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CAUSA Nº994/17 "ERRO, Luis Alberto - MORAN, Raúl - Peculado S/

RECURSO DE CASACION"

SENTENCIA Nº95

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En la Ciudad de Paraná, Capital de la Provincia de Entre Ríos, a los


once días del mes de abril del año dos mil diecinueve, se reunieron como
integrantes de la Cámara de Casación de Paraná, las Dras. Marcela
DAVITE y Marcela BADANO, y el Dr. Hugo PEROTTI, a los fines de
deliberar y dictar sentencia en la causa Nº994/17, caratulada "ERRO,
Luis Alberto - MORAN, Raúl - Peculado S/ RECURSO DE CASACION".

Habiendo sido oportunamente realizado el sorteo de ley, resultó que


los vocales debían emitir su voto en el siguiente orden: Marcela DAVITE,
Marcela BADANO y Hugo PEROTTI.

I- Recurrió en Casación el Representante del Ministerio Público


Fiscal, Dr. Fernando LOMBARDI.

II- En la audiencia fijada oportunamente, intervinieron las siguientes


partes: por el Ministerio Público Fiscal, el Dr. Jorge Gamal Taleb y por la
Defensa Técnica, el Dr. Miguel Ángel Cullen.

III- Por sentencia de fecha 16 de febrero de 2017, el Tribunal de


Juicios y Apelaciones de Concepción del Uruguay, integrado por los Dres.
Alberto Javier SERO, Fabián LOPEZ MORAS y Evangelina BRUZZO
resolvió REVOCAR en cuanto ha sido materia de recurso el Auto de
Procesamiento de fs. 1092/1110, dictando el SOBRESEIMIENTO de los
coimputados Luis Alberto ERRO y Raúl MORAN, por el delito de
PECULADO, art. 261 -primera parte del CP. Y 55 del Código Penal-, que
se les imputó en grado de coautores en la presente causa.

