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Arte y política como interpretación

Luis Eduardo Gama

Dossier

Arte y política como interpretación
por Luis Eduardo Gama*
Fecha de recepción: 9 de julio de 2009
Fecha de aceptación: 25 de septiembre de 2009
Fecha de modificación: 5 de octubre de 2009

Resumen
La relación entre estética y política se ha establecido con frecuencia sobre el trasfondo de una discusión acerca del carácter au-
tónomo del arte con respecto al ámbito de la vida pública. Si para una tendencia ampliamente extendida de la estética moderna
la autonomía del arte era condición necesaria para el despliegue de sus potencialidades políticas, para otras teorías estéticas
más contemporáneas es justamente esta autonomía la responsable del aislamiento del arte en una región separada de la praxis,
y, por consiguiente, de su inefectividad en la vida social. Este artículo muestra en primera instancia cómo desde ninguno de es-
tos dos planteamientos es posible develar un nexo con la política inherente a la naturaleza misma del arte. El análisis por ello se
proyecta, en un segundo momento desde un punto de referencia nuevo. Siguiendo planteamientos pertenecientes a la filosofía
interpretacionista se afirma, por un lado, el carácter interpretativo del arte en tanto en él se articulan los nexos de significados
que dan forma a la realidad social, y, por otro, se identifican los diversos niveles en que esta actividad del arte tiene lugar. Desde
este enfoque es posible entonces develar una vinculación interna entre estética y política: se trata en ambos casos de ámbitos
de la praxis humana que instauran, mantienen o renuevan los significados que definen el mundo social.
Palabras clave
Estética, arte, interpretacionismo, Schiller, Günter Abel.

Art and Politics as Interpretation
Abstract
The relationship between aesthetics and politics has often been established against the background of a discussion about the auto-
nomy of art with respect to public life. For a widely-held position within modern aesthetics, the autonomy of art was a necessary condi-
tion for the development of its political potential. For other (more contemporary) aesthetic theories, the autonomy of art is responsible
for both the isolation of art in a sphere separate from praxis, and for its ineffectiveness in social life. First, this article shows that is it not
possible to uncover a link between art and politics that arises from the very nature of art in either of these two approaches. Second, on
the basis of a new approach rooted in interpretationist philosophy, I argue that art has an interpretative character because it articulates
the webs of meaning that shape social reality. From this perspective it is possible to uncover an inner connection between aesthetics
and politics: they are both fields of human praxis that find, hold or renew the meanings that define the social world.
Key words:
Aesthetics, Art, Interpretationism, Schiller, Günter Abel.

Arte e política como interpretação
Resumo
A relação entre estética e política com freqüência se estabelece sobre o transfundo de uma discussão acerca do caráter autôno-
mo da arte em torno ao âmbito da vida pública. Se para uma tendência amplamente estendida da estética moderna, a autono-
mia da arte era condição necessária para a posta em prática de suas potencialidades políticas, para outras teorias estéticas mais
contemporâneas, é precisamente essa autonomia a responsável do isolamento da arte em uma região separada da práxis, e
conseqüentemente, a razão de sua ineficiência na vida social. Este artigo mostra, nomeadamente, como é que desde nenhuma
dessas colocações é possível desvendar um nexo com a política inerente à natureza própria da arte. Posteriormente, a análise
se projeta desde um ponto de referência novo. Com base nas colocações relativas à filosofia interpretacionista, afirma-se, por
um lado, o caráter interpretativo da arte em quanto nela se articulam os nexos de significados que moldam a realidade social,
e pelo outro, identificam-se os diversos níveis em que essa atividade artística ocorre. A partir dessa abordagem, é possível re-
velar uma vinculação interna entre estética e política: trata-se em ambos os casos de âmbitos da práxis humana que instauram,
mantêm ou renovam os significados que definem o mundo social.
Palavras chave
Estética, arte, interpretacionismo, Schiller, Günter Abel.

* Doctor en Filosofía de la Universidad de Heidelberg (Alemania). Pregrado y maestría en Filosofía en la Universidad Nacional de Colombia. Becario del DAAD
2000-2004. Entre sus artículos en revistas más recientes están: Filosofía como praxis y diálogo. Una introducción a la hermenéutica desde Platón. Revista
Estudios de Filosofía 38: 151-170, 2008; Los saberes del arte. La experiencia estética en Nietzsche. Ideas y Valores 57, No 136: 67-100, 2008. Actualmente es
profesor asistente del Departamento de Filosofía de la Universidad Nacional de Colombia (Bogotá). Correo electrónico: legamab@unal.edu.co.

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la reflexión sobre el una formación a través del arte. hicieron superfluo o vida propia. se convierte así en la tarea política más urgente del mo- gular la vida social sólo desde los imperativos éticos de mento. bajo otros determinantes racional sólo es posible por medio de una formación es. Sólo el arte y su experiencia de lo bello. quizás por vez pri- de un lado. Expresión para. es reflejo de una tensión ción de la libertad humana en el seno de una sociedad entre política y estética que. se manifiesta en otros momentos históricos. y que debían garantizar la constitución de un orden social y político moralmente justo. según el centro mismo del proyecto moderno resultan ser las Schiller. explícita. pero. pero cuyas más turalizada puede revitalizarse con la aplicación de un altas metas resultan a la vez cuestionadas desde esta correctivo estético se ha vuelto desde entonces un mo- misma esfera de la actividad artística. En efecto. Pues si. y al que Schiller responde Schiller (2005) se esfuerza por demostrar que la realiza. entre el arte y su papel en la conforma- un Estado y una sociedad secularizados. como los instintos sensibles. Para Schiller los postulados Reaparece. Bajo y sostenimiento de la vida pública. diciembre de 2009: Pp. evidente de sus metas políticas más altas. En Schiller. D prácticos de la razón que Kant había correctamente for- mulado. auténtica libertad sea posible. que comienza a experimentar con desencanto el fracaso tado.99-111. según de una concepción estrecha de la racionalidad. El contexto digmática de esta tensión entre política y estética en de la vida política posrevolucionaria. estimulan el ejercicio combinado y armónico llamado de la estética por hacer justicia a las energías de los instintos que conforman la naturaleza sensible y creativas e imaginativas inherentes a la naturaleza hu. a la vez. 34 rev. en las que egoísmo de las clases cultas. sólo concatenadas artificialmente median- al menos no evidente el papel del arte en la constitución te nexos formales y externos (Schiller 2005. del otro. por ejemplo. pues. la pregunta filosófica por el hecho artís. esto es.estud. 147). racional del hombre. la puesta en primer plano de camino hacia la realización plena de la existencia. esta ción y regulación de la vida pública. En Schiller se hace. tivo recurrente en la cultura occidental. Existe más bien morales de la razón. Así.soc. para el despliegue de todas sus potencia- gusto o como instinto de lo bello) reveló las deficiencias lidades. escindida. él reafirma tico y su lugar en el todo de lo social sólo se plantea en la superioridad del Estado moderno secularizado. la vinculación entre la estética y un proyecto de za del arte sólo se hizo posible en el clima político de corte político. tética de los ciudadanos. a mediados del siglo XVIII. de modo que sólo aquí se abre el mana significó. o de lo irrealizable del intento por re. por otra parte.Revista de Estudios Sociales No. límites de su proyecto político y encuentra en el arte un camino hacia la recomposición de un Estado donde la La compleja relación entre estética y política está. esas circunstancias. el Schiller. la modernidad reconoce los la razón. ISSN 0123-885X Bogotá. con su formación por el arte. entre el salvajismo de las clases populares y el Cartas sobre la educación estética del hombre. pues. Pp. determinada en sus orígenes por las condiciones pro- pias de una modernidad que ya no le otorga al arte una La idea schilleriana de que una vida pública desna- función definida en el todo de lo social. cuyo punto culminante representa la genuina y limitaciones de un proyecto político delineado des. 176. carecían de efectividad histórica real en cuanto no se incorporaran a la vida concreta de los individuos. una profunda vinculación entre lo estético y lo político que puede ser descrita en ambas direcciones. en la Alemania imperial de fi- 100 . No hay nada sorpresivo en esta convergencia de nes naturales de los hombres con las altas exigencias problemáticas en apariencia distintas. Habría que hacer de la libertad y la moralidad un impulso tan espontáneo esde su nacimiento como disciplina filo. La los peligros propios de una excesiva mecanización del formación de un instinto de lo bello en los ciudadanos ámbito político. reconoce que éste se ha metamorfoseado en una espe- fundados estrictamente en los principios universales del cie de mecanismo rígido. disgregado en unidades sin entendimiento o la razón práctica. libertad. el Estado moderno no constituye la puesta en evidencia de una capacidad estética propia la atmósfera adecuada para la realización de la humani- del ser humano (sea como facultad trascendental del dad. pues sólo éste –dada su fenómeno artístico que llamamos estética se ha acom. mera. pues. culturales. y para ello era necesaria sófica. material e ideal– pañado de la pregunta por la función política y social del podría hacer concordar paulatinamente las inclinacio- arte. doble constitución sensorial y racional. una reflexión específica sobre la naturale. Schiller se sitúa en misma reflexión suscitó rápidamente una crítica a esta el momento histórico de una modernidad posilustrada constelación moderna de lo político de la que había bro. pero el momento en que el Estado y la sociedad modernos.

