FACTORES DE LA PRODUCCIÓN ECONÓMICA

Los factores de producción son los diferentes recursos que una empresa o una
persona utiliza para crear y producir bienes y servicios. Los factores clásicos son
tres: la tierra, el trabajo y el capital; cada cual con sus respectivos ingresos: las
rentas, los salarios y las ganancias. En la actualidad, también se puede considerar
como factor de producción, la tecnología.

Para que una empresa consiga sus objetivos tiene que combinar los factores de
producción disponibles con el tiempo, la necesidad de crecimiento, la
disponibilidad de mano de obra capacitada, las nuevas tecnologías y los precios
de mercado vigentes.

EL CAPITAL
Es considerado el factor fundamental del crecimiento económico, y de los servicios
productivos que servirán para generar la riqueza social de las personas, y elevar la
calidad de vida (según el capitalismo).

El capital se refiere a todos los insumos que se han acumulado a través del
tiempo, que pueden generar algún tipo de valorización y expansión; capital son los
bienes generados a partir de una inversión, que se utilizan para producir otros
bienes o servicios.

El capital posibilita la transformación de los recursos naturales e intelectuales en
bienes de utilidad para las personas. Por ejemplo, la compra de máquinas,
equipos, herramientas, transportes, la construcción de fábricas, bodegas, etc.

A veces escuchamos hablar de capital como sinónimo de dinero, pero esta
asociación no corresponde, porque el dinero por sí solo no contribuye a la
elaboración de otros bienes, no se considera como un factor de producción.

EL TRABAJO
Se refiere a todas las capacidades humanas, físicas y mentales que poseen los
trabajadores, y que son necesarias para la producción de bienes y servicios.
Abarca el esfuerzo humano en la búsqueda de un fin productivo, el uso de la
inteligencia humana aplicada a las actividades, y la ocupación retribuida.

El avance económico y la diversificación han permitido la especialización del
trabajo humano. En la economía moderna, el trabajo es un factor altamente
diferenciado, que engloba una cantidad de oficios y profesiones de muy diversa
naturaleza. Los trabajos más complejos y de mayor valoración económica son los
que provienen de la competencia intelectual, el talento o el genio.

LA TIERRA
Es el área utilizada para desarrollar actividades que generen una producción.
Incluye todos los recursos naturales de utilidad en la producción de bienes y
servicios, como los bosques, los yacimientos minerales, las fuentes y depósitos de
agua; la fauna, la cría de ganado, siembra de cultivos, construcción de edificios,
etc.

La valorización de la tierra depende de la cercanía a centros urbanos, del acceso
a medios de comunicación, de la disponibilidad de otros recursos naturales, del
área, etc.

LA TECNOLOGÍA
Es el conjunto de instrumentos y procedimientos que permiten el aprovechamiento
de un determinado producto. Se refiere al saber hacer y al conocimiento aplicado
a la producción.

Con el progreso tecnológico, el hombre mejora su nivel de producción, es capaz
de llegar cada vez más rápido, mejor y más eficientemente en la búsqueda de sus
objetivos.

La tecnología permite que la producción llegue a niveles encumbrados, porque al
combinar el factor capital, el trabajo y la tecnología se logran la eficiencia y la
eficacia en la producción de bienes y servicios. Hay que entender por eficiencia, el
empleo del menor tiempo posible en la obtención del producto deseado; y por
eficacia, la calidad de los productos.

MEDIDAS PARA MEJORAR LA PRODUCCION DE UNA
EMPRESA
1. Modernícese
Analice las opciones que tiene para modernizar su aparato productivo,
maquinaria, equipos, procesos y gestión. Modernizarse no solo implica
adquirir tecnología, también es una forma de pensar y proyectar su empresa
hacia el futuro. Por medio de la modernización su empresa puede aumentar
su capacidad de adaptación al cambio y de mantenerse vigente, a través del
tiempo.

