TEMA 3: LA ACCIÓN HUMANA

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II

INTRODUCCIÓN ACCIÓN Y PASIÓN1 2.1 La voluntariedad. 2.2 En el origen de la voluntariedad: la pasión. 2.2.1 El amor como pasión primera. 2.2.2 La vulnerabilidad inicial al bien. 2.2.3 La dinámica afectiva. 2.2.4 Interpretación de la dinámica afectiva. 2.2.5 Los diversos niveles del amor. 2.2.6 El amor como dilectio y los dos objetos del amor. 2.2.7 Amor de amistad y amor de concupiscencia. 2.2.8 Conclusiones. 2.3 La autodeterminación. 2.3.1 La estructura de la auto-determinación: el fin y aquello que es para el fin. 2.3.2 El hiato entre apertura universal y bien concreto. 2.3.3 La aportación de la inteligencia y la voluntad. 2.3.4 Los dos puntos de apoyo de la autodeterminación: la determinación del fin y el bien conveniente. 2.3.5 El acto libre como respuesta a un amor que precede. INTENCIÓN Y ELECCIÓN2 3.1 Los diversos momentos de la intencionalidad de la acción. 3.1.1 Ejecución. 3.1.2 Elección. 3.1.3 Intención. 3.1.4 Voluntad del fin. 3.2 La mutua implicación entre intención y elección. 3.2.1 Distinción en lo unido: 3.2.2 Unidad intencional. 3.2.3 Unicidad de acción. 3.2.4 El alma de la unidad de la acción. 3.2.5 Unidad construida por la razón. 3.2.6 Orden estructural. 3.2.7 Valoración de la intención real. 3.3 El contenido de la intencionalidad y la comunión de personas. 3.3.1 Relación entre intención y amor: único acto y doble objeto. 3.3.2 El papel de la razón que juzga el bien.

III

1

A. SCOLA, Identidad y diferencia, Ed. Encuentro, Madrid 1989: L. MELINA, “Amore, desiderio e azione”, en L. MELINA-J. NORIEGA (Ed.), Domanda sul bene e domanda su Dio, PUL-Mursia, Roma 1999, 91-108: Id., “Agire per il bene della comunione”, en Anthropotes 15 (1999): J.J. PÉREZ SOBA, “Dall’incontro alla comunione”, en L. MELINA-J. NORIEGA (Ed.), Domanda sul bene e domanda su Dio, PUL-Mursia, Roma 1999, 109-130: S. TOMÁS, Summa theologiae, I-II, q. 6-10, qq. 26-28: P. WADELL, The primacy of love, Paulist Press, New York, 1992.
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E. ANSCOMBE, Intención, Paidós/ICE-UAB, Barcelona 1991: RHONHEIMER, op. cit., 79-98 : RODRIGUEZ LUÑO, op. cit., 135-148: ABBÀ, Felicidad, vida buena y virtud, op. cit., cap. IV: S. TOMÁS, STh., I-II, qq. 12-17: S. PINCKAERS, "La structure de l'acte humain selon saint Thomas", en RT 55 (1955) 393-412

3.3.3 La intención en la comunión personal: el bien de la persona. 3.3.4 La elección de los bienes para la persona. 3.3.5 La relación entre el bien de la persona y los bienes para la persona basada en la comunicabilidad del bien. 3.3.6 La distinción entre bien y mal en la perspectiva moral.
IV EL OBJETO DE LA ACCIÓN3 4.1 Objeto directo. 4.2 Efecto u objeto indirecto. 4.3 ¿Es posible una buena intención con una mala elección?

V CONCEPTOS CLAVE PREGUNTAS INICIALES.
Si la acción humana actualiza la felicidad: 1) ¿Cómo debe ser tal acción? 2) ¿Cuál es el origen de la voluntariedad y de la intencionalidad de la acción? 3) ¿A qué tiende la acción humana? 4) ¿Qué es lo que busca? 5) ¿Cuál es el criterio para afirmar que una acción es buena o mala desde el punto de vista moral?

I)

INTRODUCCIÓN.

El deseo que estructura toda la actividad humana es el deseo de alcanzar una vida lograda, de vivir una vida feliz. Este deseo no es un deseo más que se suma a los restantes deseos en la propia vivencia psicológica de los diversos deseos, sino que era el deseo “natural”, en cuanto que estructura o da forma a todo deseo racional producido por el hombre y experimentado como tal: esto es, naturalmente se da en todo deseo de un bien que es querido bajo todos sus aspectos (= como juicio intelectual del que nace). Este deseo de felicidad recibía una primera concreción en la determinación de un ideal de vida feliz gracias a la experiencia de la relación interpersonal. Pero era en la acción concreta y particular donde cada hombre podía realizar la vida feliz. Se trata de una acción singular, no como un tipo determinado de acción, sino un modo de actuar: esto es, un modo excelente de actuar. Es en la acción donde el hombre alcanza su plenitud última, su bien como persona. Y ello porque la perfección de un ser consiste en su estar en acto: en efecto, la potencia, sin el acto, es imperfecta. Bajo esta afirmación se halla una concepción metafísica de matriz aristotélica, que ve la "operatio" como "actus secundus" que perfecciona al ser del hombre. La actividad es la perfección, el cumplimiento último de un ser que existe (acto primero). La acción es, ante todo, la determinación última del ser, su perfección, su acto segundo. Mediante la acción, el ser se realiza. Ello implica una ontología eminentemente dinámica: el ser creado está animado por un dinamismo que lo lleva a su realización mediante la acción. La concepción de la acción como "acto segundo", que perfecciona el acto primero del ser creado permite ver el actuar como una riqueza que se dilata (es éste el aspecto subjetivo: acción como emanación del ser), pero también como suplemento a una indigencia (aspecto objetivo: acción como apertura al ser de otro). En el hombre, a diferencia de los animales, el paso al acto segundo no está determinado por naturaleza, sino que él se "auto-determina" a través de un "motus". La acción humana tiene esta cualidad: la de ser libre, la de ser determinada desde uno mismo. La libertad es una cualidad de la acción humana gracias a la cual es el mismo hombre quien se auto-detemina a sí mismo a actuar. Además de este dinamismo, la acción implica una apertura intencional a una realidad objetiva. La acción es especificada por su objeto: se dirige "ad aliquid" y "ad aliud". Y de ahí nace su carácter objetivo y la necesidad de su verdad: por ella, el sujeto sale de sí y se une al universo. En el hombre, el ser participado y limitado tiene necesidad de salir de sí en la acción, hacia otro que lo perfeccione.
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RHONHEIMER, op. cit., 98-123: RODRIGUEZ LUÑO, op. cit., 128-134

un determinado tipo de actuación. Acción intencional significa que se dirige a un objeto: tiende a algo (tendere in > intencional). se requiere una doble requisito: por un lado.1. Y la forma de tender es original: porque nace de uno mismo y es dirigida por uno mismo. No le viene determinada esa acción por ninguna causa exterior. por lo tanto. una CONDICIÓN. se nos presenta con una condición: su voluntariedad. Esto es. esto es. aquello a lo que sus deseos tienden. gracias a la cual el hombre tiene dominio de la misma y es responsable de ella. 2. para ser tal y poder realizar la vida lograda. conocimiento del objeto al que quiere dirigir la acción. Pero debe conocer este objeto bajo su razón de fin. y en que proceda de su misma interioridad. aunque imperfecta. no toda acción voluntaria supone sin más una actualización de la vida feliz. Conocimiento formal del fin: esto es. Principio intrínseco: porque la causa eficiente de tal acción intencional es el mismo hombre en cuanto tal. Lo veremos en el apartado 3: el objeto de la acción. La voluntariedad. Sólo este tipo de conocimiento previo a la acción le permite proyectarla y representársela de tal manera que ahora pueda guiarla y ordenarla. La cuestión que se plantea sobre la voluntariedad es doble: ¿de dónde viene la voluntariedad? ¿en qué forma el hombre es capaz de dirigir intencionalmente desde un principio intrínseco la acción a un fin determinado? Nos . El origen y sentido de esta voluntariedad se verá en el apartado 1: acción y pasión. La acción humana. Es él quien hace surgir dentro de sí un deseo y una acción que tiende a la consecución de lo que ama. Se trata de un fin que es un bien operable. Y el modo como la intencionalidad del fin penetra todos los dinamismos de la acción será el objeto del apartado 2: intención y elección. Acción voluntaria es aquella acción intencional que nace de un principio intrínseco gracias a un conocimiento formal del fin. práctico: esto es. Y lo son por razón de su objeto. Por otro lado. ya que unas son buenas y otras son malas. dos cuestiones decisivas a aclarar: la cuestión de cómo el hombre pasa del acto primero al acto segundo. Es precisa una DISTINCIÓN en las diversas acciones. de su intención primera. porque entre su actuación y sus fines existe una proporción. Es él quien decide de su intencionalidad y quien la pone en acto. Lo que ahora nos corresponde ver es cómo la acción nace verdaderamente de un principio intrínseco y en qué manera la finalidad de la acción se establece: ¿Por qué un hombre “se decide” a actuar? ¿Depende todo de la propia voluntad? ¿Cuál es el marco de referencia de la misma autodeterminación libre del hombre? II) ACCIÓN Y PASIÓN. Y fin es el término de un deseo. En el origen de toda acción lo que se encuentra es un juicio de la inteligencia que juzga como buena una determinada actividad. Tenemos. Luego debe conocerlo como el término de sus deseos. la cuestión de cómo se determina la intencionalidad de la acción. que esa actuación sea VOLUNTARIA (que nazca de un principio interno y que se dirija a un fin conocido y establecido por la razón).Para que un acto humano pueda perfeccionar al sujeto y ser así una actualización. Este conocimiento formal del fin es el que está en el origen de la acción misma en cuanto humana. conocida y establecida por la misma inteligencia. Gracias a este “principio intrínseco” no hay violencia en la acción. del deseo de felicidad.