Se le había atribuido a Luis Alberto Erro: Primer Hecho: Que


habiéndose aprobado en fecha 16/12/2009 mediante Decreto 628/09 la
licitación pública Nº 16/09 el Sr. Intendente de la Municipalidad de
Gualeguay, Dr. Erro, pese a recibir el día 12 del mes de diciembre del año
2009 tal como se había pactado -ver folio 66 del legajo de prueba
correspondiente a la licitación pública 16/09- la suma de Pesos Diez Mil
($. 10.000), mediante cheques Nº99821859, 99821860, 99821861 y
99821862 de la cuenta corriente perteneciente a la firma Dadalt y Da Dalt
del Banco de la Nación Argentina, Sucursal Gualeguay, por valor de $
2500 cada uno, correspondiente a la concesión en exclusividad de la
venta de comestibles para la comercialización en 7 cantinas ubicadas en el
predio ferial municipal, no fueron ingresados (conforme lo establece la
ley 3001 en sus artículos 113/119 126/127, 130 y concordantes), como
correspondía a las arcas municipales por el Sr. Intendente, quien sustrae
dichos bienes de la esfera de la administración pública, y luego con la
procura de blanquear a último momento, la falencia administrativa
contable denunciada, se procede a ingresar a la contabilidad municipal en
fecha 2/2/10 - día siguiente a la denuncia- los fondos faltantes por valor
de $ 10.000, en dinero efectivo, conforme surge de la boleta
Nº10/000137707 -ver folio 68 del legajo de prueba correspondiente a la
licitación pública 16/09-, violentando de éste modo el mecanismo del
ingreso de dinero a las arcas municipales, el cual se encuentra
debidamente legislado en la mencionada ley 3001, y torciendo en
definitiva de ese modo ilegalmente lo establecido por la normativa,
acudiendo a mecanismos de tramites no contemplados ni regulados,
violentando de ésta manera con pleno conocimiento y a sabiendas las
normas legales, dañando con ello el normal desenvolvimiento de la
administración publica.- Segundo Hecho: Algo similar ocurrió en la
licitación pública Nº 17/09 que fuera aprobada en fecha 30/12/09
mediante Decreto 654/09, donde el Sr. Oscar Osvaldo Cabrera, Secretario
de Hacienda y Producción de la Municipalidad de Gualeguay, pese a
recibir el día 4 del mes de diciembre del año 2009 tal como se había
pactado -ver fs. copia de recibo reservado en secretaria de fecha 4/12/09-
, la suma de Pesos Veinte y Cinco Mil Diez ($. 25.010 ), mediante cheques
Nº 265291 por valor de $ 12.500 y Nº 265292 por valor de $ 12.510 de la
cuenta corriente perteneciente a la firma Denardi del Banco Francés,
Sucursal Gualeguay, correspondiente a la concesión en exclusividad de la
bebidas para la comercialización en 7 cantinas ubicadas en el predio ferial
municipal, no fueron ingresados (conforme lo establece la ley 3001 en sus
artículos 113/119 126/127, 130 y concordantes), como correspondía a las
arcas municipales por el Sr. Cabrera, quien sustrae dichos bienes de la
esfera de la administración pública, y luego con la procura de blanquear a
último momento, la falencia administrativa contable denunciada, se
procede a ingresar formalmente a la contabilidad municipal en fecha
2/2/10 - día siguiente a la denuncia- los fondos faltantes por valor de $
25.010, en dinero efectivo, conforme surge de la boleta Nº
10/000137708/56 correspondientes a la licitación pública Nº 17/09 -ver
folio 69 del legajo de prueba correspondiente a dicha licitación y que obra
agregadas a estas actuaciones- señalando además el denunciante que los
títulos valores los recibió en mano del Secretario de Hacienda, porque el
mismo se encontraba de licencia y quería dejarlos en resguardo en la caja
fuerte de tesorería municipal, ordenando y autorizando posteriormente el
Sr. Intendente a entregarle al Sr. Secretario Privado Raúl Morán dichos
cartulares -ver recibo reservado en secretaria de fecha 10/12/09- , cuyo
destino, según le refirió Cabrera sería el pago a comparsas saldo según
convenio, dinero que refiere el denunciante no estaba ingresado ni
contable ni bancariamente a la Municipalidad de Gualeguay, lo que
resulta coincidente con lo testimoniado por del Sr. Denardi cuando señala
que uno de los valores estuvo en poder de la Sra. Estela Badaracco
directora de la comparsa "Samba Vera", quien concurrió a su domicilio,
manifestándole si le podía hacer efectivo el cheque ya que estaba cruzado
y no tenía cuenta donde cobrarlo, lo que así realizo, agregando que por el
restante en una oportunidad lo llama el dueño de "Xango" Orlando
Caraccini y le manifiesta si le aceptaba un cheque de su titularidad en
forma de pago, que se lo habría cedido la Sra. Gabriela Mateucci,
directora de comparsa "Si Si", quedando claro que en este
comportamiento disvalioso han participado los funcionarios públicos
Erro, Cabrera y Morán, quienes se desempeñaban en el D.E.M. cuando se
habría consumado la conducta disvaliosa pre descripta, violentando de
éste modo el mecanismo del ingreso de dinero a las arcas municipales, el
cual se encuentra debidamente legislado en la mencionada ley 3001, y
torciendo en definitiva de ese modo ilegalmente lo establecido por la
normativa, acudiendo a mecanismos de tramites no contemplados ni
regulados, violentando de ésta manera con pleno conocimiento y a
sabiendas las normas legales, dañando con ello el normal
desenvolvimiento de la administración publica. Tercer Hecho:
Consistente en la presunta comisión del delito de Abuso de Autoridad
por incumplimiento de deberes de Funcionario Público, todo ello
relacionado al Decreto 022/10 de fecha 15/01/2010 por el cual se
procede a la remoción del Sr. Estapé del cargo de Tesorero que ostentaba,
y su reubicación en otra área municipal, casi de un modo sancionatorio
por haber observado y en todo caso resistido realizar determinados actos
funcionales requeridos por los funcionarios de aquel departamento, todo
ello con perfecto conocimiento de los Reglamentos y normas legales que
delimitan sus funciones, en violación a dichas normativas y a sabiendas,
no obstante tener pleno conocimiento del trámite administrativo por ante