Situados en el ámbito de la modernidad. Según esta perspectiva. En la misma del conocimiento y de la vida social: donde las ciencias línea. por parte de un que sigue me propongo ganar elementos de juicio que modelo de la vida pública que injustificadamente pre. y en un horizonte más cercano a nosotros. y la política. lo regional y lo multicultural. como un intento de mostrar na consiste esencialmente en servir de correctivo o de que bajo las condiciones del Estado moderno el poder compensación de los males que trae consigo el proceso transformador del arte se encuentra definitivamente de racionalización y creciente formalización del mun- agotado. según la cual Con modificaciones y matices que aquí no podemos re. y quiere. En esa dirección se mueve ya claramente We. el arte es ante todo una actividad interpretativa cons- señar.nuso. el arte se ocupa de lo singular y lo concreto de los ejercicio político. cuya excesiva institucionalización y modernos.org. Arte y política como interpretación Luis Eduardo Gama Dossier nales del siglo XIX. como de la acción humana. ello quiero ofrecer aquí una perspectiva de análisis pro- veniente de la filosofía interpretacionista. co. la estetización de la vida cotidiana. lo público. Desde esta de una misma correlación entre lo político y lo estético. al hacer gravitar a éste en torno a la objetos particulares. consecuentemente. que sólo de una ma- lítica. disponible en: www. Podemos recurrir a la ya vieja tesis de la compensación les establecidos). comunicantes entre el ejercicio político y la creación vuelve a hacerse presente en la sospecha posmoderna artística? ¿O se trata más bien de dos regiones de la frente a cualquier intento de racionalizar la acción po. No es difícil reconocer en Con esto hemos ganado una mirada panorámica sobre la compleja relación entre estética y política que es in- herente a la estructura misma del mundo y la sociedad 1 Cf. Para tende universalizarse. versos niveles de realización. encuentra su verdadera legitimación como agente com- ca de la unidad de la vida pública. ber 1988. do y la cultura. el arte por el arte. estos intentos de estetizar la po. o la exclusión de las minorías) es diagnosticada bargo. Quizás por el filósofo alemán Joachim Ritter. como punto de partida para repensar desde nuestra si- tuación actual el problemático vínculo entre la estética Como era de esperarse. Pero más allá de las variantes históricas que burocratización de lo político y su rígida regulación de ha adoptado este debate en cada momento. considerado ahora como una forma de negar la nera extrínseca pueden ser puestas en relación? En lo diferencia. la pregunta la vida social fueron tempranamente denunciadas por filosófica que subyace a todo esto es la que se cuestiona Nietzsche.1 y afirma en líneas sería posible glosar la famosa tesis hegeliana sobre el generales que el papel del arte en la sociedad moder- carácter pretérito del arte. quien reconoce que la posibilidad de una redención los últimos tres siglos. que ha tenido lugar en Occidente en ber. resulta impensable pensatorio de las carencias de una racionalidad abstracta en el sistema altamente fragmentado del Estado liberal elevada en la modernidad al papel de instancia rectora burocratizado y de la economía capitalista. óptica es posible identificar en el ejercicio artístico di- según la cual una crisis en el ámbito vital del ejerci. y diagnosticadas luego por Max Weber con por la conmensurabilidad de estas dos esferas de la ac- la célebre fórmula del desencantamiento del mundo (We. Antes de proceder a ello debo. deben servir para responder a estos interrogantes. dentro de los cuales debe cio político (la rígida mecanización del Estado liberal. o la expresión de lo individual por encima de los canales instituciona. el jue- go y la creatividad como aspectos revitalizadores de lo II social. los aspectos más fundamentales en la formación de una moralidad más concreta y real. la praxis política. ción humana. sin em- apatía. de un reencantamiento por vía de la estéti. el arte apela al sentimiento y a la emo- lo público y de perder de vista referentes éticos reales ción. a los afectos y las pasiones de los individuos. ejercicio de una razón impersonal para la organización rre el riesgo de disociar aún más la unidad del ámbito de de la sociedad. praxis esencialmente heterogéneas. Odo Marquardt (1981) y Peter Bürger (1991). la crítica a los enfoques de la democracia radical sólo ofrecen un conocimiento basado en leyes universa- posmoderna insiste en que una excesiva estetización del les. todos estos casos pueden verse como expresión tituyente y transformadora de la realidad. ser paliada con el recurso a elementos estéticos (la imaginación. 101 . 612) a manos de la formalización de la praxis ¿es posible establecer líneas de tránsito internas y vasos humana. reformular toda la problemática recién expuesta como la carencia de un elemento artístico en el seno de en términos de la cuestión de la autonomía del arte. La tesis fue formulada hace más de 30 años lítica han encontrado a su vez serias objeciones. donde la modernidad preconiza el multiplicidad de centros creativos de los individuos. evaluarse su particular rendimiento e injerencia para la la enajenación del ciudadano ante lo institucional.

