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Barney G. Glaser and Alselm L.

Strauss
The discovery of grounded theory.
Strategies for qualitative research.

Traducción Prof. Floreal Forni

CAPÍTULO III: EL MUESTREO TEÓRICO

El muestreo teórico es el proceso de recolección de datos para


generar una teoría por medio de la cual el analista a la vez recoge,
codifica y analiza su información y decide qué datos recoger
inmediatamente después y dónde encontrarlos, a fin de desarrollar su
teoría tal como ésta va surgiendo. Este proceso de recolección de
información está controlado por la teoría emergente, sea ésta sustantiva
o formal. Las decisiones iniciales para la recolección teórica de datos, se
basan exclusivamente en una perspectiva sociológica general y en un
tema general o área problema (como por ejemplo, como tratan los
estafadores a sus futuras víctimas o como actúan los policías con los
negros o qué les sucede a los estudiantes en la facultad de medicina que
se conviertan en doctores). Las decisiones iniciales no están basadas en
un marco teórico preconcebido.
El sociólogo puede iniciar la investigación con un marco teórico
parcial de conceptos “locales”, designando unas pocas características
principales de la estructura y procesos en las situaciones que estudiará.
Por ejemplo, él sabe antes de estudiar un hospital que allí habrá
doctores, enfermeras, asistentes, guardias y procedimientos de admisión.
Estos conceptos le proporcionan un primer punto de apoyo para
comenzar su investigación. Naturalmente, él no sabe si ellos son
relevantes para su problema -el cual debe emerger-, tampoco es
probable que constituyan el núcleo de las categorías explicativas de su
teoría. Es más probable que éstas tiendan a ser conceptos acerca del
problema en sí, y no suposición. Además él descubre que algunos
conceptos “locales” que había anticipado pueden no ser utilizable en las
situaciones relevantes para su problema –los doctores, dentro del
contexto de éste, pueden ser denominados terapeutas- y, por otra parte,
encuentra muchos más conceptos “locales” en serie y estructurales de
los que podría haber anticipado antes de su investigación.
El sociólogo también debería ser suficientemente sensible
teóricamente de manera de poder conceptualizar y formular una teoría a
medida que van emergiendo sus datos. Una vez que ha aparecido, la
sensibilidad teórica continúa desarrollándose siempre. Se desarrolla a lo
largo de muchos años en los que el sociólogo piensa en términos
teóricos acerca de lo que conoce, y cuestiona muchas teorías diferentes
mediante preguntas tales como: ¿Qué hace la teoría?, ¿Cómo es

1
concebida?,¿ cuál es su posición general?,¿ qué clase de modelos usa?.
La sensibilidad teórica de un sociólogo tiene además otras dos
características. Primero, entraña su inclinación personal y
temperamental. En segundo lugar, implica su capacidad para el
discernimiento teórico dentro de su área de investigación, combinada con
una capacidad para ser algo a partir de sus discernimientos (ver capitulo
XI).
Estas fuentes generadoras de sensibilidad teórica hacen que el
sociólogo vaya construyendo constantemente un arsenal de categoría e
hipótesis en niveles formales y sustantivos. Esta teoría que se podría
decir que existe dentro del sociólogo puede ser utilizada para generar su
teoría específica si se comprueba, después del estudio de los datos su
adecuación y relevancia con respecto a los mismos. Una teoría así
generada, descubierta, tenderá entonces a combinar principalmente
conceptos e hipótesis que han emergido de los datos con otros ya
existente cuya utilidad ya ha sido establecida. Hasta aquí hemos puesto
mayor énfasis en los compuestos emergentes, que son aquellos que
provienen de los datos. Pero ya se trate de elementos teóricos
emergentes como de elementos ya existentes, las estrategias de análisis
comparativo presentadas en éste y en los próximos dos capítulos son
aplicables.
La sensibilidad teórica potencial se pierde cuando el sociólogo se
compromete exclusivamente con una teoría específica preconcebida (por
ejemplo, la organización formal), porque entonces se convierte en
doctrinario y no puede ver más allá de su teoría predilecta o de cualquier
otra. Se vuelve insensible, o incluso asume una posición defensiva
respecto a las preguntas que arrojan alguna duda sobre su teoría
respecto a las preguntas que arrojan alguna duda sobre su teoría; está
preocupado con la puesta a prueba, modificando y viendo todo desde
este solo ángulo. Para esta persona, la teoría raramente emergerá de los
datos. En los pocos casos donde la teoría emerge, es probable que la
teoría preconcebida sea rápidamente abandonada dado que ahora
parece irrelevante para los datos1.
Más allá de las decisiones concernientes a la recolección inicial de datos,
una recolección ulterior no se puede planificar anticipadamente a la
teoría emergente (como se hace tan cuidadosamente en la investigación
diseñada para la verificación y descripción). La teoría emergente indica
los pasos siguientes – el sociólogo no los conoce hasta que brechas
emergentes en su teoría y preguntas de investigación sugeridas por

1
Para una excelente discusión ver James Coleman “Research Chronicle: The Adolescent
Society” en Philip Hammond (Ed.). Sociologists at work (New York: Basic Books, 1964), págs.
198-204

2
respuestas anteriores lo conducen a ellos 2.
La pregunta fundamental en el muestreo teórico (tanto en la teoría
formal como en la sustantiva) es: ¿Cuáles son los grupos o subgrupos
hacia los que los que uno debe dirigir su atención inmediatamente
después en la recolección de datos?, y, ¿en base a qué propósito
teórico? En síntesis, ¿cómo selecciona el sociólogo grupos múltiples de
comparación?3. Las posibilidades de comparaciones múltiples son
infinitas y por lo tanto los grupos deben elegirse de acuerdo a criterios
teóricos.
En realidad, muchos sociólogos escapan a este problema de
seleccionar grupos estudiando solamente un grupo durante una
investigación dada; esforzándose mínimamente en delinear subgrupos y
haciendo referencias ocasionales (comúnmente al pie de página) a
hallazgos comparativos sobre otro grupo, seguidas comúnmente por una
breve descripción de las diferencias, pero no por un análisis teórico. En
otros estudios particularmente en la investigación por encuestas, las
comparaciones están generalmente, y de manera bastante arbitraria,
basadas en un solo grupo sustantivo diferente (como por ejemplo,
científicos naturales comparados con científicos sociales, o científicos
comparados con ingenieros), o las comparaciones se hacen en base a
varios subgrupos dentro del grupo sustantivo. Y en los “estudios
comparativos” de más de dos grupos, el sociólogo habitualmente trata de
comparar todo lo que pueda de los grupos para los que puede obtener
datos, dentro de los límites de su propio tiempo y dinero y su grado de
acceso a aquellos grupos4. El conjunto resultante de grupos se justifica
entonces citando factores comunes y diferencias relevantes
manifestando que de cualquier modo esto constituye toda la información
disponible. Comparaciones ulteriores son dejadas para futuros
investigadores.
Aunque estos métodos de selección de grupos dan como resultado
investigaciones valiosas, ellos no emplean los criterios para el muestreo
teórico que discutiremos en este capítulo. Nuestros criterios son aquellos
de propósito teórico y de relevancia, no de circunstancia estructural.

2
Por ejemplo, en nuestro estudio sobre la conciencia que tiene el paciente de que se está
muriendo relacionada con la interacción cuerpo médico-paciente, después de haber abarcado
todos los variados contextos en los que esto ocurría, nos dimos cuenta de que debíamos
recolectar datos en otras situaciones adicionales donde se da poca importancia a esta conciencia
del paciente. Por lo tanto examinamos minuciosamente esta interacción cuerpo médico-paciente
en una guardia de emergencia. Ver Barney Glaser and Alselm Strauss, Awareness of Dying
(Chicago; Aldine Publications Co., 1965), Cap 7.
3
El lector puede considerar a los agregados o a las personas individuales como equivalentes a
los grupos, con respecto a las estrategias de análisis comparativo.
4
Para ejemplos, ver: Coleman, op. cit., y The adolescent Society (New York: Free Press of
Glencoe, 1961); Morris Janowitz, The Military in the political development of the new nations
(Chicago, University of Chicago Press, 1964), o Seymour Lipset and Reinhard Bendix, Social
Mobility in industrial society (Berkeley: University of California Press, 1959).

3
Aunque constreñidos por las mismas circunstancias estructurales de
investigación, no basamos la investigación en ellas. Nuestros criterios
pueden parecer flexibles (demasiado como para ser válidos, como ha
dicho un crítico) pero el lector debe recordar que nuestro propósito
principal es generar teoría, no establecer verificaciones con los hechos.
Confiamos en que estos criterios también parecerán dar lugar a un
control impersonal relevante y más sistemático sobre la recolección de
datos que los criterios arbitrarios, rutinizados y planificados con
anterioridad, basados en los límites estructurales existentes de las
fronteras cotidianas de los grupos. Estos criterios se utilizan en estudios
diseñados para obtener hechos y poner a prueba hipótesis. Una de las
razones para enfatizar esta diferencia en cuanto al control se manifiesta
de inmediato. Los criterios de muestreo teórico son diseñados para ser
aplicados en el transcurso de la recolección de los datos conjuntamente
con su análisis, asociados con la generación de teoría. Por esto se los
adapta continuamente para ajustarse a los datos y se los aplica
sensatamente en el momento y punto oportunos del análisis. El analista
puede afinar continuamente su control de la recolección de datos a fin de
asegurar su relevancia con respecto a los criterios impersonales de su
teoría emergente.
En cambio es más probable que los datos recolectados de acuerdo
con la rutina previamente planificada fuercen al analista hacia direcciones
irrelevantes y escollos perjudiciales. Este puede descubrir contingencias
no anticipadas en sus sujetos de investigación, en la biblioteca y en el
campo, pero es incapaz de ajustar sus procedimientos de recolección o
incluso de volver a diseñar todo su proyecto. De acuerdo con la práctica
convencional el investigador es exhortado a perseverar en su diseño
prescripto de investigación, no importa cuán pobres sean los datos. Si lo
varía para adecuarlo a estas contingencias no anticipadas, los lectores
pueden considerar que sus hechos se han pervertido debido a su
violación de las reglas impersonales preconcebidas. De esta manera, él
es controlado por éstas y no tiene control sobre la relevancia de sus
datos, incluso cuando se da cuenta que ha errado el camino5.