el HCD, el Sr. Erro procedió en forma arbitraria y extra limitante del
marco de discrecionalidad del D.E.M. al dictado del Decreto 022/10,
abusando de ese modo de su autoridad a través del dictado de
resoluciones que contravienen expresamente lo dispuesto en lo pertinente
por la Ley de Municipios Nº 3001 , Ordenanza 1789/87 -Estatuto
Empleado Municipal-. En cuanto al imputado Raúl Moran, al mismo se
le imputó: Primer Hecho: en la licitación pública Nº 17/09 que fuera
aprobada en fecha 30/12/09 mediante Decreto 654/09, donde el Sr.
Oscar Osvaldo Cabrera, Secretario de Hacienda y Producción de la
Municipalidad de Gualeguay, pese a recibir el día 4 del mes de diciembre
del año 2009 tal como se había pactado -ver fs. copia de recibo reservado
en secretaria de fecha 4/12/09- , la suma de Pesos Veinte y Cinco Mil Diez
($. 25.010 ), mediante cheques Nº 265291 por valor de $ 12.500 y Nº
265292 por valor de $ 12.510 de la cuenta corriente perteneciente a la
firma Denardi del Banco Francés, Sucursal Gualeguay, correspondiente a
la concesión en exclusividad de la bebidas para la comercialización en 7
cantinas ubicadas en el predio ferial municipal, no fueron ingresados
(conforme lo establece la ley 3001 en su articulado), como correspondía a
las arcas municipales por el Sr. Cabrera, quien sustrae dichos bienes de la
esfera de la administración pública, y luego con la procura de blanquear a
último momento, la falencia administrativa contable denunciada, se
procede a ingresar formalmente a la contabilidad municipal en fecha
2/2/10 - día siguiente a la denuncia- los fondos faltantes por valor de $
25.010, en dinero efectivo, conforme surge de la boleta Nº
10/000137708/56 correspondientes a la licitación pública Nº 17/09 -ver
folio 69 del legajo de prueba correspondiente a dicha licitación y que obra
agregadas a estas actuaciones- señalando además el denunciante que los
títulos valores los recibió en mano del Secretario de Hacienda, porque el
mismo se encontraba de licencia y quería dejarlos en resguardo en la caja
fuerte de tesorería municipal, ordenando y autorizando posteriormente el
Sr. Intendente a entregarle al aquí imputado dichos cartulares -ver recibo
reservado en secretaria de fecha 10/12/09- , cuyo destino, según le refirió
Cabrera sería el pago a comparsas saldo según convenio, dinero que
refiere el denunciante no estaba ingresado ni contable ni bancariamente a
la Municipalidad de Gualeguay, lo que resulta coincidente con lo
testimoniado por del Sr. Denardi cuando señala que uno de los valores
estuvo en poder de la Sra. Estela Badaracco directora de la comparsa
"Samba Vera", quien concurrió a su domicilio, manifestándole si le podía
hacer efectivo el cheque ya que estaba cruzado y no tenía cuenta donde
cobrarlo, lo que así realizo, agregando que por el restante en una
oportunidad lo llama el dueño de "Xango" Orlando Caraccini y le
manifiesta si le aceptaba un cheque de su titularidad en forma de pago,
que se lo habría cedido la Sra. Gabriela Mateucci, directora de comparsa
"Si Si", quedando claro que en este comportamiento disvalioso han
participado los funcionarios públicos Erro, Cabrera y Morán, quienes se
desempeñaban en el D.E.M. cuando se habría consumado la conducta
disvaliosa pre descripta, violentando de éste modo el mecanismo del
ingreso de dinero a las arcas municipales, el cual se encuentra
debidamente legislado en la mencionada ley 3001, y torciendo en
definitiva de ese modo ilegalmente lo establecido por la normativa,
acudiendo a mecanismos de tramites no contemplados ni regulados,
violentando de ésta manera con pleno conocimiento y a sabiendas las
normas legales, dañando con ello el normal desenvolvimiento de la
administración publica. Segundo Hecho: el siguiente hecho lo
constituye el ingreso irregular y tardío al erario público comunal de una
suma de dinero de $ 40.000 que según refiere el denunciante
pertenecería a la firma de un convenio entre la Municipalidad y el Sr.
Caraccini Orlando, por el cual el Sr. Orlando Caraccini entrego con
destino a publicidad y que ya en poder del Sr. Cabrera no fueron
ingresados (conforme lo establece la ley 3001 en su articulado), como
correspondía a las arcas municipales por el Sec. de Hacienda , quien
sustrae dichos bienes de la esfera de la administración pública, no
sabiéndose de ella hasta el 22/12/09 en que recién se la ingresa
formalmente, conforme surge de la documental aportada por el
denunciante, quien agrego que el dinero lo recibió en mano del Secretario
de Hacienda, para ser resguardo en la caja fuerte de tesorería municipal,
ordenando y autorizando posteriormente el Sr. Secretario de Hacienda, a
entregarle al Sr. Secretario Privado Raúl Morán, la suma de dinero treinta
mil, -ver autorización que obra reservada en secretaria con fecha
07/12/09- cuyo destino, según le refirió Cabrera sería para las comparsas
saldo según convenio, dinero que refiere el denunciante no estaba
ingresado ni contable ni bancariamente a la Municipalidad de Gualeguay,
indicando que en relación al restante dinero por valor de $ 10.000 que se
encontraba en custodia en la Tesorería, fueron entregados por el
denunciante al cajero Mallarino, no sabiendo quien le llevo los otros $
30.000 que figuran ingresados a las arcas Municipales el día 22 de
diciembre de 2009, quedando claro que en este comportamiento
disvalioso han participado los funcionarios públicos Cabrera y Morán ,
quienes se desempeñaban en el D.E.M. cuando se habría consumado la
conducta disvaliosa pre descripta, violentando de éste modo el
mecanismo del ingreso de dinero a las arcas municipales, el cual se
encuentra debidamente legislado en la mencionada ley 3001, y torciendo
en definitiva de ese modo ilegalmente lo establecido por la normativa,
acudiendo a mecanismos de tramites no contemplados ni regulados,
violentando de ésta manera con pleno conocimiento y a sabiendas las
normas legales, dañando con ello el normal desenvolvimiento de la
administración publica.-

