Borrando el pasado

Isaías 1:4 “¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás.
El pueblo de Israel había caído en un problema tremendo habían dejado a Dios de lado y cayeron en pecados, sin duda sabemos que cuando dejamos a Dios de lado es porque vamos a perecer, vamos a decaer, vamos a quedar solos. Esto le estaba ocurriendo al pueblo de Dios. Pero quisiera centrarme en la última frase de este verso, “se volvieron atrás” El enemigo Satanás el diablo ha actuado de una forma astuta y engañosa, su manera de actuar es traernos el pasado por delante, y esto es una forma que utiliza simplemente para hacer menguar la fe de los verdaderos hijos de Dios, muchas veces el Señor nos soluciona nuestros problemas, pero viene el enemigo y nos trae el mismo problema nuevamente. Recordemos la historia de Israel saliendo de Egipto, ya se estaban liberando pero Faraón una vez más por detrás de ellos quiso destruirlos, el diablo trabaja de esta forma. Nos muestra el problema ya superado una vez más. Cuantas veces nosotros hemos estado a punto de nuestra libertad total pero se nos viene el recuerdo del problema, de la aflicción, de lo que hace que bajemos las manos o mengüemos nuestra fe, Pero es tiempo de que ¡Borremos el pasado!, ¡No podemos volvernos atrás! 2°Pedro 2:21-22 “Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio; El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno”. A la verdad estos versos pueden parecer muy duros o tal ves fuertes, pero en ellos está escrita nuestra gran verdad, como muchas veces después de vencer nuestra debilidad, volvemos a caer en lo mismo. Pero hemos venido a borrar lo pasado, El apóstol Pablo hablando a los corintios dijo: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” Hemos sido lavados con la sangre de Jesucristo, todo tiene que cambiar poco a poco, dejar lo pasado, dejar lo que nos hacía mal. En el reinado de Josías nos damos cuenta que era un reinado sorpresivo para el pueblo de Israel, su padre y su abuelo hicieron lo malo ante los ojos de Jehová, pero él siendo un niño de tan solo ocho años comenzó a reinar en Jerusalén e hizo lo recto ante lo ojos de Jehová, lo que nos trata de mostrar el Señor a través de esto es que Josías venció el pasado, cualquiera hubiese creído que si su abuelo hizo lo malo y su padre también, ahora venía el mismo destino para el pueblo de Israel, pero no fue así, Josías en su reinado reparó la casa del Señor, dio término a los ídolos, celebró la pascua, etc. Sabe ¿por que?, ¡porque El Señor levanta a quien quiere, no a quien nosotros queremos!, ¡Dios no nos pide permiso para levantar a un ungido, él lo hace y luego dice estuvo bueno! Porque Dios nos dice: ¡Mis pensamientos no son vuestros pensamientos! Jesucristo ha levantado una iglesia que tiene la verdad, que le conoce, pero el diablo se está encargando de hacernos desfallecer, de hacernos pecar, el salmista en una oportunidad dijo Señor mis pecados siempre están delante de mi, pero hoy el Señor no desea escuchar eso de nosotros, ya hemos sido lavados, Hoy es tiempo de que borremos lo pasado, Josías dijo: Mi padre y mi abuelo hicieron lo malo, ¿por qué yo debo hacer lo mismo?, ¿Por qué tengo que caer en lo mismo que cayeron mis padres?, No hay razón para caer en lo mismo nuevamente, ha llegado el tiempo de que rompamos el pasado, de que dejemos lo que nos aleja de Dios, de que venzamos al viejo hombre. - La esposa de Lot miró atrás y no alcanzó la promesa que había, solo si ella obedecía, a lo dicho por Dios. - Abraham tuvo que dejar su tierra y su parentela, para alcanzar la promesa que Dios le había hecho, de esta manera Abraham borró su pasado, si queremos alcanzar la promesa debemos dejar aquello que nos aparta de Dios. - Saulo aquel que perseguía a los apóstoles para matarles, un día determinado tuvo que dejar su pasado, para volverse a una nueva vida, de fidelidad a Jesucristo. - Pedro estaba ocupado en su trabajo como pescador, pero cuando Jesús se acerca a él, simplemente le dijo: Sígueme, y de inmediato Pedro dejó todo y le siguió. Iglesia dejemos nuestro pasado, venzamos esa adversidad, que nos ha tenido por tanto tiempo, cautivos.

El pueblo de Israel al salir de Egipto, ya celebraba, pero aún el enemigo no se daba por vencido, la palabra del Señor dice que el diablo anda cual león rugiente, buscando a quien devorar. Pero en todo su trayecto había alguien poderoso con ellos, Dios mismo. Lo que quiero decir es que el Señor siempre ha estado con nosotros, conoce nuestro sentar y nuestro levantar, guarda nuestra salida y nuestra entrada. El diablo tiene algo que deberíamos imitarle, es su insistencia, pero nuestro Dios también es insistente y constante y nos dice: Yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré a él, cenaré con él y él conmigo. El pueblo de Israel se volvió atrás, comenzó a hacer lo que hacía en algún tiempo, pero hoy la iglesia de Jesucristo va a dejar lo que nos aqueja, va a dejar la aflicción, va a dejar atrás los carros del Faraón, lo que va a hacer es: ¡Borrar el pasado! Aleluya…!!!