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SOCIEDAD Y ECONOMÍA

La Nación, elementos, proceso histórico de la formación de la nación peruana.


LA NACIÓN, ELEMENTOS. PROCESO HISTÓRICO DE LA NACIÓN PERUANA
La NACIÓN: Es la comunidad más amplia que existe y su finalidad es generar entre las personas un
vínculo de unión. La nación, además hace referencia a un conjunto de personas que se encuentran unidas
por vínculos comunes como son la lengua, la raza, la cultura o la religión. En una nación también se
comparten las costumbres y las tradiciones que van conformando su historia.
El ESTADO, por su parte, hace referencia a una agrupación humana que habita en un territorio común y
que está asociada bajo una misma autoridad y bajo unas mismas normas que constituyen el gobierno.
De acuerdo con la forma como cada gobierno ejerce el poder, existen varias clases de Estados:
- Estados soberanos: Son los que están capacitados para manejar sus asuntos internos y externos con
plena autonomía. Así, pueden elegir su forma de gobierno y establecer sus propias leyes. Como ejemplos
de estos tipos de Estado podemos mencionar a Colombia y a Uruguay entre otros. - Estados
semisoberanos: Son aquellos que sólo pueden ejercer su soberanía interna. No tienen soberanía externa,
es decir, sus relaciones exteriores son llevadas a cabo por otros Estados. Como ejemplo, tenemos la
Federación Rusa: allí, cada Estado tiene su propio presidente y toma sus propias decisiones internas,
pero no pueden decidir sobre las relaciones comerciales o políticas con otros Estados. - Estados vasallos:
son aquellos que no están en capacidad de ejercer soberanía interna ni externa. No gozan de libertad y
permanecen unidos a otros Estados.
Esto trae el concepto de nacionalismo, entendido como el amor y el trabajo que desempeñamos por el
progreso del suelo que habitamos. Se es nacionalista cuando se construyen obras públicas, se atiende a
la salud, a la educación, cuando se trabaja en la construcción de carreteras, reservorios, etc. De esta
manera, si el patriotismo es el amor por el suelo en que hemos nacido, el nacionalismo es el trabajo
incesante que ejercemos sobre este suelo en procura de su progreso y desarrollo. Ambos contribuyen a
la formación de una conciencia nacional, porque valoramos lo que somos y tenemos, y, a una identidad
nacional o sea al afianzamiento como país cuyos caracteres lo distinguen de los demás.

ELEMENTOS RAICES DE LA NACIÓN PERUANA

Los elementos raíces de nuestra población los encontramos:


En el antiguo Perú, que nos va a otorgar el elemento aborigen, cuya raigambre se proyecta hasta los
primeros grupos culturales que se asentaron en nuestro suelo. Allí hallaremos las manifestaciones
primigenias de nuestra nacionalidad. Elemento aborigen e indígena que, después, van a expresarse con
mayor claridad en la época del Tahuantinsuyo, cuyo sistema político, social y económico, determinó la
estructuración de una alta cultura en la que sus manifestaciones, pese al impacto de los rasgos culturales
occidentales, traídos por los españoles, subsistieron y aún se mantienen como elementos integrantes de
nuestra sociedad.
En la época virreinal, cuando se implantan en nuestro suelo las costumbres e instituciones españolas que, al impacto
de un nuevo ambiente, de un nuevo paisaje, de una nueva realidad, van perdiendo, paulatinamente, sus caracteres
originales para, de esta manera, adaptarse y afianzarse en nuestro suelo. En idéntica forma, el poblador que así viene,
va estructurando un nuevo espíritu, una nueva alma que lo identifica con este territorio y con esta nueva patria que
va surgiendo. Nación y Patria que encuentran su rotunda materialización al procederse a la emancipación política del
dominio español. El territorio. Es otro elemento raíz constitutivo de la Nación Peruana. El nos otorga el carácter
geográfico, de localidad, área o región. El territorio nos concede, precisamente, ese amor a lo nuestro; nos identifica
con nuestros paisajes, con nuestra flora y fauna. El nos indica, pues, el lugar de origen de nuestros antepasados y de
nosotros mismos; de allí emana ese sentimiento espiritual que nos liga, indestructiblemente, a todos los peruanos
donde quiera que nos encontremos, donde quiera que haya transcurrido el tiempo y donde quiera que sea la
circunstancia por la que haya que atravesar, puesto que hay que considerar que para la existencia de una nación es
computable su población en común, aun cuando ésta se encuentre diseminada, por diversos motivos, en las distintas
partes del mundo.
¿QUE ES EL PATRIOTISMO?
El patriotismo es el sentimiento de amor a la Patria, a esa Nación que hemos descripto. El amor a sugente
y al paisaje que nos es familiarmente querido. El tener con orgullo integrado a nosotros el temperamente
de la Nación, esa misteriosa unión entre el entorno y el carácter propio de una etnia determinada , así
como sentirse integrado totalmente a su cultura y tradiciones. No obstante lo dicho el patriotismo no sale
d ela esfera de los afectos. Es un sentimiento.
Esto trae el concepto de nacionalismo, entendido como el amor y el trabajo que desempeñamos por el
progreso del suelo que habitamos. Se es nacionalista cuando se construyen obras públicas, se atiende a
la salud, a la educación, cuando se trabaja en la construcción de carreteras, reservorios, etc. De esta
manera, si el patriotismo es el amor por el suelo en que hemos nacido, el nacionalismo es el trabajo
incesante que ejercemos sobre este suelo en procura de su progreso y desarrollo. Ambos contribuyen a
la formación de una conciencia nacional, porque valoramos lo que somos y tenemos, y, a una identidad
nacional o sea al afianzamiento como país cuyos caracteres lo distinguen de los demás.

Por qué es importante estudiar globalización


Es importante conocer la globalización porque nos permite entender nuestra situación actual, como por
ejemplo como nos afecta la crisis económica mundial, la crisis de alimentos, etc., además de que gracias
a la globalización podemos hacer muchos ajustes a la economía en muchos países ya que cuenta con
muchas ventajas muy evidentes como lo son la rapidez en el crecimiento, mejores niveles de vida y
nuevas y mejores oportunidades para nosotros. Si queremos que la globalización nos brinde lo mejor, debemos
aprender a gobernar mejor en los ámbitos local, nacional e internacional en forma unida. Pero nos debemos de
asegurar que la globalización se convierta en una fuerza positiva para todos y evitar que millones de
personas se queden en la miseria.
La globalización tiene mucho que ver con nosotros, ya que se podría definir como un proceso beneficioso con una
clave para el desarrollo económico futuro en el mundo o todo lo contrario, que nos podría perjudicar, ya que esto se
vería con temor debido a que consideran que suscita una mayor desigualdad dentro de cada país y entre los distintos
países, amenaza el empleo y las condiciones de vida y obstaculiza el progreso social.
La globalización nos ofrece grandes oportunidades de alcanzar un desarrollo verdaderamente mundial, pero no está
avanzando de manera uniforme. Algunos países se están integrando a la economía mundial con mayor rapidez que
otros. En los países que han logrado integrarse, el crecimiento económico es más rápido y la pobreza disminuye.

Estado. Elementos del Estado, estructura, organismos autónomos, funciones.

EL ESTADO PERUANO
¿Qué es el Estado Peruano?

El Estado es un concepto político que se refiere a una forma de organización social soberana. Está
formada por un conjunto de instituciones que tiene el poder de regular la vida sobre un territorio
determinado.

El Estado Peruano es la entidad que ejerce el gobierno en la República del Perú. La estructura del Estado está definida
en la Constitución política del Perú aprobada mediante referéndum y promulgada a finales de 1993 y vigente desde
el 1 de enero de 1994.

El Gobierno nacional o Gobierno Central está compuesto de tres sectores diferenciados e independientes, llamados
Poderes: el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo (el Congreso Nacional) y el Poder Judicial; además de otros
organismos estatales de funciones específicas independientes de los Poderes.

ELEMENTOS DEL ESTADO PERUANO:

a. La Nación: Es la población o grupo de personas que residen dentro de un espacio geográfico determinado. Este
grupo posee ciertos vínculos que los mantienen unidos como por ejemplo: costumbres, su unidad idiomática, su fe
religiosa, su pasado, sus anhelos e ideales comunes.
b. El Territorio: Es el espacio geográfico donde reside este grupo de personas. Nuestra C.P.P señala que el territorio
del Estado es inalienable e inviolable. Comprende el suelo, el subsuelo, el dominio marítimo y el espacio aéreo que
lo cubre.
El territorio de la República se divide en regiones, departamentos, provincias y distritos, en cuyas circunscripciones
se ejerce el gobierno unitario de manera descentralizada y desconcentrada.

c. La Organización Jurídica u ordenamiento jurídico: Se establece mediante una serie de leyes, instituciones, etc.
Que dan continuidad al aparato del Estado.

d. Soberanía: Es la potestad que tiene el Estado de hacer que dentro de su territorio impere sus leyes y las decisiones
de su gobierno. Es necesario recordar que la soberanía es entendida en el plano jurídico, político y económico.

Cabe señalar que algunos tratadistas señalan que los elementos esenciales del Estado son: El Territorio o suelo, la
nación o pueblo y la Leyes.

1.4. DEBERES DEL ESTADO PERUANO


Nuestra C.P.P en su art. 44º señala que son deberes primordiales del Estado:
1. Defender la soberanía Nacional.
2. Garantizar la plena vigencia de los Derechos Humanos.
3. Proteger a la población de las amenazas contra su seguridad.
4. Promover el bienestar general que se fundamenta en la justicia y en el desarrollo integral y equilibrado de la
Nación.
5. Establecer y ejecutar la política de fronteras y promover la integración, particularmente latinoamericana, así como
el desarrollo y la cohesión de las zonas fronterizas, en concordancia con la política exterior.

1. ESTRUCTURA DEL ESTADO


PERUANO
1.- PODER EJECUTIVO.

Es el órgano autónomo encargado de hacer cumplir y ejecutar las leyes, así también es responsable del buen
funcionamiento de los servicios públicos que la colectividad necesita para su desarrollo y bienestar.

Está conformado por: Presidente de la República, los vice presidentes y los ministros del Estado.

El presidente de la República es el jefe del Estado y personifica a la Nación. Es elegido en sufragio directo por un
periodo de cinco años.
Las atribuciones más importantes del Presidente de la República son:

a) Cumplir y hacer cumplir la constitución, los tratados, leyes y demás disposiciones legales.

b) Representar al Estado, dentro y fuera de la república.

c) Dirigir la política general de gobierno.

d) Velar por el orden interno y la seguridad exterior de la República.

e) Convocar a elecciones.

f) Conceder indultos y conmutar penas.

g) Convocar al congreso a legislatura extraordinaria.

h) Otros señalados en la Constitución Art. 110 – 118.

EL CONSEJO DE MINISTROS.

Es el órgano del poder ejecutivo integrado por la reunión de ministros encargados de la conducción de los diversos
sectores públicos. Cada ministerio es el responsable de la dirección y gestión de los asuntos que competen a la cartera
a su cargo.

El Presidente del Consejo de Ministros, quien puede ser ministro sin cartera, es, después del Presidente de la República,
el portavoz autorizado del gobierno, coordina las funciones de los demás ministerios y firma los decretos legislativos,
los decretos de urgencia y los demás decretos y resoluciones que señala la ley y la constitución.

Atribuciones del Consejo de Ministros:

Son las siguientes, contenidas en el Art. 125 de la Constitución:

• Aprobar los proyectos de ley que el Presidente de la República somete al congreso.

• Aprobar los decretos legislativos y los decretos de urgencia que dicta el presidente de la República, así como los proyectos de ley y
los decretos y resoluciones que dispone la ley. Esto conforme a la constitución Art. 104.

• Deliberar sobre asuntos de interés público.

• Las demás que le otorgan la constitución Art. 119 - 129 y las leyes.