capaz de mover al sujeto: es visto por la sicología como aquello que provoca un movimiento interior en el psiquismo. 2. implicando primeramente al cuerpo. sino la realidad metafísica: esto es. Esta vulnerabilidad aparece en primer lugar en su dimensión corporal. Por lo tanto. es capaz de ser atraído a algo exterior (= un bien). emoción y de sentimiento. potencial enemigo a evitar. que implica un padecer el influjo de algo sin que se haya decidido previamente. El ideal sería eliminarlas para alcanzar una situación de no influjo exterior. este influjo consiste principalmente en ser atraído a algo que actúa en mí. Con todo ello lo que se quiere indicar es cómo la persona no está cerrada en sí misma: es vulnerable. Pero ¿por qué quiero? 2. de indiferencia según el ideal estoico. ni de la elección libre.2. En la manualística católica. más allá de la propia vivencia del amor y el afecto que cada uno pueda tener en su subjetividad tal como aparece a su conciencia. influenciada por el racionalismo. interesa aclarar su sentido y su papel en la vida moral. emoción viene de e-motio. con lo que se destaca el aspecto impulsivo que posee. El amor como pasión primera. Junto con la pasión. La descripción del amor implica una cierta circularidad: comienza siempre en un bien exterior que seduce al hombre y le atrae hacia sí. ya que existe una unidad en él. que recibe como un enriquecimiento de su ser. que indica aquello que en la acción humana hay de “pasivo”. La libertad no es lo primero nunca en la acción. Esta capacidad de recepción es lo que los clásicos conocían con el nombre de pasión. La relación que se crea entre lo que mueve y aquel que padece. Posteriormente será prevalente en la interpretación del amor dada en la revolución sexual. y por ello se comparte con los animales. Se dice en su dimensión corporal porque en esta dimensión de la persona es evidente este influjo. con una mayor estabilidad sicológica. en cuanto produzca un determinado estado de ánimo más o menos agradable. tiene un papel determinante en la acción. o para alcanzar el “deber por el deber” según el ideal kantiano. En el origen de la voluntariedad: la pasión. En este proceso circular podemos apreciar distintos momentos. Implica por ello una modificación que acontece en el sujeto en razón de algo externo. Pero tienen matices: pasión viene de passio. una vivencia más o menos consciente de aquello que acontece. afecta al hombre todo. en cuanto pati. . afecto o afectividad se deriva de affici. Ella se ve precedida de un don. Pasión es sinónimo de afecto. o de receptivo. destacando el papel de la pulsión en la acción. En la psicología moderna indica tendencia o impulso de gran intensidad que rompe el equilibrio de la vida psíquica. Este es el aspecto más desarrollado por el romanticismo. Y desde ella surgirán las demás. se veía la pasión con sospecha: como “obstáculos a la voluntariedad del acto”.1. no es lo originario.preguntamos sobre el origen tanto de la voluntariedad como de la determinación de la intencionalidad de la acción. o repelido de algo exterior (= un mal). En la acción que tiende voluntariamente a algo hay una dimensión que no depende de la misma voluntad.2. ya que implica una transmutatio corporalis: toda pasión se refleja en una reacción del cuerpo. descubrir la realidad metafísica de lo que acontece. ser afectado por algo. En nuestra perspectiva interesa no la realidad sicológica. Ahora. creándose una relación singular entre el sujeto y aquello que le atrae o le repele. se ha desarrollado en todo el movimiento psicoanalítico freudiano. ¿Qué tipo de reacciones se causan en el hombre ante la presencia de un bien? La primera de ellas y la fundamental es la que los clásicos conocían como amor. El acto de querer tal cosa depende de mí. porque es capaz de reaccionar ante el influjo singular del mundo exterior: esto es. sentimiento implica un sentire.

intencional. Esta objetividad es la que posibilita el acontecimiento del amor. a eso que me ha llamado la atención. Hay algo en mí que cambia. Es la COMPLACENTIA.. El bien que entra en mí se adueña de mi afecto. porque afecta interiormente TRANSFORMANDO MI PROPIO SER A SU IMAGEN: hay algo del bien amado que pasa a mí y se adueña de mi afecto y con ello centra mi intencionalidad en él. Me alegro de lo que ha ocurrido. El movimiento de toda acción nace por lo tanto de la complacencia ante un bien: el deseo es la respuesta a la atracción que ejerce el bien. unirse a él. una inclinación que activa tantos mecanismos de mi persona. sino a alcanzar la plena posesión de lo que se le ha dado en prenda. descansa y alcanza el gozo mayor: el gaudium. alcanza una comunión. que nos ha afectado. La característica mayor de esta transformación es que se da una unión en el interior entre el bien que seduce y la persona que padece su influjo. Este deseo es ya un movimiento. Busca llegar a la plenitud.. como una afinidad de sentimientos. Estamos viendo cuál es su estructura misma. que nos ha INMUTADO (cambiado en el interior).. Conclusiones acerca de la estructura del amor: El amor implica siempre un elemento de objetividad. que se transforma. y se mueve hacia aquel bien que le ha seducido. Aquí lo más importante es comprender que algo ACONTECE EN EL HOMBRE. una unión mutua. Hay "algo" que nos toca. gozar de la belleza que le sedujo. una unión real con la persona amada Se trata de la unión real con la persona amada: no basta sólo la presencia afectiva en el interior del amante: no basta sólo el deseo: el amante quiere la presencia misma del amado: pretende un “convivir con él”. afectiva. Y no parará hasta que la encuentre. que se adapta. en cuanto es una unión en el afecto o interior del hombre.. un cambio interior. que nos ha hecho reaccionar incluso físicamente. sin que ella decida. Y eso que ha cambiado.El amor implica en primer lugar una transformación original: Hemos sufrido un impacto en nuestro interior. Hay algo en mi interior que ya no es lo mismo. El amor. que sale de sí por el deseo. Corresponde a la dimensión subjetiva del amor. que nos seduce. resulta que despierta en nosotros como una especie de armonía con ello. porque nos alteramos. Su gozo es "estar con el amado". Hay como un "mutuo compenetrarse" entre lo que me ha seducido y mi mismo interior. el cual es intencional por naturaleza: esto quiere decir que el bien amado transforma el afecto dirigiéndolo hacia sí mismo. Por ello se llama UNIO AFFECTUS. ¿Cómo podríamos explicar este cambio interior? Esta seducción activa que ejerce un influjo en nosotros. Es la sacudida psicológica que el bien amado provoca en mí. Es la INMUTATIO. . Esta transformación interior mía supone una repercusión cognoscitiva que implica una alegría interior. Es taxativo. sin que intervenga primeramente la voluntad. Este deseo se manifiesta con una intensidad psicológica diversa según afecte a uno y otro objeto y dimensión del ser del hombre. Es lo que los clásicos llamaban INTENTIO o DESIDERIUM. Una vez que la encuentra. Corresponde a la dimensión objetiva del amor. ya que se trata de la mediación de un bien que conlleva una repercusión subjetiva peculiar. una complacencia. El segundo aspecto es que tal acontecimiento por el que mi ser se ha transformado produce un deseo. Es lo que se llama la COAPTATIO. Nos encontramos ante la descripción más profunda de lo que supone el amor como pasión.. Esto que acontece implica un enriquecimiento. Esto implica un impulso dirigido a un fin muy concreto. Por su intensidad psicológica suele ser lo primero que aparece en la conciencia. una tensión hacia el amado Todo ello supone que ahora se libera una energía dirigida a alcanzar no sólo la unión afectiva – interior. ha cambiado haciéndose como semejante a lo que me ha seducido.. donde es capaz de reaccionar y de dirigirse intencionalmente a la realidad.

en el interior del amante. el que nos muestra cómo el hombre puede integrar o no lo que ha .3. Por ello. Si es el mal.2. miedo cuando se acerca. Es este elemento el más original del amor.2. ya sea el mal: Si es el bien. sin embargo. atrae: la reacción que causará será el amor. cuya posesión implica esfuerzo. se puede ver en ello su especificidad: el amor es primeramente una unión afectiva. entre amado y amante. y por ello. Hay determinados bienes que nos convienen no porque nosotros decidamos su conveniencia. basada en una semejanza ontológica. Si el mal es inevitable: desesperanza si se considera inalcanzable. capaz de resistir el embate del mal. como repercusión subjetiva. sea vulnerable a determinados bienes. el amor es el que es el origen de todos ellos. Es el momento de la “complacencia”. un rechazo de algo que está unido al bien. La vulnerabilidad inicial al bien La posibilidad de que un ser vivo. Por ello queda determinado por este acontecimiento. y la audacia en cuanto coraje y fortaleza para la lucha. esto es. De este análisis del amor se aprecia cómo la determinación de la intencionalidad del deseo acontece en el hombre por una unión-transformación original con un bien que viene de fuera. aún pudiendo ser lo primero percibido. No es sólo un amor o un rechazo puro. La interpretación de la dinámica afectiva El estudio de la dinámica afectiva nos muestra un dinamismo en el hombre que no surge como consecuencia de su elección: se trata de pasiones que se despiertan en él. el deseo y el gozo. implica siempre un elemento anterior. Es una vulnerabilidad inicial. el apetito-tendencia que despierta se llama “apetito concupiscible”. es como se entiende todo el dinamismo afectivo que surge: cuando el bien que inmuta se puede alcanzar. que nace ante la atracción que un bien ejercita en el propio hombre. Se trata de una primera relación fundada en la metafísica de la creación. lo primero que aparece a la conciencia ante la impetuosidad con que se presenta y que lo dirige hacia el bien amado. especialmente el hombre. Es en esta transformación original del sujeto entendida como una unión afectiva lo que específicamente se conoce como amor. como en el apetito concupiscible. el amor antes de ser un deseo que busca saciarse y apagarse es siempre un don original. una transformación que lo precede. se encuentra en su propia estructura ontológica. fatiga. En la estructura del amor tenemos tres elementos: transformación-deseo-comunión. Ello no implica que ante ellas el hombre sea pueramente pasivo. a la vez.2. mientras que si se trata de un bien difícil de alcanzar. afectándole. 2. repele: la reacción que causará será el odio. y en donde encuentran su sentido. Lo esencial en este momento es percibir que el deseo. Existe una prioridad ontológica del amor sobre el deseo y por ende sobre toda otra pasión que lo constituye como la raíz de toda pasión y acción. ya sea el bien.2. 2. Los movimientos que genera el bien arduo o el mal a evitar son los siguientes: Si es el bien arduo: esperanza si se considera alcanzable.Lo propio de la repercusión subjetiva es que implica una transformación singular del sujeto. sino por la propia estructura de estos bienes y nuestras propias necesidades. Entre todos estos movimientos afectivos. 2. porque su propia reacción ya implica una actividad. el apetitotendencia que genera se llama “apetito irascible”. sino que es un amor de un bien que implica. ira cuando se hace presente. sino que está abierta a ser perfeccionada por determinados bienes ontológicos. el cual está centrado en la “posesión” del bien como tal. El deseo tiene siempre un acontecimiento del que nace. la aversión y la tristeza.4. porque esta centrado en la “lucha por poseer el bien arduo”. La dinámica afectiva. tan diversos y de tanta riqueza. Los movimientos que genera están en dependencia de su objeto: esto es. A raíz de la pasión del amor. ni completa en sí misma. Se trata de una estructura no cerrada en sí misma.

