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22 de junio de 2009 Querido/a estudiante de Literatura Avanzada (AP Spanish Lit.

): Felicitaciones por haber tomado la decisión de continuar con español y tomar la clase de literatura. Les prometo que será una clase entretenida y divertida siempre y cuando cumplan con su parte. Su primer deber es leer la novela picaresca La vida De Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades. Tienen tres opciones para leer la obra, pueden imprimir las páginas, pueden leer la obra directamente del computador o pueden pasar por la escuela la semana del 13 a buscar una copia de la obra. Al terminar cada tratado vas a contestar las preguntas que encontrarás al final del paquete. Todos tienen que contestar las preguntas y cumplir con las siguientes fechas. Recuerden que también pueden terminar la tarea antes y no tienen que esperar hasta el último minuto para terminarla.

Tarea

Fecha para entregar

Puntaje
50 puntos 50 puntos 100 puntos

Preguntas 1- 92 31 de agosto de 2009 Preguntas 93- 4 de septiembre de 2009 131 Prueba 8 de septiembre de 2009

Por favor usen su computador para contestar las preguntas. ¡Buena suerte! Y aprovecha tu verano, no habrá oportunidad de descansar en nuestra clase hasta Mayo de 2010. Si tienen preguntas escríbanme y con mucho gusto les contestaré. Abrazos,

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Srta. Peró Paula_Pero@mcpsmd.org

Lazarillo de Tormes, Anónimo & La novela picaresca

Lazarillo de Tormes, de Goya hacia 1808

La novela picaresca. Al margen de la individualidad propia de cada obra, todas las novelas picarescas comparten una serie de características comunes que podrían resumirse en las siguientes. 1. El protagonista es el pícaro, categoría social, procedente de los bajos fondos que, a modo de antihéroe, es utilizado por la literatura como contrapunto al ideal caballeresco. Su línea de conducta está marcada por el engaño, la astucia, el ardid y la trampa ingeniosa. Vive al margen de los códigos de honra propios de las clases altas de la sociedad de su época. Su libertad es su gran bien. Una libertad condicionada por su ascendencia, que el protagonista relata al lector para que comprenda su norma de vida, condicionada o determinada, en parte, por sus coordenadas existenciales. 2. Carácter autobiográfico. El protagonista narra sus propias aventuras, empezando por su genealogía, que resulta ser
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lo más antagónica a la estirpe del caballero. La forma autobiográfica estará en función de la orientación de crítica social que ejercerá la novela picaresca; al proyectar el autor su personalidad sobre un personaje fictício, esto le permite exponer con mayor libertad sus propias ideas. 3. Una doble temporalidad. El pícaro aparece en la novela desde una doble perspectiva: como autor y como actor. Como autor se sitúa en un tiempo presente que mira hacia su pasado y narra una acción, cuyo desenlace conoce de antemano. 4. Estructura abierta. El pluralismo de aventuras que se narran podrían continuarse; no hay nada que lo impida, porque las distintas aventuras no tienen entre sí más trabazón argumental que la que da el protagonista. 5. Carácter moralizante. Cada novela picaresca vendría a ser un gran "ejemplo" de conducta aberrante que, sistemáticamente, resulta castigada. La picaresca está muy influida por la retórica sacar de la época, basada en muchos casos, en la predicación de "ejemplos", en los que se narra la conducta descarriada de un individuo que, finalmente, es castigado o se arrepiente. 6. Carácter satírico. La sátira es un elemento constante en el relato picaresco. El protagonista deambulará por las distintas capas sociales, a cuyo servicio se pondrá como criado, lo que le permitirá conocer los acontecimientos más íntimos de sus dueños. Todo ello será narrado por el pícaro con actitud crítica. Sus males son, al mismo tiempo, los males de una sociedad en la que impera la codicia y la avaricia, en perjuicio de los menesterosos que pertenecen a las capas más bajas de la sociedad.

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vengan a noticia de muchos y no se entierren en la sepultura del olvido. y. ya que lo pasan. Y así vemos cosas tenidas en poco de algunos. en casa de Salzedo. Y a este propósito dice Plinio que no hay libro. Porque. Y. 1988. 1554 y Alcalá de Henares. por malo que sea. no con dineros. mayormente siendo sin perjuicio y pudiendo sacar de ella algún fruto. mayormente que los gustos no son todos unos.com/servlet/SirveObras/406947790557629413731860/p00000 01. dice Tulio: «La honra cría las artes». que no tenga alguna cosa buena. otro se pierde por ello. Juan de Junta. Y esto para que ninguna cosa se debería romper ni echar a mal. y cotejada con la de Nemesio Martín. Aguaclara. a los que no ahondaren tanto. muy pocos escribirían para uno solo. y por ventura nunca oídas ni vistas.] http://www. los deleite. Anónimo La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades [Nota preliminar: Edición digital basada en la de Burgos. se las alaben. mas el deseo de alabanza le hace ponerse al peligro. mas con que vean y lean sus obras y. Predica muy bien el presentado y es hombre que 4 . si así no fuese. 1554. Alicante. que de otros no lo son.Lazarillo de Tormes. sino que a todos se comunicase. a este propósito. pues no se hace sin trabajo.cervantesvirtual. si muy detestable no fuese. y quieren.htm#I_3_ Prólogo Yo por bien tengo que cosas tan señaladas. pues podría ser que alguno que las lea halle algo que le agrade. si [24] hay de qué. mas lo que uno no come. y así en las artes y letras es lo mismo. ser recompensados. ¿Quién piensa que el soldado que es primero del escala tiene más aborrecido el vivir? No por cierto.

preñada de mí. y vean que vive un hombre con tantas fortunas. pues Fortuna fue con ellos parcial. hijo de Tomé González y de Antona Pérez. que Dios perdone. 5 . porque se tenga entera noticia de mi persona. Y pues vuestra merced escribe se le escriba y relate el caso muy por extenso. qué maravillosamente lo ha hecho vuestra reverencia!». no me pesará que hayan parte y se huelguen con ello todos los que en ella algún gusto hallaren. salieron a buen puerto. peligros y adversidades. por la cual causa tomé el sobrenombre. confesando yo no ser más santo que mis vecinos. Suplico a vuestra merced reciba el pobre servicio de mano de quien lo hiciera más rico si su poder y deseo se conformaran. de esta nonada. que a mí llaman Lázaro de Tormes. Tratado primero-Cuenta Lázaro su vida y cúyo hijo fue Pues sepa vuestra merced. y dio el sayete de armas al truhán. Justó muy ruinmente el señor don Fulano. parecióme no tomalle por el medio. sino del principio. siéndoles contraria. mas pregunten a su merced si le pesa cuando le dicen: «¡Oh. en la cual fue molinero más de quince años. De manera que con verdad me puedo decir nacido en el río. y también porque consideren los [25] que heredaron nobles estados cuán poco se les debe. aldea de Salamanca. tenía cargo de proveer una molienda de una aceña que está ribera de aquel río. naturales de Tejares. estando mi madre una noche en la aceña. y cuánto más hicieron los que. que en este grosero estilo escribo. Mi nacimiento fue dentro del río Tormes. tomóle el parto y parióme allí. porque le loaba de haber llevado muy buenas lanzas: ¿qué hiciera si fuera verdad? Y todo va de esta manera: que.desea mucho el provecho de las ánimas. con fuerza y maña remando. y. y fue de esta manera: mi padre. ante todas cosas.

y padeció persecución por justicia. huía de él. pues el Evangelio los llama bienaventurados. pesábame con él y habíale miedo. de manera que fue frecuentando las caballerizas. y lavaba la ropa a ciertos mozos de caballos del comendador de la Magdalena. mi madre vino a darme un negrito muy bonito. porque siempre traía pan. pedazos de carne y en el invierno leños a que nos calentábamos. Otras veces. fuile queriendo bien. En [28] este tiempo se hizo cierta armada contra moros. Y con su señor.Pues siendo yo niño de ocho años. señalando con el dedo. de que vi que con su venida mejoraba el comer. como el [29] niño vía a mi madre y a mí blancos y a él no. el cual yo brincaba y ayudaba a calentar. y vínose a vivir a la ciudad y alquiló una casilla y metióse a guisar de comer a ciertos estudiantes. Espero en Dios que está en la gloria. por lo cual fue preso. De manera que. para mi madre. continuando la posada y conversación. al principio de su entrada. estando el negro de mi padrastro trebejando con el mozuelo. feneció su vida. con miedo. entre los cuales fue mi padre (que a la sazón estaba desterrado por el desastre ya dicho). decía: -¡Madre. mas. viendo el color y mal gesto que tenía. con cargo de acemilero de un caballero que allá fue. coco! Respondió él riendo: -¡Hideputa! 6 . determinó arrimarse a los buenos por ser uno de ellos. Y acuérdome que. como leal criado. Yo. Mi viuda madre. de día llegaba a la puerta en achaque de comprar huevos. y. como sin marido y sin abrigo se viese. Ella y un hombre moreno de aquellos que las bestias curaban vinieron en conocimiento. y entrábase en casa. achacaron a mi padre ciertas sangrías mal hechas en los costales de los que allí a moler venían. Éste algunas veces se venía a nuestra casa y se iba a la mañana. y confesó y no negó.

la triste se esforzó y cumplió la sentencia. las bestias desherraba. y. y. Al triste de mi padrastro azotaron y pringaron. como niño. [30] y a mi madre pusieron pena por justicia. mandiles. noté aquella palabra de mi hermanico. padeciendo mil importunidades. y a mí hasta ser buen mozuelo. diciéndole cómo era hijo de un buen hombre. y con todo esto acudía a mi madre para criar a mi hermanico. y que le rogaba me tratase bien y 7 . En este tiempo vino a posar al mesón un ciego. hurtaba. que para las bestias le daban. había muerto en la de los Gelves. porque el uno hurta de los pobres y el otro de casa para sus devotas y para ayuda de otro tanto. No nos maravillemos de un clérigo ni fraile. y aún más. almohazas. por evitar peligro y quitarse de malas lenguas. que iba a los huéspedes por vino y candelas y por lo demás que me mandaban. me pidió a mi madre. se fue a servir a los que al presente vivían en el mesón de la Solana. hallóse que la mitad por medio de la cebada. cuando otra cosa no tenía. porque a mí con amenazas me preguntaban. el cual. que así se llamaba. pareciéndole que yo sería para adestralle. el cual. cuando a un pobre esclavo el amor le animaba a esto. Por no echar la soga tras el caldero. se acabó de criar mi hermanico hasta que supo andar. sobre el acostumbrado centenario. Y. y dije entre mí: «¡Cuántos debe de haber en el mundo que huyen de otros porque no se ven a sí mismos!». que en casa del sobredicho comendador no entrase ni al lastimado Zaide en la suya acogiese. leña. Y probósele cuanto digo. respondía y descubría cuanto sabía con miedo: hasta ciertas herraduras que por mandado de mi madre a un herrero vendí. y que ella confiaba en Dios no saldría peor hombre que mi padre. por ensalzar la fe. Quiso nuestra fortuna que la conversación del Zaide. aunque bien mochacho. y allí. y. y ella me encomendó a él. y salvados. y las mantas y sábanas de los caballos hacía perdidas. hecha pesquisa. llegó a oídos del mayordomo.Yo.

aprende. Y rió mucho la burla. que me cumple avivar el ojo y avisar. ya sé que no te veré más. yo fui a ver a mi madre. pues era huérfano. y. éste me dio la [32] vida. válete por ti. llegando a la puente. pareciéndole a mi amo que no era la ganancia a su contento. y pensar cómo me sepa valer». Parecióme que en aquel instante desperté de la simpleza en que. llega el oído a este toro y oirás gran ruido dentro de él. que más de tres días me duró el dolor de la cornada. Él respondió que así lo haría y que me recibía. y díjome: -Necio. Yo simplemente llegué. mas avisos para vivir muchos te mostraré. no por mozo. después de Dios. y el ciego mandóme que llegase cerca del animal. está a la entrada de ella un animal de piedra. que. me dijo: -Lázaro. afirmó recio la mano y diome una gran calabazada en el diablo del toro. y. 8 . creyendo ser así. me alumbró y adestró en la carrera de vivir. Procura de ser bueno. que casi tiene forma de toro. Como estuvimos en Salamanca algunos días. y cuando nos hubimos de partir. ambos llorando. holgábase mucho y decía: -Yo oro ni plata no te lo puedo dar. que esperándome estaba. y Dios te guíe. me dio su bendición y dijo: [31] -Hijo. Y así le comencé a servir y adestrar a mi nuevo y viejo amo. y. Criado te he y con buen amo te he puesto. sino por hijo. y en muy pocos días me mostró jerigonza. que el mozo del ciego un punto ha de saber más que el diablo. Salimos de Salamanca. Y. Comenzamos nuestro camino. Y así me fui para mi amo. determinó irse de allí. y.mirase por mí. siendo ciego. Y fue así. como me viese de buen ingenio. como niño. Y como sintió que tenía la cabeza par de la piedra. pues solo soy. Dije entre mí: «Verdad dice éste. dormido estaba. allí puesto.

En su oficio era un águila: ciento y tantas oraciones sabía de coro. [33] Con esto andábase todo el mundo tras él. desde que Dios crió el mundo. cuánto vicio. reposado y muy sonable. Pues en caso de medicina decía que Galeno no supo la mitad que él para muelas. Digo verdad: si con mi sutileza y buenas mañas no me supiera remediar. sin hacer gestos ni visajes con boca ni ojos. muchas veces me finara de hambre. que sus maridos las quisiesen bien. Decía saber oraciones para muchos y diversos efectos: para mujeres que no parían. mas. y ganaba más en un mes que cien ciegos en un año. que hacía resonar la iglesia donde rezaba. como otros suelen hacer. me cabía lo más y mejor. cosed tal yerba. De éstas sacaba él grandes provechos con las artes que digo. que cuanto les decía creían. especialmente mujeres.Huelgo de contar a vuestra merced estas niñerías. Pues. que. un tono bajo. o las más veces. tomad tal raíz. y así no me demediaba de lo necesario. con todo su saber y aviso. con todo lo que adquiría y tenía. con muy buen continente. Allende de esto. y dejarse bajar siendo altos. que luego no le decía: -Haced esto. males de madre. nadie le decía padecer alguna pasión. un rostro humilde y devoto. desmayos. que me mataba a mí de hambre. vuestra merced sepa que. tanto. ninguno formó más astuto ni sagaz. tenía otras mil formas y maneras para sacar el dinero. ponía cuando rezaba. le contaminaba de tal suerte que siempre. haréis esto otro. Echaba pronósticos a las preñadas: si traían hijo o hija. Finalmente. para las que estaban de parto. jamás tan avariento ni mezquino hombre no vi. para las que eran malcasadas. Para esto le hacía burlas 9 . Mas también quiero que sepa vuestra merced que. tornando al bueno de mi ciego y contando sus cosas. para mostrar cuánta virtud sea saber los hombres subir siendo bajos.

