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RESTAURAR EL ORDEN PARA GARANTIZAR LA SEGURIDAD CON JUSTICIA

Como ya lo hemos advertido desde el arranque de esta campaña, para nosotros la refundación de
Jalisco es garantizarle a sus habitantes un gobierno de instituciones que respeten la ley, pero
también, construir juntos una sociedad organizada y protegida por la ley. Para iniciar juntos el
camino de la reconstrucción del estado en materia de seguridad y justicia, convocamos a un grupo
de trabajo integrado por reconocidos estudiosos del tema, liderazgos de las organizaciones de la
sociedad civil y experimentados funcionarios públicos en estas materias, para realizar un
diagnóstico de la precaria situación que vivimos en este tema, así como para diseñar las propuesta
de líneas estratégicas que nos conduzcan a revertir esta situación y restaurar el orden para garantizar
la seguridad con justicia en Jalisco.

Pero también es importante advertir que esta tarea no acaba aquí: seguiremos trabajando nutriendo
el presente documento, procesando y solicitando información adicional sobre las propuestas e
iniciativas que nos hacen llegar no sólo los expertos, sino también los miles de jaliscienses que
habrán de aportar su visión a través del diálogo colaborativo que ya empezó en todo el estado. Por
ello, seguiremos trabajando para ir afinando las políticas con las que habremos de estar a la altura
de la enorme expectativa social en materia de seguridad y justicia. Este es, sin duda, el reclamo más
urgente de los jaliscienses: en cada acercamiento en todas las regiones del estado, los jaliscienses
nos han manifestado su indignación y preocupación por los niveles de violencia e impunidad que
hemos alcanzado.

Tengan la certeza de que tenemos una visión comprehensiva del problema y que tenemos la
capacidad y la integridad para refundar nuestros sistemas de seguridad y de justicia y ponerlos con
efectividad y eficiencia al servicio de la prioridad de recuperar la tranquilidad de las familias de
Jalisco.

El diagnóstico que se nos presenta es desolador: el modelo de seguridad de esta administración ha


fracasado, los delitos de alto impacto se han incrementado considerablemente y las instituciones de
seguridad y de justicia están en ruinas; no sólo los jaliscienses y los usuarios de las instituciones
perciben altos grados de corrupción, sino también los propios servidores públicos que laboran en
ellas. La mueganización institucional, la super fiscalía fracasó y colapsó en sus principales
responsabilidades: ni previno adecuadamente el delito, ni suplió las deficiencias de las policías
municipales en las regiones más conflictivas del estado; la capacidad de investigación se redujo a
niveles históricos y la reinserción social reprueba al ser Jalisco la entidad con mayor tasa de
reincidencia del país.

Aunque hemos señalado que tenemos una visión comprehensiva y amplia de los detonantes
sociales de la violencia y privilegiamos la prevención sobre la reacción, sabemos que la prioridad y
demanda más sentida de los jaliscienses es el combate a la impunidad y a los delitos de alto
impacto, que son los que han detonado la violencia y la creciente percepción de inseguridad. No
nos resignamos a ver tasas de homicidios y desaparecidos que se duplican en el vacío institucional,
por lo que revertiremos la espiral de impunidad, violencia y miedo. Por eso abatir la impunidad y
desarticular la capacidad de operación y violencia de los grupos criminales será la prioridad de
nuestra administración, por lo que comenzaremos por describir estos ejes.

Agrupamos nuestras principales propuestas en diez principios:


RESTAURAR EL ORDEN PARA GARANTIZAR LA SEGURIDAD CON JUSTICIA

1. LOS DELINCUENTES EN LA CÁRCEL, NO EN LA CALLE:


UN NUEVO SISTEMA DE SANCIONES Y DE JUSTICIA PENAL.
El nuevo diseño institucional del sistema de justicia y el mandato constitucional de autonomía para
el ministerio público implican revisar a fondo la estructura institucional y hacer los cambios que nos
permitan un sistema más funcional y eficiente. Así, promoveremos un Código Penal que adopte el
modelo del funcionalismo social y si se plantea a nivel nacional un Código Penal Único,
impulsaremos dicho modelo para que sea considerado en los trabajos legislativos. Crearemos una
Secretaría de Seguridad Pública encargada de la prevención del delito, de la seguridad y que tenga
como órgano desconcentrado a la entidad especializada en la reinserción social.

A nuestro Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, que es autónomo y seguirá siendo autónomo,
le daremos los requerimientos materiales y humanos necesarios para que pueda hacer frente a los
desafíos de la investigación científica de los delitos.

