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INSTITUCION DEOGRACIAS CARDONA. PEREIRA.
PROFESOR OBDULIO ANTONIO LOPERA E.

LECTORES COMPETENTES. NIVEL B
TALLERES LECTURA COMPPRENSIVA

CONTENIDO GENERAL

TEXTO 1: EMMA ZUNZ. AUTOR. JORGE LUIS BORGES……………………………….03

TEXTO 2: EL ALMOHADÓN DE PLUMAS.. AUTOR HORACIO QUIROGA……………11

TEXTO 3. PEDRO PÁRAMO. AUTOR. JUAN RULFO…………………………………….. 18

TEXTO 4: CHAC MOOL. AUTOR CARLOS FUENTES……………………………………. 33

TEXTO 5: EL PODER DE LA INFANCIA. AUTOR. LEON TOLSTOY…………………….43

TEXTO 6: EL INMORTAL. AUTOR. JORGE LUIS BORGES………………………………50

TEXTO 7: BERENICE. AUTOR. EDAGAR ALLAN POE……………………………………62

TEXTO 8: NO OYES LADRAR A LOS PERROS. AUTOR. JUAN RULFO……………… 69

TEXTO 9: PRELUDIO. AUTOR HERNANDO TELLEZ…………………………………….. 77
.

Ficha Técnica :
Fuente bibliográfica: Libros & Libros .S.A. Guía del Docente. Libros 6,7,8,9,10,11 F. L.
Talleres digitados por el profesor Obdulio a Lopera E. Imágenes Google.com
Textos y fragmentos. Google.com .Ciudad Seva.literatura.us.

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INSTITUCION EDUCATIVA DEOGRACIAS CARDONA. PEREIRA .
PROFESOR OBDULIO ANTONIO LOPERA E.

BIENVENIDO A LECTORES COMPETENTES

COMPETENCIA LECTORA ES EL NOMBRE DE LA ESTRATEGIA QUE LE
PERMITE AL ESTUDIANTE RECREAR SU MENTE TRAVÉS DE UNOS
TEXTOS SELECCIONADOS.

LA ACTIVDAD CONSISTE EN ABORDAR LA LECTURA DEL TEXTO Y
RESPONDER UN TALLER DE COMPRENSIÓN.

LA ACTIVIDAD SE RESPONDE EN EL CUADERNO.

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INSTITUCION EDUCATIVA DEOGRACIAS CARDONA. PEREIRA .
PROFESOR OBDULIO A LOPERA E.

LECTORES COMPETENTES. NIVEL B

TEXTO. 1
EMMA ZUNZ. Autor Jorge Luis Borges

El catorce de enero de 1922, Emma Zunz, al volver de la fábrica de tejidos Tarbuch y Loewenthal,
halló en el fondo del zaguán una carta, fechada en el Brasil, por la que supo que su padre había
muerto. La engañaron, a primera vista, el sello y el sobre; luego, la inquietó la letra desconocida.
Nueve diez líneas borroneadas querían colmar la hoja; Emma leyó que el señor Maier había
ingerido por error una fuerte dosis de veronal y había fallecido el tres del corriente en el hospital de
Bagé. Un compañero de pensión de su padre firmaba la noticia, un tal Feino Fain, de Río Grande,
que no podía saber que se dirigía a la hija del muerto.

Emma dejó caer el papel. Su primera impresión fue de malestar en el vientre y en las rodillas; luego

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de ciega culpa, de irrealidad, de frío, de temor; luego, quiso ya estar en el día siguiente. Acto
contínuo comprendió que esa voluntad era inútil porque la muerte de su padre era lo único que
había sucedido en el mundo, y seguiría sucediendo sin fin. Recogió el papel y se fue a su cuarto.
Furtivamente lo guardó en un cajón, como si de algún modo ya conociera los hechos ulteriores. Ya
había empezado a vislumbrarlos, tal vez; ya era la que sería.

En la creciente oscuridad, Emma lloró hasta el fin de aquel día del suicidio de Manuel Maier, que
en los antiguos días felices fue Emanuel Zunz. Recordó veraneos en una chacra, cerca de
Gualeguay, recordó (trató de recordar) a su madre, recordó la casita de Lanús que les remataron,
recordó los amarillos losanges de una ventana, recordó el auto de prisión, el oprobio, recordó los
anónimos con el suelto sobre «el desfalco del cajero», recordó (pero eso jamás lo olvidaba) que su
padre, la última noche, le había jurado que el ladrón era Loewenthal. Loewenthal, Aarón
Loewenthal, antes gerente de la fábrica y ahora uno de los dueños. Emma, desde 1916, guardaba
el secreto. A nadie se lo había revelado, ni siquiera a su mejor amiga, Elsa Urstein. Quizá rehuía la
profana incredulidad; quizá creía que el secreto era un vínculo entre ella y el ausente. Loewenthal
no sabía que ella sabía; Emma Zunz derivaba de ese hecho ínfimo un sentimiento de poder.

No durmió aquella noche, y cuando la primera luz definió el rectángulo de la ventana, ya estaba
perfecto su plan. Procuró que ese día, que le pareció interminable, fuera como los otros. Había en
la fábrica rumores de huelga; Emma se declaró, como siempre, contra toda violencia. A las seis,
concluido el trabajo, fue con Elsa a un club de mujeres, que tiene gimnasio y pileta. Se inscribieron;
tuvo que repetir y deletrear su nombre y su apellido, tuvo que festejar las bromas vulgares que
comentan la revisación. Con Elsa y con la menor de las Kronfuss discutió a qué cinematógrafo irían
el domingo a la tarde. Luego, se habló de novios y nadie esperó que Emma hablara. En abril
cumpliría diecinueve años, pero los hombres le inspiraban, aún, un temor casi patológico... De
vuelta, preparó una sopa de tapioca y unas legumbres, comió temprano, se acostó y se obligó a
dormir. Así, laborioso y trivial, pasó el viernes quince, la víspera.

El sábado, la impaciencia la despertó. La impaciencia, no la inquietud, y el singular alivio de estar
en aquel día, por fin. Ya no tenía que tramar y que imaginar; dentro de algunas horas alcanzaría la
simplicidad de los hechos. Leyó en La Prensa que el Nordstjärnan, de Malmö, zarparía esa noche
del dique 3; llamó por teléfono a Loewenthal, insinuó que deseaba comunicar, sin que lo supieran
las otras, algo sobre la huelga y prometió pasar por el escritorio, al oscurecer. Le temblaba la voz;
el temblor convenía a una delatora. Ningún otro hecho memorable ocurrió esa mañana. Emma
trabajó hasta las doce y fijó con Elsa y con Perla Kronfuss los pormenores del paseo del domingo.
Se acostó después de almorzar y recapituló, cerrados los ojos, el plan que había tramado. Pensó
que la etapa final sería menos horrible que la primera y que le depararía, sin duda, el sabor de la
victoria y de la justicia. De pronto, alarmada, se levantó y corrió al cajón de la cómoda. Lo abrió;
debajo del retrato de Milton Sills, donde la había dejado la antenoche, estaba la carta de Fain.
Nadie podía haberla visto; la empezó a leer y la rompió.

Referir con alguna realidad los hechos de esa tarde sería difícil y quizá improcedente. Un atributo
de lo infernal es la irrealidad, un atributo que parece mitigar sus terrores y que los agrava tal vez.
¿Cómo hacer verosímil una acción en la que casi no creyó quien la ejecutaba, cómo recuperar ese
breve caos que hoy la memoria de Emma Zunz repudia y confunde? Emma vivía por Almagro, en
la calle Liniers; nos consta que esa tarde fue al puerto. Acaso en el infame Paseo de Julio se vio
multiplicada en espejos, publicada por luces y desnudada por los ojos hambrientos, pero más
razonable es conjeturar que al principio erró, inadvertida, por la indiferente recova... Entró en dos o
tres bares, vio la rutina o los manejos de otras mujeres. Dio al fin con hombres del Nordstjärnan.

Los hechos graves están fuera del tiempo. (No por temor. Vivía en los altos de la fábrica. junto a la ventana. Aarón Loewenthal era. para que no le vieran la cara. pero ella sirvió para el goce y él para la justicia. pero el dinero era su verdadera pasión. ella no quería ser castigada. quizá más bajo que ella y grosero. La vio hacer un pequeño rodeo cuando el perro atado ladró. Emma pudo salir sin que lo advirtieran. apenas lo hizo. Los labios de Emma se atareaban como los de quien reza en voz baja. Con íntimo bochorno se sabía menos apto para ganarlo que para conservarlo. a trueque de oraciones y devociones. 5 De uno. Cuando se quedó sola.. Viajó por barrios decrecientes y opacos. temió que le inspirara alguna ternura y optó por otro. el asiento más delantero. Emma no abrió en seguida los ojos. en el patio de la fábrica había un gran perro y en el cajón de su escritorio. para todos. sino por ser un instrumento de la Justicia. en el insípido trajín de las calles. el año anterior. Ante Aarón Loeiventhal. el informe confidencial de la obrera Zunz.. enlutado. dirigiendo el firme revólver. Era muy religioso. la inesperada muerte de su mujer . que lo acaecido no había contaminado las cosas. ella se había soñado muchas veces. esperaba de pie. Pardójicamente su fatiga venía a ser una fuerza. ya porque en ellos el pasado inmediato queda como tronchado del porvenir. ya porque no parecen consecutivas las partes que los forman. pero Emma lentamente se levantó y procedió a vestirse. Emma se arrepintió. un revólver. Lo pensó con débil asombro y se refugió. para que la pureza del horror no fuera mitigada. conforme a su plan. Pero las cosas no ocurrieron así. Desde la madrugada anterior. como tirar el pan. el último crepúsculo se agravaba. Un acto de soberbia y en aquel día. un avaro. no hablaba español. ¿En aquel tiempo fuera del tiempo. muy joven. Pensó (no pudo no pensar) que su padre le había hecho a su madre la cosa horrible que a ella ahora le hacían. creía tener con el Señor un pacto secreto. fue una herramienta para Emma como ésta lo fue para él. Establecido en el desmantelado arrabal. El temor se perdió en la tristeza de su cuerpo. Había llorado con decoro. pensó Emma Zunz una sola vez en el muerto que motivaba el sacrificio? Yo tengo para mí que pensó una vez y que en ese momento peligró su desesperado propósito.) Luego. Quizá le confortó verificar. No podía no matarlo. para sus pocos íntimos. temía a los ladrones. pues la obligaba a concentrarse en los pormenores de la aventura y le ocultaba el fondo y el fin. que le trajo una buena dote! -. un solo balazo en mitad del pecho rubricaría la suerte de Loewenthal. un hombre serio. repetían la sentencia que el señor Loewenthal oiría antes de morir. más que la urgencia de vengar a su padre. que lo eximía de obrar bien.¡una Gauss. cansados. En el cuarto no quedaban colores vivos. El hombre la condujo a una puerta y después a un turbio zaguán y después a una escalera tortuosa y después a un vestíbulo (en el que había una vidriera con losanges idénticos a los de la casa en Lanús) y después a un pasillo y después a una puerta que se cerró. sueco o finlandés. solo. nadie lo ignoraba. Calvo. Emma sintió la de castigar el ultraje padecido por ello. Eligió. Las cosas no ocurrieron como había previsto Emma Zunz. de quevedos ahumados y barba rubia. en aquel desorden perplejo de sensaciones inconexas y atroces. en seguida. después de esa minuciosa deshonra. forzando al miserable a confesar la miserable culpa y exponiendo la intrépida estratagema que permitiría a la Justicia de Dios triunfar de la justicia humana. en el vértigo. que iba al oeste. La vio empujar la verja (que él había entornado a propósito) y cruzar el patio sombrío. viéndolos y olvidándolos en el acto. en la esquina subió a un Lacroze. corpulento. Romper dinero es una impiedad. en el asco. y se apeó en una de las bocacalles de Warnes. Tampoco . El asco y la tristeza la encadenaban. En la mesa de luz estaba el dinero que había dejado el hombre: Emma se incorporó y lo rompió como antes había roto la carta. El hombre.

FIN TALLER DE ACTIVIDADES PARA DESARROLLAR POR LOS ESTUDIANTES INSTRUCTIVO: 1. descansar. verdadero el pudor. pero no la acabó. Emma tuvo que hacer fuego otra vez. porque sustancialmente era cierta. la cara la miró con asombro y cólera. aún.. dio a entender otros y se cortó como si la venciera el temor. 6 tenía tiempo que perder en teatral erías. con esas y con otras palabras: Ha ocurrido una cosa que es increíble. Luego tomó el teléfono y repitió lo que tantas veces repetiría.. y una efusión de brusca sangre manó de los labios obscenos y manchó la barba y la ropa. invocó (a fuer de delatora) las obligaciones de la lealtad. Apretó el gatillo dos veces. Sentada. ¿Cuál es el plan que Emma ha tramado? 6. el perro encadenado rompió a ladrar.. le quitó los quevedos salpicados y los dejó sobre el fichero.Describa a Emma Zunz 2. pero indulgente. El considerable cuerpo se desplomó como si los estampi-dos y el humo lo hubieran roto. incrédulo de tales aspavientos. Cuando éste. ¿A qué clase de sacrificio se refiere el Texto? .. porque el señor Loewenthal ya había muerto. pronunció algunos nombres. volvió del comedor. pidió excusas a Loewenthal. Las malas palabras no cejaban. El señor Loewenthal me hizo venir con el pretexto de la huelga. Desordenó el diván. Logró que Loewenthal saliera a buscar una copa de agua. No supo nunca si alcanzó a comprender. Emma ya había sacado del cajón el pesado revólver. Los ladridos tirantes le recordaron que no podía. pero se impuso a todos. En el patio. la hora y uno o dos nombres propios.. Abusó de mí. Verdadero también era el ultraje que había padecido. tímida. Verdadero era el tono de Emma Zunz. Emma inició la acusación que había preparado («He vengado a mi padre y no me podrán castigar. lo maté. COPIE EL CUESTIONARIO EN EL CUADERNO 3. en efecto. ¿Cómo muere el padre de Emma Zunz según el contenido de la carta? 3.. Explica por qué Emma Zunz sentía un pequeño sentimiento de poder frente a Aron? 5. LECTURA ATENTO DEL TEXTO 2. Quién es Aaron Lowenthal? 4. verdadero el odio. desabrochó el saco del cadáver.. sólo eran falsas las circunstancias. el vaso de agua se rompió.. La historia era increíble. la boca de la cara la injurió en español y en ídisch.»).Escribe un breve recuento de lo que tuvo que hacer Emma ´para ejecutar el plan 7.DAR SOLUCIÓN A LAS PREGUNTAS Y ACTIVIDADES DEL TALLER ACTIVIDAD 1 ESCRIBA EN CUADERNO LA PREGUNTA Y LA RESPUESTA 1.

En el cuento Emma Zunz . el ultraje de Emma y la muerte del señor Maier. cristiana C.¿Cómo terminó el enfrentamiento entre Emma y aron? 11. ¿Por qué Emma mata a Aaron? ACTIVIDAD 2 INSTRUCTIVO Escriba en su cuaderno el número de la pregunta y la letra que corresponda a la respuesta 1. 7 8. Buenos Aires C. un día 2. Liniers D. Lanús 3. Católica 4. cuatro días C. Según el texto los hechos suceden en A. D. la venganza de Emma y la muerte de Lowenthal C. En el texto se mencionan dos fechas. B. ¿ Por qué razón los planes de Emma no ocurrieron como ella los había previsto? 10. mormona. judía D. ¿Qué le comunica Emma a Aaron cuando le habla por teléfono? 9. B.Del texto se puede inferir que la mayoría de los personajes son de ascendencia A. la muerte de Lowenthal y la venganza de Emma . tres días. Brasil B. la muerte y el desfalco de Emmanuel Zunz B. Cada una se refiere respectivamente a A. dos días D. los hechos que se narran transcurren durante A.

de tal forma que no se altere el significado. ______ La noche del jueves. escribe sólo la palabra por la cual reemplazarías el término propuesto 1. un solo balazo en mitad del pecho RUBRICARÍA la suerte de Lowenthal . ella elabora un plan para vengar a su padre ______ Emma Zunz recibe una carta por la que sabe que su padre ha muerto ______ Emma termina de ajustar el escenario del crimen. actual dueño de la fábrica donde ella labora. Enumera los acontecimientos del cuento en orden correcto 2. Escribe en tu cuaderno el guión solamente y sobre el guión el número del acontecimiento en su orden ______ Enseguida se dirige a las oficinas de Aaron ______ El sábado en la mañana llamó a Aaron y pretextó el asunto de la huelga para encontrarse en su oficina ______ En su plan ella declararía los motivos y luego dispararía. pero ocurre que ella mata a Aron antes de hablarle sobre el asunto.Referir con alguna realidad. 8 ACTIVIDAD 3 1.Romper el dinero es una IMPIEDAD.Luego. como tirar el pan 4. ______ El sábado en la tarde se dirige a los puertos con el fin de prostituirse ______Emma recuerda el secreto de un desfalco cometido por Aaron. para hacerlo parecer como una violación y un asesinato en defensa propia. ______ El viernes hubo rumores de huelga. Emma pasó el tiempo con sus amigas ACTIVIDAD 4 Reemplaza los términos ESCRITOS EN MAYUSCULA por otros.Optó por otro para que la pureza del horror no fuera MITIGADA 3. Escribe en tu cuaderno el número de la pregunta y al frente. los hechos de esa tarde sería difícil y quizá IMPROCEDENTE 2.

PATÓLOGO- TRAMAR.CHACRA.ULTERIORES.Recuerdos de Emma de momentos con hombres del Nordstajaaran ocurridos en el pasado ________ El pesado cuerpo de Aaron 5.LOSANGES.CREPUSCULO.IMPROCEDENTE. Formando Lectores .Emma Zunz comienza en el se entera de la muerte del señor desarrollo de su plan Maier ________ Emma no duerme la noche 2.S. Guía del Docente 11. y física hasta las últimas consecuencias‖ TERCERA PARTE: SEMÁNTICA Busca en el diccionario el significado de las siguientes palabras: VEROSÍMIL.MITIGAR-RUBRICAR CUARTA PARTE: CONSULTA LA BIOGRAFÍA DE JORGE LUIS BORGES Y COPIALA EN TU CUADERNO Fuente bibliográfica: Libros & Libros . ― Emma Zunz llevó a cabo su degradación moral.Emma rompe el dinero y se dirige a que recibe la carta del señor Fein la cita con Aaron ________ Emma llama por teléfono a 3.Emma inicia la acusación que tenía cae al suelo muerto preparada SEGUNDA PARTE: PRODUCCIÓN DEL ESTUDIANTE Explica la siguiente frase y cita un ejemplo de la vida diaria.A.DECORO. aparece un guión y al frente de cada efecto. aparece un número. 9 ACTIVIDAD 5 INSTRUCTIVO Al frente de cada CAUSA. religiosa. RELACIONES CAUSA EFECTO ________Emma recibe la carta donde 1.PROFANA.Emma define los momentos de su Aaron para hablar sobre la huelga plan ________ Emma sale del encuentro 4. Escribe sobre el guión el número según corresponda PRIMERA PARTE.

PROFESOR OBDULIO A LOPERA E. LECTORES COMPETENTES.NIVEL B TEXTO. 2 EL ALMOHADÓN DE PLUMAS . 10 INSTITUCION EDUCATIVA DEOGRACIAS CARDONA. EL ALMOHADÓN DE PLUMAS UN CUENTO DEL ESCRITOR HORARIO QUIROGA . PEREIRA .Autor Horacio Quiroga TEXTO.

más expansiva e incauta ternura. había concluido por echar un velo sobre sus antiguos sueños. Alicia pasó todo el otoño. Al fin una tarde pudo salir al jardín apoyada en el brazo de él. ordenándole calma y descanso absolutos. sin el más leve rasguño en las altas paredes. con honda ternura.. No obstante. Él. Rubia. El médico de Jordán la examinó con suma atención. por su parte. Sin duda hubiera ella deseado menos severidad en ese rígido cielo de amor. pero el impasible semblante de su marido la contenía siempre. 11 EL ALMOHADÓN DE PLUMAS Horacio Quiroga Su luna de miel fue un largo escalofrío.. sin moverse ni decir una palabra. Tuvo un ligero ataque de influenza que se arrastró insidiosamente días y días. Tiene una gran debilidad que no me explico. columnas y estatuas de mármol. -No sé -le dijo a Jordán en la puerta de calle. echándole los brazos al cuello. Durante tres meses -se habían casado en abril. los pasos hallaban eco en toda la casa.vivieron una dicha especial. y Alicia rompió en seguida en sollozos. la amaba profundamente. En ese extraño nido de amor. Luego los sollozos fueron retardándose. sin querer pensar en nada hasta que llegaba su marido. La blancura del patio silencioso -frisos. angelical y tímida. Al día siguiente amaneció desvanecida. y aún vivía dormida en la casa hostil. Fue ese el último día que Alicia estuvo levantada. nada. a veces con un ligero estremecimiento cuando volviendo de noche juntos por la calle.producía una otoñal impresión de palacio encantado. . redoblando el llanto a la menor tentativa de caricia. Ella lo quería mucho. Lloró largamente todo su espanto callado. y aún quedó largo rato escondida en su cuello. le pasó la mano por la cabeza. y sin vómitos. con la voz todavía baja-. echaba una furtiva mirada a la alta estatura de Jordán. Alicia no se reponía nunca. Al cruzar de una pieza a otra. La casa en que vivían influía un poco en sus estremecimientos. afirmaba aquella sensación de desapacible frío. No es raro que adelgazara. el carácter duro de su marido heló sus soñadas niñerías de novia. Si mañana se despierta como hoy. Dentro. sin embargo. De pronto Jordán. el brillo glacial del estuco. llámeme enseguida. como si un largo abandono hubiera sensibilizado su resonancia. Miraba indiferente a uno y otro lado. sin darlo a conocer. mudo desde hacía una hora.