LOS MINISTERIOS.

1. Ministerio de Economía y Finanzas.

2. Ministerio de Relaciones Exteriores.

3. Ministerio de Agricultura.

4. Ministerio de Energía y Minas.

5. Ministerio de Transportes, Comunicaciones, Vivienda y Construcción.

6. Ministerio de Trabajo y Promoción Social.

7. Ministerio de Educación.

8. Ministerio de Justicia.

9. Ministerio de Defensa.
10. Ministerio del Interior.

11. Ministerio de Salud.

12. Ministerio de Pesquería.

13. Ministerio de Industria, Turismo, Integración y Negociaciones Comerciales Internacionales.

14. Ministerio de la Mujer y Desarrollo Humano.

15. Ministerio del Ambiente.

16. Ministerio de la Cultura.

17. Ministerio de la Juventud.

18. Ministerio de la Inclusión Social.

2.- EL PODER LEGISLATIVO.

Es el órgano del Estado encargado de dictar, modificar y derogar las leyes. También tiene atribuciones de fiscalización
con respecto a las instituciones públicas y a los funcionarios que las ejercen a través de comisiones investigadoras.

El Congreso de la República es la expresión del poder legislativo. Está integrado por cámara única compuesta por 130
representantes, elegidos por cinco años mediante voto electoral directo, secreto y obligatorio. Los requisitos para ser
congresistas, las funciones, atribuciones y otros están en la Constitución Art. 90 – 102.

Organización del Congreso de la República.

• La Comisión Permanente.

• Las Comisiones Investigadoras

• Las Comisiones Dictaminadoras

Formación y Promulgación de las Leyes – Art. 107 – 109.

1.- Iniciativa Legislativa.

2.- Dictamen de la Comisión Respectiva.

3.- Aprobación de la Ley.

4.- Promulgación de la Ley.

5.- Publicación de la Ley en el Peruano.


3.- PODER JUDICIAL.

Es el poder del Estado, que tiene autonomía política, administrativa, económica, disciplinaria e independiente en lo
jurisdiccional, encargado de administrar justicia conforme a la Constitución y a las Leyes, a las personas y las
instituciones que conforman la sociedad.

Principios y derechos de la función jurisdiccional, implica que el Poder Judicial a través de sus órganos jurisdiccionales,
es el único llamado a administrar justicia en todo el territorio nacional, con la excepción de la extensión jurisdiccional
y el derecho consuetudinario.

Sus funciones, atribuciones y demás están estipulados en la Constitución Art. 138 – 149.

Organización y Funciones del Poder Judicial.

La Corte Suprema de Justicia.- es el más alto tribunal de justicia, denominado también Tribunal Supremo de Justicia. Tiene su
sede en la capital de la República – Lima, tiene competencia sobre todo el territorio nacional. Está integrado por 18 vocales supremos,
con el presidente a la cabeza, seguido del vocal jefe de la oficina de control de la magistratura, vocal integrante del consejo ejecutivo
del poder judicial y por otros vocales integrantes de las salas jurisdiccionales. La Corte Suprema está conformado por salas
especializados de cinco vocales cada una, en materias como: civil, penal y derecho constitucional y social.

Las Cortes Superiores de Justicia.- son órganos jurisdiccionales que administran justicia en segunda instancia y tienen como
sede el Distrito Judicial donde se encuentran establecidas. Cuentan con salas especializadas o mixtas como: civiles, penales, laborales
y agrarios. Las Cortes Superiores están conformadas por el presidente de la corte y tres vocales cada una de las salas, que la preside
el más antiguo.

Juzgados Especializados y Mixtos.- son aquellas entidades que resuelven en primera instancia. En los lugares donde no hay
juzgados especializados, el despacho es atendido por un juzgado mixto. En cada provincia hay por lo menos un juzgado especializado
o mixto, teniendo como sede la capital de la provincia y su competencia es provincial. En las provincias existen jueces especializados
o mixtos, en materias como: civiles, penales, trabajo, agrarios y de familia (del menor y del adolescente).

Juzgados de Paz Letrados.- son instituciones judiciales que funcionan en lugares señalados por ley. Los jueces de paz en general,
tiene como función primordial la de conciliar a las partes en litigio y resuelven el conflicto mediante un procedimiento más expeditivo.
Los jueces de paz letrados conocen asuntos civiles, penales y laborales. El juez debe rotar del puesto cada dos años.

Juzgados de Paz.- son órganos de menor jerarquía. Los jueces de paz, anteriormente conocidos como juzgados de paz no letrados,
desarrollan actividades jurisdiccionales en asuntos de mínima cuantía. Generalmente están a cargo de personas legales. En cada
centro poblado según su volumen demográfico rural y urbano debe establecerse un juzgado de paz. La función principal del juez de
paz radica en la búsqueda de la conciliación, proponiendo alternativas de solución.

Sociedad inclusiva. Declaración universal de los DD.HH, Derechos de la persona-


, Derechos del niño, de la mujer, adulto mayor, mecanismos de protección de los
DD,HH.
SOCIEDAD INCLUSIVA
Una sociedad inclusiva es aquella que reconoce que todas las personas tienen el mismo valor, sólo por la condición
de ser humano. La inclusión en la comunidad se da desde la primera infancia y debe suceder durante toda la vida.
La Inclusión Social es:

 Un proceso que asegura que todos los integrantes de la sociedad participen de forma equitativa
en diferentes ámbitos: educativo, económico, legal, político, cultural, etc.
 Implica reconocer en los grupos sociales distintos el valor que hay en cada diferencia, el respeto
a la diversidad, y el reconocimiento de un tercero vulnerable, con necesidades específicas que
deben ser saciadas para que pueda estar en condiciones de igualdad y disfrutar de sus derechos
fundamentales (Bélgica, 2008).
 Significa pensar en lo que sucede cuando niños, niñas y adolescentes interactúan en el sistema
en el que se encuentran incluidos la familia y el colegio, es decir en la comunidad y después de
la etapa escolar.
 Cubre aspectos como la vida (plena) en comunidad, la autonomía en la toma de decisiones, la
participación ciudadana, el acceso y uso de los bienes y servicios disponibles para los ciudadanos.

Una sociedad inclusiva, por tanto, dispondrá y habilitará mecanismos para asegurar la garantía de los Derechos
Humanos, la dignidad y la ciudadanía activa de todas las personas que la componen.
DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DD.HH.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) es un documento declarativo adoptado por
la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resolución 217 A (III), el 10 de diciembre de 1948 en París; en
ésta se recogen en sus 30 artículos los Derechos Humanos considerados básicos, a partir de la carta de San
Francisco de 1945.
La unión de esta declaración y los Pactos Internacionales de Derechos Humanos y sus Protocolos comprende lo que
se ha denominado la Carta Internacional de Derechos Humanos. Mientras que la Declaración constituye,
generalmente, un documento orientativo, los Pactos son tratados internacionales que obligan a
los Estados firmantes a cumplirlos.
LOS DERECHOS HUMANOS
La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y el Estado
(Constitución Política del Perú 1993 – Art. 1)
Los derechos humanos son los derechos fundamentales que asisten a todos los individuos sin excepción. Pueden ser
definidos como el conjunto de las facultades morales básicas de los seres humanos (dignidad, libertad e igualdad)
ante la ley. Una vez que son llevados a un marco legal, es decir, a un espacio concreto y efectivo, se ubican por
encima de cualquier ordenamiento jurídico nacional e internacional.
LOS DERECHOS DEL NIÑO
Los derechos del niño son un conjunto de normas de derecho internacional que protegen a las personas hasta
determinada edad. Todos y cada uno de los derechos de la infancia son inalienables e irrenunciables, por lo que
ninguna persona puede vulnerarlos o desconocerlos bajo ninguna circunstancia. Varios documentos consagran los
derechos de la infancia en el ámbito internacional, entre ellos la Niño y la Convención sobre los Derechos del Niño.
A partir de la promulgación de la Convención de 1989 se ha ido adecuando la legislación interna a los principios
contemplados en la Declaración. Aunque la legislación y el sistema jurídico de cada país suele ser diferente, casi la
totalidad de los países han ido consagrando medidas especiales para su protección, a nivel legislativo e incluso
derechos constitucionales. Entre los Derechos del niño destacan los siguientes:

 A la vida.
 A la salud.
 Al descanso, el esparcimiento, el juego, la creatividad y las actividades recreativas.
 A la libertad de expresión y a compartir sus puntos de vista con otros.
 A un nombre y una nacionalidad.
 A una familia.
 A la protección durante los conflictos armados.
 A la libertad de pensamiento, conciencia y religión.
 A la protección contra el descuido o trato negligente.
 A la protección contra el trabajo infantil y contra la explotación económica en general.
 A la educación, que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales.

DERECHOS DE LA MUJER
La problemática de los derechos humanos de las mujeres es a la vez la misma y distinta que la de los hombres.
Como los hombres, las mujeres son víctimas de represión, tortura, desapariciones, hambre. A su vez, las mujeres
también pueden ser víctimas de métodos represivos particulares, tales como la violación sexual y el embarazo
forzado y sin duda la discriminación cotidiana. Las mujeres trabajan más, ganan menos, y muchas veces no tienen
el derecho a su vientre, a su nombre, a sus hijos. En esta página pretendemos ofrecer información y enlaces sobre la
problemática particular de las mujeres.
La mujer peruana cuenta con dos instrumentos que la amparan: la Constitución Política del Perú y los pactos y
convenios internacionales de las cuales el país es firmante. Estas leyes están referidas ámbitos del derecho. Al
conjunto de estas normas se le llama código, siendo las más importantes el Código Civil y el Código Penal.
DERECHOS DEL ADULTO MAYOR
La vejez es una etapa muy importante de la vida. Y uno de los aspectos en los que hay consenso pleno es que los
adultos mayores constituyen un colectivo especialmente vulnerable.

 El adulto mayor tiene el derecho de ser tratado como ciudadano digno y autónomo no solo por sus
méritos pasados sino también por los aportes que aún puede hacer al bienestar de la sociedad.
 El adulto mayor tiene el derecho a recibir el apoyo familiar y social necesario para garantizarle una
vida saludable, segura, útil y agradable.
 El adulto mayor tiene derecho al cuidado de su salud.
 El adulto mayor tiene derecho a que las autoridades nacionales, las sociedades civiles y la comunidad
internacional alienten los estudios y las investigaciones en el ámbito de la gerontología, e
intercambien información sobre esa materia.
 El adulto mayor tiene derecho a una alimentación sana, suficiente y adecuada a las condiciones de
su edad.
 El adulto mayor tiene derecho a una vivienda segura, higiénica, agradable y de fácil acceso físico que,
en la medida de lo posible, le dé privacidad y el espacio necesario para una actividad creativa.
 El adulto mayor tiene derecho a facilidades y descuentos en tarifas para los transportes y las
actividades de educación, cultura y recreación.
 El adulto mayor tiene derecho a vivir en una sociedad sensibilizada con respecto a sus problemas,
sus méritos y sus potencialidades.
 El adulto mayor tiene derecho al acceso a programas de educación y capacitación que le permitan
seguir siendo productivo y ganar ingresos si él lo desea y su salud se lo permite.

MECANISMOS DE PROTECCIÓN DE LOS DD.HH.


Según la Declaración Universal de Derechos Humanos y la Declaración de la ONU sobre los Defensores de los
Derechos Humanos, todas las personas tienen una función que desempeñar en la realización de los derechos
humanos. Deben reconocer y respetar la función de quienes trabajan para proteger los derechos humanos, y pedir a
sus representantes políticos que garanticen que los derechos establecidos en la Declaración de la ONU sobre los
Defensores de los Derechos Humanos se respetan y se apoyan.