IV- a) En el escrito recursivo, el Representante del Ministerio Público


Fiscal se agravió por la carencia de motivación de la sentencia, por
entender que la resolución dictada por la Cámara de Concepción del
Uruguay contiene serios vicios por inobservancia de las normas rituales
establecidas en el código procedimental que conllevan a la nulidad del
acto sentencial.

Sostuvo el recurrente, que la resolución en crisis ha violentado las


normas referentes a la motivación de las resoluciones, al no valorar ni
considerar de manera integral los distintos elementos probatorios,
habiéndose arribado a una conclusión arbitraria.
Refirió que la Cámara del Crimen de la ciudad de Concepción del
Uruguay, indicó como único fundamento de su resolutivo, que en fecha
23/02/2014 se había dictado un auto de falta de mérito contra quienes
resultaran luego procesados, y que desde ese auto interlocutorio nada se
había agregado a la causa. Lejos de compartir lo que indicó el Tribunal,
afirmó que se produjo prueba de relevancia para la resolución de esta
causa que no ha sido considerada. El auto de procesamiento emanado de
la Jueza de Transición y Garantías da cuenta de las nuevas evidencias
adjuntas al expediente luego de la intervención de la Cámara, las que
analizó de manera integral y armónica con el conjunto de los restantes
elementos, aplicando correcta y fundadamente el derecho vigente
seleccionado.-

Afirmó el recurrente, que se colectó variada información objetiva y


subjetiva en el transcurso de la Instrucción -entre otras, la pericial
contable, no puesta en crisis por las defensas-, cuestiones que el Tribunal
ha soslayado y no ha tratado, incurriendo entonces en el dictado de un
auto de sobreseimiento con fundamentación o motivación aparente. Así,
la resolución puesta en crisis afirma que no se agregó prueba útil desde el
dictado del auto de falta de mérito hasta el nuevo auto de procesamiento,
lo cual no se ajusta a las constancias del expediente.-

Destacó que, si bien es cierto que los jueces pueden apartarse de los
dictámenes periciales, ello es viable cuando el mismo es infundado o
conduce a conclusiones fuera de toda lógica y del saber propio de la
ciencia interviniente. Lo que no puede es ignorar una evidencia central,
máxime cuando se trata nada más ni nada menos que de analizar
críticamente la disposición material de los valores recibidos por el erario
público.