Él traía el pan y todas las otras cosas en un fardel de lienzo. Luego él tornaba a dar voces diciendo: -¿Mandan rezar tal y tal oración? -como suelen decir. cuando yo la tenía lanzada en la boca y la media aparejada. como él carecía de vista. Quejábaseme el mal ciego. que no bastara todo el mundo a hacerle menos una migaja. en yéndose el que la mandaba rezar. También él abreviaba el rezar y la mitad de la oración no acababa. Y así. Usaba poner cabe sí un jarrillo de vino cuando comíamos. después que comigo estás. era con tanta vigilancia y tan por contadero.endiabladas. que. y. por presto que él echaba la mano. de las cuales contaré algunas. sangraba el avariento fardel. la cual en menos de dos bocados era despachada. sacando. aunque no todas a mi salvo. Todo lo que podía sisar y hurtar traía en medias blancas. que. porque me tenía mandado que. y yo muy de presto le asía y daba un par de besos callados y 10 . le tirase por cabo del capuz. Yo así lo hacía. no la chaza. buscaba conveniente tiempo para rehacer. porque al tiento luego conocía y sentía que no era blanca entera. Mas yo tomaba aquella lacería que él me daba. que muchas veces del un lado del fardel descosía y tornaba a coser. más buenos pedazos. no me dan sino medias blancas. Después que cerraba el candado y se descuidaba. torreznos y longaniza. y de antes una blanca y un maravedí hartas veces me pagaban? En ti debe estar esta desdicha. ya iba de mi cambio aniquilada en la mitad del justo precio. cuando le mandaban rezar y le daban blancas. sino la endiablada falta que el mal ciego me faltaba. no [34] por tasa pan. no había el que se la daba amagado con ella. que por la boca se cerraba con una argolla de hierro y su candado y llave. y al meter de las cosas y sacallas. y decía: -¿Qué diablo es esto. pensando que yo estaba entendiendo en otras cosas. por un poco de costura.

y. Espantábase. antes lo tenía por el asa asido. Cuando el pobreto iba a beber. pues no le quitáis de la mano. 11 . nunca después desamparaba [35] el jarro. mas así lo disimuló como si no lo hubiera sentido. Y luego otro día. que os lo bebo yo -decía-. moría por él. por reservar su vino a salvo. y así bebía seguro. que en los tragos conocía la falta. metiéndola en la boca del jarro. un poco cerrados los ojos por mejor gustar el sabroso licor. daba al diablo el jarro y el vino. lo dejaba a buenas noches. Yo. Mas duróme poco. y dende en adelante mudó propósito y asentaba su jarro entre las piernas y atapábale con la mano. como fuese el traidor tan astuto. y. al calor de ella luego derretida la cera. y viendo que aquel remedio de la paja no me aprovechaba ni valía. delicadamente. le dejó caer sobre mi boca. fingiendo haber frío. comenzaba la fuentecilla a destilarme en la boca. alzando con dos manos aquel dulce y amargo jarro. -No diréis. Mas. y con toda su fuerza. y. no hallaba nada. y. pienso que me sintió. que maldita la gota se perdía. sentéme como solía. que halló la fuente y cayó en la burla. Tantas vueltas y tientos dio al jarro. por ser muy poca.tornábale a su lugar. con una muy delgada tortilla de cera. como estaba hecho al vino. sintió el desesperado ciego que agora tenía tiempo de tomar de mí venganza. no pensando el daño que me estaba aparejado ni que el mal ciego me sentía. chupando el vino. la cual yo de tal manera ponía. al tiempo de comer. taparlo. la cual. Mas no había piedra imán que así trajese a sí como yo con una paja larga de centeno que para aquel menester tenía hecha. estando recibiendo aquellos dulces tragos. acordé en el suelo del jarro hacerle una fuentecilla y agujero sutil. maldecíase. teniendo yo rezumando mi [36] jarro como solía. mi cara puesta hacia el cielo. tío. entrábame entre las piernas del triste ciego a calentarme en la pobrecilla lumbre que teníamos. no sabiendo qué podía ser.

si había piedras. que de nada de esto se guardaba. diciendo: -¿Pensaréis que este mi mozo es algún inocente? Pues oíd si el demonio ensayara otra tal hazaña. de manera que el pobre Lázaro. y el jarrazo tan grande. a pocos golpes tales. por ellas. que de Dios lo habréis! Y él. Y aunque yo quisiera asentar mi corazón y perdonalle el jarrazo. que me desatinó y sacó de sentido. sin los cuales hasta hoy día me quedé. luego contaba el cuento del jarro. no daba lugar el maltratamiento que el mal ciego dende allí adelante me hacía. estaba descuidado y gozoso. que sin causa ni razón me hería. como otras veces. con todo su poder. castigadlo. decía: -¿Qué te parece Lázaro? Lo que te enfermó te sana y da salud -y otros donaires que a mi gusto no lo eran. Lavóme con vino las roturas que con los pedazos del jarro me había hecho. si 12 . bien vi que se había holgado del cruel castigo. Fue tal el golpecillo. y. Y si alguno le decía por qué me trataba tan mal. por hacerle mal y daño. nunca otra cosa hacía. considerando que. rompiéndomela por muchas partes. y me quebró los dientes. con todo lo que en él hay. Y en esto yo siempre le llevaba por los peores caminos. como digo.ayudándose. Ya que estuve medio bueno de mi negra trepa y cardenales. y adrede. con aquello. me había caído encima. Desde aquella hora quise mal al mal ciego. aunque me quería y regalaba y me curaba. quise yo ahorrar de él. decían: -¡Mirad quién pensara de un muchacho tan pequeño tal ruindad! Y reían mucho el artificio y decíanle: -¡Castigadlo. que los pedazos de él se me metieron por la cara. el cruel ciego ahorraría de mí. verdaderamente me pareció que el cielo. sonriéndose. dándome coscorrones y repelándome. mas no lo hice tan presto. antes. por hacello [37] más a mi salvo y provecho. Santiguándose los que lo oían. y.

su motivo fue venir a tierra de Toledo. Y como suelen ir los cestos maltratados. [39] Hecho así el concierto. Y. Acordó de hacer un banquete. llegando a un lugar que llaman Almorox al tiempo que cogían las uvas. tornábase mosto. Con esto. donde no. en el cual me parece dio bien a entender su gran astucia. Acaeció que. Partillo hemos de esta manera: tú picarás una vez y yo otra. Para echarlo en el fardel. el cual siempre traía lleno de tolondrones y pelado de sus manos. que aquel día me había dado muchos rodillazos y golpes. desgranábasele el racimo en la mano. con tal que me prometas no tomar cada vez más de una uva. Arrimábase a este refrán: «Más da el duro que el desnudo». no me aprovechaba ni me creía. considerando que yo debería hacer lo mismo.lodo. así por no poder llevarlo. aunque yo no iba por lo más enjuto. siempre con el cabo alto del tiento me atentaba el colodrillo. un vendimiador le dio un racimo de ellas en limosna. comenzamos. Yo haré lo mismo hasta que lo acabemos. contaré un caso de muchos que con él me acaecieron. como por contentarme. Cuando salimos de Salamanca. 13 . y también porque la uva en aquel tiempo está muy madura. mas tal era el sentido y el grandísimo entendimiento del traidor. holgábame a mí de quebrar un ojo por quebrar dos al que ninguno tenía. y lo que a él se llegaba. a tercero día hacíamos San Juan. aunque yo juraba no hacerlo con malicia. deteníamonos. Sentámonos en un valladar y dijo: -Agora quiero yo usar contigo de una liberalidad. aunque no muy limosnera. y de esta suerte no habrá engaño. porque decía ser la gente más rica. por lo más alto. que. el traidor mudó propósito. Y vinimos a este camino por los mejores lugares. mas luego al segundo lance. [38] Y porque vea vuestra merced a cuánto se extendía el ingenio de este astuto ciego. y comenzó a tomar de dos en dos. Donde hallaba buena acogida y ganancia. sino por no hallar mejor camino. y es que ambos comamos este racimo de uvas y que hayas de él tanta parte como yo.

Yendo que íbamos así por debajo de unos soportales. según las mañas que llevas. estuvo un poco con el escobajo en la mano. mas ¿por qué sospecháis eso? Respondió el sagacísimo ciego: -¿Sabes en qué veo que las comiste tres a tres? En que comía yo dos a dos y callabas. El cual. no me contenté ir a la par con él. lo sabrás y verás cómo digo verdad. tocó en ellas. Acabado el racimo. -No comí -dije yo-. y. Juraré yo a Dios que has tú comido las uvas tres a tres. A lo cual yo no respondí. ¿por qué decís eso? Respondióme: -Calla. donde ataban los recueros sus bestias. salgamos de entre tan mal manjar. y parte de ellas dieron a mi amo en la cabeza. y viendo lo que era díjome: -Anda presto. Yo. mas aún pasaba adelante: dos a dos y tres a tres y como podía las comía. en casa de un zapatero había muchas sogas y otras cosas que de esparto se hacen. alzando la mano. asió de un cuerno. miré lo que era y. díjele: -Tío. mala cosa. dijo: -Lázaro. en Escalona adonde a la sazón estábamos. como no vi sino sogas y cinchas. y con un gran suspiro dijo: -¡Oh. dije: 14 . sobrino. que bien descuidado iba de aquello. y como iba tentando si era allí el mesón adonde él rezaba cada día por la mesonera la oración de la emparedada. a la puerta del cual había muchos cuernos en la pared. muchacho. que no era cosa de comer. meneando la cabeza. peor que tienes la hechura! ¡De cuántos eres deseado poner tu nombre sobre cabeza ajena y de cuán pocos tenerte ni aun oír tu nombre por ninguna vía! Como le oí lo que decía. [40] Y así pasamos adelante por el mismo portal y llegamos a un mesón. engañado me has. que ahoga sin comerlo.Como vi que él quebraba la postura.

Reíme entre mí y. por sus deméritos había escapado. que con este mi primer amo me acaecieron. mi amo. ¿qué es eso que decís? -Calla. en tanto que el ciego sacaba de la bolsa el dinero. Estábamos en Escalona. acabar. de ser cocido. Púsome el demonio el aparejo delante los ojos. pospuesto todo el temor por cumplir con el deseo. queriendo asar al que. del cual solamente sabía que había de gozar. que por hombre casi nunca le vi decir oración. si no. dejo de contar muchas cosas. sobrino. tomó y comenzó a dar vueltas al fuego. sino él y yo solos. en un mesón. larguillo y ruinoso. y diome un pedazo de longaniza [41] que le asase. Ya que la longaniza había pringado y comídose las pringadas.y no me la dará. adonde pluguiere a Dios nunca allá llegáramos. cuando vine. así graciosas como de notar. como suelen decir. aunque muchacho. el cual.Yo te digo verdad. villa del duque de ella. verlo has. debió ser echado allí. sacó un maravedí de la bolsa y mandó que fuese por él de vino a la taberna. Era todo lo más que rezaba por mesoneras y por bodegoneras y turroneras y rameras y así por semejantes mujercillas. Y así pasamos adelante hasta la puerta del mesón.-Tío. según lo que me sucedió en él. saqué la longaniza y muy presto metí el sobredicho nabo en el asador. y quiero decir el despidiente y. habiéndoseme puesto dentro el sabroso olor de la longaniza. noté mucho la discreta consideración del ciego. si vives. con él. . Y como al presente nadie estuviese. no mirando qué me podría suceder. por no ser para la olla. hallé al pecador del 15 . y fue que había cabe el fuego un nabo pequeño. -No le comeré yo -dije. como me vi con apetito goloso. el cual. y tal que. con el cual no tardé en despachar la longaniza y. Yo fui por el vino. hace al ladrón. por no ser prolijo. dándome el dinero para el vino. Mas. que algún día te dará éste que en la mano tengo alguna mala comida y cena.

y a aquella sazón. por mejor satisfacerse de la verdad. y con la gran agonía que llevaba. no es posible. de suerte que su nariz y la negra mal mascada longaniza a un tiempo salieron de mi boca. Y como debió sentir el huelgo. con el pico de la cual me llegó a la golilla. pienso no me dejara con la vida. al cual aún no había conocido por no haberlo tentado con la mano. y lo más principal: con el destiento de la cumplidísima nariz. pues a las astucias del maldito ciego nada se le escondía. De manera que. que le dio con el hurto en ella. a uso de buen podenco. quién estuviera aquella hora sepultado. asiéndome con las manos. La cual él tenía luenga y afilada. se había aumentado un palmo.ciego que tenía entre dos rebanadas apretado el nabo. dejándoselas llenas de 16 . y con la brevedad del tiempo. Alteróse y dijo: -¿Qué es esto. tal alteración sintió mi estómago. que. Yo torné a jurar y perjurar que estaba libre de aquel trueco y cambio. que yo no he dejado el asador de la mano. si al ruido no acudieran. antes que el mal ciego sacase de mi boca su trompa. Como tomase las rebanadas y mordiese en ellas pensando también llevar parte de la longaniza. hallóse en frío con el frío nabo. medio cuasi ahogándome. y con el gran miedo que tenía. todas estas cosas se juntaron y fueron causa que el hecho y golosina se manifestase y lo suyo fuese vuelto a su dueño. ¡Oh gran Dios. no -dijo él-. Sacáronme [43] de entre sus manos. abríame la boca más de su derecho y desatentadamente metía la nariz. mas poco me aprovechó. ¿Si queréis a [42] mí echar algo? ¿Yo no vengo de traer el vino? Alguno estaba ahí y por burlar haría esto. la negra longaniza aún no había hecho asiento en el estómago. -No. con el enojo. Y con esto. Lazarillo? -¡Lacerado de mí! -dije yo-. que muerto ya lo estaba! Fue tal el coraje del perverso ciego. Levantóse y asióme por la cabeza y llegóse a olerme.