Pese a ello, en países del mundo entero, gobiernos, fuerzas de seguridad, intereses empresariales, grupos armados o
dirigentes religiosos ponen obstáculos al trabajo en pro de los derechos humanos. La promoción de los derechos
humanos desafía las estructuras de poder político, económico o cultural existentes, y es preciso proteger el statu
quo social.
No obstante, existen en los ámbitos estatal, regional e internacional mecanismos que ofrecen salvaguardias a
quienes trabajan para proteger y promover los derechos humanos.

Las Fronteras del Perú. Determinación Histórica Fundamental Jurídicos,


Soberanía.
La economía, concepto, importancia, objetivos participación oral
Mercado, tipos de mercado: competencia perfecta e imperfecta
Necesidades humanas, Proceso productivo y productividad. Producción,
Distribución y consumo de bienes y servicios. Competitividad – Productividad y
estandarización.
LAS FRONTERAS DEL PERÚ, DETERMINACIÓN HISTÓRICA Y
FUNDAMENTOS JURÍDICOS.

PRINCIPIOS JURÍDICOS

La República del Perú surgió a la vida independiente,


teniendo como fundamento histórico los pueblos y
territorios que en el momento de la independencia
formaban el Virreinato del Perú. Dos principios jurídicos
sirven de sustento a este hecho grandioso que se ha
denominado la constitución inicial del Perú independiente:
El Principio de Uti-Possidetis y el de Libre Determinación.

Los nuevos Estados americanos que nacieron a la independencia decidieron


fijar las fronteras entre sus países basándose en dos principios:

* El principio del Uti-Posidetis. Según el cual cada país debía mantener el


territorio que poseían en 1810, fecha en la que se iniciaron las guerras de la
independencia.
* El principio de la Libre Determinación, el cual dictaba que el principio
anterior de posesión, estaba limitado por la libre elección que cualquier pueblo
podría hacer acerca del país al cual deseaba pertenecer. Si, por ejemplo, la
provincia de Jaén (que pertenecía a Quito) prefería pertenecer al Perú, se
debería respetar esta decisión.

Todo pueblo que rompe sus lazos con la antigua metrópoli dominadora o Estado
dominador, tiene el libre derecho de expresar su opinión para constituir su nueva
nacionalidad. Este derecho fue ejercido por el pueblo del Perú, como así lo
ejercieron los demás pueblos americanos cuando consiguieron el triunfo de la
guerra emancipadora. El ejercicio de estos derechos se fundamenta en dos
principios jurídicos que han servido de norma para la constitución de los nuevos
Estados americanos: EL DE LA LIBRE DETERMINACION DE LOS PUEBLOS o
SOBERANIA DE LOS PUEBLOS EMANCIPADOS, para constituir su
nacionalidad, y el del UTI POSSIDETIS para la delimitación de su territorio.

El derecho de la Libre Determinación de los pueblos lo ejerció el pueblo del


Perú en el momento de liberarse de la dominación española y pasar del
virreinato a la República, expresando libremente su determinación de construir
una nueva nacionalidad que fue el PERU independiente. Así lo dicen las Actas de
independencia de los pueblos de Ica, Tarma, Huánuco, Supe, Trujillo,
Lambayeque, Piura, Tumbes, Moyabamba, Jaén, Lima, etc. En realidad, todos
los pueblos que integraron el Virreinato del Perú expresaron su voluntad de
construir la nación peruana, libre e independiente, con una sola excepción: el de
Guayaquil, fue presionado por Bolívar, determinó constituir la Gran Colombia.
Caso inverso fue el del pueblo de JAEN de BRACAMOROS que había integrado
en los días de la colonia la Audiencia de Quito, en el actual departamento de
Cajamarca, hasta que el 4 de junio de 1821, solemnemente pidió formar parte del
Perú en todos los aspectos de su vida republicana.

El derecho de posesión del territorio de las nuevas naciones se fundamenta en


el principio del Uti Possidetis. Es la aplicación a la realidad americana de un
principio del Derecho Romano en virtud del cual se acordaba por el Pretor la
continuación de la posesión hasta la determinación del litigio. La fórmula del
Pretor era: uti possidetis, ita possideatis (como poseéis, así poseereís).
Aplicado al Derecho Internacional americano, significa que se reconocía a las
nuevas naciones el estado posesorio de los territorios que tenían cuando eran
colonias. Por acuerdo de los líderes del movimiento emancipador y políticos de
estos países, se terminó por aceptar en forma general, que este estado posesorio
colonial debía de referirse al momento en que se inicia la lucha por la
independencia, esto es, el año de 1810, aunque en casos muy especiales se han
referido "al término de la independencia" El principio del Uti Possidetis está
subordinado al de la Libre Determinación por el cual se constituyeron las
nacionalidades. Casos ha habido en los litigios de límites, en que un Estado ha
reclamado absurdamente territorios cuyos habitantes expresaron libremente
su voluntad de formar parte de otro Estado. Consentir esto hubiese significado
contradecir la obra de los libertadores.
En la aplicación del Uti Possidetis se ha hecho una distinción entre lo que se
denomina el Uti Possidetis jure y el Uti Possidetis facto. Según lo primero, los
Estados tienen derecho al territorio que les pertenecía en 1810 según los
títulos coloniales, es decir según la delimitación hecha por el Rey de España y
vigente en 1810. Según lo segundo, los Estados tienen derecho al territorio que
ocupaban sus habitantes y no al que señalaban sus títulos.

DETERMINACIÓN HISTÓRICA

FRONTERA CON BRAZIL

La primera frontera que logró delimitar el Perú


fue con el Brasil. La demarcación y determinación
de los límites del Perú con el Brasil, tuvieron sus
inicios en las discusiones que sostuvieron España
y Portugal de los territorios que ocupaban cuando
descubrieron América. Estas discusiones fueron
sometidas al arbitraje del Papa Alejandro VI,
llegándose a firmar el Tratado de San Ildefonso
en 1777. Posteriormente Brasil reclamó la
caducidad del tratado, que según ellos tenía sólo
carácter de preliminar. En el año de 1827 el Perú propuso al Brasil un arreglo
de límites, pero fue en 1841 que se firmó un Tratado de Paz, Amistad, Navegación
y Comercio. Los firmantes fueron el Ministro peruano don Manuel Ferreyros y el
Ministro brasileño Duarte Da Ponte Ribeyro, documento que no fue ratificado,
habiéndose suscrito diez años después, el 23 de Octubre de
1851, la CONVENCION FLUVIAL DE COMERCIO Y NAVEGACION que resultó
ser también un parcial acuerdo de límites celebrado entre el Ministro de
Relaciones Exteriores don Bartolomé Herrera por el Perú y Da Ponte Ribeyro por
el Brasil siendo Presidente de la República el General don Rufino Echenique. En
dicho documento se consideraron las siguientes cuestiones:
* El Comercio y en tránsito libre de las mercaderías de ambos países a través
de los ríos especialmente el Amazonas.

* La prohibición del comercio de esclavos.

* La fijación de una línea de fronteras comprendiéndose como bases las


riberas de los ríos Tabatinga, Yapurá, en su frecuencia con el Apaporis y el río
Yavarí, desde su confluencia con el Amazonas.

* El nombramiento de una comisión Mixta con facultad de proponer cambios en


los territorios en arreglo.

Estos acuerdos resultados de la gestión diplomática, fueron atacados


duramente porque en ellos se reconocía al Brasil territorios comprendido entre
las grandes extensiones de las riberas del río Caquetá y del Amazonas, así
como los ribereños de los ríos Apaporis y Tabatinga lo que dio lugar a posteriores
replanteamientos.

En cuanto a la libertad completa del Perú a la navegación a todo lo largo del


Amazonas y del Brasil en los ríos peruanos, se logró en otra Convención Fluvial
que se firmó el 22 de Octubre de 1858.

El auge de la industrialización del caucho, fue en realidad el gran incentivo que


determinó a los caucheros brasileños a penetrar en la amazonía peruana,
incursionaron en territorios del Alto Yurúa y el Alto Purús, lo que desencadenó
manifestaciones violentas entre los caucheros de ambos países. A esta
situación se sumó que desde 1898 se habían establecido puestos oficiales del
gobierno peruano en esas zonas y frente a ellas, en los lugares más bajos de la
selva, oficinas del gobierno del Brasil, que tenía el control de los derechos
sobre la venta de la goma, lo que provocó frecuentes rozamientos de diversos
grados de intensidad, hasta que en 1904, el Brasil, desconociendo tratados
anteriores que permitían a ambos países la libre navegación y el comercio, en un
acto de arbitrariedad, prohibió, el 6 de Mayo, el tránsito de armas destinadas
al Perú, que llegaban por la vía del Amazonas. Nuestra Cancillería protestó y
entre tanto se produjeron acciones bélicas como:
* La acción de armas de Amuheya, en el Alto Yurúa, cuando los brasileños
atacaron a la guarnición peruana, pero fueron valerosamente rechazados por
los soldados al mando del Sargento Primero Francisco Bartet.
* El ataque a la pequeña guarnición peruana del mismo lugar el 4 de Noviembre
de 1904, defendida por el Capitán Manuel Ramírez Hurtado; ataque que, por
agudizarse la lucha, obligó a intervenir a los representantes diplomáticos, que
llegaron a los siguientes planteamientos:

El Protocolo Velarde-Río Branco

Llamado así por haberse firmado entre el Ministro Plenipotenciario del Perú en
Río, don Hernán Velarde, y el Ministro de Relaciones Exteriores del Brasil, Barón
José María da Silva Paranhos de Río Branco, y que dió paso a negociaciones que
duraron cinco meses; sin embargo las conversaciones se extendieron hasta la
firma del TRATADO DE LIMITES, COMERCIO Y NAVEGACION EN LA
CUENCA DEL AMAZONAS, que se firmó el 8 de Setiembre de 1909. Por este
documento se consideró:

1.- La ratificación del principio de amplia libertad de tránsito tanto por tierra
como por la vía fluvial en los ríos dentro de la zona fronteriza.

2.- El establecimiento de una Comisión Mixta para la demarcación de los


límites.

3.- La detención de la carrera expansionista del Brasil, que amenazaba con


llegar hasta el Ucayali, tal como lo sostuvo el Ministro de Relaciones
Exteriores del Perú don Melitón Porras, cuando tuvo que enfrentarse a las
polémicas que se suscitaron por haber reconocido el Perú las posesiones de facto
del Brasil.

La determinación definitiva de los límites entre ambos países, estableció la


demarcación al sur de Yavari y reconoció "el principio de la más alta libertad de
tránsito terrestre y navegación fluvial para ambas naciones así como que "los
buques peruanos destinados a la navegación en esos ríos comunicaran
libremente con el Océano Atlántico por el Amazonas". Según dicho tratado, la
frontera al sur de Yavari es la siguiente:

* A partir de la naciente del Yavari, el divortium aquarium o línea divisoria de


las aguas entre el Ucayali y el Yurúa, hasta encontrar el paralelo de la boca
(desembocadura) del río Breu en el Yurúa (9º24' 42'').

* El paralelo de la boca del río Breu y el Breu mismo hasta su cabecera


principal (origen).

* La línea divisoria de las aguas entre el alto Yurúa, al oeste de las que van para
el mismo río al norte, pasando la frontera entre las cabeceras de los ríos
Piqueyacu y Tarahuac, hasta encontrar el paralelo de los 10º.

* Continua por el paralelo de los 10º hacía el este y por la división de las aguas
entre el Río Embira (Brasileño) y el Río Curanja (Peruano), hasta encontrar la
naciente, cabecera u origen del río Santa Rosa.

* El río Santa Rosa hasta su confluencia con el Purus.

* Remonta el río Purus hasta su confluencia con el río Shambuyacu.

* El río Shambuyacu hasta su origen, y el meridiano de su nacimiento hasta


encontrar el paralelo de los 11º.

* Desde el paralelo de los 11º hasta encontrar el origen del río Acre, y por el
álveo de este río hasta encontrar el arroyo Yaverija, en donde comienza la
frontera con la Bolivia.

