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ES LA HORA DE APRENDER A

APRENDER. Lorenzo Tébar Belmonte


Ph D.
Es la hora de aprender a aprender

Lorenzo Tébar Belmonte

ltebar@lasalle.es

Los profesores no saben ya a qué atenerse

con tanta normativa urgente sobre los respectivos planes de estudio

y con tantos meandros terminológicos,

que incluso llegan a establecer distingos entre competencias y habilidad

o entre asignaturas y materias.

José Luis García Garrido:

Proceso de Bolonia, a trancas y barrancas. Dossier ABC: 27.05.08.

La hora del cambio en la educación

Las leyes educativas, los pactos europeos, las denuncias de PISA,


homologación de estudios en el proceso de Bolonia, el alarmante f
exigencias de la sociedad del conocimiento, la competitividad de las em
el abandono de su profesión de muchos docentes, la formación en com
nueva sociedad…, es la letanía de argumentos que quema a lo
empujando con urgencia al cambio pedagógico en las aulas.

“Los profesores no saben a qué atenerse…― ante una realidad


poco clarificadora en el ámbito más específico de la educación, cual e
profesor debe ayudar con su asignatura a construir la mente de los alum
no son claras y la administración dispone órdenes y decretos, pero no
pedagógicas concretas. Los docentes se ven saturados de teorías sobr
clave, pero no llegan a ver la revolución que reclama este cambio edu
ni fascinados ni convencidos de la necesidad y validez de este nuevo
competencias. Lo esencial no está en el qué, pues ya venimos apuntand
desglosados en conocimientos, procedimientos y actitudes, sino en e
resultados apetecidos. El cambio didáctico es la síntesis de todas las
estrategias que el docente debe dominar para conseguir sus fines. No e
artificio de técnicas, sino un dominio de conceptos de psicología d
procesos de desarrollo y construcción de habilidades de pensamiento.
y nada menos, que de construir la mente del alumno, enseñarles
aprender, para que alcancen la autonomía y el control de sus pro
prepararlos para que puedan seguir aprendiendo toda su vida. Así pues
competencias clave resaltamos la importancia de “aprender a pe
metacompetencia entre todas, pues, por su importancia cognitiva y por
decisiva influencia en la forja de las demás, nos importa darle una abs
las primeras encuestas de sondeo, su elección descuella entre todas las
interés de los universitarios y académicos como de los empleadores (Tun
la absoluta importancia que le conceden los autores de programas para
albergando el anhelo de que constituyera una disciplina básica en la prop
de todos los estudiantes, como mantienen Luis A. Machado, M. Lip
Feuerstein, entre otros grandes maestros.

Ha llegado la hora del cambio en todos los sentidos y desde todos los ám
debe ser el motor transformador de la sociedad, pero no puede empre
si no cambian algunas estructuras administrativas que garanticen form
recursos y creen un clima favorable e incentivador de este esfuerzo esp
los docentes, a los centros educativos y a las familias. No podemos
revuelto y contra corriente, en una sociedad que mira hacia otro lado.
entenderse como una cuestión social que nos compromete a todos los c

Si cambia la sociedad, debe también cambiar la escuela. Pero sin ca


dejarse llevar por el impulso del cambio que destruye, que avanza desbo
o a la anomia y al sinsentido. El cambio lo estamos entendiendo a mejo
a superación, a logros empíricos y humanos, a una preparación más gra
uno de los protagonistas del cambio.
El impulso de las nuevas tecnologías y los hallazgos científicos, las urgen
los cambios socioculturales, imprevisibles e irreversibles, no pueden de
Es imprescindible asumir el liderazgo ante el cambio. Debemos hacerno
responsabilidad, elevar nuestra atención, formular las cuestiones pertin
exigentes, creativos y colaboradores. Necesitamos ser protagonistas com
cambio que no podemos esquivar, porque lo respiramos y lo alimen
propia inercia. Es necesario orientarlo para el mejor fin, para evitar que
y exclusiones sociales. Necesitamos brújulas, criterios, sentido y
Necesitamos formar a los educandos para que inicien con buen pie
aprendiendo durante toda la vida.