que versivo potencialmente generador de nuevas relaciones mantenga una referencia a lo real en medio de un mun- sociales. pero no cuestionó radicalmente el monopolio do pseudoconcreto dominado por las lógicas impersona- de la ciencia y la razón teórica sobre el conocimiento les y abstractas de la economía. pues. Como contramovimiento raneidad. ahora se concibe a sí mismo como antificción individuo y de lo social. den colmar el conocimiento científico y la técnica. por el simple hecho de que éste desde cierta modernidad estética. La pérdida de lo real se agudiza aún más en el mundo 2 La idea de esta doble compensación ha sido esbozada por Odo Marquard. En este mundo ficticio de realidades virtuales el arte Conviene. consistente en llenar los vacíos que no pue- que simplemente se consignarían en las leyes irrefuta. la comunicación virtual de las verdaderas determinaciones del mundo social. esta gunda. desde diversos competencia exclusiva de una razón teórica frente a la horizontes artísticos o filosóficos. compensación: la primera sería la compensación de la mosa utopía de un mundo ficticio que se sobrepone a la cosificación y objetivación científica de la realidad a realidad social fáctica. la compensación de una realidad simulada que constelación propia de la modernidad se ha invertido. que des- como el lugar más adecuado para la expresión de lo real agarre la irrealidad de un mundo social mediatizado. por ejemplo. de la virtualidad tecnológica y en ese reino de la esce- ca de Schiller antes descrita. lo genuino y de lo auténtico. Si antes el arte no tienen sobre ella ninguna injerencia. Si el arte moderno debía satisfacer las necesi. diciembre de 2009: Pp. (Rötzer 1991. pues obra y el espectador incorporando la experiencia esté- mientras que se impugna cada vez más a la racionali. el carácter apariencias inocentes que “no perjudican nunca a la ver. entonces. con el reconoci. el ámbito de la vida pública y cotidiana. por el contrario. del arte una expe- garante de la verdad y la objetividad. actualizar esta tesis y mostrar resulta entonces frecuentemente convocado para rea- cómo ese papel compensatorio del arte adquiere un vivar desde sus producciones un sentido renovado de nuevo rostro bajo las condiciones de nuestra contempo. 102 . esta tesis el mismo espíritu que anima la propuesta estéti.Revista de Estudios Sociales No. Rötzer (1991. o la gurada desde la lógica de la racionalidad instrumental. los planteamientos teóricos esbo. yen permanentemente las técnicas de la información. si bien en una perspectiva inversa.2 En ambos científica no conduce necesariamente a una visión obje. 176. a la que brinda a lo sumo la ima. De allí la rehabilitación a través del arte de sa- ilusión y la utopía más allá de una realidad fáctica ase. 347).soc. 13). la bles de la ciencia. En Schiller. intención más explícita de romper la distancia entre la asistimos ahora a una inversión de estos papeles. el acceso a la verdadera realidad sigue siendo Evidentemente. se hace nificación y la simulación que construyen y reconstru- también presente en planteamientos teóricos posteriores. usos y materiales regionales. ahora se espera. a la simulación mass mediática y a la agonía de lo real. como vimos. casos. o interpretaciones de una realidad que se presenta difusa la racionalización y funcionalización crecientes de todo y abierta a múltiples lecturas. cosmovisiones. tica en lo inmediato de la praxis cotidiana. o el espectáculo. sino que tan sólo podemos elaborar lógica del mercado y de la economía del intercambio. ISSN 0123-885X Bogotá. De manera dad científica y técnica su pretensión de ser la única cada vez más directa se exige. esto es. como vimos. Esta doble cara de la función compensatoria del arte bién la dimensión del mundo social. en la misma era la bella apariencia que debía compensar con sus ilu- línea. de lo singular e irrepetible.estud. ción ontológica o cognoscitiva más alta. y que. se le adscribe al arte cual el instinto artístico construye un reino de bellas reafirma. el arte constituye apenas la her. Entre tanto. sólo compensatorio que. si el arte debía configurar el reino de la tuible. sin embargo. beres. En efecto. dades humanas que la ciencia o la política convertidas el arte debe proporcionar una mirada más directa sobre en mera técnica de organización de lo social no podían los objetos en su singularidad y en su carácter insusti- llenar. es sólo el producto artificial de la técnica. esta nueva tarea que.99-111. pero le retiran a la vez toda fun. 66s). implica una doble forma de conectar la estética con la miento de la imposibilidad de reducir la multiplicidad de formas culturales a un único paradigma universal. arte moderno se definía desde la categoría de la apariencia zados antes otorgan al arte un papel transformador del [Schein]. Pp. Cf. de las ciencias. desarrollando el planteamiento de Ritter. Esta pérdida de una imagen única de lo real afecta tam. 34 rev. Se trata. y que no existen hechos inapelables o sustituta. a través de Hoy se da por aceptado que la senda de la racionalidad un arte cercano a lo genuino y auténtico. la se- gen idealizada de un posible futuro. Si el y concreto. una buena parte del activismo político estetizante siones la visión fría y objetiva de la realidad proveniente de los sesenta consideró al arte como un elemento sub. se le atribuyó a dad” (Schiller 2005. se concibe al arte riencia de lo concreto. través de las ilusiones de la producción artística. el arte cumple sólo una función complementaria tiva de la realidad. de una segunda Desde esta perspectiva.

como un esfuerzo por superar la exclusión de la que se monta erróneamente alrededor del tema de la actividad estética del conjunto de la praxis vital de los autonomía. la función com. pues. Más adelante espero mostrar de qué manera hombres (Bürger 1974. la actividad ar. la eco. en el contexto del mundo de su ser de una esfera supratemporal. podría afirmarse que ambas respuestas de la permite al arte salvaguardar un terreno impoluto desde estética han fracasado en su intento de asegurar teórica- el cual propiciar el cumplimiento de su función políti. cumplir un rol central en la constitución y la experiencia concreta del mundo de la vida logra el transformación del mismo. que podría ser rebatida desde otra siguiera siendo en principio una tarea de la razón. política de su tiempo. ese carácter externo al ámbito de lo político el que le Más bien. En el segundo caso. como vimos. que. Todo el mostrar luego. desde pues se considera que únicamente desde el interior de dentro. en primera instancia. Arte y política como interpretación Luis Eduardo Gama Dossier política. aunque fácticamente vigente. Bajo el primer punto de vista. Como es sabido. en la base de este se considere que la autonomía del campo de fenómenos proyecto se encuentra el convencimiento de Schiller de de lo estético es condición o es obstáculo para el cum. según él. Desde la primera perspectiva. puede rastrearse en muchos planteamientos estéticos Para este propósito resulta conveniente examinar de nue- desde finales de la Ilustración hasta nuestros días. es filosófica del arte que está en la base de estas teorías y decir. como trataré de en desarrollos artísticos más contemporáneos. invadían la vida el proyecto de la modernidad tiene aún una vigencia in. mente una vinculación interna entre la práctica artística ca. 66). ante todo. que asume con mucha más reserva los carácter ideal y su forma pura “libre de la corrupción ideales de la racionalidad moderna. una vez que ya no es posible confiar irrestricta- corrupta. Mientras la organización de lo público probación empírica. y es evidente que la misma esta cuestión de la autonomía del arte puede reformu- intención pervive en desarrollos estéticos más recientes larse en el marco de la filosofía interpretacionista. Esa presunta autonomía es la que se ve impugnada y el campo de lo político. del ejercicio de mente en esta racionalidad. sino que pretende asegurar la au- 103 . Por ahora queremos mostrar en qué sentido una realidad rarificada por las mediaciones tecnológicas tanto la concepción moderna del arte autónomo como y virtuales. arte hacerse efectivo como instancia emancipadora de la praxis. de un que buscan combatir la fragmentación de lo social en modo tal que supere la dicotomía entre el arte como es- los ámbitos funcionales aislados de la ciencia. se pretende hacer de las generaciones y del tiempo” (Schiller 2005. del ejercicio del arte un componente esencial del mun. si bajo las condiciones de un mundo donde rrupción y a la decadencia que. acontecer de la vida social –con el fin de reservar allí pues las producciones artísticas de todas las épocas. la relación se invierte. cuanto reciben la determinación “absoluta e inmutable” zación de la praxis humana–. De este modo. en un espacio de libertad frente a la creciente funcionali. la cultura o la política. que el arte representa un ámbito autónomo de la activi- plimiento de una tarea política del arte. que ser integrada al campo de la praxis para. impermeable a la co- Así. se ha vo. crear la adecuada correlación entre estética y política. el proyecto schilleriano de una expresado de dos formas radicalmente diferentes. La autonomía del arte es para cuestionable se quiso mantener al arte al margen del Schiller. un hecho comprobable en la historia. haya sabido otorgar al arte el justo grado de esfera de la praxis radicalmente independiente de los autonomía (o de no autonomía) que le fuera necesa- otros ámbitos de la actividad humana. la actividad artística constituye una esto es. mediante el poder integrador de un arte in. no tiene que ver con circunstancias his- movimiento de las vanguardias artísticas de comienzos tóricas o con desarrollos particulares de la producción del siglo XX ha sido leído como un ataque al estatus artística. según formación estética. dad humana. primero. No obstante. fera autónoma y el arte como ámbito integral del mundo nomía. piradas en Schiller. Este fracaso. el planteamiento posmoderno del arte como praxis vi- merso en el mundo de la vida y de su visión abarcadora tal resultan insuficientes para justificar una vinculación de la existencia humana. así como la opacidad de de la vida. el arte lectura de la historia. no sólo independiente de las esferas de la ciencia y de la moral sino. Lo que está aquí en juego es la cuestión de la Con esto no queremos decir que desde cada contexto autonomía del arte. mantienen su contemporáneo. y es justamente rio para garantizar su operatividad en el mundo social. 173). la actividad estética tuvo lo político. Schiller no se conforma con esta com- do de la vida. debería confinarse en su esfera autónoma ideal y sólo tística actualiza su potencia transformadora del mundo desde este ámbito externo desplegar su potencial po- social sólo en cuanto se mantiene al margen de la esfera lítico. que histórico particular la cultura occidental haya sabido aquí se corresponde con las teorizaciones modernas ins. necesaria entre lo estético y lo político. lo que falla más bien es la conceptualización autónomo del arte en la sociedad burguesa moderna. pensatoria del arte sobre lo político.