La Fiscalía tendrá plena autonomía para coordinar la investigación de los delitos y defender la
solidez y legalidad de sus pesquisas en las salas de audiencias. La fiscalía será la sede de las
unidades de investigación que trabajarán apoyados por áreas de inteligencia con policías
investigadores y peritos adscritos. Se propondrán en la normatividad orgánica los nuevos modelos
de gestión, la adopción de esquemas de investigación de vanguardia y buenas prácticas.

Daremos autonomía a la defensoría pública, y le dotaremos de los medios para que pueda
consolidar el principio y mandato constitucional de equidad entre las partes; y como las mejores
defensorías públicas como la de Nuevo León, la dotaremos de peritos adscritos y de investigadores
para que puedan realizar adecuadamente su labor. No puede ser que la defensoría reciba menos de
2% del presupuesto del área de justicia penal.

Desarrollar sistema de sanciones distintos de la prisión y un adecuado programa de seguimiento y


evaluación. Fortalecer a la Unidad de Medidas Cautelares (UMECA) de acuerdo a los estándares de
excelencia de Morelos y Baja California.

Se establecerá el Sistema Estatal de Ejecución y Seguimiento de Resoluciones y Órdenes Judiciales,


Sanciones y Reinserción Social como órgano desconcentrado de una Secretaría de Seguridad
Ciudadana, de la que también dependerá el área de prevención del delito.

Habrá nuevos modelos de gestión, seguimiento y evaluación para cada ámbito e instancia de los
sistemas de seguridad y justicia penal.

Una Política criminal integral y focalizada significa que a la delincuencia hay que pegarle arriba,
abajo y en medio: con contundencia, cero tolerancia a la impunidad y trabajo de inteligencia para
dar golpes de precisión a los delitos de alto impacto; modelo de gestión que aumente la tasa de
esclarecimiento y persecución para los delitos intencionales pero no violentos; así como las
opciones de la justicia alternativa, que ya hemos referido para los delitos menores y no
intencionales.
RESTAURAR EL ORDEN PARA GARANTIZAR LA SEGURIDAD CON JUSTICIA

¿Para qué inventar el agua tibia si se tienen documentadas las experiencias y buenas prácticas?
Existen unidades que permiten eficientar el uso de los recursos para esclarecer los delitos y focalizar
la mayor cantidad de recursos en la atención a las víctimas e investigación, persecución y castigo de
los delitos de mayor impacto.

Tendremos el modelo de unidades de investigación que se usan en los estados que han logrado
revertir la impunidad en homicidio (Chihuahua, Nuevo León, Baja California). Impulsaremos los
mecanismos alternativos y los mecanismos previstos en el sistema penal acusatorio con una
supervisión para garantizar la consistencia, transparencia y efectividad en la aplicación de la política
criminal.

Se establecerán los criterios y estándares de excelencia para la operación de la Unidad de


Tramitación Masivas de Causas, la Unidad de Investigación con Imputado Desconocido, la Unidad
de Medidas Cautelares, las mesas de resultados rápidos, entre otras buenas prácticas.

Para contar con un registro estadístico profesional y que mida los índices criminológicos crearemos
el Centro de Estadística y Política Criminal del Estado, cuyas funciones sean comprender la situación
de seguridad y tomar decisiones acordes a la realidad, contar con una evaluación objetiva de las
acciones de seguridad, dar seguimiento puntual a los indicadores del sistema y establecer
estrategias de contacto con el ciudadano.

2. CON LOS DELINCUENTES NO SE DIALOGA NI SE PACTA.


CERO TOLERANCIA A LA CORRUPCIÓN Y A LA IMPUNIDAD
PARA COMBATIR AL CRIMEN ORGANIZADO

El creciente predominio del narcotráfico y narcomenudeo y su cauda de delitos y violencia; la


escalada en atrocidad y violencia; el infierno de los desaparecidos y el dolor de sus familias, solo
son concebibles frente al contubernio, el vacío institucional y la nula capacidad de disuasión por
parte de las autoridades.

Ejecuciones y mutilaciones por deudas pírricas solo son posibles cuando se tiene una expectativa
de impunidad garantizada.

Es evidente que la capacidad de investigación criminal en Jalisco está en ruinas, y la penetración de


los grupos criminales en las instituciones que deberían proteger a los jaliscienses y procurar justicia
es palpable.

No hay duda de que los delitos de alto impacto solo pueden ser combatidos reduciendo la
impunidad, poniendo los servicios de inteligencia a disposición de los operativos focalizados que
reduzcan la capacidad instalada de los grupos criminales para generar violencia, realizar sus
operaciones ilícitas, para lavar el dinero, expandirse a nuevos nichos delictivos y para infiltrar
ámbitos del estado.
RESTAURAR EL ORDEN PARA GARANTIZAR LA SEGURIDAD CON JUSTICIA

El primer paso será limpiar la casa. Vamos a depurar nuestras instituciones, pero cerraremos filas
para proteger a los buenos servidores públicos y brindarles los recursos humanos y materiales para
su labor.