Refirió que, en autos, se quebrantaron todos los mecanismos de


control establecidos por la legislación para la disposición de los fondos
públicos, siendo que los cartulares habían sido confiados a los encartados
en función de los cargos detentados, para ser ingresados a las arcas del
Estado; en apoyo a eso, trajo a colación el testimonio de Silvio Carballo,
Contador del Municipio. Con la información incorporada al proceso, se
demostró que el producido de las licitaciones públicas fue apartado o
separado de la esfera de la administración pública en la que legalmente se
encontraban. Los cartulares fueron "sustraídos" de la órbita oficial y
entregada a terceros por fuera del funcionamiento normal de la comuna.-

También se agravió por cuanto el Tribunal, para decidir el


sobreseimiento de los imputados Erro y Morán, citó lo resuelto por el
STJER en causa "Albizzatti, Roberto M. y otros - Peculado - Recurso de
Casación", fallo que contemplara una situación de hecho absolutamente
diferente a la analizada en el presenta caso.

Por último, manifestó que lo agravia que el Tribunal resolviera el


sobreseimiento de Luis Alberto Erro y Raúl Morán sin que mediara
certeza negativa y "debido a lo alongado de la tramitación de la presente
causa". No queda claro si la causal invocada por el tribunal ha sido "el
derecho a ser juzgado en plazo razonable" contenido en el art. 08.1 de la
C.A.D.H., ya que nada dice la resolución al respecto, la que solo se limita a
mencionar escuetamente un lapso temporal. Resulta evidente que el
Estado no ha abandonado la persecución penal de los hechos que se
investigan, y que a la fecha la instrucción obra completa para avanzar en
el plenario oral, público y contradictorio.

Por todo ello, solicitó que se case la resolución atacada, disponiendo el


procesamiento de Luis Erro y Raúl Moran.

IV- b) Durante la audiencia en esta instancia, el Representante del


Ministerio Público Fiscal, Dr. Jorge Gamal Taleb, manifestó que
mantendría en esta instancia el recurso interpuesto, en el que se
identificaron cuatro motivos de agravio.

Afirmó que le asiste razón al Dr. Lombardi al sostener que es una


resolución inmotivada, porque si se observa la metodología que se utiliza
en dicho auto de sobreseimiento, no se puede encontrar un fundamento
que la sustente, porque se limita a reproducir una resolución anterior, y
en el ante último párrafo, se encuentra un renglón donde se enuncia, sin
problematizarlo, que sustancialmente nada se agregó en la causa que
permita apartarse de lo antes resuelto.

Ese es el único fundamento que presenta la resolución. Es


autorreferencial, se limita a reproducir el auto de falta de mérito, por lo
que se refirió a los fundamentos de esa anterior decisión. Al respecto, dijo
que en aquella resolución había una confusión de planos, porque discurre
sobre una supuesta atipicidad de la conducta, y parecen requerirle
elementos al tipo de Peculado que el mismo, en realidad, no contiene.
Contiene fundamentos que se acercan más a una indulgencia, y se
establece el requisito de que el desvío sea significativo para que se dé el
tipo penal, lo que no es analizado así por ningún autor; por el contrario, la
mayoría sostiene que se tipifica cuando se quebranta la custodia del bien
público por parte del administrador.

Destacó también la cita que se hizo del fallo "Albizatti", que se


enmarcó en una situación de crisis económica, con un estado casi de
necesidad de los municipios. Es una situación fáctica desvinculada de lo
que se discutía en esta causa.

Luego de finalizar con la cita al anterior auto de falta de mérito, de


forma inmotivada se afirma que sustancialmente nada se agregó a la
causa. Con esa afirmación, se debería haber dado cuenta de por qué se
afirma que nada nuevo se agregó en la causa, o que lo que se agregó no
modifica lo antes decidido, lo que no se realizó en la resolución aquí
atacada, por lo que se trata de una aseveración suficiente para propiciar el
reenvío. Pero además, ese enunciado es falso, porque en la instrucción se
había recabado prueba, y se analizó adecuadamente en el auto de
procesamiento, valorada en un contexto general, con especial referencia a
una pericial contable con la que no se contaba al momento del auto de
falta de mérito.

Por eso, la jueza de instrucción se basó en esa pericia contable para


tener por acreditado el hecho y dictar el procesamiento. También había
valorado cómo el personal administrativo había declarado la forma en
que se entregaba ese dinero al señor Moran, y también valoró algo que se
agregó luego del auto de falta de mérito, que es una nota firmada por
Erro. Por todo ello, insiste con el procesamiento.

Realizó apreciaciones sobre el silogismo lógico que implica el juicio de


injusto, y sobre la valoración que se hizo del plazo que insumió la
investigación.