Alicia dormitaba. Todo el día el dormitorio estaba con las luces prendidas y en pleno silencio. Había allí delante de ellos una vida que se acababa. miró la alfombra. con los ojos desmesuradamente abiertos. Sonrió y tomó entre las suyas la mano de su marido. Alicia fue extinguiéndose en su delirio de anemia. rígida de espanto. completamente inexplicable. también con toda la luz encendida.. Apenas podía mover la cabeza. volvió a mirarlo. La observaron largo rato en silencio y siguieron al comedor. Y tamborileó bruscamente sobre la mesa. Hubo consulta. sin saber absolutamente cómo. Jordán corrió al dormitorio. y al verlo aparecer Alicia dio un alarido de horror. En la última consulta Alicia yacía en estupor mientras ellos la pulsaban. Constatase una anemia de marcha agudísima. Parecía que únicamente de noche se le fuera la vida en nuevas alas de sangre.. -Pst. pero se iba visiblemente a la muerte. Alicia no tuvo más desmayos. Los médicos volvieron inútilmente. Es un caso serio. pero que remitía siempre en las primeras horas.. acariciándola temblando. hubo un antropoide. -¡Sólo eso me faltaba! -resopló Jordán. La alfombra ahogaba sus pasos. Jordán vivía casi en la sala. Durante el día no avanzaba su enfermedad. Sus terrores crepusculares . -¡Jordán! ¡Jordán! -clamó. 12 Al otro día Alicia seguía peor. y que descendieron luego a ras del suelo. mirando a su mujer cada vez que caminaba en su dirección. Una noche se quedó de repente mirando fijamente. desangrándose día a día. hora a hora. Tenía siempre al despertar la sensación de estar desplomada en la cama con un millón de kilos encima.. Paseabas sin cesar de un extremo a otro. soy yo! Alicia lo miró con extravió. Al rato abrió la boca para gritar. agravado de tarde.. A ratos entraba en el dormitorio y proseguía su mudo vaivén a lo largo de la cama. confusas y flotantes al principio. pero cada mañana amanecía lívida. La joven. sin dejar de mirar la alfombra. se serenó. ni aún que le arreglaran el almohadón. -se encogió de hombros desalentado su médico-. apoyado en la alfombra sobre los dedos. poco hay que hacer. en síncope casi. con incansable obstinación. no hacía sino mirar la alfombra a uno y otro lado del respaldo de la cama. Entre sus alucinaciones más porfiadas. Alicia. Pronto Alicia comenzó a tener alucinaciones. -¡Soy yo. que tenía fijos en ella los ojos. No quiso que le tocaran la cama. Desde el tercer día este hundimiento no la abandonó más. y sus narices y labios se perlaron de sudor. Pasavante horas sin oír el menor ruido.. pasándose de uno a otro la muñeca inerte. y después de largo rato de estupefacta confrontación.

que entró después a deshacer la cama. Jordán sintió que los cabellos se le erizaban. En el silencio agónico de la casa. Sin saber por qué. pero enseguida lo dejó caer. sola ya. miró un rato extrañada el almohadón. desde que Alicia había caído en cama. diminutos en el medio habitual. -¿Qué hay? -murmuró con la voz ronca. llegan a adquirir en ciertas condiciones proporciones enormes. pesaba extraordinariamente. -¡Señor! -llamó a Jordán en voz baja-. -Levántelo a la luz -le dijo Jordán. Jordán lo levantó. Perdió luego el conocimiento. había vaciado a Alicia. Las luces continuaban fúnebremente encendidas en el dormitorio y la sala. 13 avanzaron en forma de monstruos que se arrastraban hasta la cama y trepaban dificultosamente por la colcha. la succión fue vertiginosa. y se quedó mirando a aquél. La picadura era casi imperceptible. y no es raro hallarlos en los almohadones de pluma. Jordán se acercó rápidamente Y se dobló a su vez. llevándose las manos crispadas a los bandos. entre las plumas. Efectivamente. había aplicado sigilosamente su boca -su trompa. Estos parásitos de las aves. La remoción diaria del almohadón había impedido sin duda su desarrollo. -Parecen picaduras -murmuró la sirvienta después de un rato de inmóvil observación. a ambos lados del hueco que había dejado la cabeza de Alicia. lívida y temblando. La sirvienta. en cinco noches. moviendo lentamente las patas velludas. Salieron con él. Las plumas superiores volaron. Alicia murió. sobre la funda. Cuentos de amor de locura y de muerte. La sangre humana parece serles particularmente favorable. La sirvienta lo levantó. En cinco días. 1 FIN . y la sirvienta dio un grito de horror con toda la boca abierta. no se oía más que el delirio monótono que salía de la cama. pero desde que la joven no pudo moverse. chupándole la sangre. por fin. y el rumor ahogado de los eternos pasos de Jordán. y sobre la mesa del comedor Jordán cortó funda y envoltura de un tajo. mejor dicho. había un animal monstruoso. se veían manchitas oscuras. una bola viviente y viscosa. En el almohadón hay manchas que parecen de sangre.a las sienes de aquélla. Sobre el fondo. Estaba tan hinchado que apenas se le pronunciaba la boca. -Pesa mucho -articuló la sirvienta. Los dos días finales deliró sin cesar a media voz.Noche a noche. sin dejar de temblar.

Describe brevemente lo que la sirvienta halló en el almohadón 10.DARLE SOLUCIÓN A LAS PREGUNTAS Y ACTIVIDADES DEL TALLER ACTIVIDAD 1 1 .Es posible afirmar que el tema central sobre el cual gira el relato de Horacio Quiroga es A. ? ACTIVIDAD 2 INSTRUCTIVO Escriba en su cuaderno el número de la pregunta y la letra que corresponda a la respuesta 1. Actúa . ¿Cómo son las alucinaciones que sufre Alicia? 9. Conoce menos que el protagonista acerca de la historia C. 14 TALLER DE ACTIVIDADES PARA DESARROLLAR POR LOS ESTUDIANTES INSTRUCTIVO: 1.¿Qué explicación dan los médicos acerca de la enfermedad de Alicia ? 8. Quien narra los hechos del cuento A. la culminación de la vida C. la trascendencia de la vida 2. la inutilidad de la vida D.Realiza un recuento del deterior físico de Alicia 7. Conoce los mismo que el protagonista acerca de la historia . LECTURA ATENTO DEL TEXTO 2. ¿Cómo es la casa donde viven los recién casados? 3.¿Cúsl es la verdadera razón de la muerte de Alicia.Realiza una descripción física de Alicia 4.¿ Cómo es el esposo de Alicia ? 5. juzga y opina sobre los hechos que narra B.¿Por qué la luna de miel de Alicia fue un largo escalofrío ? 2. la fascinación de la vida B. posee un conocimiento total de los hechos que narra D. COPIE EL CUESTIONARIO EN EL CUADERN O 3.¿CQué sucedió el último día que Alicia estuvo levantada? 6.

escribe el número que le corresponde en la columna del párrafo . el suspenso D.El aspecto de la casa influía en las en su delirio de anemia emociones de alicia ________ Noche a noche desde que 5. un narrador omnisciente o asea que todo lo sabe ACTIVIDAD 3 INSTRUCTIVO Al frente de cada IDEA y sobre el guión.Alicia continuaba enferma y los Alicia había caído en la cama médicos no hallaban explicación SEGUNDA PARTE . inútilmente que se agravan durante la noche ________ Alicia fue extinguiéndose 4. Horacio Quiroga B. 15 3. El último párrafo lo cuenta A. RELACIONES IDEA PRINCIPAL. los parásitos de las aves C.PÁRRAFO IDEAS PARRAFOS ________La casa en que vivían 1.Ante las pocas expresiones de influía un poco en sus ternura de Jordán. el miedo B. Por la forma como se presenta la información en el texto anterior . Alicia se estremecimientos conmovía profundamente ________ No es raro que adelgazara 2.Buscar el párrafo que inicia con la frase indicada PRIMERA PARTE. la lógica 4. la verdad C. se puede afirmar que en este se mantiene la atención del lector a través de A.SE describen los padecimientos. Jordán D.Se explica la verdadera causa de la muerte de Alicia ________ Los médicos volvieron 3.

SÍNCOPE. sacadas del texto donde se expresa que se da inicio al cuento 2. sacadas del texto donde se expresa que se da el nudo o enredo del cuento 3.ESTUCO.INCIDIA. ¿Crees que es real la existencia de los parásitos en almohadones de plumas? Explica 3.AGÓNICO- __________________________________________________________________ __________________________________________________________________ __________________________________________________________________ __________________________________________________________________ __________________________________ . 16 1.ESTUPEFACTA. ¿Qué opinas de la relación de frialdad y timidez entre Alicia y Jordán? 2. Escribe dos frases. Escribe dos frases. sacadas del texto donde se expresa que se da EL desenlace del cuento ACTIVIDAD 5 BUSCA EN EL DICCIONARIO EL SIGNIFICADO DE LAS SIGUIENTES PALABRAS FRISOS. En cinco renglones cambia el final del cuento ACTIVIDAD 4 1.DELIRIO. Escribe dos frases. Consulta la biografía de Horacio Quiroga y cópiala en tu cuaderno 4.

Es el administrador de la Memedia Luna. cucuando regrese. Pasado un rato.Autor Juan Rulfo Un hombre al que decían el Tartamudo llegó a la Media Luna y preguntó por Pedro Páramo. 3 PEDRO PÁRAMO . Pedro Páramo.» . al que nunca había visto. Habíamos ido por el rurrumbo de los «vertederos» para averiguar por qué se estaba escaseando el agua. Y en eso andábamos cucuando vimos una manada de hombres que nos salieron al encuentro. que vengo de paparte de don Fulgor. Yo le hacía compañía. PROFESOR OBDULIO A LOPERA E. —Se lo diré. nanada más esto. Mataron a don Fulgor Sesedano. —Dile. PEREIRA . se le puso enfrente: —¿Qué se te ofrece? —Necesito hablar directamente con el patrón. 17 INSTITUCION EDUCATIVA DEOGRACIAS CARDONA. NIVEL B TEXTO. ¿Qué quieres? —Pues. LECTORES COMPETENTES. El hombre al que decían el Tartamudo aguardó arriba del caballo. —No está. —Lo iré a buscar. —¿Para qué lo solicitas? —Quiero hablar concon él. —Dile. —Yo soy. Y de entre la mumultitud aquella brotó una voz que dijo: «Yo a ése le coconozco. es cocosa de urgencia. pero aguántate unas cuantas horas.

Pensaba más en Susana San Juan. Esperé que fuera de nonoche y aquí estoy para anunciarle lo que papasó. ¿acaso no era suficiente saber que era la criatura más querida por él sobre la tierra? Y que además. Si al menos hubiera sabido qué era aquello que la maltrataba por dentro. Que vengan a tratar conmigo. las manos agitando las sábanas. le serviría para irse de la vida alumbrándose con aquella imagen que borraría todos los demás recuerdos. Ellos ansí se nonombran. ¿Qué jaiz de revolucionarios son? —No lo sé. que al fin y al cabo ya estaba «más para la otra que para ésta». No muy de prisa por lo pepesado que era. ¿Conoces al Tilcuate? Allí estará. Dile que necesito verlo. metida siempre en su cuarto. Le dijeron que eran revolucionarios. los "tilcuatazos" que se van a llevar esos locos». La noche anterior se la había pasado en pie. Pedro Páramo volvió a encerrarse en su despacho. durmiendo. Se sentía viejo y abrumado. Que venían por las tierras de usté. Él creía conocerla. Y a esos fulanos avísales que los espero en cuanto tengan un tiempo disponible. No le preocupaba Fulgor. Pero antes date un rodeo por La Consagración. Esperaba que alguna vez. ¿Pero cuál era el mundo de Susana San Juan? Ésa fue una de las cosas que Pedro Páramo nunca llegó a saber. «De todos modos. despavorido. Y se preguntaba hasta cuándo terminaría aquello. "¡Vaya y dígale a su patrón que allá nos Veremos!" Y él soltó la cacalda. pero corrió. Desde que la había traído a vivir aquí no sabía de otras noches pasadas a su lado. —Dile al Tilcuate que lo necesito más que de prisa. de interminable inquietud. la cara sudorosa. aunque fue muy servicial. papatrón. pensó. y cuando no. Había dado de sí todo lo que tenía que dar. Pero a don Fulgor le mandaron soltar la bestia. sino de estas noches doloridas. 18 »A mí ni me totomaron en cuenta. como si la despedazaran hasta inutilizarla. que la hacía revolcarse en el desvelo. Y aun cuando no hubiera sido así. no existe ningún recuerdo por intenso que sea que no se apague. —Así lo haré. observando a través de la pálida luz de la veladora el cuerpo en movimiento de Susana. y esto era lo más importante. Lo mataron cocorrien Entonces yo ni me momoví. lo que sea de cada quien. como si durmiera. recostado en la pared.» —¿Y qué esperas? ¿Por qué no te mueves? Anda y diles a ésos que aquí estoy para lo que se les ofrezca. Nada puede durar tanto. estrujando la almohada hasta el desmoronamiento. . "¡Cocórrale!" —le dijeron a don Fulgor—.

No se le hacían caras conocidas. Pedro Páramo los miraba.. No había gaviotas. El mar corría y bajaba en olas. aprieta mis hombros.. Y ellos. Volvería siempre. El mar moja mis tobillos y se va.» *** Pardeando la tarde. 19 *** «Mi cuerpo se sentía a gusto sobre el calor de la arena. en la oscuridad. nos hemos levantado en armas. Venían encarabinados y terciados de carrilleras. »Pero él no lo comprende. se abraza de mi cuello. Y él me siguió el primer día. sin quitarse el sombrero. Detrasito de él. Se desprendía de su espuma y se iba. —¿Y? —Y pos eso es todo.. purificándome. —Como usté ve. cuando estamos los dos en la misma almohada. Y el mar allí enfrente. »—En el mar sólo me sé bañar desnuda —le dije. »—Es como si fueras un "pico feo". »Y se fue. Sólo se les oyó sorber el chocolate cuando les trajeron el chocolate. en la sombra. Me gustas más en las noches. ¿en qué más puedo servirlos? —¿Usted es el dueño de esto? —preguntó uno abanicando la mano. mis muslos: rodea mi cintura con su brazo suave. Eran cerca de veinte. desdobladas las piernas a la brisa del mar. y masticar tortilla tras tortilla cuando les arrimaron los frijoles. desnudo también. a pesar de estar yo allí.Era temprano. —Patrones —les dijo cuando vio que acababan de comer—. moja mis rodillas. «. ¿Le parece poco? . bajo las sábanas. Tenía los ojos cerrados. entera. No se te olvide decirme lo que dice. Pero otro lo interrumpió diciendo: —¡Aquí yo soy el que hablo! —Bien. ¿Qué se les ofrece? —volvió a preguntar Pedro Páramo. fosforescente al salir del mar. los brazos abiertos.» —Ahora sí es ella la que habla. sin dejar pedazo. da vuelta sobre mis senos. dejando apenas restos de espuma en mis pies al subir de su marea. Me entrego a él en su fuerte batir. Pedro Páramo los invitó a cenar. »Y al otro día estaba otra vez en el mar.. sólo esos pájaros que les dicen "picos feos". aguardaba el Tilcuate. con su agua verde. en ondas calladas. Juan Preciado. »—Me gusta bañarme en el mar —le dije. limpio. Volví yo. Él me siguió el primer día y se sintió solo. Entonces me hundo en él. uno más entre todos —me dijo—. aparecieron los hombres. se acomodaron a la mesa y esperaron callados. que gruñen como si roncaran y que después de que sale el sol desaparecen. Entregándome a sus olas. lejano. en su suave poseer.

y qué mejor que el señor aquí presente. —Entonces hasta dentro de ocho días. Y he tenido mucho gusto en conocerlos. —Pues a mí se me figura que es el barrigón ese que estaba en medio y que ni alzó los ojos. ¿Qué les parece a ustedes? Ora que quién sabe si al señor éste se le haga poco. Al gobierno por rastrero y a ustedes porque no son más que unos móndrigos bandidos y mantecosos ladrones. Vamos a ponernos de acuerdo. señores. Pedro Páramo se despidió de él dándole la mano. oirá hablar de Perseverancio. ¿No lo sabe usté? Aguárdenos tantito a que nos lleguen instrucciones y entonces le averiguaremos la causa. Por lo pronto ya estamos aquí. que así es mi nombre. Nos hemos rebelado contra el gobierno y contra ustedes porque ya estamos aburridos de soportarlos. Damasio. —Sí —dijo el último en salir—. —¿Quién crees tú que sea el jefe de éstos? —le preguntó más tarde al Tilcuate. Con lo que me gusta a mí la bulla. don Pedro. Lo demás ya sabrás tú cómo manejarlo. —Ya viste pues de qué se trata. Les voy a prestar otros trescientos hombres para que aumenten su contingente. 20 —¿Pero por qué lo han hecho? —Pos porque otros lo han hecho también. Y si quiere se la entero. Casildo. Me late que es él. —Pos yo ahí al cálculo diría que unos veinte mil pesos no estarían mal para el comienzo. En cuanto los desocupen mándenmelos para acá. . Perseverancio. Casildo. Diles que les llevas la gente que les prometí. como cuánto nos hace falta? —Que nos dé lo que su buena intención quiera darnos. ¿A ver tú. para sacarle de una vez hasta el maíz que trai atorado en su cochino buche. —¿Cuánto necesitan para hacer su revolución? —preguntó Pedro Páramo—. Aprovechemos que estamos aquí. Habla tú. si no nos cumple. —No. —Cálmate. —Dice bien aquí el señor. El dinero se los regalo. Perseverancio. Necesitamos agenciarnos un rico pa que nos habilite. Tal vez yo pueda ayudarlos. así que ni necesitas mis consejos. —Éste «no le daría agua ni al gallo de la pasión». ¿O qué. Me equivoco pocas veces. Júntate trescientos muchachos de tu confianza y enrólate con esos alzados. Dentro de una semana tendrán a su disposición tanto los hombres como el dinero.. no te quieres ir a la revuelta? —Pero si hasta se me hace tarde. a los hombres nomás se los presto. ¿Está bien así? —Pero cómo no. Acuérdese que. Pongamos entonces cincuenta mil. el jefe eres tú. ¿Cuántos son ustedes? —Semos trescientos. —Yo sé la causa —dijo otro—. ¿De acuerdo? —Les voy a dar cien mil pesos —les dijo Pedro Páramo—.. Y del señor gobierno ya no digo nada porque le vamos a decir a balazos lo que le queremos decir. —Bueno. Por las buenas se consiguen mejor las cosas. No se te debía soltar la lengua. con eso de que tiene sobrada voluntad de ayudarnos.

A ese rancho lo que le falta es movimiento. de Comala. Unos dicen que estaba loca. —Debe haber muerto hace mucho. Les dices que el resto está aquí guardado y a su disposición. patrón. —¿Y quién es ella? —La última esposa de Pedro Páramo. La vieja tendrá al menos con qué entretenerse mientras yo suelto el trapo. Una voz de mujer. —Nos veremos. —¿Voz de mujer? ¿Creíste que era yo? Ha de ser la que habla sola. ¿Qué dices. Otros. Damasio? —Eso ni se pregunta. y allí mismo pondrá a tu nombre la propiedad. Le ha de haber llegado la humedad y estará removiéndose entre el sueño. La verdad es que ya hablaba sola desde en vida. procura no alejarte mucho de mis terrenos. Ahí nomás para sus gastos más urgentes. por eso de que si vienen otros que vean el campo ya ocupado. —Y mira. ¿Te siguen asustando? —Oí a alguien que hablaba. 21 —¿Y del dinero qué les digo? ¿También se los entriego? —Te voy a dar diez pesos para cada uno. y las que tantees pueda cuidar tu mujer. Aunque con eso o sin eso yo haría esto por puro gusto. ahí de pasada arréate unas cuantas vacas. Y venme a ver cada que puedas o tengas alguna novedad. Creí que eras tú. —¿No importa que sean cebuses? —Escoge de las que quieras. —¿Eres tú la que ha dicho todo eso. Le vas a llevar un recado al licenciado Gerardo Trujillo. se lo agradezco. Dorotea? —¿Quién. Está aquí enterrada a nuestro lado. que no. pues es tuyo desde ahorita. Entre paréntesis: ¿te gustaría el ranchito de la Puerta de Piedra? Bueno. No es conveniente cargar tanto dinero andando en esos trajines. Doña Susanita. patrón. ***** Eres tu la que dicho todo eso Dorotea quien yo….. De cualquier modo. yo? Me quedé dormida un rato. . La de la sepultura grande. Como si usted no me conociera. Y volviendo a nuestro asunto.

Me di cuenta. de la mala impresión. Y era mía. Eso viene de más lejos. 22 —¡Uh... Ahora recuerdo que ella nació aquí. don Pedro. Él no tuvo intenciones de matarme. no la trajo cuando vino. hace mucho. Y es voz de hombre. Pero no me mató. pasé por allí. «.. me gustaría saber lo que dice. Que nadie había ido a ver a su madre cuando murió. no.» —¿Quién será? .. Dios estuvo conmigo esa noche. El cielo es grande. «El cielo es grande. —Cuando vuelvas a oírla me avisas. Era una señora muy rara que siempre estuvo enferma y no visitaba a nadie. Y sí.. Lo cierto es que me volví más hombre.» —¿Lo oyes ya más claro? —Sí. ¿Qué le oíste decir? —Algo acerca de su madre. —Eso dice ella. En la boda.. Y despiertan. Lo que pasa con estos muertos viejos es que en cuanto les llega la humedad comienzan a removerse. y que ya de añejita desaparecieron. Me dejó cojo.. Porque fue ya de noche cuando reviví. Y ni quien lo dude. —Pues de eso hablaba. Pero espérate. —Pero si ella ni madre tuvo. yo no estuve. sí!. Pero fue por casualidad. —No. De no ser así quién sabe lo que hubiera pasado. don Pedro?" No. —¿Pero de qué tiempos hablará? Claro que nadie se paró en su casa por el puro miedo de agarrar la tisis. Se oye un murmullo. de por este otro rumbo.O. El día de San Cristóbal. —¿Oyes? Parece que va a decir algo. Supe que don Pedro no tenía intenciones de matarme. Montonales de sangre. su madre murió de tisis. Dicen que se me torció un ojo desde entonces. Quería averiguar si yo había estado en Vilmayo dos meses antes. Si acaso. Y al enderezarme chapotié con mis manos la sangre regada en las piedras. —.. y manco si ustedes quieren. no es ella. ¿En cuál boda? ¿En cuál San Cristóbal? Yo chapoteaba entre mi sangre y le preguntaba: "¿En cuál boda. Sólo de darme un susto. como ustedes ven... al menos. ¿Se acordará de eso la indina? —De eso hablaba.Tenía sangre por todas partes. Pero no estaba muerto.