ya que pueden ser plasmados. podrá asumirla como propia. Nivel espiritual. valorado simplemente por lo agradable o desagradable.6. y. siempre le inclinará hacia un bien. Por ser reacciones de su afecto. Ahora bien. el anterior se mantiene en el posterior. implica que su sistema tendencial queda “afectado”. Gracias a este nivel. bienestar o malestar. de su interior en aquella dimensión apetitiva. moldeado de una forma nueva. ésta será un mero sentimiento. todo ser es vulnerable a determinados tipos de bienes y tiene una similitud inicial que favorece la reacción afectiva. se aprecia que toda reacción afectiva proyecta al hombre hacia una plenitud: esto es. sino que atiende al propio individuo y sus propias inclinaciones. Y ello sólo lo podrá realizar mirando hacia lo que le inclina su afecto. nos mueve ahora a distinguir distintos niveles en ellas. Cuando no le sea posible al hombre percibir la verdad de la intencionalidad que implica su reacción afectiva. Sólo cuando el hombre es capaz de juzgar la transformación que ha acontecido en él bajo todos sus aspectos y valorar la bondad de su término a la luz de su bien como persona. en este nivel la reacción y movimiento consiguiente surgen de una forma necesaria una vez que se ha detectado por el conocimiento sensible la conveniencia de tal bien. ¿Qué le conviene? Lo que conviene con su forma espiritual es que la voluntad siga a la razón. no de tres tipos diversos de amor. Por ello. esto es. hacia un bien de su propia persona. Se trata de tres niveles diversos. pueden juntos o no. Y por ello. en el hombre. Pero para que la siga ésta debe presentarle un bien bajo todos sus aspectos. siendo diversos. El hombre. Nivel sensible. por ello. según la cual apetece lo que conviene con su forma. sino de “niveles de las pasiones” en el hombre. De lo contrario es “algo que acontece” en él. y aquí está la dificultad. porque se deriva de su forma. sin que intervenga aún el conocimiento. Por ello. y no está determinado por una conveniencia de naturaleza. aquel movimiento afectivo que sigue al conocimiento intelectual de un bien. Y el tercero sólo en los hombres. Se trata no de principalmente de “pasiones distintas entre sí”. o afecto. y tiene una naturalidad. aquel movimiento afectivo que sigue al conocimiento sensible de un bien concreto y particular. “se acumulan”: esto es. importa mucho tener en cuenta que el hombre es consciente de las reacciones que acontecen en sí mismo. Se trata del amor intellectivus.5. El primero se da en todo ente. pero lo apetece si lo conoce sensiblemente: y el mismo amor intelectual o personal. esto es. moldeados por ella. según la cual apetece aquello que es conveniente con su forma sensible. el libre arbitrio (= juicio). no son impermeables a la razón. esto es. Nivel natural. La reflexión sobre el papel que posee el conocimiento en las diversas pasiones. El amor como dilectio y los dos objetos del amor .2.ocurrido: por ello. dirigido hacia un bien determinado. o humor. 2.2. debe saber interpretar lo que le ha acontecido. Se trata del amor sensitivus. ayudándose de muchas imágenes que tendrán también una dimensión cultural. Ciertamente. Las pasiones perderan entonces su valor heurístico. aquel movimiento que sigue a la forma propia de cada ser. y bajo qué aspecto es bueno. Se trata del amor naturalis. aún siendo directamente sensibles y dependiendo de bienes sensibles. por el que sigue a la forma de cada ser tendiendo a lo que a cada uno le es conveniente según su naturaleza. Por lo dicho. pero que no es asumido en el dinamismo personal. esto es. Esta plenitud será percibida en un universo simbólico. se da junto al amor sensible. los animales. por lo que implica algo sumamente interesante para él y puede ser valorado en razón de la verdad de la plenitud que ofrece. Ahora. Se trata de la dimensión natural de todo movimiento. 2. El segundo sólo en aquellos que tienen capacidad de concimiento sensible. en cuanto diferentes. el mismo amor sensible tiene una “naturalidad” en su forma de apetecer. los diversos movimientos afectivos sensibles. Este conocimiento es propiamente un juicio libre. Pero de lo que se trata es de saber hacia qué tipo de bien. Los diversos niveles del amor.

Aristóteles lo había definido así: amare est velle alicui bonum. pero a la vez. de una verdad de la relación intersubjetiva que queda marcada no sólo por la sinceridad de los sentimientos. La tendencia que tiende a la persona amada se dirige hacia ella de un modo total: esto es. El hecho del consentimiento implica un consentimiento a la promesa de plenitud que se desvela en toda pasión y que es captada por el hombre. eligiéndolo como tal. como todo bien.7. como el bien que queremos para ella. un bien objetivo que se desea para otra persona. ya que. Por ello. tiende hacia ella descansando en ella misma. capacidad de ser movido por él. consintiendo a lo que acontece. sino también por la verdad del bien que deseamos para tal persona. ya que sólo la persona puede ser amada simpliciter et per se. una reacción en el hombre. implica que ha surgido en el hombre una tendencia doble que tiende de modo distinto ya sea a la persona amada. porque un juicio de bondad así implica un elemento absoluto para el que se quiere un determinado bien. Esta tendencia a un bien amado para otro es denominada “amor de concupiscencia” (nótese que se toma “concupiscencia” sin acepción teológica: simplemente en cuanto “deseo de un bien”) En el acto de amor se da. Ello implica un conocimiento intelectual del bien que atrae. sino que el amor del bien es relativo a la persona amada: se trata de un amor del bien secundum quid et in alio.2. algo que padece y a lo que puede consentir o no. El que tal bien sea un bien para la persona amada implica necesariamente a la inteligencia que determina si tal bien es verdaderamente un bien o lo es sólo aparentemente. por lo que determina en él toda su intencionalidad espiritual: es el momento “electivo” del amor. . elige el fin que se le presenta como una plenitud singular. Se trata del amor como acto propio de la voluntad. con lo cual no todo es subjetivo en el amor. Es este el momento en que el amante toma un protagonismo decisivo. elemento relativo. una objetividad esencial que es posibilitada por el bien que se desea para el amado. Esta realidad del doble objeto del amor implica que podamos hablar de una verdad del amor. la objetividad queda relacionada con el sujeto para el cual se desea. sino en cuanto tal bien es un bien para la persona amada. al poder juzgar su bondad bajo todos los aspectos. Amor de amistad y amor de concupiscencia. ¿Cómo podríamos definir la intencionalidad de este acto de amor a nivel voluntario? Aquí nos encontramos con un hecho decisivo: porque si el amor afectivo a nivel sensible se dirigía simplemente a aquel bien que había inmutado. Por ello el amor puede ser vivido por el hombre también como una elección (di-electio). ya que la misma tendencia de amor a la persona mueve a la persona a que verifique la verdad del bien. el amor es esencialmente pasividad ante ese bien. La calidad del amor personal puede ser medida por la calidad del bien que media la relación interpersonal. Esta tendencia a un bien amado por sí mismo es denominada “amor de amistad”. Se trata de la persona como fin último del acto de amor. En este momento la apreciación subjetiva no es lo determinante. el cual es juzgado bueno bajo todos sus aspectos.Hasta ahora hemos visto cómo el amor es fundamentalmente una pasión. Amar es querer a alguien un bien. implica que la intencionalidad del acto de querer se desdobla en un doble bien. ya sea al bien que se desea para ella. 2. En el mismo acto de amor se quiere tanto a la persona amada. Este acto de amor se basa siempre en un movimiento afectivo. y que debe ser medido. Antes de ser una elección. y que nos transforma uniéndose a nosotros. por la conveniencia que implica entre las cualidades que posee tal bien y las disposiciones en que se encuentra la persona amada. no de dos distintos. El bien indica en este momento la realidad. por lo tanto. La tendencia que tiende al bien querido para la persona amada se dirige hacia el bien no de un modo total. Préstese atención. El querer efectivo implica siempre una transformación interior. todo amor electivo es antes amor afectivo. “quiere” un bien. por lo que no descansa últimamente en el bien. por el cual “ama”. como acto por el que se quiere elícitamente un bien. y que con el mismo acto de amor se alcancen ambos. El hecho que el amor tenga dos objetos. porque se trata del mismo acto de amor. el amor electivo. recibido de forma pasiva. un querer afectivo por el que un bien se ha adueñado de nuestro interior moviéndonos y capacitándonos a elegir en una dirección precisa. La trascendencia de esta estructura del acto de amor es enorme. porque supone que todo acto de amor que se dirige a una persona implica necesariamente un bien que se desea para ella. Y ello.

en la cual se esconde un bien para tal persona. quien es causa sui. lo determine y lo acepte como tal. y se ha unido en su afecto espiritual. y con ella se indica el acto de amor de la persona en cuanto querer a alguien un bien. 3) La teoría del amor nos muestra cómo en el hombre se da una capacidad reactiva ante diferentes bienes capaz de enriquecerle. antes de ser un amor electivo es un amor afectivo. La estructura de la autodeterminación: el fin y aquello que es para el fin. Sólo la persona puede ser amada simpliciter et per se. Se conoce el fin de la acción. La determinación de la intencionalidad precisa el acontecimiento del amor. en cuanto que tal acción nace de un principio intrínseco y de un conocimiento formal del fin. Ahora. 2. porque fija en él la intencionalidad y hace relativo a él todo bien operable. Ello no implica pura pasividad. porque todo amor.2. Para que un acto sea humano y pueda actualizar el deseo de felicidad. una vez que es afectado. y con ella se indica que el amor es fundamentalmente una unio affectus.3. los bienes serán relativos a ella. . En ella se expresa la capacidad creativa del hombre. Esta queda especificada en cuanto se trata de una acción que es causada por el hombre. que es impactado. porque en el amor de amistad es preciso que la persona “elija” el término último de su tendencia: esto es. La acción.3. La autodeterminación. el bien operable (= la acción). implica una originalidad que desborda la misma comprensión racional. como apetito racional: esto es. 2. que supone un enriquecimiento de la persona que parte de una similitud original y alcanza una connaturalidad con el bien que ha inmutado coadaptando o proporcionando a ambos (la persona y el bien que le atrae) - La segunda se refiere al amor como elección. Es el bien de naturaleza personal el que atrae hacia sí de un modo definitivo la voluntad.2.1. atrayéndolo hacia sí. Esta reacción es sumamente importante para el conocimiento del bien. pero se conoce no sólo en cuanto exterior a uno. Y es desde este amor al fin último determinado en tal amistad como el hombre se determina a sí mismo a querer aquello que es para el fin. sino en cuanto que tal fin exterior se ha hecho presente en el propio interior por la unión afectiva despertando el deseo de una unión mayor. Gracias al análisis del amor podemos entender de qué modo la acción nace de un principio intrínseco y en qué modo tal nacimiento está relacionado con el conocimiento del fin. Una vez determinado el fin último al que tiende.8. La reacción de su afectividad se da de una forma pasiva. Conclusiones: 1) La teoría del amor tiene dos dimensiones esenciales: La primera se refiere al amor como pasión. fijando en sí la intencionalidad interior. Lo es en virtud de una vulnerabilidad inicial ante determinados tipos de bienes. al no deducirse de la naturaleza del hombre. Por ello se precisa la elección de la persona. que se da de una forma receptiva. porque uno no elige ser afectado. Como veremos. se trata de una reacción afectiva que no es totalmente impermeable al influjo de la razón. Ambas dimensiones están interrelacionadas. Es la elección del amigo el acto moral por excelencia. una unión real con un bien que vale tanto. El principio intrínseco del que nace la acción es la propia voluntad. como tendencia que se ha despertado por un conocimiento intelectual del bien que ha impactado al hombre. - 2) Gracias a la teoría del amor como enriquecimiento se puede explicar en qué modo la intencionalidad de la persona queda fijada en el bien amado. la reacción afectiva indica al hombre la presencia de un bien que le ha seducido. En ella el hombre se autodetermina a sí mismo a actuar. esto es. se precisaba una condición: su voluntariedad. La acción humana es una acción libre. El análisis que sigue pretende mostrar los trazos esenciales de su misterio. El bien se precisa para la verdad del amor interpersonal.