Vamos a reconstruir y depurar las áreas de inteligencia e investigación. Los criminales han ganado
ante indiferencia de autoridades y sociedad espacios en las instituciones. Debemos proteger y dar
reconocimiento a los buenos elementos. Llegamos a tener una de las mejores áreas de
investigación de homicidios del país. Además de tener menos de 400 homicidios al año, de cada
tres homicidios se esclarecían y sancionaban dos. Ante nuestros ojos en ocho años se asesinó a tres
ministerios públicos y dos directores de esta división. Por ello hoy debemos revertir una impunidad
de más de 70% en homicidios (ver Gráfica 1), recuperar la capacidad de disuasión del Estado,
defender y blindar nuestras instituciones y reconocer y proteger a nuestros buenos ministerios
públicos y policías, se los debemos al pueblo de Jalisco y a los comandantes Carlos Alberto Rayas
Rodríguez y Jesús Quirarte Ruvalcaba, sacrificados en 2009 y 2011, respectivamente.

Desarrollaremos el Sistema de Información e Inteligencia para el Combate de la Delincuencia


Organizada, integrando todos los sistemas de información, el C-5, análisis permanente de la
base de datos de la Unidad de Tramitación Masivas de Causas y la Unidad de Investigación con
Imputado Desconocido. Estas áreas nutrirán las unidades de investigación de criminal y de
cumplimiento de órdenes judiciales, y guiarán los operativos focalizados para destruir la
capacidad de operación de los grupos criminales.
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El crecimiento de las desapariciones en un desafío a la sociedad jalisciense y al Estado. Su


complejidad demanda acciones integrales y contundentes. Se deben dedicar los esfuerzos tanto
a prevenir el delito, otorgar medidas de protección a personas en riesgo y tener capacidad de
reacción inmediata con todos los recursos del C-5 y la coordinación policial.

Será fundamental la atención a los familiares y ofendidos por este grave delito para que tengan
en todo momento acceso a los expedientes del caso, así como tener especial cuidado en la
manera de cómo se difunde la información para cuidar y respetar en todo momento la dignidad
de las familias. También debemos actualizar y transparentar los registros, pues hay sub registro y
manipulación de datos. Debe sistematizarse la información y realizar acciones de inteligencia en
la prevención, desarticulación de grupos criminales e investigación criminal para sancionar este
delito y disuadir su incidencia. Las áreas de investigación requieren además de grupos de élite
para la protección de funcionarios y realización de operativos, ya que 80% de las desapariciones
están relacionados con organizaciones criminales, que deben ser confrontadas en sus actos de
evasión y resistencia a las acciones de persecución.

El cinco por ciento de los delincuentes son los responsables de 60% de los delitos de alto
impacto: una banda que en una noche roba cuatro o cinco vehículos (o treinta y ocho como hace
14 meses), o tiene simultáneamente secuestradas a dos o más personas. El que aumenten los
internos en prisión sin que bajen los delitos de alto impacto, demuestra que no se ha focalizado
y acertado en ese segmento prioritario de la política criminal.

En la medida en que se den estos golpes focalizados los delincuentes más peligrosos estarán
tras las rejas, la disuasión aumentará y podremos revertir esta ola de violencia y devolver la
tranquilidad a las familias de Jalisco.

3. ABATIR LA IMPUNIDAD: MEJOR INVESTIGACIÓN DE LOS DELITOS


Y UNA PERSECUCIÓN EFICAZ

Ya se ha referido la erosión en la capacidad de investigación criminal en Jalisco. Somos el último


lugar en efectividad según los datos proporcionados por la Fiscalía General al INEGI en el Censo
Nacional de Procuración de Justicia Estatal 2017. De cada 100 investigaciones penales sólo se
resuelven satisfactoriamente 5.4 (por criterios de oportunidad, facultades de no investigación,
mecanismos alternativos, judicialización y otras salidas alternas) (ver Gráfica 2).
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Si a esto le sumamos que sólo se reporta el 6.7% de los delitos que realmente se cometen
tenemos que la probabilidad en Jalisco de que un delito cometido se denuncie y se resuelva es
de 0.37%, es decir uno de cada 270 (ver Figura 1 y Gráfica 3). Nuestra entidad solo está por
arriba de Tamaulipas y Guerrero. Es más fácil que en el sorteo zodiaco de la Lotería Nacional un
jalisciense saque dos veces doble reintegro (su signo y su dígito al mismo tiempo), que se
esclarezca un delito del que fue víctima. Con estas cifras de ineficiencia e impunidad la pregunta
no es ¿Por qué hay tantos delitos? si no ¿Por qué no hay más?