La frontera al sur del Yavari no fue tocada por desconocerse totalmente esas
regiones. La frontera que estableció esta Convención al Norte de Tabatinga, ha
quedado modificada por el tratado con Colombia en 1922.

FRONTERA CON BOLIVIA

La segunda frontera que le tocó delimitar al Perú fue


con Bolivia, también con este país se produjeron
problemas limítrofes que tuvieron relación con el auge
del caucho porque reclamaba la pertenencia en las
inmediaciones de la cuenca del Purús. A raíz de estos acontecimientos se
llevaron a cabo continuas negociaciones diplomáticas, se llegaron a realizar dos
tratados; el primero se ocupó de la frontera del lago Titicaca (río Suches) al sur,
y el segundo del mismo sitio del norte.

En 1902, entre el 23 de Setiembre y 30 de Diciembre se firmaron los


Tratados relativos a la demarcación y otro al arbitraje para el arreglo final de
la cuestión de límites. En dichos actos diplomáticos, el Canciller boliviano don
Eleodoro Villazón y el Canciller peruano don Felipe Osma firmaron un
documento que en lo referente a la demarcación consideraba lo siguiente:

* La división de la frontera de Perú y Bolivia en zona fluvial y en zona


terrestre.
* La zona terrestre estaba comprendida entre el límite con Chile y el río
Suches.
* La zona fluvial, tenía la comprensión del norte del río Suches, hasta el límite
con el Brasil.

Este último punto fue materia de discusión, ya que Brasil disputaba a Bolivia, la
rica zona cauchera, por lo tanto se acordó someterlo al arbitraje de la Argentina,
que aceptó. El Perú expuso su alegato por intermedio del distinguido diplomático
Dr. Víctor M. Maúrtua, y el 9 de Julio de 1909, la Argentina, en la persona de su
Presidente, Dr. Figueroa, hizo pública la expedición del Laudo Arbitral, que no
aceptó en su integridad la propuesta peruana en cuestión de demarcación,
primando el criterio de equidad.

Como esta resolución no llenaba las aspiraciones expansionistas de Bolivia, fue


rechazada; especialmente el pueblo expresó su disgusto mediante
manifestaciones que iban contra el Perú y la Argentina, llegando el ambiente a
hacerse tan tenso, que Bolivia rompió relaciones diplomáticas con Argentina;
además la guerra con el Perú parecía inminente, estando nosotros en difíciles
circunstancias internacionales con Chile por la realización del plebiscito de Tacna
y Arica.
Afortunadamente no se llegó al extremo de la guerra, reanudándose las
conversaciones con la intención de lograr una modificación del laudo arbitral,
haciéndose efectivo el 17 de Setiembre de 1909 con la firma del Tratado de
Rectificación de Fronteras, en el que actuaron el Ministro Plenipotenciario
peruano Dr. Solón Polo y el Ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia Dr.
Daniel Sánchez Bustamante. Por ese Tratado, que la historia conoce con el
nombre de Tratado Polo-Bustamante, se fijaron las fronteras en la siguiente
forma:

* La línea de demarcación de fronteras debía partir del lugar en que los límites
coincidían con el río Suches.

* Cruzar la línea del lago del mismo nombre y dirigirse por los cerros Palomani-
Tranca y Palomani-Kunka, pico de Palomani y cordillera de Yagua Yagua.

* Luego, tomar el rumbo por las cordilleras de Huajra, de Lurini y de Ichocorpa


siguiendo la línea de división de aguas entre los 14 grados de latitud sur, para
luego avanzar hasta encontrar en el mismo paralelo el río Mosoj-Huaico o
Lanza.

* Continuar por el río Lanza hasta su confluencia con el Tambopata, llegando la


frontera a encontrarse con la cabecera occidental del río Heath.

* Seguir el curso del río Heath aguas abajo, hasta encontrar el río Amarumayu
o Madre de Dios.

* Desde la confluencia del río Heath con el Madre de Dios, se trazaba una línea
geodésica, que partiendo de la boca del Heath, fuera al occidente de la barraca
Illampu sobre el río Manuripe, quedando esta propiedad del lado de Bolivia,
siguiendo la frontera hacia la confluencia del arroyo Yaverija con el río Acre.

* Quedaban de propiedad definitiva y perpetua para Bolivia, todas las tierras


situadas al oriente de dichas líneas.

* Quedaban de propiedad definitiva y perpetua para el Perú, los territorios al


occidente de las mismas.
En 1910, la situación con Bolivia volvió a tornarse violenta al producirse el
combate de Guayabal, a orillas del río Manuripe en la frontera con Bolivia. Allí
fue defendida heroicamente hasta la muerte por el Sargento Carlos Zela y el
Teniente Alejandro Acevedo. Después de conocido el hecho en Lima, se
produjeron manifestaciones, expresando el repudio al acto violatorio de
fronteras, causando una crisis política en el Perú; pero al final fue resuelto el
conflicto con la firma del Protocolo Leguía y Martínez-Fernandez Alonso, el 30
de Marzo de 1911, actuando como representantes de ambos países, el Ministro
de Relaciones peruano don Germán Leguía y Martínez y el Ministro boliviano
don Severo Fernández Alonso. Mediante este documento, se consideró:

* La resolución de dificultades que podrían derivarse de la realización del


Tratado de Límites de 1909.

* El mutuo acuerdo, para someter las diferencias que se derivaron del


incidente de Guayabal, al arbitraje del Tribunal Internacional de La Haya.

Del río Suches hacia el Sur, la frontera de acuerdo al Tratado de 1902 (y al


Protocolo de 2 de Junio de 1925) es la siguiente:

* De la confluencia del arroyo Pachasili con el río Suches, continúa la frontera


hasta la bahía de Coccahui, en el Lago Titicaca.

* Una línea irregular que atraviesa el Lago Titicaca y la Península de


Copacabana hasta el Desaguadero. (Aquí hubo necesidad de un acuerdo
rectificatorio que se firmó en La Paz el 15 de Enero de 1932).

* Continúa por una línea estipulada según la tradicional propiedad de las


comunidades de uno y otro país, hasta la confluencia del río Maure con el
Ancomarca, en donde principiaba la frontera de los territorios entonces
ocupados por Chile. Entre la mencionada confluencia y el actual término de la
frontera con Chile, no existe frontera establecida por tratados sino una de
facto.
FRONTERA CON COLOMBIA

Después de los problemas surgidos


con Colombia en el siglo pasado,
volvieron a surgir discrepancias con
este país cuando colaboró con el
Ecuador para frustrar el arbitraje
del Rey de España, en el litigio que
manteníamos con el gobierno
ecuatoriano. Para solucionar estos
nuevos problemas fronterizos, se
firmó un Tratado el 6 de Mayo de 1904 entre el Canciller peruano don José
Pardo y el Plenipotenciario colombiano don Luis Tanco Argáez, por el que se
comprometieron ambos países a someterse al arbitraje de España sobre
fundamentos del derecho y equidad, de acuerdo a las conveniencias de las
Altas Partes Contratantes; a pesar de estos acuerdos la Cancillería colombiana
no las aprobó, aduciendo que su representante había procedido sin las debidas
instrucciones de su gobierno. En respuestas el Perú con la finalidad de arreglar
diferencias y buscar la armonía y la paz, logró que se firmaran los siguientes
documentos:

* EL TRATADO ARBITRAJE GENERAL DE 12 DE SETIEMBRE DE 1905, Entre


el representante peruano don Hernán Velarde y los colombianos don Chímaco
Calderón y don Luis Tanco Argáez.

* EL TRATADO DE ARBITRAJE Y LIMITES, Sometiendo a la cuestión de


apreciación de fronteras al arbitrio de su Santidad el Sumo Pontífice Romano.

* UN MODUS VIVENDI, que consideró al río Putumayo dividido en dos zonas:


la peruana al sur, es decir en la margen derecha, entre los ríos Cobuya y
Catuhé; y la colombiana a la margen izquierda, o sea al norte.

Sin embargo el Perú no aprobó esta Convención Arbitral General hasta que fue
necesario plantear lo siguiente:
* MODUS VIVENDI, que se firmó el 6 de Julio de 1906 en Lima, mediante el
cual ambos países acordaron: Retirar del Putumayo y sus afluentes las
guarniciones, aduanas, autoridades civiles y militares que estaban destacadas
en esos puestos de avanzada, mientras se resolviera el problema de los límites
sometidos al arbitraje, puesto que ya había sido aprobado.

Las negociaciones de límites, siguieron sobre la base de los arreglos anteriores,


pero inexplicablemente Colombia, desconociendo los acuerdos diplomáticos, envió
dos expediciones hacia el lugar llamado LA PEDRERA a inmediaciones de la orilla
derecha del río Caquetá, en donde estableció una Aduana fortificada en Puerto
Córdova, violando el Modus Vivendi que se había firmado en 1909.

Esta actitud incomprensible de Colombia originó una situación tensa,


originando:

a) El Combate de Caquetá

El Perú respondió a la actitud de demostración de fuerza de Colombia,


movilizando al Batallón No 9 de Infantería acantonado en Chiclayo, que contaba
con más de trescientos efectivos, bajo la dirección del Comandante Oscar R.
Benavides. El batallón avanzó por la rutas de Cajamarca, Chachapoyas,
Moyobamba, Balsapuerto, llegando a Iquitos, en donde se embarcaron en varias
lanchas dirigiéndose al lugar del conflicto. Colombia al tener conocimientos de
la movilización de tropas peruanas, organizó otra expedición al mando del
General Neyra, pertrechada para la guerra. Esta situación de comienzos de un
conflicto bélico, obligó a los Cónsules de ambos países que se hallaban en Manaos,
a realizar gestiones para evitar la lucha y el derramamiento de sangre,
solicitaron a sus respectivas Cancillerías que ordenaran la detención de ambas
expediciones. Esto se cumplió en un primer momento y el 19 de Julio de 1911 se
firmó en la ciudad de Bogotá, un Modus Vivendi, en cuyo acto intervinieron los
plenipotenciarios Olaya Herrera-Tezanos Pinto, los que reconocieron:

* El puesto colombiano que se hallaba en la Pedrera en el río Caquetá.


* Colombia reconoció a su vez los establecimientos peruanos en el río Caquetá.
* Colombia reconoció a su vez los establecimientos peruanos en el río Putumayo.
* Colombia se comprometió a no atacar a las guarniciones peruanas en las riberas
del Putumayo.

A pesar de estos esfuerzos para evitar el enfrentamiento y el derramamiento


de sangre en Caquetá se llegó al combate, habiéndose desarrollado las acciones
de la siguiente manera:

La expedición peruana al mando de Oscar R. Benavides llegó a la Pedrera el 10


de julio, procediendo como acto seguido a notificar a los Generales colombianos
José Isaías Gamboa y Gabriel Valencia, al mando de las tropas cuyos efectivos
pasaban de doscientos más hombres de poblaciones selvícolas de las tribus de
los huitotos, para que desocuparan el puesto de Caquetá, dándoles toda clase
de garantías y facilidades para su traslado. El pedido del general peruano no
obtuvo respuesta, deseando evitar el enfrentamiento Benavides hizo un
segundo requerimiento, recibiendo en cambio un intenso tiroteo de las líneas
colombianas. Esta situación obligó a los peruanos a realizar una riesgosa maniobra
de desembarco, avanzaron con la lancha cañonera "América" en medio del nutrido
fuego del enemigo, a pesar de sufrir un gran número de bajas entre muertos y
heridos en las que destacaron las hábiles y heroicas maniobras del Teniente
Manuel Clavero y del Ingeniero de máquinas Juan M. Runcinam, logró
desembarcar el Batallón peruano, esta acción de arrojo y valentía hizo que los
colombianos huyeran hacia la zona boscosa, dejando a su paso armamentos y
demás pertrechos de guerra. El conflicto terminó a las 5 de tarde, en el campo
de batalla se izó el pabellón Peruano. En este combate, sufrimos la caída de los
Tenientes César A. Pinglo y Alberto Berguerie, y se recuerdan al Mayor Manuel
Ramírez Hurtado y el Comandante de la "América" Manuel Clavero, al lado de
numerosos soldados del Batallón No 9 que tomó en recuerdo de esa hazaña el
nombre de "Caquetá" y recibió la condecoración de la orden de Ayacucho.