Por ello solicitó que se haga lugar al recurso, y que se dicte en su lugar
el procesamiento de Erro y Moran en orden a las conductas endilgadas a
ambos.

IV- c) Por su parte, el Defensor Técnico, Dr. Miguel Ángel Cullen,


comenzó refiriendo que estaba de acuerdo con la importancia que tiene la
motivación de las resoluciones, pero no está de acuerdo con que la
presente resolución esté inmotivada. El fallo es muy claro, dice que el tipo
de Peculado requiere la sustracción, y que lo que se pudo probar en autos
es que existía una concesión de dos cantinas, que se acordó que lo que se
obtuviese por ello sería para el pago de dos comparsas identificadas, y que
efectivamente, el producido fue destinado a dichas comparsas, sólo se
produjo una demora en la contabilidad por el receso de enero.

Quedó claro que fue una falencia contable, regularizada luego. Esto
sostiene el fallo, está clarísimo; y también dice que no estamos frente a
una acción que pueda tipificarse dentro del art. 261 CP, citando a
D'Alessio. El destino que se le dio a los fondos fue el mismo que estaba
previsto. Aquí no se está diciendo algo importante, y es que la necesidad
de pagarles a las comparsas, fue por la premura y la cercanía de los
carnavales.

El fallo está fundado, porque como bien lo dijo Taleb, la única prueba
que hubo en tres años y medio, entre la falta de mérito y esta resolución,
fue la tendiente a probar que no se habían contabilizado esos cheques, lo
que nunca estuvo en discusión. Pero quedó claro que no se contabilizaron
por el receso de enero, y que existía la premura de las comparsas para que
hagan los trajes y demás, y que la finalidad a la que se había previsto que
se aplique el dinero, se cumplió.

La sentencia, dijo, trasunta casi un enojo, por la elongación del


proceso, por eso se resuelve el sobreseimiento, porque después de tres
años y medio del auto de falta de mérito, sólo se aportó prueba para
demostrar que los cheques no fueron contabilizados, lo que nunca estuvo
controvertido, estaba reconocido; pero sobre la sustracción de los fondos,
la aplicación a otros fines, o el resto de los elementos del delito de
Peculado, ninguna prueba se aportó. Por eso se dice que
"sustancialmente" nada se agregó, salvo el transcurso del tiempo; cuando
analiza la tipificación, se dice que la acción es sustraer, y aquí se demostró
que no se sustrajo ni un solo peso, lo dice el fallo, entonces, cómo no va a
estar fundado. No probaron lo que en su momento faltaba, por lo que
luego del tiempo transcurrido, se resolvió el sobreseimiento. La causa
lleva nueve años y no puede seguirse investigando después de tanto
tiempo.

En definitiva a juicio de la Defensa sólo hay una falencia


administrativa en la contabilización de cheques que no está controvertida,
porque los hechos están reconocidos, pero no así el delito. Por eso,
solicita que se confirmen los sobreseimientos y para el caso que se decida
hacer lugar a la casación, expresa reserva de Caso federal.

V- Ello así, se planteó lo siguiente: A las cuestiones articuladas ¿qué


corresponde resolver?, y ¿qué sobre las costas del proceso?

La Dra. MARCELA DAVITE dijo:

1- Analizada la resolución que fuera atacada mediante recurso


casatorio, esto es, el sobreseimiento de los imputados Morán y Erro
dictado por el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Concepción del
Uruguay, y correspondiendo ahora explayarme sobre la cuestión
planteada, debo efectuar algunas precisiones.

En primer lugar, que dicho decisorio se conforma mayormente -como


lo han referido las partes- con la transcripción de casi la totalidad del auto
de Falta de méritos que se dictara en esta causa, respecto de ambos
imputados, en fecha 28/02/2014.

Luego de la cita textual de 12 párrafos -algunos, de gran extensión- de


dicho antecedente, el Tribunal se limita a afirmar que luego de ello,
"sustancialmente nada se agregó en la causa que permita formular un
juicio distinto de lo allí resuelto, salvo, que transcurrieron tres años y
medio desde el dictado de esa Resolución de Falta de Méritos a la fecha.
Que se insiste en lo resuelto y que se ha transcripto, solo que debido a lo
alongado de la tramitación de la presente causa no se dictará ya una Falta
de Méritos sino que el Sobreseimiento es el camino a seguir a los fines de
dar certidumbre a la situación procesal de los apelantes, lo que así habrá
de resolverse conforme a lo peticionado en oportunidad de celebrarse el
informe in voce por ante este Tribunal".-

Esa escueta afirmación, de apenas dos párrafos, es todo lo que el


Tribunal presenta como fundamento de su decisión: la falta de elementos
nuevos, y el transcurso del tiempo.