Gráfica 3. Probabilidad de resolución de un delito considerando cifra negra, 2016

Fuente: elaborado con datos de INEGI (Encuesta Nacional de Victimización y


Percepción sobre Seguridad Pública 2017 y Censo Nacional de Procuración de Justicia Estatal 2017)
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Vamos a cambiar de modelo de gestión, vamos a transitar a una investigación moderna que dé
resultados y proteja a las víctimas y a las personas en riesgo. Tendremos la Unidad de
Investigación coordinada por ministerios públicos con policías ministeriales y peritos adscritos.
Ya no seguiremos el esquema de “investigación epistolar”, que es a través de oficios en la que se
envía un oficio al coordinador de investigación para que pida por oficio al director de ciencias
forenses que solicite por oficio a un perito un dictamen.

Ya las víctimas no se irán con las manos vacías de la fiscalía. No se dirá ya a un familiar que las
desapariciones no se pueden investigar hasta que no transcurran 48 horas, a los familiares de
víctimas de secuestro exprés no se les volverá a responder que al día siguiente se mandará un
oficio al banco para pedir el video del cajero del que acaba de retirarse dinero de la tarjeta de su
familiar.

Ya hemos referido los sistemas tecnológicos, de información y de inteligencia que nutrirán las
investigaciones. Adoptaremos los estándares de excelencia en la efectividad terminal de las
investigaciones. Desarrollaremos competencias en los servidores públicos para la aplicación de
los protocolos de atención y gestión de los asuntos.

Hemos documentado en Sinaloa la existencia de una unidad de investigación criminal, con dos
ministerios públicos y cincuenta policías, el siete por ciento de los policías ministeriales de la
entidad, dedicados únicamente a la localización de personas que tienen una orden de
aprehensión en su contra y ejecución de dichos mandatos. Esta unidad realiza el 80% de las
órdenes de captura que cumple toda la procuraduría. Esta buena práctica le vendrá muy bien a
Jalisco que está en el lugar 27 entre los estados del país al solo cumplir 40% de las órdenes de
captura recibidas en 2016. Sinaloa ha tenido indicadores del 70%; Coahuila es el indicador más
alto con 76% (ver Gráfica 4).
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Gráfica 4. Efectividad en cumplimiento de órdenes de aprehensión, 2016

Fuente: elaborado con datos de INEGI (Censo Nacional de Procuración de Justicia Estatal 2017)

Con servidores públicos honestos, motivados y comprometidos; con metodologías de


investigación modernas, nuevo modelo de gestión y buenas prácticas, quintuplicaremos en un
año la efectividad de la fiscalía.
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4. PRIMERO LAS VÍCTIMAS: NO MÁS RE-VICTIMIZACIÓN,


MEJOR ATENCIÓN Y REPARACIÓN COMPLETA PARA LAS VÍCTIMAS

Con las políticas y programas implementados en las líneas anteriores, aunado al incremento en la
capacidad de investigación y la reducción de la impunidad deberán bajar la conflictividad, las
violencias y la incidencia delictiva; sin embargo, una vez que se den agresiones o delitos se tendrán
disponibles servicios de atención, protección y empoderamiento de las víctimas.

Pondremos en el centro del quehacer público a las víctimas, para que todo nuestro actuar sea parte
integral de la reparación del daño y para no revictimizarlas. Tomaremos el esquema de la “ruta de
la víctima”, en la que bajo el mismo techo estén las 11 instituciones y la red de organizaciones de la
sociedad civil que brinden servicios a las víctimas, para que éstas dejen de peregrinar entre diversas
dependencias que acababan siendo sometidos a una segunda victimización institucionalizada.
Todos los servicios bajo el mismo techo, atendiendo a las necesidades de la víctima y no a las
parcelas burocráticas.

Atenderemos las necesidades del Centro de Justicia de la Mujer, para que tenga plazas adscritas,
así como los recursos materiales y humanos para su trascendental labor. Los profesionales de la
seguridad, la procuración de justicia y los asesores victímales serán capacitados en los protocolos
existentes y contenidos en la legislación vigente, para garantizar la eficacia de los derechos de las
víctimas del delito y sus allegados.

En Jalisco una víctima tarda en promedio 118 minutos en ser atendida para presentar su reporte.
Sólo el 6.7% de los delitos se denuncian (ver Gráfica 5), además el 16% de los que no denuncian
refieren que no reportaron por ser muy costosos y tardados los procesos. Reducir tiempos de
espera y aumentar la calidad y calidez de la atención. Los estados que presentan menores tiempos
de espera son Chihuahua y Baja California. En estos estados se han alcanzado certificaciones ISO
9001-2008 por las que se comprometen las dependencias en atender antes de 17 minutos a los
usuarios. Además necesitamos un sistema de información y seguimiento de asuntos al servicio de
los denunciantes.
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En Jalisco no solo adoptaremos estos esquemas de atención y modelos gestión, además


ampliaremos la cobertura de las alternativas en las tecnologías de la información para recibir
denuncias y multiplicaremos los centros de recepción de denuncia y atención al público y víctimas
en Guadalajara, que actualmente están concentrados en las instalaciones de la Fiscalía en Calle
Catorce. Al menos, crearemos en la zona metropolitana seis centros integrales de atención a
víctimas, servicios públicos, mediación comunitaria, justicia cívica y recepción de denuncias. Se
tendrá uno de estos centros en las principales ciudades del estado.