El Perú siempre respetuoso de los convenios diplomáticos, procedió a desalojar


las tropas peruanas de la Pedrera, porque con anterioridad había sido reconocida
como posesión colombiana; además procedió con toda nobleza a
devolver los trofeos de banderas y armas capturadas en la lucha, así como a los
prisioneros de guerra.

Las negociaciones diplomáticas siguieron constantes, para del logro de una


solución que mediante demarcación de fronteras llegará a concretar la armonía
y el respeto de los derechos de ambos países. Producto del esfuerzo promovido
por el Perú el 24 de marzo de 1922, se firmó un Tratado de Límites, entre le
ministro de Colombia acreditado en Lima don Fabio Lozano Torrijos y el
canciller del Perú don Alberto Salomón Osorio durante el gobierno de don
Augusto B. Leguía. Este tratado basó las líneas de frontera en el río Putumayo
y en la configuración de los límites se creó un trapecio dentro del cual estaba
incluida la población de Leticia que pasó a Colombia. A cambio de ello recibimos
la zona triangular de San Miguel Sucumbios.

La frontera impuesta por el gobierno de Leguía y sus seguidores, corría a la


siguiente descripción:

* Desde un punto del álveo del río Putumayo, situado frente a la


desembocadura del río Güepi; por el citado álveo, el río Putumayo aguas abajo,
hasta el punto de confluencia del río Yaguas en el Putumayo; de allí una línea
geodésica que en este extremo tiene un rumbo verdadero de 32º 34'14"
O.S.W-, hasta el punto donde la geodésica intercepta el río Yaguas; sigue por
la orilla derecha del río Yaguas, hasta donde la geodésica la corta y se separa
francamente del curso del río; continúa en línea recta hacia la desembocadura
del río Atacuari en el brazo del Tigre en el Amazonas; continua por el thalweg
del "Brazo Tigre" y del río Amazonas; Amazonas, hasta el punto tripartito de
las fronteras entre Perú - Colombia - Brasil, frente a la quebrada San Antonio
en el citado río Amazonas.

NOTA .- Por Acta Nº 04 del 11 de noviembre de 1929 se acordó cambiar el


álveo por el thalweg. El Jefe de la Comisión Peruana expresó...también propone,
de acuerdo con la facultad que le concede el artículo 3º del Tratado, fijar
como línea en el río Putumayo el álveo mismo de este río, en lugar del thalweg
debiendo formar parte integrante de cada país las islas adyacentes a las
respectivas márgenes .....El Jefe de la Comisión Colombiana declaró.....que
aceptaba la propuesta de su colega, el Jefe de la Comisión Peruana, en lo que
respecta a la sustitución de la línea del thalweg en el río Putumayo por la línea
del álveo del mismo río.

El Tratado SALOMON-LOZANO, seccionó parte de nuestro territorio


peruano, la ciudad peruana de Leticia pasaba al país vecino, se cambio la
nacionalidad de muchas personas cerca de 17,000 peruanos cambiaron de
nacionalidad sin haberles consultado. Entre los territorios cedidos se
encontraban la zona baja del Putumayo y el Caquetá y sobre todo el TRAPECIO
AMAZONICO, otorgando una salida al Amazonas a Colombia.

Este tratado tuvo detractores y se sucedieron constantes observaciones


bastante graves por parte de ambos países; protesta de los internacionalistas
peruanos que afirmaban que se había cedido a Colombia gran extensión entre
los ríos Caquetá y Putumayo, así como la salida libre al Amazonas, motivando
una fuerte oposición para la ratificación del tratado, logrando conseguirse sólo
por la presión ejercida del Ejecutivo al Congreso, aprobándose en la sesión del
20 de diciembre de 1927.

La oposición parlamentaria de 1931 consiguió con mayoría de votos de ambas


Cámaras, que el Tratado Salomón Lozano sea revisado, a esto se sumo que un
numeroso grupo de peruanos residentes en Leticia, pidieron ser escuchados en
sus demandas de revisión y anulación de dicho Tratado y poder ser
reintegrados a la nacionalidad peruana. Al no poderse solucionar estos impases,
se llegaron a producir hechos de protesta y levantamientos: Un grupo de
habitantes en Leticia, que pedían su reintegración al Perú, en coordinación con
los pobladores de Caballococha y de loretanos que estaban sirviendo en la
guarnición de Chimbote, tomaron en forma pacífica el puerto fluvial de Leticia
el 1 de Setiembre de 1932, colocando al Perú, al borde de la guerra. Esta
situación obligó al gobierno peruano a realizar conversaciones con Colombia,
pero sin éxito. Colombia movilizó sus tropas en las fronteras peruanas y de
igual forma las tropas peruanas se concentraron en Tarapacá, en las riberas del
Putumayo en Güepi, Pantoja, Puerto Arturo y otros lugares. Este posible conflicto
obligó a la intervención de la Liga de las Naciones, se produjo el primer
choque armado en el Puerto Meléndez en donde resultó muerto un
Sargento colombiano que fue magnificado como héroe, creciendo la agitación
contra el Perú y el deseo de vengar la muerte del caído. La situación se
complicó por los avances y encuentros de la marina y de la aviación de ambos
países, entre ellos el combate de Güepi el 26 de marzo de 1932 que duró ocho
horas destacando el valor y heroísmo del Sargento peruano Fernando Lores, el
Cabo Alberto Reyes y los Soldados Alfredo Vargas y Reynaldo Bartra. Al fin
Güepi cayó en poder de Colombia. El conflicto fue llevado a la Liga de Naciones
en Ginebra, en donde se llegó al arreglo definitivo en la Conferencia de Río de
Janeiro entre 1933 y 1934 y firmándose un Protocolo el 24 de mayo de 1934,
que restableció la paz en ambos países, de acuerdo a la aprobación y aceptación
del gobierno del Perú y Colombia del arbitraje del Señor Sean Lester, Presidente
de la Liga de Naciones, a nombre de dicha institución.

FRONTERA CON CHILE

El cuarto país con el cual definimos


nuestra frontera fue Chile. Los
primeros intentos de arreglos con
este país fueron las conferencias que
se llevaron a cabo con la intervención
del gobierno norteamericano a bordo
del barco "Lackawanna" anclado en la
bahía de Arica. Participaron en esta
reunión los delegados de los países en
guerra, por el Perú don Antonio
Arenas y Aurelio García y García; por Bolivia don Juan C. Carrillo y don Mariano
Bautista; por Chile don Elogio Alamparon, don José Francisco Vergara y don
Eusebio Lillo; y el Ministro norteamericano acreditado en Lima Sr. Christiancy,
así como el que estaba acreditado en Santiago, Sr. Osborn.

Las reuniones se llevaron a cabo los días 11, 25 y 27 de Octubre de 1880, en las
cuales los países presentaron fórmulas de arreglo al conflicto :
a) Chile sostuvo:

* La entrega de la zona del litoral de Bolivia.

* La cesión de Tarapacá.

* El pago por el Perú y Bolivia de veinte millones de pesos por concepto de


indemnización.

* La devolución del transporte "Rímac".

* La anulación del Tratado Secreto de Alianza con Bolivia.

* La ocupación de Moquegua, Tacna y Arica por las fuerzas chilenas hasta el


cumplimiento total de sus demandas.

* El rechazo al arbitraje de los EE.UU. de Norte América.

b) El Perú sostuvo:

* La intangibilidad territorial.

* La negativa por imposibilidad de pagar la indemnización a Chile.

* La entrega del arbitraje a los EE.UU. de Norte América.

El Perú rechazó las desmesuradas pretensiones de Chile, fracasando estas


primeras negociaciones lo que hizo que la guerra continuara, los chilenos habían
destruido la Escuadra peruana y venciendo la línea de las defensa de tierras en
San Juan, Chorrillos y Miraflores, ocuparon Lima. Posteriormente en varias
oportunidades, durante el desarrollo de la guerra, se continuó tratando de
conseguir la paz, hasta que se efectuó el Tratado de Ancón cuya redacción se
hizo en el balneario del mismo nombre, siendo firmado en Lima el 20 de
Octubre de 1883, entre don Jovino Novoa por Chile y don José Antonio de Lavalle
y don Mariano Castro Saldivar por el Perú. Por este Tratado se acordó:

* La cesión a Chile en forma incondicional y perpetua de la Provincia de


Tarapacá, comprendiendo la quebrada y el río Camarones por el norte; la
quebrada y el río Loa por el sur; la república de Bolivia por el este, y el Océano
Pacífico por el oeste.

* La entrega a Chile de Tacna y Arica por el término de 10 años, sobre las


bases de los límites del río Sama hasta la quebrada de Camarones al Sur.

* La realización de un plebiscito al término de los diez años, para que Tacna y


Arica decidieran su nacionalidad.

* El pago por el Perú de la suma de diez millones de soles por concepto de


indemnización a Chile.

Después de este injusto Tratado, como refiriera el General Cáceres: "Fue una
paz implorada de rodillas", el ejército de ocupación abandonó Lima, dejando
algunos enfermos en los hospitales y quedando tropas en Miraflores, Barranco
y Chorrillos, además de las que todavía permanecían en la sierra: Chosica,
Tarma y Ayacucho; hasta que al final abandonaron el Perú en Agosto de 1884.

Al cumplirse los diez años del plazo para la realización del plebiscito, éste no
se llevó a cabo y en 1894, siendo Presidente de la República el Coronel Remigio
Morales Bermúdez, hizo grandes esfuerzos sin conseguirlo, ya que Chile
alegaba que existía un Protocolo complementario del Tratado, que no había sido
firmado, en el que se consideraba:

"Que Chile podía mantener su ejército en el lugar del Perú, que le conviniera
comprometiéndonos nosotros a subvencionar todas las necesidades de dichas
fuerzas de ocupación".

El Perú rechazó tan humillante condición; pese a las dificultades que hacía
surgir Chile, para evitar el plebiscito. Durante el gobierno de don Nicolás de
Piérola, se reiniciaron los tratos para hacer cumplir las cláusulas del Tratado
de Ancón, pero estos fracasaron.

Durante el tiempo que Chile ocupó Tacna y Arica, intensificó su campaña de


hostilidades contra el Perú, expulsando a los maestros, a los curas y a los que
se les daba plazos de cuarenta y ocho horas por ser difusores del sentimiento
de amor y fidelidad al Perú; de ellos dice el Dr. Basadre: " Acaso el más
arrojado y elocuente fue el Vicario de Arica J. Vitaliano Berroa y con análogos
merecimientos Monseñor Juan Gualberto Guevara, quien más tarde llegó a ser
Arzobispo del Perú". Además separaron a todo peruano que consideraban
influyente en la formación de la juventud; de igual manera procedieron a
clausurar muchas escuelas peruanas hospitalizando de tal modo a la población que
llegaron al extremo de prohibir las celebraciones de efemérides peruanas, así
como despliegue de la bandera, que sólo era prohibida en el interior de los
hogares, asimismo se había decretado la prohibición de entonar el Himno
Nacional.