—No creas. Tan la quiso. Luego algunos mandaban por la familia aunque no por sus cosas. cara al camino. Ya te has de imaginar si la quería. »Y todo por las ideas de don Pedro. porque al parecer la cosa era contra el novio. donde estaban unos ranchos de los que ya no queda ni el rastro. De allá para acá se consumió la gente. —Debe ser por algo. Tal vez Pedro Páramo la hizo sufrir. Tú que tienes los oídos muchachos. —No se le entiende. y con esa esperanza vivieron todavía algunos. mirando el camino por donde se la habían llevado al camposanto. Daba pena verla llenándose de achaques con tanta plaga que la invadió en cuanto la dejaron sola. Alguno de tantos. Yo me quedé porque no tenía adónde ir. 23 —Ve tú a saber. Ya me contarás lo que diga. Pedro Páramo causó tal mortandad después que le mataron a su padre. Unos dicen que porque ya estaba cansado. que se pasó el resto de sus años aplastado en un equipal. Pero pasaron años y años y él seguía vivo. Y eso que a don Lucas nomás le tocó de rebote.. Pedro Páramo arrasó parejo. y después parecieron olvidarse del pueblo y de nosotros. Otros se quedaron esperando que Pedro Páramo muriera. Ya se la entregaron sufrida y quizá loca. Él la quería. se desbandaron los hombres en busca de otros «bebederos». la tal Susanita. Mira. por sus pleitos de alma. Y como nunca se supo de dónde había salido la bala que le pegó a él. Fue cuando yo comencé a morirme de hambre y desde entonces nunca me volví a emparejar. Recuerdo días en que Comala se llenó de "adioses" y hasta nos parecía cosa alegre ir a despedir a los que se iban. Nada más porque se le murió su mujer. pues según decían les había prometido heredarles sus bienes. »Desde entonces la tierra se quedó baldía y como en ruinas. Y es que se iban con intenciones de volver. Esto fue allá en el cerro de Vilmayo. lo cierto es que echó fuera a la gente y se sentó en su equipal. sólo se queja. que se dice casi acabó con los asistentes a la boda en la cual don Lucas Páramo iba a fungir de padrino. Parece que no habla. Nadie se queja de nada. ponle atención. siempre allí.. como un espantapájaros frente a las tierras de la Media Luna.» . —Se queja y nada más.y hasta de sus cosas. —¿Y de qué se queja? —Pues quién sabe. Estoy por decir que nunca quiso a ninguna mujer como a ésa. Para bien la oreja. Nos dejaban encargadas sus cosas y su familia. ahora sí parece ser ella. Le perdió interés a todo. Desalojó sus tierras y mandó quemar los enseres. otros que porque le agarró la desilusión. »Y ya cuando le faltaba poco para morir vinieron las guerras esas de los "cristeros" y la tropa echó rialada con los pocos hombres que quedaban.

¿Qué vendrá a hacer? —¿No lo has investigado? —No. El señor don Bartolomé rompe sus . »Le ofrecí nombrarlo administrador. Yo me encargó de ellos. Al menos le vi esa seguridad. Allí desmontó y apeó sus maletas. Y es que no ha buscado casa. Fulgor. Vale decirlo. 24 Fue Fulgor Sedano quien le dijo: —Patrón. ¿Cuántas veces invité a tu padre a que viniera a vivir aquí nuevamente. —¿Y qué haces tú. Llegó directamente a la antigua casa de usted. el deseo de ti. Pero mañana aclararé las cosas si usted lo cree necesario. Esperé a tenerlo todo. —¿Y eso? —Eso es lo que yo me pregunto. ¿sabe quién anda por aquí? —¿Quién? —Bartolomé San Juan. No solamente algo. sino todo lo que se pudiera conseguir de modo que no nos quedara ningún deseo. que no averiguas lo que pasa? ¿No estás para eso? —Me desorienté un poco por lo que le dije. ¿Han venido los dos? —Sí. como si usted de antemano se la hubiera alquilado. diciéndole que yo lo necesitaba? Lo hice hasta con engaños. —Si usted me lo permite. con tal de volverte a ver. Fulgor. —Vete a dormir. —Lo de mañana déjamelo a mí. ¿Y qué me contestó? "No hay respuesta —me decía siempre el mandadero—. «Esperé treinta años a que regresaras. sólo el tuyo. ¿Pero cómo lo sabe? —¿No será su hija? —Pues por el modo como la trata más bien parece su mujer. Susana. él y su mujer.

Ni que se los haya tragado la tierra. ¿o se hizo borrosa después?. —Se ha de haber roto el cajón donde la enterraron. «El mandadero iba y venía y siempre regresaba diciéndome: »—No los encuentro. ¿Qué haré ahora con mis labios sin su boca para llenarlos? ¿Qué haré de mis adoloridos labios?» **** . Y unos me dicen que para acá y otros que para allá. Mi cuerpo transparente suspendido del suyo. «¿Qué había dicho? ¿Florencio? ¿De cuál Florencio hablaba? ¿Del mío? ¡Oh!. Mi cuerpo liviano sostenido y suelto a sus fuerzas. que alguien los envolvía en algo y les daba calor. ¡Señor. —Sí. Pero tú te ocupas nada más de las almas. Desnudo y caliente de amor. porque se oye como un crujir de tablas. ¿Por qué ese recordar intenso de tantas cosas? ¿Por qué no simplemente la muerte y no esa música tierna del pasado? —Florencio ha muerto. »Y yo: »—No repares en gastos. hirviendo de deseos. búscalos. Esa noche volvieron a sucederse los sueños. ¡Qué largo era aquel hombre! ¡Qué alto! Y su voz era dura. Y que allí estaban sus pies envueltos en el periódico cuando vinieron a decirle que él había muerto. por qué no lloré y me anegué entonces en lágrimas para enjuagar mi angustia. parecieron envolverse en algo. señora. Me dicen que salieron de Mascota. don Pedro. yo también lo oigo. Que me lo cuidaras. como si entre ella y él se interpusiera la lluvia." Pero por el muchacho supe que te habías casado y pronto me enteré que te habías quedado viuda y le hacías otra vez compañía a tu padre. Y lo que yo quiero de él es su cuerpo. estrujando el temblor de mis senos y de mis brazos. Y su figura era borrosa. 25 cartas cuando yo se las entrego. »Hasta que un día vino y me dijo: ******** solos y fríos. tú no existes! Te pedí tu protección para él. Seca como la tierra más seca.» Luego el silencio. Eso te pedí. Cuando despertó los encontró liados en un periódico que ella había estado leyendo mientras lo esperaba y que había dejado caer al suelo cuando ya no pudo soportar el sueño.

. Ella despertó un poco antes del amanecer. desnuda y dormida. Pedro Páramo la miraba y contaba los segundos de aquel nuevo sueño que ya duraba mucho. —Dices bien. ¿Qué sucedería si ella también se apagara cuando se apagara la llama de aquella débil luz con que él la veía? Después salió cerrando la puerta sin hacer ruido. don Pedro. Pueden prestarse a malos manejos en caso de llegar a caer en otras manos. y no esos sueños sin sosiego. Sudorosa. Lo más seguro es que estén con usted. junto a la puerta. don Pedro. él podría buscarle algún consuelo. Gerardo. ¿O qué no puedes seguir encargado de mis asuntos allá adonde vas? Agradezco su confianza. —Ni crea. El aceite de la lámpara chisporroteaba y la llama hacía cada vez más débil su parpadeo. fija la vista en Susana San Juan. Así fue como la encontró horas después el padre Rentería. siempre nos andamos creando problemas.. y las deferencias que han tenido para con uno se extrañan. —¡Qué caray. porque se estuvo oyendo el alboroto. La agradezco sinceramente. don Pedro. Testimonios que nadie sino usted debe conocer. Aunque hago la salvedad de que me será imposible. Gerardo? —Llegaron unos heridos a Comala. ¿Y tú qué piensas hacer? —Me voy. Allá volveré a establecerme. **** ¿Sabe. Llévatelos. Suspiró y luego volvió a quedarse dormida. Déjalos aquí. refrescado por el viento de la madrugada. 26 Mientras Susana San Juan se revolvía inquieta. Pronto se apagaría. mientras no les rompan el hocico. Vivimos rompiendo nuestro mundo a cada rato. ¿quién me puede discutir la propiedad de lo que tengo? . Ciertas irregularidades. A Sayula. Digamos. que derrotaron al Tilcuate? —Sé que hubo alguna balacera anoche. de pie. el limpio aire de la noche despegó de Pedro Páramo la imagen de Susana San Juan. pero de ahí en más no sé nada.. Así pensaba Pedro Páramo. Gerardo! Estoy viendo llegar tiempos malos. Si al menos fuera dolor lo que sintiera ella. esos interminables y agotadores sueños. si es válido decirlo. Dijeron que eran de la gente de Damasio y que habían tenido muchos muertos. Mi mujer ayudó para eso de los vendajes. ¿Dónde quiere que le deje los papeles? —No los dejes. don Pedro. Los quemaré. ¿Quién te contó eso. pueden llevarse su patrimonio a todas partes. Entonces su cuerpo se quedó desnudo. Afuera. Tiró al suelo las pesadas cobijas y se deshizo hasta del calor de las sábanas. Parece que se encontraron con unos que se dicen villistas. Además duele dejar a personas como usted.. siguiendo cada uno de sus movimientos. —Ustedes los abogados tienen esa ventaja. Con papeles o sin ellos.

Gerardo. —Desearía también. La verdad es que esperaba una recompensa. Estaba ya viejo.. —¿Quinientos? —¿No podría ser un poco. —¿Qué dijo usted? —Digo que Dios te acompañe. Gustoso seguiré llevando sus asuntos. y todavía. al paso. después a don Pedro. Había servido a don Lucas. digamos. Sé que me gratificará. Estoy por decir que con el dinero que él me dé nos estableceremos bien en Sayula y viviremos holgadamente el resto de nuestros días. pensó: «Sería mucho rebajarme si le pidiera un préstamo. don Pedro. Cuando vio que la Media Luna se perdía detrás de él. donde había estado no hacía ni media hora. que en paz descanse. La verdad es que esperaba una compensación.. Lo dijo. Algo extra. tan sin ganas. —¿Por qué lo dices? —Lo sé. Le había dicho a su mujer: —Voy a despedirme de don Pedro.» Pero el llamado no vino. pues no estoy satisfecho conmigo mismo.. Con su permiso. El traslado. De aquí no sacarás nada. un poquito más? —¿Te conformas con mil? —¿Y si fueran cinco? . padre de don Pedro. Un mínimo adelanto de honorarios. Siguió andando hacia la puerta.. Pero yo debo favores que no se pagan con dinero. Cruzó la puerta y desanudó el bozal con que su caballo estaba amarrado al horcón.. sentado nuevamente en el despacho de Pedro Páramo. Gerardo. Recibe esto: es un regalo insignificante.. caminó hacia Comala sin desviarse del camino. o qué? Ella no estuvo segura de que consiguiera algo: —Tendrás que trabajar muy duro allá para levantar cabeza. Los gastos. Allí están los papeles. Nadie. —Está bien. 27 —Indudablemente nadie.. tratando de no alejarse mucho para oír si lo llamaban. Gerardo! Lo preocupado que estoy no me ha permitido pensar en ti. El licenciado Gerardo Trujillo salió despacio. hijo de don Pedro. Subió a la silla y. luego a Miguel..» —Don Pedro. he regresado. atento a cualquier llamado: «¡Ey. Una retribución grande y valiosa. por si usted lo tiene a bien. —Ve con Dios. donde tú los dejaste. pero no para dar esos pasos tan cortos. Pero ¿por qué las mujeres siempre tienen una duda? ¿Reciben avisos del cielo.

les decía. Tú bien sabes que todo está invertido. Cuídalos muy bien. porque no retoñan. De don Pedro. que hizo cuenta nueva. eso es. Llévate mil. hasta lo legal? Y lo de las violaciones ¿qué? Cuántas veces él tuvo que sacar de su misma bolsa el dinero para que ellas le echaran tierra al asunto: «¡Date de buenas que vas a tener un hijo güerito!». Se acordaba de don Lucas. Tierras. que siempre le quedó a deber sus honorarios. que todavía estaba en sus cavilaciones. aunque después le diera risa. Tú lo sabes. Lo asustado que estaba el Miguelito. ¿cómo se apellidaba? Rentería. Se quedó meditando. tampoco los muertos retoñan —y agregó—: Desgraciadamente. —Aquí tienes. al que le pusieron una pistola en la mano. Y él. Oía el tintineo de los pesos sobre el escritorio donde Pedro Páramo contaba el dinero. 28 —¿Cinco qué? ¿Cinco mil pesos? No los tengo. cuando no hayan sido más. No creo que necesites más. Eso nomás ¿cuánto le hubiera costado a don Pedro si las cosas hubieran ido hasta allá. animales. El muerto llamado Rentería. respondió: —Sí. Y el asesinato que cometió con aquel hombre. De Miguel su hijo: ¡cuántos bochornos le había dado ese muchacho! Lo libró de la cárcel cuando menos unas quince veces. FIN . La cabeza caída. Gerardo.

¿Qué están recordando? 4.¿ Quién era el jefe de los hombres? 5. ¿Qué relación existe entren el Tilcuate y Pedro Páramo? 3.DARLE SOLUCIÓN A LAS PREGUNTAS Y ACTIVIDADES DEL TALLER ACTIVIDAD 1 1.¿En que se diferencia el narrador de este relato con el primero? ACTIVIDAD 2 INSTRUCTIVO Escriba en su cuaderno el número de la pregunta y la letra que corresponda a la respuesta 1. presente y pasado .Explica con tus palabras quien es Gerardo Trujillo y que relación tenía con Pedro Páramo 7. ¿Quién era Susana San Juan? PREGUNTAS SOBRE EL SEGUNDO RELATO 1¿ En qué lugar se hallan los personajes? 2. LECTURA ATENTO DEL TEXTO 2. 29 TALLER DE ACTIVIDADES PARA DESARROLLAR POR LOS ESTUDIANTES INSTRUCTIVO: 1. ¿Quiénes? 3. Dos personajes hablan solos. ¿Qué le viene a contar el tartamudo a Pedro Páramo? 2. ¿Qué órdenes le da Pedro Páramo a Damasio Tilcuate? 6. ¿Qué es la Media Luna? 8. COPIE EL CUESTIONARIO EN EL CUADERN O 3. ¿Cuáles eran las verdaderas preocupaciones de Pedro Páramo? 9. ¿Quienes los escuchan? 5¿Ocurre este relato al mismo tiempo que el primero? 6. ¿ A qué acuerdo llegó Pedro Páramo con los hombres levantados en armas? 4. Las comillas indican monólogos.Del texto se puede inferir que en la narración hay dos dimensiones A.

todos los hechos están en pasado C. Una de las historias sucede en el cementerio C. Del texto se puede inferir que A. 30 B. presente y futuro C.Tampoco los muertos retoñan 2. No son más que unos mondragones bandidos y mantecosos ladrones TERCERA PARTE CONSULTA LA BIOGRAFIA DEL ESCRITOR __________________________________________________________________ __________________________________________________________________ . Las historias contadas son de fantasmas 3. bondad y maldad D. Pedro Páramo B. ambas historias suceden en la Media Luna D. el narrador C. Qué jais de revolucionario sois 3.¿ Quién cuenta los hechos en el segundo relato es? A.DESHONESTO.CARICATIVO. se puede decir que la narración está A. organizada en varios relatos independientes ACTIVIDAD 3 PRIMERA PARTE INSTRUCTIVO Selecciona subrayando los adjetivos que mejor describen a Pedro Páramo GENEROSO. Por la manera como están narradas estas historias. una real y otra irreal 2.HONRADO- ASESINO. desarrollo y desenlace B.LADRÓN – ENAMORADO SEGUNDA PARTE EXPLICA CON TUS PALABRAS EL SIGNIFICADO DE LAS SIGUIENTES EXPRESIONES 1. Susana San Juan 4. ordenada con inicio. Pedro Páramo a pesar de sus defectos no era malo B.FELIZ. Juan Preciado y Dorotea D. es una anticipación que permite predecir lo que va a suceder D.SOLITARIO.

¿ Qué opinas de las cosas que Gerardo Trujillo recuerda haber hecho por Pedro Páramo . Cita ejemplos y explica por qué ACTIVIDAD 5 COMPLETA EL SIGUIENTE CUADRO PERSONAJES DE LA OBRA ESPACIOS DONDE SE DESARROLLAN LOS HECHOS NOMBRA LOS TIEMPOS EN QUE SE SUCEDEN LOS HECHOS DESCRIBE A COMALA BUSCA EN EL DICCIONARIO EL SIGNIFICADO DE LAS PALABRAS DESCONOCIDAS _______________________________________________________________________________ _______________________________________________________________________________ _________________________________________ . ¿ Crees que en la actualidad existan personas como Pedro Páramo. 31 ACTIVIDAD 4 1. su padre Lucas y su hijo Miguel 2.

por el contrario. y pasó acompañado de huacales y fardos la primera noche de su nueva vida. comer el choucrout endulzado por los sudores de la cocina tropical. bailar el Sábado de Gloria en La Quebrada y sentirse “gente conocida” en el oscuro anonimato vespertino de la Playa de Hornos. 4 CHAC MOOL. LECTORES COMPETENTES. a la pensión alemana. muy pálido dentro de su caja. pero ahora. El pasaje de ida -¿sólo de ida? Y el cuaderno barato. Doscientos pesos. Cuando llegué. muy temprano. y tan desmejorado como se le veía. como todos los años. Un periódico derogado de la ciudad de México. PROFESOR OBDULIO A LOPERA E. y a ver si no le habíamos echado la sal al viaje. ¡intentar salvar. para que no se espantaran los pasajeros. NIVEL B TEXTO. . a los cuarenta. Cachos de lotería. Salimos de Acapulco a la hora de la brisa tempranera. Filiberto estaba bajo un túmulo de cocos: el chofer dijo que lo acomodáramos rápidamente en el toldo y lo cubriéramos con lonas. el largo trecho entre Caleta y la isla de la Roqueta! Frau Müller no permitió que se le velara. esa noche organizó un baile en la terracita sofocada. a vigilar el embarque del féretro. a que saliera el camión matutino de la terminal. Sucedió en Semana Santa. sabíamos que en su juventud había nadado bien. PEREIRA . mientras Filiberto esperaba. Claro. en la pensión. en la pensión de los Müller. junto con sus otras pertenencias. de hojas cuadriculadas y tapas de papel mármol. recogido el día anterior. Filiberto no pudo resistir la tentación burocrática de ir. a pesar de ser un cliente tan antiguo. 32 INSTITUCION EDUCATIVA DEOGRACIAS CARDONA. Filiberto murió ahogado en Acapulco. a la medianoche. AUTOR CARLOS FUENTES CHAC MOOL Carlos Fuentes Hace poco tiempo. Aunque había sido despedido de su empleo en la Secretaría. Hasta Tierra Colorada nacieron el calor y la luz. Mientras desayunaba huevos y chorizo abrí el cartapacio de Filiberto.

en media cuadra tuvo que fabricar una teoría. Llegan los españoles y te proponen adorar a un Dios muerto hecho un coágulo. Sentí la angustia de no poder meter los dedos en el pasado y pegar los trozos de algún rompecabezas abandonado. a toda tu vida?. ¿No era suficiente. con el costado herido. pero el arcón de los juguetes se va olvidando y. a pesar de las curvas. habían ido cincelándose a ritmo distinto del mío. no fueron más que eso. o no me querían reconocer. Que si yo no fuera mexicano. por qué fue declinado. de hecho. de los pronósticos felices y. Me disfracé detrás de los expedientes. clavado en una cruz. el hedor a vómitos y cierto sentimiento natural de respeto por la vida privada de mi difunto amigo. nos quedamos a la mitad del camino. porque me recuerda que a los veinte años podía darme más lujos que a los cuarenta. al cabo. aparte de su pasión por el derecho mercantil. había habido constancia. Él es descreído. pero no le basta. ¿Cinco pesos? Dos de propina. se iban a forjar las amistades duraderas en cuya compañía cursaríamos el mar bravío. Adiós viejo. como barricada de una invasión. aislados por una zanja invisible de los que triunfaron y de los que nada alcanzaron. Me vio salir de Catedral. mira. amables tertulias. muchos llegaron más arriba de lo que pudimos pronosticar en aquellas fogosas. fue corrido. debemos partir con todos nuestros secretos. Por qué. amabilísimo. Ofrendado. Con el café que casi no reconocía. retocados de luz neón. disciplina. y juntos nos encaminamos a Palacio. olvidando sus deberes. Entre ellos y yo mediaban los dieciocho agujeros del Country Club. hubiéramos rechazado con energía cualquier opinión peyorativa hacia los compañeros. no adoraría a Cristo y -No. también todas las omisiones que impidieron su realización. jóvenes. o sobraba? En ocasiones me asaltaba el recuerdo de Rilke. El Licenciado. parece evidente.nuestra cotidiana labor en la oficina. No hubo reglas. Y sin embargo. Salí tan contento que decidí gastar cinco pesos en un café.y pretendí leer expedientes. La gran recompensa de la aventura de juventud debe ser la muerte. al fin. no fue así. Recordaría -sí. No. Desfilaron en mi memoria los años de las grandes ilusiones. ni “Sufragio Efectivo No Reelección”. en fin. A lo sumo -uno o dos. destripados en un examen extracurricular. ¿Qué cosa más natural que aceptar un sentimiento tan cercano a todo tu ceremonial. prósperos. ya no me reconocían. “Hoy fui a arreglar lo de mi pensión.. en la Escuela. Sacrificado.” “Pepe. Hoy. 33 Me aventuré a leerlo. Entonces todos estábamos en un mismo plano. olvidaba la pensión. gusta de teorizar. figúrate. con la ciudad misma. ni número. por qué dictaba oficios sin sentido.. hoy volví a sentarme en las sillas modernizadas -también hay. Es el mismo al que íbamos de jóvenes y al que ahora nunca concurro. Vi a muchos antiguos compañeros. No. Yo sabía que muchos de ellos (quizá los más humildes) llegarían muy alto y aquí. sin respetar los escalafones. las espadas de madera? Los disfraces tan queridos. En fin. Otros. en cambio. librábamos la batalla por aquellos a quienes en la casa discutían por su baja extracción o falta de elegancia.una mano gorda y rápida sobre el hombro. los cascos. cambiados. qué tal. que México hubiera sido conquistado . ¿quién sabrá dónde fueron a dar los soldados de plomo. empezaba con eso. apego al deber. Muchos de los humildes se quedaron allí. quizá sabría. que parecíamos prometerlo todo. una fuente de sodas. amnésicos. no tendría que volver la mirada a las ciudades de sal.