2- En cuanto a que nada se agregó a la causa luego del auto de Falta de


mérito, ello no aparece como cierto, más allá de que el Tribunal refiera a
nada "sustancial".

El auto de Falta de mérito obra a fs. 627/629 (Tercer cuerpo). Luego


de ello -dicho sea, al sólo efecto ilustrativo- se presentó (como luego lo
hizo en otras ocasiones) el Agente Fiscal a fs. 636/vta. interesando la
producción de medidas probatorias (las que se ordenaron, a fs. 639/640:
se ofició al Banco, se ordenaron allanamientos, se citaron testigos, etc.);
se agregaron copias de decretos de la Municipalidad de Gualeguay -fs.
676/680-; copia de informe del Banco Francés -fs. 704/706-; testimonio
de Nancy de Zan -fs. 743/vta.-; copia de Acta de comisión de compras -fs.
797-; Pericial documentológica-caligráfica, sobre la firma del imputado
Erro -fs. 808/816-; testimonial de Víctor Kuhn -fs. 850-; testimonial de
Gladys Uliana -fs. 869/vta.-; Documental solicitada a los fines de realizar
pericia contable -fs. 893 y ss. y 1061 y ss.-; informe del Banco Nación -fs.
1011-; y Pericia contable realizada por la Perito Contadora Vanessa Parisi
-fs. 1079/1083 vta.-.

Con todo ese nuevo material probatorio, a fs. 1092/1110 la Jueza de


Garantías y Transición Nº1 de Gualeguay (en fecha 16/02/2017), dictó el
procesamiento de Luis Erro y Raúl Morán, el que luego fuera apelado por
los Defensores Técnicos, lo que originó la resolución hoy atacada.

Todas esas probanzas, incorporadas a la causa con posterioridad a la


Falta de mérito dictada, exigían del Tribunal una valoración sobre su
pertinencia, su utilidad, o si eran o no conducentes. La mera expresión de
que no se había producido "nada esencialmente", dista mucho de cumplir
con lo que se requiere en términos de fundamentación de una resolución
judicial, más aún, de una que pone fin a un proceso.

La Defensa Técnica, en esta instancia y en su afán de mantener la vida


jurídica de la resolución atacada, afirma que toda esa prueba nada ha
aportado a lo que realmente debía dirimirse, que era la calificación de los
hechos enrostrados como Peculado. Sin embargo, ello aparece como una
pretensión partiva que infiere de la resolución, algo que la misma no dice;
es precisamente esa valoración sobre el mérito de la prueba, lo que se
extraña en el auto recurrido, no resultando suficiente la mera alegación
asertiva de que nada se ha agregado a la causa que resulta "esencial": lo
que correspondía era ponderar aquello que sí se había agregado, y
explicar por qué dichos elementos servían o no para vincular o
desvincular a los encartados con los supuestos hechos de carácter
delictivo.

Recordemos a ese respecto, lo que Maier ha sostenido en relación a las


formalidades que deben guardar los actos jurisdiccionales, los que en
tanto normas potestativas, "disciplinan los actos que integran necesaria o
eventualmente un procedimiento, disponiendo sobre el modo, tiempo y
forma en los cuales deben ser llevados a cabo para obtener ciertas
consecuencias jurídicas, sobre la competencia de los órganos públicos que
ejercen la función penal del Estado para realizar algunos de ellos o las
facultades de los particulares intervinientes en el procedimiento para
llevar a cabo otros ... (S)us normas conectan así un acto válidamente
llevado a cabo con una consecuencia jurídica precisa, delimitando las
acciones jurídicamente indiferentes de aquéllas que tienen un sentido
preciso en el procedimiento". Puntualmente, en relación con la sentencia,
aclara que "la norma (conjunción de varios preceptos) que define la
sentencia, compleja por cierto, nos dice cuál es el órgano público que
debe dictarla, su composición, los actos válidos que son su presupuesto y
aquéllos de los que puede obtener el conocimiento fáctico necesario para
decidir, el modo de deliberar la solución y el de pronunciarla, la forma
extrínseca del fallo y sus necesidades intrínsecas (fundamentación), el
tiempo y el lugar de la deliberación y decisión cuando ellos tienen cierta
importancia; si son observados esos presupuestos ... la sentencia
conducirá a las consecuencias jurídicas deseadas por quien practica la
acción de decidir, prevista por el Derecho" -cfr. MAIER, J. Derecho
Procesal Penal, I. Fundamentos. Del Puerto, Bs. As., 2004, p. 93/94-.

