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Proc|ama car||sta [7 de octubre de 1833}

/|aveses. la ||eoaoo oor l|n aoue| oia en oue |a oerl|o|a ||oera| na oe ser exrerm|naoa oara s|emore oe| sue|o
esoano|.
$i. maonan|mos y eslorzaoos a|aveses. no na rerm|naoo aun en nuesrra oarr|a |a r|rania oe |os oerl|oas esoano|es.
|no|onos a |a veroao oe esre nomore. no nan oesaoarec|oo oe nuesrro sue|o aoue||os oue... nan aoo||oo nuesrros lueros y
||oerraoes oarr|as.
(...j $u execrac|on conrra e| 0|os $anro. |a ||oerrao oe oensar. |a |nmora||oao. |as venoanzas. |os rooos. |os
ases|naros. |a aoo||c|on oe nuesrros lueros y or|v||eo|os. en una oa|aora. |a oesrrucc|on oe |os a|rares y |a ru|na oe |os rronos
oue e| $umo lace-oor r|ene esrao|ec|oos oara o|en oe |a numan|oao. ra|es son |os veroaoeros oes|on|os oe |a lacc|on
revo|uc|onar|a. y ra| es e| esraoo lara| y e| ao|smo oe ma|es en oue esra v|| cana||a orerenoe orec|o|rar a nuesrra amaoa
oarr|a.
/|aveses rooos. vuesrro |eoir|mo sooerano es ou|en en esre oia os nao|a y ||ama oara oelenoer |a re||o|on y sa|var |a
oarr|a (...j.
E|eo|o. a|aveses. esoano|es. e|eo|o. 0e vuesrra oec|s|on oeoenoe |a ex|srenc|a oe| rrono esoano|. en vuesrras
manos rene|s |a le||c|oao y |a ru|na oe vuesrra oarr|a. 0aro||cos so|s. y |a causa oe 0|os os ||ama ororecrores oe| a|rar. so|s
|ea|es y l|e|es vasa||os. y e| me|or y mas oeseaoo oe |os reyes esoera vuesrro aux|||o oara exrerm|nar |a cana||a ||oera| y
conso||oar su rrono. naoa os oerenoa.
jv|va 0ar|os v. v|va nuesrro /uousro $ooerano|

A͘ lŝƌĂůĂ͕ nŝƐƚŽƌŝĂ ĚĞ ůĂ CƵĞƌƌĂ cŝǀŝů͕ ƌĞƉƌŽĚƵĐŝĚŽ ĞŶ u͘ uŽŵĞŶĠ 5ĄŶĐŚĞnj LJ ŽƚƌŽƐ͕ nŝƐƚŽƌŝĂ ĚĞ £ƐƉĂŹĂ͕ MĂĚƌŝĚ͕ lĂďĞƌŝŶƚŽ͕ Ɖ͘
ϭϭϴ͘

Es un texto histórico que puede considerarse como una fuente primaria, ya que
corresponde a una proclama carlista realizada el 7 de octubre de 1833, días después de la
muerte de Fernando VÌÌ. Aunque es anónimo, se puede deducir con claridad que su autor es
partidario de Carlos María Ìsidro, quien intentó reinar en España bajo el nombre de Carlos
V. El texto va dirigido a los ciudadanos de Álava en concreto, aunque se hace referencia a
todos los españoles. Es una proclama y, por tanto, un texto público de carácter divulgativo
con el que se pretende convencer a todos los alaveses de que deben apoyar a Carlos en la
consolidación de su trono y evitar con esto el gobierno liberal que apoya a su rival, Ìsabel, la
hija de Fernando: "(|eo|o. a|aveses. esoano|es. e|eo|o. 0e vuesrra oec|s|on oeoenoe |a ex|srenc|a oe| rrono
esoano|. en vuesrras manos rene|s |a le||c|oao y |a ru|na oe vuesrra oarr|a.´