como la propuesta de apariencia tan separado y ajeno al mundo de la vida que una sociedad cultural interesada por el arte. Como vimos. y desde el cual fuera posible la transformación 3 Para Gadamer. se opone radicalmente al mundo de la realidad fáctica (cf. sea al hacer de la vida corriente el escenario mismo de la actividad artística. Gadamer 1996.Revista de Estudios Sociales No. una teoría estética que se proponga mostrar producciones del arte. de manera abso. plena de lo estético en el mundo de la praxis vital pue- luta de todas las dimensiones de la realidad. libre neutraliza. En cuanto Pero si una estética que concibe al arte como una ac- instancia armonizadora de todas las capacidades huma. y realizamos con ello nuestra humanidad. en efecto. De esta forma. por ende. el intento región de la experiencia humana que es la experiencia de reintroducir el arte a la vida misma es característico estética. ella artística y el ejercicio de lo político. termina erigiendo un reino de la bella las últimas Cartas debe entenderse. pues. disgregadas de otra forma entre un cual cualquier efecto emancipador político de la prime- impulso hacia lo sensible y variable de la experiencia ra sobre la segunda perdería todo sustento posible. explícito es la eliminación de la distancia entre la ex- pero éstos sólo surgen como una esfera separada de lo periencia estética y la praxis cotidiana.estud. Pp.99-111. Con esto no sólo se restringen los efectos políti- cos del arte al hecho de proporcionar un oasis de belleza en medio de un mundo social frío y egoísta. toda tentativa de destacar la autono- mediante el desarrollo de un instinto autónomo para lo mía del arte– corre el riesgo de transformarse en la falsa bello. entre la bella ilusión del arte y la cruda verdad del mundo. empírica. de la corrupción a la que son proclives la cultura y la política. el riesgo ahora es una extrema solidación de un reino de lo bello aislado y sustentado cercanía entre el arte y la vida.3 El caso es que todo intento de realzar concepto puro de belleza a partir de la idea misma de la innegable especificidad del arte y la experiencia esté- humanidad (Schiller 2005. pues. y una tendencia hacia las formas eternizantes e invariables de la razón (Schiller 2005. precisamente. En efecto. tonomía del arte desde una deducción trascendental del obra de Schiller. 34 rev. diciembre de 2009: Pp. mediante artista. Pero esta perspectiva En Schiller. 176. De esta forma. por ejemplo. 122). pero a la vez la esfera del arte bello que propicia de las vanguardias artísticas y de teorías estéticas con- esta experiencia sólo se delimita a partir del ejercicio de temporáneas que reaccionan con esto al distanciamien- este instinto superior. humana. sea al poner en real gracias. para la superación lo separan de otros ámbitos de la vida social (por ejem- de la decadencia política del momento y la reconstruc. body art) o transgrediendo los límites que más elevada del hombre y. 191). con lo cual en esta obra se resulta muy difícil imaginar cómo es posible iniciar des. tividad autónoma e inconmensurable con los criterios nas.soc. Si el peligro antes tiene como consecuencia la paulatina generación y con. tampoco consigue autonomía se sustenta en la recíproca determinación mostrar una vinculación intrínseca entre la producción entre el instinto estético y los productos del mismo. 104 . tica con respecto al ancho suelo de la actividad humana la realización suprema de la humanidad sólo se alcanza restante –esto es. sino aprietos para establecer un nexo natural entre el arte y que sólo se forma a través del contacto con las bellas la política. en cuanto esfera de la apariencia si esta consecuencia negativa fue calculada o no en la y la ficción. o instinto de juego. mismas) es condición para el desarrollo de la naturaleza performance. su efecto político. el estado estético que Schiller tematiza en de la praxis social. El propósito el contacto con la belleza de los productos artísticos. 225). 63). El intento de mutar fácilmente en una banalización del arte que de mantener para el arte un espacio autónomo. ISSN 0123-885X Bogotá. Sólo nos formamos estéticamen. en cuanto esta su totalidad el campo de lo público. Así. con lo vitales del hombre. plo. to entre la obra y el mundo. mediante la publicidad o el diseño)– y permear en ción de la vida pública. en últimas. verificaría un curioso desplazamiento desde una educación a través del arte hasta una educación para el arte. No podemos decidir aquí bilidad de un reino de lo estético que. Pero. Según este análisis. a la vez. este instinto no puede ser determinado desde el que rigen el mundo de la praxis cotidiana se ve en serios campo de acción de ninguna de ellas en particular. por ello. la autonomía de lo estético (tanto del según la cual el arte debe renunciar a su autonomía –a instinto para el arte como de las producciones artísticas través de nuevas formas de manifestación (happenings. Schiller representaría de allí cualquier tarea crítica o reconstructiva del campo el punto de inflexión donde la autonomía del arte fundamenta la posi- de la acción política humana. la inserción en sí mismo. e independiente. la autonomía de al arte como una actividad inserta en las prácticas vi- este instinto depende del hecho de que su generación tales corrientes de los seres humanos no cumple esta y su despliegue brotan únicamente desde esa particular tarea de un modo más evidente. o entre el espectador y el te. cuya función más alta es la de representación de una “total independencia de la obra potenciar armónica y recíprocamente todas las fuerzas de arte respecto a la sociedad” (Bürger 1974. era la extrema distancia. sino que se instaura una falsa oposición entre la apariencia y la realidad. propios del arte de la modernidad. a la acción de este instinto evidencia el lado poietico presente en toda producción para lo bello.