Nos comprometemos a fortalecer y agilizar los procedimientos en los centros de recepción de


denuncias y en las agencias ministeriales de zonas rurales.
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5. EN JALISCO LA LEY SE VA A HACER CUMPLIR

La ley no estará de adorno, ni será una llamada a misa para quien guste cumplirla. La ausencia del
cumplimiento de las normas carcome la vida social, deslegitima a la autoridad y erosiona la
confianza entre las personas. Si la ciudad crece en el desorden, si hay anarquía en el uso de las
banquetas y áreas de uso público, si las normas de tránsito y convivencia se violan
consistentemente, si tenemos una impunidad cotidiana, se desbocan los intereses particulares en
detrimento del bien común. Ya lo decía Octavio Paz “cuando la verdad legal no se parece a la
verdad verdadera, se aclimata la mentira”. Vamos a romper estos ciclos de impunidad, simulación y
abuso. Y la autoridad va a poner la muestra.

El cumplimiento de la ley es un dato y la cultura de la legalidad se funda en esta expectativa del


cumplimiento mayoritario de las normas.

Figura 2. Estado de derecho y cultura d ela legalidad (CEEAD)

PROTEGEN
DERECHOS ENTIENDEN
LAS LEYES,
SUS DERECHOS
Y OBLIGACIONES

APLICAN
POR IGUAL

LAS LEYES APOYA A LAS CULTURA ESTÁN


DISPUESTAS
INSTITUCIONES
DE UN ESTADO ENCARGADAS DE LA A CUMPLIR SU
RESPONSABILIDAD
DE APLICAR
DE DERECHO LA LEY IGUALDAD
SE CREAN
DEMOCRATICAMENTE

RECHAZA EL
COMPORTAMIENTO
ILEGAL Y LO
DENUNCIA
SE CUMPLEN

PARTICIPACIÓN

Esquema: Manual Cultura de la Legalidad,


CEEAD, A.C.
Con apoyo de NSIC y MUCD, 2009
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Vamos a fortalecer al Sistema Estatal Anticorrupción y vamos a brindarle los requerimientos


materiales y humanos para que ejerza su trascendental valor con plena autonomía. Tenemos que
desterrar las prácticas de corrupción que ubican a Jalisco en el lugar número 11 entre las entidades
de alta incidencia en actos de corrupción (Encuesta de Calidad e Impacto Gubernamental de INEGI,
2017).

Tabla 1. Percepción de corrupción en las autoridades en Jalisco.

POLICÍA DE TRÁNSITO 86.5%

JUECES 86.0%

POLICÍA PREVENTIVA MUNICIPAL 82.7%

POLICÍA MINISTERIAL O JUDICIAL 80.5%

MINISTERIO PÚBLICO Y PROCURADURÍA ESTATAL 76.1%

PROCURADURÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA (PGR) 75.0%

POLICÍA FEDERAL 74.6%

POLICÍA ESTATAL 73.0%

EJÉRCITO 57.1%

MARINA 48.5%

Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIDPE), 2017, Instituto Nacional
de Geografía y Estadística (INEGI)

Vamos a reducir a su menor expresión las ocasiones que motiven las recomendaciones del
ombudsman jalisciense, acatando los mandatos del artículo primero de la Constitución, no sólo
respetando y vigilando que no se registren violaciones de derechos; sino haciendo de la
promoción, protección y garantía de los Derechos Humanos una política transversal en el Estado de
Jalisco orientada por los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y
progresividad.
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6. TODOS TRABAJAREMOS POR LA SEGURIDAD. CORPORACIONES


POLICIACAS, ORGANIZACIONES GUBERNAMENTALES Y
NO GUBERNAMENTALES TRABAJAREMOS UNIDOS, COORDINADOS
HACIA EL MISMO OBJETIVO: RECUPERAR LA TRANQUILIDAD
Y VIVIR EN PAZ

Como se ha referido, hemos adoptado el paradigma comprehensivo de considerar y atender todos


los componentes de las violencias y la inseguridad: sus aspectos sociales, económicos e
institucionales. Por ello las políticas serán transversales para reducir las violencias y recuperar la
seguridad. No sólo reduciremos la victimización de las personas que habitan en nuestro estado,
sino que mediremos y reduciremos su vulnerabilidad.