También hubo maltratos y despidos de trabajadores peruanos que laboraban en


el Puerto de Arica y además clausura de todas las iglesias de Tacna y Arica. En
los años de 1908 y 1909 se extremó esta campaña que se llamó de "chilenización".
Sin embargo las poblaciones de Tacna y Arica realizaban verdaderos esfuerzos
patrióticos por mantener la lealtad al Perú, estos se manifestaban a través de
periódicos y libros, destacándose en esta labor periodistas como José María
Barreto; poetas como Víctor Mantilla, José Corvacho y Federico Barreto, que
alentaron al pueblo en el recuerdo permanente de la Patria; pero por sobre
todas las cosas, fue notable la sostenida campaña del amor al Perú por las
mujeres tacneñas que fomentaron en sus hijos los sentimientos de la profunda
raíz peruana de su pueblo, contrarrestando durante muchos años la campaña de
odio y el esfuerzo de chilenización al que fueron sometidos los niños y jóvenes
de las poblaciones cautivas de Tacna y Arica.

El 8 de setiembre de 1908, el Perú inauguró la Cripta de los Héroes caídos en


la guerra del Pacífico, en el cementerio "Presbítero Maestro" de Lima; en esa
ceremonia se produjo el llamado "Incidente de la corona", porque el Ministro
chileno don Miguel Echenique Gandarillas, ofreció a nombre de su gobierno una
corona de bronce, para ser colocada en el santuario patriótico. El Canciller
peruano don Melitón Porras, a nombre del Perú rechazó dicho presente,
terminando el incidente con el retiro el embajador chileno con la consiguiente
ruptura diplomática con el país del sur.
Chile, mientras tanto expidió leyes destinadas a hacer grandes inversiones en
la zona de Arica tendientes a cambiar la opinión entre los pobladores a su
favor.

En 1910, se produjo la protesta peruana por los abusos que se cometían en las
provincias ocupadas y por la constante negativa de Chile para cumplir el
Tratado y que a la vez se manifestó con el retiro de nuestro embajador en
Santiago. Los acontecimientos del final de la primera guerra mundial influyó en
el criterio del gobierno peruano, sobre todo con el espíritu que animó el
Tratado de Versalles que puso término a la conflagración mundial, condenando
entre otras cosas los acuerdos y tratados realizados por compulsión violenta
del vencedor, así como la condena a las guerras de conquista, planteamientos
aprobados por todos los países del mundo; sirviendo de base para que el Perú
pronunciara el desconocimiento del Tratado de Ancón. A pesar de ello se volvió
a retomar los arreglos, y el presidente Leguía sostuvo la necesidad de someter
el problema al arbitraje de los EE.UU. de Norteamérica, cuyo Presidente,
Señor Calvin Coolidge, emitió el fallo Arbitral de 4 de Marzo de 1925,
considerando como "indispensable la realización del plebiscito que decidiera la
suerte de Tacna y Arica". El Presidente Leguía y su Ministro de Relaciones
Exteriores don Alberto Salomón Osorio, tuvieron que aceptar el laudo y preparar
al país para el plebiscito. Con la participación de EE.UU. de Norteamérica quién
nombró al general John J. Pershing para que estuviera al frente de la Comisión
del plebiscito, la que se instaló en Arica en agosto de
1925. El general Pershing se dio cuenta de la coacción ejercida por Chile en
Arica, con la clausura de los órganos de expresión y de todo medio de
comunicación unido a ello a las evidentes pruebas de la persecución chilena, lo
cual hizo cambiar la actitud de Pershing, quien junto con la comisión llegó a la
conclusión de que era imposible efectuar el plebiscito en forma libre; de igual
forma procedió su sucesor del General William Lassiter, quien también descubrió
vicios en los padrones redactados para el plebiscito, en ellos se habían
escandalosamente aumentado nombres de residentes en Tacna de residentes
chilenos de Arica, direcciones falsas y otros documentos cuya identidad se ponía
en duda. La Comisión se retiró el 21 de junio de 1925, lo mismo que la delegación
peruana integrada por los Drs. Angel Gustavo Cornejo
y Emilio Valverde. Posteriormente al reanudarse las conversaciones, el Perú
nombró una nueva Comisión presidida por el diplomático peruano don Manuel
Freyre de Santander y como Asesores don Alberto Salomón Osorio, don Anselmo
Barreto y don Manuel María Forero. EE.UU. de Norteamérica que volvió a
intervenir, con la participación de su Secretario de Estado Dr. Frank Kellogg,
cuyas opiniones de dividir territorialmente Tacna y Arica o de conformarlas
dentro de un Estado neutral, fueron rechazadas y los tacneños heroicamente
siguieron defendiendo la integridad peruana de su suelo. El 3 de junio de 1929 se
suscribió el Tratado entre el Canciller peruano Pedro José Rada y Gamio y el
plenipotenciario chileno don Emiliano Figueroa Larraín.

Este Tratado consideró los siguientes aspectos:

* La línea divisoria que se constituye en la frontera entre Perú y Chile partirá de


un punto de la costa, que se denominará "Concordia" distante diez
kilómetros del puente del río Lluta, para seguir hacia el oriente, paralela a la
vía de la sección chilena del ferrocarril de Arica a la Paz, con las inflexiones
necesarias para utilizar la demarcación de los accidentes geográficos que
permitan dejar en territorio chileno las azufreras del Tacora y sus
dependencias.

* Pasando luego por el centro de la Laguna Blanca en forma que una de sus partes
queden en el Perú y otra en Chile.

* Chile cede a perpetuidad todos sus derechos sobre los canales de Uchuzuma
y del Mauri llamado también "Azucarero". · Se acuerda el nombramiento de una
Comisión Mixta para fijar y señalar los hitos de las fronteras.

* Chile se compromete a construir a su costo un malecón para facilitar el atraque


de barcos de gran calado en la bahía de Arica y que sea puesto al servicio del
Perú.

* Chile se compromete a la construcción de una Agencia Aduanera y una


Estación Terminal para el ferrocarril a Tacna.

* Los hijos de los peruanos nacidos en Arica conservarán la nacionalidad de sus


padres hasta llegar a la mayoría de edad (21 años) en que podrán adoptar su
nacionalidad definitiva; en igual forma se procederá con los hijos de los
chilenos nacidos en Tacna.

El tratado del 3 de junio de 1929 significó para el Perú la pérdida de Arica,


aunque le reconoce una serie de derechos específicos sobre ese territorio; la
pérdida de una tercera parte de la provincia de Tarata, quedando además
supeditada al puerto de Arica. El 28 de agosto de 1929 Chile devolvió Tacna al
Perú. La reincorporación de Tacna al Perú, fue recibida con muestras de
emocionado júbilo en todo el país. Este tratado a pesar de estas contingencias
adversas, fue un instrumento de paz entre los dos países, posteriormente se
reanudaron las relaciones diplomática y se restableció la amistad con el país
del sur.

La controversia marítima con chile

El 19 de marzo fue clave para los intereses nacionales, ya que el Estado


peruano, a través de la Cancillería y de su agente, el embajador Allan Wagner
Tizón, presentaba ante la Corte Internacional de Justicia de la Haya, con sede
en Holanda, la memoria sobre delimitación marítima que tanto polvo ha
levantado en el vecino del Sur.

La memoria, que es el documento que sustenta la demanda peruana ha


producido reacciones altisonantes en diversos sectores políticos, académicos y
diplomáticos chilenos, llegando a ser catalogada como de “acto inamistoso”, tal
como lo señaló su ex canciller Alejandro Foxley.

Pero ¿qué es lo que esta en disputa, y cuál es la génesis del problema con
Chile?, en esta nota ensayamos algunas respuestas.

Las consecuencias nefastas de la guerra

En principio, el asunto tiene su origen en las nefastas consecuencias de la


Guerra del Pacífico de 1879. Producto de esto, se firma el 20 de octubre de
1883 el Tratado de Ancón, por lo que el Perú cede a Chile Tarapacá y se queda
en posesión, por espacio de 10 años de Arica y Tacna, tiempo en el que se
realizaría un plebiscito para determinar la nacionalidad de esta provincia.
Al cabo de los años, el Tratado de Ancón fue violado y no se cumplieron los
compromisos adquiridos por parte de Chile, por lo que tuvieron que entablarse
nuevas negociaciones que culminaron con la firma del Tratado de Lima de 1929
y su Acta Complementaria de 1930. Este tratado puso fin a la delimitación
territorial, quedando pendiente la delimitación marítima, situación que empezó
a abordarse, recién en la década del 50 con la declaración de la tesis de las
200 millas marinas.

No sólo es el mar

La controversia con Chile contiene tres componentes que se entrecruzan y son


vitales entre si. La primera, referida a la delimitación de la frontera marítima
de ambos países en los que se reconocen derechos de soberanía y jurisdicción
sobre las 200 millas marinas; la segunda, es la pretensión chilena de
desconocer un área aproximada de 28,471.86 km2 de mar peruano que
consideran “alta mar” y en el que se irrogan derechos de exclusividad, y
finalmente, el desacuerdo en relación al punto de inicio de la frontera
marítima.

Un dato interesante a considerar, a fin de obtener una comprensión integral


del problema, es el referido a las características morfológicas de la frontera
entre Perú y Chile, lo que origina un solapamiento de sus espacios marinos en
relación a la soberanía de sus 200 millas.

Esto se origina porque la costa peruana es oblicua, y la costa chilena recta, lo que
constituye un ángulo de 120º, 30º de los cuales son para el caso de Perú, y
90º en el caso de Chile. Si aceptáramos la hipótesis chilena, de una delimitación
por el paralelo, esta produciría una mutilación de la zona marina del Perú en un
área de 67,139.4 Km2 de su costa, lo que originaría que “la proyección del mar
peruano en ese extenso litoral tendría 120 millas en Camaná (Arequipa), 92
millas en Punta Islay (Arequipa), 46 millas en Punta Coles (Moquegua), 27 millas
en Punta Sama (Tacna), 19 millas en Vila Vila (Tacna), 1,2 millas en Santa Rosa
(Tacna), y en el punto en el que la frontera terrestre común llega al mar, 0
millas. Se privaría al pueblo peruano de una importante área marina que es
parte de su economía y de sus posibilidades de obtener la seguridad
alimentaria”. (1)

Para el ex canciller Manuel Rodríguez Cuadros, la pretensión chilena dejaría al


Perú con un punto seco en su frontera frente al mar, donde Tacna no tendría ni
siquiera mar territorial, lo cual contradice el principio esencial del derecho
internacional de que la tierra domina el mar, y que bajo ese título, todo Estado
costero posee soberanía y jurisdicción sobre el mar adyacente a sus costas.

Rodríguez Cuadros señala también que “las proyecciones hasta las 200 millas
que han efectuado los Estados son conformes al Derecho Internacional. El
problema es que no existe espacio oceánico suficiente para que esas
proyecciones no se solapen. Consecuentemente, se da la hipótesis material que
presupone toda delimitación: la superposición de la proyección de los espacios
marítimos adyacentes a las costas de dos estados en su frontera continental
lateral”.

El Estado peruano ha planteado en su demanda ante la Corte de la Haya, que la


frontera marítima con Chile debe corresponder a una línea que asegure la equidad
de los beneficios para ambos Estados. Chile sostiene sin embargo, que los límites
y la superposición ya han sido resueltos por la línea del paralelo geográfico que
pasa por el Hito Nº 1. Para ello se ampara en la Declaración de Santiago del año
1952, (200 millas marinas), y en el Convenio sobre Zona Especial Fronteriza
Marítima del año 1954.

Pero ¿a que se refieren estos dos convenios a los cuales alude Chile para
sustentar su tesis del paralelo geográfico?

El antecedente inmediato para entender la naturaleza de los convenios


suscritos con Chile se remontan al año de 1947, en el gobierno de Don José
Luis Bustamante y Rivero. Ante la voracidad y rapiña de diversas empresas y
embarcaciones extranjeras que saqueaban nuestros recursos marinos sin
ningún tipo control o de impuesto para las arcas del Estado, el gobierno, a
través de la Cancillería, inicia las gestiones diplomáticas para proteger, de
manera conjunta con Chile y Ecuador, sus riquezas marinas hasta un área de
200 millas.