Una solución fácil a esta problemática parece hacer de ésta un caso normal. Hemos tratado de tructura en sí objetiva. Se trata. ni se integre tanto en la vida que des- 1974. Aquí lo retomamos en un sentido más respecto al ámbito de la vida pública. por ello. El punto de partida de una esta autonomía la responsable del aislamiento del arte filosofía interpretacionista es el rechazo a todo realismo en una región separada de la praxis. amplio que pretende abarcar no sólo análisis del propio dencia ampliamente extendida de la estética moderna Abel. Si para una ten. producto extremo de un arte radicalmente autónomo. En esta línea de su difícil noción de un estado estético. autónomo o no autónomo del arte es una falsa disyun- culación tal. entonces lo que Schiller habría pretendido sería la integración sin pretativos no son tomados ya como la instancia central fisuras del arte en la vida. 105 . Desde otra versión del problema. punto intermedio. 153). teorías estéticas más contemporáneas es justamente de Heidegger y Gadamer. destacando lo que se muestra es que ambas perspectivas tienden o estableciendo puntos de referencia relativamente cons- potencialmente a cancelar o a neutralizar los efectos tantes en nuestra siempre variable experiencia de mundo.5 A nuestro modo de ver. la interpretación es el puesto sin descanso a provocaciones ópticas o auditivas. pues. A apuntalar las bases de del mundo de la vida. Nuestro análisis renuncia. en esencia. 152)4 conduce a la eliminación de tica pudiera ejercer sobre el mundo de la acción social la naturaleza excepcional de la experiencia estética al y política. realidad es la resultante de un proceso permanente de En efecto. Así. a situarse en análisis seguido hasta ahora. al final ya no elemento fundamentalmente activo que introduce sen- oye ni ve nada en absoluto” (Bubner 1989. saturada de experiencias estéti. ni desde aquella sustente en un análisis filosófico sobre la naturaleza contraria que reintegra la actividad estética al interior misma de la actividad artística. el de “interpretacionis- mo”) ha sido introducido recientemente en el panorama La relación entre estética y política se ha querido es. aparezca la distancia crítica necesaria para poder ejercer un influjo transformador sobre la misma. separado de la praxis humana. podemos llamar constructivista. de forma constante el sentido del acontecer. estos enfoques. de plantea- mientos pertenecientes a la filosofía interpretacionista. Si. para otras la filosofía hermenéutica contemporánea. simplemente. La manera de realización de ese proceso interpretativo por el cual se constituyen el mundo y la realidad pue- 4 “El conocido proceso de sobresaturación muestra que la experiencia de entenderse de formas diversas. según la interpretación que se haga más bien caótico y carente de significado. III Este término (o. 68). sino también atisbos provenientes de despliegue de sus potencialidades políticas. los procesos inter- cas. aquello que llamamos ca que fuese inherente a la naturaleza misma del arte. Arte y política como interpretación Luis Eduardo Gama Dossier se ha denunciado que la “estetización del mundo de la emancipadores o transformadores que la actividad artís- vida” (Bubner 1989. intrínseca entre la producción artística y el campo de la praxis humana al que le es esencial el ejercicio político. ni desde la perspectiva de un arte autóno. donde ni el arte se separe tanto de la na la distancia respecto a ésta que le es necesaria para praxis vital que fuese imposible ponerlo luego en comu- estar en capacidad de criticarla y transformarla (Bürger nicación con ella. Si éste se entiende como el podríamos situar los planteamientos de Nietzsche o del reino ficticio de la bella apariencia artística. por el contrario. Para planteamientos consigue develar un nexo con la políti. filosófico por el filósofo alemán Günter Abel para dar tablecer corrientemente sobre el trasfondo de una cuenta de sus propios planteamientos teóricos (cf. en especial. esta perspectiva y se proyecta más bien desde un punto de referencia nuevo. de corte metafísico que toma la realidad como una es- de su inefectividad en la vida social. el planteamiento de Schiller puede verse al final de tido en medio de un acontecer que se asume como algo ambos desarrollos contrapuestos. por el con- trario. o sea que se radicalice su enraizamiento en la vida. la disyuntiva entre el carácter Si nuestro propósito es evaluar la posibilidad de una vin. se hace evidente una conexión un análisis tal dedicaremos las páginas que vienen. 5 Curiosamente. sea que se lleve al extremo la autonomía del interpretación que va configurando y reconfigurando arte. por consiguiente. Abel discusión acerca del carácter autónomo del arte con 1995 y 2004). Un arte que es absorbido indicar que aquí se hace necesario encontrar un justo por completo en la praxis vital de la esfera política elimi. entonces él representa el mismo Abel. En una versión que estética no se presta a convertirse en el caso normal. ni de sus fuentes teóricas primarias –Nietzsche la autonomía del arte era condición necesaria para el y Wittgenstein–. Por supuesto. Quien está ex. esta salida resulta una estrategia vacía mientras no se mo. y. tendremos que abandonar el enfoque de tiva. cuyas determinaciones esencia- demostrar aquí que en realidad ninguno de estos dos les estuviesen ya establecidas de manera definitiva. se hace resonar en la idea de un estado estético un llamado a la creación de una sociedad de artistas.

106 . no se trata aquí de una de la que la especie humana (como cualquier especie diferencia menor entre estas dos versiones. pode. sino tividad interpretativa en diferentes niveles de desarrollo. “objeto”. ciones. se trata aquí de la interpretación (la historia. El interpretacionismo. como producto de una nueva interpretación que delinea una posición teórica claramente antimetafísica. conceptuales simbólicos empleados en los procesos como Heidegger o Gadamer. para los propósitos de este texto. mundo así construido en el primer nivel de interpreta- terpretativa la dignidad y rango de un proceso ontológi. que en la práctica resulta casi invariable. la configuran el mundo y la realidad. Así. pues. sino que adquiere una conno. A esta versión del in. Lo que dos en las costumbres y que se han hecho habituales: interesa destacar es que. sino actividad del espíritu humano. más bien. diciembre de 2009: Pp. si en la primera ver. y que. de lo que en él cuente como objeto. En general. por tanto. en toda un significado esencial presente en dicho fenómeno.estud. desde la que se instaura el sentido de la realidad. pues. entonces.). La interpretación-2 Sin embargo. constituido (Abel 1995. creencias. Para este autor.). visto además mediante estos arreglos interpretativos. los significados y referencias que que nos será particularmente útil. cuando se busca determinar su sentido: por Günter Abel. o de los principios básicos de indi- sino como la apertura de los espacios de significación viduación. ámbitos particulares. pues tación”. referencia a los componentes categorializantes que es- más que construir. pero sobre sión la interpretación construye el sentido y la realidad esta idea de lo “interpretativo” se diferencian ahora tres al ordenar y configurar un acontecer esencialmente niveles distintos de realización: la interpretación-1 hace caótico. esto es. 34 rev. des- de la existencia. tiempo. sólo tro de la actividad interpretativa humana. se genera la dimensión vital e histórica de las cul- co universal generador de sentido.). valoraciones éticas y estéticas. 14s. ideas. etc. para todas estas perspectivas convenciones. dentro de un horizonte Abel logra una visión más compleja de la interpretación abierto de sentido. sobre este planteamiento filosófico que confiere a la actividad in. la interpretación. etc. resignifica el nivel básico ya establecido de lo real antifundacionalista y consciente de la dimensión tem. do (valores. Se trata de la idea de que los procesos lo que allí se da no es. espacio. sino de una vital) ha determinado el marco primario de su mundo y profunda divergencia en sus presupuestos ontológicos.Revista de Estudios Sociales No. según la gramática y las reglas de los sistemas se encuentra bien recogida en autores de esta tradición. Como se ve. Como es claro. desde la segunda perspectiva. desde determinantes propiamente humanos de senti- poral e histórica que es propia de todo interpretar. Se trata de conceptos como acontecer. La realidad función de las necesidades históricas y vitales de los empírica más básica no es nunca una estructura sus- pueblos.) que son el suelo mismo originaria. que ellos articulan. en la interpretación-3 se recogen proce- nante de los procesos por los cuales se configuran sos como la construcción de teorías. familiares de sentido del que ya disponemos. importa destacar un elemen. Así.99-111. una buscan determinar el significado de un fenómeno y que actividad más del ser humano de la que éste pudiese son los que más usualmente solemos llamar interpreta- prescindir a voluntad. lo que aquí se presenta es el amplio espec- nentemente en constructos de sentido. el “descubrimiento” de interpretativos. identidad. 13). puede que se constituyen las referencias categoriales del mun- ser tomado como un denominador común para todo do (objeto. que están presentes. realidad se configura en diversos “mundos de interpre- terpretacionismo podemos llamarla hermenéutica. 2004. que varían en en el espesor de tres capas superpuestas. finalmente. según él. Interpretar no es. la interpretación no es ya un simple ejercicio sertan además en los lenguajes históricos concretos y teórico que tuviese su campo de aplicación en ciertos se transmiten así entre generaciones (creencias religiosas. etc. la tradición. turas. que conscientemente el mundo y la realidad.soc. articula el significado de lo real al tán presupuestos en toda experiencia y en todo empleo actualizar una posibilidad de sentido latente ya en un de signos y del lenguaje. interpretativos del espíritu (Abel 1995. en cuanto se trata de interpretaciones de algo cio fundamental inherente a la existencia humana. son estos marcos de referencia culturales los que se ponen en juego Para nuestros propósitos. que no es visto como caos y puro devenir. prácticas culturales o sociales que se in- filosóficas. 176. el ser humano allana un terreno estable en tancial que simplemente aprehendiéramos. ISSN 0123-885X Bogotá. 30s). Finalmente. en cuanto ésta se encuentra siempre en medio de un acontecer variable que debe ser configurado perma. Al discriminar la ac. pueden clasificarse en la ubicación del mismo dentro del cuadro de referencias tres niveles distintos de realización. ción. etc. cuando interpretamos un fenómeno en el sentido usual de to del interpretacionismo que ha sido puesto de relieve la palabra. hace referencia a modelos o muestras que están ancla- mos dejar de lado esta esencial contraposición. tación ontológica superior como actividad determi. “existencia”. Pp. formas de socialización. sino el re- el que puede acontecer la acción histórica y creadora sultado ya de un ejercicio interpretativo primario por el de cultura. en esa medida. sino que constituye el ejerci.