que. con el vino que para beber le había traído. Era la risa de todos tan grande. Lázaro. arañada la cara y rascuñado el pescuezo y la garganta. por que me maldecía. más vino me gasta este mozo en [44] lavatorios al cabo del año. Y esto bien lo merecía. A lo menos. Mas el pronóstico del ciego no salió mentiroso. que con sólo apretar los dientes se me quedaran en casa. pues por su maldad me venían tantas persecuciones. Y luego contaba cuántas veces me había descalabrado y harpado la cara. -Yo te digo -dijo. por ventura lo retuviera mejor mi estómago que retuvo la longaniza. así de la del jarro como de la del racimo. Contaba el mal ciego a todos cuantos allí se allegaban mis desastres. que toda la gente que por la calle pasaba entraba a ver la fiesta. y agora de lo presente. que yo bebo en dos. aunque yo renegaba. porque él una vez te engendró. y después acá muchas veces me acuerdo de aquel hombre. Y reían mucho los que me lavaban con esto. que 17 . que eso fuera así que así! Hiciéronnos amigos la mesonera y los que allí estaban. a la memoria me vino una cobardía y flojedad que hice. y fue no dejalle sin narices. laváronme la cara y la garganta. eres en más cargo al vino que a tu padre. y. y. pudiera negar la demanda. diciendo: -Por verdad. que la meitad del camino estaba andado. y dábales cuenta una y otra vez. Y en cuanto esto pasaba. y con vino luego sanaba. pues tan buen tiempo tuve para ello. no pareciendo ellas. con ser de aquel malvado. aunque yo estaba tan maltratado y llorando. mas con tanta gracia y donaire contaba el ciego mis hazañas. Sobre lo cual discantaba el mal ciego donaires.que. ¡Pluguiera a Dios que lo hubiera hecho. me parecía que hacía sinjusticia en no reírselas.aquellos pocos cabellos que tenía. si hombre en el mundo ha de ser bienaventurado con vino. y. mas el vino mil te ha dado la vida. que serás tú.

el arroyo va muy ancho. porque se estrecha allí mucho y. mas como la noche se venía y el llover no cesaba. Yo le dije: -Tío. mas si queréis. llévame a ese lugar donde el arroyo se ensangosta. y dijo: -Ponme bien derecho y salta tú el arroyo. sobre el cual y sobre otros cargaban saledizos de aquellas casas. donde no nos mojamos. Como llovía recio y el triste se mojaba. determiné de todo en todo dejalle. y porque el día también llovía. lo más principal. considerando lo que aquel día me dijo salirme tan verdadero como adelante vuestra merced oirá. Visto esto y las malas burlas que el ciego burlaba de mí. por esto te quiero bien.sin duda debía tener espíritu de profecía. que agora es invierno y sabe mal el agua. yo veo por donde travesemos más aína sin mojarnos. con este postrer juego que me hizo afirmélo más. porque Dios le cegó aquella hora el entendimiento (fue por darme de él venganza). y había llovido mucho la noche antes. y andaba rezando debajo de unos portales que en aquel pueblo había. y con la priesa que llevábamos de salir del agua. Parecióle buen consejo y dijo: -Discreto eres. que con la mucha agua iba grande. éste es el paso más angosto que en el arroyo hay. y más llevar los pies mojados. pasaremos a pie enjuto. Acojámonos a la posada con tiempo. como lo traía pensado y lo tenía en voluntad. aunque bien se lo pagué. que encima de nos caía. Yo que vi el aparejo a mi deseo. y dígole: -Tío. Y fue así que luego otro día salimos por la villa a pedir limosna. saquéle de bajo de los portales y llevélo derecho de un pilar o poste de piedra que en la plaza estaba. más recia. y me pesa de los sinsabores que le hice. 18 . y. saltando. y. [45] Para ir allá habíamos de pasar un arroyo. creyóse de mí. díjome el ciego: -Lázaro. y cuanto la noche más cierra. esta agua es muy porfiada.

y doy un salto y póngome detrás del poste. Y dejéle en poder de mucha gente que lo había ido a socorrer. antes de que la noche viniese. cuando se abalanza el pobre ciego como cabrón y de toda [46] su fuerza arremete. que sonó tan recio como si diera con una gran calabaza. di comigo en Torrijos. y. aunque maltratado. fuime a un lugar que llaman Maqueda. No supe más lo que Dios de él hizo ni curé de saberlo. Yo dije que sí. [47] Tratado Segundo-Cómo Lázaro se asentó con un clérigo. -¿Cómo. me preguntó si sabía ayudar a misa. como era verdad. no pareciéndome estar allí seguro. y díjele: -¡Sus. mil cosas buenas me mostró el pecador 19 .Yo le puse bien derecho enfrente del pilar. adonde me toparon mis pecados con un clérigo. y de las cosas que con él pasó Otro día. y tomo la puerta de la villa en los pies de un trote. tomando un paso atrás de la corrida para hacer mayor salto. y da con la cabeza en el poste. porque deis de este cabo del agua! Aun apenas lo había acabado de decir. y olisteis la longaniza y no el poste? ¡Oled! ¡Oled! -le dije yo. que. llegando a pedir limosna. saltad todo lo que podáis. como quien espera tope de toro. y cayó luego para atrás medio muerto y hendida la cabeza. que.

Pues ya que conmigo tenía poca caridad. con la vista de ello me consolara. Como si debajo de ella estuvieran todas las conservas de Valencia. Verdad es que partía conmigo del caldo. y ¡pluguiera a Dios que me demediara! [49] Los sábados cómense en esta tierra cabezas de carnero. echaba mano al falsopeto y con gran continencia la desataba y me la daba diciendo: -Toma y vuélvela luego. y tras la llave. Cinco blancas de carne era su ordinario para comer y cenar. que me parece a mí que. con ser la misma avaricia. y enviábame por una. si por malos de mis pecados me desmandara a más de mi tasa. aunque de ello no me aprovechara. Solamente había una horca de cebollas. Él tenía un arcaz viejo y cerrado con su llave. y no hagáis sino golosinar. Y en toda la casa no había ninguna cosa de comer. sino que toda la lacería del mundo estaba encerrada en éste: no sé si de su cosecha era o lo había anejado con el hábito de clerecía. maldita la otra cosa que las cebollas colgadas de un clavo. Las cuales él tenía tan bien por cuenta.del ciego. algún queso puesto en alguna tabla o en el armario. que de la carne ¡tan blanco el ojo!. si alguno estaba presente. Finalmente. como he contado. la cual traía atada con un agujeta del paletoque. con no haber en la dicha cámara. el clérigo me recibió por suyo. sino un poco de pan. por su [48] mano era luego allí lanzado y tornada a cerrar el arca. como suele estar en otras algún tocino colgado al humero. Y en viniendo el bodigo de la iglesia. me costara caro. algún canastillo con algunos pedazos de pan que de la mesa sobran. Aquélla le 20 . que. porque era el ciego para con éste un Alejandro Magno. cuando le pedía la llave para ir por ella. yo me finaba de hambre. Finalmente. y una de ellas fue ésta. No digo más. De éstas tenía yo de ración una para cada cuatro días. en una cámara en lo alto de la casa. Escapé del trueno y di en el relámpago. consigo usaba más. como dije. que costaba tres maravedís. y.

y comía los ojos y la lengua y el cogote y sesos y la carne que en las quijadas tenía. acabado el ofrecer. por no tener en qué dalle salto. Mejor vida tienes que el papa. que jamás fui enemigo de la naturaleza humana sino entonces. triunfa. con faltalle aquel preciado sentido. aunque astuto. mozo. De la taberna nunca le traje una blanca de vino. y por esto yo no me desmando como otros. y dábamelos en el plato. luego me quitaba la concha y la ponía sobre el altar. porque en cofradías y mortuorios que rezamos. Cuantas blancas ofrecían tenía por cuenta. si Dios y mi saber no me remediaran. y. Y. mas estotro. No era yo señor de asirle una blanca todo el tiempo que con él viví. no me sentía. [50] mas aquel poco que de la ofrenda había metido en su arcaz compasaba de tal forma que le duraba toda la semana Y por ocultar su gran mezquindad. A cabo de tres semanas que estuve con él vine a tanta flaqueza. Dios me perdone. aunque algo hubiera. Vime claramente ir a la sepultura. que no me podía tener en las piernas de pura hambre. «¡Tal te la dé Dios!» -decía yo paso entre mí. Y porque dije de mortuorios. o. diciendo: -Toma. Y esto era porque comíamos bien y me hartaban. que todavía. Bailábanle los ojos en el casco como si fueran de azogue. que no era de él registrada: el un ojo tenía en la gente y el otro en mis manos. decíame: -Mira.cocía. Cuando al ofertorio estábamos. Mas el lacerado mentía falsamente. ninguna blanca en la concha caía. que para ti es el mundo. los sacerdotes han de ser muy templados en su comer y beber. como hacía al que Dios perdone (si de aquella calabazada feneció). Para usar de mis mañas no tenía aparejo. no podía cegalle. Deseaba y aun 21 . morí. y dábame todos los huesos roídos. a costa ajena comía como lobo y bebía más que un saludador. ninguno hay que tan aguda vista tuviese como él tenía. come. por mejor decir.

rogaba a Dios que cada día matase el suyo. Y cuando dábamos sacramento a los enfermos, especialmente la extremaunción, como manda el clérigo rezar a los que están allí, yo cierto no era el postrero de la oración, y con todo mi corazón y buena voluntad rogaba al Señor, no que le echase a la parte que más servido fuese, como se suele decir, mas que le llevase de aqueste mundo. Y cuando alguno de éstos escapaba, ¡Dios me lo perdone!, que mil veces le daba al diablo; y el que se moría, otras tantas bendiciones llevaba de mí dichas. Porque en todo el tiempo que allí estuve, que serían casi seis meses, solas veinte personas fallecieron, y éstas bien creo que las maté yo, o, por mejor decir, murieron a mi recuesta; porque, viendo el Señor mi rabiosa y continua muerte, pienso que holgaba de matarlos por darme a mí [51] vida. Mas de lo que al presente padecía, remedio no hallaba; que, si el día que enterrábamos yo vivía, los días que no había muerto, por quedar bien vezado de la hartura, tornando a mi cotidiana hambre, más lo sentía. De manera que en nada hallaba descanso, salvo en la muerte, que yo también para mí, como para los otros deseaba algunas veces; mas no la veía, aunque estaba siempre en mí. Pensé muchas veces irme de aquel mezquino amo; mas por dos cosas lo dejaba: la primera, por no me atrever a mis piernas, por temer de la flaqueza que de pura hambre me venía; y la otra, consideraba y decía: «Yo he tenido dos amos: el primero traíame muerto de hambre y, dejándole, topé con este otro, que me tiene ya con ella en la sepultura; pues si de éste desisto y doy en otro más bajo, ¿qué será, sino fenecer?». Con esto no me osaba menear, porque tenía por fe que todos los grados había de hallar más ruines. Y a abajar otro punto, no sonara Lázaro ni se oyera en el mundo. Pues estando en tal aflicción, cual plega al Señor librar de ella a todo fiel cristiano, y sin saber darme consejo, viéndome ir de mal en peor, un día que el cuitado, ruin y lacerado de mi amo había ido fuera del lugar, llegóse acaso a mi puerta un
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calderero, el cual yo creo que fue ángel enviado a mí por la mano de Dios en aquel hábito. Preguntóme si tenía algo que adobar. [52] «En mí teníades bien que hacer, y no haríades poco, si me remediásedes» -dije paso, que no me oyó. Mas, como no era tiempo de gastarlo en decir gracias, alumbrado por el Espíritu Santo, le dije: -Tío, una llave de este arcaz he perdido, y temo mi señor me azote. Por vuestra vida, veáis si en ésas que traéis hay alguna que le haga, que yo os lo pagaré. Comenzó a probar el angélico calderero una y otra de un gran sartal que de ellas traía, y yo ayudalle con mis flacas oraciones. Cuando no me cato, veo en figura de panes, como dicen, la cara de Dios dentro del arcaz, y, abierto, díjele: -Yo no tengo dineros que daros por la llave; mas tomad de ahí el pago. Él tomó un bodigo de aquéllos, el que mejor le pareció, y, dándome mi llave, se fue muy contento, dejándome más a mí. Mas no toqué en nada por el presente, porque no fuese la falta sentida, y, aun porque me vi de tanto bien señor, parecióme que la hambre no se me osaba allegar. Vino el mísero de mi amo, y quiso Dios no miró en la oblada que el ángel había llevado. Y otro día, en saliendo de casa, abro mi paraíso panal y tomo entre las manos y dientes un bodigo y en dos credos le hice invisible, no olvidándoseme el arca abierta. Y comienzo a barrer la casa con mucha alegría, pareciéndome con aquel remedio remediar dende en adelante la triste vida. Y así [53] estuve con ello aquel día y otro gozoso; mas no estaba en mi dicha que me durase mucho aquel descanso, porque luego, al tercero día, me vino la terciana derecha. Y fue que veo a deshora al que me mataba de hambre sobre nuestro arcaz, volviendo y revolviendo, contando y tornando a contar los panes. Yo disimulaba, y en mi secreta oración y devociones y plegarias decía: «¡San Juan y ciégale!»
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Después que estuvo un gran rato echando la cuenta, por días y dedos contando, dijo: -Si no tuviera a tan buen recaudo esta arca, yo dijera que me habían tomado de ella panes; pero de hoy más, sólo por cerrar la puerta a la sospecha, quiero tener buena cuenta con ellos: nueve quedan y un pedazo. «¡Nuevas malas te dé Dios!» -dije yo entre mí. Parecióme con lo que dijo pasarme el corazón con saeta de montero y comenzóme el estómago a escarbar de hambre, viéndose puesto en la dieta pasada. Fue fuera de casa. Yo, por consolarme, abro el arca y, como vi el pan, comencélo de adorar, no osando recebillo. Contélos, si a dicha el lacerado se errara, y hallé su cuenta más verdadera que yo quisiera. Lo más que yo pude hacer fue dar en ellos mil besos, y, lo más delicado que yo pude, del partido partí un poco al pelo que él estaba, y con aquél pasé aquel día, no tan alegre como el pasado. Mas, como la hambre creciese, mayormente que tenía el estómago hecho a más pan aquellos dos o tres días ya dichos, moría mala muerte; [54] tanto, que otra cosa no hacía, en viéndome solo, sino abrir y cerrar el arca y contemplar en aquella cara de Dios, que así dicen los niños. Mas el mismo Dios, que socorre a los afligidos, viéndome en tal estrecho, trajo a mi memoria un pequeño remedio, que, considerando entre mí, dije: «Este arquetón es viejo y grande y roto por algunas partes, aunque pequeños agujeros. Puédese pensar que ratones, entrando en él, hacen daño a este pan. Sacarlo entero no es cosa conveniente, porque verá la falta el que en tanta me hace vivir. Esto bien se sufre». Y comienzo a desmigajar el pan sobre unos no muy costosos manteles que allí estaban, y tomo uno y dejo otro, de manera que, en cada cual, de tres o cuatro desmigajé su poco. Después, como quien toma gragea, lo comí y algo me consolé. Mas él, como viniese a comer y abriese el arca, vio el mal pesar y sin duda creyó ser ratones los que el daño habían
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y estaba ya cuanto que alegre y de buena ventura. acabamos de comer. Mas no quiso mi desdicha. con muchos clavos y tablillas. que en esta casa mala medra tenéis. y quiso Dios que aun en [55] esto me fue bien: que me cupo más pan que la lacería que me solía dar. Ratones. dio fin a sus obras. Y así. «¡Oh Señor mío -dije yo entonces-. que el ratón cosa limpia es. Y luego me vino otro sobresalto. diciendo: -¡Lázaro. aunque yo nunca empezaba. conviéneos mudar propósito.hecho. y cuán poco duran los placeres de esta nuestra trabajosa vida! Heme aquí. despertando a este lacerado de mi amo y poniéndole más diligencia de la que él de suyo se tenía (pues los míseros por la mayor parte nunca de aquélla carecen). o de mis uñas por mejor decir. porque rayó con un cuchillo todo lo que pensó ser ratonado. mira. 25 . mira. Miró todo el arcaz de un cabo a otro y viole ciertos agujeros por do sospechaba habían entrado. en tanto que mi solícito carpintero. a cuánta miseria y fortuna y desastres estamos puestos los nacidos. con las cuales clavó y cerró todos los agujeros de la vieja arca. donos traidores ratones. agora. que no dejan cosa a vida. preguntándole qué sería. aquel día. porque estaba muy al propio contrahecho de como ellos lo suelen hacer. -¿Qué ha de ser? -dijo él-. Llamóme. cerrase la puerta a mi consuelo y la abriese a mis trabajos». añadiendo la ración del trabajo de mis manos. que pensaba con este pobre y triste remedio remediar y pasar mi lacería. cerrando los agujeros del arca. qué persecución ha venido aquesta noche por nuestro pan! Yo híceme muy maravillado. diciendo: -Cómete eso. que fue verle andar solícito quitando clavos de las paredes y buscando tablillas. Pusímosnos a comer. diciendo: -Agora. Así lamentaba yo.