5
Por ejemplo, “El diseño completo del estudio no me permitió proponer
hipótesis…simplemente me permitió describir lo que encontré”, Stanley Udy, Jr, “Cross cultural
análisis: a cese study”, Hammond, op cit, pág 173, y passim para más ejemplos. Merton ha
desarrollado un desafío de investigación para entrelazar los procedimientos estándar de
recolección de datos previamente planeados y su análisis, de manera de irlos ajustando a las
relevancias descubiertas. Para una sinopsis ver Hanan Selvin, “The interplay of social research
and social policy in housing”, Journal of social issues, vol VII, (1951), págs 180-181.

4
SELECCIONANDO GRUPOS DE COMPARACIÓN

En esta sección nos centraremos en dos preguntas ¿Qué grupos


son seleccionados?, ¿por qué y cómo?

¿Qué grupos?

El criterio básico que gobierna la selección de grupos de compara-


ción para descubrir teoría es su relevancia para favorecer el desarrollo de
categorías emergentes. El investigador elige cualquier grupo que lo
ayude a generar tantas propiedades de categorías como es posible y
esto lo ayudará, a su vez a relacionar las categorías entre sí y con sus
propiedades.
De este modo, tal como lo decíamos en el Capitulo II, las compara-
ciones de grupos son conceptuales, se hacen comparando evidencia
similar o diversa que indican las mismas categorías conceptuales y
propiedades; no comparando la evidencia por si misma.
El análisis comparativo aprovecha ampliamente la
“intercambiabilidad” de los indicadores y desarrolla en su transcurso, un
extenso rango de indicadores aceptables pera categorías y propiedades.6
Dado que los grupos pueden ser elegidos para una única
comparación, no puede haber un conjunto definido, ordenado y
previamente planificado de grupos que sean comparados para todas o
aún la mayoría de las categorías (como los hay en los estudios
comparativos realizados para efectuar descripciones precisas y
verificaciones). En una investigación llevada a cabo para descubrir teoría,
el sociólogo no puede citar el número y tipos de grupos de los cuales
seleccionó los datos hasta que esté completa la investigación. En caso
extremo el puede encontrar que el desarrollo de cada categoría principal
puede haberse basado en la comparación de diferentes conjuntos de
grupos. Por ejemplo uno podría escribir una teoría sustantiva sobre la
autoridad de los científicos en las organizaciones, y comparar clases muy
diferentes de organizaciones para desarrollar propiedades asociadas con
las diversas categorías que podrían surgir: la autoridad sobre los clientes,
administración, facilidades para la investigación, relaciones con las
organizaciones externas y comunidades, el grado o el tipo de afiliación
en la organización y así sucesivamente. O el sociólogo puede desear
escribir una teoría formal sobre la autoridad profesional en las
organizaciones; en ese caso, es probable que los conjuntos de grupos de
comparación para cada categoría sean mucho más diversos que
aquellos usados en desarrollar una teoría sustantiva sobre los científicos,
dado que ahora el campo de comparación posible es mucho más amplio.
Nuestra lógica de inclusión progresiva de grupos debe
6
Paul Lazarsfeld and Wagner Theileus, Jr, Academic Mind (New York: Free press of Glencoe,
1958) págs 402-08

5
diferenciarse de la lógica utilizada en análisis comparativos que se
centran principalmente en obtener una evidencia exacta para la
descripción y verificación. Esta última de inclusión y exclusión
previamente planificadas, no previene al analista de comparar grupos no
comparables. Para ser incluido en el conjunto planeado, un grupo debe
tener bastantes características en común con los otros grupos. Para ser
excluido, debe mostrar una diferencia fundamental con los otros 7. Estas
dos reglas representan un intento de mantener constantes los hechos
estratégicos, o de descalificar grupos donde los hechos, en realidad, no
pueden mantenerse constantes o introducirían más diferencias no
queridas. De esta manera al comparar variables (conceptuales y basadas
en los hechos) uno espera que, debido a este conjunto de “grupos
purificados”, los factores espúreos ya no influirán sobre los hallazgos y
relaciones tornándolos erróneos. Este esfuerzo de purificación se hace
en orden a alcanzar un resultado imposible de lograr, ya que uno nunca
sabe realmente qué es lo que se ha mantenido constante y lo que no.
Sin duda, estas reglas de comparabilidad son importantes cuando
la meta es la evidencia exacta, pero ellas dificultan la generación de la
teoría, en la que la “no comparabilidad” de grupos es irrelevante. E
impiden el uso de un espectro mucho más amplio de grupos para
desarrollar propiedades de categorías. Este, necesario para el desarrollo
mas amplio posibles de las categorías, se adquiere comparando “todos
los grupos, independientemente de sus diferencias o similitudes”,
siempre y cuando los datos correspondan a una categoría o propiedad
similar. Además, estas dos reglas distraen la atención del analista de los
conjuntos importantes de diferencias y similitudes fundamentales, las que
al ser analizadas, se convierten en importantes condiciones idóneas bajo
las cuales varían las categorías y las propiedades. Estas diferencias
deberían constituir una parte vital del análisis, pero las reglas de
comparabilidad tienden hacer que el analista no preste atención a
condiciones que modifican los hallazgos, al permitirse suponer
constantes y descalificar diferencias básicas, anulando de este modo sus
esfuerzos previos al análisis.
Es teóricamente importante notar hasta qué grado las propiedades
de las categorías son modificadas por diversas condiciones. Por ejemplo,
se pueden desarrollar provechosamente propiedades del efecto de
contextos de la conciencia de estarse muriendo en la interacción entre
las enfermeras y el paciente moribundo dentro de un hospital,
comparándolas con la misma situación en el hogar, en clínicas de
reposo, en ambulancias, y en la calle después de los accidentes. Las
similitudes y diferencias en estas condiciones pueden ser utilizadas para
explicar las propiedades similares y diversas de las interacción entre la
enfermera y el paciente.
7
Por ejemplo ver Janowitz, op cit, Prefacio y Cap I; y Edward Shils, “On the comparative study
of new status” en Clifford Geertz (Ed), Old societies and new sates (New York: Free press of
Glencoe, 1963) págs 5, 9.

6
El punto principal para tener en claro es el propósito de la
investigación, de manera tal que las reglas de la evidencia no impidan el
descubrimiento de teoría. Sin embargo, estas metas no son mantenidas
en claro (una condición que estamos tratando de corregir), y, de este
modo, un sociólogo comienza típicamente por aplicar estas reglas para
seleccionar un conjunto purificador de grupos a fin de obtener una
evidencia exacta. Entonces se siente atrapado por los deleites de
generar teoría, y así compara todo lo comparable, pero luego encuentra
el desarrollo de su teoría severamente limitada por la falta de suficientes
datos teóricamente relevantes porque ha utilizado un conjunto de grupos
previamente planificado para recolectar sus datos (ver capitulo VI).
Dando libertad para comparar cualquier grupo el criterio de relevancia
teórica utilizada para cada comparación, al generar teoría
sistemáticamente, controla la recolección de los datos sin obstaculizarla.
El control, según este criterio, asegura que sean recolectados
abundantes datos y que la recolección tenga sentido (de lo contrario
ésta es una perdida de tiempo). Sin embargo aplicar un control teórico
en la elección de grupos de comparación es más difícil que recolectar
simplemente los datos de un conjunto previamente planeado de grupos,
dado que la elección requiere una reflexión, análisis y búsqueda
continua. El sociólogo también debe ser claro respecto a los tipos
básicos de grupos que desea comparar, a fin de poder controlar sus
efectos sobre la generalidad tanto del alcance de la población como del
nivel conceptual de su teoría. Las comparaciones más amplias son,
naturalmente realizadas entre diferentes grupos de exactamente el
mismo tipo sustantivo; por ejemplo, departamentos federales dentro de
una agencia federal. El alcance de la teoría se acrecienta aún más
comparando diferentes tipos de grupos dentro de grupos diferentes más
grandes (departamentos diferentes en agencias diferentes). La
generalidad se incrementa todavía más haciendo estas últimas
comparaciones para diferentes regiones de una nación o, para ir más
lejos, de naciones diferentes. El alcance de una teoría sustantiva puede
ser cuidadosamente aumentado y controlado por dichas elecciones
conscientes de grupos. También puede ser conveniente para el sociólogo
pensar en subgrupos dentro de grupos más grandes, y en grupos
internos y externos, a medida que amplía su rango de comparaciones e
intenta mantener manejables los varios niveles de generalidad de
alcance de su teoría sustantiva.
El sociólogo que desarrolla una teoría formal o sustantiva también
puede formar grupos, siempre que tenga en cuenta que ellos son un
artefacto de su diseño de investigación, y que no empiece a suponer en
sus análisis que éstos tienen las propiedades de un grupo natural. Los
investigadores que hacen encuestas son adeptos a crear grupos y
fundamentar su relevancia estadísticamente (utilizando análisis factorial,
escalas, o variables de criterios) para asegurase de que son, de hecho,
grupos que tienen diferencias significativas incluso aunque hayan sido