ción histórica-cultural ganamos una mirada más pro- tes a este nivel. En realidad. Como quizás se sos- peche ya. Con nuestra elaboración del se encuentra en el mundo. pero prensión explícita. lo que en este ámbito tiene lugar es una re- de esta dimensión de sentido siempre abierta para el elaboración interpretativa de los modelos interpreta- Dasein– a un renovado cuestionamiento sobre el ser. vimos. y que se han vuelto inmediatamente evidentes. resultan inmediatamente familiares y orientan por ello es evidente que no existe una tendencia necesaria de la conducta humana sin necesidad de la aprehensión la interpretación hacia su objetivación científica. aun de nivel 3– se construye sobre la base de unas prácticas inconscientemente. sino nar esta carencia. no como en un elemen. cientes para dar cuenta de las nuevas condiciones de El atisbo fundamental es que una interpretación no se lo real. una hipótesis científica –interpretación interpretación como aquella actividad que siempre. el mo- Esta “lógica” de la interpretación no sólo funciona entre mento de la integración plena de la interpretación con la los distintos niveles de interpretación que propone Abel comprensión de una generalidad de sentido. se mantiene la continuidad del sentido de lo real que que a su vez se apoya en ciertas categorías básicas con heredamos por nuestra inevitable pertenencia a tradi- las cuales se da sentido al mundo circundante –inter. y acoger un sentido transmitido de lo real. comprensión de la praxis social. mutuamente dependientes. que no es sino el conjunto de procesos de interpreta. Como el propósito de Gadamer no es ganar acceso –des. y el ser humano es impelido entonces a generar efectúa nunca sobre una realidad ya dada y objetiva. la interpretación como el esfuerzo pretaciones-1–). Con esto es posible previa. la tarea activa por hallar un sentido para algo que se ción que constituyen y reconstituyen el mundo cultural muestra inicialmente como incomprensible. e histórico de los seres humanos. Retomando una pretar hacia las interpretaciones objetivizantes más tesis heideggeriana. nos interesa exami. consideraremos luego a la actividad artística Con esta explicitación de los niveles de la interpreta- como uno de los procesos interpretativos pertenecien. Gadamer reconoce una dimensión bá. Se trata de lo que Heidegger llamó la precomprensión éste no ha pensado a fondo las transiciones entre sus humana. el hecho evidente de que el Dasein niveles interpretativos. En nar ahora cómo se lleva a cabo este proceso interpreta. y por la cual aceptadas de lo que es la ciencia –interpretaciones-2–. que devela un prejuicio epis- sica del interpretar que podemos llamar aquí inmanente. esto es. Con independencia de los com. segundo. aquí parece plícita ha desarrollado el tema de la interpretación y su entrar en juego una tendencia progresiva del inter- función constitutiva de la realidad social. aquel que se despliega cuando el sentido inmanente a una promisos ontológicos que subyacen a su esquema y de realidad social particular. ciones especializadas propias del nivel 3. estamos realizando. Particularmente. Al menos en lo que concierne a la imbuido plenamente de plexos de significados que interpretación que es constitutiva del mundo social. funda que la que nos brinda la clasificación de Abel. me parece que la acción y el pensamiento humanos. sino que funciona también dentro de más bien consciente por restaurar esta continuidad de cada uno de ellos. Arte y política como interpretación Luis Eduardo Gama Dossier No es nuestro interés extendernos en los detalles del El comprender que es propiamente tema de la hermenéutica es planteamiento de Abel. en el segundo. determinante de la realidad social que en algún momento dejan de ser efectivos para la e histórica. Esta última sugiere que el proceso interpretativo que Este examen nos obliga a ir más allá de la propuesta de tiene lugar al nivel de la realidad sociohistórica en- Abel e introducir elementos más de cuño hermenéutico. en ese momento la interpretación como un proceso permanente que se los marcos interpretativos usuales se muestran insufi- realiza en capas sucesivas. la (por ejemplo. gamos en teorías positivas sobre la sociedad. interpretar es la tarea más bien pasiva de tivo dentro de lo que en Abel corresponde al nivel 2. temológico oculto en el enfoque de Abel. ha sido Gadamer quien de manera más ex. sentido en el momento en que ésta se ve fracturada. tivos de dotación de sentido que implícitamente se Lo que importa para él es mostrar cómo este ámbito han incorporado a la autocomprensión de las culturas de la precomprensión está en la base de toda com. 107 . el primer caso. se fisura como lo que vale la pena retener de aquí es la concepción de consecuencia de un nuevo acontecer. pero de una que se ha estabilizado y asegurado tanto identificar en el planteamiento gadameriano dos mo- que puede exhibir ya una suerte de objetividad invariable. A diferencia de Heidegger. y que hasta entonces orientaba las dificultades que de ellos se deriven. cuentra su continuación “lógica” en las interpreta- En efecto. planteamiento hermenéutico creemos poder subsa- to extraño que tuviese que empezar a conocer. nuevas interpretaciones que modificarán las referencias sino que es siempre interpretación de una interpretación de sentido hasta ahora vigentes. y. es decir. propias de las ciencias. di- intencional de un sentido. mentos o niveles de la interpretación: primero. ciones.