El cambio pedagógico esencial

La pregunta clave que cabe formularse en este contexto de camb


“¿Cómo ayuda cada profesor a construir la mente de los alumno
escolar?―. Porque el protagonista del aprendizaje y de la formac
educando. Esta cuestión alude al método, a los pasos que llegan a l
conseguir los resultados esperados en el aprendizaje integral. Pero no s
una metodología a una enumeración de etapas o de secuencias, sino a l
teorías psicopedagógicas que las inspiran. Llegamos así a entender que l
está en los fundamentos que dan consistencia al salto de un para
memorístico y repetitivo, impuesto al educando, a otro, soci
conscientemente asimilado por la intervención mediada y el acomp
procesos y más adaptado para poderse aplicar al aprendizaje de to
escolares. Necesitamos formar esquemas y estructuras mentales, ayud
mente, no tanto a llenar la cabeza de conceptos inconexos. Es fundam
todo aprendizaje es una transformación del estímulo o la imagen que
seres eminentemente simbólicos, que almacenamos la información en nu
una nueva naturaleza mnésica, para volver después de decodificar
imágenes mentales. Los pasos que propongamos tienen que tener co
que cada profesor sepa por qué los asume, por qué razones son las más
lograr este cambio estructural. Por eso no debemos perder le vista q
un camino de interioridad, como acertadamente los define J. Delor
encierra un tesoro.
Los retos que estamos dejando entrever empiezan por entender
construcción, como una tarea de toda la comunidad educativa, de t
aprendizajes y las competencias, de modo especial, deben ser el result
el secreto está en los procesos que nos conducen a esta meta. To
escolares deben ponerse a disposición para formar en competencias.
imprescindibles, pero no lo esencial, son el “medio― impresc
movemos. No aprendemos en el vacío, pues los contenidos dan form
Cada materia aporta unos conocimientos, unas modalidades y unas ex
diferentes. Lo fundamental está en las habilidades cognitivas que e
desarrollan. Éste es un elemento esencial en esta revolución del apr

Los docentes debemos conocer cómo aprenden nuestros alumn


necesitamos conocer sus dificultades de aprendizaje, analizando la
provocan. La primera actitud relacional se condensa en nuestra capacida
porque descubrimos la causa del problema de aprendizaje, porque anali
y llegamos a un diagnóstico acertado.

Después viene el proceso de adaptación, que selecciona y organiza el


al estilo cognitivo, a la capacidad y madurez, a los conocimientos asim
por cada alumno, para implicarle, para hacerle protagonista de su propio
experimente su capacidad para el logro de las metas que le proponem
Aquí es donde se despierta la magia de la motivación intrínseca, que e
educando en su empeño por avanzar. Para, acto seguido, ir tantean
adecuadas, con técnicas, las modalidades diversas y desarrollo de capa
a su nivel. En esta etapa del proceso de aprendizaje entra el arte d
interacción del profesor, como mediador experto entre los contenido
educando. Aquí podemos echar mano de los criterios de la mediación qu
respuestas a las necesidades formativas que detectamos en los educan

Ciencia y arte deben darse la mano para la conquista de los mejores re


debe llegar a dominar sus técnicas, crear automatismos, ser eficient
cantidad de energía y evitar al máximo los errores, la pérdida de tiempo
formando al estudiante experto. El docente sigue con cuidado, cercano
provocando autonomía, al mismo tiempo que dejando que el alu
cuestiones, los conflictos inesperados, sepa formular sus preguntas, cre
En la dosis pertinente debe saber introducir conflictos cognitivos, tan sa
por Piaget, en formas muy diversas, para inducir al desequilibrio que l
del saber y del conocimiento. Pero estos procesos tienen una base de t
de metacognición, para hacer al educando consciente de cada uno de
aciertos y de sus errores, del almacenamiento la recuperación del cono
potencial de aprendizaje, el pleno desarrollo cognitivo del educa

