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CAPÍTULO I

LA FUERZA TERRESTRE

A. LA GUERRA

Es una lucha entre grupos armados organizados, en la que participan de manera activa todas las

fuerzas de los estados involucrados y tiene como finalidad combatir al enemigo hasta someterlo y

destruirlo. Es el último recurso que básicamente constituye el quebrantamiento de la voluntad de

lucha del adversario, permite el libre acceso a un objetivo político, cuyo valor justifica el costo y el

riesgo de haber entrado en ella, confiando en que así se crearán las mejores condiciones para una

paz estable.

Desde el punto de vista del Derecho Internacional, la guerra es justificable, si constituye la

reivindicación del derecho por la fuerza. Sin embargo, su última finalidad será siempre la de
alcanzar

la paz. La situación estratégica (geográfica, demográfica, económica, política, militar) del Estado es

determinante en cuanto a establecer las clarificaciones y precisiones indispensables para lograr el

respeto efectivo del derecho de la guerra. El derecho de la guerra rige formalmente los conflictos

armados internacionales.

1. Paz, Crisis y Guerra

Todo estado es susceptible de encontrarse en cualquier momento en paz o en guerra; sin


embargo, la

realidad política y militar es actualmente mucho más compleja. Mientras la paz constituye la meta,
es

posible estar en conflicto sin existir una declaración formal de guerra; aparece, por tanto, una

situación intermedia que, teniendo como extremos del espectro, la paz y la guerra, no puede

considerarse como una u otra, y se la denomina crisis.

Estas tres situaciones, paz, crisis y guerra, no se presentan totalmente nítidas, por lo que los

escenarios entre ellas, serán a menudo difusos y frecuentemente entrelazados.

La paz es una condición que existe en las relaciones entre grupos, clases o estados, cuando

prevalece la ausencia de violencia o la amenaza de la misma, tanto en forma directa como


indirecta.

La crisis constituye una situación de tensión que, alterando el equilibrio existente, puede tener
repercusiones importantes en la seguridad externa o interna, e incluso dar lugar a un conflicto

armado. En toda crisis existe una acción o se produce una situación que, alterando el proceso de

normalidad, puede tener consecuencias importantes que exigen, para prevenirla o re mediarla, la

adopción de medidas urgentes de todo tipo, entre las cuales se puede incluir el empleo de las
FF.AA.

La guerra es la acción violenta del poder nacional por la consecución y/o mantenimiento de los

objetivos nacionales. La guerra moderna es la aplicación de la presión política, económica,

psicológica y física por parte de un estado, un grupo de estados o una parte de la población de un

estado, contra el pueblo o el gobierno establecido, de otro o del mismo país, para alcanzar
objetivos

políticos determinados; es un fenómeno social complejo de naturaleza fundamentalmente


humana.

2. Otros Aspectos de la Guerra

El empleo de las fuerzas militares causa un gran impacto en la sociedad, lo que hace que en la

actualidad, hayan cobrado una importancia decisiva los siguientes aspectos:

a. Respaldo legal, amparado en el derecho internacional, en la Constitución y en las leyes

nacionales;

b. Apoyo de la población, que debe aceptar en todo momento la decisión política y en

consecuencia las operaciones que realizan las unidades militares en defensa de los intereses

nacionales; y

c. Apoyo de los medios de comunicación social, no sólo por la influencia de los mismos en la

opinión pública, sino como instrumento para satisfacer la información oportuna y veraz que la

sociedad demanda sobre el desarrollo de las operaciones.

Estos aspectos pueden condicionar las decisiones políticas y traducirse en limitaciones impuestas

a las operaciones militares, tanto en el alcance, en los procedimientos y en la duración. Estas

limitaciones influirán en la planificación y conducción de las operaciones.

B. LA FUERZA TERRESTRE

La Fuerza Terrestre (F.T) como parte constitutiva de las FF.AA, con base en el Art. 158 de la
Constitución Política de la República del Ecuador, tendrá como misión fundamental: La defensa de
la

soberanía y la integridad territorial.

Está subordinada al gobierno nacional, por medio del Ministerio de Defensa Nacional, y se
identifica

con los ideales y valores morales de la institución armada, entre los que se destacan los siguientes:

La disciplina: Factor de cohesión que obliga a todos por igual y tiene su expresión colectiva en el

acatamiento a la Constitución de la República y a las leyes vigentes.

El sentido del honor, del deber y de la justicia: Impulsa a obrar siempre bien y lleva al militar al

estricto cumplimiento de sus obligaciones.

La lealtad, el compañerismo y la integridad: Inspiran las relaciones entre los componentes de la

fuerza.

La abnegación: Exige conseguir la eficacia en el servicio, especialmente en el combate.

El respeto a la dignidad y a los derechos inviolables del ser humano: Incluso con el combatiente

enemigo, de acuerdo con lo que disponen las leyes y el derecho internacional humanitario.

