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Historia y Política de la Educación Argentina.

El Sistema Educativo ante nuevas realidades socioeconómicas y políticas (1930-1966)


Para comenzar a hablar de un sistema educativo, tenemos que hacer un recorrido por la Constitución
de 1853. De la cual se crearon dos proyectos de Nación, uno idealizada por Juan Bautista Alberdi,
inspirador de dicha Constitución, y el otro por Domingo Faustino Sarmiento. Los dos querían dotar al
país de una constitución liberal y una organización republicana del poder político, ejerciendo una
constitución que garantizara derechos y obligaciones para los ciudadanos y un gobierno con división
de poderes.

Alberdi, se ocupaba de la organización económica y las instituciones, quería unir y hacer prosperar
a la sociedad que amparaba a todos los argentinos, reclamaba que era necesario invertir trabajo y
esfuerzo. Consideraba que la educación se subordinaba a la economía y a los cambios
demográficos-culturales. Primero se debía traer inmigrantes para que se produzca un cambio de
hábitos y valores y luego poder educar, no solo alfabetizando, sino que también enseñando a
trabajar. Su plan consistía en una Nación Moderna, prolongando Europa en América.

Sarmiento, en contra de nuestras raíces hispánicas, adjudicó el atraso de los pueblos


latinoamericanos a la combinación entre la sangre y la cultura española y la indígena. Al visitar
Estados Unidos en 1847, quedó impresionado por los aspectos más democráticos del naciente
sistema educativo norteamericano. Observó el interés de que la educación púbica estuviera sujetada
a la sociedad desde abajo, que la comunidad fuera un sujeto activo de su propia educación y que la
religión no fuera contradictoria con el desarrollo de una pedagogía moderna. Le propuso a la
población, una educación básica integral que elevara su cultura. Dio importancia al desarrollo de
escuelas de Artes y Oficios y quiso una educación racional y científica.

Promovió el sistema educativo más democrático de su época e idealizó un sujeto abstracto que jamás
llegó a existir. Quiso construir un modelo educativo capaz de operar sobre la sociedad cambiándola
y controlándola, y creyó posible imponer una forma de ser, de sentir y de hablar a quienes escapaban
de la categoría de bárbaros.

La Educación Popular era una educación básica para la población, de la cual se encargaba el estado.
Ideaban métodos de enseñanza de lectura y escritura, formas de organización escolar y una
administración educativa, mostrando así, conocimientos de experiencias escolares occidentales.

Tanto Alberdi como Sarmiento tenían un mismo objetivo, eliminar la barbarie, uno a través del trabajo
y otro a través de la educación.

La Constitución de 1853, planteaba que era posible transformar a la Argentina en una Nación
moderna, estableciendo el liberalismo económico y construyendo en Estado republicano. La
Argentina como un país civilizado. La educación fue delineado en el texto constitucional,
estableciéndose la obligatoriedad de asegurar la educación primaria en las provincias – Artículo 5°.

Los colegios, fueron transformados en Colegios Nacionales, en 1863, ya que pasaron a depender de
la Nación. Concurrían solo varones, dándole el pase al ingreso a universidades. Eran lugares de
formación moral y solo para sectores de clase social alta.

En 1870 se fundó la Escuela Normal de Paraná. Expandiendo el mismo modelo a 38 escuelas


normales nuevas.

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En 1875, se comenzó a hablar de la necesidad de una Ley de Educación Común, dictándose dicha
ley, como consecuencia de la reforma de la Constitución provincial de 1873. Establecía que la
enseñanza primaria debía ser gratuita y obligatoria.

En 1882 nace el Primer Congreso Pedagógico Sudamericano. Estableciéndose la primera ley de


educación con un fondo estatal para su financiamiento, la obligatoriedad escolar, la enseñanza media
fundando el Colegio Preparatorio pasando a ser Colegio Nacional. Reafirmando la educación como
un medio para combatir las tendencias que buscaban disolver el papel de la religión, estableciendo
una escuela que sería neutral para todos los inmigrantes, pero bajo control del Estado.

En 1884, se funda la Ley 1.420, decretando una educación nacional común, laica, gratuita y
obligatoria. En 1885 la Ley Avellaneda y en 1905, la Ley Láinez, autorizando a la nación a instalar
escuelas de su jurisdicción, tanto nacional, provincial y privado, en las provincias que lo solicitan.
Gracias a esta última ley, quedo legalmente organizado el sistema educativo argentino.

Surgen las escuelas comerciales e industriales, y empieza a haber una mayor presión por el sistema
de formaciones más vocacionales, como la formación docente, consolidando un nivel secundario
más generalista. Se va a producir en el primer tramo del siglo XX una creciente propuesta de un
curriculum nuevo que incluya estas nuevas formaciones vocacionales, causando propuestas
distintas. Algunas de éstas, es formar en un ciclo básico y que tenga ramificaciones o que se
construya trayectos en común de juntar el modelo de colegio nacional con la escuela normal para
que haya salidas de titulación distintas.

En 1910, crecían las alternativas pedagógicas espiritualistas y antipositivistas. El espiritualismo


liberal adquiría a la Escuela Nueva o Escuela Activa, vinculado con el nacimiento del sindicato
docente.

En 1916 el gobierno radical ascendió al poder y proporcionó a los educadores progresistas un marco
político permisivo para el desarrollo de sus ideas y experiencias, pero esta propuesta no se concretó.
CRISIS DEL SISTEMA.

En 1918, empezó a haber un clima de reforma, en la universidad de Córdoba, dando lugar al


Movimiento Reformista y extendiéndose por toda Latinoamérica, al mando del socialismo.
Reclamaban contra el oscurantismo universitario, los métodos enciclopédicos, el autoritarismo y
elitismo de la jerarquización universitaria. En contraposición, reclamaban una renovación
pedagógica, la vinculación de la Universidad con el resto de la sociedad, un vínculo más humano
entre docentes y alumnos y la participación de estudiantes y graduados en el gobierno universitario.
Este movimiento tuvo transcendencia ya que obtuvo el apoyo del sindicalismo cordobés.

Con la anulación de la Reforma Saavedra Lamas, quedó reestablecida la estructura tradicional y


volvió a reinar el curriculum enciclopédico. Se abandonaron los intentos de construir una relación
pedagógica entre escuela y trabajo.

En 1920, se empieza a deteriorar la relación entre el gobierno y la docencia, a la demanda de mejores


condiciones laborales se suma la irritación por el gobierno de Alvear, aliándose con los
conservadores y gestiona cargos directivos del sistema escolar a funcionarios políticos.

Pero algunos representantes de la pedagogía anterior, como José Rezzano, tratan de


institucionalizar algunas innovaciones. Este proceso comienza con la reforma dominada Sistema de
Labor y Programas del Consejo Escolar 1 o Reforma Rezzano, influida por el pragmatismo
democrático de John Dewey, que consiste en un sistema integral de educación/trabajo. La reforma
de prioridad a las necesidades biológicas y psicológicas del niño y centra el interés en la organización

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de los contenidos que respondiera a los lazos que unen las cosas. Propone que la enseñanza de la
historia fuera un cuadro vivo y la educación cívica una práctica y no una serie de contenidos vacíos,
enfrentó al positivismo normalista pero nunca pretendió abandonar los rituales, siendo éstos los que
construían la identidad de la escuela pública. Los docentes eran patriotas pero reclamaban su
derecho a diseñar las ceremonias escolares.