7
creados, por ejemplos, maestros con un grado de percepción superior,
medio o bajo; o de clase alta, media y baja; o cosmopolita- local 8.
Sin embargo, solamente unos pocos investigadores de encuestas
han usado su habilidad para crear subgrupos múltiples de comparación
para descubrir teoría. Este sería un intento muy valioso (ver el capítulo
VIII sobre datos cuantitativos).
La táctica de crear grupos se aplica, igualmente, a los sociólogos
que trabajan con datos cualitativos. Por ejemplo, cuando un investigador
usa solo entrevistas, seguramente puede estudiar grupos de
comparación compuestos por sujetos elegidos de acuerdo a su marco
analítico emergente. Y documentos históricos u otros materiales
bibliográficos se prestan maravillosamente para método comparativo. Su
uso es quizás aún más eficiente, dado que el investigador ahorra mucho
tiempo y dificultades en su búsqueda para la comparación de grupos, los
que después de todo, ya están concentrados en la biblioteca (ver capítulo
VI). Como en el trabajo de campo, el investigador que usa material
bibliográfico siempre puede seleccionar grupos de comparación
adicionales después de que su marco analítico está bien desarrollado,
para brindarle a él mismo una confianza adicional en su credibilidad. El
se beneficiará también -al igual que el trabajador de campo que a veces
tropieza con grupos de comparación y luego hace uso apropiado de los
mismos-, ocasionalmente, con los accidentes felices que pueden ocurrir
cuando está curioseando en los estantes de la biblioteca. Y, de nuevo al
igual que el investigador que elige cuidadosamente grupos naturales, el
sociólogo que crea grupos debería hacerlo cuidadosamente de acuerdo
con las escalas de generalidad que desea lograr.
Cuando el sociólogo cambia el grado de generalidad conceptual a
que aspira, de descubrir una teoría sustantiva a descubrir una teoría
formal, debe tener en cuenta las clases de grupos que selecciona. Para
una teoría sustantiva, sin tomar en cuenta dónde los encuentra. Puede,
así, comparar la “guardia de emergencia” con todas las clases de
guardias médicos en todos los tipos de hospitales, tanto en los Estados
Unidos como en el exterior. También puede concebir a la guardia de
emergencia como una subclase de una clase más amplia de
organizaciones, todas diseñadas para prestar una asistencia inmediata
en caso de accidente o averías. Por ejemplo, incendios, crímenes,
incluso problemas de plomería, han dado lugar a organizaciones de
emergencia que están alerta las 24 horas. Al asumir este enfoque para
elegir grupos comparativos disímiles, el analista debe tener en claro su
propósito. Puede usar grupos de la clase más general para iluminar su
8
En realidad, en discusiones entre bambalinas acerca de qué grupos comparativos crear y elegir
en análisis de encuestas, la respuesta frecuentemente es: “donde los cortes en la distribución son
convenientes y ahorran casos, y entre estos elegir aquellos que ofrecen los mejores hallazgos”.
Selvin sin embargo ha desarrollado un método sistemático de comparación de subgrupos en la
investigación de encuestas que previene contra el uso oportunista de los criterios del “mejor
hallazgo”. Ver The effects of leadership (Glencoe, III: Free Press, 1960)

8
teoría sustantiva sobre, por ejemplo, los guardias de emergencia. Puede
desear empezar a generar una teoría formal sobre las organizaciones de
emergencia. Puede desear una mezcla de ambas: por ejemplo, sacando
a relucir su teoría sobre las guardias de emergencia dentro de un
contexto de algunas categorías formales sobre organizaciones de
emergencia 9.
Por otra parte, cuando el propósito del sociólogo es descubrir
teoría formal, él seleccionará indudablemente grupos sustantivos
disímiles de la clase más amplia, en tanto extiende el alcance de su
teoría. Y también se encontrará comparando grupos que parecen ser no
comparables en el nivel sustantivo, pero que en el nivel formal son
conceptualmente comparables. No comparables en el nivel sustantivo
implica aquí un grado más fuerte aún de diferencia aparente que disímil.
Por ejemplo, mientras los departamentos de incendio y las guardias de
emergencia son sustancialmente disímiles, su comparabilidad conceptual
se manifiesta todavía fácilmente. Dado que la base de comparación entre
grupos sustancialmente no comparables no es inmediatamente aparente,
ella debe ser explicada en un nivel conceptual más elevado.
De este modo, uno podría comenzar a desarrollar una teoría formal
sobre el aislamiento social, comparando cuatro monografías
aparentemente sin conexión entre sí: Blue Collar Marriage, The taxi-
Dance Hall. The Ghetto y The Hobo (Komarovsky, Cressey, Wirth,
Anderson) 10. Todas versan, según sus autores, sobre facetas del
“aislamiento social”. Para dar otro ejemplo, Goffman ha comparado
grupos aparentemente no comparables al generar su teoría formal del
estigma. De esta manera, cualquiera que desee descubrir teoría formal
debería tener conciencia de la utilidad de las comparaciones hechas
entre categorías de un alto nivel conceptual, entre las aparentemente no
comparables; debería buscar activamente esta clase de comparación;
hacerla con flexibilidad; y ser capaz de intercambiar la aparentemente no
comparable comparación, con las aparentemente comparables. El tipo no
comparable de grupo de comparación puede ayudarlo en gran parte a
trascender las descripciones sustantivas de tiempo y lugar mientras trata
de producir una teoría formal general 11.

¿Por qué seleccionar grupos?

Esta preocupación por la selección de grupos con fines de


9
Cf. Shils, op cit, pág 17.
10
Respectivamente, Mirra Komarovsky (New York: Random House, 1962): Paul Cressey
(Chicago: University of Chicago Press, 1932); Louis Wirth (Chicago: University of Chicago
Press, 1962 edition); y Nels Anderson (Chicago: University of Chicago Press, 1961 edition).
11
Esta afirmación se hace en oposición implícita a “escribir” simplemente la propia teoría de
una manera formal general sobre la base de puras conjeturas o sobre la base de un grupo, como
es característico de los artículos periodísticos

9
comparación, suscita la pregunta: ¿por qué la comparación de los grupos
(por el investigador) hace el contenido de los datos teóricamente más
relevantes que cuando él simplemente selecciona y compara los datos?.
La respuesta es triple. Los grupos de comparación permite, como ya se
señaló, controlar las dos escalas de generalidad: primero el nivel
conceptual, y segundo el alcance de la población. En tercer lugar, los
grupos de comparación permiten también una maximización o
minimización simultaneas tanto de las diferencias como de las similitudes
de los datos que recaen en las categorías que están siendo estudiadas.
El control sobre similitudes y diferencias es vital para descubrir
categorías, para desarrollar y relacionar sus propiedades teóricas, todas
necesarias para el desarrollo ulterior de una teoría emergente.
Maximizando o minimizando diferencias entre grupos comparativos, el
sociólogo puede controlar la relevancia teórica de su recolección de
datos. El comparar tantas diferencias y similitudes en los datos como sea
posible (como se mencionó en el Capítulo II) tiende a forzar al analista a
generar categorías, sus propiedades e interrelaciones, cuando trata de
comprender sus datos (ver también el Capítulo V). Minimizar las
diferencias entre grupos de comparación aumenta la posibilidad de que
el investigador recolecte muchos datos similares en una categoría dada
al tiempo que descubre importantes diferencias no captadas en la
primera recolección de datos. Las similitudes en los datos que se
relacionan con una categoría ayudan a verificar su existencia al verificar
los datos que están detrás de la misma.
Las propiedades básicas de una categoría también surgen a partir
de las similitudes, y de unas pocas diferencias halladas al minimizar las
diferencias de los grupos. Es útil establecer estas propiedades antes de
maximizar las diferencias entre grupos. Por ejemplo la propiedad básica
al calcular la pérdida social de pacientes moribundos es su edad, como
fue descubierto por medio de la observación en geriátricos y guardias de
enfermería. Era importante establecer esta propiedad antes de proceder
a establecer otras propiedades de pérdida social estudiando a los
moribundos en otras clases de guardias 12.
Minimizar las diferencias entre grupos de comparación también
ayuda a establecer un conjunto definido de condiciones bajo las cuales
existe una categoría, tanto en un grado particular o como un tipo, lo que
a su vez establece una probabilidad para la predicción teórica. Por
ejemplo, “contextos abiertos de conciencia” de estarse muriendo- donde
el paciente y el personal están concientes de que se está muriendo- son
esperables cada vez que los pacientes son mantenidos “cautivos” en un
hospital del gobierno (ya sea nacional, estadual o del condado). Los
pacientes cautivos pueden ser convictos, veteranos o pacientes de
investigación. 13
12
Ver B. Glaser and A. Strauss, The social loss of dying patients”, American Journal of
Nursing, vol 64 nº 6 (junio, 1964)
13
Ver Glaser y Strauss, Awareness of Dying, op cit. cap 6.