Fernando VÌÌ (Rey de España entre 1813 y 1833) no tenía inicialmente descendencia,
por lo que Carlos, el hermando del rey, sería el sucesor tras su muerte. Sin embargo, María
Cristina, la cuarta mujer de Fernando, quedó finalmente embarazada de una niña en el año
1830. En este momento la ley sálica (que impedía reinar a las mujeres) continuaba vigente,
ya que a pesar de que en 1789, Carlos ÌV elaboró una pragmática sanción en la que se abolía
esta ley, la pragmática sanción no había sido promulgada. Fue Fernando VÌÌ quien eliminó
esta ley el 29 de marzo de 1830, para que su hija Ìsabel pudiera ser su sucesora. Fernando
murió el 29 de septiembre de 1833; como su hija era menor de edad se le proclamó reina,
bajo la regencia de su madre. Paralelamente a estos hechos, el 1 de octubre, Carlos, el
hermano de Fernando, no aceptó esta situación y se declaró Rey en el manifiesto de Abrantes,
proclamándose como tal cinco días más tarde. Comienza por tanto un enfrentamiento civil en
España que degenerará en la conocida como Primera Guerra carlista (1833-1840).

La proclama empieza con una llamada al pueblo y el anuncio del principal objetivo
carlista: terminar con el liberalismo. Para lograr la atención de los alaveses y ganarse su apoyo,
el autor del texto los halaga: "maonan|mos y eslorzaoos a|aveses¨. Durante todo su discurso realiza
una severa crítica del liberalismo; utiliza numerosos insultos: "oerl|o|a ||oera|¨, "r|rania oe |os oerl|oos
esoano|es¨, "|no|onos¨ o "v|| cana||a¨. Para conseguir un mayor apoyo critica los actos realizados
por los liberales, como la abolición de los fueros vascos, amenazados por la política centralista
y uniformizadora liberal. Se observan claramente las ideas sobre religión por parte de ambos
modelos políticos: por un lado los carlistas son católicos y pretenden conseguir una mayor
aceptación ciudadana basándose en esto; por otro, los liberales plantean la separación Ìglesia-
Estado. En el texto se hace referencia a la legitimidad de Carlos frente a Ìsabel (aceptación
de la Ley Sálica, suprimida por Fernando). En la última parte de la proclama, el autor invita a
los alaveses a elegir sobre su futuro; propone de manera subjetiva dos opciones, "conseguir
la felicidad¨ gracias al gobierno de Carlos V, o "acabar en la ruina con el gobierno liberal¨, e
insiste de nuevo en la importancia de la religión. El texto finaliza con un vítore hacia Carlos V,
en el que ya se le considera como rey al denominarle "/uousro $ooerano¨.

En el texto se representan muchas de las características del movimiento carlista.
"0aro||cos so|s. y |a causa oe 0|os os ||ama ororecrores oe| a|rar´ Ve refleja la importancia que dan a la
religión hablando sobre ella durante todo el texto. Otra de las características del movimiento
es la defensa del absolutismo, aunque en este texto no se defiende de manera clara, dado
que es una proclama, y esto podría disminuir el apoyo del pueblo hacia el rey. No obstante,
durante todo el discurso se repite la idea de que Carlos debe ser el rey y en una ocasión se
les denomina "vasa||os¨, término que implica sometimiento.También se refleja la importancia de
los fueros, que otorgan privilegios a unas regiones concretas del territorio español, frente a la
uniformidad y centralismo liberal (gran parte de los territorios españoles ya habían perdido sus
fueros en el decreto de nueva Planta, a inicios del siglo XVÌÌÌ).

