Lewis Marvin (2010) EL DISCURSO AFROARGENTINO: OTRA DIMENSIÓN DE LA DIASPORA NEGRA

INTRODUCCIÓN LO AFROARGENTINO: OTRA MIRADA RETROSPECTIVA
Antecedentes El eje del estudio es el aporte que hicieron los autores de ascendencia africana a la literatura argentina con trabajos publicados entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. Toma como punto de partida crítico el artículo de Josaphat B. Kubayanda sobre la creación de un discurso minoritario en América Latina. Discurso minoritario y literatura afroargentina Gilles Deleuze y Félix Guattari explican que: ³La literatura menor no es la que se escribe en un idioma menor, sino la que escriben las minorías en un idioma mayor. Las tres características de la literatura menor son la desterritorialización del idioma, la articulación de lo individual en lo político y el dispositivo colectivo de la enunciación.´ La definición surge a partir del estudio que hacen de Kafka y la literatura judeoalemana de Praga. También hacen alusión al hecho de que tal vez los negros puedan crear una situación similar con el idioma en Estados Unidos mediante la modificación del inglés. Sin embargo, Renato Rosaldo cuestiona la pertinencia de los conceptos de Deleuze y Guattari cuando afirma que ³La historia de las minorías estadounidenses no debe ignorarse, ni modificarse, ni asimilarse a los modelos eurocentristas de literatura de minorias´. Con respecto al alcance ideológico de una literatura menor, los autores sostienen que ³como la literatura menor existe en un espacio limitado, todo tema individual inmediatamente se conecta con lo político´. De acuerdo a JanMohamed y Lloyd, ³la tarea principal de la teoría del discurso de minorías´ es expresar cómo los factores económicos, sociales, políticos e ideológicos afectan las culturas de minorías en relación a la posición del sujeto. Sin lugar a dudas, este es el caso de la minoría afroargentina. Los escritores afroargentinos se plantearon preguntas básicas sobre genealogía, identidad y existencia desde los primeros números de El Proletario (periódico del siglo XIX) hasta en la poesía de Gabino Ezeiza (poeta popular del siglo XX). Argentina es un país que, por lo general, no se tiene en cuenta en los estudios de la literatura afrohispana. Esto se debe, en parte, a que en su población actual no hay muchas personas de ascendencia africana y a la tendencia a minimizar una parte considerable de la historia argentina en la que los negros constituían un factor de importancia. El estudio exhaustivo más reciente se puede ver en el libro de George Reid Andrews (Los afroargentinos de Buenos Aires: de 1800 a 1900). Oscar Natale escribió un muy buen informe sobre la cultura popular afroargentina en Buenos Aires, negros y tangos (1984). El proyecto del autor tiene un enfoque diferente al de ambos libros. Natale analiza la experiencia social de los negros, así como el papel que tuvieron en la evolución del tango. La investigación de Andrews se basa en información recogida en quince publicaciones semanales escritas por negros o sobre ellos que aparecían en Argentina durante la segunda mitad del siglo XIX. Se han escrito artículos y capítulos sobre la imagen de los negros en la literatura argentina, pero hay muy pocos trabajos académicos que estudien los aportes de este grupo a la literatura. Esto se debe a que gran parte del material literario afroargentino no se encuentra en libros sino en periódicos publicados en las últimas décadas del siglo XIX y a comienzos del siglo XX. La literatura afroargentina y el modelo poscolonial Los autores afroargentinos escribieron en el marco de los condicionamientos literarios del romanticismo y del criollismo, lo que no les permitió romper completamente con las tradiciones literarias nacionales. Sin embargo, por primera vez en la historia literaria argentina, hubo un intento de crear un ³yo´ negro (sujeto). Por lo tanto, es necesario mantener un equilibrio entre las perspectivas eurocentristas y las afrocentristas. El modelo poscolonial parece ser el más adecuado para este estudio. El discurso poscolonial comprende el cuestionamiento directo del poder colonial y del concepto de ³otredad´ y examina la naturaleza del poder, el conocimiento y la resistencia. Lo ³poscolonial´ abarca ³todos los ámbitos de la cultura afectada por el proceso imperial desde el momento de la colonización hasta la actualidad´ porque ³las preocupaciones continuaron a lo largo del proceso histórico que se inició con la agresión europea´. En Argentina en particular, la experiencia de los negros refleja muchos de los temas que se le atribuyen al discurso poscolonial, aunque no se concretaron las teorías con base africana que se relacionan con etnicidad, negritud, criollización y sincretismo. Sin embargo, los escritores afroargentinos sí entablaron un diálogo crítico con una sociedad que parecía estar empeñada en rechazarlos. En Hispanoamérica en general, y en Argentina en particular, la literatura negra es producto de ³regímenes racistas, patriarcales y coloniales´ que relegaron esta producción a los márgenes del estuario del Río de la Plata. La historia del discurso afroargentino es una historia de luchas contra los efectos de la dominación.