A ella corresponde el primado desde el punto de vista existencial. ganándose o perdiéndose con la acción. sino que es visto en cuanto que es verdaderamente bueno. Es la voluntad la que pone en la existencia el acto. por lo que no puede vincular necesariamente a la voluntad. un hiato. Nos encontramos en la “parte del sujeto”. interna a la acción. visto desde una interpretación personalista. ya que puede elegir no pensar en tal bien o en tal mal. concreta. Este objeto es visto ahora por la inteligencia no tanto sub specie boni. Se da. ya que esta aspiración la libera de la atracción concreta de los bienes determinados. algo que la sacie definitivamente: pero la acción es siempre particular. Inteligencia y voluntad intervienen decididamente en cada acción libre. 2. Se trata de una aportación que ambas dan conjuntamente. Verdad y libertad caminan juntas. la que lo quiere. el bien. la inteligencia aporta en la acción la identidad misma del acto: es ella la que responde a la pregunta “¿qué quiero hacer? ¿qué estoy haciendo?”. la voluntad tiene una aspiración de infinito. ya que es la misma voluntad la que se auto-determina desde sí misma a querer tal bien. entre “lo que quiere la voluntad” como apetito espiritual y lo que le ofrece tal acción en cuanto acción particular y concreta que es: esto es. de la inteligencia. en cuanto que atrae. Los clásicos lo llamaban ordo exercitii.3. Con ello se aprecia que en todo acto se da una originalidad propia de la voluntad que no viene determinada por la inteligencia.3. la que lo realiza. esto es. una fractura entre lo que quiere la voluntad y lo que le ofrece la acción: esta fractura es lo que constituye el “drama y la grandeza de la libertad”. que presenta el objeto a la voluntad. porque ninguna acción está determinada por naturaleza. La voluntad realiza esto o aquello que le ha sido especificado por la inteligencia. El hiato entre apertura universal y bien concreto. ya que ningún acto de la voluntad se da al margen de la inteligencia. Dos son. Es autodeterminación. por lo tanto. y su poder e importancia es tan grande que domina incluso el mismo ejercicio de la inteligencia. por lo que capta el bien sub specie veri: le interesa la verdad sobre el bien. pero desde su propia originalidad y en armonía con la otra potencia.Encontramos así la distinción. La voluntad podrá adivinar su verdad y especificar en verdad la acción porque establece una relación entre el bien particular como acto concreto que posee unas cualidades determinadas con el fin amado por sí mismo. liberándola de la caída en el determinismo y posibilitando que sea el hombre quien pueda determinarse a se ipso. determinando su acto en razón de lo que más ama. Ningún bien operable puede ser considerado por la razón como un bien absoluto. es capaz de inventar. Aquí el punto de partida no es el sujeto. Y desde esta perspectiva el primado corresponde a la inteligencia. que especifica a la misma voluntad la verdad de lo que quiere realizar. La autodeterminación del sujeto a la acción tiene lugar por obra de la razón. Veamos qué aporta cada una de ellas: la voluntad aporta en la acción un elemento decisivo: es ella la que responde a la pregunta “¿actúo o no actúo?”. sino el objeto. en cuanto que. Por ello la voluntad capta la verdad que le presenta la inteligencia sub specie boni: es el bien lo que le llama la atención. contingente. . en armonía y sincronía. de proyectar. y no hay libertad que no quiera buscar la verdad de su acción.3. limitada. pues. Porque no hay verdad que no sea acogida libremente e implique a la propia afectividad. La aportación de la inteligencia y la voluntad. sino del mismo poder de la voluntad. Pero el que de hecho lo realice la voluntad depende no de la inteligencia.2. En esta autodeterminación encontramos una aportación propia de las dos potencias espirituales del hombre: la voluntad y la inteligencia. en la que la voluntad es causa eficiente del motus. Los clásicos llamaban a esta dimensión ordo specificationis. entre fin y aquello que es para el fin. y una verdad que no viene determinada por la voluntad. movida por el amor al fin. los puntos de apoyo de la autodeterminación: la determinación del fin y la teoría del bien conveniente. 2. de determinar y de realizar una acción para tal fin. El origen de la libertad se encuentra en la aspiración al infinito de la voluntad. La razón de ello se encuentra en que existe una fractura. esto es. ni mueve a la voluntad de un modo absoluto. quiere el bien universal. Y la razón percibe este límite.

Pero esta elección o determinación del fin último en concreto no es una opción trascendental de la libertad diversa del nivel histórico de las elecciones concretas. Lo que es preciso aclarar ahora es cómo se estructura la intencionalidad de la acción en sus diversos niveles. y éste puede percibir con su inteligencia la armonía que comporta con las tendencias naturales que ha despertado en él. nos aparecieron como buenos pero no eran verdaderamente buenos. pero que después se nos mostraron destructores: esto es. enriqueciendo a la persona. La afirmación “quiero realizar tal acto” encuentra su razón de ser en que “quiero” porque “amo”. a. . y que como don reclama su aceptación desde el interior mismo. así le aparecerá el fin”. decía Aristóteles. que lo haya elegido. Es este don el que “mueve” a la persona a salir de sí a través de la acción. 3. El fin último se le da al hombre como un don. La cuestión se centraba en la capacidad del hombre para actuar y en el por qué actúa. hacia dónde tiende. ya que libera una energía que le hace desear. la persona humana. esto es. Y de ahí que: “Cualquier ser que actúa realiza su acción movido por algún amor” STh I-II. III) INTENCIÓN Y ELECCIÓN. Por otro lado. como “verderamente bueno” (bonum simpliciter). porque en nuestra experiencia encontramos que podemos elegir bienes operables que eran vistos como buenos. Lo que se quiere indicar con la determinación del fin es que la voluntad sólo puede dar el paso a actuar si se apoya en un fin que es amado por sí mismo. Nos interesaba saber cómo se autodetermina el hombre a actuar. El acto libre como respuesta a un amor que precede. De ahí la importancia de las buenas disposiciones del afecto. esto es. q. Ahora. La acción nace entonces de la tensión originada por ese don y que mira a una plenitud mayor. El problema central de este apartado estriba en aclarar de dónde nace la energía y la intencionalidad del acto libre. sino que es preciso que sea percibido como un “bien para mí”. la cual sólo en la acción se puede alcanzar. es decir.La autodeterminación de la voluntad implica. por lo tanto. Ambos aspectos no pueden explicarse sólo desde el aspecto voluntario. En este movimiento es determinante el hecho de que la voluntad “ame el fin”. como bien conveniente (bonum conveniens). Los diversos momentos de la intencionalidad de la acción. y su cumplimiento en la unión real. Ahora lo que nos queda por explicar es hacia dónde se dirige su acto libre.3. entre el momento de pasividad. La iniciativa de la libertad se sitúa. 2. que lo haya determinado. La misma voluntad depende de un amor que la precede y que se le da como un don. que acontece de una forma gratuita. según se vio en el capítulo de la felicidad. por lo tanto. 6. 28. En el apartado anterior nos hemos concentrado en el problema del acto libre. no basta sólo la determinación del fin último en concreto.1. le ha seducido atrayendo hacia sí esta dimensión esencial de la voluntad. las cuales dependen de su estado afectivo: “porque tal como cada uno sea. Y este primer paso queda justificado porque tal fin amado por sí mismo. La libertad humana queda enmarcada en la misma circularidad del amor y en él encuentra su sentido. Esta conveniencia del bien ya sabemos que viene determinada por la relación del bien con las disposiciones del sujeto. Es el momento en el que el hombre puede valorar la plenitud que le viene ofrecida escuchando las inclinaciones naturales que ha despertado en él. sino que es una dimensión constitutiva de las elecciones históricas. para que un bien operable mueva la voluntad no basta que sea captado como “bien en sí”. esto es. un movimiento de la voluntad por el que se pasa del amor al fin amado por sí mismo al amor de aquello que es para el fin. cuál es su intencionalidad. el cual es rectamente ordenado por las virtudes morales. con lo que así puede fijar – determinar el fin último en concreto de un modo racional. en cuanto autodeterminación y dominio del propio acto. en la efectiva unión con la realidad amada.5.

La primera dimensión de la acción que aparece en la acción libre es su ejecución: algo es ejecutado. por ejemplo. ¿A qué se dirige la elección? ¿Cuál es su objeto? Este son los bienes operables. Si preguntamos ¿por qué ha ejecutado usted esa acción?. 3. La diferencia entre ambos viene establecida por la diferente perspectiva de cada uno de ellos: en el análisis psicológico interesa descubrir el orden genético de la acción. como propiedad de la voluntad por la que se dirige hacia un algo. Y si seguimos preguntando ¿por qué ha elegido usted actuar? ¿Qué razón tenía usted para querer tal acción?. si es un acto “propio” de la voluntad o no. mostrando cómo vive la persona el proceso de su acción. inmanente a él. en cuanto actos humanos que se dirigen a un fin. sean percibidos o no por la misma conciencia. por el contrario. Nos encontramos ahora no en la ejecución de un acto. ya que es distinta cuando se dirige a un fin amado por sí o a un bien operable. o converso con un amigo. Tenemos.1. si al hecho de coger un libro de la biblioteca le quitamos el mover el brazo y atrapar un libro.Todo acto libre se dirige hacia algo. en cuanto quede en su interior o sea inmanente a él. El modo que tendremos para encontrar estos elementos que la sostienen será preguntarnos ante una acción “¿por qué?”. Se trata de la dimensión exterior de la acción en cuanto que es realizada por otras potencias o facultades que no son la voluntad pero que actúan movidas por la misma voluntad: porque si muevo los brazos para coger un libro de la biblioteca es porque la voluntad ha ordenado a los brazos que se muevan. Veamos lo que es la elección. cuanto lo que está implicado en el hecho de “actuar libremente”. Al primero podemos llamarlo “acto interior” y al segundo “acto exterior”. si a la ejecución de una acción le quitamos el elemento exterior. ¿qué nos queda del acto libre? Por ejemplo. ¿qué queda de ese acto? Queda la elección que ha realizado la voluntad de “querer coger un libro”.1. Ahora bien. Es esta colaboración hay un acto propio de la voluntad y un acto propio de otras facultades. por lo tanto. nos responderá. “porque quería alcanzar tal fin con mi acción”: es el momento de la intención. ya que. Nuestro análisis será. Veámoslos. esto es. La elección es un acto elícito –propio. Pero no lo elijo como un fin último. o en la orden que emana de la voluntad hacia otra potencia para que actúe. Ejecuto una acción porque quiero algo. es realizado por una potencia que no es la voluntad. No nos interesa tanto el proceso como la voluntad llega a decidirse a actuar. y si converso con un amigo es porque la voluntad quiere conversar con él. una colaboración de diversas potencias en la realización de un acto libre.2. pues aunque sea interior al sujeto. implica una estructura compleja. Piensa la inteligencia. y si reflexiono es porque la voluntad ha imperado a la inteligencia que busque la verdad de aquel problema planteado en clase. En el análisis metafísico. Se trata de tres momentos estructurales distintos en los que la voluntad “tiende” de forma diversa. “pensar” es un acto “exterior”. un análisis metafísico y no psicológico. busca alcanzar un fin que es visto como bueno. Ejecución. la respuesta será “porque he querido actuar”: es el momento de la elección. realizado. aunque la inteligencia no piensa si la voluntad no se lo ordena de algún modo. la ejecución propiamente dicha realizada por otra potencia. Este acto de querer se llama elección. no la voluntad. en el hecho de que la voluntad “quiere algo”.1. por lo tanto. 3. qué estados de conciencia se suceden y cómo se llega a la decisión. Elijo “estudiar” como “bien operable”. Pero ¿en qué modo se relaciona la voluntad con ese fin del acto? ¿Cómo lo quiere? ¿Cómo tiende hacia él? Se trata de profundizar en la intencionalidad de la voluntad cuando quiere un bien. La interioridad va referida no al sujeto que actúa. o la inteligencia piensa y reflexiona un problema planteado en clase. los elementos que la sostienen. Elección. imperado por la voluntad. se parte ya de la decisión de la voluntad y se estudian las causas esenciales que están influyendo en ella. sino a la voluntad misma: esto es. porque los bienes . y para ello “elige actuar”. Inmediatamente nos damos cuenta de que la intencionalidad. realizar una acción. Lo primero que nos aparece de una acción libre es su realización exterior: es el momento de la ejecución. sino que nos encontramos dentro de la misma voluntad.de la voluntad que tiene por objeto lo inmediatamente operable en vista del fin intentado. Y es realizado por potencias diversas a la misma voluntad: ya que los brazos se mueven para coger tal cosa.