y echábalo al no comer. sin esperanza de sacar provecho. Y como la antiquísima arca. Y con aquello algún tanto consolado. y hallé [56] que no dejó en la triste y vieja arca agujero ni aun por donde le pudiese entrar un mosquito. un buen agujero. y comenzó a dar a los diablos los ratones y decir: 26 . Esto hecho. Y pienso. viéndome con tanta siempre. a uso de esgrimidor diestro. por do había mirado tener menos defensa. me volví a mis pajas. Y así sería. para hallar estos negros remedios. al tiento. sentí que mi amo dormía. antes muy blanda y carcomida. voyme al triste arcaz. y. lo cual yo hacía mal. del pan que hallé partido. por ser de tantos años. pues dicen que el ingenio con ella se avisa.De que salió de su casa. voy a ver la obra. y de ellos todavía saqué alguna lacería. habiendo en el día pensado lo que había de hacer y dejado un cuchillo viejo que por allí andaba en parte do le hallase. y. los que mi amo creyó ser ratonados. Abro con mi desaprovechada llave. le acometí con el cuchillo. tocándolos muy ligeramente. noche y día estaba pensando la manera que tendría en sustentar el vivir. la hallase sin fuerza y corazón. hice según de yuso está escrito. porque lo mostraba con roncar y en unos resoplidos grandes que daba cuando estaba durmiendo. y. pensando cómo me podría valer y aprovecharme del arcaz. en aquel tiempo. y vi los dos o tres panes comenzados. Levantéme muy quedito. Otro día fue por el señor mi amo visto el daño. así del pan como del agujero que yo había hecho. no me debían de quitar el sueño los cuidados del rey de Francia. y así era por cierto en mí. Como la necesidad sea tan gran maestra. y al contrario con la hartura. en las cuales reposé y dormí un poco. que me era luz la hambre. [57] tornando a cerrar. porque cierto. abro muy paso la llagada arca. luego se me rindió y consintió en su costado. por mi remedio. que a manera de barreno de él usé. Pues estando una noche desvelado en este pensamiento.

y me pondrá en costa de tres o cuatro reales. Y va ya tal que. la llamara. Lo cual era para mí singular auxilio. luego yo era puesto en pie con mi aparejo y. aquélla de razón había de ser. sino agora! Y sin duda debía de decir verdad. pues el de hasta aquí no aprovecha: armaré por de dentro a estos ratones malditos. Como hallase el pan ratonado y el queso comido y no cayese el ratón que lo comía. y sin esto no perdonaba el ratonar del bodigo. dábase al diablo. otra se abre». porque. que sin duda por esto se debió decir: «donde una puerta se cierra. cuanto él tejía de día rompía yo de noche. y con cortezas de queso que a los vecinos pedía. todavía me holgaba con las cortezas del queso que de la ratonera sacaba. y tablillas a atapárselos. parecíamos tener a destajo la tela de Penélope. En tal manera fue y tal prisa nos dimos. preguntaba a los vecinos qué podría ser comer el queso y sacarlo de la 27 . porque. puesto caso que yo no había menester muchas salsas para comer. Ca en pocos días y noches pusimos la pobre despensa de tal forma que. si andamos más con él. Luego buscó prestada una ratonera. Finalmente. Torna a buscar clavos por la casa y por las paredes. nos dejará sin guarda. según la clavazón y tachuelas sobre sí tenía. que no habrá ratón a quien se defienda. que. quien quisiera propiamente de ella hablar. pues. más corazas viejas de otro tiempo. que no arcaz. Y aun lo peor. cuantos él tapaba de día. contino el gato estaba armado dentro del arca. De que vio no aprovecharle nada su remedio. porque no suelen morar donde no hay qué comer. Venida la noche y su reposo.-¿Qué diremos a esto? ¡Nunca haber sentido ratones en esta casa. aunque hace poca. todavía hará falta faltando. dijo: [58] -Este arcaz está tan maltratado y es de madera tan vieja y flaca. si casa había de haber en el reino justamente de ellos privilegiada. destapaba yo de noche. El mejor remedio que hallo.

porque no fuera menos de haber caído alguna vez. aunque la coja la trampilla encima. porque le decían que de noche acaecía a estos animales. y con un garrote que a la cabecera. y hallar caída la trampilla del gato. mi fe. y ésta debe de ser sin duda. -¡Plega a Dios que no me muerda -decía yo-. mas de día. y a mí no me dejaba dormir. pensando que se iba para mí y se envolvía en mis pajas o en mi sayo. y a mí con ellas.ratonera y no caer ni quedar dentro el ratón. decíame él: -¿Esta noche. Acordaron los vecinos no ser el ratón el que este daño hacía. Yo las más veces hacía del dormido. que harto miedo le tengo! De esta manera andaba tan elevado y levantado del sueño. tórnase a salir. tiene lugar de tomar el cebo. Íbase a mis pajas y trastornábalas. no sentiste nada? Pues tras la culebra anduve. mientras estaba en la iglesia o por el lugar. y aun pienso se ha de ir para ti a la cama. buscando calor. que cualquier gusano de la madera que de noche sonase. daba en la pecadora del arca grandes garrotazos. 28 . Luego era puesto en pie. que. A los vecinos despertaba con el estruendo que hacía. y aún mordellas y hacerles peligrar. Y lleva razón. irse a las cunas donde están criaturas. que son muy frías y buscan calor. y en la mañana. la culebra (o culebro por mejor decir) no osaba roer de noche ni levantarse al arca. [59] Cuadró a todos lo que aquél dijo y alteró mucho a mi amo. y dende en adelante no dormía tan a sueño suelto. hacía mis saltos. pensando espantar la culebra. como no entre toda dentro. Díjole un vecino: -En vuestra casa yo me acuerdo que solía andar una culebra. que como es larga. mozo. pensaba ser la culebra que le roía el arca. desde que aquello le dijeron. ponía. y.

Mas. do yo estaba echado. o por mejor decir mis pecados. mas cuando la desdicha ha de venir. al calor mío se había venido. según mi desastre quiso. porque ya.Los cuales daños viendo él. y conoció el daño que 29 . Como sintió que me había dado. sin que me estorbase el comer. por no ser sentido de la culebra. pensando tenerla debajo y darle tal garrotazo que la matase. tentó la mucha sangre que se me iba. como cerca se vio. muy recio. y el poco remedio que les podía poner. Levantóse muy paso con su garrote en la mano. y silbaba. y cierto lo debía parecer. salía por lo hueco de la llave. no dejando costura ni remiendo que no me buscaba muy a menudo. como me tocase con las manos. metía cada noche la llave en la boca y dormía sin recelo que el brujo de mi amo cayese con ella. andaba de noche. que yo durmiendo echaba. se llegó a mí con mucha quietud. al tiento y sonido de la culebra. que abierta debía tener. desde que viví con el ciego. llamándome. como digo. y. la tenía tan hecha bolsa que me acaeció tener en ella doce o quince maravedís. según yo debía hacer gran sentimiento con el fiero golpe. Quisieron mis hados. así como digo. con toda su fuerza me descargó en la cabeza un tan gran golpe que sin ningún sentido y muy mal descalabrado me dejó. Levantando bien el palo. hecho trasgo. [61] contaba él que se había llegado a mí y. que de cañuto era. todo en medias blancas. procuró recordarme. una noche que estaba durmiendo. Pues. pensó que allí en las pajas. de tal manera y postura que el aire y resoplo. la llave se me puso en la boca. y parecióme lo más seguro metella de noche en la boca. Y. por demás es diligencia. dándome grandes voces. de tal manera que el sobresaltado de mi amo lo oyó. que debajo de las pajas [60] tenía. que. y creyó sin duda ser el silbo de la culebra. Yo hube miedo que con aquellas diligencias no me topase con la llave. porque de otra manera no era señor de una blanca que el maldito ciego no cayese con ella.

la cabeza toda emplastada y llena de aceites y ungüentos. mas. espantado. y yo. Y con mucha prisa fue a buscar lumbre y. Y así. Debió de decir el cruel cazador: «El ratón y culebra que me daban guerra y me comían mi hacienda he hallado». y con ella probó el maleficio. holgáronse mucho y dijeron: -Pues ha tornado en su acuerdo. que estaba transido de hambre. bien de aquella manera que debía estar al tiempo que silbaba con ella. la mitad fuera. dije: -¿Qué es esto? Respondióme el cruel sacerdote: -A fe que los ratones y culebras que me destruían ya los he cazado. y apenas me pudieron demediar. a llorarlas. de cómo esto que he contado oí. a los quince días me levanté y estuve sin peligro (mas no sin hambre) y medio sano. Y. hallóme quejando. de poco en poco. que nunca la desamparé. pecador. A esta hora entró una vieja que ensalmaba. porque en las guardas nada de la suya diferenciaba. 30 . Con todo esto. y. Y comiénzanme a quitar trapos de la cabeza y curar el garrotazo. miróla sacándomela del todo de la boca. y los vecinos. decir a mi amo. De lo que sucedió en aquellos tres días siguientes ninguna fe daré. diéronme de comer. A cabo de tres días yo torné en mi sentido. placerá a Dios no será nada. llegando con ella. después que en mí torné. y vio lo que era.me había hecho. como me hallaron vuelto en mi sentido. Espantado el matador de culebras qué podría ser aquella llave. [62] Y miré por mí. el cual a cuantos allí venían lo contaba por extenso. y vime echado en mis pajas. porque los tuve en el vientre de la ballena. y vime tan maltratado que luego sospeché mi mal. todavía con mi llave en la boca. Fue luego a proballa. Ahí tornaron de nuevo a contar mis cuitas y a reírlas.

con harto poco remedio. el señor mi amo me tomó por la mano y sacóme la puerta fuera y. y yo a él. topóme Dios con un escudero que iba por la calle. señor. di conmigo en esta insigne ciudad de Toledo. [63] Tratado tercero-Cómo Lázaro se asentó con un escudero y de lo que le acaeció con él De esta manera me fue forzado sacar fuerzas de flaqueza. que Dios te ha hecho merced en topar conmigo. 31 . si Dios agora de nuevo. Busca amo y vete con Dios. todos me decían: -Tú. Miróme. con razonable vestido. No es posible sino que hayas sido mozo de ciego. con la merced de Dios. dende a quince días se me cerró la herida. tórnase a meter en casa y cierra su puerta. ¿buscas amo? [64] Yo le dije: -Sí. «¿Y adónde se hallará ése -decía yo entre mí-.Luego otro día que fui levantado. Y santiguándose de mí. de hoy más eres tuyo y no mío. adonde. mas. bien peinado. después que estuve sano. su paso y compás en orden. como si yo estuviera endemoniado. y poco a poco. díjome: -Lázaro. puesto en la calle. alguna buena oración rezaste hoy. que yo no quiero en mi compañía tan diligente servidor. como crió el mundo. Busca. con ayuda de las buenas gentes. y díjome: -Muchacho. siempre me daban alguna limosna. bellaco y gallofero eres. -Pues vente tras mí -me respondió-. busca un buen amo a quien sirvas. porque ya la caridad se subió al cielo. Y. no le criase?» Andando así discurriendo de puerta en puerta. mientras estaba malo.

y yo con él. ser el que yo había menester. preguntándome muy por extenso de dónde era y cómo había venido a aquella ciudad. mas muy a tendido paso pasaba por estas cosas. la sacudimos y doblamos y. sentóse cabo de ella. A buen paso tendido comenzamos a ir por una calle abajo. que allí me quería cargar de lo que se vendía. preguntando si tenía las manos limpias. «Por ventura no lo ve aquí a su contento -decía yo-. aunque dentro de ella estaba un patio pequeño y razonables cámaras. según su hábito y continente. y aun deseaba. la cual tenía la entrada oscura y lóbrega. y llegamos a una casa. porque me parecía más conveniente hora de mandar 32 . que se proveía en junto. De esta manera anduvimos hasta que dio las once. Desque fuimos entrados. Yo pensaba. la puso en él. de tal manera que parece que ponía temor a los que en ella entraban. porque ésta era propia hora cuando se suele proveer de lo necesario. Yo iba el más alegre del mundo en ver que no nos habíamos ocupado en buscar de comer. Bien consideré que debía ser hombre. Entonces salimos de la iglesia. Entonces se entró en la iglesia mayor. Pasábamos por las plazas do se vendía pan y otras provisiones. y muy devotamente le vi oír misa y los otros oficios divinos. muy limpiamente soplando un poyo que allí estaba. Y hecho esto. hasta que todo fue acabado y la gente ida. Y yo le di más larga cuenta que quisiera. quita de sobre sí su capa y. dando gracias a Dios por lo que le oí. y querrá que lo compremos en otro cabo». y también que me parecía. y llevóme tras sí gran parte de la ciudad. y. sacó una llave de la manga y abrió su puerta y entramos en casa. y yo tras él. derribando el cabo de la capa sobre el lado izquierdo. ante la cual mi amo se paró. mi nuevo amo. Era de mañana cuando éste mi tercero amo topé.Y seguíle. [65] En este tiempo dio el reloj la una después de mediodía. y que ya la comida estaría a punto y tal como yo la deseaba y aun la había menester.