en últimas. las referencias de sentido que configuran el mundo y la bles. van modificando los marcos de significa. La interpretación inmanente que tenemos del mundo tido. que hace de la totalidad de la praxis humana una forma si son exitosas. Por ello. Conviene exa. según la cual. la praxis estética abarca y variable actividad interpretativa que instaura el sen. es en esencia una actividad interpretativa en las tesis del arte como compensación. y una manera más bien circular. a la manera ya sea que. sino que conforman etapas dad de un mundo hiperfuncionalizado que la técnica ha interrelacionadas de un mismo proceso. cuya verdad de sentido se renueva y expande con cada nueva apropiación interpretativa. que de- tación. realidad cuyos contornos se reconfiguran permanente- chazarla.soc. metafísicos y que hacen de éste. minar las implicaciones de estas dos afirmaciones. 1) el arte. pero de partida. de la actividad artística. y en el medio creación de constructos significativos. pero insepara. la ciencia o la religión. determinan nuevas formas de interpretación que a su vez. Hegel). que. hasta ganar de nuevo arte. “Interpretación y relativismo”. más allá de el apoyo de la Universidad Nacional de Colombia. regenerar o producir interdependencia entre ámbitos diferentes. ser (Platón). lo que aquí se verifica es un proceso constante de riva de su capacidad de instaurar. no es más que interpretación. Por lo demás. que es sobrepasada con veles de interpretación. que es en esencia creación y re- de lo humano se rompe constantemente. siguen comprometidas. de realización de la actividad interpretativa. más bien. que. todo como interpretación permite superar planteamien- co de una ontología interpretacionista. dad y apariencia. que el arte deba ser aprehendido ante La primera de ellas sitúa la actividad artística en el mar. sino el del espectador en Kant). queremos formular ahora la tesis cias que se suceden y se regeneran sin cesar. es más valioso que esa presunta verdad de la explícitos desde Gadamer resultan así entrelazados de que hacen gala la metafísica.Revista de Estudios Sociales No.estud. y 2) en cuanto ejercicio in. Con ello. son el resultado de la investigación titulada creces por la dimensión significativa que su obra abre. realización que no se yuxtaponen sin más. hecho irreal. En cuanto proceso de produc- producto permanentemente renovado de una constante ción interpretativa de sentido. no se agota en el producto final de la obra de arte. ISSN 0123-885X Bogotá. en él se salvaguarde la ver- de dimensiones separadas. lugar central dentro de estos procesos de interpretación taciones más o menos explícitas que van modificando que dan forma y contenido al mundo. como parte esencial de la praxis también este enfoque interpretacionista va más allá de humana. diciembre de 2009: Pp. entonces el arte. Los elementos teóricos sobre la interpretación mente. Más que de niveles separados de la interpre. tema que ya Nietzsche puso de relieve al afirmar que el prendemos la realidad de la cultura. como vimos. pero una comprensiva del mundo –o.6 realidad de los seres humanos. si la realidad no es algo dado sustancialmente. ción o configuración del ámbito de significados que dan con alguna forma de la oposición metafísica entre ver- forma a la realidad social. 6 Esta crítica a Abel. o bien justamente el lugar de la parusía de traba que una vinculación intrínseca entre los ámbitos lo absoluto del ser (Schelling. el interpretacionismo reconoce ción iniciales.99-111. ni en la experiencia del artista. quiere una relevancia ontológica fundamental. justo por su carácter interpretativo conscientemente un carácter autoevidente. se superan con- sideraciones sobre al arte montadas sobre presupuestos Después de este excurso por los fundamentos de la fi. la producción del artista en Nietzsche o la experiencia to. 34 rev. el arte se desarrolla en diversos niveles de bellas apariencias la fea realidad del mundo moderno. de su fracaso en que se quiere hacer pasar por la esencia de las cosas. por el contrario. Pp. el carácter eminentemente ontológico del arte. pasa a ocupar un de estas fisuras se van configurando nuevas interpre. El resultado de nuestro análisis previo mos. todos estos elementos. o bien la esfera de la losofía interpretacionista debemos regresar al tema que ilusión y el engaño que oculta la verdadera realidad del nos ocupa. aspecto del fenómeno estético (la obra en Heidegger. Dejando atrás la discusión sobre la autonomía o una verdad que sólo tiene lugar en el juego de aparien- no autonomía del arte. que el autor de este artículo realiza con ni en la experiencia de un espectador que. de la estética y la política era imposible de establecer si este nexo se hacía depender de la condición de la En cuanto proceso interpretativo generador de una autonomía del arte. Reaparece aquí un paulatinamente los esquemas heredados con que com. ya sea que el arte compense con sus terpretativo. el arte supera la rígida dicotomía entre verdad recién ganados nos brindan ahora un nuevo punto de y ficción: él es instancia de verdad y sentido. 108 . así como toda la tematización de los diversos ni. el arte ad. bien para exigirla o bien para re. el sentido ontológico fuerte de ser instancia de articula. En efec. en cualquiera de sus versiones. 176. De la interpretación pre. A la luz de los tos estéticos que destacan unilateralmente sólo algún supuestos propios de este planteamiento. Los dos niveles que hicimos asumido. dar cuenta de nuevos eventos de sentido– surgen y se Sin llegar a los excesos del esteticismo nietzscheano.

De esta forma. esa tendencia a la apariencia. pues si entendemos lo cluye sus Cartas. estéticas “menores” (por ejemplo. ambos de formación” (Schiller 2005. de lo que se trata es de des. Ahora bien. cam. sino que también allí se gana una bien situándolas en diversos planos interpretativos. 349). por su propia visible (Schiller 2005. ya no podemos seguir a condición de posibilidad del ejercicio artístico pretendía Schiller reside en que para él ese proceso evolutivo del asegurar la independencia del arte y su heterogeneidad impulso de la apariencia que partiendo de las formas con respecto a las otras zonas de la actividad del espíritu primarias de percepción culmina en las formas mimé- humano. también el “goce en la apa- naturaleza. más bien. sino como de la actividad estética no implica. Por último. autónomas. antes de tomar forma ideal. ya desde siempre la esencia del hombre está de que el arte diera acceso de alguna manera a las ver. de que la potenciali. y. como etapas del movi- pos de aplicación y formas de realización. ni a la invención de en cuanto la vista no recoge lo simple y materialmente mundos ficticios. como ya se había un elemento que se va adquiriendo en un proceso insinuado. la idea de mación. este enfoque interpretacionista sobre el arte permite intuir ya la potencialidad política En la doctrina de los tres estados con que Schiller con- que es inherente a lo estético. de desarrollo final toma la forma del “impulso mimético esto es. este planteamiento schilleriano no sólo es posible tacar una línea conductora que. no evidente la estrecha filiación que existe entre estas dos es más que una idea ficticia (Schiller 2005. instauradora y renovadora de sentido. sino de comprender que. tampoco se trata de que la estética permita for. Ya en el mero acto perceptivo del dad creativa e interpretativa del arte. en Schiller –uno de los expo. determinada por un “impulso hacia lo absoluto” (Schi- daderas referencias del mundo público. escindir el arte en capas heterogéneas de su gradual nunca del todo concluido. en el juego o a modificar una determinada configuración del orden y en el gusto por los adornos que se manifiesta aun en social. según este autor. primero. Como debe ser ya claro. tiene su cumplimien. evolutivo está dirigido hacia la formación de apariencias en cuanto proceso interpretativo. en impulso estético primario del hombre que en su estado virtud de su constitución esencialmente interpretativa. mirada crítica sobre la idea metafísica de autonomía segundo. no se trata ya realidad. En dimensiones de la praxis. este ni de estetizar la política. De esta manera. 323) que saca a éste de su inmersión total en sus productos se presente la imagen de orden social la mera animalidad. Por supuesto. pese a sus diferentes metas. sin embargo. Por otro lado. es ante todo actividad constitutiva de sentido. que al postular una instancia trascendental específica como El punto donde. es decir. producciones del arte. gracias el impulso por la apariencia. este impulso se manifiesta primero como mar a los auténticos ciudadanos ejemplares que. 345). por ejemplo. ni de que en ller 2005. ser expresión de una subjetividad. si bien es claro que este proceso La segunda parte de nuestra tesis sostiene que el arte. Arte y política como interpretación Luis Eduardo Gama Dossier su dimensión psicológica subjetiva. que no se limita a ojo actúa. unifique las sustentar la existencia de niveles de realización de la múltiples manifestaciones de la actividad artística. por oposición a los demás esta perspectiva de análisis implica un serio cuestiona. si actividad artística. pues. representa tan sólo idea que claramente es predecesora del planteamiento una de las posibles concreciones históricas del sentido que aquí defendemos. Se trata. a su vez. según Schiller. la función política de contribuir a instaurar riencia” (Schiller 2005. sino que lo reorganiza engendrando un objeto lo real. miento a la idea moderna de la autonomía del arte. operan bajo miento evolutivo de un mismo impulso natural humano. de la obra. y como tal puede llegar a cumplir. los pueblos más salvajes. desde producción. organización y transformación de la acción un estadio de la evolución en el que el hombre estaría humana en el campo de lo público. ticas del gran arte en una línea de creciente autonomía nentes de esta autonomía del arte– se encuentra una tiene lugar como una elevación paulatina del ser huma- 109 . éste reconoce que la idea de un puro político en un sentido amplio como el ámbito de for. también salta a la vista que esta autono- to a través de diversas etapas o niveles de realización. conecte esta esfera estética de la acción con que concibe a ésta como una cualidad absoluta de- el todo de la praxis humana. es responsable de las bellas humanidad. finitoria de la obra de arte. Así. La mía ya no aparece en estas últimas reflexiones como formulación de estos niveles de interpretación propios una propiedad dada intrínseca a la obra. 349) propio del arte bello. en la razón. entonces resulta sometido de manera total al poder de la naturaleza. ámbitos de la praxis. de lo ornamental o de los ritos). estado físico de la especie humana. 321). que. Al contrario. en estadios al arte. han realizado en sí mismos la genuina idea de superiores de su desarrollo. Schiller aúna. un mismo principio ontológico y trazan entre sí diversas la producción artística superior con las manifestaciones y complejas líneas vinculantes. objetos del mundo. refleja. no se trata ni de politizar al arte. Curiosamente.