Producto de esta decisión soberana, el gobierno de José Luis Bustamante y


Rivero emite el 1 de agosto de 1947 el Decreto Supremo Nº 781, en el que se
delimita nuestro mar territorial en una extensión de 200 millas.

Es en este marco que “el Gobierno de Chile asume la iniciativa de convocar en


Santiago, entre el 11 y el 16 de agosto de 1952, una Conferencia sobre la
Explotación y Conservación de las Riquezas Marítimas del Pacífico Sur”. (2)

Al respecto, Manuel Rodríguez precisa que el objeto de la conferencia de


Santiago fue muy específico, y que ésta tuvo que ver con su naturaleza
económica, como es el de proteger los recursos marinos, y particularmente, dar
respuesta a la caza indiscriminada de ballenas por embarcaciones extranjeras en
las costas del Pacífico Sur.

A diferencia del Convenio sobre Zona Especial Fronteriza Marítima, que es el


otro instrumento que Chile pretende utilizar para justificar su pretensión de
soberanía y jurisdicción sobre mar peruano. Este convenio se remonta al año de
1954 a raíz de las constantes violaciones de los espacios marinos por parte de
pescadores artesanales. Producto de esto, se firma un convenio para “exención
de sanciones” que es suscrito por los tres países y en el que se considera una
zona de tolerancia o de “límites” para evitar la imposición de multas o sanciones
a los pescadores artesanales.

Esto se complementa con lo que en Chile han denominada las Actas de 1968 y
1969, que son documentos complementarios tanto de la Declaración de
Santiago como del Convenio Sobre Zona Especial Marítima.

Pero estas mal llamadas Actas de 1968 y 1969, no son otra cosa que un informe
técnico, de un nivel secundario y un acta de levantamiento de incidencias en el
trabajo de una delegación mixta de carácter técnico para el establecimiento
de unas torres o señales de orientación que permitieran guiar a las pequeñas
embarcaciones pesqueras en la zona especial de frontera.

Sobre estos convenios, Manuel Rodríguez recalca que “no son tratados de
límites porque no contienen una cláusula delimitadora ni han trazado límites
marítimos entre ambos países. Una prueba adicional de esta realidad es el
hecho de que ambos instrumentos jurídicos son denunciables en toda su
extensión y sin excepción alguna en relación a todas y cada una de sus
cláusulas. Los tratados de límites, por el contrario, por su naturaleza, son
perpetuos y no pueden ser denunciados”, dice.

Alta mar

El segundo caso en controversia es el desconocimiento a la soberanía peruana que


realiza Chile a un considerable espacio marítimo de 28,471.86Km2, al que
pretenden otorgarle el status de “alta mar”, y en el que reclaman derechos
exclusivos de pesca, así como irrogarse facultades de preservación, regulación,
seguridad y atributos jurisdiccionales en el dominio marítimo peruano.

Para ello, el gobierno de Chile manifiesta que se trataría de un área que parte
de la alta mar, y que es parte de su “mar presencial”, por lo que se irroga derechos
para desarrollar regulaciones y actividades económicas sobre el mar peruano.

El punto de la Concordia

El tercer caso tiene relación con el punto de inicio de la frontera terrestre entre
el Perú y Chile, que corresponde al punto denominado Concordia, situado a la
orilla del mar, donde la tierra llega al mar, en la coordenada de latitud 18º
21´08 S, de conformidad con el Tratado de Lima de 1929, y de su Acta
Complementaria de 1930.

Para el gobierno de Chile, la


frontera entre ambos países se
inicia en el Hito Nº 1, en la
coordenada de latitud, 18º 21´ 00”,
ubicado a 268 metros tierra
adentro. La posición chilena
sostiene que las Actas de los años
de 1968 y 1969 que suscribieron
ambos Estados modificaron el
Tratado de 1929.
Esta hipótesis, además de ser falsa por desconocer el punto Concordia como de
inicio de la frontera terrestre, mutilaría al Perú de un área aproximada de 37
mil m2 de territorio ubicado en la zona de Tacna.

Estas diferencias, que la Corte Internacional de Justicia de La Haya debe


resolver de acuerdo a principios de equidad y justicia, deben ser respetados
por ambos Estados. Esto sin embargo, no nos debe hacer olvidar del constante
expansionismo y armamentismo chileno.

FRONTERA CON ECUADOR

Luego del desembarco del


Libertador de América,
general don José de San
Martín en Paracas, el 8 de
setiembre de 1820, Guayaquil
proclamó su independencia el 9
de octubre del mismo año, y
formó parte de la Gran
Colombia. El 7 de Enero de
1821 Tumbes proclamó y juró
su independencia en un Cabildo
Abierto y el 4 de junio del mismo, hizo lo propio Jaén bajo el amparo de la
protección de San Martín procediendo en 1822 a enviar diputados al Congreso
Constituyente del Perú de 1822, pidiendo ser integrantes del territorio
peruano. Maynas a su vez, se incorporó a la vida independiente como integrante
del departamento de Trujillo, jurando la Constitución liberal del Perú de 1823.

Años después se trató de establecer los límites definitivos del Perú, con los
países vecinos y esto se intensificó al hacerse presente la delegación
neogranadina que presidió Don José Joaquín Mosquera, portador de las ideas
bolivarianas de unir a los pueblos de América en una poderosa Confederación,
éste se entrevistó con don Bernardo de Monteagudo quien por entonces era
Ministro de Relaciones Exteriores del Perú, a quien le manifestó: "Que se
reconociera la provincia de Guayaquil como integrante de Colombia, de acuerdo
al proyecto de la Confederación redactado por Don Pedro Gual Ministro de
Relaciones de Colombia", en respuesta Monteagudo le manifestó la idea de San
Martín de: "Dejar a Guayaquil la libertad de unirse a Colombia o al Perú". Estas
conversaciones produjeron discrepancias resultando la firma del Tratado
Monteagudo-Mosquera, que consideraba:

* La Unión, Liga y Confederación de los Estados de América, dejando expedito


el camino para la aprobación por los Congresos de los Estados.

* El reconocimiento tácito al Perú de la posesión de Tumbes, Jaén y Maynas.

En estas conversaciones y acuerdos finales no se hablo de Guayaquil,


posteriormente al reiniciarse las conversaciones sobre algunos aspectos
pendientes, en un proyecto convenio se estableció que:

"Ambas partes reconocen los límites de sus territorios respectivos, los mismos
que tenían el año 1809 los ex-Virreinatos del Perú y de Nueva Granada desde la
desembocadura del río Tumbes al mar Pacífico, hasta el territorio del Brasil".

Este planteamiento originó la oposición del plenipotenciario peruano José María


Galdeano, quien aprobó el principio del uti possidetis de 1809, pero en rechazó
el trazo de límites de la desembocadura del Tumbes hasta el mar, porque iba
en contra de los intereses del país. En 1828, se inició la guerra con la Gran
Colombia, que al final del conflicto se firmó el Convenio de Girón, luego el tratado
de Piura hasta conformar los planteamientos mediante el Tratado de Guayaquil.

El Convenio de Girón se firmó el 28 de Febrero de 1829 entre los representantes


del Presidente La Mar, Generales Gamarra y Orbegoso; y de parte de Sucre
los Generales Flores y O'Leary, que en materia limítrofe consideraba:

* La aceptación del principio del Uti possidetis de 1809, como base para la
delimitación de las fronteras.

* La devolución de Guayaquil a las respectivas autoridades colombianas.


* La retirada del ejército peruano del sur de Macará.

En este convenio no se consideró la controversia sobre los territorios de


Tumbes, Jaén y Maynas, contó el convenio con la aprobación de Sucre más no la
del Presidente La Mar, que lo declaró nulo "por contener frases injuriosas contra
el Perú", exigiendo las más amplias satisfacciones de Sucre. De igual manera se
pronunciaron el Coronel Prieto, Jefe de las Fuerzas Armadas peruanas y el jefe
de la Escuadra Hipólito Bouchard, ambos en "Junta de Guerra" acordaron
oponerse a la entrega de Guayaquil, prosiguiendo en estado de guerra. En
aquellas circunstancias, se produjeron cambios políticos en el país, con la
sublevación que encabezó Gamarra y que depuso al Presidente La Mar; el nuevo
jefe del gobierno peruano llegó a un entendimiento con los colombianos,
firmándose el Convenio de Piura, posteriormente el Tratado de Paz y Amistad
en Guayaquil en Setiembre de 1829, entre el plenipotenciario peruano Don José
Larrea y el colombiano Don Pedro Gual, en el cual se establecía :

* Reconocimiento de ambas partes por límites de sus respectivos territorios


los mismos que tenían antes de su independencia los antiguos Virreinatos de
Nueva Granada y el Perú.

* La obligación de realizar recíprocas cesiones de pequeños territorios que


contribuyan a fijar la línea divisoria de una manera natural y exacta, capaz de
evitar competencias y disgustos entre autoridades y habitantes de las fronteras.

* El nombramiento y constitución por ambos gobiernos de una Comisión


compuesta por dos individuos por cada República que recorriera, rectificara y
fijara la línea divisoria.

* Sometiendo la decisión a un Gobierno amigo de ambos países, si surgieran


discrepancias.

En el año de 1830 se desintegró la Gran Colombia, dando nacimiento a Ecuador,


Colombia y Venezuela que ingresaron a la vida de países independientes. El
Ecuador aprobó su Constitución en Riobamba el 10 de agosto de 1830, y el Perú
luego de reconocerlo como nuevo Estado inicio cordiales relaciones
diplomáticas. Al año siguiente, en 1831, llegó al Perú Don Diego Novoa, Encargado
de Negocios del Ecuador y entabló conversaciones con nuestro Ministro de
Relaciones Exteriores Don José María Pando, entre quienes se firmó dos
Tratados, uno de Amistad y Alianza y otro de Comercio. En el primero se
tomó la decisión de formar una cuádruple alianza incorporando a Chile y Bolivia
para los casos de sufrir agresiones extrañas.

A pesar de los acuerdos llevados a cabo, a los Tratados realizados, continuaron


durante varios años los problemas con el Ecuador, llegándose a redactar diversos
tratados con el fin de lograr un entendimiento y paz entre los dos países; pero
en 1857 el Ecuador considerándose con derechos a las tierras amazónicas, cedió
en parte de pago a sus acreedores ingleses una cantidad considerable de tierras
de Canelos entre el río Bobonaza. Esta actitud arbitraria, motivó la protesta de
nuestro representante en Quito, Don Juan C. Cavero, amparando su protesta en
el Uti possidetis de 1810. Ecuador por medio de su representante Don Antonio
Mata, negó todos los derechos del Perú; ante estos hechos el presidente don
Ramón Castilla, al ver amenazada la paz, procedió al bloqueo del puerto de
Guayaquil y a su ocupación; este conflicto terminó con el Tratado de Paz de
Mapasingue, el 25 de Enero de 1860, suscrito por Don Manuel Morales por el
Perú y Don Nicolás Estrada por el Ecuador, en el cual se consideraba entre
otros lo siguiente:

* La nulidad de la adjudicación de terrenos que el Ecuador hizo a sus


acreedores británicos.

* Se convino en la rectificación de los límites territoriales, mediante una


Comisión Mixta que debía ajustarse a los documentos presentados por ambas
partes, estando vigente lo enunciado por el derecho de uti possidetis
reconocido por el artículo V del tratado de 1829 entre la Gran Colombia y el Perú
y que tenían los antiguos Virreinatos del Perú y Santa Fe, fundados en la Real
Cédula de 1802.