pásate como pudieres. 33 . por ventura toparía con otro peor. yo había almorzado. cuando esto le oí. [66] ella parecía casa encantada. ni aun tal arcaz como el de marras. Esto hecho. ni mesa. diciendo que. que aún no eran dadas las ocho cuando con vuestra merced encontré. porque me parecía no ser para en cámara. señor -dije yo-. Finalmente. no tanto de hambre como por conocer de todo en todo la fortuna serme adversa. hágote saber que hasta la noche me estoy así. allí se me vino a la memoria la consideración que hacía cuando me pensaba ir del clérigo. Por eso. ni banco. aunque de mañana. que estuve en poco de caer de mi estado. Allí se me representaron de nuevo mis fatigas y torné a llorar mis trabajos. le dije: -Señor. Después de esto. porque el hartar es de los puercos y el comer regladamente es de los hombres de bien.poner la mesa y escudillar la olla que de lo que me pedía. Estando así. díjome: -Tú. y. Vuestra merced crea. mozo. aunque aquel era desventurado y mísero. -Pues. ¿has comido? -No. estuvo así un poco. Todo lo que yo había visto eran paredes. bendito Dios. mozo soy que no me fatigo mucho por comer. allí lloré mi trabajosa vida pasada y mi cercana muerte venidera. que después cenaremos. diciendo mis bienes y callando lo demás. sin ver en ella silleta. Y con todo disimulando lo mejor que pude. Con todo eso. Finalmente. De eso me podré yo alabar entre todos mis iguales por de mejor garganta. y por eso te querré yo más. yo le satisfice de mi persona lo mejor que mentir supe. y yo luego vi mala señal por ser ya casi las dos y no verle más aliento de comer que a un muerto. consideraba aquel tener cerrada la puerta con llave ni sentir arriba ni abajo pasos de viva persona por la casa. y así fui yo loado de ella hasta hoy día de los amos que yo he tenido. ni tajo. -Virtud es ésa -dijo él-. cuando así como algo.

que vio esto. díjome: -Ven acá. En este tiempo metióme en la cámara donde estaba el jarro de que bebimos. convidóme con él. comenzó a dar en él tan fieros bocados como yo en lo otro. que en los pechos se le habían quedado. si acababa antes que yo. y díjome: 34 . Bien puedes beber. y sacó un jarro desbocado y no muy nuevo. dije: -Señor. que parece éste buen pan. de tres que eran. no mucho. Yo. que me habían quedado de los de por Dios. Así estuvimos hasta la noche. y díjome: -Por mi vida. hablando en cosas que me preguntaba. porque le vi en disposición. Y. por hacer del continente. Y entró en una camareta que allí estaba. Y mi amo comenzó a sacudir con las manos unas pocas de migajas. desque hubo bebido. a las cuales yo le respondí lo mejor que supe. se comediría a ayudarme a lo que me quedase. Tomóme él un pedazo. y bien menudas. -Agua es -me respondió-. Él. por Dios! Y como le sentí de qué pie cojeaba. -Así plega a Dios -dijo el pobre de mi amo. llevándolo a la boca. [68] Entonces tomé el jarro y bebí. mozo. mas a mí no me pone asco el sabor de ello. no bebo vino. -¡Sabrosísimo pan está -dijo-. el mejor y más grande. ¡Maldita tanta medicina y bondad como aquestos mis amos que yo hallo hallan en la hambre!» [67] Púseme a un cabo del portal y saqué unos pedazos de pan del seno. ¿Adónde lo hubiste? ¿Si es amasado de manos limpias? -No sé yo eso -le dije-. -¡Y cómo agora -dije yo-. dime prisa. ¿Qué comes? Yo lleguéme a él y mostréle el pan. porque de sed no era mi congoja. es bueno! -Sí.«¡Bien te he entendido! -dije yo entre mí-. Y con esto acabamos casi a una. y. a fe -dijo él-. señor.

capean. Hecha la cama. y de aquí a la plaza hay gran trecho. no parecía colchón. que. y aún espero. lo cual yo hice. porque ella tenía sobre unos bancos un cañizo. tenella toda mi vida». en mi desdicha. males y hambre. Mas agora hacerlo hemos de otra manera. Aquél tendimos. de mí -dije yo. que. por estar solo. con harta menos lana que era menester. pienso que en mi cuerpo 35 . porque de lo duro mal se puede hacer blando. un alfamar del mismo jaez. Púseme de un cabo y él de otro. díjome: -Lázaro. Y acostóse en la cama. -Vivirás más y más sano -me respondió-. y mañana. poniendo por cabecera las calzas y el jubón. [69] no estoy proveído. y verás cómo hacemos esta cama. para que la sepas hacer de aquí adelante. en la cual no había mucho que hacer. que. porque yo. sin comer. puesto sobre el cañizo.-Mozo. e hicimos la negra cama. ya es tarde. Pasemos como podamos. si es menester. sobre el cual estaba tendida la ropa. y la noche venida. aunque servía de él. lo cual era imposible. no hay tal cosa en el mundo para vivir mucho que comer poco. que bien sé pasar una noche y aún más. haciendo cuenta de ablandalle. siendo de noche. por no estar muy continuada a lavarse. También en esta ciudad andan muchos ladrones.ninguna pena tenga vuestra merced. párate allí. «Si por esa vía es -dije entre mí-. maldito el sueño que yo dormí. antes he comido estos días por allá fuera. mas. como decíamos hoy. que siempre he guardado esa regla por fuerza. que con mis trabajos. del cual el color yo no pude alcanzar. todas las cañas se señalaban y parecían a lo proprio entrecuesto de flaquísimo puerco. Dios hará merced. nunca yo moriré. -Señor. El diablo del enjalma maldita la cosa tenía dentro de sí. porque. porque las cañas y mis salidos huesos en toda la noche dejaron de rifar y encenderse. y mandóme echar a sus pies. Y sobre aquel hambriento colchón. venido el día.

que aquí bajo está. salió por la puerta. si supieses. la cual con el sueño no tenía amistad. allí lo más de la noche. díjome: -¡Oh. mozo. si yo viniere en tanto. y un sartal de cuentas gruesas del talabarte. Y yo dije entre mí: «Y yo con mis dientes. Y con un paso sosegado y el cuerpo derecho. no osándome revolver por no despertalle. camarero que le daba de vestir. pueda entrar. y. mas así. y lo peor. Tornóla a meter y ciñósela. [71] 36 . rabiaba de hambre. Maldíjeme mil veces (Dios me lo perdone). levantámonos. haciendo con él y con la cabeza muy gentiles meneos. y ponla aquí al quicio porque. Y sacóla de la vaina y tentóla con los dedos. pedí a Dios muchas veces la muerte. La mañana venida. que quien no le conociera pensara ser muy cercano pariente al conde de Arcos. ninguna de cuantas Antonio hizo no acertó a ponelle los aceros tan prestos como ésta los tiene. diciendo: -Lázaro. qué pieza es ésta! No hay marco de oro en el mundo por que yo la diese. y haz la cama y ve por la vasija de agua al río. ¡Y yo que le servía de pelillo! Y vísteseme muy a su placer de espacio. al menos.no había libra de carne. al tiempo que la ponía. Y súbese por la calle arriba con tan gentil semblante y continente. echando el cabo de la capa sobre el hombro y a veces so el brazo. como aquel día no había comido casi nada. aunque no son de acero. un pan de cuatro libras». Echéle aguamanos. o. mira por la casa en tanto que voy a oír misa. y a mi ruin fortuna. diciendo: -¿La ves aquí? Yo me obligo con ella cercenar un copo de lana. y poniendo la mano derecha en el costado. y cierra la puerta con llave. y también. y comienza a limpiar y sacudir sus calzas y jubón y sayo y capa. peinóse [70] y púsose su espada en el talabarte. no nos hurten algo.

y. Pero. por aquellas frescas riberas. lavándose las manos y cara. al parecer de las que en aquel lugar no hacen falta. Y como digo. Hago la negra dura cama y tomo el jarro y doy comigo en el río. Y. no le cuenten por muy bien almorzado? ¡Grandes secretos son. con confianza que no ha de faltar quién se lo dé. sin hacer represa. antes muchas tienen por estilo de irse a las mañanicas del verano a refrescar [72] y almorzar sin llevar qué. tomóle tal calofrío que le robó la color del gesto. ni hallar en qué. diciéndoles más dulzuras que Ovidio escribió. tornéme a entrar en casa y en un credo la anduve toda. no se les hizo de vergüenza pedirle de almorzar con el acostumbrado pago. y cuántos de aquéstos debéis Vos tener por el mundo derramados. a falta de paño de manos. Él. según el contento de sí lleva. haber anoche bien cenado y dormido en buena cama. según las tienen puestas en esta costumbre aquellos hidalgos del lugar. ¡Oh Señor. se hacía servir de la halda del sayo? Nadie por cierto lo sospechará. como lo vi trasponer. lo que por Vos no sufrirán!» Así estaba yo a la puerta. do no se le podía pegar mucha limpieza. hasta que el señor mi amo traspuso la larga y angosta calle. que padecen por la negra que llaman honra.que dais la enfermedad y ponéis el remedio! ¿Quién encontrará a aquel mi señor que no piense. sintiéndose tan frío de bolsa cuanto caliente del estómago. Señor -quedé yo diciendo.«¡Bendito seáis Vos. alto y bajo. él estaba entre ellas hecho un Macías. y 37 . Señor. como sintieron de él que estaba bien enternecido. mirando y considerando estas cosas y otras muchas. aunque agora es de mañana. y hoy. los que vos hacéis y las gentes ignoran! ¿A quién no engañará aquella buena disposición y razonable capa y sayo? ¿Y quién pensará que aquel gentil hombre se pasó ayer todo el día sin comer con aquel mendrugo de pan que su criado Lázaro trajo un día y una noche en el arca de su seno. donde en una huerta vi a mi amo en gran recuesta con dos rebozadas mujeres.

Yo. y hanme dado esto que veis. aunque en este pueblo no había caridad. con mucha diligencia. ya yo tenía otras tantas libras de pan ensiladas en el cuerpo. tan suficiente discípulo salí. hasta que dio las dos estuve aquí. De la cual pensé barrer alguna parte. como le sintieron la enfermedad. mas en vano fue mi experiencia. Desque vi ser las dos y no venía y la hambre me aquejaba. doblada su capa y puesta en el poyo. Ellas. Cuando llegué a casa. y él paseándose por el patio. mas mejor lo hizo Dios. mas no hallé con qué. cierro mi puerta y pongo la llave do mandó. Como entré. ni el año fuese muy abundante. puesto Dios ante mis ojos y la lengua en su nombre. el ciego. y de que vi que vuestra merced no venía. Volvíme a la posada y. Pensé que me quería reñir por la tardanza. que estaba comiendo ciertos tronchos de berzas. ya el bueno de mi amo estaba en ella. y parecióme esperar a mi amo hasta que el día demediase. torné a casa. que. vínose para mí. Púseme a pensar qué haría. Yo le dije: -Señor. Preguntóme dó venía. fuime por esa ciudad a encomendarme a las buenas gentes. y tórnome a mi menester. que. y más de otras dos en las mangas y senos. antes que el reloj diese las cuatro. Mas como yo este oficio le hubiese mamado en la leche (quiero decir que con el gran maestro. 38 . con los cuales me desayuné. y si viniese y por ventura trajese algo que comiésemos. comienzo a pedir pan por las puertas y casas [73] más grandes que me parecía. tan buena maña me di. como mozo nuevo. que debían ser bien instituidas. al pasar por la tripería. dejáronle para el que era. sin ser visto de mi amo. y diome un pedazo de uña de vaca con otras pocas de tripas cocidas.comenzó a turbarse en la plática y a poner excusas no válidas. lo aprendí). Con baja y enferma voz y inclinadas mis manos en los senos. que era bien menester. pedí a una de aquellas mujeres.

y aun pienso que el suyo. que en un cabo de la halda traía. come. porque no me tuviese por glotón. si a Dios place. aunque te digo que. de que vi que no viniste. cuidado -le dije yo-. que aquella sazón servían de plato. como yo había de él. Y comienzo a cenar y morder en mis tripas y pan. Sentéme al cabo del poyo y. Ésta debe de ser. y dijo: -Pues. por haberme dicho que había comido. que a los que viven en ellas pegan la desdicha. no quede en ella. aunque bien creo que será secreto. después que en esta casa entré. Debe ser de mal suelo. acabado el mes. esperado te he a comer. por ser mejor la vianda y menos mi hambre. que no partía sus ojos de mis faldas. mas yo te prometo.Mostréle el pan y las tripas. pecador. miraba al desventurado señor mío. que maldito aquel que ninguno tiene de pedirme esa cuenta ni yo de dalla. y solamente te encomiendo no sepan que vives conmigo por lo que toca a mi honra. y. a lo cual él mostró buen semblante. Tanta lástima haya Dios de mí. Y así Él me ayude. llegóse a mí y díjome: [75] 39 . y. sin duda. Quiso Dios cumplir mi deseo. como ello me parece bien. que. -Agora. disimuladamente. mas. que hay casas desdichadas y de mal pie. porque sentí lo que sentía. ¡Nunca a él yo hubiera de venir! -De eso pierda. Mas tú haces como hombre de bien en eso. nunca bien me ha ido. temíame no aceptaría el convite. y muchas veces había por ello pasado y pasaba cada día. pues había mejor aparejo. Finalmente yo deseaba que el pecador ayudase a su trabajo del mío. según lo poco que en [74] este pueblo soy conocido. que más vale pedillo por Dios que no hurtallo. señor. pues. aunque me la den por mía. porque como comencé a comer y él se andaba paseando. de ellas. y se desayunase como el día antes hizo. comí. callé la merienda. Pensaba si sería bien comedirme a convidalle. presto nos veremos sin necesidad.