Se generó una división entre la educación y el trabajo, ya que no se pudo concretar ningún proyecto
pedagógico vinculando la educación en un ideal industrialista y modernizante.

DÉCADA INFAME
Hasta 1930 la situación escolar básica de los sectores populares había mejorado durante las
administraciones radicales: mayor población escolar, más maestros, más escuelas, reducción del
analfabetismo. Pero ningún sector reconoce estos procesos, ya que el segundo mandato de Yrigoyen
tiene una mala administración y una enemistad con los docentes. Dado esto, nadie puso resistencia
al gobierno surgido en 1930 que derrocó a Yrigoyen.

En 1929 se da comiendo a una crisis capitalista mundial, que produce cambios económicos, y
desgaste político, interno y externo del radicalismo. Las oposiciones, tanto de derecha como de
izquierda; de clase alta, como de clases bajas; por acción o por omisión; facilitan el camino del golpe
de Estado.

Durante el corto gobierno de José Uriburu, se abre un nuevo período político. Asume Terán como
Ministro de Educación, provenía del normalismo y responde a las demandas de los docentes, las
provincias y territorios nacionales fueron dotadas de consejos escolares, pero trata de darles un
carácter burocrático impidiendo la participación de los vecinos. Repudia el reformismo universitario
y la escuela nueva, y propone centrar la educación en la moral. Había que impulsar la gestión privada.

Se somete a elecciones de la Provincia de Buenos Aires, siendo la UCR quien gana esas elecciones.
Entonces el gobierno anula el comicio, e inaugura lo que se justificó como el “Fraude patriótico”. No
volvería a haber elecciones libres hasta 1945. Y el gobierno quedaría en manos de “la concordancia”,
un acuerdo entre radicales antipersonalistas, conservadores y una rama del socialismo.

En la década de 1930, también, cobra fuerza el pensamiento nacionalista de las fuerzas armadas,
que piensa el poderío bélico en términos, no ya de dotación militar, sino como nación en guerra: se
requiere una gran industria nacional que sirva de base a la fuerza bélica. Bajo esta concepción se
desarrolla una industria militar.

Junto con la industria cobra vigor una nueva clase obrera, que mezcla inmigrantes europeos con
migrantes internos, provenientes del interior, y que desarrolla una experiencia de lucha y
organización a partido de sindicatos en los que es creciente la influencia del Partido Comunista.

A comienzos de la década del ’40, se entabla una nueva conformación estructural: la clase
organizada, la industria sustitutiva y el actor militar.

Durante el gobierno de Justo, Cárcano, presidente del Consejo Nacional de Educación, se comienza
a suprimir los centros de estudiantes en los colegios secundarios. Se persiguen a los docentes que
tenían posturas radicalizadas, laicistas y escolanovistas, y se hacen más estrictas las normas para
el ejercicio de la docencia y se ordena la enseñanza privada, en cuanto a la enseñanza técnico

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profesional de nivel medio, se crearon o transformaron escuelas normales regionales, escuelas
prácticas del hogar, comerciales y de orientación regional.

Como la década del ’30 va acompañada de la religión. En 1937 la enseñanza religiosa es obligatoria
en todas las escuelas públicas. Tras el avance del nacionalismo autoritario, se genera un
pensamiento pedagógico enfrentado al autoritarismo que reivindica la ley 1420 y la Reforma
Universitaria.

El desencuentro se va a producir, cuando surja el peronismo, dado que este sector va a ser incapaz
de diferenciarlo fascismo (dictadura), y por lo tanto va a pasar a militar en las filas de antiperonismo.

El Peronismo
Cuando el peronismo llegó al poder, la gente temió por el futuro de la educación. La oligarquía, por
ejemplo, temía que los “cabecitas negras” invadieran las limpias aulas de la escuela. Sumando una
serie de pautas del gobierno, sentían que la estética populista insultaba su buen gusto conservador.

La iglesia argentina se inclinaba más bien hacia el corporativismo y el franquismo; e identificaban el


peronismo con el fascismo. Junto a sectores oligárquicos, se preocupaban por desarrollar un sistema
de educación privado, e independiente del gobierno.

Formaron logias, y creían que la Argentina blanca e hispánica debía expandirse y la educación
inculcar a la población de la esencia de lo nacional.

Hubo así, una fractura entre discursos políticos pedagógicos: Peronismo y Radicalismo

Radicales y democráticos formaban un bloque, que defendía la educación estatal, laica, obligatoria
y gratuita, y la reforma universitaria. Algunos de ellos fueron Olga y Leticia Cossettini, Antonio Sobral,
Luis Iglesias; quienes se alinearon en defensa de los principios educativos liberales contra el avance
del nacionalismo; sin comprender la estabilidad popular y sus posibilidades democráticas. El
gobierno peronista se dedicó a perseguirlos.

El peronismo heredó del régimen del 43, funcionarios ultranacionalistas que querían para la escuela
el carácter de un regimiento. No entendían de la misma manera el problema de la participación
popular y tenían distintas concepciones pedagógicas.

Se demandaba aprender oficios, las mujeres querían estudiar, los empresarios reclamaban personal
más capacitado, los inmigrantes del interior necesitaban atención educacional.

El sistema educativo argentino vivía una crisis de crecimiento.

Algunos normalistas formados con ideas de la Escuela Nueva coincidían en la postura


antiracionalista y antipositivista del peronismo. Enfrentados el peronismo y los liberales, avanzó el
nacionalismo católico en educación.

Las relaciones con la docencia


Al comenzar la década peronista, la docencia estaba cargada de demandas y requería un
ordenamiento del campo técnico-profesional que aclara cuestiones entre los docentes y el Estado.
Se necesitaba una reglamentación del ejército profesional que incluyera el régimen de ingreso a la
docencia y la promoción por concurso. Legitimar la relación reglamentada entre funciones, estatus,
remuneraciones y cargos en el sistema, capacitaciones y antigüedad. Se reclamaba la revalorización

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y reubicación de docentes y alumnos de zonas marginales (fronteras, discapacitados y capacitación
laboral).

La posición docente frente al peronismo fue ambigua en los primeros años. La suspensión de la
aplicación de la Ley 1420 y la posición antilaicista militante del Ministerio de la educación fueron
cuestiones que enervaron aún más la relación.

Los docentes carecían de una organización nacional y dirigencia capaz de elaborar propuestas que
fueran más allá de la defensa de la legislación. El gobierno mantuvo la posición antiformalista casi
hasta el final y organizó un sindicato oficialista, la Unión de docentes Argentinos (UDA).

En 1954 se promulgó el Estatuto del Docente del General Perón, que alcanzó a todos los docentes
nacionales. Esto cayó mal a los docentes, ya que cometía el error de darle el cuerpo legal un tono
partidario. Contribuyendo a una mala relación entre los docentes y el gobierno.

Un plan Nacionalista Popular


Las reformas más importantes al sistema educativo fueron realizadas durante el primer gobierno
peronista y se fundamentaron en los principios del Primer Plan Quinquenal.

Éste destacaba la búsqueda de una filosofía educacional que equilibre materialismo e idealismo y
que haga compatible el principio de democratización de la enseñanza, patrimonio igual para todos,
con la creación de una modalidad de compensación para quienes no han tenido las oportunidades
de educación. Debía haber enseñanza práctica y profesional en el nivel medio.