ídolos. por ciertas formas de arte indígena mexicana. corrió por el piso y llego hasta el sótano. de tamaño natural. en día de labores. 34 por budistas o por mahometanos. pero mis maletas sufrieron. se vuelve una prolongación natural y novedosa de la religión indígena. sino que incluso va a que le arranquen el corazón. sangriento. en su sentido cálido. Incauto. La piedra es corriente. dejé correr el agua de la cocina y se desbordó.” “Amanecí con la tubería descompuesta.. de sacrificio y liturgia. y hoy Pepe me informa de un lugar en la Lagunilla donde venden uno de piedra y parece que barato. ¡caramba. Ch. He debido consignarlo al Director. Es una pieza preciosa. Pero ya está aquí. amor y la otra mejilla. Voy a ir el domingo. Pero un Dios al que no le basta que se sacrifiquen por él. y su mueca parece reprocharme que le niegue la luz. El Chac Mool resiste la humedad. Pierde mucho mi Chac Mool en la oscuridad del sótano.. El comerciante tenía un foco que iluminaba verticalmente en la escultura. ese fue su elemento y condición. pero ello no aminora la elegancia de la postura o lo macizo del bloque. en cambio. cacharros. son rechazados. me obligó a llegar tarde a la oficina.” . a quien sólo le dio mucha risa. por el momento en el sótano mientras reorganizo mi cuarto de trofeos a fin de darle cabida. jaque mate a Huitzilopochtli! El cristianismo. Todo esto. Yo colecciono estatuillas. Acaso por esto le guste relacionar todas las teorías que elabora para mi consumo con estos temas. Estas figuras necesitan sol vertical y fogoso. Mis fines de semana los paso en Tlaxcala o en Teotihuacán. “Pepe conocía mi afición. allí. aproveché para ir a la Lagunilla. recortando todas sus aristas y dándole una expresión más amable. y aunque el marchante asegura su originalidad. “El traslado a la casa me costó más que la adquisición. sin que me percatara. Los aspectos caridad. El culpable se ha valido de esta circunstancia para hacer sarcasmos a mis costillas el día entero. lo dudo. con la consiguiente perturbación de las labores. es un simple bulto agónico. Por cierto que busco una réplica razonable del Chac Mool desde hace tiempo.” “Hoy domingo. El desleal vendedor le ha embarrado salsa de tomate en la barriga al ídolo para convencer a los turistas de la sangrienta autenticidad de la escultura. todos en torno al agua. Encontré el Chac Mool en la tienducha que me señaló Pepe. Y todo en México es eso: hay que matar a los hombres para poder creer en ellos. desde joven. No es concebible que nuestros indios veneraran a un individuo que murió de indigestión. “Un guasón pintó de rojo el agua del garrafón en la oficina. Habrá que seguir su ejemplo.

torcidas. giré una orden de pago que no estaba autorizada. y tomar el piso más alto. Volví a palpar el Chac Mool. Tergiversé los asuntos en la oficina. Voy a aprovechar el domingo para raspar el musgo. un poco lúgubre en su arquitectura porfiriana. Pepe me ha recomendado cambiarme a una casa de apartamentos. Para colmo de males. separando trabajosamente cada letra. Volví a bajar en la noche. Este mercader de la Lagunilla me ha timado. pero estoy nervioso. Y el Chac Mool. y sólo a las seis de la tarde pude terminar. ciertamente es muy grande para mí solo. No quise creerlo: era ya casi una pasta. saber si es mi imaginación o delirio o qué. Los quejidos han cesado: vaya una cosa por otra. No cabe duda: el Chac Mool tiene vello en los brazos. la tubería volvió a descomponerse.” “Desperté a la una: había escuchado un quejido terrible. el bloque parecía reblandecerse. ancha y ovalada. Del Departamento del Distrito Federal.. La entrada del 25 de agosto.” Hasta aquí la escritura de Filiberto era la antigua.” “Fui a raspar el musgo del Chac Mool con una espátula. No se distinguía muy bien la penumbra. Le he echado encima unos trapos. Tendré que ver a un médico. que han permanecido de piedra. para evitar estas tragedias acuáticas. porque toda la masa de la escultura parece padecer de una erisipela verde. Le da un aspecto grotesco. otras. Su escultura precolombina es puro yeso. más vale no hablar. sin embargo. y la humedad acabará por arruinarla. y deshacerme de ese maldito Chac Mool. No sé a qué atribuirlo. con lama en la base.” “Los lamentos nocturnos han seguido. parecía escrita por otra persona. siento que algo circula por esa figura recostada.” “Secaron el sótano. y el Director tuvo que llamarme la atención. Cada vez que lo repasaba. Quizá me mostré hasta descortés con los compañeros. salvo los ojos. y el Chac Mool está cubierto de lama.” “El plomero no viene. la que tantas veces vi en formas y memoranda. estoy desesperado. al finalizar el trabajo.” “Los trapos han caído al suelo. inundando el sótano. . Pero es la única herencia y recuerdo de mis padres. Pensé en ladrones. Parecía ser ya parte de la piedra. Pero yo no puedo dejar este caserón. 35 “Vinieron. Es la primera vez que el agua de las lluvias no obedece a las coladeras y viene a dar a mi sótano. y las lluvias se han colado. a arreglar la tubería. seguí con la mano los contornos de la piedra. A veces como niño. increíble. fue labor de más de una hora. al apretar los brazos los siento de goma.. por fin. Se ha endurecido pero no vuelve a la consistencia de la piedra. antes de que sufra un deterioro total. mañana la pasaré a la pieza de arriba.” “Esto nunca me había sucedido. Las maletas. No quiero escribirlo: hay en el torso algo de la textura de la carne. No sé qué me daría ver una fuente de sodas con sinfonola en el sótano y una tienda de decoración en la planta baja. Pura imaginación.

la cola aquí y nosotros no conocemos más que uno de los trozos desprendidos de su gran cuerpo. Vuelta a dormir. a incienso y sangre. Océano libre y ficticio. de ese verano. porque nos damos mejor cuenta de su existencia. No supe qué explicación darme a mí mismo.. hasta diluirse en lo ininteligible. y si al despertar encontrara esa flor en su mano. si un bromista pinta el agua de rojo. Hasta hace tres días. Real bocanada de cigarro efímera. real imagen monstruosa en un espejo de circo. si un hombre atravesara el paraíso en un sueño.. Esto no lo creí. Y ayer.. sin criados ni vida de familia. sólo real cuando se le aprisiona en el rumor de un caracol marino. hasta detenerme en dos orificios de luz parpadeante.. ¿no lo son todos los muertos. con esa seguridad espantosa de que hay dos respiraciones en la noche. Realidad: cierto día la quebraron en mil pedazos.. cartapacio. preguntándole al Oficial Mayor si el agua podía olerse. Me paralizaron los dos ojillos casi bizcos. . la cabeza fue a dar allá. ofreciendo sus servicios al Secretario de Recursos Hidráulicos para hacer llover en el desierto... con la sonrisa más benévola. con su barriga encarnada. delataba vida. encendí la luz. Si es real un garrafón.un gluglú de agua embelesada‟. había cambiado de color en una noche. Chac Mool avanzó hacia mi cama.” Recuerdo que a fines de agosto. recriminando mi olvido de toda la vida. se escuchaban pasos en la escalera. o como la muerte que un día llegará. pero esto lo es. “Casi sin aliento. “Allí estaba Chac Mool. y luego se cree en lo real. El cuarto olía a horror. Los dientes inferiores mordían el labio superior.. sonriente. Sí pude ver unos oficios descabellados. o estar. reales. y más. presentes y olvidados?. amarillo.. O que alguna depresión moral debía producir la vida en aquel caserón antiguo. ahora nos sacude para hacerse viva y presente. con la mitad de los cuartos bajo llave y empolvados. mostrenca.. y le dieran una flor como prueba de que había estado allí. rutina. habían enervado a mi amigo. de que en la oscuridad laten más pulsos que el propio. ocre. 36 nerviosa. como la tierra que un día tiembla para que recordemos su poder.. casi dorado. con las rodillas menos tensas que antes. erguido. No sé cuánto tiempo pretendí dormir. memoria. Sí. ¿entonces.. mi realidad lo era al grado de haberse borrado hoy. Pesadilla.. Filiberto fue despedido de la Secretaría. en dos flámulas crueles y amarillas.. que era pura imaginación: el Chac Mool. „. Y luego. con una recriminación pública del Director y rumores de locura y hasta de robo. sólo el brillo del casueló n cuadrado sobre la cabeza anormalmente voluminosa. era movimiento reflejo. y el relato continúa: “Todo es tan natural. recorrí la recámara. más que lo creído por mí. blando y elegante. se presenta otra realidad: sabíamos que estaba allí. Con la mirada negra. Pensé. Cuando volvía a abrir los ojos. entonces empezó a llover. por fin. muy pegados al caballete de la nariz triangular.. un despertar sobresaltado. qué?.. parecía indicarme que era un dios. por ahora laxo. aún no amanecía. Hay tres días vacíos. inmóviles. pensé que las lluvias excepcionalmente fuertes. Los apuntes siguientes son de fines de septiembre: “Chac Mool puede ser simpático cuando quiere. nuevamente.

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Sabe historias fantásticas sobre los monzones, las lluvias ecuatoriales y el castigo de los
desiertos; cada planta arranca de su paternidad mítica: el sauce es su hija descarriada, los
lotos, sus niños mimados; su suegra, el cacto. Lo que no puedo tolerar es el olor,
extrahumano, que emana de esa carne que no lo es, de las sandalias flamantes de vejez.
Con risa estridente, Chac Mool revela cómo fue descubierto por Le Plongeon y puesto
físicamente en contacto de hombres de otros símbolos. Su espíritu ha vivido en el cántaro
y en la tempestad, naturalmente; otra cosa es su piedra, y haberla arrancado del escondite
maya en el que yacía es artificial y cruel. Creo que Chac Mool nunca lo perdonará. Él
sabe de la inminencia del hecho estético.

“He debido proporcionarle sapolio para que se lave el vientre que el mercader, al creerlo
azteca, le untó de salsa ketchup. No pareció gustarle mi pregunta sobre su parentesco con
Tlaloc1, y cuando se enoja, sus dientes, de por sí repulsivos, se afilan y brillan. Los
primeros días, bajó a dormir al sótano; desde ayer, lo hace en mi cama.”

“Hoy empezó la temporada seca. Ayer, desde la sala donde ahora duermo, comencé a oír
los mismos lamentos roncos del principio, seguidos de ruidos terribles. Subí; entreabrí la
puerta de la recámara: Chac Mool estaba rompiendo las lámparas, los muebles; al verme,
saltó hacia la puerta con las manos arañadas, y apenas pude cerrar e irme a esconder al
baño. Luego bajó, jadeante, y pidió agua; todo el día tiene corriendo los grifos, no queda
un centímetro seco en la casa. Tengo que dormir muy abrigado, y le he pedido que no
empape más la sala2.”

“El Chac inundó hoy la sala. Exasperado, le dije que lo iba a devolver al mercado de la
Lagunilla. Tan terrible como su risilla -horrorosamente distinta a cualquier risa de
hombre o de animal- fue la bofetada que me dio, con ese brazo cargado de pesados
brazaletes. Debo reconocerlo: soy su prisionero. Mi idea original era bien distinta: yo
dominaría a Chac Mool, como se domina a un juguete; era, acaso, una prolongación de
mi seguridad infantil; pero la niñez -¿quién lo dijo?- es fruto comido por los años, y yo
no me he dado cuenta... Ha tomado mi ropa y se pone la bata cuando empieza a brotarle
musgo verde. El Chac Mool está acostumbrado a que se le obedezca, desde siempre y
para siempre; yo, que nunca he debido mandar, sólo puedo doblegarme ante él. Mientras
no llueva -¿y su poder mágico?- vivirá colérico e irritable.”

“Hoy decidí que en las noches Chac Mool sale de la casa. Siempre, al oscurecer, canta
una tonada chirriona y antigua, más vieja que el canto mismo. Luego cesa. Toqué varias
veces a su puerta, y como no me contestó, me atreví a entrar. No había vuelto a ver la
recámara desde el día en que la estatua trató de atacarme: está en ruinas, y allí se
concentra ese olor a incienso y sangre que ha permeado la casa. Pero detrás de la puerta,
hay huesos: huesos de perros, de ratones y gatos. Esto es lo que roba en la noche el Chac
Mool para sustentarse. Esto explica los ladridos espantosos de todas las madrugadas.”

“Febrero, seco. Chac Mool vigila cada paso mío; me ha obligado a telefonear a una fonda
para que diariamente me traigan un portaviandas. Pero el dinero sustraído de la oficina ya
se va a acabar. Sucedió lo inevitable: desde el día primero, cortaron el agua y la luz por

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falta de pago. Pero Chac Mool ha descubierto una fuente pública a dos cuadras de aquí;
todos los días hago diez o doce viajes por agua, y él me observa desde la azotea. Dice
que si intento huir me fulminará: también es Dios del Rayo. Lo que él no sabe es que
estoy al tanto de sus correrías nocturnas... Como no hay luz, debo acostarme a las ocho.
Ya debería estar acostumbrado al Chac Mool, pero hace poco, en la oscuridad, me topé
con él en la escalera, sentí sus brazos helados, las escamas de su piel renovada y quise
gritar.” “Si no llueve pronto, el Chac Mool va a convertirse otra vez en piedra. He notado
sus dificultades recientes para moverse; a veces se reclina durante horas, paralizado,
contra la pared y parece ser, de nuevo, un ídolo inerme, por más dios de la tempestad y el
trueno que se le considere. Pero estos reposos sólo le dan nuevas fuerzas para vejarme,
arañarme como si pudiese arrancar algún líquido de mi carne. Ya no tienen lugar
aquellos intermedios amables durante los cuales relataba viejos cuentos; creo notar en él
una especie de resentimiento concentrado. Ha habido otros indicios que me han puesto a
pensar: los vinos de mi bodega se están acabando; Chac Mool acaricia la seda de la bata;
quiere que traiga una criada a la casa, me ha hecho enseñarle a usar jabón y lociones.
Incluso hay algo viejo en su cara que antes parecía eterna. Aquí puede estar mi salvación:
si el Chac cae en tentaciones, si se humaniza, posiblemente todos sus siglos de vida se
acumulen en un instante y caiga fulminado por el poder aplazado del tiempo. Pero
también me pongo a pensar en algo terrible: el Chac no querrá que yo asista a su
derrumbe, no querrá un testigo..., es posible que desee matarme.”

“Hoy aprovecharé la excursión nocturna de Chac para huir. Me iré a Acapulco; veremos
qué puede hacerse para conseguir trabajo y esperar la muerte de Chac Mool; sí, se
avecina; está canoso, abotagado. Yo necesito asolearme, nadar y recuperar fuerzas. Me
quedan cuatrocientos pesos. Iré a la Pensión Müller, que es barata y cómoda. Que se
adueñe de todo Chac Mool: a ver cuánto dura sin mis baldes de agua.”

Aquí termina el diario de Filiberto. No quise pensar más en su relato; dormí hasta
Cuernavaca. De ahí a México pretendí dar coherencia al escrito, relacionarlo con exceso
de trabajo, con algún motivo sicológico. Cuando, a las nueve de la noche, llegamos a la
terminal, aún no podía explicarme la locura de mi amigo. Contraté una camioneta para
llevar el féretro a casa de Filiberto, y después de allí ordenar el entierro.

Antes de que pudiera introducir la llave en la cerradura, la puerta se abrió. Apareció un
indio amarillo, en bata de casa, con bufanda. Su aspecto no podía ser más repulsivo;
despedía un olor a loción barata, quería cubrir las arrugas con la cara polveada; tenía la
boca embarrada de lápiz labial mal aplicado, y el pelo daba la impresión de estar teñido.

-Perdone... no sabía que Filiberto hubiera...

-No importa; lo sé todo. Dígale a los hombres que lleven el cadáver al sótano.

FIN

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TALLER DE ACTIVIDADES
PARA DESARROLLAR POR LOS ESTUDIANTES
INSTRUCTIVO:
1. LECTURA ATENTO DEL TEXTO
2. COPIE EL CUESTIONARIO EN EL CUADERN O
3.DARLE SOLUCIÓN A LAS PREGUNTAS Y ACTIVIDADES DEL TALLER

ACTIVIDAD 1

1. El amigo de Filiberto es el narrador que inicia el relato. Marca dos evidencias de esta afirmación

_________El compró el Chac Mool
_________El cuenta que Filiberto murió en Acapulco

_________El aconsejó la compra del Chac Mool

_________El recuerda lo sucedido en Semana Santa

2. El amigo encuentra entren las pertenencias de Filiberto, un elemento que contiene otro relato .
3. ¿Cuál es ese elemento. Descríbelo.
4. Quién es el narrador de ese segundo relato?
5. Filiberto vive una serie de sucesos relacionados con una figura. Responde.

A. QUÉ ES UN CHAC MOOL?
B. DONDEN COMPRÓ FILIBERTO LA FIGURA DEL CHAC MOOL?
C. QUE TRASNFORMACIÓN SUFRE LA FIGURA?
D. QUE OCURRE EL 25 DE AGOSTO
E. POR QUE CHAC MOOL SE VUELVE COLÉRICO E IRRITABLE?
F. DE QUE SE ALIMENTA EL CHAC MOOL?

3. El amigo no comprende por qué Filiberto fue despedido de su trabajo a fines de Agosto.
Explica las razones de lo ocurrido

6. ¿ Cómo termina el diario de Filiberto?
7. ¿Cómo termina el relato del amigo?
8. ¿Quién es el indio amarillo que abre la puerta?
9. Infiere. ¿ Por qué el indio amarillo solicita que dejen el cadáver en el sótano ?

ACTIVIDAD 2

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INSTRUCTIVO
Escriba en su cuaderno el número de la pregunta y la letra que corresponda a la respuesta

1.Según el texto Filiberto perdió su empleo por

A. descuidado y despistado
B. locura y robo
C. locura e inasistencia
D. no ir a trabajar

2. El tiempo que transcurre desde que Filiberto compró la figura del Chac Mool, hasta que muere,
es de
A. unos pocos días
B. de uno a dos meses
C. de ocho a diez meses
D. de cuatro a séis meses

3. De lo narrado en el texto se puede deducir que
A. Filiberto se inventó todo
B. es posible que el indio sea el Chac Mool
C. el amigo de Filiberto se imaginó esa historia
D. Filiberto se suicidó

4. La relación que se establece entre Filiberto y el Chac Mool se caracteriza por
A. el miedo
B. la amistad
C. la dependencia
D. la aventura

ACTIVIDAD 3

1. Expresa tu opinión sobre lo que narra Filiberto
2. ¿En que contexto social vive Filiberto? ¿Qué opinas al respecto?
3. Si tu hubieres sido jefe de Filiberto en el trabajo ¿ qué hubieras hecho?
4. ¿Cuál crees que fue la intención de Filiberto de viajar a Acapulco
5.¿Qué opinas de las personas que les atribuyen poderes especiales a
algunos objetos y figuras del arte indígena

ACTIVIDAD 4

amigo regresó a la Filiberto murió en Acapulco ciudad ACTIVIDAD 5 CONSULTA DOS PALABRAS SINÓNIMAS PARA LOS SIGUIENTES TERMINOS PALABRA DOS SINÓNIMOS CHIRRIONA SALVAR MITICA AFICION CONSULTA LA BIOGRAFÍA DE CARLOS FUENTES Y COPIALA EN TU CUADERNO __________________________________________________________________ __________________________________________________________________ _________________________________ . 41 Completa el cuadro con la información requerida en cada momento de las narraciones INICIO NUDO DESENLACE Un hombre cuenta que Lee el diario de su Cuando llega a casa de su amigo Filiberto.

que conducía. León Tolstoy EL PODER DE LA INFANCIA León Tolstoi -¡Que lo maten! ¡Que lo fusilen! ¡Que fusilen inmediatamente a ese canalla. a un hombre alto y erguido..! -gritaba una multitud de hombres y mujeres. Era uno de los que. -¿Qué esperamos? Hay que matar a ese infame aquí mismo. Por lo visto. luchaban del lado de las autoridades. 42 INSTITUCION EDUCATIVA DEOGRACIAS CARDONA. Autor. encogiéndose de hombros. la gente fue invadida por una furia salvaje. ¿Para qué llevarlo más . que lo maten.PEREIRA PROFESOR OBDULIO A LOPERA E.. pensaba el hombre. Su hermoso rostro viril expresaba desprecio e ira hacia la gente que lo rodeaba. Pero la muchedumbre no se detenía. Al llegar a una calle en que estaban aún los cadáveres de los que el ejército había matado la víspera. durante la guerra civil. Ahora lo tienen ellos. -Es un guardia. Éste avanzaba con paso firme y con la cabeza alta. fríamente..! ¡Que lo maten! ¡Que corten el cuello a ese criminal! ¡Que lo maten. LECTORES COMPETENTES. 5 EL PODER DE LA INFANCIA. Esta misma mañana ha tirado contra nosotros -exclamó alguien. tiene que ser así". maniatado. Si ha llegado la hora de morir. sonreía. NIVEL B TEXTO.. y. moriremos. en respuesta a los gritos de la multitud. Acababan de prenderlo y lo iban a ejecutar. "¡Qué le hemos de hacer! El poder no ha de estar siempre en nuestras manos.

y se abrazó a él. Ya estaban cerca. cuando de pronto. -¡Papá! ¡Papá! -gritaba un chiquillo de seis años. así como las respuestas de la gente. en seguida. mientras se abría paso. . La gente seguía gritando lo mismo que antes: "¡Que lo maten! ¡Que lo ahorquen! ¡Que fusilen a ese canalla!" -¿Por qué has salido de casa? -preguntó el padre. Todos se apartaron de él. -¿A quién buscas? -preguntó otra.. para llegar hasta el cautivo-. en un momento de calma. -¡Qué simpático es! -comentó una mujer. Parecía odiar a la muchedumbre más de lo que ésta lo odiaba a él. -¿Cuántos años tienes. niño? -¿Qué van a hacer con papá? -Vuelve a tu casa. inclinándose hacia el chiquillo. vuelve con tu madre -dijo un hombre. llorando a lágrima viva. niño. -¡No tiene madre! -exclamó. entre las últimas filas de la multitud. -gritaban las mujeres.. Pero los cabecillas decidieron llevar al reo a la plaza. dejándolo acercarse a su padre. espera! Llévame contigo. se oyó una vocecita infantil. 43 lejos? El cautivo se limitó a fruncir el ceño y a levantar aún más la cabeza. llévame. al oír las palabras del hombre. a los reyes. -¡Hay que matarlos a todos! ¡A los espías. Papá ¿qué te hacen? ¡Espera. El niño se fue abriendo paso hasta que logró llegar junto a su padre.. a los sacerdotes y a esos canallas! Hay que acabar con ellos. Su cara se tornó aún más taciturna. El reo oía ya la voz del niño.. como ante una fuerza. -¡Papá! ¡Déjenme que vaya con papá! -lloriqueó el pequeño. en seguida. Los clamores de la multitud se apaciguaron por el lado en que venía el chiquillo.