operables son elegidos no por sí mismos. una secuencia entre un “medio” que es para un “fin”: quiero “un medio” para alcanzar un “fin”. estudiando me estoy formando. inoperante. esto es. Ante toda elección yo puedo preguntar “¿qué razón tienes para elegir esto?”. esto es. El hecho de “querer formarse” se concreta en “elegir estudiar” tal asignatura leyendo tales libros durante tal espacio de tiempo. Es decir. porque incluye la ejecución de una serie de actos en razón de un fin próximo: leer para asimilar. Ahora bien. Esta complejidad de la elección implica que aun siendo esencialmente un acto de la voluntad. Las elecciones. Veamos ahora este momento por el que la voluntad “pretende” un fin. Así el Estagirita afirmaba que el objeto de una elección era ta proj to teloj. El hecho de “estudiar” tiene ya una significación intencional. fijo. u ordenado a un fin. Toda elección es en vista de un fin. Pero el hecho de “querer estudiar” tiene ya un valor moral por cuanto es una acción intencional de base dirigida a un fin más esencial: “formarse”.1. esto es. en la racionalidad práctica. Sin embargo. Vemos. No existe una elección “sin razones”. Intención. La intención podemos definirla como el acto elícito de la voluntad que consiste en el querer eficaz de un fin que es alcanzable o realizable sólo a través de la elección de una acción concreta. pero no lo pretendo porque no tengo medios que me lo permitan. ningún hombre “elige” los bienes operables (acciones intencionales) como “puros medios” carentes de significación moral: precisamente porque son ya acciones intencionales y no puros medios. en ocasiones se percibirá en la conciencia y en otras no. La misma razón comprende que no es posible “formarse” si uno no estudia. pretenda un fin. aquello que es para el fin. en cuanto que con tal acción el hombre construye su ideal de vida buena. un fin que la voluntad quiere por sí mismo. la intención de un fin. sino porque quiero un bien superior: “formarme”. pero en cuanto este fin es posible sólo a través de unos medios. que traduce el Aquinate como ea quae sunt ad finem. 3. sino una “mediación” necesaria para alcanzar un fin superior. en cuanto acto psicológico que realiza un hombre. Si no “pretendo formarme” jamás eligiré estudiar. al hacer referencia intrínseca a un fin. . del fin perseguido. memorizar para relacionar. Si decido estudiar es porque tengo una razón para ello. Yo querría volar. Es en la elección de tal medio donde se actualiza el fin. como conveniente a tal fin pretendido (formarse). que no es motivo de duda: esto es. La conexión entre intención y elección sitúa la intención en otro orden absolutamente diverso de la veleidad: por ello no se puede afirmar que yo “quiero que los mozambiqueños carentes de medios vivan” sin incluir en este acto de querer tal fin la elección de unos medios que lo hagan posible. si uno no elige “asimilar” unos problemas y sus soluciones. Hay un acto de la voluntad que “quiere un fin” y este acto lo llamamos intención. porque elijo estudiar. Se apoya en un elemento dado. pero ineficaz. En ocasiones coincidirá con la intención psicológica y en ocasiones no. Cierto que el hecho de asimilar una lección de metafísica no es un fin en sí mismo. La elección precisa por lo tanto que la voluntad quiera un fin superior en ella. sin embargo requiere un elemento racional en cuanto que es un acto en vista de un fin. implica una doble intencionalidad: se dirige a un fin. son mediaciones cada vez más concretas y circunstanciadas del fin. por lo tanto. sino porque en ellos se busca un fin superior: si elijo “estudiar” no es por sí mismo. Las “razones” lo que indican es el fin querido (estudiar) que ha sido juzgado como bueno. que es también un acto de la voluntad. “Intención” aquí hace referencia a un momento estructural de toda acción voluntaria y que explica la racionalidad de la propia elección. Estudiar es un medio para formarse. De ahí que se pueda decir que es un iudicium electionis: por lo que en la misma elección se da un momento de la intellectus iudicans de medio. porque en la racionalidad técnica el “medio” es una realidad instrumental que carece de significatividad moral y cuyo valor depende directamente de lo que se quiera realizar con ese medio. es preciso detenerse en el concepto de “medio”. Sin embargo yo pre-tendo formarme. Esto es.3. La intención se diferencia radicalmente de la veleidad. se dirige a un fin. Si no elijo los medios mi querer es pura veleidad. esto es. Lo que la razón indica es un fin superior que explica la racionalidad de la elección: esto es. Por ello el objeto de la elección no es un instrumento para algo. Sin esta intención de un fin superior jamas elegiría ningún medio. Es preciso aclarar que intención ahora no indica “las intenciones subjetivas” que uno puede pretender o querer.

alcanza un bien operable en cuanto medio para un fin (elección) ya sea que alcanza el fin indirectamente. sólo es posible si uno posee la riqueza que quiere dar a los demás. iluminar su inteligencia”.1. en cuanto sólo tal fin es alcanzable en una actividad (intención). Pero estos fines particulares. hasta llegar a un fin último (la vida buena). La conexión entre intención y elección implica que existe un “orden” entre ambas. de querer una vida lograda.. y especialmente los otros fines más generales. Siguiendo las últimas preguntas llegaríamos a que la voluntad pretende determinados fines porque en ellos ve realizada su voluntad última y definitiva: esto es. En este momento es preciso darse cuenta de que el fin al que tiende la intención puede ser a su vez un fin intermedio para la intención de un fin superior. Mientras que en el segundo caso la acción estudiar es un medio instrumental para aprobar: se puede aprobar un examen de muchas maneras.1. esto es. La mutua implicación entre intención y elección. evangelizarla. plena. La intención puede referirse a fines particulares (formarse) o fines más específicos (ayudar a los hombres iluminando su inteligencia) porque con ello se quiere alcanzar fines superiores o más generales (crear una comunión con los hombres y con Dios: amar a Dios). pero sí que me formo. Se trata de un acto de la voluntad pero en cuanto en él interviene la inteligencia que juzga del fin y su bondad y de la mediación del bien operable: por ello incluye también un momento en el que intellectus iudicans de fine. compartir con ellos. Si pregunto la razón por la que quieres formarte tu respuesta podría ser: “porque quiero servir al hombre. En la acción se da una diferenciación del modo como la voluntad se dirige al bien. por lo que implica una racionalidad propia al ver la relación que tiene con tal medio. Para ello uno percibe que iluminar la inteligencia. puede que no estén a nivel consciente. Distinción en lo unido. Tal fin último la inteligencia lo ha ido concretando paulatinamente en diversas intenciones hasta alcanzar tal elección concreta. Existe un momento de la voluntad por el que se dirige decidamente a la felicidad.4. ¿Por qué es bueno formarse estudiando? ¿Por qué es bueno crear una comunión con los demás pagando las propias deudas? ¿Por qué es bueno ayudar a los necesitados? ¿Por qué es bueno liberar a un pueblo? ¿Por qué es bueno satisfacer los deseos del otro? 3. La voluntad no puede querer un fin sin juzgarlo como bueno. Además. Por el mero hecho de estudiar no apruebo una asignatura. Entre ellas existe una mutua interrelación que es preciso analizar con más detenimiento.2. Voluntad del fin. En el primer caso estudiando ya me estoy formando: la acción de estudiar es una “mediación” del objetivo de formarse: se trata de un fin “inmanente” a la acción. Los fines particulares que pretendo son conocidos en cuanto que explican la razón de por qué elijo tal acción humana. reflexivo. mientras que el segundo es extrínseco: estudiar para formarse no es lo mismo que estudiar para aprobar. esto es. Veamos sus implicaciones.. Es así como se entiende el valor y la densidad de la acción humana. en cuanto apetecible en sí y por sí mismo pero que es alcanzable sólo mediante una serie de acciones. 3.El objeto al que tiende la intención es el fin. 3. Y aquí es preciso distinguir también entre fin como objetivo y fin como meta: el primero es inmanente al medio elegido. Intención y elección son las dos dimensiones decisivas de la acción. ya que éste es alcanzable de diverso modo: ya sea que alcanza el bien directamente. cada intención de un fin es una especificación más particular de otras intenciones más generales. cuya ejecución actualiza la plenitud últimamente deseada. . la voluntad de la vida buena.2. estudiar no tiene una relación inmanente con aprobar. queriéndola como tal. Por ello en esta escala de intenciones.