La opinión oficial, era que los problemas educacionales se debían a las influencias del normalismo
positivista y liberal, falta de sentido nacional, persistencia del enciclopedismo, y a defectos en la
organización escolar de base positivista.

Jorge Arizaga (secretario de educación, docente, adherente del escolanovismo. Daba importancia a
la educación práctica. Relaciona la enseñanza con el medio social y con el desarrollo económico),
trató de dar respuesta a los grandes problemas pedagógicos históricamente no resueltos. Proponía
la educación del espíritu, la instrucción para el trabajo, la vinculación con la realidad y la formación
del hombre para la Nación. Intentaba alejarse del nacionalismo católico y del liberalismo
normalizador.

Se enfrentaba con el enciclopedismo academicista y ultranacionalista; pretendía formar en el niño la


inteligencia práctica, sin dejar de enseñarle el dominio de las normas, los sentimientos y la voluntad
de superación moral, dentro de la concepción argentina del mundo y de su vida. El principio básico
organizador era el idioma y la historia nacional. Incluía la educación moral y religiosa.

Se trataba de vitalizar la escuela dándole activa participación en la vida social. El factor considerado
más eficiente para lograrlo era el trabajo, entendido integralmente y no sólo como adiestramiento.

El nuevo plan contemplaba una enseñanza primaria formada por:

 Un primer ciclo operativo preescolar de dos años (4 y 5 años)


 Un segundo ciclo obligatorio de cinco años (6 a 11 años)
 Un tercer ciclo obligatorio de dos años (12 a 14 años), que se componía a su vez de cursos
para formar obreros con nivel de oficiales para todas las especialidades (manejo de
herramientas para oficios, huertas, manufacturas y comerciales). Se ingresaba previa
acreditación de aptitudes, y era gratuito sólo para quienes demostrasen imposibilidad de
pagarlo.

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Después de 5 años de especialización, los maestros de primaria podían optar por ingresar a dos
modalidades de enseñanza superior no universitaria: el magisterio primario o el profesorado
secundario. Otra modalidad introducida son las escuelas de capacitación, perfeccionamiento y
especialización. Que proporcionaban títulos habilitantes.

La educación técnica era gratuita para todo obrero, artesano o empleado que viviera de su trabajo.
Las empresas debían colaborar con becas.

Las propuestas de Arizaga completaba la resolución del Primer Plan Quinquenal del viejo Consejo
Nacional de educación; de la cual dependían tres secciones: enseñanza primaria, media y técnica.
Que ubicaba a la educación laboral, dentro de las responsabilidades del sistema educativo oficial.

Pero la reforma tuvo corta vida. El sistema del bachillerato clásico, fundado por Mitre, resistió. Una
brecha entre distintas concepciones del sujeto de educación argentina atravesaría el cuerpo de la
educación media peronista. Se construyó un discurso político educativo que incorporaba
algunos elementos nuevos.

La reforma del primer gobierno peronista pretendía erradicar la discriminación. Se daba repuesta sin
precedentes a la demanda de educación de los sectores populares. Pero se les diseñaba una zona
especial del sistema, separada del tronco clásico, por reglamentaciones y requerimientos.

La educación superior universitaria, sería gratuita y exigía calificaciones suficientes en el secundario


para acceder a ella. Estaría gobernada por un Consejo Universitario, acordado por el Senado,
profesores y alumnos. En el cuerpo docente, habría profesores extraordinarios plenos,
extraordinarios y titulares. Ingresarían por oposición pública, y su cargo sería remunerado
dignamente. Los alumnos serían regulares o libres. Se formaría un fondo de becas por parte del
Estado.

Observaciones de la primera reforma del sistema educativo hecha por el peronismo:

 La orientación práctica y educación técnica y profesional consiguen un lugar importante.


 Llama la atención que no se incluya la gratuidad en el nivel secundario. Una hipótesis, puede
ser que se consideraba que el nivel medio debía ser selectivo y que a la universidad debían
llegar los mejores estudiantes. O a la importancia del aporte empresarial para sostener el
nivel medio técnico, capacitación de recursos humanos, inmediato interés de ese sector.
 En el plan de gobierno 1947 – 1951, se establece como lema: Popularizar la universidad y
difundir la cultura universitaria.

El Primer Plan Quinquenal consideraba problema del Estado la promoción y el enriquecimiento de la


cultura nacional. Preveía dos vías principales para la acción cultural: por la enseñanza y por la
tradición (folklore, danza, efemérides patrias, religión, familia, historia, idiomas).

Éste plan reflejaba una tendencia del nacionalismo popular arrancada de la obra del pedagogo Saúl
Taborda.

La derecha contraataca.

Los sectores más reaccionarios, consiguieron la renuncia de Arizaga y la interrupción de su reforma.

En 1949, se retrocedió respecto de las propuestas del Primer Plan Quinquenal. Quedó consagrada
la subsidiaridad del Estado en materia de educación, y se incorporó una fórmula de limitada
autonomía para las universidades. El gobierno quedó aún más enfrentado con el movimiento
estudiantil y docentes.

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En la reforma constitucional de 1949, fueron incluidas la obligatoriedad y gratitud de la enseñanza
primaria elemental en las escuelas del Estado. La enseñanza media y superior sólo estaría
oficialmente garantizadas para los alumnos más capaces y meritorios, mediante becas.

El nuevo texto constitucional tenía como prioridad el desarrollo del vigor físico de jóvenes, el
perfeccionamiento de sus facultades intelectuales y sociales, y luego su capacitación personal, como
parte de la planificación centralizada del desarrollo nacional; distinto de la concepción neoliberal del
peronismo de los años 90.

La constitución de 1949 interrumpió la gestión de un modelo pedagógico nacionalista popular


que hubiera tenido una magnífica oportunidad de ser probado.

Subsistió el circuito paralelo de educación laboral, de tres ciclos. La reforma tendió a volver uniformes
a nivel nacional los currículos y a adaptarlos a las necesidades del desarrollo industrial.

Se crearon numerosos establecimientos de educación técnica, Misiones Monotécnicas y de


Extensión Cultural y las Misiones de Cultura Rural y Doméstica.

En 1944 habían sido reglamentados el trabajo de menores y de aprendizaje industrial, y se creó la


Comisión Nacional de Aprendizaje y Orientación Profesional (CNAOP).

La universidad Obrera Nacional fue creada en 1948; distinto del compuesto por el primario y
bachillerato clásico; y estaba dirigido a sectores más modestos.

La enseñanza media normal en 1955, duplicó su población desde 1943. El sistema educativo privado
había decrecido al término del segundo gobierno peronista.

Perón iniciaba un doble juego de poder con la iglesia. Por un lado favorecía al liberalismo católico
que quería desarrollar un sistema escolar propio y ratificaba la enseñanza religiosa en las escuelas
públicas; por otro lado, incorporaba formas de control de la acción eclesiástica dentro de la
educación. Organizó en 1947 la Dirección General de Instrucción Religiosa, que controlaba los
programas de religión de escuelas públicas. Con la Ley 13.047/47 (Estatuto para el Personal Docente
de los Establecimientos de Enseñanza Privada y el Consejo Gremial de Enseñanza Privada), se
ordenaron los establecimientos particulares en varias categorías: adscripto, oficial, libre y de
enseñanza general.