El cabecilla accedió. luego al otro. -No. vete. Entonces. ahora mismo iré yo también. y reflexionó. sé bueno. pues. Después.... ¡Nada de eso! No me van a hacer nada malo. Desáteme por un momento y cójame del brazo para que pueda decirle que estamos paseando.. . máteme como quiera y donde le plazca. Una mujer lo sacó fuera de la multitud. pero no lo haga delante de él - exclamó. -¿Por qué? -Te van a matar.. echándose a llorar. 44 -¿Dónde te llevan? -¿Sabes lo que vas a hacer? -¿Qué? -¿Sabes quién es Catalina? -¿La vecina? ¡Claro! -Bueno. indicando al niño-. vamos a dar una vuelta. luego iré a casa.. Anda. -¿De veras? El pequeño obedeció. -Escuche. hasta que yo vuelva. inclinó la cabeza a un lado.. El chiquillo se quedó mirando fijamente a su padre. Despidiéndose del niño.. el reo se acercó al hombre que dirigía a la multitud.. estoy paseando con este amigo.. -¿Y qué vas a hacer tú? -Ya ves. el reo cogió al niño en brazos y le dijo: -Sé bueno y ve a casa de Catalina. hasta que yo. -¡No. -Vete. que es usted mi amigo. Así se marchará. no iré sin ti! -exclamó el niño. ve a su casa y quédate ahí. después podrá matarme como se le antoje.

¿por qué el niño llora mientas se abre paso entre la multitud para llegar a su padre? 5. ¿Qué recomendación le hace el hombre al niño? 6. -¿Saben lo que les digo? Deberían soltarlo -propuso una mujer. y. 45 -Ahora estoy dispuesto. puede matarme -exclamó el reo. Pero. ¿por qué se apaciguaron los gritos de multitud? 4. COPIE EL CUESTIONARIO EN EL CUADERN O 3. se echó a llorar. Describe la actitud del hombre ante la gente de la ciudad 3. -Es verdad. en cuanto el niño hubo desaparecido. Explica cómo se salvó el hombre de la pena de muerte que le esperaba . Es verdad -asintió alguien. sin que nadie lo detuviera. ¿Por qué el hombre iba a ser ejecutado? 2. sucedió algo incomprensible e inesperado. en aquel momento. -¡Suéltenlo! ¡Suéltenlo! -rugió la multitud. Un mismo sentimiento invadió a todos los que momentos antes se mostraron crueles. Entonces. despiadados y llenos de odio. el hombre orgulloso y despiadado que aborreciera a la muchedumbre hacía un instante.DARLE SOLUCIÓN A LAS PREGUNTAS Y ACTIVIDADES DEL TALLER ACTIVIDAD 1 1. FIN TALLER DE ACTIVIDADES PARA DESARROLLAR POR LOS ESTUDIANTES INSTRUCTIVO: 1. LECTURA ATENTO DEL TEXTO 2. ¿Qué motivó a la gente de la ciudad a cambiar los gritos que sentenciaban al hombre a la muerte? 7. cubriéndose el rostro con las manos. pasó entre la gente.

EXPRESIVA C.es culpable de los cargos que se le imputan . Deduce el tema del texto a partir de las siguientes ideas principales 1. viril y no debe morir tan joven B. El niño no tiene madre 5. ABATIDA D. La muchedumbre decide perdonarle la vida al hombre 6. es inocente de los cargos que se le imputan C. La libertad 3. La gente del pueblo grita clamando la muerte del hombre 3. es padre de un niño que no tiene madre D. 46 8. El hombre es capturado y sentenciado a muerte 2. El hombre cambia de actitud ante la gente de la ciudad TEMA ________________________________________________________________________________ ________________________________________________________________________________ ______________________________________ ACTIVIDAD 2 INSTRUCTIVO Escriba en su cuaderno el número de la pregunta y la letra que corresponda a la respuesta 1. la muerte B. En la expresión su cara se tornó aún mas TACITURNA. la indulgencia D. la soledad C. HURAÑA B. es bello. La palabra en MAYUSCULA se puede reemplazar por A. El niño se acerca al lugar donde está su padre y se aferra a él 4. EXTRAÑA 2. Según el texto la gente se conmueve de la situación del hombre porque A. Uno de los temas centrales del texto es A.

narra la historia de salvación de un hombre que estaba condenado a muerte C. expone los hechos que ocurrieron a un hombre durante la guerra civil ACTIVIDAD 3 INSTRUCTIVO ESCRIBE EN TU CUADERNO LOS NUMEROS DEL 1 AL 7 Y AL FRENTE ESCRIBE .Escúcheme.QUIEN REALIZA EL ENUNCIADO ENUNCIADOS REO MULTITUD NIÑO NARRADOR 1. describe la forma detallada a un hombre que selva de la muerte gracias a su hijo D.Ya estaba cerca. 47 4. cuando de pronto. 6.. explica los hechos que sucedieron a un niño y su padre cuando lo iban a matar B. máteme donde quiera 2. En el texto anterior A.No tiene madre 7.Es un guardia. sucedió algo incomprensible 3.¡suéltenlo¡ .Pero en aquel momento. esta mañana ha tirado contra nosotros 4.Los clamores de la multitud se apaciguaron 5.Dónde te llevan? 8.

48 ACTIVIDAD 4 ESCRIBE EN TU CUADERNO DOS ACCIONES QUE DAN INICIO A LA HISTORIA 1.______________________________________________________________ ACTIVIDAD 5 CONSULTA LA BIOGRAFÍA DEL AUTOR Y ESCRÍBELA EN TU CUADERNO .______________________________________________________________ 2.______________________________________________________________ ESCRIBE EN TU CUADERNO DOS ACCIONES QUE DAN INICIO AL DESARROLLO O CONFLICTO 1.______________________________________________________________ ESCRIBE EN TU CUADERNO DOS ACCIONES QUE DAN INICIO AL FINAL DE LA HISTORIA 1.______________________________________________________________ 2.______________________________________________________________ 2.

en muy pocos minutos pasó del francés al inglés y de inglés a una conjunción enigmática de español de Salónica y de portugués de Macao. frente al Mar Rojo: la fiebre y la magia consumieron a muchos hombres que codiciaban magnánimos el acero. 6 EL INMORTAL Autor. I Que yo recuerde. debelada. 49 INSTITUCION EDUCATIVA DEOGRACIAS CARDONA. Alejandría. Se manejaba con fluidez e ignorancia en diversas lenguas. de ojos grises y barba gris. La versión que ofrecemos es literal. y que lo habían enterrado en la isla de Ios. imploró en vano la misericordia del César. La princesa los adquirió. cuando Diocleciano era emperador. a principios del mes de junio de 1929. nos dice. En el último tomo de la Ilíada halló éste manuscrito. de rasgos singularmente vagos. el anticuario Joseph Carthapilus. NIVEL B TEXTO. PEREIRA . la princesa oyó por un pasajero del Zeus que Carthapilus había muerto en el mar. mis trabajos comenzaron en un jardín de Tebas Hekatómpylos. antes de un año las legiones reportaron el triunfo. PROFESOR OBDULIO A LOPERA E. ofreció a la princesa de Lucinge los seis volúmenes en cuarto menor (1715-1720) de la Ilíada de Pope. un hombre consumido y terroso. yo era tribuno de una legión que estuvo acuartelada en Berenice. de Esmirna. Esa privación me dolió y fue tal vez la causa de que yo . Jorge Luis Borges En Londres. Los mauritanos fueron vencidos. al recibirlos. El original está redactado en inglés y abunda en latinismos. Yo había militado (sin gloria) en las recientes guerras egipcias. LECTORES COMPETENTES. pero yo logré apenas divisar el rostro de Marte. Era. la tierra que antes ocuparon las ciudades rebeldes fue dedicada eternamente a los dioses plutónicos. En octubre. al regresar a Esmirna. cambió unas palabras con él.

el río secreto que purifica de la muerte a los hombres. Los hechos ulteriores han deformado hasta lo inextricable el recuerdo de nuestras primeras jornadas. por la sed y por el temor de la sed. el de los garamantes. o un solo enorme día multiplicado por el sol. Proseguimos la marcha. muy poco después. a todos nos pareció inconcebible. las cumbres donde nace el Pactolo. Entonces comenzaron las deserciones. la Luna tenía el mismo color de la infinita arena. Toda esa noche no dormí. Algunos temerarios durmieron con la cara expuesta a la Luna. A unos pasos de mí. Partimos de Arsinoe y entramos en el abrasado desierto. Ignoro si creí alguna vez en la Ciudad de los Inmortales: pienso que entonces me bastó la tarea de buscarla. pudieran albergar en su seno una ciudad famosa. donde la vida de los hombres es perdurable. Procedí rectamente. 50 me arrojara a descubrir. Con una tenue voz insaciable me preguntó en latín el nombre del río que bañaba los muros de la ciudad. pues el fervor del día es intolerable. Flavio. procónsul de Getulia. Me dijo que su patria era una montaña que está del otro lado del Ganges y que en esa montaña era fama que si alguien caminara hasta el Occidente. por temerosos y difusos desiertos. Una flecha cretense me laceró. mis ojos lo veían. Un jinete rendido y ensangrentado venía del Oriente. inclinados a la lujuria. con los pocos soldados que me eran fieles. Interrogados por el verdugo. . alguien. cuyos moradores viven un siglo. la fiebre los ardió. donde es negra la arena. También recluté mercenarios. alguien recordó la llanura elísea. donde la tierra es madre de monstruos. De lejos divisé la montaña que dio nombre al Océano: en sus laderas crece el euforbio. pero tan intrincadas y perplejas eran las curvas que yo sabía que iba a morir antes de alcanzarlo. la secreta Ciudad de los Inmortales. no vacilé ante el ejercicio de la severidad. que tienen mujeres en común y se nutren de Leones. Dejé el camino al arbitrio de mi caballo. replicó tristemente. otros bebieron la locura y la muerte. Otro es el río que persigo. Le respondí que era el Egipto. llegaría al río cuyas aguas dan la inmortalidad. entre los remolinos de arena y la vasta noche. En el desierto los perdí. En Roma. Varios días erré sin encontrar agua. en el agua depravada de las cisternas. Antes de la aurora murió. Insoportablemente soñé con un exiguo y nítido laberinto: en el centro había un cántaro. Hui del campamento. conversé con filósofos que sintieron que dilatar la vida de los hombres era dilatar su agonía y multiplicar el número de sus muertes. que anula los venenos. pero yo determiné descubrir la ciudad y su río. Mis trabajos empezaron. rodó del caballo. en el término de la tierra. que alimentan las lluvias. ricas en baluartes y anfiteatros y templos. Atravesamos el país de los trogloditas. la lejanía se erizó de pirámides y de torres. los motines para reprimirlos. que se dijeron conocedores de los caminos y que fueron los primeros en desertar. donde el viajero debe usurpar las horas de la noche. Me levanté poco antes del alba. pero un centurión me advirtió que los sediciosos (ávidos de vengar la crucifixión de uno de ellos) maquinaban mi muerte. Agregó que en la margen ulterior se eleva la Ciudad de los Inmortales. Fatigamos otros desiertos. Que en esas regiones bárbaras. mis esclavos dormían. mis manos casi lo tocaban. que sólo veneran el Tártaro. he referido. pues hubiera sido una afrenta retroceder. Oscura sangre le manaba del pecho. en la cumbre habitan los sátiros. pues algo estaba combatiendo en mi corazón. el de los augilas. en un jardín de Tebas. En alba. algunos prisioneros mauritanos confirmaron la relación del viajero. me entregó doscientos soldados para la empresa. que devoran serpientes y carecen del comercio de la palabra. nación de hombres ferales y rústicos. donde se acaba el mundo.

Creí reconocerlos: pertenecían a la estirpe bestial de los trogloditas. Hundí la cara ensangrentada en el agua oscura. Debí rodear algunas hondonadas irregulares que me parecieron canteras. con el filo de un pedernal rompí mis ligaduras.mi primera detestada ración de carne de serpiente. . la negra sombra de sus muros. En vano les rogué que me dieran muerte. Me detuvo una especie de horror sagrado. Los lados eran húmedos.. que infestan las riberas del golfo Arábigo y las grutas etiópicas. Antes de perderme otra vez en el sueño y en los delirios. La urgencia de la sed me hizo temerario. En la arena había pozos de poca hondura. arcos. pisé. Me asomé y grité débilmente. la declinación de la tarde. me levanté y pude mendigar o robar . que me alegré de que uno de los trogloditas me hubiera acompañado hasta el fin. de tocar la sobrehumana Ciudad. me tiré. luego. Doloroso. frontispicios y foros: el fundamento era una meseta de piedra. desnudos. Marco Flaminio Rufo. de esos mezquinos agujeros (y de los nichos) emergían hombres de piel gris. no me ayudaron a sobrevivir o a morir. Eran (como los otro de ese linaje) de menguada estatura. montaña abajo. infantiles en la barbarie. Tan abominadas del hombre son la novedad y el desierto. que se habían contagiado de mi inquietud. Oré en voz alta. incapaz de recuperar el abrigo de las cavernas. atadas a la espalda las manos. casi me vedaba dormir. análogos al mío. Confusamente me siguieron dos o tres hombres. cerrados los ojos. cuando casi todos los hombres emergen de las grietas y de los pozos y miran el Poniente. Para alejarme de la bárbara aldea elegí la más pública de las horas. me vi tirado y maniatado en un oblongo nicho de piedra. dejé que la Luna y el Sol jugaran con mi aciago destino. La codicia de ver a los Inmortales. Los trogloditas. como podrían contagiarse los perros.. Un día. tribuno militar de una de las legiones de Roma . sin verlo.yo. en la opuesta margen resplandecía (bajo el último sol o bajo el primero) la evidente Ciudad de los Inmortales. no dormían tampoco los trogloditas: al principio inferí que me vigilaban. 51 II Al desenredarme por fin de esa pesadilla. sino repulsión. Al pie de la montaña se dilataba sin rumor un arroyo impuro. no inspiraban temor. Cerré los ojos y aguardé (sin dormir) que relumbrara el día. Sentí en el pecho un doloroso latido. antes pulidos por el tiempo que por la industria. menos para suplicar el favor divino que para intimidar a la tribu con palabras articuladas. Como si penetraran mi propósito. Vi muros. erizada de formas idolátricas en la arena amarilla. surcaban la montaña y el valle. Un centenar de nichos irregulares. sentí que me abrasaba la sed. No sé cuántos días y noches rodaron sobre mí. Consideré que estaba a unos treinta pies de la arena. no mayor que una sepultura común. inexplicablemente repetí unas palabras griegas: los ricos teucros de Zelea que beben el agua negra del Esepo. Otro. Bebí como se abrevan los animales. desnudo en la ignorada arena. superficialmente excavado en el agrio declive de una montaña. Hacia la medianoche. ofuscado por la grandeza de la Ciudad. no me maravillé de que no hablaran y de que devoraran serpientes. Atravesé el arroyo que los médanos entorpecen y me dirigí a la Ciudad. entorpecido por escombros y arena. de barba negligente. yo la había creído cercana.

entre los racimos. la arquitectura carecía de fin. Un laberinto es una casa labrada para confundir a los hombres. está subordinada a ese fin. Lo dije. Ignoro el tiempo que debí caminar bajo tierra. En el fondo de un corredor. pródiga en simetrías. con una incomprensible reprobación. apenas visible. la de los complejamente insensato. En vano fatigué mis pasos: el negro basamento no descubría la menor irregularidad. (Después averigüé que eran inconstantes la extensión y la altura de los peldaños. sólo deteniéndome a veces para torpemente sollozar de felicidad. Yo había cruzado un laberinto. Sentí que era anterior a los hombres. morían sin llegar a ninguna parte. Ignoro el número total de las cámaras. Unos peldaños de metal escalaban el muro. Noté sus peculiaridades y dije: Los dioses que lo edificaron estaban locos. un no provisto muro me cerró el paso. ocho daban a un laberinto que falazmente desembocaba en la misma cámara. con los peldaños y balaustrada hacia abajo. Bajé. mejor dicho. Ignoro si todos los ejemplos que . pero la nítida Ciudad de los Inmortales me atemorizó y repugnó. Esa notoria antigüedad (aunque terrible de algún modo para los ojos) me pareció adecuada al trabajo de obreros inmortales. Horriblemente me habitué a ese dudoso mundo. Fui divisando capiteles y astrálagos. la atroz idea de los bárbaros y mi ciudad natal. La fuerza del día hizo que yo me refugiara en una caverna. una remota luz cayó sobre mí. Emergí a una suerte de plazoleta. Así me fue deparado ascender de la ciega región de negros laberintos entretejidos a la resplandeciente Ciudad. vi un círculo de luz tan azul que pudo parecerme púrpura. hecho que me hizo comprender la singular fatiga que me infundieron. bien lo sé. me suspendió lo antiquísimo de su fábrica. las increíbles escaleras inversas. por un caos de sórdidas galerías llegué a una vasta cámara circular. Lo rodeaba un solo edificio de forma irregular y altura variable. frontones triangulares y bóvedas. Antes que ningún otro rasgo de ese monumento increíble. 52 He dicho que la Ciudad estaba fundada sobre una meseta de piedra. confusas pompas del granito y del mármol. mi desventura y mi ansiedad las multiplicaron.) Este palacio es fábrica de los dioses. La fatiga me relajaba. de patio. con indiferencia después. En el palacio que imperfectamente exploré. a ese edificio heterogéneo pertenecían las diversas cúpulas y columnas. A la impresión de enorme antigüedad se agregaron otras: la de lo interminable. la alta ventana inalcanzable. la de lo atroz. Otras. Cautelosamente al principio. anterior a la Tierra. en la misma nostalgia. pero subí. cuya causa no descubrí. adheridas aéreamente al costado de un muro monumental. con desesperación al fin. sin ruido se perdían entre las grietas hilos de agua herrumbrada. igual a la primera. los muros invariables no parecían consentir una sola puerta. la novena (a través de otro laberinto) daba a una segunda cámara circular. en el pozo una escalera que se abismaba hacia la tiniebla inferior. en el fondo había un pozo. su arquitectura. erré por escaleras y pavimentos del inextricable palacio. otro rumor no había en esas profundas redes de piedra que un viento subterráneo. sé que alguna vez confundí. en lo altísimo. consideré increíble que pudiera existir otra cosa que sótanos provistos de nueve puertas y que sótanos largos que se bifurcan. al cabo de dos o tres giros en la tiniebla superior de las cúpulas. Abundaban el corredor sin salida. El silencio era hostil y casi perfecto. con más horror intelectual que miedo sensible. Había nueve puertas en aquel sótano. la aparatosa puerta que daba a una celda o a un pozo. Alcé los ofuscados ojos: en lo vertiginoso. Esta meseta comparable a un acantilado no era menos ardua que sus muros. pensé primeramente. que era casi un remordimiento. Exploré los inhabitados recintos y corregí: Los dioses que lo edificaron han muerto.