Encontramos en el reinado de Ìsabel ÌÌ y en las características más liberales
incorporadas por Fernando VÌÌ (como el fin de la Ìnquisición o la supresión de los fueros) el
origen de la Primera Guerra Carlista, que se desarrolló en España entre 1833 y 1840. Este
conflicto no fue únicamente una guerra de sucesión, sino que afectó también la ideología
política: se puede considerar como un enfrentamiento entre defensores del Antiguo Régimen
y afectados del nuevo modelo político (como algunos campesinos, o los foralistas) frente a
los defensores del nuevo modelo liberal. En la guerra hubo decenas de miles de muertos y
aunque generalmente se considera como una guerra civil también tuvo repercusión en países
del exterior: los países absolutistas (Austria, Rusia y Prusia) apoyaron a Carlos y Gran Bretaña,
Francia, Portugal y España firmaron la cuádruple alianza en 1834 donde estos países (de
carácter más liberal) se comprometían a apoyar (incluso con soldados) a los isabelinos en la
Guerra Carlista. El texto muestra claramente la situación española durante el inicio del reinado
de la todavía niña Ìsabel ÌÌ. Al ser ésta menor de edad, su regencia estaba en manos de su
madre, María Cristina de Borbón. El periodo en el que María Cristina fue regente, corresponde
a la Guerra Carlista, en la que fue apoyada por los sectores liberales, a quienes se denominó
cristinos.

Podemos dividir la Primera Guerra Carlista en etapas diferentes:

ż Primera etapa (1833-1835): El carlismo adquirió mucha importancia en Navarra
y País Vasco debido a su tradicional carácter foral y al poder que tenía el clero
en estas zonas. Dado que no tenían un ejército organizado, en esta primera fase
el general Zumalacárregui se encargó de esta tarea. En 1835 la división física
entre liberales y carlistas se situaba en el valle del Ebro y el principal objetivo de
los carlistas era llegar hasta la capital.
ż Segunda etapa (1835-1837): En esta fase los carlistas se centraron en el
sitio de Bilbao con el fin de conquistar esta ciudad, donde destaca el general
Cabrera, vencido por el general Ìsabelino, Espartero. Por otro lado, los carlistas
pretendían continuar con el avance en la conquista de territorios, aunque no lo
consiguieron.
ż Tercera etapa (1837-1840): En ambos bandos, los moderados habían llegado al
poder y decidieron que lo mejor era terminar la guerra con un pacto. En agosto
de 1839 se firmo el Acuerdo de Vergara que marcaba el fin de la Guerra aunque
la lucha continuó hasta 1840, cuando fueron derrotados los últimos carlistas.

En el año 1840 los cristinos vencieron la guerra, liderados por el general Espartero.
María Cristina tuvo que exiliarse y entregar la regencia a dicho general puesto que su ideología
se encontraba en una situación intermedia entre conservadores y liberales. En 1843, Ìsabel fue
declarada mayor de edad, aunque tenía solamente trece años y finalmente pudo ejercer como
reina.

Hubo una Segunda Guerra Carlista (1846 -1849) que tuvo un impacto mucho menor e
incluso una Tercera (1872-1876).

Podemos determinar la autenticidad del texto porque hace referencia a Álava una de
las provincias en las que el movimiento carlista se desarrolló con más fuerza. Además, todas
las ideas expuestas, en cuanto a política, religión y forma de gobierno, coinciden con las que
tenían los carlistas, y también la datación cronológica encaja con la correcta (poco después del
Manifiesto de Abrantes).

Al ser una proclama, el texto está escrito de una manera directa y subjetiva,
resaltando las partes positivas del carlismo y que les podían ayudar a ganar adeptos y las
características negativas del liberalismo, bajo el punto de vista de la población alavesa. De
esta manera consiguen convencer a grupos sociales de la época como el clero, la nobleza, los
campesinos....de las ventajas del reinado de Carlos frente al de Ìsabel y así ganar el apoyo de
un mayor número de ciudadanos ene l inicio de la guerra.

El texto tiene un elevado interés histórico porque el carlismo es un movimiento que
ha condicionado la historia española tanto del siglo XÌX como del siglo XX. En esta proclama
se reflejan todas las características del carlismo y además nos permite situarlo temporal y
geográficamente y por tanto, en su contexto histórico adecuado.