La disputa por la educación social

La política de asistencia social de la Fundación Eva Perón, estuvo vinculada a la incorporación de la


mujer a la vida política y puso en peligro el poder que la Iglesia sostenía mediante la beneficencia y
las obras de caridad. La Unión de Estudiantes Secundarios, los Campeonatos Deportivos Evita, o la
atractiva Ciudad Infantil, abrían circuitos de penetración del peronismo en la niñez y la juventud. El
conflicto entre el peronismo y la Iglesia no tardó en estallar y se manifestó con fuerza en el tema
educacional.

El segundo gobierno de Perón oscilaba entre la profundización de la modernización del Estado, las
reformas sociales y la independencia nacional o la alineación con EEUU en la política desarrollista.

En 1954 se dictaron la Ley de Divorcio y la Ley de Profilaxis, se decretó la supresión de festividades


religiosas y se suprimió la enseñanza de la religión en las escuelas públicas. Los partidos políticos
tocaron sus posiciones, opuestas a las que habían sostenido en la primera oportunidad; pieza
maestra de la hipocresía nacional.

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(Imágenes de Eva y Perón escolares)

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Del golpe de 1955 al golpe de 1976
El 16 de septiembre de 1955, la Revolución Libertadora, derrocó a Perón, asumiendo como
Presidente de la Nación Eduardo Lonardi. Éste era una militar proveniente del nacionalismo católico
que ejerció el poder hasta el 13 de octubre, sucedido por Pedro Aramburu (hasta 1958), dispuesto a
limpiar el país de peronismo.

La labor desarrollada por aquellas gestiones ministeriales consistió en mantener el equilibrio entre
las tendencias que se habían aliado para derrocar al peronismo. Coincidiendo en la desestructuración
del montaje pedagógico, eliminando su simbología de los textos, los planes de estudio y la vida
cotidiana escolar. En la escuela persistía casi intacto el viejo discurso normalista con enunciados
católicos.

El normalismo se mantenía fuerte. El ánimo docente variaba en relación con cada gobierno,
coincidiendo con las demandas de los sectores medios. Su reclamo principal era un estatuto del
docente que representaran sus acuerdos, mostrando la madurez del campo técnico-profesional
gremial.

Los maestros socialistas, demócratas progresistas y radicales, volvieron en 1955 e impulsaron una
revivificación de la escuela activa. El grupo normalista espiritualista, que tuvo peso durante el
peronismo (Rezzano, Calzetti y Cassini) fue desplazado o jubilado. El único que se mantuvo fue Juan
Mantovani (espiritualista liberal), que participó del grupo liberado por el filósofo Francisco Romero,
que se adscribía a la corriente filosófica y pedagógica neokantiana (movimiento filosófico europeo.
Se mostraba escéptico frente a lo que consideraba un indebido énfasis especulativo del pensamiento
hegeliano, y buscaba recuperar la doctrina kantiana de la crítica del conocimiento frente al predominio
de la metafísica).

La preocupación de Mantovani, era el avance del funcionalismo, al cual veía como una nueva
expresión del positivismo. Temía que se balcanizara el objeto de la pedagogía y reclamaba la unidad
de fines en la educación nacional.

Desarrollismo y educación

Desde 1958 hasta 1962 gobernó Arturo Frondizi (Unión Cívica Radical Intransigente - UCRI). Éste
había hecho un acuerdo con Perón, por lo cual comenzó su gobierno devolviendo los sindicatos a
las direcciones justicialistas y estableciendo un aumento salarial del 60%. A fines del 58’ reorientó su
política económica para favorecer el ingreso de capital extranjero y comenzó a aplicar una política
dura al movimiento sindical.

 Ordenó la cuestión docente,


 Impulsó la teoría del planeamiento,
 Comenzó la transferencia de escuelas nacionales a las provincias y abrió la puerta grande a
la enseñanza privada.
 Se promulgó el Estatuto del Docente (1958), comenzaron a funcionar las Juntas de
Calificación y Disciplina y se realizaron concursos.
 Se creó la Comisión Permanente de Coordinación Escolar, se firmaron convenios de
coordinación con las provincias, y por primera vez en la historia se logró un acuerdo curricular
básico para un programa de aplicación en todas las escuelas del país.
 Se creó el Consejo Nacional de Desarrollo (CONADE). La meta de la educación comenzó a
ser preparar recursos humanos para el desarrollo.
 Se abrió un primer año de educación vocacional en las escuelas industriales.

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 Se dictaron cursos de formación acelerada y se establecieron vinculaciones entre el CONET
la Organización Internacional del Trabajo y la UNESCO. Pero, como en ocasiones anteriores,
la vinculación entre educación y trabajo no alcanzó el tronco del sistema educacional.

Laica y libre

Uno de los mayores problemas en 1958, fue provocado por el Poder Ejecutivo al impulsar la Ley
Domingorena, dividiendo la opinión pública: quienes apoyaban la laicidad y estaban contra las
medidas del gobierno (laica) y quienes defendían la libertad de enseñanza, representando al
liberalismo católico (libre). El Congreso aprobó el artículo 28 de la Ley 14.557/58 y el Poder Ejecutivo
emitió el decreto reglamentario 1.404/59, creándose la Inspección General de Enseñanza
Universitaria Privada, configurándose un sistema orgánico privado.

Rol de Subsidiariedad (1958 – en adelante)


Subsidiariedad del Estado en materia educativa cuando se desentiende del sostenimiento de
instituciones educativas públicas brindando cada vez mayores condiciones de autonomía a los
particulares para que lleguen al conjunto de la población. Hay una inversión en las
responsabilidades, el Estado llega a donde los privados no pueden llegar. Va a brindar mayores
recursos a los privados para que puedan participar de la selección, distribución y acreditación de
saberes socialmente válidos para el conjunto de la población.

Educación pública y otras experiencias durante el período Illia

1963, gobierno de Arturo Illia (Unión Cívica Radical del Pueblo). Su acción educacional tuvo
características semejantes a la de Yrigoyen (como más tardes ocurriría con la de Raúl Alfonsín), su
mayor importancia radicó en la apertura democrática del campo educacional, hasta donde lo
permitían los límites de lo tolerable puestos por la Iglesia y los núcleos duros de la cultura normalista.

En 1965 se lanza el primer programa oficial de alfabetización de adultos. La primera parte de los 60
fue muy buena para el desarrollo de experiencias pedagógicas democráticas. Algunas quedaron
interrumpidas por el golpe militar de Onganía que derrocó a Illia en 1966.

Un nuevo liberalismo laico escolanovista, muy influido por el psicoanálisis y la psicología social, se
desarrolló en jardines infantes, colonias de vacaciones, campamentos y centros de recreación. Esas
organizaciones trabajaron en relación entre la educación y el tiempo libre (tendencias pedagógicas
democráticas). Los programas se dirigieron a una población marginal, obrera y analfabeta, a
desertores escolares y a adultos.

En esas experiencias confluyeron la herencia de la escuela activa, la izquierda y el trabajo social


cristiano; fueron también un espacio importante para la formación de educadores. Se desarrolló una
innovación pedagógica avanzada, pero se fue eliminando por la Municipalidad de Avellaneda.

En el período de Illia, hubo un aumento de escuelas, alumnos y docentes en todos los niveles. En
Argentina la demanda era efecto de la política peronista que extendió la escolarización a sectores
antes excluidos, por lo que éste gobierno no realizó ninguna reforma fundamental del sistema.