La tarea esencial del cambio pedagógico se centra en dominio cognitivo


el centro de operaciones, que no puede desprenderse del imprescindibl

sentimientos, afectos, motivaciones que nos invaden. La educació


interacción mediada entre profesor-alumno, poniendo la mente y el cor

El docente debe dominar y controlar los procesos que van cabalgando d


ignorado, desde lo repetitivo a lo creado, desde lo simple a lo complejo,
abstracto. Formamos personas para que crezcan en su nivel de abstra
cada día más elevada. Si aprender es un proceso de transformación de
elemento de complejidad se basa en distinguir los niveles de compleji
uno de nosotros representa una modalidad verbal, numérica, pictór
cambio de ropajes exige una creatividad y flexibilidad natural en el d
necesita partir de contextos sabidos –conocimientos previos- síntesis d
del aprendizaje, como hiperbólicamente acuñó Ausubel, para avanza
extraño y falto de familiaridad; de lo simple y dominado, por sencillo, a
cantidad y calidad. Aprender es transformar, es dominar códigos
expresar los conceptos de diversas formas, es saber combinarlos de m
profesor mediador es creativo, innovador, buscador, flexible, abierto
hipótesis.

El dominio de la complejidad nos lleva o nos separa del éxito. Saber dosi
medida adecuada es muestra de pericia didáctica, pues el ritmo y
cantidad concreta de dificultad, determina la motivación y la implicació
La frustración y el desencanto están agazapados en estos procesos, esp
el docente no los controla con soltura. Es fundamental tenerlos dominad
aprendizaje y a la gratificación del éxito a cada educando. Pero no debe
este aprendizaje juega un papel esencial la observación y la experiencia
es acompañar, ante todo.
Pero donde medimos el potencial del motor de nuestros aprendizajes es
las habilidades cognitivas, en la ejecución de las operaciones mentales
dinamizan todo aprendizaje. La primera trampa de las actividades d
operación mental que exige la ejecución de un problema. ¿Qué operaci
realizar un alumno, realmente, cuando le formulamos una pregunta
pregunta encierra siempre un nivel de abstracción relativo, que debem
para saber si el alumno será capaz de resolverla. Partimos del necesa
amplia y elevada taxonomía de operaciones mentales, por parte de
proceso de acompañamiento mediado es con el que aseguramos la const
del educando.

Cuando las evaluaciones de PISA proponen una serie de problemas, con


de la respuesta, la eficacia, el éxito o fracaso, combinando en la elevaci
los niveles de complejidad y abstracción a la vez. Complejidad en la mo
los códigos, en los lenguajes poco familiares, descontextualizados.
preguntas que exigen una operación mental más elevada: Compara,
deduce, razona, critica, aplica…

Éstas son las trampas contenidas en las nuevas formulaciones d


internacionales. Éstos son los cambios que exige la revolución
enseñanza por competencias. Debemos preparar para este salto, sintet
en la plena comprensión de por qué aprendemos, para saber aplicar los
contextos y situaciones, a la vida. Nos hallamos en los mementos
didáctica: Aquellas situaciones que exige la propia elaboración y la
principios y conclusiones de cuanto hemos aprendido.
descontextualización: En este momento el tacto y la pericia del profesor
especialmente a prueba, pues el modelado y los ejemplos del docente pe
ampliar su campo de comprensión y de aplicación de lo que ha aprendid
vivido esas futuras experiencias, o en otros contextos nunca vistos ni s

Los aprendizajes tienen su prueba del diamante. La cristalización o


aprendizajes se manifiesta en el transfer o aplicación en otros conte
Ésta es la prueba del auténtico aprendizaje. Por eso decimos que a
vida. Aparecen aquí muchos elementos multidisciplinares y cultura
constatar la utilidad y versatilidad de los saberes en otras disciplinas y
Los contenidos de las diversas disciplinas, dada su naturaleza em
–geografía y filosofía, por ejemplo-, obligan a una mayor o menor a
abstracción. En una deberemos ejercitar más la memoria visual, en otra
de elaboración mental, elaboración de hipótesis, pensamiento indu
razonamiento transitivo o analógico. Esta elevación de niveles de inter
superiores, exigen un proceso de seguimiento formador por parte del
Subrayamos el protagonismo del docente mediador en este aspecto po
conocer la altura de los peldaños que quiere hacer saltar, el esfuerzo
exige al educando, condensado en cada una de las actividades prog
finalidad constructora de la mente.