Con todo. que me ha sabido como si hoy no hubiera comido bocado. pues no le faltaba el agua. Bebimos. -Por Dios. como la noche pasada. -Con almodrote -decía. Y por evitar prolijidad. de esta manera estuvimos ocho o diez días. Lázaro. yéndose el pecador en la mañana con aquel contento y paso contado a papar aire por las calles. royendo cada huesecillo de aquéllos mejor que un galgo suyo lo hiciera. y que nadie te lo verá hacer que no le pongas gana. Contemplaba yo muchas veces mi desastre. Pidióme el jarro del agua y díselo como lo había traído. que [76] no le había a mi amo sobrado la comida. el buen aparejo hace buen artífice. que. y tres o cuatro raciones de pan de lo más blanco. pues se ayudaba y me abría camino para ello. parecióme ayudarle. «¡Así me vengan los buenos años como es ello!» -dije yo entre mí. y muy contentos nos fuimos a dormir.-Dígote. -Dígote que es el mejor bocado del mundo. aunque no la tenga. y díjele: -Señor.te hace parecer la mía hermosa». teniendo en el pobre Lázaro una cabeza de lobo. y verá qué tal está. escapando de los amos ruines que había tenido y buscando 40 . Es señal que. -¿Uña de vaca es? -Sí. que tienes en comer la mejor gracia que en mi vida vi a hombre. «¡Con mejor salsa lo comes tú!» -respondí yo paso. Póngole en las uñas la otra. Este pan está sabrosísimo. señor.es éste singular manjar. y que no hay faisán que así me sepa. y esta uña de vaca tan bien cocida y sazonada que no habrá a quien no convide con su sabor. señor. Y asentóseme al lado y comienza a comer como aquél que lo había gana. «La muy buena que tú tienes -dije yo entre mí. -Pues pruebe.

yo lo pasaba mal. según me parece. por salir de sospecha. estando yo en tal estado. le quería bien. Y muchas veces. levantándose el triste en camisa. en tanto yo. vi llevar una procesión de 41 . que. holgaría de servir más que a los otros. aquéllos es justo desamar y aquéste es de haber mancilla». por lo que he dicho. Sólo tenía de él un poco de descontento: que quisiera yo que no tuviera tanta presunción. al cual. que en aquella trabajada y vergonzosa vivienda no durase. y nadie da lo que no tiene. Y así. y antes le había lástima que enemistad. es regla ya entre ellos usada y guardada: aunque no haya cornado de trueco ha de andar el birrete en su lugar. cuando topo con [77] alguno de su hábito con aquel paso y pompa. hecha cien dobleces y sin maldita la blanca ni señal que la hubiese tenido mucho tiempo. mas el avariento ciego y el malaventurado mezquino clérigo. Pues. Dios es testigo que hoy día. me mataban de hambre. mas a quien yo había de mantener. que a la cabecera dejó. Porque una mañana. al uno de mano besada y al otro de lengua suelta. subió a lo alto de la casa a hacer sus menesteres y. con dárselo Dios a ambos.mejoría. acordaron el Ayuntamiento que todos los pobres extranjeros se fuesen de la ciudad. como el año en esta tierra fuese estéril de pan. con pregón que el que de allí adelante topasen fuese punido con azotes. con toda su pobreza. con ver que no tenía ni podía más. «Éste -decía yo. desenvolvíle el jubón y las calzas. que ya con este mal han de morir. desde a cuatro días que el pregón se dio. pasando la vida que digo.es pobre. Y fue. viniese a topar con quien no sólo no me mantuviese. le he lástima con pensar si padece lo que aquél le vi sufrir. El Señor lo remedie. por llevar a la posada con que él lo pasase. ejecutando la ley. mas que abajara un poco su fantasía con lo mucho que subía su necesidad. Con todo. quiso mi mala fortuna. Mas. y hallé una bolsilla de terciopelo raso. que de perseguirme no era satisfecha.

quien vello pudiera. de la lacería que les traían. y salía a la puerta escarbando los que nada entre sí tenían. que [78] hacían bonetes y vivían par de nosotros. Ya deseo se acabe este mes por salir de ella.pobres azotando por las Cuatro Calles. ¡Y velle venir a mediodía la calle abajo con estirado cuerpo. gota de vino ni bocado de carne 42 . no sé por cuál dicha o ventura. de las que aun asaz no había en casa. que con mal en ella entré! Por nuestro Señor. hemos de padecer. triste. Que. Lo cual me puso tan gran espanto que nunca osé desmandarme a demandar. Aquí viera. que la desdicha de esta vivienda lo hace. con el cual él vino a casa tan ufano como si tuviera el tesoro de Venecia. ¡Maldita sea ella y el que en ella puso la primera teja. que en ocho días maldito el bocado que comió. y con gesto muy alegre y risueño me lo dio. con la cual muy pasado me pasaba. me daban alguna cosilla. oscura. diciendo: -Toma. A lo menos en casa bien los estuvimos sin comer. diciendo: -Malo está de ver. que Dios ya va abriendo su mano. quejándose todavía de aquel mal solar. porque te huelgues: que he alquilado otra casa y en ésta desastrada no hemos de estar más de en [79] cumpliendo el mes. Lázaro. un día. es lóbrega. la abstinencia de mi casa y la tristeza y silencio de los moradores. Ve a la plaza y merca pan y vino y carne: ¡quebremos el ojo al diablo! Y más te hago saber. Como ves. en el pobre poder de mi amo entró un real. con las cuales yo tuve vecindad y conocimiento. tanto que nos acaeció estar dos o tres días sin comer bocado ni hablar palabra. tomaba una paja. más largo que galgo de buena casta! Y por lo que toca a su negra que dicen honra. A mí diéronme la vida unas mujercillas hilanderas de algodón. Mientras aquí estuviéremos. Pues estando en esta afligida y hambrienta persecución. No sé yo cómo o dónde andaba y qué comía. Y no tenía tanta lástima de mí como del lastimado de mi amo. cuanto ha que en ella vivo.

para mi casa llevan este muerto!» Dejo el camino que llevaba. ¿qué me aprovecha. invocando el auxilio y favor de mi amo. a 43 . cierro a grande priesa. a la casa donde nunca comen ni beben! Yo. ¿adónde os me llevan? ¡A la casa triste y desdichada. pensando que fuese otra cosa. y con ella otras muchas mujeres. a los pies dándoles prisa. acuda aquí. juntóseme el cielo con la tierra. yendo la calle arriba. Y entrando en [80] ella. y vuelvo por la calle abajo a todo el más correr que pude para mi casa. venía luego a par del lecho una que debía ser su mujer del difunto. mozo? ¿Qué voces das? ¿Qué has? ¿Por qué cierras la puerta con tal furia? -¡Oh señor -dije yo-. cargada de luto. a la casa lóbrega y oscura. ni he habido descanso ninguno. El cual. que me venga a ayudar y a defender la entrada. y hendí por medio de la gente. algo alterado. mas ¡tal vista tiene y tal oscuridad y tristeza! Ve y ven presto y comamos hoy como condes. Arriméme a la pared por darles lugar. la cual iba llorando a grandes voces y diciendo: -Marido y señor mío. si está constituido en mi triste fortuna que ningún gozo me venga sin zozobra? Y así fue éste. porque. -Aquí arriba lo encontré y venía diciendo su mujer: «Marido y señor mío. ¿adónde os llevan? ¡A la casa lóbrega y oscura. dando infinitas gracias a Dios que a mi amo había hecho con dinero. a deshora me vino al encuentro un muerto. y. que por la calle abajo muchos clérigos y gente que en unas andas traían. echando mi cuenta en lo que le emplearía que fuese mejor y más provechosamente gastado. abrazándome de él. comienzo a subir mi calle encaminando mis pasos para la plaza. que nos traen acá un muerto! -¿Cómo así? -respondió él. Tomo mi real y jarro y. y dije: «¡Oh desdichado de mí. me dijo: -¿Qué es eso. Mas. que aquello oí.no he comido. desque el cuerpo pasó. muy contento y alegre.

muy risueño todas las veces que se le acordaba aquella mi consideración. y ábrela esforzándome. Acá. aunque no tenía por qué estar muy risueño. -Señor -dije yo-. a la casa donde nunca comen ni beben!». rió tanto que muy gran rato estuvo sin poder hablar. Ni en aquellos tres días torné en mi color. un día que habíamos comido razonablemente y estaba algo contento. desque fue ya más harto de reír que de comer. ¿no errábades en no quitárselo primero. su vecino. porque. algunos días. porque. pues decís que él también os lo quitaba? 44 . Y. el bueno de mi amo. señor. abre y ve por de comer. y en todos deseando saber la intención de su venida y estada en esta tierra. acaben de pasar la calle -dije yo. -Dejálos. según el miedo y alteración. díjome: -Verdad es. señor. pues Dios lo ha hecho mejor y pasan adelante. por el poco conocimiento y trato que con los naturales de ella tenía. según la viuda lo va diciendo. contóme su hacienda y díjome ser de Castilla la Vieja. Y ciertamente. aunque comimos bien aquel día. Pasó la gente con su muerto. que bien era menester. maldito el gusto [81] yo tomaba en ello. Mas. nos le traen. Al fin vino mi amo a la puerta de la calle. abre. que fue este escudero. De esta manera estuve con mi tercero y pobre amo.la casa triste y desdichada. Al fin se cumplió mi deseo y supe lo que deseaba. mas. desde el primer día que con él asenté. En este tiempo tenía ya yo echada el aldaba a la puerta y puesto el hombro en ella por más defensa. si él era lo que decía y tenía más que vos. y me torno a encaminar. tú tuviste razón de pensar lo que pensaste. le conocí ser extranjero. cuando mi amo esto oyó. y yo todavía me recelaba que nos le habían de meter en casa. y que había dejado su tierra no más de por no quitar el bonete a un caballero. Lázaro. Y mi amo.

me decía: «Mantenga Dios a vuestra merced». por no quitárselo. mucho de enhoramala! -dijo él-. como yo. se descuide un punto de tener en mucho su persona. ¿por qué no sois bien criado? ¿Manténgaos Dios. [83] 45 . porque cada vez que le topaba. Que un hidalgo no debe a otro que a Dios y al rey nada. Pues te hago saber que yo soy. por eso tiene tan poco cuidado de mantenerte. ¿Y no es buena manera de saludar un hombre a otro -dije yo. mas. me habéis de decir. nunca más le quise sufrir. si la hay. un escudero. en que el día de hoy está todo el caudal de los hombres de bien. antes que llegue a mí. las manos». de cuantas veces yo se le quitaba primero. me sepa yo entrar en una casa. si el que me habla es caballero. señor. si al Conde topo en la calle y [82] no me quita muy bien quitado del todo el bonete. siendo hombre de bien. que otra vez que venga. -Paréceme. fingiendo yo en ella algún negocio. «Vos. del rey abajo. o atravesar otra calle. Acuérdome que un día deshonré en mi tierra a un oficial y quise poner en él las manos. ni es justo. -Eres muchacho -me respondió. mas a los más altos. don villano ruin -le dije yo-. me quitaba el bonete y hablaba como debía. como ves. o por lo menos: «Bésoos. como si fuese quienquiera?» De allí adelante. de aquí acullá. ni sufriría ni sufriré a hombre del mundo. que en eso no mirara. no les han de hablar menos de: «Beso las manos de vuestra merced». mas ¡vótote a Dios!. me diga.y no sientes las cosas de honra. mayormente con mis mayores que yo y que tienen más. que: «Manténgaos Dios». Y así. señor -le dije yo-.-Sí es y sí tiene. y también me lo quitaba él a mí. A los hombres de poca arte dicen eso.decirle que le mantenga Dios? -¡Mira. no fuera malo comedirse él alguna y ganarme por la mano. «Pecador de mí -dije yo-. de aquél de mi tierra que me atestaba de mantenimiento. pues no sufres que nadie se lo ruegue».

y. porque de hombre os habéis de convertir en malilla. si con él topase. según se podrían hacer grandes y buenas. sois librado en la recámara. ser muy diligente en su persona. y vine a esta ciudad pensando que hallaría un buen asiento. cuando quieren reformar consciencia y satisfaceros vuestros sudores. Canónigos y señores de la iglesia muchos hallo. que. aunque mucho le cumpliese. que dejé por lo que tocaba a mi honra. no me matar por no hacer bien las cosas que él no había de ver. mofador. mas es gente tan limitada que no los sacarán de su paso todo el mundo. y que mil servicios le hiciese.-Mayormente -dijo.que no soy tan pobre que no tengo en mi tierra un solar de casas. Ya. ser malicioso. porque pareciese tener gran cuidado de lo que a él tocaba. en aquella Costanilla de Valladolid. daría cada año más de doscientos palominos. Caballeros de media talla también me ruegan. dar unos puntillos agudos para encenderle la ira y que pareciesen en favor del culpado. dieciséis leguas de donde nací. todavía pasa su lacería. con la gente de servicio. Reílle ya mucho sus [84] donaires y costumbres. nunca decille cosa con que le pesase. decirle bien de lo que bien le estuviese y. mas no me ha sucedido como pensé. y las más y las más ciertas. y a los de fuera pesquisar y procurar de saber vidas 46 . en un sudado jubón o raída capa o sayo. en dicho y hecho. si no. «andad con Dios» os dicen. a estar ellas en pie y bien labradas. comido por servido. Y las más veces son los pagamentos a largos plazos. porque yo sabría mentille tan bien como otro y agradalle a las mil maravillas. y ponerme a reñir. por el contrario. Y otras cosas que me callo. mas servir a éstos es gran trabajo. Ya. Y tengo un palomar que. muy gran su privado pienso que fuese. donde él lo oyese. malsinar a los de casa. valdrían más de doscientas veces mil maravedís. Si riñese con algún su criado. cuando asienta un hombre con un señor de título. Pues por ventura ¿no hay en mí habilidad para servir y contentar a éstos? Por Dios. aunque no fuesen las mejores del mundo. a no estar derribado como está.

antes los aborrecen y tienen en poco y llaman necios y que no son personas de negocios. y que pensaba que de mí y de ellos se había ido con el trueco. mas no quiere mi ventura que le halle. y que tampoco había vuelto a casa desque salió a trocar la pieza. yo hube miedo de quedar en casa solo. El hombre le pide el alquiler de la casa y la vieja el de la cama. Venida la mañana. Anduvieron toda la casa y halláronla desembarazada. dándome relación de su persona valerosa. van por un alguacil y un escribano. Pienso que fueron doce o trece reales. y no quieren ver en sus casas hombres virtuosos. Y con éstos los astutos usan. de lo que yo usaría. y llaman testigos. Por manera que a la tarde ellos volvieron. y díjele que no sabía adónde estaba.ajenas para contárselas. y dícenme: 47 . Yo les dije que aún no era venido. Hacen cuenta. y abren la puerta y entran a embargar la hacienda de mi amo hasta ser pagados de su deuda. mas a esta otra puerta. y de dos en dos meses le alcanzaron lo que él en un año no alcanzara. y otras muchas galas de esta calidad que hoy día se usan en palacio y a los señores de él parecen bien. como he contado. Venida la noche y él no. De esta manera lamentaba tan bien su adversa fortuna mi amo. estando en esto. ni con quien el señor se puede descuidar. y toman la llave. el día de hoy. y fuime a las vecinas y contéles el caso y allí dormí. Pues. Y él les dio muy buena respuesta: que saldría [85] a la plaza a trocar una pieza de a dos y que a la tarde volviesen. los acreedores vuelven y preguntan por el vecino. Las mujeres le responden: -Veis aquí su mozo y la llave de la puerta. mas su salida fue sin vuelta. y llámanme. De que esto me oyeron. Ellos me preguntaron por él. como digo. Y helos do vuelven luego con ellos. entró por la puerta un hombre y una vieja. mas fue tarde.