La humildad y miseria el troglodita me trajeron a la memoria la imagen de Argos. la arena era ardorosa bajo los pies. Esta Ciudad (pensé) es tan horrible que su mera existencia y perduración. me rodeara otra vez la nefanda Ciudad de los Inmortales. en el que pulularan monstruosamente. las miraba y las corregía. hasta la sombra irregular de los muros. dientes. contamina el pasado y el porvenir y de algún modo compromete a los astros. De esa imaginación pasé a otras. Por muy basto que fuera el entendimiento de un hombre. después vi que es absurdo imaginar que hombres que no llegaron a la palabra lleguen a la escritura. El hombre las trazaba. órganos y cabezas. como una pequeña y ruinosa esfinge de lava. no parecía percibir los sonidos que yo procuraba inculcarle. Ese olvido. lo cual excluía o alejaba la posibilidad de que fueran simbólicas. he jurado olvidarlas. III Quienes hayan leído con atención el relato de mis trabajos. No quiero describirla. en algún día no menos olvidado también. donde trazaba torpemente y borraba una hilera de signos. Me miró. bajo las primeras estrellas. Nada más puedo recordar. 53 he enumerado son literales. nadie en el mundo podrá ser valeroso o feliz. sé que durante muchos años infestaron mis pesadillas. cuando emprendimos el viaje de regreso a la aldea. las borró con la palma y el antebrazo. Al principio. Cuando salí del último sótano. recordarán que un hombre de la tribu me siguió como un perro podría seguirme. De golpe. que eran como letras de los sueños. y así le puse el nombre de Argos y traté de enseñárselo. desde el crepúsculo del día hasta el de la noche. como el ruiseñor de los Césares. aún más extravagantes. algunas palabras. Además. el rigor y la obstinación fueron del todo vanos. y acaso a repetir. era como si estuviera muy lejos. un cuerpo de tigre o de toro. aunque en el centro de un desierto secreto. El troglodita me precedió. pensé que nuestras percepciones eran iguales. fue quizá voluntario. Fracasé y volví a fracasar. que uno está a punto de entender y luego se juntan. el viejo perro moribundo de la Odisea. El Sol caldeaba la llanura. había estado esperándome. Sin embargo. lo encontré en la boca de la caverna. El perro y el caballo (reflexioné) son capaces de lo primero. de lo último. pero que Argos las combinaba de otra . que me miraba desde el suelo de la caverna. Mientras perdure. no pareció reconocerme. quizá las circunstancias de mi evasión fueron tan ingratas que. A unos pasos de mí. conjugados y odiándose. como si le fastidiara ese juego. Inmóvil. ahora insuperable. esa noche concebí el propósito de enseñarle a reconocer. dejaba que sobre él giraran los cielos. Únicamente sé que no me abandonaba el temor de que. al salir del último laberinto. siempre sería superior al de los irracionales. No recuerdo las etapas de mi regreso. muchas aves. Estaba tirado en la arena. tan grande era el alivio que me inundaba (o tan grande y medrosa mi soledad) que di en pensar que ese rudimental troglodita. Recordé que es fama entre los etíopes que los monos deliberadamente no hablan para que no los obliguen a trabajar y atribuí a suspicacia o a temor el silencio de Argos. Pensé que Argos y yo participábamos de universos distintos. un caos de palabras heterogéneas. no puedo saber ya si tal o cual rasgo es una transcripción de la realidad o de las formas que desatinaron mis noches. Los arbitrios. Echado en la arena. creí que se trataba de una escritura bárbara. con los ojos inertes. Juzgué imposible que no se percatara de mi propósito. pueden (tal vez) ser imágenes aproximativas. ninguna de las formas era igual a otra. entre los polvorientos y húmedos hipogeos.

se ofrecía a los vívios aguaceros en una especie de éxtasis. Muy poco. salvo que no se parecen al hombre. el riacho de aguas arenosas. bajo las nubes amarillas la tribu. Llovió. tuve que repetir la pregunta. como Ulises. Fue como un dios que creara el cosmos y luego el caos. Cuando la derribaron. Argos balbuceó estas palabras: Argos. raudales le rodaban por la cara. 54 manera y construía con ellas otros objetos. pero algo parecido a la felicidad ocurrió una mañana. acaso porque intuimos que nada es real. Menos que el rapsoda más pobre. Habitó un siglo en la Ciudad de los Inmortales. Soñé que un río de Tesalia (a cuyas aguas yo había restituido un pez de oro) venía a rescatarme. sin tiempo. no sólo de agua. no menos dichosa que yo. Corrí desnudo a recibirla. perro de Ulises. determinaron vivir en el pensamiento. sino (después lo supe) de lágrimas. Declinaba la noche. Absortos. pensé que acaso no había objetos para él. Y después. como si descubriera una cosa perdida y olvidada hace mucho tiempo. La práctica del griego le era penosa. es fama que después de cantar la guerra de Ilión. Así fueron muriendo los días y con los días los años. Con las reliquias de su ruina erigieron. En cuanto a la ciudad cuyo nombre se había dilatado hasta el Ganges. Argos. puestos los ojos en la esfera. movido. Pensé en un mundo sin memoria. dijo. consideré la posibilidad de un lenguaje que ignorara los sustantivos. un lenguaje de verbos impersonales o de indeclinables epítetos. como quien habla con un niño. casi no percibían el mundo físico. Entonces. aconsejó la fundación de la otra. marca una etapa en que. le grité. Las noches del desierto pueden ser frías. la frescura del aire y el rumor atareado de la lluvia me despertaron. el Río que buscaba el jinete. Argos. por el propósito de llegar a los hombres que no saben lo que es el mar ni comen carne sazonada con sal ni sospechan lo que es un remo. IV Todo me fue dilucidado aquel día. Fácilmente aceptamos la realidad. . juzgando que toda empresa es vana. Ello no debe sorprendernos. Argos. sobre la roja arena y la negra piedra yo lo oía acercarse. la olvidaron y fueron a morar en las cuevas. con lentitud poderosa. cantó la guerra de las ranas y los ratones. también sin mirarme: Este perro tirado en el estiércol. Ya habrán pasado mil cien años desde que la inventé. Esas cosas Homero las refirió. Aquella fundación fue el último símbolo a que condescendieron los Inmortales. Erigieron la fábrica. pero aquélla había sido un fuego. la desatinada ciudad que yo recorrí: suerte de parodia o reverso y también templo de los dioses irracionales que manejan el mundo y de los que nada sabemos. en la pura especulación. sino un vertiginoso y continuo juego de impresiones brevísimas. nueve siglos haría que los Inmortales la habían asolado. Los trogloditas eran los Inmortales. También me refirió su vejez y el postrer viaje que emprendió. en el mismo lugar. gemía. con mansa admiración. Le pregunté qué sabía de la Odisea. Parecían coribantes a quienes posee la divinidad.

todos nuestros actos son justos. una forma secreta. en esa rueda. Cabe en estas palabras Existe un río cuyas aguas dan la inmortalidad.. soy filósofo. por haber bebido de todos. cada mes. pero también son indiferentes.. a dispersarnos por la faz de la Tierra. un estímulo extraordinario nos restituía al mundo físico. el viejo goce elemental de la lluvia. lo incomprensible. pero que nos indujo. Encarados así. Adoctrinada por un ejercicio de siglos. La muerte (o su alusión) hace preciosos y patéticos a los hombres. y acaso el rústico poema del Cid es el contrapeso exigido por un solo epíteto de las Églogas o por una sentencia de Heráclito. Nos propusimos descubrir ese río.. todos los Inmortales eran capaces de perfecta quietud. un viajero inmortal que recorra el mundo acabará. soy dios. El pensamiento más fugaz obedece a un dibujo invisible y puede coronar. con infinitas circunstancias y cambios. o inaugurar. en alguna región habrá otro río cuyas aguas la borren. He mencionado las antiguas canteras que rompían los campos de la otra margen. He notado que. Homero compuso la Odisea. Como Cornelio Agrippa. así también se anulan y se corrigen el ingenio y la estolidez. En primer término. antes de que le arrojaran una cuerda pasaron setenta años. la limosna de unas horas de sueño. Todo. No hay placer más complejo que el pensamiento y a él nos entregábamos. Éstos se conmueven por su condición de fantasmas. cada vida es efecto de la anterior y engendra la siguiente. aquella mañana. pero lo abrasaba la sed. 55 Ser inmortal es baladí. o hubiera resultado en los ya pretéritos. pero ninguna determina el conjunto. pero también a toda traición. Por ejemplo. Esos lapsos eran rarísimos. que no tiene principio ni fin. El cuerpo no era más que un sumiso animal doméstico y le bastaba. lo imposible es no componer. Sé de quienes obraban el mal para que en los siglos futuros resultara el bien.. Sabía que en un plazo infinito le ocurren a todo hombre todas las cosas. un hombre se despeñó en la más honda. a fines o a principios del siglo X. Así como en los juegos de azar las cifras pares y las cifras impares tienden al equilibrio. tiene el valor de . El concepto del mundo como sistema de precisas compensaciones influyó vastamente en los Inmortales. esa convicción es rarísima. Que nadie quiera rebajarnos a ascetas. soy demonio y soy mundo. todo hombre es acreedor a toda bondad. algún día. siquiera una vez. es saberse inmortal. los hizo invulnerables a la piedad. pese a las religiones. todas las criaturas lo son. Entre los corolarios de la doctrina de que no hay cosa que no esté compensada por otra. por sus infamias del pasado o del porvenir. lo divino. lo terrible. de un poco de agua y de una piltrafa de carne. El número de ríos no es infinito. No hay méritos morales o intelectuales. ya que destinan todos los demás. pues ignoran la muerte. menos el hombre. la Odisea. Tampoco interesaba el propio destino. A veces. cada acto que ejecutan puede ser el último. la república de hombres inmortales había logrado la perfección de la tolerancia y casi con desdén. entre los mortales. cristianos y musulmanes profesan la inmortalidad. Por sus pasadas o futuras virtudes. hay uno de muy poca importancia teórica. un solo hombre inmortal es todos los hombres. no podía lastimarse ni morir. soy héroe. postulado un plazo infinito. no hay rostro que no esté por desdibujarse como el rostro de un sueño. pero la veneración que tributan al primer siglo prueba que sólo creen en él. recuerdo alguno a quien jamás he visto de pie: un pájaro anidaba en su pecho. Israelitas. en número infinito. lo cual es una fatigosa manera de decir que no soy. a premiarlo o castigarlo Más razonable me parece la rueda de ciertas religiones del Indostán. Nadie es alguien.

de orden estético. Incrédulo. haber descubierto una razón más íntima. en cambio. No hay cosa que no esté como perdida entre infatigables espejos. En Bikanir he profesado la astrología y también en Bohemia. los siete viajes de Simbad y la historia de la Ciudad de Bronce. no importa que me juzguen fantástico. dice invariablemente Egipto por Nilo. En un patio de la cárcel de Samarcanda he jugado muchísimo al ajedrez. 56 lo irrecuperable y de lo azaroso. Después. ya que esos rasgos pueden abundar en los hechos. El inusitado dolor me pareció muy vivo. lo ceremonial. que hace mención expresa en la Ilíada. procedimiento que aprendí en los poetas y que todo lo contamina de falsedad. Giambattista. pero no en su memoria. lo grave. Nada puede ocurrir una sola vez. al beber el agua inmortal. el romano. En el séptimo siglo de la Héjira. pero en los primeros capítulos. esas palabras corresponden a Homero. un árbol espinoso me laceró el dorso de la mano. la probé. Bajé. Esa noche dormí hasta el amanecer. tuvo que fondear en un puerto de la costa eritrea 1. nuevos imperios. V Recorrí nuevos reinos. o en las de aquel infausto Harald Hardrada que conquistó seis pies de tierra inglesa. me repetí. sin embargo. en el arrabal de Bulaq. y en la Odisea. de nuevo me parezco a todos los hombres. movido por la costumbre. el Patna. Creo. tal vez. . me permitieron descubrir la verdad.. en un idioma que he olvidado.. también frente al Mar Rojo. en un alfabeto que ignoro. creo. Homero y yo nos separamos en las puertas del Tánger. ahí está escrito que milité en el puente de Stamford. en 1714. creo que no nos dijimos adiós. Al repechar el margen. El último capítulo las incluye. Tales anomalías me inquietaron. En las afueras vi un caudal de agua clara. En el capítulo segundo. cada acto (y cada pensamiento) es el eco de otros que en el pasado lo antecedieron. En 1683 estuve en Kolozsvár y después en Leipzig. dice que el río es el Egipto. estas páginas. La historia que he narrado parece irreal. el jinete quiere saber el nombre del río que baña las murallas de Tebas. y aun en ciertos párrafos de los otros. Lo elegíaco. que antes ha dado a la ciudad el epíteto de Hekatómpylos. no rigen para los Inmortales. esas palabras son homéricas y pueden buscarse en el fin del famoso catálogo de las naves. ya no recuerdo si en las filas de Harold. transcribí con pausada caligrafía. recordé otras mañanas muy antiguas.. La escribiré. Flaminio Rufo. llamado. me suscribí a los seis volúmenes de la Ilíada de Pope. El 4 de octubre de 1921. cuando yo era tribuno de Roma y la fiebre y la magia y la inacción consumían a los soldados. sus razones me parecieron irrefutables. del abuso de rasgos circunstanciales. En Aberdeen. contemplé la preciosa formación de una lenta gota de sangre. En el otoño de 1066 milité en el puente de Stamford. que había proyectado ese horror. porque en ella se mezclan los sucesos de dos hombres distintos. habla de "una reprobación que era casi un remordimiento". Hacia 1729 discutí el origen de ese poema con un profesor de retórica. sin principio visible. En el primer capítulo. en el vertiginoso palacio. o el fiel presagio de otros que en el futuro lo repetirán hasta el vértigo. que me conducía a Bombay. creo percibir algo falso. sino a Homero. pronuncia unas palabras en griego. por boca de Proteo y de Ulises. que no tardó en hallar su destino. o un poco más. .. Entre los Inmortales. de Tebas Hekatómpylos. otras. nada es preciosamente precario. ninguna de esas locuciones es adecuada a él. De nuevo soy mortal. Me constan que se ajustan a la verdad.He revisado al cabo de un año. sé que los frecuenté con deleite. silencioso y feliz. Ello es obra.

COPIE EL CUESTIONARIO EN EL CUADERN O 3. como Ulises. dichos por el romano Flaminio Rufo. No es extraño que el tiempo haya confundido las que alguna vez me representaron con las que fueron símbolos de la suerte de quien me acompañó tantos siglos. en breve. Yo he sido Homero. ya no quedan imágenes del recuerdo. Describe con tus palabras al anticuario Joseph Cataphilus 3. a la vuelta de muchos siglos. 57 que transcribí. lo significativo es el hecho de haberlos destacado. ¿Qué opinión despertó el manuscrito entre los especialistas? 5. ¿Qué contenía el manuscrito que la princesa halló en el último tomo de la Ilíada? 4. FIN TALLER DE ACTIVIDADES PARA DESARROLLAR POR LOS ESTUDIANTES INSTRUCTIVO: 1. es raro que éste copie. seré todos: estaré muerto. en Aberdeen. los viajes de Simbad el Marino y que me suscribí. Los que siguen son más curiosos. pero luego se advierte que el narrador no repara en lo bélico y sí en la suerte de los hombres. En cuanto a la oración que recoge el nombre de Bikanir. ¿En qué fecha adquirió la princesa los volúmenes de la Ilíada? 2.DARLE SOLUCIÓN A LAS PREGUNTAS Y ACTIVIDADES DEL TALLER ACTIVIDAD 1 A. y descubra. Una oscura razón elemental me obligó a registrarlos. Ninguno de esos testimonios es falso. ganoso (como el autor del catálogo de las naves) de mostrar vocablos espléndidos 2. El primero de todos parece convenir a un hombre de guerra. ¿Qué recomendación le hace el hombre al niño? . sólo quedan palabras. en el siglo trece. se ve que la ha fabricado un hombre de letras. Se lee inter alia: "En Bikanir he profesado la astrología y también en Bohemia". en un reino boreal y un idioma bárbaro. LECTURA ATENTO DEL TEXTO 2. las formas de su Ilíada. de otro Ulises. CON RELACIÓN AL PRIMER RELATO 1. en breve. a la Ilíada inglesa de Pope. No lo son. seré Nadie. Cuando se acerca el fin. en Bulaq. dichos por Homero. lo hice porque sabía que eran patéticos. Lo son. las aventuras de Simbad.

La Historia del romano Marco Flaminio en el texto es A. Los traductores del manuscrito inglés 3. Del texto se puede se puede inferir que el término inmortal se refiere a A. se refiere A. una divagación innecesaria 2. 58 B. el anticuario C. una representación del estilo literario del siglo xx D. Quien cuenta los hechos del manuscrito hallado en el último tomo de la Illiada es A. la obra de la naturaleza C.¿ Qué hecho importante ocurrió en el Siglo X para los mortales? ACTIVIDAD 2 INSTRUCTIVO Escriba en su cuaderno el número de la pregunta y la letra que corresponda a la respuesta 1. Homero autor de la Ilíada y odisea B. Cartaphilus C. Cartaphilus.¿ Con qué personaje de la literatura se encuentra el narrador? 11. El esfuerzo humano B. los trogloditas D. la princesa Lucinge D.CON RELACIÓN AL SEGUNDO RELATO 6. homero y Cartaphilus 4. el desarrollo industrial . la palabra subrayada. ¿Cómo es la ciudad de los inmortales? 10. ¿Qué buscabas el jinete que rodó del caballo a los pies de Marco Flaminio Rufo? 8. la negligencia troglodita D. Homero B. ¿En qué momento Marco Flaminio se vuelve inmortal? 9. una historia insertada en el relato principal C. En la frase “antes pulidos por el tiempo que por la INDUSTRIA”. ¿Quién es el narrador de la historia del manuscrito? 7. Una transgresión de las normas narrativas B.

ASTUTO. SUBRÁYALOS AVENTURERO-VALIENTE-PERSISTENTE-INTELIGENTE. Analiza desde tu punto de vista la relación entre los poetas o escritores y los inmortales 3.NECIO ACTIVIDAD 5 CONSULTA LA BIOGRAFÍA DEL AUTOR Y ESCRÍBELA EN TU CUADERNO __________________________________________________________________ __________________________________________________________________ ____________________________________ . Al final del manuscrito . 59 ACTIVIDAD 3 COPIA LA PREGUNTA Y RESPONDA EN EL CUADERNO 1. ACTIVIDAD 4 SELECCIONA LOS ADJETIVOS QUE CALIFICAN LA ACTITUD DE MARCO FLAMINIO.Cartaphilus afirma haber sido Homero ¿ Cómo lo justifica 2. determinaron vivir en el pensamiento. luego de su larga existencia? 4. Explica con tus palabras la posición de los inmortales “ juzgando que toda empresa es vana. De acuerdo con lo narrado en el texto ¿ qué herencia o limosna recibe Cartaphilus .

en la peculiarísima naturaleza de sus libros. PEREIRA . Desplegada sobre el ancho horizonte como el arco iris. así. Mi nombre de pila es Egaeus. -Ebn Zaiat La desdicha es diversa. por último. ¡Desplegada sobre el ancho horizonte como el arco iris! ¿Cómo es que de la belleza he derivado un tipo de fealdad. 60 INSTITUCION EDUCATIVA DEOGRACIAS CARDONA. en el estilo de la biblioteca y. o las agonías que son se originan en los éxtasis que pudieron haber sido. si sepulchrum amicae visitarem. Allí murió mi madre. no hay en mi país torres más venerables que mi melancólica y gris heredad. de la alegría nace la pena. en las colgaduras de los dormitorios. de la alianza y la paz. La desgracia cunde multiforme sobre la tierra. Sin embargo. BERENICE Dicebant mihi sodales. de los cuales no volveré a hablar. 7 BERENICE. Nuestro linaje ha sido llamado raza de visionarios. Autor: Edgar Allan Poe. curas meas aliquantulum fore levatas. en los relieves de algunos pilares de la sala de armas. PROFESOR OBDULIO A LOPERA E. hay elementos más que suficientes para justificar esta creencia. en realidad. LECTORES COMPETENTES. Allí nací yo. y en muchos detalles sorprendentes. Pero es . NIVEL B TEXTO. O la memoria de la pasada beatitud es la angustia de hoy. no mencionaré mi apellido. en el carácter de la mansión familiar en los frescos del salón principal. pero especialmente en la galería de cuadros antiguos. Los recuerdos de mis primeros años se relacionan con este aposento y con sus volúmenes. sus colores son tan variados como los de éste y también tan distintos y tan íntimamente unidos. un símil del dolor? Pero así como en la ética el mal es una consecuencia del bien.

fantástica belleza! ¡Oh sílfide entre los arbustos de Arnheim! ¡Oh náyade entre sus fuentes! Y entonces. en sus hábitos y en su carácter. vaga.. estado muy semejante a la disolución efectiva y de la cual su manera de recobrarse era. indefinida. los estudios del claustro. en muchos casos. pero no trato de convencer. un recuerdo que no será excluido. mi propia enfermedad -pues me han dicho que no debo darle otro nombre-. que ocasionó una revolución tan horrible en el ser moral y físico de mi prima. es asombrosa la paralización que subyugó las fuentes de mi vida. La enfermedad -una enfermedad fatal. crecía rápidamente. la no-existencia. mientras las extrañas ideas del mundo de los sueños se tornaron.cayó sobre ella como el simún. graciosa. que el alma no tiene una existencia previa. Pero crecimos de distinta manera: yo. a regiones de hadas. no es raro que mirara a mi alrededor con ojos asombrados y ardientes. mi propia enfermedad. si así debo llamarla. míos. 61 simplemente ocioso decir que no había vivido antes. debe mencionarse como la más afligente y obstinada una especie de epilepsia que terminaba no rara vez en catalepsia. yo. ¡Berenice! Y de las grises ruinas de la memoria mil tumultuosos recuerdos se conmueven a este sonido. asumiendo. Entretanto. entonces todo es misterio y terror. a un palacio de imaginación. ágil. ¡Ah. no en pasto de mi existencia cotidiana. sin pensar en las sombras del camino o en la huida silenciosa de las horas de alas negras. Esta monomanía. y la víctima. En ese aposento nací. vívida acude ahora su imagen ante mí. un carácter monomaniaco de una especie nueva y extraordinaria. viviendo encerrado en mí mismo y entregado en cuerpo y alma a la intensa y penosa meditación. sí. Las realidades terrenales me afectaban como visiones. ¿dónde estaba? Yo no la conocía o. ella. sin serlo. suyos eran los paseos por la colina. al fin. enfermizo. por último. variable. el espíritu de la transformación la arrasó. espléndida y. sin embargo. obtuvo sobre mí un incomprensible ascendiente. ¡Berenice! Invoco su nombre. y mientras yo la observaba. brusca y repentina. y como una sombra también en la imposibilidad de librarme de ella mientras brille el sol de mi razón. digo.. Al despertar de improviso de la larga noche de eso que parecía. que malgastara mi infancia entre libros y disipara mi juventud en ensoñaciones. pero sí es raro que transcurrieran los años y el cenit de la virilidad me encontrara aún en la mansión de mis padres. desbordante de fuerzas. de sonidos musicales. ya no la reconocía como Berenice. que ganaba cada vez más vigor y. aunque tristes. a los extraños dominios del pensamiento y la erudición monásticos. Yo estoy convencido. consistía en una . una memoria como una sombra. un recuerdo de formas aéreas. por lo menos. como en los primeros días de su alegría y de su dicha! ¡Ah. Hay. penetrando en su mente. sin embargo. asombrosa la inversión total que se produjo en el carácter de mis pensamientos más comunes. en cambio. de ojos espirituales y expresivos. envuelto en melancolía. Berenice y yo éramos primos y crecimos juntos en la heredad paterna. sino realmente en mi sola y entera existencia. y una historia que no debe ser relatada. vagando despreocupadamente por la vida. ella. Entre la numerosa serie de enfermedades provocadas por la primera y fatal. ¿Lo negáis? No discutiremos el punto. y de la manera más sutil y terrible llegó a perturbar su identidad. y sólo como visiones. insegura. ¡Ay! El destructor iba y venía.