Desde 1955 hasta 1962 se dio el período más prolongado del reformismo universitario.

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El golpe de estado Ongania clausuró las experiencias innovadoras en la educación pública,
intervino las universidades y reprimió al movimiento estudiantil, mientras que el sistema educativo no
tuvo grandes cambios, su desarrollo fue dentro de un clima represivo.

Durante la dictadura de Ongania-Lanusse se impuso un modelo autoritario, que afectó directamente


a la experiencia democrática de la educación. Renunciaron masivamente profesores e investigadores
y se produjo el éxodo, en algunos casos definitivos, que fueron absorbidos por universidades y
centros de investigación extranjeros. Vuelven a ocupar los más altos cargos ministeriales personajes
vinculados con la iglesia católica y la tecnocracia. Se interviene la universidad, desalojando por la
fuerza a los estudiantes en 1966, terminando con la experiencia reformista universitaria.

Durante el período de Lanusse, se creó por ley el Consejo Federal de Educación. El gobierno de
Ongania-Lanusse limitó el ingreso y comenzó a aplicar el proyecto elaborado por Alberto Taquini que
tenía como objetivo central, crear universidades pequeñas dispersando la población de las que
estaban en proceso de masificación, en especial la UBA. Este proyecto tuvo problemas estructurales
porque las nuevas universidades no se ubicaron en entornos económicos sociales estimulantes, y
se logró la inmigración estudiantil como se deseaba.

El nacionalismo popular fue la política del Estado en el plano de la educación desde 1973 hasta 1975,
durante el tercer gobierno peronista.

En el año 1973, se crea la CTRA, en la que convergen distintas expresiones gremialistas docentes,
bajo una nueva visión de educador: no es ya un apóstol de la civilización, sino un “trabajador de la
educación”, que tiene un compromiso primario con la lucha cultural por la liberación. Muchas
universidades fueron dirigidas por intelectuales. La reforma pedagógica que produjeron en las áreas
de docencia, investigación y extensión universitaria contó con el apoyo de los sectores progresistas
peronistas, radicales y de izquierda. La modernización curricular, la experimentación de nuevos
métodos de enseñanza-aprendizaje y los programas de vinculación entre la docencia, el trabajo y la
comunidad fueron importantes, pero quedaron opacadas por la lucha política que enfrentó a las
tendencias del peronismo.

De la dictadura al presente
En 1976 se generó un golpe militar apoyado por sectores civiles adversos a los cambios, por parte
del Partido Justicialista, dirigentes y militares justicialistas al mando del Dictador Jorge Videla,
derrocando a Isabel Perón. Llevándose a cabo: una represión dictatorial (al movimiento obrero en
sus bases económico-social sustentable, a vertientes progresistas, a grupos revolucionarios y a
funcionarios, alumnos y docentes); un desastre económico-social y una política neoliberal
(Neoliberalismo. Privatización de la función pública Deterioro del empleo público. Desmantelamiento
de la industria nacional. Destrucción y censura de la producción cultural propia. Educación como
criterio de costo-beneficio, quebraron con el sistema educativo produciendo un aumento en la
deserción escolar, repitencia, analfabetismo y delincuencia infanto-juvenil). Estos factores produjeron
la situación más grave vivida en cien años de educación pública en la Argentina.

La dictadura consideró la educación como un campo que había sido especialmente apto para el
florecimiento de la subversión.

En octubre de 1977 el ministro publicó un documento de circulación firmada por catalán, donde
sostiene que ya es hora de incorporar en la educación y la cultura conceptos como guerra, enemigo,

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subversión y filtración. Explica, también, que la subversión trataba de establecer nuevos vínculos
pedagógicos y que la acción docente era el campo más propicio para su avance.

El rol del estado fue definido como subsidiario, se dio un lugar prioritario a la iglesia y a la familia
como agentes de la educación. Fue altamente intervencionista en el sistema educativo.

En síntesis, sucesivas administraciones de la dictadura militar, en el área de educación coincidieron


en las líneas básicas: restablecer el orden como condición previa para una libertad individual
coherente con el liberalismo económico y el auge de la patria financiera; subsidiariedad del Estado y
estímulo a la iniciativa privada como metas a las cuales se llegaría después de un período de fuerte
monopolio ideológico y político-estatal; transferencias de las instituciones educativas; represión en
la comunidad educativa y restauración de los valores religiosos y políticos occidentales y
tradicionales. Los autores del plan proponían que tuviera vigencia hasta el año 2000.

Se levantan algunas voces

En el marco de la represión y de las alianzas de los militares con la jerarquía eclesiástica (jerarquía
de la Iglesia), unos pocos obispos denunciaban que la represión se había apartado de la Doctrina
Social de la Iglesia. Mientras tanto otros coincidían en el papel transcendente que le cabía a la iglesia
en materia de educación y alentaban la subsidiariedad del Estado y el incremento de la educación
privada.

En 1980, comenzaron a resurgir las comisiones organizadoras de los centros de estudiantes,


luchando por reclamaciones específicas y participando de actos de resistencia popular. En 1983, se
realizaron las primeras elecciones estudiantiles, anticipando las elecciones nacionales que se
efectuarían el 30 de octubre del mismo año. La agrupación estudiantil radical “Franja morada” ganó
en la mayor parte de los centros de estudiantes.

La dictadura había dejado un saldo de desnutrición, analfabetismo, deserción escolar, escuelas


destruidas, docentes con salarios de hambre y universidades desmanteladas. A los viejos problemas
no resueltos de nuestra educación se sumaban ahora otros que volvían a colocar a la Argentina en
los niveles de muchas décadas atrás.

El período de Alfonsín
Después de 7 años de dictadura, en 1983 asume Raúl Alfonsín (UCR- Unión Cívico Radical) hasta
1989. Con él se vuelve a la democracia y se intenta sacar adelante el país. Eliminó las normas de
represión generando una sensación de vacío.

En ese primer año la situación educativa era mucho más caótica de los que parecía. Las fuerzas
armadas habían reprimido las innovaciones que se habían comenzado a desarrollar a fines de los
’60 y principio de los ’70.

En 1884, Alfonsín, a través de un Segundo Congreso Pedagógico Nacional, conmemorándose el


centenario de la ley 1420, convocó al conjunto de fuerzas políticas y sociales para que debatieran el
tema de la educación nacional, por una educación democrática.

El gobierno radical fue quien terminó con el control policial a estudiantes y a docentes con los
currículos dictatoriales y con las restricciones al ingreso a la enseñanza media y universidades.
También respetó el derecho a huelga de los docentes, reestableció la autonomía universitaria, la
libertad de cátedra y reinstaló el sistema de concursos.

12
En 1988 se creó un Plan de Alfabetización o Plan Primavera, como un último intento por controlar la
economía, reduciendo el gasto público. Fue así donde comenzó con la privatización de la educación
pública.

En 1989:

 Surge el Plan Austral, para controlar las variables de la inflación.


 Más allá de haber un problema salarial de los docentes, se inició el ciclo lectivo.
 La deuda crecía cada vez más, generándose una crisis económica.
 Hiperinflación: fractura del sistema escolar, escuelas como comedor, Estado en crisis, caída
del PBI y de las inversiones, aumento de la deuda fiscal, caída del salario real, golpe de
mercado, aumento de la desocupación, entre otros.
 Se dan elecciones generales donde el oficialismo (Estado Radical) cae y pierde. Se da un
estallido social con saqueos. Alfonsín deja el mandato 6 meses antes de finalizarlo.