351) que a nosotros –que ya no com. 176. en ese que exploran nuevas posibilidades de organización de sentido. a la autonomización del arte. el segundo es una opera. toda la actividad artística dentro de este primer nivel. sino como respuestas y aperturas de sentido manera crítica y activa no conduce de lo cotidiano y siempre actuales. desprenderse de ellos. corresponderían las formas superiores del tística y las formas aparentes del gran arte es un trán- arte que no se limitan a reafirmar lo consabido sino sito de lo más real a la apariencia más pura. En el extremo Por supuesto. por otra parte. una vuelta crítica sobre esa realidad sedimentada. como es la de asegurar y dar consistencia al partimos su visión ideal de la humanidad– nos cuesta orden de sentido que garantiza en un momento dado la trabajo concebir cómo desde allí el arte pueda aún te. pero tampoco al revés. proponer una reconfiguración más original del sentido que el tránsito entre formas “menores” de expresión ar- del mundo. es el que aspira y del mundo. y que. no modificarían las coordenadas de sentido prácticas humanas.estud. expresión del carácter artístico genérico que es propio y por ello. en efecto. Por eso debemos regresar a la le es inherente una dimensión eminentemente políti- versión de los niveles de interpretación que delineamos ca. no un alejamiento progresivo que condujese de toda experiencia humana. tiene lugar en este paso al arte “superior” es más bien plación y la regenera continuamente por su propia pe. las películas y canciones que trastoca los baremos usuales de la experiencia y populares. estabilidad de una cultura. productos del arte. Aun en este modo de realización una región autónoma tan alejada ya del mundo práctico el arte cumple una función ontológica-interpretativa (Schiller 2005. Lo que segundo nivel. sino nuevos arreglos de sentido y nuevos horizontes de ac- que se propone expandir las posibilidades humanas de ción. Con esto no sólo se desconocen las nexos de significado aceptados y transmitidos con los complejas y profundas relaciones que éste mantiene que se configura el mundo de lo social correspondería con el llamado “arte popular” del que siempre se ha una actividad artística que simplemente ejercitaría las nutrido. que sea sólo la llamada industria Resulta viable. diciembre de 2009: Pp.99-111. y. 34 rev. 27). hacer corresponder los dos cultural la que dictamine los estándares y criterios de la niveles identificados de la actividad interpretativa en el producción y evaluación estéticos. en co en una esfera completamente incomunicada de las lo esencial. de manera tácita. Pero si los dos niveles interpretativos del arte no deben frontación con rupturas y quiebres de los esquemas de concebirse como dos zonas diferentes de realización de comprensión cotidianos. El paso de un arte que es inmanente po. y no surge simplemente. en de consumo masivo. más elevada que ésta. sino un giro o inversión ción intencional y auténtica. El primero es el fenómeno del arte sobre el mundo del que él mismo emana. a la interpretación inma. como hace Schiller. el arte que ha gana. y que por ello está obligada a lo estético. vigentes en la cultura en un momento dado. 20). del impulso imitativo de la vida. 27). no sólo como vestigios de las preguntas propias de al mundo de la vida a uno que es interpretativo de una una época. El peligro reside más bien en pretender reconducir antes con recursos de la hermenéutica de Gadamer. el como el arte se ubica a veces por encima de la vida otro es el arte propio de los artistas. tampoco debe pensarse. no para a servir de norma y modelo. No hay otra forma de autonomía para lo por ello ya “no está confinado en un número limitado estético que la que surge de esta manera misteriosa de obras raras y excepcionales” (Pareyson 1992. en consecuencia.  110 . que propicia la apertura hacia constelaciones inéditas do en extensión por los medios de reproducción y que de sentido. de ese real a lo aparente de una ilusión. a la interpretación activa que surge de la con. como si este arte de segundo piso propiciara un acerca- un arte que “exige el consumo y muere con él”. esencial. no se trata de rebajar aquí la dignidad del de esta evolución del instinto de apariencia Schiller avi. es claro que a esta función ner algún efecto político. de la experiencia y de lo real. De manera corre- ámbito sociohistórico con dos momentos diferenciados lativa. a la rennidad” (Pareyson 1992. y permitir. perduran en el tiem. Se trata. ISSN 0123-885X Bogotá. no desde la realidad hasta la apariencia. los son 1992. Pp. nivel como el único propiamente “verdadero” (Parey- nente que simplemente reedita. Así. no hay tampoco una función política para el arte experiencias de sentido. arte del primer nivel por considerarlo sólo un producto zora el surgimiento de ese reino ficticio de lo bello.Revista de Estudios Sociales No. arte que perece por ser mera expresión de una época. por ejemplo.soc. sino que se corre el riesgo de aislar lo estéti- capacidades creativas humanas en productos que. El primero es sólo una que un arte sólo inmanente confirma constantemente. del “arte perenne que llama a la contem. no se trata de encumbrar al arte de segundo de la producción artística. predominante en la era de las masas: la presencia del giro que desplaza los puntos de referencia existentes. en un primer nivel. una ganancia en el grado de autonomía de los lo real. arte en la totalidad de la vida. sino para proyectar desde allí como el primero. la publicidad y el diseño. y en un miento a una dimensión más verdadera del ser.

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