3- El paso del tiempo tampoco puede justificar sin más la finalización


del proceso; menos aún, en un caso donde se investiga un posible delito
contra la Administración Pública, donde el transcurso del tiempo y cómo
éste juega con la vigencia de la pretensión punitiva del Estado, ha
generado incluso legislación al respecto, donde se reafirma que en estos
tipos de delitos, el plazo razonable y la prescripción deben valorarse de
manera distinta a los casos de delitos comunes -ver: "BERGARA-
MONJO", sent. del 16/03/16 de esta Cámara; "IRIGOYEN y otros" del
STJER, etc.-

4- De todo lo expuesto, puede entonces advertirse que la resolución


dictada no aparece como una decisión válida, pasible de ser entendida
como un acto jurisdiccional que responda a la exigencia de motivación y
de lógica que deben cumplir todas las resoluciones judiciales -cfr.
"CAMINOS y otros", sent. del 14/11/16-; por lo mismo no puede
predicarse su racionalidad.

Nos encontramos entonces, ante un fallo que no puede considerarse


expresión del ejercicio de justicia, dado que las razones que fundan la
conclusión arribada no constituyen una debida motivación, y sin este
requisito no existe estrictamente una sentencia.

Dicha exigencia se encuentra contemplada en la normativa procesal -


art. 151 del C.P.P.- bajo pena de nulidad y también expresamente en la
Constitucional Provincial -art 65- y puede entenderse como un derecho
que las partes, en ejercicio de la garantía al debido proceso, pueden y
deben exigir.

Así las cosas, y en orden a los motivos expuestos, surge evidente la


existencia de un vicio en la resolución dictada por el Tribunal de Juicio y
Apelaciones de la ciudad de Concepción del Uruguay que impide
considerarla como acto jurisdiccional válido y que por lo tanto impone su
anulación, debiéndose remitir las actuaciones al mencionado organismo
jurisdiccional, a fin de que renueve el acto procesal conforme las
exigencias establecidas por la normativa procesal y constitucional.

Por ello, corresponde hacer lugar al recurso interpuesto por el


Ministerio Público Fiscal, y anular el sobreseimiento dictado respecto de
los imputados Luis Erro y Raúl Morán, y remitir estas actuaciones a la
Cámara mencionada a fin de que renueve el acto procesal conforme las
exigencias establecidas por la normativa procesal y constitucional. .

Así voto.

A la misma cuestión propuesta, los Sres. Vocales Dres. BADANO y


PEROTTI, expresaron que adhieren al voto precedente.
A mérito de lo expuesto, y por Acuerdo de todos sus integrantes, la
Sala I de la Cámara de Casación de Paraná resolvió dictar la siguiente

S E N T E N C I A:

I. HACER LUGAR el Recurso de Casación interpuesto por el


Representante del Ministerio Público Fiscal Dr. Fernando LOMBARDI en
fecha cuatro de octubre de 2017 -fs.1156/1163- y DECLARAR LA
NULIDAD de la resolución de fecha 21 de septiembre de 2017 -1150/1152
vta.- dictada por la Cámara de Apelaciones Sala 1ª en lo Penal de
Concepción del Uruguay.

II. REMITIR estas actuaciones a la Cámara mencionada a fin de que


renueve el acto procesal conforme las exigencias establecidas por la
normativa procesal y constitucional.

III- DECLARAR las costas de oficio.

IV.- PROTOCOLICESE, notifíquese, regístrese y en estado, bajen.-

HUGO PEROTTI MARCELA DAVITE


MARCELA BADANO

Ante mí:

CLAUDIA ANALIA GEIST

-Secretaria-
Se protocolizó. CONSTE.

Claudia A. Geist

-Secretaria-