2. Innove
Su competencia siempre está innovando. Por esta razón es importante que
usted también lo haga para no quedarse rezagado. La innovación le
ayudará a analizar su modelo de negocio para encontrar alternativas
novedosas para mejorar su gestión y hacer un uso óptimo de sus recursos.
Las empresas pueden innovar en su aparato productivo, el uso de la
tecnología y la gestión organizacional, entre otros aspectos.

3. Capacite a su personal para mejorar la competitividad
El capital humano de su empresa es su recurso más importante, por esto es
clave que sus empleados se capaciten constantemente y adquieran nuevos
conocimientos que les permitan seguir desarrollando habilidades para
realizar eficaz y eficientemente las tareas que les corresponden en su
empresa. Capacitar a sus empleados le ayudará a tener un buen nivel de
motivación, productividad, integración y compromiso.

4. Aplique la administración por procesos, no por funciones
Si cada uno de sus colaboradores entiende que sus responsabilidades van
más allá del simple cumplimiento de unas funciones específicas y que en
realidad lo que importa es que los procesos en los que está involucrada la
empresa se realicen, porque con ello se benefician todos, usted contará con
un grupo de empleados comprometido y dispuesto a dar lo mejor de sí para
ayudar a la empresa. De eso se trata la administración por procesos.

5. Conviértase en un motivador efectivo
Mantener a sus empleados motivados y con actitud positiva frente a las
tareas diarias y el trabajo que desempeñan es clave para que todos los
procesos en los cuales se encuentran involucrados sean más productivos.
Por esto es importante generar políticas que velen por el bienestar y
satisfacción de los empleados. Cabe aclarar que al hablar de motivación no
solo nos referimos al salario o beneficios económicos que una empresa les
da a sus empleados. También se trata de las actividades y acciones que
desarrollan las organizaciones en beneficio del capital humano
(aniversarios, reconocimientos, capacitaciones, etc…)

6. Planee
Un elemento fundamental para la dirección de una empresa es la
planeación estratégica, ya que ésta ayuda a definir los objetivos, metas,
estrategias, políticas y procedimientos que se desarrollarán en favor de la
organización. Si quiere realizar una buena gestión directiva es importante
que planee con tiempo y claridad el proyecto de vida de su empresa,
contemplando su contexto y todos los actores que lo conforman.

7. Administre bien el tiempo
Un rasgo importante que comparten las personas y empresas exitosas es la
adecuada gestión del tiempo. Para que una organización o empresa pueda
ejecutar y llevar a cabo todas las actividades que se ha propuesto, debe
organizar y priorizar tareas en función del tiempo. Éste es uno de los
principales recursos cuyo uso es necesario optimizar para aumentar la
productividad.

8. Use la comunicación de forma estratégica
La comunicación es un elemento indispensable para que su empresa sea
más productiva, ya que por medio de una buena gestión de la comunicación
interna y externa usted podrá establecer planes de acción que apoyen la
consecución de sus objetivos, mejorar el clima laboral, generar una buena
reputación, dar a conocer a sus clientes su portafolio y coordinar
adecuadamente el trabajo al interior de su empresa, entre muchas otras
acciones beneficiosas para su ejercicio empresarial.

9. Administre inteligentemente su capital de trabajo
Una buena administración de su capital de trabajo garantiza la solvencia de
su empresa, lo que le permite responder de forma oportuna con todas sus
obligaciones financieras y generar condiciones favorables para negociar,
tanto al momento de vender, como al momento de comprar. Todo margen
ganado repercute en la productividad. Además, cuando una empresa es
solvente, está en menor riesgo de tener que comprometer su operación por
falta de los recursos apropiados.

10. Considere ingresar a nuevos mercados
Posiblemente cruzando las fronteras nacionales existen mercados que
usted aún no sabe que son particularmente favorables para su negocio.
Abrirse a la posibilidad de incursionar en mercados internacionales puede
hacerle descubrir vías para aumentar su rentabilidad y productividad,
aprovechando las oportunidades que ofrecen los tratados comerciales.