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Las dos ciudades de San Agustín
Aurelius Augustinus Hipponensis, mejor como San Agustín de Hipona, es un santo, padre y
doctor de la Iglesia Católica, recibiendo el título de Doctor de la Gracia. Fue el máximo
pensador del cristianismo durante el primer milenio. Nacido el 13/Nov./354 en Tagaste y
fallecido el 28/Ago./430 en Hippo Regius; hijo de Santa Mónica y Patricio.

Sus obras reconocidas son La Ciudad de Dios, Las Confesiones, El Enchiridion, también
llamado el Manual de Fe, Esperanza y Caridad, De Doctrina Cristiana, En La Trinidad y
Soliloquios. Siendo la más reconocida y de la cual se va hablar en este ensayo es La Ciudad
de Dios. Esta obra es importantísima, porque define el punto de vista cristiano respecto a las
relaciones entre el Estado y la Iglesia; y además establece nociones importantes como
sociedad, pueblo, paz, etc.

La Ciudad de Dios fue escrita entre los años 413 al 426. Se compone de 22 libros, divididas
en dos partes generales y éstas a su vez se subdividen en subtemas. La parte uno de los
libros I al X se centra en una crítica a la religión y filosofía romana. A su vez se subdivide del
libro I al V en una crítica a la religión pagana y del libro VI al X en una crítica a la filosofía
pagana. La parte dos de los libros XI al XXII habla sobre las dos ciudades; la de Dios y la de
los Hombres y su relación. Ésta a su vez se subdivide en tres, de libros XI al XIV habla sobre
el origen de las ciudades, de los libros XV al XVIII habla sobre la historia y el progreso de las
dos ciudades y por último de libros XIX al XXII habla sobre los fines para las dos ciudades.

La filosofía agustiniana se centra en dos temas centrales: Dios y el Hombre. Para San
Agustín para ascender a Dios, el hombre debe reconocer que es un ser existente, pensante y
amante y lo debe ser por tres vías: el del ser, el de la verdad y el del amor. Según él, cuando
uno transciende en uno mismo, llegaremos a un Dios incompresible e inefable y este Dios va
a ser supremo, la primera verdad y el eterno amor. Agustín explora su misterio, su
naturaleza, su espiritualidad y su libertad como hombre. Se dice que el cuerpo está
conformado por alma y cuerpo; y que el alma fue creada de la nada. “La tesis fundamental
que ayuda a entender el misterio del hombre es su creación a imagen de Dios, que es propia
del hombre interior, de la mente. Pero ha sido deformada por el pecado y será la gracia la
encargada de restaurarla.” (Vega, 2017).

y la segunda. al Creador. y trocaron la gloria del Dios inmortal por un simulacro de imagen de hombre corruptible y de cuadrúpedos. Pero en esta ciudad (la de Dios) no hay otra sabiduría humana sino la verdadera piedad y religión con que rectamente se adora al verdadero Dios. De modo que los miembros que han alcanzado la bienaventuranza eterna participan de la eternidad de Dios que les da permanencia. En este encuentro de Dios y el hombre. surge la ciudad del mundo que San Agustín confronta con la Ciudad de Dios: “dos amores fundaron dos ciudades. embrutecieron. que es como una comunidad y/o sociedad santa unida por la caridad. el cual es bendito por los siglos. La primera puso su gloria en sí misma. los directores. porque la adoración de tales imágenes. ellos fueron los que la enseñaron a las gentes. Las ciudades que viven bajo estos sistemas quedan ancladas . Alardeando de sabios. también llamada del Mundo. y su fin es el establecimiento de la Ciudad celeste. San Agustín nos enseña la existencia de dos ciudades: La de Dios y la de los Hombres. Tal y como sucede en los Estados liberal y socialista que tienen como fin el dinero y el Estado respectivamente. es a saber: la terrena el amor propio hasta llegar a menospreciar a Dios. que es la misma Ciudad de Dios cuyos miembros ya han alcanzado la beatitud. “La Ciudad de Dios es unificada por la caridad que puede crecer y decrecer. y adoraron y rindieron culto a la creatura antes que. en el Señor. sino también de los ángeles: que sea Dios todas las cosas en todos. porque la una busca el honor y la gloria de los hombres. en ésta unos a otros se sirven con caridad. no sólo de los hombres. Agustín examina la delicada cuestión de la gracia y la libertad. Contradictoriamente a la Ciudad de Dios. testigo de su conciencia. o ellos mismos siguieron e imitaron a otros.” (Ocampo. 426) En este texto se ve claro que el principio y el fin de la ciudad del mundo son absolutamente seculares. aquélla reina en sus príncipes o en las naciones a quienes sujetó la ambición de reinar. En la Ciudad de Dios. la celestial el amor a Dios hasta llegar al desprecio del sí propio.” (de Hipona. 2017) El origen y el fin de la Ciudad de Dios es la Santísima Trinidad. La Ciudad de Dios está conformada por la Ciudad Celestial y la Ciudad Peregrina que son como un templo de almas y de hombres. esperando por medio de la amable compañía de los santos. aconsejando y los súbditos.0902242 El hombre sólo adhiriéndose al ser inmutable puede alcanzar su felicidad. y la otra estima por suma gloria a Dios. La Ciudad de Dios fue fundada por Dios para la santidad que es El Espíritu Santo. obedeciendo.