10
El otro enfoque, maximizar las diferencias entre grupos de
comparación, aumenta la probabilidad de que el investigador recolecte
datos diferentes y variados en relación a una categoría, mientras que
todavía sigue hallando similitudes estratégicas entre los grupos. Las
similitudes que se presentan a través de muchas clases diferentes de
grupos proveen, naturalmente, las uniformidades más generales de
alcance dentro de su teoría. Cuando el analista trata de comprender la
multitud de diferencias, tiende a desarrollar las propiedades de las
categorías rápida y densamente y a integrarlas, finalmente dentro de una
teoría que posee niveles diferentes de generalidad conceptual,
delimitando de tal modo el alcance de la teoría. El sociólogo no busca
meramente casos negativos referidos a una categoría (como lo hacen
otros que generan teoría): él busca diferencias máximas entre los grupos
de comparación a fin de compararlos sobre la base de tantas similitudes
y diversidades relevantes en los datos como las que pueda encontrar.
Cuando comienza su generación de una teoría sustantiva, el
sociólogo establece las categorías básicas y sus propiedades
minimizando las diferencias en los grupos que compara 14. Una vez que
esta tarea básica está cumplida, él debe, sin embargo, proceder a
maximizar las diferencias entre grupos de comparación, de acuerdo al
tipo de teoría que desea desarrollar (sustantiva o formal) y a los
resultados de su teoría emergente. Cuando maximiza las diferencias
entre grupos comparativos (maximizando de este modo las diferencias
en los datos) él posee un medio aún más poderoso para estimular la
generación de propiedades teóricas una vez que su marco teórico básico
ha surgido 15. La maximización hace resaltar la más amplia cobertura
posible de series, continuos, grados, tipos, uniformidades, variaciones,
causas, condiciones, consecuencias, probabilidades de relaciones,
estrategias, procesos, mecanismos estructurales, etc. todos necesarios
para la elaboración de la teoría.
El sociólogo al maximizar las diferencias cambiando el alcance de
su investigación -por ejemplo, tomando en consideración diferentes
organizaciones, regiones, ciudades o naciones, descubre diferencias
más sorprendentes en los datos. Es probable que sus intentos de
comprender cómo encajan estas diferencias tengan efectos importantes
tanto sobre sus operaciones de investigación como sobre la generalidad
del alcance de su teoría. Estas diferencias con respecto a otras
organizaciones, regiones y naciones le harán preguntarse dónde podría
haber encontrado las mismas diferencias en los lugares originales de
investigación. Y cómo podrá continuar su investigación enfocada
teóricamente en estos términos cuando vuelva a su lugar de origen.
14
Una buena teoría sustantiva puede resultar del estudio de un grupo, si el analista ordena
cuidadosamente los datos en subgrupos comparativos. Por ejemplo ver Evans-Pritchard,
Witchcraft, Oracles and magic among the Azande (Oxford, England, Clarendon Press, 1937) y
nuestra discusión de este libro en el Cap VI.
15
Shils, op cit, pág 25.

11
Al mismo tiempo, el alcance de su teoría resulta ampliado, no
restringido. Por ejemplo, uno de nosotros notó que en los hospitales
malayos las familias cuidan a los pacientes moribundos. Esta
observación fue interesante porque hasta ese momento habíamos
considerado al miembro de la familia en los Estados Unidos, o como
siendo tratado también como otro paciente (sedado, haciéndolo
descansar), o simplemente ignorado como una molestia. Reviendo
nuestros datos americanos descubrimos, sin embargo, que la familia es
usada de varias maneras para el cuidado de os pacientes moribundos.
Nosotros habíamos descuidado enfocar este hecho no tan fácilmente
observable. De este modo descubrimos una uniformidad entre varios
países –no una diferencia- al observar en el exterior lo que en América
habíamos pasado por alto. Entones procedimos a estudiarlo en nuestro
propio país, donde teníamos más tiempo para la investigación. Tuvimos
experiencias similares al comparar los hospitales de varias regiones de
EE.UU. con aquellos más cercanos a nuestro hogar, en San Francisco.
El cuadro 1 presenta las consecuencias básicas de minimizar y
maximizar grupos al generar teoría.

Cuadro 1: Consecuencias básicas de minimizar y maximizar diferencias


en grupos de comparación para generar teoría.

Datos sobre las categorías


Diferencias en Similares Diferentes
los grupos
El máximo de similitud en los Descubrir diferencias
datos lleva a : fundamentales bajo las
Minimizadas 1. Verificar la utilidad de la cuales varían hipótesis y
categoría categorías.
2. Generar las propiedades
básicas; y
3. Establecer un conjunto de
condiciones para jerarquizar
las categorías.

Estas condiciones pueden ser


usadas para la predicción.
Descubrir uniformidades La diversidad máxima en
Maximizadas fundamentales del mayor los datos obliga a:
alcance 1. Un desarrollo denso
de propiedades de las
categorías
2. Integración de
categorías y
propiedades
3. Delimitar el alcance
de la teoría.

12
¿Cómo seleccionar grupos?

El problema de cómo proceder para elegir los grupos particulares


para la recolección de datos teóricamente relevantes forma parte de la
decisión del sociólogo a cerca de cuales grupos seleccionar. En primer
lugar, debe recordar que él es un activo muestrista de datos teóricamente
relevantes, no un etnógrafo tratando de obtener la información más
completa posible sobre un grupo, con o sin un diseño previamente
planeado de investigación. Como tal debe analizar continuamente los
datos para ver donde lo conducirá la siguiente pregunta teórica. Entonces
debe calcular sistemáticamente dónde es probable –o no- que suceda un
orden dado de acontecimientos 16. Si los hechos en curso no le brindan
una relevancia teórica, debe estar preparado para manipular los sucesos
por medio de palabras o acciones para ver qué ocurrirá. El siguiente
memorándum de nuestra investigación Awareness of Dying (conciencia
de estarse muriendo) describe cómo la búsqueda activa de información
ocurre en tanto el investigador se hace a sí mismo la siguiente pregunta
relevante, la que a su vez, lo impulsa a buscar grupos particulares para
su estudio:
“Las visitas a varios servicios médicos fueron programadas
de la siguiente manera: primero quise observar servicios en que
la conciencia del paciente de estarse muriendo era mínima (y así
observé primero un servicio de bebés prematuros y luego un
servicio neuroquirúrgico donde los pacientes frecuentemente
estaban comatosos). Luego quise observar moribundos en una
situación donde las expectativas del cuerpo médico y con
frecuencia las de los pacientes con respecto a su muerte eran
grandes y ésta era rápida, de manera que observé una Unidad
de Terapia Intensiva. Después quise observar n servicio donde
las expectativas de mortalidad del personal eran “grandes” pero
las de los pacientes podían o no serlo, y donde la muerte tendía
a ser lenta. Por lo tanto observé un servicio de Oncología.
Entonces quise examinar las situaciones donde la muerte era
inesperada y rápida, y por eso observé un servicio de
emergencias. Mientras examinábamos algunos de los diferentes
tipos de servicio también observamos los tipos de servicio
mencionados anteriormente en otros tipos de hospitales. Así que
nuestro plan de tipos de servicio estaba orientado por un
esquema conceptual general –el que incluía hipótesis acerca de
la conciencia, expectativas y tasas de mortalidad- así como
también por el desarrollo de una estructura conceptual,
incluyendo asuntos no contemplados al principio. A veces
volvíamos a algunos servicios después de las dos, o tres o

16
Ver la discusión de Merton de los lugares de investigación estratégica en R. Merton, L.
Broom and L. Cottrell (Eds.), Sociology today (New York, Basic Books, 1959) pág 26.

13
cuatro primeras semanas de continua observación para
comprobar ítems que necesitaban ser verificados o que se
habían omitido en el periodo inicial” 17

Y en conexión con las comparaciones entre países, aquí hay otro


memorando de investigación que muestra como se seleccionan los
grupos:
“El énfasis está puesto en extender las comparaciones
hechas en América de manera teóricamente relevantes. La
probabilidad de comparaciones fructíferas se incrementa mucho
eligiendo países diferentes y ampliamente contrastantes. Esto
es, la unidad principal de comparación es el país, no el tipo de
hospital. La otra unidad principal de comparación es, como
hemos visto en nuestros hospitales, el tipo de servicio del
hospital, dado que lo que lo que sucede alrededor del paciente
terminal, depende de cómo muere y bajo que circunstancias. En
cada país, por lo tanto, intentaré maximizar las clases de
situaciones de estarse muriendo que pueda ver. Se, por ejemplo,
que en algunos países asiáticos muchos hospitales tienen
solamente una gran sala y esto significa que tendré que visitar
hospitales en regiones contrastantes de los países. Sin embargo,
en las ciudades, aún de Asia, el mismo hospital puede tener
diferentes servicios; y como en Malasia, habrá hospitales para
chinos y hospitales para grupos étnicos mezclados dentro de la
misma ciudad.
La selección de hospitales y servicios que observaré en el
exterior estará guiada, como en el estudio en curso sobre
enfermos terminales, por el marco teórico conceptual
desarrollado hasta ese momento. Querré observar hospitales
para comenzar, donde cuatro importantes condiciones
estructurales que hemos notado sean diferentes a las de
América. Observaré, donde sea posible, hospitales (o salas)
donde las cuatro condiciones presenten las máximas diferencias
con las condiciones americanas usuales; también donde hayan
tres diferentes, dos o una. Elegiré salas o servicios que
maximizarás alunas de las condiciones específicas estudiadas
en Estados Unidos; es decir salas donde la muerte sea
predominantemente esperada por el personal y otras donde sea

17
“Una vez que se ha identificado la brecha teórica, esta conduce casi naturalmente a ulteriores
preguntas, cada una con su razón de ser distintiva”. “El objetivo requiere, típicamente, una
búsqueda de materiales empíricos por medio de los cuales el problema puede ser investigado
ventajosamente”. Hemos detallado estos comentarios generales de Merton sobre el desarrollo
de teoría vinculándolos con el análisis comparativo y sus estrategias específicas (Ibid, Págs. 23-
24). Ver también la discusión de Dalton sobre el uso de la técnica de la siguiente pregunta para
guiar su análisis comparativo de organizaciones industriales, en Melville Dalton,
Preconceptions and methods in men who manage en Hammond, op cit.