Menemismo y educación
En 1989, asumió en el Gobierno, Carlos Menem iniciando el partido Justicialista, pero luego
abandona integrándose con los liberales. En 1995 comienza su segundo mandato.

Adscripta al neoliberalismo, la política educativa menemista se contribuyó en un espacio de fluido


cumplimiento de las directivas del Banco Mundial, que promulgaban y comenzaban a tomar
decisiones:

 Descentralización del sistema escolar.


 Transferencia del sector privado (Privatizaciones).
 Desfinanciamiento de la educación pública media y superior (recortes).
 Flexibilización de las contrataciones docentes.
 Programas focalizados a los sectores sociales en situaciones límites desde lo social y de la
seguridad.

La educación, que había sido considerada tradicionalmente como un bien social, comenzaba a
considerarse como un elemento del mercado que debía ser regulado por la oferta y la demanda. Los
cambios que produjo la política educativa de Menem fueron los más “desectructuradores del sistema”

El Banco Mundial y el Equipo Ministerial, decidieron aplicar la “Reforma Española”, para que
modifique la estructura del sistema desde una postura tecnocrática. Después de haber tenido una
evolución negativa, había sido derogada.

1991: Reforma del modelo educativo impulsado por el neoliberalismo. EGB y polimodal.

Leyes del Menemismo que fueron debatidas y gestionadas siguiendo todos los procedimientos
legales de tratamiento parlamentario:

 La transferencia de los establecimientos educativos nacionales a las provincias – Ley


24.048/93 (proceso comenzado por la dictadura militar).
 La Ley Federal de Educación – 24.195/94. No se respetó, por lo tanto no se le dio el 6% de
PBI. Nueva estructura académica, donde se extendió a 10 años la obligatoriedad escolar. Se
definieron Contenidos Básicos Comunes (CBC) y se implementó un Sistema Nacional de
Evaluación de la Calidad. También se establecieron mecanismos de acreditación y

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evaluación de las instituciones de educación superior. En materia docente, estuvieron
centradas en las demandas de profesionalización y autonomía y en la discusión de nuevos
criterios para definir la carrera laboral de los mismos. Para “compensar” las desigualdades,
se desarrollaron políticas asistenciales y compensatorias a través el Plan Social Educativo
(PSE)
 La Reforma Constitucional de 1994
 La Ley de Educación Superior – 24.521/95: establece la obligación del Estado de planificar,
impartir y financiar la educación superior. Asienta principios democráticos y científicos para
la educación superior que no figuraban en ninguna de las tradicionales posturas del
peronismo referidas a la universidad. Desarrolla el concepto de autonomía universitaria.

1994: Pacto de Olivos – Reforma constitucional. Fue un acuerdo político entre la UCR y el PJ para
reformar la Constitución Nacional, estableciendo un “Núcleo de coincidencias Básicos”.

Problemas fundamentales que acarreó la nueva estructura:

 Interpretaciones distintas. Provincias en cuyos territorios coexisten aún 3 o 4 sistemas


educativos distintos.
 Cierre de escuelas secundarias antes de implementar el tercer ciclo y el polimodal. Se no
tenían los edificios suficientes y adecuados.
 “Primarización” de los años iniciales del secundario y convivencia de los adolescentes con
niños menores, sin organización institucional y pedagógica especifica.
 Ruptura del ciclo de enseñanza media producida como consecuencia de la inclusión del 3°
ciclo del EGB en el mismo establecimiento de las anteriores o bien organizado como “escuela
intermedia”, en un local aparte.
 Cierre de las opciones diversas de enseñanza técnica.
 Eliminación de clases de idiomas, incluyendo a sus docentes.
 Transferencia de los profesores de un área del conocimiento a otra sin la capacitación
adecuada.
 Descalificación profesional de los profesores de enseñanzas medias.
 Falta de preparación de directores.
 Deterioro de la educación de adultos, la escuela especial y la educación artística.
 Insuficiencia de la educación inicial y exclusión de la asistencia materno-infantil de la
responsabilidad educativa pública.

En 1997 ante la reforma española, las comunidades educativas generan un rechazo llevándose a
cabo la instalación el 2 de abril del mismo año, durante 4 años, de la carpa blanca en la plaza de
los dos congresos. Esta carpa estaba encabezado por CTERA, el cual pedían más presupuestos
para la educación y estaban en contra de la ley de educación menemista. Se instala como una
necesidad a razón de grandes problemas educativos, con el fin de mostrar las realidades de las
provincias, y también para exigir una Ley de Financiamiento Educativo.

"Los 3 años de la lucha de la Carpa Blanca constituyen una épica y compromiso de la escuela pública.
Fue la resistencia de nuestro pueblo al neoliberalismo"

En esos años, el neoliberalismo instaló políticas de ajuste, de privatizaciones y desfinanciamiento de


la escuela pública. Había un “Ministerio sin escuelas”, ya que varias provincias no abonaban los
salarios y el Estado no resolvía los conflictos.

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Hubo 1500 docentes de todo el país que concentraron en la Carpa Blanca. 4500 docentes y
voluntarios se ocuparon día y noche de la organización. 45.000 jóvenes apoyaron la lucha, junto con
el Comité Ejecutivo de la Internacional de la Educación que también estuvo en la Carpa.

Estos 1003 días de lucha fueron los que posibilitaron, años después, que se derogara la Ley Federal
de Educación, la discusión de una nueva Ley Nacional de Educación y la Ley de Financiamiento
Educativo. Imposibilitaron que el menemismo destruyera la escuela pública. Todos estos días, fueron
un ejemplo en América Latina y el mundo entero.

Década del ’90: recortes en la educación pública, se prioriza la educación privada. Época de crisis
y desarticulación de los sectores sociales y de gran crisis económica. Consecuencia del modelo
neoliberal que impulso políticas de ajustes y privatizaciones. La educación, no como una inversión,
sino como un gasto.

PUIGGROS, Adriana. Volver a educar. El desafío de la enseñanza argentina a finales


del siglo XX. Buenos Aires, Ariel, 1995, 260 p.
La autora habla, a través de éste texto, sobre el neoliberalismo desde el menemismo, abarcando la
problematización y descentralización de la educación.

En la política de ajuste de Menem, se define el problema educativo como un mal causado por el
excesivo monto e ineficiente rédito de las inversiones políticas. La educación que se recibe, está en
proporción cada vez más directa a la capacidad adquisitiva y al tipo de cultura del grupo social. La
actitud oficial, elige invertir en los sectores más adatados e integrados que se han salvado de la
crisis, por lo que abandona al resto.

El Banco Mundial, ha contratado diversos ajustes, con el único fin de imponer los ejes básicos de la
estrategia educacional del neoliberalismo: reducción de la inversión del Estado en la instrucción
pública, acabando con la educación pública a través de una propuesta de arancelamiento, los
alumnos debían pagar sus estudios; privatización e introducción de una lógica de mercado en el
sistema educativo.

El neoliberalismo pedagógico está dejando de ser fértil mucho antes de lo esperado. Un dramático
síntoma es la informalización y el empobrecimiento de las propuestas de los organismos
internacionales. El monopolio educativo en los Estados Socialistas, ha producido generaciones
neoliberales.