Figura 3. Dimensiones
y Características de la
Seguridad Humana
o A
lógic vio usen
len cia
eco cia de
rio físi
uilib ca
Eq

de la
famil an identid es
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ECONOMÍA
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vi
to

Vi

Ingreso básico asegurado


sy

proveniente del trabajo o de


algún sistema de seguridad
financiado por el Estado

Elaboración propia con base en PNUD, Informe 2014

Se implementarán y evaluaran las políticas de prevención social de las violencias y sus diversos
programas. Se construirá un diagnóstico estatal, por regiones y metropolitano por cada tipo de
violencia, así como políticas focalizadas para abordar la problemática, reducir la vulnerabilidad y
atender a las víctimas.
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Los problemas económicos y la desigualdad están asociados con el incremento en algunos delitos;
una sociedad con más justicia es una sociedad más segura.

Impulsaremos políticas integrales y programas de mayor impacto y éxito para reducir la violencia de
género, en los hogares, en las escuelas, en los centros de trabajo y en los vecindarios.

Figura 4. Diversos ámbitos de la seguridad

Nuestras políticas atenderán a los grupos más vulnerables en las regiones más vulnerables. El mapa
de vulnerabilidad realizado en Guadalajara se extenderá a todo el estado y ampliaremos los
programas destinados a mujeres jefas de familia y a los jóvenes que buscan empleo. Sabemos que
para que haya jóvenes “ninis” se necesitan autoridades “ninis”, es decir, que ni resuelven problemas,
ni generan oportunidades. Vamos a romper las inercias de exclusión y marginación. La
vulnerabilidad, las oportunidades y los riesgos de los jóvenes ya no estarán atados a su código
postal.

Se realizará un Censo de capital social para contar con una red de Organizaciones de la sociedad
civil que concurran a la reducción de la vulnerabilidad y la violencia; la prevención de la violencia;
la prevención del delito; acompañamiento a víctimas, imputados y personas en proceso de
reinserción. Hemos documentado esta buena práctica realizada en Morelos y Chihuahua. En el
caso de Chihuahua existe el Fideicomiso para la Competitividad y Seguridad Ciudadana (FICOSEC)
y la Fundación del Empresariado Chihuahuense A.C. (FECHAC), que apoyan y financian las
actividades de esta red de organizaciones. En Jalisco también comprometeremos una proporción
de los impuestos estatales para crear este tipo de figuras.
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7. ATAJAREMOS OPORTUNAMENTE LOS CONFLICTOS A TRAVÉS


DE UNA CULTURA DE MEDIACIÓN Y DE SOLUCIÓN PACÍFICA PARA
FORTALECER LA JUSTICIA ALTERNATIVA

Fortalecer el Estado de derecho y actuar en los detonantes sociales de la violencia, permitirán


reducir los conflictos entre los jaliscienses. Además, se promoverán los valores de una cultura de
paz, se sensibilizará a los servidores públicos sobre sus bondades. Se fortalecerán a las
organizaciones y a los actores de la atención y mediación comunitarias y se establecerán centros de
mediación comunitaria (con áreas de seguimiento especializadas) donde sean necesarios. Se
impulsará la aplicación de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias en el ámbito de
la justicia cívica, se difundirá y capacitará a los servidores públicos en los protocolos de promoción
e invitación a dichas instancias. Extenderemos la capacitación y el perfil de policía mediador, que
dio resultados en Guadalajara. Fortalecer la justicia alternativa y vincularla con la justicia cívica.

Estará expedito con un Sistema Estatal de Justicia Alternativa conforme a los mejores estándares
internacionales y las mejores prácticas que se han documentado (como las de Baja California). Esto
permitirá el desarrollo de los Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias en los
conflictos comunitarios y de todas las materias legales (como mercantil, laboral, agraria, civil, entre
otras).

En lo que se refiere a la materia comunitaria, cívica y penal se promoverá la aplicación de los


mecanismos alternos, certificando a los facilitadores (rubro en el que somos altamente deficitarios
en la actualidad) con los más altos estándares para la eficacia de los derechos de los participantes y
los principios de la justicia alternativa. Insistir en abordar penalmente conflictos incipientes polariza
el problema y destruye el tejido social. Es como pretender curar catarros con quimioterapia.