14
relativamente inesperada, salas donde los pacientes tienden a
saber que se están muriendo, y algunas donde no lo saben;
salas donde la muerte tiende a ser lenta, y otras donde el modo
predominante de muerte tiende a ser relativamente rápido.
Espero observar en varias de aquellas salas a pacientes que
tienen un alto valor social así como a otros de valor social bajo, y
trataré de visitar locales donde las condiciones sean tales que
muchos pacientes tiendan a ser un valor social bajo, así como
otros donde tenderá a haber muchos pacientes de un valor social
alto o superior”.

GRADOS DE MUESTREO TEORICO

Cuando se seleccionan grupos de relevancia teórica surgen dos


preguntas estratégicas: ¿cuántos grupos se deben elegir? ¿Hasta qué
grado se deben recolectar datos sobre un solo grupo? Contestar estas
preguntas requiere discusiones sobre la saturación teórica, el “corte” de
los datos, y la profundidad del muestreo teórico.

Saturación teórica

Como hemos dicho, el sociólogo que trata de descubrir teoría no


puede establecer al comienzo de su investigación cuantos grupos
integrarán su muestra durante todo su estudio: solo puede contar los
grupos al final. Dado que los datos para varias categorías se recolectan
generalmente a partir de un solo grupo –aunque los datos provenientes
de un grupo dado pueden recolectarse para una sola categoría– el
sociólogo comúnmente se ocupa de recolectar datos de grupos más
viejos, o en volver a ellos, mientras busca al mismo tiempo nuevos
grupos. De esta manera está tratando continuamente con una
multiplicidad de grupos y una multiplicidad de situaciones dentro de cada
grupo; y mientras esté absorto en generar teoría encontrará difícil contar
todos estos grupos. (Esta situación contrasta con la del investigador
cuyos estudios implican la verificación o descripción en que las personas
son distribuidas en varias categorías, y por esta razón, él debe establecer
el número de grupos a ser muestreados de acuerdo, con las reglas de la
evidencian que gobiernan la recolección de información confiable).
Aún durante la investigación centrada en producir teoría el
sociólogo, sin embargo, debe estimar continuamente cuantos grupos
debe muestrar para cada punto teórico. El criterio para juzgar cuando
detener el muestreo de grupos pertinentes a una categoría es la
saturación teórica de la categoría. Saturación significa que no se hallará
ninguna información adicional por medio de la cual el sociólogo pueda
desarrollar propiedades de la categoría. Al ver instancias similares una y
otra vez el investigador adquiere confianza empírica de que una

15
categoría está saturada. Él se desvía de su camino para buscar grupos
que amplíen lo más posible la diversidad de los datos, solo para
cerciorarse de que la saturación está basada en el rango más amplio
posible de los datos en la categoría.
La saturación teórica se alcanza mediante la recolección y análisis
simultáneos de los datos (ver capítulo V para una discusión de la
saturación durante al análisis de datos). Cuando una categoría está
saturada no queda otra cosa sino orientarse hacia nuevos grupos para
obtener datos sobre otras categorías e intentar saturar también estas
nuevas categorías. Cuando se produce la saturación, el analista por lo
general encontrará que alguna brecha en su teoría, especialmente en
sus categorías principales, está casi si no completamente saturada. Al
tratar de alcanzar la saturación, él maximiza las diferencias en sus
grupos a fin de maximizar las variedades de datos contenidos en una
categoría, y de esta manera desarrolla tantas propiedades diversas de la
categoría como sea posible. Los criterios para determinar la saturación
son, entonces, una combinación de los límites empíricos de los datos, la
integración y densidad de la teoría, y la sensibilidad teórica del analista.
La saturación no se puede obtener nunca estudiando un incidente
en un grupo. Lo que se consigue estudiando un grupo es, a lo sumo el
descubrimiento de algunas categorías básicas y unas pocas de sus
propiedades. El estudio de grupos similares (o subgrupos dentro del
primer grupo), dará como resultado unas pocas categorías más y sus
propiedades. Pero éste es solo el comienzo de una teoría. Luego el
sociólogo tratará de saturar sus categorías maximizando las diferencias
entre grupos. En este proceso, él genera su teoría. Por ejemplo a partir
del estudio de un incidente en un grupo pudimos descubrir que una
importante propiedad de las perspectivas de los estudiantes de
enfermería respecto al trabajo en clase es su evaluación de la
importancia diferencial asignada a ciertas asignaturas por los profesores,
pero este descubrimiento no nos dice casi nada. Para encontrar
propiedades tales como cuándo y cómo se hace y se comparte una
evaluación, quién es consciente de determinadas evaluaciones, y qué
consecuencias se derivan de ellas para los estudiantes, los profesores, la
facultad y los pacientes a quienes los estudiantes cuidan, se debe
observar y analizar comparativamente docenas y docenas de situaciones
en muchos grupos diferentes 18.

Muestreo teórico y estadístico

Es importante contrastar el muestreo teórico basado en la


saturación de categorías con el muestreo estadístico (al azar). Se deben

18
Fred Davis, Virginia Olesen and Elvi Whittaker, “Problems and issues in Collegiate Nursing
Education” en Freud Davis (Ed)=, The nursing profession (New York: J. Willey and Sons,
1966) págs 138-75.

16
tener presentes sus diferencias para diseñar la investigación y juzgar su
credibilidad. El muestreo teórico se efectúa para descubrir categorías y
sus propiedades, y para sugerir las interrelaciones dentro de una teoría.
El muestreo estadístico se hace para obtener evidencia exacta sobre la
distribución de la población entre categorías a ser usadas en
descripciones o verificaciones. De este modo, en cada tipo de
investigación la “muestra adecuada” que deberíamos buscar (como
investigadores y lectores de investigaciones) es muy diferente.
Se considera que la muestra teórica es adecuada según cuan
amplia y diversamente elige el analista sus grupos para saturar
categorías de acuerdo con el tipo de teoría que desea desarrollar. Por
otra parte la muestra estadística adecuada es juzgada sobre la base de
técnicas de azar y muestreo estratificado, usadas en relación a la
estructura social de un grupo o grupos muestreados. La muestra teórica
inadecuada se identifica fácilmente, dado que la teoría asociada con ella
es generalmente débil y no está bien integrada, y tiene demasiadas
excepciones inexplicables obvias. La muestra estadística inadecuada
frecuentemente es más difícil de ubicar; por lo general debe ser señalada
por especialistas en metodología, dado que otros investigadores tienden
a aceptar la sofisticación técnica de manera acrítica.
El investigador que genera teoría no necesita combinar el
muestreo al azar con el muestreo teórico al exponer relaciones entre
categorías y propiedades. Estas hipótesis son sugeridas como hipótesis
pertinentes a la dirección de las relaciones, no puestas a prueba como
descripciones tanto de la dirección como de la magnitud. La teoría
convencional afirma la generalidad de su alcance; esto es, uno presume
que si la relación se mantiene para un grupo bajo ciertas condiciones,
probablemente se mantendrá para otros grupos para las mismas
condiciones 19.
Esta presunción de persistencia solo puede ser refutada –no
probada- cuando otros sociólogos objetan su credibilidad. Solo una
inversión de la relación o su desaparición serán consideradas por los
sociólogos como un descubrimiento importante, no el descubrimiento de
la misma relación en otro grupo, dado que una vez descubierta se
presume que la relación persiste. La persistencia ayuda a generalizar el
alcance pero usualmente no es considerada de interés, dado que no
requiere una modificación de la teoría.
Además una vez descubierta, se presume que la relación persiste
en la dirección sin importar cuán sesgada haya sido la muestra previa de
datos, o como sea la muestra siguiente. Solamente si la hipótesis es
refutada estos sesgos son tratados como condiciones que cambian la
relación, que deberían ser entretejidos dentro del análisis como tal. Así el
muestreo al azar no es necesario para el muestreo teórico, sea para

19
Ver la discusión sobre esto en Hans Zetterberg, On theory and verification in sociology
(Totowa N: Bedminster Press, 1963) págs 52-56