Así comprendemos el concepto de ZDP –zona de desarrollo potencial v


alude al salto que el alumno es capaz de dar- desde su propia acción
que puede realizar con la ayuda de un mediador. Este es el fruto d
mediada, que tanto se asemeja al aprendizaje significativo de Ausubel,
de psicológica y de contenidos, en el logro de la motivación e implicaci
transfer o aplicación de los aprendizajes a otros contextos. Debería
definitiva y última etapa de la actividad didáctica, por ser una de las
práctica docente en el aula, según constatamos en nuestra investigació

Evaluar aprendizajes y competencias

Necesitamos asumir la cultura de la evaluación, pues nosotros mismos


cómo y por qué avanzamos en el logro de los objetivos propuestos.
simplificar los procesos que nos llevan a estar dispuestos a responder d
aprendizajes. Éstos deben producirse según los elementos anteriorm
realidad, nos importan más los procesos que sabemos controlar, que
posiblemente, no sabemos a qué condiciones atribuirlos. Los aprendi
expresados en competencias, un saber hacer integral, resultado de todos
las habilidades, las capacidades, las destrezas y las actitudes adquirido

Las modalidades y formas de presentar una prueba, eje


descontextualizado, nos permite imprimir mayor o menor dificultad, seg
contexto y la
descripción con mayor o mejor complejidad. Aquí se proyecta la capacid
la pericia del docente, dosificando los problemas a base de preguntas.

Para comprender la complejidad de la evaluación saber si es válida par


toma de decisiones, necesitamos tener en cuenta una serie de element

a) Criterios de evaluación: Deben estar referidos éstos a los procesos


alumno, a su ritmo de maduración y capacidad de asimilación de los
relación el grupo y nivel educativo. Los criterios pueden ser cualitativ
relativos al progreso o los microcambios tanto cognitivos com
comportamentales.

b) Logro de objetivos del curso o de la materia disciplinar. Desde los ob


los más específicos. Cada uno de ellos debiera poderse operativiza
indicadores evaluables.

c) Formular indicadores: En estas manifestaciones concretas de c


aparecer los contenidos, las habilidades ejercitadas y el contexto en e
aprendizaje.

d) La concreción de habilidades cognitivas: Expresadas en ope


interiorizadas y en habilidades procedimentales, dentro de una secuenc
verificar la constatación del potencial cognitivo del alumno. Los distinto
de las operaciones exigidas nos darán una jerarquía de valoración de lo

e) Estrategias o formas que expresen el dominio y la eficiencia en la


problemas. Para ello debemos saber conjugar las diversas formas o r
podemos transformar y representar una idéntica información, la
elaboración y resultado logrado: Niveles de complejidad que el alu
dominar.

f) Elementos que nos puedan mostrar los descriptores de la conducta:


actitudes, estimación y compromiso en su vida, con relación a los tema

Somos conscientes de que hemos sembrado intencionadamente, a


reflexiones, un léxico con una carga semántica de orientación pedagóg
concreta, acorde con la propuesta mediadora que venimos haciendo, c
esta síntesis encierra los elementos esenciales para orientar el c
necesario que la educación actual precisa, si quiere afrontar el fut
seguridad. Hemos resaltado en negrita-cursiva un vocabulario esencial,
el primer objetivo de formación o actualización entre los miembros
docente.

Todo proyecto pedagógico de futuro debe partir de la clarificación y e


principios y conceptos psicopedagógicos que orienten nuestra praxis e i

Referencias bibliográficas:

De Bono, E. (1987): Aprender a pensar. Barcelona: Plaza y Janés.

Delors, J. (1996): La educación encierra un tesoro. Madrid: Editorial San


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Gardner, H. (2001): La inteligencia reformulada. Barcelona: Paidós.

Lipman, M. (1987): Filosofía para niños. Madrid: De la Torre.

Machado, L.A. (1990): La revolución de la inteligencia. Barcelona: Seix

Morin, E. (1999): Siete saberes para la sociedad del siglo XXI. Barcelon

Nickerson, R.S., Perkins, D.N. y Smith, E. 1990: Enseñar a pensar. Barc

Rodríguez Neira, T. (1999): La cultura contra la escuela. Barcelona: Ari

Tébar, L. (2003): El perfil del profesor mediador. Pedagogía de la m


Santillana.