Actualmente solo dos por ciento de los asuntos que ingresan a la Fiscalía se resuelven por los
mecanismos alternativos (ver Gráfica 6). Se buscará alcanzar indicadores de más de un 15% como
en Chihuahua, Guanajuato, Nuevo León, Coahuila (en 2017) o Baja California, que además tienen
niveles de eficacia de los principios y más de 85% de satisfacción de usuarios. La justicia penal
alternativa no es para descongestionar los juzgados: es un servicio para y por las víctimas, para
garantizar su acceso a la justicia y su completa reparación, es el resultado de un cambio de
prioridades de la sociedad y del sistema penal construida por la misma.
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Gráfica 6. Porcentaje de asuntos resueltos por justicia alternativa respecto del total de asuntos
ingresados a Fiscalías o Procuradurías Estatales, 2016

Fuente: elaborado con datos de INEGI (Censo Nacional de Procuración de Justicia Estatal 2017)
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8. EN JALISCO PRIVILEGIAREMOS LA PREVENCIÓN SOBRE LA REACCIÓN:


ESTRATEGIAS INTEGRALES PARA LA ATENCIÓN Y PREVENCIÓN
DE DELITOS
Además de atender los detonantes sociales de las violencias, estableceremos diagnósticos y
políticas específicas de prevención e intervención para los diversos tipos de delitos. Como refiere el
académico Irvin Waller, “puede más un kilo de prevención que una tonelada de sanción”. De igual
forma los reportes de ONU-HABITAT han señalado que “la política de seguridad requiere tanta
prevención como sea posible y tanta coerción como sea necesaria”.

Figura 5. Algunas posibles áreas de prevención

Medidas para Medidas para


Medidas destinadas
reforzar la socialización reforzar la socialización
a los barrios
familiar en las escuelas

Medidas a favor Medidas a favor


Medidas de justicia
de la seguridad de de la socialización
alternativa
las mujeres de los jóvenes

Medidas para Medidas que conciernen


acercar la policía a la percepción de
a la población la inseguridad

Tomado de presentación realizada para la mesa por el Mtro. Omar Lenin Luna Osorio

El diseño urbano y la provisión de servicios públicos (espacios públicos y de recreo, transporte,


infraestructura) tendrán entre sus objetivos construir un entorno urbano que contribuya a la
convivencia, la seguridad y la confianza.

A través de ejercicios entre vecinos, victimólogos, criminólogos y especialistas en prevención, tales


como marchas exploratorias y diagnósticos participativos modificaremos el entorno para eliminar
las condiciones que facilitan la delincuencia: iluminar zonas, mejorar infraestructura, poner cámaras
de video vigilancia, crear o recuperar espacios públicos, adecuar las protecciones en estadios de
fútbol. Ampliaremos las políticas para que las autoridades asuman el control de los espacios
semipúblicos y su adecuada regulación.

Fortaleceremos los vínculos y comunicación entre policías y vecinos y extenderemos los esquemas
y programas de probada efectividad.
RESTAURAR EL ORDEN PARA GARANTIZAR LA SEGURIDAD CON JUSTICIA

9. PROYECTO DE VIDA PARA LOS POLICÍAS: DIGNIFICACIÓN POLICIAL


Y MEJORES CONDICIONES LABORALES Y DE VIDA

Nuestros uniformados y el resto de los funcionarios del sistema de justicia penal están mal
evaluados por la ciudadanía, y pocos confían en ellos (ver Gráfica 7). Queremos una policía en la
que la gente vuelva a confiar, una policía que nos haga sentir seguros.

Valoraremos la función de las policías cuidando a los buenos servidores públicos, fortaleciendo la
carrera policial a través del establecimiento de cuatro pilares: formación, profesionalización
continua, estabilidad laboral y promoción. Desarrollaremos planes de estudios superiores para las
fuerzas ministeriales y ningún elemento que no sea egresado de esos programas podrá ingresar a
una corporación. La profesionalización continua consistirá en cursos especializados y de
actualización permanente, para que, de acuerdo a su perfil de egreso y con base en el correcto
desempeño de su función, tengan garantizada la estabilidad laboral y además puedan acceder a
una adecuada promoción dentro del servicio policial.
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En Jalisco combatiremos la corrupción, depuraremos los cuerpos de seguridad, certificaremos a


sus elementos y reestableceremos la estabilidad laboral de los servidores públicos de la seguridad
y la justicia por considerar que constituyen los cimientos de un auténtico servicio profesional de
carrera. Se terminarán los contratos anuales o trimestrales, los nombramientos temporales que se
prolongan y prolongan en detrimento de las prestaciones de los profesionales de la seguridad.

Se establecerá en la Constitución local la estabilidad laboral y un servicio profesional de carrera


para los servidores públicos de la seguridad y la justicia en Jalisco, y se propondrá la reforma del
artículo 123, apartado B, fracción VII de la Constitución para tener ese efecto a nivel nacional.

Les pedimos a los policías que respeten los Derechos Humanos de los ciudadanos y todos los días
les violamos sus Derechos Humanos y laborales al pedirles que trabajen en condiciones indignas.
Estableceremos un servicio de carrera con procesos objetivos y criterios de promoción y
permanencia claros y transparentes, acompañados por controles externos y una intensa auditoría
ciudadana y social.