17
descubrir la relación o para comprobar su existencia en otros grupos20.
Sin embargo cuando el sociólogo desea describir también la
magnitud de la relación dentro de un grupo particular, el muestreo al azar
o un procedimiento de observación altamente sistemático realizado a lo
largo de un tiempo estipulado, es necesario. Por ejemplo después que
descubrimos la relación positiva entre la atención que dan las enfermeras
a los pacientes moribundos y sus percepciones sobre la pérdida social
que implica el paciente, encontramos continuamente esta relación a lo
largo de nuestra investigación y notamos rápidamente las condiciones
que alteran su dirección. Pero nunca pudimos establecer la magnitud
precisa de esta relación en, por ejemplo, las salas de enfermos de cáncer
dado que nuestro muestreo era teórico.
Otra diferencia importante entre el muestreo teórico y el estadístico
es que el sociólogo debe aprender cuando debe dejar de usar el primero.
Esto implica tiempo, análisis y flexibilidad, dado que emitir un juicio
teóricamente sensible sobre la saturación nunca es algo exacto. El juicio
del investigador se aclara recién hacia el final de la recolección y el
análisis conjuntos, cuando se ha producido una saturación considerable
de categorías en muchos grupos hasta los límites de sus datos, de
manera que su teoría se aproxima a una integración estable y a un
desarrollo denso de las propiedades.
En cambio, en el muestreo estadístico el sociólogo debe continuar
con la recolección de datos sin importar cuanta saturación perciba. En su
caso la noción de saturación es irrelevante para el estudio. Aunque sea
conciente de cuáles serán sus resultados y sepa que está recolectando
el mismo dato una y otra vez hasta el punto del aburrimiento, él debe
continuar porque las reglas de la evidencia exacta requieren la cobertura
total a fin de lograr el cómputo más exacto posible. Si el investigador
desea apartarse de su diseño previamente planeado de investigación
debido a comprensiones conceptuales y análisis implícitos, debe frenar
este deseo o integrar laboriosamente su nuevo enfoque en el diseño de
investigación, para permitir un nuevo ataque previamente planeado sobre
el problema total. Tampoco debe desviarse de este nuevo diseño;
20
Nuestra posición está en oposición directa de la de Udy, quien dice: “cualquier tipo de
investigación que pretenda hacer generalizaciones más allá del material estudiado implica
problemas de muestreo… (El investigador) está identificando implícitamente una población más
grande, de la que sus casos intentan ser una muestra representativa y sosteniendo que ciertas
relaciones observadas en su muestra no pudieron haber ocurrido allí por casualidad. No es
verdad que uno pueda evitar problemas de muestreo actuando con palabras en vez de números o
evitando el uso de técnicas estadísticas, aunque desgraciadamente es cierto que evitando tales
métodos uno puede evitar que los problemas con frecuencia que los problemas de muestreo se
hagan explícitos”. La categórica posición de Udy podría ser modificada para ser
compatibilizada con la nuestra, eso creemos, si él pensaba más bien en términos de distintos
propósitos de investigación y el grado en el que cada propósito requiere una relación para ser
descrito en términos de sus diversas propiedades: existencia, dirección, magnitud, naturaleza y
condiciones, etc… En cualquier caso, unas pocas líneas después él admite que “uno realmente
no los puede resolver” (los problemas de representatividad). Udy, op cit, págs 169-70.

18
eventualmente este lo conduce de nuevo al mismo “aprieto”21.

Corte de datos

En el muestreo teórico ninguna clase de datos sobre una categoría


ni ninguna técnica para la recolección de datos es necesariamente
apropiada. Diferentes clases de datos proporcionan al analista diferentes
percepciones o posiciones ventajosas a partir de las cuales comprender
una categoría y desarrollar sus propiedades; a estas perspectivas las
hemos llamado corte de datos. En tanto que el sociólogo puede usar
primordialmente una técnica de recolección de datos, el muestreo teórico
para la saturación de una categoría permite una investigación
multifacética, en la que no hay límites con respecto a las técnicas de
recolección de datos, la forma en que son usadas o los tipos de datos
obtenidos 22. Una razón para esta apertura en la investigación es que,
cuando obtiene datos sobre grupos diferentes, el sociólogo trabaja bajo
las diversas condiciones estructurales de cada grupo: cronogramas,
áreas restringidas, tiempos de trabajo, las diferentes perspectivas de la
gente en diferentes posiciones y la disponibilidad de documentos de
diferentes clases. Evidentemente, para tener éxito él debe ser flexible en
sus métodos y en sus instrumentos para la recolección de datos de un
grupo al otro 23.
El resultado es, naturalmente, una variedad de cortes de datos que
podrían ser desconcertantes si deseáramos evaluarlos como una
evidencia exacta ara las verificaciones. Sin embargo, para la generación
de teoría esta variedad resulta altamente beneficiosa porque da más
información sobre categorías que cualquier otro modo de conocimiento
(técnica de recolección). Esto hace que la investigación sea muy
estimulante para el sociólogo, brindándole una motivación para seguir
con su tarea. Los diferentes modos de conocer una categoría lo obligan
virtualmente a generar propiedades mientras trata de comprender las

21
Por ejemplo dice Udy: “La operación de codificación a probado ser un muy tedioso “trabajo
de perros” en el peor sentido de los términos. Yo… ahora estaba intentando resistir más bien
que alentar los vuelos de la imaginación. Tuve que aceptar el hecho de que había brechas en los
datos acerca de las cuales no podía hacer nada” (op cit págs 178-79). Para evitar esto, muchos
sociólogos contratan recolectores de datos y codificadores en las investigaciones previamente
planeadas para la descripción y verificación. Sin embargo los descubrimientos se hacen
demasiado tarde como para efectuar cambios en la recolección de los datos. Ver la dura
discusión ente Riesman y Watson sobre este aprieto: Riesman continuamente quiso romper con
esto y Watson quiso mantener un estricto control: D. Riesman and J. Watson, “The sociability
Project: a chronicle of frustration and achievement” in Hammond op cit págs 269-84.
22
Para ejemplos de investigaciones multifacéticos, ver en Hammond las crónicas de
investigación de Reneé Fox, “An american sociologist in the land of Belgian research”, Dalton
y Lipset, “The biography of te research projet: Union Democracy”.
23
Comparar la flexibilidad en la ética de Dalton op cit págs 59-62, con los problemas éticos de
Riesman y Watson op cit págs 260-69.

19
diferencias entre los diversos cortes de datos, en términos de las
diferentes condiciones bajo las cuales fueron recolectados 24. Pero debe
recordarse que este análisis comparativo de diferentes cortes de datos
debe basarse en la comprensión teórica del investigador de la categoría
bajo diversas condiciones, no en diferencias metodológicas ni en los
problemas más comunes de las diversas técnicas que utilizó.
Entre los muchos cortes de datos que pueden ser recolectados,
¿cuál es el mejor para obtener? La respuesta es, naturalmente, la técnica
de recolección que pueda obtener la mejor información deseada, siempre
y cuando las condiciones permitan su uso 25. Como un ejemplo extremo,
Dalton tuvo que sobornar a una secretaria para ver informes personales
secretos que le permitieran averiguar la composición étnica a partir de los
apellidos 26.
Más a menudo, sin embargo, la estrategia del sociólogo estará
constreñida por condiciones estructurales tales como quién está
disponible para ser observado, para hablar con él, escucharlo,
entrevistarlo o vigilarlo, y a qué horas. Él debe darse cuenta de que sin
importar qué cortes de datos pueda obtener, comparar sus diferencias
genera propiedades, y casi cualquier corte puede brindar la misma
información socioestructural necesaria. Por ejemplo, no importa a quién
observa el sociólogo o con quién hable en una situación donde alguien
se está muriendo (paciente, enfermera, doctor, capellán o miembro de la
familia), pronto sabrá con qué tipo de contexto de conciencia de estarse
muriendo está operando. Posiblemente su teoría se desarrollará
considerablemente a partir de cualquier información que surja en su
camino, incluso datos sustantivamente “triviales” pueden ayudar si
proporcionan información útil sobre una categoría relevante. Por ejemplo,
uno puede obtener datos útiles sobre los estilos de vida de los
profesionales examinando, para este grupo, una encuesta de mercado
nacional acerca del consumo de carne (efectuada por la industria de
carne envasada). No es necesario que los datos sean importantes en sí
mismos, solo la categoría que ellos indican debe ser teóricamente
relevante. Similarmente, un artículo prosaico sobre la enfermedad y el
dolor escrito por una enfermera o un paciente puede proporcionar
información muy útil a un investigador que está estudiando cómo se
24
Lipset dijo que deseaba probar su teoría sobre la democracia sindical por medio de una
encuesta de la Internacional typographers` Union. En realidad, lo que ocurrió cuando comparó
este nuevo corte de datos con la teoría formada fue que en lugar de comprobarla llegó a aceptar
las diferencias. Con lo cual se generó más teoría sobre la democracia sindical. Ver S. Lipset en
Hammond, op cit págs 107-119.
25
Así, toda discusión acerca de si los datos de encuestas son mejores o peores que los obtenidos
en el trabajo de campo, generalmente no tiene sentido. Frecuentemente, el investigador se ve
forzado a obtener solo un tipo de datos, y cuando la teoría es el objetivo, ambas clases son
útiles. Solamente bajo condiciones particulares de un grupo que permita el uso de ambas, se
plante la pregunta: ¿qué método proporcionará los mejores datos sobre la información deseada?
La respuesta es técnica no doctrinaria.
26
Dalton, op cit págs 66 y 67.