El Ejército recibe del Estado, a través del Ministerio de Defensa, los recursos humanos y
económicos

con los cuales ha de organizar y preparar sus fuerzas. Estas han de ser capaces de disuadir a

cualquier posible amenaza y ejecutar las operaciones militares que se les asi gne, procurando que
el

costo humano sea el menor posible.

La preparación para conseguir el mayor grado de eficacia para la guerra es, en tiempo de paz, la

actividad principal del Ejército; ello le permitirá cumplir las misiones de combate que se le

encomiende y ser empleada con garantía de éxito en otras misiones no bélicas y de defensa
interna.

1. La Fuerza Terrestre en la Paz, Crisis y Guerra

La naturaleza de la contribución militar a las situaciones de paz, crisis y guerra es significativa y

destacada. En tiempo de paz, la fuerza militar es esencial para mantener la soberanía y apoyar al

desarrollo nacional, protegiendo, respaldando y brindando soporte a las demás expresiones del

poder nacional.

En este contexto, la F.T debe considerar lo siguiente:


a. Mantenerse en condiciones de disuadir a los potenciales adversarios de cualquier agresión,

coacción o intimidación contra la soberanía nacional;

b. Participar en operaciones de apoyo a la paz, individualmente o dentro de las organizaciones a

las que el país pertenece; y

c. Colaborar con las autoridades civiles para hacer frente a casos de grave riesgo, catástrofe,

calamidad u otra necesidad pública de naturaleza análoga que desborde la capacidad de los

organismos o instituciones que participan en estas acciones.

En la crisis, la Fuerza Terrestre constituye un elemento disuasivo, y si esta se emplea, su

participación estará limitada, siendo las actividades políticas, y no las militares, las que conforman

los principales medios para concluir la crisis con éxito. La F.T. en estas situaciones puede cumplir

con lo siguiente:

a. Apoyar militarmente a la resolución de la crisis, tanto a nivel nacional como en el marco de las

organizaciones a las que el país pertenece; e

b. Incrementar su estado de alistamiento según las previsiones nacionales y los acuerdos

internacionales suscritos por el Estado.

En la guerra, son los medios militares los que determinan el modo de finalizar el conflicto, sea este

de orden interno o externo. En esta situación, la F.T cumplirá con las siguientes actividades:

a. Rechazar cualquier agresión contra la integridad del territorio nacional; y

b. Estar en condiciones de sostener el esfuerzo de las operaciones, minimizando los efectos de la

agresión, generando las fuerzas necesarias, reforzando y apoyando a las fuerzas

comprometidas, considerando la protección debida a las diferentes categorías de personas y

de bienes y las contribuciones de los intermediarios y de los Estados neutrales, segú n lo indica

el Derecho Internacional para los conflictos armados.

2. Organización básica de la Fuerza Terrestre

Tanto en tiempo de paz como en la guerra, la F.T debe estar organizada de tal manera que pueda

cumplir con las misiones impuestas, para lo cual debe contar con los órganos de comando, de

planificación, operativos, técnico-administrativos y otros; además, en coordinación con las otras

ramas de las FF.AA estar en capacidad de pasar del estado de paz al de guerra mediante la
movilización.

El Ejército puede ser considerado bajo dos acepciones básicas: como institución en tiempo de paz

y como institución movilizada en tiempo de guerra.

a. La Fuerza Terrestre

Como Institución es un componente básico de las FF.AA integrada fundamentalmente por

unidades terrestres con capacidad para disuadir, en coordinación con las otras instituciones

armadas, a los presuntos adversarios.

La F.T posee en su organización: mandos, repartos, recursos tanto humanos como materiales,

institutos, todo esto bajo un marco legal.

Su función principal es el fortalecimiento institucional y apoyo al desarrollo nacional.

b. La F.T Institución Movilizada (preparada para la guerra)

Esta se materializa al pasar del estado de paz al de guerra, mediante el completamiento del

personal, medios administrativos y logísticos necesarios para afrontar la guerra. Es decir, se

prepara y organiza para cumplir con la campaña terrestre y/o conjunta, conformando los

comandos operacionales, dependiendo del tipo de conducción indirecta o directa,

respectivamente, que ejerza el Comando Conjunto. En esta organización se conforma el

Comando Administrativo Logístico (COMAL), cuya misión es apoyar a las operaciones en las

áreas de personal y logística.

c. El Comando de Operaciones Terrestres (COT).

El COT está integrado por un comando y un estado mayor que le permiten al Ejército, planificar

el entrenamiento de las unidades militares.

d. Comando Operacional

Corresponde al empleo de fuerzas de más de una institución, bajo el mando centralizado en la

planificación y conducción de las operaciones por parte del Comando Conjunto de las Fuerzas

Armadas, pudiendo ser la ejecución y control descentralizados.

e. La División de Ejército

Es una gran unidad de carácter táctico administrativo, planifica y coordi na el empleo de la

brigadas, cuando es necesario se refuerzan, es un ente administrativo como el Comando de la


Fuerza, con la misión de alistar equipar y entrenar, para la conducción directa del CCFFAA.