Entre ambos momentos de la voluntad –intención-elección– se da una unidad intencional. Si intento algo es porque elijo los medios. 3. Orden estructural. Es ella la que “ordena” la elección de tal bien operable a un fin. Esto es. por lo tanto. como si la voluntad pudiera ahora “querer tal fin” y después “elegir tales medios”. El hecho de querer el fin es de tal importancia que subsiste en el querer los medios.2. gracias a la cual la elección es capaz de actualizar el fin querido.4. de otra manera la voluntad no la eligiría. El orden entre intención y elección no es un orden genético o psicológico.6.2. es preciso atender a la racionalidad de la acción: esto es.2. Si no existiera una proporción racional entre el . Intención y elección no son dos actos numéricamente distintos de la voluntad. precisa la mediación de la elección. 3. por la que existe un orden entre lo que quiero y lo que elijo que hace posible una proporción entre ambos niveles.3. 3. Unidad intencional. La acción elegida debe poder actualizar el fin. ya que como tal el bien operable es ordenable a diversos fines. El fin es la razón de querer el medio. Este orden no es un orden en el que se “yuxtapongan” la intención y la elección. Por ello la intención es el alma de la elección.7. En el primero podemos ver a la voluntad que elige un bien (voluntas eligens). y en razón del fin se quieren los medios. de realizar la bondad del fin. La relación entre intención y elección en el acto de la voluntad no es una relación dada por la naturaleza.2. 3. De lo contrario nos encontraríamos en un acto de veleidad de la voluntad.5. Unidad construida por la razón. como la luz subsiste en el hecho de ver los colores. Así aquello a lo que se tiende es lo que se quiere en primer lugar. Valoración de la intención real.Se trata de dos momentos estructurales distintos que se dan en la acción unidos. pero en el que encontramos una complejidad de intenciones distinguible racionalmente porque sus objetos son distintos: ya sea el fin. En el segundo es la voluntad que tiende a un fin (voluntas intendens).2. Se trata de un único acto numéricamente idéntico. Unicidad de acción. sin “intención” real de alcanzar un fin ya que no quiere los medios para ello. entre la elección y la intención debe existir una proporción. sino estructural o metafísico en el que están los distintos momentos o niveles están entrelazados unos con otros. se trata de adivinar la intención que actualmente está justificando y siendo actualizada en tal elección. ya los medios. La elección de los medios es relativa al fin. En su acto de “querer tal fin” quiere también los medios que le actualizan el fin: ambos son inseparables. 3. una mediación de la elección. Si no quiero los medio (los elijo) realmente no estoy intentando nada. en cuanto que da razón de ella en virtud de la proporción entre lo que elige y por qué lo elige. sino construida por la misma razón. Y subsiste entera e íntimamente en la elección. Responde a la estructura que posibilita todo acto de querer más allá de los elementos que perciba la conciencia. quererlo como tal fin. por la que en ella se actualiza la intención del fin: el fin está presente en los medios. esto es.2. La unidad intencional implica. 3. como si fueran dos elementos heterogéneos: porque para que la voluntad pueda “tender a un fin” de forma eficaz. El alma de la unidad de la acción. y no otra que sea adventicia y sirva de coartada. La razón “ordena” la elección en razón del fin que quiere la voluntad. Es la razón la que comprende y construye la proporción o conexión entre el fin y su mediación. Para la valoración de la intención que está presente y que se actualiza en la elección concreta.2. por lo que existe una prioridad ontológica de la intención.

sin informar realmente la elección que realiza. El papel de la razón que juzga el bien. la intención se dirige hacia la persona para la que se quiere tal bien. ¿Y por qué es bueno esto? Porque toda persona debe ser libre de gestionar su vida y su futuro. 3.1. mientras que la intención. o la sexualidad. Esto no depende de su voluntad. en modo alguno se puede hablar en tal caso de “intención de liberar”. Es el amor como unión afectiva el que determina la intencionalidad del amor como elección. la elección se dirige hacia el bien que se desea para la persona amada y. una actividad común que implica en último término un “mutuo comunicarse” en donde se percibía la plenitud de la propia vida. El amor como elección implicaba en el hombre un “querer a alguien un bien”. y en qué modo surge el interés por la actuación. en la persona misma. el dinero interesa en cuanto implica la posibilidad de “gestionar la riqueza” que uno precisa para sostenerse: la actividad será “comprar” o “vender” sosteniendo con ello el soporte material de la propia vida. sino de una intención yuxtapuesta extrínsecamente. Existe una “verdad” de la acción que la voluntad no puede forzar so pena de destruirse a sí misma.3. o la cultura. Se trata de la actividad por la que ambas personas entran en mutua relación: esto es. 3. Ni puede pretender que cualquier fin último actualice su voluntad de felicidad. . Relación entre intención y amor: único acto y doble objeto. La acción tiende a la persona como fin último. 3. o la capacidad económica. Es dentro de esa intencionalidad de la voluntad que quiere donde se enmarca el sentido de la intencionalidad propia de la elección y de la intención: esto es. Y para ello es preciso ver de dónde vienen. entre la elección y la intención. ya que siempre actuamos bajo capa de “buenas intenciones”.. la cual es vista y especificada por la inteligencia. el contenido de tal acción sería “liberar”. Ahora bien. Un etarra puede asesinar a una persona y pensar que ha realizado un acto bueno. en cuanto con ellos se puede “actuar” un determinado tipo de actividades que favorecen o no intereses mayores: la salud como bien ontológico interesa al médico en cuanto puede “generarla” en el paciente: la actividad del médico es “curar”. La importancia de este hecho es decisiva. una actividad mutua. la sexualidad interesa en cuanto implica una “relación singular con una persona de sexo opuesto”: la actividad será la “entrega sexual”. La “verdad de la acción” queda definida por los diversos bienes que se buscan y se pretenden con ella. Tal intención será adventicia. para alcanzar este objetivo de su acción.. Lo justifica diciendo que “está con ello liberando al pueblo vasco”. entonces no se trataría de la intención que actualmente anima la elección. La razón no puede ordenar cualquier elección a los fines que pretende.3. impide que un hombre gestione libremente su vida. En el primer apartado de esta lección hemos visto cómo todo amor electivo implica primeramente un amor afectivo en cuanto unión de un bien en el propio interior de la persona. sino de la verdad del contenido de su intencionalidad. la cual es alcanzable sólo en la actividad. Pero ¿por qué es bueno liberar? Porque le corresponde en justicia al pueblo vasco autodeterminarse. 3. Ahora bien. La persona tiende por el deseo a la unión real vista como una “comunión” con otra persona: esto es. esto es. La unión afectiva despierta la promesa de una unión real. La verdad de la acción hace referencia a la verdad de los bienes operables (actividades) que implica en cuanto éstos son acciones intencionales de base. No se trata de los bienes ontológicos que en cierto modo implica: como la salud. Lo que interesa en la acción es ver la racionalidad de toda la secuencia intencional. pero lo es en cuanto que ella es el término de una actividad última.2. y por lo tanto implica una doble intencionalidad de su voluntad. Es un “bien” al que sólo en una actividad se puede acceder: la persona es el bien absoluto último. La elección termina en un bien. Se trata de un único acto con un doble objeto: la persona y el bien que se le desea.medio que se elige y la razón por la que se elige. El contenido de la intencionalidad y la comunión de personas. Estos bienes ontológicos son percibidos por la razón práctica en la tensión de un interés por la actividad. pero después nos damos cuenta de que nuestras acciones no eran tan buenas como pensábamos.

que ella sea plenamente persona y alcance su plenitud como tal. Es la razón la que juzga de la bondad de la persona y su absoluto así como de la bondad y conveniencia de los bienes operables para ella. Y ello porque supone un descentramiento de sí y una acogida del otro. implica una “semejanza” inicial en base a una vulnerabilidad dada por la naturaleza. La intención en la comunión personal: el bien de la persona.3. estructurándola internamente. Gracias a esta vulnerabilidad inicial a un determinado tipo de bienes. ya que ella permite la comunicación de las personas. porque en ella alcanza la persona su máxima dinamización y plenitud. así entendida. El verdadero amor a la persona pasa por la elección de los verdaderos bienes para la persona. Esta propiedad comunicativa no depende sólo de la voluntad. La acción humana tiende últimamente a la afirmación del otro por sí mismo. Propiamente lo que la razón entiende es el absoluto de la persona y el deseo de que la otra persona alcance “su bien” pleno.La acción humana sólo alcanza sentido verdadero cuando descansa en un absoluto: como acto libre su carácter contingente sólo es vencido si existe una razón para ello. el bien que supone subsistir “en sí mismo” a través de la acción libre. pero lo que propiamente se le desea es “curar su enfermedad”-“regenerar su salud” para que ella pueda seguir manteniéndose en vida: se le desea la sexualidad. implica una acción intencional de base que se dirige a un bien ontológico. sino de la intencionalidad de base en cuanto que es ordenable a un fin superior por la razón (ordo specificationis): la intencionalidad de base de la acción “conversar” con un amigo es “participar con él determinadas experiencias” y ello es ordenable a “establecer una comunión de amistad”. lo cual sólo es posible en la medida en que esa acción crea una comunión con otra persona.5. un “mutuo comunicarse”. Por ello. La relación entre el bien de la persona y los bienes para la persona basada en la comunicabilidad del bien. Y ello porque con tal bien operable se “quiere a la persona”.3. La comunión es el bien de la persona.3. Como bien operable. La elección de los bienes para la persona. en cuanto que quiere su bien.3. pero lo que propiamente se le desea es “entregarse sexualmente” para vivir una comunión personal con ella. poseerá una propiedad comunicativa. volviendo a los ejemplos citados.4. la intencionalidad comunicativa entra también dentro de la intencionaldad básica. so pena de que el contenido de la conversación sea un tema de estudio. de modo que mi acción respete verdaderamente y promueva “su bien” y a la vez. los hombre pueden establecer con estos bienes actividades que les permitan comunicarse. El juicio que guía la acción y que constituye la elección (intellectus iudicans de medio) encuentra su racionalidad cuando se apoya en el juicio sobre el absoluto de la persona (intellectus iudicans de fine). pero propiamente lo que se le desea es “enriquecer su patrimonio” para que la otra persona pueda “gestionar su propia vida con autonomía”. Por ello tiene un contenido netamente interpersonal. en cuanto intención primera de la . Por ello. La afirmación de la persona por sí misma en su alteridad y en su comunión no es posible sino en la afirmación de los bienes que promueven la alteridad y la comunión. en cuanto que sólo ella merece ser amada por sí misma con amor de benevolencia. No es posible la intención de afirmar a la persona por sí misma si no es a través de la afirmación de aquellos bienes que posibilitan que la otra persona sea ella misma. El bien de la persona indica. de los bienes para la persona. La razón entiende que el bien de la persona amada se alcanza sólo en la comunión con otras personas y en concreto con uno mismo. sino un bien operable que tiene relación con un bien ontológico: se le desea el dinero. quiero su bien. se le desea la salud. La acción. Pero esto lo hace mediante la elección de aquellos bienes que permiten que la otra persona pueda realizarse a sí misma como persona en su naturaleza común y en su irrepetible unicidad. lo mismo que el bien de mi propia persona se alcanza en la comunión con la otra persona. es preciso notar que el “bien” que se desea para la persona no es un bien “ontológico”. Se trata de unos bienes “complejos”. Ahora bien. pero no es ordenable a “formarse”. El bien ontológico. En virtud del amor a la otra persona. “participar determinadas experiencias”. 3. por lo tanto. 3. porque incluyen un bien operable y un bien ontológico. 3. por afectar al sujeto. comprar y vender por sí mismo. promueva la comunión entre ambas. Esta intención hacia la persona requiere la afirmación del otro en su alteridad.