20
enfrenta el dolor en los hospitales.
Otro corte de datos que debería ser usado es la “comparación
anecdótica”. A través de sus propias experiencias, del conocimiento
corriente, o la lectura y las historias de otros, el sociólogo puede obtener
datos sobre otros grupos que permiten hacer comparaciones útiles. Este
tipo de datos puede ser confiable si la experiencia fue “vivida”. Las
comparaciones anecdóticas son especialmente útiles al comenzar la
investigación y desarrollar las categorías centrales. El investigador se
puede preguntar en qué otro lugar ha aprendido acerca de la categoría y
hacer comparaciones rápidas para empezar a desarrollarla y
sensibilizarse a sí mismo con respecto a sus relevancias.
Como todos saben, gente diferente en distintas posiciones puede
ofrecer como “hechos” información muy diferente sobre el mismo tema y
aquella información varía considerablemente al hablar con diferentes
personas. Además la información misma puede estar cambiando
continuamente a medida que el grupo cambia, y diferentes documentos
sobre el mismo tema pueden ser bastante contradictorios. Algunos
sociólogos consideran que estas circunstancias introducen un relativismo
infinito de los hechos –ningún dato es exacto-. Dado que dicha extensión
es insoportable para aquellos que desean verificar o describir, ellos
tienden a declarar que solamente su método puede ofrecer la evidencia
“exacta”. Otros métodos que podrían usar solo producen datos sesgados
o impresionistas y por lo tanto pueden ser desestimados 27.
Usando este argumento, ellos consideran que solamente un corte
o modo de conocimiento puede dar los “hechos”. Dado que no buscan
otros modos se quedan tranquilos con esa convicción. Por ejemplo, en
un importante estudio sobre los trabajadores de una fábrica, solo los
trabajadores fueron observados y entrevistados 28.
Pero cuando se someten diferentes cortes de datos al análisis
comparativo, el resultado no es un relativismo ilimitado. Sino que es un
punto de vista equilibrado sobre la evidencia, dado que durante la
comparación los sesgos de cierta gente en particular y los métodos
tienden a ajustarse a medida que el analista descubre las causas
subyacentes de variación señalada. Esta continua corrección de datos
por medio del análisis comparativo otorga al sociólogo confianza en los
datos sobre los que está basando su teoría, y al mismo tiempo lo fuerza

27
Por ejemplo, la importancia del estudio de casos cuantitativos reside, entonces en: 1) que
estimula el tipo de discernimientos teóricos que pueden derivarse solamente de un análisis
cuantitativo así como el tipo que resulta de una estrecha observación de una situación empírica,
y 2) que proporciona verificaciones más severas de estos discernimientos que un estudio
impresionista y así aumente de alguna manera la probable validez de las conclusiones. Meter
Blau, “The research process in the study of dynamics of bureaucracy”, in Hammond op cit pág
20.
28
Coleman, op cit, y ver, para el estudio de los trabajadores, Donald Roy “Efficiency and the
fix: informal intergroup relations in a piecework machine shop” American Journal of Sociology,
60 (1954).

21
a generar las propiedades de sus categorías. La continua corrección de
los datos también hace que el sociólogo se de cuenta claramente de un
punto importante: cuando es usada en cualquier otro lugar, la teoría
generada a partir de una sola clase de datos nunca se adecua lo
suficiente, o funciona tan bien como la teoría generada a partir de
diversos cortes de datos sobre la misma categoría. La teoría basada en
datos diversos ha tomado en consideración más aspectos del área formal
o sustantiva y por ello puede responder con más variedad de condiciones
y excepciones a las hipótesis.
Si el sociólogo tiene dos cortes de datos (tales como datos
provenientes del campo y de encuestas) pero no realiza un análisis
comparativo, generará su teoría a partir de un solo modo de recolección
e ignorará el otro completamente cuando éste impugne su teoría –
aunque use selectivamente piezas confirmatorias de los otros datos
como evidencia de apoyo. De esta manera, cuando no se realiza un
análisis comparativo, diferentes cortes de datos son vistos como pruebas
uno del otro, no como modos diferentes de conocimiento que deben ser
explicados e integrados teóricamente. El resultado es que sin un análisis
comparativo, aún quienes generan teorías, tienden a usar y caer dentro
de la retórica de la verificación 29. Omiten la rica diversidad de modos de
conocimiento de sus categorías. Y dejan de informar a sus lectores sobre
sus otros datos, dado que creen, bastante equivocadamente, que éstos
refutan su teoría cuando en realidad la enriquecen inmensamente.

Profundidad del muestreo teórico.

La profundidad del muestreo teórico se relaciona con la cantidad


de datos recolectados sobre un grupo y sus propiedades.
En los estudios de verificación y descripción es típico recolectar
tantos datos como sea posible sobre la “totalidad” del grupo. El muestreo
teórico, sin embargo, no requiere la cobertura más completa posible de la
totalidad del grupo excepto muy al principio de la investigación cuando
las categorías principales están surgiendo y estas tienden a surgir muy
rápidamente 30. El muestreo teórico requiere solamente recolectar datos
sobre categorías para la generación de propiedades e hipótesis.
Sin embargo, aún este tipo de reflexión selectiva de datos tiende a
resultar en un exceso de datos, a partir de los cuales surgen categorías
nuevas y relacionadas entre sí. Por ejemplo, después de un día completo
en el campo, cuando el trabajador de campo está cansado y atorado con
docenas de incidentes para registrar en sus notas, él solo necesita dictar

30
Para ejemplos sobre la rápida emergencia de categorías relevantes ver Blanche Geer, “The
first day in the field”, en Hammond, op cit; y Blau, op cit, págs 33-34. Blau descubrió la
importancia del patrón de consulta una semana después de comenzar su trabajo de campo.

22
los datos sobre sus categorías. Examinar sus categorías también le
ayuda a recordar los datos que puede haber olvidado durante un día tan
lleno de actividades. Con estas categorías firmemente en mente,
centrando su atención, el trabajador de campo puede concentrarse en
recordar los detalles de sus observaciones del día, con la confianza de
que las notas estarán implícitamente guiadas por sus categorías.
Cualquier información adicional que decida anotar después es solo una
“ganga” para la consideración teórica, no un aspecto central requerido
para una cobertura completa. Por esta razón, el muestreo teórico puede
ahorrar mucho tiempo en la toma de notas.
No resulta demasiado difícil comparar hasta cuarenta grupos sobre
la base de un conjunto definido de categorías e hipótesis (no sobre la
base de la totalidad del grupo), y cuando se compara grupos dentro de
grupos (por ejemplo, salas diferentes y similares dentro de diferentes
tipos de hospitales). Estos grupos pueden ser estudiados uno por vez, o
un número de ellos puede ser estudiado simultáneamente. También
pueden ser estudiados en rápida sucesión para verificar las principales
hipótesis antes de que se construya demasiada teoría en torno a ellas.
Sin muestreo teórico, el trabajador de campo, o el escritor de un
cuestionario de encuesta, recolecta tantos datos como puede y espera
que esta cobertura completa “captará lo suficiente”, comprobándose más
tarde su relevancia. Sin embargo, probablemente lo captado demostrará
ser una base demasiado débil para una teoría desarrollada 31. El
muestreo teórico reduce la masa de datos que de otra manera sería
recolectada para cualquier grupo. Por cierto que sin el muestreo teórico
para categorías uno no podría muestrear grupos múltiples; estaría
demasiado empantanado tratando de cubrir una sola.
La profundidad en la que debe ser muestreado una categoría es
otro tema. La idea general es que el sociólogo debería muestrear una
categoría hasta estar confiado de su saturación, pero hay
especificaciones respecto de esto. Todas las categorías no son obvias e
igualmente relevantes, y por lo tanto la profundidad de averiguación para
cada uno de ellas no deberían ser las mismas 32. Las categorías
teóricas centrales, aquellas con el mayor poder explicativo, deberían ser
saturadas lo más completamente posible. No deberían hacerse esfuerzos
al costo de reducir los recursos necesarios para saturar las categorías
centrales. A medida que se desarrolla su teoría y se va integrando, el
sociólogo aprende que categorías requieren una saturación más o menos
completa y cuales pueden ser dejadas de lado. De esta manera, la teoría
genera su propia selectividad con respecto a su dirección y a la
profundidad de su desarrollo.
En la práctica aún la saturación de las categorías centrales puede
ser un problema. En el trabajo de campo, especialmente, la tendencia es

31
Por ejemplo, ver Riesman y Watson op cit pág 295
32
Ver Shils op cit pág 17

23
siempre a empezar recolectando datos para otra categoría antes de ser
recolectado los suficientes para una anterior. El sociólogo debe continuar
saturando todas las categorías hasta que sea evidente cuales son las
categorías centrales. Si no lo hace, se arriesga a terminar con una vasta
colección de categorías muy débilmente integradas, y ninguna
desarrollada profundamente. Esto da por resultado una teoría débil y no
equivalente. Dado que la integración estable de la teoría requiere un
desarrollo denso de las propiedades, de por lo menos algunas categorías
centrales, se vuelve difícil decir cuales de todas ellas son las categorías
centrales, esto es, aquellas más relevantes para la predicción y la
explicación.