Durante varios años, mientras se sucedían los cambios de gobierno en el


Ecuador como en el Perú, el problema de límites seguía vigente, celebrándose
reuniones diplomáticas que llegaron a contiendas bélicas, hasta que en 1879,
estando en el gobierno del Ecuador el General Ignacio de Veintimilla, inició el
movimiento de sus tropas, en clara ventaja de que el Perú atravesaba los
desastres de la guerra con Chile; tomó posesión de los territorios que se hallaban
en disputa, llegando a atacar Tumbes, y aprovechando su superioridad numérica
y la situación en que se encontraba nuestro país, tomó posesiones en Jubones y
en Zarumilla, entre los ríos Machala y Santa Rosa. De igual manera, en la zona
montañosa llegaron al Alto Napo hasta la desembocadura del río Coca,
ocupando varios pueblos vecinos. Esta actitud adquirió características de mayor
indignidad, ya que el Perú en esos momentos sufría las consecuencias de la
pérdida de la Escuadra y de gran parte del ejército que había sido aniquilado en
el desastre sufrido tras la derrota frente a Chile. Al llegar el año de 1887, el
Ecuador volvió a ceder a sus acreedores ingleses terrenos de nuestra
pertenencia en el Alto Amazonas, lo que motivó la protesta del Perú por
intermedio del Ministro de Relaciones Exteriores Don Cesáreo Chacaltana,
terminando Ecuador por aceptar un arbitraje que solucionara el problema de
los límites acudiéndose a la intervención del Rey de España, y que debía emitir
un fallo definitivo e inapelable. España luego de aceptar el arbitraje, y recibir
los alegatos que fueron presentados por los diplomáticos Don José Pardo
Barreda, por el Perú, y Don Pablo Herrera, por el Ecuador. Pardo, se pronunció
de la siguiente manera:

* El derecho del Perú a los territorios de Maynas, de acuerdo a la Real Cédula


de 1802.

* El derecho al territorio de Tumbes como integrante del Corregimiento de


Piura en la Intendencia de Trujillo.

* El derecho al territorio de Jaén por haberse anexado al Perú sobre las bases
de la libre determinación.

* La aceptación de la anexión de Guayaquil al Ecuador, como compensación por


Jaén.

* La determinación de los límites entre ambos países.


Este alegato, ha servido de base a posteriores revisiones del litigio con el
Ecuador.

En 1901 surgió otro problema con posesiones en Aguarico, en esa fecha el


Prefecto del departamento de Loreto, el Coronel Pedro Portillo, redactó un
informe sobre la penetración ecuatoriana, así como las medidas que adoptó
para impedirla como reforzar la comisaría Fluvial de las riberas de los ríos
Napo y Aguarico, encomendando para ello a Don Manuel Carrillo, esto originó la
protesta del Ecuador que acusó a Carrillo de posesionarse de la boca del río al
frente de su escolta. El Perú respondió que en ningún momento había ocurrido
violación de dominios; sin embargo se ordenó el retiro de las fuerzas peruanas
hacia Iquitos, retiro que fue aprovechado por los ecuatorianos quienes
siguieron penetrando en territorio peruano, apoderándose del Alto Napo y del
río Aguarico, con el objetivo de acercarse al río Amazonas por la boca del río
Curaray.

El Coronel Portillo, enterado del avance ecuatoriano envió al Capitán Juan


Francisco Chávez Valdivia, oficial al mando de las tropas peruanas, quienes fueron
atacados por las tropas ecuatorianas librándose el combate de Angoteros (26 de
junio de 1903), en la cual hizo replegarse a las fuerzas ecuatorianas, logrando
el desalojo del lugar. Estos acontecimientos dieron lugar a firmarse en Quito
el Protocolo, entre el Ministro Plenipotenciario del Perú en Ecuador Don Miguel
Velarde, por el que acordaron ambos países someter el conflicto al arbitraje
de España, que aceptando, nombró como Comisario Regio al literato Don
Ramón Menéndez Pidal quien luego de recibir los informes del personal técnico
de geógrafos e historiadores, preparó la sentencia resolutoria que debía ser
elevada a conocimiento del Rey de España; pero antes que esto sucediera se
produjeron manifestaciones violentas en Quito y Guayaquil, con expresiones de
hostilidad para el Perú, con palabras que llegaron a hechos. Lima se cubrió de
indignación y se preparó un ejército de
20,000 hombres. Estos preparativos de guerra hizo intervenir a Argentina,
Brasil y los EE.UU. de Norteamérica, proponiendo a los países litigantes lo
siguiente:
* El retiro de las fuerzas de ambos países de las fronteras.

* El Perú replegó sus tropas a Tumbes.

* Ecuador las retiró hacía Machala.

* Se acordó la desmovilización de ambas fuerzas.

* Se acordó la presentación de un proyecto de Protocolo que obligaba a


esperar el Laudo Arbitral.

El protocolo no fue aceptado por Ecuador, pese a la intervención de los países


que se habían esforzado por impedir la guerra, esta actitud hizo que España al
apreciar la reacción nada conciliadora del Ecuador, decidió dar por terminada
su gestión arbitral sin pronunciar sentencia. Posteriormente se propuso llevar
el litigio al Tribunal Internacional de la Haya, planteamiento que tampoco
aceptó el Ecuador. Durante los años 1910 a 1924, siempre subsistieron las
reclamaciones y las conversaciones para un arreglo directo que propiciaba el
Ecuador, y el arbitraje que propugnaba el Perú, inclusive se adoptó la propuesta
"mixta", con la intervención del gobierno de Washington; pero estas gestiones
diplomáticas tampoco tuvieron éxito, produciéndose los incidentes bélicos de
julio de 1941 (Zarumilla), en que las fuerzas peruanas al mando de general Eloy
G. Ureta, rechazaron la agresión ecuatoriana y en admirable combinación de las
tres armas, en breves días ocuparon la provincia ecuatoriana de El Oro.

Los países americanos intervinieron como mediadores en el conflicto, entre ellos,


Brasil, Chile, Argentina y los EE.UU. de Norteamérica, quienes se reunieron en la
ciudad de Río de Janeiro, el día 29 de enero de 1942, firmándose el PROTOCOLO
DE PAZ, AMISTAD Y LIMITES entre el Perú y el Ecuador, sobre las bases del
Tratado de Amistad, Paz y Límites. Por el Perú intervino el Ministro de Relaciones
Exteriores Dr. Alfredo Solf y Muro y por el Ecuador el Sr. Julio Tobar Donoso.

La frontera establecida en dicho tratado está referida a los siguientes puntos:


a) En el Occidente

1.- Boca de Capones en el Océano Pacífico

2.- Río Zarumilla, aguas arriba y Quebrada Balsamal o Lajas

3.- Río Puyango o Tumbes, aguas abajo hasta la quebrada de Cazaderos

4.- Quebrada de Cazaderos, aguas arriba y por la divisoria de aguas entre ésta
y el Río Chira, hasta la naciente de la Quebrada de Pilares

5.- Quebrada de Pilares, aguas abajo, hasta su desembocadura en el Río


Alamor, siguiendo aguas abajo hasta su confluencia con el Río Chira

6.- Río Chira, aguas arriba

7.- Ríos Macará, Calvas, y Espindola, aguas arriba, hasta los orígenes de este
último en el Nudo de Sabanillas

8.- Del nudo de Sabanillas hasta el río Canchis

9.- Río Canchis, en todo su curso, aguas abajo

10.- Río Chinchipe, aguas abajo, hasta el punto en que recibe el río San
Francisco.

b) En el Oriente

1.- Desde la boca del Río San Francisco, en el Chinchipe, aguas arriba por este
río hasta su naciente

2.- De la naciente del Río San Francisco sigue por la divisoria de aguas que hay
entre el Río Zamora (ecuatoriano) y el Río Santiago (peruano), esto es, la
Cordillera del Condor; hasta la boca del Río Yaupi, en e Santiago

3.- Una línea hasta la boca del Río Bobonaza en el Pastaza. De allí otra línea recta
hasta la confluencia del río Cunambo con el Pintoyacu, para formar el Río Tigre

4.- Desde allí una línea recta hasta la boca del Río Cononaco en el Río Curaray,
siguiendo aguas abajo hasta el lugar llamado Bellavista
5.- Una línea hasta la boca del Río Yasuni en el Río Napo. Por el Napo, aguas abajo,
hasta la boca del Río Aguarico; 6.- Por éste, aguas arriba, hasta la confluencia
del Río Lagartococha o Zancudo, con el Río Aguarico

7.- El Río Lagartococha o Zancudo, aguas arriba, hasta sus orígenes y de ahí
una recta que vaya a encontrar el Río Güepí, y por éste hasta su
desembocadura en el Río Putumayo, y por el Putumayo arriba, hasta los límites
del Ecuador y Colombia.

Firmado este Protocolo, el Perú no perdió ni ganó nada, solo reafirmó sus
derechos con un espíritu de justicia, de acuerdo a los principios existentes,
han quedado definitivamente fijadas nuestras fronteras y determinado el
patrimonio territorial del Perú.

MAR LITORAL

El territorio nacional no solo comprende nuestra geografía que se encuentra


delimitada por las fronteras, hacia el oeste el Perú también comprende lo que
se denomina EL MAR TERRITORIAL, en una extensión de (200) millas desde
sus costas. En el concepto de mar territorial se consideran dos importantes
aspectos:

a) El Zócalo Continental o Plataforma Submarina

Viene a constituir la prolongación en el mar del territorio del estado ribereño.

b) El Mar Adyacente a sus Costas

Este derecho se extiende también sobre las riquezas que se encuentran tanto
en el zócalo continental (petróleo principalmente) como en el mar adyacente
(riqueza ictiológica o fauna marina) y por tanto de ejercer su soberanía. Al
amparo de esta doctrina, el 1 de agosto de 1947, el Presidente del Perú Dr.
José Luis Bustamante y Rivero y su ministro de Relaciones Exteriores Dr.
Enrique García Sayán, expidieron el Decreto Supremo No. 781 que estableció la
soberanía del Perú sobre la plataforma submarina o zócalo continental y sobre
el mar adyacente a una distancia de 200 millas marinas de nuestras costas.
Este histórico decreto supremo dice en su parte resolutiva lo siguiente:
1.- Declara que la soberanía y jurisdicción nacionales se extienden a la plataforma
submarina o zócalo continental e insular adyacente a las costas continentales e
insulares del territorio nacional, cualesquiera que sea la profundidad y la
extensión que abarque dicho zócalo.

2.- La soberanía y la jurisdicción nacionales se ejercen también sobre el mar


adyacente a las costas del territorio nacional, cualesquiera que sea su
profundidad y en la extensión necesaria para reservar proteger, conservar y
utilizar los recursos y riquezas naturales de toda clase que en o debajo de
dicho mar se encuentren.

3.- Como consecuencia de las declaraciones anteriores, el Estado se reserva el


derecho de establecer la demarcación de las zonas de control y protección de
las riquezas nacionales en los mares continentales e insulares que quedan bajo,
el control del gobierno del Perú y de modificar dicha demarcación de acuerdo
con las circunstancias sobrevivientes por razón de los nuevos descubrimientos,
estudios e intereses nacionales que fueron advertidos en el futuro; y, desde
luego, declara que ejercer control y protección sobre el mar adyacente a las
costas del territorio peruano en una zona comprendida entre esas costas y una
línea imaginaria paralela a ellas y trazada sobre el mar a una distancia de
doscientas (200) millas marinas desde cada uno de los puntos de contorno a ellas.

4.- La presente declaración no afecta el derecho de libre navegación de naves de


todas las naciones, conforme al derecho internacional.

La soberanía declarada por el Perú sobre su mar territorial, fue reafirmada


por la Declaración de Santiago, firmada en la capital chilena, el 18 de agosto de
1952, por la cual los gobiernos de Perú, Chile y Ecuador proclaman como norma
política internacional marítima, la soberanía y jurisdicción exclusiva sobre el
suelo y sub-suelo que a ella corresponde. Desde entonces son muchos los países
latinoamericanos que han proclamado la tesis de las doscientas millas, tesis que
se va extendiendo cada vez más en el mundo no obstante la oposición de las
grandes potencias.

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