éste es un niño inocente y ha pocos días que está con ese escudero y no sabe de él más que vuestras mercedes. Las vecinas. Pues di todo lo que sabes y no hayas temor. llorando. sus arcas y paños de pared y alhajas de casa? -No sé yo eso -le respondí. sino cuanto el pecadorcico se llega aquí a nuestra 48 . preguntándome qué tenía. por poco que eso valga. si no descubres los bienes de este tu amo. que estaban presentes. prended a este mozo. según él me dijo. -Por Dios. que está bueno el negocio -dijeron ellos-. Yo. hay para nos entregar de la deuda. ¿Y a qué parte de la ciudad tiene eso? -me preguntaron. prometíle de decir lo que me preguntaban.-¿Qué es de la hacienda de tu amo. -Bien está -dicen ellos-. mas era mansamente de él trabado. Riéronse mucho el alguacil y el escribano. es un muy buen solar de casas y un palomar derribado. -En su tierra -les respondí. -Bien está -dicen ellos-. -Sin duda -dicen ellos. dijeron: -Señores. aunque mejor fuese. Señor alguacil. Sentóse el escribano en un poyo para escribir el inventario. lo que este mi amo tiene. diciendo: [86] -Muchacho. -Señores -dije yo-. como en otra tal no me hubiese visto (porque asido del collar sí había sido muchas e infinitas veces. En esto vino el alguacil y echóme mano por el collar del jubón. tú eres preso.esta noche lo deben de haber alzado y llevado a alguna parte. diciendo: -Bastante relación es ésta para cobrar vuestra deuda. que él sabe dónde está. yo hube mucho miedo y. ¿Y adónde es su tierra? -De Castilla la Vieja me dijo él que era -le dije. para que mostrase el camino al que no veía).

trataron mal. mas a mí no me alcanzaron. [89] Tratado séptimo-Cómo Lázaro se asentó con un alguacil. todos mis trabajos y 49 . Y con favor que tuve de amigos y señores. Mayormente que una noche nos corrieron a mí y a mi amo a pedradas y a palos unos retraídos. Creo yo que el pecador alfamar pagara por todos. pues no había de qué ni se hacía el embargo. Con esto renegué del trato. después de dadas muchas voces.casa. No sé en qué paró. en mí no fuese así. Y pensando en qué modo de vivir haría mi asiento. y de lo que le acaeció con él Despedido del capellán. que los amos. Y el alguacil y el escribano piden al hombre y a la mujer sus derechos. Finalmente. Vista mi inocencia. quiso Dios alumbrarme y ponerme en camino y manera provechosa. señalándose todo lo que podía contra mí. por parecerme oficio peligroso. allá van todos cinco dando voces. Los otros decían que habían dejado de ir a otro negocio. Y a mi amo. mas que mi amo me dejase y huyese de mí. Así. que esperó. que suelen ser dejados de los mozos. Y bien se empleaba. porque ellos alegaron no ser obligados a pagar. mas muy poco viví con él. pues el tiempo que había de reposar y descansar de los trabajos pasados. que les importaba más. pues. y le damos de [87] comer lo que podemos por amor de Dios. dándome por libre. do acabé de conocer mi ruin dicha. al cabo carga un porquerón con el viejo alfamar de la vieja. por tener descanso y ganar algo para la vejez. y a las noches se iba a dormir con él. Sobre lo cual tuvieron gran contienda y ruido. asenté por hombre de justicia con un alguacil. por venir a aquél. hacía mis negocios tan al revés. como he contado. aunque no iba muy cargado. dejáronme. se andaba alquilando. me dejó mi pobre tercero amo.

o algo. Y es que tengo cargo de pregonar los vinos que en esta ciudad se venden. conocí y caí en la cuenta de la sentencia que aquel mi ciego amo había dicho en Escalona. Y así. y me arrepentí del mal pago que le di. y cuando el par de los bodigos. que nunca faltaron ni faltarán. y hasta agora no estoy arrepentido. E hízonos alquilar una casilla par de la suya. Hame sucedido tan bien. hacen cuenta de no sacar provecho. en veces. al pie de una carga de trigo. su carne. porque. él me dio industria para llegar al estado que ahora estoy. viendo que no hay nadie que medre. después de Dios. En este tiempo. y en almonedas y cosas perdidas. y yo le he usado tan fácilmente. Y visto por mí que de tal persona no podía venir sino bien y favor. y llevaba una buena soga de esparto. los domingos y fiestas casi todas las comíamos en su casa. porque le pregonaba sus vinos. por las Pascuas. sino los que le tienen. si Lázaro de Tormes no entiende en ello. las calzas viejas [107] que deja. procuró casarme con una criada suya. En el cual el día de hoy vivo y resido a servicio de Dios y de vuestra merced. En el cual oficio. tengo en mi señor arcipreste todo favor y ayuda. que fue un oficio real. Mas malas lenguas. tanto que. en toda la ciudad. mi señor. y servidor y amigo de vuestra merced. viendo mi habilidad y buen vivir. acordé de hacerlo. teniendo noticia de mi persona el señor arcipreste de San Salvador. por lo mucho que me enseñó. hablando en buen romance.fatigas hasta entonces pasados fueron pagados con alcanzar lo que procuré. que casi todas las cosas al oficio tocantes pasan por mi mano. diciendo no sé qué y sí sé qué. allende de ser buena hija y diligente servicial. Y siempre en el año le da. no nos dejan vivir. acompañar [106] los que padecen persecuciones por justicia y declarar a voces sus delitos: pregonero. de que ven a mi 50 . me casé con ella. un día que ahorcábamos un apañador en Toledo. que. el que ha de echar vino a vender.

Porque allende de no ser ella mujer que se pague de estas burlas. 51 . aunque en este tiempo siempre he tenido alguna sospechuela y habido algunas malas cenas por esperalla algunas noches hasta las laudes. siempre pienso que el diablo me lo trae a la memoria por hazerme malcasado. mi señor me ha prometido lo que pienso cumplirá. Y mejor les ayude Dios. -Señor -le dije-. viendo entrar en mi casa a tu mujer y salir de ella. había parido tres veces. Verdad es que algunos de mis amigos me han dicho algo de eso. porque no me maravillaría alguno. Mas yo de un cabo y mi señor de otro. digo. porque está ella delante. quien ha de mirar a dichos de malas lenguas nunca medrará. de verdad. yo determiné de arrimarme a los buenos. a tu provecho. Ella entra muy a tu honra y suya. Y así quedamos todos tres bien conformes. y no le aprovecha. Digo esto. hablando [108] con reverencia de vuestra merced.mujer irle a hacer la cama y guisalle de comer. que él me habló un día muy largo delante de ella y me dijo: -Lázaro de Tormes. y aun por más de tres veces me han certificado que. Y después tomóse a llorar y a echar maldiciones sobre quien comigo la había casado. que ellos dicen la verdad. que yo pensé la casa se hundiera con nosotros. tanto le dijimos y otorgamos que cesó su llanto. aunque. no mires a lo que pueden decir. y aún más. con juramento que le hice de nunca más en mi vida mentalle nada de aquello. y se me ha venido a la memoria lo que a mi amo el ciego me dijo en Escalona. antes que comigo casase. estando asido del cuerno. sino a lo que te toca. en tal manera que quisiera ser muerto antes que se me hubiera soltado aquella palabra de la boca. y que yo holgaba y había por bien de que ella entrase y saliese de noche y de día. Por tanto. Y esto te lo prometo. pues estaba bien seguro de su bondad. Entonces mi mujer echó juramentos sobre sí.

y la amo más que a mí. Quien otra cosa me dijere. [109] Esto fue el mismo año que nuestro victorioso Emperador en esta insigne ciudad de Toledo entró y tuvo en ella Cortes. que no tengo por mi amigo al que me hace pesar. no me digáis cosa con que me pese. y me hace Dios con ella mil mercedes y más bien que yo merezco. De lo que de aquí adelante me sucediere. cuando alguno siento que quiere decir algo de ella. Pues en este tiempo estaba en mi prosperidad y en la cumbre de toda buena fortuna. De esta manera no me dicen nada. avisaré a vuestra merced. y se hicieron grandes regocijos.Hasta el día de hoy nunca nadie nos oyó sobre el caso. yo me mataré con él. como vuestra merced habrá oído. 52 . antes. Que yo juraré sobre la hostia consagrada que es tan buena mujer como vive dentro de las puertas de Toledo. y yo tengo paz en mi casa. si sois mi amigo. mayormente si me quieren meter mal con mi mujer. le atajo y le digo: -Mirad. que es la cosa del mundo que yo más quiero.

¿Cómo murió su padre? 6. ¿Cuál fue el resultado de la relación? 8. 17. ¿De qué manera puede el ciego ayudar a Lazarillo? ¿Cómo gana dinero el ciego? ¿Cuál es el vicio del ciego? ¿Cómo afecta el vicio a Lazarillo? ¿Dónde guarda el ciego su pan. Y ¿con qué resultado? 5. ¿Cuál es el resultado? c. ¿Cuál fue el crimen de su padre? 4. 15. Comente su nacimiento 3. ¿Qué lección aprende el Lazarillo? 13. (Due date: 31 de agosto de 2009) Tratado 1o 1. etc. 18. 16. 14.Preguntas de Comprensión. ¿Dónde trabaja su madre? 9. del saco? 53 . Comente la nueva vida de su madre 7. ¿Qué dice el ciego? b. 11. ¿Cómo es la despedida de su madre? 10. 12.? ¿Cómo puede Lazarillo sacar pan. ¿Quién es el protagonista? 2. etc.Estas preguntas las pueden contestar después de leer para ver si entendieron la información básica de la novela. ¿Quién es el primer amo de Lazarillo? ¿Por qué sale Lazarillo de Salamanca? El suceso con el toro de piedra a.

¿Qué sabe el ciego? d. 26. ¿Quién es el segundo amo de Lazarillo? 28. te sana. 20. ¿Por qué decide Lazarillo dejar al ciego? La venganza de Lazarillo a. 29. ¿Qué tiempo hace esa noche? b. ¿Cuál es el significado de “Esta vez Dios le cegó al ciego el entendimiento. Primera manera b. Tercera manera 21. ¿Qué hace Lazarillo entonces? Tratado 2o 27.”? ¿Cómo se venga del ciego Lazarillo? ¿Cómo se venga el ciego de él? Las uvas a. ¿Qué está haciendo el clérigo? ¿Qué quiere el clérigo que haga Lazarillo? ¿Cuál es el significado de “Salí del trueno y di con el relámpago? 54 . 24. ¿Cuál es el significado de “Lo que te enfermó. ¿Cómo se llega a la posada? c. 22.19. Segunda manera c. ¿Dónde le dice Lazarillo al ciego que crucen el rio? d. ¿Cómo engaña Lazarillo al ciego con el dinero? ¿Cómo puede Lazarillo sacar vino del jarro? a. ¿Qué cambio hace el ciego? c. ¿Cuál es el plan de comerlas? b.”? e. 23. ¿Cómo lo sabe? 25. 30.

40. 42. 33. 52. 46. 50. 55. 34. 36. 54. 51. 38.31. 43. 32. 37. 45. 41. 35. 47. 53. ¿Cómo se comparan el ciego y el clérigo? ¿Dónde guarda el clérigo el pan? ¿Qué ración de comida le da el clérigo a Lazarillo? ¿Qué prepara el clérigo los sábados? ¿Qué le da a Lazarillo los sábados? Comente la salud de Lazarillo después de tres semanas con el clérigo ¿Por qué no deja al clérigo en ese momento? ¿Cómo consigue Lazarillo la llave del arca? ¿Cómo le paga Lazarillo al calderero? ¿Por qué hace Lazarillo un agujero en el arca? ¿Cómo llega Lazarillo a comer pan y queso? ¿Por qué no puede dormir el clérigo? ¿Por qué le da golpes el clérigo al arca? ¿Dónde esconde Lazarillo la llave del arca? ¿Por qué cree el clérigo que oye una culebra? ¿Cuál es el resultado de la situación? ¿Por qué deja Lazarillo al clérigo? Tratado 3º 48. ¿Qué hace? ¿Quién es su tercer amo? ¿Qué hacen durante la mañana Lazarillo y el escudero? ¿Qué hora es? ¿Cómo esta Lazarillo? ¿Cómo es la casa? ¿Cómo le explica el escudero a Lazarillo por que no le da comida? 55 . 44. ¿Dónde está Lazarillo? 49. 39.

80. 70. 75. 68. 63. ¿Qué hace el escudero mientras Lazarillo come? 72. ¿De qué se da cuenta Lazarillo ¿Qué excusa da el escudero para poder comer con Lazarillo? ¿Cuánto tiempo pasan así? ¿Cuál es la ironía de la situación? ¿Cuál es la actitud de lazarillo hacia el escudero? ¿Qué defecto tiene el escudero? ¿Qué anuncian en Toledo? ¿Cómo se manifiesta la presunción del escudero? ¿Qué recibe el escudero? 56 . 79. 74. 76. ¿De qué se da cuenta Lazarillo y que hace? ¿Dónde duerme Lazarillo? ¿Por que duerme allí? ¿Cuál es la “filosofía” del escudero en cuanto a vivir bien? ¿Dónde descubre Lazarillo al escudero por la mañana? ¿Cuál es la costumbre de muchas damas? ¿Qué le piden las damas al escudero? ¿Cómo reacciona el escudero? ¿Qué hacen las damas? ¿Qué hace Lazarillo después de volver a la casa? ¿Cuál es el resultado de sus peticiones? ¿Qué le pide el escudero a Lazarillo y por qué? ¿Qué razón señala el escudero para su mala suerte? ¿Qué piensa hacer el escudero para remediar la situación? 71. 67.56. 78. 62. 64. 59. 60. 61. 77. ¿Cómo reacciona el escudero cuando Lazarillo saca unos pedazos de pan? 57. 73. 66. 58. 69. 65.