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Los afroargentinos sufrieron tanto la carga de ser esclavos legalmente hasta 1853, como la de ser ciudadanos de segunda hasta la actualidad, es decir, fueron victimas de un proceso de colonización doble. Muchos de sus escritos fueron hechos por ³nativos´ o ³marginados´. Cuando se analiza la literatura afroargentina, es necesario mantener un equilibrio entre la perspectiva de la mayoría y la de la minoría. Es cierto que la expresión escrita se articula desde el punto de vista del oprimido, pero se escribe en el idioma dominante. La desaparición Resulta interesante notar que ahora que están al borde de la extinción como grupo étnico, los afroargentinos parecen ser menos militantes y estar menos ansiosos y preocupados que a comienzos del siglo XX, cuando exigían respeto, igualdad y justicia ante la ley. Aunque durante años fueron apareciendo piezas del rompecabezas afroargentino, el investigador que los reincorporó a la historia argentina fue George Reid Andrews. Su libro es una historia cultural hecha en profundidad y con sensibilidad con base en una investigación rigurosa de archivos. En el caso de los afroargentinos, al parecer en el siglo XX hubo una falta de preocupación por su propia historia e identidad colectiva con relación a su país. A diferencia de Uruguay y Perú, por ejemplo, en el siglo XX no surgió ninguna voz cultural afroargentina reconocida a nivel nacional o internacional que condenara el sufrimiento de los negros. En los años 70 se intensificó el eterno debate sobre los motivos que provocaron la desaparición de los negros de la sociedad argentina. Las guerras, el mestizaje, la inmigración europea, las enfermedades y una fuerte dosis de racismo parecen ser los motivos que se esgrimían más frecuentemente ante la falta de una presencia negra importante y visible en la matriz étnica argentina de hoy. Durante el período de autoevaluación de la década del 70 también se analizó seriamente la relación que hubo entre la política inmigratoria argentina del siglo XIX y los negros. Otros factores que con frecuencia se mencionan son las bajas tasas de natalidad y las altas tasas de mortalidad infantil. De acuerdo a Marta Goldberg, ya en 1837 había indicios que advertían sobre la extinción de los afroargentinos. El mestizaje es otro de los motivos que llevaron a la desaparición de los afroargentinos. Social e ideológicamente, las uniones interétnicas no estaban mal vistas entre la población negra, dada la condición negativa del color negro en la sociedad. Las sociedades de socorros mutuos El impacto que las sociedades de socorros mutuos tuvieron en la comunidad afroargentina y en la mejora de las condiciones de vida de la misma es materia de debate. En teoría, eran fuentes de unidad e identidad étnica de carácter positivo. Pero en la práctica, el impacto que tenían era, en el mejor de los casos, mínimo, aunque había algunas excepciones. Esto se debía a un número de factores: primero de todo, la afiliación y la participación eran limitadas; segundo, existían normas oficiales estrictas que regían la organización y el funcionamiento de las sociedades; y tercero, el nivel de lucha interna a menudo impedía que las organizaciones cumplieran con su misión. En los inicios, los organismos del gobierno no ejercían un fuerte control sobre las organizaciones afroargentinas, pero esto cambió por el miedo y desagrado que algunos gobernantes sentían por las costumbres de los negros. A diferencia de lo que se cree generalmente, no había una relación muy armónica entre las diferentes entidades de socorros mutuos. Las pruebas que subsisten sobre el rumbo de cerca de cuarenta organizaciones presentan un panorama donde las mismas se ven perjudicadas por las peleas internas, la guerra y la apatía. Como las sociedades de socorros mutuos no podían asumir el liderazgo de la difusión de las inquietudes afroargentinas en su conjunto, se dejó esta tarea en manos de la prensa afroargentina. Los afroargentinos y el alfabetismo ¿A quiénes iban dirigidos los mensajes y los trabajos de los afroargentinos? Cuando distintas manifestaciones de este discurso comenzaron a publicarse, la mayoría de la población negra no estaba alfabetizada, tal como es de esperar en el caso de personas que acababan de ser liberadas de la esclavitud. No existen estadísticas acerca del número de afroargentinos que estaban alfabetizados. Sin embargo, existen pruebas de que había un pequeño grupo de personas cultas que asumía papeles de liderazgo para mejorar la posición social de este grupo. Los lectores de estos intelectuales negros no eran las masas analfabetas, sino los sectores semianalfabetos y alfabetizados de la población que sabían leer, interpretar y transmitir su mensaje a los menos afortunados. La prensa 1852 fue un año crucial para los afroargentinos. Con la desaparición de Rosas comienza la caída de la influencia negra y de su impacto nacional como grupo étnico. Poco después se sancionó la Ley Avellaneda que fomentaba la colonización de la Argentina a gran escala con inmigrantes europeos. Los afroargentinos reaccionaron inmediatamente a los intentos oficiales de eliminarlos de

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la sociedad. Las personas que más se hicieron oír y las más conscientes al parecer fueron las que estaban relacionadas a los periódicos afroargentinos, cuyo propósito era informar y educar. El periodismo afroargentino tuvo un papel decisivo en el intento de crear un discurso afroargentino, es decir, un tratamiento bien formulado y sistemático de temas como el color de la piel y la clase social. Se articuló tempranamente sobre la base de tres de las inquietudes principales del discurso poscolonial, a saber, la prensa intentó ³recurrir a ciertas maneras de pensar el lenguaje, la verdad, el poder y las interrelaciones entre estos tres elementos´. Con la intención de mejorar las condiciones de vida deplorables de los afroargentinos en los años posteriores a la abolición de la esclavitud, periódicos, revistas y escritores hicieron un esfuerzo mancomunado para darlas a conocer. Un tema constante de este grupo alienado y desposeído es la indignación ante el trato como ciudadanos de segunda en virtud del color de la piel. A partir del estudio de documentos que sobrevivieron es evidente que la lucha afroargentina por la libertad, la dignidad y la autodeterminación fue semejante a la de los negros en todo el continente americano. Libraron una batalla contra la exterminación biológica instrumentada por medio del mestizaje, y además siempre tuvieron una actitud alerta ante los intentos de excluirlos de la historia nacional. Como resultado de esto, la versión afroargentina de lo que sucedió en el estuario del Río de la Plata no concuerda con la historia oficial.

[Marvin A. Lewis, ³Introducción´, en El discurso afroargentino: otra dimensión de la diáspora negra, Córdoba, Universidad Nacional de Córdoba, 2010, pp. 31-50.]

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