la de Dios y la de los hombres. el alma degrada su naturaleza espiritual. 2017) Mientras la Ciudad de Dios se ordena a lo inmutable. eterno y necesario. La ciudad del mundo es como un deslizamiento hacia a la nada. porque no le ofrece más que el goce de lo mutable que es como la nada. no están claramente delimitadas: su relación es de conflicto. ha tratado el problema de la voluntad humana y de la tensión entre la búsqueda de la felicidad verdadera dada por los objetos de disfrute y la búsqueda mal encaminada de los objetos de uso. En ella domina el despotismo que anula la libertad y que oscurece la verdad cegando al hombre de todo lo que puede trascender una paz al interior del mundo. En Babilonia la felicidad que se busca es terrena y mutable. La ciudad del mundo en lugar de sujetarse a Dios. así también la “ciudad de los hombres” está en una dialéctica entre la búsqueda de la paz y la tendencia a la guerra. es tarea del ser humano vivir “la doble ciudadanía por la cual el hombre puede ser miembro de la ciudad de Dios.” (Castañeda & Mejía Verganud. al menos que renuncie a ella. “En el Antiguo testamento.” (Ocampo. la ciudad mundana está condenada a la frustración. a lo largo de sus obras. (Strauss & Cropsey. la Babilonia es el prototipo de todas las potencias seculares que confunden el orden de los medios y los fines hasta disolver los límites entre lo bueno y lo malo. Pero las dos ciudades. sin dejar de ordenar su vida temporal. es esclava de las cosas. 2012) En conclusión. El problema más grave es que en la ciudad mundana no cabe la felicidad completa porque queda estanca. Esa ciudad es perversa porque tiene su bien propio en el mundo y lo mundano y por lo mismo vive angustiada y anhelando la paz. la ciudad del mundo se ordena a lo mutable.0902242 exclusivamente en el mundo. “Así como el individuo libra una lucha interna entre su voluntad buena y su voluntad pecaminosa. a lo temporal y a lo puramente contingente. Por eso mientras la Ciudad de Dios alcanza la realización plena y la felicidad completa en el Amor de Dios. En las potencias seculares no puede haber paz porque en la ciudad del mundo todo se resuelve superficialmente y confusamente. 2004) . Agustín. Y en aras de esa paz provoca guerras contra sus partes logrando victorias con paces efímeras. entre la justicia eterna y la justicia secular. dentro del marco de la sociedad civil y de acuerdo con sus normas”. Por eso la ciudad del mundo es pura confusión y por eso su nombre es Babilonia que significa confusión.

(8 de Febrero de 2017). La Ciudad de Dios contra los Paganos. Recuperado el 26 de Mayo de 2017. de http://infocatolica. J. San Agustín y las dos ciudades. (26 de Mayo de 2017).ambitojuridico. "La Ciudad de Dios" de Agustín de Hipona. J. de Ambito Jurídico: https://www. Obtenido de El Punto Cristiano: https://elpuntocristiano. A. L. San Agustín de Hipona . D. A.0902242 Bibliografía  Castañeda. Historia de la Filosofía Política...php/1702080608-san-agustin-y-las-dos-ciudade  Strauss. & Cropsey. A. Recuperado el 26 de Mayo de 2017.com/blog/concordia. (1 de Febrero de 2012). (426). Recuperado el 26 de Mayo de 2017  Vega. A. & Mejía Verganud.php/1702080608-san-agustin- y-las-dos-ciudade  Ocampo. (2004).Vida y Obra.org/ensayos/agustin-hipona-vida-obra . Recuperado el 26 de Mayo de 2017.com/BancoConocimiento/Educacion-y-Cultura/noti-120201- 08-la-ciudad-de-dios-de-agustin-de-hipona  de Hipona. M. de Infocatólica: http://infocatolica.com/blog/concordia.