Así la muerte de una persona que se produce como efecto de la legítima defensa que un padre pretende de su familia no es un “mal moral”. sino en cuanto que tal cosa es . también a la persona que actúa. Las personas entran en comunión en la comunicación de un bien. responsabilidad). La elección que realiza un hombre de un bien operable debe permitir la comunicación de la propia interioridad en cuanto que tiene determinadas intenciones. Objeto de una facultad es su principio de actualización en cuanto que hace que tal facultad pueda pasar al acto: el objeto de la vista es el color. La distinción entre bien y mal en la perspectiva moral. olvida la unidad intencional de la acción por la que existe una proporción entre ambos momentos construida y querida por la misma razón. transformando al sujeto mismo. su “mutuo comunicarse” participando experiencias. sino un evento que debe desgraciadamente permitir. Y esto es propiamente la bondad o maldad moral: la cualidad de la intencionalidad de la voluntad que hace bueno al hombre. en cuanto elección que sigue el cálculo de la razón en base a las consecuencias optimizables de sus actos. La teoría moral que distingue entre “ser bueno”. su propia existencia. malum ex quacumque deffectu. Son las elecciones las que realizan las intenciones. porque construye o destruye la comunión que hace posible la vida lograda. en cuanto que es gracias al color que “se actualiza” la visión. entre la intención que se dirige al bien de la persona y la elección de bienes para ella. Con ello se quiere decir que las acciones intencionales tienen una cualidad singular. me construye o destruye. Para ello es preciso que la acción tienda a un bien operable que ha sido juzgado como bueno bajo todos los aspectos en las circunstancias en que se encuentra. sino en cuanto hacen bueno como tal al hombre. Esta relación. al ser libre. De ahí que la valoración de la acción moral por el bien físico que produce. para que la acción sea verdaderamente buena se requiere que tanto la elección como la intención y las circunstancias sean buenas. El objeto ante el que se actualiza la voluntad es el bien en cuanto tal. en cuanto “evento” del que se derivan una consecuencias más o menos ventajosas para la sociedad supone olvidar esta característica de la intencionalidad: ya que es propiamente ella la que transforma al sujeto. determinando su modo de subsistir personal. Pero esta intencionalidad de la voluntad. permite la comunicación de ambas personas. Pero las elecciones deben poder expresar y realizar tales intenciones: de lo contrario no construyen lo que el hombre quiere realizar y expresar. lenguaje de su interioridad. 3. es una relación construida por la misma razón en base a la capacidad comunicativa del bien. no en función de una determinada eficacia sectorial. Pero el hecho de “querer intencionalmente” la muerte de una persona para evitarle sufrimientos es un “verdadero mal moral”. por ende. y “actuar rectamente”. Buena será la acción cuya intencionalidad de base permite verdaderamente la comunión de las personas. Por ello. Las acciones se definen y se explican por su intencionalidad próxima: en cuanto tienden a un bien. las concretan. las actualizan. lealtad. Sólo si la relación está construida en verdad tal acción puede alcanzar el fin que se pretende: beneficiar a la persona a la que se dirige.3. Afirmar que un determinado acto es bueno o malo implica afirmar que una acción intencional de base que se relaciona conmigo mismo. y. bienes ontológicos + intenciones de base. sólo aquella acción que implica un actuar según razón puede construir a la persona. repercute en la misma voluntad: la hace ser una buena voluntad o una mala voluntad.6. Un defecto en cualquier momento destruye la bondad de la acción: ya que bonum ex integra causa. ya que son capaces de construir la persona humana en cuanto tal. su propia persona. La acción es expresión de la persona. bonum in commune lo llamaban los clásicos. Y porque es la razón la que ordena y construye la acción percibiendo su bondad integral. IV) EL OBJETO DE LA ACCIÓN. La acción construye o destruye al sujeto. como propiedad de la voluntad en cuanto que pretende determinados fines (justicia. Y es in commune porque hace referencia no a tal o cual tipo de bien.acción.

La voluntad tiende de forma diversa a uno que a otro: en cuanto “lo elige” como medio para un fin. pueden sobrevenir determinados efectos que son fruto de nuestra acción. por lo tanto. de un apetito. en cuanto actividad a realizar. 4. Para que un efecto previsto de la acción pueda ser considerado objeto indirecto de la voluntad. puede ser un fin en sí y amable por sí mismo (objeto de la intención). Como es término de un deseo es también un fin. pero en uno la muerte es querida como medio. porque se derivan inevitablemente del medio elegido: por ejemplo. ya sea en el momento de la intención o de la elección. Ahora. El bien es el término de un deseo. Ahora. aunque los prevea y deba permitirlos.1. Efecto u Objeto indirecto. previsto y no querido. mientras que en el segundo es . El objeto especifica el contenido de lo que se está realizando. ya que en todas ellas es el mismo. Hace referencia al hecho de que la voluntad tiende a algo directamente de una forma libre. Toda acción humana se define por su objeto. por lo que queda fuera de la intención y de la elección: es praeter intentionem. me convierto en ladrón. cuando la voluntad tiende hacia algo que es elegido como un medio para un fin: por ejemplo. Lo decisivo es entender que el medio es también objeto de la voluntad.querida por su razón de bien sin más: porque es buena. en el caso de la operación. pero que la voluntad no quiere ni como fin ni como medio. En ocasiones. En el caso 2 entra como medio. sino que cae fuera de ella. Es este objeto directo el que especifica también el modo de subsistir de la persona que lo elige: eligiendo sustraer un vehículo (= robar). tal efecto no puede ser la causa de la consecución o realización de lo que realmente interesa. ya lo quiera en sí mismo como un fin. una operación quirúrgica. Lo que hace que se distingan estos tipos de acciones no es el efecto exterior valorado desde fuera del sujeto que actúa. o ya lo elija como un medio para alcanzar el fin querido. 4. El fin y el medio son queridos per se en la acción. Ellos son per se intentum. La conexión entre intención de un fin y elección de un medio es tan íntima que la voluntad tiende al fin y quiere los medios con un único acto de la voluntad. o en cuanto “intenta” o “pretende” el fin a través de tales medios. eligiéndolo en cuanto es mediación de un fin. El efecto u objeto indirecto es querido per accidens y no per se en la acción.2. Es preciso distinguir en un efecto negativo cuando éste sea: no previsto y no querido. En ambos casos muere el niño. por lo que todo aquello que la voluntad quiere como medio cae dentro de su intención del fin. en cuanto que atrae por un juicio bajo todos los aspectos. sino el hecho de si tal efecto entra racionalmente dentro de la concatenación medio – fin: porque en tal caso sería “querido”. previsto y querido. Y su contenido queda definido por el “fin próximo” intentado en cuanto que se intenta un bien operable. mientras que en el caso 3 se prevé pero no se establece una unidad intencional con él. o un fin que a su vez es medio para otro fin. en otro (objeto de la elección). amable. Así es posible distinguir entre un aborto directamente querido como medio para la salud de la madre y un aborto indirecto en el caso de una histerectomía (extirpación de un útero canceroso que contiene un embrión). el dolor. Objeto directo. ya que a él tiende la voluntad. Pero se trata de un bien práctico. cuando la voluntad se dirige directamente a un bien operable que es querido como fin o como medio para alcanzar algo hablamos de “objeto directo” de la voluntad.

por ejemplo. 4. ¿se puede “asesinar” por una buena intención? Ello implicaría un juicio sobre la bondad del hecho de asesinar en razón de la bondad del fin intentado. pretender. Con ello se aprecia el error de la opinión que considera que el hombre tiene responsabilidad sólo del fin querido. cuya bondad a su vez es valorada en razón del fin.es incompatible con “querer su bien como persona” –bien absoluto-: la razón no puede ordenar un acto así a un fin tal. Si se elige un medio que es moralmente malo. y si quien actúa lo hace con rechazo de tal medio. por lo que la misma razón se pregunta: ¿por qué el fin intentado es bueno? Digamos que por liberar a un pueblo. no permite la comunicación de las personas. caería “fuera de la intención”.3. ¡Pero es contradictorio pretender alcanzar la justicia a través de un acto de injusticia!. conocido y valorado como tal. El error de fondo se sitúa en una concepción equivocada de la acción que pierde de vista la unidad intencional de la misma. No hay unidad intencional en tal acción. ya que sería éste el que especifica el acto. Y ello porque tal elección. moralmente da miel aunque desde un punto de vista físico de hiel. el objeto indirecto no especifica ni la acción ni al sujeto que lo realiza. porque no le agrada en modo alguno. porque jamás podrá realizarse ni actualizarse la justicia en tal acto. De este modo. Por ello. La elección de tal medio. Por otro lado. pero debe desgraciadamente elegirlo. aunque muera un hombre. no de la ejecución vista desde el exterior. Estamos hablando de la “elección moral”. ¿Es posible una buena intención con una mala elección? Nos preguntamos ahora sobre una cuestión decisiva: un asesino ¿puede ser considerado un héroe? O un ladrón. ¿Y por qué esto es bueno? Porque la razón juzga que le compete en justicia a la persona autodeterminarse. ninguna intención subjetiva puede variar la especie moral de tal acto. Aclaración: se trata de la elección en cuanto guiada por la razón. En razón del juicio sobre la bondad del fin se elige el medio (acción intencional de base). ¿acaso es un benefactor? Toda elección parte de un fin.permitida como efecto no querido de una acción médica buena. podría suceder que aquello que ha sido considerado tradicionalmente como un mal podría ser realizado sólo si se trata de un medio para un fin bueno. Y lo mismo ocurre con “querer falsificar la verdad”: tal acto es incompatible intencionalmente con el “querer la persona como tal”. La elección de un medio no cae jamas fuera de la intención. por lo que tampoco la afirmación de que “no le gusta el medio” pero debe tolerarlo justifica tal elección: porque es querida directamente. y sería moralmente recta si existiese una razón proporcionada grave para realizarla. permitiendo la comunión de personas. De modo similar. se trata de dos acciones morales específicamente diversas. y a un pueblo le compete en justicia autogestionarse. Así. Quien da hiel pensando que es miel. Tal medio no se elige jamás como un fin. De este modo la intencionalidad que se dirige a un acto (elección) es forjada por la razón en relación a intencionalidades más profundas e inclinaciones despertadas de un modo natural ante el absoluto del bien de la persona. ya que la intención incluye en sí misma la elección de tal medio. Un médico que realiza una histerectomía no es un asesino. ya que para que la persona sea ella misma precisa la verdad de la comunicación: la mentira como “bien aparente” no posee ninguna comunicabilidad. incluso heroicamente. “querer una experiencia sexual con una persona con la que no estoy casado” es incompatible . se afirma. por lo que incluye un juicio sobre la bondad moral de la intención próxima de nuestras acciones. La intención última de tal acción sería la justicia. dicen. Del mismo modo se puede distinguir entre la legítima defensa y el linchamiento: aunque en los dos muera una persona. ordenar al bien de la comunión en cuanto bien de las personas un acto por el que se quiere la muerte de un hombre gravemente enfermo es desconocer que “querer la muerte de un hombre inocente” –bien operable relativo. no permite una intención superior de comunicación entre las personas. aunque sea realizado por motivos de aparente compasión. para realizar el valor positivo que se ha propuesto como fin. en cuanto intención de base. que se realiza y se actualiza en la elección. La cuestión definitiva es que una “mala elección” no permite actualizarse a una “buena intención”. sino que uno se resigna a usarlo como medio para un fin bueno.

intencionalmente con el “querer a la persona como tal”. porque para que la persona sea ella misma en esta dimensión precisa la entrega total de quien es “corpore et anima unus”. “entregarse sexualmente en la totalidad de lo que ambos son”. La misma razón percibe que la intencionalidad dirigida a “experimentarse sexualmente” o “probarse sexualmente” no tiene nada que ver con la intencionalidad dirigida a “darse”. .