Generar los incentivos para que los jóvenes consideren atractivo una carrera en los cuerpos de
seguridad, un conjunto de prestaciones y certezas que los motiven e incentiven a mantener una
conducta intachable y no poner en riesgo su carrera con abusos y actos de corrupción.
Extenderemos la buena experiencia de Guadalajara de crear el Ombudsman del policía.
Atenderemos a los nuevos esquemas de certificación y utilizaremos los cauces legales para tener
cobertura y eficiencia en los procesos de certificación y evaluación.

Tendremos un modelo policial con las diversas competencias que demanda el servicio a la
comunidad, la labor de proximidad, la intervención en situaciones críticas, la recepción de reportes,
aseguramiento de la escena de los delitos, cadena de custodia y acciones de investigación e
inteligencia. Para los municipios que no cuentan con policías o que no pueden cubrir este amplio
espectro de servicios, estableceremos un esquema de subsidiariedad por parte de la policía estatal.
Crearemos una policía metropolitana.

Existirá un esquema de rendición de cuentas policial frente a la sociedad civil y las autoridades
locales.
RESTAURAR EL ORDEN PARA GARANTIZAR LA SEGURIDAD CON JUSTICIA

10. POR UNA AUTÉNTICA Y EFECTIVA REINSERCIÓN SOCIAL: UN MODELO


DE APLICACIÓN DE SANCIONES DE VANGUARDIA.

En la prisión estallan todas las contradicciones e inconsistencias del discurso penal y de la operación
de las instituciones de seguridad y de justicia penal. También el panorama de los Derechos Humanos
de las personas privadas de su libertad en Jalisco es lamentable. El hacinamiento y el autogobierno
siguen siendo dos flagelos lamentables. El centro penitenciario para sentenciados de Puente Grande
es el tercer centro penitenciario del país con más sobrepoblación, al estar al 277% de su capacidad.

Hemos sido calificados de forma reprobatoria o por debajo de la media nacional por la Comisión
Nacional de los Derechos Humanos en aspectos como garantizar la integridad personal del interno y
estancia digna; condiciones de gobernabilidad, posibilidades de reinserción social del interno y
grupos de internos con requerimientos específicos.

Por desgracia, Jalisco lleva la delantera en aspectos negativos: el 51% de los internos no tienen
sentencia, es decir, están en prisión preventiva; mientras en entidades como Morelos, Ciudad de
México y Yucatán el porcentaje es menor al 25% (ver Gráfica 8). Además, somos el estado del país con
mayor reincidencia, un 31%, lo que reprueba nuestro sistema de reinserción social (ver Gráfica 9).
RESTAURAR EL ORDEN PARA GARANTIZAR LA SEGURIDAD CON JUSTICIA

Vamos a atender la problemática de las cárceles municipales, que ya han sido objeto de
recomendaciones de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos y que están fuera del orden
constitucional.

Fortaleceremos a la policía procesal y el sistema de acompañamiento y seguimiento de la ejecución


de sanciones, así como el proceso de reinserción, que se integrará con el sistema de sanciones
distinto de la prisión y un adecuado programa de seguimiento y evaluación.
Debemos propiciar un modelo de reinserción para favorecer la integración a la vida productiva con
un oficio. Le daremos la importancia debida a la industria penitenciaria para propiciar que la política
de reinserción social vaya en conexión con la demanda de los sectores productivos y posibilitar que
los internos cuenten con una adecuada capacitación laboral.

De la misma manera, se buscará que este proceso esté fortalecido por el acompañamiento de la Red
de Organizaciones de la Sociedad Civil, con el objeto de brindar apoyo adicional a las personas
liberadas en su búsqueda por lograr la reinserción social y laboral, respetando siempre sus derechos
y libertades de decisión.
RESTAURAR EL ORDEN PARA GARANTIZAR LA SEGURIDAD CON JUSTICIA

El apoyo y mejoras de la Unidad de Medidas Cautelares (UMECA) se reflejaran en un uso moderado


y adecuado de la prisión preventiva, lo que contribuirá al descongestionamiento de la prisión.

Mejorando el contexto y las condiciones de reclusión se podrán destinar más recursos a las acciones
y programas sustantivos de reinserción social.

Son estos los diez principios que articulan nuestro abordaje del tema y las propuestas; tenemos claro
el diagnóstico, nuestras metas, indicadores y la ruta crítica para alcanzar cada uno de los objetivos
trazados.

Confiamos en que esta plataforma enriquecida con las aportaciones, demandas y propuestas que nos
sigan formulando los jaliscienses en estas diez semanas que restan de campaña, nos permitirá cumplir
con el desafío urgente de recuperar la tranquilidad y el futuro para los jaliscienses y sus familias.