ASPECTOS TEMPORALES DEL MUESTREO TEÓRICO.

Cuando se genera teoría por medio de la conjunta recolección


teórica, codificación y análisis de los datos, los aspectos temporales de la
investigación son diferentes de aquellos característicos de la
investigación en que se diseñan etapas de trabajo separadas para cada
aspecto de la misma en el último caso, solamente esfuerzos breves o
menores, si los hay, se orientan a la codificación y el análisis mientras se
recolectan los datos. La investigación orientada a descubrir teoría, sin
embargo requiere que los tres procedimientos se realicen
simultáneamente en el grado más completo posible porque, como hemos
dicho ésta es la operación subyacente cuando se genera teoría. Por
cierto, es imposible ocuparse del muestreo teórico sin codificar y analizar
al mismo tiempo. El muestreo teórico puede ser hecho con datos de
investigación previamente recolectados, como análisis secundario, pero
este esfuerzo requiere una gran masa de datos para desarrollar una
teoría con alguna densidad de categorías y propiedades. El sociólogo
efectúa un muestreo teórico de datos recolectados previamente, lo que
es igual a recolectar datos de datos ya recolectados. También pensará
en forma de hacer incursiones rápidas y breves en otros grupos, para
encontrar datos adicionales de comparación y que sean relevantes. Por
consiguiente, el muestreo y la recolección de datos para descubrir teoría
resultan simultáneos tanto si el sociólogo utiliza datos ya recolectados o
si recolecta sus propios datos o ambos. Saber cuánto tiempo y dinero
están disponibles es importante para decidir hasta qué grado los datos a
ser muestreados habrán sido recolectados previamente por el
investigador o por cualquier otro que recopile datos.
Todos los estudios requieren pausas en la recolección de datos
para el alivio y la salud de su personal. Generar teoría a través de
conjunta recolección, codificación y análisis de datos exige tales pausas
por razones obvias y adicionales. El sociólogo debe efectuar
continuamente alguna codificación sistemática (generalmente solo
apuntando categorías y propiedades en los márgenes de sus notas de

24
campo u otros datos registrados) y notas analísticas (ver capitulo V).
Debe buscar categorías emergentes, reformulándolas a medida que
surgen sus propiedades, podando selectivamente su lista de categorías
mientras hace adiciones a la lista al ir surgiendo el núcleo de su teoría, al
mismo tiempo que desarrolla su hipótesis e integra su teoría a fin de
guiar su muestreo teórico a cada paso de su camino. Si no hace pausas
para la reflexión y el análisis, no puede evitar recolectar una gran masa
de datos de relevancia teórica dudosa.
La mayor parte de la generación de teoría debe ser hecha en una
calma ininterrumpida, lejos del campo y del cuarto de máquinas. Esto es
verdad especialmente durante las primeras etapas del proyecto cuando
se necesita más tiempo para una formulación cuidadosa. En etapas
posteriores el sociólogo hallará que el análisis puede avanzar más
fácilmente durante ciertos momentos de la recolección de datos. Cuando
sus categorías están más firmemente integradas y desarrolladas
usualmente puede descubrir qué está haciendo en términos teóricos
mientras recolecta los datos. En ese momento puede observar en pocos
minutos todo lo que necesita saber acerca de un grupo con referencia a
un punto teórico dado. Sin embargo, generar teoría en el momento de
recolectar los datos nunca es fácil: generalmente es necesario reflexionar
después para descubrir qué ha encontrado en realidad. Además, si uno
tiene colegas en el mismo proyecto, todos deben hacer pausas en la
recolección de datos para discutir qué están haciendo y qué deberían
hacer luego. Tal discusión es difícil o imposible en el campo porque ellos
están dispersos en diferentes sitios y no pueden hablar libremente en
presencia de otra gente.
El sociólogo eventualmente aprende a alternar el tiempo de su
recolección, codificación y análisis, a fin de que cada tarea se realice en
la medida apropiada, de acuerdo con la etapa en que se encuentra su
investigación y desarrollo de su teoría. Al principio hay más recolección
de datos que codificación y análisis, el balance cambia gradualmente
hasta cerca del fin cuando la investigación implica principalmente
análisis, con una breve recolección y codificación para atar los cabos
sueltos. Para regular el tiempo alternado de estas tres operaciones el
sociólogo aprende pronto que el análisis puede realizarse útilmente en
muchos momentos: inmediatamente después de dejar el campo, durante
el atardecer entre días sucesivos de recolección de datos, y durante
pausas de dos o tres días o semanas en la recolección de datos. Sin
embargo la formulación sistemática de la estructura central de su teoría
puede llevar un tiempo considerable, aunque esto no suceda siempre. En
uno u otro caso, el sociólogo debería ser muy flexible en la regulación del
ritmo de su trabajo. No debe tener miedo de dejar, literalmente, varios
meses la recolección de datos si es necesario (y si es posible), para
pensar a fondo su teoría emergente antes de regresar al campo.
La continua armonización de la recolección de datos y el análisis,
llevan directamente a la problemática de cómo se decide finalizar la

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recolección de datos. El investigador siempre puede tratar de recolectar
más datos para verificar hipótesis o para generar nuevas propiedades,
categorías e hipótesis. Cuando el escrito se hace en el campo o muy
cerca de él, la tentación de regresar a éste es especialmente fuerte.
Estas búsquedas finales de datos tienden a ser o para una confirmación
específica (el investigador se mueve ahora con una seguridad y
velocidad considerables) o con fines de elaboración (el investigador
desea redondear su trabajo explorando un área que no fue previamente
abordada o incluso considerada) 33. Ellas pueden ser muy tentadoras si
las relaciones personales formadas en el campo son satisfactorias o si
nuevos hechos se están desarrollando allí. No obstante, la recolección de
datos adicionales puede ser una pérdida de tiempo para categorías ya
saturadas o para categorías que no son de un valor central para la teoría
34
. A veces hay una tendencia a esperar en el campo solo por si llega a
ocurrir algo nuevo, pero con frecuencia no ocurre nada y el estudio se
prolonga innecesariamente. Esta tendencia puede estar relacionada con
la ansiedad del investigador de “conocerlo todo”, lo que no es necesario
para la saturación teórica.
Es difícil conocer de antemano el ritmo de la investigación porque
en gran medida éste depende del de la teoría emergente, la que puede
surgir rápidamente algunas veces y otras implicar largos periodos de
gestación. Esta dificultad plantea un problema: al presentar propuestas
para obtener fondos para la investigación ¿cómo hace el sociólogo que
pretende generar teoría para anticipar la cantidad de tiempo necesario
para la recolección de datos y para a totalidad del proyecto? Esta es una
pregunta que las juntas de evaluación quieren que sea contestada pero
que es difícil de responder para estudios centrados en generar teoría,
mientras que es relativamente fácil para aquellos dedicados a la
verificación y descripción, que requieren cronogramas planificados con
anterioridad.
Debido a que el sociólogo que desea generar teoría no puede
establecer de antemano cuantos grupos estudiará y con cuánta
profundidad lo hará, él no puede decir cuanto tiempo le llevará su
proyecto. Pero puede establecer el tipo de teoría, sustantiva o formal,
que desea generar y señalar las áreas geográficas donde estudiará
ciertas clases de grupos. Especificar las clases de grupos indicará el
espectro de tipos necesarios para lograr el alcance y la generalidad
conceptual deseados y para maximizar las diferencias para el desarrollo
33
Cf A. Strauss, L. Schatzman, R. Bucher, D. Ehrlich, and M. Sabshin, Psychiatric ideologies
and institutions (New York: Free Press of Glencoe,1964) Cap 2. Ver También H. Becker, B.
Geer, E. Hughes and A. Strauss, Boys in white (Chicago: University of Chicago Press, 1962),
para entrevistas después de la observación de campo.
34
Aunque altamente improbable, existe por supuesto una pequeña posibilidad de que datos
adicionales puedan explotar un marco analítico que de otra manera estaría terminado y hacer
que el investigador pase meses o años antes de estar lo bastante satisfecho como para publicar.
Este riesgo no está confinado al trabajo con datos cualitativos, pero es especialmente
característico de éste.

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de propiedades. En el trabajo de campo y en la investigación por
encuestas pueden darse estimaciones aproximadas respecto a cuantas
unidades grandes (tales como el número de ciudades, regiones y países)
serán muestradas. En la investigación bibliográfica el sociólogo puede
hablar de las diferentes reservas del material a ser usado (ver capítulo
VII). A partir de estas descripciones puede estimar el tiempo necesario
para la ejecución de su proyecto, dejando tiempo abundante al menos
para la recolección de datos, y comprendiendo que el análisis teórico
final y la redacción pueden continuar por años.
Una detallada previsión de los tiempos de la investigación (número
de situaciones a ser observadas en un grupo, horas de observación,
nombres y posiciones de la gente a ser entrevistada o supervisada,
cantidad de tiempo necesario para las pausas) es también difícil de hacer
en una propuesta de investigación diseñada para descubrir teoría, dado
que depende de las direcciones que tome la teoría emergente y de la
indefinición de los tiempos necesarios característica del muestreo teórico.
Sin embargo después de describir las clases de grupos a ser estudiados,
el investigador puede a veces describir las condiciones estructurales que
seguramente afectarán el cronograma detallado de su proyecto.

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