad "A partir de que se reflexona sobre ela la nocion de azar require el observadorconceytuador, A partir de ue aparece como pertrbacion, accident esoreania- Sion, raid a noon de desorden requiere la nin de rganizacin.a ta cual se refleren los accident, pert Bationes,desorganivaciones,ruidos, Dicho de otro ™o- ‘do, el devorden no Puede ser planteado como.unabsoli- to ontolgico, Deke necesariamente set rlacionado. en tanto que alea a nobservadoriconceptuador yen tanto | que accidenelperturbacion uid, a un problema de or tanizacion, 1 pate de ahi nos aparece ef campo reat dl once! rmientory noes # de un universoen si sino el de un uni creo inotpetebidotconcetido por un esprit hic ef Jnunecedeet un universodel que wose puede exluiral Cepirtu hurano que To considera, del que nose pueden elimina, pot tanto, low problemas de conocimiento ge plantea ia naturalera de este expritu, Este campo real Ue tas obvervacioneshechas por los espritus humanos Semporta la presencia ineliminable de determinisios 3 Seat, de orden y de desorden, en los fermenos micro, macro, astrotisivo,biologicos, ecologies, antropol6e fon Ristorcos, Entonces, tenemos. que abandonar Ta Gation ontoligica ararecesidad para consierar si Copresencia, Enonces, la busqueda de Tas determina. ues 7 Ta consieracion de los alas, aceidentes de Sordenes, von ambas necesavias yTecundas. Pero toda delticacionfeiticaion del Determinism o del Arar es rey esteril Un unversoforalente deternado es Tnuniverso en el que no puede suceder nada nuevo 3 donde no se podria introduci el e=petu human que To hcerva, Un eniverso totalmente abandonado a azar no Seria mis que ru y furor Ahora bie, para nosotros CTuniversoesa lavecorden,organizacion, ruido furor. 12 Debemos renunciar, pues, a la ideologialideatismo! idolatria del determinismo, asi como a la ideologial idolatria del Dios Azar. Sin duda, en el culto al azar se puede psicoanalizar un desco oculto de volver a en- contrar la gracia divina, de liberarse de los constref mientos y servidumbres de lo real Es cierto que el determinismo responde a las necesi- dades especulativas y practicas del espiritw humano: sdesambigaizar» el entorno, dominar lo real. Pero el mi to de un universe totalmente determinista se ha conver tido en la ideologia de ta dominacion de la naturaleza, donde nada podria escapar al control del espiritu y de la técnica de los humanos. Se ha convertido, sorrelativar mente, en el sueno idealista de un universo que debe obe- decer necesariamente a los esquemas mas simples de nuestra légica humana. Con lo que se llega a un idealis- mo dialoiresco: lo que no puede ser formalizado, no tiene derecho a la existencia, Lo real debe obeceder a lo formal, y no aplicarse lo formal a lo real. Por lo demas, ‘Thom no ha ocultado, en textos diversos, su platonismo. Contrariamente, a mi me parece «realista creer que lo real desborda en riqueza y complejidad a lo formal y lo «acional. Renunciar al determinismo ontologico es abrir- \ se a la idea de que nuestra logiea, necesaria, es insufi lente para concebir la riqueza de lo veal Entonces, el problema no es divinizar o exorcizar ef azar, sino dejar de intentar eliminarlo idealmente del ‘mundo. Es preciso que eliminemos tanto el punto de vis ta ideal del demonio laplaceano como el del neo-Dios Azar para situarnos en el punto de vista real del hombre: social-que-vivern-elmundo. Debemos abandonar, por pobre y aporética, Ia idea de un universo tnieamente de: terminista 0 tinicamente aleatorio. El postulado del determinismo nouménico no tiene ningun interés feno: ménico. Puede animar a investigadores limitados, pero la Investigacion no tiene una necesidad vital de ser acu- 123 hada por este pobre mito: el misterio del univers, la eae a del conocimiento, son estimulantes suficientes Sifdgotablesa lavee- Es preciso, pes, que abondonemos sina opesicion ‘ontligicaerahisia para. considerar ina probtematica metodologic: la del conocintenta “tetel uniserag cre observador jonas pod eliminar Si desorden 9 del cual james s podraeliminar al obser vador Asi es preciso que superemos la lterativ simplo naaravinecesidad, orden Gesorden. Es preciso que entre Thor enef campo de nuestra realidad, que no solo omprende la observacion, la experimentation, fa cO”- tn. pensador Complejo que erse obedecer al principio de simplifiea ion: Quiere ser fel al ideal de un conecientocuya mi sion esexpulsar lo imprecise, lo incite la paradoj, la contradiccién. Ahora bien, lz complejidad lleva a traba- , jar con el alea y el desorden, los cuales aportan impre Cision e incertidumbre. El conocimiento simplificante 18. Nuestros modelos atribuyen toda morfogénsis a un confit, 3 tin cha entre dow varionatractivone(R. Thom, Sabie structure s morphogentse, Paris, Edislence, 1972, 133 rechaza la incertidufabre, pues ésta lo mata. Del mismo ‘modo que el anaerobio no sabe que hay una vida aerabia rica, puesto que muere en ella, del mismo modo que el pez ignora que el aire no asfixia, sino que hace vivir al animal terrestre, de igual mode el simpiificador no sabe que io que mata su forma de pensar nutre el pensamien- to complejo. La simplificacion determinista cree limplar los excrementos del saber. No sabe que rechaza el «oro del tiempos. Resumamos: pensar no es servir al orden o al desor den; es servirse del orden y del desorden. Pensar no es apartarse de lo irracionalizable y de lo inconcebible. Es trabajar a pesar/contralcon lo irracionalizable y lo in- concebible. 134 ELRETORNO DEL EVENTO* No hay ciencia de lo singular, no hay ciencia del even: \ tar este es uno de fos puntos mas aseverados por una vul- ) ‘gata tebrica todavia dominante J 1. ExgetonvoveL evexro El evento ha sido expusado en la medida en que se le ha idemtficado con la singvlarida, Ta contngenei, e accident, la irreductbildad, lo vivid (nos cuestionare ios més adelante el sentido mismo de esta palabra seventox). No sélo ha sido expulsado de las ciencias ~ fisicoquimicas, sino tambien de scielogia ue iende a ordenarse alrededor de leyes, modelos, estructura, Sistemas, Tiende incluso a ser expulsado dela historia, due, cada ver més, esol estudio de procesos que obede. ena logics sistematicas gestructuralesy, cada vez me- ero, por una paradaja que se encuentra @ menudo en la historia de las dea, en el momento en que una te. * Publicado en Communications, 18 «Ltvenemente 1972 135