aun de los más comunes. Las meditaciones nunca eran placenteras. no único. sino primaria y esencialmente distinta. En una palabra: las facultades mentales más ejercidas en mi caso eran. soñar días enteros con el perfume de una flor. dejaba de suscitar idea alguna en la mente. Mas no se me entienda mal. y esas pocas retornaban tercamente al objeto original como a su centro. En mi caso. 62 irritabilidad morbosa de esas propiedades de la mente que la ciencia psicológica designa con la palabra atención. al final de un ensueño colmado a menudo de voluptuosidad. al margen de un libro o en su tipografía. En un caso. De Carne Christi. el soñador o el fanático. por cierto. largo tiempo prolongada. en verdad. por obra de la frecuente repetición. y al cabo del ensueño. entre otros. pero temo. en esa época. diferente. como pudo suponerse al principio. participaban ampliamente. que no haya manera posible de proporcionar a la inteligencia del lector corriente una idea adecuada de esa nerviosa intensidad del interés con que en mi caso las facultades de meditación (por no emplear términos técnicos) actuaban y se sumían en la contemplación de los objetos del universo. hasta que. Tampoco era. el tratado del noble italiano Coelius Secundus Curio De Amplitudine Beati Regni dei. con la atención clavada en alguna nota trivial. el incitamentum o primera causa de sus meditaciones desaparece en un completo olvido. perder todo sentido de movimiento o de existencia física gracias a una absoluta y obstinada quietud. La excesiva. Reflexionar largas horas. si es que aparecía alguna. interesado en un objeto habitualmente no trivial. Es más que probable que no se me entienda. mientras en el soñador son las de la especulación. Puedo recordar. a través del intermedio de mi visión perturbada. intensa y mórbida atención así excitada por objetos triviales en sí mismos no debe confundirse con la tendencia a la meditación. las de la atención. y la de Tertuliano. la primera causa. tales eran algunas de las extravagancias más comunes y menos perniciosas provocadas por un estado de las facultades mentales. certum est quia impossibili est. repetir monótonamente alguna palabra común hasta que el sonido. pasar la mayor parte de un día de verano absorto en una sombra extraña que caía oblicuamente sobre el tapiz o sobre la puerta. lejos de estar fuera de vista. como se comprenderá. había alcanzado ese interés sobrenaturalmente exagerado que constituía el rasgo dominante del mal. perderme durante toda una noche en la observación de la tranquila llama de una lámpara o los rescoldos del fuego. cuya paradójica sentencia: Mortuus est Dei filius. el objeto primario era invariablemente trivial. Mis libros. de las características peculiares del trastorno mismo. un estado agudo o una exageración de esa tendencia. lo pierde de vista poco a poco en una multitud de deducciones y sugerencias que de él proceden. Pocas deducciones. aunque asumiera. si no servían en realidad para irritar el trastorno. infatigable. irreal. la gran obra de San Agustín La ciudad de Dios. pero sí capaz de desafiar todo análisis o explicación. como ya lo he dicho. surgían. ocupó mi tiempo íntegro durante muchas semanas de . por su naturaleza imaginativa e inconexa. una importancia refleja. común a todos los hombres. y que se da especialmente en las personas de imaginación ardiente. credibili est quia ineptum est: et sepultus resurrexit.

con los ojos clavados en su persona. Se verá. en el gabinete interior de la biblioteca. no dejaba de meditar con frecuencia. la luz incierta. Y aunque para un observador descuidado pueda parecer fuera de duda que la alteración producida en la condición moral de Berenice por su desventurada enfermedad me brindaría muchos objetos para el ejercicio de esa intensa y anormal meditación. los que le dieron un contorno tan vacilante e indefinido? No sabría decirlo. arrancada de su equilibrio sólo por cosas triviales. pero más llamativos. sin embargo. muy conmovido por la ruina total de su hermosa y dulce vida. palpitante. o los grises vestidos que envolvían su figura. sino como su abstracción. seguramente no la amé. me senté. A través del alba gris. sino como el tema de una especulación tan abstrusa cuanto inconexa. ¡Ay! Su delgadez era excesiva. la influencia de la atmósfera brumosa. ante mí. y. una tarde de invierno -en uno de estos días intempestivamente cálidos. sino para analizar. ¿Fue mi imaginación excitada. pero temblaba al contacto de la flor llamada asfódelo. en modo alguno era éste el caso. inmóvil. podían presentarse en el común de los hombres. recordé que me había amado largo tiempo. Pero alzando los ojos vi. Fiel a su propio carácter. Pero estas reflexiones no participaban de la idiosincrasia de mi enfermedad. me oprimió una sensación de intolerable ansiedad. mi razón semejaba a ese risco marino del cual habla Ptolomeo Hefestión. y las pasiones siempre venían de la inteligencia. en los prodigiosos medios por los cuales había llegado a producirse una revolución tan súbita y extraña. En la extraña anomalía de mi existencia. pues. una curiosidad devoradora invadió mi alma y. y ni un vestigio del ser primitivo asomaba en una sola línea del contorno. en un mal momento. terrenal. no como una moradora de la tierra. en similares circunstancias. a Berenice. sino como la Berenice de un sueño. En los intervalos lúcidos de mi mal. permanecí un instante sin respirar. en la singular y espantosa distorsión de su identidad personal. su calamidad me daba pena. los sentimientos en mí nunca venían del corazón. lamentando amargamente su decadencia y su ruina. su imagen había flotado ante mis ojos y yo la había visto. que resistía firme los ataques de la violencia humana y la feroz furia de las aguas y los vientos. amargamente. creyéndome solo. En los días más brillantes de su belleza incomparable. Un escalofrío helado recorrió mi cuerpo. no como una Berenice viva. serenos y brumosos que son la nodriza de la hermosa Alción-. no como una cosa para admirar. Y al fin se acercaba la fecha de nuestras nupcias cuando. ahora temblaba en su presencia y palidecía cuando se acercaba. y. en las sombras entrelazadas del bosque a mediodía y en el silencio de mi biblioteca por la noche. le hablé de matrimonio. que. crepuscular del aposento. 63 laboriosa e inútil investigación. no como un objeto de amor. cuya naturaleza me ha costado cierto trabajo explicar. Y ahora. Mis ardorosas . No profirió una palabra y yo por nada del mundo hubiera sido capaz de pronunciar una sílaba. mi trastorno se gozaba en los cambios menos importantes. reclinándome en el asiento. y eran semejantes a las que. operados en la constitución física de Berenice.

abriendo de par en par una de las puertas de la biblioteca. vi en la antecámara a una criada deshecha en lágrimas. Estudié sus peculiaridades. Al fin. Sus ojos no tenían vida ni brillo y parecían sin pupilas. estrechos. Entre los múltiples objetos del mundo exterior no tenía pensamientos sino para los dientes. en su rostro. Me levanté de mi asiento y. con la claridad más viva y más espantosa. y en su insustituible individualidad llegaron a ser la esencia de mi vida intelectual. ahora de un rubio reluciente. restituyéndome a la razón. y las brumas de una segunda noche se acumularon y yo seguía inmóvil. con los pálidos labios contrayéndose a su alrededor. y aun. Ni un punto en su superficie. flotara entre las cambiantes luces y sombras del recinto. no había salido ni se apartaría el blanco y horrible espectro de los dientes. Los ansiaba con un deseo frenético. y en una sonrisa de expresión peculiar los dientes de la cambiada Berenice se revelaron lentamente a mis ojos. mezcladas con sordos lamentos de dolor y pena. Examiné sus características. duró y se fue. y amaneció el nuevo día. Me estremecía al asignarles en imaginación un poder sensible y consciente. Se ha dicho bien de mademoiselle Sallé que tous ses pas étaient des sentiments. singularmente plácida. el sonido de turbadas voces. que por su matiz fantástico discordaban por completo con la melancolía dominante de su rostro. y el que en un tiempo fuera cabello de azabache caía parcialmente sobre ella sombreando las hundidas sienes con innumerables rizos. irrumpió en mis sueños un grito como de horror y consternación. por fin. éste fue el insensato pensamiento que me destruyó! Des idées! ¡Ah. y el fantasma de los dientes mantenía su terrible ascendiente como si. después de verlos. largos. y seguí sumido en la meditación. finos y contraídos. Había tenido un acceso de epilepsia por la mañana temprano. vi que mi prima había salido del aposento. sin la ayuda de los labios. Des idées! ¡Ah. ellos eran los únicos presentes a mi mirada mental. ¡ay!. visibles y palpables. Y la tarde cayó sobre mí. 64 miradas cayeron. ni una sombra en el esmalte. y luego. sentado en aquel aposento solitario. como en el momento mismo en que habían empezado a distenderse. la tumba estaba . Se entreabrieron. por eso era que los codiciaba tan locamente! Sentí que sólo su posesión podía devolverme la paz. Los observé a todas las luces. una capacidad de expresión moral. blanquísimos. Pero del desordenado aposento de mi mente. y vino la oscuridad. al caer la noche. Todos los otros asuntos y todos los diferentes intereses se absorbieron en una sola contemplación. quien me dijo que Berenice ya no existía. Reflexioné sobre el cambio de su naturaleza. Entonces sobrevino toda la furia de mi monomanía y luché en vano contra su extraña e irresistible influencia. tras una pausa. La frente era alta. Les hice adoptar todas las actitudes. y de Berenice yo creía con la mayor seriedad que toutes ses dents étaient des idées. hubiese muerto! El golpe de una puerta al cerrarse me distrajo y. y ahora. ¡Ojalá nunca los hubiera visto o. Ellos. y esquivé involuntariamente su mirada vidriosa para contemplar los labios. ¡Los dientes! ¡Los dientes! Estaban aquí y allí y en todas partes. ante mí. ni una melladura en el borde hubo en esa pasajera sonrisa que no se grabara a fuego en mi memoria. Medité sobre su conformación. Los vi entonces con más claridad que un momento antes. alzando la vista. muy pálida.

marfilinos. Luché por descifrarlos. de la servidumbre reunida para buscar el origen del sonido. blancos. y se hizo añicos. horror más horrible por lo vago. curas meas aliquantulum fore levatas. entrechocándose. mezclados con treinta y dos objetos pequeños. ininteligibles. y la había visto a menudo. que se desparramaron por el piso. y su voz cobró un tono espeluznante. y había junto a ella una cajita. Pero. lo miré durante unos minutos: era una pala. Era una página atroz en la historia de mi existencia. Sabía que era medianoche y que desde la puesta del sol Berenice estaba enterrada. ¿Qué era? Me lo pregunté a mí mismo en voz alta. No dije nada. como el espíritu de un sonido ausente. sin mortaja y que aún respiraba. escrita toda con recuerdos oscuros. de un cadáver desfigurado. pero en vano. al fin. mientras una y otra vez. cuando me habló. ¿Por qué. y cayó pesadamente. espantosos. y de entre ellos. 65 dispuesta para su ocupante y terminados los preparativos del entierro. ronca. Con un alarido salté hasta la mesa y me apoderé de la caja. Sin embargo. ¿cómo había llegado allí. terror más terrible por su ambigüedad. un agudo y penetrante grito de mujer parecía sonar en mis oídos. y por qué me estremecí al mirarla? Eran cosas que no merecían ser tenidas en cuenta. FIN . a mi mesa. y mis ojos cayeron. aún palpitaba. al leerlas se me erizaron los cabellos y la sangre se congeló en mis venas? Entonces sonó un ligero golpe en la puerta de la biblioteca. y en mi temblor se me deslizó de la mano. ahogada. Yo había hecho algo. Hablaba de un salvaje grito que había turbado el silencio de la noche. Había en sus ojos un violento terror y me habló con voz trémula. rodaron algunos instrumentos de cirugía dental. por lo menos. nítido. Dirigió mi atención a un objeto que había contra la pared. Señaló mis ropas: estaban manchadas de barro. y los susurrantes ecos del aposento me respondieron: ¿Qué era? En la mesa. susurrando. definido. en las abiertas páginas de un libro y en una frase subrayaba: Dicebant mihi sodales si sepulchrum amicae visitarem. me tomó suavemente la mano: tenía manchas de uñas humanas. ¿Qué dijo? Oí algunas frases entrecortadas. Me encontré sentado en la biblioteca y de nuevo solo. Me parecía que acababa de despertar de un sueño confuso y excitante. de una tumba violada. ardía una lámpara. No tenía nada de notable. entró un criado de puntillas. a mi lado. Pero del melancólico periodo intermedio no tenía conocimiento real o. Pero no pude abrirla. pues era propiedad del médico de la familia. pues. su recuerdo estaba repleto de horror. pálido como un habitante de la tumba. aún vivía. de sangre coagulada.

COPIE EL CUESTIONARIO EN EL CUADERN O 3. Por error creyeron que Berenice había muerto y por eso la enterraron viva________ 5.DARLE SOLUCIÓN A LAS PREGUNTAS Y ACTIVIDADES DEL TALLER ACTIVIDAD 1 1. LECTURA ATENTO DEL TEXTO 2. El peo enemigo de Egaeus es su propia mente_____________ 9. Según el texto ¿ qué enfermedad fatal padece Berenice? 4. El criado revela las acciones de Egaeus luego del entierro de Berenice_____________ 8. 66 TALLER DE ACTIVIDADES PARA DESARROLLAR POR LOS ESTUDIANTES INSTRUCTIVO: 1. Berenice y Egaeus viven en la misma casa_____________ 10. Egaeus padecía n terrible desorden mental____________ 6. ¿Por qué Egaeus se obsesiona con los dientes de Berenice? 3. Egaeus era un estudiante de odontología y por eso se obsesionó con los dientes de Berenice____________ 4. ¿Según el texto que se entiende por monomanía? ¿ En qué se diferencia de la meditación 2. le extrajo sus dientes y los guardó____________ 3. Egaeus violó la tumba de Berenice. LAS INFERENCIAS O DEDUCCIONES QUE PERMITE HACER EL TEXTO INSTRUCTIVO COPIA ESTE EJERCICIO EN TU CUADERNO 1.TENIENDO EN CUENTA LAS SIGUIENTES ORACIONES . Berenice es una mujer muy bella y joven . pero se va deteriorando físicamente debido a su enfermedad__________ 7. Berenice no había muerto sino que se encontraba en un estado cataléptico_______ 2. ¿Qué paralelo se evidencia entre las dos enfermedades? 5. SEÑALA CON UNA X. Egaeus es llevado preso y condenado por homicidio .

2. incitamente ACTIVIDAD 3 INSTRUCTIVO COPIA LAS PREGUNTAS EN TU CUADERNO Y RESUELVE EL CUESTIONARIO 1. DE acuerdo con la narración. analiza la personalidad de Egaeus. Según el texto. 67 ACTIVIDAD 2 INSTRUCTIVO Escriba en su cuaderno el número de la pregunta y la letra que corresponda a la respuesta 1. monomanía C. la vida y la muerte C. su prima Berenice D. Son dichas un día por Egaeus a Berenice 2. epilepsia B. Las lee Egaeus en un libro al final del texto C. ¿Qué importancia tienen los libros de la biblioteca familiar en la configuración del relato . para Egaeus la figura de Berenice se debate entre: A. lo real y lo irreal B. respecto a su relación con Berenice. Su propia razón B. sus libros C. Egaeus A. la vigilia y el sueño D. Del texto se puede decir que el enemigo fundamental de Egaeus es A.El significado de las palabras del poeta Ebn Zaiat A. el día y la noche 4. Se traducen en el epígrafe del texto B. su propio cuerpo 3. Analiza por qué el relato inicia con un párrafo dedicado a la desdicha y el dolor 3. Según el texto. catalepsia D. Se encuentran en una nota a pie de página D.

______________________________________________________________ ESCRIBE EN TU CUADERNO DOS ACCIONES QUE DAN INICIO AL FINAL DE LA HISTORIA 1. .______________________________________________________________ 2. Plantea tu hipótesis ¡ Cuál pudo ser la reacción del criado al final de la historia ACTIVIDAD 4 ESCRIBE EN TU CUADERNO DOS ACCIONES QUE DAN INICIO A LA HISTORIA 1.______________________________________________________________ 2. 68 4.______________________________________________________________ ESCRIBE EN TU CUADERNO DOS ACCIONES QUE DAN INICIO AL DESARROLLO O CONFLICTO 1.______________________________________________________________ 2.______________________________________________________________ ACTIVIDAD 5 CONSULTA LA BIOGRAFÍA DEL AUTOR Y ESCRÍBELA EN TU CUADERNO __________________________________________________________________ __________________________________________________________________ __________________________________________________________________ ________________________________. ¿Qué otro título darías al texto? 5.

Y desde qué horas que hemos dejado el monte. —Ya debemos estar cerca. 69 INSTITUCION EDUCATIVA DEOGRACIAS CARDONA. —No se ve nada. dime si no oyes alguna señal de algo o si ves alguna luz en alguna parte. Ignacio. PROFESOR OBDULIO A LOPERA E. —Sí. La sombra larga y negra de los hombres siguió moviéndose de arriba abajo. . PEREIRA . fíjate a ver si no oyes ladrar los perros. Acuérdate que nos dijeron que Tonaya estaba detrasito del monte. Era una sola sombra. pero no se oye nada. Autor: Juan Rulfo —TÚ QUE VAS allá arriba. La luna venía saliendo de la tierra. como una llamarada redonda. Tú que llevas las orejas de fuera. pero no veo rastro de nada. Ignacio. —Ya debemos estar llegando a ese pueblo. NIVEL B TEXTO. disminuyendo y creciendo según avanzaba por la orilla del arroyo. —Sí. tambaleante. Ignacio. LECTORES COMPETENTES. trepándose a las piedras. 8 NO OYES LADRAR A LOS PERROS. —No se ve nada. Acuérdate. Ignacio. —Pobre de ti. —Mira bien.

Él apretaba los dientes para no morderse la lengua y cuando acababa aquello le preguntaba: —¿Te duele mucho? —Algo —contestaba él. Y el otro se quedaba callado. horas antes. —Bájame.. padre. con su cara descolorida. y porque los pies se le encajaban en los ijares como espuelas. E1 otro iba allá arriba. le zarandeaban la cabeza como si fuera una sonaja. Ya hemos pasado el cerro. Encogía el cuerpo y luego se enderezaba para volver a tropezar de nuevo. Ignacio? Te digo que no veo bien. reflejando una luz opaca. Pero nadie le contestaba. —¿Me oíste. Cada vez menos." Se lo había dicho como cincuenta veces. sin sangre. Una luna grande y colorada que les llenaba de luz los ojos y que estiraba y oscurecía más su sombra sobre la tierra. Y Tonaya no se ve. —Este no es ningún camino. —No veo ya por dónde voy —decía él. El viejo se fue reculando hasta encontrarse con el paredón y se recargó allí. Primero le había dicho: "Apéame aquí. Nos dijeron que detrás del cerro estaba Tonaya. al que allá atrás.. ¿Por qué no quieres decirme qué ves. que traía trabadas en su pescuezo. tú que vas allá arriba. Sabía cuándo le agarraba a su hijo el temblor por las sacudidas que le daba. . Luego las manos del hijo. porque después no hubiera podido levantar el cuerpo de su hijo. En ratos parecía dormir. Y así lo había traído desde entonces. Y él acá abajo.. sin soltar la carga de sus hombros. le habían ayudado a echárselo a la espalda. a tropezones. todo iluminado por la luna. Vete tú solo. En ratos parecía tener frío. Temblaba. ni se oye ningún ruido que nos diga que está cerca. 70 —Me estoy cansando. Déjame aquí. Hablaba poco. Ahora ni siquiera eso decía. Yo te alcanzaré mañana o en cuanto me reponga un poco. no quería sentarse. Ignacio? —Bájame. Allí estaba la luna. Siguió caminando. Enfrente de ellos. —¿Cómo te sientes? —Mal. Aunque se le doblaban las piernas..