En Argentina se corre el riesgo del abandono de la formación de grado universitario (licenciaturas y


profesorados) por parte del Estado y del BM. El neoliberalismo insiste en la estricta limitación del
ingreso y en la elitización de la universidad. La identificación entre saber, competencia laboral y éxito
económico-social reduce la universidad a la formación profesional y no deja lugar a la producción de
la cultura.

La Ley 1420 fue el antecedente de la producción de la igualdad de los derechos educacionales.


Otorgó a la educación una función constituyente, coherente con las teorías pedagógicas modernas,
que priorizan a los espacios públicos para la formación de los sujetos y un lugar subsidiario a los
espacios privados.

A través del decreto de la Ley de Presupuestos en 1995, se tomó medidas administrativas para que
determinen la reducción de la planta docente e imponen, como forma de fijación del salario, la

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negación en el seno de cada universidad. Esto se implementó, para desligar la carga presupuestaria
de los salarios docentes, al Estado.

La política de descentralización fue subordinada a la mera de achicar el gasto del gobierno


central en educación. Profundizando la desigualdad de la educación, en el marco de un
proceso de desestructuración profunda del sistema que acaba en el cierre de escuelas.

Se dio también en este gobierno menemista, un “Programa de Transferencia”, donde las escuelas
primarias pertenecientes a la Nación, son transferidas a las provincias, eliminando el Consejo
Nacional de Educación.

Otra ley, fue la Ley Federal de Educación (N°24.195), el cual modificó el conjunto del sistema (público
y privado) desde el nivel inicial medio. Creó la Educación General Básica (EGB) con tres ciclos y la
Educación Polimodal.

El sistema educativo argentino no resolvió la relación entre educación y trabajo. Hemos sido
constituidos en una ética de especulación cultural en lugar de favorecer la formación de sujetos
capacitados para producir. Se necesita una democratización profunda de la cultura para no caer en
una mera preparación para el desempleo o la mano de obra barata que serían modos de seguir
profundizando las fracturas sociales.

Con las actitudes repetitivas del menemismo nos atraviesa como sociedad un clima regresivo de la
política argentina que va en detrimento de aquello que nos constituye: las cuestiones públicas. Hoy
se pospone fácilmente el logro de la movilidad social que promueve la educación como un elemento
importante para la estabilidad política.

Políticas educativas en Argentina: Herencias de los 90’, contrataciones y tendencias


de nuevo signo – Feldfeber
En Argentina, una profunda crisis no sólo económica, sino también política culminó con la renuncia
del presidente Fernando De La Rúa en diciembre de 2001, el período de recuperación que se inicia
luego de las elecciones presidenciales del 2003.

Política del gobierno del presidente Néstor Kirchner (1003-1007)

Caracterizada por transformaciones importantes a nivel de la legislación y menores avances en


término de políticas concretas que garanticen su efectivización.

Después de la crisis de fines de 2001 y principios de 2002 y de un período de transición caracterizado


por la inestabilidad institucional, la mega-devaluación de la moneda (con la consecuente baja de
salario real), el aumento del desempleo y la instalación de la protesta social en las calles, el gobierno
de Néstor Kirchner implementó una política económica centrada en la recuperación del mercado
interno y del empleo.

La legislación constituyó el instrumento privilegiado para orientar las políticas educativas del período
2003-2007. Durante este período se sancionaron las siguientes leyes:

 Ley de Garantía del salario docente y 180 días de clases obligatorio. En caso de
incumplimiento, los gobiernos provinciales deberán adoptar las medidas necesarias a fin de
compensar los días de clases perdidos.
 Ley de Fondo Nacional de Incentivo Docente.

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 Ley de Educación Técnico Profesional. Estructurar una política nacional y federal, integral,
jerarquizada y armónica en la consolidación de la Educación Técnico Profesional.
 Ley de Financiamiento Educativo (N° 26.076/2005). Estableció el incremento de la inversión
en educación, ciencia y tecnología.
 Ley Nacional de Educación Sexual Integral (N° 26.150/2006). Todos los estudiantes “tienen
derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos públicos, de
gestión estatal y privada de las jurisdicciones nacional.
 Ley de Educación Nacional. Constituyó un cambio de rumbo y expresión en el campo
educativo del quiebre del consenso reformista de los ’90. La ley evidencia tanto elementos de
ruptura como continuidades con lo establecido en la reforma de la década de los ’90.

Las políticas socio-educativas y las críticas al asistencialismo.

Las políticas hacia los sectores más vulnerables en el campo escolar expresaron cambios
fundamentalmente en los discursos acerca de la relación entre pobreza y educación. Se
establecieron así, becas estudiantiles destinadas a la población no escolarizada para que reingrese
al sistema.

El Programa Integral para la Igualdad Educativa (PIIE), reemplazó al PSE (Plan Social Educativo)
como intervención hacia las escuelas que atendían a la población de mayor vulnerabilidad. Uno de
los propósitos de este programa, fue el de fortalecer el acompañamiento al trabajo que venían
desarrollando las jurisdicciones de modo de no imponer un único esquema de trabajo. Sin embargo,
no hubo una política activa en términos de mejorar la tecno-burocracia provincial.

En síntesis, las transformaciones en la política del período muestran importantes avances y no pocas
ambigüedades. Los cambios legislativos y en la política nacional permitieron un incremento de la
inversión educativa, el establecimiento de un piso salarial docente en todo el país, un intento de
recuperar políticas de inspiración universal y una mayor preocupación por la articulación del sistema
educativo federal.

Política del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (2007-2011)

Cristina Fernández de Kirchner, primera mujer presidenta electa por el voto popular, asume en
diciembre de 2007. Al poco tiempo creó el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva,
cuya misión es “orientar la ciencia, la tecnología y la innovación al fortalecimiento de un nuevo modelo
productivo que genere mayor inclusión social y mejore la competitividad de la economía Argentina,
bajo el paradigma del conocimiento como eje de desarrollo”.

A fines de 2009, estableció por decreto del PEN, la Asignación Universal por Hijo (AUH), la cual
otorga una presentación no contributiva a los sectores desempleados y a los empleados precarios
similar a la que reciben los hijos de los trabajadores formales.

Las políticas educativas desarrolladas por el Ministerio de Educación, va a enfatizar la inclusión de


los sectores excluidos del sistema para cumplir con la obligatoriedad escolar establecida en la Ley
de Educación Nacional. En ésta, también se inscriben políticas para la escuela secundaria obligatoria
y el desarrollo de un programa de inclusión digital a través del programa “Conectar-Igualdad”.

Este gobierno tuvo un incremento del financiamiento educativo, en el 2009 la inversión superó la
meta prevista llegando al 6,4% del PBI. En la actualidad está pendiente la sanción de una nueva Ley
de Financiamiento que contemple la educación secundaria obligatoria.

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A modo de cierre, las políticas sociales y educativas, a partir del año 2003, se proponen, desde un
discurso fundado en el derecho ciudadano, construir modelos más integrales de intervención. Resulta
significativo el cambio de rumbo en alguna de las políticas que podemos reconocer como de “nuevo
signo” basadas en un rol más activo del Estado en la garantía del derecho a la educación, en la
promoción de la unidad del sistema educativo nacional y en el diseño de políticas inclusivas y más
igualitarias fundadas en principios universales.