¿existe una relación social entre el emisor y el destinatario? c) ¿Qué efectos podría tener este desnivel social en la transmisión de la comunicación? 94. 82. 85. 57 . 86.81. 91. ¿Qué va a hacer el escudero con el dinero? ¿Qué le dice el escudero a Lazarillo de lo q2ue tiene en su tierra? ¿Cuál es la ironía de la despedida de Lazarillo y el escudero? ¿Quién es el octavo amo de Lazarillo? ¿Por qué deja a ese amo? ¿Qué oficio real tiene Lazarillo? ¿Cuáles son las responsabilidades de Lazarillo? Comente el matrimonio de Lazarillo ¿Cómo es la mujer de Lazarillo ¿Cuáles son los chismes de la gente? ¿Cuál es la verdad de la situación? ¿Qué actitud mantiene Lazarillo? Preguntas para pensar un poquito más. en contraste con el "vos" que era la forma familiar (lo que hoy es el ‘tú'). 83. 87.(Due Date: 4 de septiembre de 2009) TRATADO PRIMERO (Cuenta Lazarillo su vida y de cuyo hijo fue) 93. 92. 90. que con el tiempo llegaría a ser "usted" es la forma cortés y hasta ceremoniosa que se usaba en el Siglo de Oro español. 89. y explicando cómo llegaron a tener los nombres que tenían. Por lo tanto. Tratado 7º 84. Las novelas de caballería siempre empezaban dando la ascendencia de los héroes. sólo que los caballeros solían ser de linaje noble. y este héroe es de linaje muy humilde. El narrador hace lo mismo aquí.Estas preguntas deben contestar una vez que hayan la novela con calma una segunda vez. ¿Quién es el emisor o narrador de la novela? a) ¿Quién es el "Vuestra Merced" a quien se dirige? b) Vuestra Merced. 88.

d) ¿Qué sabemos de los orígenes de Lazarillo? e) ¿Cómo sabemos que es de linaje humilde? 95. en el episodio de la longaniza se vale de otro sentido. tratando de entenderla dentro del contexto social e histórico del Siglo de Oro español. con lo cual el público ríe de las hazañas. exactamente? b) ¿Qué más contiene este discurso que se podría considerar herético (lo que va en contra de la religión cristiana)? 98. La madre de Lázaro le pare un niño al negro. y el bebé. así como robaron su padre y el africano. aunque tiene 58 . El ciego luego le dice a Lazarillo lo que tiene que haber aprendido: "Necio. le tiene miedo. al oirlas. pero luego lo va aceptando. Explica qué hacía Lazarillo con las monedas que le pagaban sus clientes. Las "blancas" y "medias blancas" eran monedas del siglo XVI. El ciego le cuenta a la gente las maldades y travesuras de Lazarillo. Explica lo que hace el ciego. Explica el aspecto psicológico del episodio de las uvas. Explícala. El narrador hace un discurso respecto al robo que va en contra de las normas morales aceptadas en su época. aprende. Lazarillo. Aunque el ciego no puede ver. Lazarillo roba del ciego para comer. Ese discurso empieza con el amante negro de la madre. El episodio del jarro de vino es muy famoso. Al principio el negro no le cae bien a Lazarillo. Se ha dicho que el hambre y la búsqueda de comida es uno de los motivos unificadores del Lazarillo." Esta observación de Lazarillo es muy profunda. ¿Qué aprendemos de Lazarillo de lo que hace para poder beber el vino? Cuando el ciego se da cuenta de la burla. 102. f) ¿Qué crees sería la lección que Lazarillo tiene que haber aprendido? g) ¿Qué sería el propósito de no decirlo claramente el ciego? 99. La primera lección que le enseña el ciego a Lazarillo tiene que ver con un toro de piedra. que el mozo de ciego un punto ha de saber más que el diablo" pero no termina la oración. ¿qué hace para vengarse? ¿Qué efecto produce esta venganza en Lazarillo? 101. ¿Cómo concuerda esta repugnancia con el resto de la novela? 103. Explica cómo el ciego comprueba que Lazarillo se robó la longaniza. ¿Qué efecto produce el modo de la prueba en Lazarillo? Este episodio es bastante repugnante. 100. a) ¿Qué dice. al ver al padre negro. 97. ¿Por qué? 96. de lo cual Lazarillo se da cuenta que hay mucha gente en el mundo "que huyen de otros porque no se ven a sí mismos.

¿Cómo explicar esta reacción de Lazarillo? Desde un punto de vista literario. Supuestamente Lázaro es el narrador. dice: "no sé si de su cosecha era o lo había anejado con el hábito de clerecía. pero con el cura no. Explica. ¿Cuáles son? ¿Se podría añadir otras que él no menciona? 110. ¿Por qué? Desde una perspectiva "práctica" se le puede perdonar sus deseos. Cuando Lazarillo consigue la llave para entrar en el arca donde el clérigo guarda su pan.mucho dolor. Cita algunos ejemplos. al comentar la laceria del cura. reaccionando a la narración del ciego. Hay cierto humor en este episodio. ¿Qué podría ser el propósito de hacer de Lazarillo el emisor. el referente. Con el ciego Lazarillo pudo robar algunas blancas y algún vino." ¿Qué son algunas de las acciones anti-cristianas del clérigo? 107. En la segunda oración del párrafo que empieza "Y reían mucho los que me lavaban.. el narrador empieza a emplear signos con significantes religiosos. pero no desde una perspectiva "moral" o "religiosa. ¿Qué anécdotas cuenta el narrador para probar que el cura miente? 108. Este tratado es sumamente anti-clerical." se observa la perspectiva temporal desde donde se narra la novela." ¿Qué mensaje se puede deducir de este conflicto entre lo práctico y lo moral? 109.. y de las cosas que con el paso) 106. ¿Se narran los eventos al ocurrir o son recuerdos del pasado? ¿Cómo se sabe? 105. pero Lazarillo dice que miente. se ríe también. Esta nota se suena temprano en el tratado cuando el narrador. tanto en las palabras como en las acciones del cura en descubrir el ladrón del pan. Lazarillo cita dos razones en no abandonar al clérigo. Primero. y el destinatario a la misma vez? 104. ¿Por qué? El cura dice que no come o bebe mucho porque dice que los sacerdotes han de ser moderados. ¿qué simboliza el pan dentro de un contexto religioso? ¿Qué podría significar la acción del cura de no compartir el pan con Lazarillo? Busca signos en el episodio que asocian el pan con conceptos religiosos. ¿Qué es un mortuorio? ¿Por qué lo pasa Lazarillo tan bien en ellos? En este episodio Lazarillo pide perdón a Dios por sus deseos en contra de la humanidad. La última jugada que le hace Lazarillo al ciego forma un paralelo con la primera jugada que el ciego le hizo a Lazarillo con el toro de piedra. la escena es compleja. pero aquí el ciego toma la palabra y Lazarillo se convierte en el destinatario. ¿Por qué crees que el autor hace esta conexión? 111. ¿Por qué crees que el autor incluyera humor en una novela con un mensaje tan fuerte y crítico? 59 . TRATADO SEGUNDO (Como Lazaro se asento con un clerigo.

aunque claramente tiene mucha hambre. ¿Por qué le da lástima a Lazarillo el hambre de su amo? ¿Qué conclusión se puede sacar del carácter de Lazarillo de esta escena? Lazarillo nunca ofende a su amo. ¿Cómo pudo saber Lazarillo lo que pasó si estaba inconsciente? El Lazarillo representa el primer paso que da el realismo en la narrativa. Cuando el escudero le pide a Lazarillo que le sirva. Anteriormente a este ejemplo ¿nos había proporcionado el narrador detalles temporales? ¿Te recuerdas. ¿Cómo es la casa del escudero? ¿Qué muebles hay en ella? ¿Qué signos usa Lazarillo para describirla? 117. el tiempo que Lazarillo pasó con el clérigo? 116. el narrador presta mucha atención al fluir del tiempo. por ejemplo. De la comida que Lazarillo trae a casa. Ahora le pide a Dios la muerte de otra persona. pero cuando ya está curado. ¿Por qué lo hace? ¿Qué escusas da? ¿Qué tiene que hacer Lazarillo para no morirse de hambre? ¿Qué hace Lazarillo con la comida que trae a la casa? ¿Qué es la ironía de esta escena? 118. ¿Qué siente Lazarillo durante este tiempo y qué anticipa? El uso del tiempo es un elemento esencial de los discursos realistas. el escudero nunca pide probarla.112." Con el clérigo Lazarillo pedía a Dios que se murieran los enfermos que visitaban para poder comer algo en los mortuorios. ¿por qué crees que se ve obligado el narrador a explicar sus fuentes de información? TRATADO TERCERO (Como Lazaro se asnto con un escudero. El texto ofrece varias razones y Lazarillo lo expresa 60 . aunque aquél era desventurado y mísero. diciendo que. y de lo que le acontecio con el) 113. El escudero siempre da escusas por no comer. A pesar de que Lazarillo ahora tiene que mantener a su amo en vez del amo mantenerlo a él. ¿Qué hace y dice Lazarillo para que coma el escudero? ¿Qué otra característica de Lazarillo se observa en la táctica que emplea? 120. Lazarillo nos cuenta lo que pasó durante el tiempo que estuvo inconsciente de los golpes que le dio el cura por haberle engañado y robado. dejan de ampararle. ¿Qué piensa Lazarillo para sí al escuchar estas demandas? Los pensamientos de Lazarillo forman parte del discurso de la pobreza en la novela. ¿De quién? ¿Cómo explicar este tono desesperante? 119. En la sección que sigue el encuentro con el escudero. ¿Ves algunos paralelos entre lo que piensa Lázaro y lo que a veces se dice hoy en día de los pobres? 114. ¿por qué se contenta tanto el niño? ¿Tiene el mensaje de las engañosas apariencias otro paralelo en el texto? 115. dando las horas precisas. Mientras Lazarillo se recupera de los golpes del cura. la gente le da limosna. Lazarillo no odia al escudero como odiaba a sus otros amos. Teniendo eso en cuenta. por ventura toparía con otro peor. y le dicen que vaya a trabajar sirviendo a otro amo. Comenta el razonamiento de estos pensamientos de Lazarillo: " Allí se me vino a la memoria la consideración que hacía cuando me pensaba ir del clérigo.

Por haber sequía en la región de Toledo. puesto que parece llevar una vida de clase media aunque modesta." ¿Qué provecho saca Lazarillo de su matrimonio con esta mujer? ¿Qué hay de escandaloso en las palabras del arzobispo? 129. TRATADO SEPTIMO (Como Lazaro se asento con un alguacil. ¿Desde qué punto del tiempo se narra este tratado? 127. no mires a lo que pueden decir [las malas lenguas]. Quizá anteriormente habíamos pensado que nosotros los lectores éramos Vuestra Merced. Explica lo que pasa en esta escena y el humor que contiene. Lazarillo le pide explicación al sacerdote. ¿Qué elementos se observan y actitudes se notan para apoyar esta idea? 128. El niño ve una procesión de entierro. Ocurre una escena humorística cuando Lazarillo va al mercado para comprar comida con un real que por casualidad llegó a las manos del escudero. el escudero se huye y toman preso a Lazarillo. y de lo que le acascio con el) 126. gente de clase alta o de clase 61 . 123.directamente. Un día el escudero le cuenta a Lazarillo la historia de su vida. trata de explicar la inclusión de una escena humorística dentro de un texto de este tipo. En este tratado vemos el "aburguesamiento" de Lazarillo. Cuando vienen a cobrar el alquiler. ¿Qué parece implicar el narrador de esta preocupación con el cuento del escudero? 124. ¿qué podríamos decir de un amo suyo? Si "Vuestra Merced" somos nosotros los lectores. el narrador dice que es "amigo de Vuestra Merced. En esta sección también se halla un discurso respecto al trabajo. lo cual creó un espíritu pernicioso de ocio entre los "hidalgos" españoles. como los otros clérigos de la novela. El escudero refleja en parte estas actitudes hacia el trabajo. Cuando las malas lenguas dicen que la esposa de Lazarillo es la amante del arzobispo. sino a lo que te toca: digo a tu provecho. pero ahora parece ser una persona más concreta. Explica. un amigo del arzobispo. ¿Qué razones se pueden aportar para explicar el cariño que Lazarillo tiene por el escudero? 121. Otra vez. Al introducir al arzobispo. ¿qué pronuncia el ayuntamiento? ¿Cómo afecta a Lazarillo y a su amo este pronunciamiento? ¿Quiénes son los que tienen que salir de la ciudad? ¿Qué paralelos pudiera haber entre esta ley y ciertas opiniones que existen hoy en día en los Estados Unidos? 122. Como sabemos que el arzobispo. ¿Por qué tuvo que salir el escudero de su pueblo y venirse a Toledo? ¿Cómo reacciona Lazarillo a esta historia? ¿Cómo reacciona el escudero a la reacción de Lázaro? Esta sección de la novela abre un discurso respecto al honor y la honra. Explica la ironía de esta escena. 125. preocupación dominante en esta época en España. ¿Cómo responde éste a la acusación? ¿Crees que dice verdad el Arzobispo? ¿Por qué? Explica lo que significan las últimas palabras del discurso del arzobispo a Lazarillo: "Por tanto. ¿qué implica "nuestra relación" con el arzobispo? ¿Quiénes podrían ser los lectores originales del Lazarillo. es corrupto." el destinatario de la novela. El trabajo manual para un "hidalgo" en esta época era hartamente penosa.

se puede suponer que la novela termina por estas fechas. para repetir. coinciden con el apogeo de España como la gran superpotencia europea. Por lo tanto. Carlos V. ¿qué piensa Lazarillo del concepto vigente del honor? ¿Qué en su vida anteriormente lo ha preparado para esta actitud? 131. Lazarillo compara su "prosperidad" y "buena fortuna" con la de España. Luxemburgo. que. ¿Qué gran ironía contiene este paralelismo? 62 . Al hacer esta referencia. y su reinado coincide con el apogeo del imperio español. ¿qué podría estar diciendo el narrador de la novela (miembro de la clase baja) a sus lectores (miembros de la clase alta)? 130.baja? Teniendo esto en cuenta. Si Lazarillo cree que su esposa es infiel. por lo tanto. era la mayor deshonra. En 1538-39 tuvo Cortes de Toledo. La novela termina con una referencia histórica que da la fecha del momento. y era costumbre que los monarcas convocaran cortes (parlamento) de los nobles de vez en cuando para llevar a cabo negocio legislativo. quien heredó por parte de madre la corona de España y sus posesiones en Italia y América y de su padre el Sacro Imperio Romano junto con los países bajos (lo que es hoy Holanda. Toledo seguía siendo la "capital" de España en esta época. ¿Qué le dice Lazarillo a los amigos que quieren avisarle que es un cornudo? ¿Crees que Lazarillo cree que su mujer es tan buena y pura como él dice? El honor en el Siglo de Oro era el valor más estimado del hombre. Este monarca fue uno de los más pudientes de toda la historia. y Bélgica). Ser cornudo. nieto de Fernando e Isabel.