—No veo nada. y no lo hubiera recogido para llevarlo a que lo curen. puras mortificaciones. Pero el viento de la noche le secaba el sudor. 71 —¿Te sientes mal? —Sí —Te llevaré a Tonaya a como dé lugar. puras vergüenzas. He dicho: “¡Que se le pudra en los riñones la sangre que yo le di!” Lo dije desde que supe que usted andaba trajinando por los caminos. —Duérmete allí arriba. Ella me reconvendría si yo lo hubiera dejado tirado allí. en cuanto se sienta usted bien. Con tal de eso. Comenzando porque a usted no le debo más que puras dificultades. volvía a sudar. La cara del viejo. Es ella la que me da ánimos. Lo hago por su difunta madre. —Bájame. O si oyes algo. Y estoy seguro de que. como estoy haciéndolo. Sudaba al hablar. Desde entonces dije: “Ese no puede ser mi hijo. El que lo bautizó a usted. se llenó de luz. Allí encontraré quien te cuide. La parte que a mí me tocaba la he maldecido. Porque para mí usted ya no es mi hijo. —Todo esto que hago.. —Te llevaré a Tonaya. He maldecido la sangre que usted tiene de mí. Porque usted fue su hijo. para que le alivien esas heridas que le han hecho. Y si no. A él también le tocó la mala suerte de encontrarse con usted. allí esta mi compadre Tranquilino. Dicen que allí hay un doctor. Y sobre el sudor seco. casi azul. ya que no podía agachar la cabeza agarrotada entre las manos de su hijo. sobre un cielo claro.. porque yo me siento sordo. viviendo del robo y matando gente. Por eso lo hago. pero llegaré con usted a Tonaya. Dio dos o tres pasos de lado y volvió a enderezarse. no usted. mojada en sudor. no lo hago por usted. Y gente buena. volverá a sus malos pasos. . La luna iba subiendo. donde yo no vuelva a saber de usted. Te he traído cargando desde hace horas y no te dejaré tirado aquí para que acaben contigo quienes sean. Su voz se hizo quedita.. —Me derrengaré. apenas murmurada: —Quiero acostarme un rato. Eso ya no me importa. donde lo encontré. Yo te llevaré con él..” —Mira a ver si ya ves algo. El que le dio su nombre. Escondió los ojos para no mirar de frente. Se tambaleó un poco. Tú que puedes hacerlo desde allá arriba. Al cabo te llevo bien agarrado. Con tal que se vaya lejos.

Pero ellos no tenían a nadie.. flojo. —Tengo sed. Y le pareció que la cabeza. al quedar libre. Y aunque la hubiera. Sintió que el hombre aquel que llevaba sobre sus hombros dejó de apretar las rodillas y comenzó a soltar los pies. como si lo hubieran descoyuntado. quería que te criaras fuerte. Parece que en lugar de cariño. se recostó sobre el pretil de la acera y soltó el cuerpo. como de lágrimas. Aguántate. oyó cómo por todas partes . ¿verdad? Pero nunca hizo usted nada por ella. Ignacio? Lo hace llorar a usted el recuerdo de su madre. allá arriba. porque ya te habías acabado la leche de ella. balanceándolo de un lado para otro. ¿Pero usted. se sacudía como si sollozara. —Tengo mucha sed y mucho sueño. No hay más que piedras. no te bajaría a tomar agua. Tu madre. No tenías llenadero. Destrabó difícilmente los dedos con que su hijo había venido sosteniéndose de su cuello y. No te tuvo más que a ti. le hubiéramos retacado el cuerpo de maldad. ¿Y ya ve? Ahora lo han herido. —Aquí no hay agua. Así eras entonces.. Haz por oír. —¡Aguántate! Ya debemos estar cerca. Lo que pasa es que ya es muy noche y han de haber apagado la luz en el pueblo. 72 —Peor para ti. —Dame agua. Nos pagó siempre mal. —¿Lloras. Y tu madre te daba agua. Ignacio. Nunca pensé que con el tiempo se te fuera a subir aquella rabia a la cabeza. Creía que cuando tú crecieras irías a ser su sostén. Y tú la hubieras matado otra vez si ella estuviera viva a estas alturas. Ignacio? Allí estaba ya el pueblo. El otro hijo que iba a tener la mató. Sobre su cabello sintió que caían gruesas gotas. Al llegar al primer tejaván. Y eras muy rabioso. Pero al menos debías de oír si ladran los perros. Tuvo la impresión de que lo aplastaba el peso de su hijo al sentir que las corvas se le doblaban en el último esfuerzo. Ellos bien hubieran podido decir: “No tenemos a quién darle nuestra lástima”. —Me acuerdo cuando naciste. Nadie me ayudaría a subirte otra vez y yo solo no puedo. que descanse en paz. Pero así fue. Vio brillar los tejados bajo la luz de la luna. ¿Qué pasó con sus amigos? Los mataron a todos. Despertabas con hambre y comías para volver a dormirte.

COPIE EL CUESTIONARIO EN EL CUADERN O 3. ¿Quién figura dentro de las víctimas de Ignacio? 5-¿ Qué suceden con la banda a la que ´pertenecía Ignacio 6. ¿Por qué el padre no puede oír el ladrido de los perros? 7. ¿Qué reproches le hace el padre al hijo y por qué razón ? 4. No me ayudaste ni siquiera con esta esperanza.DARLE SOLUCIÓN A LAS PREGUNTAS Y ACTIVIDADES DEL TALLER ACTIVIDAD 1 1. Ignacio? —dijo—. LECTURA ATENTO DEL TEXTO 2. y por qué razón? 2. NO OYES LADRAR A LOS PERROS PARA DESARROLLAR POR LOS ESTUDIANTES INSTRUCTIVO: 1. Realiza una breve descripción del paisaje 3. ¿Hacia dónde se dirigen el viejo y su hijo. ¿Por qué era importante para el hombre escuchar el ladrido de los perros? . FIN ACTIVIDAD 3 TALLER DE ACTIVIDADES. —¿Y tú no los oías. 73 ladraban los perros.

no por amor al hijo sino por _____________ __El padre recrimina a su hijo por ________________ __llegan al pueblo y ____________ TEMA .Complete el cuadro de modo que exprese las relaciones de causa. 74 8.efecto entre las acciones CAUSA EFECTO Durante su segundo parto tuvo La madre_____________________________ complicaciones El hijo El compadre Tranquilino muere _____________________________________ El Padre maldice la sangre de su hijo ____________________________________ El padre lleva a su hijo acuestas hacia Tonaya ____________________________________ ACTIVIDAD 2 INSTRUCTIVO Completa las ideas principales del relato e infiere o deduce el tema __Un hombre lleva a su hijo ______________ __El hijo temblaba _____________y se sentía adolorido __El padre está preocupado porque cree que han perdido el sendero hacia _______________ __El hijo le dice a su padre que ________________ __Durante el recorrido el padre explica que hace ese sacrificio .

humilde B.La banda así que____________ .Cuando decide llevar a su hijo a Tonaya .La madre___________ . El hijo resulta herido. ten en cuenta las razones que lo mueven a actuar . Organiza la secuencia narrativa en los momentos claves NUDO DESARROLLO DESENLACE . cuando el padre recuerda la infancia del hijo 3. el amor y la honradez C. Del texto se infiere una lucha interior del viejo entre: A. El padre no escuchaba los perros porque: A. la deshonra y la ira D. citadino D. que evidencia en A. su hijo lo sacudía ACTIVIDAD 4 1. era sordo B. Analiza la actitud de padre en cada situación. . campesino C. cuando el padre le reprocha al hijo la muerte de su madre D. cuando el hijo le pide al padre que lo baje para tomar agua C. se infiere que el padre es de origen A. Por el lenguaje que utiliza . El hijo nace________ . la ira y la honradez B. usaba un gorro viejo D. En el texto hay un cambio de tono de la narración. llevaba las orejas tapadas por las piernas de su hijo C. 75 1. acomodado 2. el amor y la vergüenza 4. cuando el padre deja de tutear a su hijo y empieza a hablarle de usted B. El hijo comenzó_____ .Cuando ve a su hijo en malos pasos .El segundo hijo______ 2.

que el amor que expresa por su hijo 4. CONSULTA EN EL DICCIONARIO EL SIGNIFICADO DE LAS SIGUIENTES PALALBRAS: TRAJINAR___________________________________________________ PAREDÓN___________________________________________________ AGARROTADA_______________________________________________ RECATADO__________________________________________________ RECULAR___________________________________________________ APEAR______________________________________________________ RECONVENIR________________________________________________ LLAMARADA_________________________________________________ FIN DEL TALLER . ¿ Por qué en el viejo es más fuerte el amor que se siente hacia su difunta esposa . 76 3. crees. tienen para el padre los reproches que le lanza al hijo? 5. ¿ Qué castigo podrá merecer Ignacio por los crímenes que cometió ACTIVIDAD 5 1. Expresa tu opinión al respecto 6. ¿Qué sentido. Según tu criterio ¿consideras que Ignacio merece la misericordia de su padre? 7. CONSULTA LA BIOGRAFÍA DEL AUTOR Y ESCRÍBELA EN TU CUADERNO 2. Argumenta tu respuesta 8.

a la cabeza de sus amigos. joven. A mí me había cosido la revolución en plena calle. usted. Después la revolución. LECTORES COMPETENTES. aquí tiene el arma. rojo y blanco. al voltearla. 77 INSTITUCION EDUCATIVA DEOGRACIAS CARDONA. Después un tumulto. La gente llevaba superpuesto sobre su rostro. Brillaba la hoja contra la pálida luz. Todos gritaban energúmenos violentos. Un minuto antes yo me hallaba con las manos desnudas en la actitud del desamparado. 9 PRELUDIO Autor: Hernando Téllez PRIMERO FUE UN grito. Mi grito se perdió así en el aire. —Gracias. PEREIRA . en la Gran Avenida. En la empuñadura de madera podían descansar con amplitud mis cinco dedos. Ni él ni los demás me oyeron. del que tiene un poco de hambre. cuando estaba parado frente a la vitrina de una bizcochería. NIVEL B TEXTO. —Señor. del que no tiene empleo. —Oiga. ¿qué hago con el machete? —pregunté desesperado. Después miles de gritos. PROFESOR OBDULIO A LOPERA E. imaginando la posibilidad de que algún día yo . el rostro de la revolución: ira y miedo. colocados allí en la forma que ustedes saben: la forma del puño cerrado pero con el trozo de madera entre la mano. Y el hombre que me lo había dado ya iba calle arriba. Pesaba el machete. Me entregaron un machete grande y nuevecito. —¿Y qué hago con el machete? El grupo se alejaba.

algo habrá que defender. pensé. un resplandor rojizo alcanzaba a penetrar el plomo del cielo. dorándolo a trechos. Pasó otro grupo de energúmenos y varios de ellos me miraron. ¿Para qué? Yo no sabía para qué. como un cobre. un río humano. En el cristal busqué mi propia imagen: el machete caía paralelo al raído pantalón. imprecisas detonaciones de fusil. El machete me daba cierta prestancia. ¿quiere usted decirme qué ha pasado? Se desprendió de mí en un gesto nervioso y me respondió con la voz temblorosa: —No sé. todos los bizcochos de la vitrina. pues. y que se había parado frente a la vitrina. me encontré blandiendo el alma poseído de insólita ira. del lado derecho. por favor. Solté una carcajada y dí media vuelta. Un minuto después la revolución me hacía el obsequio de un machete. con odio. Yo era un pobre diablo que andaba por ahí sin nimbo fijo. señor. Debía ser en el sur donde la revolución había brotado como una gigantesca flor de llamas. no me detenga. y a alguien habrá que matar. pues si están repartiendo machetes algo habrá que cortar. —¿Pero qué ha pasado? La muchacha ya se había ido. ¿qué iba a hacer con el machete? La revolución no se equivoca. El machete era. Una lluvia inmisericorde empezaba a caer. rugió: —¡Viva la revolución! Yo respondí automáticamente: —¡Qué viva! —y. pero al descubrir que de mi mano derecha pendía el arma. —Señorita —le dije tomándola por el brazo—. minuciosamente. Pero. . sonrieron siniestramente. 78 pudiera entrar a esa tienda y comerme. encarándose conmigo. inició una cómica carrera. primero con hostilidad. uno después de otro. Yo voy para mi casa. Pero seguían desfilando gentes y gentes. con diez centavos entre el bolsillo. llegaban en el aire. Lejanas. ¿qué ha ocurrido? El viejecito me miró a las manos y empalideció. sin saber cómo. No resultaba del todo mal el conjunto. Con el machete entre las manos me puse a pensar en la revolución ¿Contra quién era la revolución? ¿En favor de quién? —Dígame. Pero yo no era un revolucionario. Y uno. Con él en las manos yo debía parecer un revolucionario de verdad. a su vez. no sé. pues en esa dirección y a pesar de la distancia. La calle era un río de agua que arrastraba. un inconveniente.

Por un instante quedé ciego. Yo me guarecí en la puerta de la tienda y sólo entonces me dí cuenta de que estaba cerrada. Y otra vez me asaltó la idea de que alguna vez tendría que saciarme hasta el hartazgo. . tornó a gritar: —¡Abajo los asesinos! Yo respondí: —¡Abajo! El hombre quedó satisfecho. El aguacero arreciaba su ímpetu. —¡Recoja el machete. llegarían? ¡Quién sabe! Salí del dintel. Un camión. chorreaba por el ala del sombrero. Pronto llegarían los dueños. Lo recogí y me volví para ver por qué me amenazaba. —Recójalo o si no yo le enseño a obedecer —insistió la voz. todas marcadas ya con el extraño sello de esa cosa grande y terrible que había nacido. Y el abanico de lodo que levantaron las ruedas me dio en pleno rostro. desafiantes otras. a través de las suelas de los zapatos. Regresé a la vitrina. creada instantáneamente por la revolución. huidizas. Me echó una última mirada en la cual se transparentaba el deseo de adivinar mis intenciones. —¡Viva la revolución! —gritó con el machete en alto. "Es hambre" me dije. en algún lugar de la ciudad. miserable! —ordenó a mi espalda una voz autoritaria. súbitamente. Yo respondí: —¡Viva! Sin decirme nada. mofletudo. La hora no dejaba dudas: las dos y ocho minutos de la tarde. y sentía que su humedad llegaba. Detrás de los grandes vidrios estaban. iracundas unas. a las medias rotas y a los pies. ¿Pero. le mojaba como a mí. intactos. Un producto de la serie. enloquecidas. y bajo el aguacero. Tiré el machete al suelo mientras me limpiaba la cara y el vestido. El rostro no decía gran cosa: cenizo. me respondí. los labios abultados. los ojos con los párpados enrojecidos. Luego se echó a andar sobre el lodo que se desleía en la acera. las gentes seguían corriendo o gritando. los bizcochos. atemorizadas. El agua le caía sobre los hombros. que izaban una bandera. Un hombre como tantos. Como tantos que pasaban y pasaban y corrían y amenazaban y gritaban. En la mano él también tenía un machete. toda la ropa. El agua me empapaba el vestido. "Claro que es hambre". pasó a grandes velocidades. 79 Pero siguieron. lleno de hombres. Se quedó mirándome.

la revolución. repugnante como un usurpador. El hombre me parecía odioso. de pegarme al lodo y al agua. Me sentí iracundo. Una sorda indignación me ganaba el ánimo. pero que yo comprendía que estaba también en la calle. El desconocido no se inmutó. desde el cual graneaban los disparos. El distante resplandor de los incendios hacía clarear. Esa vitrina era mi territorio. Un sombrero destilando agua. —Si usted no rompe el vidrio. Era otro hombre cualquiera de la misma serie que estaba emitiendo para la calle. alguien había ocupado mi puesto frente a la vitrina. Présteme el machete. Quedamos el uno cerca del otro. mientras pasaba. pero como enemigos. otro camión. —Con las manos. la revolución me había encontrado allí y allí me había dejado. la hosquedad del ciclo. 80 Levanté entonces el machete para romper el vidrio. Cuanto hubiera adentro a mí me pertenecía. La lluvia no cesaba. mirando el interior de la vitrina —Podemos romperla —propuso con absoluta frialdad——. Un intenso griterío llenó el ámbito y vi cómo las gentes corrían en busca de refugio. yo sí lo rompo —dijo sombríamente. en la atmósfera. desde hacia una hora. Un rostro gris. Y levanté la mano con el machete en señal de amenaza. con el machete goteando agua. —¿Y con qué va a romperlo? —le dije con tono desafiante. Pero la mano se detuvo a medio camino y el cuerpo tambaleó hacia un lado antes de . Un vestido insignificante. El hombre seguía mirándome en silencio. Vi cómo cerraba el puño y lo descargaba sobre el vidrio que saltó en pedazos. Al fin y al cabo. ¿Por qué diablos debía compartir con ese hombre una acción que a mí sólo me correspondía? —La revolución no es para robar—le dije saboreando interiormente el placer de la hipocresía. Cuando me incorporé. de una fuerza secreta que parecía estar en mi interior. y cómo abría luego la mano ensangrentada para apoderarse de los bizcochos. Una mueca común sobre los labios. —Si usted toca ese vidrio lo mato —dije llevado de un impulso extraño. de espaldas a la calle. por instantes. Bajé la mano sin golpear el vidrio y apenas tuve tiempo de arrojarme al suelo. El desconocido y yo seguimos el uno al lado del otro. Nuevos disparos en la lejanía. con ojos burlones. No llevaba consigo ninguna arma. como una exhalación. inexpresivo. Unos zapatos enlodados.

Por qué el hombre del relato reacciona de esa manera con el hombre que se acerca a la vitrina ¿ 8. El otro hombre que se acerca la vitrina . La voz del camión e. COPIE EL CUESTIONARIO EN EL CUADERN O 3. ¿Cómo se siente el hombre con el machete? 6. Pero una sensación de náusea me había quitado el hambre y con el hambre FIN TALLER DE ACTIVIDADES: CUENTO PRELUDIO PARA DESARROLLAR POR LOS ESTUDIANTES INSTRUCTIVO: 1. En la nuca había caído el tajo certero. ¿Qué impresión tienen las personas del hombre cuando se acerca a ellos con el machete? 5. Los grupos de revolucionarios c. una cosa dura y sonora se rompía bajo mis manos. El lodo y el agua se tiñeron fugitivamente de sangre.Infiere o deduce que piensa sobre la revolución cada uno de los siguientes personajes a. El anciano y la muchacha d. y a mí me pareció que al descargarlo. abierta. Según el texto ¿Qué pensó el hombre hacer con el machete cuando lo recibió? 4. ¿En qué lugar ocurren los hechos? ¿A qué hora suceden? 2.DARLE SOLUCIÓN A LAS PREGUNTAS Y ACTIVIDADES DEL TALLER ACTIVIDAD 1 1. 81 desplomarse sobre la acera. El protagonista b. ¿Cómo obtiene en machete el hombre del relato? 3. ¿Por qué el hombre ya no siente el deseo de saciarse con los pasteles de la vitrina? 9. con un ruido de chapoteo. ¿Qué impresión tiene el hombre de aquel que se acerca a la vitrina? 7. LECTURA ATENTO DEL TEXTO 2. La vitrina estaba. por fin. exactamente como ocurre al partir un delgado trozo de leña contra la rodilla.

82 10. Dos grupos de revolucionarios __________el primero_______________ el segundo_________ Además un hombre mofletudo __________ . y escribe un guión. PREGUN TA 12 . En ese momento el hombre estaba pensando en entrar a _________________ para_______ . Un hombre recibe un ____________________sin que le den ninguna explicación . Marca las opciones que caractericen al narrador Escribe en cuaderno los guiones. Completa las ideas principales e infiere o deduce el tema del relato Escribe el texto en tu cuaderno en tu cuaderno y completa . solo y algo hambriento _______Asesina en defensa propia _______ Asesina por una razón absurda 11. Relaciona la dos columnas de causa y efecto que corresponde Escribe en tu cuaderno con mayúscula. Sobre el guión escribe el número que les corresponde del EFECTO .Aparece un hombre _____________________los dos hombres _________________ El que tiene un machete ________________como el otro hombre _________________ entonces el primero ESCRIBE EL TEMA DEL CUENTO 12. colocándoles un número consecutivo y sobre él coloca un chulito según la pregunta ________ Está en primera persona ________Está en tercer persona _______ Apoya la revolución y sus razones _______ Acepta blandir un arma sin entender las razones _______ Está frente a una bizcochería cuando le entregan el machete _______ Estaba en la Gran Avenida. El hombre desea saber ______________intenta pregungtar que sucede pero_____________ . Luego escribe de para abajo las letras desde la A hasta la G.

A. creado instantáneamente por la revolución ACTIVIDAD 2 INSTRUCTIVO 16. Nadie escuchó cuando preguntó mano que hacer con el machete C. Explica tu respuesta 15. 83 CAUSA EFECTO A. Explica tu respuesta 14. El que tiene machete se enoja . No desea compartir la acción B. Saboreando el placer de la hipocresía D. Un camión lo cubre de barro 3. INICIO _________________________________________________________________________ _______________________________________________________________________ NUDO _________________________________________________________________________ _________________________________________________________________________ . Arrojó el machete al suelo 13. El rostro de la revolución B. Todos gritaban enardecidos 1. El otro hombre rompe el vidrio 7. El del machete lo asesina de inmediato D. El plomo del cielo C. Desea saquear la vitrina vidrio F. Ven que tiene un machete en la 2. Un producto de la serie . El anciano y la muchacha huyen al otro que llega de él G. El hombre propone romper el 5.¿ Qué otro título le pondrías al texto anterior?. Escriba la información requerida en cada momento. Explica con tus palabras el sentido de las siguientes expresiones en lenguaje figurado. El hombre lo mira con gesto comer los pasteles de la burlón bizcochería E. El hombre siente deseos de 4. El hombre del machete amenaza 6.¿ Qué relación existe entren el título del relato y su contenido?.

La venganza. Pero una sensación de náusea . la ira. la actitud del hombre frente a la revolución es De indiferencia De desconocimiento De convicción De divulgación . La cobardía. Piensa en los usos del machete D. la bondad y la piedad. D. El hombre propone romper la vitrina 2. Un hombre le ordena recoger el machete E. la rebeldía y la repulsión C. PRUEBA DE SELECCIÓN MULTIPLE Algunos de los temas presentes en la historia A. Del texto se puede inferir que el hombre mató al otro por un acto de A. Analiza las acciones del protagonista cuando A. Expresa tu opinión personal sobre el siguiente enunciado del texto La vitrina estaba por fin abierta. 84 DESENLACE _________________________________________________________________________ _________________________________________________________________________ ACTIVIDAD 3 1. La fatalidad. Estupidez 3. Venganza D. B. me había quitado el hambre y con el hambre el deseo de saciarme. Según el texto. Se encuentra con el primer grupo revolucionario C. Escribe que consecuencias ocasiona cada una de las acciones del punto anterior. Cobardía C. la desconfianza B. Recibe el machete B. El destino. el destino y la venganza 4. Odio. hasta el hartazgo 3.

Fortaleza C. Distincikón B. 85 4-Según el texto. Poder Fin del taller . siente una sensación de A. cuando el hombre se ve reflejado en el cristal de la vitrina con el machete al cinto. Superioridad D.