Los desarrollos del período no han transformado ciertos aspectos básicos de la política educativa de
los ’90 como la redefinición de la educación pública, los mecanismos de control que acompañan las
intervenciones hacia los sectores en condición de pobreza, la efectivización de los principios
estipulados en alguna leyes, o las dificultades para construir un verdades federalismo sin por ellos
renunciar a la unidad nacional.

La educación superior universitaria en los tiempos de Néstor y Cristina Kirchner.


Marcela Mollis.
Escenarios globales, reconocimientos locales: una retrospectiva Kirchnerista

“La democratización política y la difusión de los derechos humanos, incluyendo la idea de que el
progreso se basa en la educación y que el acceso a ésta, en todos sus niveles, es un derecho
universal” (Bruner, 2012) es por eso que la masificación y la universalización de la educación superior
representa un verdadero cambio.

La estructura de origen de los sistemas de educación superior modelos europeo y norteamericano,


refieren a la universidad como institución jerárquica del saber profesional y académico-científico
además de unos pocos Institutos Universitarios de gran prestigio académico. Las instituciones
terciarias y vocacionales (por ejemplo, las de oficio) fueron creadas en un circuito paralelo para
atender las demandas de empleo del sector medio y subalterno. Entre instituciones selectivas que
forman profesionales y académicos versus instituciones terciarias que capacitan para el trabajo, no
tiene equivalencia con la estructura de educación superior latinoamericana y argentina. En América
Latina, las universidades públicas se fueron configurando como ámbito de formación de la dirigencia
nacional-local, a través de valores y habilidades político-ciudadanas con acceso directo a los saberes
y títulos aptos para el desempeño de los profesionales liberales (Mollis, M., 2014, 2015).

A fines de los 80’ y durante de los 90’, se fueron implementando un conjunto de reformas de la
educación superior. Se promulgaron leyes de educación superior que, representaron una tendencia
regulatoria en los escenarios institucionales con mayor tradición autónoma (Mollis, 2014; Lemaître,
2010; Weise, 2010). Promovieron la diversificación institucional y se crearon nuevas instituciones
superiores no universitarias. Con ciclos cortos que otorgan certificados y títulos intermedios
universitarios, junto a nuevas instituciones terciarias privadas. Se diversificaron las fuentes de
financiamiento por el Estado Nacional, como el cobro de cuotas o aranceles para los cursos de grado
y posgrado así como la oferta de servicios, patentes, consultorías, asesoramientos, etc. en los
sistemas tradicionalmente gratuitos. Aumentó la inversión privada en la oferta de la educación
superior.

Universalización de la educación superior: a partir del gobierno de Raúl Alfonsín se puede


reconocer en el escenario político, la fragilidad intermitente ante los intereses económicos que
desestabilizaron las promesas democratizadoras alfonsinistas y apuntalaron la administración
neoliberal más alabada por las agencias financieras de los Estados Unidos de Norteamérica (Banco

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Mundial y Fondo Monetario Internacional). La política económica de Carlos Menem, fue considerada
un “modelo” ejemplificador para América Latina. Al finalizar su mandato, los condicionantes
económicos neoliberales habían desmoronado el desarrollo político, económico y social de la
Argentina.

Desde la brutal crisis del 2001, las administraciones democráticas de los Kirchner negociaron la
“inviable” deuda externa que había puesto a la Argentina en sintonía con la dependencia
económica y cultural. Surgen demandas vinculadas con la igualdad de género (leyes de Matrimonio
Igualitario y de identidad de Género) y de inclusión social de los sectores menos favorecidos
(políticas de subsidios y becas), así como el desarrollo de políticas de derechos humanos.

Néstor Kirchner asciende al poder reinaugurando un discurso “nacional y popular” orientado hacia la
integración regional latinoamericana, que se efectivizó con la recuperación de fábricas y algunas
industriales nacionales, el crecimiento del empleo y la mejora del salario, combinadas con políticas
de inclusión que favorecieron el incremento del mercado interno.

Programa Nacional de Popularización de la Ciencia y la Innovación: se propuso estimular las


vocaciones científicas y tecnologías en los jóvenes, promover la cultura innovadora en pequeñas y
medianas empresas y contribuir a la comunicación dentro de la comunidad científica.

La educación superior universitaria de los Kirchner: develando la transformación.

El gobierno de Néstor Kirchner (1003) inaugura un conjunto de políticas que también están
condicionando la expansión y universalización de la educación superior a nivel mundial.

En el mismo año, se sancionó la Ley de Garantía del salario docente y 180 días de clase (25.864).
En 2004, la Ley del Fondo Nacional de Incentivo Docente (25.919). Durante el año 2005, se
sancionaron dos leyes orientadas al sector educativo con el productivo: la Ley de Educación Técnico-
Profesional (26.058) y la Ley de Financiamiento Educativo (26.075), el cual en 2010 debía alcanzar
un 6% del PBI. En 2006 se sancionaron dos leyes relevantes para la democratización educativa: la
Ley Nacional de Educación Sexual Integrada (25.864), y la Ley de Educación Nacional (26.206).

A 30 años de la recuperación de la Democracia en Argentina, hubo un cambio en la política y


costumbres. La democracia abrió un nuevo lenguaje, una nueva forma de producir y consumir cultura,
también nuevas formas de participación política. Muchas cosas sirvieron como plataforma para
observar estos treinta años, una de ellas es la universidad pública, uno de los primeros espacios
donde la democracia asentó sus plantas liberadoras. La “Normalización”, se restituía una libertad, un
contexto necesario para el debate de ideas que la dictadura, en su afán opresivo, había cerrado,
condenándola al ostracismo (exilio).

Las políticas universitarias K, refiere a las políticas de distribución del financiamiento. Destaca que
el Programa Nacional de Becas Universitarias (PNBU): promueve la igualdad de oportunidades
en el ámbito de la educación superior, para alumnos de escasos recursos económicos y buen
desempeño académico en los estudios de grado en universidades nacionales o institutos
universitarios.

“El aumento del presupuesto destinado a la educación hasta alcanzar el 6,4% del PBI, la creación
de nuevas instituciones para atender la territorialidad y con ello facilitar el acceso a la educación, la
inversión pública en infraestructura, la inversión en ciencia y tecnología del 0,65% del PBI, son
factores puestos en el sistema universitario nacional lo reconfiguran y orientan hacia un proyecto de
país inclusivo” (Anibal J. Sattler, 1013:35. El Rector de la Universidad Autónoma de Entre Ríos,
primera universidad provincial reconocida oficialmente en el año 2001).

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La educación superior universitaria, en cifras:

La privatización de la educación superior universitaria dominó durante la administración


menemista y los tres años posteriores, con un 67% de la oferta.

El mayor porcentaje de los estudiantes se mantiene en el sector público de la educación superior


universitaria, y este rasgo es relevante a la hora de darle significado al concepto democratización
cuantitativa (Mollis, 1990:96).

Transformaciones y paradojas

Se accede a la educación superior, para insertarse cultural, política y económicamente en la


sociedad. Está asociada a la inclusión. La universalización de la educación superior fue
apoyada por el crecimiento de la oferta pública y los programas financiados por la SPU
(Secretaría de Políticas Universitarias). Queda pendiente la promulgación de una nueva Ley de
Educación Superior para el mundo, el trabajo, el desarrollo profesional y científico, portadora de
valores para una ciudadanía crítica y participativa.

LINEA HISTÓRICA

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