CONCEPTOS CLAVE. La intención última de una vida plena se va concretando y especificando cada vez más por obra de la razón hasta alcanzar la elección de un bien operable en donde se realiza la intención última. de actualizar intencionalidades más profundas en lo concreto de una acción. Acción voluntaria: es aquella acción intencional que nace de un principio intrínseco gracias a un conocimiento formal del fin. El estudio de la acción nos ha mostrado su riqueza y su complejidad: El origen de su voluntariedad y su intencionalidad no se encuentra en la pura “decisión” del hombre.V) RESPUESTA A LAS PREGUNTAS INICIALES Comenzábamos preguntando sobre cómo debía ser la acción para actualizar la felicidad como vida plena. Tiene lugar por obra de la razón y de la voluntad. Libertad: es una cualidad de la acción humana gracias a la cual es el mismo hombre quien se autodetemina a sí mismo a actuar. sino en relación a la excelencia de la acción. sino en la experiencia del amor. El criterio para afirmar si una acción es buena o mala desde el punto de vista moral. ya al bien de la persona a la que se dirige la acción. Se refiere ya sea al bien de la persona que actúa. Las inclinaciones . entre amado y amante. con la persona que le atrajo de forma absoluta. Elección: acto elícito de la voluntad que tiene por objeto lo inmediatamente operable en vista del fin intentado. y no sólo desde un punto de vista exterior y sectorial. ni en su pura “racionalidad”. lograda. como acontecimiento que enriquece la persona con una unión afectiva con el bien y dirige su intencionalidad a la plena posesión de este bien. por la que amans amato bonum velit o amare est velle alicui bonum. Amor: Es primeramente una unión afectiva. Auto-determinación: es el movimiento por el que la persona pasa de la potencia al acto. ya sea en cuanto que se diriga a un fin (por la intención) o a un medio (por la elección). ut sint boni alterius. como si la acción pudiera “deducirse” de la naturaleza del hombre. Bienes para la persona: son los diversos bienes que precisa la persona para poder subsistir en sí misma y que son percibidos por la persona en la perspectiva de una actuación. Amor de amistad: es el amor que se dirige a la persona. Intención: es el acto elícito de la voluntad que consiste en el querer eficaz de un fin que es alcanzable o realizable sólo a través de la elección de una acción concreta. por lo tanto. Amor de concupiscencia: es el amor que se dirige a los “bienes para la persona”.En el hombre implica también una elección. La acción busca. que se realiza en una forma de actuación excelente. la elección y las circustancias sean buenas. alcanzar la plenitud de lo que le fue dado como un don: busca alcanzar la comunión con el bien que le sedujo. Pero la intencionalidad de la acción se realiza en diversos niveles o momentos. amada simpliciter et per se. Bien de la persona: es el bien de la persona en cuanto tal. se encuentra en la capacidad que tiene la intencionalidad de la acción en sus diversos momentos de construir la persona. La bondad y maldad de la acción se aprecia no en relación a normas o leyes. amados estos bienes secundum quid et in alio. en el interior del amante. por cuanto en ella alcanza su máxima perfección y plenitud. Y requiere que la intención.

como de la elección y de las circustancias de la acción. la elección y la ejecución. y por ello de las acciones intencionales de base. Comunicabilidad del bien: es una propiedad de la acción (bienes ontológicos + intenciones de base) en cuanto permite la comunicación de las personas. permitiéndole actualizar una vida lograda. Unidad intencional: es la proporción que existe entre los diversos niveles de la intencionalidad de la voluntad: esto es. Implica la bondad tanto de la intención. Objeto directo de la voluntad: es todo bien operable que es querido como fin o como medio para alcanzar algo. la proporción entre la “voluntad del fin”. Bondad moral: es una cualidad de la intencionalidad de la voluntad. ni como fin ni como medio. Efecto u objeto indirecto de la voluntad: es toda consecuencia de la acción que no interesa ni es querida de ningún modo. la intención. que hace bueno al hombre en cuanto que lo construye como tal. actualizar una vida lograda. . que hace malo al hombre en cuanto que le impide construirse como persona. pero que es prevista y permitida en cuanto que está inevitablemente ligada a lo que se quiere. en cuanto estos bienes son el término de tales inclinaciones.naturales son determinantes a la hora de identificar cuáles son los bienes para la persona. y por ello de las acciones intencionales de base. Maldad moral: es una cualidad de la intencionalidad de la voluntad.

Reacción afectiva “con razón” y “según razón” La afectividad humana puede reaccionar en armonía o no con la misma razón.por otro lado interviene la dimensión afectiva.“partes”: son los distintos principios operativos. a muchas cosas diversas.por último interviene la dimensión corporal. los distintos principios operativos lo hacen en un orden. “según una especial razón o motivo”. la integración afectiva del sujeto implica una modificación. La persona actúa en una unidad singular. La persona “se posee” de un modo nuevo. y por ello se llama “habitus”. Segunda naturaleza. Todos convergen e intervienen ayudando a la persona a producir la acción. . . que dependen todos ellos de la disposición en que se encuentre la afectividad humana. en cuanto que expresa un ideal de vida buena concretado por la razón. ligada a los sentidos internos (memoria. imaginación.Con Razón: en la misma reacción afectiva está presente la razón. y los sentidos corporales. Son como una “segunda naturaleza” en cuanto que la perfeccionan y la dispone a actuar in ordinem ad unum. Bien honesto: es aquel bien que “nos atrae en razón de su intrínseca fuerza y nos seduce por su propia belleza”. Se trata de modos distintos de reacción. Estos principios operativos no se encuentran integrados por naturaleza. “ordo habentis partes”. hace referencia a la forma como la inteligencia valora las acciones. pero que actúa en una diversidad de principios operativos.Lección 4… Sujeto de acción: Existe un único sujeto de operación. dado que las acciones son tan contingentes. In particulari. una transformación de su propia subjetividad. esto es. . Se dirigen ad plura . que con su sistema motor y nervioso facilita la ejecución de muchas acciones. Habito: ordo habentis partes / segunda naturaleza La integración de los distintos principios operativos implica un orden. de determinación (voluntad) .Según Razón: aquello que le atrae “coincide” con el ideal de vida buena que le marca la razón. Principios in universali e in particulari: In universali. esto es. (“me apetece ir al cine esta tarde y coincide con que la tengo libre”). en ocasiones la inteligencia solo descubre en ellas su bondad. . . en razón de la vulnerabilidad inicial del espíritu humano a este tipo de bienes. Esta ordenación es lo que se conoce como hábito. Principio operativo: La persona en acción experimenta la complejidad de principios operativo que posee. por lo que cuerpo y espíritu actúan en unidad. Esta razón queda determinada por el fin último intuido por la razón elegido por la voluntad. . (“me apetece invitar a cenar a un amigo que está pasando un mal momento”). Por eso se dice en particular.“ordo”: hace referencia a que en el dirigirme a muchas cosas. Cogitativa: sentido interno que relaciona el bien particular en su razón de fin particular con el bien universal. que tienen dinamismos e intencionalidades diversas.por un lado interviene la dimensión espiritual con su capacidad de conocimiento (inteligencia) y su capacidad de decisión. cogitativa) . tienen dinamismos distintos. Sólo el bien honesto causa el gozo espiritual.

Virtudes cardinales. dirigiéndola hacia determinados fines intermedios. Virtud moral: hábito electivo que consiste en el término medio relativo a nosotros y que está regulado por la recta razón. justicia. es decir. Medium Virtutis: hace referencia a que sea la energía de la acción. Conexión de las virtudes: es una propiedad de las virtudes según la cuál . La virtud hace posible una connaturalidad de ambas personas en el mismo bien verdadero. La comunión está basada en una connaturalidad forjada por la virtud. Conducta. todas las virtudes morales están interrelacionadas .Influjo de la virtud en la acción: influye primera y principalmente en la elección a través de la intención. . Organismo de las virtudes Valor: expresa la razón de bondad de una conducta en cuanto es término de la intención: hace referencia a un modo excelente de comunicación entre personas referido a un campo concreto. son cuatro: prudencia. conforme a la medida que le señala en cada caso la razón. la recta razón de las cosas que se deben realizar. / afecto racional. la cual depende siempre de la intención. El germen de virtudes se da en el ámbito de la familia. Son diversos hábitos morales. Por ello la virtud interviene de un modo directo en la gestación de la elección. indica el modo como el hombre mira su actividad: no en cuanto se refiere a acciones concretas y separadas entre sí. que designan determinadas especies de intencionalidades dirigidas a fines intermedios por su diversa razón de bondad medida por la inteligencia. Gracias a la conducta hay una unidad en las acciones humanas. El sujeto en acción tiene un principio de unidad cuando integra en el amor a un fin todos sus dinamismos operativos. sino en cuanto en ellas hay un modo de querer y de valorar las distintas acciones en base a una concepción de la excelencia de la propia vida y del amor a la bondad que implica. Virtud de la prudencia: recta ratio agibilium. por lo que no puede darse una sin las otras. Dominio político de la afectividad Los gérmenes de virtudes: es aquella disposición inicial que tiene el dinamismo afectivo a dejarse gobernar por la razón. Doble connaturalidad de las virtudes: hace referencia a la armonía entre los dos objetos del amor ( la persona amada y el bien. secundaria y derivadamente en la ejecución por el hábito que implica. Las virtudes morales al influir en el dinamismo afectivo.) El hombre construye su acción ( que promueve un bien para la persona) y se mueve a actuar por el amor al fin ( a la persona). inciden directamente en la intención.. que tiene su base en el componente afectivo. fortaleza y templanza. que permite la mediación de la intencionalidad en la persona del otro y viceversa.

Para la adquisición de la virtud se precisa: . esto es. que descubra una excelencia .amistad.lucha y esfuerzo ante al dificultad que esto implica . La piedad hace posible que la educación no sea solo una información. sino la transmisión de una excelencia de vida. la transmisión de las virtudes gracias a la relación afectiva entre las personas. Formación de las virtudes: la adquisición de la virtud implica siempre un ejercicio del razonamiento y del juicio moral. que va paulatinamente afinándose.perdonar y arrepentirse .repetir acciones libremente por el motivo de su excelencia .Piedad: la piedad familiar es la base de la adquisición de la virtud.

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